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Programa de Comunicación Corporativa para la Fundación Sophia

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Academic year: 2020

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Universidad ORT Uruguay

Facultad de Comunicación y Diseño

Programa de Comunicación Corporativa para la

Fundación Sophia

Entregado como requisito para la obtención del título de

Licenciado en Comunicación orientación Corporativa

María José García Lena 178814

María Paula Lago Coitinho 171792

Tutora: María Forni

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Declaración de autoría

Nosotras, María José García Lena y María Paula Lago Coitinho, declaramos que el trabajo que se presenta en esta obra es de nuestra propia mano. Podemos asegurar que:

 La obra fue producida en su totalidad mientras realizábamos el Proyecto Final de

Grado de la Licenciatura en Comunicación Corporativa;

 Cuando hemos consultado el trabajo publicado por otros, lo hemos atribuido con

claridad;

 Cuando hemos citado obras de otros, hemos indicado las fuentes. Con excepción de

estas citas, la obra es enteramente nuestra;

 En la obra, hemos acusado recibo de las ayudas recibidas;

 Cuando la obra se basa en trabajo realizado conjuntamente con otros, hemos explicado

claramente qué fue contribuido por otros, y qué fue contribuido por nosotras;

 Ninguna parte de este trabajo ha sido publicada previamente a su entrega, excepto

donde se han realizado las aclaraciones correspondientes.

María José García Lena Montevideo, 29 de marzo de 2017

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Agradecimientos

Tras un largo proceso de trabajo creemos necesario dedicar unas palabras a todas aquellas personas que fueron testigos y verdaderas fuentes de apoyo en este camino; a aquellos que hicieron su aporte para que hoy hayamos llegado a este punto.

En primer lugar, agradecer a la Fundación Sophia, que nos abrió sus puertas con una constante disposición para recibirnos y colaborar con nuestro trabajo, dándonos la libertad necesaria para acercarnos a testimonios ricos y útiles para la investigación. Nos mostró lo que es un verdadero ejemplo de compromiso con un proyecto, y la convicción de que un cambio en la educación es posible.

En segundo lugar, debemos agradecer a nuestros docentes y a la Universidad ORT Uruguay, que nos dieron las herramientas para poder desarrollarnos con profesionalismo en el campo que nos apasiona.

En tercer lugar, queremos dar las gracias especialmente a nuestra tutora, María Forni, por su entera dedicación y aportes de gran valor a nuestro proyecto; por su genuino compromiso en todo momento, y su confianza en nuestra labor y estilo.

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Abstract

En la actualidad la educación en Uruguay atraviesa una crisis que ha quedado de manifiesto en los resultados de pruebas internacionales, y ha estado presente en los últimos años en la opinión pública, permeando en mayor o menor medida la agenda política.

Por otra parte, en el plano de la religión, la Iglesia católica también ha vivido un progresivo deterioro marcado por la pérdida de presencia institucional, con énfasis en barrios de nivel socioeconómico medio y bajo. Parte de esta pérdida ha sido particularmente de centros de educación formal católicos, que representan para la organización verdaderos focos de evangelización.

Es en este marco que surge, bajo la premisa del cardenal Daniel Sturla de que ningún colegio católico más podía cerrar, la Fundación Sophia. Operativa desde 2014, la institución se propone “rescatar” colegios católicos mediante la centralización de su gestión administrativa, pedagógica y pastoral, y con una fuerte apuesta a la calidad educativa.

Desde su creación, ha tenido un crecimiento exponencial anual en la cantidad de colegios que ha ido absorbiendo, llegando en la actualidad a 17, tanto en Montevideo como en el interior.

Este escenario, marcado por el cambio y la integración de diferentes culturas bajo una nueva entidad, da pauta de la necesidad de una gestión profesional de la comunicación que acompañe y favorezca la inserción de Sophia en cada uno de los colegios, al tiempo que genere un sentir colectivo en torno a la identidad macro, sin desdeñar las particularidades de cada centro educativo.

El presente trabajo estudia los ámbitos en los que opera la organización —a partir del cruce entre religión, educación y, posteriormente, comunicación— desde una perspectiva histórica. En este contexto, se presenta a la Fundación y su entorno, se problematizan sus principales rasgos de identidad e imagen, y se indaga sobre la comunicación con sus públicos internos, externos y mixtos.

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ÍNDICE

1 PRESENTACIÓN _________________________________________________ 10

1.1 Presentación del objeto de estudio _________________________________ 10 1.2 Justificación de la elección del objeto de estudio _____________________ 12 1.3 Marco metodológico ___________________________________________ 13

2 LA IGLESIA CATÓLICA __________________________________________ 16

2.1 Historia, estructura y actualidad ___________________________________ 16 2.2 Iglesia y comunicación __________________________________________ 18 2.3 Iglesia y educación _____________________________________________ 22 2.4 Iglesia católica en el Uruguay ____________________________________ 24

2.4.1 Relación entre la Iglesia y el Estado en perspectiva histórica __________ 24 2.4.2 Nuevos escenarios ___________________________________________ 27 2.4.3 Análisis de la afiliación católica en el Uruguay _____________________ 27 2.4.4 Comunicación de la Iglesia católica en el Uruguay __________________ 29 2.4.5 Estructura de la Iglesia católica en el Uruguay _____________________ 30

3 LA EDUCACIÓN EN EL URUGUAY ________________________________ 32

3.1 Descripción del sistema educativo en el Uruguay _____________________ 32

3.1.1 Actores y principales características ______________________________ 32 3.1.2 La calidad educativa en el Uruguay ______________________________ 34

3.2 La educación católica en el Uruguay hoy ___________________________ 36

3.2.1 Vínculo entre educación católica y pobreza ________________________ 38

4 DESCRIPCIÓN DE LA ORGANIZACIÓN Y SU ENTORNO ______________ 40

4.1 Sobre la Fundación Sophia ______________________________________ 40

4.1.1 Historia ____________________________________________________ 40 4.1.2 Estructura de la organización ___________________________________ 42

4.1.2.1 Organigrama ___________________________________________ 43 4.1.2.2 Particularidades de la estructura ____________________________ 51

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4.1.5.1 Proyecto pedagógico _____________________________________ 64 4.1.5.2 Proyecto pastoral ________________________________________ 70

4.2 Descripción del entorno _________________________________________ 76

4.2.1 Análisis PEST del entorno ______________________________________ 76 4.2.2 Estudio de públicos y stakeholders_______________________________ 78

4.2.2.1 Mapa de stakeholders _____________________________________ 79 4.2.2.2 Jerarquización de públicos _________________________________ 86 4.2.2.3 Clasificación de públicos __________________________________ 88

5 DIAGNÓSTICO DE LA COMUNICACIÓN ____________________________ 90

5.1 Identidad corporativa ___________________________________________ 90

5.1.1 Identidad verbal _____________________________________________ 92 5.1.2 Identidad visual ______________________________________________ 93 5.1.3 Identidad ambiental __________________________________________ 96 5.1.4 Identidad cultural ____________________________________________ 96

5.1.4.1 Características de la cultura ________________________________ 97 5.1.4.2 Choque cultural ________________________________________ 100 5.1.4.3 Sentido de pertenencia e integración intercolegial _____________ 103 5.1.4.4 Motivación y clima laboral _______________________________ 107

5.2 Gestión del cambio organizacional _______________________________ 109 5.3 Comunicación organizacional ___________________________________ 113

5.3.1 Comunicación interna ________________________________________ 114

5.3.1.1 Procesos ______________________________________________ 115 5.3.1.2 Contenidos ____________________________________________ 117 5.3.1.3 Herramientas __________________________________________ 118

5.3.2 Comunicación externa _______________________________________ 124

5.3.2.1 Plataformas y herramientas digitales ________________________ 124 5.3.2.2 Materiales institucionales_________________________________ 129 5.3.2.3 Eventos y actividades ____________________________________ 131 5.3.2.4 Relaciones con los medios de comunicación masivos ___________ 132

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5.6 Conclusiones del diagnóstico ____________________________________ 141

6 PLAN DE COMUNICACIÓN CORPORATIVA________________________ 145

6.1 Objetivos generales y específicos ________________________________ 145 6.2 Público objetivo ______________________________________________ 147 6.3 Estrategia ___________________________________________________ 147 6.4 Acciones y herramientas de comunicación _________________________ 148

6.4.1 Empoderar la figura de los directores de colegios desde la apropiación de la cultura Sophia y a través de su gestión en las instituciones la extiendan a los funcionarios, alumnos y padres ___________________________________________ 148 6.4.2 Acrecentar la identificación e integración de los funcionarios y alumnos de los colegios en el marco de la cultura de la Fundación Sophia mediante canales de comunicación y actividades como instancias de encuentro que favorezcan la aproximación y experimentación de una filosofía corporativa común _____________ 150 6.4.3 Generar mecanismos de motivación que impliquen y empoderen a los funcionarios, principalmente a maestros y profesores, para favorecer el logro de los objetivos organizacionales _______________________________________________ 155 6.4.4 Revisar y optimizar procesos de comunicación interna para facilitar la circulación y comprensión de los mensajes __________________________________ 157 6.4.5 Esclarecer y socializar los roles dentro de la organización ___________ 158 6.4.6 Prever ante cada instancia de incorporación de un nuevo colegio, mecanismos específicos de due diligence cultural que acompañen el desembarco de la Fundación en los colegios, implicando a los funcionarios en el proceso ___________ 159 6.4.7 Introducir a los padres, en forma estratégica y profesional, a la Fundación Sophia como nueva entidad ______________________________________________ 161 6.4.8 Definir el posicionamiento identitario deseado de la Fundación junto a los colegios y planificar acciones que se alineen con lo previsto ____________________ 162 6.4.9 Fortalecer la comunicación digital de la organización optimizando el uso de los soportes con los que cuenta ___________________________________________ 162 6.4.10 Gestionar profesionalmente el vínculo con los donantes y potenciales donantes 164

6.4.11 Apoyar desde la comunicación la captación y retención de voluntarios _ 167

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6.7 Presupuesto _________________________________________________ 170 6.8 Cronograma _________________________________________________ 173 6.9 Propuesta de evaluación ________________________________________ 174

7 Referencias: _____________________________________________________ 176

7.1 Referencias bibliográficas: ______________________________________ 176 7.2 Referencias electrónicas: _______________________________________ 178

8 ANEXOS _______________________________________________________ 184

8.1 Grilla de colegios _____________________________________________ 184 8.2 Glosario de terminología eclesial _________________________________ 186 8.3 Hoja de estilo ________________________________________________ 187 8.4 Estatutos de la Fundación Sophia ________________________________ 189 8.5 Breve descripción de congregaciones _____________________________ 192 8.6 Cuestionario y resultados de encuestas a padres _____________________ 193 8.7 Aplicaciones del isologo _______________________________________ 198

8.7.1 Roll-up ___________________________________________________ 198 8.7.2 Folleto institucional _________________________________________ 199 8.7.3 Cartel de colegio ____________________________________________ 201 8.7.4 Pasacalles _________________________________________________ 201

8.8 Notas de observación participante ________________________________ 202 8.9 Entrevistas __________________________________________________ 203

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1 PRESENTACIÓN

1.1 Presentación del objeto de estudio

El objeto de estudio del Programa de Comunicación Corporativa a desarrollar es la Fundación Sophia, organización sin fines de lucro perteneciente al arzobispado de Montevideo, fundada por el cardenal y arzobispo de Montevideo, Daniel Sturla, en 2014. Su función consiste en centralizar la gestión administrativo-financiera, pedagógica y pastoral de diversos colegios católicos ubicados principalmente en barrios periféricos y de condiciones socioeconómicas adversas de Montevideo y el interior del Uruguay, bajo el lema “Educación académica y pastoral de calidad para todos”.

La organización surgió en respuesta a la necesidad, por parte de la Iglesia católica, de evitar que cerraran algunos de sus centros educativos, debido principalmente a una mala gestión administrativa, por una presencia religiosa debilitada o en decadencia, además de un nivel académico que requería de cambios y mejoras. Bajo alguna o varias de estas circunstancias es que diversos colegios han recurrido a la Fundación, buscando que esta implementara en ellos su metodología de trabajo, con miras a una mejora en la gestión.

En este marco, pueden producirse dos tipos de vínculo entre la Fundación y los colegios. Por un lado, se encuentran los colegios que pasan a pertenecer a la Fundación, lo cual significa que si bien los inmuebles siguen siendo propiedad de sus respectivos dueños, los empleados comienzan a ser dependientes, por contrato, de Sophia, al tiempo que la gestión administrativa, pedagógica, pastoral y de personal —en los aspectos que refieren a la contratación, evaluación, capacitación y despido de funcionarios— es coordinada por la Fundación. Por otra parte, se encuentran los colegios que pasan a ser asociados, lo cual implica que, al igual que los pertenecientes, legalmente sus inmuebles siguen en manos de asociaciones civiles o congregaciones y su gestión administrativa, pedagógica, pastoral y de personal es llevada adelante por Sophia, pero, a diferencia de los pertenecientes, los empleados siguen formalmente dependiendo de tales asociaciones civiles o congregaciones, y no de la Fundación. El aspecto considerado por la Fundación a la hora de asignar la categoría institucional de perteneciente a un colegio es su grado de autosustentabilidad.1 En este sentido, los colegios que son pertenecientes son aquellos que tras una auditoría administrativa, demuestran ser más sostenibles que los asociados y que, pese a ser gestionados por la Fundación, en caso de que la solvencia económica no se cristalice y deba efectivizarse su

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cierre, los reparos económicos no debería realizarlos Sophia. Asimismo, los centros educativos pertenecientes establecen contractualmente un vínculo con la Fundación que, luego de superada la situación deficitaria, se mantiene en el tiempo. Por su parte, los colegios asociados, en caso de alcanzar la sostenibilidad económica, pueden cambiar su vínculo contractual con la Fundación, pasando a ser pertenecientes.

En todos los casos, sin importar si el colegio es perteneciente o asociado, el vínculo entre la Fundación Sophia y la institución educativa es siempre de autoridad de la primera por sobre la segunda: “Tenemos un vínculo que es de autoridad, no somos asesores, no somos coordinadores, somos los jefes”.2

El modelo de financiación de Sophia será explicado más adelante en este trabajo, en el capítulo destinado al análisis de la organización y su entorno.

En 2017 la Fundación gestiona 17 colegios en Montevideo y el interior:

Tabla 1. Colegios pertenecientes y asociados a la Fundación Sophia, con ubicaciones y congregaciones (2017).3

Colegio Barrio o localidad,

departamento Congregación

Tipo de vínculo

Elisa Queirolo de Mailhos Cerrito de la Victoria,

Montevideo Dominicos Perteneciente

Santa María de la Ayuda Cerro, Montevideo Diocesano Perteneciente

Obra Social y Educativa Don

Bosco Villa Don Bosco, Montevideo Diocesano Perteneciente

Sagrada Familia – Hermanas

Ursulinas Malvín, Montevideo Ursulinas Perteneciente

María Inmaculada Maroñas, Montevideo Dominicos Perteneciente

Cristo Divino Obrero Gruta de Lourdes,

Montevideo Dehonianos Perteneciente

Santa Bernardita Barrio Borro, Montevideo Dehonianos Perteneciente

Monseñor José Benito Lamas Aires Puros, Montevideo Diocesano Asociado

Santa Luisa de Marillac La Unión, Montevideo Diocesano Asociado

Juan Pablo II Rivera, Rivera Diocesano Asociado

Santa Rita Vichadero, Rivera Diocesano Asociado

María Auxiliadora Lascano, Rocha Diocesano Asociado

De la Presentación José Pedro Varela, Lavalleja Hermanas de la

Presentación Asociado

San José Casupá, Florida Diocesano Asociado

San Jacinto Migues, Canelones Diocesano Asociado

San José San Jacinto, Canelones Diocesano Asociado

San Vicente de Paul Young, Río Negro Diocesano Asociado

Fuente: Elaboración propia.

La Fundación en sí misma opera con un equipo central de seis directores y cinco administrativos desde su sede central en el colegio Elisa Queirolo de Mailhos. Este colegio, ubicado en el Cerrito de la Victoria, fue seleccionado como casa matriz por su ubicación

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García, M. & Lago, P. (19 de julio de 2016). Entrevista a Julio Fernández (inédita), Anexo 8.9.1, p. 205.

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céntrica dentro del mapa del departamento de Montevideo y por su disponibilidad de espacio ocioso.

En su actividad, como eje de trabajo paralelo a la gestión de colegios, la Fundación pretende aportar a mejorar la calidad de la educación en el Uruguay, tanto en lo público como en lo privado, en lo formal como en lo informal. En este sentido, dio origen al Centro Sophia de Innovación Pedagógica, cuyo fin es ofrecer instancias de capacitación para docentes y educadores que se desempeñan en zonas periféricas, con miras a la innovación y la formación.

1.2 Justificación de la elección del objeto de estudio

La Fundación Sophia se propone ser reconocida por la calidad de su proyecto educativo, altamente imbricado en valores como la innovación, el profesionalismo y la igualdad. En este sentido su visión se centra en posicionarse como un sello de calidad en educación popular, imbuido de un componente pastoral. Es por este motivo, y todo lo que él implica, que se vuelve imprescindible un Programa de Comunicación Corporativa que gestione de manera estratégica los vínculos que se producen en el seno de la institución.

Para alcanzar sus metas, la organización se enfrenta a desafíos como ser el cambio organizacional, el cual solo puede ser exitoso, según autores como John Kotter, si va de la mano de una estrategia comunicacional que favorezca su implementación y transición, siempre considerando a todos los actores implicados.

Otro de los retos que afronta la Fundación tiene que ver con el choque cultural entre una organización naciente y varias instituciones de mayor trayectoria, cada una de las cuales tiene su propia historia, mitos, costumbres y modos de operar. Para casos como este, la comunicación resulta ser la clave para articular y acercar las distintas culturas.

Por último, el hecho de ser una organización en crecimiento (considerando la continua incorporación de nuevos colegios desde 2014 hasta la actualidad) implica una reestructuración constante que, en vista del cumplimiento de los objetivos corporativos, requiere de una comunicación interna que resulte funcional y eficiente en su dimensión informacional, así como posibilitadora del sentido de comunidad, en el marco de una cultura común.

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define a la Fundación Sophia, su propia operativa se despliega en una línea de trabajo paralela que excede el foco principal actual de la Fundación y, por tanto, del Programa de Comunicación Corporativa que se desarrollará a continuación.

1.3 Marco metodológico

Para un análisis vasto y profundo del objeto de estudio se considera importante desplegar técnicas tanto cuantitativas como cualitativas, para la producción de datos acerca de la organización: su historia, estructura, proyecto institucional, filosofía corporativa, identidad e imagen —entre otros aspectos—, así como de sus principales stakeholders. En tal sentido fueron realizadas 31 entrevistas personales y digitales, a miembros de la organización y a actores de su entorno. El criterio de muestreo privilegiado fue el de la heterogeneidad, buscada premeditadamente con el fin de tener una aproximación a diversas perspectivas, lo cual a mediano plazo permitiera ir vislumbrando coincidencias en los discursos, que habilitaran el acercamiento a la realidad de la organización.

En relación a la Fundación, se entrevistó a todos los miembros del equipo central. En cuanto a sus colegios, se entrevistó a todos los directores que se desempeñaron en el 2016 (nueve), y se buscó dar representación a otros roles fundamentales, como los maestros, catequistas, profesores de asignaturas especiales y administrativos. En estos casos no se aplicó el modelo censal de abarcar la totalidad del universo (como sí se hizo con el equipo central). En cuanto al entorno de Sophia, se identificaron y entrevistaron actores importantes, distinguiéndose entre aquellos que tienen una relación contractual con la Fundación, como por ejemplo International House, y otros que, por su naturaleza, tienen o podrían tener una visión o perspectiva particular sobre la organización. En esta categoría entran el Departamento de Comunicación Social (Decos) y la Vicaría de Educación, ambos de la arquidiócesis de Montevideo.

En cuanto a la observación como técnica cualitativa, se utilizó en una de las instancias de capacitación realizadas por la Fundación, procurando atender al comportamiento y las actitudes de los funcionarios que allí asistieron.

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trabajo en conjunto del centro educativo con la Fundación, para lo cual se seleccionaron dos instituciones que comenzaron la labor conjunta en 2015, y dos que lo hicieron en 2016; el segundo, tuvo que ver con la exclusión de los dos colegios que representan los dos extremos a nivel socioeconómico para la Fundación: el Santa Bernardita (Barrio Borro) y el Sagrada Familia – Hermanas Ursulinas (Malvín), en tanto podían aportar datos poco demostrativos de la media.

Asimismo, se llevó a cabo un análisis de soportes comunicacionales actuales de la organización, como su folleto institucional o página web, utilizando también como referencia herramientas de organizaciones del mismo rubro en otras partes del mundo (como la Fundación Belén Educa o la Fundación Educación Católica [FEC]).

En esta línea documental, también se realizó un análisis de prensa4 a partir de los artículos que se han publicado digitalmente sobre la organización. A este respecto, se atiende a factores como quiénes son los voceros de la Fundación y cómo se refirieron a ella, de qué forma son presentados tales voceros o caras visibles y cuál es el discurso y tono general de la noticia.

No es posible obviar, por su papel imprescindible en el diseño de la investigación de una organización cuyo quehacer se cruza estrechamente con las esferas religiosa y educativa (dos campos que en sí mismos constituyen ámbitos vastísimos de conocimiento), el recurso a fuentes bibliográficas y datos secundarios sobre la Iglesia católica5 (a nivel mundial y especialmente a nivel nacional) y la educación en Uruguay. No hubiera sido posible comprender la naturaleza intrínseca de Sophia (así como parte de sus desafíos y oportunidades) sin lograr, al menos, un acercamiento a estos contextos. En la misma línea, también se vuelve imprescindible aludir al vínculo entre comunicación y religión, con énfasis en la Iglesia católica y en la evangelización como el proceso para la trasmisión de su mensaje de salvación.

Es por ello que los primeros capítulos de este trabajo tratan sobre la Iglesia católica como organización religiosa de importancia, tanto en el panorama mundial como en el nacional, y sobre la educación en el país y sus principales problemáticas en la actualidad. Tras esta contextualización, se presenta el diagnóstico correspondiente de la comunicación

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A los medios de prensa se agregan las noticias elaboradas por Decos y publicadas en el sitio web de la arquidiócesis de Montevideo.

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2 LA IGLESIA CATÓLICA

2.1 Historia, estructura y actualidad

Históricamente, el hombre ha intentado configurar sistemas de representación del mundo y de sí mismo, que son de origen religioso. La religión “es un sistema solidario de creencias y de prácticas relativas a las cosas sagradas, es decir separadas, interdictas, creencias y prácticas que unen en una misma comunidad moral, llamada Iglesia, a todos aquellos que se adhieren a ellas” (Durkheim, 1992, p. 42). Según Émile Durkheim, por lo tanto, la religión es un fenómeno eminentemente comunitario, social, que se cristaliza en iglesias a través de un sistema de rituales y creencias que configuran una determinada cosmovisión y que dan respuesta a una búsqueda de lo trascendente.

Dentro de la pluralidad de religiones y sistemas de creencias practicados a nivel mundial, el cristianismo ha sido uno de los predominantes en occidente. Con más de 2000 años de historia, recoge las enseñanzas del profeta Jesús, alabado por los adherentes o fieles a las iglesias cristianas, por ser el hijo de Dios, que murió y resucitó, y que es considerado el mesías (o Cristo) esperado para traer salvación a la Tierra.6 Los relatos que testimonian la vida y los milagros de Jesús se encuentran reunidos en el Nuevo Testamento que, junto con el Antiguo Testamento, componen la Biblia, es decir el conjunto de libros del canon cristiano. Dentro del Nuevo Testamento se encuentran cuatro relatos, denominados evangelios, que narran la vida de Cristo desde cuatro perspectivas. Los autores de estos cuatro libros llevan el nombre de evangelistas, y son Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

De acuerdo a esta narrativa, Jesús era seguido por varias personas. Dentro de ellas, eligió a 12, a quienes llamó apóstoles, para que lo acompañaran en sus viajes, y luego de su muerte y resurrección continuaran la misión que les fue encomendada: “Proclamar el reino de Dios” (Lc 9, 2). En esta misión destaca el rol del apóstol Pedro, a quien Jesús le encomendó la especial tarea de comenzar su Iglesia: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” (Mt 16, 18). De esta manera, y tras la muerte de Cristo, el apóstol cumplió con su tarea fundando la Iglesia católica,7 institución de la cual sería su mayor autoridad constituyéndose así como el primer papa.

6

Su influencia cala a tal punto que el calendario occidental ubica el año 1 en el nacimiento de Jesús, y la historia se divide en años antes de Cristo y después de Cristo.

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En tanto que estructuralmente la Iglesia católica es una organización altamente piramidal y con niveles jerárquicos bien marcados, el papa está en la cúspide de esa pirámide y se constituye así en el representante de la Iglesia a nivel mundial, y en su principal vocero.

Desde 2013 la Iglesia católica está encabezada por Jorge Mario Bergoglio, primer papa jesuita y latinoamericano en la historia, autoproclamado Francisco, en conmemoración de san Francisco de Asís.8

La Iglesia católica cuenta con 1.272.281.000 fieles en todo el mundo según la Agencia Fides,9 el órgano de información de las Obras Misionales Pontificias, que elabora estadísticas al respecto. Esto representa un 17,77 % de la población mundial, guarismo que se ha reducido considerablemente en el correr del tiempo. Tal disminución de fieles en el mundo es concomitante a la progresiva pérdida de influencia social y cultural de la Iglesia, y del poder que tenía la institución —por ejemplo, en la Edad Media— sobre la vida de los individuos, sus sistemas de creencias y su vínculo con el mundo que los rodeaba. A este respecto, la labor de las organizaciones religiosas se ha visto limitada en el siglo XX:

Donde las instituciones religiosas han ido perdiendo fuerza argumental. Concretamente, la Iglesia

católica, ha sido una de las instituciones religiosas que ha comprobado el descenso de su influencia

en el marco social, no solo por el continuado laicismo gubernamental sino también por el

acentuado descenso de fieles a la organización.10

Aun así —y con todo el recaudo necesario ante la falta de perspectiva temporal—, desde la asunción de Francisco como sumo pontífice, y tal como explica el sociólogo uruguayo Nicolás Guigou, “la Iglesia se está reposicionando mundialmente”.11 Este fenómeno tiene que ver con acciones y posturas tomadas por el nuevo papa que casi no tenían precedentes en la institución, como ser la revisión de las cuentas del Banco Vaticano, relevar a algunas autoridades y enviar a la Justicia los casos de sacerdotes pedófilos.12 Tomando en cuenta el axioma comunicacional de Paul Watzlawick (1985), según el cual es imposible no comunicar o, dicho de otra manera, todo comunica, estas acciones tienen un impacto favorable en la reputación de la institución. Además de esto, también se constata una comunicación estratégica, deliberada y planificada, que construye un relato en torno a la figura del papa Francisco, sobre lo cual se profundizará más adelante. Este viraje en la forma

8

Este santo vivió en el siglo XII en Italia, en la localidad de Asís, y bregaba por el valor de la austeridad y el servicio a favor de los más pobres.

9

Dato correspondiente al año 2014.

10

Cancelo, Rebeil & Gabino. En línea: http://dx.doi.org/10.5783/RIRP-9-2015-07-111-130

11

En Cabrera. En línea: http://observatorio.bcn.cl/asiapacifico/noticias/metodo-singapur-de-matematicas-en-chile

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de llevar adelante el papado puede justificar la imagen positiva que tiene la mayor parte de la población mundial sobre el papa Francisco, de la cual dan cuenta numerosos estudios como una encuesta relizada por el Pew Research Center que arroja que el 60 % de la muestra global tiene una imagen favorable del sumo pontífice (2014).

En el siguiente apartado se abordará con mayor profundidad el vínculo intrínseco entre Iglesia y comunicación, y se analizará la relación que la Iglesia católica ha tenido y tiene con los medios de comunicación masiva.

2.2 Iglesia y comunicación

Como organización, entonces, la Iglesia —además de ser creada para vivir la fe en comunidad— tiene un claro cometido que es la trasmisión de las palabras de Jesucristo y su filosofía, tal y como él mismo lo solicitó a sus apóstoles: “Vayan, entonces, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado” (Mt 28, 19). Esto es, precisamente, lo que comienzan a hacer varios de sus discípulos y seguidores, trasmitiendo su mensaje y formando de a poco pequeñas comunidades cristianas hasta llegar a Roma, todo lo cual es relatado en el libro de los Hechos de los Apóstoles, en el Nuevo Testamento.

A esta práctica de comunicar específicamente contenido religioso para lograr una conversión en el sujeto o la formación del ya creyente, la Iglesia le llama evangelización.

Es de particular importancia analizar el estrecho vínculo de la comunicación con la religión, incluso con la idea de iglesia. Etimológicamente, comunicación proviene del latín, ‘communicare’, cuya raíz es ‘comunis’, que significa ‘común’. Esto significa poner en común con otro, compartir pensamientos, experiencias e ideas. A su vez, la palabra comunidad, base de la iglesia como centro en donde desarrollar colectivamente la vida de fe, comparte la misma raíz latina, y significa ‘cualidad o función de poner en común’. Es así como, tradicionalmente, para los católicos, Dios se comunica con la humanidad a través de la Iglesia,13 por tanto “la comunicación es la esencia de la Iglesia”.14

Desde su origen, la Iglesia católica tiene imbuida en su propia identidad y sentido la labor de comunicar. A lo largo de su historia, ha recurrido a los recursos más eficaces que

13

Tras la reforma religiosa, el legado de la Ilustración y, más recientemente, los cambios socioculturales del siglo XX, la mediación institucional de la Iglesia ha sido objeto de cuestionamiento, como se explicará más adelante en este trabajo.

14

Foley & Pastore. En línea:

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tenía a su alcance para llegar a todos los pueblos con la palabra de Dios. De este modo, y considerando que se trata de la organización más antigua que persiste hoy en día, la Iglesia ha tenido un rol protagónico en grandes hitos de la historia de la comunicación e incluso de la humanidad en sí misma. Fue así que comenzó difundiendo su cosmovisión mediante la oralidad. El propio Jesús, antes que sus apóstoles, impartía enseñanzas a través de su discurso oral, utilizando parábolas “que expresaban profundas verdades con las palabras sencillas que se usaban a diario”.15

También su obra, principalmente manifestada a través de sus milagros, es a menudo considerada como un acto de comunicación.16 En este sentido, incluso la instrucción pastoral “Communio et progressio” se refiere a Jesús como “el perfecto ‘comunicador’”.17

Asimismo, el evangelio de Juan se refiere a Jesús como “el verbo” (Jn 1, 14) — expresión intrínsecamente relacionada con la comunicación—, haciendo referencia a Dios, hecho acción en la Tierra. Este uso de la palabra verbo, además, corresponde a una traducción del griego logos, término polisémico que entre sus significados tenía el de puente entre Dios y el mundo terrenal. En esta misma línea, también se hace referencia a Jesús en la Biblia como “la Palabra”.

El cristianismo también se valió de signos icónicos (Peirce, 1987) para comunicar, a través del arte gráfico. Si bien existen obras de arte de este tipo que datan desde el año 70 d.C., la mayor influencia del cristianismo sobre el arte pictórico ocurrió en la Edad Media.

Más adelante, con la expansión de los procesos de alfabetización, el empoderamiento de las universidades y la expansión mercantil europea, surgió alrededor del 1440 la imprenta de Johannes Gutenberg, y el primer libro en imprimirse fue la Biblia. Respondiendo una vez más a la premisa fundante de trasmitir a todos los pueblos la “buena noticia”, es que esta obra ha sido traducida, al día de hoy, a 438 lenguas distintas,18 constituyéndose en el libro más traducido en la historia.

En esta misma línea de utilizar los recursos más poderosos que cada momento histórico tuviera para comunicar, la Iglesia ha tenido especial ligazón con los medios de comunicación masiva desde el surgimiento de la prensa, a la que siguieron después otros medios como la radio y la televisión (Navarrete Canales, 2005). Solo para citar un ejemplo, la primera

15

Foley & Pastore. En línea:

http://ec.aciprensa.com/wiki/Iglesia_y_Medios_de_Comunicaci%C3%B3n_Social:_%C3%89tica

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Op. cit.

17

O’Connor, Ferrari-Toniolo & Deskur. En línea:

http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/pccs/documents/rc_pc_pccs_doc_23051971_communio_ sp.html

18

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20

trasmisión radiofónica en la historia se realizó en vísperas de la Navidad de 1906 desde Massachusetts, y consistió en una canción y una lectura de un pasaje de la Biblia.

Desde el surgimiento de los medios de comunicación masivos, la Iglesia ha tenido una preocupación manifiesta por el uso de estas potentes herramientas y sus consecuencias eventualmente perjudiciales, y para augurar una buena utilización de los medios ha creído necesaria su intervención tanto en la producción de los mensajes como en la tenencia de los medios, planteada por primera vez por el papa León XIII en la encíclica Etsi nos (1882) (Navarrete Canales, 2005). Estos mensajes han estado, desde el despegue de los medios masivos, imbuidos de ideología, si se sigue la teoría de Miquel Rodrigo Alsina sobre la etapa de producción de su modelo sociosemiótico de la comunicación: “en los productos comunicativos pueden descubrirse las estrategias discursivas del productor que determinarán el modelo de narración, el enunciador modelo y el enunciatario modelo” (Rodrigo Alsina, 2007, p. 112).

Tras la Primera Guerra Mundial, la radio comenzó a cobrar importancia para el catolicismo, y fue en 1930 que se creó la primera radio de la Iglesia, Katholioke Radio Omroep (KRO), en Holanda. En 1949 el papa Pío XII emitió un mensaje a través de la televisión, siendo la primera vez que un papa utilizó este medio para una comunicación oficial. No sería hasta 1981, que la Iglesia católica tendría un canal de televisión propio, EWTN,por su sigla en inglés: Eternal World Television Network.

Otro hito de gran relevancia en el análisis del vínculo entre Iglesia y comunicación es el Concilio Vaticano II (1962-1965). El evento reunió a cerca de 3000 obispos y fue el gran estandarte de la época de aggiornamento de la Iglesia. Este encuentro fue convocado en 1959 por Juan XXIII, papa que afirmó que “el comunicador es un educador de la humanidad” (Navarrete Canales, 2005, p. 320), de ahí la importancia de llevar adelante su función con responsabilidad y conciencia. El Concilio planteó fundamentalmente un nuevo modo de vinculación de la Iglesia con la sociedad, de mayor diálogo y apertura que el que históricamente la había caracterizado.

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21

importante y activo dentro de la Iglesia.19 Además de estas incorporaciones, que sin lugar a dudas tuvieron un enorme impacto sobre la forma en que la Iglesia comunicaba su mensaje, el Concilio Vaticano II se pronunció de forma explícita acerca de los medios de comunicación. Destacan el decreto Inter Mirifica, que elogia la labor mediática para el desarrollo de la vida social y la misión de la Iglesia, e insiste en su uso para el bien común, y la institución de la Jornada Mundial de las Comunicaciones20 (Navarrete Canales, 2005). En este sentido, la Iglesia abrió paso a una nueva forma de vincularse con los medios de comunicación masiva, reconociendo la importancia de estos para el cumplimiento de su misión.

Años más tarde fue que, por su gran penetración en la población mundial, la Iglesia católica se interesó por internet. Según el sociólogo catalán Manuel Castells, “internet no es solamente ni principalmente una tecnología, sino que es una producción cultural […]: una tecnología que expresa una cierta y determinada cultura”.21 La Iglesia, por tanto, comenzó, como con los medios tradicionales, a velar por su buen uso, así como a generar sus propios contenidos y constituirse en emisora desde su sitio web oficial y desde Facebook, Twitter, Instagram y YouTube. Este nuevo hito implicó un desafío para la institución eclesial, caracterizada por una estructura jerárquica y vertical, y discurso fuertemente centralizado, pero que a partir de la masificación del uso de internet —y la asunción de un rol activo de la propia institución en varias plataformas— se vio sometida al ejercicio de una comunicación bidireccional que abre el espacio al cuestionamiento y exposición directa de la institución.

En este nuevo marco, el papa Francisco es reconocido por su capacidad de adaptación a estas nuevas herramientas, plataformas y lógicas de comunicación. En este sentido, es notoria su amplia influencia y liderazgo en la red social Twitter, en la que está presente a través de nueve cuentas en idiomas diferentes, reuniendo un total de 33.106.463 seguidores.22 Así, se constituye en el líder político más seguido en Twitter, luego de Barack Obama.23 Más allá del uso de este tipo de herramientas, Francisco se ha constituido como un vocero y comunicador excepcional para la Iglesia, quien por su registro, estilo y mensajes ha generado un quiebre en la manera en que la institución eclesial se comunica, se vincula con su público.

La impronta del sumo pontífice actual difiere de la de su predecesor Benedicto XVI, que aplicaba una estrategia comunicacional centrada en contenidos teológicos o doctrinales y

19

Galeazzi. En línea: http://www.lastampa.it/2012/10/11/vaticaninsider/es/en-el-mundo/la-iglesia-antes-y-despus-del-concilio-v1Hu58vYx2ovaHm4hl5GNI/pagina.html

20

Encuentro anual destinado a laicos y consagrados para el diálogo en torno a una temática específica planteada por el papa, que va cambiando año a año y que siempre tiene como centro la comunicación y la evangelización.

21

Castells. En línea: http://www.uoc.edu/culturaxxi/esp/articles/castells0502/castells0502.html

22

Cifra al 26 de marzo de 2017.

23

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22

que permeaban en un público netamente intelectual. Francisco, en cambio, adopta y promueve un discurso de corte más pastoral, que busca acercar a Dios a la gente, más con sus gestos que con sus palabras, y consigue penetrar “en las personas simples, que tenían necesidad de un lenguaje inmediato y de una presencia cercana a la cotidianeidad”.24 Esto se ve reflejado en el tono emocional que utiliza en redes sociales como Twitter y, con mayor fuerza, en Instagram.25

Al igual que utiliza los medios tradicionales de comunicación, la Iglesia hace uso de internet para la evangelización, la catequesis, la educación, las noticias, el gobierno y la administración, porque estos le permiten llegar a sectores de la población que de otra manera serían difíciles de alcanzar.26 No obstante, advierte que la experiencia digital “no puede sustituir a la comunidad real e interpersonal”,27 sino que debe complementar la vida de fe.

2.3 Iglesia y educación

Si se tiene en cuenta que la etimología de la palabra educación proviene del latín

educere (que luego deviene en educare), que significa ‘guiar, promover en el desarrollo del

conocimiento’, es claro que el rol de la Iglesia —como guía espiritual— en esta labor ha tenido que ser, y ha sido, trascendental a lo largo de la historia.

En este sentido, la religión católica y su cosmovisión, desde sus orígenes a la actualidad, han otorgado marcos explicativos para dar sentido e interpretar la realidad de la época, así como el rol que debía cumplir el hombre en ella, siendo también “referentes normativos que indicaban —e indican aún— con contundencia el carácter bueno o malo, justo o injusto, de las acciones humanas”.28

Pero si bien la educación para la Iglesia tiene un anclaje en la dimensión evangelizadora, que ya ha sido parcialmente analizada en al apartado anterior, también resulta relevante ubicar cuándo surgió la educación académica como se la conoce hoy.

Fue en la Edad Media que se fundaron universidades en Italia, España y otros países, en las que las oportunidades de estudio se encontraban fuertemente vinculadas al estatus social de las personas.

24

Ravassi en Bellocq. En línea: http://www.elobservador.com.uy/con-estilo-renovador-n275167

25

Marqués-Pascual. En línea: http://www.comhumanitas.org/index.php/comhumanitas/article/view/Marques/pdf

26

Foley & Pastore. En línea:

http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/pccs/documents/rc_pc_pccs_doc_20020228_church-internet_sp.html

27

Op. cit.

28

(23)

23

Tras la reforma religiosa y ante un posible debilitamiento de la doctrina católica, la Iglesia entendió que debía hacer del ámbito educativo un área de trabajo más fuerte, y fue así que surgió en 1540 la congregación de la Compañía de Jesús, de la mano de san Ignacio de Loyola. “Los jesuitas, como se conoce a los miembros de la congregación, promovieron un sistema de escuelas que ha tenido un papel preponderante en el desarrollo de la educación católica en muchos países desde el siglo XVI”,29 hasta hoy en día.

Sin embargo, la modalidad de educación escolar más próxima a la conocida en la actualidad llegó de la mano de la Ilustración en el siglo XVIII,con valores racionalistas y la promoción del librepensamiento que ponían en tela de juicio el monopolio que la Iglesia había ostentado hasta el momento sobre el mundo del saber. Las primeras escuelas surgieron en Prusia, Rusia y Polonia, y luego se expandieron al resto del mundo occidental.

En América Latina, la educación católica llegó con el adoctrinamiento cristiano de los indígenas, a cargo de los padres jesuitas, que establecieron reducciones30 en todo el continente, siendo las más conocidas las guaraníes. En este ámbito, la educación fue más de corte teológico-cristiano y no académico.

Durante el período colonial (desde principios del siglo XVIII hasta principios del siglo XIX) la educación primaria se basaba en la enseñanza de la lectura, la escritura, y la matemática básica, además de la doctrina cristiana. Esta educación era concebida principalmente para preparar a las clases superiores para ocupar puestos de poder.31 El acceso a la educación era pues restringido y determinado por factores socioeconómicos.

Los países de la región, una vez independizados, si bien reconocieron el valor de la educación, no la consideraron un tema prioritario dentro de los programas de gobierno. El único país que manifestó preocupación por un mayor acceso y equidad en este plano fue Uruguay, que en 1876, en el marco de un proceso de modernización, llevó adelante una reforma de la enseñanza, deviniendo en la fundación de una educación pública, que se instituyó como laica, gratuita y obligatoria.

La laicidad, entendida como una posición neutra frente a cualquier confesión religiosa, es uno de los desafíos a los que aún se enfrenta la Iglesia católica a nivel mundial hoy día, siendo que a menudo se manifiesta como antirreligiosidad que, lejos de brindar el espacio

29

Fernández & Clara. En línea: https://pendientedemigracion.ucm.es/info/nomadas/27/fernandezmontt_clara.pdf

30

Reducciones refiere en este caso a misiones o poblados especialmente construidos para los indígenas durante la colonización española, en cuyo seno el principal objetivo era el de la evangelización.

31

(24)

24

para el pluralismo de la fe, se inclina hacia una postura que desconoce “la dimensión religiosa del hombre como actitud existencial ante el mundo”.32

El proceso de modernización que se dio en Uruguay y que incluyó la reforma educativa vareliana, no puede entenderse sino en el contexto de la secularización propia de la modernidad, que se inspira en la Ilustración, entendiendo secularización en este caso como una “diferenciación y autonomía de las esferas de la vida social […] (Estado, economía, ciencia) en relación con la esfera religiosa”.33

De esta manera, el ámbito educativo puede —y en muchos casos pasa a— ser entendido como una de esas esferas seculares, que ahora se libraban de influencia religiosa.

Esto provocó que la Iglesia perdiera gran parte de su presencia evangelizadora en el territorio nacional, que a lo largo de las décadas subsiguientes intentó “reconstruir” desde el sector privado a través de la fundación de distintas instituciones, como ser los colegios católicos. Este trabajo de expansión de la palabra de Dios a lo largo y ancho del país ha manifestado en los últimos años síntomas de debilitamiento con el cierre o deterioro de varios centros católicos, que la Iglesia considera como “trincheras” de evangelización que no puede perder.

2.4 Iglesia católica en el Uruguay

2.4.1 Relación entre la Iglesia y el Estado en perspectiva histórica

La llegada de la Iglesia católica al Uruguay se produjo en 1624 con el arribo del primer sacerdote, Fray Bernardino de Guzmán. Este cura dominico fundó ese año una reducción de indios chanaes denominada “Santo Domingo Soriano”, que hoy en día es la localidad de Villa Soriano, la primera fundada en territorio uruguayo.

Durante esta primera etapa colonial, si bien existían algunas parroquias y comunidades compuestas por españoles, portugueses y criollos, aún no había ningún obispado ni instituciones de peso como universidades, aunque sí estaban instaurados en otros territorios de la región. Con las grandes corrientes inmigratorias, muchos de los individuos “que eran de tradición católica quedaban un poco desarraigados de su práctica religiosa, y […] también había otros que no tenían una tradición cristiana”.34

32

Fata en Rotondo. En línea: http://revistaderecho.um.edu.uy/wp-

33

Da Costa. En línea: http://publicaciones.claeh.edu.uy/index.php/cclaeh/article/viewFile/24/32

34

(25)

25

En los primeros años de vida como país independiente (1830-1860) la Iglesia tuvo un rol importante sobre el que el cardenal Daniel Sturla se ha manifestado en distintas ocasiones con la metáfora de “la Iglesia como partera de la patria”.35 La propia Constitución de 1830 del Uruguay comienza con las palabras “En el nombre de Dios Todopoderoso”36

y los presidentes y parlamentarios al asumir sus roles oficiales debían realizar un juramento en el nombre de Dios y del Evangelio. Hacia 1877 incluso “la Iglesia católica controló la educación de los niños, no solo a través del contenido de la enseñanza, sino también por medio de la labor docente de los religiosos y religiosas, la mayoría de origen extranjero” (Greising en Caetano, 2013, p. 229).

Ya a partir de 1860, desde el Estado comenzaron a desarrollarse acciones que reducían de forma creciente el marco de competencias y la influencia de la Iglesia. Tal como se expuso en el apartado anterior, este proceso de secularización acompañó y caracterizó, en Uruguay, la denominada modernización del país. Así, en 1861 el gobierno nacionalizó la gestión de los cementerios, facultad que tradicionalmente había pertenecido al clero. En la misma línea, en 1877 se laicizó37 la educación pública y en 1884 se promulgó la ley del matrimonio civil obligatorio, entre otras medidas de corte estatal.

En el siglo XX las presidencias de José Batlle y Ordóñez retomaron las políticas secularizadoras, entre las que se destacan el retiro de los crucifijos de hospitales, asilos, cárceles u otros establecimientos públicos, en 1906; en 1909, la ley que suprimió la enseñanza y práctica religiosa en las escuelas del Estado, y la ley del divorcio, en 1913. Esta última es quizás, desde el punto de vista del dogma católico, la más trascendental de la segunda presidencia de Batlle, en la medida en que se oponía al sacramento del matrimonio y a la institución de la familia que a lo largo de toda su historia la Iglesia había promovido como prototipo de la comunidad y célula de la sociedad.

Tras casi 90 años de vigencia de la primera Constitución del Uruguay, en 1919 comenzó a regir una nueva Constitución, que establecía que:

Todos los cultos religiosos son libres en el Uruguay. El Estado no sostiene religión alguna.

Reconoce a la Iglesia católica el dominio de todos los templos que hayan sido, total o

parcialmente, construidos con fondos del erario nacional, exceptuándose solo las capillas

destinadas al servicio de los asilos, hospitales, cárceles u otros establecimientos públicos. Declara

35

Trujillo. En línea: http://www.elobservador.com.uy/la-defensa-la-cruz-el-siglo-xxi-n988282; Búsqueda. En línea:

http://www.busqueda.com.uy/nota/encabezados-por-el-comandante-en-jefe-militares-catolicos-celebraron-una-misa-en-la-catedral; CEU. En línea:

http://iglesiacatolica.org.uy/noticeu/cardenal-sturla-la-iglesia-ha-sido-partera-de-la-patria-naciente-y-continua-aportando-al-encuentro-de-los-uruguayos/

36

Arregui, Miguel. En línea: http://www.elpais.com.uy/que-pasa/relacion-uruguaya.html

37

(26)

26 asimismo exentos de toda clase de impuestos a los templos consagrados actualmente al culto de las

diversas religiones (1918, art. 5).

Esta medida marcaba explícitamente la separación entre Iglesia y Estado y junto a ella, en el marco de la segunda presidencia de Batlle y Ordóñez, nuevas políticas que acompañarían esta línea de su gobierno. Así, se secularizaron algunas fechas del calendario litúrgico, que no solamente representaban mojones en la vida religiosa, sino también en la vida cultural del país. De este modo, la Semana Santa pasó a conocerse como Semana de

Turismo, el Día de la Virgen de la Inmaculada Concepción (8 de diciembre) pasó a

denominarse como Día de las Playas, el Día de Navidad (25 de diciembre) se convirtió en el

Día de la Familia, al tiempo que el Día de la Epifanía o Día de los Reyes Magos (6 de enero)

pasó a llamarse Día de los Niños.

De esta manera, Uruguay se diferenciaba de forma pronunciada respecto al resto del contexto latinoamericano, que era de marcada confesión católica. El cardenal Sturla alude a esto no solo como un proceso de secularización, sino de descristianización:

En cambio, en otros países de América, la población española de origen o indígena, con una

Iglesia católica que tenía siglos de implantación con su obispo, sus órdenes religiosas, etcétera,

tenían mucha más base estable y además no sufrieron, como sufrió el Uruguay, una

descristianización sistemática que entre nosotros se dio desde el poder.38

Como se ha podido ver, el proceso de secularización enfrentó a la Iglesia y el Estado uruguayos “en el marco de una auténtica pugna […] por la construcción y ocupación de lugares sociales” (Caetano, 2013, p. 204). El tema religioso supo dividir a la dirigencia política y a la intelligentzia39 uruguaya, cuyos representantes se agruparon en torno a posiciones opuestas. El ámbito de la educación fue uno de los escenarios en los que con más fuerza se dio el debate público entre ambos, por el rol vital que a la enseñanza, y en particular a la escuela, se le adjudicaba en ese momento como base de la sociedad. Este proceso culminaría con la nueva Constitución de 1934 que estableció la libertad de enseñanza (que se mantiene hasta hoy):

Queda garantida la libertad de enseñanza. La ley ordinaria reglamentará la intervención del Estado

al solo objeto de mantener la higiene, la moralidad, la seguridad y el orden público. Todo padre o

tutor tiene derecho a elegir para la enseñanza de sus hijos o pupilos los maestros o instituciones

que deseen. (1934, art. 58).

38

García, M. & Lago, P. (5 de noviembre de 2016). Entrevista a Daniel Sturla (inédita), Anexo 8.9.2, p. 225.

39

(27)

27

Este artículo de alguna manera satisface el reclamo de la Iglesia católica —sin retroceder respecto de la laicidad en las escuelas del Estado— en referencia al derecho de los padres a optar por una educación confesional para sus hijos.

2.4.2 Nuevos escenarios

Un hito que cambiaría la realidad de la institución eclesial tanto a nivel internacional como local fue, como se planteó en el apartado “Iglesia y comunicación”, el Concilio Vaticano II (1962-1965). Tras este evento, la Iglesia en Uruguay experimentó un pequeño crecimiento con la creación de varias diócesis, que posibilitaron la fundación de la Conferencia Episcopal del Uruguay (CEU) en 1969, que reúne a todos los obispos actuales y eméritos del país.

En esta misma coyuntura, comenzaron a tener más andamiaje otras propuestas religiosas, principalmente protestantes, como las iglesias evangélicas, adventistas o los testigos de Jehová. Hacia los años ochenta, según Néstor Da Costa, la sociedad uruguaya comenzó a tener otra relación con la fe, dando lugar a una “ampliación y pluralización del espacio religioso” (en Caetano, 2005, p. 350), con la emergencia de nuevos movimientos como los cultos afrobrasileños y las iglesias neopentecostales. A partir de esta década tanto estos cultos como los católicos se comenzaron a trasladar al plano de lo público, mediante experiencias de religiosidad popular —como San Cono, la Gruta de Lourdes o San Cayetano— o mediante experiencias más emocionales de culto —como Iemanjá o los ritos umbandistas—. El fenómeno se extiende hasta el presente, siendo ejemplos recientes de esto, la campaña Navidad con Jesús, en 2016, en la cual más de 25.000 hogares exhibieron balconeras promovidas por la Iglesia católica, o el Rosario de las Familias, en enero de 2017, que reunió a 15.000 fieles en la Aduana de Oribe.

De esta forma, se visualiza cómo la historia de la Iglesia y los hechos sociopolíticos del Uruguay se han influenciado mutuamente desde el comienzo, siendo la sociedad, con sus costumbres y comportamientos, testimonio de ello.

2.4.3 Análisis de la afiliación católica en el Uruguay

(28)

28

declaran ateos y agnósticos ha crecido en forma sostenida durante el mismo período, como muestra la gráfica 1.

Gráfica 1. Porcentaje de católicos, ateos y agnósticos en Uruguay, según encuestas.

Fuente: Elaboración propia con base en Da Costa en Caetano (2005) y Pew Research Center (2014).

Según la Encuesta Continua de Hogares (ECH) del Instituto Nacional de Estadística (INE) del 2007, que incluía un apartado especial en torno a religiosidad, en el Uruguay habría 1.351.573 personas que se definen a sí mismas como católicas (un 45,1 % de la muestra de este estudio). Según la docente de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República, María Victoria Sotelo, existe un vínculo entre religión y nivel socioeconómico en el Uruguay. En particular de la población católica, el 18,1 % es pobre, mientras que el 81,9 % no lo es. Otras religiones, como las umbandistas o afrobrasileñas, por ejemplo, tienen más penetración en los sectores de menor nivel socioeconómico, en las que el 48,5 % de sus adherentes es pobre, mientras que el 51,5 % no lo es.40

Como ya se ha venido adelantando, en el Uruguay se da la característica de una cantidad menor de población católica en comparación con el resto de los países de la región. Dentro de esta población católica se dan particularidades que Néstor Da Costa asocia a una tendencia a la individuación, que atribuye cada vez más responsabilidades a los individuos, quitando así a las instituciones parte de su influencia sobre las decisiones y las posiciones que, ante determinadas circunstancias, toman los sujetos. Este fenómeno es también asociado a la llamada posmodernidad, “una época de hibridación, no de modelos puros y unidireccionales”,41

que devienen en católicos que, por ejemplo, creen en la reencarnación o en el horóscopo, pero también —y sobre todo— en creyentes que se identifican con una tradición religiosa, pero que no tienen vinculación institucional con esta. Así, Da Costa

40

Sotelo. En línea: http://cienciassociales.edu.uy/wp-content/uploads/2013/archivos/Mesa_4_Sotelo.pdf

41

Da Costa. En línea: http://publicaciones.claeh.edu.uy/index.php/cclaeh/article/viewFile/24/32 67

72

48 54

42

5

14

15

34

1954 1964 1994 2001 2014

(29)

29

retoma a Grace Davie para denominar a este fenómeno “creer sin pertenecer”.42

El propio Daniel Sturla se refirió a esta situación que atraviesa la Iglesia: “Concretamente, si en el Uruguay se dice que hoy hay un 44 % de católicos, solo el 2 % va a misa el domingo. El otro 42 %, si no es a través de otras instituciones, uno no llega a ellos”.43

El cardenal responsabiliza a la propia Iglesia católica por esta realidad, aludiendo a un “problema de comunicación con la gente y de entrada”.44

Según Carolina Bellocq, periodista y secretaria ejecutiva del Departamento de Comunicación Social (Decos) del arzobispado de Montevideo, “cuando asumió el cardenal Sturla, él vio, entre otras cosas, que había un problema de comunicación grande a nivel de la Iglesia en Uruguay. Que estaba la mejor noticia y no la sabíamos comunicar”.45

2.4.4 Comunicación de la Iglesia católica en el Uruguay

A partir de la situación recién descrita fue que Daniel Sturla, como arzobispo de Montevideo, revitalizó el Departamento de Comunicación Social que existía, asignándole más recursos económicos y humanos para así profesionalizar la comunicación de la Iglesia. En esta apuesta, se incorporaron nuevos medios de comunicación a la plataforma del Decos, como el canal de televisión digital ICM tv, que se agregó a medios de los que la institución ya disponía, como radio Oriental, el quincenario Entre Todos, y a soportes digitales como la página web de la arquidiócesis y sus perfiles en redes sociales (Facebook, Twitter, Instagram y YouTube). Todas estas plataformas y medios, pretenden llegar a distintos públicos con un mensaje evangelizador que busca, por un lado, complementar la vida de fe del fiel, y, por el otro, acercar al individuo alejado de la religión o de la Iglesia.

Por otra parte, a pesar de la aparente laicidad de la sociedad uruguaya, los medios masivos siguen consultando a la entidad eclesial ante distintas situaciones que puedan poner en discusión temas éticos o doctrinales para la institución. A este respecto, en Uruguay existe una encuadre para la vocería de la Iglesia, que incluye instancias de media training con los principales voceros y la colaboración con la agencia Voces Católicas, una red presente en más de 20 países, conformada por laicos que reciben entrenamiento para poder hablar de manera calificada sobre las temáticas en las que es consultada la institución, y así proyectar una buena imagen mediática de la Iglesia.

42

Op. cit.

43

García, M. & Lago, P. (5 de noviembre de 2016). Entrevista a Daniel Sturla (inédita), Anexo 8.9.2, p. 221.

44

García, M. & Lago, P. (5 de noviembre de 2016). Entrevista a Daniel Sturla (inédita), Anexo 8.9.2, p. 221.

45

(30)

30

Sin embargo, como ya se adelantó, la Iglesia católica no solo se comunica con la población a través de los medios masivos, sino que sus instituciones y obras se presentan como, al decir de Daniel Sturla, trincheras desde donde trasmitir y vivenciar el mensaje cristiano. Así, desde las parroquias —a través de cultos como la misa—, los centros educativos —colegios, liceos, centros de educación no formal— y las obras sociales —asilos, merenderos, oratorios, etc.— se trasmite el mismo mensaje de formas muy distintas, y a públicos muy variados; mensajes que no buscan sino reforzar los valores y creencias que pregona la institución eclesial.

Indudablemente la Iglesia no puede —y así lo entiende el actual arzobispo de Montevideo y su principal vocero en el país— mantenerse al margen de la discusión pública respecto a asuntos de interés general en los que está involucrada. Esto explica la importancia de contar con una comunicación estratégica que unifique y respalde los contenidos que desde ella se trasmiten.

2.4.5 Estructura de la Iglesia católica en el Uruguay

En el marco de este análisis, no es posible obviar la descripción de cómo se organiza esta institución a nivel del país, lo cual, al tratarse de una organización, a su vez, de alcance mundial y jerárquica, involucra niveles de poder internacionales que tienen injerencia sobre el Uruguay.

Desde épocas tempranas,46 la Iglesia católica ha presentado una estructura vertical, cuya sede central está constituida en el Vaticano, en Roma,47 liderada por la figura del papa. A nivel global, quienes siguen a él jerárquicamente son los cardenales, sacerdotes de alto rango, que tienen la potestad de votar y ser votados ante la elección de un nuevo sumo pontífice.

Dentro de los países en los que está presente, la Iglesia suele organizarse a través de jurisdicciones propias, representadas en diócesis o arquidiócesis. La diferencia entre ambas radica en que la arquidiócesis atiende a una jurisdicción de mayor población que la diócesis. Cada jurisdicción está encabezada por un obispo —sacerdote también— que, en el caso de la arquidiócesis, se conoce como arzobispo. En Uruguay existen nueve diócesis y una arquidiócesis.48

46

Según historiadores como Jacques Le Goff (1999), en torno al año 1000 la Iglesia logró consolidar su hegemonía y estructura en Europa.

47

El Vaticano se constituye como Estado independiente del gobierno de Italia en el año 1929, en el marco de los pactos de Letrán, durante el papado de Pío IX.

48

(31)

31

El conjunto de los obispos actuales, auxiliares y eméritos de un territorio nacional componen la conferencia episcopal, cuya función es centralizar las iniciativas que “rebasan los límites diocesanos y aconsejan una acción conjunta y coordinada de todas las diócesis del país”.49

La Conferencia Episcopal del Uruguay está compuesta por 16 miembros, que tienen a su cargo distintas áreas de trabajo centralizadas en lo que llaman sectores,50 cada uno de los cuales tiene comisiones o departamentos con atribuciones aún más especializadas.

Canelones), Diócesis de Maldonado y Punta del Este (departamentos de Maldonado y Rocha), Diócesis de Mercedes (departamentos de Soriano y Colonia), Diócesis de Salto (departamentos de Artigas, Salto, Paysandú y Río Negro), Diócesis de Tacuarembó (departamentos de Tacuarembó y Rivera). La arquidiócesis de Montevideo comprende cuatro zonas: san Mateo (Sur), san Marcos (Este), san Lucas (Norte) y san Juan (Oeste).

49

Del Castillo. En línea: http://iglesiacatolica.org.uy/ceu/estatutos/

50

Los sectores de la CEU son: Sector Palabra de Dios; Sector Promoción Humana; Sector Laicos; Sector

(32)

32

3 LA EDUCACIÓN EN EL URUGUAY

3.1 Descripción del sistema educativo en el Uruguay

Al ser la Fundación Sophia una organización que está inmersa en el rubro de la educación, se hace necesaria una descripción y análisis de este ámbito en el Uruguay. Dentro de este apartado se hará referencia a la estructura y regulación del sistema educativo, sus características y las problemáticas más recientes que lo han convertido en uno de los principales temas en la agenda gubernamental y mediática del país.

3.1.1 Actores y principales características

El sistema educativo uruguayo abarca propuestas formales y no formales; públicas, privadas y mixtas; desde educación inicial hasta educación terciaria. En este sentido, son cinco los órganos encargados de centralizar la gestión de estas propuestas, siendo los dos primeros los que atañen a la acción de la Fundación Sophia: el Ministerio de Educación y Cultura (MEC), la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU), la Universidad de la República (Udelar) y la Universidad Tecnológica (UTEC).

Por su parte, el MEC se encarga de coordinar y promover la educación a nivel país asegurando su desarrollo y alcance en todo el territorio nacional. Su labor regulatoria se limita solamente a las áreas de educación para la primera infancia, la terciaria privada y la no formal.

La educación obligatoria es competencia de la ANEP, que opera como un ente autónomo dirigido por cinco miembros en un órgano que se conoce como el Consejo Directivo Central (Codicen). La ANEP está compuesta por cuatro consejos: el Consejo de Educación Inicial y Primaria (CEIP), el Consejo de Educación Secundaria (CES), el Consejo de Educación Técnico Profesional (CETP) y el Consejo de Formación en Educación (CFE).

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