La prospectiva estratégica en la transformación de la acción pó�blica: teoría y práctica
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(2) INSTITUTO TECNOLÓGICO Y DE ESTUDIOS SUPERIORES DE MONTERREY CAMPUS MONTERREY. ESCUELA DE GRADUADOS EN ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y POLÍTICA PÚBLICA. LA PROSPECTIVA ESTRATÉGICA EN LA TRANSFORMACIÓN DE LA ACCIÓN PÚBLICA: TEORÍA Y PRÁCTICA. TESIS PRESENTADA COMO REQUISITO PARCIAL PARA OBTENER EL GRADO ACADÉMICO DE MAESTRO EN PROSPECTIVA ESTRATÉGICA. POR ARMANDO CORTÉS GALICIA. MONTERREY, NUEVO LEÓN. DICIEMBRE DE 2007.
(3) Esta tesis está dedicada a mi mamá, a mi papá, a mi hermana, y a lari, sin cuyo constante aliento hubiera quedado en el tintero. 2.
(4) AGRADECIMIENTOS Quiero expresar mi profundo agradecimiento a la Dra. Mariana Gabarrot Arenas, por su valiosa asesoría y por el fértil diálogo que entablamos a lo largo de la elaboración del presente documento. Asimismo, quiero agradecer a la Dra. Teresa Almaguer Salazar y al Dr. Bernardo González Aréchiga Ramírez – Wiella por su cuidadosa revisión del manuscrito y por sus atinados comentarios para mejorar la forma y el contenido del mismo. Finalmente, quiero hacer patente mi gratitud al Mtro. Carlos de la Cruz Ledezma por su apoyo y guía durante mis estudios de Maestría.. 3.
(5) LA PROSPECTIVA ESTRATÉGICA EN LA TRANSFORMACIÓN DE LA ACCIÓN PÚBLICA: TEORÍA Y PRÁCTICA ÍNDICE Introducción ........................................................................................................................ 6 I. LA IMAGINACIÓN COMO LÍMITE DE LO POSIBLE: UNA APROXIMACIÓN TEÓRICA A LA PROSPECTIVA ESTRATÉGICA .......................................................... 8 1. ¿Qué es la prospectiva estratégica? ............................................................................ 8 2. Origen y evolución de los estudios sobre el futuro .................................................. 9 3. Las diferentes aproximaciones al futuro: el forecasting, la planeación y la prospectiva estratégica.................................................................................................... 10 3.1 La elaboración de pronósticos o forecasting y la prospectiva estratégica................ 10 3.2 La planeación y la prospectiva estratégica .............................................................. 13 3.2.1 La diferencia conceptual: los futuros posibles, probables y deseables ............. 13 3.2.2 La diferencia en el nivel de análisis ................................................................. 14 3.2.3 La diferencia en el proceso de aproximación al futuro .................................... 16 4. Base filosófica de la prospectiva estratégica: la creatividad en la evolución del conocimiento colectivo.............................................................................................. 18 5. Epistemología de la prospectiva estratégica: el determinismo de las estructuras y su transformación mediante la acción ................................................ 19 6. La motivación como eslabón clave de la prospectiva estratégica ...................... 22 7. La generación de escenarios y el desarrollo de la imaginación estratégica .... 24 8. La diversidad colectiva y la construcción de consensos en la prospectiva estratégica .......................................................................................................................... 25 8.1 La negociación asertiva en la construcción del futuro colectivo .............................. 25 8.2 Los escenarios de Mont Fleur: la cooperación colectiva en la construcción del futuro .............................................................................................................................. 27 9. El liderazgo transformacional para iniciar y conducir el cambio ...................... 29 II. LA IMPLEMENTACIÓN DEL CAMBIO: FASES DE LA PROSPECTIVA ESTRATÉGICA .................................................................................................................. 31 10. Metodología integrada de la prospectiva estratégica ......................................... 31 11. El análisis FODA y el árbol de competencias ........................................................ 32 12. La definición de las variables estratégicas: el análisis estructural ................. 34 13. La identificación de los actores económicos, políticos y sociales ..................... 36 13.1 El análisis de alianzas y conflictos entre los actores ............................................. 37 14. Diseño de Escenarios para evaluar las alternativas de desarrollo .................. 39. 4.
(6) III. LA PROSPECTIVA ESTRATÉGICA EN LA MEJORA DEL PROCESO DE PLANEACIÓN PÚBLICA EN MÉXICO: EL CASO MICHOACÁN ............................. 43 1. La administración pública y la prospectiva estratégica ...................................... 43 2. La importancia de la planeación en el ejercicio gubernamental ........................ 44 3. El diagnóstico de la realidad pública: el FODA y el árbol de competencias .... 46 4. El análisis estructural en la gestión de gobierno ................................................... 49 5. La dimensión política de las decisiones públicas: la MACTOR ........................... 51 6. La generación de escenarios en el sector público .................................................. 53 7. Recapitulación: los beneficios de la prospectiva estratégica en la administración pública .................................................................................................... 55. Bibliografía Básica ........................................................................................................... 57. 5.
(7) Introducción La prospectiva ha cobrado relevancia en diversos ámbitos durante los últimos años. Cada vez es más frecuente enterarse de la aparición de estudios prospectivos sobre temas como la tecnología, la resolución de conflictos, el desarrollo regional, o la dinámica económica nacional e internacional. Aunque en términos generales estos estudios remiten a pensar en algún tipo de análisis sobre la evolución futura de un tema determinado, es muy común desconocer su contenido y utilidad. En este sentido, la prospectiva se ha convertido en un término de uso corriente en diferentes ámbitos aunque no se sepa con precisión de lo que se trata. Este desconocimiento no es privativo de ambientes extraacadémicos. Durante mis estudios de Maestría nunca pude encontrar una definición satisfactoria de la prospectiva. Este hecho es entendible si consideramos la escasez de textos dedicados al tema. En México y en América Latina sólo podemos destacar los libros de Vladimir Sachs, Diseño de un Futuro para el Futuro, de Tomás Miklos y María Elena Tello, Planeación Prospectiva y de Francisco José Mogica, La Construcción del Futuro. Estos libros, a su vez, no integran muchos de los temas de interés dentro de la prospectiva. El apoyo institucional a la materia no es más numeroso. En América Latina sólo la Escuela de Graduados en Administración Pública y Política Pública (EGAP) del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) ofrece un postgrado en Prospectiva Estratégica, mientras que la Universidad Externado de Colombia sólo cuenta con un área de especialidad sobre la misma dentro de su Maestría en Administración. Asimismo, la investigación prospectiva en México se limita a los trabajos desarrollados por la Fundación Javier Barros Sierra. Esta realidad fue determinante al momento de elegir mi tema de tesis. Me di cuenta que más que elaborar un estudio específico aplicando las herramientas de la prospectiva estratégica, era necesario llevar a cabo una reflexión teórica sobre la misma. Desarrollar un documento que brindara las directrices suficientes para adentrarse en el complejo y fascinante mundo de la prospectiva. En otras palabras, consideré fundamental abordar una serie de temas selectos sobre prospectiva que esclarecieran los conceptos y alcances de la misma con el fin de brindar un sólido marco de referencia. La prospectiva estratégica, como se verá a lo largo del presente documento, tiene que ver esencialmente con la posibilidad de construir el futuro deseado. En este sentido, puede aplicarse a nivel personal, vislumbrando alternativas de acción individual, o a nivel colectivo, definiendo cursos de acción para alcanzar objetivos comunes. El presente trabajo se enfoca en esta última opción. Considero que abordar el tema desde la perspectiva de la transformación de la acción pública es mucho más enriquecedor que hacerlo desde una óptica individual. No obstante, aquellos que deseen aplicarla en otros ámbitos encontrarán este documento igualmente útil. Este último enfoque se alimenta de mi experiencia previa en el sector público. Haber tenido la oportunidad de colaborar en el Gobierno de Michoacán dentro de las Secretarías de Planeación y de Gobierno me permitió conocer las múltiples. 6.
(8) posibilidades de transformación socioeconómica que genera un buen ejercicio de gobierno. Más allá de la complejidad del proceso de toma de decisiones políticas, una pequeña mejora en la gestión pública puede significar un gran cambio en el entorno. Así, el objetivo principal del presente documento es el de realizar una aproximación teórica a la prospectiva estratégica, desarrollar su metodología integrada y sugerir algunas aplicaciones prácticas en relación a ala administración pública en México, exponiendo como ejemplo genérico el caso del estado de Michoacán. En este sentido, buscaré exponer la gran utilidad de las herramientas de la prospectiva estratégica en la mejora de los procesos de planeación pública y de toma de decisiones gubernamentales. En la primera parte del trabajo abordaré el ámbito de estudio de la prospectiva estratégica, las diferencias entre ésta y la elaboración de pronósticos o forecasting y la planeación tradicional, su marco filosófico y epistemológico, así como la generación de lo que hemos denominado narrativas sobre el futuro o escenarios. De la misma manera, haré una breve disquisición teórica sobre la importancia de construir consensos colectivos dentro del proceso de la prospectiva estratégica y del relevante papel del liderazgo transformacional para iniciar y conducir el cambio. En la segunda parte del trabajo expondré la metodología integrada de la prospectiva estratégica. Describiré sus distintas fases constitutivas partiendo de la correcta definición del problema y de la elaboración de un diagnóstico adecuado de la situación mediante el análisis de las fortalezas y debilidades internas, así como de las oportunidades y amenazas del entorno. Posteriormente, abordaré los temas de la determinación de las variables estratégicas y de la interrelación de los actores con el fin de construir escenarios que clarifiquen la acción presente. Finalmente, en la tercera parte del documento analizaré algunas aplicaciones de la prospectiva estratégica en la administración pública en México considerando el caso del estado de Michoacán. La revisión del sistema estatal de planeación, de los procedimientos de elaboración del Plan Estatal de Desarrollo Michoacán 2003 – 2008, del papel de las Dependencias estatales más relevantes, y de distintos esfuerzos específicos para conducir la planeación del estado, servirán de guía para introducir los instrumentos de la prospectiva estratégica como forma de mejorar la gestión gubernamental. El presente análisis no pretende ser exhaustivo. En todo caso, busca recorrer las principales ideas de la prospectiva estratégica y exponerlas de manera sencilla pero profunda, contribuyendo con ello a una materia que ha sido escasamente desarrollada en México y en América Latina. Asimismo, su uso en el sector gubernamental constituye un ejemplo genérico de su enorme potencial para transformar la acción pública. En este sentido, espero que las líneas esbozadas a continuación sirvan para estimular la reflexión sobre la posibilidad de construir el futuro deseado a partir de la voluntad estratégica de cambio. Con acciones adecuadas derivadas de un análisis prospectivo, las opciones del porvenir pueden ser tan amplias como lo dicte nuestra imaginación.. 7.
(9) I. LA IMAGINACIÓN COMO LÍMITE DE LO POSIBLE: UNA APROXIMACIÓN TEÓRICA A LA PROSPECTIVA ESTRATÉGICA. 1. ¿Qué es la prospectiva estratégica? El término prospectiva proviene de la locución latina prospicere que significa mirar hacia lo lejos. Así, la prospectiva como concepto aislado busca vislumbrar el futuro y las posibilidades que se ciernen sobre él. ¿Cuáles son los retos que habremos de enfrentar en el futuro? ¿Satisfaremos nuestras expectativas de vida en el porvenir?, son preguntas que nos hacemos frecuentemente. En este sentido, la prospectiva pretende estimular la formulación de cuestionamientos sobre las cosas que nos atañen y nos preocupan. La incertidumbre sobre el futuro no puede desvelarse sin primero tener la disposición personal para concebir las oportunidades y peligros que nos depara el mañana. Nuestras actitudes para enfrentar los retos cotidianos pueden ser muy distintas. Podemos refugiarnos en la pasividad, asumiendo una actitud cómoda de laissez faire, laissez passer1 y con ello sufrir los problemas. Asimismo, podemos reaccionar ante los acontecimientos y brindar respuestas instantáneas sin preocuparnos por entender la naturaleza de los mismos. En ambos casos la reflexión sobre el futuro es inexistente. Sin embargo, podemos tratar de asumir una actitud preactiva en la que nos preparamos para los cambios previstos, o ir más allá y convertirnos en personas proactivas que trabajan para lograr el futuro deseado. Es en esta última actitud donde reside el espíritu estratégico de la prospectiva.2 El término estrategia, cuya raíz latina strategĭa apela al arte de dirigir acciones militares, es definido por la Real Academia Española como un conjunto de reglas que aseguran una decisión óptima en una determinada situación. Es así como la estrategia se encuentra indisolublemente vinculada a acciones concretas en pos de objetivos específicos. De esta manera, lo estratégico es lo importante, lo que refleja nuestras prioridades, pero también lo posible en función del contexto, dejando fuera las buenas intenciones irrealizables. La prospectiva estratégica es entonces la combinación de vislumbrar el futuro y de tomar decisiones concretas para hacerle frente. La anticipación de lo que puede suceder es estéril si no esclarece los posibles cauces de acción a seguir. En este sentido, cuatro de las preguntas clave que pueden formularse son ¿Qué puede ocurrir?, ¿Qué puedo hacer?, ¿Qué voy a hacer? y, finalmente, ¿Cómo voy a hacerlo?, en donde la primera pertenece al ámbito de la prospectiva pura, y las restantes al ámbito de lo estratégico (Godet, 2000).. “Deja hacer, deja pasar”: expresión francesa usada muy frecuentemente en el ámbito de la economía y que promueve la no intervención en el curso natural de los acontecimientos. 1. Los términos de preactividad y proactividad fueron introducidos a la planeación por: Özbekhan, Hasan. Toward a General Theory of Planning, en Perspectives of Planning. OEDC Report, 1968. 2. 8.
(10) La prospectiva estratégica no es una ciencia, puesto que no comprende un conjunto de conocimientos obtenidos mediante la observación y el razonamiento, sistemáticamente estructurados y de los que se deducen principios y leyes generales, ni un método, puesto que no establece un procedimiento científico para encontrar la verdad. Como lo expresa Michel Godet, se trata de una indisciplina intelectual que comprende una serie de metodologías de construcción del futuro rigurosas pero creativas (Godet, 1994).. 2. Origen y evolución de los estudios sobre el futuro El deseo por transformar el futuro mediante la reflexión presente, ha sido una inquietud permanente a lo largo de la historia. Numerosos filósofos y escritores han vertido en sus obras visiones optimistas y pesimistas sobre lo que nos puede o debe deparar el mañana, desde ópticas positivistas o normativas. Así, tenemos que Platón en su libro La República describió los fundamentos de lo que debería ser una sociedad justa y más adelante, en el siglo XV, Tomás Moro imaginó lo que sería una ciudad ideal en su libro Utopía.3 A mediados del siglo XIX aparecen múltiples novelas de Julio Verne, en las que se introduce la dimensión tecnológica en la concepción del futuro, misma que influiría en las novelas de principios del siglo XX Un Mundo Feliz, de Aldous Huxley, y 1984, de George Orwell. Estos escritos, a diferencia de los anteriores, conciben el futuro del mundo no sólo como algo deseable y alejado de la realidad, sino como absolutamente posible en función de las decisiones que se tomen dentro de un contexto tecnológico determinado. El ímpetu económico experimentado por el proceso de industrialización mundial durante el siglo XX - que acentuó la noción de la escasez y la correcta asignación de los recursos, junto con el vertiginoso avance tecnológico observado, hizo que la reflexión sobre el futuro pasara de la ficción a la realidad. Había que tratar de anticipar los acontecimientos futuros en un ámbito de expansión económica y ardua competencia. El conocer con exactitud los recursos con los que se contaban y planear su uso para el día de mañana era algo crítico para la supervivencia de las industrias. La planeación del futuro fue madurando como imperativo económico y comenzó a sistematizarse a mediados del siglo pasado. En 1948 se fundó en Estados Unidos la Rand Corporation, con el objeto de mejorar la formulación y toma de decisiones de política pública a través de la investigación y el análisis (Rand, 2007). Más adelante, Herman Kahn, miembro de esta organización, desarrollaría un estilo particular de planeación con base en el análisis de distintos escenarios o acontecimientos hipotéticos (Kahn, 1967). Asimismo, académicos como Igor Ansoff y Peter Drucker, utilizarían la planeación como herramienta básica de la gestión organizacional y Russell Ackoff, profesor de la Universidad de Pensilvania, le insuflaría un nuevo brío al exponer la idea de que es posible rediseñar el futuro en función de las decisiones y acciones del presente (Ackoff, 1974).. 3 La palabra utopía proviene de las palabras griegas outopia y eutopia, que significan respectivamente ningún lugar y buen lugar.. 9.
(11) A partir de los estudios de Ackoff, los estudios sobre el futuro se han dividido en dos vertientes principales. La primera de ellas profundiza en el análisis cuantitativo de la información para la formulación de pronósticos - forecasting - y es desarrollada, entre otros, por Peter Bishop de la Universidad de Houston. La segunda acentúa el análisis cualitativo, la participación social y la voluntad de cambio para definir el futuro deseado y ha sido desarrollada principalmente por Gaston Berger, Bertrand de Jouvenel, Pierre Massé, y, actualmente, por Michel Godet del Centro Nacional de Artes y Oficios de Francia. Esta última forma de aproximación al futuro constituye lo que se denomina prospectiva estratégica o planeación prospectiva (Mojica, 2005).. 3. Las diferentes aproximaciones al futuro: el forecasting, la planeación y la prospectiva estratégica La habilidad de una persona de administrar sus asuntos o los de la sociedad depende más de su comprensión y actitud hacia el mundo que lo contiene, que de sus métodos de solución a los problemas. Expresado en otros términos, su éxito depende más de la forma en que ve el mundo y la filosofía que vive, que de sus ciencia y tecnología. Russell Ackoff (1974,p.9). La diferenciación de enfoques en la evolución reciente de los estudios sobre el futuro puede parecer bizantinismo. ¿Existe alguna diferencia real entre la planeación, la formulación de pronósticos o forecasting y la prospectiva estratégica? ¿No es la prospectiva estratégica una manera sofisticada de referirse a la planeación? Los conceptos sin duda resultan confusos sin un análisis adecuado de su contenido. En este sentido, creo que la principal diferencia entre la prospectiva estratégica y el forecasting reside en las distintas concepciones del mundo o cosmovisiones4 de las que parten, mientras que la principal diferencia con la planeación se encuentra en su alcance o nivel de agregación. En las siguientes secciones abordaré ampliamente estos temas.. 3.1 La elaboración de pronósticos o forecasting y la prospectiva estratégica La ciencia ha registrado importantes cambios en su sustrato filosófico a lo largo del tiempo. Así, durante los siglos XVIII y XIX, el conocimiento científico estuvo dominado por la búsqueda de una racionalidad perfecta. La física de Isaac Newton, conformada por leyes como las de la dinámica y de la gravitación universal, consideraban el mundo un lugar compuesto por certidumbres. De la misma manera, Augusto Comte concebiría a la Sociología como la ciencia encargada de descubrir las leyes del comportamiento social.. El término cosmovisión proviene del alemán weltanschauung (welt, mundo, y anschauen, observar), y se refiere al conjunto de creencias y opiniones que conforman la imagen general del mundo que tiene una persona, época o cultura, a partir de la cual interpreta su propia naturaleza y la de todo lo existente. Fue introducido por vez primera por el filósofo alemán Wilhelm Dilthey en su libro Introducción a las Ciencias de la Cultura (1914).. 4. 10.
(12) A principios del siglo XX, las certidumbres científicas comenzarían a derrumbarse. La aparición de la física cuántica demostraría que los postulados de Newton no describen con precisión el comportamiento del mundo y la teoría de la relatividad universal de Albert Einstein acabaría con la noción de los absolutos en el universo. Estos descubrimientos pondrían de manifiesto los límites del determinismo científico. El principio de incertidumbre5 de Werner Heisenberg, la teoría del caos6 de Edward Lorenz y la naciente teoría de sistemas7 ejemplifican esta nueva condición del mundo. Esta evolución en la forma de concebir el mundo puede abordarse de una manera alterna. Russell Ackoff en su libro Rediseñando el Futuro (1974) plantea dos etapas evolutivas en la forma de pensar del hombre. En la primera de ellas, a la que denomina Edad de la máquina y que cubre desde el 420 a.c. hasta 1940 aproximadamente, el razonamiento era analítico y se basaba en la doctrina del reduccionismo. El reduccionismo sostiene que todos los objetos y eventos, sus propiedades, y nuestra experiencia y conocimiento de ellos, están formados por elementos últimos o partes indivisibles, o bien, que responden a una relación única de causa – efecto. El pensamiento analítico, descrito como el proceso mental que para explicar las cosas las descompone en sus componentes, o que identifica relaciones de causalidad, es parte fundamental de esta doctrina. La percepción prevaleciente era determinista y los conceptos teleológicos, como fines, metas y elección, no eran relevantes pues todo lo que ocurriera estaba completamente definido por componentes o acontecimientos previos. El universo era considerado una máquina que funcionaba independientemente de factores externos. En la segunda de ellas, a la que denomina Edad de los sistemas y que comienza a partir de 1940, la doctrina del reduccionismo se remplaza por la del expansionismo y el razonamiento sintético. El expansionismo sostiene que todos los objetos, eventos y experiencias son partes de todos mayores, denominados sistemas. El sistema es más que la suma de sus partes. El pensamiento sintético considera que lo que se va a explicar es parte de un sistema mayor, a diferencia del análisis en que se obtiene una explicación del todo a partir de la explicación de sus partes. La relación causa – efecto se sustituye por la relación producto – producto, en la que un elemento es necesario pero no suficiente para generar otro, por lo que los conceptos teleológicos cobran relevancia, pues lo que ocurra no está definido completamente por los componentes o acontecimientos previos. El universo se considera un sistema que funciona interdependientemente con factores externos. 5 Este principio establece que es imposible científicamente conocer la posición y velocidad de las partículas (electrones, protones, neutrones y quarks) en un momento determinado.. Esta teoría afirma que alteraciones mínimas en los valores iniciales de las variables resultan en soluciones ampliamente divergentes. Esto se conoce también como el efecto mariposa, en referencia al siguiente proverbio chino: el aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo.. 6. Esta teoría es un esfuerzo de estudio interdisciplinario que trata de encontrar las propiedades comunes y describir el funcionamiento de entidades denominadas sistemas (conjunto de dos o más elementos interrelacionados) que se presentan en todos los ámbitos y niveles del mundo (tales como el físico, el químico, el biológico, el económico o el sociológico, entre otros, y a nivel global o específico). Sus inicios se atribuyen al biólogo austriaco Ludwig von Bertalanffy. En la sociología ha sido desarrollada por Niklas Luhmann. 7. 11.
(13) La elaboración de pronósticos o forecasting como forma de anticipar el futuro parte de la noción de racionalidad y certidumbre de los siglos XVIII y XIX. Su procedimiento considera sólo la información disponible y la extrapola al futuro, circunscribiéndose a esa única y determinada posibilidad. La proyección de datos o la identificación de relaciones causales para elaborar modelos econométricos8 es condición necesaria pero no suficiente para prever acontecimientos futuros. Los futuros probables – futurables – no son los únicos futuros posibles. Los pronósticos de Thomas Malthus en su libro Ensayo sobre el principio de la población, de Paul Kennedy en Hacia el siglo XXI, y de Donella Meadows en Los límites del crecimiento, subestimaron la capacidad del hombre de transformar su entorno y revertir las extrapolaciones y tendencias. Por su parte, la prospectiva estratégica se nutre de la condición incierta del mundo revelada por la ciencia desde principios del siglo XX y aprovecha las posibilidades infinitas que se derivan de ella. Para Gaston Berger y Bertrand de Jouvenel, el futuro es múltiple y se encuentra en función de nuestras acciones presentes. Existe una amplia gama de futuros posibles – futuribles – y nuestra tarea consiste en elegir de ellos el deseable para construirlo (Godet, 1994). Es aquí donde se manifiesta el espíritu optimista y estratégico de la prospectiva. No sólo se trata de concebir un sueño, sino de realizar acciones concretas para alcanzarlo, con base en nuestra voluntad de cambio. Los múltiples futuros posibles que se ciernen sobre nosotros estimulan la reflexión presente. Sin un ejercicio de análisis introspectivo autónomo, trátese de una organización o de un individuo, el presente no se comprende a cabalidad y con ello el futuro está fuera de nuestras posibilidades. Ortega y Gasset expresa claramente esta situación al comentar que los individuos que no viven conforme a sus predilecciones íntimas, y responden a valores de otras personas, o de otros tiempos o lugares, nunca alcanzan el futuro deseado. La construcción del futuro comienza con la naturaleza de nuestro pensamiento actual (Ortega, 1923, pp.19-26). Una vez que se ha reflexionado sobre nuestra condición presente es preciso visualizar el futuro que se quiere sin fijar ningún límite. La prospectiva estratégica busca estimular la creatividad y el análisis multidisciplinario como forma de trascender las soluciones preestablecidas. Una de las principales características del avance científico es el ejercicio dialéctico9 que todo lo cuestiona en el proceso de dar a luz nuevo conocimiento.10 Una actitud abierta y receptiva a distintas perspectivas, así como una. 8 Los modelos econométricos son representaciones matemáticas de la realidad. En términos generales, parten de identificar relaciones causa – efecto de un problema determinado, para posteriormente seleccionar las principales variables que intervienen y verterlas en ecuaciones de comportamiento.. Me refiero aquí al significado otorgado a este término por el filósofo alemán Friedrich Hegel. Desde su óptica, el avance científico es continuo y comienza con el establecimiento de una tesis o razonamiento determinado, seguida de una anti-tésis, o contra argumentación de dicho razonamiento, para terminar con una síntesis del conocimiento.. 9. 10 Esta idea proviene del método utilizado por el filósofo griego Sócrates para buscar la verdad de las cosas y que denominó mayéutica, palabra cuya raíz griega significa alumbramiento. En términos generales, este método consistía en formular continua y libremente preguntas cuyas respuestas se iban aproximando a la verdad.. 12.
(14) aproximación holística11 a la realidad, complementan la visión integradora y plural de la prospectiva estratégica (ver tabla 3.1). Tabla 3.1 Pronósticos o Forecasting y Prospectiva Estratégica Diferencias en su aproximación al futuro Visión Variables Análisis Entorno Explicación Futuro Actitud hacia el futuro. Pronóstico o Forecasting Parcial Objetivas y conocidas Cuantitativo Estático e inmutable El pasado explica el futuro Simple y cierto Pasiva y adaptable. Prospectiva Estratégica Holística Objetivas o subjetivas, Conocidas u ocultas Cuantitativo y Cualitativo Dinámico y Evolutivo El futuro explica el pasado Múltiple e incierto Activa y creativa. Fuente: Godet (1979). 3.2 La planeación y la prospectiva estratégica La planeación ha sido definida por Russell Ackoff (1972, p.2) como la toma anticipada de decisiones. Si bien existen innumerables definiciones adicionales, creo que ésta sintetiza su objetivo primordial. Así, la planeación busca adelantarse a los acontecimientos futuros y reducir la incertidumbre mediante la toma de decisiones en el presente. ¿Cuál es la diferencia entonces con la prospectiva estratégica? A simple vista parece que ambas son similares si no idénticas. El contraste entre ambas se expondrá a continuación.. 3.2.1 La diferencia conceptual: los futuros posibles, probables y deseables En la planeación se considera que si bien el futuro es incierto y ofrece una amplia gama de posibilidades, es factible identificar las principales alternativas con base en las condiciones pasadas y presentes asignándoles una determinada probabilidad de ocurrencia. Para ello se construye de manera informal – intuitivamente – o formal – matemáticamente, lo que se denomina en estadística espacio muestral de probabilidad.12 Este espacio contiene aquellos sucesos que se consideran probables en el futuro con base en los recursos disponibles y en el comportamiento tendencial. El término holismo proviene del griego holos que significa totalidad. Contiene la idea de que todas las propiedades de un sistema no pueden ser determinadas o explicadas como la suma de sus componentes. El sistema completo se comporta de un modo distinto que la simple suma de sus partes. 11. 12 En Estadística, el espacio muestral de probabilidad se define como el conjunto de todos los posibles sucesos elementales. Este espacio contiene la totalidad de los sucesos considerados o, dicho de otra forma, representa la suma de todo lo que puede acontecer. Considerando que en estadística se le asigna un valor de cero (0) a los sucesos que no ocurrirán con absoluta certeza (0% de probabilidad), un valor de uno (1) a aquellos que ocurrirán con absoluta certeza (100% de probabilidad), y valores entre cero (0) y uno (1) a los que pueden ocurrir con mayor o menor. 13.
(15) Este enfoque clarifica el marco de referencia de la planeación. En ella, los futuros probables – futurables – son los únicos futuros posibles, y la parte – la muestra de sucesos construida – se presenta como el todo – las infinitas posibilidades. Una vez considerados los acontecimientos más probables, la planeación recurre a la construcción de modelos de comportamiento, es decir, a representaciones informales o formales de la realidad, con el fin de reproducir conceptualmente el comportamiento de las variables consideradas y proyectarlo hacia el futuro. El proceso puede continuar hasta seleccionar el futuro probable óptimo. La prospectiva estratégica, por su parte, considera que los futurables no son los únicos futuros posibles. El futuro deseado también forma parte del universo de posibilidades. Este futuro puede no ser probable, o ser francamente opuesto a las tendencias provenientes del pasado, pero no por ello no puede realizarse. Como Tomás de Aquino expone en su obra Suma Teológica existen múltiples futuros posibles o futuribilia, de los cuales es posible realizar aquel que es elegido por el individuo mediante un acto de su voluntad y poniendo en práctica el ejercicio de su libertad (Mojica, 2004, p.3). Estos futuribilia han sido trasladados al español como futuribles13 para referirse a todos los futuros posibles y, en particular, al deseado (ver figura 3.2.1). Figura 3.2.1 Los futuros posibles Planeación. Prospectiva estratégica. Futuro probable Futurable. Futuro deseado Futurible. Futuros posibles Fuente: elaboración propia. 3.2.2 La diferencia en el nivel de análisis Como la planeación trata de anticiparse a los futuros probables, y elegir de ellos el óptimo, sólo es necesario usar los recursos disponibles de la mejor manera. Planear se convierte entonces en un ejercicio en el que se busca resolver los problemas existentes con la tecnología disponible.14 Así, la planeación nos ciñe a una realidad determinada que margina nuestra creatividad e imaginación en la búsqueda del futuro deseado. Los futuros probables son una barrera infranqueable si no se rompe el círculo que circunscribe nuestras posibilidades a lo que hoy existe. grado de certeza, se deriva que el espacio muestral de probabilidad debe sumar uno (1) (que corresponde al 100% de posibilidades consideradas). El término futurible, que proviene del latín futuribĭlis, es definido alternativamente por la Real Academia Española como un futuro condicionado, que no será con seguridad, sino que sería si se diese una condición determinada.. 13. El término tecnología es usado aquí en su acepción económica que la considera como el proceso por el cual se transforman determinados insumos en productos.. 14. 14.
(16) La prospectiva estratégica busca trascender la realidad mediante un cambio cualitativo en la naturaleza de las soluciones. Primero se plantea el futuro deseado, aquel que representa nuestros anhelos, y después se generan los recursos necesarios para alcanzarlo. El pasado y el presente no se consideran restricciones, sino referencias primarias para cambiar aquello que nos impide construir el mañana. En la prospectiva estratégica los recursos existentes no limitan nuestro futuro, siempre y cuando tengamos la voluntad de generar aquellos que se requieran. La planeación puede tener un carácter normativo – el que define la identidad de la organización, estratégico – el que considera la vinculación de la organización con su entorno, u operativo – el que define las acciones específicas a desarrollar (Guerra, 1997). Asimismo, puede considerarse de corto, mediano y largo plazo por su horizonte temporal.15 Sin embargo, su nivel de análisis no deja de estar delimitado por los futuros probables y la posterior selección de aquel que resulte óptimo. Ante la pregunta de si la planeación es un insumo para la prospectiva estratégica o viceversa, la respuesta es que en realidad sus niveles de análisis son complementarios. La prospectiva estratégica parte de configurar una visión del futuro sin considerar el presente como una restricción, para después valerse de la planeación para poder implementarla. De manera similar, la planeación pura sin una definición irrestricta del futuro deseado se convierte en un ejercicio repetitivo de los errores del presente. La figura 3.2.2 muestra lo que he denominado la onda expansiva de la prospectiva estratégica. Así, la planeación parte de la acción presente para anticipar los futuros probables, mismos que constituyen tanto su ámbito de acción como su límite máximo. Para ello, se vale del uso óptimo de los recursos existentes durante el corto, mediano y largo plazos, sin que el paso del tiempo signifique un cambio cualitativo en la forma de concebir el futuro. La prospectiva estratégica, por su parte, trasciende la esfera de lo probable definiendo el futuro deseado para posteriormente generar activamente los nuevos recursos necesarios. La acción presente, iluminada con la luz del futuro, expande nuestras posibilidades.. 15 La duración del corto, mediano y largo plazo es un tema de amplio debate. Quizás lo más acertado sea decir que depende de la naturaleza del problema a analizar. En economía una forma de definir la duración de los plazos es recurriendo a los ciclos económicos. Así, el ciclo de corto plazo, denominado Kitchin, tiene una duración de aproximadamente 3 años. El ciclo medio, denominado Juglar, tiene una duración de 8 años, y el ciclo largo, denominado Kondratief, tiene una duración de más de 50 años.. 15.
(17) Figura 3.2.2 La onda expansiva de la prospectiva estratégica Futuro Futuro deseado Futuros probables Planeación Recursos existentes. Futuro. Acción. Futuro. Presente Corto plazo Mediano plazo. Largo plazo. Prospectiva Nuevos recursos. Futuro Fuente: elaboración propia. 3.2.3 La diferencia en el proceso de aproximación al futuro Para Vladimir Sachs (1978, p.7) una dificultad seria de la planeación en las organizaciones reside en la elección del criterio para seleccionar el futuro óptimo. Expresado de otra forma, ¿Quién determina los objetivos que se deben alcanzar? En la planeación tradicional esta decisión recae generalmente en una sola persona, ya sea el directivo o el político, por lo que la elaboración de los planes se separa en la práctica de la enunciación colectiva de los problemas a resolver. Esta situación común compromete el ejercicio de la planeación. Si los objetivos están equivocados, o sólo representan el deseo de una persona, no tiene mucho sentido buscar una forma óptima de alcanzarlos. Citando a Ian Mitroff y Tom Featheringham, catedráticos de la Universidad de Pittsburg, la mayor parte de las fallas conocidas de la planeación pueden atribuirse no tanto al hecho de que las decisiones no fueron óptimas, sino al hecho de que se consideraron problemas equivocados (Sachs, 1978, p.12). Gran parte de la mala percepción que se tiene de la planeación se basa en esta realidad.. 16.
(18) La prospectiva estratégica, por su parte, busca incorporar activamente a todos los involucrados desde el principio del análisis y desarrollar un proceso de reflexión participativa. Lo que se busca no es un consenso vacío, en el que predominen las ideas dominantes, sino la creación de un verdadero espacio público de deliberación. Las decisiones en el seno de una organización deben surgir de la visión compartida de todos sus integrantes, y no sólo ser informadas verticalmente. Esta forma de proceder es esencial para despejar efectivamente el camino hacia el futuro deseado. La recién denominada planeación participativa se aproxima al espíritu incluyente de la prospectiva estratégica pero sigue partiendo de una reflexión sobre el presente, limitándose a los recursos disponibles y seleccionando el mejor futuro probable. El diseño del futuro deseado mediante el ejercicio libre de nuestra creatividad y la consecuente generación de nuevos recursos, permanece fuera de su ámbito de acción. En síntesis, la prospectiva estratégica y la planeación parten de conceptos diferentes sobre el futuro, atienden ámbitos distintos, y priorizan de manera diversa la participación colectiva. Los procesos tanto de una como de la otra, pueden desagregarse en fases con fines didácticos. La figura 3.2.3 presenta las principales etapas que los constituyen. Como se puede observar, la planeación parte del presente para definir las opciones futuras, mientras que la prospectiva estratégica inicia con una reflexión sobre el futuro para clarificar la acción presente. Figura 3.2.3 Las fases constitutivas del proceso de la planeación y de la prospectiva estratégica a) La planeación 1. 2. Percepción de la realidad ¿Qué tenemos?. Definición de futuros probables ¿Qué podemos hacer?. Recursos disponibles. 3. 4. Selección del mejor Toma de futuro probable decisión ¿Qué nos conviene hacer? ¿Qué haremos?. Opciones. Optimización. Presente. Acción Futuro. b) La prospectiva estratégica 1. 2. 3. Definición del futuro deseado ¿Qué queremos?. Percepción de la realidad ¿Qué tenemos?. Comparación futuro - presente ¿Qué necesitamos?. Creatividad. Recursos disponibles. Recursos necesarios. Futuro. 4. Toma de decisión ¿Qué haremos?. Acción Presente. Fuente: elaboración propia. 17.
(19) 4. Base filosófica de la prospectiva estratégica: la creatividad en la evolución del conocimiento colectivo La imaginación es más importante que el conocimiento Albert Einstein. En el apartado anterior afirmé que la prospectiva estratégica se nutre de la condición incierta del mundo revelada por la ciencia desde principios del siglo XX y aprovecha las posibilidades infinitas que se derivan de ella. Sin embargo, no precisé el por qué es positiva dicha multiplicidad de opciones. En este sentido, considero que la incertidumbre sobre el futuro es estimulante al permitir el desarrollo de nuestra creatividad tanto para encontrar soluciones novedosas a los problemas como para configurar el mañana deseado. Este énfasis en la creatividad parte de una cosmovisión particular del mundo. Dentro de la prospectiva estratégica, la forma en que percibimos el espacio que nos rodea, así como nuestras creencias acerca de lo posible e imposible, constituyen puntos de referencia ineludibles a la hora de tomar decisiones. En muchas ocasiones, el enorme caudal de conocimientos humanos acumulados al que accedemos a través de nuestro proceso de aprendizaje, así como la continua interacción colectiva o socialización, nos induce a pensar que todo está escrito y, por ende, a asumir una actitud rígida y poco creativa. El conocer innumerables y diversas opiniones, ideas o teorías sobre el mundo, es una experiencia enriquecedora que debe servirnos para aprender a verlo desde una perspectiva holística y a percibirlo en toda su complejidad. Sin embargo, esto no debe sentirse como una invitación a la inmovilidad o al desánimo, puesto que siempre hay cosas por hacer. Así, es preciso ejercer una crítica constructiva que comprenda lo descrito en el pasado y que a la vez abra nuestra mente a nuevas posibilidades. Tal como expuso el filósofo austriaco Karl Popper (1934) en su libro La lógica de la investigación científica, toda proposición debe tomarse como susceptible de ser errónea o falseable. La prospectiva estratégica busca romper la rigidez de nuestro pensamiento en la construcción del futuro deseado. Así, se alimenta de la visión de numerosos académicos que han abordado el tema de la creatividad como prerrequisito para transformar la realidad. Thomas S. Kuhn (1971), en su libro La estructura de las revoluciones científicas, establece que nuestro conocimiento del mundo se inscribe en todo momento dentro de un paradigma – o patrón de principios determinado, mismo que constituye su estructura básica y su límite máximo. Así, el paradigma está constituido por un marco teórico que nos ayuda a comprender ciertos aspectos de la realidad pero que a su vez nos constriñe a sólo lo considerado dentro de ese marco, suprimiendo la posibilidad de encontrar soluciones creativas a los problemas. De esta forma, la posibilidad de transformación de la realidad se encuentra íntimamente vinculada a nuestra capacidad de encontrar soluciones novedosas – libres de restricciones conceptuales – a los problemas. Como expresa Kuhn (1971, pp.26-27), la ciencia suprime frecuentemente innovaciones fundamentales debido a que resultan subversivas para sus compromisos básicos... Cuando la profesión ya no puede pasar por 18.
(20) alto las anomalías que subvierten la tradición existente de prácticas científicas, se inician las investigaciones extraordinarias que conducen a la profesión a un nuevo conjunto de compromisos, una base nueva para la práctica de la ciencia… Estos episodios extraordinarios conducen a las revoluciones científicas. 16 De manera similar, el filósofo francés Michel Foucault establece que a nivel económico, político y social existen ciertos discursos o teorías establecidas que al pretender ser la única descripción de la realidad cierran las posibilidades de transformación. En este sentido, el filósofo estadounidense Richard Rorty considera que no hay puntos de vista objetivos que garanticen la verdad absoluta del mundo y, por ende, nada está condicionado por ninguna lógica o principio totalizador. 17 Las comunidades y seres humanos son fruto de una constante evolución y la realidad siempre es susceptible de cambiar a partir de nuestras propias acciones (Howarth, 1997, pp. 126-128). Como podemos observar, la prospectiva estratégica comparte el sentido de todas estas aproximaciones teóricas. Así, la construcción del futuro colectivo requiere asumir una actitud creativa e innovadora que se sobreponga a las limitaciones del presente. La prospectiva estratégica estimula una cosmovisión en la que las posibilidades futuras no están definidas necesariamente por lo que se ha escrito sobre el tema, ni por los discursos teóricos que pretenden reflejar fielmente la realidad, sino por nuestra voluntad de cambio y desarrollo colectivos. Lo posible es algo que puede redefinirse al interior de un grupo a partir del aprendizaje crítico de lo existente y de la apertura y flexibilidad de nuestro pensamiento.. 5. Epistemología de la prospectiva estratégica: el determinismo de las estructuras y su transformación mediante la acción La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando Pablo Picasso. Elegir el futuro deseado entre la amplia gama de futuros posibles y construirlo irrestrictamente, puede parecer ingenuo o, en el mejor de los casos, sumamente optimista. De hecho, la realidad nos impone límites que van desde la existencia de estructuras definidas (que pueden pertenecer al ámbito intelectual como el estado del La transición de la física clásica a la física cuántica constituye un buen ejemplo de la ruptura de un paradigma como base de la evolución científica. A pesar de que existían evidencias de que algunas leyes de Isaac Newton no describían fielmente la realidad, éstas perduraron durante mucho tiempo como un marco teórico inviolable. No fue sino hasta la aparición de la mecánica cuántica que fue posible superar el paradigma newtoniano de la física. 16. Existen innumerables ejemplos de discursos teóricos que pretender ser la única descripción de la realidad. El más reciente lo constituye el denominado neoliberalismo, término que hace referencia al liberalismo económico clásico del economista inglés Adam Smith y que fue acuñado por los académicos de la Universidad de Chicago Friedrich Hayek y Milton Friedman. Este discurso considera que las mejores decisiones son aquellas que se toman en un ambiente de libre mercado. Si bien esta teoría se refiere particularmente a cuestiones económicas, tiene una influencia significativa en los ámbitos político y social. 17. 19.
(21) arte18 o vanguardia científica, o bien al ámbito concreto como las organizaciones e instituciones) hasta la carencia de recursos (dinero, educación, o poder). No obstante lo anterior, la prospectiva estratégica considera teóricamente que la voluntad individual puede modificar las estructuras de manera efectiva. En este sentido, creemos que la aplicación práctica de la prospectiva estratégica necesita basarse en una concepción teórica más cercana a la realidad, que tome en cuenta la existencia de las estructuras. La relación existente entre la realidad y la posibilidad de las personas de incidir en ella, ha sido un tema abordado por la teoría política, mediante el análisis de lo que se denomina estructura y actuación19. En términos generales, lo que se quiere saber es si las personas son producto de su contexto o circunstancia, con un control mínimo sobre su destino, o si son sujetos o actores que actúan deliberadamente y ejercen un control absoluto sobre el medio en que se desenvuelven. Estas cuestiones han generado un amplio debate en el que se pueden identificar tres perspectivas o marcos teóricos principales: el estructuralismo, el intencionalismo, y el realismo crítico (Hay, 1995, pp. 197-213). A continuación abordaré estas doctrinas con el fin de ubicar la epistemología real – no teórica – de la prospectiva estratégica. El estructuralismo privilegia las estructuras por sobre la acción de los individuos. En esta visión, las estructuras (políticas, económicas o sociales, entre otras) constriñen y determinan la actuación de las personas, quienes carecen de autonomía para cambiarlas. De esta forma, las motivaciones, intenciones y acciones de los individuos resultan meros reflejos de las estructuras establecidas. El denominado materialismo histórico expuesto por Karl Marx parte de esta perspectiva. En él, la estructura económica, compuesta por las relaciones de producción existentes entre los que poseen los medios de producción (el capital) y los que carecen de ellos (los trabajadores) explica todos los demás aspectos de la vida política y social (Marx, 1867). Visto así, el estructuralismo favorece el fatalismo y la pasividad puesto que si el curso de la historia ya está definido por las estructuras establecidas, lo único que resta es sufrir los acontecimientos. El intencionalismo es la cara opuesta del estructuralismo. Desde esta perspectiva, las estructuras son el producto de la acción intencionada de los agentes que actúan sin restricciones de ningún tipo. Esta doctrina comparte el espíritu tanto del llamado voluntarismo, que postula que sólo debemos tener en cuenta las motivaciones e intenciones de los actores, como del individualismo metodológico, que postula que toda explicación social o política debe estar centrada en el individuo, considerando implícitamente que existe una relación directa entre intención y resultado. El. Este concepto proviene de la frase inglesa state of the art y denota el nivel más alto de desarrollo científico alcanzado en un tiempo determinado. 18. 19 El término actuación proviene del vocablo inglés agency y se refiere a la acción concreta, transformadora e intencionada de las personas sobre el medio en que se desenvuelven. La vinculación de la persona con la acción genera el concepto de agentes o actores. En el primer caso, la palabra es definida por la Real Academia Española como aquel que tiene la virtud de obrar o, alternativamente, como persona o cosa que produce un efecto. En el segundo caso, la palabra se define como el personaje de una acción o, considerando la raíz latina auctor, como persona que es causa de algo.. 20.
(22) optimismo de esta visión esquiva la necesidad de considerar los condicionantes estructurales que influyen en el cumplimiento de las intenciones de los actores. El realismo crítico busca resolver el aparente conflicto entre estructura y actuación afirmando que en realidad se tratan de elementos complementarios. En este sentido, el realismo crítico comparte la visión de Karl Popper expuesta en la sección anterior y se inclina hacia el estructuralismo al afirmar que las estructuras condicionan la actuación parcialmente, en cuanto definen las condiciones iniciales de la toma de decisiones de los agentes (como los recursos con los que cuentan en un momento determinado), pero a la vez, éstos aprenden y transforman continuamente las estructuras.20 La prospectiva estratégica ha sido comúnmente vinculada al voluntarismo, expuesto en el presente apartado. Sin embargo, creemos que su aplicación práctica requiere acercarse más a la visión del realismo crítico. Así, para la prospectiva estratégica, las estructuras existentes no definen nuestro futuro, pero ello no significa que no deban ser fuente de aprendizaje. Finalmente, la voluntad de cambio requiere en principio algo que cambiar. De esta manera, las estructuras son necesarias como base para lanzar nuestra voluntad a nuevos horizontes y con ello construir el futuro deseado mediante la acción. Otro punto de conexión con el realismo crítico es el hecho de que la voluntad de los agentes resulta estéril si previamente no cuentan con recursos. La imaginación, la creatividad y el conocimiento no surgen por generación espontánea, sino que requieren de un decidido compromiso de parte de las personas para forjarlos e involucra la interrelación con estructuras tales como la educación. Así, el conocimiento social constituye un complemento inevitable de la experiencia sensible.21 La figura 5.1 ilustra lo expuesto en el presente apartado. El actor – que constituye un agente con intenciones específicas, está situado en todo momento dentro de un contexto determinado, a partir del cual define su futuro deseado y realiza su voluntad de cambio mediante la acción. Esta acción no sólo transforma la estructura original,. 20 El sociólogo francés Pierre Bourdieu aborda la problemática de una forma muy similar a esta concepción. Para él, la sociedad es un campo de juego – o estructura – en el que existen reglas definidas con las que los jugadores – o actores – juegan. El campo de juego impone restricciones a los jugadores en función del capital económico (dinero), cultural (conocimiento) o social (posición) de cada uno de ellos. Sin embargo, los jugadores pueden transformar esta situación mediante la toma de decisiones estratégicas (Bourdieu y Wacquant, 1992, pp. 94-100). 21 José Ortega y Gasset (1923, pp. 11-18) describe de otra forma esta misma idea: Nuestro pensamiento pretende ser verdadero; esto es, reflejar con docilidad lo que las cosas son. Pero sería utópico y, por lo tanto, falso, suponer que para lograr su pretensión el pensamiento se rige exclusivamente por las cosas, atendiendo sólo a su contextura. Si el filósofo se encontrase solo ante los objetos, la filosofía sería siempre una filosofía primitiva. Mas junto a las cosas, halla el investigador los pensamientos de los demás, todo el pasado de meditaciones humanas (…) Todo ensayo filosófico atiende, pues, dos instancias: lo que las cosas son y lo que se ha pensado sobre ellas. Esta colaboración de las meditaciones precedentes le sirve, cuando menos, para evitar todo error ya cometido y da a la sucesión de los sistemas un carácter progresivo.. 21.
(23) sino que le permite al individuo aprender acerca de las restricciones que tiene que superar en el proceso de construcción del futuro. En síntesis, la aplicación práctica de la prospectiva estratégica estimula el aprendizaje y la transformación continua de las estructuras por parte de los actores. La realidad impone límites, pero estos no son insalvables si los actores ejercen activamente su voluntad. Las estructuras pueden aprovecharse como plataformas de lanzamiento de nuestra creatividad y la carencia de recursos puede solucionarse mediante la decisión autónoma de generarlos. De esta forma, la construcción del futuro deseado es posible, sin mayores límites que la imaginación, pero necesita encontrarnos trabajando. Figura 5.1 El aprendizaje creativo y la transformación de las estructuras en la prospectiva estratégica Actor Agente intencionado. Estructura Contexto social. Actor situado dentro del contexto. Aprendizaje. Transformación Definición del futuro deseado. Acción. Fuente: elaboración propia con base en Hay (1995). 6. La motivación como eslabón clave de la prospectiva estratégica El presente introduce una discontinuidad esencial en la marcha del tiempo. El pasado es único, el futuro es múltiple. El pasado pertenece a la memoria, el futuro a la imaginación y a la voluntad. Pierre Massé (1965). La reflexión prospectiva – misma que nos permite vislumbrar las posibilidades infinitas y definir el futuro deseado – y la acción estratégica transformadora – que permite realizar nuestra imaginación, requieren implícitamente de un elemento motor. 22.
(24) que las una: la motivación o apropiación.22 Sin el vivo deseo de cambiar y de apropiarse de dicha responsabilidad, el pensamiento permanecería estéril, y la acción se convertiría en un acto reflejo. En palabras de Michel Godet (2000, p.12), la motivación interna y la estrategia externa son dos objetivos indisociables que no se pueden alcanzar por separado. La definición de motivación como ensayo mental preparatorio de una acción para animar o animarse a ejecutarla con interés y diligencia, elaborada por la Real Academia Española, nos indica también que se trata de un ejercicio autónomo, realizado por cuenta propia, y no de un ejercicio heterónomo, impuesto desde afuera por alguien más. La definición del futuro deseado es un acto eminentemente introspectivo – ya sea a nivel individual o colectivo, que posteriormente llena de contenido la acción. Michel Godet utiliza una analogía geométrica y cromática para visualizar lo antes expuesto. Así, dibuja tres círculos interrelacionados – en color azul, amarillo y verde – inscritos en un triángulo imaginario, en el que cada uno contiene un elemento diferente sintetizado por locuciones griegas. El primero representa el logos, es decir, el pensamiento, la racionalidad o el discurso; el segundo la epithumia, es decir, el deseo o la pasión; y el tercero el erga, es decir, las acciones o las realizaciones. La unión entre la pasión y la razón, entre el corazón y la reflexión constituye la clave de la voluntad estratégica. De la misma forma, el frío azul de la razón, combinado con el cálido amarillo de la motivación, produce el verde de la acción lúcida. Los tres elementos, como los lados de un triángulo, son inseparables entre sí (ver figura 1.5.1). Figura 1.5.1 El triángulo griego de Michel Godet. Anticipación Reflexión prospectiva logos. Acción Voluntad estratégica erga. Apropiación Motivación epithumia. El término apropiación es ampliamente usado por la Escuela francesa de prospectiva. En términos generales, hace referencia a la necesidad de que las personas u organizaciones hagan suyo o se apropien del deseo de cambio y de la posibilidad de construir su futuro de manera autónoma.. 22. 23.
(25) Este proceso dinámico entre la reflexión prospectiva, la motivación y la voluntad estratégica, puede darse a nivel individual o colectivo. Es posible, por tanto, utilizar la prospectiva estratégica en el ámbito personal de vida con el objeto de definir nuestros deseos y clarificar nuestro futuro, o bien en el ámbito de una organización privada o pública – e incluso de una sociedad en su conjunto – con el fin de definir los futuros posibles, seleccionar el deseado y, finalmente, dar los pasos necesarios para lograrlo.. 7. La generación de escenarios y el desarrollo de la imaginación estratégica La prospectiva estratégica parte de la imaginación y ese es su único límite. Se puede pensar que esto es sólo una frase fácil y atractiva que no tiene ninguna relación con el mundo real, pero no es así. La forma en que imaginamos el mañana no es una tarea sencilla y constituye una guía insustituible para nuestras acciones. En la medida en que concibamos con claridad las posibilidades futuras, la acción presente se esclarece y potencia. Para la prospectiva estratégica, el desarrollo de nuestra imaginación puede llevarse a cabo mediante la generación de descripciones narrativas del futuro o escenarios23 que enfaticen los procesos causales de los acontecimientos. En otras palabras, lo que se busca es crear una historia detallada en la que se especifique tanto una situación futura como los pasos requeridos para transitar a ella desde la situación original (Godet, 2000, p.17). Imaginar las posibilidades futuras a partir del diseño de escenarios ha sido una actividad emprendida como respuesta a la incertidumbre del entorno. Así, fue aplicada originalmente por compañías petroleras como la Royal Dutch Shell Corporation para esclarecer las alternativas de acción ante la volatilidad del mercado petrolero durante los años ochenta y noventa, y ha sido difundida desde entonces en diversos ámbitos como una forma efectiva de preparación ante el futuro (Schwartz, 1991). La construcción de escenarios debe cumplir ciertas condiciones. Así, la historia configurada debe ser pertinente, es decir, corresponder a la realidad que se pretende cambiar; coherente, es decir, establecer una relación de causalidad adecuada entre los distintos acontecimientos; verosímil, es decir, ser creíble y no ofrecer carácter alguno de falsedad; importante, es decir, abordar un tema relevante y, finalmente, transparente, es decir, comprenderse sin duda ni ambigüedad (Godet, 2000, p.17). En síntesis, la elaboración de escenarios constituye una manera efectiva de desarrollar la imaginación estratégica. Lo importante no sólo es soñar con el futuro, sino generar narrativas que precisen nuestro pensamiento y clarifiquen los diversos cursos de acción. La visualización de posibles acontecimientos futuros y la reflexión sobre las acciones que pueden conducirnos a ellos, es una actividad invaluable dentro del ejercicio de la prospectiva estratégica. 23 De acuerdo a la Real Academia Española, la palabra escenario sirve para denominar el espacio donde se representan obras dramáticas o, alternativamente, el conjunto de circunstancias que rodean a una persona o un suceso. En el presente apartado nos basaremos en esta última acepción.. 24.
(26) 8. La diversidad colectiva y la construcción de consensos en la prospectiva estratégica. 8.1 La negociación asertiva en la construcción del futuro colectivo El involucrar activa y efectivamente a los miembros de un grupo en la configuración del futuro deseado es fundamental para la prospectiva estratégica. Sin un proceso participativo e incluyente que integre las visiones y aspiraciones colectivas, el proceso de toma de decisiones se convierte en un ejercicio vacío e inercial. La diversidad de perspectivas existente al interior de un grupo debe considerarse un activo en la búsqueda de soluciones creativas a los problemas. Al contrario de lo que se puede considerar, el desarrollo de la participación colectiva es un difícil proceso que requiere nuestra atención diligente y perseverancia. En este sentido, creemos que la participación no es una actividad en la que sólo se acopian opiniones, ni en la que se discute de manera desorganizada y confusa. Para ello, es preciso aprender a dialogar atendiendo las inquietudes de los otros y planteando claramente nuestras posiciones, en un ambiente de compromiso compartido con la construcción del futuro. La prospectiva estratégica busca trascender las actitudes de docilidad o intransigencia frecuentes en la interacción colectiva. En la primera, los participantes dan prioridad a la relación interpersonal por sobre los objetivos, modificando fácilmente su posición, cediendo ante la presión externa y, finalmente, haciendo concesiones que gusten a la contraparte. En la segunda, se busca mantener radicalmente los objetivos, ejerciendo presión para obtener concesiones unilaterales. El enfocar la negociación como un juego de posiciones hace que la dinámica participativa se convierta en un problema. Los que negocian con docilidad son dominados por los que negocian de manera intransigente y, en consecuencia, la creación de un verdadero consenso se vuelve imposible. Como lo expresan Roger Fisher et.al. (1983, pp. 4-5) Cuando se negocia alrededor de una posición, los involucrados tienden a encerrarse en ella. Entre más la clarifican y la defienden, más se comprometen con su significado. Entre más tratan de convencer al otro de la imposibilidad de cambiarla, más difícil se vuelve hacerlo. Su ego se funde con su posición y creen que su congruencia depende de ello, haciéndose cada vez menos probable llegar a un acuerdo satisfactorio para las partes.. 25.
(27) Tabla 7.1 El juego de la negociación La negociación como problema Negociación posicional dos actitudes. La negociación como solución Negociación resolutiva. Docilidad. Intransigencia. Asertividad. (los participantes se consideran amigos). (los participantes se consideran adversarios). (los participantes solucionan problemas). El objetivo es mantener la relación personal. El objetivo es ganar. El objetivo es alcanzar un resultado satisfactorio para las partes. Se hacen concesiones para mantener la relación. Se exigen concesiones como condición para mantener la relación. Se busca resolver el problema colectivamente. Se modifica fácilmente la posición. Se radicaliza fácilmente la posición. Se enfocan necesidades, no posiciones. Se hacen ofertas. Se hacen amenazas. Se exploran intereses. Se acepta la derrota con el fin de llegar a un acuerdo. Se exige una ganancia unilateral como precio del acuerdo. Se crean opciones para ganar mutuamente. Se busca una única solución: aquella que aceptarán los demás. Se busca una única solución: aquella que uno acepta. Se generan múltiples soluciones para decidir entre ellas. Se cede ante la presión. Se aplica presión. Se cede ante las razones. Fuente: Elaboración propia con base en Fisher, et.al., 1983, p.3. Un verdadero diálogo debe surgir de la voluntad de las partes para encontrar puntos de coincidencia y resolver las diferencias de manera efectiva. Los involucrados no deben sólo ceder para evitar el conflicto, ni deben pretender una rendición incondicional de los demás. En este sentido, es preciso desarrollar una actitud asertiva, en el que expresemos nuestras convicciones de manera clara y efectiva, sin someterse o agredir a la contraparte y sin evadirse del problema. La tabla 7.1 resume lo expuesto hasta ahora. La negociación que asume la posición dócil o la intransigente deben sustituirse por una negociación resolutiva, en el que los participantes desarrollan una actitud asertiva ante la solución de problemas. La prospectiva estratégica considera que la cooperación es una actitud imprescindible para generar consensos al interior de un grupo. Como se ilustra en la figura 7.1, los esquemas de competición, evasión o sumisión subestiman o sobreestiman los objetivos por alcanzar o las relaciones personales. Los conflictos colectivos deben verse como una oportunidad para transformar las relaciones humanas y construir acuerdos que despejen el camino hacia el futuro deseado. El conocimiento de las causas. 26.
(28) estructurales de los problemas, la consideración de su dimensión humana, y la promoción de un clima de respeto, pueden resolver efectivamente las contradicciones.24 Figura 7.1 Actitudes ante la solución de problemas Objetivos Los objetivos son muy importantes. + Competición. Cooperación. (Yo gano, tú pierdes). (Yo gano, tú ganas). Relación La relación no es importante. negociación resolutiva. _. Evasión. +. Relación La relación es muy importante. Sumisión. (Yo pierdo, tú pierdes). (Yo pierdo, tú ganas). _ Los objetivos no son importantes Objetivos Fuente: Cascón, 2000, p. 11. 8.2 Los escenarios de Mont Fleur: la cooperación colectiva en la construcción del futuro La negociación asertiva como parte fundamental del ejercicio de la prospectiva estratégica no constituye algo imposible de llevar a cabo. En esta sección abordaré un caso complejo que pudo resolverse a partir de un diálogo asertivo entre los miembros de un grupo inmerso en profundas contradicciones. Así, me referiré a un ejercicio de prospectiva estratégica llevado a cabo a principios de los años noventa en el difícil entorno de la transición política sudafricana que permitió transformar la realidad y sentar las bases para la construcción del futuro sudafricano. En 1990, el gobierno sudafricano de minoría blanca encabezado por Frederik de Clerk permitió que Nelson Mandela saliera de prisión después de 27 años y, paralelamente, legalizó todos los partidos de oposición con el fin de superar la endémica crisis política.. 24 John W. Burton (1998), académico del Centro de Análisis y Resolución de Conflictos de la Universidad George Mason, creó el término provención para hacer referencia a la estrategia colectiva tendiente a enfrentar los conflictos desde su inicio para evitar su posterior crisis. Desde esta óptica, el concepto existente de prevención tiene una connotación negativa en cuanto hace referencia a evadir los conflictos, dejándolos en estado latente.. 27.
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