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Ritual Maestro Memphis

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Orden Masónica del Rito

Fuente única, Autentica y Regular

Rito Antiguo y Primitivo

LITURGIA DEL GRADO III

Autorizado por Dr. Octavio Augusto Neira Pavón,95º

Soberano Gran Conservador del Rito de Memphis

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LOGIA SIMBÓLICA LITURGIA DEL GRADO III

MAESTRO

El tercer grado es el coronamiento de la iniciación en la Francmasonería. En él se da a conocer el complemento histórico de la Orden, y la parte simbólica que ha servido de velo a la iniciación actual.

Este grado admite los estudios filosóficos y teológicos más elevados, y muy especialmente los de las ciencias físicas y ocultas que tratan de la transformación de los cuerpos y de la inmortalidad del alma. Da la clave de los símbolos masónicos y de los mitos poéticos y religiosos de los tiempos antiguos y modernos y completa por último la iniciación antigua.

En el grado de Aprendiz se procede por pruebas y por interrogaciones, a fin de conocer los sentimientos y el carácter del neófito.

En el grado de Compañero, se emplea la vía de la instrucción para enseñarle a conocerse a sí mismo y a resolver las principales cuestiones del orden físico y moral que puedan turbar su espíritu. En el grado de Maestro se pasa ya a las consecuencias y se habla al alma y al corazón; la experiencia sirve de guía, se desarrolla el cuadro de las miserias humanas, se ve claramente la causa que las produce y el modo de remediarlas deja de ser ya un secreto. Entonces el masón comprende perfectamente, que no ha nacido para enseñar solamente, sino que también para ser bueno, valeroso y magnánimo. Ve que la ciencia por si sola no produciría más que autómatas más o menos hábiles, más o menos peligrosos quizá, y que sólo la virtud es la que verdaderamente crea a los hombres.

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En los venerados misterios de la antigüedad la Exaltación era el símbolo de la inmortalidad del alma.

Se les llamaba “Maestros” a los presidentes o gobernantes de los colegios de arquitectos sagrados y obreros dionisiacos. Los colegios de constructores fundados por Muma Pompilio tomaron el nombre para la tercera iniciación de sus obreros, del mismo modo que lo hacían en la antigua tradición egipcia. Los gremios medievales tomaron la misma escala de iniciación, y el grado de maestro correspondía al grupo de “patronos” dirigidos por el Maestro Arquitecto (Venerable Maestro).

Para ser maestro es necesario conocer perfectamente el Delta y sus propiedades, como así mismo, la creación, el desarrollo, la perfección y la unidad de esencia, de sustancia y de naturaleza, cuyo origen es el mismo Delta, principio de todas las manifestaciones; por lo que es necesario que esté firmemente resuelto a poner en práctica todas aquellas virtudes fundamentales, sin las cuales ni el hombre ni la Sociedad, pueden aspirar nunca al bienestar y a la felicidad.

El maestro debe apoyo y sabios consejos a todos sus hermanos, como se lo recuerda incesantemente uno de los cinco puntos de perfección; y por último, no debe olvidar nunca que a los ojos de los iniciados, y especialmente de los compañeros y aprendices, se halla revestido con los atributos que el Supremo Arquitecto del Universo concedió a Salomón.

SOPORTES VISUALES Maestro

GUANTES

Los guantes blancos en la Cámara del Medio, representan la pureza de los actos, y que la conciencia del Maestro está libre de pensamientos viles.

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MANDIL

En el tercer grado es de piel blanca, bordeada de tafetán azul, con la baveta o pectoral abatida. El reverso será de color negro, para las ocasiones de duelo o luto y estará decorado con una calavera y dos tibias cruzadas, rodeadas por 7 lágrimas blancas. El Mandil tiene la función protectora de absorber las manchas de toda substancia que no sería bien recibida sobre la persona; máxime sobre el lugar de la vida correspondiente a los genitales. El significado específico del mandil decorado es que, quién se lo pone, anuncia el ofrecimiento de uno mismo ante el Espíritu al que se cree servir.

CAPÍTULO I

DECORACIÓN DE LA LOGIA DE MAESTRO

El local de la Logia estará tapizado en negro, las mesas de los oficiales estarán cubiertas de tejido del mismo color.

El altar de Oriente, el sillón del Venerable Maestro y el dosel, estarán igualmente tapizados en negro, con galones y franjas en plata o seda blanca, así como las mesas de los Vigilantes.

Se colocarán sobre la tapicería tres cabezas de calavera en blanco, o en plata, pintadas o bordadas, reposando sobre dos tibias cruzadas del mismo color, con nueve lágrimas en oro, o pintadas de amarillo, alrededor de cada cabeza. Una de las cabezas estará situada en el centro de la pared meridional, la otra, frente a ésta, en la pared septentrional , y la tercera estará en la pared oriental, por debajo del dosel y un poco más elevada, con estas palabras pintadas en dorado o amarillo, de forma que puedan ser leídas por el candidato a pesar de la oscuridad reinante en el local:

PENSAD EN LA MUERTE

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A Oriente, y por delante del dosel, está suspendido un cartel luminoso llevando escrito, sobre un fondo negro, la palabra PRUDENCIA, en letras blancas.

El tapiz, o cuadro, de la Logia de Maestro, de un tamaño proporcionado al local, está extendido sobre el suelo, aproximadamente en el centro del apartamento, y delante del altar de Oriente. Representa un «cuadrado largo» o rectángulo rodeado de una orla semejante a la del tapiz de los grados precedentes. En el centro de este «cuadrado largo>> está pintado un ataúd acompañado de ochenta y una lágrimas en color amarillo, o doradas. En los extremos del ataúd están dibujados, del lado de la cabeza, hacia Occidente, una escuadra: y del lado de los pies, hacia Oriente, un compás abierto en escuadra, con la cumbre hacia Oriente. Al lado de la escuadra en el ángulo sur está pintada la plancha de trazar. Sobre el ataúd están pintados, del lado de Occidente, en color blanco o plata, una cabeza de calavera reposando sobre dos huesos cruzados, y del lado de Oriente, una rama verde de acacia. En el centro, entre la calavera y la rama de acacia, estará dibujada un lámina de oro triangular sobre la que estarán grabadas las letras Alfa y Omega.

En la parte baja del tapiz, hacia Occidente, está la escalera del Templo, formada por siete peldaños semicirculares, dividida en tres partes, como en los grados precedentes, por las cifras: 3, 5, 7.

Alrededor del tapiz, en los ángulos nordeste, noroeste y suroeste, hay tres grandes candelabros pintados o tapizados en negro, llevando cada uno de ellos tres grandes velas dispuestas en triángulo, lo que hará un total de nueve luces.

Por encima del tapiz, en el lugar en el que está pintado el ataúd, se situará los días de recepción un pequeño colchón negro delgado y estrecho, con un almohadón del mismo color. Se situará también un paño blanco manchado de color sangre, y un pequeño aro para sujetar el paño a fin de facilitar la respiración del Hermano que debe figurar el cadáver de Hiram, y del recipiendario cuando sea tumbado. El colchón estará cubierto con una tela negra bordeada de blanco y atravesada por una gran cruz blanca con los cuatro brazos iguales, prolongándose hasta los bordes. Una rama espinosa de acacia estará pintada o bordada en color verde en el ángulo formado por los brazos de la cruz del Mediodía y del Oriente"'.

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Se tendrá también una rama espinosa de acacia, natural o artificial, que estará situada en el suelo al pie del féretro, al Oriente, para ser puesta por el Venerable Maestro sobre el recipiendario, en el momento prescrito.

Se situarán sobre el tapiz, a Occidente, a Mediodía y al Norte, tres cilindros de papel o cartón, con los que el candidato será golpeado ligeramente sobre la espalda cuando haga los tres pasos de Maestro, por los Hermanos que habrán recibido la orden del Venerable Maestro.

Sobre el altar de Oriente y las mesas de los Vigilantes debe haber los utensilios masónicos habituales como en los grados precedentes (candelabro de tres brazos, escuadra y compás, Biblia, etcétera).

CAPÍTULO Il

ILUMINACIÓN DE LA LOGIA DE MAESTRO

La Logia de Maestro está iluminada por el candelabro de tres brazos sobre el altar de Oriente ; por nueve gruesas velas o llamas sobre los tres candelabros alrededor del tapiz; y por las tres luces que están sobre las mesas de los Vigilantes y del Hermano Secretario, lo que hace un total de quince luces.

Independientemente de estas luces, el apartamento estará iluminado a discreción por un número indeterminado de luces, proporcionado a la extensión del local, que no tienen ninguna relación con el trabajo masónico a realizar. Deben ser apagadas poco antes de la introducción del recipiendario en la Logia, y se volverán a encender cuando sea levantado del féretro.

Habrá también dos tarrinas provistas de alcohol, con sus tapas para apagar la llama cuando no sean necesarias; una estará situada delante del mausoleo de Occidente, y la otra al extremo del tapiz del lado de Oriente.

Se dispondrá además del número necesario de tubos o cilindros, de cartón o hierro, para ocultar cada una de las luces de orden de la Logia; y también un número conveniente de bastoncillos o cañas

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provistos de apagador y mecha encerada para apagar y encender sin ruido ni confusión las velas del apartamento.

CAPITULO III

VESTIMENTA DE LOS HERMANOS

Todos los Hermanos deben ir vestidos de negro, o cubiertos por una capa de duelo, con el sombrero abatido sobre la cabeza, guantes blancos, la espada en el costado, y el mandil, que es de piel blanca, bordeada de tafetán azul, con la parte superior o pectoral abatida. Los Hermanos sirvientes que tienen el grado de Maestro llevan sobre esta parte una roseta, también azul.

Los Hermanos de los diferentes grados estarán también decorados por los cordones y joyas de sus cargos y grados en la Orden, en el caso de que éstos sean superiores a los de Maestro"'.

CAPITULO IV

LUGAR DE LOS HERMANOS EN LA LOGIA Los oficiales de la Logia y dignatarios de la Orden, y todos los demás Hermanos, estarán situados en Logia de Maestro como en los dos primeros grados.

Los Hermanos sirvientes son para la guarda de las puertas en el exterior y de los accesos. Les está prohibido entrar en Logia bajo ningún pretexto, desde que el trabajo se abre, sin orden del Venerable Maestro, de los Vigilantes o del Maestro de Ceremonias. Los Maestros más nuevos hacen la guarda en el interior de la Logia.

CAPITULO V CAMARA DE REFLEXION

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Esta Cámara está dispuesta como para los grados de Aprendiz y Compañero. Sobre la mesa se situarán:

1: La Biblia. 2: Una campanilla.

3: Papel y pluma o bolígrafo.

4: Una cabeza de calavera reposando sobre dos tibias cruzadas, sin inscripción.

5: Un manuscrito del Resumen de la Regla masónica, de la que el recipiendario ha debido ocuparse seriamente desde su recepción en la Orden, sobre la cubierta se leerá, por debajo del título, en gruesos carácteres, la invitación que está descrita en los detalles y formas en el cuadro al final de este capítulo.

6. Dos planchas recubriéndose, ligadas la una sobre la otra, como en los grados precedentes. La primera contiene, además de las tres cuestiones preparatorias de la Orden, las tres máximas que el Venerable Maestro ha dado en cada viaje en el grado de Aprendiz y en el grado de Compañero. La segunda plancha, que estará, cubierta por la primera y que, como en los grados precedentes, no debe ser descubierta más que por el Hermano Preparador cuando deje al candidato, como se dice más adelante , contiene las lecciones de la Prudencia.

DETALLES Y FORMAS DE LAS PLANCHAS PRESENTADAS AL CANDIDATO EN LA CAMARA DE REFLEXION

-Cartón puesto sobre la mesa, representando una cabeza de calavera en color plata o blanco sobre fondo negro, sin inscripción.

-Resumen de la Regla Masónica.

-Primera plancha de las dos que se recubren.

-Segunda plancha, que estará cubierta por la primera, y que el Hermano Preparador debe descubrir al dejar al candidato.

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CAPÍTULO VI

FUNCIONES DEL HERMANO PADRINO 0 PROPONENTE El Hermano que ha propuesto al candidato para el tercer grado, y que ha sido aceptado o nombrado por la Logia para servirle de Padrino, debe conducirle a la Cámara de Reflexión, al menos una hora antes de la indicada para el comienzo de los trabajos.

El candidato debe ir vestido de Compañero y llevar su espada. El Hermano Proponente pone primeramente ante sus ojos el Resumen de la Regla Masónica, y la plancha en la que están las cuestiones preparatorias y las máximas. Le presentará a continuación una hoja de papel advirtiéndole que debe de escribir en ella su nombre, apellidos, edad, lugar de nacimiento, domicilio o residencia ordinaria, religión y su estado civil , y después de hacerle una corta exhortación, le anunciará que va a hacerse de nuevo garante por él ante la Orden y ante la Logia. Finalmente, se ajustará en esta circunstancia a lo que está prescrito en los deberes y funciones del proponente en los rituales de los grados precedentes.

Al retirarse, cerrará la puerta con llave, y situará un Hermano sirviente para guardar los accesos.

(El candidato debe llevar también su sombrero, pero no debe cubrirse.)

CAPITULO VII

FUNCIONES DEL HERMANO PREPARADOR

El Hermano que habrá sido encargado por el Venerable Maestro para examinar y preparar al candidato, se informará por el Hermano Padrino si el recipiendario ha estado solo durante un tiempo conveniente en la Cámara de Reflexión, y después de haber recibido la orden del Venerable Maestro, se dirigirá junto al candidato alrededor de media hora antes del comienzo de los trabajos, con el sombrero en la cabeza, la espada en el costado, y el mandil de su grado , sin ninguna otra vestimenta masónica. Llevará con él el ritual, o el cuaderno extracto del ritual, que debe de seguir para la

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preparación del candidato, como sigue: Abordando al candidato, le saluda y le dice:

H:. Prep.: - Hermano Compañero, las cuestiones que os fueron propuestas en esta soledad antes de vuestra recepción en la Orden, las máximas que os fueron enseñadas en vuestros viajes misteriosos, la Justicia que os fue mostrada como debiendo ser vuestra única regia, las instrucciones que habéis recibido, la invitación que se os hizo en el grado,de Compañero, a dedicaros constantemente al estudio de vos mismo para conocer la naturaleza de vuestro ser, sus relaciones y su destino para desvelar vuestras inclinaciones, opiniones, hábitos, y regularlas por la Templanza; todas las precauciones que la Orden se ha tomado en el deseo de dirigiros, han debido ser suficientes como para producir en vos las nociones justas sobre el verdadero fin de la Francmasonería y sobre el camino que puede dirigiros a él.

El Hermano Preparador sigue:

H:. Prep:.-Os presentáis hoy para ser elevado al grado de Maestro.

Pero,¿podríais probar que habéis hecho la tarea de los Aprendices y cumplido los deberes de los Compañeros?

Señalándole el cuaderno de la Regla Masónica que está sobre la mesa:

H:. Prep:.-¿Habéis meditado seriamente esta Regia? ¿La habéis

aplicado sobre vos mismo mediante la práctica constante de los medios que ella indica? Si no hubiérais hecho este trabajo absolutamente necesario, ¿qué cualidades aduciríais para obtener el grado que solicitáis?

>>Vuestros Hermanos van a ser muy pronto vuestros jueces. Están dispuestos en este momento para formar la Logia y elevaros al rango de Maestro, si sois digno de ello. Pero, por grande que sea su indulgencia, si vuestra petición es temeraria, os prevengo que será rechazada y que, en tal caso, no podríamos admitirla sin perjudica ros a vos y sin faltar a la Orden. Debéis sufrir, pues, un examen riguroso. Seréis severamente probado por los

Maestros, pues todo Compañero les es sospechoso, y vos lo sois en particular. El Venerable Maestro me ha enviado para que os prevenga de todo ello, y la Logia espera el informe que debo darle. Hacedme conocer lo que pensáis, lo que hasta ahora habéis hecho como Masón, y el resultado de vuestros trabajos.

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El Hermano Preparador escuchará con aire complaciente y fraternal, las respuestas delcandidato, sin interrumpirle. Si hubiera escrito durante su retiro algunas reflexiones, el Hermano Preparador las remitirá al Venerable Maestro, cuando haga su informe, a fin de que el Venerable Maestro dé la orden al Hermano Secretario de reservarlas para que sirvan de base para el avance del candidato, pero nunca serán comunicadas a la Logia.

El Hermano Preparador examinará a continuación al candidato sobre las partes esenciales de los grados de Aprendiz y de Compañero, tanto sobre el ceremonial como sobre las diferentes instrucciones alegóricas y morales, tanto para instruirle como para conocer el trabajo que ha hecho para descubrirlas. Le dará sucintamente las advertencias, consejos y explicaciones que sean necesarias de acuerdo con las circunstancias, exhortándole a la perseverancia, a la confianza, al amor por los deberes y virtudes masónicas.

Finalmente, descubriendo la segunda plancha, que estaba oculta por la primera, le dirá:

H.: Prep.: - Hermano Compañero, si queréis llegar a ser un Maestro

completo, recibid aquí las lecciones de la Prudencia. Meditad atentamente lo que exigen de vos.

Inmediatamente se retirará y cerrará la puerta con llave. Irá a dar al Venerable Maestro un informe provisional, y le entregará la hoja sobre la que el candidato habrá escrito su nombre, apellidos, edad, etcétera, y las reflexiones que haya podido escribir.

N. B. Copias de la hoja con los datos del candidato serán entregadas a los Hermanos Vigilantes y al Hermano Introductor.

CAPÍTULO XII

APERTURA E ILUMINACIÓN DE ORDEN DE LA LOGIA DE MAESTRO

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El Venerable Maestro toma la vela de la izquierda del candelabro de tres brazos, y va a alumbrar, por el mediodía, las seis velas que aún no lo estaban de los tres grandes candelabros del tapiz. Vuelve a su lugar por el Norte. Estando de retorno en su lugar y de pie, bate un golpe:

V:. M. : *

que es repetido por los dos Vigilantes:

ler V.: * 2º V.: *

V:. M.: - Hermano Primer Vigilante, ¿cuál es el motivo que nos ha

reunido para esta Logia de Maestros?

ler V.: -Hermano Segundo Vigilante, ¿cuál es el motivo que nos ha

reunido para esta Logia de Maestros?

2º V.: -Es el deseo de aprender a trazar con justas proporciones los

planos para la construcción del Templo Masónico.

ler V.: -Venerable Maestro, es el deseo de aprender a trazar con justas

proporciones los planos para la construcción del Templo Masónico.

V:. M.: -¿Cómo podremos lograrlo?

2º V:. -Venerable Maestro, mediante el auxilio del Gran Arquitecto

del Universo, por el conocimiento de Jakim, de Boaz, y de la letra G que se halla en el centro de la Estrella Llameante.

V.:M.: -¿Cómo podremos adquirir este conocimiento?

ler V.: -Venerable Maestro, por el estudio profundo de nosotros

mismos y de la naturaleza, detestando el vicio y practicando la virtud.

V.: M.: -Hermano Primer Vigilante, puesto que un fin tan noble nos

reúne, haced anunciar a los Hermanos que voy a abrir la Logia de Maestros.

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ler V.: -Hermano Segundo Vigilante, anunciad a los Hermanos que el

Venerable Maestro va a abrir la Logia de Maestros.

2º V.: -Hermanos míos, os anuncio de parte del Venerable Maestro

que va a abrir la Logia de Maestros.

V.: M.: -Hermanos míos, ayudadme todos a abrir la Logia de

Maestros.

ler V.: -Hermanos míos, ayudemos todos al Venerable Maestro a

abrir la Logia de Maestros.

2º V.: -Hermanos míos, ayudemos todos al Venerable Maestro a abrir

la Logia de Maestros.

V:. M.: -Uníos a mi, Hermanos.

El Venerable Maestro y todos los Hermanos con él, hacen dos veces seguidas el signo enterodel grado de Maestro, después de esto los Hermanos se ponen en el segundo tiempo del signo, que es el signo de orden en Logia. El Venerable Maestro abre la Logia de Maestro mediante la batería de nueve golpes, por tres veces tres, diciendo:

V:. M.: -Abro, pues, la Logia de Maestros.

A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo * * - * en el nombre de la Orden * * - * y por los poderes que de ella he recibido. * * - *

Los Vigilantes repiten en silencio la batería de nueve golpes por tres veces tres:

ler V. : * * - * ; * * - * ; * * - * 2º V.: * * - * ; * * - * ; * * - *

V:. M:. -Hermanos Vigilantes, anunciad a los Hermanos que la Logia

de Maestros está abierta.

1 er V.: -Hermanos míos, os anuncio de parte del Venerable Maestro

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2º V.: -Hermanos míos, os anuncio de parte del Venerable Maestro

que la Logia de Maestros está abierta.

V:. M.: -Poned atención, Hermanos.

El Venerable Maestro, y todos los Hermanos con él, hacen por tercera y última vez el signo entero del grado.

El Venerable Maestro pone su espada desnuda sobre la Biblia abierta por el primer capítulo del Evangelio de San Juan. Todos los Hermanos envainan las suyas en la funda.

El Venerable Maestro se sienta y dice:

V:. M.: -Invito a los Hermanos a sentarse, y prescribo en el nombre

de la Orden el más profundo silencio a todos los obreros. No se hace en Logia de Maestro ningún aplauso ni aclamación. El Venerable Maestro expone el motivo de la asamblea, y pone en deliberación los asuntos que han dado lugar a ella. No obstante, se debe evitar, en tanto que sea posible, el tratar ningún asunto de negocios o pleitos en Logia de ceremonia de Maestro. Si es para una recepción, lo anuncia como se indica en el capítulo siguiente.

CAPÍTULO XIII

PROCLAMACION PARA LA RECEPCION DE UN COMPAÑERO AL GRADO DE MAESTRO V:. M.: -Mis queridos Hermanos, el Hermano Compañero …….

[lee en el boletín que el Hermano Preparador le ha remitido: su nombre, apellidos, edad, domicilio, profesión],

profesando la religión cristiana, desea hacer nuevos progresos en la Francmasonería, y ser recibido en la clase de los Maestros. »Ha pasado su tiempo, [o bien : )

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su mérito personal le ha hecho obtener la dispensa de una parte del tiempo prescrito. “La Logia ha consentido en su avance mediante un escrutinio regular, tal como os lo confirmará la lectura del protocolo. He aquí el momento de dar vuestro consentimiento definitivo, para su recepción”

V:. M:. - Hermano Secretario, leed el protocolo del escrutinio y de

admisión al grado de Maestro del Hermano

Después de la lectura del protocolo, el Venerable Maestro dice al Hermano Preparador:

Hermano ... ... .... que habéis sido encargado del examen y preparación del candidato, hacednos conocer cuáles son sus disposiciones.

El Hermano Preparador hace someramente su informe, que termina diciendo:

Hno:. Prep.: -Por todo ello, Venerable Maestro, el candidato me ha

parecido digno de ser recibido Maestro Francmasón.

Si el candidato ha puesto algunas reflexiones por escrito, el Hermano Preparador las envía al Venerable Maestro, tal como ya se ha dicho, y el Venerable

V:. M:. las remite al Hermano Secretario, diciendo:

Que las reflexiones del candidato sean guardadas para que pueda examinarlas cuando pida su avance en la Orden.

»Hermanos míos, si juzgáis que el Hermano Compañero es digno de ser recibido en el grado de Maestro os invito a que me lo hagáis conocer en la forma acostumbrada. ¿Persistís en el consentimiento que habéis dado para su recepción?

Inmediatamente, el Venerable Maestro bate un solo golpe:

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Y todos los Hermanos dan a la vez el signo de consentimiento, extendiendo el brazo derecho hacia adelante, la mano en escuadra, la palma hacia abajo.

Si hubiera algún Hermano que se opusiera, debe levantarse y quedarse de pie sin levantar el brazo, y en este caso el Venerable Maestro se remitirá a lo que está prescrito en el ritual de primer grado.

Estando dado el consentimiento, el Venerable Maestro dice:

V.:M.: -Puesto que ninguno de vosotros se opone a su recepción, voy

a proceder a ella.

[Al Hermano Introductor]

Hermano ... ... ....que he escogido para la introducción del candidato, id a acabar su preparación de acuerdo con las leyes y usos de la Orden.

El Hermano ... ... ....su padrino, os asistirá en vuestras funciones, y una vez terminadas lo presentaréis a continuación a la Logia.

El Hermano Introductor y el Hermano Padrino van a situarse entre los dos Vigilantes, y despuésde inclinarse ante el altar de Oriente, con la mano derecha en el signo de orden de la Logia de Maestro, salen juntos para ir a cumplir sus funciones.

Entonces, el Venerable Maestro designa al último de los Hermanos Maestros recibido que debe colocase en el féretro.

Escoge a continuación un número conveniente de Hermanos para apagar las velas que están alrededor de la estancia. Estos mismos quedan encargados de encenderlas cuando reciban la orden.

Nombra al mismo tiempo a los seis Maestros que, con los dos Vigilantes y el Maestro de Ceremonias, deben hacer la guardia del féretro, designando entre éstos a los tres que el Maestro de Ceremonias dará los tres tubos de cartón con los que golpearán ligeramente sobre los hombros del candidato, cuando éste dé los tres pasos de Maestro sobre la tumba.

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Mientras que el Hermano Introductor cumple con sus funciones junto al candidato, el Venerable Maestro hace leer, para la instrucción de los Hermanos, los artículos del ritual que conciernen a los deberes y funciones del Hermano Proponente, la preparación y la introducción del candidato, y las reglas que deben ser observadas en Logia por los Hermanos en general durante la ceremonial". Todo ello cesa cuando el Hermano Padrino anuncia la próxima llegada del candidato a la puerta de la Logia.

(El V:. M:. recordará en particular la manera de formar la Logia , así como el manejo de la espada en el momento del juramento ).

CAPÍTULO XIV

FUNCIONES DEL HERMANO INTRODUCTOR JUNTO AL CANDIDATO

El Hermano Introductor y el Hermano Padrino van juntos en busca del candidato, estando vestidos masónicamente. El primero lleva la espada desnuda en la mano, y lo aborda con un aire grave y serio. Saludándole, le dice:

Hno:. lntr.: - Hermano Compañero, el informe que se acaba de rendir

en Logia respecto de vuestros progresos y, en especial, sobre vuestro deseo, conforme habéis testimoniado, de perfeccionaros entre los Maestros, ha sido causa de que la propia Logia me enviara a vos para comprobar de nuevo si persistís en tan noble propósito.

¿Estáis dispuesto, pues, a someteros a las pruebas por las que debe pasar todo Compañero antes de ser recibido Maestro, al objeto de demotrar su inocencia, su valor y la sinceridad de sus deseos?

El candidato responde. ………..

Hno:. lntr.: - ¡Hermano! Sólo aquel que no ha permitido que el vicio

penetre en su corazón sabe someterse, sin temor, a las más duras pruebas, ya que de ellas sale aún más puro y más virtuoso. Pero el hombre de alma corrompida manifiesta ante ellas su vergüenza y

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temor al ridículo, ya que en ellas ve únicamente la humillación porque le acomete el tormento de los remordimientos.

Después de una pequeña pausa, continúa:

Hno.: lntr.: - Puesto que no teméis ser probado para obtener el rango

de Maestro, preparaos para este trabajo, renunciando desde este momento y sin reservas a todas aquellas cosas en las que los hombres depositan tan a menudo su confianza.

Le pide su sombrero y su espada, y, recibiéndolos de sus manos, le dice:

Hno.: lntr.:- Que vuestra frente aparezca descubierta ante vuestros

jueces, y que no os quede para vuestra defensa ante ellos más que vuestra inocencia y vuestras virtudes.

Entrega el sombrero y la espada al Hermano Padrino, quien los lleva a la Logia, donde, habiendo llegado, y situándose entre los Vigilantes, anuncia al Venerable Maestro la próxima llegada del candidato, yéndose a continuación a depositar el sombrero y la espada a los pies del altar de Oriente, al lado del Venerable Maestro.

El Hermano Introductor, habiendo quedado solo con el candidato, le hace ponerse su mandil de Compañero, atando los cordones por detrás de forma que el mandil pueda serle fácilmente quitado.

A continuación le dice:

Hno.: lntr.: - Hermano mío, he aquí el instante en el que debéis ser

introducido en la Logia de Maestros. La tristeza reina en su asamblea, pues un gran crimen ha sido cometido por unos Compañeros, y los culpables no han sido todavía descubiertos. Si no tenéis nada que reprocharos, venid valerosamente conmigo, tened la firmeza de un hombre justo y la calma del inocente. Pero que el candor salga por vuestra boca y que la sinceridad anide en vuestro corazón, si quereis salir airoso de la pruebas que necesariamente vais a sufrir. No temáis nada, Hermano mío. ¿Queréis seguirme?

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Habiendo respondido afirmativamente el candidato, el Hermano Introductor le dice:

Hno:. lntr.: -Venid pues, y no olvidéis nunca que ya desde vuestro

primer paso la Orden exigió de vos confianza y sumisión.

Le toma la mano izquierda con su mano derecha, y le lleva a pasos libres a la puerta de la Logia, donde lo anuncia mediante la batería del grado de Compañero, situando al candidato de forma que tenga la espalda contra la puerta.

El Hermano Sirviente que estaba de guardia a la puerta de la Cámara de Reflexión ha debido ir por delante hasta el vestíbulo de la Logia para evitar en su camino a los que pudieran encontrarse en él fortuitamente, o recomendarles el más profundo silencio.

El Hermano Introductor, así como en los otros grados, no deberá dejar al candidato hasta el momento en el que, habiendo sido reconocido por sus Hermanos, haya trabajado como Maestro.

CAPITULO XV

EL CANDIDATO, A LA PUERTA DE LA LOGIA

El Hermano Introductor anuncia al candidato a la puerta de la Logia mediante la batería del grado de Compañero por dos veces tres golpes:

Hno:. lntr.: * * - * ; * * - *

El Segundo Vigilante dice al Primer Vigilante, el cual lo repetirá al Venerable Maestro:

2º V.: -Hermano Primer Vigilante, han llamado a la puerta de la Logia

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1 er V.: -Venerable Maestro, han llamado a la puerta de la Logia en

Compañero.

V:. M.: -Hermano Primer Vigilante, decid al Hermano Segundo

Vigilante que mire a ver quién es.

ler V.: -Hermano Segundo Vigilante, mirad quién es.

El Segundo Vigilante, habiendo recibido la orden, va a golpear a su vez por dos veces tres golpes:

2º V.: * * - * ; * * - *

Abre seguidamente la puerta diciendo:

2º V.: -Quién es el que ha llamado así?

Hno:. lntr.: -Es un Hermano Francmasón Compañero que pide ser

recibido Maestro.

El Segundo Vigilante, habiendo cerrado la puerta, repite la respuesta al Primer Vigilante, quien la pasa al Venerable Maestro, lo que será observado igualmente para las tres cuestiones de Orden siguientes.

2:. V.: -Hermano Primer Vigilante, es un Hermano Francmasón

Compañero que pide ser recibido Maestro

ler V.: -Venerable Maestro, es un Hermano Francmasón Compañero

que pide ser recibido Maestro.

V.: M.: -Hermano Primer Vigilante, ¿cuál es su nombre, apellidos,

edad, lugar de su domicilio, y su religión?

ler V.: -Hermano Segundo Vigilante, ¿cuál es su nombre, apellidos,

edad,lugar de su domicilio, y su religión? El Segundo Vigilante abre la puerta y dice:

2:. V.: -¿Cuál es su nombre, apellidos, edad, lugar de su domicilio, y

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El candidato responde él mismo a todas estas preguntas; el Hermano Introductor rectificará, si hay necesidad, sus respuestas.

El Segundo Vigilante, habiendo cerrado la puerta, va a repetir al Primer Vigilante las respuestas que ha recibido, y éste se las da al Venerable Maestro:

2.:V.: -Hermano Primer Vigilante, se llama.... ... ... tiene ... años,

su residencia es ... ... ... y profesa la religión ...

ler V.: -Venerable Maestro, se llama ...

tiene ... años,

su residencia es ... ... ... y profesa la religión ...

V.: M.: -Hermano Primer Vigilante, cuál es su nombre y edad en la

Orden? ¿Sobre qué ha trabajado, y en qué parte ha hecho su trabajo?

ler V.: -Hermano Segundo Vigilante, ¿cuál es su nombre y edad en la

Orden? ¿Sobre qué ha trabajado, y en qué parte ha hecho su trabajo? El Segundo Vigilante abre la puerta y dice:

2º V.: -¿Cuál es su nombre y edad en la Orden? ¿Sobre qué ha

trabajado, y en qué parte ha hecho su trabajo?

Hno:. lntr.: -Su nombre es Gíbelim; tiene cinco años cumplidos; ha

trabajado en la segunda parte del Pórtico; ha pulido la piedra bruta y ha preparado sus herramientas.

El Segundo Vigilante cierra la puerta y dice:

2º V.: -Hermano Primer Vigilante, su nombre es Gibelim; tiene cinco

años cumplidos; ha trabajado en la segunda parte del Pórtico; ha pulido la piedra bruta y ha preparado sus herramientas.

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1 er V.: -Hermano Segundo Vigilante, ¿cuál es su nombre, apellidos, edad, lugar de su domicilio, y su religión?

El Segundo Vigilante abre la puerta y dice:

2º V.: -¿Cuál es su nombre, apellidos, edad, lugar de su domicilio, y su religión?

El candidato responde él mismo a todas estas preguntas; el Hermano Introductor rectificará, si hay necesidad, sus respuestas.

El Segundo Vigilante, habiendo cerrado la puerta, va a repetir al Primer Vigilante las respuestas que ha recibido, y éste se las da al Venerable Maestro:

2º V.: -Hermano Primer Vigilante, se llama.... ... ... 1

tiene ... años,

su residencia es ... ... ... y profesa la religión ……

ler V.: -Venerable Maestro, se llama ………..

tiene ... años,

su residencia es ... ... ... y profesa la religión ……..

V.: M.: -Hermano Primer Vigilante, cuál es su nombre y edad en la

Orden? ¿Sobre qué ha trabajado, y en qué parte ha hecho su trabajo?

ler V.: -Hermano Segundo Vigilante, ¿cuál es su nombre y edad en la

Orden? ¿Sobre qué ha trabajado, y en qué parte ha hecho su trabajo? El Segundo Vigilante abre la puerta y dice:

2º V.: -¿Cuál es su nombre y edad en la Orden? ¿Sobre qué ha

trabajado, y en qué parte ha hecho su trabajo?

Hno:. lntr.: -Su nombre es Gibelim; tiene cinco años cumplidos; ha trabajado en la segunda parte del Pórtico; ha pulido la piedra bruta y ha preparado sus herramientas.

(25)

2º V.: -Hermano Primer Vigilante, su nombre es Gibelim; tiene cinco

años cumplidos; ha trabajado en la segunda parte del Pórtico; ha pulido la piedra bruta y ha preparado sus herramientas.

1 er V.: -Venerable Maestro, su nombre es Gibelim; tiene cinco años

cumplidos; ha trabajado en la segunda parte del pórtico; ha pulido la piedra bruta y ha preparado sus herramientas.

V:. M.: -Hermano Primer Vigilante, ¿ha cumplido su tiempo?, ¿sus

Maestros están contentos de él? ¿Está dispuesto a sufrir sus últimas pruebas? ¿Y quién es el que responde por él ante la Logia?

1er V.: -Hermano Segundo Vigilante, ¿ha cumplido su tiempo? Sus

Maestros están contentos de él? ¿Está dispuesto a sufrir sus últimas pruebas? ¿Y quién es el que responde por él ante la Logia? El Segundo Vigilante abre la puerta y dice:

2º V.: -Hermano Introductor, ha cumplido su tiempo? ¿Sus Maestros

están contentos de él? ¿Está dispuesto a sufrir sus últimas pruebas? ¿Y quién es el que responde por él ante la Logia?

Hno.: Intr.: -Ha cumplido su tiempo; sus Maestros están contentos de

él; está dispuesto a sufrir sus últimas pruebas; y el Hermano .... ... .. responde por él.

El Segundo Vigilante cierra la puerta y dice:

2º V.: -Hermano Primer Vigilante, ha cumplido su tiempo; sus

Maestros están contentos de él; está dispuesto a sufrir sus últimas pruebas; y el Hermano .... ... ... responde por él.

1 er V.: -Venerable Maestro, ha cumplido su tiempo; sus Maestros

están contentos de él; está dispuesto a sufrir sus últimas pruebas; y el Hermano .... ... ... responde por él.

El Venerable Maestro interpela al Hermano nombrado como garante, que se levanta inmediatamente.

(26)

V.: M.: -Hermano el Compañero que se presenta para ser recibido

Maestro asegura que respondéis por él ante la Logia. Conocéis de sobras la extensión de los deberes que la Orden os impone en tal calidad, y vuestras obligaciones hacia el candidato. Decid, pues, en voz alta si respondéis por él ante la Orden y ante vuestros Hermanos.

Habiendo dado su respuesta afirmativa el Hermano garante, el Venerable Maestro dice:

V.: M.: -Hermanos míos, el Hermano ... es garante del Hermano ...Compañero. Consentís que sea introduzido para ser recibido Maestro Francmasón? Os lo pregunto por última vez.

El Venerable Maestro bate un solo golpe:

V.M. : *

para el consentimiento, que se da inmediatamente de la forma acostumbrada.

Habiendo sido dado el consentimiento, el Venerable Maestro bate un golpe de orden:

V.: M.: *

que es repetido por los dos Vigilantes.

ler V. : * 2º V. : *

Inmediatamente, todos los Hermanos van en silencio a colocarse alrededor del tapiz en el mismo orden que está indicado en los grados precedentes.

Los Vigilantes hacen tenderse sobre la figura del ataúd al más nuevo de los Maestros que habrá sido designado por el Venerable Maestro, y le cubren con el manto negro bordeado y cruzado en blanco.

Mientras que los Hermanos se sitúan, los Hermanos propuestos para la iluminación apagan las luces de la estancia. El Maestro de

(27)

Ceremonias, ayudado por sus adjuntos, oculta las nueve luces del tapiz con los cilindros o tubos. Los Vigilantes y el Secretario ocultan igualmente sus luces. El Venerable Maestro pone también cilindros en las tres luces del candelabro de tres brazos.

Conserva una única luz que será colocada en una linterna para que pueda iluminar, cuando lo precise, el Venerable Maestro para la lectura del texto histórico del grado.

El Maestro de Ceremonias alumbra las dos terrinas con alcohol, de las que una está colocada al Occidente, ante el mausoleo, y la otra en el extremo oriental del tapiz. Deben estar guarnecidas de suficiente alcohol para que puedan durar hasta que el candidato haya hecho los tres pasos sobre el féretro.

Finalmente, distribuye los tres cilindros de cartón a los tres Hermanos propuestos para hacer el uso indicado.

Estando todo convenientemente dispuesto, el Venerable Maestro bate un golpe:

V:. M.: *

que es repetido por los dos Vigilantes:

ler V .: * 2º V. : *

y dice:

V. : M.: -Hermano Primer Vigilante, puesto que el Hermano

Compañero está decidido a sufrir las pruebas necesarias, que sea introducido.

ler V. : -Hermano Segundo Vigilante, puesto que el Hermano

Compañero está decidido a sufrir las pruebas necesarias, que sea introduccido.

(28)

El Segundo Vigilante, habiendo recibido la orden del Primer Vigilante, va a golpear la puertamediante la batería de Compañero, que es repetida por el Hermano Introductor:

2º V. : * * - * ; * * - * Hno.: Intr.-.: * * - * ; * * - *

Abre inmediatamente la puerta y dice:

2º V.: -El Venerable Maestro os ordena que introduzcáis en la Logia a

este Hermano Compañero.

CAPÍTULO XVI

EL CANDIDATO ES INTRODUCIDO EN LA LOGIA

El Hermano Introductor hace entrar al candidato andando hacia atrás y dando siempre la espalda a Oriente. Lo sitúa de esta forma en Occidente, entre los dos Vigilantes.

Hno:. lntr.: -Hermano mío, armaos de coraje y de confianza.

Inmediatamente, los dos Vigilantes se sitúan delante del candidato, y le arrancan el mandil. El Segundo Vigilante le dice con un tono severo:

2º V.: -¿Sois digno de llevar esta prenda?

Después de un momento de silencio, el Venerable Maestro bate un golpe:

V.: M. : *

que es repetido por los dos Vigilantes:

(29)

2º V.: *

y dice al candidato con un tono severo:

V.:M.: -Compañero, se os ha acusado de un horrendo crimen.

¿Soisculpable? Sed sincero: la confesión y el arrepentimiento son los únicos medios para obtener la gracia. ¿Vuestra conciencia no os reprocha nada?. ¡Responded !

Habiendo respondido negativamente el candidato, el Venerable Maestro dice:

V.: M.: - Hermanos Vigilantes, probad al Compañero. Mostradle la

prueba del crimen y examinadle severamente.

El Segundo Vigilante hace girarse al candidato, el Primer Vigilante le muestra el féretro y dice:

ler V.: -Compañero, ahí, ante vuestros ojos, tenéis la prueba del

crimen.

Después de un momento de silencio, continúa:

ler V.: -Venerable Maestro, el Compañero parece conmovido por este

triste espectáculo, y nada denuncia que sea el culpable.

V.:M.: -Compañero, todo os muestra aquí nuestro justo dolor Hemos

perdido a nuestro Respetable Maestro por la perfidia de unos Compañeros. Estáis acusado de ser cómplíce de ello. ¿Tenéis algún conocimiento de este horrible complot? ¡Responded !

Habiendo respondido negativamente el candidato, el Venerable Maestro le dice:

V: . M.: -Hermano mío, la palabra de un Masón es sagrada. También,

admito la vuestra y desde este momento ya no sois culpable ante nuestros ojos. Pero no os sorprendáis de las sospechas que habíamos concebido contra vos. Tras nuestra desgracia, que sólo podemos atribuir a unos Compañeros, todos los de vuestro grado se nos han convertido en sospechosos, y vos estábais personalmente acusado.

(30)

Pero vuestra noble franqueza os ha devuelto hoy nuestra confianza. Para convenceros de ello, estamos dispuestos a asociaros a nuestros trabajos, y a revelaros los misterios que nos reúnen en este lugar de horror.

V.: M.: -No obstante, Hermano mío, deberéis ser todavía probado.

“Meditad seriamente las cosas que os serán enseñadas en este grado. Y por vuestra firmeza, docilidad, y por vuestra inteligencia, mereced el favor que la Orden quiere haceros”.

CAPITULO XVII

VIAJES DEL CANDIDATO

El Venerable Maestro bate nueve golpes por tres veces tres:

V.: M. : * * - * ; * * - * ; * * - *

que son repetidos por los Vigilantes:

ler V.: * * - * ; * * - * ; * * - * 2º V.: * * - * ; * * - * ; * * - *

Y el Venerable Maestro dice:

V:.M.: -Hermano Segundo Vigilante, que el Compañero haga con

vos, alrededor de estos tristes restos, los nueve viajes emblemáticos, los cuales podrán cumplirse en tres, si se deja guiar por vuestros consejos.

PRIMER VIAJE

El Segundo Vigilante toma con su mano derecha la izquierda del candidato, que con su manoderecha sujeta la punta de la espada del Vigilante sobre su corazón.

(31)

Van de Occidente a Oriente por el Mediodía y vuelven a Occidente por el Norte, teniendo siempre el candidato de espaldas al féretro. Cuando llegan ante la cabeza de calavera que hay en Oriente, detrás del Venerable Maestro, el Segundo Vigilante le hace pararse un instante ante esta plancha, y le dice en voz alta:

2º V.: -Hermano mío, mirad esta plancha.

Y le hace leer la inscripción.

Estando acabada la vuelta, el Segundo Vigilante hará pararse el candidato en Occidente, donde le hará saludar a Oriente, lo que se repite en cada viaje.

Entonces el Venerable Maestro bate un solo golpe:

V:.M. : *

y dice (primera máxima):

V.: M.: -Aquel que viaja por una tierra extraña nunca está tan cerca

de extraviarse como cuando prescinde de su guía, creyéndose conocedor del camino.

Después de un momento de silencio, el Venerable Maestro dice:

V.: M. : -Hermano Segundo Vigilante, hacedle realizar su segundo

viaje.

SEGUNDO VIAJE

Se hace como el precedente. El Segundo Vigilante habiendo llegado ante la cabeza decalavera, detiene al candidato frente a la plancha y le dice:

2º V. : -Aquí abajo, la vida está cerca de la muerte, y el hombre tiene

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Estando terminado el segundo viaje, el Venerable Maestro bate un solo golpe:

V. : M. : *

y dice (segunda máxima):

V. : M.: -Feliz aquel que, habiéndose estudiado a sí mismo en

profundidad, ha podido conocer sus defectos, apercibir se de su ignorancia, y ha sentido que tiene necesidad de ayuda, puesto que habrá dado ya su primer paso hacia la LUZ.

Después de un momento de silencio, dice:

V.: M.: -Hermano Segundo Vigilante, hacedle realizar su tercer viaje.

TERCER VIAJE

Se hace como el precedente. Habiendo llegado a la cabeza de la calavera, el SegundoVigilante dice al candidato:

2.: V.: -Hermano mío, el hombre no vive más que para la muerte, y sin la muerte no puede llegar a la vida.

Estando acabado el tercer viaje, el Venerable Maestro bate un golpe:

V.: M . : *

y dice (tercera máxima):

V:. M.: -Buscar con rectitud de corazón, pedir con resignación y

discernimiento, y llamar con conflanza y perseverancia ; tales son las llaves de la ciencia del sabio.

Después de un momento de silencio, dice:

V:. M.: -Hermano Segundo Vigilante, ¿el Compañero ha descubierto

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2º V.: -No, Venerable Maestro, pero ha sido dócil a mis consejos,

habiéndome dado toda su confianza.

V:. M.: -Puesto que ha sabido, como Compañero, desconfiar de sus

fuerzas, mostradle la virtud tan necesaria a los Maestros para conducirse a sí mismos, y para dirigir a los Compañeros y a los Aprendices.

El Segundo Vigilante muestra al Compañero, señalando con la punta de su espada, el cartelluminoso de la prudencia, y después de una ligera pausa, el Venerable Maestro le dice:

V.: M.: -Hermano mío, la Templanza y el amor por la Justicia no

bastan al Masón. Le es necesaria la prudencia para actuar y para regular sus propias virtudes. Es por ella que sabe discernir el fin al que debe encaminarse, y descubrir los medios para llegar a ese objetivo.

(Después de un momento de silencio:)

Después de un pequeño intervalo, el Venerable Maestro dice:

V.: M.: -Todo hombre, por el mismo hecho de su nacimiento, es ya

una víctima de la muerte. Pero el sabio ve aproximarse sin temor el instante en que la muerte le despojará de lo que le es extraño para devolverlo a sí mismo.

A continuación, el Venerable Maestro bate un golpe:

V.: M. : *

Y los dos Vigilantes hacen girar al candidato de cara a Oriente. El Venerable Maestro le dice:

V.: M.: -Hermano Compañero, ¿habéis comprendido bien las

máximas que la Orden acaba de formularos? El candidato responde.

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V.: M.: -Pero no os basta, Hermano mío, con conocer todo aquello

que puede hacernos virtuosos, es preciso, además, tener suficiente dominio sobre nosotros mismos como para vencer nuestras pasiones. ¿Estáis totalmente dispuesto a practicar todas estas cosas? !

Responded !

Habiendo respondido el candidato afirmativamente, el Venerable Maestro añade:

V.: M.: -Sed constante, Hermano mío, en esta saludable resolución.

Y,sobre todo, no la olvidéis nunca cuando vuestros deseos sean contrarios a vuestros deberes.

Después de un momento de silencio, continúa:

V.: M.: -Compañero, estábais condenado a realizar nueve viajes. Pero

vuestra inocencia, el coraje que me habéis mostrado, y vuestra confianza en la Orden en los tres viajes que acabáis de hacer, os han procurado la gracia de ser conducido a la puerta del templo. El Venerable Maestro bate un golpe:

V.: M. : *

e inmediatamente los Hermanos van en silencio a ocupar sus, lugares habituales.

Quedan solamente seis, cubiertos con una capa, alrededor del tapiz, a saber, tres en el lado del Mediodía y tresen el lado del Norte, los cuales, con el Venerable Maestro y los dos Vigilantes, completarán el número de nueve. Cuando el candidato sea derribado, y antes de la lectura del relato histórico, el Maestro de Ceremonias, para completar este número, reemplazará al Venerable Maestro.

Estando sentados el resto de Hermanos, el Venerable Maestro dice al candidato:

V.: M.: -Hermano Compañero, las pruebas por las que acabáis de

pasar, los consejos que habéis recibido, las reglas y las máximas que os han sido enseñadas, no han tenido otro objeto que el de haceros

(35)

digno de entrar en el templo cuyas puertas están prestas a abrirse ante vos.( )

V.: M. : -Vos nos parecéis ser tal como nosotros deseamos que seáis,

pero ciertamente no podemos leer en el fondo de vuestra alma, y a menudo las apariencias del hombre son engañosas. Pero, ¡tened cuidadol, la Luz que brilla en este templo lo ilumina todo, penetra por doquier, y no existe ningún hombre que pueda sustraerse a su

poderosa acción. Esta Luz no soporta a los profanos. Castiga a los curiosos, a los presuntuosos y a los indiscretos por medio de terribles remordimientos, sabiendo retirarse de toda esa caterva de hombres y abandonarlos, así, a las tinieblas de sus propias almas. Probaos pues riguro samente. Sondead vuestro corazón y mirad qué es lo que os falta para ser un Maestro perfecto. “En vuestra calidad de Compañero, habéis sido dirigido hasta el momento presente por vuestros jefes, según las instrucciones de la Orden. Pero vais a recibir muy pronto el carácter de Maestro, para que, a vuestra vez, podáis dirigir e instruir a vuestros inferiores. Pero el Maestro, Hermano mío, no instruye solamente con palabras. Es por la fuerza de su ejemplo que debe guiar a los Aprendices y a los Compañeros. ¿Os sentía capaz de dirigir, bajo estas premisas, a vuestros Hermanos? Respondedme !

Habiendo respondido el candidato de manera satisfactoria, el Venerable Maestro continúa:

V.: M.: -Cuando os presentásteis por vez primera ante la Orden, se os

admitió como al hombre que busca. Ya en el segundo grado, fuistéis reconocido como perseverante en la búsqueda de la verdad. ¿Queréis hoy convertiros en sufriente con la esperanza de descubrirla?, y, en ese caso, ¿tendréis el valor de exponeros hasta la misma muerte para defenderla? Meditad sobre vuestras fuerzas y respondedme.

Habiendo respondido el candidato de manera satisfactoria, el Venerable Maestro bate un golpe:

V.: M. : *

Que es repetido por los dos Vigilantes:

(36)

2.: V. : *

El Venerable Maestro dice:

V.: M.: -Hermanos Vigilantes, ya que se afirma en su decisión y está

dispuesto a soportar todo sufrimiento para encontrar la Luz, hacedle subir los siete peldaños del templo, mas sostenedle y no lo

abandonéis, para que pueda, por fin, llegar hasta la Cámara del Medio.

CAPITULO XVIII

EL CANDIDATO, AL PIE DE LA ESCALERA DEL TEMPLO

El Primer Vigilante, ayudado por el Segundo Vigilante, hace poner los dos pies del candidatoen escuadra, y le hace subir, mediante tres pequeños pasos masónicos, los tres primeros peldaños. Lo detiene en el rellano de la cifra 3 y le hace dar el signo entero de Aprendiz. Le hace subir a continuación mediante dos pequeños pasos los otros dos peldaños, y lo detiene de nuevo en el rellano de la cifra 5, donde le hace dar el signo completo de Compañero. A continuación, le hace subir, llevándole y sosteniéndole, los dos últimos peldaños, y habiéndolo detenido en la cifra 7, dice:

ler V.: -Venerable Maestro, el Hermano Compañero ha subido los

siete peldaños del Templo, ha llegado hasta el pavimento mosaico, pero le falta el signo de Maestro.

V:. M.: -Hacedle pasar a la Cámara del Medio mediante los tres

pasos de Maestro. Le conduciréis a continuación a Oriente para que contraiga sus compromisos. Es allí donde ha de recibir el carácter y los signos que le son necesarios.

Los dos Vigilantes le hacen poner los dos pies en compás abierto sobre el pavimentomosaico, y le hacen dar, por encima del féretro los tres pasos de Maestro como sigue, a saber :

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1. Pie derecho de Occidente a Mediodía, llevando a continuación la mitad del pie izquierdo contra la parte de atrás del talón del pie derecho.

2. Pie izquierdo al Norte, y mitad del pie derecho contra la trasera del talón del pie izquierdo.

3. Pie derecho a Oriente y pie izquierdo contra la trasera del talón del pie derecho. Entonces saluda a Oriente. Los dos Vigilantes le

sostienen por los brazos mientras da estos tres pasos, a cada uno de los cuales aquel de

los Hermanos que haya sido designado le da un golpe en el hombro con el cilindro de cartón mientras avanza .

Terminados los tres pasos, los dos Vigilantes le conducen a pasos libres hasta el altar de Oriente, donde el Venerable Maestro le dice:

V. : M.: -Hermano Compañero, ¿queréis contraer el compromiso de

los Maestros, sin el que no podríais ser admitido en el conocimiento de los misterios de este grado ?.

( Esta indicación puede parecer contradecir otra anterior, que dice que e candidato debe ser golpeado sobre la espalda. Se pueden conciliar ambas comprendiendo que cada Hermano está situado de suerte que el recipiendario llega ante él acabando su paso, y que le golpea sobre el omoplato que está junto a él.)

Habiendo respondido afirmativamente el candidato, el Venerable Maestro dice:

V.: M. : -Hermanos Vigilantes, haced que se coloque en la pos. tura

conveniente yacostumbrada para que pronuncie su compromiso. Los Vigilantes le hacen poner la rodilla derecha sobre el cojín, la mano derecha sobre el Evangelio de San Juan y la espada, y el Venerable Maestro le hace sostener con la mano izquierda la punta del compás abierto sobre el corazón.

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V.: M. : *

El Venerable Maestro dice:

V:. M.: -A la orden, Hermanos.

Todos los Hermanos, estando de pie, sacan la espada, que tienen con la punta en alto en la mano derecha, y, con la mano izquierda, sujetan el sombrero hacia abajo.

El Primer Vigilante toma del altar la hoja donde está escrita la fórmula del compromiso, y la presenta al candidato, que lo pronuncia en voz alta como sigue:

COMPROMISO DE LOS MAESTROS

CAND. «Yo ...(nombre y apellidos), prometo, en presencia del Gran Arquitecto del Universo, y me comprometo con mil palabra de honor, ante esta respetable asamblea, que jamás revelaré a ningún Compañero ni Aprendiz, ni a ningún hombre que no haya reconocido como verdadero y legítimo Maestro, ninguno de los misterios que me han sido confiados, o que pudieran serme revelados en el futuro, sin estar autorizado legítimamente a ello por mis jefes y según las leyes de la Orden. »Prometo cumplir exactamente todos los deberes de un verdadero Maestro Francmasón, y respetar las leyes de la Religión Cristiana y las del Estado; cumplir con los deberes de la fraternidad y de la amistad; e instruir con todas mis fuerzas a mis Hermanos por medio de mi conducta intachable tanto en la sociedad civil como en la Orden; y renuevo de corazón y en voz alta todos los com promisos que hasta ahora tengo contraídos.

Que así sea, y que Dios me ayude.

Los Vigilantes levantan al candidato. El Venerable Maestro bate un solo golpe:

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Todos los Hermanos enfundan su espada y se cubren, sin sentarse. Entonces, el Maestro de Ceremonias apaga las llamas y desplaza la tarrina de alcohol queestá al Oriente de forma que el Venerable Maestro pueda ponerse cerca del féretro.

El Venerable Maestro dice al candidato:

V:.M.: - El compromiso que acabáis de contraer y la confianza que

habéis merecido alejan todas las reservas.

»Prestad atención al relato que os voy a hacer. Al instruirnos en la legítima causa de nuestro dolor, recordaréis cuál debe ser la regla de vuestra conducta en el grado que acabáis de recibir.

»Hermanos Vigilantes situad al candidato al pie del féretro, a fin de que o~ recibido Maestro, y vosotros, Hermanos míos, que rodeáis este monumento en el que están contenido* los tristes restos de aquel que teníamos como más querido, disponedlo todo para la celebración de nuestros misterios.

( Quedan en pie hasta la elevación del candidato )

CAPITULO XIX EL CANDIDATO ES PUESTO

EN EL FERETRO

Los Vigilantes hacen recular al candidato hasta los pies del féretro. Los seis Maestros queestán a su alrededor ayudan al que está tumbado a levantarse en silencio y sin ningún ruido. El Venerable Maestro, armado con su mallete, desciende y se sitúa de pie cara a cara con el candidato, acompañado de un Hermano Maestro que lleva la linterna que debe servir para alumbrar al Venerable Maestro durante la lectura del relato. El Venerable Maestro, mirando fijamente al candidato, dice:

V.: M.: - En el nombre de la Orden.

[Le da un golpe de mallete sobre el hombro derecho.] Con el consentimiento de esta Respetable Asamblea.

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[Le da un segundo golpe de mallete sobre el hombro izquierdo.] Y por el poder que de ellas he recibido, os recibo Maestro Francmasón.

Pronunciando estas últimas palabras, le da un tercer golpe de mallete en la frente. Los tres golpes de mallete forman un triángulo sobre la parte superior del cuerpo del candidato.

Inmediatamente y a continuación del tercer golpe, los dos Vigilantes, colocando cada uno, uno de sus pies tras los talones del candidato, le hacen caer hacia atrás empujando con una mano sobre su pecho y sosteniéndole con la otra por la espalda. Lo extienden sobre el colchón negro que recubre la figura del féretro. Le hacen poner la m..o d..a sobre el c..n, en el signo de Compañero, y la pierna derecha doblada en escuadra. Le cubren el busto hasta la cabeza con un lienzo blanco ensangrentado, y el cuerpo entero con el tapiz negro cruzado y bordeado en blanco, bajo el cual se pone, sobre la cabeza del candidato, un pequeño aro para que permita su respiración.

Entonces, el Hermano Introductor, que no ha debido dejar al candidato, va a situarse a Occidente, por delante de las plazas de los Vigilantes, y allí se queda de pie, con la espada desnuda en la mano, hasta que, estando de pie el candidato, le acompaña de nuevo.

A continuación que el candidato está así situado, el Venerable Maestro bate nueve golpes de mallete por tres veces tres:

V.: M.: * * - * ; * * - * ; * * - *

que son repetidos por los dos Vigilantes:

ler V . : * * - * ; * * - * ; * * - *

2º V . : * * - * ; * * - * ; * * - *

Inmediatamente, los dos Vigilantes, el Maestro de Ceremonias (reemplazando al Venerable Maestro), y los seis Maestros, presentan y dirigen la punta de su espada hacia el cuerpo del candidato, lo que

(41)

hace siempre el número de nueve. Observan el más profundo silencio, y están en una actitud de recogimiento y de aflicción.

NOTA. - Si hay dos Maestros a recibir el mismo día, lo que no sucederá más que cuando las circunstancias lo exijan, se recibe de la misma forma al segundo candidato antes de comenzar el relato histórico del grado, y se le tumba sobre otro colchón, situado al lado del primero.

CAPÍTULO XX RECONOCIMENTO DE

LOS MAESTROS

V.: M.: -Hermanos Maestros que habéis sido encargados de la

custodia del féretro, reconozcámonos.

El Maestro de Ceremonias se retira un poco hacia atrás y, habiendo depositado todos sus espadas sobre el tapiz, los seis Maestros se reúnen con los dos Vigilantes, que están situados a Occidente, y al Venerable Maestro, que está al Oriente, y forman los nueve juntos una cadena alrededor del féretro, cogiéndose por las manos, con los brazos cruzados.

En este estado, el Venerable Maestro hace circular las dos letras indicativas de la antigua palabra de Maestro, J. A., que están trazadas sobre la lámina de oro triangular. Las da, separadas, al oído del Maestro que está a su derecha, de manera que le vuelvan a continuación por su izquierda. Después de esto, el Venerable Maestro dice:

V.:M.: -Hermanos míos, conservemos cuidadosamente el recuerdo de

estas dos letras Puede que un día nos ayuden a encontrar la palabra perdida.

A continuación, el Venerable Maestro rompe la cadena. Los seis Maestros, los dos Vigilantes y el Maestro de Ceremonias cogen sus

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espadas, y apuntan con ellas al cuerpo del candidato, y el Venerable Maestro se aleja un paso hacia el altar para hacer el relato histórico del grado, como sigue:

El Venerable Maestro bate un golpe: V.: M.: *

y pronuncia las palabras siguientes, con el tono triste y elevado que conviene a la ocasión:

V.: M .: -Que todos los obreros del Templo estén en el duelo y el dolor, ya que han perdido a Hiram, su Maestro conductor, y sin él no pueden terminar el edificio que debían elevar juntos a la Gloria del Arquitecto del Universo.

Que no cesen de derramarse sus lágrimas, pues la palabra de Maestro les ha sido arrebatada, la palabra que Hiram había recibido, sin la cual no puede haber armonía en nuestros trabajos.

¡Ay, Hermanos, cuán profunda y deplorable es la causa de nuestra tristezas ! Después de esta desgracia, nada es estable para nosotros. ¡Qué vicisitudes ! ¡Qué negra oscuridad !

Donde estan los planos del Templo que debíamos elevar? ¿Quién de entre nosotros ha sido dotado de la inteligencia para concebir de nuevo el conjunto y los detalles? Sólo Hiram conocía su belleza, sólo él podía dirigirnos en la construcción del santuario y del altar. Pero él ya no está aquí, y nosotros no tenemos más esperanza que nuestro coraje y nuestra perseverancia.

Que el Compañero que, en este momento lúgubre, no ha temido presentarse para ser recibido entre los Maestros, preste oído atento al relato histórico que voy a hacer de nuestras desgracias. Que pueda servirle para su instrucción, y hacerle digno de seguirnos en nuestra búsquedas.

Y todos vosotros, Hermanos míos, tened siempre presentes ante vuestros ojos las circunstancias de un suceso tan funesto.

CAPÍTULO XXI

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V.: M. : -Habiendo llegado el tiempo en el que Salomón debía elevar

un templo a la Gloria del Gran Arquitecto del Universo mediante los planos, trazados por una mano celeste, que habían sido entregados a David, su padre, fue ayudado en esta gran empresa por Hiram, rey de Tiro.

Este príncipe le suministró en abundancia los más ricos y preciosos materiales, y le procuró un gran número de excelentes obreros. Pero le hizo un don mucho más precioso, enviándole a Hiram Abif, tirio de nacimiento, el arquitecto más célebre del universo, el más hábil en todas las obras de arte.

Salomón, estando dotado de la más alta sabiduría, reconoció el valor de los talentos y luces de Hiram, y le dio su confianza, estableciéndolo como jefe de todos los obreros que trabajaban en la construcción del Templo.

Hiram Abif los separó en tres clases, a fin de que cada uno pudiera recibir una paga proporcionada a su mérito y a sus talentos. Dio a cada clase signos, toques y palabras diferentes. Los primeros, o Aprendices, eran llamados a la columna J., donde les daba su salario; los Compañeros, a la columna B. Pero introducía a los Maestros en la Cámara del Medio, para ser pagados allí de acuerdo con su grado. Un orden tan bien establecido debía asegurar a cada uno su justa recompensa. Pero el orgullo, la envidia y la codicia arrastraron, por su parte, al desorden, a la confusión, y al crimen.

Tres pérfidos Compañeros concibieron el detestable proyecto de forzar a Hiram Abif a darles la palabra de Maestro para así percibir la paga correspondiente. Con este propósito, se situaron en tres distintas puertas del templo, a la hora en la que, después de que los obreros se habían retirado, tenía por costumbre acudir a la obra para verificar los trabajos.

Hiram, habiendo entrado por la puerta de Occidente, y queriendo retirarse por la del Mediodía, encontró allí a uno de estos Compañeros, que le pidió la palabra de Maestro amenazándole con matarle si se resistía a su petición. Y, ante su rechazo, este infame le dio un brutal golpe de martillo sobre el hombro izquierdo.

Hiram buscó su salvación en la fuga y, queriendo escaparse por lapuerta del Norte, encontró allí al segundo asesino, que le hizo la misma petición. Y, ante su rechazo, este monstruo le dio un brutal golpe de maza sobre el hombro derecho, por el cual fue casi derribado.

(44)

No obstante, tuvo aún fuerzas para huir hacia la puerta de Oriente. Pero allí encontró al tercer Compañero que, viéndole ya debilitado por los golpes que había recibido, le requirió imperiosamente la palabra de Maestro. Hiram no pudo por menos que darse cuenta del gran peligro en el que se encontraba si se negaba a tales exigencias, pero optó por el cumplimiento de su deber, antes que por la salvación de su vida. El Compañero, preso de gran irritación, le dio un terrible golpe de mallete en la frente, haciéndole caer muerto.

»Los tres depravados, viendo que Hiram. estaba muerto, decidieron enterrar su cadáver, confiando así que su crimen sería Ignorado. Pero como aún era de día, lo escondieron provisionalmente bajo un montón de piedras, y aprovecharon las tinieblas de la noche para llevarlo a un lugar elevado, en los alrededores del templo, donde lo enterraron. Transcurridos siete días, Salomón, inquieto por la suerte del Maestro Hiram, ordenó a nueve Maestros que lo buscaran por todos los taller, y en el recinto que había trazado para la construcción del templo. Los nueve Maestros se dividieron en tres grupos.

Tres de ellos salieron por la puerta del Mediodía, tres por la del Norte, y finalmente tres por la de Oriente. En su búsqueda, llamaron en vano al Maestro Hiram. Pero los que se habían dirigido por el lado de Oriente, atraídos por el resplandor de una luz extraordinaria que salía de un lugar muy elevado, hicieron los mayores esfuerzos por llegar hasta él.

Una vez allí, agotados por la fatiga y el cansancio, se sentaron un instante, pero inmediatamente se dieron cuenta que la tierra había sido removida recientemente en ese lugar. Se pusieron a excavar, y encontraron un cadáver, que reconocieron, por la lámina de oro triangu- lar con la que aún estaba decorado, como el cuerpo de nuestro Respetable Maestro Hiram.

Entonces lanzaron gritos de dolor, que fueron oídos por los otros grupos de Maestros. Éstos acudieron, y estando todos reunidos, comprobaron que era el cuerpo del Maestro Hiram, que había sido asesinado, y no pudieron por menos que sospechar que los autores de esta muerte abominable eran algunos perversos Compañeros, que habrían querido arrancarle la palabra de Maestro para obtener su salario.

Temiendo que hubiese sido forzado a desvelarla, acordaron no utilizar nunca más la antigua palabra de Maestro, y sustituirla por la primera palabra que se pronunciara entre ellos al exhumar el cadáver de Hiram. Después de este acuerdo, plantaron sobre este promontorio

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