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Eficacia Del FILP-n en El ICN

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UNIVERSIDAD DE TALCA UNIVERSIDAD DE TALCA

FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD

ESCUELA DE FONOAUDIOLOGÍA ESCUELA DE FONOAUDIOLOGÍA

EFIC

EFICACIA DE LACIA DE LA INCLUSIÓN DE SÍMA INCLUSIÓN DE SÍMBOLOS EN LBOLOS EN LA AA APLICACIÓN DEPLICACIÓN DELL PROGRAMA DE INTERVENCIÓN DEL LENGUAJE FUNCIONAL PROGRAMA DE INTERVENCIÓN DEL LENGUAJE FUNCIONAL NARRATIVO SOBRE EL ÍNDICE DE COMPLEJIDAD NARRATIVA NARRATIVO SOBRE EL ÍNDICE DE COMPLEJIDAD NARRATIVA

MEMORIA PARA OPTAR AL GRADO DE LICENCIADO EN MEMORIA PARA OPTAR AL GRADO DE LICENCIADO EN FONOAUDIOLOGÍA FONOAUDIOLOGÍA

 ALUMNO: YO

 ALUMNO: YOSELHINE MEDSELHINE MEDINA ESPARZAINA ESPARZA PROFESOR GUÍA: HUGO SEGURA PUYOL PROFESOR GUÍA: HUGO SEGURA PUYOL

TALCA-CHILE TALCA-CHILE

2009 2009

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RESUMEN RESUMEN

 Actualmente se postula que

 Actualmente se postula que el nivel el nivel de desarrollo de de desarrollo de las habilidades narrativaslas habilidades narrativas es un importante predictor del futuro desempeño lingüístico y académico de los es un importante predictor del futuro desempeño lingüístico y académico de los niños, de modo que es crucial establecer procedimientos estandarizados que niños, de modo que es crucial establecer procedimientos estandarizados que permitan su evaluación y, una vez detectadas las posibles dificultades, permitan su evaluación y, una vez detectadas las posibles dificultades, implementar la intervención adecuada para cada caso. En la presente implementar la intervención adecuada para cada caso. En la presente investigación se obtienen muestras de lenguaje narrativo de niños de 6,6 a 7,2 investigación se obtienen muestras de lenguaje narrativo de niños de 6,6 a 7,2 años utilizando un

años utilizando un libro de libro de imágenes. imágenes. Estas narraciones son analizadas Estas narraciones son analizadas segúnsegún el Índice de Complejidad Narrativa (INC) previa y posteriormente a la el Índice de Complejidad Narrativa (INC) previa y posteriormente a la implementación de una adaptación del Programa de Estimulación del Lenguaje implementación de una adaptación del Programa de Estimulación del Lenguaje Funcional para Narrativas (FLIP-n).

Funcional para Narrativas (FLIP-n). Se comparan Se comparan los resultados del los resultados del grupo quegrupo que recibe la estimulación con el grupo control evidenciándose diferencias recibe la estimulación con el grupo control evidenciándose diferencias significativas entre ambas mediciones, lo cual demuestra la efectividad del significativas entre ambas mediciones, lo cual demuestra la efectividad del programa adaptado y la sensibilidad del INC para detectar los incrementos de programa adaptado y la sensibilidad del INC para detectar los incrementos de las habilidades narrativas.

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RESUMEN RESUMEN

 Actualmente se postula que

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años utilizando un libro de libro de imágenes. imágenes. Estas narraciones son analizadas Estas narraciones son analizadas segúnsegún el Índice de Complejidad Narrativa (INC) previa y posteriormente a la el Índice de Complejidad Narrativa (INC) previa y posteriormente a la implementación de una adaptación del Programa de Estimulación del Lenguaje implementación de una adaptación del Programa de Estimulación del Lenguaje Funcional para Narrativas (FLIP-n).

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 AB

 ABSTRACTSTRACT

Currently it is postulated that development of narrative skills is an important Currently it is postulated that development of narrative skills is an important predictor of children’s future linguistic and academic performance, so predictor of children’s future linguistic and academic performance, so standarized procedure are needed to assessment and implement the standarized procedure are needed to assessment and implement the interventio

intervention n appropriate appropriate for each for each case. Thicase. This study s study assessment assessment narrativenarrative language samples of childrens from 6.6 to 7.2 years using a picture language samples of childrens from 6.6 to 7.2 years using a picture book. These narratives are analyzed with the Indexo f Narrative Complexity book. These narratives are analyzed with the Indexo f Narrative Complexity (INC) both befote and alter the implementation o fan adaptation of Functional (INC) both befote and alter the implementation o fan adaptation of Functional Language Intervention Program for Narratives (FLIP-n). The comparison of the Language Intervention Program for Narratives (FLIP-n). The comparison of the experimental group with the control group showed significant differences experimental group with the control group showed significant differences between these measurements, which demonstrates the effectiveness of the between these measurements, which demonstrates the effectiveness of the adapted program and the sensitivity of the INC to show increases in narratives. adapted program and the sensitivity of the INC to show increases in narratives.

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ÍNDICE

I.Introducción___________________________________________________ 1 II. Marco Teórico________________________________________________ 3

2.1. Discurso ________________________________________________ 3 2.1.1. Discurso narrativo_____________________________________5 2.2. Estructura del discurso narrativo______________________________ 8

2.2.1. Macroestructura______________________________________ 8 2.2.2. Microestructura_______________________________________ 9 2.3. Desarrollo narrativo________________________________________11

2.3.1. Generalidades_______________________________________ 11 2.3.2. Desarrollo de la coherencia discursiva____________________ 13 2.3.3. Desarrollo de la cohesión discursiva_____________________ 17 2.4. Evaluación del discurso narrativo____________________________ 19

2.4.1. Test basado en normas_______________________________ 23 The Renfrew Bus Story__________________________ 23 The Test of Narrative Language___________________ 24 2.4.2. Test basados en criterios_______________________________24

 Análisis de muestras de lenguaje__________________ 25 La valorización de la estructura narrativa____________ 27 The Strong Narrative Assessment Procedure_________ 27 2.5. Programa de Intervención de Lenguaje Funcional para Narrativas___28 2.6. Índice de Complejidad Narrativa____________________________ 32 III. Presentación del problema_____________________________________ 42 IV. Hipótesis___________________________________________________ 43 V. Objetivos___________________________________________________ 44 VI. Metodología________________________________________________ 45 6.1. Diseño de la investigación_________________________________ 45 6.2. Variables_______________________________________________ 45 6.3. Muestra________________________________________________ 45

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6.3.1. Sujetos en Estudio___________________________________ 45 6.3.1.1. Criterios para la selección de sujetos en estudio__________ 46 6.3.2. Controles__________________________________________ 46 6.3.3. Instrumentos de selección de la muestra_________________ 47 6.3.4. Muestreo_________________________________________ _ 48 6.4. Procedimiento__________________________________________ 49

6.4.1. Obtención de una muestra de lenguaje___________________ 49 6.4.2. Implementación de la adaptación del Programa de Intervención

Funcional para Narrativas______________________________ 50 VII. Resultados_________________________________________________ 52 VIII. Discusión_________________________________________________ 55 IX. Bibliografía________________________________________________ 57 X. Anexos___________________________________________________ 61

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INTRODUCCIÓN

La habilidad narrativa se presenta como un elemento predictor del futuro desempeño lingüístico y académico de los niños, de modo que su análisis promete ser un procedimiento descriptivo y/o evaluativo del desarrollo del lenguaje (Karmiloff y Karmiloff-Smith, 2001). En este sentido, la mayor parte de las investigaciones realizadas se focalizan en determinados aspectos del lenguaje, sin embargo, es en este nivel donde es posible observar la más completa interacción de elementos lingüísticos, que se encuentran organizados según reglas y estructuras particulares subyacentes a la forma discursiva.

En la presente investigación se evalúa el impacto de las habilidades narrativas asociado a la implementación del Programa de Intervención del Lenguaje para Narrativas (FLIP-n) en escolares. Se cuantifica este impacto utilizando el Índice de Complejidad Narrativa desarrollado por Petersen, Laing y Gillam (2008). Para esto, se escogen como sujetos de estudio a niñas de entre 6,6 y 7,2 años pertenecientes a Primer Año Básico de educación regular y nivel socioeconómico medio a medio bajo. Se aborda esta etapa debido a que es particularmente interesante en el desarrollo narrativo, pues en ella se afronta la difícil tarea de equilibrar elementos macro y microestructurales al momento de construir narraciones (Karmiloff et al. 2001). De esta forma, se pretende valorar una estrategia de estimulación e intervención del lenguaje que, adaptada al contexto de la educación regular en nuestro país, probablemente signifique un importante incremento en la adquisición y manipulación de habilidades narrativas en los escolares, determinantes en su desarrollo lingüístico, académico y social.

 A continuación se presenta una revisión bibliográfica del tema, la que otorga el sustento teórico a la presente investigación. Luego se plantea el problema

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de investigación y finalmente, se detallan los resultados que permiten resolver este problema.

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II. MARCO TEÓRICO

2.1. Discurso

El discurso es una entidad muy compleja que se ha enfocado desde diferentes perspectivas teóricas y que suscita múltiples controversias. Constituye un acto de comunicación, en él las personas usan el lenguaje para comunicar ideas, creencias, emociones, etc., y lo hacen formando parte de actos sociales más complejos (Pavez, Coloma & Maggiolo, 2008).

Como primera aproximación, autores señalan que corresponde a una unidad lingüística que se emite en una situación comunicativa particular donde existen elementos básicos que la sustentan como lo es el emisor, receptor, intención comunicativa y contexto o situación espaciotemporal, el cual puede ser un mundo real o posible (Pavez et al. 2008).

Dadas las características anteriores, el manejo adecuado del discurso requiere que el emisor logre transmitir efectivamente su intención comunicativa. Ello exige poner en práctica habilidades sociales que le permitan adaptarse a distintos receptores en diferentes entornos. El manejo adecuado del mismo, permite que la intención comunicativa sea eficaz, es decir, que el propósito que busca el emisor se logre (Pavez et al. 2008).

 Al referirse al tipo de mundo, este puede ser real o un mundo posible que no existe pero podría existir. Por lo tanto, también incide en el uso del discurso el conocimiento del mundo que posee un emisor (Pavez et al. 2008).

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Desde una definición operativa, discurso se entiende como una unidad semántica pragmática constituida por una secuencia de oraciones cuyos significados se relacionan coherentemente en torno a un tema y que es emitida con una determinada intención comunicativa en una situación concreta (Pavez et al. 2008).

El contenido de un discurso se organiza a través de la coherencia local y la coherencia global. La coherencia local es la relación semántica existente entre el significado de una y otra oración en el discurso (Van Dijk, 1983, 2000 citado por Pavez et al. 2008). Este tipo de relación es la que se evidencia al ordenar las oraciones, puesto que el significado de una oración se vincula con el significado de otra y el conjunto resulta coherente. La cohesión está constituida por un conjunto de mecanismos formales (sintácticos y/o semánticos) que posibilitan la continuidad temática de un discurso y explicitan las relaciones de coherencia local (Pavez et al. 2008).

Existe una serie de estrategias de cohesión para asegurar la continuidad temática de un discurso. Básicamente se pueden identificar estrategias de sustitución (por deícticos, pronombres o sustitución léxica), de repetición léxica y de emisión (elipsis) (Pavez et al. 2008).

La coherencia global es un fenómeno que permite al receptor organizar el contenido de un discurso, para ello se hace necesario manejar una síntesis del contenido que va más allá del significado particular de cada oración y que corresponde al tema central del discurso. Por tanto, la coherencia es un fenómeno complejo y controvertido. En general, se considera una construcción de los coenunciadores que se genera interactuando con el discurso, y donde desempeñan un rol importante el conocimiento del mundo y el manejo de diversos mecanismos cognitivos. Así, la coherencia no está en el discurso, sino que es elaborada por el oyente, quien debe construir una representación mental coherente de la información que se le entrega (Reintsch 1988;

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Gernasbacher, 1990; Russell, Forrest, Ming Fu & Hee Kim, 2000 citado por Pavez et al. 2008).

2.1.1. Discurso Narrativo

El discurso narrativo constituye una de las principales formas discursivas. (Petersen et al, 2008). Se entiende por discurso narrativo un conjunto de oraciones organizadas coherentemente que alude a una sucesión de acontecimientos relacionados temporal y causalmente, y caracterizados por su complicación y orientación hacia una resolución (Bassols & Torrent, 1987 citado por Pavez et al. 2008).

Con el objetivo de favorecer la comprensión por parte del receptor, el discurso narrativo se vale de claves basadas en elementos del contexto intralingüístico, como la elipsis y referencia anafórica, a diferencia de lo que ocurre en el discurso conversacional, el cual utiliza elementos del contexto extralingüístico de naturaleza pragmática como gestos o dirección de mirada que se encuentran anclados en el aquí y el ahora. Se postula que este aspecto respondería al hecho de que a los niños les resulte más fácil la comprensión y producción de diálogos que de historias (Karmiloff et al. 2001).

Existe una diversidad de narraciones, por lo que se utiliza una clasificación de los tipos de discurso narrativo diferenciándolos en no ficticios y ficticios. (Pavez et al. 2008).

En el discurso ficticio los hechos narrados ocurren en la realidad y en él se encuentra el relato de experiencias personales. Al respecto, se dice que cuando niños de 5 años narran en una conversación, el 70% de esos relatos se refiere a experiencias específicas. Así, narran anécdotas personales que les

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han ocurrido o experiencias vividas por otras personas (Preece, 1987 citado por Pavez et al. 2008).

En el discurso ficticio los sucesos narrados no ocurrieron en la realidad sino que fueron creados por el emisor. En este tipo de discurso pueden distinguirse los discursos verosímiles y los inverosímiles (Pavez et al. 2008).

Entre los discursos ficticios verosímiles se encuentran historias de hechos que los niños no han experimentado pero que serían posibles. En discursos ficticios inverosímiles se ubican los cuentos infantiles. Este tipo de relatos es importante en la vida de los niños, los motiva y generalmente se usa en actividades tanto en el hogar como en la sala cuna (Pavez et al. 2008).

De todo lo ya mencionado, se desprende la relevancia del discurso narrativo, el cual contribuye a organizar la experiencia del ser humano (Brunner, 1990 citado por Pavez et al. 2008). En relación a las narraciones de niños de 5 años, un porcentaje importante de estos relatos versa sobre anécdotas personales. En ellos se señala quién está involucrado, dónde ocurren los hechos, cuándo suceden y cuáles son las consecuencias. Así, los menores logran organizar y darle sentido a sus experiencias a través de sus narraciones (Florentino & Howe, 2004 citado por Pavez et al. 2008). Por lo tanto, si un niño tiene problemas narrativos probablemente mostrará dificultades para organizar sus experiencias narrativas y compartirlas con los demás (Pavez et al. 2008).

Se postula que generalmente cuando se refiere a un hecho, no se narran los hechos que están ocurriendo, pues se relata lo que ya ocurrió o lo que ocurrirá. Esto exige al niño moverse desde el “aquí” al “ahí” y “entonces”, es decir, requiere la habilidad de descontextualizar (Pavez et al. 2008).

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Se ha destacado que el uso del discurso narrativo puede ser relevante en el desarrollo escolar de los niños, en particular en el aprendizaje de la lectoescritura. Incluso se ha señalado que el discurso narrativo genera un puente entre el lenguaje oral y escrito. Ello es explicable, porque en general, es más extenso, más descontextualizado y posee más marcas de cohesión que una conversación. Estas características lo hacen similar a los textos escritos (Paul & Smith, 1993 citado por Pavez et al. 2008).

Consecuentemente con lo anterior, en niños preescolares se ha observado una fuerte relación entre el desarrollo narrativo oral y el aprendizaje emergente del lenguaje escrito (Kaderavek & Sulzby, 2000; McCabe & Rosenthal, 1994 citados por Pavez et al. 2008). También se ha constatado en ellos la existencia de una correlación entre la madurez escolar y la habilidad para narrar (Fiorentino & Howe, 2004 citados por Pavez et al. 2008). Por ende, la detección temprana de problemas en habilidades narrativas es importante para identificar a niños en riesgo que tengan posteriormente problemas de aprendizaje (Pavez et al. 2008). En estudios clásicos de seguimiento en menores de 4 años con trastorno específico del lenguaje, se ha señalado que su desarrollo narrativo resultó el mejor predictor del éxito escolar posterior (Bishop & Edmundson, 1987 citados por Pavez et al 2008).

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2.2. Estructura del discur so narrativo

2.2.1. Macroestru ctura

Dentro de la macroestructura discursiva se encuentra la coherencia, referida a la forma en la que el tópico o tema se mantiene unido y a las estrategias que ajustan jerárquicamente todos los elementos de una narración (Karmiloff et al. 2001). Además se puede diferenciar dos tipos de coherencia una global que implica dar una secuenciación a toda la historia y una coherencia local que genera las relaciones causales, temporales y de finalidad (Pavez et al. 2008).

Se ha demostrado que a la edad de 3 años los niños son capaces de estructurar relatos rudimentarios, pero coherentes en la medida que sean descripciones de acontecimientos de la vida diaria experimentados tanto física como emocionalmente, debido a que ellos establecen fuertes representaciones con estos eventos, de modo que disponen de una base de contenidos preparados para ser estructurados. Por otro lado, los acontecimientos que experimentan indirectamente o aquellos puramente ficticios son los que requieren de un procesamiento más elaborado y extenso en el tiempo, puesto que necesitan de manejo simultáneo tanto del nivel de contenido como el nivel estructural (Karmiloff et al. 2001).

Se ha observado que las producciones narrativas a los 5 años adoptan generalmente una forma de encadenamiento de sucesos, sin clara identificación de un objetivo. Por otro lado, los niños en edad escolar esperan que entre estos sucesos existan relaciones temporales y causales que les permitan, por ejemplo, enjuiciar una producción narrativa como una “buena historia” (Karmiloff. et al. 2001).

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En general, se postula que entre los 3 y 4 años la coherencia narrativa aumenta de forma constante, hacia los 7 u 8 años se pueden relatar coherentemente historias ficticias populares y del mismo modo, imaginar y narrar nuevas historias. Este incremento en la complejidad narrativa se refleja en la inclusión de más de un personaje principal, un objetivo final y múltiples episodios (Karmiloff et al. 2001).

2.2.2. Microestructura

 Al interior de la microestructura discursiva se desarrolla la cohesión, que corresponde a los dispositivos lingüísticos utilizados para unir los enunciados, es decir, la información antecedente y la nueva información que se construye a medida que avanza la narración (Karmiloff et al. 2001).

El manejo de la cohesión permite que los niños compartan con diferentes interlocutores y en diferentes contextos, sus pensamientos y experiencias pasadas, sin tener que depender de la información inmediata. La organización al interior de los enunciados les permite reconocer y expresar las ideas más importantes o la información nueva versus la información previa (Karmiloff et al. 2001).

R. Berman y D. Slobin (1994) realizaron un estudio que demostró que las destrezas cognitivas son fundamentales para determinar el alcance cohesivo de las narraciones de los niños y que existen también características de las lenguas maternas que influyen en las producciones (Berman & Slobin citado por Karmiloff et al. 2001). Se observó, que frente a la exposición de imágenes sin texto, los niños de lengua inglesa y alemana describen los acontecimientos utilizando preferentemente verbos de acción (como andar, correr y saltar  alusivos a la forma del movimiento) y, que los niños de lengua hebrea,

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española y turca utilizan verbos de trayectoria ( ir a, atravesar la habitación, salir de alusivos a la dirección del movimiento). Se demostró además, que cuando el desarrollo narrativo está en sus primeras etapas, los niños tienden a describir un único acontecimiento, para luego encadenar varios acontecimientos utilizando marcadores cohesivos y finalmente, los sujetos mayores se valen de recursos sintácticos elaborados como relaciones temporales, causales, episodios definidos y elementos argumentativos para estructurar sus producciones narrativas (Karmiloff et al. 2001).

Un estudio (citado por Karmiloff et al. 2001) demostró que niños de 4 y 5 años relatan historias que reflejan claramente el contenido de cada estímulo visual presentado y que para ello, utilizan deícticos interpretables dentro del contexto extralingüístico, es decir, se valen de pointing o movimientos cefálicos y oculares en dirección del personaje que identifican como “él” en el caso de una historia que se presenta deliberadamente con dos personajes del mismo sexo, para evaluar específicamente la utilización de los recursos cohesivos (Karmiloff et al. 2001). Los niños de 6 y 7 años mostraron historias con contenido más pobre que los niños más pequeños, pero esto pareciera ocurrir porque ellos notan que la narración requiere de una estructura interna (intralingüística), pero sus recursos cohesivos no son lo suficientemente flexibles para coordinar coherencia y cohesión, por ejemplo, tienden a mencionar en cada oración al personaje principal para evitar la ambigüedad de utilizar un pronombre en este caso de dos personajes del mismo sexo así, mantienen la cohesión, sin embargo, esta medida implica un empobrecimiento del contenido general de su narración pues existe un descenso en el nivel de detalles narrados. Finalmente, se observó que a la edad de 8 y 9 años se aprende a utilizar pronombres y artículos determinados e indeterminados para referirse al personaje principal y al secundario (siempre del mismo sexo) (Karmiloff et al. 2001).

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2.3. Desarrollo del dis curso narrativo

2.3.1. Generalidades

El nivel discursivo y sus componentes contienen determinadas reglas y convenciones que los niños adquieren en la medida en que se van convirtiendo en narradores expertos. Inicialmente deben aprender a abordar apropiadamente el contenido de la historia que narran y a calibrar continuamente los conocimientos del interlocutor, con la finalidad de mantener un equilibrio de forma que ambas partes comprendan el mensaje. Por otro lado, las reglas contenidas en el nivel interoracional e intraoracional del discurso varían y ello también debe ser parte del desarrollo discursivo de los niños (Karmiloff et al. 2001).

La adquisición de capacidades comunicativas tempranas son vitales para el desarrollo discursivo y desde este punto, se consideran las primeras interacciones entre el recién nacido y sus padres como los cimientos de la posterior sucesión de turnos comunicativos, entre otras habilidades. Applebee (1978, citado por Pavez et al. 2008) señala que el juego intencional puede ser precursor del juego narrativo, que es una actividad lúdica guiada por un tema narrativo que incluye algunos elementos de la estructura de las historias y surge alrededor de los 3 años.

Es innegable la importancia de la participación de los padres o cuidadores en el desarrollo comunicativo-lingüístico. Son ellos quienes, en la mayoría de los casos, instintivamente ajustan sus conductas para facilitar y estimular el desarrollo. En el uso del maternés, maternales o habla dirigida al niño  (Bruner, 1986) y en la interacción particular es que cada movimiento, vocalización y/o expresión facial es dotada de significado y rápidamente incorporada a una

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interacción de tipo dialógica. Inicialmente el ritmo de respuesta de los niños permite a los padres controlar la interacción, al cabo de unas pocas semanas ellos se convierten en iniciadores y esta es la primera evidencia de la adopción de un activo papel en el discurso (Karmiloff et al. 2001).

Cuando los niños se encuentran en la etapa de balbuceo o primeras palabras comienzan a adentrarse en el conocimiento de los actos de habla que son fundamentales en este proceso, sin embargo no suficientes, de modo que se requiere también el manejo comprensivo de la forma y función de la expresión del hablante (Karmiloff et al. 2001).

Junto al balbuceo surgen las protoconversaciones y al final del primer año de vida, la entonación de las expresiones infantiles imita los actos de habla. Evolutivamente aparecen los protoimperativos y luego los protodeclarativos (Trevarthen, Aitken, Papoudi & Robart, 1998) luego comienza el reconocimiento de enunciados afirmativos, negativos y partículas interrogativas, por consiguiente sus respuestas también comienzan a diferenciarse. De lo anterior, Karmiloff et al. (2001) sugieren que en los primeros dos años de vida los niños responden en mayor medida a la forma discursiva que al contenido.

Hacia los 4 años, se observan respuestas adecuadas a gran parte de las preguntas. Hacia los 5 años se dominan la iniciación y mantención de intercambios conversacionales de forma relativamente bien estructurada. Y es hasta los 5 y 6 años que acaban de desarrollarse las habilidades conversacionales de los niños (Karmiloff et al. 2001).

Pavez et al. (2008) describe una adaptación de la propuesta de desarrollo narrativo de Applebee (1978) que a continuación se detalla.

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Las narraciones de niños de habla inglesa de entre 2 y 3 años se pueden enmarcar en la etapa denominada agrupamiento enumerativo, en la que los sucesos y acciones son nombrados y/o descritos, no hay tema central ni organización. A los 3 años se desarrolla la etapa de secuencia de acciones en torno a un personaje, en este estadio aparece el tema central o ambiente en el que el niño sitúa la descripción de las acciones de su personaje, aunque estos eventos no se relaciones aún de forma causal o temporal. Entre los 4 años y 4 años, 6 meses aparecen las narraciones primitivas  con un núcleo central, es decir, con un personaje, objeto o suceso, se observa una estructura que contiene un evento inicial, un intento de hacer algo o una acción y una consecuencia, aún no hay resultado o final ni motivación de los personajes. Desde la etapa anterior hasta los 5 años se encuentran las cadenas narrativas o narraciones con episodios incompletos que contienen los elementos de la etapa anterior más algunas relaciones causales y temporales y ocasionalmente existe una noción a cerca de la motivación o plan del personaje. Puede aparecer también, un final que no se continúa con la lógica del relato y suele ser abrupto. Las narraciones verdaderas  aparecen entre los 5 y 7 años con alusión al tema central, personaje, trama, motivaciones, secuencias temporales de eventos y el final que surge de forma más natural. Este estadio contiene la llamada estructura formal básica de las narraciones (Labov, 1967 & Waletzky, 1997 citados por Graesser, Gernsbacher y Goldman, 2003). En la adolescencia continúa el desarrollo narrativo, así el número de episodios y cantidad de episodios completos se incrementa hasta los 16 años.

2.3.2. Desarrollo de la coherencia discursiva

Dentro de este desarrollo continuo, es necesario que el hablante determine inicialmente la estructura general sobre la cual fundar su narración, lo cual se

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ha denominado gramática de las historias, macroestructura o guión (Karmiloff et al, 2001).

Diversos estudios han demostrado que las estructuras generales de las narraciones son semejantes con independencia de la cultura y lenguaje (Karmiloff et al. 2001). Por ejemplo, comparaciones realizadas entre las narraciones producidas por niños que hablan chino, inglés, alemán, español, hebreo y turco, han evidenciado que si bien el contenido específico de las historias varía por ejemplo, la naturaleza de los problemas narrados y/o de las relaciones entre los personajes, la estructura general se mantiene similar y las diferencias de contenido serían reflejo de la diversidad de los valores y creencias culturales de cada niño (Muñoz, Gillam, Peña & Gulley-Faehnle, 2003).

Escenario y episodio constituyen los aspectos principales de la mencionada estructura general. El escenario está conformado por las referencias al tiempo y lugar en los que se desarrollan las narraciones y el episodio alude a la secuencia de hechos implicados, incluye un evento desencadenante de las acciones descritas, un plan de acción con un objetivo claro, un resultado y finalmente un juicio o resumen de ese resultado (Karmiloff et al. 2001).

 A partir de la estructura de narraciones adultas se ha investigado sobre el desarrollo de la coherencia discursiva en los niños. Stein (1997, citado por Karmiloff et al. 2001) sugiere que un buen relato incluye:

1. La introducción de un protagonista animado, capaz de una acción intencional.

2. Una manifestación explícita de los deseos u objetivos del protagonista.

3. Las acciones patentes, relacionadas de manera temporal o causal, realizadas al servicio de los objetivos del protagonista.

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4. Resultados relacionados con las consecuencias o no de estos objetivos.

5.  Alguna evaluación o síntesis del resultado.

Se ha demostrado que los niños de 3 años pueden narrar relatos coherentes, aunque rudimentarios, en la medida en que sean descripciones de acontecimientos de la vida diaria y que ellos mismos hayan experimentado tanto física como emocionalmente. Karmiloff et al, (2001) sugieren que les es más fácil estructurar eventos con implicación emocional personal, debido a que constituyen información ya preparada y disponible para narrar, lo que R. Shank y R. Abelson (1977, citados por Pavez et al. 2008) señalan como una de las primeras aproximaciones a lo que más tarde será el discurso narrativo, a través del manejo de guiones. Un guión o script  es la representación mental de sucesos repetidos en el tiempo que se dan en la misma secuencia temporal. Según Owens (2004) el guión reduce la demanda cognitiva en la interacción comunicativa. En relación a ello, H. Ilgaz y A. Aksu-Koc (2005, citados por Pavez et al. 2008) indican que la relación temporal es típica de los guiones y la relación temporal- causal de las narraciones.

En cuanto al nivel comprensivo de la narración es fundamental el respeto y claridad del orden temporal y causal de los hechos, el planteamiento, el nudo o conflicto y el desenlace expuesto. Esto se ve reflejado en el encadenamiento de acontecimientos que usualmente caracteriza a las primeras narraciones. Se ha demostrado que niños de 5 años consideran como “buenos relatos” aquellos que presentan y a su vez carecen de objetivo final, pero que invariablemente disponen cronológicamente los acontecimientos. En el caso de adolescentes y adultos la situación cambia, ellos esperan que existan conexiones temporales y causales para enjuiciar positivamente los mismos relatos (Karmiloff et al. 2001).

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El estudio realizado por Stein (1997, citado por Karmiloff et al. 2001) y su equipo demostró que los niños de 6 años producen al menos una narración coherente de un total de tres, lo cual sugiere que esta habilidad puede estar ya presente en niños de 5 años. A menor edad parece complejo relacionar las acciones, especialmente aquellas ficticias, con las experiencias personales para construir un relato coherente, esto apoya la idea de que el procesamiento simultáneo de contenido no vivenciado con la estructura de la narración es comparativamente más complejo que aquel realizado, frecuentemente de manera exitosa, con su propia experiencia. Una estrategia que comúnmente utilizan los niños para superar esta dificultad es incluir un único personaje en sus relatos ficticios, éste condensa todas las acciones y se evitan las confusiones. Desde los 3 ó 4 años cuando aparece esta capacidad de crear una narración coherente, se produce un progreso importante hacia los 7 u 8 años en que es posible encontrar narraciones complejas con escenario y episodios adecuadamente estructurados.

Debido a que todos estos datos corresponden a niños de habla inglesa C. Coloma y M. Pavez (2005) realizaron un estudio para conocer el desarrollo narrativo en 208 niños chilenos. Se evidenció que a los 3 años los niños evaluados no lograron estructurar el recontado de tres historias presentadas, a partir de los 4 años la mayoría (66,6%) logra estructurar sus narraciones, entre los 4 y 5 no hay diferencias significativas en relación a la etapa anterior. A los 6 años hay un dominio evidente entre los niños que pueden estructurar sus recontados y los que no (92% versus 8%). A la edad de 10 años todos los niños presentan narraciones estructuradas. Se comprobó que a medida que aumenta la edad, aumenta la habilidad narrativa.

Por otro lado, el mismo estudio propone una escala de desarrollo narrativo, en ella, los niños de 3 años se ubican en la etapa inicial denominada emisiones sin estructura produciendo una o dos oraciones con aglutinación de secuencias de acciones y agrupamiento enumerativo en torno a un personaje. A los 4

(23)

años se desarrollan narraciones con presentación completa y episodio incompleto, lo cual se ubica en la etapa de  estructura I. Los niños de 5 años se encuentran dentro esta misma etapa, pero su narración cuenta con presentación incompleta y episodio completo o presentación completa y episodio completo, pero sin final lo que corresponde a la etapa de estructura II. Los niños de 6 años se encuentran también en el nivel anterior. Finalmente a los 10 años los recontados evidencian presentación completa y episodio completo aunque sin meta, pero con final.

2.3.3. Desarrollo de la cohesión discursiva

Inicialmente los medios cohesivos comienzan a aparecer en las producciones infantiles con un sentido deíctico, es decir, con presencia de una referencia en el aquí y el ahora, por ejemplo la expresión “esa muñeca” cuando se está frente a ella y se apoya de pointing. Los niños paulatinamente comienzan a utilizar estos recursos para referirse a elementos (personajes, acciones, etc.) contenidos en sus historias (Karmiloff et al. 2001).

Este hecho es fundamental en la emergencia de relatos de acontecimientos pasados, permitiendo que los niños compartan experiencias, pensamientos o sentimientos previos con independencia de la información inmediata. Comienza entonces la diferenciación de los elementos que desde hace algún tiempo satisfacían sus expectativas narrativas, comienza por ejemplo, la identificación del personaje principal y el personaje secundario a través de las formas lingüísticas utilizadas, lo mismo ocurre con información ya expuesta o nueva, de forma que la presuposición se hace presente (Karmiloff et al. 2001).

La presuposición se compone de información conocida por ambas partes o una información dada por alguna sección del mismo discurso que se presentó

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con anterioridad (por ejemplo, “el mecánico vino hoy” versus “un mecánico vino hoy”). En general la posición en que se ubique esta información dará luces sobre el nivel de conocimiento del interlocutor. Al inicio se presenta la información conocida y al final la nueva.

En el caso de los pronombres, se observa que la estructura de una oración aislada no se corresponde siempre con la estructura del discurso. Por lo general, en la oración el pronombre se encuentra relacionado con el último referente mencionado, en el discurso puede ubicarse después de un nuevo referente y en conjunto con la coherencia permanecer perfectamente cohesivo. Este último punto reafirma la interacción de ambos aspectos para la mantención de un adecuado discurso narrativo (Karmiloff et al. 2001). Los niños que se encuentran en el proceso de adquisición de las habilidades narrativas de deben aprender a equilibrar estos conocimientos.

Dentro de la investigación del aspecto cohesivo de las narraciones Karmiloff et al. (2001) citan el estudio dirigido por Berman et al. (1994) que abarcó narraciones de escolares de 3 a 9 años de varios países, producciones de niños con lengua de señas, trastornos del lenguaje y trastornos cognitivos. Para esto se utilizó el libro de imágenes Frog, Where Are You?  de Mercer Mayer (1969) conocido como Frog Story (de ahora en adelante La historia de la ranita). Se le pidió a niños y adultos que narraran la historia según las ilustraciones presentadas y se analizaron los resultados según la perspectiva adoptada (en cuanto al uso de oraciones activas o pasivas), agrupación  jerárquica de los acontecimientos (a través del tiempo verbal y marcadores

temporales) y la conexión de las oraciones (marcadores causales). Se demostró que las capacidades cognitivas juegan un importante papel sobre las características de las narraciones, pero también las características de la lengua materna, por ejemplo, los niños de lengua inglesa o alemana se centran en la descripción de la forma de los movimientos empleando verbos de acción como “saltar”, “correr”. Los niños de idioma hebreo, turco y español se preocupan

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por la dirección del movimiento utilizando expresiones como “ir a”, “salir de”. por la dirección del movimiento utilizando expresiones como “ir a”, “salir de”. Se observa entonces, diferencias entre aparición de “verbos de forma” y Se observa entonces, diferencias entre aparición de “verbos de forma” y “verbos de

“verbos de trayectortrayectoria”. ia”. Según Según estos antecedentes podemos estos antecedentes podemos concluir, que concluir, que sisi bien existen patrones generales de desarrollo cohesivo, existen factores que bien existen patrones generales de desarrollo cohesivo, existen factores que influyen sobre este proceso, individualizando cada caso.

influyen sobre este proceso, individualizando cada caso.

2.

2.4. E4. Evaluación del divaluación del di scursscurso narrativoo narrativo

La evaluación del desempeño narrativo requiere procedimientos que La evaluación del desempeño narrativo requiere procedimientos que permitan elicitar y

permitan elicitar y analizar los analizar los relatos producidos por relatos producidos por los niños. los niños. El propósitoEl propósito central de este tipo de análisis es determinar el nivel de desarrollo narrativo, central de este tipo de análisis es determinar el nivel de desarrollo narrativo, utilizando para

utilizando para ello indicadores ello indicadores sensibles (Petersen et sensibles (Petersen et al. 2008). al. 2008). Es por Es por esteeste motivo que la narración ha sido utilizada como herramienta para exponer el motivo que la narración ha sido utilizada como herramienta para exponer el desarrollo de las habilidades narrativas como ejemplo extensivo a las demás desarrollo de las habilidades narrativas como ejemplo extensivo a las demás formas discursivas debido a que: 1) Los principios que rigen al discurso formas discursivas debido a que: 1) Los principios que rigen al discurso narrativo son ampliamente comunes a las otras formas discursivas (Ninio & narrativo son ampliamente comunes a las otras formas discursivas (Ninio & Snow, 1996 citado

Snow, 1996 citado por Graesser et al. por Graesser et al. 2003). 2003). 2) La 2) La narración es el narración es el género degénero de discurso extendido más importante debido a que constituye un instrumento de discurso extendido más importante debido a que constituye un instrumento de sociabilización de los niños en sus respectivas culturas (Bruner, 1990; Ochs, sociabilización de los niños en sus respectivas culturas (Bruner, 1990; Ochs, 1997; Polkinghorne, 1988 citado por Graesser et al. 2003) y continúa 1997; Polkinghorne, 1988 citado por Graesser et al. 2003) y continúa funcionando como el mayor medio de traspaso cultural (Couplando & funcionando como el mayor medio de traspaso cultural (Couplando & Nussbaum, 1993; Harré, 1998; Harré & Gillet, 1994; Kerby, 1991; Michael, Nussbaum, 1993; Harré, 1998; Harré & Gillet, 1994; Kerby, 1991; Michael, 1996; Ochs, 1994 citad

1996; Ochs, 1994 citado por Graesser et al. 2003). o por Graesser et al. 2003). 3) Permite relatar el aquí y3) Permite relatar el aquí y el ahora y a la vez, introducirse en las situaciones, las acciones de los el ahora y a la vez, introducirse en las situaciones, las acciones de los protagonistas y los estados mentales de los mismos incluyendo afectos, protagonistas y los estados mentales de los mismos incluyendo afectos, creencias, actitudes y evaluaciones (Bruner, 1986 citado por Graesser et al. creencias, actitudes y evaluaciones (Bruner, 1986 citado por Graesser et al. 2003).

2003). 4) 4) Finalmente la Finalmente la narración es narración es una una forma discursiva forma discursiva que que ha ha demostradodemostrado ser cada vez más importante en la adquisición del aprendizaje de ser cada vez más importante en la adquisición del aprendizaje de

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lecto-escritura (Michaels, 1981, 1991; Peterson, Jesso & McCabe, 1999 citados por escritura (Michaels, 1981, 1991; Peterson, Jesso & McCabe, 1999 citados por Graesser et al. 2003).

Graesser et al. 2003).

Una aproximación formal del análisis lingüístico se preocupa de los Una aproximación formal del análisis lingüístico se preocupa de los componentes estructurales elementales que construyen las narraciones y la componentes estructurales elementales que construyen las narraciones y la organización de la gramática de estas unidades, la cual contribuye a la organización de la gramática de estas unidades, la cual contribuye a la coherencia de

coherencia de las mismas. las mismas. La La relación con relación con los procesos los procesos cognitivos delcognitivos del narrador es también importante (Graesser et al. 2003).

narrador es también importante (Graesser et al. 2003).

 Aunque este en

 Aunque este enfoque mantiene efoque mantiene el foco tradicional foco tradicional del desempeño de nl del desempeño de niños yiños y adultos en la comprensión, recuerdo y enjuiciamiento de los textos (Graesser, adultos en la comprensión, recuerdo y enjuiciamiento de los textos (Graesser, Singer & Trabasso, 1994; Langston y Trabasso, 1999; Singer, Graesser & Singer & Trabasso, 1994; Langston y Trabasso, 1999; Singer, Graesser & Trabasso, 1994; Trabasso & Magliano, 1996; Trabasso, Suh, Payton, & Jain, Trabasso, 1994; Trabasso & Magliano, 1996; Trabasso, Suh, Payton, & Jain, 1995 citado por Graesser et al. 2003) la investigación más reciente se ha 1995 citado por Graesser et al. 2003) la investigación más reciente se ha orientado a determinar lo que específicamente contribuye a la coherencia en orientado a determinar lo que específicamente contribuye a la coherencia en las narraciones (Stein & Albro, 1997; Trabasso & Stein, 1994, 1997 citados por las narraciones (Stein & Albro, 1997; Trabasso & Stein, 1994, 1997 citados por Graesser et al. 2003).

Graesser et al. 2003).

Existe un procedimiento que permite la evaluación del discurso narrativo Existe un procedimiento que permite la evaluación del discurso narrativo (EDNA) en niños sin problemas lingüísticos que mide tres aspectos relevantes (EDNA) en niños sin problemas lingüísticos que mide tres aspectos relevantes en el desarrollo del mismo, estos son: el manejo de guiones, la producción y la en el desarrollo del mismo, estos son: el manejo de guiones, la producción y la comprensión de las narraciones (Pavez et al. 2008).

comprensión de las narraciones (Pavez et al. 2008).

Se considera importante la evaluación de los guiones debido que esta Se considera importante la evaluación de los guiones debido que esta actividad requiere de estructuras cognitivas necesarias para el desarrollo actividad requiere de estructuras cognitivas necesarias para el desarrollo narrativo.

narrativo. Sin Sin embargo embargo este este aspecto aspecto es es complejo complejo de de evaluar evaluar debido debido que que sese debe tomar en cuenta la selección de los guiones, establecer sus debe tomar en cuenta la selección de los guiones, establecer sus características, determinar su número, definir las tareas solicitadas al niño y características, determinar su número, definir las tareas solicitadas al niño y considerar los criterios de corrección (Naremore, Densmore & Harman, 2001 considerar los criterios de corrección (Naremore, Densmore & Harman, 2001 citado por Pavez et al. 2008).

citado por Pavez et al. 2008). Por este motivo se debe Por este motivo se debe tomar en cuenta que latomar en cuenta que la evaluación de este aspecto se asemeje a guiones que sean parte del evaluación de este aspecto se asemeje a guiones que sean parte del conocimiento del mundo, que estén en primera persona y que no ocasionen conocimiento del mundo, que estén en primera persona y que no ocasionen

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cansancio en el niño. En relación a las tareas que se deben solicitar se cansancio en el niño. En relación a las tareas que se deben solicitar se recomienda que las actividades involucren la representación, la ordenación, y recomienda que las actividades involucren la representación, la ordenación, y verbalización de los guiones (Naremore 1997 citado por Pavez et al. 2008). verbalización de los guiones (Naremore 1997 citado por Pavez et al. 2008).

En cuanto al procedimiento de procedimiento de evaluación de la En cuanto al procedimiento de procedimiento de evaluación de la producción de narraciones se debe considerar que es un proceso de obtención producción de narraciones se debe considerar que es un proceso de obtención de relatos, los métodos de análisis a realizar y los criterios de corrección e de relatos, los métodos de análisis a realizar y los criterios de corrección e interpretaci

interpretación ón de de los resultados (Hughes, los resultados (Hughes, McGillivaray & McGillivaray & Schmidek 1997). Schmidek 1997). LosLos procedimientos utilizados para lograr que el niño produzca un relato se procedimientos utilizados para lograr que el niño produzca un relato se denomina elicitación, según Liles (1993) estos pueden estar influidos por los denomina elicitación, según Liles (1993) estos pueden estar influidos por los siguientes factores: la situación de elicitación (contexto comunicativo no siguientes factores: la situación de elicitación (contexto comunicativo no estructurado), el grado de conocimiento del oyente sobre el tema narrado y el estructurado), el grado de conocimiento del oyente sobre el tema narrado y el soporte de elicitación de la narración (o intup visual).

soporte de elicitación de la narración (o intup visual).

Por otra parte, se distinguen dos modalidades de elicitación: la reproducción Por otra parte, se distinguen dos modalidades de elicitación: la reproducción oral de cuentos y

oral de cuentos y la generación de un la generación de un relato. relato. La primera consiste en solicitar alLa primera consiste en solicitar al sujeto que narre a partir de un relato previamente presentado, para lo que se sujeto que narre a partir de un relato previamente presentado, para lo que se consideran tareas de visualización de películas, libros con dibujo y sin textos, consideran tareas de visualización de películas, libros con dibujo y sin textos, escuchar la narración de relato o simplemente el relato del examinador (Pavez escuchar la narración de relato o simplemente el relato del examinador (Pavez et al. 2008). La segunda modalidad es considerada con un mayor grado de et al. 2008). La segunda modalidad es considerada con un mayor grado de dificultad por que el sujeto no tiene apoyo para elaborar la narración y además dificultad por que el sujeto no tiene apoyo para elaborar la narración y además esta modalidad genera narraciones más representativas de la comunicación esta modalidad genera narraciones más representativas de la comunicación espontánea, por ello esta modalidad se evalúa cuando se necesita obtener el espontánea, por ello esta modalidad se evalúa cuando se necesita obtener el desempeño de un sujeto en una situación comunicativamente más exigente. desempeño de un sujeto en una situación comunicativamente más exigente.

Según diversas investigaciones realizadas entre la reproducción y Según diversas investigaciones realizadas entre la reproducción y generación de relatos (Merrit & Liles, 1987 citado por Pavez et al 2008) se generación de relatos (Merrit & Liles, 1987 citado por Pavez et al 2008) se evidencia que la modalidad no afecta al instrumento formal de las narraciones evidencia que la modalidad no afecta al instrumento formal de las narraciones pero sí incide fundamentalmente en la cantidad y precisión del contenido, pero sí incide fundamentalmente en la cantidad y precisión del contenido, debido que la reproducción oral de narraciones derivan a historias más largas y debido que la reproducción oral de narraciones derivan a historias más largas y complejas.

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Existen diversos métodos para analizar los relatos dependiendo del tipo de narración que se evalúa. Para los relatos de experiencias personales se utiliza el análisis denominado High Point, el cual identifica la orientación (medio que se desarrolla la narración), la complicación (introducción del conflicto), la resolución de la misma y el final (Hughes et al. 1997 citando por Pavez et al. 2008).

En cambio, en el caso de utilizar cuentos ficticios el análisis se basa en la organización y en la gramática de la historia, lo que permite evaluar la complejidad de las narraciones (Fiestas & Peña, 2004 citado por Pavez. et al. 2008). Este análisis se realiza en base a la estructura de la narración distinguiéndose los siguientes puntos: ambientación (personaje, espacio y lugar), problema (suceso desestabilizador que provoca conflicto), respuesta interna (motivación del protagonista), plan interno (acciones para resolver el problema), intentos (acciones), consecuencia (suceso que sigue posterior al intento), reacción (solución del problema) y el final (frase que termina con la historia) (Hughes. et al. 1997; Muñoz, Gillian, Peña & Gulley-Faehnle. 2003 citados por Pavez et al. 2008).

Otro punto mencionado previamente es la comprensión de narraciones para la que se requiere de la interacción de dos aspectos básicos, uno de índole lingüístico (sintáctico y semántico) y otro de tipo cognitivo (Catts & Kamhi 2005 citando por Pavez et al. 2008) permitiendo construir el significado del discurso. Por otra parte es importante la elaboración de inferencias que permite obtener la información implícita del discurso y paralelamente permite establecer coherencia y la reorganización de la información constituyendo así una estructura global (León 2003 citado en por Pavez et al. 2008). El procedimiento más utilizado para evaluar la comprensión de narraciones es a través de preguntas (literales e inferenciales) orientadas con el contenido global del discurso (Carver 2000; Norbury & Bishop 2002 citados por Pavez et al. 2008).

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Petersen et al. (2008) han sugerido que la evaluación de las narraciones constituya un elemento estable en el procedimiento de evaluación del lenguaje. Por lo que describen dos tipos de evaluaciones narrativas: los test basados en normas y los test basados en criterios.

2.4.1. Test basado en normas

Se utilizan para comparar las narraciones de un niño, con respecto a lo esperado para niños de igual edad cronológica, determinando en caso de que sea necesario, cuán lejanas están estas habilidades con respecto al promedio. Dentro de estos test se encuentra The Renfrew Bus Story y Test of Narrative Language.

The Renfrew Bus Story

The Renfrew Bus Story (Cowley & Glasgow, 1997 citado por Petersen et al. 2008) (de ahora en adelante  La historia del Bus), evalúa las habilidades narrativas desde los 3 años 6 meses a los 6 años 11 meses. Utiliza 12 imágenes secuenciales que ilustran el guión de La historia del Bus  que el narrador lee paralelamente. Los niños deben recontar la historia utilizando el apoyo visual, sus producciones son grabadas, transcritas y analizadas según los ítems de: información, longitud de los enunciados, complejidad de los enunciados e independencia, esto último, en cuanto a la cantidad de apoyo que requiere para elicitar la narración.

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The Test of Narrative Language

The Test of Narrative Language (TNL) (Gillam & Pearson, 2004 citado por Petersen et al. 2008) fue diseñado para evaluar los aspectos comprensivos y expresivos de narraciones de niños de 5 a 12 años. Utiliza tres formatos narrativos: un guión o script con apoyo visual, eventos personales con apoyo visual y eventos ficticios con un único apoyo visual. En cada una de las modalidades, los niños escuchan la historia, responden preguntas de contenido y posteriormente deben crear una historia. Sus relatos se graban, aunque a diferencia de la evaluación anterior no se transcriben, se cotejan en un protocolo de respuestas que permite obtener un puntaje para el nivel comprensivo, uno para el nivel expresivo y finalmente, un puntaje que combina ambas vertientes.

Los test anteriormente descritos, a través de la valoración de las estructuras narrativas, permiten identificar trastornos de lenguaje en los niños, sin embargo constituyen el comienzo del accionar en cuanto a la intervención pertinente para cada caso. Esto es, porque constituyen evaluaciones estáticas o sincrónicas, es decir, que retratan el desarrollo de estas habilidades en un momento específico de la vida y no están diseñados para monitorear los cambios asociados a una intervención oportuna y eficaz.

2.4.2. Test basados en criterios

Son también denominados test de dominio, puesto que describen el desempeño de un niño respecto de una habilidad en particular, esto en relación a la ejecución de una determinada tarea. Se utilizan pautas o escalas de

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puntajes para cotejar los hallazgos y determinar la frecuencia de aparición de alguna estructura específica y/o determinar un nivel de desempeño esperado.

 Análisis de muestras de lenguaje

Es un procedimiento conocido que evalúa los niveles de contenido, forma y uso del lenguaje. Es útil, específicamente para identificar la presencia o ausencia de ciertas estructuras lingüísticas y su interacción en el discurso, tanto en aspectos macro como microestructurales permitiendo evaluar longitud de los enunciados, variabilidad léxica, estructura de los episodios y complejidad gramatical (Petersen et al. 2008).

Liles (1993, citado por Coloma, 2002) describe diferentes procedimientos para elicitar las historias. Uno de los más frecuentes es el recontado dirigido o espontáneo. El recontado dirigido incluye: tareas de producción de una historia después de observar una película, narración con apoyo visual en formato de láminas, narración de una historia a partir de un libro con imágenes y sin texto, narración de un cuento luego de escuchar la narración del examinador y elaboración de una nueva historia a partir de una ya escuchada o después de escuchar la narración del examinador con ausencia del apoyo visual. En base a lo anterior, un factor influyente en la obtención de muestras de lenguaje es el tipo de tarea solicitada (Owens, 2003). La tarea de recontado es una tarea de muy alta exigencia, donde influye el nivel comprensivo, las experiencias previas con ese tipo de narración e interés en el contenido de la historia.

Se ha demostrado que la elicitación de narraciones a partir de libros con imágenes desarrollan en mayor medida la información descriptiva (Coloma, 2002).

(32)

En general, los cuentos o historias utilizadas para la elicitación de narraciones deben tener ciertas características, es importante que la estructura formal esté claramente definida, es decir, que se puedan identificar las tres categorías estructurales básicas (Pavez et al. 2008) que corresponden a:

• Presentación: incluye personajes principales, sus atributos, la ubicación

témporo-espacial en que se desarrollan los acontecimientos y el problema que los origina.

• Episodio: abarca la meta que persiguen los personajes, las acciones que

realizan para lograrla, el obstáculo que enfrenan y el resultado producto del obstáculo.

• Final: es la categoría en que se soluciona el problema descrito en la

presentación del cuento.

Liles (1993, citado por Coloma, 2002) menciona que los cuentos con mayor cantidad de episodios y más personajes son significativamente más difíciles de procesar que las historias con un solo episodio y pocos personajes.

Un método comúnmente utilizado es el contado de La historia de la ranita. Este es un libro con ilustraciones que cuenta la historia de un niño que sale en busca de su rana que se ha escapado de su habitación. Berman (1994) indica que este procedimiento es útil para obtener historias de niños de diferentes lenguas, debido a que otorga al investigador el control sobre el contenido general y la estructura del guión de la historia que los niños narran.

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La valorización de la estructura narrativa

Un procedimiento computacional que analiza muestras de lenguaje es el denominado Systematic Analysis of Language Transcripts (SALT) (Sistema de  Análisis de Transcripciones de Lenguaje). Contiene un sistema de codificación

llamado Narrative Structure Store  (NSS) (Puntaje de Estructura Narrativa) que incluye las categorías de gramática de la historia y cohesión (introducción, desarrollo de los personajes, estados mentales, referencia, conflicto/resolución, y conclusión (Stein & Glenn, 1978, 1982 citados por Petersen et al. 2008).

Cada categoría analizada se puntúa con una escala de 0 a 5, sin embargo las descripciones de cada valorización son breves y ambiguas, especialmente en la asignación de 2 y 4 puntos (Pertersen et al. 2008).

The Strong Narrative Assessment Procedure

The Strong Narrative Assessment Procedure o SNAP (Strong, 1998 citado en Petersen et al. 2008) evalúa discurso en niños de entre 7 y 10 años. Contiene la grabación de cuatro historias que corresponden a Frog, Where Are You? (Mayer, 1969),  A boy, a Dog and a Frog (Mayer, 1967), Frog Goes to Dinner (Mayer, 1974) y One Frog Too Many  (Mayer & Mayer, 1975). Inicialmente la historia Frog Goes to Dinner  se utiliza como ejemplo para elicitar el discurso y luego se escoge cualquiera de las otras tres historias para realizar el análisis respectivo.

El niño escucha la grabación mientras observa las imágenes, el examinador puede permanecer o no en la habitación mientras esto sucede.

(34)

Luego, el niño vuelve a contar la historia sin el apoyo visual y finalmente responde preguntas de contenido tanto implícito como explícito.

La grabación obtenida se transcribe y analiza según 26 elementos de la macro y microestructura que se organizan en las categorías de longitud, sintaxis, cohesión y gramática de la historia, permitiendo obtener resultados en cuanto a frecuencia y porcentaje de aparición de las mismas.

2.5. Programa de Intervención Funcional para Narrativas

El Programa de Intervención Funcional para Narrativas   desarrollado por Gillam, Petersen, D., Petersen R. y Bingham (2008) (desde ahora en adelante FLIP-n), está diseñado para incrementar las habilidades de lenguaje funcional en el contexto de la narración. Se preocupa de instruir a quien lo ejecutará en todos los conceptos a abordar, sin asumir algún tipo de habilidad que los niños adquirirán por sí solos, es una enseñanza directa y explícita.

Se basa en cuatro importantes estrategias de enseñanza:

1. Escritura como apoyo:  como una modalidad para la enseñanza del lenguaje y los esquemas de las historias presentadas. Es así, que recomienda escribir los elementos léxicos utilizados y guiar la atención de los niños hacia ellos tanto como sea posible.

2. Repetición: recomienda seis o más repeticiones de un ítem de vocabulario, concepto o estructura de palabras durante una única sesión de intervención, ya que ha sido trabajado con niños con trastorno en el aprendizaje del lenguaje que requieren de una alta exposición al lenguaje para aprenderlo.

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3. Instrucción directa o explícita: debido a que los niños con trastorno en el aprendizaje del lenguaje la utilizan para aprender y generalizar habilidades lingüísticas en el uso cotidiano.

4. Organizadores gráficos: los organizadores gráficos han mostrado ser una forma muy efectiva para incrementar vocabulario, estructura de las historias y conceptos nuevos, entre otras habilidades. Este programa utiliza los organizadores gráficos e íconos para ayudar a los niños a recordar lo que deben incluir en sus narraciones, los ayudan a recordar las historias y organizar sus ideas y pensamientos a medida que desarrollan sus historias.

Su estructura secuencial contiene fases y pasos. La primera fase contiene siete pasos. El primero consiste en la introducción de los íconos  a trabajar correspondientes a: personaje, ambiente, despegue/inicio, sentimientos, acciones, problema/complicación, aterrizaje/término, consecuencia y final/envoltorio. Se monitorea el aprendizaje a través de una sección de chequeo de la comprensión de cada ícono.

En el segundo paso, estos mismos íconos se muestran en el contexto de las historias ilustradas que incluye el programa. Los niños observan las imágenes mientras que se narra la historia y asocian a ella los íconos correspondientes. Luego, los niños deben ser apoyados en la realización de la misma actividad en lo que se denomina co-narración de las historias. Cada uno sostiene un ícono y debe aportar a la historia general la información alusiva a él.

El tercer paso del programa se denomina bingo de elementos de historias. Un niño narra una historia con y luego sin apoyo de imágenes, mientras que los demás monitorean el proceso ubicando fichas sobre los íconos organizados en el tablero de bingo que cada uno posee.

(36)

El cuarto paso se denomina desarrollo de historias paralelas con la rejilla de iconos. Con apoyo, los niños crean e ilustran una narración utilizado las rejillas que muestran los íconos como guía.

El quinto paso consiste en recontado de la historia en paralelo con iconos donde un niño narra la historia que ha creado en su rejilla y los otros la monitorean utilizando los bingos.

El sexto paso, recontado de la historia en paralelo sin íconos , pretende que cada niño tome el turno de narrador de su historia creada sin utilizar la rejilla como guía y los otros utilicen las tarjetas bingos, del mismo modo que el paso anterior.

Finalmente, en el séptimo paso se realiza un chequeo del vocabulario de la unidad, se utilizan las tarjetas índice donde paulatinamente se fueron registrando las palabras trabajadas. En este paso, los niños deben entregar una definición y construir una oración con cada una de ellas. A partir de preguntas directas sobre la iconografía el sujeto debe definir y construir una oración con el elemento requerido.

La segunda fase contiene siete pasos; el primero está destinado a la elaboración de íconos, es decir, se agrega más información a los íconos ya trabajados.

En el segundo paso de modelado del contado de historias se trata de destacar los íconos elaborados mientras se narra una historia, co-narra y utilizan las tarjetas bingos.

Los pasos cuarto, quinto, sexto y séptimo se desarrollan de igual forma que los descritos en la fase I.

(37)

En la tercera fase se incita a la creación de historias más completas y elaboradas. Se desarrollan los mismos pasos de la fase anterior, lo cual puede parecer redundante, pero uno de los pilares del programa es la repetición y la predictibilidad como rasgos clave de este proceso de instrucción.

En la cuarta y última fase del programa se pretende que los niños se conviertan en narradores de historias independientes. En el primer paso de desarrollo de historias a partir de escenas únicas se entregan escenas aisladas e iconos en las rejillas para que los niños generen sus propias historias, mientras el terapeuta andamia el proceso.

Luego viene la generación de historias con íconos, donde se verifica la utilización de todos los aspectos de la narración que se han trabajado.

En paso de  recontado de historias con íconos  los niños intercambian sus rejillas y se sigue el mismo procedimiento descrito anteriormente para monitorear a través de las tarjetas bingo.

El cuarto paso corresponde al desarrollo de historias a partir de escenas aisladas, el quinto paso a la generación de historias sin íconos y finalmente el sexto paso de recontado de historias sin íconos.

(38)

2.6. Índice de Complejidad Narrativ a

El Índice de Complejidad Narrativa (INC de aquí en adelante) propuesto por Petersen et al. (2008) integra la investigación existente y las aproximaciones conceptuales/analíticas relacionadas con la evaluación de aspectos macroestructurales y microestructurales de las narraciones de los niños.

El INC utiliza un sistema de puntuación que incluye las categorías de complejidad de personajes, marco, evento inicial, respuesta interna, plan, acción/intento, conflicto, consecuencia, marcadores formulaicos, marcadores temporales, cláusulas adverbiales causales, conocimientos del diálogo y evaluaciones del narrador.

La Tabla 1 muestra la valoración de cada categoría a favor de la complejidad del episodio y la coherencia narrativa.

Referencias

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