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Revista de estudios culturales y regionales

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Academic year: 2022

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Devenir 27. Julio-diciembre, 2014. Año VII. Quinta época

Revista de estudios culturales y regionales

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Comité Editorial Juan Carlos Cabrera Fuentes

Director general Marco Vinicio Herrera Castañeda

Editor ejecutivo Leticia Pons Bonals Coordinadora de la Comisión de Arbitraje

Consejo editorial

▪Rita Acosta Reyes (Gerente de Calidad en la Región Sur de la Universidad del Valle de México), México

▪Gabriel Ascencio Franco (Programa de Investigaciones Multidisciplinarias sobre Mesoamérica

y el Sureste, PROIMMSE-UNAM), México

▪Alicia de Alba Ceballos (Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la

Educación, IISUE-UNAM), México

▪Enriqueta Fernández Fernández (Universidad Intercultural de Chiapas), México

▪Ana C. Hirsch Adler (Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, IISUE-

UNAM), México

▪Analía Elizabeth Leite Méndez (Grupo Profesorado, Cultura e Institución Educativa,

PROCIE-Universidad de Málaga), España

▪Juan Carlos Mijangos Noh, (Facultad de Ciencias Antropológicas, Universidad Autónoma

de Yucatán), México

▪Magda Concepción Morales Barrera (Centro Interdisciplinario de Investigación y Docencia en

Educación Técnica, CIIDET-SEP), México

▪Carlos Ortega Guerrero (Gerente General de Ortega y Romeu editorial), México

▪Apolinar Oliva Velas (Centro de Estudios Etnoagropecuarios de Teopisca, Universidad

Autónoma de Chiapas, UNACH), México

▪Michael, A. Peters, (University of Illinois Urbana- Champaing), Estados Unidos

▪Juan Manuel Piña Osorio (Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación,

IISUE-UNAM), México

▪José Ignacio Rivas Flores (Grupo Profesorado, Cultura e Institución Educativa, PROCIE-

Universidad de Málaga), España

▪Morelos Torres Aguilar (Universidad de Guanajuato), México

Año VII. Quinta época, número 27 Devenir, revista arbitrada semestral, indexada a LATINDEX, editada por el Cuerpo Académico Educación y Desarrollo

Humano, Facultad de Humanidades, Universidad Autónoma de Chiapas, calle Canarios s/n. Fracc. Buenos Aires, Delegación Terán. Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.

Teléfono: 52 (961) 6151101.

[email protected] ISSN: 1780-4980

© Copyright 2008 CA-EDH Edición a cargo de Leticia Pons Bonals

Colaboradores Daniela G. Chávez Juan Carlos Cabrera Pons Volumen correspondiente al semestre

Julio-diciembre de 2014 El contenido es responsabilidad

de los autores y puede ser utilizado citando la fuente Costo del ejemplar: $100.00 Se terminó de imprimir en Junio de 2014

Tiraje de 1000 ejemplares Impreso en

Centro Comercializador de Impresos del Sur S.A. de C.V.

Este número se imprimió gracias al apoyo del CONACyT

Revista de estudios culturales y regionales

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Índice

Ana Esther Escalante Ferrer Inmaculada López Francés Cony Brunhilde Saenger Pedrero María Teresa Yurén Camarena

Ética profesional y programas de Posgrado: Investigando la realidad de una universidad pública mexicana ... .15 Sergio René Cancino Barffusón

Hilda Marisela Partido Calva Susano Malpica Ichante Lyle Figueroa

Griselda Hernández Méndez

La dinámica ético-axiológica de dos Cuerpos Académicos del Instituto de Investigaciones en Educación. Universidad Veracruzana ...35 Jaime Moreles Vázquez

Sara Aliria Jiménez García

Elementos culturales o contraculturales de la práctica científica: el compromiso con los usuarios de la investigación y los procesos de aculturación de los novatos ... .63 María Azucena Ocampo Guzmán

Claudia Fabiola Carrillo Campos Jaime Moreles Vázquez

Panorama de la investigación sobre malas conductas y conductas cuestionables en la investigación. Una aproximación a partir de ERIC, SCIELO y RedALyC... .77 Ana Bertha Luna Miranda

Manuel Camacho Higareda Mariela Sonia Jiménez Vásquez

Valores y formación profesional en estudiantes de posgrado de Humanidades de la UATx ... .101 Pablo Guerrero Sánchez

Luz Marina Ibarra Uribe

Ética como creación de valores.

Un estudio de caso en una organización universitaria en Morelos ... .119 Manuel Martínez Delgado

Experiencia docente-saber de experiencia: un valor profesional olvidado... .145

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Índice

Susana Friné Moguel Marín Guadalupe del Carmen Cú Balán Diana Lizbeth Alonzo Rivero Alexiz Javier Alpuche Noz

Yaritza Guadalupe Fernández González

Competencias éticas como propuesta en la

socioformación ... .183 Juan Carlos Cabrera Fuentes

Alma Rosa Pérez Trujillo

Tendencias actuales de los programas de posgrado en México ... .197 Leticia Pons Bonals

Pedro Canto Herrera

Equidad étnica y de género en los estudios de posgrado

¿una cuestión ética? Los casos de las Universidades Autónomas de Chiapas y Yucatán ... .229 Luis Ernesto Cruz Ocaña

Aproximaciones teleológico-axiológicas para la

fundamentación de una ética del servicio profesional . .251 Grupo de investigación PROCIE, Málaga, España

Naufragando entre tiburones:

los posgrados en las procelosas aguas de la academia . .267 Condiciones y normas para publicación ... .287

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Autores

Diana Lizbeth Alonzo Rivero Doctora en Pedagogía. Docente e investiga- dora de la Universidad Autónoma de Cam- peche, integrante del cuerpo académico UA- CAM-CA-33 Interdisciplinario y Multides de Educación y Sociedad.

Alexiz Javier Alpuche Noz Colaborador del cuerpo académico UACAM- CA-33 Interdisciplinario y Multides de Educa- ción y Sociedad.

Juan Carlos Cabrera Fuentes Docente e investigador de la Universidad Autónoma de Chiapas, integrante del cuerpo académico UNACH-CA-38 Educación y De- sarrollo Humano.

Manuel Camacho Higareda Docente e investigador de la Universidad Au- tónoma de Tlaxcala, integrante del cuerpo aca- démico UATLX-CA-28 Procesos Educativos.

Sergio René Cancino Barffusón Doctor en Historia y Estudios Regionales.

Docente e investigador de la Universidad Ve- racruzana, colaborador del cuerpo académico UV-CA-78 Estudios en Educación.

Pedro Canto Herrera Docente e investigador de la Universidad Au- tónoma de Yucatán, integrante del cuerpo aca- démico UADY-CA-69 Currículo e Instrucción.

Claudia Fabiola Carrillo Campos Colaboradora del cuerpo académico UACOL- CA-86 Instituciones Educativas y su Práctica Académica.

Guadalupe del Carmen Cú Balán Doctora en Ciencias de la educación y en Pe- dagogía. Docente e investigador de la Univer- sidad Autónoma de Campeche, integrante del cuerpo académico UACAM-CA-33 Interdisci- plinario y Multides de Educación y Sociedad.

Luis Ernesto Cruz Ocaña Docente de la Universidad Autónoma de Chiapas, fue colaborador del cuerpo acadé- mico UV-CA-78 Estudios en Educación y actualmente es colaborador del cuerpo acadé- mico UNACH-CA-38 Educación y Desarro- llo Humano.

Ana Esther Escalante Ferrer Docente e investigadora de la Universidad Autónoma de Estado de Morelos, integrante del cuerpo académico UAEMOR-CA-8 Or- ganización y Procesos de Formación y Edu- cación.

Yaritza Guadalupe Fernández González Colaboradora del cuerpo académico UA- CAM-CA-33 Interdisciplinario y Multides de Educación y Sociedad.

Lyle Figueroa Docente e investigadora de la Universidad Ve- racruzana, colaboradora del cuerpo académi- co UV-CA-78 Estudios en Educación.

Pablo Guerrero Sánchez Licenciado en Psicología por la UAM Xochi- milco, maestro y doctor en Estudios Organi- zacionales por la UAM Iztapalapa. Docente e investigador de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, integrante del cuerpo aca- démico UAEMOR-CA-62 Estudios Estraté- gicos Regionales.

Griselda Hernández Méndez Docente e investigadora de la Universidad Veracruzana, integrante del cuerpo académico UV-CA-78 Estudios en Educación.

Luz Marina Ibarra Uribe Docente e investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, integrante del cuerpo académico UAEMOR-CA-62 Es- tudios Estratégicos Regionales.

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Autores

Sara Aliria Jiménez García Docente e investigadora de la Universidad Autónoma de Colima, integrante del cuer- po académico UACOL-CA-86 Instituciones Educativas y su Práctica Académica.

Mariela Sonia Jiménez Vásquez Docente e investigadora de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, integrante del cuerpo académico UATLX-CA-28 Procesos Educa- tivos.

Inmaculada López Francés Investigadora colaboradora del cuerpo acadé- mico UAEMOR-CA-8 Organización y Pro- cesos de Formación y Educación.

Ana Bertha Luna Miranda Docente e investigadora de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, integrante del cuerpo académico UATLX-CA-28 Procesos Educa- tivos.

Susano Malpica Ichante Docente e investigador de la Universidad Ve- racruzana, integrante del cuerpo académico UV-CA-78 Estudios en Educación.

Manuel Martínez Delgado Docente e investigador de la Universidad Au- tónoma de Zacatecas, integrante del cuerpo académico UAZ-CA-150 Cultura, Currícu- lum y Procesos Institucionales.

Susana Friné Moguel Marín Docente e investigadora de la Universidad Autónoma de Campeche, integrante del cuer- po académico UACAM-CA-33 Interdiscipli- nario y Multides de Educación y Sociedad.

Jaime Moreles Vázquez Docente e investigador de la Universidad Autónoma de Colima, integrante del cuer- po académico UACOL-CA-86 Instituciones Educativas y su Práctica Académica.

María Azucena Ocampo Guzmán Colaboradora del cuerpo académico UA- COL-CA-86 Instituciones Educativas y su Práctica Académica.

Hilda Marisela Partido Calva Docente e investigadora de la Universidad Veracruzana, integrante del cuerpo académi- co UV-CA-78 Estudios en Educación.

Alma Rosa Pérez Trujillo Doctora en Estudios Regionales por la UNACH. Docente e investigadora de la Uni- versidad Autónoma de Chiapas, colaboradora del cuerpo académico UNACH-CA-38 Edu- cación y Desarrollo Humano.

Leticia Pons Bonals Docente e investigadora de la Universidad Autónoma de Chiapas, integrante del cuerpo académico UNACH-CA-38 Educación y De- sarrollo Humano.

Cony Brunhilde Saenger Pedrero Docente e investigadora de la Universidad Autónoma de Estado de Morelos, integrante del cuerpo académico UAEMOR-CA-8 Or- ganización y Procesos de Formación y Edu- cación.

María Teresa Yurén Camarena Docente e investigadora de la Universidad Autónoma de Estado de Morelos, integrante del cuerpo académico UAEMOR-CA-8 Or- ganización y Procesos de Formación y Edu- cación.

Grupo de Investigación PROCIE Investigadores del grupo HUM-619 Profeso- rado, Cultura e Institución Educativa (PRO- CIE) de la Universidad de Málaga.

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Presentación

ESTE NúMERO monográfico de la Revista Devenir abor- da el tema Ética profesional y posgrado y da cabida a un conjunto de artículos escritos por investigadores y gru- pos de investigación que han colaborado en un proyec- to emprendido por la Red de Investigadores y cuerpos académicos (Redica) desde años atrás. Por ello, en esta presentación hacemos un breve recuento histórico con la finalidad de destacar la importancia de los trabajos que aquí se exponen.

En 2008 tres cuerpos académicos (UADY-CA-69 Currículo e instrucción, UNACH-CA-38 Educación y desarrollo humano y UV-CA-78 Estudios en educación) y tres grupos de investigación (Universidad de Málaga- HUM 619 Profesorado, cultura e institución educativa, UNAM-IISUE- Seminario de educación, debates e ima- ginario social y UNAM-FFyL-Seminario interinstitucio- nal permanente de educación comparada) integraron la Red de investigadores y cuerpos académicos en Filoso- fía, Teoría y Campo de la Educación (Redica-FTyCE), con el fin de inscribir un proyecto de investigación en la Convocatoria del Programa de Mejoramiento del Pro- fesorado (PROMEP) para el fortalecimiento de redes académicas temáticas, el cual, una vez aprobado, fue ejecutado a partir de junio de 2009.

Este proyecto llevó por título Experiencias de cuer- pos académicos consolidados, en consolidación y grupos de investigación en la creación y recreación de enfoques filosóficos, teóricos y metodológicos sobre educación y su objetivo fue conocer, los procesos de consolidación de los colectivos académicos dedicados a la investigación educativa, destacando los aspectos relacionados con la identificación de sus integrantes como parte de un gru- po, sus producciones, los agentes considerados como interlocutores y la trascendencia de sus resultados.

Entre 2010-2012 la Redica presentó un segundo proyecto en el que continúo investigando sobre la mis-

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ma temática y para la convocatoria PROMEP 2013 se presentó un nuevo proyecto bajo el título Ética profe- sional y Posgrado. Valores presentes en las prácticas de generación y transmisión de conocimientos que llevan a cabo cuerpos académicos y grupos de investigación edu- cativa. Para entonces la red académica integraba ya 10 cuerpos académicos y tres grupos de investigación.

A los tres cuerpos académicos iniciadores se suma- ron los siguientes siete: UACAM-CA-33 Interdisciplina- rio y multiDES de educación y sociedad, UACOL-CA-86 Instituciones educativas y su práctica académica, UAE- MOR-CA-8 Organización y procesos de formación y educación, UAEM-CA-62 Estudios estratégicos regiona- les, UATLX-CA-28 Procesos educativos, UV-CA-311 Re- des para el desarrollo, cultura, ciencia y transdiscipli- nariedad y UAZ-CA-150 Cultura, currículum y procesos institucionales. Por su parte, continuaron trabajando los grupos de investigación Profesorado, cultura e ins- titución educativa y Seminario de educación, debates e imaginario social, sumándose el Proyecto interuniver- sitario de ética profesional del IISUE-UNAM.

Con respecto del tema de investigación, se con- sideró que, aunque se había logrado tener un cono- cimiento profundo sobre los procesos de creación y recreación de conocimientos en el campo de la inves- tigación educativa que realizan diversos colectivos aca- démicos, había que voltear la mirada hacia la reflexión de la ética profesional que viene configurándose en los procesos de formación de investigadores que em- prenden los integrantes de los cuerpos académicos y grupos de investigación en su labor como docentes de programas de posgrados.

Los trabajos que se incluyen en el número 27 de la Revista Devenir son producto de esta última etapa que representa para la Redica un paso más en su proceso de consolidación. Respecto de su contenido se distin- guen dos temáticas relacionadas, presentes en la inves- tigación realizada: la primera incluye nueve artículos que abordan alguna dimensión ética de la educación, incluyendo procesos de formación, prácticas de docen- tes e investigadores, competencias profesionales y va-

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9 lores involucrados en la docencia y la investigación; la segunda reflexiona sobre las tendencias actuales que siguen los programas de posgrado.

Los 12 artículos que integran este número de Deve- nir ofrecen una mirada de conjunto que permite com- prender los dilemas éticos que enfrentan estudiantes, docentes e investigadores en contextos escolares di- versos y ofrecen una gama amplia de estrategias me- todológicas que incorporan técnicas de recolección de información tanto cuantitativas como cualitativas.

Ana Esther Escalante Ferrer, Inmaculada López Francés, Cony Brunhilde Saenger Pedrero y María Tere- sa Yurén Camarena, en Ética profesional y programas de Posgrado: Investigando la realidad de una universidad pú- blica mexicana, exponen entre otros hallazgos que los miembros de los cuerpos académicos se ven forzados a actuar, en algunos casos antiéticamente, en función de unas “reglas del juego” derivadas de políticas educa- tivas, siendo una realidad que estas reglas condicionan un aprendizaje contraproducente para el estudiantado y para la generación de nuevo conocimiento. La inves- tigación de corte interpretativa, se realizó a través de ocho entrevistas a profesores y profesoras de una uni- versidad pública mexicana, utilizando como método de análisis de la información la teoría fundamentada.

A partir de una investigación cualitativa, con enfo- que multirreferencial y hermenéutico analógico, Sergio René Cancino Barffusón, Hilda Marisela Partido Calva, Susano Malpica Ichante, Lyle Figueroa y Griselda Her- nández Méndez, en su artículo La dinámica ético-axioló- gica de dos Cuerpos Académicos del Instituto de Investiga- ciones en Educación. Universidad Veracruzana, exponen la organización y el impacto del trabajo colaborativo, y los aspectos ético-axiológicos con los que proceden los integrantes de dos cuerpos académicos consolidados del Instituto de Investigaciones en Educación, en la ge- neración de conocimiento y en la práctica docente en los programas de posgrado.

Jaime Moreles Vázquez y Sara Aliria Jiménez Gar- cía, exploran algunas de las racionalidades y tradi- ciones que constituyen a las comunidades o grupos

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científicos en Elementos culturales o contraculturales de la práctica científica: el compromiso con los usuarios de la investigación y los procesos de aculturación de los novatos. Los autores discuten en torno a las prácticas cuestionables, como el desinterés o desdén respecto a la influencia de la investigación en otros procesos so- ciales, y a la explotación de asistentes y estudiantes por parte de los investigadores; prácticas que, además de constituirse como malas conductas o conductas cues- tionables, erosionan la integridad de la ciencia y de la investigación científica.

María Azucena Ocampo Guzmán, Claudia Fabiola Carrillo Campos y Jaime Moreles Vázquez, en su artí- culo Panorama de la investigación sobre malas conductas y conductas cuestionables en la investigación. Una apro- ximación a partir de ERIC, SCIELO y RedALyC, exponen el panorama que ofrecen los artículos publicados so- bre el tema de las “malas conductas” y las “conductas cuestionables” en la investigación en revistas de esas tres bases de datos. El reporte presentan los autores se estructura bajo los ejes de: ética en la ejecución de los métodos y procedimientos y en el trabajo con los su- jetos de estudio; ética en la difusión de los resultados de la investigación; y, ética en el sentido práctico y la utilidad de los resultados.

En su artículo Valores y formación profesional en es- tudiantes de posgrado de Humanidades de la UATx, Ana Bertha Luna Miranda, Manuel Camacho Higareda y Mariela Sonia Jiménez Vásquez, presentan resultados parciales de una investigación sobre ética profesional y posgrado, en el contexto de la Universidad Autónoma de Tlaxcala. Entre los hallazgos, los autores muestran que, en las valoraciones realizadas por parte de los es- tudiantes de posgrado de la División de Humanidades, la responsabilidad aparece como un elemento prepon- derante en su formación. Se discurre en torno de las competencias sociales y las competencias éticas. Los autores señalan que, aun con las valoraciones positivas obtenidas en la investigación, es necesario reflexionar y abrir campos de estudio relacionados con los resulta- dos no positivos.

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11 Pablo Guerrero Sánchez y Luz Marina Ibarra Uribe, en Ética como creación de valores. Un estudio de caso en una organización universitaria en Morelos, presentan los resultados del estudio de un sistema de valores en dos programas de posgrado, maestría y doctorado en cien- cias sociales de una universidad pública estatal, en el que se muestra cómo se han sedimentado los sistemas de valores de forma específica, como por ejemplo, el valor del tiempo, de la ética en función del no plagio y del respeto al objeto de estudio. Exponen cómo se han construido marcos éticos a partir de las valoraciones que los estudiantes hacen con respecto a la forma de actuar de sus profesores en el ámbito de la investiga- ción, siendo una cultura que se formó a partir de los hábitos y las relaciones con las figuras de autoridad, a saber; los profesores.

La comunicación de Manuel Martínez Delgado, Experiencia docente-saber de experiencia: un valor pro- fesional olvidado, resultado del cruce de dos estudios, expone algunas reflexiones y conclusiones que buscan fundamentar la idea de que la construcción de nuevos valores es a la vez creación humana y social y es nues- tra decisión hacerlo, especialmente cuando en el cam- po educativo el docente logra re-significar su práctica docente y su labor profesional en beneficio propio, de sus educandos y de su comunidad. Esto es promover una ética profesional no normativa sino afirmativa.

Este documento integra tres relatos autobiográficos de profesores-investigadores reconocidos por su expe- riencia entre sus colegas.

Susana Friné Moguel Marín, Guadalupe del Car- men Cú Balán, Diana Lizbeth Alonzo Rivero, Alexiz Javier Alpuche Noz, y Yaritza Guadalupe Fernández González, en Competencias éticas como propuesta en la socioformación presentan los hallazgos de un estudio comparativo de las competencias éticas profesionales, desde la mirada de los cuerpos académicos y el alum- nado de la Universidad Autónoma de Campeche, del cual realizan una propuesta de trabajo basada en la so- cioformación.

Alma Rosa Pérez Trujillo y Juan Carlos Cabrera

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Fuentes, en Tendencias actuales de los programas de pos- grado en México, abordan los cambios que han sufrido, en las últimas dos décadas, los estudios de posgrado en México mostrando las tendencias de su crecimien- to por nivel (especialidad, maestría, doctorado), áreas de conocimiento e instituciones que los ofrecen. Pos- teriormente, tomando como base los lineamientos que establece el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología para considerar un posgrado de “calidad”, se discute acerca de la clasificación entre programas profesionali- zantes u orientados hacia la investigación, las condicio- nantes para la conformación de núcleos académicos básicos y los requerimientos de ingreso, permanencia y egreso de los estudiantes. Al finalizar se proponen líneas de reflexión acerca del para qué de la existen- cia de los estudios de posgrado y las posibilidades que tienen las distintas instituciones de educación superior en México en la búsqueda de su consolidación.

Leticia Pons Bonals y Pedro Canto Herrera, en Equidad étnica y de género en los estudios de posgrado

¿una cuestión ética? Los casos de las Universidades Autó- nomas de Chiapas y Yucatán, en su comunicación expo- nen que Chiapas y Yucatán son estados de la República Mexicana con diversos grados de desarrollo socioeco- nómico en los que habitan pobladores pertenecientes a diversos grupos étnicos. A lo largo de los años, las inequidades sociales que caracterizan a las sociedades poscoloniales por motivo de la etnia y el género han mostrado algunos cambios en ambos estados, sin em- bargo persisten rezagos en materia educativa que se hacen más evidentes en los niveles de educación supe- rior, especialmente cuando se observa que la población indígena (y en mayor medida las mujeres) no acceden a los programas de posgrado que la Universidad Autóno- ma de Chiapas y la Universidad Autónoma de Yucatán, ofrecen y que están reconocidos por el Consejo Nacio- nal de Ciencia y Tecnología (Conacyt), como programas de calidad.

Luis Ernesto Cruz Ocaña, en Aproximaciones te- leológico-axiológicas para la fundamentación de una éti- ca del servicio profesional, desarrolla a partir de ciertos

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13 rasgos ético-axiológicos, otro modo de comprender la formación profesional. Para ello, revisa las concepcio- nes tradicional y moderna de profesión, para pensar en otra asociada a las demandas de la alteridad; luego, busca establecer un diálogo entre lo deontológico y lo teleológico en el ejercicio profesional, que promueva la capacidad de moverse entre normas y valores. En se- guida, establece los valores estimados relevantes para la fundamentación de una acción entendida como ser- vicio y sus relaciones intrínsecas. Finalmente, expone algunos argumentos que delimitan una ética del servi- cio profesional como un elemento para la formación educativa.

Naufragando entre tiburones: los posgrados en las procelosas aguas de la academia, del Grupo de Investi- gación PROCIE, Málaga, España, expone que el siste- ma universitario español está sufriendo un proceso de cambio profundo, al socorro de las políticas de conver- gencia europea de educación superior, que afecta a los programas de posgrado y doctorado, a través de una fuerte regulación de sus procedimientos y requisitos.

En ese marco, analizan cómo un grupo de estudiantes de ambos niveles están viviendo su realidad, en rela- ción a sus procesos de formación y las relaciones que establecen con el mundo académico; especialmente con sus compañeros y sus directores o tutores. El estu- dio se lleva a cabo a través de dos grupos de discusión que se desarrollan en la Universidad de Málaga y en la Universidad de Almería, con estudiantes de posgra- dos de educación. Durante dos horas estos grupos fue- ron desgranando la experiencia particular de cada uno de los participantes desde una perspectiva narrativa y deliberativa. El resultado de este proceso fueron un conjunto de dimensiones problemáticas en las que los investigadores focalizaron su interpretación. Entre las conclusiones, el grupo afirma que el paso por el pos- grado supone someterse a una lógica de dependencia, a menudo con un escaso sentido en relación a la tarea que se realiza y que supone un ritual de iniciación a la vida académica en la que se “aprenden” los valores que la caracterizan, tanto en sentido positivo como negati-

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vo. En el momento actual este proceso se ve agudiza- do por un sistema fuertemente meritocrático en el que el contenido no es tan relevante como el escenario en que este es difundido. La ética de los rankings, de la ex- celencia, del impacto en función de las apariencias, se conforma como la hegemónica en este sistema.

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15 Ana Esther Escalante Ferrer

Inmaculada López Francés Cony Brunhilde Saenger Pedrero María Teresa Yurén Camarena

Ética profesional y programas de

Posgrado: Investigando la realidad de una universidad pública mexicana

Recibido el 9 de mayo de 2014 Aprobado el 2 de junio de 2014

RESUMEN: Este artículo incorpora una perspectiva cualitativa a un proyecto de investigación que se ha desarrollado desde 2006, en 16 universidades mexicanas denominado “Proyecto Interuniversitario sobre Ética Profesional en el Posgrado”. A raíz del trabajo previo, se cuenta con un conjunto considerable de datos de naturaleza cuan- titativa; sin embargo, con el propósito de alcanzar una mayor com- prensión de los mismos surge la necesidad de una reorientación metodológica, teniendo como insumo los relatos autobiográficos de miembros de cuerpos cadémicos (CA) y de grupos de investi- gación reconocidos en el campo de la investigación educativa. A través de ocho entrevistas a profesores y profesoras de una univer- sidad pública mexicana, utilizando como método para analizar la información la teoría fundamentada y con el auxilio del software Atlas ti, se ha hallado que los miembros de los CA se ven forzados a actuar, en algunos casos antiéticamente, en función de unas “re- glas del juego” derivadas de políticas educativas, siendo una reali- dad que estas reglas condicionan un aprendizaje contraproducente para el estudiantado y para la generación de nuevo conocimiento.

PALABRAS Clave: Ética profesional, investigación, formación de posgrado, cuerpos académicos, universidad pública.

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Professional ethics and graduate programs:

Investigating the reality of a Mexican public university

ABSTRACT: This article incorporates a qualitative perspective to an investigation that has been under development since 2006, in sixteen Mexican universities. The investigation’s name is “Inter- university project about professional ethics in graduate programs”.

Thanks to this work, now there is a considerable amount of quanti- tative data; however, while trying to reach a wider comprehension comes the necessity of a methodological reorientation, having as input autobiographical stories of members of different academic teams (AT) and elite investigation groups in the field of education.

Through eight interviews to teachers in a Mexican public univer- sity, using fundamental theory as a method to analyze the informa- tion, and Atlas.Ti as a tool, it has been found that members of the AT are constantly forced to act, in some cases anti-ethically, in favor of some “game rules” that come from educational politics, when these rules foment a counterproductive learning for students and for the generation of knowledge.

KEYwORDS: professional ethics, investigation, formation of gradu- ate programs, academic teams, and public university.

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Introducción

INVESTIGAR, ATENDIENDO su origen etimológico, procede del latín investigare, que a su vez deriva de vestigium “en pos de la huella de”.

En este sentido, el término investigar hace referencia a una pesqui- sa que parte de un interrogante, de una cuestión aun no resuelta y que se cree necesario desentrañar. Esta búsqueda responde siempre a una serie de razones de diversa naturaleza, relacionadas con el en- torno, los problemas vigentes así como la propia historia del investi- gador o investigadores que se lanzan a esta indagación. Con base en esta idea, desde la Red de Investigadores y Cuerpos Académicos en Filosofía, Teoría y Campo de la Educación se desarrolla el Proyecto denominado “Ética profesional y Posgrado. Valores presentes en las prácticas de generación y transmisión de conocimientos que llevan a cabo cuerpos académicos y grupos de investigación educativa”

(REDICA).

Este proyecto fue planeado como una investigación que per- mitiría no sólo producir conocimiento científico sobre el tópico so- metido a estudio sino que posibilitaría un espacio para la auto-re- flexión y auto-crítica de los integrantes de los Cuerpos Académicos (CA) y grupos de investigación que participan en el mismo, a partir de comprender el propio proceso de consolidación y formación, el funcionamiento y organización de los CA, valorando su trabajo como creadores y recreadores de enfoques de investigación, como productores de conocimiento y como formadores de futuros in- vestigadores. Los resultados producidos permitirán pensar posibles líneas de mejora que serán beneficiosas tanto para un área de co- nocimiento concreta, como para una institución determinada, para la región, para el país y la sociedad en general.

El propósito de este escrito es presentar el bosquejo general de la investigación realizada, mostrando unas pinceladas generales de la metodología utilizada y aterrizando en un ejemplo concreto: el caso de una universidad pública mexicana.

Antecedentes del proyecto: un esbozo general

En la década de los noventa y derivado del análisis realizado por la Secretaría de Educación Pública (SEP) de la situación que pre- valecía dentro del Sistema Nacional de Educación Superior, mostró que un alto porcentaje de profesores de carrera de las Universi- dades Públicas Estatales (UPE) no contaba con el nivel académico adecuado (doctorado), ni articulado en las tareas de investigación.

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Dicho análisis dio como resultado que a finales de 1996 surgiera el Programa del Mejoramiento del Profesorado (PROMEP), el cual fue diseñado para elevar la calidad de la educación superior del país mediante el desarrollo de investigación y docencia caracterizadas por la excelencia, fomentando el desarrollo y la consolidación de los Cuerpos Académicos (CA). En teoría, los CA son grupos de pro- fesores de tiempo completo que comparten una o varias Líneas de Generación y Aplicación Innovadora del Conocimiento (LGAC) (in- vestigación o estudio) en temas disciplinares o multidisciplinares y un conjunto de objetivos y metas académicos. Adicionalmente sus integrantes atienden docencia y tutoría en Programas Educativos (PE) en varios niveles para el cumplimiento cabal de las funciones institucionales.

Para alcanzar esta excelencia y calidad académica, la SEP, a través de la Subsecretaría de Educación Superior (SES) ha empren- dido en el marco del PROMEP varias acciones enfocadas a promo- ver que los profesores de tiempo completo se integren en Cuerpos Académicos y con ello, a través de las cuatro funciones que realizan (docencia, investigación, tutoría y gestión), sustenten la formación de profesionales de buena calidad, responsables y competitivos.

En este marco se conforma la Red REDICA, a partir de los tra- bajos coordinados por de Alba para integrar el Estado de Conoci- miento de Filosofía, Teoría y Campo de la Educación (FTyCE), publi- cados por el Consejo Mexicano de Investigación Educativa (COMIE, 2003). En esta red, interaccionan diferentes CA y grupos de inves- tigación que comparten intereses alrededor de la filosofía, teoría y campo de la educación, creándose un espacio de interlocución en el que se abre la oportunidad de redefinir estas expectativas y plan- tear proyectos comunes de desarrollo, generar nuevo conocimien- to y la posibilidad de la auto-reflexión acerca del funcionamiento de los propios CA.

Algunos de los participantes en este proyecto de investigación han formado ya parte de esta Red y han emprendido acciones co- lectivas exitosas en el marco de las convocatorias de PROMEP 2003 de Apoyo a la formación y fortalecimiento de cuerpos académicos e integración y conformación de redes; apoyos del CONACYT, tal es el caso del proyecto “Red de investigadores en teoría, filosofía y campo de la educación. Consolidación de equipos regionales de investigación educativa”, y también de CONACYT en 2005 en el Programa de apoyo complementario a actividades científicas para consolidación institucional financiando el proyecto “Programa de

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19 trabajo para la consolidación de la red de filosofía, teoría y campo de la educación. Seminario de Formación en Filosofía y Teoría Edu- cativa”, propuesta 167, No. de convenio ACAC_050167.

Entre los integrantes de diversos CA y grupos de investigado- res que conforman esta Red se han logrado editar y publicar obras colectivas tales como Conocimiento y Región en 2007, Problemas educativos prioritarios en Chiapas, Guerrero y Oaxaca en 2008, así como participar en seminarios de formación y organizando eventos.

Ejemplo de ello fue el I Congreso Internacional de Filosofía, Teoría y Campo de la Educación, proyecto apoyado por FOMIX-CONAYT en 2007, además de la realización de otros proyectos de investigación.

Por lo que este nuevo proyecto refrenda el interés mostrado previa- mente por los integrantes y motiva su participación.

Cabe señalar que este trabajo está enmarcado dentro de una investigación mucho más amplia que cuenta con una extensa tra- dición investigativa en el tópico de la ética profesional y la educa- ción universitaria. Por lo anterior este proyecto puede ser consi- derado una veta abierta por el Proyecto Interuniversitario de Ética Profesional (PIEP) coordinado a nivel nacional por Hirsch Adler, investigadora del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), desde 2006, como resultado de un trabajo previo emprendido sobre esta temática (Hirsch, 2003), que como se men- cionó incluye 16 instituciones de educación superior mexicanas.

El equipo que forma parte del PIEP realizó la aplicación de dos cuestionarios, diseñados para dos públicos diferentes: docentes y estudiantado de posgrado. En él, se incluyen una escala de actitu- des y preguntas abiertas en torno a la ética profesional. La informa- ción recabada fue sistematizada y trabajada de diversas maneras y, después de siete años de trabajos colaborativos, se obtuvo un con- junto de resultados que evidencian una serie de cuestiones, entre las cuales es necesario profundizar sobre algunas de ellas. A modo de ejemplo, se observó que existe una escasa o nula formación ética de los estudiantes que cursan programas educativos de nivel posgrado en las instituciones de educación superior mexicanas:

En México, considerar como una parte integral de la formación pro- fesional a la ética puede vivirse como una utopía, en términos de una necesidad y de un deseo a alcanzar (…) Aunque se trata de un tema significativo, en nuestro país, no se incluyen contenidos sobre ética profesional en la mayoría de los estudios profesionales (Hirsch, 2004, p. 2).

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A raíz de todo el trabajo realizado, en este momento se cuenta con un volumen considerable de datos; sin embargo, una de las necesidades que el equipo manifestaba es que los datos recabados eran en su mayoría de carácter cuantitativo, por lo que se creyó necesario implementar técnicas cualitativas que permitieran com- prender en profundidad y completar los datos recogidos, con el fin de obtener una visión holística e integral de la díada ética profesio- nal y educación superior.

Ante esta necesidad manifiesta, nace el proyecto REDICA, como una ramificación del anterior con el propósito de incorporar una perspectiva cualitativa. Desde esta perspectiva, la finalidad de la labor investigadora del equipo se centra en alcanzar una mayor comprensión de la ética profesional en el contexto de la formación de posgrado, a partir de los relatos que dan cuenta, desde su propio espacio biográfico, de las experiencias de vida y de trabajo de los miembros de los Cuerpos Académicos Consolidados (CAC), en con- solidación (CAenC) y de grupos de investigación reconocidos en el campo de la investigación educativa en México.

Andamiaje teórico

Empezaremos advirtiendo que el leitmotiv de este trabajo obe- dece a una preocupación acerca de la formación ética que se está procurando a los futuros investigadores que están estudiando el posgrado. Es un tema de profunda importancia y de compleja na- turaleza. Importante, puesto que nos impulsa a partir de nuestro presente a pensar en un futuro mejor. Complejo, porque entran en juego diversos intereses, necesidades, aspiraciones, planes y pro- yectos de diversos actores.

Para la fundamentación de este artículo, recuperamos el In- forme Delors de 1996 de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en el cual se revalora ética y culturalmente a la educación y se enfatizan sus cuatro pilares: saber a conocer, saber hacer, saber ser y saber vivir/

convivir. De esos pilares, por ser de forma común reiterados en los discursos pero, de forma práctica repetidamente olvidados, cree- mos relevante para la formación de investigadores hacer énfasis en el aprender a ser, que se entiende como la necesidad de propiciar el pensamiento autónomo y crítico y el saber convivir, que requiere desarrollar competencias éticas y el descubrimiento de la otredad, previo el conocimiento de uno mismo.

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21 La pregunta de investigación que nos propusimos responder es

¿cómo se está formando éticamente a los estudiantes de posgrado?

Más concretamente, siguiendo a Adela Cortina (2013), pretendería- mos dar respuesta al siguiente interrogante: ¿estamos formando profesionales éticos o sólo técnicos competentes? La mayoría es- taremos de acuerdo en afirmar que deviene fundamental formar investigadores éticos ya que, en la construcción de conocimientos se llevan a cabo interminables tomas de decisiones en la que es menester contar con profesionales comprometidos.

De forma concreta, para el caso de estudiantes de posgrado orientados a la investigación, se precisa tener en cuenta que de acuerdo con las circunstancias pueden presentarse dilemas éticos.

Éstos tienen que ver con:

La relación que en cada momento se establece y, por lo tanto, no hay soluciones universales, porque los intereses y los valores que orien- tan la relación entre las personas, tampoco lo son. Los compromisos éticos y las consecuencias de cada uno de ellos dependen del lugar, del momento y, sobre todo, de las personas involucradas en la rela- ción (Del Olmo, 2010, p. 10).

De acuerdo con Del Olmo (2010, p. 11) de antemano podemos suponer que los dilemas van a surgir y para evitar que nos sorprendan, es necesario: “prepararnos para enfrentarlos y plantearlos, cuando surjan, de una forma explícita”. Por lo que es necesario prepararse y aprender.

Cabe señalar que la definición de ética desde la cual partimos en este artículo es la ofrecida por Bolívar (2005, p. 96) entendién- dola “como reflexión crítica de segundo orden sobre los valores o com- portamientos previos, proporciona razones que justifican o no las ac- ciones, analizando los comportamientos morales” y, en concreto de la ética profesional como ética práctica que implica no sólo “un medio de sustento personal, sino sobre todo una actividad humana so- cial con la que se presta a la sociedad, de forma institucionalizada, un bien específico e indispensable” (Cortina, 2000, p. 27). Las acciones a las que nos referimos son las que generan conocimientos, los cua- les surgen de otros seres humanos que participan en el estudio y a los cuales se puede beneficiar con los resultados o, por el contrario también pueden ser seriamente perjudicados.

Ética profesional en los programas de posgrado: Recorrido metodológico para la realización del proyecto

La elección del enfoque metodológico viene condicionada no

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por servidumbres entre el paradigma de referencia y el método a aplicar, sino que emana de la naturaleza de la propia investigación, de los interrogantes clave que se pretenden resolver, del propósito último perseguido o de las diversas funciones de los agentes impli- cados. Atendiendo a estas cuestiones, hemos denominado a este apartado “recorrido metodológico” con el fin de evocar la metáfora de un camino, donde van apareciendo los elementos que nos indi- can que metodología es la más adecuada. En este recorrido es ne- cesario diferenciar dos momentos clave: por un lado, en lo relativo al diseño de la investigación y, por otro lado, respecto al tratamien- to y análisis de los datos.

En primer lugar, la investigación “Ética profesional y Posgra- do. Valores presentes en las prácticas de generación y transmisión de conocimientos que llevan a cabo cuerpos académicos y grupos de investigación educativa” se planea desde un paradigma inter- pretativo. La perspectiva hermenéutico-interpretativa, engloba un conjunto de corrientes o escuelas de pensamiento muy diferentes entre sí, como la fenomenológica, la etnográfica, la hermenéuti- ca o el interaccionismo simbólico, aunque con un interés común:

comprender los símbolos, interpretaciones y significados de las acciones humanas para las distintas personas implicadas en la acción educativa y social. En concreto, el principal propósito es comprender las perspectivas de los integrantes de los CAC, CAenC y de grupos de investigación reconocidos en el campo de la inves- tigación educativa puesto que, aunque se tienen datos cuantitativos que muestran el logro de los grados de consolidación de los CA y de su producción, no se hayan evidencias de la formación ética de los estudiantes que cursan los programas educativos de nivel posgrado en las instituciones de educación superior mexicanas. Estos datos también muestran que no existe una discusión formal acerca de la formación ética en los posgrados, habiendo por tanto serias caren- cias en los planes de estudios.

Con esta investigación se pretende profundizar en la realidad que nos dibujan los datos cuantitativos. Se busca entender cómo se viven estos procesos de consolidación al interior de los grupos, cuáles son las experiencias y estrategias que se han seguido para hacerlo, cómo se está fomentando la ética profesional en los pos- grados y los valores que están siendo promovidos y si todo esto está redundando no sólo en la conformación de enfoques filosóficos, teóricos y metodológicos para interpretar y explicar lo educativo sino en una formación ética de calidad para su estudiantado de

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23 posgrado y sus prácticas en la investigación, la producción de co- nocimiento y la difusión del mismo.

Podemos comprobar que la estrategia metodológica seleccio- nada para la investigación recupera la perspectiva del intercambio dialógico, dónde a través de la interacción bidireccional y el intento de la construcción de una narración “se juega al descubrimiento de una verdad” (Arfuch, 1995, p. 1). De acuerdo con esta perspectiva, la entrevista ocupa un lugar privilegiado en la investigación social ya que permite a los narradores (entrevistados) configurar y recon- figurar su identidad en el momento mismo de la narración, como autorreflexión, condensando imaginarios, expectativas y fracasos biográficos (Arfuch, 2004).1

El segundo tramo del recorrido corresponde al tratamiento y análisis de los datos. Tras realizar una serie de entrevistas, se con- sideró la teoría fundamentada como el enfoque más idóneo para trabajar los datos puesto que es un método:

que permite crear una formulación teórica basada en la realidad tal y como se presenta, usando con fidelidad lo expresado por los in- formantes, buscando mantener la significación que estas palabras tenían para sus protagonistas (Redondo y Labarca, 2009, p. 47).

Según Redondo y Labarca (2009) es uno de los enfoques que nos permite crear propuestas teóricas rigurosas a partir de los datos que poseemos, ayudando a comprender y explicar con claridad el tópico de estudio seleccionado. Teniendo en cuenta a estos autores, podemos diferenciar cuatro pasos al trabajar con la información:

codificación abierta de los datos o información, codificación axial de la información, codificación selectiva y delimitación de la teoría emergente. Proceso que describimos con los datos de una serie de entrevistas realizadas con profesores de una universidad pública de los cuales algunos pertenecen a dos cuerpos académicos y otros no se encuentran adscritos a ninguno CA.

Ética profesional en los programas de posgrado: Investigando la realidad de una universidad pública mexicana

EN ESTE apartado vamos a presentar el caso de una de las universi- dades públicas que participan en el presente proyecto. La informa- ción se pudo recabar gracias al trabajo colaborativo de tres universi-

1 Al inicio de la investigación, se pretendía realizar entrevistas grupales; sin embargo, el equipo consideró que era conveniente realizar entrevistas individuales con cierta profundi- dad para poder recabar información más detallada de los tópicos sometidos a estudio, sin confrontar a los integrantes de los CA.

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dades públicas estatales. Como método para analizar la información se ha utilizado la teoría fundamentada con el auxilio del software Atlas ti. Para ello, se seleccionaron ocho profesores y profesoras de los cuales seis pertenecían a CAC y dos a grupos de investigación educativa de una universidad pública mexicana.

Codificación abierta de los datos

En este primer paso, a partir de los diferentes elementos repe- titivos que van apareciendo en las entrevistas realizadas se selec- cionan las partes e ideas (frases y palabras) más significativas para el propósito de la presente investigación. A partir de esta selección, se elaboran las primeras categorías abiertas que agrupan los di- versos significados e interpretaciones que los participantes dan a la información. En definitiva, en esta etapa básicamente se lleva a cabo una organización inicial de los datos, colocando toda la in- formación recabada en categorías conceptuales bastante amplias.

Las categorías que emergieron en este primer paso fueron:

conducta no ética más rechazada; conformación y consolidación de los CA; contextos personales, institucionales y nacionales; datos personales; desarrollo individual: facilidades/obstáculos; dificulta- des para promover la ética profesional; dilemas éticos detectados;

ejemplos; existencia de actitudes y conductas éticas en los miem- bros de los Cuerpos Académicos y/o en grupo de investigadores en formación; existencia de actitudes y conductas no éticas en los miembros de los CA y/o en grupo de investigadores en formación;

existencia de actitudes y conductas no éticas en el alumnado de posgrado; fomento ética profesional en los CA; fomento ética pro- fesional institucionalmente; fomento y aprendizaje ética profesio- nal estudiantado; funcionamiento y organización de los Cuerpos Académicos; ingreso entrevistado/entrevistada en los Cuerpos Aca- démicos; observaciones; principales aportes del CA al campo de investigación; principales valores promovidos; tendencias en la generación de conocimiento; transformaciones temáticas y meto- dológicas; transversalidad curricular; valores y competencias esti- madas; vinculaciones/interlocuciones de los Cuerpos Académicos.

A su vez, atendiendo a estas 22 categorías abiertas se trató de fusionar en función de epítetos más generales con el fin de facilitar el siguiente paso: la codificación axial de la información. Estas ca- tegorías se agruparon en torno a aspectos relativos a la conforma- ción y funcionamiento del CA, la ética y los valores profesionales, la generación de conocimiento y el aprendizaje y fomento de la ética en los integrantes de los CA y sus estudiantes de posgrado.

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25 Codificación axial de la información

En este segundo paso, el propósito es reducir la información general producida en el primer paso a un esquema conceptual, más concreto, que pivoteé en torno a un tema principal desde el punto de vista de las personas entrevistadas. En esta fase los datos se reducen considerablemente, agrupando las categorías y dándo- les una organización. La mejor forma de plasmar este entramado es con un diagrama. En nuestro caso, el esquema conceptual que- dó definido como se presenta a continuación:

Diagrama 1. Categoría central, dimensiones y subdimensiones

Como vemos, en el diagrama 1, se determinó como categoría central “la ética profesional se fomenta a través de la práctica y la transversalidad”. Este núcleo surge porque la mayor parte de las alusiones que los y las participantes realizaron acerca del tópico se- leccionado fue la de recalcar la importancia del fomento de la ética profesional en los programas de posgrado a través de la práctica y la transversalidad. En estos términos tenemos varios testimonios clave:

yo creo que siempre debe estar vinculado en la práctica y en la re- flexión, porque finalmente cuando tú escuchas los resultados de lo que investigas tienes que tomar una postura y tienes que reflexionar sobre lo que estás analizando y tienes que ver qué sentido le vas

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a dar, y siempre con el cuidado en adquirir vistas epistemológicas.

Que no caigamos en el sentido común, que no caigamos en datos meramente empíricos o en una triangulación, yo creo que aquí se tendría que estar triangulando los datos prácticos con los teóricos o acomodándolos hasta con lo empírico también. Tienes que estar en ese constante cuidado (P2, 28).

Tal vez, tanto como un seminario mmmm pues sería, pero si cono- ciendo a nuestros jóvenes, me gustaría que fuera algo dinámico, más lúdico y que fuera transversal no solamente en una asignatura, sería conveniente que en el diseño, en cada unidad de trabajo, se les di- jera, a ver tú como vas a trabajar la ética? No? Es como los derechos humanos, no hay que esperar a que exista una materia en octavo semestre y en algunas licenciaturas ni siquiera se da la asignatura pero tú con tu acción y de hablar de grupos vulnerables pues ahí tiene que ir el tema, pero tanto como una materia no, sería bueno en todo el mapa curricular (P1, 43).

Mejor sería transversal, porque a veces en el sentido de abarcarlo todo como si fuera un contenido, como una clase dada, una activi- dad más del programa, se pierde la dimensión realmente de lo que debe ser la ética investigativa, entonces yo creo que tiene que estar presente desde el momento en que quieres hacer un proyecto de investigación (P2, 7).

(…) es con el ejemplo, con la práctica y nos cuesta (P7, 47).

Es más, para aprender la ética profesional el alumnado de pos- grado ha de vivirla y reflexionarla:

El ser humano es por naturaleza un ser ético. Se halla en su interior la posibilidad de practicar los valores y desarrollar lo mejor de sí mismo a través de esa práctica (Kliksberg, 2005, pp. 15-16).

Y el profesorado es fundamental; juega de hecho un papel clave en el desarrollo de la ética profesional del estudiantado, no como transferencia o desplazamiento, sino como ejemplo y canali- zador de su aprendizaje y potenciador de sus capacidades:

Para desarrollar la formación ético-cívica, primero interesa aclarar que se entiende por formación en la Universidad. Llamamos forma- ción- siguiendo a Spaemann, 1987- al proceso de sacar al ser huma- no de su encierro de sí mismo, abriéndolo a la objetivación y a la diferenciación de intereses y, con ello, al aumento de su capacidad de dolor y de gozo (Martino y Naval, 2013, p. 165).

Codificación selectiva. La construcción del hilo conductor En este paso se pretende establecer los componentes que con-

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27 forman el andamiaje teórico, es decir, se trata de que emerja la teoría a partir de los testimonios y de las aportaciones de los parti- cipantes. Para ello es necesario clarificar el hilo conductor que une a las diferentes dimensiones y sub-dimensiones entre sí y, a su vez, con la categoría central.

El hilo conductor en el presente estudio va tejiéndose alrede- dor de la categoría “la ética profesional se aprende a través de la práctica y la transversalidad”. En este tamiz, el primero de los hi- los indica que dicho aprendizaje y las posibilidades de fomentar la ética profesional en los posgrados está influenciada por el propio funcionamiento y organización de los CA. En varios testimonios encontramos que los participantes manifiestan la existencia de unas “reglas de juego” que provocan exactamente lo contrario de lo que supuestamente promueven: la calidad y la excelencia tanto científica como ética ya que “premian” la productividad, el volu- men de productos más que la integridad de los participantes y la calidad de sus resultados:

soy muy perfeccionista y a diferencia de otros, pude haber dicho bueno ya están! Sumamos cada uno de los capítulos y sale el libro, que de hecho pues le das prioridad al tiempo y no a la calidad, en- tonces yo preferí hacerlo distinto, dije bueno tenemos varias cosas,

¡pues hay que ver cómo están (P3, 53).

De este sistema de evaluación depende el financiamiento que se le otorga a los programas, a los académicos y a los Cuerpos Aca- démicos por tanto, como se comprueba en los testimonios, muchos de los y las participantes sienten “que no tienen más remedio” que aceptar estas reglas del juego:

No lo quería formalizar, podemos hacerlo dentro de la institución, pero no con estos lineamientos ahora desarrollando este sentido del juego en algún momento podemos hacerlo algo así, pero he escu- chado entonces experiencias que no son las más cordiales y agra- dables de mis compañeros(…). Siempre los colegas dicen, tengo el problema para que salga a tiempo el dinero, y el problema es que cuando yo tengo un compromiso académico, yo tengo que dar cuen- tas de los resultados que me comprometí, y aquí no han salido los re- cursos entonces al menos 2 de los 3, Alma y yo estamos vacunados.

El problema es que las logias no son convergentes, la administrativa y la académica y eso se presenta prácticamente en todas las institu- ciones, pero estar en otra modalidad digamos de organización para ustedes como grupo de investigación sin tener recursos los segrega y de alguna manera les imposibilita de tener un alcance mayor. Eso

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hay que considerarlo conviene someterse aunque sea de manera ex- perimental a esa lógica y tratar de alcanzar apoyos (P8, 73).

En este contexto, el papel que se espera que desarrollen los líderes de los Cuerpos Académicos es el de “balanza”, es decir, que su desempeño sea equilibrado, que no abandonen las reglas del juego pero que respondan a una calidad científica y técnica. En este sentido, observamos que los miembros del CA se despojan de la responsabilidad, dejando este peso de forma casi exclusiva al líder. Este tipo de conducta fragiliza las instituciones y no fomenta un trabajo colegiado real donde las responsabilidades sean com- partidas y asumidas por todos y todas.

Por otro lado, en los relatos también hallamos una cuestión que es preciso resaltar: se afirma que desde la Institución el fomen- to de la ética profesional se realiza desde una dimensión discursiva que se encuentra lejos de la práctica. El fomento se queda en el plano de lo abstracto, de las declaraciones de intenciones pero no aterriza en la realidad, en lo concreto: “es una visión muy discursi- va, yo a eso no lo plantearía como fomento de la ética profesional porque en el discurso va por una parte y la practica va por otra”

(P3, 39). Por tanto, manifiestan que esa incongruencia dificulta y obstaculiza no sólo el aprendizaje de la ética sino que deja espacio para que existan conductas y actitudes no éticas en la formación de posgrado.

Algunas de estas conductas y actitudes que se reconocen son por ejemplo la importancia de la productividad por encima de la misma ética. Este desequilibrio en la balanza provoca que en oca- siones, los miembros de los cuerpos académicos no asuman un compromiso y responsabilidad hacia el trabajo del alumnado, por ejemplo se indica que algunos de ellos no leen en profundidad los trabajos de su alumnado “Primeramente, la primera conducta no ética es por ejemplo, que no se lee con atención, el no tener esta responsabilidad adecuada” (P8, 46) o; incluso “se roban las ideas de los estudiantes” (P3, 63), es decir se apropian de los resultados de los mismos. Esta cuestión nos recuerda un imperativo kantiano: ¿es el alumnado en este caso un medio para conseguir estos objetivos?

se considera la formación del estudiante un medio y no un fin en sí mismo? En este conflicto de interés entre alumnado y profeso- rado ¿no se menoscaba gravemente la dignidad del alumnado? En este sentido, parece que hay una mayor preocupación por alcanzar los rubros, por producir y publicar, que formar coherentemente al

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29 alumnado y obtener productos de calidad. En esta línea se mani- fiestan Castillo y Garibay (2003):

…hemos constatado cómo en las Universidades Públicas, se presen- tan los mismos fenómenos que nuestra sociedad enfrenta. La co- rrupción como falta común de conducta, falta de ética, la impuntua- lidad parcial a nuestros trabajos, el porcentaje apenas promedio de nuestra capacidad laboral (como el incumplimiento de un programa curricular) y en general un escaso espíritu ético (p. 199).

Por su parte, el profesorado reconoce como conductas no éti- cas de su alumnado que, en ciertas ocasiones, manifiesta un mayor interés en lo económico (referido al “ingreso” que representa la beca), que en la propia investigación, encontrando prácticas como el plagio que indican una clara ausencia de compromiso, esfuerzo, trabajo y una forma deshonesta de no dar el crédito que merece el autor de un pensamiento, idea, aporte o concepto.

Uno de los dilemas éticos más comunes a los que se somete al alumnado, en relación a una perspectiva de género, es la dificul- tad de conciliar el aspecto familiar y personal con la formación de posgrado. Este dilema afecta mayormente a mujeres, que se casan, se embarazan o están a cargo de la crianza de los hijos durante el proceso formativo. Este acontecimiento es un hito importante que implica por su parte, de forma casi absoluta un abandono de su formación o una disminución de la dedicación pues priorizan el aspecto de la crianza y la atención a la familia. Comprobando que el aspecto relacionado con los “cuidados” familiares sigue siendo aceptado como una responsabilidad mayoritariamente femenina.

La existencia de estas actitudes y conductas repercute en el aprendizaje de la ética profesional puesto que, a partir de los dis- cursos de los participantes, emerge la consideración que la ética se aprende a través de la práctica y de la transversalidad. Es curioso que en la mayoría de los testimonios del profesorado (a excepción de una profesora) estos afirmen que nunca han incurrido en las fal- tas éticas anteriormente señaladas. Estas prácticas son perpetuadas por otros, por los demás y no por ellos mismos. Se descubre que ellos y ellas, al menos de forma individual, se describen como su- jetos responsables de cada una de sus materias, asegurando que a partir de ellas promueven valores como la honestidad y la respon- sabilidad. Los entrevistados argumenta como una cuestión esencial de los posgrados que el graduado debe haber aprendido a condu- cirse de forma ética en la investigación.

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Sin embargo, a pesar de estas manifestaciones volviendo al inicio del diagrama el propio funcionamiento de los CA, el profe- sorado indica en muchas ocasiones se ven obligados a responder a las “reglas” de un determinado sistema, que dificulta el aprendizaje y fomento de la ética profesional a través de la práctica con el ejem- plo y la reflexión transversal en toda la formación de posgrado.

La matriz condicionada; delimitando la teoría

En este último paso se trata de delimitar la teoría emergente, descubriendo las uniformidades que existen entre los testimonios analizados. En este sentido, la lista de las categorías se cierra cuan- do las mismas se tornan teóricamente saturadas, es decir, no emer- ge ninguna nueva cuestión.

En síntesis, como podemos observar en el diagrama la ética profesional se aprende y fomenta a través de la práctica, con el ejemplo y la reflexión transversal en toda la formación de posgrado.

A partir de estas categorías, se puede ver como el funcionamiento y la organización de los CA tienen un importante impacto sobre el desarrollo de este aprendizaje en el alumnado de posgrado, ya que en ocasiones, los propios miembros de los Cuerpos Académicos y/o de grupos de investigación se ven prácticamente forzados en función de las “reglas del juego” (identificadas como los indicado- res para alcanzar la categoría de CAC, a saber estudiantado titulado en tiempo; productividad individualizada pero al menos en apa- riencia, con aspiraciones de colaborativa) a actuar antiéticamente.

Y, aun cuando no haya intención de que los estudiantes aprendan esas conductas y actitudes no éticas, probablemente las integren y eventualmente las aplicarán en la práctica profesional:

Los valores sólo tienen vida en el discurso, pero después se dejan de lado (…). Ello aporta directamente al incremento del cinismo. Parti- cularmente en los sectores jóvenes. Aprenden que forman parte de un mundo irreal, y que no hay sanción para la discrepancia entre las palabras y las prácticas. Los jóvenes lo pagan caro. (…) La respuesta se está traduciendo a diario en América Latina y Argentina de nues- tros días, y a nivel internacional, en el crecimiento de la sed de ética (Kliksberg, 2005, pp. 15-16).

A modo de conclusión

Hoy en día no es fácil olvidar que vivimos inmersos en una compleja trama, caracterizada por la incertidumbre, la diversidad

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31 y pluralidad, la inmediatez, el conocimiento en red, los retos de la modernidad líquida (Bauman, 2008), el crecimiento exponencial de la información, la multidimensional, profunda y manida crisis, la apatía social, la rapidez de los cambios, la competitividad. In- mersos en esta compleja trama ¿qué valor cabe asignar hoy a la investigación? Parece ser, y como vemos en los testimonios que la tendencia actual se concentra en el acopio de artículos, comu- nicaciones, reseñas o ponencias. Ya no se escribe para decir algo, sino para hacer currículo o responder a “determinadas reglas del juego” que son la llave para acceder a los recursos. No se persigue el impacto social y real de la actividad académica e investigadora, sino el engrose del currículo. Los miembros de la CA sienten que de manera progresiva y desmesurada se les fuerza a producir en tér- minos cuantitativos, acumulando papeles sin importar la calidad intrínseca de las aportaciones y su contribución a la comprensión teórica o al ejercicio práctico de la educación. Trabajar así resul- ta necesariamente frustrante. Son reacciones a una realidad que creen impuesta.

Esta situación provoca un desplazamiento de lo que debería ser el objetivo fundamental de la actividad de los investigadores de la educación, y de los académicos en general: focalizar el vigor intelectual, emocional, personal hacia los problemas educativos urgentes, con el fin de contribuir a su mejora. Así y sólo así, se cumpliría con la responsabilidad asignada a los investigadores y, colateralmente, hacer que el trabajo realizado tuviera una repercu- sión acreditativa en el currículo o para los sistemas de evaluación, pero en ese orden, no al revés. Relativo a este aspecto, apostamos por hacer realidad el proverbio latino in medio stat virtus, quando extrema sunt vitiosa, encontrando el equilibrio entre lo que nos exi- gen y lo que debería ser.

Dentro de este marco de funcionamiento de los CA, en nuestra investigación se halla que la mayoría de los testimonios recabados coincide en afirmar que la ética se fomenta a través de la práctica y la transversalidad y se aprende a través del ejemplo y la reflexión;

sin embargo, el sistema de evaluación está provocando lo contrario de lo que supuestamente en los discursos se promueve, repercu- tiendo todo este entramado de forma contraproducente en la for- mación ética del estudiantado de posgrado y en la calidad de los productos de los mismos.

Con la información recabada hasta este punto podríamos de- cir que los CA no están funcionando como se pretendía en los plan-

Referencias

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