Informe Final Del Sindrome de Burnout

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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE NICARAGUA. UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE NICARAGUA.

UNAN-LEON UNAN-LEON

FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS FACULTAD DE CIENCIAS MÉDICAS..

CARRERA DE MEDICINA: III AÑO. CARRERA DE MEDICINA: III AÑO.

INVESTIGACION: INVESTIGACION: INFORME FINAL INFORME FINAL Tema: Tema: Síndrome de Burnout en médicos y

Síndrome de Burnout en médicos y enfermeras(osenfermeras(os) de los Centros de Salud de) de los Centros de Salud de la ciudad de León.

la ciudad de León.

Autores:

Autores:

Br. Wilfredo A

Br. Wilfredo Antonio Martínentonio Martínez Juárez z Juárez No: 84No: 84 Bra. Ruth Indiana Reyes Escorcia. No

Bra. Ruth Indiana Reyes Escorcia. No 121121 Bra. Meyling

Bra. Meyling Lorena VanLorena Vanegas López. egas López. No: 142 No: 142  Tutores

Tutores: : MSc. MSc. Olga KulakovaOlga Kulakova

Psicóloga Laboral. (Departamento de

Psicóloga Laboral. (Departamento de Psicología.) UNAN-LEONDPsicología.) UNAN-LEONDra. ra. AuroraAurora Aragón Benavides.

Aragón Benavides. PhD. Salud

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Dedicatoria: Dedicatoria:

Dedicamos este

Dedicamos este trabajo investigativo trabajo investigativo a a Dios padre Dios padre sobre todosobre todo las cosas por habernos concedido la vida, siendo fuente de las cosas por habernos concedido la vida, siendo fuente de sabiduría, otorgándonos la fuerza necesaria para no desmayar sabiduría, otorgándonos la fuerza necesaria para no desmayar en todas las pruebas que se presentaron en la realización de en todas las pruebas que se presentaron en la realización de

esta investigación. esta investigación.

A nuestras familias, por haber dedicado en nosotros, tiempo, A nuestras familias, por haber dedicado en nosotros, tiempo,

apoyo

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 Agradecimientos:  Agradecimientos:

A Dios

A Dios por brindarnos su por brindarnos su amor y amor y paz, iluminando a paz, iluminando a cadacada instante nuestras vidas.

instante nuestras vidas.

A nuestros padres por su ardua labor y motivación para salir A nuestros padres por su ardua labor y motivación para salir

adelante. adelante.

A la Dra. Olga Kulakova. A la Dra. Olga Kulakova.

A la Dra. Aurora Aragón. A la Dra. Aurora Aragón.

Gracias infinitas por dedicar parte de su tiempo valioso para Gracias infinitas por dedicar parte de su tiempo valioso para atendernos,

atendernos, por por compartir sus compartir sus conocimientconocimientos os y y brindarnos subrindarnos su apoyo y paciencia en cada momento.

apoyo y paciencia en cada momento.

A todas las personas que de una u otra manera fueron participes A todas las personas que de una u otra manera fueron participes

en la realización y el mejoramiento de este documento en la realización y el mejoramiento de este documento

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Resumen. Resumen.

Titulo: Síndrome de Burnout en médicos y enfermeras de los centros de salud de la Titulo: Síndrome de Burnout en médicos y enfermeras de los centros de salud de la ciudad de León.

ciudad de León.

Autores:

Autores: Br. Wilfredo A. Martínez JuárezBr. Wilfredo A. Martínez Juárez Bra. Ruth Indiana Reyes Escorcia. Bra. Ruth Indiana Reyes Escorcia. Bra. Meyl

Bra. Meyling L. ing L. Vanegas Vanegas López.López.

Tutores:

Tutores: MsC. Olga KulakovaMsC. Olga Kulakova Dra. Aurora Aragón. Dra. Aurora Aragón.

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La prevalencia del Síndrome de Burnout en los centros de salud es de 34%, las La prevalencia del Síndrome de Burnout en los centros de salud es de 34%, las dimensiones del S.B que se identificaron fueron la falta de realización con el 49% de dimensiones del S.B que se identificaron fueron la falta de realización con el 49% de afectación, la despersonalización con un 41% de afectación y el cansancio emocional afectación, la despersonalización con un 41% de afectación y el cansancio emocional con un 40%.

con un 40%.

Las causas organizacionales que se relacionan con el S.B revelan que la falta de Las causas organizacionales que se relacionan con el S.B revelan que la falta de organización representa un 48%, la carga laborar con un 43% y la monotonía con el organización representa un 48%, la carga laborar con un 43% y la monotonía con el 38%.

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Las consecuencias del S.B que se identificaron en el presente trabajo fue: factores Las consecuencias del S.B que se identificaron en el presente trabajo fue: factores psicosociales con un 43% seguido de los factores físicos con 34% y los factores psicosociales con un 43% seguido de los factores físicos con 34% y los factores sociales con un 28%. sociales con un 28%. INDICE: INDICE: Resumen Resumen Dedicatoria Dedicatoria

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Agradecimiento

Introducción--- 2

Antecedentes--- 4

Justificación--- 7

Planteamiento del problema--- 8

Objetivos --- 9 Marco Teórico--- 10 Diseño metodológico --- 28 Resultados --- 33 Discusión--- 37 Conclusiones --- 40 Recomendaciones--- 41 Bibliografía--- 42 Anexos--- 47 I. INTRODUCCION

Los profesionales que trabajan directamente con personas se ven expuesto a una serie de estresores organizacionales que, según como sean vividos, resueltos y afrontados, determinan la respuesta individual al estrés. El desgaste

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profesional o Síndrome de Burnout suele ocurrir entre profesionales de los servicios de salud como resultado del estrés, determinando la respuesta individual, que puede dar lugar a comportamientos adaptativos o desadaptativos, que provocan ineludiblemente el desgaste y la insatisfacción profesional.[1] [2]

Son muchos los estudios que indican que el estrés propio de las profesiones sanitarias es más alto que otras profesiones. Teóricamente cabe esperar que el nivel de estrés medio del profesional de los servicios de salud sea alto. Atender  al dolor, a la muerte, a la enfermedad terminal a situaciones límites de otros con el sentimiento frecuente de no poder hacer nada, o muy poco, no puede si no generar estrés, aun más cuando las situaciones a las que se tienen que enfrentar viene definida por la urgencia y la toma de decisiones inmediata en cuestiones que son de vida o muerte. [3][4]

El desgaste profesional es un proceso de desarrollo gradual que comienza con niveles excesivos y prolongados de estrés laboral, detectado en una amplia variedad de dispensadores de atención sanitaria, este genera sobrecarga en el trabajador (sensación de tensión, irritabilidad y cansancio). El síndrome tiene su origen en el entorno de trabajo y no en el trabajador. [2]

El proceso culmina cuando los trabajadores, como mecanismo de defensa, absorben su estrés desconectándose psicológicamente del trabajo y volviéndose apáticos, escépticos e intransigentes. [1]

En un primer momento Freudenberger (1974) se refiere a cierta combinación de cansancio emocional crónico, fatiga física, pérdida de interés por la actividad laboral, baja realización personal y deshumanización en el cuidado y atención a los usuarios que sufren los profesionales de ayuda. En 1981 Maslach y Jackson definieron el Síndrome como un trastorno adaptativo o respuesta inapropiada a un estrés crónico, se caracteriza por agotamiento emocional (disminución y pérdida de energía, fatiga, etc.), despersonalización (desarrollo de actitudes negativas, de insensibilidad y respuestas frías e impersonales

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hacia los receptores del servicio prestado) y baja realización personal (tendencia a evaluar el propio trabajo de forma negativa). [3] [4]

Este síndrome está directamente relacionado con los factores psicosociales presentes en la situación laboral, la organización del trabajo, el contenido del puesto, la realización de la tareas e incluso con el entorno, que tienen la capacidad de afectar al desarrollo del trabajo y a la salud de las personas trabajadoras; A menudo las expresiones organización del trabajo y factores organizativos se utilizan muchas veces de manera intercambiable con factores psicosociales para hacer referencia a las condiciones de trabajo que pueden conducir al estrés. En este caso hablamos de factores de riesgo organizacionales, fuentes de estrés laboral y tienen el potencial de causar daño psicológico, físico, o social a los individuos. [1] [5] [6]

Son numerosos los estudios que han concluido que los riesgos organizacionales son agentes capaces de deteriorar la salud de las personas durante el desempeño de su trabajo e incluso fuera de él, por lo tanto, la mayor  incidencia se da en profesionales que ejercen una función asistencial o social, por lo que el deterioro de su calidad de vida laboral también conlleva repercusiones sobre la sociedad en general, por ende, este síndrome constituye un problema para los sistemas de salud de cada país y en Nicaragua donde no existe como entidad patológica se sumaría a los problemas con los que ya cuenta el sistema, el cual ha venido sufriendo deterioro año con año [2] [7]

II. ANTECEDENTES

A la luz de los cambios sociales y de la evolución de la situación laboral, el interés por el problema del desgaste laboral del personal ha aumentado durante los últimos 25 años. Desde entonces, las investigaciones sobre desgaste del personal se han expandido internacionalmente y el gran volumen

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de publicaciones al respecto sugiere que éste es un problema serio hoy en día, en particular entre el personal de los servicios de salud. [8] [9] [10]

En el año 2003 en México se realizó un estudio llamado: Síndrome de burnout y factores psicosociales en el trabajo, en estudiantes de postgrado del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Guadalajara, México, desarrollado por: Dra. Carolina Aranda y Dr. Manuel Pando, Investigadores del Instituto Regional en Salud Pública de la Universidad de Guadalajara. La muestra fue de 54 estudiantes de todos los postgrados pertenecientes al Departamento de Salud Pública de esta Universidad; En los resultados de la valoración del síndrome de burnout por dimensiones, se encontró una prevalencia del 39,2% de presencia de burnout para la dimensión “agotamiento emocional”, de 37,3% para la de “falta de realización personal en el trabajo” y, un 9,8% para la de “despersonalización”, y cuando se evaluó por el total de dimensiones quemadas, se observa una prevalencia del 56,9% de presencia de burnout, contra un 43,1% de no burnout. [11]

En Buenos Aires, Argentina, en 2006, los especialistas en psicología: Pedro R Gil-Monte y Mariana A. Marucco (Este último del Servicio de Pediatría: Hospital Zonal General de Agudos Dr. Oñativia. Buenos Aires, Argentina), emprendieron la tarea de realizar un estudio sobre: La prevalencia del síndrome de quemarse por el trabajo (burnout) en pediatras de hospitales generales siguiendo criterios de diferentes países. La muestra la formaron 123 pediatras que trabajaban en Servicios de Pediatría de hospitales generales, 89 fueron mujeres (72,4%) y 34 hombres (27,6%). Los resultados variaron en función del criterio utilizado: siguiendo los puntos de corte del manual de Estados Unidos, la prevalencia fue del 10,6% de 24,4 % siguiendo los criterios de España, 37,4% siguiendo los criterios de Argentina y considerando los criterios clínicos establecidos en Holanda, el porcentaje fue del 3,2%. [12]

En Nicaragua existen pocos estudios en relación al desgaste profesional (burnout) en los trabajadores del sector salud cuyos datos aún no son concluyentes por lo que existe una disparidad en los resultados.

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En el año 2007 los estudiantes del último año de la carrera de psicología: María Brunilda Aragón Paredes, Dina Izayana Morazán Pereira, René Pérez Montiel, todos de la: Facultad de Ciencias Médicas, Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León); Realizaron una tesis sobre la presencia del síndrome de Burnout en el Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales Arguello (HEODRA) de la ciudad de León. La población de estudio estuvo constituida por un total de 65 médicos y 100 del personal de enfermería. Al analizar los niveles de Burnout, se encontró que el 6% de las enfermeras presento niveles altos de Burnout, el 1% nivel medio y un 21% de las enfermeras presentaron nivel bajo, en cambio los médicos no presentaron niveles altos de Burnout, el 12.3% presento nivel medio y un nivel bajo el 1.5%. [2]

Otro estudio: Síndrome de Burnout en personal asistencial del Hospital Escuela Dr. Roberto Calderón Gutiérrez, enero de 2008. Fue realizado por el especialista en emergenciología Gonzalo Enrique Latino Saballos, La muestra fue de 326 personas entre los cuales están: Doctores, personal de enfermería y técnicos en salud. Los resultados mostraron que la mayoría de los sujetos encuestados tenían un grado de afectación predominantemente moderado y otros niveles altos del síndrome de Burnout. Técnicos y enfermeros presentaron moderado puntaje en las tres escalas del cuestionario (Cansancio Emocional, Despersonalización y Realización Personal). El gremio médico presento mayor afectación con puntaje alto en las tres escalas. En relación a los resultados podría ser un perfil de riesgo: Ser Médico, tener entre 25 y 35 años, tener pareja, tener 1 ó 2 hijos, realizar turnos nocturnos y tener menos de 10 años laborados. [7]

En el año 2008, en los tres hospitales estatales del Occidente de Nicaragua se realizó un estudio sobre el desgaste profesional (Burnout) y factores asociados en el personal de enfermería asistencial. Con una muestra de 299 participantes se demostró que la prevalencia del síndrome fue de 2% y con un alto nivel de Burnout moderado (64%), traducido como una población en riesgo. Los principales factores propios del ambiente hospitalario asociados al desarrollo

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de Burnout fueron la monotonía de la tarea, la sobrecarga laboral y falta de cohesión entre los trabajadores. [8]

III. JUSTIFICACION

Las nuevas exigencias laborales, el desajuste entre los requisitos del puesto de trabajo en las organizaciones y las posibilidades de rendimiento de cada sujeto, ha originado la aparición de nuevos riesgos organizacionales, entre ellos el síndrome de Burnout cuya prevalencia se ha ido incrementando y que ha

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venido a constituirse en un problema social y de salud pública, pasando a veces desapercibido, lo que conlleva, por tanto, un gran coste económico y social para las instituciones de salud por el bajo rendimiento laboral.

El interés por investigar el síndrome de Burnout en las profesiones de salud radica en la importancia que tiene el bienestar emocional, mental y físico de los trabajadores que están sometidos a múltiples factores de riesgo de origen organizacional y que asumen roles de gran responsabilidad sobre las vidas humanas.

Debido a los efectos que puede provocar el padecimiento del síndrome en la salud de los trabajadores de una institución sanitaria y, como consecuencia, en la calidad de su desempeño profesional y de la atención brindada a los pacientes, resulta evidente la importancia de brindar más evidencias científicas que demuestren la realidad laboral en el contexto nicaragüense.

Con este trabajo pretendemos estimar los niveles de afectación por el Burnout y determinar los factores organizacionales asociados a la aparición del síndrome, además brindarle al personal de estudio, las autoridades del Sistema Local de Atención Integral en Salud (SILAIS- LEON) y los centros de salud participantes: Mantica Berio, Perla María Norori y Félix Pedro Picado (Sutiava) información y recomendaciones pertinentes para que se tomen acciones preventivas en relación a los daños de origen organizacional que se presenten, y reducir el estrés de los trabajadores afectados.

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IV. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA:

Las precarias condiciones de trabajo que actualmente vive nuestro país también agobia al sistema de salud, por la escases de recursos sanitarios y un presupuesto más que ajustado, que podríamos decir  diminuto, para un pueblo condicionado por la crisis de la vida cotidiana que exige y demanda atención en la salud, de una manera más integral que la que realmente se recibe. Sumémosle la responsabilidad a la demanda sobresaturada y una oferta de servicios como recursos minúscula, esto conlleva a un desgaste físico y psíquico muy importante, por ello la interrogante:

¿Cuál es el nivel de afectación del síndrome de burnout en médicos y enfermeras del centro de salud: perla María Norori, Mantica Berio, Félix Pedro Picado (Sutiava)?

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V. OBJETIVOS

OBJETIVO GENERAL:

Determinar la presencia del síndrome de Burnout en los trabajadores de los centros de salud del área urbana de la ciudad de León.

OBJETIVOS ESPECIFICOS:

 Estimar la prevalencia del síndrome de Burnout en la población de

estudio a nivel global.

 Identificar las dimensiones del Síndrome de Burnout (falta de realización,

despersonalización, agotamiento emocional).

 Identificar los principales factores organizacionales y socio-laborales

asociados al comportamiento del Síndrome de Burnout.

 Señalar las consecuencias del Síndrome Burnout en la población de

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VI. MARCO TEORICO Conceptualización del síndrome.

El síndrome de Burnout es conceptualizado por el psiquiatra Herbert Freudenberger (1974) como “la sensación de agotamiento, decepción y pérdida de interés por la actividad laboral, que surge especialmente en aquellos que se dedican a profesiones de servicio como consecuencia del contacto diario con su trabajo”. Esta deducción fue el resultado de la observación de una serie de manifestaciones de agotamiento, síntomas de ansiedad y depresión, en los psicoterapeutas de una clínica para toxicómanos y describió como estos profesionistas iban modificando progresivamente su conducta y se volvían insensibles, poco comprensivos y, en algunos casos, hasta agresivos con los pacientes. [13] [14]

Este síndrome se instala definitivamente en el ámbito académico a partir de los trabajos de la psicóloga Cristina Maslach presentados públicamente en el Congreso Anual de la Asociación de Psicología (1976), refiriéndose a una situación de sobrecarga emocional cada vez más frecuente entre los trabajadores de servicios humanos, que después de meses o años de dedicación terminaban “quemándose”. Junto con su colega Susan Jackson estructuraron este síntoma como un proceso de estrés crónico por contacto, en el cual dimensionaron tres grandes aspectos:

• Cansancio emocional • Despersonalización

• Sensación de falta de realización profesional. [5] [10] [14]

El cansancio emocional resulta perceptible cuando la persona siente que le queda poco por entregar a los demás. Pueden aparecer sentimientos de impotencia, desesperación, depresión, cólera, impaciencia, irritabilidad, aumento de la tensión y los conflictos, y falta de cordialidad, consideración y cortesía. También pueden aparecer signos físicos y síntomas como hipoactividad, cansancio crónico, astenia, abatimiento, aumento de la vulnerabilidad a las enfermedades, cefaleas frecuentes, náuseas, tensión

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muscular, dorsalgia, diversas dolencias somáticas y trastornos del sueño. [1] [4] [10] [15]

La despersonalización causa un sentimiento de alienación respecto a los demás. Se pasa a tener una visión negativa de los otros, y aquellos a los que antes se cuidaba o con quienes se solía trabajar resultan ahora desagradables. Por ejemplo, la inmersión en el trabajo de oficina y la abreviación de las citas permite evitar a las demás personas. En general, se desarrollan actitudes negativas hacia los demás, hacia si mismo, hacia el trabajo y hacia la vida en general. [1] [4] [10] [15]

La falta de realización personal describe la sensación de que se ha logrado muy poco y de que lo realizado no ha valido la pena. Esto puede ser verdadero en algunos casos, pero en otros las actitudes negativas hacen que se pierda la capacidad de autoevaluarse y de evaluar los resultados del trabajo. [1] [4] [10] [15] El desarrollo de estos procesos es gradual; comienza con niveles excesivos y prolongados de estrés laboral. Este estrés genera sobrecarga en el trabajador  (sensación de tensión, irritabilidad y cansancio). [10] [16]

Este síndrome se encuentra entre los riesgos psicosociales emergentes de la actividad laboral y al abordar su definición es importante subrayar que esta patología debe ser utilizada como una forma de acoso psicosocial en el trabajo. Es una situación en la que el trabajador se ve desbordado y se percibe impotente para hacer frente a los problemas que le genera su entorno laboral, en especial, su entorno social. Las personas se sienten desgastadas y agotadas por la percepción continua de presión en su trabajo. [9] [11] [17]

Este tipo de acoso psicosocial es diferente al acoso psicológico; aquí, en el síndrome de quemarse por el trabajo, el trabajador no es el foco de presión

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psicológica de uno o varios miembros del grupo al que pertenece con la complicidad del resto, ni es objeto de conductas hostiles y carentes de toda ética hacia su persona. Tampoco se genera una situación de conflicto asimétrico, pues el trabajador tiene poder sobre la otra parte (habitualmente el cliente de la organización), y emplea este poder para defenderse de la presión a la que se siente sometido debido a las exigencias o demandas de los clientes. [11] [17]

Las consecuencias de utilizar ese poder, a menudo en forma de respuestas de despersonalización y cinismo, constituyen el deterioro de la calidad de servicio de la organización y el malestar del profesional por los sentimientos de culpa y de fracaso que le genera su comportamiento. [17]

Causas organizativas del estrés laboral.

Es evidente que los problemas de adaptación al trabajo pueden crear conflictos internos a los individuos, que con frecuencia adoptan la forma de estrés y tensión en el puesto. En el ámbito organizacional este concepto (estrés laboral) se refiere a la relación que tienen las personas ante características amenazantes del ambiente que las rodea; Esto puede indicar una incompatible adecuación entre los individuos y un medio que les impone demandas excesivas o en el cual no están bien preparados para manejar la situación. [9] [10] [17]

Según el Instituto Nacional de Salud y Seguridad en el Trabajo de los Estados Unidos; Centro Colaborador de la OMS en materia de salud ocupacional, las condiciones de trabajo pueden comprender toda una serie de factores causantes de estrés:

a) Mal diseño de las tareas, lo que implica una gran carga de trabajo, pausas poco frecuentes, jornadas laborales largas y trabajo por turnos, tareas agitadas

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y rutinarias de poco contenido, subempleo de los trabajadores, y escasa sensación de control del trabajo. [2][18][19]

b) Estilo de gestión poco transparente, que impide la participación de los trabajadores en la adopción de decisiones y trae consigo una organización deficiente del trabajo y la falta de políticas favorables a la familia en la empresa. [2][18] [[19]

c) Inquietud relacionada con las perspectivas de carrera, lo que abarca entre otras cosas la inseguridad laboral, la imposibilidad de progresar o ascender, la falta de reconocimiento, y la introducción de cambios súbitos para los cuales los trabajadores no están preparados. [2][14] [18] [19]

d) Relaciones interpersonales forzadas, que generalmente son indicio del deterioro del entorno social y de falta de apoyo, comunicación y ayuda por  parte de los supervisores y los compañeros de trabajo; inequidad de los superiores, relaciones poco cooperativas, falta de apoyo social, excesivas críticas. [2] [10] [18] [[19]

e) Tareas contradictorias o imprecisas: demasiada responsabilidad, viajes constantes, demasiados trabajos a la vez; las necesidades de cada persona varían en cuanto a la transparencia de las funciones. [2] [10] [18] [19]

f) Entorno de trabajo peligroso o desagradable; por ejemplo hacinamiento, ruido excesivo o contaminación del aire, o puestos de trabajo ergonómicamente deficientes, que traen como consecuencia problemas de salud. [2] [10] [18] [19]

g) variables organizacionales y situación de la empresa: políticas de incentivos y promociones, rigidez y falta de flexibilidad, supervisión estricta, etc. [2] [10] [18] [19]

Cualquier condición de trabajo puede causar estrés, dependiendo de la reacción del empleado a ella. Por ejemplo, un trabajador aceptara un nuevo

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procedimiento de trabajo y experimentara escaso o nulo conocimiento del mismo, mientras otro experimentara una presión abrumadora de la misma tarea. Parte de la diferencia radica en la experiencia, perspectiva general y expectativas de cada empleado (todos los cuales son factores internos). [5] [10] [18] [19]

Desarrollo y etapas del síndrome de burnout fases evolutivas.

En 1980 Chernis, quien es uno de los primeros autores que enfatiza la importancia del trabajo, como antecedente, en la aparición del Burnout, propone que el mismo se desarrolla de forma continua en el tiempo: “es un proceso en el que las actitudes y las conductas de los profesionales cambian de forma negativa en respuesta al estrés. [7] [20]

Fases:

1. Fase de estrés laboral. Ocurre un desajuste entre las demandas laborales y los recursos tantos humanos como materiales, hay un exceso de demandas y una escasez de recursos, lo que ocasiona una situación de estrés. [20]

2. Fase de exceso o sobreesfuerzo. El sujeto trata de dar una respuesta emocional al desajuste al que esta sometido, realizando un sobreesfuerzo, que motiva la aparición de síntomas emocionales como ansiedad, fatiga, irritabilidad, tensión y también signos o síntomas laborales tales como la aparición de conductas egoístas, alineación laboral, perdida del altruismo e idealismo, disminución o perdida de las metas labores y falta de responsabilidad en su trabajo. [20]

3. Fase de enfrentamiento defensivo. Hay cambio de actitudes y conductas empleadas por el individuo para defenderse de las tensiones a las que se ve sometido, así el sujeto aparecerá emocionalmente distanciado, con deseos o fantasías de cambio de trabajo, niveles elevados de ausentismo laboral y actividades cínicas y despreciativas con relación a los usuarios. Suele culpar a los demás como responsables y causantes de sus problemas. [20]

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Según Samuel H. Klarreist y Edelwich y Broddky (De Dios Franco, 1988) el Burnout es un proceso que se desarrolla en cuatro fases: Primer estadío: Idealismo Entusiasta. Segundo estadío: Estancamiento. Tercer estadío: Frustración. Cuatro estadío: apatía. [20]

Niveles de Burnout. Teniendo en cuenta que la agresividad y la hostilidad van ganando terreno en las relaciones interpersonales:

Nivel 0: Aparecen síntomas premonitorios como la hiperactividad, se topan

de trabajo, se involucran excesivamente, trabajan más horas sin cobrarlas, sienten que nunca tienen tiempo, manifiestan sentimientos de desengaño. [21]

Nivel 1: Falta de ganas de ir a trabajar, malestar inespecíficos, contracturas,

cefaleas, cansancio. Preguntándose concretamente qué es lo que le pasa, la respuesta es “no me siento bien”. [21]

Nivel 2: Cada vez se ve con más claridad que le molesta el trabajo y en

particular relaciones con el entorno laboral. Al principio “con los pacientes todo bien”, “son los familiares, la administración, los sindicalistas, etc., etc. Puede generarse sensación de persecución (“todos están en contra mío”), o de haber  llegado al límite y no poder dar más de sí mismo, nada resulta suficiente, se incrementa el ausentismo, se fantasea o se solicita el traslado a otro puesto y se incrementa la rotación. [21]

Nivel 3: Disminución evidente en la capacidad y el rendimiento laboral.

Pueden comenzar a aparecer enfermedades psicosomáticas (alergias, psoriasis, traumatismos, hipertensión, cuadros de acidez o ulcerosos, etc.). En esta etapa se comienza la automeditación, que al principio tiene efecto placebo pero luego requiere de mayor dosis. En este nivel se ha verificado el comienzo de la ingesta alcohólica. No suele acudirse a ayuda profesional, en todo caso apenas a una consulta “de pasillo” con algún colega”. [21]

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Nivel 4: Esta etapa se caracteriza por el alcoholismo, tabaquismo

aumentado, trastornos importantes del apetito y la ingesta, drogadicción con fármacos diversos, intentos de suicidio (en cualquiera de sus formas). Hay una incapacidad para relajarse dentro o fuera del trabajo, se tiende a adoptar  conductas de riesgo y a jugar con los límites (velocidad al manejar, comportamientos agresivos y/o provocadores, aumento de conductas y reacciones violentas, fantasías de revanchismo, perjuicio, etc.). El ausentismo es marcado, suelen profundizarse cuatro previos o aparecer enfermedades graves tales como cáncer, accidentes cardiovasculares, etc. Durante esta etapa, generalmente ha fracasado el intento de cambio de puesto o se ha avanzado en una rotación improductiva y sin resultados, un recurso habitual en la tendencia a abandonar el trabajo y distintas maniobras, intencionales o no, para hacerse echar. [21]

Otros aspectos característicos son:

A. Progreso insidioso, su aparición no es súbita, sino que emerge de forma paulatina, larvada, incluso con aumento progresivo de la severidad. Es difícil prever cuándo se va a producir, va y viene, no es lineal y va oscilando con intensidad variable dentro de una misma persona, con días de claridad y otros oscuros. Más bien es un proceso cíclico, que puede repetirse varias veces a lo largo del tiempo, de forma que una persona puede experimentar los tres componentes varias veces en diferentes épocas de su vida y en el mismo o en diferente trabajo. A menudo es difícil establecer hasta qué punto se padece concretamente este síndrome, o se está atravesando una mala reactiva a una ambiente progresivamente más adverso más el desgaste propio de la profesión. [22]

B. Siempre inicialmente tiende a negarse, ya que el trasfondo de fracaso profesional y personal está al acecho defensivamente e impide que se concientice y asuma como tal. A menudo son los compañeros más próximos los que primero nota los cambios y sacan el tema o preguntan qué es lo que le está pasando. [22]

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C. A partir de un contexto de reversibilidad, sobre todo en las tres primeras etapas, hay luego una fase irreversible que alcanza a un 5% al 10% de los médicos, donde el síndrome adquiere tan virulencia que resulta irreversible y hoy por hoy la única solución es el abandono de la asistencia. Sea de comienzo abrupto e insidioso, el proceso no siempre es lineal aunque si progresivo, una mente humana no se rinde ante el burnout (ni ante nada) sin luchar, en muchas ocasiones el curso del síndrome se ve interrumpido en apariencia por excesos de euforias, omnipotencia, trabajo y simpatía incluso en exceso. [22]

Perfil de riesgo:

Ciertas personalidades padecen un riesgo mayor de sufrir Burnout, hay que recalcar que estos factores de riesgo no son la causa del Burnout, ni directa ni indirectamente.

Se tiene que tener en cuenta que:

 La personalidad no es la causa del Burnout.  Modificarla no lo curará.

 No hay manera de cambiar profundamente una personalidad innata. Se

puede ayudar a que sea más adaptable, más flexible, menos incómoda; pero lo que es cambiarla, es imposible. [14] [16] [22]

Rasgos más característicos:

A. Perfil reactivo: Una de las características personales que incrementa la posibilidad de padecer Burnout es el llamado “perfil reactivo”. Algunas personas se caracterizan por la necesidad de obtener compensaciones de forma inmediata. Estas recompensa suelen ser básicamente de índole afectiva, pero también económicas, profesionales, de prestigio social, de autoestima o de cualquier otro tipo. [22] [23] [24]

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Los pacientes reactivos se caracterizan por sufrir más decepciones, frustraciones, no sólo en el ámbito laboral, sino casi en todos los órdenes de la vida. Y las frustraciones repetidas e intensas generan ansiedad y estrés, que debilitan las defensas de las psique frente al burnout y otras enfermedades. [22] [23] [24]

B. Perfeccionismo: preocuparse por detalles o preocuparse por cualquier cosa supone una cierta tensión Psicológica que desgasta y que suman a otros factores, pueden originar estrés laboral. Y este a su vez, una de las causas principales del burnout. [22] [23] [24]

Se generará frustración si al ser perfeccionista y nuestro entorno laboral no nos permite cumplir con las tareas cotidianas. Si las circunstancias impiden trabajar  según el grado de perfeccionismo de la personalidad y esto produce estrés, angustia o pura y simple incomodidad se puede: Cambiar las circunstancias. Cambiar la actitud de perfeccionismo y adaptarla a la vida cotidiana. Cambiar  de trabajo. [22] [23] [24]

C. Vocación y altruismo: Quien estudia Medicina con ideales humanistas o soñando ser feliz ejerciendo esta carrera, es posible que posea un nivel muy alto de expectativas, que fácilmente puedan verse defraudadas entre la realidad del trabajo cotidiano y de la naturaleza un tanto desagradecida de los pacientes. Las expectativas excesivas y los ideales desconectados de la realidad suelen provocar una actividad compulsiva y agotadora, que cesará bruscamente dejando al sujeto exhausto y con el burnout a punto de iniciarse. [22] [23] [24]

D. Personalidad responsable: si el sentimiento de responsabilidad es demasiado elevado, sea por causas objetivas o porque es así la personalidad, puede generarse angustia o estrés. Hay cargos en los que la responsabilidad es, desde todo los puntos de vista, muy grande. De un pequeño error quirúrgico puede derivarse graves secuelas e incluso la muerte; no experimentar este tipo

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de responsabilidad seria inhumano. Si no podemos disminuir de forma objetiva nuestra responsabilidad y ésta nos daña, hemos de transformar la manera que tenemos de vida. [22] [23] [24]

Origen y consecuencias del síndrome.

El síndrome de quemarse por el trabajo tiene su origen en las relaciones interpersonales que se establecen entre los miembros de la organización y sus clientes. Es una respuesta al estrés laboral crónico, que se desarrolla cuando fallan las estrategias de afrontamiento que la persona utiliza para manejar las situaciones de estrés. Es una experiencia subjetiva de carácter negativo compuesta por cogniciones, emociones y actitudes negativas hacia el trabajo y hacia el propio rol profesional (Gil Monte y Peiró, 1997). [14]

Como consecuencia de estas respuestas aparece una serie de disfunciones conductuales, psicológicas y fisiológicas que van a tener repercusiones nocivas para las personas y para la organización. Es un proceso que se desarrolla de manera progresiva debido a la utilización de estrategias de afrontamiento poco funcionales con las que los profesionales intentan autoprotegerse del estrés laboral generado por sus relaciones con los clientes de la organización y, en menor medida por sus relaciones con la organización. El síndrome ha sido descrito principalmente en los profesionales de las organizaciones de servicios de enfermería, médicos, maestros, funcionarios de prisiones, profesores, policías, trabajadores sociales, entre otros, que trabajan en contacto directo con pacientes, alumnos, presos, indigentes. [14] [24]

Científicamente la explicación del mecanismo a través del cual se desarrolla el síndrome es que a causa del estrés se activa una alarma en el cerebro y éste responde preparando al organismo para emprender acciones defensivas. El sistema nervioso se activa y se liberan hormonas que agudizan los sentidos, aceleran el pulso, aumentan la capacidad inspiratoria y tensionan los músculos. Esta respuesta, denominada a veces de atacar o huir, está preprogramada

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biológicamente. La reacción ayuda al individuo a defenderse en situaciones de peligro y es parecida en todas las personas. Sin embargo, es necesario añadir  que lo que es estresante para una persona no siempre lo es también para otra. Los episodios de estrés poco frecuentes o de corta duración no representan un riesgo importante. [5]

Sin embargo, cuando las situaciones estresantes siguen sin resolverse durante mucho tiempo, el organismo se mantiene en un estado de activación constante que aumenta su ritmo de deterioro. Por último, cuando el sistema inmunitario del organismo se ve seriamente comprometido, sobreviene la fatiga y se producen lesiones. En consecuencia, aumenta el riesgo de aparición de traumatismos y enfermedades. [5]

Consecuencias para la salud: las enfermedades gástricas, la cefalea, las alteraciones del sueño y del estado de ánimo, la depresión y las relaciones perturbadoras con la familia, los amigos y/o los compañeros de trabajo se encuentran entre los primeros síntomas de estrés. Al mismo tiempo, el trabajador puede volverse vulnerable a las enfermedades infecciosas. También se presentan los característicos comportamientos evasivos, cuando las personas sometidas a un estrés constante optan por tomar algún tipo de comprimidos (analgésicos, somníferos y otros medicamentos de venta con receta, algunos de ellos muy peligrosos si se automedican), fumar, ingerir  alcohol o consumir drogas. Las personas pueden habituarse a consumir esas sustancias dado su poder adictivo, y si no las tienen al alcance aumenta su estado de ansiedad y, con ello, el grado de estrés. [5] [24]

Este comportamiento puede acarrear finalmente otras consecuencias negativas, como el aumento del absentismo y la disminución del rendimiento laboral. Se han obtenido datos indicativos de que el estrés laboral prolongado está asociado a diferentes tipos de afecciones crónicas, entre ellas enfermedades cardiovasculares y reumáticas y trastornos psicológicos. [5] [24] [25]

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Estrés y desempeño laboral.

El estrés puede ser dañino o benéfico para el desempeño laboral, dependiendo de su nivel. Cuando no hay depresión tampoco hay retos laborales y el desempeño tiende a ser bajo. A medida que el estrés se incrementa, el desempeño tiende a elevarse, debido a que este ayuda a una persona a ocupar sus recursos para cubrir sus requerimientos de trabajo. El estrés constructivo es sano estimulo que alienta a los empleados a responder a desafíos. Finalmente, la presión alcanza un nivel que corresponde aproximadamente a la capacidad máxima de desempeño diario de una persona. En este punto el estrés adicional no tiende a producir nuevas mejoras y por el contrario si es excesivo, se convierte en una fuerza destructiva. [26]

El desempeño comienza a descender en algún punto, ya que el estrés excesivo interfiere en el desempeño. Un empleado en estas condiciones pierde la capacidad de manejo, se vuelve incapaz de tomar decisiones y exhibe una conducta errática. Si la presión aumenta hasta un punto de inflexión, el desempeño será de cero, el empleado sufrirá una descompensación, se enfermara al punto de no poder presentarse a trabajar, será despedido, renunciara o se negara a trabajar para no tener que enfrentarse nuevamente al problema. [26]

Métodos de manejo del estrés.

Tanto las organizaciones como los individuos les preocupan enormemente el estrés y sus efectos. En el intento de manejar este problema, disponen de tres opciones: prevenirla o controlarla, escapar de ella o aprender a adaptarse a ella. Las organizaciones pueden perseguir el mejoramiento de las habilidades administrativas de comunicación, la delegación de autoridad a los empleados

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por medio de la participación, el rediseño de funciones a fin de que sean más satisfactorias o la instrumentación de programas de desarrollo organizacional. Estos pasos se dirigen a la reducción o eliminación de agentes de estrés para los empleados. Algunos pueden escapar a el mediante la solicitud de transferencias de puestos, la búsqueda de un nuevo empleo, la aceptación de retiro anticipado o la adquisición de habilidades de asertividad que les permitan afrontar el agente estrés. También existen varios métodos para enfrentarlo, los que pueden incluir: [27]

Apoyo social.

Algunas personas experimentan estrés por sentirse excluidas de su medio; carece de relaciones interpersonales cálidas. Los individuos de gran ambición y una intensa necesidad de independencia pueden ser incapaces de desarrollar  estrechos vínculos con amigos y colegas. Para alcanzar éxito, muchas veces sacrifican la satisfacción de sus necesidades sociales. Su falta de lazos sociales puede resultar en ira, angustia y soledad, todo lo cual le produce estrés.

Un poderoso antídoto contra estos problemas consiste en el apoyo social en el trabajo. Las investigaciones indican que cuando los empleados cuentan con al menos una persona que les brinde apoyo social (especialmente emocional), experimentan menos estrés. [27]

Relajación.

La respuesta de relajación supone una tranquila y concentrada reflexión interior  con objeto de procurar al organismo descanso físico y emocional. Esto permite que los individuos se distancien momentáneamente de condiciones estresantes y reduzcan sus síntomas.

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La práctica de una respuesta de relajación simple equivale a hacer un receso en el trabajo. Implica apenas un par de minutos y puede ser útil poco antes o después de un encuentro tenso. [27]

Biorretroalimentación.

Mediante la cual personas bajo orientación medica aprende, con base en la retroalimentación instrumental, a influir en sus síntomas de estrés, como aceleramiento del ritmo cardiaco o dolores de cabeza severo. [27]

Ausencias sabáticas.

Mientras que la relajación y la Biorretroalimentación son métodos para el enfrentamiento del estrés, en ocasiones resulta más sensato alejarse temporalmente de ellas. [27]

Bienestar personal.

Los centros de bienestar empresarial pueden incluir la detección de enfermedades, la educación sobre salud y la existencia de centros de acondicionamiento físico. Los especialistas de la salud pueden recomendar  prácticas para el aliento de cambios en el estilo de vida, como regulación de la respiración, relajación muscular, fantasías positivas, el control de la alimentación y el ejercicio, lo que permite a los empleados un mejor uso de potencial.

Es preferible un método preventivo para la reducción de las causad del estrés, aunque los métodos de enfrentamiento pueden ayudar a los empleados a adaptarse a agentes del estrés más allá de su control directo. [27]

Estrategias de intervención y prevención

No hay ninguna estrategia simple, capaz de prevenir o tratar el síndrome de burnout. Se utilizan modelos complementarios que tratan al individuo, al grupo social y a la administración. [16] [20]

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En el ámbito personal, se han utilizado técnicas de afrontamiento de estrés (entrenamiento en solución de problemas, el entrenamiento en la asertividad, y entrenamiento para el manejo eficaz del tiempo) y ensayo conductual. En este sentido se enfatiza la idea de que se pueden aumentar las posibilidades de afrontamiento efectivo a través tanto de las propias percepciones del problema en cuestión, cuanto del grado de seguridad percibido en las propias capacidades. Pueden utilizarse también técnicas de entrenamiento en relajación y autocontrol. [16] [20]

Otras formas de abordar la tarea de prevención/intervención es el desarrollo en la organización de asesoramiento de carrera. Con ellas se trata de ayudar al individuo a examinar y ser más consciente de sus objetivos, intereses, recursos y debilidades. De hecho los profesionales con más éxito en la superación del burnout parecen desarrollar antes este instinto de carrera: saber que les gusta más y que hacer mejor, resulta un factor clave en las decisiones a tomar. [16] [20] Es fundamental la orientación a los nuevos profesionales que empiezan la carrera, pues suelen presentar una negación parcial del riesgo que padecen debido a la inexperiencia y al optimismo de controlar la situación. Sería interesante para estos profesionales contar con programas de entrenamiento frente al estrés, ya desde su pregrado. [16] [20]

En todos los casos es fundamental establecer cursos de formación continuada, mejora de recursos instrumentales y aumentar la competencia psicosocial del profesional. [16] [20]

Son así mismo importantes las relaciones interpersonales y la mejora del soporte social entre compañeros y superiores.

Por último, a escala institucional deberá fomentarse el soporte real al profesional afectado, constituyendo grupos de expertos capaces de ofrecer la ayuda necesaria. [16] [20]

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Diagnóstico y medida del síndrome de burnout.

Los instrumentos de medida de este síndrome se basan en la evaluación de la disminución o pérdida de recursos emocionales. Es importante además destacar que esta entidad clínica no se concibe como una variable dicotomizada, que está ausente o presente, sino que está presente con un alto, moderado, o bajo grado intensidad. [16] [28]

Dada la dificultad para comprender el síndrome han sido varios los intentos para elaborar un medio o instrumento para evaluar todos los aspectos relacionados con este. El instrumento más utilizado es la escala de Maslach (Maslach Burnout Inventory) y es el que nosotros utilizamos en nuestra investigación, por ser el instrumento de mayor aceptación en el ámbito internacional dentro de la comunidad científica dada su comprobada sustentación científica, alta consistencia interna fiabilidad. [16] [28]

El Maslach Burnout Inventory (MBI) de Maslach y Jackson (1986) en su versión valida al español para los profesionales sanitarios en un inventario de 22 ítems, en los que se plantea al sujeto una serie de enunciados sobre sus sentimientos y pensamientos con relación a diversos aspectos de su interacción continua con el trabajo y su desempeño habitual. El sujeto ha de contestar a cada enunciado a partir de la pregunta, ¿Con que frecuencia siente usted esto?, mediante una escala tipo Likert de siete opciones desde nunca hasta diariamente. En la versión original era preciso completar dos veces el inventario, ya que al individuo se le hacia una segunda pregunta ¿Con que intensidad siente usted esto?, puesto que el instrumento media la frecuencia y la intensidad, sin embargo en la versión del 1986 no se presenta la pregunta acerca de la intensidad, porque las autoras consideran que no habían encontrado correlaciones altas entre ambas dimensiones de evaluación, mientas que la frecuencias si se mantiene. [16] [28] [29]

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El inventario se divide en tres escalas, cada una de las cuales miden las tres dimensiones que se suponen configuran el burnout: Cansancio Emocional (9 ítems), Despersonalización (5 ítems), y Reducida Realización Personal (8 ítems), y de cada una de estas escalas se obtiene una puntuación baja, media o alta (que coincide con los tres tercios en los que se distribuye la población normativa) que permite caracterizar la mayor o menor frecuencia de burnout. Además las autoras ofrecen las diversas puntuaciones de corte para cada una de las profesiones evaluadas: profesores, asistentes sociales, médicos, profesionales de salud mental, y del grupo de “otras profesiones”. [16[28] [29]

Para interpretar las puntuaciones conviene decir que tanto Cansancio Emocional (CE) como Despersonalización (DE) apunta a un mayor estrés ocupacional, mientas que la escala Realización Personal (RP) tiene una incidencia inversa en el síndrome (ya que una mayor puntuación apoya la existencia de un menor estrés). En concreto altas puntuaciones en las subescalas de Cansancio emocional y Despersonalización y bajas puntuaciones en la subescala de Realización personal son reflejo de un alto grado de Burnout. Un grado medio es reflejo de puntuaciones medias entre las tres subescalas. [29]

La presencia de baja puntuaciones en las subescala de Cansancio Emocional y Despersonalización y altas puntuaciones en la escala de Realización Personal son indicativas de bajo grado de Burnout o que no existe Burnout. [28] [30]

Validación del CBB

El MBI (Maslach Burnout Inventory) es el instrumento más utilizado para la evaluación del Burnout y además es el que ha facilitado la investigación sistemática sobre la teoría desde su publicación en 1981, pues es exclusivo

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para la evaluación del síndrome de Burnout sin que tenga en su cuenta los elementos, antecedentes y los factores consecuentes del proceso.

Si bien se hace referencia al MBI como un instrumento básico para la evaluación del Burnout, debido a la experiencia adquirida con éste y a la necesidad de establecer estudios comparativo y epidemiológicos parece necesario el desarrollo de otros instrumentos complementarios que traten de desarrollar otros aspectos del Burnout como antecedentes y consecuencias que junto con el Síndrome puedan ayudar a la elaboración de programas y políticas de prevención y de intervención.

Por lo que se propuso al CBB (Cuestionario Breve del Burnout) como instrumento para la evaluación del proceso de Burnout, su objetivo no es el de evaluar específicamente las dimensiones del Burnout, sino de obtener una evaluación global del mismo, así como los antecedentes y consecuencias del síndrome.

Al CBB se le ha sometido a diferentes análisis con el fin de confirmar su validez convergente global con el MBI, así como otros tipos de análisis psicométricos. ] Los resultados encontrados avalan la utilización del CBB para la evaluación global de elementos presentes en el proceso de Burnout, específicamente de los factores organizacionales, antecedentes del síndrome y de los efectos y consecuencias subsiguientes al mismo. La validez convergente global de la escala de Burnout del CBB con el MBI es alta y claramente significativa. [30]

VII. DISEÑO METODOLÓGICO.

Tipo de estudio:

El presente estudio es descriptivo, de corte transversal en el período : junio-septiembre del 2010.

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Área de estudio:

Corresponde a los centros de salud del área urbana de la ciudad de León: Mantica Berio, Perla María Norori y Félix Pedro Picado (Sutiava).

Población en estudio:

Estuvo constituida por 186 trabajadores de los cuales 90 son médicos, y 96 enfermeras de los centros de Salud: Mantica Berio, Perla María Norori y Félix Pedro Picado (Sutiava) de la ciudad de León.

Participantes: se determinó que participaran todos los trabajadores que estuviesen activamente trabajando durante la recolección de información. Sin embargo, sólo participaron 63 médicos y 87 del personal de enfermería que constituyó un 82 %.

Criterios de inclusión de los participantes:

- Ser médico general, especialista y enfermera(o) profesional, (licenciadas y/o auxiliar)

- Experiencia laboral mayor de 1 año.

- Encontrarse activamente laborando en el período de recolección de datos;

- Participación voluntaria.

Recolección de datos.

Cuestionario: La información se recolecto a partir del “Cuestionario Breve de Burnout” (CBB), el que ha sido realizado en base al Inventario de Burnout de Maslach (1982), modificado para su aplicación en países hispanoparlantes por  Bernardo Moreno. Los datos se recogieron a través de la visita a los 3 centros de salud antes mencionados, previo a esto se solicito la autorización del

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responsable del Sistema Local de Atención Integral en Salud (SILAIS-León), posteriormente se les explico a los participantes, las generalidades del estudio y las técnicas e instrumentos a utilizar.

Este instrumento consta de varias preguntas introductorias con datos generales, y explora tres variables fundamentales: el Síndrome de Burnout (SBO), las Causas del Burnout (CBO) y las Consecuencias del Burnout (CON). 1- El Síndrome de Burnout (SBO), a su vez consta de tres subvariables que concuerdan con el modelo de Maslach y Jackson, y contienen tres proposiciones cada una:

Cansancio Emocional: 1, 7, 15; Despersonalización: 3, 11, 18; Realización Profesional: 5, 12, 19.

2. La variable Causas del Burnout (CBO), a su vez, se analiza en sus componentes: Tedio: 6, 14, 20; Características de la Tarea: 2, 10, 16; Organización, cada uno con tres proposiciones: 4, 8, 9.

3- La variable Consecuencias del Burnout (CON), no se divide en componentes; contiene tres proposiciones en total: consecuencias físicas (13), sociales (17) y psíquicas (21).El cuestionario se responde en una escala ordinal de 5 puntos (1 a 5) que expresan frecuencias crecientes de experimentar el contenido de la proposición de que se trate. Los valores mínimos y máximos posibles para cada sub variable y para la variable Consecuencia oscilan entre 3 y 15, valor que es promediado entre el número de ítems correspondientes, que es 3. El autor propuso el valor de 3 como “afectado” en la variable que se trate, y mayor de 4 como “altamente afectado”.

Los ítems 2, 4, 8, 9 y 16 correspondientes a los antecedentes del Burnout serán invertidos a la hora del procesamiento de datos, es decir que las preguntas a las que hacen referencia se calificaran con la escala invertida, o sea, si la máxima evaluación es 5, para estos ítems la máxima evaluación será 1.

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El diagnostico de Burnout se considero a partir de un punto de corte de 25, del puntaje de los elementos de burnout, o sea aquellos entrevistados con una puntuación mayor de 25 estaba afectada claramente con este síndrome. Por  otro lado, los niveles de afectación se obtubieron del total de las 21 respuestas, considerándose 3 niveles: baja afectación de 18-37 puntos; moderada de 28-52 puntos; y alta afectación un puntaje de 53 o más.

Análisis de la información:

Para el procesamiento y análisis de datos se utilizo el programa estadístico SPSS 12. Se calculo la prevalencia y se realizo un análisis descriptivo, bivariado. Los datos se someterieron a prueba de Chi cuadrado para las variables predictoras para determinar su significancia. Los resultados se presentaron en gráficos para tener una mejor comprensión.

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Variables Concepto Escala Medición

Edad  Número de años

cumplidos desde el nacimiento 20-34 35-49 50-69 Mayor de 60 CBB

Sexo Fenotipo que distingue

al hombre de la mujer 

Masculino. Femenino

 Años de ejercicio  profesional 

Dícese del tiempo laboral en ejercicio de la profesión u oficio Menos de 1 año. De 1 a 5 años. De 5 a 10 años. De 10 años a más. Profesión Actividad o desempeño laboral de la persona Tipo de contrato Médico general y especialista. Enfermera: Licenciada, profesional y auxiliar. Fijo Temporal. Síndrome de Burnout  • Cansancio emocional  • Despersonalización • Realización Personal  Respuesta al estrés laboral que experimentan los profesionales que están en contacto directo con diferentes personas Puntaje=3 afectado Puntaje > de 4 altamente afectado

 Antecedentes del Burnout:

• Tedio • Organización • Características de la tarea Pauta o circunstancias que preceden al desencadenamiento de un factor  Puntaje=3 afectado Puntaje > de 4 altamente afectado

Consecuencias del Burnout:

• Psíquicas • Físicas • Sociales Aplíquese a daño o repercusión originada por un factor  desencadenante Puntaje=3 afectado Puntaje > de 4 altamente afectado

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CBB: Cuestionario Breve de Burnout.

IX.Resultados.

Se encuestaron un total de 150 participantes de la muestra seleccionada de 186, con un déficit de 36 personas, justificando su no participación debido a

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que algunos no se encontraban al momento de realizar el estudio y otros sencillamente porque no deseaban participar en el mismo.

La prevalencia del S. Burnout encontrada en el presente estudio es de 34%, manifestándose un nivel global alto de afectación de Burnout del 66%.

El 37% son médicos generales, 5% médicos especialistas con un total de 42%, 30% auxiliar, 9% profesional, 19% licenciados mostrándose que estos grupos tienen más de 11 años de ejercicio profesional, con un grado alto de Burnout (47%) .Dentro de las cusas encontradas en relación al S.B se destacan la falta de organización con un 48% , Con respecto a las dimensiones del S.B se destaca la falta de realización con un alto porcentaje del 49% y las consecuencias manifestadas en relación al Síndrome de Burnout son las afectaciones Psicosociales con un 43%.(Véase tabla 4 y 5)

Grafico2. Distribución del porcentaje de los rangos de Años del Ejercicio Profesional

En el grafico numero 1, se muestra que del 100% de las personas que participaron en la encuesta los rangos de oscilan: de 23 a 29 años representando un 11%, de 30 a 40 años un 41% y de 41 años en adelante representa un 48%.

Gráficos.

A. DATOS SOCIO DEMOGRÁFICOS

Grafico 1. Distribución del porcentaje de los rangos de edades de los trabajadores de los centros de Salud. (n= 150).

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Grafico 3. Distribución del porcentaje de los rangos de Años de Servicio en el mismo Centro de Salud.

El grafico 2, muestra los años de ejercer la profesión en los servicios de salud destacándose con 47% los que han trabajado de 11 a 20 años, seguido los que tienen más de 20 años con un 28% y con un porcentaje más bajo los que han trabajado de 5 a 10 años, con un 18%, seguido de los que han trabajado de 1 a 4 años con un 7%.

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B. DIMENSIONES DEL BURNOUT.

El grafico 3, se observa el porcentaje de los rangos de años de servicio profesional en el mismo centro de salud predominando el 47% con más de 10 años de laborar, seguido del 30% que tienen de laborar de 1 a 4 años y el 23% que tiene de 5 a 10 años.

En el grafico 4, muestra presencia de las dimensiones del Síndrome de Burnout mostrando la falta de realización personal un 49%, seguido de la despersonalización con un 41% y cansancio emocional con 40%

Grafico 4. Distribución del porcentaje de los trabajadores “Afectados” y “No Afectados” de los Centros de Salud por el Burnout. (n= 150).

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Grafico 5. Distribución del porcentaje de los trabajadores “Afectados”y “No Afectados” de los Centros de Salud por las causas organizacionales

El grafico 5, muestra las causas organizacionales relacionadas con el S. Burnout destacándose la organización en un 48, seguido por un 43 % la carga laboral, y el tedio con un 38 %.

D. CONSECUENCIAS DEL BURNOUT.

Grafico 6. Distribución del porcentaje de los trabajadores “Afectados” y “No Afectados” de los Centros de Salud por las consecuencias del Burnout.

El grafico 6, muestra las consecuencias del Síndrome de Burnout en donde hay una mayor afectación el área Psicológica con un 43%, seguida el área Física con unos 34% y menos afectados el área social con un 28%

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X.DISCUSION DE RESULTADOS:

Es conocido, que el síndrome de burnout se da sobre todo en personas que trabajan con personas y que los profesionales de la salud son los más propensos a desarrollarlo (Maslach, 1981). (1)

En este estudio, todas las personas a las que se aplico la encuesta laboran para Instituciones de Servicios de Salud y la prevalencia encontrada en ellos según la Escala que evalúa el síndrome de burnout es moderada (34 %) si se comparan con las reportadas en otros estudios como el de la Universidad de Guadalajara México que refiere una prevalencia ente un 56 y 57 % (12), entre los estudiantes de postgrado del departamento de salud pública; O el de la Universidad nacional de argentina que presenta cifras entre un 72 y 73% en los profesionales de la salud (médicos y enfermeras) (9),

El porcentaje global del burnout fue 6 % nivel bajo, 31 % nivel moderado y 66 % nivel alto , lo que se encuentra por encima de la mayoría de los reportes de la literatura (2, 7, , 8, 17, 22, 29 ) ; sin embargo, es necesario tener en cuenta que la

población de médicos y enfermeras tiene más factores de riesgo para el desarrollo de esta patología, relacionado con la vinculación laboral y el

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desgaste profesional de instauración progresiva a lo largo de varios años de desempeño laboral exigente y estresante. Es comprensible, entonces, el hallazgo de una alta prevalencia (34%), que si bien no iguala otros reportes, es importante para intervenciones a nivel de Bienestar de la salud ocupacional del personal en estudio y de medición de posibles riesgos laborales futuros.

Este estudio muestra que 80% de la población afectada por Burnout son las mujeres. En varios estudios sobre el Burnout igual se ha encontrado una prevalencia alta en mujeres debido al doble rol que ejercen, como el estudio efectuado en pediatras de los hospitales generales de buenos aires Argentina, en el 2006, expresa que se han descrito factores de riesgo para desarrollar el SB, entre los cuales se encuentran personas jóvenes, del sexo femenino, solteros o sin pareja estable, mayores turnos laborales y rasgos de personalidad tales como personas idealistas, optimistas, con expectativas altruistas elevadas, deseo de prestigio y mayores ingresos económicos (13). Lo anterior, concuerda con este trabajo en relación con el sexo femenino, el ser  soltero, y trabajar más turnos laborales.

De todas las dimensiones estudiadas del Burnout, la que se presenta con mayor intensidad corresponde a la “falta de realización personal” en ambos grupos de trabajadores de la salud lo cual traduce que nuestra población estudiada es una población que dista de creer que ha cumplido o está cumpliendo sus metas personales y profesionales, representando de esta manera una de las expresiones más comunes del síndrome; Esto difiere con los datos reflejados por algunos estudios como el estudio de la universidad Nacional autónoma de Nicaragua, cuya dimensión mostrada mayormente es la despersonalización en médicos del Hospital Escuela Oscar Danilo Rosales Arguello (HEODRA)(2), y el de la Universidad Nacional Autónoma de Argentina que presentó la puntuación más elevada en la despersonalización.(13)

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Por otro lado al no presentar este estudio asociación entre el SB y las variables socio-demográficas y laborales, concuerda a lo reportado por el estudio sobre la prevalencia del Burnout en los médicos del Área Sanitaria de Talavera de la Reina en el 2003, que indica: “Los resultados del estudio están en la línea de los publicados, en el sentido de que las variables sociodemográficas se correlacionan escasamente con el grado de desgaste profesional” (17).

El número de horas de actividad laboral a la semana no marcó diferencia, ya que es la misma para el 80 % del personal de estudio. Se encontró asociación estadística entre relaciones interpersonales con el equipo de trabajo y síndrome de Burnout, grado de agotamiento emocional y grado de realización personal. Lo cual concuerda con los resultados de diversas investigaciones que han demostrado que cuanto menos positivo es el clima laboral y las relaciones entre los compañeros, mayor es el estrés con que los sujetos perciben el trabajo (5-13).

Dentro de las causas organizacionales implicadas en el desarrollo del síndrome de burnout encontradas en el estudio la organización del trabajo (48 %) y la carga laboral (43 %) son las de mayor importancia, reflejando así la relación que tienen las personas ante características amenazantes del ambiente que las rodea; Esto puede indicar una incompatible adecuación entre los individuos y un medio que les impone demandas excesivas o en el cual no están bien preparados para manejar la situación, por otro lado también puede indicar un mal diseño de las tareas, lo que implica una gran carga de trabajo, pausas poco frecuentes, jornadas laborales largas y tareas agitadas y rutinarias.

En referencia a las consecuencias del Burnout, casi todos los grupos manifiestan repercusiones psicológicas (43 %), similar a los datos encontrados en el estudio de Estrés asistencial en los servicios de salud de la universidad Autónoma de Madrid (16), seguidos de un porcentaje no compartido de

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consecuencias físicas 34 % y sociales 28 %, considerando el origen de todo ello multifactorial dado por las condiciones de demanda del área.

El síndrome de desgaste profesional se encuentra entre los riesgos psicosociales emergentes de la actividad laboral y se está convirtiendo hoy en un problema de salud pública en los profesionales de la salud y si los prestadores de este servicio se sienten maltratados o están exhaustos, es lógico pensar que, al final, quien pierde es la sociedad. En consecuencia, se debería considerar el bienestar de los médicos, y en general de todas las profesiones de la salud, como una prioridad social; Dado que los médicos y enfermeras están expuestos al estrés y al agotamiento que les generan los retos que enfrentan durante su trabajo.

XI. CONCLUSIONES:

-La prevalencia del síndrome de burnout en el personal de estudio fue de 34 %. -La mayoría de encuestados tenían un alto grado de afectación del síndrome de Burnout encontrándose más marcado en los profesionales con mayor año de antigüedad de trabajo.

-La dimensión del Burnout que más se marcó fue la falta de realización personal.

-Los factores organizacionales de mayor trascendencia en la génesis del Síndrome fueron: Organización del trabajo y Características de la tarea. -Las repercusiones más marcadas del síndrome de Burnout fueron las de aspecto psicológico, seguido por las repercusiones sociales y físicas

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XII. RECOMENDACIONES. Para el personal de estudio:

-Durante la etapa formativa, se debería buscar tener una visión realista de la futura ocupación, mediante la realización de prácticas y evitando formarse expectativas exageradas que frustrarán al profesional.

-Es necesario revisar su capacidad de adaptación y, por tanto, su salud

personal, como forma de garantizar la calidad de la atención en salud que van a brindar.

-Practicar técnicas de relajación y tomar pequeños descansos durante la  jornada; Esto previene el desarrollo del síndrome de quemarse por el trabajo,

siendo necesarios el entrenamiento en la solución de los problemas y el manejo eficaz del tiempo.

Para el ministerio de salud:

-Sugerimos la expansión de la planilla de trabajadores que logre equilibrar la demanda oferta (disminución de carga laboral).

-Inclusión de programas de promoción que incentiven y motiven al trabajador  (estudios, cursos, becas).

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-Recomendamos la rotación continua de los trabajadores por l os diferentes servicios para evitar la monotonía y fatiga de la tarea.

- Limitar a un máximo la agenda de atención de pacientes (Tiempo adecuado por pacientes: 10 min. como mínimo)

.

-Minimizar la burocracia con mejora en la disponibilidad de recursos materiales de capacitación y mejorando la remuneración.

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XIII. BIBLIOGRAFIA

1. Bertolote, J. y Fleischmann, A. (2002). Desgaste del personal. Red mundial de la salud ocupacional. Departamento de Salud Mental y Dependencia de Sustancias .Organización Mundial de la Salud, Ginebra, Suiza.

2. Aragón Paredes M., Morazán Pereira D., Pérez Montiel R. (2008)

Síndrome de Burnout en médicos y personal de enfermería del Hospital Escuela “Oscar Danilo Rosales Argüello”, León, 2007. Departamento de Psicología, Facultad de Ciencias Médicas, Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León). Universitas, Volumen 2, León, Nicaragua.

3. Pérez M., Lechuga E., Artículo original, Síndrome de Burnout en estudiantes de internado del Hospital Universidad del Norte, España (2006).

4. Gil Monte Pedro. Doctor en filosofía y Profesor Titular de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones Facultad de Psicología. Artículo El síndrome de quemarse por el trabajo (síndrome de burnout): aproximaciones teóricas para su explicación y recomendaciones para la intervención. Publicado el 25 de julio de 2001 Universidad de Valencia, Valencia- España.

5. Gil Monte P., Peira, J. Revistas anales, Perspectivas teóricas y modelos interpretativos para el estudio del síndrome de quemarse por el trabajo universidad de Murcia España, 2005.

6. Escobar María Elena. Dra; Síndrome de burnout: Trabajos que queman, Universidad de California, Davis, Irvine, Los Ángeles. Publicado en Boletines Consumer eroski, 2008.

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