9.0 Plan de Manejo Ambiental
En el presente capítulo se presenta el Plan de Manejo Ambiental (PMA), el cual describe las acciones e iniciativas que Anglo American Quellaveco S.A. (AAQ) se propone aplicar en el campo ambiental para que las actividades de la Optimización del Diseño y Operación de la Presa Vizcachas, se lleven a cabo de manera responsable y sostenible, a fin de evitar, prevenir, reducir y controlar los impactos negativos de sus actividades. Estas medidas se presentan con el adecuado nivel de detalle, considerando que estarán sujetas a modificaciones, de acuerdo con las condiciones o circunstancias particulares durante su implementación y de acuerdo con un proceso de mejora continua.
El PMA ha sido preparado considerando lo siguiente:
Incorporar la variable ambiental desde las primeras etapas del diseño de obras, instalaciones y procesos.
Aplicar las Políticas de Salud, Seguridad y Medio Ambiente de AAQ.
Brindar capacitación periódica y permanente a los trabajadores respecto a la prevención de riesgos y protección del medio ambiente.
Disponer de planes adecuados de: medidas de mitigación de eventuales efectos ambientales, de prevención de riesgos y contingencias, de control de erosión y sedimentación, de manejo de residuos y de monitoreo ambiental.
Considerando que el formato del PMA debe permitir el fácil acceso a la información, el presente documento ha sido formulado en cinco planes relacionados, cuyos objetivos se mencionan a continuación:
Plan de Prevención y Mitigación: tiene por finalidad evitar o disminuir los impactos ambientales negativos identificados a partir de la evaluación de impacto ambiental (Capítulo 6). Comprende acciones y recomendaciones que minimicen o eviten el efecto adverso de una obra o actividad sobre algún elemento del medio.
Plan de Monitoreo Ambiental: busca controlar aquellos componentes que puedan verse afectados en algunos de sus parámetros con la ejecución del proyecto.
Plan de Contingencias: define las acciones concretas a tomar en el eventual caso que
se produzca una contingencia o emergencia, de manera tal de minimizar los daños a
las instalaciones, comunidades y al medio ambiente (ver Anexo S-1).
Plan de Manejo de Residuos Sólidos: tiene por objeto realizar un manejo integral de residuos que asegure una gestión adecuada con sujeción a los principios de minimización, prevención de riesgos ambientales y protección de la salud pública, de acuerdo con lo establecido en la legislación vigente (ver Anexo S-2).
Plan Conceptual de Control de Erosión y Sedimentos: tiene por objeto brindar pautas para evitar la exposición innecesaria de suelos sin protección, así como mostrar una serie de materiales y técnicas para reducir la pérdida acelerada de suelos durante el desarrollo del proyecto (ver Anexo S-3).
A continuación se presenta el Plan de Manejo Ambiental que AAQ aplicará para las etapas de construcción y operación de la Optimización del Diseño y Operación de la Presa Vizcachas.
Las medidas de manejo correspondientes a la etapa de cierre son tratadas en el Capítulo 11 del presente documento.
9.1 Plan de prevención y mitigación
El presente plan describe las medidas a ser consideradas en las etapas de construcción y operación de la Optimización del Diseño y Operación de la Presa Vizcachas, a fin de prevenir, controlar, reducir o evitar los posibles efectos adversos asociados al mismo (Tabla 9.1). No se incluyen en este capítulo las actividades de cierre, debido a que para fines de este estudio se las considera como medidas de remediación o mitigación de impactos del proyecto en forma íntegra.
Como se mencionó en el Capítulo 6, gran parte de las medidas de mitigación son las mismas que para el proyecto original de la presa Vizcachas (Primera Modificación del EIA del Proyecto Quellaveco – Knight Piésold, 2008) dado que los impactos son, para muchos componentes, virtualmente los mismos, y la diferencia en la magnitud estará específicamente relacionada a la ampliación de la duración de la construcción de las obras en 19 meses adicionales.
Antes de proponer las medidas de prevención y mitigación para cada componente ambiental, se describirán en forma breve los impactos detallados en el Capítulo 6.
9.1.1 Mitigación de impactos al ambiente físico
En esta sección se presentan las medidas de prevención y mitigación para los componentes
ambientales: aire, ruidos y vibraciones, suelos, aguas superficiales y aguas subterráneas.
9.1.1.1 Calidad de aire
Los impactos previsibles sobre la calidad del aire, sólo están referidos a la etapa de construcción, no esperándose efectos durante la etapa de operación (embalse de agua en la presa). Estos impactos previsibles serían los siguientes:
Variación en la concentración de gases de combustión como consecuencia del uso de vehículos, maquinaria y equipos para el movimiento de tierras y acarreo de material, tanto en el recrecimiento de la presa y dique del aliviadero de crecidas, como en la cantera.
Variación en la concentración de gases de combustión como consecuencia del uso de vehículos, maquinaria y equipos para las obras civiles.
Variación en la concentración de gases de combustión como consecuencia de la generación de energía.
Emisiones de material particulado como consecuencia del movimiento de tierras y descarga de material que se encontraría relacionado con la operación de maquinaria pesada (buldócer, cargadores frontales, retroexcavadoras, carga y descarga de camiones, etc.) en el área de la presa Vizcachas; las cuales están en función de la cantidad de material a remover, el número de horas de operación de la maquinaria y las características del material (humedad y porcentaje de finos) principalmente.
Emisiones de material particulado por efecto del movimiento de material de préstamo y el carguío correspondiente de las canteras “Playa El Río 1” y “Cuerpo de Presa”.
Para prevenir y mitigar estos impactos se plantean las medidas siguientes:
Se controlarán las emisiones de gases de combustión de los motores diesel, principalmente monóxido de carbono (CO) y óxidos de nitrógeno (NOx), mediante un programa de mantenimiento regular de los vehículos y maquinarias, lo que permitirá que operen en óptimo estado, sin exceder los límites de emisión establecidos por las regulaciones nacionales o internacionales. Dentro de estas medidas se encontrarían la afinación periódica de motores, así como el servicio periódico de filtro de aire, cambio de aceite, cambio de filtro de combustible, entre otros.
Se controlará la velocidad de los vehículos, de acuerdo con las normas de seguridad internas del proyecto. Asimismo, se prohibirá la circulación fuera de los caminos establecidos.
Se realizará el riego de los caminos periódicamente, con el fin de evitar el
levantamiento de polvo durante el paso de los vehículos. De ser necesario
(especialmente en épocas secas y de mayor tránsito de vehículos) se realizará el
tratamiento de los caminos con un químico mitigador de polvo, que ayude a retener la
humedad en los suelos. Entre las alternativas se considera el uso de químicos surfactantes, químicos higroscópicos y polímeros, los cuales son ambientalmente inofensivos.
En la medida de lo posible, los materiales que sean removidos, serán previamente humedecidos con el fin de evitar la generación de polvo al ambiente.
Los camiones que trasporten material de préstamo o de corte por las vías de acceso serán equipados con coberturas de lona para evitar el polvo o la caída de materiales durante el traslado.
Los grupos generadores de energía y equipos en general, serán sometidos a un estricto programa de mantenimiento periódico; de esta manera, se asegurará el control de sus emisiones.
Se llevará el registro del inventario de emisiones de las maquinarias utilizadas, incluyendo equipos menores y generadores eléctricos.
9.1.1.2 Niveles de ruido y vibraciones
Al igual que en el caso anterior, la generación de ruidos y vibraciones solo se producirá durante la fase de construcción del recrecimiento de la presa Vizcachas, no esperándose impactos durante la etapa de operación del embalse. A continuación se presentan estos impactos:
Generación de ruido y vibraciones como consecuencia del uso de maquinaria, equipos y vehículos para el movimiento de tierras y obras civiles en la presa Vizcachas.
Generación de ruido como consecuencia del uso de generadores eléctricos en la zona de la presa del embalse Vizcachas.
Generación de ruido y vibraciones como consecuencia del movimiento de tierras y acarreo de material de préstamo de las canteras.
Para prevenir y mitigar estos impactos se plantean las medidas siguientes:
Se realizará el mantenimiento técnico periódico de las maquinarias a utilizar y revisará la información de cada uno de los equipos.
Se utilizará maquinaria de baja generación de ruido, usando como referencia la norma británica BS 5228-1:2005, junto con información técnica de maquinaria disponible actualmente.
Los generadores eléctricos a ser usados estarán, en la medida de lo posible, dentro de
ambientes acústicos, que mitiguen la generación de ruidos en el ambiente.
El personal que trabaje en las actividades de construcción contará con el equipo de protección personal adecuado, específicamente en zonas donde se ubiquen las fuentes de generación de ruido.
9.1.1.3 Suelos
En el caso del impacto esperado sobre los suelos para la presente modificación, sólo se esperan efectos durante la etapa de operación, mas no durante la fase de construcción. A continuación se describe este impacto:
Pérdida de suelos por efecto del incremento del área de inundación del embalse Vizcachas.
Se implementarán las medidas de recuperación establecidas en el Capítulo 11 - Plan de Cierre Conceptual
1.
9.1.1.4 Agua superficial
A continuación se resumen los impactos esperados sobre las aguas superficiales:
Construcción
Modificación de caudales por consumo de aguas del río Vizcachas.
Operación
Modificación de caudales por las actividades de embalse y descarga desde la presa Vizcachas.
Habiéndose identificado impactos sobre la cantidad de agua superficial, muy semejantes a los previstos en la Primera Modificación del EIA del Proyecto Quellaveco (Knight Piésold, 2008), tanto las medidas de manejo como los planes de monitoreo planteados en el presente documento, coinciden en términos generales con lo planteado en el estudio del año 2008.
Estas medidas están relacionadas con lo siguiente:
Para evitar la posible afectación de la calidad de los cuerpos de agua debido al movimiento de tierras durante la etapa de construcción, se implementarán medidas de
1 Ver Capítulo 11 – Plan de Cierre Conceptual. El embalse Vizcachas quedará como una estructura remanente del proyecto solo en caso ésta pase a ser manejada por un tercero. En caso esto no suceda, la presa será demolida y las estructuras serán retiradas de la zona como parte del cierre del Proyecto Quellaveco.
control de arrastre de sedimentos, que se detallan en el Plan de Control de Erosión y Sedimentos (Anexo S-3). Estas medidas incluyen, entre otras, las siguientes:
- Cubrir los depósitos de material con membranas para evitar su erosión, y alrededor de ellos colocar trampas para prevenir el transporte de sedimentos.
- Colocar una cobertura definitiva de suelo compactado para proteger las superficies expuestas de los taludes que no sean de roca, dentro de los 15 días siguientes después de llegar a la cota definitiva del talud.
- Proteger las áreas adyacentes a los sitios de las obras utilizando barreras para sedimentos. Estas barreras deberán instalarse antes de iniciar el movimiento de tierras.
- Construir ductos provisionales para llevar las aguas de las partes altas a las bajas.
- Si la zona intervenida cubre áreas muy grandes, construir diques para el control de sedimentos.
- Se prohibirá el lavado de equipos o maquinarias en las quebradas o ríos del proyecto.
Para el caso de posible erosión y socavación en el cauce del río Vizcachas, debido al desvío de sus aguas durante la etapa de construcción se plantea la construcción de revestimientos.
Debido a la temporalidad de las obras, el revestimiento se deberá realizar con bolsas rellenas de arena-cemento, concreto o suelo-cemento.
Finalmente, se consideran las siguientes medidas generales para la protección de cursos de agua:
Durante las actividades de construcción estará prohibido colocar material de corte o desbroce sobre cuerpos de agua o drenajes naturales, sean estos, estacionales o permanentes.
Se construirán estructuras temporales sobre los cursos de agua (e.g. alcantarillas y puentes temporales). Asimismo, se instalarán muros o gaviones en la zona de ladera de ríos o quebradas, a fin de evitar que avance la socavación de las márgenes, favoreciéndose de este modo, el restablecimiento de la sección transversal del cauce.
Los vehículos que transiten la vía de acceso y la maquinaria utilizada en las
actividades constructivas, serán sometidos a un mantenimiento periódico y contarán
con un equipo de emergencias con paños absorbentes para hidrocarburos.
Cabe precisar que, tal como se estableció en la Primera Modificación del EIA del Proyecto Quellaveco (Knight Piésold, 2008), AAQ mantendrá el compromiso de descarga durante la época de caudales bajos (septiembre a diciembre). Este esquema, incluirá además descargar desde la presa las aguas del río Chincune, las cuales ya no serán empleadas por el Proyecto Quellaveco, manteniéndose como reserva del Proyecto Especial de Riego Pasto Grande (PERPG). A continuación se presenta un resumen del sistema de descargas desde la presa, considerando la presente optimización en su diseño y operación:
Intercambio del caudal captado en la bocatoma Titire durante septiembre a diciembre de cada año (3,73 MMC anuales en promedio);
Rendimiento natural de la sub-cuenca Vizcachas de 307 L/s (3,18 MMC) de septiembre a diciembre de cada año; y,
Caudal de 217 L/s (6,8 MMC) del río Chincune, reservados por el PERPG; esta descarga no estaba prevista en el esquema anterior aprobado por la Primera Modificación del EIA.
Este esquema involucra que el compromiso de AAQ de descarga de agua anual desde la presa se incrementará en 6,8 MMC (de 6,91 a 13,71 MMC).
Al igual que lo considerado en el esquema original de la presa, la presente modificación satisface la demanda del Proyecto Quellaveco y mantiene las necesidades de compensación para las siguientes condiciones extremas:
Dos años consecutivos de sequía con periodo de retorno de 100 años.
Un período de sequía de seis años (correspondientes a los años 1990 – 1996 en el modelo con los 53 años de datos).
Asimismo, tal como se había considerado inicialmente, se realizará un monitoreo en tiempo
real de todo el esquema de abastecimiento de agua del proyecto, mediante la instalación de un
sistema computarizado en la zona del embalse Vizcachas. Esto permitirá medir, vía web, los
caudales captados y descargados desde el embalse Vizcachas, garantizando su adecuada
operación y cumplimiento de los compromisos asumidos por AAQ respecto del mismo. De
esta manera, todos los interesados podrán verificar permanentemente la operación del sistema
de abastecimiento de agua para el Proyecto Quellaveco.
9.1.1.5 Agua subterránea
A continuación se resumen los impactos esperados sobre las aguas subterráneas durante la etapa de operación de la presa Vizcachas. No se esperan impactos durante la etapa de construcción en esta área.
Alteración de la recarga de agua subterránea por el incremento de agua en el embalse Vizcachas.
La recarga de agua subterránea es considerada como un impacto positivo por lo que no plantean medidas de mitigación para este componente.
9.1.2 Mitigación de impactos al ambiente biológico
En esta sección se presentan las medidas de prevención y mitigación para los componentes ambientales: flora y vegetación, fauna terrestre y fauna hidrobiológica.
9.1.2.1 Flora y vegetación Impactos residuales
A continuación, se presenta un breve resumen de los impactos que afectarían al componente flora y vegetación durante la construcción y operación del proyecto:
Construcción
Pérdida de la cobertura vegetal y de especímenes de flora en general como consecuencia del desbroce y movimiento de tierras para el recrecimiento de la presa Vizcachas.
Operación
Pérdida de la cobertura vegetal y de especímenes de flora como consecuencia del embalse de aguas en la presa Vizcachas (nuevo esquema de abastecimiento de agua).
Afectación de especímenes de flora protegida como consecuencia del embalse de aguas en la presa Vizcachas (nuevo esquema de abastecimiento de agua).
Pérdida de bofedales como consecuencia del embalse de agua en la presa Vizcachas (nuevo esquema de abastecimiento de agua).
Medidas de mitigación
Las medidas que se contemplan para reducir los impactos sobre la flora y vegetación se
detallan a continuación. Se debe mencionar que estas medidas están dirigidas tanto para la
flora en general como para especies en alguna categoría de conservación.
Las actividades de construcción, serán planificadas de tal forma que se reduzcan las áreas a intervenir. La señalización del trazo y la identificación previa de las zonas donde se ubicarán los accesos y los acopios, evitará que se afecten innecesariamente otras áreas.
No se construirán caminos en zonas de bofedales.
En el caso de que ocurrieran afectaciones a las funciones de los bofedales, se aplicarán las siguientes medidas para su adecuada restitución:
- Se implementaran pequeñas obras de infraestructura hidráulica (e.g. canales, pozos, etc.) que permitan la regulación de la abundancia y disponibilidad del agua.
- Se restringirá el acceso de ganado a las zonas afectadas para facilitar la recuperación de las mismas.
El material obtenido del desbroce que no sirva con fines constructivos será ubicado en zonas de acopio o esparcido sobre áreas denudadas que requieran protección (“mulch”) contra los efectos de agentes erosivos.
Las áreas afectadas por el emplazamiento de la infraestructura serán revegetadas luego de su habilitación tras los trabajos de reconformación. Estas actividades se realizarán paulatinamente al final de la etapa constructiva (ver Plan de Cierre Conceptual - Capítulo 11).
Se capacitará al personal de AAQ y a sus contratistas sobre la importancia de preservar las especies de flora silvestre, quedando totalmente prohibida la recolección, extracción y/ o comercialización de especies silvestres por parte de los trabajadores.
El personal será capacitado en el tema de las especies protegidas según el Decreto Supremo N° 043-2006-AG, los Apéndices CITES (CITES, 2011) y la Lista Roja de IUCN (IUCN, 2010) que se encuentran en el área de influencia, considerando los registros en la presente evaluación: Azorella diapensioides y Cumulopuntia boliviana subsp. ignescens; y los registros previos (Knight Piésold, 2008): Parastrephia lepidophylla y Perezia pinnatífida. Para tal fin se utilizarán muestras botánicas y material audiovisual de las especies en mención y tipos de formaciones vegetales en las que se presentan.
Plan de manejo de especies amenazadas
Las presentes medidas de manejo, están dirigidas a la conservación de las especies con algún
estatus de conservación y endémicas identificadas en el área del proyecto, las cuales se
muestran en la Tabla 3.53 del Capítulo 3 (Línea Base Ambiental). En líneas generales se
seguirán los mismos lineamientos establecidos en la Primera Modificación del EIA del Proyecto Quellaveco (Knight Piésold, 2008).
Rescate de semillas botánicas y partes vegetativas
La primera etapa comprende la recolección de semillas botánicas (i.e. aquellas producto de la unión sexual de dos gametos de dos plantas compatibles, por lo que cada semilla contiene un genotipo diferente; (Hidalgo, 1997)), realizada durante el transcurso de las fases de preparación de los terrenos y la operación, mediante la selección de arbustos y hierbas adultas que presenten las mejores características como: altura, follaje y vigor.
En la fase de operación (inundación del embalse Vizcachas) se realizarán las colectas en forma paulatina, de acuerdo a las zonas que se perderán debido a la misma inundación. Se realizarán las colectas rescatando material con potencial de propagación (sexual y asexual).
Las semillas serán obtenidas usando bolsas de plástico (colocadas en las ramas), luego de lo cual se eliminarán las impurezas de manera mecánica. De preferencia la recolección se debería llevar a cabo entre los meses de octubre a diciembre (IIP Qollasuyo, 2002).
La colecta de partes vegetativas se realizará en paralelo, para lo cual se tomarán estacas de 35 a 40 cm de longitud y de cuatro a siete milímetros de diámetro para arbustos como Parastrephia lepidophylla, y esquejes con dimensiones proporcionales para el caso de herbáceas. El número de yemas variará en función al tamaño de la estaca o esqueje, de preferencia cuatro. La mejor época para la colecta de la parte vegetativa es septiembre. (IIP Qollasuyo, 2002). Para el caso particular de Cumulopuntia boliviana subsp. ignescens se utilizará la propagación asexual por vástagos, para lo que se colectarán paletas, artejos o segmentos de más de cinco centímetros, sin flores y/o frutos (en caso contrario, se retirarán las estructuras reproductivas).
Conservación de semillas y partes vegetativas
Para determinar los mecanismos de conservación de semillas, se deberá primero distinguir si
las semillas son ortodoxas o recalcitrantes para cada especie que se va a rescatar. Las semillas
ortodoxas tienen una gran tolerancia a la deshidratación (hasta 5% en el contenido de
humedad), característica que mejora su viabilidad y potencial de almacenamiento; mientras
que las semillas recalcitrantes son aquellas que toleran la deshidratación entre 15 y 50% de
humedad, perdiendo su capacidad de germinación al quedar expuestas a condiciones de baja
humedad (Magnitskiy & Plaza, 2007).
Luego de conocer el tipo de semillas que presenta cada especie, se procederá a su conservación y manejo correspondiente. “Las semillas deben recolectarse a partir del mayor número posible de plantas individuales. El mínimo de individuos aceptable para conservar la variabilidad genética que se encuentra en la población de una localidad es de 30 ó más, siempre y cuando dichos individuos sean producto de reproducción sexual. Un número mayor de individuos y áreas de recolección más amplias permiten una mejor representación de tal variabilidad” (León, 2007; Mayor, 2002 en Knight Piésold, 2008). Sin embargo, de no lograrse alcanzar el número mínimo de individuos aceptables o que estos no presenten material genético suficiente, se seguirá lo propuesto por Gold et al. (2004) y se procederá a colectar entre 5 a 10 mil semillas botánicas, teniendo en cuenta que para poblaciones pequeñas se tiene como cantidad aceptable 500 a 1 000 semillas botánicas.
El método general para la conservación de semillas es el almacenamiento en seco, en un lugar con poca humedad y baja temperatura, para así evitar la reducción de su potencial de longevidad. Como se especifica en el Anexo S-4 (Protocolo de conservación de semillas - Knight Piésold, 2012), las condiciones en que se mantienen las semillas, una vez desecadas y envasadas, dependen del plazo de tiempo para el que se pretendan conservar, así como de los medios disponibles. Si la conservación se realiza a mediano-largo plazo (más de 10 años), es conveniente extraer periódicamente muestras de semillas para hacerles un ensayo de germinación, que permita determinar si las condiciones de conservación están siendo las adecuadas.
Según el plazo de almacenamiento de las semillas, se les aplicará un tratamiento a corto, mediano o largo plazo (Mayor et al., 2002), de acuerdo con los siguientes lineamientos:
A corto o mediano plazo (durante 10 años): no es necesario mantenerlas a temperaturas muy bajas, siempre y cuando hayan sido correctamente envasadas y desecadas. Una temperatura de 4ºC, que es la que puede proporcionar una nevera doméstica, es suficiente para conservar la mayoría de las semillas durante muchos años, siempre que se mantengan secas durante todo ese tiempo. Es necesario que la temperatura se mantenga lo más estable posible durante todo el periodo de conservación.
A largo plazo (mayor a 10 años): para este tipo de almacenaje, se deben mantener las
semillas a una temperatura más baja. Así, por ejemplo, como se señala en el plan de la
primera modificación (Knight Piésold, 2008) en las cámaras de conservación del
Instituto de Conservación de Recursos Fitogenéticos (CRF), la colección activa
(disponible para los usuarios) se mantendrá a -4ºC, envasada en botes de vidrio, en
tanto que la colección base (destinada a la conservación a largo plazo) se mantendrá
en latas metálicas y a -18ºC. Asimismo, se mantendrán en desecación a 20ºC y 20% de HR (humedad relativa) para las semillas grandes (e.g. cereales, leguminosas, calabazas, etc.) y mediante gel de sílice cuando se trate de semillas pequeñas (i.e. la mayoría de las hortícolas, forrajeras y aromáticas-medicinales).
La conservación de las partes vegetativas debe ser rápida para evitar la pérdida del material botánico, por lo cual se debe aplicar un tratamiento para la cicatrización de los cortes y así evitar infecciones; además, se aplicarán tratamientos para su enraizamiento.
Las estacas tratadas serán instaladas en un vivero cuya temperatura interna debe ser no mayor a 25 ºC, dentro de 3 a 5 meses (según como responda cada especie) tiempo en el cual se tendrán explantes vegetales enraizados (corresponde a un segmento inicial de tejido, el cual ha producido raíces, en función de estímulos químicos externos, hormonas vegetales, y que permitirá la regeneración de la planta completa; Perla, 2007) disponibles para pasar a la etapa de mantenimiento (que puede durar alrededor de 10 meses) y luego a la etapa de endurecimiento o proceso de estrés, para finalmente tener plantas disponibles para su reubicación.
Para mantener la humedad del vivero se programarán cuatro riegos diarios a través de un sistema de aspersores o nebulizadores (microjet), disminuyendo a una vez o ninguna según la humedad del invernadero. Una vez finalizado el ensayo se evaluará el porcentaje de sobrevivencia, formación de callo y porcentaje de enraizamiento. Para analizar el potencial de crecimiento radicular se cuantificará el número de raíces por estaca y longitud de éstas.
En el Anexo S-4 se presenta con mayor detalle el protocolo de manejo y conservación de semillas y partes vegetativas para su propagación.
El vivero diseñado previamente para el plan de manejo de especies amenazadas (Knight
Piésold, 2008) consideraba unas dimensiones de 16 m x 40 m para una producción total de
129 600 plantas; sin embargo, para llevar a cabo la producción de individuos de Parastrephia
lepidophylla, Perezia pinnatífida, Cumulopuntia boliviana subsp. ignescens y Azorella
diapensioides este vivero deberá ampliarse en 288 m
2, lo que permitiría una producción de
12 000 individuos adicionales, llegando a tener un vivero de 16 m x 58 m y un total de
141 600 individuos. Para el caso de Perezia pinnatífida se realizará el rescate y reubicación de
todos los individuos que se encuentren al momento de la reubicación y para Azorella
diapensioides se realizará el rescate y reubicación de individuos juveniles.
La orientación del invernadero será con la parte frontal dirigida hacia el este y la parte posterior hacia el oeste, para disminuir la posible insolación de las especies. Este constará de una antecámara como medida sanitaria para prevenir la diseminación de enfermedades.
Asimismo, se contará con un ambiente externo que funcione como almacén de los diferentes productos agrícolas a emplear en el manejo de las plantas. Las condiciones ambientales del vivero, para asegurar una buena producción, serán de 25 ºC y una humedad relativa entre 60 a 80%. El diseño del vivero se presenta en el Anexo S-5.
Las especies que se producirán en el programa de rescates de semillas y partes vegetativas se presentan en el Cuadro 9.1:
Cuadro 9.1
Especies a producir en el programa de rescate de semillas y partes vegetativas
Especies
Producción (número de individuos)
Tiempo de producción
Tipo de propagación
Traslado de individuos Parastrephia lepidophylla 11 250 1 año S y/o A No
Azorella diapensioides 250 1 año S- Si
Perezia pinnatífida 250 1 año S Si
Cumulopuntia boliviana
subsp. ignescens 250 1 año A No
Nota: S: Sexual, A: asexual Fuente: Knight Piésold, 2012