LA POESÍA DE ALMUDENA MESTRE
Almudena, nació en Madrid hace no mucho tiempo y es el lugar donde vive actualmente. Estudió Magisterio y Psicología siendo doctorada por la UNED. Trabaja como bibliotecaria. Dirige un blog poético además de colaborar con diversas revistas. Actualmente es vicesecretaria de la Asociación de Escritores de Castilla la Mancha. Organizadora de eventos culturales ha participado en la edición de un libro “Aromas de Vinos y Viñedos” junto con otros 30 importantes escritores de la lengua cervantina. Poetisa tardía, nos llena de su entusiasmo a través de cada verso y de cada palabra que escribe. Ha publicado un libro de poemas titulado “Sol de invierno” que ha sido uno de los mayores éxitos en la Feria del Libro 2014 en Madrid.
Me miras, te miro, unimos las manos, bailamos un tango,
intriga, pasión, la magia del baile, se rompen distancias. Miradas, ensueños, cuerpos entrelazados, almas gemelas. Revuelo incesante de músicas ebrias, la voz del silencio. Ave que vuela, falda
rumorosa y carnal, aromas de caricias.
Por el salón resuenan acordes y tacones
que insinúan, que alientan dudas, provocaciones.
Alegre te mueves al son del compás y yo, por ti muero,
tu vida me das. El piano a lo lejos
solloza sin más, silencio, miradas y otra vuelta atrás.
Lago de Uña, Foto Jesús Cañas “El Fotero”
ESTACIÓN VACÍA
A través de la ventana canta la lluvia, la oigo y sus notas me colman de
tristeza.
Por el cristal llueven lágrimas de agua, es de noche y tengo miedo.
Veo el parpadeo insomne de las luces, el palpitar inquietante de las sombras
es como un rayo fulminante que penetra en la oscuridad.
El tiempo se detiene,
el alma de la noche pasa muy lentamente y los farolillos de los pueblos
a lo lejos, aparecen como brújulas dormidas.
Vacío apeadero donde te detienes. El frío nos besa al abrir la puerta, tan sólo baja un anciano con su bastón,
enciende un pitillo en el andén.
Espera sentado en un viejo banco de madera,
el silencio es sepulcral bajo la noche, tan sólo con el suave quejido de los
en la cantina cerrada,
nadie parece reclamar la próxima salida.
El hombre espera.
Sube las solapas de su abrigo, baja su mirada, con parsimonia
el cigarro pisotea.
El reloj marca las once.
un borracho se acerca y balbucea palabras o sollozos
que apenas le desvela su sordera ignorante de tanto desvarío. Se despereza el tiempo, pareciera
que todo reanudara su conciencia pero el latido se detiene,
aún no sale el tren, toda la vida va con retraso ya.
La oscuridad me cubre con su manto, pierdo la noción del espacio y del
tiempo,
me pierdo en mi mundo de tinieblas, a tientas voy tras la luz del camino.
Oigo un chirriar de frenos,
otro tren se acerca, alumbra otro destino oculto como el nuestro.
Otras sombras en murmullo,
otro rastro de presencias sin nombre, de latidos viajeros.
Poca gente viaja a estas horas, nunca hablan ni preguntan,
echan cabezadas o roncan sin pudor recostados en abrigos y almohadas.
El silbato suena
anunciador de marcha y madrugada, nadie al fin interroga
a la estación por la demora. El anciano alza sus ojos cansados
y los fija en nuestros rostros, un adiós turbio aunque sincero,
nos devuelve su mirada. Andenes vacíos de repente, solitarias vías al unísono, son esa foto fija de la estación que gime solitaria a las puertas del
Los paneles sin horas de salida,
murió el silbato del jefe de estación, bancos que exhalan su último crujido
en recuerdo de quienes
fueron descanso, protección, amor. Vías muertas, orines oxidados de tanta herrumbre que el tiempo
marchitó,
papeles esparcidos por el suelo, sucios y mugrientos testimonios
que desdeñó hasta el viento
y el olvido esparció en derredor. Adiós, estación, adiós,
solitaria y desterrada adiós, para siempre,
El tiempo, Foto Jeús Cañas “El Fotero” TRISTEZA Me invade la tristeza. Es un calvario sentirla, no poder destruirla,
salir de este vacío interminable, quedar desnudo y caer dormido
a la espera de una mano o un beso amante..
Ansío algo y no puedo tenerlo,
siento un deseo y no puedo satisfacerlo, ¿de qué me vale soñarlo
es en vano el quererlo, es un cuerpo sin vida que sólo abriga mi enojo?
Luché por amarlo, sentí por dentro que el mundo sería incompleto sin verlo.
Soñé con vivir del agua profunda que nace en el mundo
al amar, al reír. Maestro y amigo,
era un tesoro,
más con la brisa del tiempo cambió de rumbo.
Su sonrisa se marchitó.
su rostro se vistió de arrugas, aunque sigue siendo
una hermosa flor.
QUISIERA SER…
Quisiera ser un pájaro y surcar horizontes infinitos,
quisiera ser libre como las gaviotas y sobrevolar el mar,
quisiera ser una cometa de colores y arañar el cielo.
Si fuera el mar, las olas romperían bruscamente en la playa,
empaparían intrépidamente la arena, borrarían los límites de las rocas,
impedirían el paso a la costa. Mírame y escucha,
el sonido de las aguas, el rugir del viento, el latido de mi corazón.
Quisiera ser un pájaro y surcar horizontes infinitos,
quisiera ser libre como las gaviotas y sobrevolar el mar,
quisiera ser una cometa de colores y arañar el cielo.
Poemas que me habitan, canciones en los sueños, dibujos en el ayer trazados
que nunca alcanzo.
Verdes praderas me llaman cuando vago por los campos,
el olor de las flores que me sana de mi llanto. Corro, me tiendo bajo el sol, huelo los aromas de la primavera,
miro el cielo azul
y sueño que nunca me levanto.
el salitre del mar entre mis labios, y en el pulso de este amor a lo creado,
te veo pasar.
Quisiera ser un pájaro y surcar horizontes infinitos,
quisiera ser libre como las gaviotas y sobrevolar el mar,
quisiera ser una cometa de colores y arañar el cielo.
PERDIDOS
Un silencio me acorrala, me da pánico el círculo,
he salido sin saberlo, de un agujero desconocido.
me fui despavorido, del hueco oscuro, en tinieblas perdido.
Concéntricos,
se alejan poco a poco, y la distancia aumenta
del fuego loco. Una llama saltó,
un destello del infierno encendido de dolor,
pálido de amor.
Caminos. Foto Jesús Cañas “El Fotero”
Juguetes de niño
dormidos en un desván, polvo que los arropa
y telarañas que los envuelven entre papeles de colores,
encima del olvido,
crecen los senderos de flores. Risas ocultas,
pasado que vuelve, niños dormidos, que un día jugaron con todo en desorden.
Luces y sombras, lugar ensoñado. Paredes pintadas con pájaros y pinos,
brillantes colores, muñecos vestidos, guiñoles que hablan,
palabras y soles, todos reunidos. Sol que penetra, buhardilla olvidada,
ilumina los libros de cuentos divinos de tapas muy duras al azar esparcidos por los rincones. Notas de un cantar y sonidos del mar, que se ven transitados
de rostros que anidan aún en el lugar
y aunque ayer se fueron permanecerán.
Pasados los años, los veo jugar, con dulces sueños que van a la mar, tendidos al sol, juegan a la hora
de la verdad.
UN DESEO
Desearía ser un pájaro, volar alto y ver el mundo desde arriba;
Desearía ser veloz como una gacela, correr sin parar;
Desearía ser un delfín, vagar por las aguas transparentes del océano;
Desearía ser libre, sentirme libre….
PONTEVEDRA:
LA
BELLA
DESCONOCIDA, por Alejandra
Ruiz Garrido
Pontevedra fue un asentamiento de Turocqua, mansión de la vía romana XIX, fundada en la
orilla sur del río Lérez. El nombre Pontevedra deriva del latín y significa puente viejo.
Tuve que ir a Pontevedra por cuestiones personales y decidí buscar el alma de esta bella ciudad, tan cerca de Vigo y tan desconocida a veces. Sí, desconocida porque vamos allí con prisas y sin adentrarse demasiado en su esencia. Así pues, en las 6 horas que me quedaban, decidí hacer el recorrido sólo por sus plazas y alguna que otra iglesia. Porque, les aseguro, que Pontevedra a fondo, nos lleva bien dos días.
De plaza en plaza.
Nos adentramos en su bien tratado y conservado casco histórico. Está todo cerca y esperando al buen caminante ,que sabe pararse a mirar. Las plazas salen a tu encuentro, una tras otra: Plaza da Ferreria, la de la Leña, la de la Estrela, la de la Verdura, la de Teucro, la de Méndez Núñez con una escultura de Valle Inclán que se encuentra contigo ,
o la de Curros Enriquez.
Plaza Méndez Núñez
Todas ellas son una invitación al sosiego y el goce del lugar. A mí personalmente me gustan, sobre todo, la Plaza de la Verdura , donde descubrí una farmacia antiquísima, y la de la Leña. Pero tampoco me olvido de la Plaza da Estrela donde tomo un café en un local emblemático. Una vieja cafetería que mantiene intacta su decoración y sus ritmos, desde los años 30, que es cuando se abrió. Se llama “La carabela”. Es decadente y literaria.
Plaza de la verdura. En el siglo XIX se instaló en esta plaza la fábrica de la luz, siendo Pontevedra una de las primeras ciudades españolas en contar con este servicio. Los edificios que rodean esta plaza destacan por sus soportales con antiguos locales de tabernas típicas con terrazas. Encontramos, además, una fuente igual a la existente en la Plaza de Curros Enríquez o como se llamaba antiguamente plaza de Hospital y también se encuentra el edificio que es s e d e d e T u r i s m o d e P o n t e v e d r a y p o r t a n t o c e n t r o d e r e c e p c i ó n d e visitantes de la ciudad
Un lujo cuando ví que la mítica cafetería “Savoy”, la han convertido ya en una impersonal cafetería “actualizada”, como
tantas otras. Precisamente Javier, el dueño de la estupenda taperia “El Pitillo”, me comentaba que ya sólo quedan tres locales en Pontevedra de los años 30. Uno es el suyo, otro “la carabela” y el otro “la Navarrica”, donde aún se te sirven un buen un vermout de barril.
Entre callejuelas e Iglesias.
Sigo el plácido paseo y voy hasta la Basílica de Santa Maria la Mayor. Quedo fascinada por su espléndida fachada plateresca y sus curiosas figuras. Observo que hay una escultura de San Jerónimo con unos anteojos. Al lado de la Iglesia también veo un hermoso “Cristo del buen viaje”. Continúo caminando y perdiéndome entre las muchas callejuelas. Así llego a otra Iglesia del siglo XVII. Estoy en la iglesia de San Bartolomé, de estilo Barroco y en su interior descubro una escultura fabulosa: una María Magdalena obra del gran escultor Gregorio
Fernández. I g l e s i a d e l a Peregrina-La iglesia acoge la imagen de la Virgen de A Peregrina (S. XIX), patrona de l a p r o v i n c i a d e Pontevedra y, a su v e z , d e l C a m i n o Portugués. Declarada monumento histórico-artístico en 1982, mezcla un barroco tardío con formas neoclásicas, c o m o s u r e t a b l o m a y o r , e r i g i d o e n 1789. La forma de su planta está inspirada e n u n a c o n c h a d e vieira, símbolo por antonomasia de los p e r e g r i n o s , c o n finalización en cruz.
Esta forma circular s e a s o c i a a l a tipología imperante e n l o s t e m p l o s p o r t u g u e s e s d e l a época
Al final de la calle diviso un cartelito que me indica el convento de las clarisas. Me acerco hasta allí y timbro en el viejo torno. Una monja, muy mayor pero con mofletes sonrosados y sonrisa amplia, me comenta que ahora no hacen dulces porque las únicas 4 monjas que quedan son ya muy mayores. Ante mi suspiro de resignación, la hermana me consuela ofreciéndome una visita a la capillita que tiene el convento. Me comenta en un tono totalmente convincente :“Puedes ver la capilla que es muy bonitiña”. Por supuesto que me quedo a ver la capilla.
Pasa bastante tiempo hasta que aparece un señor, con una gruesa llave, que abre la puerta y me invita a adentrarme entre pasillos y no demasiada luz. Reconozco que voy un poco asustada porque voy
oyendo como se cierran las puertas detrás de mi , y el señor no habla nada. Al final llegamos a la capilla en sí, no con mucha luz, y aquello es fantástico. Es como entrar en otro mundo, en otra época. Hay muchas imágenes, un altar mayor esplendoroso y muy recargado, techos muy altos y una cortina roja donde diviso la silueta de una monja que pronto desaparece.
La Plaza de la Leña, es sencillamente bella.Se trata de la típica plaza gallega de carácter popular con casas de sillares de granito, soportales, galerías y un cruceiro que adorna su parte central.
un poco. Voy rápida por el pasillo y descubro un cuadro de la Virgen de los Desamparados, me comentarán después. Al fondo creo divisar la sacristía pero ya es hora de marchar . Salgo al exterior como don Quijote cuando se adentró en la cueva de Montesinos y comentaba que había
asistido a un mundo mágico y
sobrenatural.
Doy un último paseo por otra plaza donde se encuentra un bello pazo donde está ubicada la Denominación de Origen “Rias Baixas”. No está abierto y tengo que marcharme. Me queda pendiente para la próxima visita, que será muy pronto.
Lo imprescindible que tenemos que ver para entrar en la esencia de Pontevedra. El Museo Provincial, las Torres Arzobispales, la Casa de las Campás, donde cuenta la leyenda que el último pirata gallego, Benito Soto, dijo que había escondido su tesoro entre las
paredes de esta casa. Nunca apareció dicho tesoro pero la señora que compró la casa por si las moscas, dejó bien especificado en la escritura que si aparecía el tesoro ella sería la única propietaria.
Después vean la “Casa de las caras”, el parador nacional, el concello o el mercado de abastos, todas las iglesias y monasterios ( incluida “la capilla bonitiña del convento de las clarisas, que abren a las 6 de la tarde).
Tampoco olviden visitar sus muchos palacios, como el palacete de los Mendoza, el casino. También los jardines, como el de Castro Sampedro, y la llamada “isla de las Esculturas”, cerca del Puente de los Tirantes. Es un bello espacio verde situado al lado de este puente y del rio. Antes era una zona degradada que, por suerte, se recuperó y se ha convertido en un espléndido espacio para el paseo. Y, por supuesto, vuelvan a ver la Iglesia de “APeregrina”.
Como ven, Pontevedra es la gran desconocida, a pesar de estar aquí al lado, como suele suceder. Yo la considero ese lugar especial “para sosegar el alma” y escucharse a uno mismo. Buen viaje.
La Alcazaba 51
LA TORRE EIFFEL CUMPLE 125
AÑOS, por Almudena Mestre
Desde su ventana de la rue Lepic, Vincent Van Gogh contemplaba los tejados de París, la ciudad de ensueño, en la que, él se veía sumergido en sus telas y sus combinaciones de colores que hacen de los reflejos del Sena, un lugar paradisiaco y placentero donde parte de su vida la pasó junto a grandes artistas de la época. En 1887 Vincent lee a los naturalistas y descubre una amplia gama de artistas que describen la existencia como realmente la ven y la sienten, Zola, Flaubert, Guy de Maupassant, Goncourt, Daudet, Huysmans…
El pintor francés, Georges Pierre Seurat en 1889 pintó un óleo de la Torre Eiffel, todavía en construcción, sin el último piso; utilizó la técnica puntillista y fue un elogio al monumento que muchos no admitían y que hoy en día se conserva en
el Young Memorial Museum de San Francisco. En el trascurso de los años siguientes Rousseau, Signac, Bonard o Utrilla, también pintan la torre cada uno a su manera. Louis Welden Hawkins pintó la Torre Eiffel desde el antiguo palacio del Trocadero.
Muchos artistas plásticos, principalmente encabezados
por Robert Delaunay
(1885-1941) le dedicaron numerosos cuadros a la Torre Eiffel con distintas
tendencias; destacó
Delaunay por su
luminosidad triunfante a través del cubismo. Al mismo tiempo, los poetas se empapan de la silueta de la torre y la plasman a través de la exaltación de semejante monumento, ya sean los escritores franceses como Apollinaire o españoles como Guillermo de la Torre. Vicente Huidobro compuso un poema titulado “Tour Eiffel” publicado en
la Revista Nord-Sud, nº. 6-7, agosto-septiembre de 1917, reeditado en 1918 con uno de los cuadros de Delaunay en la portada.
En 1887 muchos artistas, escritores, pintores, arquitectos (Guy de Maupassant, Charles Gounod, François Coppée y Sully Prudhomme…) protestaron enviando una Carta dirigida al Sr. Alphand, Comisario de la Exposición, en la que ponían de manifiesto la burla que sentirían los extranjeros al visitar París y hablar de esta gran ciudad como el París del Sr. Eiffel. Muchos artistas, la calificaron de “monstruo“, “inútil” y “vergüenza” para París. Incluso se creó un comité para desmantelar la torre. La polémica se desató hasta el punto de ver en la Torre Eiffel, la heredera de la Torre de Babel, como si fuera un desafío a la divinidad; la famosa torre no se podía ocultar, era vista y admirada desde cualquier punto de la ciudad. Poco a poco se fue convirtiendo en el símbolo revolucionario de la vanguardia artística francesa y
hasta europea.
Visión inolvidable es la que se percibe desde el Barrio de Montmârtre, antaño irreductible barrio obrero que poco a poco se ha ido transformando en la extraña mezcla de ateliers de artistas en busca fama, variedades y diversión nocturna. Allí hoy en día, se congregan los pintores bohemios que captan la Torre Eiffel como símbolo emblemático de París, en el cual la luz, la belleza y la armonía están presentes.
¿Quién era pues, el artífice de semejante diseño parisino?
Alexandre Gustave Eiffel (Dijon, 15 de diciembre de 1832 – París, 27 de diciembre de 1923) fue un ingeniero civil
y arquitecto francés. Se graduó en la
École Centrale des Arts et manufactures de París y adquirió renombre diseñando varios puentes para la red francesa de ferrocarriles, de los cuales es
especialmente notable el viaducto de
proyecto estrella, la mundialmente conocida Torre Eiffel, construida para la
Exposición Universal de París de 1889. Tras su retiro de la ingeniería, Eiffel se dedicó a investigar en la meteorología
y la aerodinámica, haciendo importantes contribuciones en ambos campos.
Cuando el 26 de enero de 1887 comenzaron los trabajos para la construcción de la parisina torre Eiffel, sus días estaban contados. Ahora, 125 años después, la capital francesa sería irreconocible sin este monumento de acero. Incontables chansoniers han cantado a la “dama de hierro” gala, que aún hoy sigue inspirando a poetas, pintores y cineastas. Su versión en miniatura adorna millones de hogares de
turistas, mientras la original sigue, imponente, en la orilla izquierda del Sena.
En 1889 el ingeniero francés de ascendencia alemana izó la bandera de Francia en la cúspide del monumento, su obra de 300,65 metros era la torre más alta del mundo y la principal atracción de la Exposición Universal con motivo del centenario de la Revolución Francesa. La nueva exposición ya no tendrá lugar en el Campo de Marte sino al otro lado del Sena, entre el Palacio de Chaillot y la plaza del Trocadero.
Esta Exposición Universal de 1889, fecha que marcaba el centenario de la Revolución Francesa, se publicó un gran concurso en el Boletín Oficial. La opción era una torre de hierro, un gigantesco y enorme monumento de hierro, con una base cuadrada, con 125 metros de lado y 300 metros de alto». Seleccionado entre 107 proyectos, se aceptó el de Gustave Eiffel, empresario, Maurice Koechlin y Emilem Nouguier, ingenieros y Stephen
Sauvestre, arquitecto. La altura de gran torre simbolizaba el progreso, la construcción más alta del mundo hasta 1930 que, se inauguró en Nueva York el edificio Crysler con 77 plantas y 319 metros. El proyecto de la Torre Eiffel se presentó en 1884 en el que tuvieron el apoyo del ministro de comercio, Edouard Lockroy, para lo cual se fundó por entonces una sociedad anónima para financiarlo con 5 millones de francos y con la condición de pasar a patrimonio nacional francés al concluir la torre. La Exposición de 1889 acogió a más de 236
millones de personas desde su
inauguración; dos problemas se plantean rápido, el de los ascensores que no satisfacía al tribunal de selección
En la construcción de la Torre Eiffel intervinieron 50 ingenieros y diseñadores realizaron 5.300 diseños, más de un centenar de obreros prefabricaron en el taller más de 18.000 piezas diferentes y 132 obreros intervinieron en el montaje a pie de obra. Los cimientos comenzados el
día 26 de enero 1887 tardaron cinco meses
en construirse y se realizaron
íntegramente con pala. Los escombros se retiraron con vagonetas tiradas por caballos y con locomóviles de vapor; mientras la construcción de los pilares 2 y 3, en el lado del Campo de Marte, no presentó dificultades. En la parte del Sena, los pilares 1 y 4 necesitaron cimientos por aire comprimido con ayuda de cajones estancos de chapa hundidos a 5 m bajo el agua. Los cimientos más profundos no superaban los 15 m. En cada una de las excavaciones de los pies se construyeron 4 pilastras de albañilería que soportaban los 4 montantes de cada pie de la torre, llamados armaduras.
La torre con cuatro patas arqueadas se estrecha hacia el centro formando una sola columna; el nivel superior contenía las habitaciones utilizadas por el propio Eiffel. ¿A qué fenómeno se le debía el diseño de esta torre? A la resistencia del viento…La deliciosa estructura de hierro era el símbolo de París y hoy en
día, sigue siéndolo, una magnífica construcción, alma de la bella ciudad francesa.
Esta estructura metálica fue diseñada de modo que el máximo momento generado por el viento fuese compensado por el peso de la torre, de modo que se logra el equilibrio de la torre a base de la fuerza del peso de la torre y la fuerza horizontal del viento en cada nivel; Eiffel construyó las patas curvadas de modo que las tangentes a ellas, dibujadas siempre a en puntos a la misma se crucen siempre en el punto de la resultante de los esfuerzos del viento. [i]
De pronto, la torre construida con 7.300 toneladas de acero tenía una utilidad. Cuando en 1909 finalizó el contrato de arrendamiento, la torre comenzó a ser utilizada como relé para telegrafía y radio. En 1921 se emitió desde allí el primer programa radiofónico en abierto de Francia. Su altura y estructura dieron un gran avance en
las telecomunicaciones como por ejemplo que un sabio francés, Gustave Ferrié realizó las primeras emisiones de telegrafía sin hilos militar. Muchos la imagen de la torre la veían como agravio y una comparación con la famosa Torre de Babel, imagen vista por los vecinos españoles y portugueses como un gran desafío. Pero números artistas la integraron a su arte, a su vida; la plasmaron y la sintieron a pesar de las numerables críticas y controversias.
No hubo peligro hasta la Segunda Guerra Mundial. El ejército francés temía que las tropas alemanas la pudieran utilizar como emisora, y se planteó desmantelarla parcialmente. Además, el monumento
figuraba en la lista de las
construcciones que Hitler quería destruir. Tras la liberación de París, el jefe de bomberos subió de nuevo a lo más alto de la torre y colocó la bandera tricolor.
Al igual que hace 125 años, la torre Eiffel sigue siendo fascinante, con una
silueta que cambia según las condiciones meteorológicas. La niebla
recorta a veces sus delgados
pisos superiores, mientras que en los
días soleados sus puntales de
acero relucen como si fuera un delicado encaje. Cuando hace mucho calor, la torre gana 18 centímetros de altura debido a la dilatación de los materiales. Y en 1999, una tormenta hizo que la “dama de hierro” francesa oscilara 13 centímetros.
Si uno pasea por el Campo de Marte, una amplia explanada verde
que se extiende
alrededor de la torre Eiffel, escucha entre
los turistas exclamaciones y
verbalizaciones curiosas. Al caer la tarde, unas 20.000 lucecitas convierten la Torre Eiffel en un objeto de cuento. No puede decirse que la torre se haya aburrido en sus 125 años de historia. Con motivo del bicentenario de la Declaración de los Derechos Humanos, el funámbulo
Philippe Petit paseó por la cuerda floja en 1989 desde el palacio Chaillot hasta la torre, cruzando el Sena. En otras ocasiones, algún paracaidista se tiró desde lo más alto de la torre o incluso un ciclista subió 1.300 escalones con su mountain bike.
Especialmente en los últimos dos años, varias amenazas de bomba ocasionaron evacuaciones y revuelo entre los visitantes, pero nunca se descubrió ningún explosivo. Pese a ello, el año pasado más de siete millones de personas
visitaron sus plataformas
panorámicas, marcando un nuevo récord. Después de dos años de ininterrumpida labor, la Torre Eiffel, que con sus 300 metros de altura fue por mucho tiempo la estructura más elevada del mundo, se inauguró el 6 de mayo de 1889, al festejarse el centenario de la revolución francesa.
En este 2014 la Torre Eiffel cumple 125 años. Curiosamente, este edificio
parisino ha inspirado alrededor de una treintena de imitaciones (Lancashire, Las Vegas, Tokio, Shenzhen, Slobozia o Praga).
En ella surgieron un sinfín de hazañas, tales como que, en el año 1891 el panadero Sylvain Doinon subió los 347 escalones que separan el suelo de la primera planta montado en unos zancos. Diez años después, el industrial Henry Deutsch ofreció 100.000 francos al primer piloto de aeronave que rodease la torre. Santos Dumont lo lograría poco después a bordo de un globo dirigible.
En 1909 sería el conde Lambert quien, a las órdenes de uno de los hermanos Wright, sobrevoló París y la Torre Eiffel por primera vez. Peor final tuvo el sastre Franz Reichelt, quien murió al intentar planear desde la primera planta utilizando para ello un traje paracaídas diseñado por él mismo.
Los colores rojo, Venecia, marrón ocre o amarillo anaranjado son algunos de los
tonos que ha lucido la famosa torre y ha dado armonía al paisaje parisino.
Entre 1925 y 1936 lució tres carteles luminosos de la marca automovilística francesa Citröen formados por 250.000 bombillas, las cuales eran visibles desde 40 kilómetros.
En 2007 la estructura se tiñó de rojo escarlata con motivo del Año Nuevo Chino, en 2006 lo hizo de azul para celebrar los 20 años del Día de Europa y en 2007 de verde coincidiendo con la Copa del Mundo de Rugby que se disputó aquel año en territorio galo.
Entre los usos más peculiares que se han dado a sus distintos espacios, cabe destacar la imprenta que el diario ‘Le Figaro’ instaló en su segunda planta en 1889, el
meteorológicas ubicado en su cima ese mismo año, el túnel del viento que Gustave Eiffel creó a los pies de la torre en 1909 y la pista de patinaje que se estrenó en 1969 en la primera planta. Lo más llamativo es que el encargado de estrenarla fue el oso del Circo de Moscú. La Torre es visitada por casi, siete millones de personas al año. Enigmática y especial da su sello a la gran ciudad y se yergue como una maravillosa obra de ingeniería estructural, denominada la “Dama de París”.
“ADORADA TORRE EIFFEL”
Reflejos en el Sena al mirarnos
Cada vez que el sol baña nuestras penas. Y arde fugazmente en nuestras venas
Aguas que tocamos al besarnos. Desde el Pont Neuf donde amarnos
Suaves besos en las noches eternas En la Torre Eiffel de luces llenas Que alumbran París para deleitarnos.
Escritores la exaltan y la cantan Con paisajes de ternura
Atardeceres parisinos que adoran Pintores en Montmâtre la captan Sueñan con esbozar semejante figura Y pasear por sus calles que enamoran.
BIBLIOGRAFIA:
http://www.lavanguardia.com/viajes/20120125/54245844891/ dama-de-hierro-francesa-torre-eiffel-cumple-125-anos.html
http://www.tour-eiffel.fr/images/PDF/tout_savoir_es.pdf
Cudami, Roberto Oscar. (2001). Torre Eiffel: La Dama de París. CEI, oct, pp. 48-50.
Martínez Risco, Antonio. La figura de la Torre Eiffel como paradigma de la modernidad (a propósito de Tour Eiffel, de Vicente Huidobro). Quèbec, Universidad de Laval.
[i]H. Loyrette, Gustave Eiffel (Rizzoli International, New York, 1985), p. 114.
LA FORTALEZA DE GORMAZ
(Soria) Por Alfredo Pastor
Ugena
M o n u m e n t o N a c i o n a l d e s d e 1 9 3 1 , t h i s Impresionante fortaleza califal soriana, situada Cerca de Burgo de Osma, FUE clave en la reconquista llevada del hasta la frontera del Duero.
FUE mandada Construir un finals del SX en Tiempos del califa Al-Haquem II Sobre los restos DE UN anterior castillo cristiano o Arabe, En Un Intento de reforzar la frontera del Duero, porción debilitada el Empuje reconquistador cristiano.
Constituyó la ONU Centro Militar de Apoyo a Medinaceli, el capital de la Frontera musulmana medios.
Murallas de Gormaz
FUE DEFINITIVAMENTE reconquistada en 1059 Por Fernando I. Los Reyes Católicos la utlizáron COMO Cárcel, en el S. XV Perdiendo ASI do Carácter militar.
Es La Más Grande de Europa en Do Estilo. Desde ella sí otean las tierras limitrofes A Este río aludido y de Toda la llanura circundante soriana estafa Una excelente visibilidad.Esta fortaleza-de Importante valor Estratégico-ha Sido testigo de vivencias de Personajes de como Galib, Almanzor o Rodrigo Díaz de Vivar, El Cid, de La Que FUE alcalde en 1087, En Una Tierra Peligrosa, Fronteriza, de Enfrentamientos Entre castellanos y moros.
Paso de ronda
E s t e c a s t i l l o e n s í a d a p t a c i ó n Perfectamente a la meseta Sobre La que se asienta. Su construcción alargada en la ONU alto cerro de pisos cretácico, no está realizada mayormente de sillares Labrados, ordenados en forma de soga y tizón.Su Estructura es la de la ONU recinto amurallado de la UNOS 1.200 metros de Perímetro, 446 de largo y 60 de ancho. El recinto terminación en forma de punta siguiendo el contorno del cerro.
Las murallas sí refuerzan estafa veintiocho torres macizas y almenadas, aire saeteras y terraza en la instancia de parte superior. Se accedía al recinto un Través de la puerta califal. Esta, junto a la desparecida puerta del codo , constituye el Acceso director al castillo y Uno de los Aspectos Más Importantes del Mismo. No está flanqueada porción Dos Torres Exteriores y formada Por Un arco de herradura Enmarcado Por Un alfiz en el exterior
Torre del Homenaje
Al Alcázar SE acceder a Través de la torre del homenaje, De Estilo mudéjar u estafa Una puerta doble. No está Dividida en tres Plantas y Tiene Una torre superior, y no está Conectada Con La Torre de Almanzor. Constituye El último reducto Defensivo del
castillo. Era El Lugar de Alojamiento del gobernador militar y las Personas notables, cumpliendo ADEMÁS Funciones administrativas.
La Torre del Homenaje es la torre del Acceso al alcázar y Tiene Una gran categoría Dentro del recinto.Fue reconstruida en el XIV Siglo. Su Estilo es mudéjar, estafa y Cuenta sin puerta doble en codo Protegida porción muro sin transversal y sin foso seco. En la instancia de parte superior de conservación tres ménsulas islámicas dobles rematadas porción modillones de rollos Que servian de sustento de un Una ladronera, sin Pequeño balconcillo voladizo estafa Consuelo hueco Que se utilizaba defensor párr La Puerta. El interior de la torre en sí organiza en tres alturas y Una terraza superior. This torre comunica estafa la torre de Almanzor, situada en el Frente, Una porción Galería Que Pasa Por El interior del muro de cerramiento del alcázar.
Alberca
D I S P O N E D E U N g r a n a l j i b e p á r r a f o e l aprovisionamiento de agua y Una Pequeña fuente o
poterna This gran cisterna de aprovisionamiento de agua es de planta rectangular y de bóveda de cañón, SIENDO de vital importancia importância Para la vida del castillo, PRINCIPALMENTE en Casos de asedio. No está construído una base de sillería de calidad del buena; sí abastece de aguas Recogidas en tejados, patios y demás La Aportes Externos.
Destacamos also el paso de ronda , del situado en la Parte Superior De Las murallas, Destinado a La Defensa verticales de las Murallas y el paso de defensores y utillaje. A Través de El sí se adhieran a las torres, from Las Cuales sí controlan Las Principales, plazas: San Esteban de Gormaz, Osma, Atienza y Varias atalayas de Transmisión de Mensajes.
Un Aspecto muy curioso of this fortaleza es la alberca: estanque de Almacenamiento de Agua a cielo abierto, rectangular de planta, excavado en la roca y Cubierto de sillería califal. Su Misión era recoger las aguas Exteriores párr servicio posteriormente utilizadas de como abrevaderos de las c a b a l l e r í a s y O t r a s U t i l i d a d e s d e c o m o e l Abastecimiento a fraguas huertos y.
VILLAESCUSA DE HARO, Cuenca,
Por Miguel Romero Académico
correspondiente de la Real
Academia Española de la
Historia
Calles de Villaescusa de Haro
Hay lugares en nuestra geografía provincial que merecen un obligado alto en el camino. En alguno de ellos, el arte alcanza el mayor contenido ornamental entrecruzado con el sentimiento religioso que abocó en tiempos de la Edad Moderna, buscando en la devoción la mayor expresión artística de los grandes hombres del Renacimiento y el Barroco. Eso lo encuentras en este lugar, Villaescusa de Haro, pueblo de los obispos por ser cuna de numerosos prelados –diez en total- en tiempos de Don Diego Ramírez de Fuenleal, el más
reconocido de todos.
P o r t a d a d e l Ayuntamiento
Pero es que este lugar es excelente en historia y en arquitectura. Camino de la gran noble puebla de Belmonte, encuentras una Villa Excusa dentro del territorio de Haro. Nacida en tiempos de repoblación como aldea dependiente de la Orden de Santiago con cabecera en Uclés, fue declarada villa en tiempos del maestre santiaguista Don Fadrique, en 1387, pues como tal empezó a gobernarse con Fuero de Cuenca.
capital de concejo con las aldeas de Haro, Villar de la Encina, Carrascosa y Rada bajo su jurisdicción, es, en tiempos de los Reyes Católicos cuando quedaría exenta de toda jurisdicción gracias al pago de doscientos cincuenta maravedíes que la harían libre. Después, pertenecerá a Ocaña por ser capital de la Orden, religiosamente al arciprestazgo de Belmonte y jurisdiccionalmente a la Tierra de Cuenca. En su extensión, incluida en La Mancha, adecua su contenido a esa formación en ocres y dorados al sol, como territorio de emblema.
L a v a d e r o s p ú b l i c o s d e Villaescusa de Haro
Sin embargo, es tierra antigua. Lo es, por muchas razones. Fue llamada
Fuentebreñosa, fundada cerca de un cerro con un rico manantial que le abastecía, luego en tiempo de los visigodos cambiaría de lugar, asentándose ya en este mismo que en época de repoblación fundase territorio.
En sus proximidades, el castillo de Haro, solitario nos recuerda su bonanza y tiempos lejanos de gloria, y en su comarca abundan despoblados que tuvieron su prestancia, pues el del Castilmuño,
Encabalgador, Cerezo, Giliberte y las
cuevas hondas de las Horadadas, cavadas en piedra de yeso, con varios caños, dan verdadera prueba de ello. Los tiempos guardan hazañas, por eso la Cañada de la Batalla, cerca de Haro o la Huesa de Palenciana, majano que está camino de Belmonte.
Haro
Las aguas del río Záncara cruzan su término por el extremo sureste, lejos queda el cerro de Orgaz donde se descubriese una mina de plata dando el nombre a ella de Nuestra Señora de la Encarnación, conocido hoy por el paraje de los Tesorillos, haciendo de este lugar y sus cerros vigías que la adornan como preciosa villa en tiempos del XVI.
Ahora bien, amigos, donde Villaescusa es bella, es desde luego en su caserío, en su arte, en su monumentalidad religiosa y civil.
Iglesia parroquial San Pedro Apóstol de Villaescusa de Haro
El entramado de calles, algunas nobles, alberga edificios importantes. Entre sus plazas, la mayor con el Pósito y su ajardinamiento actual dándole entrada su arco de sillería que ajustaba el caserío en aquellos años del XVI, realzando todo el entramado. Pero es su iglesia la que significa el lugar. Dedicada a San Pedro Apóstol, de traza con-catedralicia en sus pináculos y arbotantes, es
Jesús esperando ser azotado. Imagen de Salcillo
excelente en su construcción. Una verdadera obra de arte arquitectónico que encastra su edificación al lado del palacio de los Ramírez de Fuenleal, ahora Ayuntamiento, tal vez el palacio de ese marqués de Moscoso, la Villeta, esa Casa del Curato en piedra solemne, el convento de las Madres Justinianas con su iglesia del Santo Cristo, las ruinas del Claustro de los Dominicos o convento de la Santa Cruz, la ermita de Santa Bárbara, sin olvidar aquella fuente romana que queda y el edificio que iba a ser la primera Universidad de Castilla, iniciada como colegio por el propio obispo Ramírez y abandonado a mitad de su construcción por la ingerencia indecorosa del cardenal Cisneros. Ahí estuvo la clave de lo que
hubiera podido ser este núcleo
Silleria iglesia parroquial
Por eso, este lugar ha sido cuna de hombres ilustres, pues en ella, Priores santiaguistas como Julián Ramírez, el que fundase el tercer convento carmelita
Relieves iglesia parroquial
en Uclés, antes en Mazarulleque, luego don García Ramírez Guillén, último prior perpetuo de San Marcos de León, el
afamado don Diego, fundador del Colegio de Cuenca de Salamanca, luego otros tantos obispos de la familia hasta doce, o Fray Juan de Yuste, general de los Jerónimos y, ya en la modernidad, el que a bien tengo de hacer ilustre mención por su ciencia, Don Luis Astrana Marín, han visto la luz y han hecho grande su historia para el mundo.
Retablo capilla de la Asunción
Para mí, Villaescusa tiene dos baluartes que abanderan su solera. El tal Astrana Marín, erudito del XIX, hombre de la literatura más profunda, crítico, prolífico traductor de obras, biógrafo de los grandes maestros universales,
Detalle retablo Capilla de la Aunción
conocedor de los escritores clásicos. Pero, el otro baluarte y, sobre todo, como muestra de la belleza en el estilismo puro de un Renacimiento solemne, es su Capilla de la Asunción.
Maravillosa hechura. Declarada de interés monumental incluida en el catálogo de los Tesoros nacionales, fundada por Don Diego Ramírez, en 1507, con su planta cuadrada reducida a octógono por medio de trompas en el arranque de la bóveda de crucería con esos tres arcos góticos que le dan entrada y su hermosa reja. Junto al altar sus estatuas orantes de los sobrinos del fundador, su retablo tallado en madera renacentista, los remates en pináculos externos y un maravilloso conjunto que no puede pasar sin ser visitado. Es una joya
de nuestra riqueza provincial,
inolvidable en su visita, pues no con relatar queda así conceptuada, hay que visitarla sin excusa alguna.
Rejas de la Capilla de la Asunción
Revista 52
SAN MARTÍN DE FROMISTA UNA
JOYA DEL ROMÁNICO CASTELLANO,
por Angel García Omedes
Fachada principal
Situada en pleno Camino Jacobeo, Frómista es referente obligado en el románico
palentino y español merced a su iglesia de San Martín. Es la iglesia del monasterio benedictino que fundara doña Mayor, condesa de Castilla y viuda de Sancho III el Mayor rey de Navarra. Existen documentos de 1066, “mandas testamentarias”, en las que la citada doña Mayor lega fondos para su edificación. A pesar de disgustar al desaparecido profesor y amigo García Guinea, he de referir que la actual
tendencia de los investigadores
medievales apunta hacia el año 1100 como fecha probable de edificación del templo, que toma al modelo jaqués como referente.
El estilo de Frómista representa la plenitud del modelo Jaqués, edificada con un claro programa y sin interrupciones, lo que se aprecia en la coherencia de sus volúmenes. Junto con Santiago de Compostela, San Isidoro de León y Jaca representa la cumbre del arte románico español del S XI.
A caballo entre el XIX y el XX (1894-1904) fue desmontada y
reconstruida por Manuel Aníbal Álvarez y Amoroso, eliminando estructuras añadidas, reconstruyendo partes desaparecidas e inventándose alguna zona, como la portada apuntada del muro sur del transepto, allí donde hubo sacristía adosada, casi todo el hastial de poniente, y 86 de los 320 canecillos; entre otras cosas
Detalle de los canecillos de San Martín de Fromista
Se dice que “parece recién hecha” de lo excesiva que fue esa intervención; pero ello no le resta en absoluto ni un ápice de su mérito ni belleza integral que nos muestra a las claras cómo debió de ser el edificio en origen.
Los monarcas encabezados por el ya desaparecido Sancho III el Mayor: Sancho IV en Navarra, Ramiro I y Sancho Ramírez en Aragón y Navarra, Fernando I y Alfonso VI en León y Castilla son los que en acertada expresión de García Guinea edifican por si mismos o por sus familiares el “Románico Dinástico”, el más importante y bello románico del S XI español: Leyre, Jaca, Loarre, San Isidoro de León, Santiago de Compostela, Frómista, San Zoilo de Carrión y Nogal de las Huertas son los templos que fruto de ese empeño han llegado hasta nosotros.
San Martín es una preciosidad de templo. Libre de cualquier impedimento que dificulte su contemplación podemos circunvalarlo y hacernos una perfecta idea de su estructura. A ello contribuye el hecho de que aun siendo un templo de planta basilical, y erigido “a lo grande” goza de unas dimensiones apropiadas para poderlo contemplar en su totalidad.
Posee planta rectangular de tres naves rematadas al este por medio de sus respectivos ábsides. Más alta la central y su cabecera correspondiente. Tras la cabecera, el crucero, que no destaca en planta, al igual que su modelo la catedral de Jaca. Sobre el mismo, edificación octogonal que contiene linterna y bóveda.
D e t a l l e s d e l o s capiteles
Posee cuatro tramos en sus naves, separados por otros tantos pares de pilares cruciformes con semicolumnas adosadas.
Cada uno de sus muros laterales posee una portada inscrita en cuerpo ligeramente resaltado, a la altura del segundo tramo en el lado sur y en el tercero en el norte. La portada oeste, neorrománica de la restauración, se pone en duda que existiera.
Tres ventanales de medio punto, uno por tramo -salvado en cada caso el de la puerta- iluminan el templo a través de sus muros laterales.
La estructura es igual en todos ellos: Doble arquivolta, de bisel la exterior y de baquetón la interna, que apea en capiteles de diversos motivos y columnillas. Por fuera, guardapolvo de ajedrezado jaqués que continua con
moldura del mismo tema a la altura de los ábacos recorriendo el muro. Otra moldura ajedrezada paralela a la anterior, corre por los muros a nivel del alféizar de los ventanales.
Dos torres cilíndricas enmarcan el hastial de poniente aportándole una especial gracia y equilibrio de formas y volúmenes. Los cilindros absidales se dividen en lienzos: tres en el central y dos en los
laterales, mediante semicolumnas
adosadas, que rebasada la moldura ajedrezada del nivel inferior de los ventanales (más altos en el central) se continúan con columnas adosadas con su basa y capitel que colabora a sustentar el alero. Todo ello siguiendo el modelo jaqués, que podemos ver en su magnífico ábside sur.
A Frómista hay que volver una y otra vez para saborear su embrujo. Hay que llegar allí cuando el sol se levanta en las suaves madrugadas del mes de Agosto. Y volver cuando la tarde cae para
descubrir esos tonos rojizos en sus piedras. Aquellos hábiles constructores sabían bien como orientar los templos.
JULIO CORTÁZAR Y UN VISTAZO A
LO POPULAR, por Eduardo
Pérsico
…y me parece bueno decir que yo iba a esa milonga por los monstruos.
La aproximación inicial al nombre de Julio Cortázar me llegaría al terminar el colegio primario en 1948 y yo ingresara como aprendiz al taller mecànico frente a su casa de la calle Rodriguez Peña y Alvear, en Banfield. El entonces tendría tendría más de treinta años y no creo que anduviera mucho por el barrio. Además, mi inquietud literaria llegaría más tarde por otros escritores, guiado por el inolvidable Raúl Larra con sus biografías sobre Lisandro de la Torre, ‘el solitario de Pinas’, y de Roberto Arlt, ‘el torturado’. Así empezamos y por ahí andaría la cosa…
Unos cuantos años más tarde y cuando Julio Cortázar era ya figura de la vida literaria del ambiente, leería Las
puertas del cielo, un cuento que
transcurre en el popular bailongo Palermo
Palace en 1942, y publicado en Bestiario
por 1951. Y acepto que me molestara repensar esa veta ‘elitista’ del personaje narrador; un abogado de clase media que denominaría ‘monstruos’ a esos argentinos laburantes que frecuentaban aquella milonga barata. Personas con otro estilo y otras pautas al fin bastante iguales a mi entorno, donde antes de los veinte años curtíamos la diversión de ir a bailar cada fin de semana; acaso como una constante que sin más explicaciones que valieran la pena, fuera un recurso por mejorar la convivencia con los demás, quiérase o no. Así que discurriendo por esa certeza y a propósito del cuento Las
puertas del cielo, tras su lectura y
relectura acaso me condicionara en
descubrir ciertos términos de
ensañamiento con tipos y ambiente del mismo relato. Que hasta podrían ser
estimados muy mal por cualquier lector, en cuanto la persistente adhesión a un encono primario y desmedido en contra de
una escenografía con personajes
incluídos, que más bien aquí denuncian la visión escasa y mezquina de un amplio entorno desconocido y casi ignorado por el autor. Donde caen en la volteada de esa impiadosa visión los frecuentadores de milongas de ‘medio fondo’ iguales a nosotros; ese Palermo Palace, que Julio Cortázar renombrara Santa Fe
Palace, por extensión de
visitantes habituales
abarcaba desde La Enramada por ahí cerca de los bailongos de la costa de Quilmes, tan pintorescos. Sitios aquí descriptos o más bien imaginados con una visión poco amable y descalificadora de quienes así se divertían y ‘nos sentíamos vivir’. Según en este cuento él mismo Cortázar acepta de Mauro y Celina, dos personajes realzados sin duda por esa calidad narrativa habitual en él. Ese
innegable escritor argentino que en este relato se desgasta en ‘asombros’ de un reciénvenido, más bien propios a la desdeñosa premura que suelen usar los ‘críticos comprometidos’ con cualquier asunto o escenografía no comprensible por ellos, y mucho menos en tanto resulte ajena a su entorno. Tal vez un pequeño detalle pero aquí muy certero.
Y en este cuento que sabemos escrito en 1944 y sin apenas sugerencias del peronismo venidero, igual en el país se insinuaba cierta movilidad que más se pronunciaría de 1945 en adelante, periodo donde tanto se modificara el entretejido social de los argentinos por factores sumados a la creciente migración provinciana hacia Buenos Aires. Esa instancia que entre otras muchas venían cambiando el crecimiento de la comunidad toda, y en cuanto para eso sobran las estadísticas demostrativas, quiéranse o no, semejantes certezas numéricas nunca deberían merecer el `desgano` del
escritor Julio Cortázar en abundantes renglones de su cuento Las Puertas del
cielo. Y veamos algunos: “Me
parece bueno decir que yo iba a esa milonga por los monstruos, y no sé de otras donde se den tantos juntos. Bajan de regiones vagas de la ciudad… las mujeres casi enanas y achinadas, los tipos como javaneses o mocovíes…las mujeres con enormes peinados altos que las hacen más enanas…A ellos les da ahora por el pelo suelto y alto en el medio, jopos enormes y amaricados sin nada que ver con la cara brutal más abajo…Además está el olor, no se concibe a los monstruos sin ese olor a talco mojado contra la piel, a fruta pasada. Uno sospecha los lavajes presurosos, el trapo húmedo por la cara y los sobacos…También se oxigenan, las negras levantan mazorcas rígidas sobre la tierra espesa de la cara… De donde salen, que profesiones los
disimulan de día, qué oscuras
monstruos se enlazan con grave acatamiento. El polvo en la cara de todas ellas y una costra blancuzca detrás de las placas pardas trasluciendo” .
Por supuesto esta transcripción es fiel pero no absoluta, así que resulta muy útil apreciar la premura descriptiva y casi ceñida a lo escenográfico que relata. Casi como si fuera habitual ese rictus de una intelectualidad en viaje de ida, tan habituada a demostrar ‘el malgusto popular’ como si ellos fueran los superadores de todo aquello que imponga hábitos y costumbres. Un feroz percance que suponemos, no mereciera la autoría narrativa del argentino Julio Cortázar; el mismo escritor luego reconocido además de su obra por sus frecuentes y elogiables actitudes personales. Y aunque esta visión que comentamos Cortázar también la tuviera. Pero bué….(marzo 014)
Aires, Argentina.
www.eduardopersico.blogspot.com
revista 51
IV CENTENARIO DE LA MUERTE DE
UN GRAN PINTOR, EL GRECO
(1541-1614), por Almudena
Mestre
Autorretrato de El Greco de viejo. Museo Metropolitano del Arte. New York
A nuestro gran maestro, El Greco, le convierten en el representante por excelencia de una escuela nacional, identificando en sus obras el alma de España, apreciando a su vez la personalísima síntesis de una formación greco-bizantina con las decisivas estancias en Roma y Venecia.
El caballero de la mano en el pecho. Museo el Prado. Madrid. Este cuadro es uno de los más famosos retratos creados por Doménikos Theotokópoulos El Greco. Es un óleo sobre lienzo pintado hacia 1578 y 1580,1 su primera etapa española.
Igualmente la persona retratada era de identidad desconocida, hoy se considera que es el marqués de Montemayor y notario mayor de Toledo, pero hasta hace poco se ha querido ver que podía ser una configuración de Miguel de Cervantes Saavedra. E s u n o d e l o s r e t r a t o s españoles más conocidos en el mundo. Un caballero con la mano en el pecho mira al espectador como si hiciese un pacto con é l . L a p o s t u r a d e l a m a n o parece un gesto de juramento.3 Este hombre está vestido de forma fina y elegante y porta una espada dorada. De oro es también el medallón con cadena que lleva. En su tiempo se convirtió en la representación clásica y honorable del español del Siglo de Oro.
En la reciente restauración que se hizo, se descubrió que el fondo no era negro sino gris c l a r o , l o q u e r e s a l t a l a f i g u r a , a d e m á s d e u n a l u z exterior que ilumina el rostro. Igualmente, puso en evidencia los ricos matices en el ropaje oscuro, lo que confirma la i n f l u e n c i a d e l a e s c u e l a veneciana. (Fuente wikipedia)
Gracias a los impresionistas y a numerosos historiadores consiguieron sacarle del olvido a partir de 1860. En 1902 se le presentó a El Greco como un gran pintor en el Museo del Prado en una retrospectiva de su obra para celebrar la subida al trono de Alfonso XIII, el que
fue el encargado de inaugurar
oficialmente en 1910 la Casa del Greco en Toledo, convertida hoy en día en museo; al año siguiente se convirtió el museo en Centro de Arte Español. En 1903 hubo una exposición organizada por la Secesión de Viena que estuvo presidida por un Greco. Curioso es el hecho de considerar a este gran pintor del XVI un precursor y patriarca del arte moderno, hijo de la España de Felipe II y pintor renombrado por sus cuadros religiosos.
El 25 de mayo de 1912 se inauguró en Colonia una exposición pionera en arte moderno en la que, curiosamente se podían apreciar dos obras de finales del XVI, ambos pintados por El Greco. Uno de ellos, San Juan Bautista estaba mezclado
en una sala entre Picassos, estando el otro en otra dedicada a Van Gogh. A El Greco se le considera un patriarca en el arte moderno; en los años 2002 y 2003 en el Metropolitan Museum de Nueva York y en la National Gallery de Londres destacó la repercusión de El Greco en los vanguardistas modernos como Picasso, Mattise y Pollock.
El entierro del señor de Orgaz. Museo del Prado. Madrid. Es popularmente llamado El entierro del Conde de Orgaz, es un óleo sobre lienzo de 4,80 x 3,60 metros, pintado en estilo manierista por El Greco entre los años 1586 y 1588. Fue realizado para la parroquia de Santo Tomé de Toledo, España, y se encuentra conservado en este mismo lugar. Se considera una de las mejores y más admiradas obras del autor. El conjunto del cuadro invita a la contemplación de un misterio que nos es dado, de una verdad que nos es comunicada: el hombre ha nacido para la vida. El hombre no es un ser para la muerte. E incluso cuando ha de traspasar el umbral de la muerte, no lo hace en solitario, sino que junto
a él para ayudarle está Jesucristo, redentor del hombre, su Madre santísima, que es también nuestra madre, y todos los santos del cielo, nuestros hermanos mayores. Somos miembros de la familia de los santos, para que vivamos santamente nuestro camino por esta vida. El Greco ha conseguido transmitirnos en esta su obra maestra un mensaje de esperanza, la esperanza que brota de la buena noticia de Jesucristo, señor de la vida y de la historia.
En cuanto a las exposiciones dedicadas durante este año 2014, la primera exposición, ‘Toledo Contemporánea’, Marañón ha explicado que en ella se darán cita los mejores fotógrafos del mundo, a los que se les encargará “hacer un retrato de lo que es Toledo hoy en día”. Esta muestra coincidirá con la feria de Arte Contemporáneo ARCO de Madrid y después girará por España y el resto de Europa. En la exposición “El Griego de Toledo’ que arrancará el 14 de marzo y enseñará “una parte fundamental de la obra del pintor”, con cerca de 80 cuadros “de primera fila” venidos de todos los museos del mundo. “El Prado contribuye de manera sustancial, al igual que
el Monasterio de El Escorial y otros muchos museos”, ha dicho, detallando que esta exposición se podrá observar tanto en el Museo de Santa Cruz como en los otros cinco ‘Espacios Greco’ en la ciudad.
Desde el 31 de marzo y hasta el 21 de junio se verá ‘La Biblioteca del Greco’, que se inaugurará en el Museo del Prado y que albergará más de 110 volúmenes que estuvieron en la biblioteca del pintor; del 24 de junio al 5 de octubre toca el turno a ‘El Greco y la Pintura Moderna’, exposición para la que “todavía se están recibiendo préstamos de las mayores pinacotecas del mundo y pondrá de relieve la influencia del pintor en la pintura modera” de finales del siglo XIX.
‘Entre el Cielo y la Tierra: 12 miradas al Greco 400 años después’, que llegará al Museo Nacional de Escultura de Valladolid y a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid) entre los meses de septiembre y noviembre, se