Isimu VII
LOS TRONOS DE BM EN LOS ~ X T O S D E L A s ~ E S Y LAS ESTATUAS DE JAFRA*
Francisco L. Borrego Gallardo Universidad Autonoma de Madrid
Vers le Ciel, oir son eil voit un P6ne splendide Ch. Baudelaire, ctBhc+diction))
(LesJleurs du mal)
ABSTRACT
In this paper, the bia-throne findw-bj?, hndw bj?j) in the Pyramid Texts and its possible royal sculptural parallels in the Old Kingdom are discussed First, the meanings and functions of that kind of throne are studied, concluding that they are related to the king's resurrection and his ascension in the firmament, where he becomes ruler among several asterisms. The same conclusion can be inferred, also. fiom the analysis of the location of the spells naming those thrones inside the m i d of Pepy I. Second an iconographic and iconologic analysis ofthe lion thrones of the statues found at Kh@e 's lower temple is made. From that study, it can be infered that they are very related to the (relgeneration ofthe king as a person and as a ruler, and that the lions represent a goddess, probably Bastet. Finally, identification between the bia-thrones in the Pyramid Tats and the lion-thrones of Khqfie is made, fiom their common morphologic and symbolical similarities. An important link between them is the possible use of the anorthosite gneiss as a substitute fir bia, the meteoric iron of which the thrones are said to be made.
KEYWORDS
Egypt, Egyptian kingship, thrones, Pyramid Texts, Old Kingdom, Khafe (Chephren), meteoric iron, bia.
Bastet, lions (symbolism), lion-goddesses, anorthosite gneiss, royal statuary RESUMEN
En este articulo se analiza el trono de bia findw-bj?, hndw bj?j) en 10s Textos de las P i h i d e s y sus posibles paralelos escultdricos regios durante el Reino Antiguo. En primer lugar, se estudian 10s sign~jkados y finciones de ese tipo de trono, llegando a la conclusidn de que estci relacionado con la resurreccidn del rey y su ascensidn a1 Jrmamento, donde se convierte en soberano entre difrentes asterismos. La misma conclusidn se deriva, igualmente, del ancilisis de la localizacidn de 10s encantamientos que mencionan dichos tronos dentro de la pircimide de Pepy I. En segundo lugar, se realiza un anciIi.ris iconogrfico e iconoldgico de 10s tronos de leones de las estatuas halladas en el templo bajo de Jqfia. Lk dicho estudio se puede saber que se encuentran en estrecha relacidn con la (relgeneracidn del rey como individuo y como soberano, y que dichos leones representan una diosa.
posiblemente Bastet. Finalmente, se identifican 10s tronos de bia en 10s Textos de las Pircimides y 10s tronos de leones de J@a a partir de sus similitudes morfoldgicas y simbdlicas. Una importante conaidn entre ambos es el posible uso del gneis anortositico como sustituto de bia, el hierro metedrico del que se dice que estcin hechos 10s tronos.
PALABRAS CLA VE
Egipto, realeza egipcia, tronos, Texfos de las Pircimides, Reino Antiguo, J@a (Kepen). hierro metedrico.
bia, Bastet, leones ~~imholismo), diosm leonas, gnei.~ anortositico, estatuaria real
Los tronos de bia en 10s Textos de /as Pirrimides y las estatuas de Jafia
En el estudio de la realeza en el Meditenzineo Oriental y el Oriente Pr6ximo del Tercer Milenio a.C., hoy nadie puede negar que 10s trabajos y descubrimientos de Paolo Matthiae en Ebla son de una importancia capital para entender no s610 qud naturaleza y formas adquiri6 la monarquia en estas regiones, sino que tambiCn ha permitido saber que el contact0 entre las cortes de 10s diferentes reinos era mayor, mas fluido y m6s intenso de lo que cabia suponer antes del descubrimiento por el aqui homenajeado de ese impero ritrovato, donde la huella de Egipto y de sus faraones tambiCn ha llegado a dibujarse. Sirva como homenaje de un joven egipt6logo a1 gran arqueologo e historiador italiano este estudio sobre algunos aspectos concretos de la realeza egipcia en un periodo en que en las cortes de Ebla y de las Dos Tierras se utilizaban c6digos similares'.
Los tronos constituyen, en la practica totalidad de las realezas del mundo, importantes elementos de prestigio para su posesor. Con fiecuencia, ese prestigio se ve ademk completado por aspectos que trascienden lo meramente politico y que sirven para caracterizar la naturaleza de la persona que se sienta sobre 61, asi como ayudarlo en el desempefio de m~lltiples tareas religiosas, salutiferas, judiciales o soteriol6gicas. En el caso del Egipto antiguo, el trono y sus significaciones constituyen un tema mhs o menos bien conocido, si bien predominan 10s estudios generalistas2, siendo muchas las lagunas sobre aspectos mas concretos o particulares. En el estudio que aqui se presenta en honor de P. Matthiae e s t u d i d un caso particular, el de 10s tronos de hia en 10s Textos de las Pircimides, y 10s que pueden ser sus correspondientes escult6ricos, 10s tronos de leonas del conjunto escult6rico del rey Jafra.
2. LOS TRONOS
DE
BIA (hndw-bj?, & d w bj3j)EN
LOS TEXTOSDE
LAS PIM'MIDESUna de las insignias m k caracteristicas que el rey utiliza para su renacer en el universo magic0 de 10s Textos de las Pircimides es el trono de bia, cuyo uso est6 documentado en veintitrds encantamientos3. Para poder comprender bien su naturaleza no s6l0 es preciso estudiar las propiedades que presenta en 10s textos o 10s t i p s de textos en 10s que aparece, sino tambidn 10s elementos que componen el sintagma hndw- bj3.
Desde aqui quiero agradecer a 10s promotores de este homenaje su invitaci6n a p i c i p a r en el mismo con este articulo. Igualmente, me hallo en gran deuda con el Prof Dr. Miguel Angel Molinero Polo, por su entusiasrno, su amabilidad, su ayuda desinteresada y sus siempre acertados comentarios, que han permitido mejorar notablemente el texto final aqui presentado. Cualquier error u omisi6n en este trabajo han de ser atribuidos unicamente a mi persona.
1 Acerca de las relaciones entre Ebla y Egipto durante el Bronce Antiguo y Medio, un resumen reciente e s ~ en Scandone Matthiae, 2003, con referencias.
Kuhlmann, 1977; 1985; Metzger, 1985.
La lista completa de las menciones de este tipo de tronos esk3 realizada, con algunas modificaciones, a partir de Allen, 1989, n. 58: TP 355, tj 573b; 413 FJ736a; 424,s 770c; 437, tj 800d; 459, G865a; 461,s 873a; 483,s 1016a; 509,s 1 124a; 512,s 1 16%; 536,s 1293a; 537,s 1301b; 553,s 1364b; 582, tj 1562b;
61 0 , s I n l a ; 612, 5 1735a; 666, 5 *1926b (= Allen
*
1927b); 667, tj *1934b (= Allen * 1935d); 673, 51992c; 674, § 1996b; 676, 5 20 12a; 689,g 2091 a; PIFISe 95; P fi. Or 37 (1 968) Ih. 22 (24a) + Or 38 (1969) Iim. 22 (24b):2. Ha de afiadirse una importante referencia procedente de 10s Textos de 10s Ata~ides: CT 5 17, V1 107d.
F. L. Borrwo Gallardo
La palabra hndw designa, como estudio en otro lugar, un trono que se caracteriza esencialmente por tener patas que reproducen las de un animal, un trono ((de patas, con patas)) o ((pisador, que pisa)), dados 10s determinativos empleados en su escritura, y la relaci6n etimol6gica que mantiene con 10s vocablos hnd ccpantomlla)) y hnd <(pisan), respectivamente4. Se trata de un tip0 de trono que puede llevar otros componentes, como pr6tomos de felinos, tal como lo muestran sus determinativos o se puede leer en 10s mismos Textos de las Pircirnides:
hrnsj= f r= f hr hndw jp= f bj?j ntj
h w
f rn rn30-hzrw rdw= f rn C3gwt-Srn3 wrEI asi se sentarh sobre este su trono de bia, cuyas caras son de leones
y cuyos pies son las pezuiias del Gran Toro Bravo.
(PT 509,
$9
1 124a-c (P) = P/C/med/E 76-78)'M b
complicado resulta, por el contrario, el significado de la palabra b j f . ~ s t a pertenece a una raiz con un c a m p semhntico m b o menos amplio y complejo, con palabras que van desde ((maravilla, maravillarse)), ctalejarse)), <tcielo)), a otros que designan a l g h tipo de mineral o metal, tanto en generic0 (de ahi la traducci6n ocasional como ctmina))) corno, miis concretamente -y s e g h diferentes autores- (thierro))' (especialmente el mete6rico) o ct~obre))~. Esta cuesti6n serh tratada con algo mhs detalle en apartados posteriores.Ahora bien, en el context0 de 10s Textos de las Pirtirnides, como ha comentado recientemente Hellum, bj3 y bj?j, cuando se refieren a este tipo de trono, son traducibles, de manera miis askptica e imparcial, como ((celeste)) (heavenly) o ctmaravilloso)) (rnarvello~s)~. De hecho, no parece que haya duda alguna acerca del carhcter celeste de b j 3 para estos momentos, dada la existencia dentro del mismo corpus textual de la palabra bj3 para ctcie~o))'~, y el valor, contempofineo, que tiene como (thierro metebrico)), es decir, una sustancia que proviene del cielo". Fuera cual fuera el material empleado, lo que si es cierto es que se trata de uno que procede o que se asocia con esa regi6n c6smicaI2. De esta manera, como refiere Allen, en 10s sintagmas hndw-bj? y hndw bjg, bj3 se refiere probablemente a la sustancia celestial de la que esth hecho el trono, como lo muestran 10s determinativos que en estos textos llevan a r n b ~ s ' ~ .
Por mi parte, por el momento no pretend0 determinar si el material que el egipcio tenia en mente era cobre (lo que me parece poco probable), un genkrico para
Borrego Gallardo, en preparaci6n.
Igualrnente, un pasaje similar en 667,g 1939a: [hms=k r=k hr hndw= k p w bj3j ntj h-f rn rn?hz?]w cc[Te sentaris asi sobre este tu trono de bia, cuyas caras son de leonels)).
6 El rnejor y rnh cornpleto estudio es el de Graefe, 1971.
7 Faulkner, 1969, passim; Graefe, 1971, 5 4; Allen, 1983,9; Aufi&re, 1991,11,43 1-432.
8 Lalouette, 1979.
9 Hellurn, 2001, % y n. 258.
Graefe, 1971,40-66; Allen, 1989,9.
11 Graefe, 1971, cap. 11; Allen, 1989,9; Au=re, 1991,11,432-435.
l2 Principalrnente: Graefe, 197 1, 13-25 (lo denomina {(material estelan) (Stemmatmie); Lalouette, 1979; Aufkere, 199 1,1I, 432; Hellinckx, 2001,84 (resurnen de la bibliografia sobre el tema).
13 Allen. 1989, n. 58. Igualmente, Graefe, 197 1, 20-21, lo denomina cctrono celestial)) (hirnrnlisch Thron).
Los tronos de bia en 10s Textos de /as P i a i d e s y las estatuas de J a h
designar alguna variedad (o toda la garna) de metales, o el hierro metdrico (lo que me parece mQ plausible). Por el contrario, mi interks principal se centra en el significado cultural e ideologico que le dio a1 tkrmino el egipcio antiguo, y c6mo operaba en el mundo simb6lico y religioso de la realeza del Reino Antiguo. Para ello, hicamente habrim de retenerse por el momento dos ideas respecto a bj?: su car5cter celeste, emanado del cielo, y el ser un material maravilloso, excepcional, incluso ex6ticoI4. Por eso, la traducci6n que aqui dark de hndw-bj? etc. es la de cctrono de bia),, que creo que es la miis askptica y la que permite englobar todos sus significados bajo un mismo tkrmino, de mod0 similar a como sucede en el caso de la traducci6n de la palabra m?ct, la Maat, el estado ideal de orden, verdad justicia".
Han sido diversos 10s autores que se han ocupado de estudiar 10s tronos de bia en 10s Textos de las Pircimides. No realizark aqui un estudio en la linea de Lalouette, quien divide las hnciones de este tip0 de trono s e g h una tradici6n solar y otra osiriana, lo que, en mi opini6n, resulta artificioso, puesto que 10s encantamientos en 10s que 10s tronos aparecen citados recogen elementos de presuntas tradiciones diversas, que no obstante conforman un todo ideoldgico y, especialmente, magico, destinado a la supervivencia del ser regio. De esa manera, el analisis que viene a continuaci6n se centra en 10s temas y motivos que componen la fraseologia en la que este tipo de insignias se inserta. Dichos temas y motivos no aparecen aislados en 10s encantamientos, sin0 que con mucha frecuencia se conjugan entre si.
El primer motivo consiste en ser un elemento asociado a1 renacer del rey muerto en tanto que Osiris:
dd mdw fi -tw jt(=j] mw= k n= k bch= k n= k jrjtt= k n= k jmjt mndwj-mwt ?st
fi -tw ms-fhv ms-jmj Dbcwt-P Sti js jmj Hnhnt
sdr r= f wr pn j. b?n(.j) r= f j.rs Ttj @ -tw Szp n= k
p=
ks?q n= k qsw= k wh? n= k hmw= k hms F k hr hndw= k <p> w bj?j wnm= k n= k bpi d?= k n= k jwc wib=k m Sbtjw=k jrpt m cb-n_trw
Palabras dichas: iAl~ate, padre (mio)! Tienes tu agua, tienes tu inundaci6n,
tienes tu leche que proviene de 10s pechos de la Madre Isis.
ibilzate, retofio de Horus, retofio del que esth en ~ ~ e b a u t - p e l 6 , como Seth que esti en Henhenet!
Este grande pasa la noche profundarnente dorrnido.
14 Este cadcter ex6tico se puede inferir por el uso del determinative de pais o regi6n extranjera en algunas menciones de esta palabra: Allen, 1989, 9. Pero no s61o aqui. En el relato del Ndujiago, el mariner0 refiere en su historia a su superior que fie enviado a la regidn de Bj? (1.23). Tras la torments, se suceden 10s acontecimientos maravillosos de la serpiente y la ((Isla del h, con su excepcional habitante, su enorme cantidad de productos maravillosos y su capacidad de desaparecer en medio del mar como si todo hubiera sido un sueiio. De esta manera, como Loprieno, no creo que sea casual el ernpleo ambiguo del tCrrnino Bj3, que no designaria, asi, una regidn concreta, especifica, sino una regi6n minera, pero a la vez maravillosa, lejana, en las fronteras de la realidad: Loprieno, 1991. Un resumen de las diferentes interpretaciones se encuentra en Galbn, 1998,42-46.
l5 Dakin, 1998,295-297.
''
0 bien ccretoilo que estl en Dyebaut-Pel). La ausencia de genitivo indirect0 impide saber si jmj se refiere a ms (ccretoiio),, como adjetivo) o a Hrw (Horus, como genitivo directo).iDespierta, Teti! ~ l z a t e , recibe tu cabeza, reune tus huesos, sacudete el polvo, siCntate sobre este trono tuyo de bia,
y asi puedas comer la paletilla, puedas devorar el pernil,
puedas alimentarte de tus costillas en el cielo, en compafiia de 10s dioses.
(PT 41 3,99 734a-736c)"
De ese modo, el trono de bia es un elemento asociado a la recomposici6n fisica del rey y a su despertar al nuevo dia, esto es, a la nueva vida, y a la recuyeraci6n de la facultad de alimentarse, vital para fortalecerse de nuevo y ascender a1 cielo como un dios tras el suefio de la muerte durante la noche.
Como todo trono, Cste otorga a su poseedor la capacidad de gobierno, legitimidad, soberania. De esa manera, el rey difimto uede, merced a su disfrute, gobernar sobre diferentes tipos de seres tras su muerte y dominar el cosmos a su
Ps
antojo y moverse libremente por 61, como se expresa, por ejemplo, mediante la expresi6n ctdar o impartir brdenesn (wd rndw):
hms F k hr hndw= k pw bj3 wd= k rndw n it?w-swt
wn n= k C?wj-pt j.znS n= k r3wj-qbhw j-e k hpt r sht-j3rw
SiCntate, pues, sobre este trono tuyo de bia e imparte 6rdenes a Los de lugares ocultos;
se abrirh para ti las dos puertas del cielo, con fuerza se abrir5n para ti las dos puertas del firmarnento,
y tomarits el tim6n rurnbo a1 C a m p de 10s Juncos.
(TP 461, $9 873a-d) rhr= k r= k m jtrtj-?kt hr Sw n@ Nwt
j. hms. t j hr nst-jt= k Gbb m-hnt jtrt hr Endwpw n(j) bj3 bj3w n= f n-pv jw n= k Pslttj m ksw
j.wd=k mdw n hnmmt
Mnwjs j m j p ~ f Hrw js Dbrt
Te alzar5s en las Dos Capillas de la ajet sobre el vacio de Nut, sentado sobre el trono de tu padre Guebeb a1 fiente de la capilla, sobre este tu trono de bia del que 10s dioses se maravillan.
Hasta ti vendr5n postradas las Dos EnCadas, y dar5s 6rdenes a1 pueblo solar,
como Min el que esth en su casa, como Horus de Dyebat.
(TP 673, $9 1992a-1993c)I9
17 El motivo de la resurrecci6n y recomposici6n de 10s huesos en asociaci6n con este trono tambib esti presente en el encantamiento TP 536.
Asi sucede en 10s encantamientos 355, 437 y 461 (dominio sobre 10s ?hw), 459, 512, 666 y 667 (sobre 10s dioses, n-m), 582,610,667 y 673 (las Dos Endadas, Psdtj), 666 (la Entada, Psdt), 461 (Los de lugares ocultos, .Ww-swt), o 51 2 (10s habitantes de la Duat, dw?tjw), entre otros.
19 Ademas de estos ejemplos, wd mdw tambikn aparece en 4 573b y P/F/Se 95.
Los tronos de bia en 10s Textos de /as Pikfmides y las estatuas de J a h
De igual manera, esa acci6n soberana se puede ejercer juzgando ( w f l m h ) , labor tipica y propia del ejercicio de gobierno:
jw n=k j.hmw-sk m ksw
ndr n= < k> iV$< b> -k3w C= k jr &w20 hms hr h n d w k bj?
w g mdw hnc Psdtj
Hasta ti vienen las Imperecederas postradas, Nehebkau te toma tu mano en Sharu;
sikntate sobre tu trono de bia
y juzga en cornpailia de las Dos Eneadas.
(TP 667,
$5 *
1933h-1934~)~' Estos tronos son un elemento de ornato que permiten a1 rey ascender a un nuevo estado de ser, el soberano, una vez superada la muerte como Osiris tras diferentes transformaciones, y que le permiten gobernar en el firmamento y el M b A11B:[dd mdw h3 Nfi-k3-RCpw jnk &]=k Nfi-k?-RCpw jnk Hrw cij(=j) n= k mdw= k hntj 3hw nhbt= k bntj j-hmw-sk
[gm.n(=j> -tw k.tj hr=fl m z3bph=f m qbht qbh=s n= k jb=k m _ht=k m pr-jt= k Jnpw wrb hms hntj wrw jr= k
[hms= k hr h n d w k] bj$y hr nst-hntj Jmnt
palabras dichas: joh, Neferkara, yo soy] tu Fijo]! job Neferkara, yo soy Horus!
Yo te dark tu bastcin que gobierna 10s aju, tu cetro que gobierna las Imperecederas,
[tras haberte encontrado recompuesto, siendo tu rosltro el de un chacal y tus partes traseras las de la Serpiente celeste,
la cual refiesca para ti tu coraz6n en tu cuerpo en la casa de tu padre Anubis.
Purificate y siintate a1 fiente de 10s que son m b grandes que
tA,
[sikntate sobre tu trono] de bia, sobre el trono del que preside el Occidente.
(TP 674,
$9
1 994a- 1 996b) De mod0 similar, tras diferentes acciones purificadoras y resurrectoras, el rey difimto adopta 10s simbolos de su poder, entre 10s que est6 este trono, lo que le pennite igualarse a Ra y asi glorificarse y conocer el rnismo destino de renacimiento que este dios:jhj @ -tw jt(=j> Nfr-k3-RC
Szp n= k fd* k jptw nmswt C3bwt wcb= k m 5-236 sn-@= k m S-D(w)?t
Respecto a estas enmiendas, vCanse 10s comentarios de Faulkner, 1969,280, n. 5.
*'
La expresibn w f l mdw tambih aparece en 5 770c.282
swCb= k hr-tp S?bt= k rn sht-jjrw hnz= k pt
jr-k rnnw=k rn sht-htp rn-rn n-pw zjw n k?w=sn hrns I- k hr hndwr k pw bj?
5zp n= k hd= k ?ms= k
sSm= k jrnjw Nw j. w e k rndw n n-pw
&k 3h m 3h=f
j-*kgst=k_hn=k h n e k rnj RC hr0) jdbw n(i)w p t jt(=j) Nfi-k?-RC fl -tw j.z rn ?h= k
iOh, alzate, padre (mio), Neferkara!
Recibe estos tus cuatro vasos nernset y ofiendas,
y te lavariis en el Lago del Chacal, te incensarh en el Lago de la Duat, te purificarhs en lo alto de tu loto en el Campo de 10s Juncos;
atravesat-& el cielo,
y harhs tus monurnentos en el Campo de Ofrendas, entre 10s dioses que han acudido hast. sus kuu;
sientate, pues, sobre este tu trono de bia, recibe tu maza y tu cetro,
y guiarh a 10s que esthn en el Nun, d d s 6rdenes a 10s dioses y pond& un a j en su estado de aj;
tomaras tu carrera, navegads por tu canal como Ra sobre las riberas del cielo.
iPadre (mio), Neferkara, hlzate y ve a tu estado de aj!
En este sentido soberano del trono es muy importante la asociaci6n que se establece entre 61 y la frase ((la dignidad salida de la boca de Ra>> (sCh pr rn r(?) n(i)
~ 3
Ello permite al rey gobemar el cosmos y ascender al cielo y al lugar de~ ~ .
glorificaci6n (fisica y regia) que es la ajet (3ht):
wn n= k sb? rn pt jr ?ht nhrhr j b - n m rn-&SF k
Sd=sn -tw j r pt m b?= k j. b3. tj jrn=sn prr= k j r pt rn Hrw hr(i) SdSd-pt
rn sCh= kpn pr rn r ( 3 ) nu)
RC
rn Hrw bntj ?hw hrns.tj hr _hndw=k bj?j bj?j= k r= k j r pt
Para ti es abierto un portal en el cielo hacia la ajet,
a fin de que 10s corazones de 10s dioses se a ~ e ~ r e n * ~ cerca de ti, y que e ~ l o s ~ ~ te lleven al cielo con tu ba, devenido ba con ellos.
Ascenderis hacia el cielo como Horus sobre el shedshed del cielo
22 Acerca de srh ccdignidad real)), v k e recientemente el trabajo de Goebs, 1995, 164.
23 Presente en 10s encantamientos TP 437 y 610. Una variante, presente en el encantamiento 483, habla de la cttu dignidad salida de la boca de Anubis)) (srh=kpr m 43) n m Jnpw).
24 Lit. ((a tin de que el corazon de 10s dioses se alegre*.
25 Los dioses.
Los tronos de bia en 10s Textm de /as P i h i d e s v las estatuas de J a h
con esta tu dignidad salida de la boca de Ra, como Horus el que preside 10s aju,
sentado sobre tu trono de bia, te alejar& asi hacia el cie10~~.
(TP 437,
$9
799a-801a) En una relacion muy estrecha con la capacidad de ascenso hacia el cielo y resurrecci6n que otorga este trono se encuentra el motivo que posiblemente sea el mds importante en conexion con estos tronos: el vinculo con diferentes astros, lo que no es casual dada la naturaleza celeste, y especialmente estelar, del material bj3. Asi, en varias ocasiones se asocia la jurisdiction ejercida desde el trono con astros que permiten la regeneration del monarca difunto. En primer lugar aparece ligado con Sepedet (la estrella Sirio, a Canis Maioris, vinculada a ~ s i s ) ~ ' y con el Lucero del Alba (lit.<tEstrella/Dios de la Maiiana)), es decir, Venus, asociado con Horus):
pry=f r=fjrpt m-m sb?wj.hmw-sk snt= f Spdt sJmw= f np-dw3(w) n e s n j r= fjr sht-hp
hmsj= f r= f hr _hndw= f jp= f bj3j ntj hrw= f m m3U)-hz?w
rdw- f m C3gwt-Sm3 wr
'hc=<P r=<P m st= f Jwt nt(j)t jmjwtj n-pwj f?wj 'b?=<fi mnhj m r=f
El ascender6 asi hacia el cielo, entre las Estrellas Imperecederas.
Su hermana es ~ e p e d e t ~ ~ ; su guia, el Lucero del Alba;
arnbos cogerh su mano, rumbo a1 Campo de Ofrendas.
~l se sentard asi sobre este trono suyo de bia, cuyas caras son de leones
y cuyos pies son las pezuiias del Gran Toro Bravo.
EI se aid asi en su l u g d 9 vacante que esth entre 10s dos grandes dioses3',
con su cetro de papiro en su mano.
(TP 509,
$9
1123a-112%) De ese modo, el monarca puede ascender a1 cielo y renacer junto a las dos estrellas m b importantes de la mafiana (ademds del Sol), en el crucial y trascendental momento del amanecer.No obstante, la asociacion m b frecuente se suele hacer con las (((Estrellas)
26 N6tese el juego de palabras entre $5 800d y 801a con la palabra bj?: en el primer0 se refiere a la materia con la que el trono esth confeccionado, mientras que en la segunda refiere la acci6n de alejarse hacia el cielo, lo que hace que ambas ideas se hallen en intima conexi6n: el material bj? con el ascenso a1 cielo.
27 Encantamientos TP 509
(5
1 125a) y 582 (junto con Sah (S?h = Ori6n, forma celeste de Osiris).n, Se identifica asi al rey con Osiris, hermano de Isis.
29 N6tese el doble valor semhtico de st cclugar, sede)), per0 tambikn cctrono,).
30 Sepedet y el Lucero del Alba, esto es, lsis y Horus. De modo similar, TP 609,
$5
1707a-b: snt=k Spdt ms-tw=k Np-dw?w 1 hmsw=k jmjwfO=sn hr st wrt ccTu hermana es Sepedet, tu hijo el Dios de la Mafiana; 1 te sentah entre ellos sobre un gran tronon. Al respecto: Beaux, 1993.71.F. L. Borrego Gallardo
Imperecederas)) ((sb3w) j.hrnw-~k)~', es decir, las situadas en el norte del cielo, cir~umpolares~~ (ya mencionadas en el texto anterior). Otros astros y asterismos tambiCn aparecen vinculados con 10s tronos, si bien menos frecuentemente: las ((estrellas que esthn en el cielo)) ( ~ b ? w j r n j w ~ t ) ~ ~ y las ttestrellas del cielo)) ( ~ h d w - ~ t ) ~ ~ . Las referencias respecto a las primeras (las (tImperecederas))) son las m5s numerosas y elocuentes.
Ademh de funcionar como el lugar de destino del rey sentado sobre este trono, lo m8s ftecuente es que se presenten sometidas o lideradas por el rey difunto entronizado, lo que tambiCn le permite revivir merced a su inclusi6n en 10s ciclos celestes y estelares:
ChC=k rn-hntj.hrnw-sk
hms= k hr _hndw= k bj? bj3w rn(w)tw rnwt=k bj?t b?.t(j) hwt-Nwt= k-nw
Que permanezcas a1 frente de las Imperecederas
y te sientes sobre tu trono de bia del que se alejan 10s muertos, habiendo labrado tus azuelas el recinto de Nuteknu.
(TP 666, $(j
*
1926a-1927a) wnn n= k sb?-pt jr ?htnhrnhr3' j b n(j) n-trw rn h s p k rn sb? d? W3d-wr h 4 ) hr-Nwt rn sCh=kpwpr rn
43)
n(j) RChms= k js hr hndw= k pw bjg wr js jmj Jwnw sirn=k ?hw s h p = k j.hrnw-sk
Para ti es abierto un portal del cielo hacia la ajet,
a fin de que 10s corazones de 10s dioses se alegren cerca de ti,
en tanto que estrella que atraviesa navegando el Gran Verde que est6 bajo la parte inferior de
NU^^^
con esta dignidad tuya salida de la boca de Ra.
En verdad te sientas sobre este trono tuyo de bia, como el Grande que esth en ~ u n u ~ ~ ,
y guias a 10s aju, y satisfaces a las Imperecederas.
(TP 610,
$3
1720a-1721b) En este context0 de soberania celeste sobre las Imperecederas, y en relaci6n con el aspect0 de renovaci6n del ser fisico y regio del difunto, resulta muy elocuente el conjunto de alusiones y referencias que en el encantamiento 51 7 de 10s Textos de 10s Atatides rodean la menci6n del trono de bia. En este texto, el muerto no s610 recibe diferentes insignias soberanas de gran prestigio y autoridad (corno las adscritas a Nejen (Hierac6mpolis) y Nejeb (El-Kab)), sino que, ademhs, es amamantado por la Gran Vaca Brava de Nejeb, lo que le permite no s610 renacer (corno en TP4
734b, ya traducido) oEncantarnientos TP 459,537,610,666,667 y 674, y CT 5 17, VI 107d-f.
Faulkner, 1966, 155- 157; Krauss, 1997,86- 120, esp. 99- 104 ($9 44-46).
Encantarniento TP 666.
Encantarniento TP 689.
En la version de M, Sethe reconstruye nhrhr.
Es decir, el cielo.
Ra; se equipara al rey difunto con Ra cuando Bste surca el cielo durante la maiiana.
Los tronos de bia en 10s Textm de /as P i h i d e s y las estatuas de Jafia
elevarse a1 cielo, sino tambiCn realizar un rito de paso que lo convierte en una persona especial, un rey, dada la presencia del amamantamiento en 10s rituales de trhsito de 10s que es objeto el rey durante la coronaci6n3*:
js -twt hdt-Wn
-twt hdt p t hr(J)t-jb @b 3wt-Swtj wh?t-mndwj j?.n=s -tw r p t
n wdn=s -tw r t?
&=s mnd=s hr r(?)= k snq= s -tw
n wdh[=s _t]w
n _hnn Dhwtj jrt.n= f n= k hms I- k hr _hndw= k bj?j njs= k r h3tjw
hrp- k j. hmw-sk
Tuya es la Corona Blanca de Nejen,
tuyas son la Corona Blanca y la afiet que reside en Nejeb.
La de Plumas Largas, la de Senos Bamboleantes, te ha elevado a1 cielo,
no te ha instalado en la tierra;
Ella pondri su pecho en tu boca, Ella te amamantarh
y no te dest[eta]rh.
Thot no revoca15~~ lo que ha hecho para ti;
siCntate sobre tu trono de bia;
convocarhs a 10s asesinos, dirigirb a las Imperecederas.
(CT 5 1 7, VI 106f- 1 0 7 ~ ~ ' Dentro del cielo, el rey sentado sobre este trono se encuentra tambiCn relacionado con unos ctmonticulos)) (j?wt), calificados de diferentes maneras se@n la finci6n que cumplan en cada encantamiento. Resulta interesante ver que la palabra empleada para indicar la acci6n de ttsentarse)) sobre este trono, hms, es utilizada tarnbiCn, esta vez con valor transitivo, para referir la ocupaci6n, y por ello el gobierno sobre, dichos monticulos4'. ~ s t o s se encuentran muy estrechamente relacionados con la
~ o b e r a n i a ~ ~ de Egipto en tanto que pais dual, pues son denominados, siempre por
parejas, ~(monticulos horianos)) (j3wt hrwjwt) y c<monticulos sethianos)) (j?wt s t ~ j ~ t ) ~ ~ , ctmonticulos septentrionales)) (j?wt mht(jw)t) y <tmonticulos meridionales)) (j?wt
r s ~ ~ w ) t ) ~ ~ , 0, para el caso de Horus, ttrnonticulos superiores/altos)) (jswt q?jwt)45. Asi,
38 Un resumen de estos aspectos para el Reino Antiguo se encuentra en Borrego Gallardo, en prensa.
39 Lit. ctalterarh),.
40 Vtase tambitn, ya traducido antes, TP 667.
41 Asi, el empleo en ambos casos del v e r b hms reherza mutuamente las fiertes connotaciones y resonancias miticas y celestes entre este trono ctmaravilloso)~ y estos lugares miticos del cielo, i alindose ambas realidades mediante el recurso paktico del paralelisrno.
4ri"
Esta soberania puede ser ejercida por el rey en tanto que Ra, como se ve en el texto siguiente.
"
TP 424,gfj 770b-c; 612,5 173%.TP 676,5201 1 b.
se puede leer:
hms= k j?wt= k hnu(iw)t wnwn= k j?wt= k stf(jw)t j. hms= k hr hndw-bj?
[wdq=k mdw=sn hnt Psdt r?t jmjt Jwnw
Ocupark tus monticulos horianos, i h y vendris por tus monticulos sethianos,
te sentark sobre un trono de bia
y IjuzgaIr6s S U S ~ ~ palabras fiente a la Gran EnCada que est6 en Iunu.
(TP 424,
$9
77Ob-d) Segtin Krauss, estos monticulos representan la forma parab6lica que adquieren 10s recomdos de dos planetas a lo largo de sus orbitas: Venus y Mercurio. Ya se ha visto que Venus, el Lucero del Alba, se identifica con Horus, mientras que Mercurio lo hace por su parte con Seth. De ese modo, para Krauss, a partir de las menciones de esos monticulos en 10s Textos de las Pircimides se puede saber que se trata de unos importantes elementos del paisaje celeste, a su vez relacionados con Ra, pues se encuentran proximos a la ecli tica, es decir, el lugar por donde pasa el sol, que amanece4 7
entre estos oteros celestiales
.
En r e ~ u m e n ~ ~ , este trono perrnite a1 rey en 10s Textos de las Pirdmides recuperar sus facultades fisicas, asi como viajar, renacer e integrarse en 10s ciclos c6smicos que tienen como escenario el cielo, ya sea el solar, el astral o el planetario, a la vez que le proporciona soberania y autoridad sobre el universe, especialmente en relaci6n con su identification con Horus en tanto que nuevo soberano.
2. 2. APROXIMACION MACROCONTEXTUAL: DISTFUBUCION EN LA P-IDE. EL CASO DE PEPY I
Resulta de inter& realizar una aproximaci6n a1 context0 y funci6n de este t i p de tronos por medio de una via que recientemente, y de diversas maneras, ha sido abierta por varios investigadores e instituciones. En primer lugar, autores como Osing y Allen - en una medida menor Englund -49 han sido capaces de vislumbrar que la ordenaci6n de 10s textos en la pirimide de Unis y su ubicaci6n no responden a causas aleatorias, sin0 que, por el contrario, cada encantamiento esth en una pared o estancia en concreto en funcion de su contenido, sin dejarlo a1 azar. Y ello es asi porque cada estancia es concebida como un espacio simb6lico - mhgico seria una mejor manera de calificarlo - dentro de un recorrido destinado a revivir a1 rey y llevarlo a su renacer en el cielo. De esa manera, como Allen ha puesto de manifiesto, existe un recorrido que va de
45 Asi, s e g h Krauss, 1997,244-246, por su situaci6n en el cielo por encima de 10s monticulos de Seth
(cf. infra).
Resulta dudoso a quitn se puede referir: las opciones son tanto a Horus y Seth, como a 10s correos (snw) y 10s heraldos (hwwt*) de Horus citados en 5 769a. El hecho de que el juicio se haga fiente a la Gran Entada aboga m b bien por la primera opci6n.
47 Krauss, 1997,239-253.
4a Un motivo que aparece con escasa frecuencia asociado con 10s tronos de bia en este corpus pero que por su tematica no abundar6 es la asunci6n total o parcial de la forma de un chacal (a veces identificado con Anubis) por parte del rey: encantamientos TP 355,459 y 483.
49 Osing, 1986; Allen, 1993; Englund, 1993. Vkse tambitn un resumen en Eyre, 2002,41-47.
Los tronos de bia en 10s Textos de /as Pirrirllides y las estatuas de Jafb
oeste a este (fig. I), es decir, siguiendo el curso nocturno del sol, que nace en el sarc6fago real en tanto que Nut, la madre del rey/Osiris, que lo da a luz de nuevo, en la chmara funeraria, la mhs rec6ndita y occidental, que hace las veces de Duat (dw?t), el cespacio y tiempo de gestaci6n)) en palabras de N. ~ e a u x ~ ' , donde el rey difimto se renueva y regenera. La antechara, a continuaci6n, hace las veces de ajet (?kt), lugar de glorificaci6n y transformation que hace que el rey se transforme en a j , ser transfigurado, eficaz y poderoso, como lo hace el sol, para finalmente cambiar de eje hacia el norte y salir por el corredor, methfora del cielo (pt) a1 que el rey asciende, como el sol, y se une a 10s diosess'.
Allen ha llegado a estas conclusiones a partir de la obsemaci6n cuidadosa de la ubicaci6n de 10s textos y su sentido de lectura en cada c h a r a . Asi, en la c h a m funeraria constata que aparecen textos de protecci6n del difunto (contra serpientes y otros seres malignos), asi como encantamientos de provisi6n de ofrendas, destinados a alimentar a1 rey muerto y otorgarle de nuevo fuerza y vigor. De alli se sale hacia el pasaje entre antechmara y c h a m funeraria, donde aparecen textos donde el rey, por ejemplo, pasa de ocupar la barca de la noche a la del dia. En la antechara, la ajet simb6lica, que, a1 igual que en la cosmologia de esta Cpoca se sihia a1 este de la Duat, aparecen textos donde el rey se transforma, se convierte en aj, como el sol antes de amanecer". ~ s t e tiene lugar tras salir de esta c h a r a , y de nuevo aqui 10s textos hablan de la apertura de las puertas de la ajet y la ascensi6n del sol a1 cielo con el alba.
En segundo lugar, la Mission Arche'ologique Franqaise d Saqqara del IFAO ha publicado, tras largos afios de trabajo, la totalidad de 10s textos, en copia facsimil, de la pirhrnide de Pepy I". Esto permite, junto a la publicaci6n f o t o e f i c a de la p i h i d e de Unis por piankoffS4, comprender mejor y matizar 10s resultados obtenidos por Allen y Osing. En la piriimide de Unis - la m b canonica, mejor conservada entera - no se esculpi6 ningdn texto que contwiera referencias a 10s tronos de hiaz, con lo que el estudio de la distribuci6n de 10s encantamientos que mencionan estos tronos habra de cefiirse, por el momento, kicamente a la reciCn publicada de Pepy I.
En esta pirrimide (fig. 2) se registra una buena parte de las citas a este t i p de tronos. De 10s que se refieren a Cl en otras pirrimides, linicarnente faltan 10s encantamientos 41 3 (9 736a), 61 0 (9 1721a) y 676 (5 2012a). Una vez ordenadas las menciones s e g h su ubicacion en la pirrimide (tabla I), llaman la atenci6n diferentes aspectos. Primero, la mayoria de las menciones se s i t h n en la zona de la c h a r a funeraria (F) y su entomo inmediato (pasaje entre esa sala y la antechmara, F-A), con un total de 11 menciones sobre 20. Segun Allen, F hace las veces de Duat, lugar donde el rey difunto se renueva y revigoriza como Osiris antes de encarninarse hacia la Ajet (A), donde se transformarh en aj, igualhndose a Ra. A travCs de esta aproximaci6n se puede ver que la funci6n del trono de recuperaci6n de la soberania y facultades del rey muerto se halla en consonancia con el contenido general de 10s encantamientos, ccde resmecci6n~~, y Cstos, a su vez, con la ubicaci6n en F, el lugar donde, tebricamente, han de ser m&s abundantes y explicitos.
50
51 Beaux, 1994.
Allen, 1993, esp. 24-28.
52 Englund, 1993, ha visto que palabras relacionadas con la luz, corno j?hw ccluz),, hcj ctaparecer en gloria, en la luz)), psd ccbrillan), wpf cccentellem, wbn ccsalir (un astro))) o thn ccrelucir. brillan), s610 a arecen a partir del pasillo que une la drnara funeraria (Duat) a la antecarnara (ajet).
''
Berger-el Naggar i Lrlant / Mathieu i Pierre-Croisiau, 2001.Piankoff, 1968.
55 Borrego Gallardo, en preparaci6n.
F. L. Borrego Gallardo
TABLA 1. Distribucibn de las menciones de 10s tronos de bia en la p i h i d e de Pepy 1. Negrita:
textos de resurrecci6n; cursiva: textos de ascensibn; subravado: miscelanea.
F F-A A A-S C post C med C ant
v
D post D ant TOTAL
Esto se confirma cuando vemos que las menciones en A son menos nurnerosas (6nicamente dos), perteneciendo a textos algo mhs diversos en contenido. Ya se ha visto en el anhlisis microtextual que la acci6n del trono no se suele desarrollar en la ajet (esto es, en A), sino que mhs bien sirve para preparar el ascenso del rey hasta ese lugar. El otro conjunto semhntico importante de este trono son sus vinculaciones astrales, y por ello no extraiia que el segundo conjunto donde las menciones de 10s tronos de bia Sean mils frecuentes se sitGe en el corredor (C, med y ant) y vestibulo (V), ya en el eje sur- norte de las dependencias pirarnidales. Aqui, se@n el modelo explicative de Allen, el rey ya se encuentra en el cielo (pt), habiendo ascendido y habiCndose identificado con diferentes seres o elementos c6srnicos. En el caso de 10s encantamientos situados en esta zona, ademb de las referencias a las Imperecederas, o a Sirio y Venus, destacan especialmente (por su niunero y significacidn) aquellas que se refen'an a 10s monticulos celestiales (horianos y setianos, septentionales y meridionales, es decir, Venus y Mercurio), en textos sobre todo de resurrecci6n per0 tambiCn con una fuerte carga ascensional. Asi, 10s tronos de bia en esta zona ejercen esencialmente el rol de asegurar la ascension y dominio soberano del rey en el cielo, especialmente entre las partibolas orbitales de Horus y Seth, apareciendo en y entre arnbas como monarca celeste.
De esta manera, el anhlisis de la ubicaci6n de 10s encantamientos que mencionan 10s tronos de bia dentro de la pirhmide de Pepy I permite entrever que su distribuci6n no es casual, sin0 que obedece a razones m b o menos bien establecidas dependiendo de la funci6n especifica que realice en cada encantamiento, y cada encantamiento dentro del conjunto total de las dependencias intemas de la piriimide.
3. LOS TRONOS DE PATAS FELINAS EN EL CONJUNTO ESTATUARIO DE JAFRA
N
-
1 996b (6) 2091a (15-16)
- - - -
- - -
2
En mi trabajo de investigaci6n para la obtenci6n del Diploma de Estudios Avanzados, donde analizo las estatuas reales que presentan un halc6n a la espalda del rey56, un apartado fue dedicado a1 estudio de la semhntica de algunos de 10s tronos de
56 Borrego Gallardo, 2004.
S
1301b (Se 81);
1927b (Se 60);
1934b (Se 69);
Se 95
- - -
- -
- -
-
4
E
573b (21);
865a (1 7);
873a (23);
1992c (33-34) -
-
- - 1124a (77) 1293a (60);
1301 b (72) 1364b (5);
1735a (81) - -
9
0
770c (sup 43G 800d (inf A
- 101 6a (48-50)
- - 1 16% (60-6 1)
-
15626 (82)
- -
5
TOTAL
10
1 2 -
4
3 -
20
Los tronos de bia en 10s Textos de /as P i h i d e s y las estatuas de Jafra
dichas estatuas. Entre ellos, destacan 10s tronos pertenecientes a1 conjunto estatuario del rey Jafra, 10s tinicos que presentan elementos zoomorfos en su compsici6n, no s6lo en el conjunto temhtico estudiado, sin0 tambiCn en la prhctica totalidad" de la estatuaria regia del Reino Antiguo docurnentada. Su existencia nos ha llegado a travCs de dos trabajos de c a m p en la zona. El primer0 de ellos fue el de Mariette en 1860, cuando crey6 estar excavando en el templo de la Esfinge de Guiza, que mas tarde se mostrm'a en realidad como el templo bajo del complejo funerario de Jafra. El hallazgo mhs importante fue la f d s s a de la sala transversal de la entrada donde heron halladas un total de 9 estatuas del monarcas8, en diferentes estados de ~onservaci6n~~. Entre ellas, tres estatuas, conservadas hoy dia en el Museo Egipcio de El Cairo, presentan un trono de esas caractensticas, claramente diferenciados del resto: CG 960 (fig. 3), CG 1 3 ~ ' (fig.
''
La thica excepci6n es un conjunto de fragmentos escult6ricos hallado en Guiza por la Harvard University-Boston Museum of Fine Arts Expedition, dirigida por Reisner, en 1924 en un area muy bien delimitada y pequefia, comprendida entre la pildmide Glb (no de hallazgo 24.2399; aparecido entre 10s escombros), la mastaba G 7101 (Qar; no de hallazgo 24.2757; entre 10s escombros de la escalera de acceso) y la calle G 7000, h n t e a la avenida 61 (no de hallazgo 24.2626). Actualmente, se encuentran depositados en 10s almacenes del Museum of Fine Arts de Boston, sin estar expuestos a1 pliblico. Los fragmentos muestran, respectivamente, una pata de le6n con cuatro dedos incisos (dimensiones: 5 x 7'5 x 4'5 cm.), la base de estatua de le6n con un relieve de tallo de papiro o loto (dimensiones: 4'4 x 9 x 10'5 cm.), y el hocico de un le6n (nariz y boca; dimensiones: 5'8 x 8'5 x 6 cm.). Todos ellos e s t h labrados en calcita. Tanto su context0 arqueol6gic0, como el tamafio de las piezas me conducen a situar la cronologia de las piezas, a diferencia de la inforrnaci6n proporcionada por el propio museo (que habla del reinado de Jafra o Menkaura), en el reinado de Jufu. Asi, en primer lugar, el complejo fimerario en el que heron hallados es el levantado para dicho rey; pese al estado tan fragmentario de las piezas, no parece probable que hayan sido trasladados desde 10s otros dm complejos hnerarios reales, 10s de Jafra y Menkaura. Las dimensiones de 10s fragmentos, asi como el material, hacen que me plantee la posibilidad de relacionarlos con otra pieza escultorica hallado en la misma regi6n delimitada por la aparicion de 10s fragmentos: la cabeza real fragmentaria, tambikn de calcita, tocada con el nms y con el halcon Behedety en su nuca (Boston MFA 27.1466: Borrego Gallardo, 2004, 1-4, fig. 3, lam. 1.1). No s61o sus medidas y proporciones son acordes a las de la cabeza real, sino que, ademh, esta liltima apareci6 en la mastaba contigua a la de Qar (G 7101), la de Idu (G 7102: Simpson, 1976, 19 y 30, lam. XIVd, fig. 43). De esa manera, 10s fragment= de calcita de felinos pudieron haber pertenecido a la cabeza real de Boston, andoga a CG 14 (de Jafra, cfr. inpa), que presenta al dios falconiforme Behedety extendiendo sus alas sobre la nuca del rey, sentado sobre un trono de leonas. Todos estos datos (fotografias, diarios de excavation, fichas de las piezas, etc.) han podido ser consultados gracias a la documen&ci6n depositada en la plgina web del Giza Archives Project (http://www.gizapyramids.org), dirigido por P. Der Manuelian, del Museum of Fine Arts de Boston (http://www.mfa.org).58 Es posible que las estatuas que heron depositadas piadosamente en lafmissa debieran de contar con un carhcter especial dentro del conjunto, por varios motivos. En primer~lugar, la gran mayoria de las estatuas ya estaban muy daiiadas, habiendo sufrido graves daiios, sobre todo la decapitaci6n de muchas de ellas, en el momento en que heron enterradas. De esa manera, pese a 10s dafios, debia de ser importante que dichas estatuas fueran guardadas y veladas dentro del espacio sagrado del templo bajo. En segundo lugar, s61o se han encontrado - con exception del fragmento de morro felino hallado por la expedition Von Sieglin - restos de tronos con elementos zoomorfos en ese deptjsito, y no en ningrin otro lugar por donde han aparecido fragmentos escult6ricos adscribibles a Jafra en la meseta de Guiza, lo que sugiere que dichos tronos son un elemento limitado, prestigioso, distintivo, y que no se halla presente, ni mucho menos, con asiduidad dentro del conjunto escultorico. Esto es, se trata de un elemento que confiere prestigio y que distingue a unas pocas esculturas de las demhs (corno lo es tambiCn la presencia de halcones o 10s restos de una diada). En tercer lugar, parece como si las estatuas elaboradas en piedras oscuras, como el gneis anortositico (especialmente)
y
la diorita, tuvieran un cadcter especial, que 10s distinguiera del resto, y que hiciera a las estatuas confeccionadas con dichos materiales mis dignas o magicamente m b poderosas o temibles. Y esto se puede deducir a partir del hecho de que en la fmissa no fuera encontrado ni un solo fragmento escultorico realizado en calcita, piedra por otro lado tan fiecuente y bien representada en la estatuaria de Jafra, como las expediciones dirigidas por HBlscher, Junker, HassanReisner han puesto de manifiesto con sus trabajos en la meseta de Guiza.
'
PM 111/1'. 21-23.60 Resumen con referencias: Borrego Gallardo, 2004, 19-21, fig. 5, lam. VI (B.1).
F. L. Borreeo Gallardo
4) y CG 1462 (fig. 5). Casi medio siglo m h tarde, durante la expedici6n Von Sieglin, fue hallado un fragmento en bulto redondo de gneis anortositico que reproduce el hocico y morro de un le6n7 de 5 cm. de altura, atribuido por Borchardt, con buen criteria, a1 trono de una e ~ t a t u a ~ ~ (fig. 6).
Los tres tronos conservados presentan una serie de rasgos morfol6gicos e iconogrhficos comunes. En primer lugar, todos ellos (incluido el fragrnento de Leipzig) se hallan esculpidos en la misma piedra, el gneis anortositico (o de anortosita), piedra veteada extremadamente dura procedente de Nubia, sobre la que tendre ocasi6n de volver con m h detalle algo m h abajo.
Igualmente, todos ellos son unos tronos con forma de silla de respaldo alto y sin brazos, apoyados sobre un z6calo rectangular en el que reposan 10s pies del fara6n. En dos de ellos (CG 9 y CG 14) el extremo superior del respaldo recibe, posado, un halcbn, con las alas recogidas y girado respecto a1 rey noventa grados en CG 9, y con las alas extendidas detris de la cabeza del monarca en CG 14. El respaldo &lo ha sido pulido en CG 13 y CG 14, mientras que en CG 9 se ha esculpido en huecorrelieve un srh con el nombre de Horus del rey ([Hrlw [Wslr-(jlb
F=f-Rq,
en el cual 10s restos de rapaz posada sobre el extremo superior del trono opera como el signo del halc6n sobre la fachada de palacio propio de este nombre real.Ambos lados de cada trono reproducen, estilizadamente, el cuerpo de dos leonas.
Creo que es de la mayor importancia destacar el hecho de que Sean leonas, es decir, ejemplares femeninos de Panthera leo, por motivos que sedn expuestos miis tarde. Este hecho no parece haber sido advertido por nadie que se haya ocupado de describir o estudiar estos tronos@, pero se trata de un hecho incontrovertible por dos motivos:
- No se ha representado, en ningtin caso, el pliegue de pie1 frontal, exclusivo de 10s ejemplares que reproducen leones machos.
- La presencia de pelucas tripartitas femeninas6' sobre arnbas felinas en CG 9 (fig. 7) y CG 14 (fig. 8), y la ausencia en todas ellas de m e ~ e n a s . ~ ~
61
62 PM 111/12, 22.
Borrego Gallardo, 2004,5-8, fig. 1, l h s . 1.2 y I1 (A.2).
63 Borchardt, en HBlscher, 19 12, 99, fig. 1 19 (no 37). Cabe preguntarse si este fragmento pudo haber pertenecido a alguna estatua ya conocida. De hecho, las dimensiones, el material, modelado y forma del fragment0 coinciden de modo muy precis0 y estrecho con las mellas presentes en dos de 10s tronos que aqui consideramos: la del felino del lado derecho de CG 9 y la del felino izquierdo de CG 14, si bien el grimero parece ser el que mejor se ajusta al fragrnento de Leipzig.
P. e. De Wit, 195 1, 158-159; Seidel/ Wildung, 1975,221 (126).
~nicamente Borchardt, 1898,6-7, parece haber notado que las pelucas de las leonas son femeninas, lo que no ha sido dicho por nadie mh. No obstante, para el autor alernan esto era un indicio de una fecha de elaboraci6n de las estatuas de Jafra posterior al Reino Antiguo, pues
sew
61 s61o las diosas leonas (como Sejmet) portan dicho elemento a partir del Reino Nuevo. Todos estos presupuestos se vendrian abajo con las excavaciones en 10s complejos funerarios de Guiza (como 10s de Jafra y Menkaura) y el resto de la necropolis menfita, que han puesto de relieve la existencia de dichas pelucas para divinidades femeninas tanto en representaciones parietales como escultoricas, asi como de paralelos estilisticos para 10s elementos que en su andlisis pone en duda como propios del Reino Antiguo.66 El contraste entre leones y leonas es claramente apreciable dentro de un misrno conjunto de piezas de un juego de marfil entre las tres piezas maxulinas y las tres femeninas, datado en la dinastia I (JE 4491 8 A-F: Seidlmayer, 1997, fig. 52), y, para la dinastia IV, en 10s mismos tronos citados y en un gran le6n acostado de granito que fue reutilizado y trasladado a Nennesut (Heracle6polis Magna) pot Rams&
11, hoy en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York (MMANY 2000.485: Arnold, 2002).
Los tronos de bia en 10s Textos de las Pir;imidesy las estatuas de J a h
Las patas de cada trono (fig. 9) no son sin0 las mismas patas de las leonas, agrupadas de dos en dos (las delanteras por un lado y las traseras por otro), a su vez posadas sobre cuatro plataformas, una por cada pata del asiento, de secci6n circular u ovoide y estriadas horizontalmente en cinco registros. En cada zarpa de las leonas que da a1 exterior se ha representado el cojinete carpiano mediante una leve incisi6n. Se ha mostrado la forma del trono como una elaborada y rica silla alta mediante un rebaje de la superficie interior comprendida entre el zdcalo, las patas y el travesaiio superior, contorneando el perfil felino de las extremidades, que son notablemente mas largas por la parte femoral que por la de las pantomllas. En el interior de 10s lados derecho e izquierdo, dentro de la zona rebajada, se ha esculpido en relieve el emblema de la Uni6n de las Dos Tierras (zm?-t?wj).
A partir de este andisis iconogr6fico de 10s tronos de leonas de Jafia se cuenta ya con 10s elementos precisos para el estudio de su significado, de su iconologia. En primer lugar, parece muy plausible que estos asientos fueran del t i p hndw, pues sus rasgos concuerdan con 10s propios de esa categoria especifica de asiento regio:
-
Contar con patas de animal, en este caso de leonas, siendo asi un asiento ((de patas)) (hnd) que ((pisan)) (hnd) el z6calo en el que se asientan.-
Presentar, como la descripci6n del encantamiento 509 de 10s Textos de las Pircimides, pr6tomos de la misma especie animal, Panthera leo.Una vez vista la correspondencia entre la categoria semhtica que define un hndw y 10s tronos de leonas de Jafia, es precis0 ocuparse del significado que estos tronos pudieron haber tenido. Uno de 10s primeros autores que se ocuparon por desentraiiar el significado de 10s tronos ocupados por Jafra fue C. De Wit, quien dice que su significado original pudo haber sido apotropaico, para tornarse progresivamente m h complejo y adquirir, sobre todo cuando 10s felinos aparecen pareados, una funcidn de ayuda a1 difunto en su resurrecci6n6'. En concreto, cuando se refiere a1 trono de CG
14, este autor dice:
Le roi Khephren apparaft majestueusement sur un tr6ne supporte' par deux lions. C'est le cas 05 jamais d'utiliser le mot h'j ; Khephren se montre ainsi ii ses sujets tout comme le soleil qui se IZve d I 'horizon, entre les d e n lions.68
Es Csta, en esencia, la interpretaci6n tradicional de dicho trono, la cud, a pesar de su indudable atractivo, tropieza con algunas dificultades. Sin duda, De Wit y otros
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tienen en mente las conocidas representaciones de dos leones enfrentados por el lomo a cada lado del signo ?ht ({ajet, hoorizntex. Ahora bien, las imageries de leones asociadas con la ajet s610 se documentan a partir del Reino Nuevo,-- - - -
67 De Wit, 1951, 158-172.
6a
69 Ihid., 159.
P. e. Seidel 1 Wildung, 1975, 221 (1 26); Graham, 2001, 165. La lectura de Seidel y Wildung les lleva a interpretar 10s leones de CG 14 como una representaci6n del cielo (la cual no esth atestiguada por ninguna otra fbente), lo que permitiria renacer al rey: In den kubischen Raum des Werkblocks eingebertet.
sitzt Chephren aufdem Gwenthron, dem Stein verbunden, aber nicht mehr in ihm verhaftt. Vier Saulen gleich tragen die Paare der Lowenheine die Sitzfrache, die als Gwenleih den mehr nachformt, aus dem der Herrscher wiedergeboren wird.
especialmente en relaci6n con el encantamiento 17 del.Libr-o de la Salida al ~ i a " , lo que hace improbable dicha interpretaci6n. A1 mismo tiempo, bashndose en informaci6n epigrhfica procedente de 10s complejos funerarios reales de las dinastias V y VI, Pongracz destaca su funci6n, tarnbiCn documentada posteriormente, como elemento que asegura el dominio del rey sobre el espacio geogrhfico de la tierra conocida, tanto ordenada (t?w) como ca6tica (hsswt). Los felinos personificarian, entonces, las montaiias por las que sale el sol7'.
El principal critic0 de esta interpretaci6n es K. P. ~ u h l m a n n ~ ~ , quien piensa que el significado de este trono est5 relacionado no ya con 10s aspectos solares y soteriol6gicos del le6n, sino m& bien con el c d c t e r sacro y totemic0 (totemistischen) que tiene este felino para la familia real, con valores de protecci6n y escolta del monarca, a la vez que personificacidn del rnismo soberano como campe6n triunfante y gobernante del mundo c o n ~ c i d o ~ ~ . Ahora bien, en mi opini611, la aproximacion que realiza el autor germano es algo incompleta, pues s610 toma sus referencias utilizando, sobre todo, documentos procedentes de las turnbas de particulares de la necrbpolis tebana del Reino Nuevo. En ese sentido, parece ignorar la informaci6n proporcionada no s610 por 10s textos religiosos, sino ademhs otros documentos ic6nicos, como 10s reunidos, dos dCcadas antes, por M. Pongracz, que destacan para el Reino Antiguo la universalidad y extensi6n del poder del rey en el cosmos74.
Por mi parte, adem& de la textual que he realizado en el apartado 2, estimo que la mejor aproximaci6n posible a este tema ha de realizarse a travCs de 10s documentos m& cercanos en el tiempo al tema de estudio, a la vez que de objetos anhlogos en forma y rasgos iconogrhficos. En este sentido, existe una serie de muebles muy similares, procedentes, a su vez, de contextos funerarios, al igual que 10s tronos de Jafm Su funci6n no es la misma, pero en ellos se pueden hallar correspondencias de gran inteds.
En concrete, me refiero a 10s lechos funerarios. Un ejemplo muy adecuado para la comparacion es uno de 10s que ha116 Carter en la tumba del rey Tutanjamen (KV 62), conformado en su estructura por dos felinas (JE 6291 1) (fig. 1 O), entre las que se insert6 el tabl6n que hace de somier. Ahora bien, a la hora del acabado, 10s artesanos confundieron la inscripci6n que iba en este lecho (que menciona a Meheturet), con el que iba en el lecho de vacas (JE 62013, que menciona a Isis ~ e h t e t ) ~ ~ . Las felinas del lecho que nos interesa presentan el cuerpo estilizado, y, pese a su gCnero femenino marcado por la inscripci6n, melenas masculinas de le6n inscribiendo la faz. Otro rasgo de arnbigiiedad que presentan estas felinas (y que nos lleva a denominarlas asi, y no tanto como ctleonas))) es la representacibn, bajo 10s ojos, de una marca facial en forma de lhgrima que cae hacia el 'mulo desde el lagrimal, impropia de 10s leones y caracteristica de 10s guepardos7rLa relacinn que el rey establece con la divinidad en la inscripci6n se e f e c ~ a por medio del verbo mrj (tamat)), pues se dice que el Osiris Tutanjamen es ((amado de Isis Mehtet)) (lecho de vacas) o (tamado de Meheturet)) (lecho
70 MBs conocido como Libro de 10s Muertos. Sobre estas representaciones: Keel I Schroer, 1998;
Budde, 2000; Hellinckx, 2001,62-63 y 80-82.
7' Pongracz, 1957. Igualmente, Wilkinson, 1995, 70-71 y 136-137. En las vifietas del encantamiento 17 del Libro de la Salida a1 Dia 10s leones pueden llamarse tanto Sf y Dw?w, ccAyen, y ccMafiana), respectivamente, y en algunos papiros mitol6gicos M?nw y B?hw, Manu y Baju, personificaciones de las cadenas montaiiosas occidental y oriental, respectivamente, que circunscriben el Valle del Nilo: De Wit,
195 I , 148- 1 57; Budde, 2000, n. 20; Hell inckx, 2001,62-65 y 80-82 (todos ellos con referencias).
72 Kuhlmann, 1977,6 1-64 (forma del trono) y 85-89 (significado); 1985,525.
73
74 Ibid., 86-89; 1985,525.
Pongracz 1957.
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Reeves, 199 1, 147; James 200 1,138 (lecho de vacas) y 14 1 (lecho de leonas).
76 Castel, 200 1, 19 (tabla I).