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Los bienes de Francisco de Palacios, seguidor de Willem Claesz. Heda.

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Los bienes de Francisco de Palacios, seguidor de

Willem Claesz. Heda.

Juan María CRUZ YÁBAR

Museo Arqueológico Nacional

Recibido: 3-6-2013 / Aceptado: 27-6-2013

RESUMEN: Por medio del hallazgo del inventario, tasación y almoneda de bienes del pintor Francisco de

Pala-cios (h. 1622-1652), alumno de Diego Velázquez, damos a conocer nuevos aspectos de su vida y de su actividad profesio-nal. Destaca de su colección una naturaleza muerta del gran especialista holandés Willem Claesz. Heda, que nos permite suponer el importante influjo que debió ejercer en él. Éste se refleja en sus dos conocidas pinturas de la colección Harrach, considerados por la historiografía como innovadores dentro del género en España.

Palabras clave: Francisco de Palacios. Willem Claesz. Heda. Velázquez. Pintura de historia. Retrato. Paisaje.

na-turaleza muerta.

ABSTRACT: By means of the find of the inventory, valuation and sale of the goods of the painter Francisco de

Palacios (c. 1622-1652), pupil of Diego Velázquez, we announce new aspects of his life and his professional activity. Whi-tin his collection, it stands out a still life by the great specialist Willem Claesz. Heda. This painWhi-ting allows us to presume the important influence that he had to exert on his two well-known paintings in the Harrach Collection, considered by historiography as innovative in spain.

Key words: Francisco de Palacios. Willem Claesz. Heda. Velázquez. History painting. Portrait. Landscape. still life.

La figura del pintor Francisco de

Palacios ha llamado la atención de diversos

estudiosos por haber sido uno de los

discí-pulos más fieles de Diego Velázquez, según

apuntó Palomino

1

. Especialmente ha

intere-sado una vertiente de su producción, la de

naturalezas muertas, sobre la religiosa, más

convencional, o la retratística, de la que no

se ha conservado lamentablemente ningún

ejemplar, a pesar de que Palomino vio

ex-1  A. PALOMINO, Museo pictórico y escala óptica,

Ma-drid, 1715-1724 (ed. Aguilar 1947), p. 984.

celentes en casas particulares. situó su

naci-miento y fallecinaci-miento en Madrid por 1676

con 36 años, año rechazado por salas

2

a la

vista de la fecha de realización de dos

natu-ralezas muertas de la colección Harrach en

Viena (1648), dadas a conocer por Mayer

3

.

2  X. de SALAS, “Sobre dos bodegones de

Francis-co Palacios”, Archivo Español de Arte, XXXIII, 1935, pp. 275-277.

3  A. L. MAYER, Geschichte der spanischen Malerei,

(2)

Más tarde Angulo y Pérez sánchez

4

retrasa-ron la fecha a 1615, teniendo en cuenta que

en el testamento del suegro de Palacios, el

también pintor Francisco Bergés, de 1652

5

,

se citaba la testamentaría de su yerno. Barrio

Moya

6

delimitó su llegada al mundo entre

1622 y 1625, gracias a la carta de pago

otor-gada el 10 de enero de 1646 por Palacios a

favor de su mujer Josefa Bergés por su dote,

de 6.000 reales en dinero de contado y otros

efectos, y en que ambos declararon ser

ma-yores de 22 años y menores de 25. Tampoco

el lugar de nacimiento era el que se decía

tra-dicionalmente, sino el ilustre Espinosa de los

Monteros, en el arzobispado de Burgos. Fue

hijo de Simón de Palacios y María de Arce.

Uno de los testigos de la carta de

dote fue un tal Jerónimo de Bricianos. El 9

de abril de 1647 dio Palacios poder a

pro-curadores para defenderle en el pleito que

sostenía contra Jerónimo González por una

pintura de San Juan que le hizo

7

. no parece

que el demandante fuera Jerónimo González

de Bricianos, pues ése era su nombre

com-pleto, ya que tenía estrecha relación con la

familia. no descartamos que pudiera

tratar-se del pintor Jerónimo González, padre del

escultor Pablo González Velázquez

8

.

El 21 de abril de 1648 compró Palacios

dieciocho dibujos, veintiuna estampas y otros

tantos papeles con diferentes

representacio-nes, una escultura y una espada por ochenta y

seis reales y medio en la almoneda del pintor

4  D. ANGULO ÍÑIGUEZ, y A. E. PÉREZ

SÁN-CHEZ, Pintura madrileña del segundo tercio del siglo XVII, Madrid, 1983, pp. 133-137.

5  M. AGULLÓ Y COBO, Noticias sobre pintores

ma-drileños de los siglos XVI y XVII, Granada, 1978, pp. 29-32.

6  J. L. BARRIO MOYA, “El pintor Francisco de

Pa-lacios: algunas noticias sobre su vida y obra”, Boletín del

Seminario de Estudios de Arte y Arqueología, 53, 1987, pp.

425-435.

7  AGULLÓ Y COBO, op. cit., p. 125.

8  J. M. CRUZ YÁBAR, “Hallazgo de una obra de

Pa-blo González Velázquez en el Museo Arqueológico na-cional”, Boletín del Museo Arqueológico Nacional, XXIII, 2009-2010, pp. 174-182.

Antonio Puga

9

; ese año firmó las naturalezas

muertas mencionadas. También están

fecha-das en esta década, aunque no se reconocen

bien los dos últimos dígitos, dos pinturas

ovaladas de San Francisco y San Onofre, hoy

en las Calatravas de Moralzarzal (Madrid),

que Ponz

10

vio en las Arrepentidas o

Recogi-das madrileñas. Paliaban la ausencia de obras

públicas en la Corte señalada por Palomino;

actualmente de 160 x 115 cm., posiblemente

serían rectangulares y pudieron estar en los

laterales del pequeño retablo mayor. El cuadro

central pudo ser la Magdalena arrepentida en el

desierto de Juan Carreño de Miranda, de 220 x

180 cm (Real Academia de Bellas Artes de san

Fernando). De este modo estaría en el altar

mayor la advocación principal acompañada

del fundador de la orden del convento

11

y otro

santo ermitaño. El lienzo de Carreño pasó

pos-teriormente a un colateral, donde lo cita

Palo-mino, y los de Palacios se pusieron en formato

ovalado a los lados del retablo mayor

12

.

Azanza López

13

ha estudiado un

Apostolado en la parroquial de san Pedro

9  M. L. CATURLA, Un pintor gallego en la Corte de

Felipe IV. Antonio Puga, santiago de Compostela, 1952,

pp. 60-66. La compra se desglosa en dieciocho dibujos de diferentes cosas por 21 reales, catorce estampas de diferentes hechuras y pinturas por cuatro reales, otras tres por otra tanta cantidad y cuatro más por diez rea-les y medio, cuatro paperea-les de las Edades (seis rearea-les) y otros cuatro más por dos reales, trece comedias en papel ordinarias (seis reales y medio), un Cristo de cera de diez reales, y una espada por veintidós reales y medio.

10  A. PONZ, Viage de España, V, Madrid, 1776, p. 233.

Atribuyó el San Francisco al Greco.

11  El convento era de franciscanas terciarias. 12  Hay un San Francisco en el Museo de Bellas Artes

de Asturias que se atribuye a Palacios por la similitud con éste de Moralzarzal. Vid. la nota siguiente.

13  J. J. AZANZA LÓPEZ, “Catálogo y recuperación

del patrimonio artístico en navarra: un Apostolado atribuido a Francisco Palacios, discípulo de Velázquez”, en PVLCHRVM. Scripta varia in honorem Mª Concepción

García Gaínza, Pamplona, Gobierno de

navarra-Uni-versidad de navarra, 2011, pp. 130-141. El conjunto fue publicado por este autor y otros en VV.AA., Catálogo

Monumental de Navarra. V. Merindad de Pamplona,

(3)

de Arrarás (navarra) que engrosa

conside-rablemente su obra. En origen debieron ser

lienzos rectangulares pese a que las figuras

están inscritas en un leve óvalo, como

debie-ron estar los lienzos de las Calatravas,

recor-tados probablemente en el siglo XVIII hasta

dejarlos ovalados. según el citado autor llegó

el Apostolado de Madrid en el siglo XIX por

medio de la familia Barbería, quien lo

com-praría de algún convento desamortizado, y

fue restaurado en 1853. Algunos apóstoles

son de bastante buena factura, otros con

algo menos de calidad, lo que atribuimos a

la participación de su obrador a partir de los

modelos que dio.

El 30 de mayo de 1649, con motivo

de la entrada de la nueva reina Mariana de

Austria, se asoció Palacios con otros diez

pintores, entre los que estaba su suegro, y

varios doradores, para hacer baja en la

pin-tura y dorado de cuatro arcos que se habían

adjudicado a Francisco Rizi

14

.

Palacios dictó testamento el 22 de

diciembre de 1651, según desveló Barrio

Moya

15

. Quiso ser enterrado en una de las

sepulturas de la cofradía de san nicolás

de Tolentino en el convento de san

Feli-pe el real, por ser cofrade, al igual que lo

era su suegro, quien solicitó lo mismo al

año siguiente

16

. nombró por albaceas a su

mujer, Bergés y don Francisco Zorrilla, y

por herederos a sus hijos Francisco y

Ca-talina. Fue testigo su concuñado el pintor

José de Hita.

Diversas personas le adeudaban

al-gunas sumas; el oficial de la secretaría de

Indias don José Ferriol cien reales por un

14  T. ZAPATA FERNÁNDEZ DE LA HOZ, “La

en-trada en la Corte de Mariana de Austria. Fuentes litera-rias e iconográficas”, en Fuentes y modelos de la pintura

barroca madrileña, Madrid, 2008, p. 131.

15  BARRIO MOYA, op. cit., pp. 429-431.

16  También quiso ser enterrada ahí María Bergés,

hija de Francisco Bergés, casada con el pintor José de Hita y fallecida en 1655 (AGULLÓ Y COBO, op.

cit., p. 32).

retrato de su mujer doña Teresa, el

escriba-no Juan de Pastrana cincuenta reales por

unos países, el arpista de la capilla de las

Descalzas reales Luis de Carrión quinientos

reales y algunos enseres: un bufete de

cao-ba grande, una losa para moler colores, tres

láminas de cobre para pintar, una miniatura

de la Virgen de Jerónimo Pigalle, una caja

de concha de tortuga con sus

comparti-mientos para reliquias y una caja de

made-ra con algunos colores. sólo había recibido

esta última en pago por un cuadro que le

había hecho de tres varas escasas de alto y

dos de ancho, con marco negro, de un

jero-glífico que significaba el Desengaño del

mun-do. Mantenía cuenta con el mismo Jerónimo

González de Bricianos sobre el que hemos

llamado la atención, que era cajero de

Ma-nuel López de salcedo: le debía todavía

al-gunos maravedís por un cuadro grande de

la Virgen, San José y el Niño con una gloria

de ángeles y el Padre Eterno, similar en

ca-lidad a otro que le había hecho. Del mismo

modo mandó ajustar las cuentas que tenía

con nicolás Jacobs, pues se debían alguna

cantidad pequeña. Palacios había prestado

al pintor don Diego de silva un aderezo de

espada y daga que tenía puesto al presente,

que debía cobrarse.

Palacios tenía algunas deudas,

die-ciocho reales con el platero Antonio

nava-rro

17

, y con un dorador amigo del famoso

platero Rafael González mantenía cuenta

por el dorado de un Cristo de bronce que

te-nía en su casa, que había hecho el dorador

de orden del platero. Pensamos que hay que

poner en relación este hecho con el modelo

de Cristo de cera que compró Palacios de los

bienes de Puga. La esculturilla la fundiría

González, quien trabajaba también el

bron-ce, y además buscó al dorador y le pagó en

nombre de Palacios.

17  Platero de oro madrileño aprobado en 1639,

mayordomo de la cofradía de san Eloy en 1654 y ele-gido diputado al año siguiente (J. M. CRUZ VALDO-VInOs, La platería y los plateros de Madrid desde 1624

hasta 1695, Pamplona, 1968 (memoria de licenciatura

(4)

Barrio Moya

18

resaltó ante todo dos

deudas, la de Ferriol, porque confirmaba su

habilidad en el retrato, y la de don Diego de

silva. Elucubró este autor si no se refería a

Diego Velázquez, pero un estudio de Cruz

Valdovinos

19

ha demostrado que se trata de

un pintor homónimo. Pérez sánchez

20

atri-buyó a Palacios el llamado Sueño del caballero

de la Academia de Bellas Artes de san

Fer-nando, antes adscrito a don Antonio de

Pere-da, al identificarlo con la pintura de Luis de

Carrión. Por nuestra parte nos parecen

tam-bién de interés las deudas de Bricianos, por

aparecer una vez más, y Jacobs por los

mo-tivos que expondremos. Además

averigua-mos que también practicó el género del

pai-saje por lo que adeudaba Juan de Pastrana.

Francisco de Palacios falleció el 27

de enero de 1652

21

en su vivienda de la

ca-lle de Alcalá junto al Hospital

22

, propiedad

de Juan Armería. según documentación que

hemos encontrado, sus testamentarios

co-menzaron el 4 de febrero a hacer el

inven-tario y la tasación de los bienes

23

. La pintura

fue valorada por Angelo nardi, amigo de

Velázquez y quien poco después sería

desig-nado albacea por el propio Francisco Bergés,

y Juan Bautista del Mazo, yerno del pintor

sevillano. Estimaron ciento diez pinturas,

seis libros con estampas y tres con dibujos,

en torno a medio centenar de estampas

suel-tas y tres losas de moler colores. La madera,

compuesta por diversos muebles y algunas

piezas de otro género, la tasó el 5 de

febre-ro el ensamblador sebastián de Benavente,

18  BARRIO MOYA, op. cit., pp. 430-431.

19  J. M. CRUZ VALDOVINOS, “El pintor don

Die-go de silva que no es Velázquez”, De arte, 10, 2011, pp. 105-116.

20  A. E. PÉREZ SÁNCHEZ, La nature morte espagnole

du XVIIéme siècle à Goya, Friburgo, 1987, pp. 116-121.

21  BARRIO MOYA, op. cit., p. 431.

22  Del Buen Suceso, pues sus suegros y el escribano

ante quien testó vivían en la calle de san Luis. El con-vento de san Felipe estaba también en la Puerta del sol.

23  Archivo Histórico de Protocolos de Madrid, prot.

6.820, fol. 47-58v.

al día siguiente la ropa blanca Inés de

Men-doza y los vestidos Matías Hernández, y el

17 de ese mes la platería de plata Francisco

de nápoles Mudarra, marcador, y la de oro

Pedro Jorge van der Voort, de quien no se

conocen más noticias.

El 19 de febrero se dio orden de que

se hiciera la almoneda

24

, aunque no comenzó

hasta el 28, cerrándose en una primera parte

el 4 de marzo, y reanudándose el 19 de abril

para finalizar definitivamente el 22. No entró

en ella la platería, pero en cambio detectamos

la presencia de una decena de entradas

nue-vas, referidas fundamentalmente a veintidós

pinturas, además de hacerse algunas

atri-buciones a otras que no declararon nardi y

Mazo en su tasación. Quedaron sin rematar

treinta y cinco pinturas, cuatro libros y dos

estampas, además de algunos muebles y las

piezas de madera de diferente tipo, y

tam-bién alguna ropa. Los artífices, casi todos

pin-tores, no aparecieron hasta bien avanzada la

almoneda. El primero fue Andrés de Vargas,

que se hizo con un San José bosquejado en

ta-bla circular. Le siguieron santiago Morán el

Mozo, con dos pequeños lienzos, dos

estam-pas y un libro de dibujos por 350 reales, y don

Antonio de Pereda, quien adquirió otro libro

de dibujos de 150 reales y uno de estampas

de Tempesta. El dorador Clemente de Ávila

consiguió una losa de moler, José de Hita tres

retratos de Lope de Vega, Góngora y Quevedo,

otro de un estudiante hecho por Velázquez,

un vestido y un arca; simón de León Leal dos

estampas de Rubens y otras seis de cogollos

y bichas y Pedro de Obregón un compás. El

platero de oro Lamberto Jacolet y Juan

Cres-po, tal vez pintor, compraron sendas losas de

moler colores. Otros compradores conocidos

fueron el alguacil Manuel Bodega, quien se

llevó un Abrazo ante la Puerta Dorada en pago

por una deuda de 250 reales, y nicolás Jacobs,

quien compró ante todo países y bodegones

por la considerable cifra de 4360 reales. Cabe

destacar también a don Juan de Tapia, quien

abonó 1000 reales por un retrato de Villegas

del Greco.

(5)

El 28 de julio González de

Bricia-nos, nombrado tutor de los hijos de

Pala-cios, hizo cargo a Francisco Bergés de 28044

reales, 12069 de los ingresos obtenidos de la

almoneda, otros 14983 de los bienes que no

se vendieron, y 992 por diversos conceptos.

se dio en data los gastos del entierro, misas,

otros gastos y deudas, entre ellas 178 reales

que había pagado a Manuel Ludeña por un

jarro que le había empeñado al difunto, y

212 que había abonado al mismo Ludeña,

por 612 reales que había dado para sanar

a Palacios, habiendo rebajado 400 por diez

lienzos de ermitaños agustinos descalzos

que le había pintado

25

. se menciona también

a un aprendiz del pintor, Antonio de Pablos.

El propio Bergés enfermó y otorgó

testamento el 25 de septiembre

26

, aunque

afortunadamente vivió veinte años más. Es

un documento de interés para conocer

nue-vos extremos acerca de la vida y obra de

Francisco Palacios. Fueron albaceas nardi y

el dorador simón López. Bergés debía 1.400

reales a María Ludeña

27

-viuda del pintor

Juan Lozano y con seguridad pariente de

Manuel Ludeña-, que le había prestado para

pagar a Vargas el pintor, es decir, Andrés

de Vargas. En relación con esta deuda está

seguramente otra que tenía con Bergés el

contador Manuel López salcedo, cuyo cajero

era Bricianos, por la obra que le hizo en su

capilla y entierro en los Trinitarios descalzos.

25  IBIDEM, fol. 277-286v. El bajo precio indica que

serían de medio cuerpo como el Apostolado de Arra-rás. no transcribimos en el apéndice documental esta escritura más que parcialmente por falta de espacio y no añadir nuevos datos de los expuestos en los otros dos documentos.

26  AGULLÓ Y COBO, op. cit., p. 29-31.

27  Según noticia publicada por AGULLÓ Y COBO,

op. cit., p. 91, Francisco Bergés fue albacea de María

Lu-deña, que testó el 28 de diciembre de 1652, mandándose sepultar en el mismo enterramiento de la cofradía de san nicolás de Tolentino. Fue testamentario también el pintor Juan Rodríguez, que había sido aprendiz de su marido. Era amiga de Luisa de Hita, seguramente her-mana de José de Hita, quien fue testigo del testamento. Vivía Hita en la misma casa que Juan de Rosales en la red de san Luis, como su suegro.

En esa capilla es posible que hubiera

trabaja-do con Andrés de Vargas, por ser elevada la

deuda que mantenía con él y por haber

he-cho Vargas la pintura del remate del retablo

mayor de los Trinitarios y un cuadro para

el claustro; además había adquirido Vargas

una pintura en la almoneda de Palacios,

quien tuvo otra suya.

Llaman también la atención en el

testamento de Bergés otras personas, como

el santiaguista y regidor don Juan de Tapia,

que le había encargado cuadros al pintor y

que en la almoneda compró el retrato del

Greco. se hace referencia a la cantidad que

debía nicolás Jacobs por compras en esta

almoneda, y una de las pinturas que no se

vendieron, una batalla de Esteban el

valen-ciano (Esteban March) se la había prestado

Bergés al pintor Miguel de Lorena. Un Juan

de Rosales, quizá platero, había adquirido

siete países de Francisco Collantes a Bergés,

dos de los cuales podían ser los que habían

pertenecido a su yerno. El pintor José

Anto-línez había hecho unos retratos de reyes para

Bergés, y conviene señalar que Palacios tuvo

muchos retratos de personas reales.

Al morir Bergés en 1672 tenía seis

obras originales de Palacios: tres fruteros

manchados por el natural de vara y cuarta

valorados en noventa y nueve reales, un

lien-zo de una mesa con melocotones, aceitunas

y un barro por veinte ducados, una lámina

pequeña de un país de cinco ducados, y un

lienzo pequeño de San Francisco (cuatro

du-cados). Poseía también una copia, un lienzo

de a vara de la Coronación de espinas con dos

sayones por otros cuarenta y cuatro reales.

La tasación y la almoneda de los

bie-nes de Palacios arrojan los siguientes datos:

poseía ciento treinta y dos pinturas, nueve

libros de estampas y dibujos, más cuarenta

y ocho estampas sueltas

28

. Entre los cuadros

había treinta y cuatro de carácter religioso,

sesenta retratos, catorce naturalezas muertas

28  Es posible que entre estos elementos gráficos

(6)

y bodegones, veintidós paisajes y dos

cua-dros de asunto indeterminado. se señaló el

autor de un tercio de las pinturas y de casi

todas las estampas sueltas. sólo se dio a

Pa-lacios como autor de tres cuadros, un San

Antonio y dos medios cuerpos de reyes, de

los que nada se sabe, ni se citan entre los que

tenía Bergés treinta años más tarde.

Posible-mente habían guardado éste y la viuda parte

de su producción sin sacarla por el momento

a la venta.

Había pinturas de autores anteriores

a Palacios, aunque también bastantes

con-temporáneos; seguramente pudo

comprar-las por medio de su suegro, quien

comercia-ba con cuadros. La mayoría eran españoles:

un país de Luis de Vargas, cuatro retratos de

Alonso sánchez Coello, tres del Greco, dos

de Pantoja de la Cruz y tres de Velázquez,

una Pentecostés de Lanchares, dos países

de Collantes, tres bosquejos de asuntos

re-ligiosos de Jusepe Leonardo, otro de Diego

Polo y uno de Andrés de Vargas, la batalla

de March, y una naturaleza muerta de

Fran-cisco de Herrera. Predominaban después los

flamencos, Frans Floris con cuatro pinturas

pequeñas y una estampa grande del

Dilu-vio, otra de spranger, diez estampas de

Ru-bens

29

y el libro de la entrada del cardenal

Infante en Amberes en 1635, una cabeza en

tabla de Van Dyck y una naturaleza

muer-ta de Andries Benedetti; además se señaló el

origen flamenco de un retrato, un bodegón

y un paisaje. Desconocemos quiénes eran el

flamenco Bú y Jacques Bonet. Del holandés

Willem Claesz. Heda había una naturaleza

muerta y del francés Callot una estampa de

una feria. no iban a la zaga de los nórdicos

los italianos; había estampas de Rafael,

Lo-renzo Lotto, Tintoretto y Veronés

30

, un lienzo

29  Entre ellas la formada por seis estampas de la

Ba-talla de amazonas, composición de Rubens grabada por

Lucas Vorsterman en 1623.

30  De ambos venecianos había reproducción de

famosos lienzos en grabados hechos por Agostino Carracci en 1582, al visitar Venecia. De Tintoretto era la Crucifixión de la scuola grande de san Roque, y de Veronés la Santa Justina –no Faustina que se dice en el

de la Virgen con el Niño de Luca Cambiaso –o

un seguidor según se anotó en la almoneda-,

la serie grabada del Antiguo Testamento de

Antonio Tempesta, unos cuadros de Santa

Úrsula y de Santa Catalina de stanzione, una

estampa del Banquete de Herodes a la

vene-ciana y siete países hechos en Roma. éstos

remiten como los de Collantes a los encargos

hechos en los años treintas para el palacio

del Buen Retiro. De Roma era un Leonardo

autor de otro cuadro.

Entre las naturalezas muertas

consi-deramos fundamental el lienzo de Heda por

la influencia que tuvo que ejercer en su

pro-ducción. se describe como “Una mesa

pinta-da en tabla y sobre ella pintapinta-da una baxilla

de plata y vidrios con moldura de ébano,

que el autor que le pintó se llama Fulano

de Eda”, y fue valorado en 600 reales, una

cantidad alta para el género. A la vista de los

lienzos de la colección Harrach, lo debió

ad-quirir Palacios poco antes de 1648 y produjo

en él un gran impacto. son rasgos constantes

en el pintor de Haarlem, que utilizó Palacios,

la mesa cubierta por un mantel –aquí

com-pletamente, si bien en la mayoría de Heda

es de manera parcial-, los tonos fríos, el

fon-do neutro con un haz de luz que viene de

la izquierda, la escasez de objetos por ser

de lujo, el gusto por piezas de vidrio, platos

y recipientes de plata y otros metales para

estudiar los reflejos lumínicos, el cuchillo

en diagonal, el plato que sobresale y los

ele-mentos cortados en los bordes. Obviamente

hay diferencias, como el mayor colorido, el

punto de vista más bajo, que no haya

pie-zas de plata caídas -si es que aparecían así

en el cuadro de Heda-, y la presencia de

ce-rámica; los panes son escasos en Heda y no

hay en él frutas, frente a la predilección de

Palacios por ellas, pero sí las aceitunas que

se describen en el cuadro que tenía Bergés

y que están, por ejemplo, en dos de los tres

lienzos de Heda que posee el Prado (1633)

31

.

inventario- en la basílica de esta santa en Padua.

31  Su primer propietario conocido fue el infante don

Luis de Borbón, quien los tuvo en su palacio de Boadi-lla del Monte hasta de su fallecimiento en 1785. no

(7)

La disposición monótona sólo aparece en

la producción de los veintes del holandés,

quien después pasó a una mucho más libre.

Por tanto el cuadro que poseía Palacios

de-bía ser como mucho de comienzos de 1630,

a tenor de que los suyos no muestran los

avances posteriores del holandés. Debió de

impresionarle la capacidad de Heda para la

composición pero sobre todo para

reprodu-cir materias y efectos de luz.

Los especialistas han explicado las

novedades de estos cuadros de Palacios

por el influjo de su supuesto maestro

Ve-lázquez

32

. sin descartar esta idea, pues todo

hace pensar que Palacios aprendió con el

se-villano hacia 1640-1645, como muestra

tam-bién la pincelada o la ambientación de las

naturalezas muertas, pensamos que, como

Velázquez no se dedicó a este género en

Ma-drid, es preferible remitir la mayoría de estos

rasgos a Heda, sin olvidar que algunos eran

ya habituales en Madrid por van der Hamen.

El jarro de plata representado en

uno de los lienzos es sin duda el que

empe-ñó Bergés para saldar la deuda de su yerno

con Manuel Ludeña. En el otro lienzo hay

una tembladera de plata que será una de

las seis que tenía al morir; se tasó también

una tabla de manteles. Pudo ser nicolás

Ja-cobs el primer comitente de los lienzos de la

colección Harrach, puesto que en la

almo-neda compró naturalezas muertas y como

flamenco tendría gran gusto en este género.

El conde Ferdinand Bonaventura I von

Ha-rrach (1639-1716), embajador del sacro

Im-perio en Madrid por cuatro ocasiones entre

1661 y 1698, compró ambos lienzos por dos

doblones en los años setentas

33

.

podemos identificar ninguno con el que tenía Palacios porque nardi y Mazo no dieron sus medidas.

32  Principalmente W. B. JORDAN y P. CHERRY, El

bodegón español. De Velázquez a Goya, Madrid, El Viso,

1995, pp. 92-95, y P. CHERRY, Arte y naturaleza. El

bo-degón español en el Siglo de Oro, Madrid, Fundación de

Apoyo al Arte Hispánico, 1999, pp. 230-232 y 533-534.

33  “Zwei Bilder auf Leinwand von Obst, Brot,

Con-fect und Krug von Francisco de Palacios, beide umb

Destaca también el lienzo de

Bene-detti, una mesa con langosta, limones y uvas

en una taza de media vara en cuadro, tasado

en 250 reales. Los elementos nombrados son

inconfundibles en el hacer de este pintor que

trabajó en Amberes, con un estilo más

opu-lento y no tan realista, que pudo sin

embar-go interesar a Palacios en la reproducción de

las frutas, aunque no conocemos ejemplos

que lo demuestren. El Francisco de Herrera

autor de un lienzo de una vara con una

cala-baza, jarro de cobre y dos pájaros muertos

34

podría ser el Mozo, conocido en Roma como

el dei pesci; no se ha identificado ninguna

naturaleza muerta suya.

Había dos bodegones flamencos,

uno con dos gallinas de mano del Bú,

valo-rado en 600 reales. El lienzo del cordero de

una vara tal vez sea una versión del

famo-so Agnus Dei de Zurbarán. El jeroglífico en

tabla de media vara en cuadro demuestra, a

pesar de sus exiguas dimensiones, que

Pa-lacios fue requerido para hacer este tipo de

pinturas, como la del Desengaño del Mundo

para Luis Carrión.

En lo que respecta al retrato era muy

grande la cantidad que tenía Palacios, dos

suyos, pero también tres de Velázquez, una

atribución perfectamente fiable puesto que

la hicieron su yerno y nardi, amigo del

pin-tor de cámara. Uno era de Felipe IV y la

pa-reja de la reina, seguramente Isabel de

Bor-bón. Eran de gran tamaño, 231 cm. de alto,

mayores por tanto que el natural. sin

embar-go fueron tasados en precio muy bajo, sólo

150 reales cada uno. El mismo precio se

esti-mó para dos medios cuerpos de siete cuartas

de rey y reina de Palacios. La otra pintura

velazqueña era de menor calado, un retrato

de estudiante de cuyo paradero tampoco se

2 Dobles”. G. HEInZ, Katalog der Graf Harrach’schen

Gemäldegalerie, Viena, 1960, p. 56. Citado por J. I.

MAR-TÍnEZ DEL BARRIO, “La colección de pintura españo-la de los Harrach”, Anales de Historia del Arte, nº extra 1, 2008, p. 297.

34  Hay otro cuadro anónimo en el inventario con

(8)

tiene noticia. Fue valorado solamente en 22

reales y vendido por 20. Constituyen más

testimonios de una posible relación de

Pa-lacios con el sevillano, además del

nombra-miento de tasadores de Mazo y nardi, del

atestiguamiento de Bergés en un poder de

Velázquez de 1647 y del llamamiento que

hizo éste a aquél en 1658 para testificar a su

favor en las pruebas para la concesión del

hábito de santiago

35

.

no faltaba tampoco Alonso sánchez

Coello, aunque sus retratos no

representa-ban personajes de la realeza y eran de

pe-queño tamaño, como los dos de Pantoja de

la Cruz o las tres cabezas de Floris. Más

im-portante era la representación del Greco, no

tanto por los dos pequeños lienzos de una

mujer y un clérigo, sino por el retrato del

clérigo con martas Villegas, sin duda Alonso

de Villegas

36

, tasado nada menos que en 1300

reales y vendido en 1000. También había un

retrato de Jacques Bonet y tres medios

cuer-pos de Lope de Vega, Góngora y Quevedo por 20

reales cada uno solamente. Importante era la

cabeza de Van Dyck, estimada en 250 reales.

El resto eran retratos reales, más uno del

du-que de Uceda, otro de un obispo y algunos

antiguos.

En el paisaje apuntaría igualmente

buenas maneras Palacios, a juzgar por el que

tienen de fondo los lienzos de las Calatravas,

y por su colección. Había un país de Luis de

Vargas y otros dos de Collantes, pero sobre

todo los tenía romanos y flamencos.

Tam-bién había algunos cuadros de género

béli-co, como la batalla de Esteban March, y de

diverso carácter como algunos lienzos con

escenas nocturnas, una estampa de una feria

de Callot –tal vez la de la Impruneta o

Gon-dreville-, o unas Bodas de Caná venecianas.

35  Vid. VV.AA., Corpus velazqueño, Madrid, 2000, t.

I, pp. 184-185 y 385.

36  Jorge Manuel Theotocopouli tenía una edición

del Flos Sanctorum en 1621, según el inventario de sus bienes hecho con motivo de su matrimonio. Villegas era toledano y prácticamente coetáneo del Greco, por lo que no sería extraño que le hubiera retratado.

Tampoco es fácil calibrar la maestría

de Palacios en los asuntos religiosos,

por-que los catorce lienzos conservados

repre-sentan figuras individuales y no historias, y

solo queda un dibujo con una Anunciación

en el Museo del Prado

37

. Palacios debía de

estar preparado para abordar

composicio-nes ambiciosas si atendemos a los lienzos

y estampas que tenía, principalmente de

Rubens y famosos autores italianos.

Algu-nas pinturas eran del Antiguo

Testamen-to, una de ellas de Floris, y poseía un libro

con las veinticinco estampas del Génesis de

Tempesta. Había gran número de

ejempla-res de la Concepción y la Virgen con el Niño,

con guirnaldas en algunos casos. De Jusepe

Leonardo eran un Calvario bosquejado, una

Estigmatización de San Francisco y un

bos-quejo de las sierpes, seguramente

prepara-torio del lienzo de la Serpiente de bronce de la

Academia de Bellas Artes de san Fernando.

Había tres cuadros de Santa Úrsula, uno de

ellos de Stanzione, autor como dijimos de

una Santa Catalina. El bosquejo de la

Pen-tecostés de Lanchares sería para el cuadro

que hizo en el sagrario de la cartuja del

Paular en 1619; no quedan muchas obras

de este autor, como tampoco de Diego Polo,

de quien había un borroncillo. Además del

San Francisco de Leonardo tenía otros dos

que pudieron servirle de inspiración para el

lienzo de las Calatravas. Tenía otros santos

en lienzo y estampa que pudo tomar como

modelo para el Apostolado de Arrarás.

Además poseía el pintor en fecha tan

temprana como ésta de 1652 una entrada del

cardenal-infante don Fernando en Amberes

en 1635, editado en esa ciudad por Johannes

Mersius en 1641. Con grabados de Theodor

van Thulden sobre los arcos y decoraciones

ideadas por Rubens, fue utilizado por

ejem-plo, por Alonso Cano en el arco de la

Puer-ta de Guadalajara hecho para la entrada de

Mariana de Austria de 1649

38

. También había

37  A. E. PÉREZ SÁNCHEZ, Museo del Prado.

Catálo-go de dibujos, t. I, Dibujos españoles. Siglos XV-XVII,

Ma-drid, Museo del Prado, 1972, pp. 109-110.

(9)

un libro mayor de una pompa funeral con

estampas que mostrarían el túmulo real y

los jeroglíficos, y seis estampas de cogollos y

bichas. Un Juan González adquirió un

libri-llo con dieciocho estampas por tres reales; se

dice que era de principios, por lo que serían

anatomías de estudio.

Es posible por tanto que Palacios

tuviera interés en cuestiones

arquitectóni-cas, por tener en común con la pintura el

dibujo y la perspectiva. Esa afición

explica-ría que tuviera una pieza importante, uno

de los dos modelos del Panteón del Escorial

que hicieron el escultor Antonio de

Herre-ra y el ensamblador Lorenzo Fernández de

salazar en 1618 por traza de Giovanni

Ba-ttista Crescenzi. Ignoramos si era el que se

escogió con pilastras, que vio Carducho en

1633 en casa de Crescenzi, o el descartado

de columnas, pero posiblemente se trataba

del primero, pues Benavente lo identificó

como modelo del recinto proyectado

trein-ta y cinco años antes. En él estrein-taban

fingi-dos de pintura los bronces y mármoles y

“otras cosas”.

no menos sorprendente es la

tasa-ción que hizo sebastián de Benavente acerca

del capitel lleno de hojas de mano de

Fran-cisco Bervilar. Tanto uno como otro

arquitec-to o ambos junarquitec-tos pudieron hacer el retablo

de la capilla de don Manuel López salcedo,

lo que explicaría la llamada de Benavente

para tasar. Belvilar pudo dar el capitel a

Pa-lacios en pago de alguna deuda derivada de

esta obra. Más probablemente lo sería por

la entrada de Mariana de Austria, donde el

carácter inusual del capitel, “lleno de hojas”

según Benavente, parece responder a los

ele-mentos fantasiosos de los arcos trazados por

Pedro de la Torre y en los que trabajó

Bervi-lar, dando tal vez modelos parciales

39

.

capilla de san Diego de Alcalá”, Archivo Español de Arte, 324, 2008, p. 390.

39  El arco de los Italianos tenía capiteles con roleos

unidos formando tarjetas, y el de la puerta del sol de dieciséis hojas (ZAPATA FERnÁnDEZ DE LA HOZ,

op. cit., pp. 157 y 163).

Había de escultura un Niño Jesús de

300 reales y un Crucificado de bronce de 350.

no era mucho el mobiliario pero, aún

ha-biendo algunas arcas y sillas de poco valor,

Benavente valoró muy alto algunos

escrito-rios, sobre todo uno de palosanto en 1.800

reales. También se tasó una cama rica dorada

y estofada con tarjeta en la cabecera

sosteni-da por dos niños, en 1.000 reales.

Quedaría por dilucidar si esta

nue-va documentación puede arrojar luz en

torno a la autoría de Palacios del Sueño del

caballero de la Academia. La explicación

del asunto en su testamento es demasiado

genérica y las medidas, dos varas de alto

por tres escasas de ancho, no corresponden

exactamente con las actuales, 152 x 217 cm.,

aunque no es una diferencia insalvable. La

presencia de la partitura en primer plano,

que parecen caer de la mesa, como ocurre

con los platos en los lienzos de la colección

Harrach, se ha dicho que puede ser alusión

al arpista comitente. Valdivieso

40

ha

señala-do que los tipos humanos no corresponden

a Pereda, sino a Palacios. El apostolado

na-varro muestra concomitancias con el

caba-llero y el ángel. En cambio se diferencia de

las naturalezas muertas de Harrach el

fon-do, que no tiene la misma iluminación, y la

prolijidad de los objetos.

Hemos visto como en las

naturale-zas muertas Palacios recreaba la realidad

con objetos que le pertenecían. Los naipes,

monedas, libros, flores, el laurel, el espejo o

la silla de baqueta de Moscovia se podían

re-producir sin problema, el cofre con las joyas

podrían corresponder a las que tenía, como

la miniatura de Isabel de Borbón, de la cual

poseía algunos retratos Palacios, y el velón

de azófar. Otros objetos pudo reproducirlos

de los lienzos que poseía de otros autores,

como el reloj, la calavera, el arcabuz, la

ar-madura, el violín, el globo celeste, cetro y

bastón, corona y mitra.

40  E. VALDIVIESO, “Francisco de Palacios “versus”

(10)

Los bodegones de Pereda, gran

co-leccionista como su mentor Crescenzi,

mues-tran elementos comunes: algún objeto que

cae, el reloj, las calaveras, el globo terrestre,

el ángel, el arcabuz en la misma posición,

la armadura, los naipes con el as de bastos

destacado, un cofre con collares grueso y de

perlas, miniaturas reales (Isabel de Borbón

entre ellas), monedas que salen de un talego,

libros, un candelero de azófar, violín, bastón,

corona, el laurel o las flores.

Hay por tanto argumentos a favor

de una autoría u otra. Es poco precisa la

referencia al cuadro de Carrión para

iden-tificarla con el lienzo de la Academia. Las

figuras no parecen de Pereda pero sí los

objetos. éste estuvo en la almoneda de

Pa-lacios y Bergés atestiguó en 1634 una carta

de pago suya

41

. Tal vez haya de pensarse en

una influencia de Pereda en Palacios.

Tam-poco se puede descartar que el autor fuera

otro distinto de ambos.

APénDICE DOCUMEnTAL

A.H.P.M. prot. 6.820, fol. 47-58v.

Ynventario de los vienes de Francisco Palacios. Don Francisco Zorrilla y Francisco Bergés y doña Jusepa Bergés, testamentarios in solidum que quedamos de Francisco de Palacios, pintor, di-funto, becino que fue desta Villa, decimos que el susodicho dejó por sus hijos legítimos y de su muger doña Jusepa Bergés, biuda, y para que en todo tiempo conste de los bienes y acienda que quedaron del dicho difunto, por aver pocos días que murió, tenemos necesidad de que dentro del término de derecho se aga inventario y tasación dellos, supplicamos a vuesa merced nos mande dar licencia para que se aga el dicho inventario y tasación con la solenidad del derecho, pidimos justicia y para ello…Francisco Vergés.

Auto. Hágasse el ynbentario y tassación de vienes que por esta petición se pide por ante sscribano y en fforma, el sseñor alcalde don Francisco Guillén

41  M. L. CATURLA, “Cartas de pago de los doce

cuadros de batallas para el salón de Reinos del Buen Retiro”, Archivo Español de Arte, 132, 1960, p. 354.

del Águila lo mandó en Madrid a tres de febrero de seiscientos y cinquenta y dos años. Antonio Gutiérrez.

Ynventario y tassación de vienes. En la villa de Madrid a quatro días del mes de febrero de mill y seiscientos y cinquenta y dos, Francisco Vergés, pintor, y don Francisco Çorrilla, y doña Jusepa Vergés, biuda de Francisco de Palacios, en cumplimiento del auto del señor alcalde don Francisco Guillén del Águila ante Antonio Gu-tiérrez, escrivano de provincia, en que por él se mandó acer inventario y tasación de los bienes que quedaron por fin y muerte del dicho Fran-cisco de Palacios, y cumpliendo con el tenor del dicho auto, dixeron acían y icieron ante mi, el presente escrivano, inventario y tasación de los dichos bienes, para cuio efeto nombraron por tasadores para la pintura Angelo Leonardi (sic), pintor de su magestad, y a Juan Bautista del Maço, ansimismo pintor, residententes (sic) en esta villa de Madrid.

Y para todo género de madera a sebastián de Benavente, ensamblador, y para la ropa blanca a Ynés de Mendoça, y para vestidos a Matías Her-nández, de los quales y de cada uno dellos yo, el escrivano, reciví juramento en forma, y dixeron que arían y acían la tasación de los dichos bienes bien y fielmente y sin hacer agravio a ninguna parte, la qual los dichos pintores hicieron en la dicha pintura en la forma siguiente:

Pinturas. Primeramente se puso por inventario un lienzo de pintura de tres baras, poco más o menos, de alto, y algo más de dos baras de ancho, del Sacrificio de Abraán, con moldura negra, lo tasaron en mill y trecientos reales. 1.300.

-Un san Pedro en la prisión de dos baras de ancho y casi lo mismo de alto, tasáronle en trecientos reales. 0300.

-Dos retratos de rey y reyna, medios cuerpos, en lienzos de siete cuartas de lago y bara y tercia de ancho, tasaron a cinquenta reales cada uno. 0100. -Otro lienzo de nuestra señora de la Concepción de bara y media de alto y bara y cuarta de ancho, con moldura negra, tasado en ciento y treinta rea-les. 0130.

-Un lienzo de bodegón con unos pescados con dos figuras con moldura negra, tasado en tres du-cados. 0033.

-Un lienzo de santa Ana y san Juachín que dicen la Puerta Dorada, poco más de bara de alto y tres cuartas de ancho, con moldura negra, tasada en trecientos reales. 0300.

(11)

-Tres ghirnaldas de flores, poco más de tres cuar-tas de alto cada una, con su istoria en medio, que la una es de Tobías y las otras dos la una de nues-tra señora de la Concepción y la onues-tra nuesnues-tra señora con el niño en los braços, con molduras negras, a siete ducados cada una. 0231.

-Una ghirnalda de flores en lienzo de siete cuartas de alto y bara y cuarta de ancho con dos niños abraçados en medio tasada en ciento y cinquenta reales. 0150.

-Otra ghirnalda de flores del mismo tamaño con nuestra señora de la Concepción en ciento y cin-quenta reales. 0150.

-Una caveça de Francisco Flores en tabla de me-dia bara de alto con moldura negra, tasada en cin-quenta reales. 0050.

-Un retrato de Lope de Vega de medio cuerpo, lienzo ordinario, tasado en veinte reales. 0020. -Un retrato de Góngora de medio cuerpo en lien-zo ordinario, tasado en veinte reales. 0020. -Otro retrato de don Francisco Quevedo del mis-mo tamaño, tasado en veinte reales. 0020.

-Dos cartoncitos, dos caveças en cada uno, de Francisco Flores con molduras doradas, diez y seis reales cada una. 0032.

-Dos fruteros como de a tercia de largo, el uno unos membrillos y el otro unas castañas, con mol-duras negras, tasados en diez reales cada uno. 0020.

-Una caveça de san Pedro como una tercia de grande, tasado en trece reales. 0013.

-Un retrato antiguo de tres cuartas de alto y me-dia bara de ancho, con una cadena, con moldura dorada, de Alonzo sánchez, tasada en cinquenta y cinco reales. 0055.

-Un retrato antiguo de Alonzo sánchez, de una muger, en lienzo, de dos tercias de alto y media bara de ancho, con moldura negra, tasada en cin-co ducados. 0055.

-Un san Francisco en una lámina de cobre, menos que una quarta de grande, con una moldura ne-gra, tasado en tres ducados. 0033.

-Dos retratos antiguos como media bara de gran-de gran-de Alonzo sánchez, el uno en tabla y el otro en lienzo, diez y seis reales cada uno. 0032.

-Un retrato de una reyna, medio cuerpo, en lienzo ordinario y antiguo, tasado en tres ducados. 0033. -Un ovispo de medio cuerpo, lienzo ordinario, con moldura negra, tasado en doce reales. 0012. -Un retrato de un estudiante, lienzo ordinario, de

mano de Diego Velázquez, con moldura negra, tasado en dos ducados. 0022.

-Un retrato antiguo de un moço con un libro en las manos, en lienzo de bara de alto y tres cuartas de ancho, tasado en dos ducados. 0022.

-Un boroncillo de un san Francisco exprimiéndo-le nuestro señor las llagas, tasado en dos duca-dos. 0022.

-Una santa úrsola, lienzo de algo menos de barra, tasado en veinte reales. 0020.

-Un Christo crucificado en lienzo ordinario con san Juan y María, por acavar, en beintidós reales. 0022.

-Dos retratos de los señores rey y reyna enteros en lienzos de tres baras menos cuarta de alto, de mano de Diego Belázquez, tasados en trecientos reales. 0300.

-Una nuestra señora de la Concepción con unos án-geles, en lienzo de dos baras y media de alto y siete cuartas de ancho, tasado en trecientos reales. 0300. -Una nuestra señora con el niño en los braços, lienzo de una bara de alto y tres cuartas de ancho, tasada en quatro ducados. 0044.

-Una santa Catalina, medio cuerpo, como de siete cuartas de alto, del cavallero Máximo, con moldu-ra negmoldu-ra, en ciento y trenta reales. 0130.

-Un lienzo poco menos de a bara, pintado en él una calavaça y un xarro de cobre, dos aves muer-tas, con moldura negra, en quarenta reales. 0040. -Un retrato del príncipe, medio cuerpo, en lienzo ordinario, en quarenta reales. 0040.

-Dos países de bara y cuarta de largo y una bara de ancho, el uno lleva unas bacas con una figu-ra y el otro de unas ruinas, entfigu-rambos de Roma, con molduras negras, en ciento y cinquenta reales cada uno. 0300.

-Dos retratos en lienzos ordinarios de medio cuer-po de rey y reina, en beinte reales cada uno. 0040. -Un retrato de un rey, cuerpo entero, con sombre-ro puesto, y dos soldados de la guarda a lo lexos, ciento y cinquenta reales. 0150.

-Otro retrato de la infanta bestida de color y un perrillo encima de una silla, en ciento y cinquenta reales. 0150.

-Quatro retratos enteros, el uno del rey y reyna y príncipe y ynfanta bestidos de negro, a cinco ducados cada uno. 0220.

-Un país grande echo en Flandes, de dos baras y quarta de largo y bara y media de ancho, pintado en él unos bandoleros, en quinientos reales. 0500.

(12)

-Dos retratos de medio cuerpo de rey y reina bestidos de color en lienzos, de siete cuartas, de mano de Francisco de Palacios, en trecientos rea-les. 0300.

-Un retrato del príncipe entero, lienzo ordinario, en treinta reales. 0030.

-Un retrato antiguo de una muger con lechuguilla en lienzo, de bara y media de alto y una bara de ancho, dos ducados. 0022.

-Un cordero en lienzo de a bara en dos ducados. 0022.

-Una imagen de nuestra señora con el niño en los braços, dándole de mamar, de Luqueto, en quinientos reales. 0500.

-Un retrato de un clérigo con unas martas, de mano de Dominico Greco, en mill y trecientos reales. 1300.

-Otros dos retratos pequeños en lienzos ordina-rios, el uno de una muger, y el otro de un clérigo, de mano del Griego, con molduras negras, a cien reales cada uno. 0200.

-Dos países casi de a bara cada uno, de mano de Collantes, con molduras negras, en ducientos y cinquenta reales. 0250.

-Un retrato del duque de Uceda entero, en cin-quenta reales. 0050.

-Una nuestra señora de la Concepción en lienzo, de a bara y quarta en cinquenta reales. 0050. -Un san Gerónimo de medio cuerpo en beinte y quatro reales. 0024.

-Un retrato de medio cuerpo armado, con moldu-ra de oro y negro, en cinquenta reales. 0050. -Una Madalena echada en un lienzo pequeño, en quatro ducados. 0044.

-Un retrato de una muger con lechuguilla y una sarta perlas, lienzo casi de a bara con moldura ne-gra, en treinta reales. 0030.

-Dos retratos de medio cuerpo de un hombre y una muger, de Juan Pantoxa de la Cruz, con mol-dura de oro y negro, a seis ducados cada uno. 0132. -Un lienzo de bara y media de largo con una mesa, pintado en él un almuerzo, quarenta reales. 0040. -Un san Antonio de dos baras de alto y bara y tercia de ancho, de mano de Francisco de Palacios en cien reales. 0100.

-Un retrato antiguo de una muger en lienzo ordi-nario, en diez reales. 0010.

-Una santa úrsola en lienzo de a bara con moldu-ra negmoldu-ra, en cien reales. 0100.

-Otra santa úrsola original, del mismo tamaño, del cavallero Máximo, con moldura negra, en ciento y beinte reales. 0120.

-Un retrato de medio cuerpo en lienzo de a bara de un hombre, de mano de Xaques Bonete, en ciento y cinquenta reales. 0150.

-Un lienzo de una bara pintado en él una calabaza y un jarro de cobre y dos páxaros muertos con moldura negra de mano de Francisco de Errera, en cien reales. 0100.

-Un país de bara y quarta de mano de Bargas el sevillano, en beinte y seis reales. 0026.

-Una batalla en lienzo de a bara, de mano de Este-van el valenciano, en cien reales. 0100.

-Dos países pequeños pintados por alto, a quatro ducados cada uno. 0088.

-Un san Lucas en lienzo de bara y media en cin-quenta reales. 0050.

-Un san sebastián, medio cuerpo, lienzo ordi-nario, con moldura negra, en ciento y cinquenta reales. 0150.

-Un lienzo de a bara, pintado en él un cardo, diez y seis reales. 0016.

-Un retrato de una flamenca en lienzo de a bara, en diez y seis reales. 0016.

-Una pintura de Lot con una hija pegado en tabla de Francisco Flores, en doce reales. 0012.

-Un san Francisco de dos baras de largo y bara y tercia de ancho, cinquenta reales. 0050.

-Un san Juan en el disierto de dos baras de alto y bara y media de ancho en quarenta reales. 0040. -Un san Juan en el disierto de dos baras de alto y bara y media de ancho en quarenta reales. 0040 (sic).

-Cinco países de tres quartas de largo y dos quartas de ancho con molduras negras, echos en Roma, a ducientos reales cada uno. 1000.

-Dos ghirnaldas de flores en lienzos de bara de alto y tres quartas de ancho en la una una nuestra señora con un niño en los braços y la otra con un niño Jesús, abraçado con la cruz, con molduras negras, en quatrocientos reales cada uno. 0800. -Una pintura de noche en tabla de media bara de largo y media bara de ancho de mano de Leonar-do de Roma, con moldura débano en trecientos reales. 0300.

-Un país pintado en tabla una ciudad y unas ba-cas al pie de un carasco, con moldura negra, en ciento y treinta y dos reales. 0132.

(13)

-Un lienzo de más de media bara de largo y poco más de una tercia de ancho, pintado en él una baca, asiéndola unos perros con moldura de oro bruñido en ducientos y cinquenta reales. 0250. -Un xerolífico en tabla de media bara en quadra-do con moldura negra en ducientos reales. 0200. -Un bodegón pintado en tabla, auto de Flandes, sacando una figura agua del poço, con moldura negra, en quatrocientos reales. 0400.

-Una noche guarda de cárcel con dos figuras ar-madas, lienzo pegado en tabla, con moldura ne-gra y oro, en ciento y beinte reales. 0120.

-Una caveza en un lienzo pegado en tabla de An-tonio ban Dhic, con moldura negra, en ducientos y cinquenta reales. 0250.

-Un bodegón pintado en tabla, auto de Flandes, donde ai dos gallinas y de mano del Bú, seiscien-tos reales. 0600.

-Una mesa pintada en tabla y sobre ella pintada una baxilla de plata y vidrios con moldura de ébano, que el autor que le pintó se llama Fulano de Eda, en seicientos reales. 0600.

-Un país, punto baxo, con un castillexo pintado en tabla, de dos tercias de largo y media bara de an-cho, con moldura negra, en ducientos reales. 0200. -Una mesa pintada en tabla con una langosta y unos limones y unas uvas en una taça, y su ta-maño como media bara en quadrado poco más, de mano de Abenedetti, con moldura negra, en ducientos y cinquenta reales. 0250.

-Dos países en lienzos como tres quartas de largo y dos tercias de ancho entrambos de una mano, con molduras negras a ciento y beinte reales cada uno. 0240.

-Un frutero pintado en tabla de tres quartas de largo y casi una bara de ancho, con unas langos-tas sobre una cesta y un caracol y unas alcacho-fas, con moldura negra, en ducientos y cinquenta reales. 0250.

-Otro frutero pintado en lienzo de una bara de largo y tres quartas de ancho, pintado una lengua sobre unas oxas y unas mantecas y avellanas, con moldura negra, en quatrocientos reales. 0400. -Un paisico pintado en lámina menos que una quartilla de papel, con moldura de hébano, en cien reales. 0100.

-Un libro enquadernado de papel imperial y en él pegado algunas estampas de diferentes istorias tocantes a la pintura, y en cada pieça señalado su balor, que sumado lo que monta su tassa son qui-nientos reales. 0500.

-Otro libro ansimismo enquadernado y pegado en algunas oxas, dibuxos en papel tocantes a la pintura, y señalado en cada pieça lo que está ta-sado, que monta todo xunto ducientos y treinta y tres reales de vellón. 0233.

-Otro libro ansimismo enquadernado con su tapa colorada de badana y pegado en las oxas algunos dibuxos tocantes a la pintura de diferentes auto-res, y señalado en cada pieça en lo que está tasa-do, que todo xunto monta mill reales. 1000. -Otro libro ansimismo enquadernado, algo me-nor, con su tapa parda de badana, y pegado en las oxas diferentes dibuxos tocantes a la pintura de diferentes autores, que señalado en cada pieça en lo que sta tasado, que todo xunto monta qua-trocientos. 0400.

-Ansimismo otro libro enquadernado intitulado entrada y recivimiento que se iço al señor infante cardenal en Flandes y estampado en él algunas estampas de la sinificación de los arcos y ornato que icieron por todo él, está tasado en ducientos reales. 0200.

-Un Calvario en estampas pegado en lienzo y cla-vado en bastidor de Jacobo Tintoreto, tasado en beintiquatro reales. 0024.

-Una stampa de Pablo Veronés, santa Faustina, pe-gada en un bastidor, tasada en beinte reales. 0020. -Otra stampa de una figura en pie tocando una trompeta, intitulada de Espranger, pegada en lienzo, tasada en doce reales. 0012.

-Otra stampa pegada en lienzo y en bastidor, que es un Festín, auto de Venecia, tasada en ocho rea-les. 0008.

-Una feria de Calot pegada en lienço y bastidor, tasada en beinte reales. 0020.

-Una stampa del Lorenzo pegada en lienzo y en bastidor, tasada en doce reales. 0012.

-Una stampa de Ruvenes de la Venida del Espí-ritu santo pegada en lienzo y bastidor, tasada en doce reales. 0012.

-Una stampa de las Bruxas de Rafael pegada en bastidor, tasada en seis reales. 0006.

-Una stampa grande del Diluvio de Francisco Flo-res de tinta colorada, tasada en doce reales. 0012. -seis estampas de Ruvenes, que todas seis acen una istoria de las Amaçonas, tasadas en treinta y seis reales. 0036.

-Dos estampas de Ruvenes, la una de la Adora-ción de los Reyes en dos pieças, tasada en beinte reales. 0020.

(14)

-Otra stampa de Ruvenes de la varca de san Pedro en tres pieças, tasada en diez y seis reales. 0016. -seis estampas de cogollos y vichas diferentes, ta-sadas a real cada una. 0006.

-Un libro de estampas dell Tempesta del Génesis, tasadas a real cada una, que son benticinco estam-pas, que hacen benticinco reales. 0025.

-Beinte y dos estampas de diferentes autores, se-ñalado en cada uno su tassa, montan bentiquatro reales. 0024.

-Un librillo poco menos que medio pliego de pa-pel con diez y ocho estampas, tasado en diez rea-les. 0010.

-Otro libro mayor de una pompa funeral con se-senta y quatro oxas y algunas estampas, tasado en treinta reales. 0030.

-Otro libro del mismo tamaño de los Milagros de san Benito, tasado en seis quartos cada estampa, que todo monta beinte reales. 0020.

-Una losa de moler colores con su moleta, tasada en cinquenta reales. 0050.

-Otra losa menor de moler colores con su moleta, en beintiocho reales. 0028.

-Otra losa más pequeña, tasada en beinte reales. 0020.

Con lo qual se acavó la dicha tassación de las di-chas pinturas y demás géneros tocantes a didi-chas pinturas, y los dichos tasadores juraron a Dios en forma de derecho averla echo bien y fielmente a lo que Dios les a dado a entender, y los dichos testamentarios protestaron de que cada y quan-do que parecieren más pinturas u benieren a su noticia y ser del dicho difunto las inventariarán y tasarán, y lo firmaron de sus nombres los que su-pieron, y por el que no, un testigo, que lo fueron presentes Jusephe de Hita y Agustín López, ressi-dentes en esta Qorte, de que yo, el esscribano, doy fe. Por testigo, Jusepe de Hita. Anjelo nardi. Don Francisco Çorrilla. Francisco Vergés. Juan Baptis-ta del Mazo. Ante mi, Francisco de Torres. Inventario y tassación de madera. En la villa de Madrid a cinco días del mes de febrero de mill y seiscientos y cinquenta y dos años, los dichos testamentarios prosiguieron en el dicho ynventa-rio y tasación de los bienes del dicho Francisco de Palacios, para cuyo efeto los dichos sevastián de Benabente, maestro ensanblador y carpintero, dijo que hacía e yço la tassación de la madera que ante el se manifestó en la forma y manera siguiente: Género de madera. –Primeramente se puso por ynventario seis sillas de nogal, baqueta de

Moscovia, y se tasaron a tres ducados cada una, que montan ciento y noventa y ocho reales. 0198. -Un escritorio de palosanto maziço y gavetas en-marfiladas, y la tapa por la parte de adentro, tasa-do en mill y ochocientos reales. 1800.

-Un escritorio de évano y marfil de cinco cuartas de largo y quatro gavetas de alto, tasado en seis-cientos reales. 0600.

-Un bufete de caoga de dos baras menos sesma de largo y bara y media menos una ochava de ancho, con sus pies de caoga con sus ierros y balaustra-dos pavonabalaustra-dos y dorabalaustra-dos, tasado en quatrocien-tos reales. 0400.

-Dos bufetes cuviertos de baqueta de Moscovia a treinta y cinco reales cada uno. 0070.

-Un bufete de nogal quatro ducados. 0044. -Un escritorio de a vara, todo de caova y gavetas, con sus molduras y su pie avierto de vaqueta, ta-sado en ducientos y cinquenta reales. 0250. -Una mesa con cajón y llave de madera de pino, tasado en quarenta reales. 0040.

-Un cofre cuvierto de cuero y aforado en olandilla con su ceradura, tasado en seis ducados. 0066. -Una cama grande de madera de pino toda de ta-lla dorada de oro bruñido y estofada de colores con una tarjeta en la cavecera que la tienen dos niños, tasada en mill reales. 1000.

-Un modelo de madera fingido en él todos los géneros de mármol y bronze y otras cosas, que es del Panteón del Escurial, tasado en mill reales. 1000.

-Un niño Jesús de escultura con su peana de ta-lla y cartelas de oro bruñido, tasada en trecientos reales. 0300.

-Un chapitel de madera en blanco todo de ojas de mano de Berbilás, tasado en ducientos y veinte reales. 0220.

-Una cruz de peral con su peana y en ella un Cris-to crucificado de bronze sobredorado de oro mo-lido, tasado en trecientos y cinquenta reales. 0350. -Una arca de pino de bara y media de largo, tasa-do en catorce reales. 0014.

-Otro arca pequeña cuvierta de vaqueta colorada viexa con divisiones dentro para colores con su ceradura, tasada en dieciséis reales. 0016.

Todas las quales dichos bienes de madera el dicho sebastián de Benavente yzo en presencia de los dichos testamentarios, y xuró a Dios y a una cruz en forma de derecho aver echo la tasación bien y fielmente a lo que Dios nuestro Señor le a dado a

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entender, y lo firmó de su nombre, xuntamente con los dichos testamentarios que supieron, los quales protestaron de prosiguir si pareciere alguna cosa más tocante a la dicha madera, y a ruego de la dicha doña Jusepa Bergés, biuda del dicho Francisco de Palacios, lo firmó a su ruego Jusephe de Hita, pintor, testigo el dicho y Domingo Pérez, residentes en esta Corte. Sebastián de Benabente. Don Francisco Ço-rrilla. Francisco Vergés. Por testigo y a ruego, Jusepe de Hita. Ante mi, Francisco de Torres.

En la villa de Madrid a seis días del mes de febre-ro del dicho año los dichos testamentarios para continuar el dicho inventario y tasación de los bienes del dicho Francisco de Palacios por ante mi, el scrivano, y para efeto de tasar la ropa blan-ca y algunos bestidos y blan-camas que el susodicho dexó, nombraron por tasadora y tasador a Matías Hernández, sastre, y a Ynés de Mendoça, residen-te en esta Core, los quales que estavan presenresiden-tes, juraron a Dios nuestro señor y a una señal de cruz en forma de derecho que arán bien y fielmente la dicha tasación a lo que Dios les dio a entender, y devajo del dicho juramento en presencia de los dichos testamentarios icieron la dicha tasación en la forma siguiente:

Ropa blanca y de otro género. Quatro colchones, los dos de terliz y los otros dos de lienzo con su lana en quatrocientos reales. 0400.

-Tres sávanas de Ruán, a sesenta reales cada una, montan ciento y ochenta reales. 0180.

-Dos sávanas de lienzo casero a venticinco reales cada una. 0050.

-seis servilletas de gusanillo, a cinco reales cada una, montan treinta reales. 0030.

-Dos tablas de manteles de lo mismo, montan cin-quenta reales. 0050.

-Un dosel de cañamazo de cavezera de cama, ta-sado en ochenta reales. 0080.

-Una cama de paño açul con su cobertor y ro-dapiés entera guarnecida de alamares açules de seda y su flecadura alreedor tamién de seda, tasa-da en cien ducados. 1100.

-Una cortina de bocasi colorado biexo en diez y seis reales. 0016.

-Un belón de azófar de pantalla y tres mecheros, tasado en sesenta reales. 0060.

-Un caldero de cobre, tasado en diez y seis reales. 0016.

-Un almirez con su mano de bronze, tasado en veinte reales. 0020.

-Un bestido de hombre, calzón y ropilla y feruelo

de baieta remetida, tasada en cien reales. 0100. -Un bestido de muger de anafalla de culebras su color de bioleta basquiña xubón de lo dicho y ropa de chamelote de aguas negro, guarneci-das toguarneci-das tres piezas de puntas de uno, tasado en ochocientos y cinquenta reales. 0850.

-Una pollera de spolín aforrada en tafetán, guar-necida con pasamanos de oro desterilla, tasada en setecientos reales. 0700.

-Otra pollera de rasillo guarnecida con puntas bordadas con lentexuelas entremedias, tasada en trecientos reales. 0300.

-Un manto, algo claro, tasado en siete ducados. 0077.

-Otro manto de pelo tasado en ocho ducados. 0088.

-Un justillo y guardapiés dorado bordado de puntas negras, tasado en ducientos y cinquenta reales. 0250.

-Una ropa y basquiña de terciopelado negro, tasa-do en trecientos reales. 0300.

-Un paño de xerghilla açul sobrecama bordado de puntas blancas con lentexuelas con un doselillo de pila de lo mismo, tasado en ducientos y cin-quenta reales. 0250.

-Una toalla de gasa guarnecida de tafetán carmesí con su flueco y un paño de azafate de la misma manera, tasada en ducientos reales. 0200.

-Unas medias de color de muger de seda y plata de aguxa, tasadas en setenta reales. 0070.

-Dos espexos ochavados con molduras negras, ta-sados en ciento y quarenta reales, a setenta cada uno. 0140.

-La qual dicha tassación dijero los dichos tasado-res haver echo vien y fielmente a su saber y enten-der y sin hazer agravio a las partes, y lo firmó el dicho Mathías Hernández, y por la dicha Ynés de Mendoça un testigo que se halló presente, porque dijo no saber, que lo fue Jusephe de Hita y Thomé Lorenço, residentes en esta Qorte, y dello yo, el sscribano, doi fe. Por testigo y a ruego, Jusepe de Hita. Mathías García de Mendoça. Ante mi, Fran-cisco de Torres.

Ynventario de la tassación de la plata y oro. En la villa de Madrid a diez y siete de febrero de dicho año, los dichoss testamentarios tasaron la ropa y xoyas del dicho difunto, y se tasó en la forma siguiente:

Cosas de plata y oro y perlas y alxófar. Prime-ramente un salero de verdugado liso pequeño,

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