• No se han encontrado resultados

Cerámica popular de la región de Murcia

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2022

Share "Cerámica popular de la región de Murcia"

Copied!
9
0
0

Texto completo

(1)

CERAMICA POPULAR DE LA

REGION DE MURCIA

M.aDEL CARMEN BERROCAL CAPARROS

INTRODUCCION

Delimitar el alcance del concepto decerámicapopulares un problema quevarios autores han tratado con diversos resultados. Creemos que este tipode cerámicaprocedede una sociedad concreta, fundamental- menteagraria,donde cumplelasne- cesidadesde una vidacampesinay, en ocasiones, urbana (bebedero s, comederos,tinajas,orzas,etc...),y que cuando desaparece elvalor del uso concreto,las piezas tiendende un modonatural a desaparecer.

Dentro de este contexto elobjeto de nuestro trabajo sobre cerámica popularva a partirde la producción actual y va a abarcar tanto las cerá- micascon pervivencias deuso enla vidarural,como esas otras quete- niendoelmismoproceso de fabrica- ciónsu utilidades únicamentedeco- rativa y ornamental, como son los jarrones, ánforas; cestas, macete- ros...

1. ANTECEDENTES YCENTROS DE PRODUCCION

La cerámicade la regiónde Murcia es conocidadesde antiguo,sus cen- tros alfareros han producido gran cantidadde piezasque llegaron a al- canzar un cierto renombre y que pro- piciaron diversos intercambios co- merciales con las provincias cer- canas.

En «ElCenso de Frutos y Manu- facturas de Españae Islas adyacen- tes»(1)impreso en 1803yatenemos datos concretos sobre arte s yma- nufacturas en Murcia; existen 78 obradoresde loza ordinariacon 196 operarios, que produ cían 791.000 piezas.

Alrededor del año 1849,la activi- dad decae,pues Madoz(2)cita tan

solo dos alfarerosen Aleda, «ocho fábricas de alfarer íamuy nombrada por sus productos»en Totana,cinco enLarca y cuatroen Mula.Todo ello nosindica 19obradores frentealos 78 deapenas 50 años antes.

Merino Alvarez,en su Geografia Histórica de la Provincia de Mur- cia(3),de 1914,también hace refe- rencia altema;enlavillade Aledo- Totana había «dos tejeras y siete hornos de alfarería,eluno de cocer tinajas»y en Larca siete alfareríasy tres tejeras.Indica que «laloza yel vidriado que se trabajaban en AI- mansa,- Alpera, Chinchilla , Mula, Larca, Murcia, Espinardo, Hellín y Totana,se consumíanen elreinode Murcia, en Granada y en Valen- cia»(4).

Recientemente,en1971,elinves- tigador RüdigerVossen constató14 alfaresen Totana(sólo tres de ellos fabricabantinajas,6 alfaresenLarca y 3 en Mula.

En 1987-88,tras realizar nuestra actividad de campo, localizamos cuatro centros alfareros con los si- guientes alfares:Aleda.tres alfares;

Larca,cuatro alfares;Mula,sólo dos, y Totana,con 1.

Asimismo hemos buscado infruc- tuosamenteotros centros conocidos por la bibliografía:Algezares,Espi- nardo, Murcia y Cartagena,en los que en ocasionesno queda más que algún topónimo,como la calle Can- tareríasen Cartagena,donde «en el sigloXVI hubo en aquellos terrenos importantes alfarerías que producían ladrillos,tejas,tinajasy toda clasede vasijasde barro».

2. INSTALACION DE LOSALFARES 2.1. Localiz ación

Enlos cuatrocentrosproduc tores:

Aleda,Larca,MulayTotana, los al- fares se encuent ran agrupados en zonas,que hasta hace unos quince

27

(2)

i,,\ LORCA

.l ..._

...

'-

,

~i

(~ /

\

-"'

--,1-'

'-

años eran periféricas de las distintas poblaciones,pero que en la actuali- dad han sido absorbidas e integra- das en el caso urbano.

Estos terrenos marginales, que ofrecían un mayor espacio para las labores del alfarero,tenían una ca- racterística primordial: la disponi- bilidad de agua cercana. Agua y

Uno de los H.Tudela haciendo una pieza bitroncocónica.

28

espacio son dos elementos impres- cindibles para el desarrollo de estas actividades, y son las que han de- terminado en gran parte la concen- traciónde las alfarerías.

EnAledalos alfares se encuentran al norte del escarpado promontorio donde está el pueblo,concretamente en el Barrio de las Canales,situado entre la Rambla Celada y la Rambla del Río, muy cerca de la fuente del Caracol, que se secó hace unos años.

EnLarca,están situados en el ba- rrio de San Cristóbal, en el margen izquierdo del cauce del río Guadalen- tín;este barrio además de contar con las aguas del río,tenía a principiosde siglo unas 60 fuentes particulares cuyas aguas venían de Zarzadilla de Totana.Los alfares lorquinos están tan cercanos a la hoy rambla del Guadalentínque en varias ocasiones se han visto seriamente afectados por las crecidas y torrentes tan pro- pias de la zona.

En Mula todos los alfares están ubicados entre las calles de Carrete- ríasy Cartagena (antigua Ollerías);

esta zona era hasta hace unos 10-15 años extrarradios del pueblo,no tie- nen tampoco problemas de agua.

Finalmente Tatana, que se en- cuentra dividida de norte a sur por la Rambla de la Santa, tiene también a todos los alfares en ambos márge- nes de la parte alta de la rambla,unos junto a otros.En dicharambla había un nacimiento de agua que se secó.

Tanto en Larca como en Totana hemos observado una ruptura con la ubicación tradicional,pues desde fi- nales de los años 60 hay un traslado por parte de algunos alfareros a ori- llas dela carretera nacional340,que atraviesa las dos poblaciones ;este traslado tiene una finalidad pura-

(3)

ttlos. Tudela. lOtana

mente de promocióncomercialy to- dos ellostienen tienda-exposición-al- far junt os; es el caso de Lario en Lorca,Cánovas y Poloen Totana en- tre otros.

2.2. Acondicionamient oy depend encias

Enla región de Murcia práctica- mente todaslas alfarerías-excepto algunasdenueva planta- tienen,o han tenido.laviviendafamiliaryelal- farjuntos.

Debido a su ubicación.como ya hemosvisto,enterrenos accidenta- dos cercanos aramblas,la distribu- cióndelos alfaressuele serirregular.

aunque hemosencontrado muchas similitudes enlas plantasde los alfa- res de Aledo,Totana y Lorca,dife- renciándose claramente de los de Mula.

En Aledo yTotana los alfaresson en general edificacionesalargadas y rectangulares que aprov echan los aterrazamientos delas ramblascer- canas(R. Celaday dela Santa,res- pectivamente), la vivienda familiar sueleestar adosada o sobre elalfar.

Por reglageneral nos presentanuna granfachadaúnica, con pocos hue- cos al exterior,donde se encuentran la casa,la salade modelar,elhorno yalgunoscobertizos.Delantedeto- das estas dependencias hay unes- pacioamplio,amodo de placeta.que sirve de secadero,muy cerca de la cualdiscurre la carreterade acceso.

Enlas proximidades.ocupando cual- quier espacio libre se encuentra elpi- lón,laspiletasy más cobertizos ,al- macenesy laleñera.

EnLorcaencontramos unas edifi- caciones queen su origendebieron ser muy similares a las arriba ex-

puestas,pero han sido muy modifi- cadas,especialmente las viviendas familiares,traslainundación de 1973, que fue catastróf ica.

Sin embargo,en Mulalos alfares siguenuna distribuciónde áreas muy similara laque encontramos en la casaruraldelárea delrío Mula,es decir: la_agrupación entorno aun pa- trio interior de las distintashabitacio- nes.Así,la vivienda,elalfar,el horno, los cobertizos y laleñera están alre- dedorde un patiocentraldonde se encuentrana su vezel pilón y las pi- letas,junto alas cuales era tradicio- nalplantar una higuera que adquiría gran tamaño y cuyafinalidadera que el fuert e soldel verano no acelere excesivamenteel barro.Los accesos a lacalle son tan solo dos:una puerta sencilla , correspondiente a la vi- vienda,y otrade doblehoja que da directamentealpatio,y es pordonde se trasladanlosmateriales y produc- tos.

Respecto a las dependencias,to- dos los alfares están unificadoscon las característicasdela sala de mo- delar,el obradoro eloficio,es muy alargada.rectangular,con tansolo unao dos puertas alexterior yape- nas un par deventanas enelcaso de que las tenga.En esta sala,núcleo del alfar, se encuentran varios tor- nos.la mesa de empellar,la sobaora mecánica,algunas mesas adosadas a las paredes con sillas donde se sientanpara colocar las partessuple- mentarias(asas,anillas,pitor ros ...);

en una esquinaumbríadelobrador suele estar elbarrero,es decir,elba- rro cortado en trozos que aún noha sido «sobao», cubierto por. unplás- tico para que no se reseque. En Aledo la sala tiene accesodirecto por una puerta interior alas dependen- cias familiares.

29

(4)

Francisco Alcazar. Mula

das,algunas de curiosa procedencia como elalfar de loshermanosAbe- lIán en Lorca que tiene como so- baora varios sillares que cogió su abuelo cuando realizabanelpuente

«viejo» sobre elGuadalent ín.Su fi- nalidadera de servirde superficiede amasado paraque el barro eliminara las burbujasy se pusiesemás suave para trabajarlo.Desde hace unos 10- 12 años que seintrodujola sobaora mecánica,la mesa de hacer pellas ha caídoen desuso total.

Horno:todosloshornosde los al- fares tradicionalesdela región de Murcia, están realizados según el patrón delo que denominan«horno moruno»,herenciadirectade sus an- tepasados que teníanestrechas re- laciones conlas tradicionesalfare- ras anteriores ;por esola construc- cióndelos hornos es muy similar , variandotan sólo en pequeñosde- talles. Generalmente son construc- ciones deplanta rectangularconin- terior dividido en dos estancias superpuestas,realizadasen ladrillo refractario,argamasa y arcilla.

La estancia inferior, denominada caldera o ceja(Lorca), esrectangu- lar,con unapequeñapuerta(70 cm.

de altura),con dinte l en forma de arco,porla cualseintroducelaleña parasu combustión,se accede a ella mediante escalones descendentes.

Como particularidad cabe mencio- nar que en ocasiones dentro dela misma calderasehacen dos com- partimentos laterales en los cuales hay un banco o poyo dondese co- loca tambiéngénero para cocer.

La caldera va cubierta con una bóveda de cañón,realizada a base de arcos cubiertos a suvez por una capa de ladrillos que constituyenel sueloo torta delaestancia superior.

La torta está perforada en varias lí- neas de agujeroscuadrados,

oreve-

raso bramaras.que se alternan en 6-7filas de 3 y 4 agujeros y facilitan 2.3. Construcc ionesanexas

Pilón: construcción cilíndrica de unos dos metros de diámetro ,con dos variedades importantes basadas en la aplicación de métodostécnicos.

El pilón tradicional,cuyo cilindro está excavado en el suelo con una pro- fundidadde 1 metro y donde se bate el agua y la arcilla golpeando con unas tablas,sólo lo hemos encon- trado en uso en el alfar de los her- manos Abellán Navarro de Lorca.

Todoslos demás utilizanelpilóncon rastrillomecánico,realizadoenladri- lloycemento,conun alzado sobreel niveldelsuelode 1,25m.;tieneuna vigametálicaque sirvede soportea un rastrillo impulsado por corriente eléctricaque batemecánicamentelo queantesserealizaba deunmodo manual.

Pila,balsa(Mula), placeta(Lorca):

construcciónde forma cuadrangular, cercanaalpilóny a un nivelmás bajo.

Sus dimensiones no guardan nin- guna unidad,simplementeson más pequeñas quelas piletas,aunque su profundidad oscilaentre 50 y 80 cm.;

su finalidades queel barro,que sale del pilón muy líquido, se espese y eaposes poco antesde su paso defi- nitivoa las piletas.En el pilón tradi- cional no hay comunicación entre éste y la pila,haciéndoseel trasvase a cubos;actualmentese comunican, facilitandoel trabajo.por uncanalillo o sangraor,que es regulable.

Piletas,tendior,tendeor:construc- cióngeneralmente de formarectan- gular. aunque en ocasiones tienen formas muy irregulares aladaptarse alespaciodelque se disponga;por ellosus dimensionesson muy varia- bles pero tienen en torno a los 3 x 5m.,suprofundidad no sobre- pasanuncalos30-40cm.Las piletas están comunicadascon la pila me- diante canalillos yes el lugar donde elbarro adquiere,.mediante la eva- poración,la consistencianecesaria parasumanipulación eneltomo.

Mesa de empellar, sobaora, so- bera:poyetede baja alturaadosado a una pared cercana altorno,su ta- maño y longitud suele variar. Su prin- cipalcaracterísticaes que la superfi- cie que presenta sea lisa, se han utilizadodiversaspiedraspulimenta- Frentea estos tipos descritosde alfar tradicional encontramos unos alfaresdenueva planta que simple- mente songrandesnavesindustria- les contecho a dos aguas,las cuales sirvensin divisionesinteriores tanto como sala de modelar,secadero,al- macén...En elexterior están las pi- letas y el horno.

30

(5)

I-hos. Romera. Aleda

elpaso delcalorde lacalder a ala cámara.

Enla parte superior se encuentra la cámarao capilla(Larca),también de planta recta ngu lar,cubiertapor una bóveda de cañón enocasiones liger amen te apuntada. La bóveda está hor adad a por braveras distri- buidas de variasmaneras;por ejem- plo,en Aleda,el hornogrande de P.Requenatienetres alineaciones de resp iraderos rectangulares, las doslaterales concincoagujeros y la fila centralcon cuatro .Enocasiones una delas braveras de lalínea cen- tral es de mayor tamaño y circular, denominado guíay porellase sigue elproceso de cocción.EnTotana y Mula soniguales quelo s descritos pero con más braveras.En Larca los H.Abellán tienen unhornoredondo, totalmente rehecho tras la inunda- ciónde 1973,de iguales caracterís- ticas que losdescritos pero con un solo agujero circular enel techo lla- madochimenea.

La puerta de la cámara es de 1,50m.de altu ray 80 cm.de ancho, rectangular o con dintelcurvo;suele estaraun nivelmás alto queel suelo y se accede a ellaporunos escalo- nes,en caso de que se encuentresi- tuada enun lateral delhorno,como elde P.Requena en Aleda,o biena través de una pasarela movible he- cha con tablones,cuando la puerta está en la parte fro ntal sobre la puertec itadelacaldera,com o ocu- rreencasitodoslosde Totana.

El uso del horn o es muy conti- nuado yla frecu encia delashorn a- das es entorn o alos 20-30días,de- pendiendodela demanda.

Desde hace unos 4 o 5 años al- gunos alfarerosestán utilizando mo- derno s horn os de propano, mufla, cuyoíndicedeseguri d ad en lacoc- ción esmuyaltoen comparación con el horn otradicional. .

3. FABRICAC ION DEL PRODUCTO 3.1. Mat eriasprimas

3.1.1. Arcillas

Tradicionalmentelos alfareros uti- lizan arcillas de procedencia local, mezclad as entre síen proporciones variables queoscilan alrededor del 50%,las arcillasprincipalesson:

Greda, tierra: arc illa arenosa de color blanquecino-amarillento (a ve- ces«colorauja»)que da consistencia ala pieza. Se extrae de yacimientos deSierraEspuña,principalmentedel parajedela Cañá Honda y dela ca- rretera Lorca-Caravaca,cerca de la fábrica de cemento.

Rolla,roya,laguena,launa:arcilla magnesianagris-azu ladoque aporta plasticidad.Tambiénse obtienedela sierra cercana,concretamentede La Parroquiayla Paca de Larca,del pa- rajedela Arbolejao dela zona delos Albares.

En Mulaencontramoselbarrorojo, con gran cantidadde óxidode hierro, sñcey alúmina,de gran plasticidad y comúnmenteutilizadoenlarealiza- ción de ollas.Se extrae enlos alre- dedores de Pliego,en Casas Nuevas y en Casa Angeles.

Tenemos referencia,tamb ién en Mula,de unbarro blancocon mucha alúmina,actualment e sno utilizado,y conel que sehacíanpiezas blancas.

En la actualidadmuchos alfareros compran barro ya preparado afábri- cas del ramo de Valencia,Tarrago na yBarcelona,lo queles ahorramucho trabajo.

3.1.2. Otros productos

Los productos químicos de em- pleotradicional está nencaminados fundamentalment e alvidriado delas piezas,yson:elalcoholdehojaode alfarero,que es un compuesto de sulfurodeplomo,procedente de Li- nares (Jaén),y que ha caido ende- suso debidoa productos de prepa- ración industrial más inocuos procedentes de Vicar (Valencia) y Montserrat (Barcelona).También se utiliza elalmidónde trigoy elcuarzo de Breda (Gerona), compuestos del vidriado,que se compranpor kilos.

3.2. Fuentes deenergía

El combustibletradicional del horno ha sidola leñade pinoylos matorra- les típicos de la vegetac iónmedite- rránea,pero debidoalas dificulta des de abastecimientoenlaactualidadse usan casiexclusivamente losrecor- tes de madera y desperdicios de chopo de la fábrica de cajas deAI-

31

(6)

.H

Pieza deLario Morales.Larca.

cantarilla.En ocasiones los alfareros compran desechos de madera en obrascercanas.

Ultimamente la energía eléctrica para eltornoy la sobadera.yelpro- panoparala mufla,adquieren cada vez más protagonismo.

3.3. Técnicas einstrumentos empleados enla fabricación

Extracc iónde la arcilla:Lalocali- zacióndelos yacimientos seconoce desde antiguo'y su explotaciónes continua desdehace varias genera- ciones.Elsistematradicionalestaba determinado porla propiaconfigura- cióndelascanteras,pueslas vetas de arcilla están a escasa profundi- dad,por loqueelalfarero,auxiliado de pico,pala, legón y capazo,reti- raba previamente la capa superficial o esco mbro yprocedíaala extrac- ción y carga dela arcillaen carros.

Hoy en díase realiza por procedi- mientos mecánicos eintervienen pa- las excavadorasycamiones con vol- quete.Además ya no es el alfarero quien lo hace sinoquehayabaste- cedores de arcilla,Francisco Martí- nez«El picante»ylos hermanos Mo-

reno se encargande la extraccióny el transporte.

Preparacióndela arcilla:Unavez que las diferentes tierrasestánen el alfarse procede ala preparacióndel barro.Todos los alfareros,excepto loshermanos Abellánde Larca quelo hacen golpeandocontablas,utilizan elsistemamecanizadoque consiste enechar las diferentes tierras (pre- viamente cribadas y desterronadas) al pilón, enel que se encuentra un rastrillometálico que algirarbatelas arcillas.

Lamezcla dela arcilla varía según la experienciadel alfareromientras que algunos usan dos partes de greday unade láguena,otroslas uti- lizan a partesiguales.

Una vezbatidala mezclase pasa ala piladonde sereposa el barro,to- davía muy líquido,durante 24 horas, pasadaslas cuales sele hace circu- lar hacia las piletas o tendeores donde se desecalamezcla duanteun número variable de días hasta tener la texturadeseada.Para secar el ba- rro se hace un reticulado con una caña en la superficiey aldesecarse secuarteajustopordondesehizola señal;luegonotienenmás quecoger esos cuadrados y amontonarloscu- biertospor unplástico.

Amasado: Hasta hace unos 12 años esteprocedimiento era manual ysehacia sobre la mesa de empe- llar. En la actualidadtodoslos alfares tienen sobadoramecánica, el barro saleen forma decilindroysevatro- ceando con un hilo de nayloncondos topecillos laterales, el torzal, for- mando pellas.

Modelado dela arcilla:Paraelmo- delado se utiliza el torno, instru- mento de dos ruedas horizontales, colocadas a distinta altura yfijadas sobre uneje vertical"amado árbol.La rueda superior, cabeza de rueda-

FuentedelPareo.Totana.

(7)

puésa«abrirla» presionandocon am- bos pulgares para iniciarla pieza.A continuación, ayudado por ambas manos se inicia elmodelado propia- mente dicho,flexionando o estirando los dedos tanto por el interior como por elexterior,entoda esta opera- ción el alfarero va mojándose las ma- nos en unrecipiente con aguay ba- rro (Iemoja).Los instrumentos que utiliza son:la caña,afiladaen un la- teralque sirve para hacer un perfil más alisado de la pieza. Una vez acabada secorta en su base con el torzal y se deposita en la tablade portearpara susecado ytraslado.A continuaciónelalfarero limpiacon una finacintade hierroen formade zeta, jailla, cerr uza,[arruza.las posibles adherenciasdebarro en lacabeza del tomo einicia de nuevola operación.

Acabado, decoración y vidriado.

Tras el modelado todas laspiezas pasan a un primersecado,que dura según las condiciones atmosféricas yseinterrumpe en caso que se ne- cesite un retoque post erior , como puede serla adición de partessuple- mentarias, asas (enansar),pitorros, anillas...elementosqueestánprevia- mentehechos yseadhierenhume- deciendoy presionando suavemente el lugardonde se vana situar.

Jarrade noviade LarioLópez. Lorca.

plato, es de pequeño tamaño (27 cm0)y sobreella se trabaja.La rueda inferior o faldaes la que im- prime movimiento al instrumento.

Este mecanismo va completado por una mesa,en madera y mamposte- ría,en ángulorecto y uno de sus án- gulosadosado ala pared.Entrelas pataslleva untravesañoo estribode madera donde elalfarerodescansa los pies.

La primera acción que hace el al- farero es la colocación de la pella, mediante un golpe seco,en la ca- beza del torno procurando hacerla caer biencentrada,se procede des- I-n>s. Polo. btana

33

(8)

Lario Lopez. Lorca

34

En cuanto a la decoraciónpode- mos decir que varía según el alfar; encontramos abundante pintura en fríocon motivos varios. En Totana se decora con rodillo, con punzón y adosándolela decoraciónenrelieve.

Elvidriadotradicionalestá en muy pocos alfareros,ya que los esmaltes de monococciónson más fácilesde aplicarademás deinocuos. En Mula y Larca todavíaencontramos la vi- driera, tina para vidriar, donde se echa la «masa para barnizar »,me- diantela ayuda de un pequeño plato se echala masa al interior de la pieza, haciéndose un movimiento circular con la muñeca y después se coloca boca abajoenlas tablas de escurriro cañas que están sobre la vidriera.

Tras un segundo secado se procede a la cocción.

Cocción:La coccióntieneuna ac- ción previaque es fundamental, la carga del horno,enhornar,enjornar;

estaactividad se realiza meticulosa- mente y elalfarero sigueun orden ri- guroso de colocación,desde el fondo delhorno,en hilerasverticales,va si- tuando primero las piezas grandes con separadores (objetos variosde cerámica, cilíndricos -soportes- triangulares, pequeños tubos-gusa- nos...- )que evitarán las rozaduras;

luego se encajanlas piezas más pe- queñas.La carga de un horno me- dianopodríaser entre1.000y 2.000 piezassegúnsu tamaño.

Una vez completa la carga se tapia la puerta dela cámara con ladrillos macizos y barro evitando así las fu- gas de calor.Se procede entonces al encendido con leña fina y comienza un períodode calentamiento lento y uniforme, temple,que suele durar entre 6-8horas.Una vez se ha con- seguido el calentamiento total del horno se pasa alas caldas,o man- tenimientodelfuego fuerte,echando muchaleña conayudade unrastrillo

y una horquilla este período dura unas 6-9horas.Unavez se completa la cocciónmás o menos 12 horasse procede altapiado de la puerta de la caldera y se deja reposar el horno varios días;a partirdel cuarto se abre poco a poco para que se enfríe y después se saca el género para su revisiónposteriory venta.

4. PRODUCCIONES

EnAleda se dan unas piezasca- racterístic as que son los grupos o especieros .Se trata de cuatro pe- queñas piezasiguales,unidastresde ellas en su basey coronadas por una cuarta. Como variantes est án los grupos de ollas o pucheros, cuya piezabase es un recipienteesférico de borde exvasado. Y los pulpos, cuya piezabase es troncocónica y las asas son de cinta sobrepasando el conjunto.Junto alos grupos encon- tramos cestas de asas retorcida,ja- rrones de gran tamaño de cuerpo troncocónico,cuello cilíndricoquelle- van asas conanillas y una jarrade largo y esbelto cuello llamada la- garto.La decoraciónde todosehace con pinturaen frío.

EnLarca encontramos dos grupos diferenciados.Los hermanos Abellán y Hemández;conjarrones, cestas, ja- rras similaresalas de Aledo,además de las columnas(cilindros huecos que sirvende soporte a otra pieza),gran- des copas de piebajo...que los her- manos Abellán pintanen frío.

Pero la tradición del vidriado no podrá estar ausente;Larío Morales es el únicoque hace lebrillos de varios tamaños,botijos,ajeras(vaso globu- lar de cuello cilíndricocon perforacio- nes en el galbo),portavelas,cánta- ros,huchas,fruteros,morteros,etc...

todo ello vidriado en tonos verdes, melados y beiges,con una decora- ciónvegetal a trazos.LarioLópez,sin

(9)

embargo,vidriaen blanco ydecora con motivos florales de coloressua- ves.Suspiezasson muy caracterís- ticasde Larca;lasjarras de pico,de novia,vasos trípodes,platos,reci- pientes varios, etc... Actualmente Inocencia Larioestábuscandoel«re- flejometálico», tan característico de la loza dorada murciana de época medieval.

La producción tradicional de Mula estálimitada a ollas ypucheros con tapaderay cazuelas,vidriado en me- ladotodo,ysólo las produce Fran- cisco Alcázar. El joven Boluda se adentra también enel vidriado pero enterrenosmásinnovadores.

En Tofana,alserel sitioconmás alfaresencontramos más variedad:

Un grupo mayoritariode estos al- fareros se dedicaalgénero en blanco, apenas decorado con relieves inci- siones,fundamentalmente todo pie- zas dejardinería: macetas,maceto- nes,copas,condos o cuatroasas, con anillas,bordes exvasados yen- grosados y todas dentrodela gama de cuerpostroncocónicos.

Una parte muypequeña, comoVi- centeCánovas«ElPolo»ysus her- manos son losúnicos que mantienen la tradición delas grandes tinajasy los cocios (granvaso troncocónico con un pitorro ensu parte inferior, dondesehacíala colada),también dominan los cántaros junto alosher- manos Tudela y Zamora-Cánovas, pero sólode encargo.

JuanMartínes«ElPoveo»,estáde poco tiempoa estapartevidriando, conun estilo similar al lorquino,con excelentes resultados.Finalmente di- remos que hay ungrupode alfareros innovadores quepartiendodelcono- cimientodeloficio y la tradiciónestán realizando piezascon formas yde- coraciones originales destaca Bias Cánovas con una técnica casi de

«esgrafiado»,Barto loméBellón con sus series ibéricas, mitológi- cas...,etc.;VicenteCánovas y suhijo con decoraciones geométricas en varios tonos,Zamora yCánovascon unas mezclas de barros de colo- res,etc...

5. CONSIDERACIONES SOBRE EL SECTOR

Laalfareríamurciana atravesóuna gravecrisisen los años 60,debido fundamentalment e a la pérdida de funcionalidadsocial,a lautilizaciónde nuevos combustibles como el butano y a la comercialización demateriales másinocuos y ligeros para losreci- pientes,como los plásticos;lasitua- ción fuetangrave quevariasalfare- rías cerraron y muchos alfareros

tuvieron que emigrar a Cataluñao Mallorca.

En la décadadelos70hayun re- surgirdela alfarería,através princi- palmentedel turismo; nacen enton- cesnuevasformas comolas ánforas, los especieros y jarrones,profusa- mente decorados hastatal puntoque el barroq uismo exage rado se con- vierte en mal gusto. El comprador buscalotípicoyanecdóticodela al- farería,que imita en esosmomentos lo tradicionaldeun modocasi esper- péntico.

Afortunadamente enlos años 80 hemos asistidoa un giroen estatra- yectoria yauna aceleraciónenlare- cuperacióndelsector.Para darnos cuentade ellohay que tener encon- sideración varios puntos : por una parte la mayorsensibilizacióndela opiniónpública,quebusca lo tradi- cional«auténtico», lo enraizadofrente a lo chabacano y colorista.Por otro lado hay un despertar delasinstitu- cionesen esteterreno,y se está pro- piciando una adecuada política de ayuda por parte,fundamentalmente, dela DirecciónRegionaldeIndustria dela ComunidadAutónomadeMur- cia,queha creado incluso undepar- tamento específicode Artesaníaque se ocupadetodala problemáticadel oficio. Hemosconstatadotambiénun cambioenelpropioalfarero,la edad media estádisminuyendo y losjóve- nes están perdiendo la conformidad anterior,buscannuevoscaminos de expresión a través delbarro y sus formas.Sibien los métodos tradicio- nalesestáncondenadosa desapare- cer, por demasiado trabajosos, el empleodemediostécnicos que res- ten durezaaloficio yfaciliten lasla- bores no creativas, puede incluso beneficiarquejóvenes se dediquena esteoficio.

Por todolo expuesto creemosque la alfareríamurciana lleva unade- cuado caminoderecuperación;ha- bríaquizás que pote nciar más lo tradicional pero sinolvidar lasinno- vaciones.

NOTAS

(1) Este censo está citado por Abelardo MerinoAlvarez. en su obra Geografia Histórica dela Provinciade Murcia.Acad.

Alfonso X elSabio,3.·ed.Murcia.1981.

pág.491.

(2) MADOZ: DiccionarioGeográfico-Es- tadistico -Histórico deEsp añaysus po- sesionesde ultramar.Madrid.1849.T.1, 15 Y 10.

(3) Op.cit.,nota número 1.

(4) Op.cit.,nota número1,pág.489.

(5) VOSSEN,SESEÑA. KOPKE:Guiade los Alfares de España,1971-73.

(6) FEDERICOCASAL MARTINEZ: His-

toria delas calles de Cartagena,Carta- gena.1930,pág.111.

35

Referencias

Documento similar

que hasta que llegue el tiempo en que su regia planta ; | pise el hispano suelo... que hasta que el

Entre nosotros anda un escritor de cosas de filología, paisano de Costa, que no deja de tener ingenio y garbo; pero cuyas obras tienen de todo menos de ciencia, y aun

Habiendo organizado un movimiento revolucionario en Valencia a principios de 1929 y persistido en las reuniones conspirativo-constitucionalistas desde entonces —cierto que a aquellas

o Si dispone en su establecimiento de alguna silla de ruedas Jazz S50 o 708D cuyo nº de serie figura en el anexo 1 de esta nota informativa, consulte la nota de aviso de la

d) que haya «identidad de órgano» (con identidad de Sala y Sección); e) que haya alteridad, es decir, que las sentencias aportadas sean de persona distinta a la recurrente, e) que

La siguiente y última ampliación en la Sala de Millones fue a finales de los años sesenta cuando Carlos III habilitó la sexta plaza para las ciudades con voto en Cortes de

El fenómeno del cuidado, emerge como necesidad la simbiosis entre el proceso de enfermería y su transcendencia en la investigación científica a través de la enfermería basada

Las manifestaciones musicales y su organización institucional a lo largo de los siglos XVI al XVIII son aspectos poco conocidos de la cultura alicantina. Analizar el alcance y