Prácticas culturales en espacios micro-sociales : una apuesta desde las bibliotecas vecinales de la comuna de Santiago
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(2) DEDICATORIA Dedicado a todos los lectores de nuestro país. A los que vibran de manera innata cuando abren un libro, a los que encuentran en él un refugio, un sentido, una ilusión, una utopía o una razón de ser. Al gremio bibliotecario; que se ha instalado con respeto y admiración en mis recuerdos. En especial a 14 bibliotecarios situados en 13 Bibliotecas de la comuna de Santiago, que trabajan día a día para el desarrollo cultural y social de sus vecinos. A los Trabajadores Sociales que creen, trabajan, viven y disfrutan de la Cultura como herramienta de transformación social Por último, a mi mayor inspiración, mi familia que siempre guarda un lugar importante en mi corazón y están conmigo en cada cosa que hago.. 2.
(3) AGRADECIMIENTOS Mis más sinceros agradecimientos a todo el equipo que trabaja en la Biblioteca Municipal 104 por aceptarme, apoyarme y acompañarme en mi práctica e investigación. Especialmente a, Luis Berríos y Sebastián Gándara por confiar en mí y orientar mi proceso de manera sincera y profesional A los Encargados de las Bibliotecas Vecinales por la sabiduría, las experiencias, la motivación y la fortaleza con que enfrentan su propia realidad. A los socios de las Bibliotecas Vecinales por abrirme las puertas de sus casas y darme de su tiempo para la realización de las entrevistas. A mis profesoras Paz Donoso y Beatriz Rodríguez- Milhomens por la dedicación que han puesto en mi trabajo y porque estuvieron conmigo cada vez que las necesité. A mis compañeros de Taller de Intervención III, por alentarme cuando hacía falta y por sus certeros aportes Finalmente mis sinceros agradecimientos; A mi padre Juan Antonio, por inculcarme desde pequeña la pasión por la Cultura y la Artes. A mi hermano Ariel por sus detalles y su particular ojo crítico. A mi madre Susana, por su incondicional apoyo, confianza y sabiduría.. 3.
(4) TABLA DE CONTENIDO. PRESENTACION……………………………………………………………………6 RESUMEN……………………………………………………………………….…..7 INTRODUCCION ............................................................................................ 8 CAPÍTULO I: “Construcción de Fenómeno de Investigación” ......................... 9 1. TEMA DE INVESTIGACIÓN..................................................................... 9 2. FUNDAMENTACION DE LA INVESTIGACIÓN ....................................... 9 2.1. Problema de Investigación ...................................................................... 9 2.2 Justificación............................................................................................ 12 3. MARCO TEÓRICO ................................................................................. 14 3.1 Cultura..................................................................................................... 14 3.2 Consumo Cultural ................................................................................... 16 3.3 Factores asociados al consumo de bienes y servicios culturales .......... 19 3.4 Prácticas Culturales ................................................................................ 21 3.5 Transformaciones conceptuales en las Bibliotecas Públicas ................ 24 3.6 Las Bibliotecas Vecinales y su Representación Micro-social ................. 27 4. OBJETIVOS DE INVESTIGACION ........................................................ 30 4.1 Objetivo General: .................................................................................... 30 4.2 Objetivos Específico: .............................................................................. 30 5. HIPOTESIS ............................................................................................ 30 6. PREGUNTAS DE INVESTIGACIÓN ...................................................... 30 CAPITULO II: "Marco Metodologico"………………………………………...… 32 1. METODOLOGÍA ....................................................................................... 31 1.1 Tipo de Estudio ...................................................................................... 32 1.2 Técnicas de recolección de información ................................................. 33 4.
(5) 1.3 La muestra .............................................................................................. 33 1.4 Técnicas de recolección de datos ........................................................... 35 CAPITULO III: “Análisis de Resultados” ........................................................ 38 1. ESTRUCTURA DE ANALISIS................................................................... 38 1.1 Etnometodología ..................................................................................... 38 1.2 Identificación de categorías..................................................................... 40 2. RESULTADOS .......................................................................................... 41 2.1 Características principales del territorio .................................................. 41 2.2 Caracterización de imágenes desde la descripción ................................ 42 2.2.1 Prácticas Culturales Creativas ....................................................... 42 2.2.2 Prácticas Organizadas ................................................................... 48 2.2.3 Prácticas Culturales Productivas ................................................... 56 3. ANALISIS DE PRÁCTICAS CULTURALES LOCALES ............................ 60 3.1 Diversidad Cultural .................................................................................. 60 3.2 Orientación Etaria ................................................................................... 61 3.3 Usos del espacio ..................................................................................... 63 3.4 Tipología de Practicas Culturales pertenecientes al sector comunal Lira en la comuna de Santiago ............................................................................ 66 4. ARTICULACIONES REALIZADAS ........................................................... 67 CAPITULO IV "Conclusiones"…………………………………………………..73 1.PROYECCIONES Y REFLEXIONES…………………….………………….77 BIBLIOGRAFIA……………………………………………………………………… ANEXO N º1.................................................................................................. 79. 5.
(6) PRESENTACION En primer lugar, realizaré una breve descripción de las dificultades que ha presentado mi proceso de investigación, las cuales se entenderán mayormente en el transcurso de este documento. Mi proceso se ha visto altamente influenciado por factores externos a la investigación y a la intervención, lo cual ha afectado directamente a ambos. Se trata de dificultades que emergen desde la institución en la cual me inserto. Ya que ésta ha modificado sus orientaciones con respecto a las demandas en la investigación, debido al contexto político característico de los municipios del cual hemos sido testigos. Hecho que también se encuentra marcado fuertemente por elecciones municipales en éste periodo. Esto ha significado que mi investigación ha cambiado su rumbo, sus estrategias sus formas de acceder a los datos. Ya que inicialmente se habían planteado entrevistas semi estructuras las cuales fueron realizadas, pero sin embargo no se consideran en éste análisis, que debió cambiar de orientación a principios de Octubre donde realicé el trabajo de campo guiado principalmente por el enfoque etnográfico. Por ende las entrevistas realizadas han sido útiles como fuente de información que confirma ciertos elementos planteados desde la problematización del fenómeno, que han sido formulada y reformulada en base a la información rescatada desde estas dificultades. Esta investigación ha reducido su alcance, por tanto su muestra también se ha reducido. Sin embargo los resultados obtenidos reflejan óptimos análisis y reflexiones finales en la medida que se logra responder a la pregunta de investigación y se logran ejecutar los objetivos adecuadamente. Del mismo modo lo hallazgos que aquí se presentan, son apreciados desde el punto de vista experiencial, teórico y empírico. Ya que las dificultades presentadas y el carácter exploratorio del estudio configuran un fenómeno difícil de abordar que, aún considerando los factores adversos se ha llevado a cabo obteniendo como resultado este documento que se presenta a continuación.. 6.
(7) RESUMEN: Los procesos de transformación social se encuentran determinados por diversos factores que influyen en el resultado final de nuestras intervenciones e investigaciones. Es por ello que el contexto institucional en donde nos encontramos corresponde a Biblioteca Pública Municipal 104 de la Ilustre Municipalidad de Santiago, la cual se encarga de entregar un servicio de acceso a la información y a la cultura. Por otra parte Las Bibliotecas Vecinales son organismos que presentan un servicio de acceso a la información y a la cultura en diversos barrios de la comuna de Santiago, constituyendo el foco de ésta investigación. Durante el presente año se ha llevado a cabo un Plan de Intervención enfocado a ampliar los espacios socio-culturales, a partir de la reestructuración de las bibliotecas vecinales. Los cual representa una importante experiencia desde el ámbito social. En el ámbito de la investigación se ha llevado a cabo un análisis descriptivo de las prácticas culturales asociadas al territorio de incidencia de las bibliotecas vecinales, con el fin de establecer propuestas para mejorar las estrategias de vinculación con la comunidad y respectivos procesos internos de desarrollo cultural. Esto surge en la medida que existe una falla sustancial en la producción de material empírico producido tanto desde la institución, como desde nuestra disciplina. Desde este preciso lugar, surge la necesidad de conocer cual es el impacto social que generan las bibliotecas vecinales en sus respectivos territorios y como es posible hacerse cargo de las exigencias que se producen actualmente en materia cultural. Esta investigación posee un enfoque cualitativo, pues se pretende conocer esta realidad desde los territorios y sus dimensiones sociales, estructurales y simbólicas, partiendo de la primicia que no existe una verdad única frente a este fenómeno de las prácticas culturales. Por lo tanto, existen múltiples factores que surgen a partir de las experiencias propias presentadas en ésta investigación que construyen ésta realidad social desde la cultura y las bibliotecas vecinales. 7.
(8) INTRODUCCION. La presente investigación busca aproximarse a las prácticas culturales como fenómeno social y sus dimensiones e implicancias socio-culturales en territorios locales determinados. Las teorías sociológicas culturales han planteado que las industrias culturales se han instaurado desde la Revolución Industrial hasta la actualidad, ya sea como una forma identificación social con los medios simbólicos masificados como se daba en ese tiempo con la Televisión y la Radio. Nuestra sociedad no esta exenta de ésta asociación. A principios de la década del 2000, los estudios sobre consumo cultural que realiza el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes a nivel regional establecieron que uno de los agentes sociales que tienen mayor impacto al momento de formar los públicos son las instituciones culturales. Del mismo modo, han demostrado que los accesos y usos de bienes y servicios culturales están atravesados por una serie de variables: el ingreso, la escolaridad, la ocupación, el nivel etáreo, el espacio geográfico de habitabilidad, género, etc. Estas variables, por tanto, determinarían que consumamos con mayor frecuencia bienes culturales como la televisión, la música y los periódicos en mayor medida que otras ofertas culturales. Este panorama envuelve el surgimiento de un fenómeno social ligado principalmente al consumo cultural y sus dimensiones sociales, económicas, políticas, etc. También en Latinoamérica la cultura se considera una pieza clave para el desarrollo económico y social. En nuestro país somos testigos de un creciente auge focalizado en tradiciones locales, las manifestaciones colectivas y las expresiones simbólicas. Lo mismo ocurre con las prácticas culturales, las cuales representan una realidad que a momentos se vuelve intangible para la investigación social. Todos en algún momento de nuestras vidas hemos realizado algún tipo práctica cultural, sin embargo cuesta descifrar de manera concreta, plausible y empírica, los códigos sociales y culturales que desde allí se desprenden. 8.
(9) Nos adentramos en este caso, en las prácticas culturales actuales de nuestra sociedad, como elementos constituyentes de las Bibliotecas Públicas, y como una puerta de entrada al desarrollo cultual. Considerando también de manera exclusiva lo que ocurre en este momento en los barrios de la comuna de Santiago.. CAPÍTULO I: “Construcción de Fenómeno de Investigación”. 1. TEMA DE INVESTIGACIÓN Prácticas Culturales en espacios micro-sociales: una apuesta desde las Bibliotecas Vecinales de la comuna de Santiago. 2. FUNDAMENTACION DE LA INVESTIGACIÓN. 2.1. Problema de Investigación Para la comprensión social del fenómeno sobre el cual se realiza la investigación es necesario entender la Cultura desde sus transformaciones, ya que a partir de la última década han ocurrido cambios importantes en Chile que dan vida a nuevas costumbres. (Güell P., Morales R. y Peters T. 2012) Según los estudios realizados por PNUD (2002), demuestran que hoy nuestro país cuenta con más capacidad cultural, lo cual se evidencia en el acceso a al educación pública y privada, el aumento de las tecnologías de comunicación e información, mayor presencia de los medios de comunicación en la vida de las personas y el incremento de la producción y el consumo de bienes y servicios culturales. Durante la década de los 90’ se observó un importante aumento en la asistencia a espectáculos artísticos: entre 1987 y 1997 la proporción de hogares que realizaron algún tipo de consumo cultural creció desde un 51% 9.
(10) a un 63% (PNUD 2002, pp. 142) del mismo modo aumenta de manera significativa la cantidad de dinero destinado a dicho consumo en un 250%. Consecuentemente en los hogares de menores ingresos el incremento ha sido mayor que en otros estratos socioeconómicos (MIDEPLAN en PNUD, 2002) Por otra parte, considerando las transformaciones cualitativas en esta materia se observa una ruptura de las fronteras culturales. Es decir se rompe la brecha entre “la alta cultura y la cultura popular; la cultura nacional y la cultura extranjera o global; entre productores y consumidores de cultura” (PNUD, 2002 p.142). Sumado a esto también se vivencia una movilidad de la cultura es decir de la cultura in situ a la cultura a domicilio y el traspaso de la cultura en el ámbito público, a la que se radica en el ámbito privado. Un ejemplo de ello es la baja en la participación de la sociedad en eventos culturales masivos, y la opción por presenciar los mismos eventos a través de la televisión o internet. Estas transformaciones sociales y culturales han sido una evidencia que posibilitó hacerse nuevos cuestionamientos y poder identificar las características y comportamientos de los “nuevos agentes de consumo cultural” los cuales han significado una fragmentación en las formas de acceso y participación de lo bienes y servicios disponibles. Esta constatación implica plantear nuevos desafíos reflexivos sobre que significa consumir cultura en nuestro país y por consecuencia, identificar que aspectos socioculturales están asociados a ellos. (Güell P. et al.) Considerando los acontecimientos mencionados relacionados a las transformaciones culturales en nuestro país, se configura un problema de investigación en torno al desarrollo cultural en espacios micro-sociales. Ya que en la actualidad, la lógica del consumo cultural se entiende desde el acceso, la participación y las formas a partir de las cuales se da lugar a las prácticas culturales. Sin embargo se desconocen las dimensiones que se experimentan en la diversidad social, las dimensiones de las prácticas culturales que se enfrentan a éste panorama socio-cultural en constante transformación.. 10.
(11) Consideramos también que la cultura es un fenómeno en constante movilidad, por lo tanto requiere ser mirado desde distintas perspectivas. Razón de la amplia diversidad que se presenta en nuestro país en término de expresiones culturales, las bibliotecas se emplazan como instituciones productoras de cultura, conocimiento y acceso a la información. Sin embargo estas instituciones también han sufrido modificaciones a lo largo de la historia, por ende es preciso dar a conocer la realidad que se vivencia en la comuna de Santiago desde el ámbito municipal para dar cuenta de que es lo que significa para la comunidad en términos cualitativos y cuantitativos contar con estos servicios públicos. Desde el ámbito social se produce una escasez de experiencias vinculadas a las bibliotecas y a la cultura por lo tanto también se considera imperioso indagar en estos espacios desde el Trabajo Social y la intervención social fundada. Por lo tanto, este escenario nos sitúa en un problema social inminente, ya que existe una escasez de antecedentes y experiencias que den cuenta de la realidad social que emerge desde las prácticas culturales en territorios locales determinados, desde los discursos, en definitiva desde las personas. Del mismo modo también existe un alto grado de incertidumbre en relación a la experimentación cultural y las nuevas formas de acceder a la cultura. Por lo que se vuelve estrictamente necesario indagar en aquellas prácticas culturales que ocurren desde la tradición, desde lo cotidiano, desde lo histórico, desde la rutina, desde la popularidad. Tomando en cuenta también aquellas prácticas que brotan de manera legítima, genuina, in situ, desde la creatividad y potencialidad sugerente y atractiva que poseen los barrios de la comuna de Santiago. En este sentido, la problematización radica principalmente en que, si bien existe conocimiento sobre las transformaciones en materia cultural, igualmente están determinadas las nuevas formas de acceso al consumo cultural y sus respectivos bienes y servicios culturales, se vuelve fundamental poder aplicar estos hallazgos y ver que esta sucediendo actualmente desde un espacio local específico. Por consiguiente las Bibliotecas Vecinales se transforman entonces en un foco de estudio exploratorio, que permite tensionar los elementos mencionados y analizar que está ocurriendo efectivamente en estos espacios de desarrollo cultural. 11.
(12) 2.2 Justificación Según los datos de la Encuesta de Consumo Cultural (2009), existe un nivel de desarrollo socio cultural que esta influenciado por el mayor consumo cultural otorgando herramientas a las personas; “entre quienes efectúan algún consumo cultural un 40% siente que esas actividades le ayudan a desarrollarse como persona; un 27% a ampliar sus temas de conversación; y un 29%, a conocer otras maneras de vivir y pensar”. (PNUD 2002, pp.170) Al mismo tiempo las cifras mas altas en relación a las personas que experimentan mayor consumo cultural están relacionadas directamente con una buena disposición a la actitud cívica, mayor tolerancia, asociatividad y sociabilidad, confianza en las personas, mayor disposición a las diferencias de opiniones y menos temor a los conflictos (Peters T. 2010) En este sentido, al plantear el análisis del consumo cultural desde lo social, resulta innegable hacer caso omiso a tales descubrimientos, ya que vivimos en una sociedad globalizada, marcada por características sociales y económicas evidentes; en los últimos años, el modelo de crecimiento con segmentación, en que si bien todos los estamentos crecen en términos materiales no es fácil ni viable cambiarse de uno a otro segmento, lo que conduce a construir fuertes fronteras identitarias. (Bengoa J. 2005 pp.61) Por lo tanto la confianza, la tolerancia, la asociatividad y la disposición al otro son valores que de apoco van desapareciendo. De esta forma tanto la intervención como la investigación en lo social se presenta como un instrumento de transformación, considerando no solo desde donde concretamente se actúa, sino también como un dispositivo de integración (Carballeda A. 2002), proveedor del diálogo entre lógicas diversas que van emergiendo desde la comprensión social compleja de los fenómenos, dando intenciones explicativas y resolutivas de los problemas sociales. Es entonces un elemento de articulación entre ambos procesos, intervención e investigación. Ya que desde el Trabajo Social nos enfocamos en la transformación de las realidad de la cual somos testigos y articuladores de procesos, considerando también el hecho de evidenciar, es decir dar a conocer, hacer visible aquello que se interviene. Es por ello que “El Trabajo Social se sitúa en una forma de hacer intervención desde un hacer reflexivo” (Matus T. 2002). 12.
(13) Desde este hacer reflexivo que torna relevancia esta investigación, ya que si bien ambos procesos ocurren de manera paralela, constantemente se articula como un sustento teórico-práctico que se retroalimenta en términos prácticos, desde la construcción de objetivos estrategias metodologías y técnicas de intervención, hasta los fundamentos provenientes estrictamente de la teoría social. Cabe mencionar acá que los productos que se presentan en la intervención son evidencia que recoge este estudio ya que desde el contexto institucional desde el cual nos insertamos la sistematización y la producción de evidencia es un elemento fundamental. Por último, se puede ver una completa articulación de los procesos mencionados, a partir del rol del Trabajador Social en espacios Culturales, mayormente aún en espacios Bibliotecarios, ya que si bien la ejecución de estrategias ligadas al desarrollo local y a la amplificación socio-cultural son elementos conformes a la disciplina, no lo es en estricto rigor la gestión cultural ya que aún no esta del todo validada en estos espacios de intervención. Por lo tanto el rol acá es poder generar una herramienta que sustente ambos procesos, para poder generar propuestas en el nivel microsocial y ampliar la reflexión disciplinar con respecto a las temáticas culturales.. 13.
(14) 3. MARCO TEÓRICO. 3.1 Cultura Para la comprensión social del fenómeno es importante presentar una definición de cultura, para concebir dicho espacio desde un sustento teórico. De acuerdo a ello la cultura será entendida como “un conjunto de valores, costumbres, creencias y prácticas que constituyen la forma de vida de un grupo específico” (Que es la Cultura, 2011, pp.1). Los cuales aportan significativamente al desarrollo de la identidad que posee los sujetos y del mismo modo influye en interacción con los demás (Güell P. 2008, pp. 32). De este modo la cultura se ha desarrollado de diversas formas, en tanto se encuentra mediada por diferentes elementos relacionados a las tradiciones, el contexto social, político, histórico, la educación, relaciones sociales, entre otras. Por lo tanto refiere a una construcción que sustenta las esferas sociales en las cuales nos insertamos. La cultura de cada sociedad contiene un papel importante en torno a la identidad, debido a que forma se sobre un conjunto de variables sociales que destacan la importancia de las relaciones entre individuos. Por ende dichos vínculos sociales son los que desarrollan la cultura y sus dimensiones. De este modo se vuelve fundamental poder mantener tales relaciones, ya que éstas pueden facilitar y enriquecen los procesos sociales, históricos y políticos de un país. En este sentido desde un breve recorrido histórico se puede ver que han existido grietas que han influido directamente las construcciones culturales en nuestro país “Entre 1973 y 1989, el rasgo fundamental de la vida cultural fue el de control y la administración del espacio público. La dinámica de control se manifestó excluyendo y desarticulando espacio previos”, (Subercaseaux, 2006, p. 19). Esta situación trajo como consecuencia una escaza participación cultural de la comunidad, en donde no se permitió el incremento de grupos sociales, culturales, políticos, artísticos, sociales. Este fenómeno es conocido socialmente como “apagón cultural”. Donde el control tuvo una doble lectura para la sociedad. Para Subercaseaux (2006) esto generó un efecto contradictorio ya que se prohibió la creación y la vida 14.
(15) cultural del país, y al mismo tiempo la estimuló, en la medida en que esto generó proceso de “imaginación contestataria y un horizonte cultural de ideales democráticos y libertarios” (Subercaseaux, 2006, p. 20). Por lo tanto posibilitó una postura subversiva en gran parte de la sociedad. Seguido a este proceso surge en los noventa, un proceso democratizador que implica mayor participación. “se inicia una etapa en la cual se terminan o se van desvaneciendo los sistemas de control, y lo que es más importante: el miedo” (Subercaseux, 2006, p. 20). Si bien este proceso abre nuevos caminos para el desarrollo cultural se vuelve complejo comprender estos espacios democráticos, debido al período en el cual la cultura - así como otras áreas del mundo social- se vieron infringidas, bajo una fuerte represión y violencia. En tanto este proceso se transformaría en un gran desafío que debía tomarse paulatinamente para lograr restablecer las relaciones de confianza entre individuos. Desde esta perspectiva la cultura en nuestro país se encuentra actualmente influenciada por el contexto social político y económico, ya que es un elemento que se ha forjado, construido, reconstruido y consolidado en base a esos procesos históricos. Comprender esto desde el paso a la democracia tuvo como consecuencia la proliferación de nuevas esferas culturales, artísticas y sociales ligadas a un nuevo fenómeno de democratización cultural entendido como una forma de acceder de manera igualitaria y equitativa para satisfacer las necesidades artísticas y culturales de la comunidad sin distinción alguna. Esto se manifiesta en el surgimiento de políticas culturales, las cuales son “el conjunto de intervenciones realizadas por el Estado, las instituciones civiles y los grupos comunitarios organizados a fin de orientar el desarrollo simbólico, satisfacer las necesidades culturales de la población y obtener consenso para un tipo de orden o transformación social” (Canclini en Aguirre, 2005, pp.322). De este modo se adjudica responsabilidad directa al Estado en el sustento cultural de la sociedad en su conjunto mediante políticas culturales que impliquen equidad e igualdad. Lo que se considera esencial cuando se entiende la cultura como un derecho universal en cuanto “Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad” (Art. 27. Declaración Universal de los Derechos Humanos) 15.
(16) En Chile existe un organismo concebido como un servicio público autónomo y descentralizado, que depende directamente del Presidente de la República y cuya autoridad máxima tiene rango de Ministro. Este organismo fue creado por la Ley 19.891 en conjunto al Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes. (Aguirre, 2005, p.324) A partir de esta institución se genera una Política Cultural para los años 2011- 2016 el cual tiene como principal objetivo el fomento a la creación artístico-cultural, en conjunto a la promoción de bienes artísticos y culturales en el escenario internacional y vincular la creación artística con los nuevos medios y tecnologías. Por otro lado desde el nivel ciudadano, se busca promover una progresiva participación de la comunidad, mejorando el acceso a las ofertas de carácter artístico-cultural. Concientizar en la formación de hábitos de consumo cultural en la sociedad y potenciar el rol de los agentes culturales. (CNCA, 2011). 3.2 Consumo Cultural Según Pedro Güell, Rommy Morales y Tomás Peters (2011) El fenómeno del consumo cultural surge en América Latina, desde una construcción histórica propia y en constante reflexión, la cual ha permitido proponer nuevos desafíos investigativos desde las bases del contexto social, económico y cultural. Estos procesos están mediados por la creciente influencia de la globalización, el capitalismo y el crecimiento de las industrias culturales como mecanismo de regulación del mercado de bienes y servicios culturales, donde la producción se generalizó de tal modo que no existe diferenciación alguna en lo productos que se originan desde las masas. (Adorno T. y Horkheimer M, 1947) “Existe un esquematismo en el proceso de producción, lo que genera un sin fin de productos que parecen diferentes, pero que en el fondo, detrás de todo disfraz publicitario, es el mismo producto” (Adorno T. y Horkheimer M, 1947 pp. 4) Un ejemplo claro de aquello lo representa el surgimiento de la radio, la cual se insertan en la sociedad rápidamente para convertirse en un medio de comunicación masivo. Esta corriente de pensamiento desde la teoría 16.
(17) sociológica, considera que la industria cultural opera desde la alienación de la sociedad, desconociendo la individualidad de las personas. Posteriormente, a partir de la década de los 80` las investigaciones sobre el consumo cultural en América Latina se concentran en distintas áreas de las ciencias sociales: considerando la psicología, antropología y sociología. Seguida de la economía. Finalizando la década de los ochenta se desarrollaron importantes propuestas teóricas influenciados principalmente por Pierre Bourdieu, Jesús Martín Barbero, Canclini y Sunkel como los investigadores más sobresalientes del área (Güell P., Morales R. y Peters T. 2011), los cuales serán abordados para la comprensión de éste fenómeno. Durante las próximas décadas, comenzaron a irrumpir elementos que se consideraron fundamentales para vislumbrar las nuevas lógicas culturales. Seguido a ello los estudios sobre consumo cultural comenzarían a centrarse “principalmente en indagar sobre los usos, preferencias, hábitos y prácticas del uso del tiempo libre”. (Sunkel G. 2002, pp.1) En aquellos años el enfoque estaba influenciado por el retorno del continente a las democracias. Por lo tanto las temáticas que se abordaban tenían relación con el acceso a la cultura como un camino para la construcción de un sentido universalista desde la ciudadanía y la cohesión social. (Güell P. et al.) Tales valores se situarían como base cultural de las democracias, y al mismo tiempo se estaba instaurando un reconocimiento paulatino de las nuevas expresiones y diversidades. En la década de los noventa se experimentan profundos cambios en los sistemas de comunicación consecuencia de la globalización del mercado y la “interconexión universal” vía informática (Barbero J. en Sunkel G. 2006), lo cual se enfrenta a la “liberación” que se manifiesta en la fragmentación progresiva del entorno cultural. En este último periodo —finales de los noventa, comienzos del siglo XXI— toma importancia el consumo cultural con el fin de generar políticas culturales a favor del desarrollo del capital cultural de los ciudadanos y se amplía el espectro de acción del concepto vinculándolo a la noción de identidad nacional, lo multicultural y lo global. (Gómez H. 2006, pp.2). 17.
(18) Por otro lado, desde otras áreas de las Ciencias Sociales, considerando una visión antropológica, el consumo se define como el conjunto de procesos socio-culturales en que se realiza la apropiación y los usos de los productos. (Güell P. et al. 2011 pp.18).Del mismo modo, centrándonos en corrientes sociológicas contemporáneas el consumo se define como el “conjunto de procesos de apropiación y uso de productos en los que el valor simbólico prevalece sobre los valores de uso y de cambio o donde al menos estos últimos se configuran subordinados a la dimensión simbólica” (Güell P. et al. 2011). Por lo que el valor simbólico de los productos tiene mayor relevancia que el propio valor instrumental que puede tener el uso de tales productos. Por consecuencia el consumo cultural es fundamental para el desarrollo simbólico y cultural en las sociedades, ya que se articula en una combinación de racionalidades, relaciones sociales, representaciones, y vínculos comunitarios, entre otros. El consumo cultural por lo tanto se configura como uno de los principales lugares donde se construye la racionalidad comunicativa de la sociedad. Por otra parte, estas definiciones también están mediadas por factores de acceso y de frecuencia: “Acceso y frecuencia de la participación de un servicio cultural producido socialmente”. (Güell P. et al. 2011)También éste concepto se entiende desde la apropiación, la cual es ejercida por las personas sobre los espacios, ofertas y productos de índole cultural que lo involucran. (CNCA, 2009). Cuando pensamos en “acceso” nos referimos al “contacto sensorial a un bien o servicio cultural independiente del lugar, forma de pago, género temático de cada uno de ellos o de la frecuencia numérica (número de veces) de ese acceso o consumo”. (Güell P.et al. 2011). En lo que respecta a la frecuencia de uso de un bien o servicio cultural, esta se define por la cantidad de veces que una persona, en un tiempo determinado, consume un bien o servicio cultural. Por lo tanto, esto implica que el fenómeno está mediado por la magnitud numérica de consumo de esos bienes y servicios. 18.
(19) 3.3 Factores asociados al consumo de bienes y servicios culturales. Dentro de la definición de consumo cultural se identifican los grupos de bienes y servicios culturales, como también las dimensiones de éstos. Los grupos surgen con el motivo de construir una Canasta Básica de Consumo Cultural (Güell P. et al. 2011), la cual se establece según los siguientes grupos: Editorial y medios impresos Música Audiovisual. Espectáculos en vivo. Artes visuales Patrimonio Nuevos medios. Libros Diarios Revistas Música grabada Radio Cine Televisión Vídeo Conciertos Teatro Danza Exposiciones de artes visuales fotografías Patrimonio tangible e intangible Artesanías Internet Videojuegos. Fuente: Elaboración Propia en base a “Una Canasta básica de consumo cultural para América Latina” (Güell P., Morales R. y Peters T. 2011). Paralelamente existen dimensiones que los autores mencionados con anterioridad, clasifican como elementos que tensionan esta relación entre los bienes y servicios culturales y su respectivo consumo, las cuales se consideran para la generación de la Canasta Básica de Consumo Cultual (2011). Estas dimensiones se consideran complementarias del consumo cultural. Es decir, permiten o facilitan el acto de acceder a un bien cultual. La primera de ellas se relaciona con stock (Güell P. et al. 2011), la cual corresponde cantidad numérica de bienes culturales que una persona o bien la familia, tiene a disposición en su hogar. Es decir implica a la posesión física de un bien cultural lo cual permite su apropiación o también su uso permanente. Dentro de esta categoría se consideran los bienes: libros, 19.
(20) esculturas, revistas, DVD, videos VHS, fotografías, objetos artesanales, discos compactos, pinturas, etc. La segunda dimensión complementaria es la de equipamiento. Ésta se concibe como la infraestructura material que poseen los hogares o personas, y que permiten apropiarse o vivenciar los bienes culturales disponibles en la oferta cultural, dentro de esto se considera: televisor, equipo de radio, de videojuegos, reproductor de CD/DVD, computador personal, cámaras digitales, consolas, etc. Sumado a ello, la dimensión géneros artístico-culturales corresponde a la diversidad de expresiones que existen en cada uno de los bienes y servicios presentes. Un ejemplo concreto puede ser el libro, el cual tiene variados géneros narrativos tales como: libros técnicos (universitarios, ensayos, artículos, etc.), textos escolares, enciclopedias, diccionarios etc. Es por esto que esta dimensión permitiría establecer la multiplicidad de objetos de consumo. Otra dimensión corresponde al espacio de consumo ya sea en el hogar en el ámbito privado y en el ámbito público. En ella se considera que todos los bienes y servicios culturales pueden ser vivenciados, en dos ámbitos posibles; el privado y el público. Esto constituye un espacio de participación que implica un eje importante, ya que tiene implicancias sociales determinadas. Por ejemplo el consumo cultural que se realiza en el espacio público contiene una noción de participación y apropiación de los espacios disponibles (Güell P. et al. 2011) Por ende es posible vincular el espacio de consumo público a la construcción de ciudadanía debido al potencial sentido de pertenencia y de identidad ciudadana que se experimenta en estos espacios. Por otra parte el consumo en el espacio privado también posee fuertes implicaciones sociales, ya que es ahí donde se produce el mayor consumo cultural. Desde esta perspectiva se considera lo privado como un espacio de intimidad donde los sujetos pueden llegar a configurar; identidad, autodescripción y personalidad. Es por estas razones que identificar ambos espacios de consumo permite analizar distintas formas de sociabilidad y de construcción de ciudadanía.. 20.
(21) Considerando la dimensión de prácticas creativas, se presume distinto el hecho de participar de manera más pasiva a participar en talleres y clases para la creación de un servicio cultural que asegure el crecimiento creativo de un sujeto o comunidad. Entre otras cosas, se ha descubierto que estas prácticas generan actitudes de solidaridad, potenciación de habilidades comunicativas y sociales, ampliación del capital social, aumento de actitudes cívicas, fomento productivo, etc. (Güell P. et al. 2011) Esto implica el impulso de un avance sustancial en materia de participación y consumo cultural. Con respecto a la dimensión disponibilidad de pago al bien o servicio cultural, la cual hace mención a la disposición en términos de al pago o no pago, al efectuar algún tipo de consumo de los bienes y servicios culturales. Las disposiciones de las personas para reservar parte de su presupuesto económico al consumo de bienes y servicios culturales tienen influencias importantes sobre el tipo de impacto que genera el consumo cultural, del mismo modo que los tiene el acceder a ello en forma gratuita.. 3.4 Prácticas Culturales Para la construcción de las prácticas culturales es necesario comprender este fenómeno desde tres conceptos fundamentales que aportan significativamente ésta definición. El primero es la individuación (Güell P., Morales R. y Peters T. 2012) que se relaciona con lo modos de comportamiento que tienen los sujetos en sociedad. El segundo tiene relación con el habitus instaurado por Pierre Bourdieu (1988), quién establece una relación directa entre el comportamiento humano y su estructura social. Finalmente, el tercer concepto proveniente desde la Sociología de la Cultura, que aborda el fenómeno de la cultura como un paradigma cásico que se ve quebrantando por las desigualdades sociales existentes en nuestra sociedad contemporánea, lo cual implica una mirada desde la fragmentación cultural. Inicialmente entenderemos la individuación “como un modo de comportamiento que se construye a partir de elecciones personales acerca del tipo de vida deseable y de los medios para realizarla.”(Güell P., Morales R. y Peters T. 2012 pp 27.) Esto comprende al individuo como portador de deseo y de una cierta capacidad de autodeterminación Desde ésta 21.
(22) perspectiva las personas solo podrían tener un comportamiento individuado en sociedades que estén organizadas a la medida de los individuos, ya que la individuación y la sociedad resultan variables directamente proporcionales en la medida que mientras mas individuado es el comportamiento de las personas mas fuerte deben ser los soportes sociales que aseguren su coordinación e integración social. Por lo tanto esta relación entre soportes sociales e individuo, estaría influenciando el tipo de prácticas culturales que se desarrollan actualmente. Por otra lado, es preciso integrar la noción de habitus, empleada por Bourdieu (1988) quien instaura una relación entre lo objetivo desde la posición que cada sujeto ocupa en la estructura social y lo subjetivo consistente en la interiorización de este mundo objetivo. De este modo es la estructura social la que organiza las prácticas y la percepción de éstas, en la medida que el habitus se define como un conjunto de esquemas de obrar, pensar y sentir asociados a la estructura social de la cual se pertenece. Desde esta concepción se vuelve posible que personas de un entorno social semejante tiendan a compartir estilos de vida parecidos. Lo cual se refleja en los gustos, preferencias, formas de pensar etc. Por tanto el habitus se funda el origen de las prácticas culturales. Estos procesos de integración, coordinación, y correlación directa de los individuos y su estructura social, se vuelven complejos cuando las sociedades se ven quebrantas por fenómenos de desigualdad social y segregación cultural. Es a partir de ésta perspectiva que se configuran las prácticas culturales, desde el enfoque de la Sociología de la Cultura instaurada por Pierre Bourdieu, (1979) quien hace hincapié en la distribución desigual: de las obras, de las competencias culturales y de las prácticas, refiriéndose a la cultura ilustrada dominante. Por lo tanto nos enfrentamos a una concepción sociológica de las desigualdades, desde la función social de ésta cultura. Desde esta visión, se rompe el paradigma clásico, instaurado desde la “democratización cultural” ya que la cultura y sus dimensiones simbólicas contienen elementos que desarticulan los conceptos de equidad, e igualdad cultural. (Bothelo, I. en Güell P., Morales R. y Peters T. 2011):. 22.
(23) La cultura no fue siempre ese mundo sacralizado, separado de la vida ordinaria y profana y puesta en tiempos y lugares específicos (museos, galerías, salas de teatro, etc.) cuidadosamente distinta del mundo del entretenimiento y del tiempo libre. Las oposiciones simbólicas —entre alta cultura y la sub-cultura, entre lo cultural que eleva y lo comercial que rebaja— constituyen el producto de una ardua labor de separación entre la buena semilla cultural y la cizaña subcultural. (Lahire, B. 2004 pp.71) Por lo tanto se puede ver que este paradigma influye de manera directa en la construcción de los fenómenos relacionados a la cultura, desde la caída de los paradigmas en los contextos sociales actuales. En este sentido las prácticas culturales, son definidas como acciones o actividades específicas que realizan las personas dentro de un campo cultural determinado. Acciones de frecuentación (Bourdieu P. 2010) a bienes y servicios culturales que no se reducen exclusivamente al consumo como tal, y que según Adorno y Horkheimer (1970) también se relacionan estrechamente con la estructura social predominante según el contexto socio-político en el cual nos encontremos, de la misma manera que ocurre con el habitus. Es decir, las prácticas culturales estarían orientadas a la formación y/o a la recreación, a partir de acciones de frecuentación que realizan los sujetos dentro de una estructura social determinada. Desde la base de que son espacios sociales que van abriendo y consolidando cada campo del mundo social (Contreras R. 2008). Esta definición también reconoce que mientras mayor es el nivel de éstas prácticas a nivel social, las personas amplían su visión cultural. En éstas prácticas culturales se incluye otras formas de expresión y participación, es decir no solo las institucionalizadas por la cultura formal, sino también otras prácticas provenientes de la “cultura popular”. Aún considerado que desde las cifras cuantitativas existe un predominio por las bellas artes o la alta cultura. (Contreras R. 2008). 23.
(24) 3.5 Transformaciones conceptuales en las Bibliotecas Públicas. Si bien, el consumo cultural es una conceptualización que se ha generado a partir de las transformaciones del mismo, existe mayor movilidad aun en lo que refiere al consumo cultural en bibliotecas públicas como entidades de conservación y producción del conocimiento y la información. Se puede ver que desde los inicios el acceso al conocimiento humano permaneció ligado a las formas a partir de las cuales el hombre evoluciona como un ser social. En este sentido las primeras civilizaciones fueron acumulando y organizando sus propios conocimientos para generar un cierto status social, pues era precisamente ese saber que los hacia “poderosos”. (Civallero, 2006) A raíz de ésta visión particular sobre como las civilizaciones van generando sus propias formas de perpetuar sus costumbres, creencias y por ende su propia cultura, se entiende ésta forma de acceder al conocimiento a partir de una mirada mas autónoma de la conservación cultural. En la medida que las civilizaciones basaron sus formas de perpetuar este conocimiento sobre la base de fortalecer sus propias tradiciones, por ende existió una visión mas individualizada de la preservación cultural, lo cual influye en las formas de comprender el acceso al conocimiento. Este análisis particular se fortalece con la llegada de nuevas formas de entender el acceso a la información. Con el curso de los años se vuelve ineludible explorar nuevas formas, indagar en ámbitos que no habían sido investigados desde el acceso. En consecuencia, indagar en todo aquello que no ha sido visto aún con la condición de hacer emerger nuevos fenómenos y prácticas de acceso al conocimiento. (Adorno T. 1977). Del mismo modo se vuelve necesario democratizar los espacios para acceder a la cultura y al conocimiento. Es en ésta etapa que surgen nuevos paradigmas para entender éste fenómeno. Incluyendo factores políticos e históricos del contexto en donde se van configurando las Bibliotecas Públicas desde otros roles (sociales, políticos, socio-culturales, educativos, etc.) En la década de los 90`las bibliotecas públicas se conciben bajo la misión de: “contribuir al desarrollo de las personas de una comunidad determinada y a la propia identidad de 24.
(25) ésta, con la participación de sus miembros, actuando como puente entre la cultura acumulada y el libre acceso de dicha comunidad a la información, conocimiento y recreación”. (UNESCO, 1994 pp.1) Por lo tanto se consideran una herramienta importante para la vinculación entre la cultura la información y el conocimiento y las personas en una sociedad. También existe un auge importante de las Bibliotecas Comunitarias con un carácter emancipatorio que marca un proceso fundamental en la conceptualización de las Bibliotecas y las Bibliotecas Populares desde una visión política: “En ese espacio se recupera el valor democrático de la Biblioteca definiendo la concepción política de la biblioteca, sustentada en la información y el conocimiento como un potencial para el desarrollo social educativo y cultural de la comunidad” (Gorosito A. 2003 p.36) Ésta transición, es un proceso continuo de metamorfosis de una definición a otra (Adorno y Horkheimer), al mismo tiempo es clave para entender la relación con el fenómeno planteado anteriormente ligado a la evolución de las prácticas de acceso al conocimiento y como éstas se concretizan y conceptualizan configurando a las Bibliotecas Públicas. Actualmente las Bibliotecas han ampliado su espectro cultural ya que consideran diversas iniciativas y se abocan a la participación socio-cultural de niños, jóvenes, adultos, adultos mayores, etc. buscando despertar el interés por la lectura y el fomento de la producción de conocimientos, y el desarrollo social y cultural de las personas. En este sentido las Bibliotecas de nuestro país han incursionado paulatinamente en ésta materia, ya que se observan modificaciones importantes en la recepción ciudadana y en la valoración de estos espacios mayormente cuando tienen un valor público. Esto se asocia a un cambio de paradigma en las bibliotecas ligado al servicio. Es habitual encontrarse con bibliotecas que ya no basan su labor exclusivamente en el préstamo de libros, si no en el desarrollo cultural de la comunidad. Como lo hace por la Biblioteca de Santiago, que se declara como una biblioteca innovadora y modelo dentro del área de la bibliotecología: “La Biblioteca de Santiago es el modelo de biblioteca pública referente para el país. Concebida como un moderno centro de servicios de información bibliográfica y entretención, actividades 25.
(26) culturales y de fomento de la lectura y escritura, atendiendo las demandas de conocimiento, información, educación, cultura y recreación de la comunidad.” (Misión de la Biblioteca de Santiago, 2012) Este cambio de paradigma a influido en una mayor valoración en términos de presencia y representación en el área Bibliotecaria: “74% de la Población reconoce la existencia de al menos una Biblioteca en su comuna” (ENPCC, 2009). Por otra parte estudios nacionales recientes (2009) señalan que un 53% de los adultos chilenos se declara no lector; mientras que por otra parte existe un 47,2% que se considera lector. Sumado a ello solo un 26% está en la categoría de lector frecuente. Considerando ambas variables, es decir la población lectora y la valoración de las bibliotecas, se observa que “57% de quienes dicen ser lectores no asiste a bibliotecas, mientras que un 3% nunca en su vida lo ha hecho. Por su parte, el 40% restante declara haber visitado bibliotecas.” (CNCA, 2011 p.4) Razón de tales cifras demostradas, e independiente de cuáles sean las motivaciones para leer, El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (2006) define en sus políticas de fomento a la lectura que las prácticas lectoras son actividades fundamental en el desarrollo de la imaginación y creatividad humanas, del aprendizaje y del conocimiento del lenguaje. (CNCA, 2006 pp.15). De la misma forma representa un elemento fundamental en el cultivo de la capacidad de expresar ideas y el desarrollo de un pensamiento crítico. Sumado a ello, las actuales políticas del fomento a la lectura reconocen que ésta resulta una herramienta significativa, es decir un componente básico del capital humano. Desde estas apreciaciones se pude ver a los largo de proceso histórico que fecunda a las bibliotecas públicas, la evidencia de un cambio de paradigma importante, que incide en la formas a partir de las cuales se comprende actualmente la participación cultural en las bibliotecas públicas en nuestro país. El hecho de ampliar el espectro de posibilidades -que antes se producía desde la lectura y el préstamo de libros-, configura también el surgimiento de prácticas culturales diversas asociadas a las bibliotecas. Si embargo es 26.
(27) importante señalar que aún sigue existiendo un foco importante puesto en las prácticas lectoras, las cuales debido a su data histórica y su tradicional aproximación a las bibliotecas, se considera en muchas ocasiones como la puerta de entrada hacia otras prácticas culturales que podrían constituirse desde estos espacios bibliotecarios. Existen autores que rescatan las prácticas lectoras como procesos iniciales donde se focalizan los elementos tensionantes que podrían llegar a constituir otras prácticas culturales: “Igualmente me parece que para debatir acerca de la inteligibilidad delas prácticas culturales, el ejemplo de la lectura es un buen ejemplo, puesto que sobre el terreno de la lectura se encuentran planteados, como en un microcosmos, los problemas que uno puede encontrar en otros campos y en otras prácticas” (Chartier R. en Bourdieu P., 2010 pp.162). 3.6 Las Bibliotecas Vecinales y su Representación Micro-social El contexto institucional donde se inserta la investigación es la Biblioteca Pública Municipal Nº104 de Santiago, la cual tiene dependencia directa de la Dirección de Cultura de la Ilustre Municipalidad de Santiago, lugar donde se desarrolla paralelamente la Práctica Profesional. Esta institución fue fundada por decreto municipal el año 1973, y forma parte de la Red de Bibliotecas Públicas de Chile en convenio con la DIBAM (Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos). El objetivo principal de la institución se orienta a “Contribuir con el desarrollo educativo y cultural de la comunidad, facilitando espacios, servicios y recursos para el acceso a la información y la lectura”. (Biblioteca Municipal de Santiago, 2011 pp.1). Específicamente nos insertamos en un proyecto denominado Bibliotecas Vecinales, el cual consisten en una Red municipal de Bibliotecas instaladas en sectores específicos de Santiago. El objetivo de este servicio tiene relación con “acercar los servicios de la Biblioteca Central a los barrios, considerándolas como una herramienta importante para detectar necesidades e inquietudes culturales y de acceso a la información que tiene la comunidad”. Las Bibliotecas Vecinales desde sus inicios fueron parte de un proyecto denominado “Cultura en Barrios” que nace en la década de los 90’ y cuyo 27.
(28) principal objetivo fue acercar la lectura y la recreación a la comunidad, fomentando la participación social. Los encargados de estas bibliotecas, en algunos casos eran designados por la Municipalidad o las juntas de vecinos. En este sentido cada biblioteca vecinal presenta características diferentes, por tanto cada una tiene una historia particular en cuanto a su propia formación. Es por ello que la figura del encargado en estas instancias es fundamental ya que ellos son los principales gestores de las bibliotecas vecinales en sus respectivos barrios. El barrio constituye una dinámica fundamental para comprender a las bibliotecas vecinales, ya que en su conformación orgánica posee características que sólo pueden develarse desde la disposición de un territorio con características particulares. Por lo tanto, la esencia de ésta bibliotecas vecinales radica en el carácter local, cercano a los vecinos, en cuanto se dan relaciones de proximidad que solo ocurren en los barrios. Tiene que ver con el tipo de relaciones sociales que se puede establecer en los ámbitos en que se insertan las bibliotecas vecinales. Es lo que ocurre en los espacios donde se construye la cotidianidad de los sujetos, en donde lo social se organiza en términos de símbolos. Es por esta razón que se comprende el acceso a la cultura desde el ámbito comunitario y la participación desde la comunidad, la cual implica una mirada colectiva. De esta manera entendemos comunidad a partir de espacios micro-sociales: “Donde se construye la cotidianidad de los sujetos sobre los cuales interviene. Esta mirada necesaria a la vida cotidiana presupone, en principio, que lo social se organiza en términos de símbolos cargados de significados, que la identidad de los sujetos se construye en ámbitos de intercambio y reciprocidad, y que lo social se explica desde lo singular”. (Carballeda, Alfredo.2002) Desde esta noción la comunidad entendida como el territorio local en donde se insertan las Bibliotecas, como un componente dinámico e integrador de la sociedad desde la experiencia comunitaria. Esta apreciación es relevante, ya que el contexto social esta mediado por una controversia histórica que se ha llevado a cabo en relación al ideal de la 28.
(29) Modernidad, versus la Modernización. El cual es quizá una de las características sociales y económicas más evidente de nuestro país en los últimos años, Chile ha instaurado un modelo de crecimiento con segmentación, “lo que conduce a construir fuertes fronteras identitarias”. (Bengoa J. 2005 pp. 61) Esta situación ha provocado una serie de fragmentaciones en las ataduras tradicionales que poseían los chilenos. Consecuentemente, existe actualmente una profunda necesidad de sentido, “de encontrar sentidos colectivos, de hallar sentido al vivir, al convivir” (Bengoa J. 2005 pp.61). La vida en común sigue siendo a pesar de todo un valor muy apreciado en nuestra sociedad y no ha sido fácil reemplazarlo por otras formas que no satisfacen en ningún caso los sentidos sociales colectivos. Por lo tanto, ante la notable ausencia de sentido, surgen lugares intermedios que se pueden denominar “espacios sociales” los cuales no son espacios netamente privados ni totalmente públicos, ya que surgen como una suerte de búsqueda incansable de algunos sectores, por la identidad, por el sentido colectivo, la reconstrucción comunitaria, en definitiva la búsqueda de lazos sociales fuera de las estructuras. Ésta preocupación es para Bengoa (2005) una alerta y por sobre todo, una expresión colectiva de la resistencia de esta sociedad a dejarse disolver. Desde estos autores, se entiende el espacio local desde un lugar intermedio donde se genera una interrelación entre la comunidad y las bibliotecas vecinales, en cuanto éstas poseen un actor clave, que articula esta relación. La figura del encargado de las bibliotecas vecinales que se desenvuelve en su territorio, desde las relaciones micro-sociales, ya que se moviliza en este espacio y en definitiva son los vecinos quienes conocen su labor y se relacionan con él desde allí. Por ende en esta sociedad con tendencia a la segregación marcada por la modernización como lo plantea Bengoa (2005) la necesidad de encontrar sentidos y espacios colectivos fuera de las estructuras se transforma en una opción que se apropia con fuerza en los territorios locales, desde los espacios micro-sociales. Es por ello, que biblioteca vecinal se visualiza desde estos espacios con un potencial articulador de éste proceso, en tanto representa una forma de cercanía con la comunidad expresada inicialmente desde la cultura. 29.
(30) 4. OBJETIVOS DE INVESTIGACION. 4.1 Objetivo General: Explorar y Relevar prácticas culturales locales extra-bibliotecarias a partir de las observaciones que se generan en el territorio cercano a una Biblioteca Vecinal de la comuna de Santiago.. 4.2 Objetivos Específico: . Conocer y describir las prácticas culturales locales que se presentan en el territorio cercano a la Biblioteca Vecinal Nº3 perteneciente al sector de Argomedo.. . Analizar las prácticas culturales locales y analizar su incidencia en el desarrollo cultural de las bibliotecas vecinales de la comuna de Santiago.. 5. HIPOTESIS Las prácticas culturales en espacios locales son iniciativas que pueden favorecer la promoción y el desarrollo de las Bibliotecas Vecinales. 6. PREGUNTAS DE INVESTIGACIÓN ¿Cuáles son las prácticas culturales extra-bibliotecarias, que se evidencian a partir de los territorios próximos a las bibliotecas vecinales? ¿Qué elementos de las prácticas culturales extra-bibliotecarias se pueden considerar en el desarrollo cultural de las bibliotecas vecinales?. 30.
(31) CAPITULO II: “Marco Metodológico”. 1. METODOLOGÍA Las investigaciones de tipo cualitativas “se basan en métodos de recolección de datos sin medición numérica, como las descripciones y las observaciones (…) su propósito consiste en “reconstruir” la realidad, tal y como la observan los actores de un sistema social previamente definido” (Hernández R. Fernández C. Baptista P. 2003, pp.5). Por lo tanto, se infiere que la metodología cualitativa busca conocer la realidad del fenómeno a investigar desde la realidad de los sujetos, para comprender cómo vive, cómo actúa, etc. y por medio de aquellas observaciones poder comprender la realidad, ya que tiene la subjetividad como premisa de investigación. Además es relevante dar a conocer que se utilizará un enfoque etnográfico ya que éste consiste en estar siempre atento a lo que sucede en el momento adecuado, constituyéndose como virtud de la etnografía la perspectiva holística, es decir la observación de la realidad cultural como un todo en el cual las conductas de los sujetos o grupos, así como también las situaciones se relacionan con el contexto global, conforme haya un significado en éste. La etnografía como enfoque es una concepción y práctica de conocimiento que busca comprender los fenómenos sociales desde la perspectiva de sus miembros entendidos como “actores”, “agentes” o “sujetos sociales”. (Guber R. 2001 pp.5) Por lo tanto las etnografías no sólo reportan el objeto empírico de investigación de un pueblo, o una cultura o una sociedad, sino que constituyen la interpretación y/o descripción sobre lo que el investigador vio, observó y escuchó en el trabajo de campo. En ella el autor presenta la interpretación de manera problematizada y relacionada a algún aspecto de la realidad. Es en este sentido que el investigador debe proponerse interpretar y/o describir una cultura particular para hacerla inteligible ante quienes no pertenecen a ella. (Guber R. 2001) Este propósito normalmente se relaciona con la "traducción" sin embargo, con frecuencia podemos encontrarnos con prácticas que no tienen correlato en el sistema cultural al cual pertenece el 31.
(32) investigador. Por lo tanto la intención no sólo se basa en encontrar un campo de traducción que sirva para dar cuenta de la manera mas genuinamente posible de aquella práctica, sino que también consiste en “detectar y reconocer las prácticas inesperadas para el sistema de clasificación del investigador” (Guber R. 2001 pp.7), es decir lo que emerge desde el mismo espacio donde se esta inmerso.. 1.1 Tipo de Estudio. El tipo de estudio de la siguiente investigación se visualiza a partir de dos tipos, la primera de ella es exploratoria; esto se debe principalmente a que en la presente investigación se busca describir y reflexionar en torno al fenómeno del consumo cultural desde el espacio local por lo que en una primera instancia se debe conocer el fenómeno y lograr describirlo para poder generar una reflexión de una situación de la cual no se tienen antecedentes empíricos en la Biblioteca 104. Por ende el primer nivel de conocimiento correspondería a ser “el punto de partida para la formulación de otras investigaciones con el mayor nivel de profundidad. De la observación de los hechos o fenómenos concretos y sus posibles relaciones, mediante un proceso inductivo”. (Cortés M. Iglesia M. 2004, pp. 23) La investigación de igual forma será de tipo descriptiva, ya que no sólo se busca comprender un fenómeno, sino que además generar una descripción por medio de una tipología de prácticas culturales para dejar plasmado los resultados obtenidos en la investigación. Estos estudios “describen situaciones, eventos o hechos, recolectando datos sobre una serie de cuestiones y se efectúan mediciones sobre ellas, buscan especificar propiedades, características y rasgos importantes de cualquier fenómeno que se analice”. (Cortés M. Iglesia M. 2004, pp. 20). Es por ello que la metodología utilizada en la descripción etnográfica será descriptiva en las primera fases ya que se pretende dar a conocer prácticas culturales locales desde una primera mirada, esbozando de manera preliminar la interpretación y el análisis considerando también el carácter exploratorio del estudio.. 32.
(33) 1.2 Técnicas de recolección de información. En primer lugar la técnica utilizada será la Observación Participante; la cual es utilizada “para obtener información que de otra forma sería inaccesible. Al participar en el escenario el investigador adquiere conciencia a través de la experiencia personal al conocer a las personas involucradas posiblemente haciendo lo que ellas hacen al observar todo por completo”. (Mayan M s/f pp. 12) Esta técnica se vuelve fundamental ya que es el medio ideal para realizar descubrimientos, para examinar críticamente los conceptos teóricos y para dar fondo en realidades concretas, poniendo en comunicación distintas reflexividades (Guber, R. 2001) La observación se llevará a cabo a partir de las notas de campo las cuales se utilizan para “describir las reflexiones del investigador, sentimientos, ideas, momentos de confusión, corazonadas, interpretaciones, etc. Sobre lo que se observa. La acción de registrar observaciones puede ayudar al investigador al momento de hacer sentido de los datos” (Mayan M. s/f. pp.23). Por lo tanto, esta técnica será de utilidad a lo largo de toda la investigación.. 1.3 La muestra. La muestra se compone de usuarios de una Biblioteca Vecinal, la cual se escogió bajo en criterio de intencionalidad, ya que éste consiste en: “El investigador selecciona los informantes que han de componer la muestra siguiendo un criterio estratégico personal (…) lo que por su conocimiento de la situación o del problema a investigar se le antojan ser los más idóneos y representativos de la población a estudiar”. (Ruiz, J. 2003. Pp. 64). Es importante aclarar que la muestra será seleccionada en función de los datos que surjan a partir de un Diagnóstico previo. El criterio estratégico personal será guiado por lo siguientes elementos:. a. Biblioteca Vecinal: Debido a la heterogeneidad que poseen las Bibliotecas se ha generado una matriz ( Anexo 1) para seleccionar las que serán parte de éste estudio considerando aquellas que poseen mayor presencia de prácticas culturales y mayor cantidad de socios. 33.
(34) b. Frecuencia y Amplitud de Participación: Este criterio se considera en la medida que se ubicaron bibliotecas que mantengan un contacto frecuente con los socios. También influye en este caso el hecho de que las bibliotecas desarrollen algún tipo práctica cultural diferente al préstamo de libros.. Biblioteca Vecinal Nº 3 Sector Argomedo Encargado: Antonio Vásquez. Horario de atención: lunes a viernes de 18:00 a 21:00 hrs. La Biblioteca se encuentra al interior de la Unidad Vecinal nº 5 de la 7º Agrupación en la calle Argomedo Nº 80. El inmueble es un recinto municipal asignado a la organización vecinal, de la cual la Biblioteca posee una sala a la que se puede acceder por el gran pasillo de entrada del establecimiento. Socios: 300 Cantidad de Volúmenes: sin registro. Sector: Agrupación Vecinal: Unidades Vecinales: Horarios de observación: Calles principales:. Zona Naranja: Zona Verde:. Características del Sector Lira Nº7 Nº5 y Nº7 10:30 a 12:30 hrs. / 18:00 a 20:00 hrs. Vicuña Mackenna, Curicó, Marín, General Gofré, Lira, Portugal, Santa Victoria, Santa Isabel, Argomedo, 10 de Julio, Fray Camilo Henríquez Vicuña Mackenna, Curicó, Lira, Santa Isabel Vicuña Mackenna, 10 de Julio, Lira, Santa Isabel. 34.
(35) Figura 1: Plano extraído de Google Maps el día 8 de Octubre del 2012; https://maps.google.cl/. 1.4 Técnicas de recolección de datos En la primera fase se construyó el fenómeno de investigación; se buscó recolectar la información escrita que existe con respecto a las Bibliotecas y sus socios respectivos, basándose principalmente en el Diagnóstico Situacional realizado en el Plan de Intervención. Luego se revisaron Fichas de inscripción de socios para identificar los posibles usuarios. Luego con los datos existentes, hubo un acercamiento al fenómeno de investigación; tras la construcción del mismo, se tuvo los aspectos más importantes de los beneficiarios, por lo cual se pudo seleccionar a la muestra, ya que se logro vislumbrar aquellos sujetos más representativos. Posteriormente se realizó un primer acercamiento con los Encargados de las Bibliotecas con motivo de dar a conocer el estudio y solicitar apoyo,. 35.
(36) orientación para seleccionar y contactar usuarios. Seguido a ello se tomo contacto con los usuarios y se concretaron las entrevistas. A continuación, en una tercera etapa, ya visualizado los beneficiarios, se aplicaron los instrumentos para investigación, en esta ocasión se utilizó como técnica las Observaciones Participantes a las Bibliotecas que se han seleccionado como parte de la muestra. Luego de esta etapa, se vuelve necesario reconstruir el fenómeno con la información que se expone en las entrevistas ya que esta evidencia es útil para fundamentar desde las entrevistas la problematización de la investigación, dejando el análisis enfocado principalmente a la etnografía. Como lo demuestra el cuadro que se expondrá a continuación en donde se compone una nueva fase en el proceso de recolección de datos.. Finalmente, para realizar la descripción etnográfica se utilizó la técnica del mapeo para delimitar el espacio de observación y luego poder generar un mapa de prácticas culturales locales. Para ello se ha seleccionado un territorio particular teniendo como punto de referencia la Biblioteca Vecinal Nº 3. Por lo tanto se ha trazado un recorrido incluyendo seis cuadras hacia el norte, seis cuadras hacia el poniente, dos cuadras hacia el sur y dos hacia el oriente.. 36.
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