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Más allá del Sufragismo: Las mujeres cubanas en la construcción del estado democrático, 1933-1959

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Academic year: 2020

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(1)UNIVERSIDAD DE CASTILLA-LA MANCHA FACULTAD DE LETRAS DE CIUDAD REAL DEPARTAMENTO DE HISTORIA. TESIS DOCTORAL. MÁS ALLÁ DEL SUFRAGISMO: LAS MUJERES CUBANAS EN LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO DEMOCRÁTICO, 1933-1959. MANUEL RAMÍREZ CHICHARRO. DIRECTORA: CONSUELO NARANJO OROVIO TUTOR: JUAN SISINIO PÉREZ GARZÓN. CIUDAD REAL, OCTUBRE DE 2017. 1.

(2) Esta tesis doctoral ha sido realizada como parte del programa para la ―Formación del Profesorado Universitario‖ (FPU 12/06945) del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (España) y en el marco del ―Programa de Doctorado de Investigación en Humanidades, Artes y Educación‖ de la Universidad de Castilla-La Mancha, cuyo coordinador es Juan Sisinio Pérez Garzón. Por otro lado, esta investigación se enmarca en los proyectos de investigación ―El espacio antillano: génesis, circulación y redistribución de individuos, mercancías, ideas, saberes y modelos (siglos XVIII-XXI)‖ [HAR2015-66152-R, MINECO] y ―Marcadores del tiempo: Continuidades y discontinuidades en las sociedades antillanas, siglos XIX y XX‖ [HAR201237455-C03-01, MINECO], así como de la ―Red de Excelencia de Estudios sobre esclavitud y raza en Iberoamérica y el Caribe‖ [HAR2015-69172REDT], cuya Investigadora Principal es Consuelo Naranjo Orovio, Profesora de Investigación en el Instituto de Historia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, centro en el cual el doctorando ha realizado este proyecto entre marzo de 2013 y febrero de 2017.. 2.

(3) A todos los que apoyasteis durante estos cuatro años. En especial, a mi hermana, mi padre, mi madre y María.. 3.

(4) 4.

(5) Una vez investidas con nuestros derechos, Será nuestro deber continuar la misión de progreso y mejoramiento Julia Martínez y Martínez, líder sufragista cubana, 19121. Julia Martínez y Martínez, “El Feminismo”; Conferencia Pronunciada en el Ateneo y Circulo de La Habana, en la Velada del 18 de enero de 1912, La Habana, J. A. Casanova, 1912. 1. 5.

(6) 6.

(7) ÍNDICE PÁGINAS PRELIMINARES Agradecimientos Abreviaturas Resumen Summary. 9 9 13 15 19. INTRODUCCIÓN Concepción del proyecto de investigación y fuentes para su estudio Objetivos de trabajo Estructura y organización de contenidos. 27. CAPÍTULO 1. CUESTIONES Y MARCOS DE LA INVESTIGACIÓN 1.1. Historia de las mujeres e historia de las relaciones género 1.2. Sujetos subalternos. Mujeres afrodescendientes, sociabilidad y pensamiento 1.3. Movimientos sociales entre democracia, insurrección y revolución 1.4. El análisis del sujeto histórico a través de la oralidad 1.5. Proceso de investigación y propuesta metodológica. 53 54 69 82 93 101. CAPÍTULO 2. ANTECEDENTES Y CONTEXTOS HISTÓRICOS. CUBA Y LAS MUJERES EN LA SENDA DEL ESTADO POSTCOLONIAL: 1933-1959 2.1. La sociedad cubana entre dos revoluciones. Una contextualización de cuba durante la II República (1933-1959) 2.2. El despertar de la mujer americana: solidaridad interamericana e instituciones internacionales CAPÍTULO 3. EL ESTATUS SOCIO-ECONÓMICO DE LAS MUJERES DURANTE LA REPÚBLICA 3.1. Estereotipos sociales sobre los nuevos modelos de feminidad 3.2. La entrada de las mujeres en las aulas. Alfabetización y formación universitaria 3.3. Trabajos públicos, roles privados. La proyección laboral de las mujeres CAPÍTULO 4. LA CONSTITUCIÓN DE 1940. UN NUEVO MARCO LEGISLATIVO PARA EL ACTIVISMO FEMENINO 4.1. Impulsos reformistas y situación jurídica de las mujeres bajo la constitución de 1940 4.2. La entrada de las mujeres en las instituciones legislativas. Parlamento y senado 4.3. Secciones femeninas de los partidos políticos. iniciación y proselitismo 4.4. Los servicios exteriores. La labor de las mujeres en la diplomacia y los organismos internacionales CAPÍTULO 5. LAS MUJERES AFRODESCENDIENTES FRENTE AL PROYECTO DE LA “DEMOCRACIA RACIAL” 5.1. Desuniversal el sujeto mujeres. La triple marginación de las mujeres afrodescendientes 5.2. Blanqueamiento cultural y maternidad normativa como vía de “ascenso” racial 5.3. Hacia el afroamericanismo. cultura trasnacional y solidaridad afroamericana 5.4. Las mujeres afrocubanas bajo el nuevo marco legislativo 5.5. Asociacionismo cultural, deportivo y religioso como espacio de autorealización. 7. 43 47. 107 107 136. 155 155 165 179 195 195 205 221 221 235. 253 253 262 273 280 287.

(8) CAPÍTULO 6. EL ASOCIACIONISMO FEMENINO, ESPACIO INTERMEDIO DE SOCIABILIDAD Y MOVILIZACIÓN POLÍTICA 6.1. Sindicación femenina. maternidad social y derechos laborales 6.2. “Adelantar el reloj de cuba”. El activismo femenino en el asistencialismo, la sanidad y la educación 6.3. Guerra e Internacionalismo. Solidaridad, defensa civil y comunismo CAPÍTULO 7. MUJERES EN EL MOVIMIENTO OPOSITOR. NATURALEZA CONCEPTUALIZACIÓN DE UN CONFLICTO 7.1. De insurrección nacionalista a revolución socialista 7.2. Redes de inserción de las mujeres en el movimiento opositor 7.3. La politización del pensamiento o la genealogía de un compromiso 7.4. Rol político y causas judiciales de las mujeres opositoras. 301 304 329 371. Y. CAPÍTULO 8. LA LUCHA POR REINSTAURAR LA DEMOCRACIA. LA OPOSICIÓN DE LAS MUJERES AL GOBIERNO DE FULGENCIO BATISTA, 1952-1959 8.1. Profesorado y estudiantado femenino. de las aulas a las calles 8.2. Organizaciones insurreccionales de mujeres. FCMM, MOU y FDMC: entre la protesta pacífica y la acción directa 8.3. Clandestinidad e instituciones cívicas. La politización de la feminidad y la maternidad 8.4. La salida negociada al conflicto armado. El rol de las mujeres en la mediación diplomática. 407 407 412 420 433 445 445 465 483. 516. CAPÍTULO 9. LAS MUJERES HACIA LA VANGUARDIA ARMADA. PROTEGER LA CIUDAD, REFORZAR LA SIERRA, 1957-1958 9.1.“Golpear arriba”. Acción armada y violencia política 9.2. Las mujeres exiliadas en la internacionalización del conflicto 9.3. Los focos guerrilleros. Frentes de acción armada y experimentación política. 535 535 558 582. CONCLUSIONES GENERALES. 614. ÍNDICES Índice de Ilustraciones Índice de Gráficos. 623 623 627. FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA 1. Archivos 2. Otros Fondos Consultados 3. Fuentes 4. Bibliografía. 629 629 630 630 636. 8.

(9) PÁGINAS PRELIMINARES AGRADECIMIENTOS. Es de justicia expresar en primer lugar mi agradecimiento a todas las personas que han contribuido a la realización de esta investigación. La principal artífice ha sido la Dra. Consuelo Naranjo Orovio, Profesora de Investigación en el Instituto de Historia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IH-CSIC). Gracias a la Prof. Consuelo Naranjo he tenido la oportunidad de adentrarme en la historia de las Antillas y de conocer a muchos especialistas en la materia, así como a otros investigadores en el campo de las Ciencias Humanas y Sociales. Sin la confianza que depositó en mí, sin su consejo, su apoyo, sus correcciones, sin la oportunidad de integrar diversos proyectos y participar en congresos y publicaciones, en definitiva, sin su guía académica y su amistad habría sido mucho más difícil concluir este proyecto. Durante una década, la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) ha sido mi casa, el lugar en el que obtuve el Grado en Historia y cursé mi etapa de postgrado. Querría mostrar mi especial gratitud hacia el Profesor Juan Sisinio Pérez Garzón, por su apoyo inestimable tanto durante la licenciatura como durante el posgrado, y al Profesor Porfirio Sanz Camañes, que, junto con el Investigador Salvador Bernabeu Albert, de la Escuela de Estudios Hispanoamericanos del CSIC, guiaron mis primeros pasos hacia la historia de América. En este sentido es justo subrayar la huella metodológica y humana que han dejado en mí los profesores de la UCLM Raquel Torres, Pedro Oliver, Antonio De Juan y, en especial, la profesora Ángela Muñoz por la importancia que este trabajo le debe a su asignatura sobre Historia de las Relaciones de Género. El Centro de Ciencias Humanas y Sociales (CCHS-CSIC) se ha convertido en mi segunda casa entre 2013 y 2017. Sin mis compañeros Elisa Garrido, Lidia Mateo, Carmen Gaitán, Silvia Levy, Óscar Cháves, Pablo Allepuz y Manuel Valle la vida en el despacho 2C21 habría sido muy diferente. Asimismo, querría destacar la ayuda y las orientaciones prestadas por otros colegas de investigación, Antonio Pinto, Fernando Arias, Sergio Ruiz, Ángel Cendrero y Ana Amigo. Mi agradecimiento también a aquellos investigadores del CCHS cuyas trayectorias y consejos también me han marcado, como así ha ocurrida con las Dras. Carmen Ortiz, Inés Roldán, María Dolores González-Ripoll, Leida Fernández, y los Dres. Miguel Ángel Puig-Samper, Miguel Cabañas Rafael Huertas, Antonio Santamaría, Francisco Pelayo, Armando García, Wilfredo Rincón y Ricardo Campos, entre otros. En La Habana trabajé bajo la tutela de Mercedes García, así como guiado por los profesores Óscar Zanetti y Jorge Renato Ibarra Guitart, quien me puso en contacto con las primeras mujeres opositoras. Con ellas me siento particularmente en deuda por la disponibilidad que mostraron para contarme el relato de sus vidas y darme acceso a sus archivos personales. Por otro lado, gracias a la Fundación Núñez Jiménez pude trabajar en diversos fondos cubanos, donde el personal me facilitó el acceso a decenas de legajos y expedientes. En el Archivo Nacional de Cuba, Rolando Misas, Berta, Belkis, Belinda, Onai, Caridad y sobre todo Niurbis; en la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado, 9.

(10) Elsa Montero y Armando; en la Biblioteca Nacional José Martí, Eduardo Torres Cueva y Olga, en la Editorial Mujeres, Isabel Moya y en el Instituto de Literatura y Lingüística, Yoel Ramírez. La vida en Cuba habría sido más desapacible sin la amistad de Tania, Cecilia, Yimmy, Marta, Joan, José Luis García, María Cristina Font, Vladimir y Cachita, con quienes compartí largas conversaciones, paseos por la ciudad y atardeceres en el Malecón. Irene, Dayma, Rigo, Sonia (Nuevo Vedado) y Adrián, Patricia y Ailín (Habana Vieja) me abrieron la puerta de sus hogares. A ellos debo la posibilidad de vivir en La Habana durante medio año. En Harvard University, el Profesor Henry Louis Gates me avaló para poder trabajar en los fondos bibliográficos de las bibliotecas Pusey, Lamont, Schlesinger y Widerner, donde Lynn Shirey me guió en la búsqueda documental. Gracias a Maddie y Leena pude integrarme en el seminario de estudios de la mujer, el género y la sexualidad del Baker Center. Asimismo, los profesores José Buscaglia y Marysa Navarro Aranguren se mostraron abiertos a debatir este trabajo y aconsejarme cómo mejorarlo. Por otro lado, Allison, Hellen y Emily me acogieron en su casa durante dos meses y me ayudaron con la traducción de algunas secciones de este trabajo. En la University of Miami la Profesora Esperanza Sánchez de Varona me posibilitó trabajar en la Cuban Heritage Collection, donde Rosa María Ortiz me facilitó el acceso a toda la documentación disponible en sus fondos. Ebennezer Concepción, ―Benny‖, colega predoctoral, también me ayudó con la traducción al inglés de algunas secciones de la tesis. En la Universidad de Versailles-San Quentin de París realicé una estancia de un mes con el aval de la Prof. Sylvie Bouffartigue, quien me integró durante esas semanas en el Centre d‘Histoire Culturelle des Sociétés Contemporaines de la Université de Versailles-SanQuentin-en-Yvelines y en el Groupe de Recherche Interdisciplinaire sur les Antilles Hispaniques et l‘Amerique Latine. Asimismo, querría agradecer la ayuda prestada por otros investigadores que me mostraron su apoyo desinteresado, entre quienes se encuentran Elvira Díaz Vallina, Henrice Altink, Ingrid Nascimento, Adrianne Vidal Costa, Linda Klouzal, Michelle Chase, Jane Laquette, Eloise Linger, Gladys García Pérez, Josef Opatrný y Aline Helg. Durante estos años he contado con la compañía de muchas amistades de Ciudad Real, País Vasco, Sevilla, Madrid, Barcelona, Inglaterra, Francia, Portugal, República Checa, Estados Unidos y Cuba a quienes resultaría prolijo enumerar. Su afecto constituyó un estímulo inestimable para finalizar este trabajo. Especial agradecimiento a Eduardo Parra Iñesta, junto a quien he transitado desde la educación primaria hasta la presente etapa predoctoral, y a Sergio Rodríguez, con quien llevo charlando cuatro años por las calles de Madrid. Querría aprovechar estas líneas para rendir un tributo a la memoria de Fernando Martín Sánchez, cuya amistad puebla el recuerdo de mi juventud en Puertollano. Gracias, Nando, por enseñarme a pedalear sin frenos. En este tiempo, nunca me faltó el apoyo de mis familiares, en especial de mis abuelos paternos, Alberto Ramírez Linde y Dolores Redondo Ramírez. La memoria de mis abuelos maternos, Sigfredo Chicharro García-Béjar y Santa Molero Baos, fue un estímulo constante en la elaboración de este trabajo. Durante los últimos años, Mari Cruz y Feliciano se han convertido en mi familia y les agradezco haberme permitido formar parte de la suya. Mi vida en Madrid habría sido muy distinta sin su afecto y su cariño. Mi hermana Esther siempre me 10.

(11) motivó a escribir relatos y poemas sobre otros mundos y personas, a dejar volar la imaginación, a plasmar los sentimientos por escrito, una afición por las letras que nuestros padres, María de Gracia Chicharro Molero y Manuel Ramírez Redondo, nos transmitieron desde pequeños. Gracias a vosotros por darme las raíces que me recuerdan mi lugar de origen y al mismo tiempo dotarme de alas para recorrer el mundo, gracias por vuestros valores y enseñanzas, por concederme, en suma, el privilegio de una vida feliz. Y a ti, María, por que la fuerza de tu amor, tu continua motivación y tu capacidad de trabajo me alentaron a seguir avanzando día tras día. Sin tu ayuda y sin tu apoyo habría sido mucho más difícil recorrer este camino entre dos orillas.. Agosto de 2017. 11.

(12) 12.

(13) ABREVIATURAS. AGA. -. Archivo General de la Administración. ANC. -. Archivo Nacional de Cuba. AHPCE -. Archivo Histórico del Partido Comunista Español. AOAH -. Archivo de la Oficina de Asuntos Históricos. ARG. -. Agrupación Revolucionaria Guiteras. BOAH. -. Boletín de la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado. BRAC. -. Buró de Represión de Actividades Comunistas. CHC. -. Cuban Heritage Collection, University of Miami. CIC. -. Conjunto de Instituciones Cívicas. CSEA. -. Comission of Social and Economic Affairs. CSW. -. Commission on Status of Women. DR. -. Directorio Revolucionario. FCMM -. Frente Cívico de Mujeres Martianas. FDMC. -. Frente Democrático de Mujeres Cubanas. FMC. -. Federación de Mujeres Cubanas. HSC. -. ―The Women‘s Movement in Cuba, 1898-1958: The Stoner Collection on Cuban Feminism, consultada en Harvard University. Abreviado en Harvard Stoner Collection‖. IACW. -. Inter-American Commission of Women. MOU. -. Mujeres Oposicionistas Unidas. MNR. -. Movimiento Nacional Revolucionario. MR26J -. Movimiento Revolucionario 26 de Julio. MRC. -. Movimiento de Resistencia Cívica. ONU. -. Organización de Naciones Unidas. PAU. -. Partido Acción Unitaria. PPCo. -. Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo). PRCa. -. Partido Revolucionario Cubano (Auténtico). PSP. -. Partido Socialista Popular (partido comunista). SIM. -. Servicio de Inteligencia Militar. UIR. -. Unión Insurreccional Revolucionaria. WIDF. -. Women‘s International Democratic Federation. WILPF -. Women International League for Peace and Freedom. . 13.

(14) 14.

(15) RESUMEN. Las feministas y el feminismo, señala Amelia Valcárcel, fueron las hijas no queridas de un movimiento ilustrado que marcó un antes y un después en la lucha por los derechos individuales y la oleada de demandas sociales en las décadas posteriores. 2 Las revoluciones francesa y norteamericana presentaron la libertad, la igualdad y la fraternidad como derechos naturales de toda la humanidad. Sin embargo, a lo largo del siglo XIX, los movimientos anticoloniales, obreros, antiesclavistas y feministas desarrollaron una línea de pensamiento crítico contra este tipo de concepciones pretendidamente universalistas. Sus contradiscursos denunciaban que, en la práctica, la ilustración y el liberalismo perpetuaban un orden social articulado sobre parámetros europeos, burgueses, blancos y androcéntricos. Los procesos independentistas en Latinoamérica alumbraron el surgimiento de nuevos Estados nacionales sobre la base de estructuras administrativas, códigos legislativos y el legado cultural hispánico. Sin embargo, uno de los denominadores comunes de las nuevas repúblicas fue la prohibición de la trata y, en teoría, del sistema de producción esclavista. De esta forma, la mayoría de personas negras y mulatas pasaron a engrosar el colectivo de los libertos y, más tarde, de ciudadanos de pleno derecho, aunque las prácticas segregacionistas y racistas contra estos colectivos continuaron produciéndose. Por su parte, las constituciones liberales perpetuaron el estatus jurídico subordinado de las mujeres respecto a los hombres, independientemente de su raza o clase. Si bien podían regentar negocios o propiedades, se impedía que las mujeres pudieran participar, bien como electoras o representantes, de los órganos e instituciones políticas. Como en el resto de países europeos y americanos, la presencia política de las mujeres se reducía a algunas asociaciones, gremios y sindicatos surgidos en el ámbito laboral por el aumento del empleo femenino asalariado en las ciudades, pero dentro de los cuales apenas tenían influencia o capacidad de decisión. Algunas intelectuales latinoamericanas comenzaron a criticar abiertamente la injusticia que a diferentes niveles padecían las mujeres. Por un lado, denunciaban que se les impidiese participar en los mecanismos de elección política, acceder a la educación superior, obtener por decisión marital un empleo asalariado o no poder iniciar un proceso de divorcio. Por otro, comenzaban a cuestionar los argumentos biológicos y culturales que justificaban la aplicación de esas medidas y hacían posible el mantenimiento de determinadas prácticas que atentaban contra la dignidad, la integridad física y las Amelia Valcárcel, “Las filosofías políticas en presencia del feminismo”, en Celia Amorós (Ed.), Feminismo y Filosofía, Madrid, Síntesis, 2000, p. 116. 2. 15.

(16) aspiraciones de realización de las mujeres. Estos primeros debates llevaron a justificar la necesidad de reformar y ampliar los marcos jurídicos vigentes, comenzando por la universalización del sufragio. De esta forma, un creciente número de voces aisladas fueron dando forma a los primeros movimientos sufragistas en el continente, contagiadas por los impulsos provenientes de América y Europa. La historiografía sobre la historia de la República de Cuba desde una perspectiva de género, como se verá más en detalle, se ha focalizado preferentemente bien en el estudio del movimiento sufragista y feminista, bien en la biografía de mujeres destacadas en los proceso insurreccionales contra las dictaduras de Gerardo Machado y Fulgencio Batista. Por lo tanto, se conoce bien cómo se consolidó el movimiento sufragista por medio de las primeras asociaciones y federaciones de mujeres desde 1912, la aprobación de las leyes del divorcio y la patria potestad, los debates mantenidos durante los dos primeros congresos nacionales de mujeres en 1923 y 1925, la radicalización del movimiento feminista bajo la dictadura de Gerardo Machado entre 1928 y 1933 y la aprobación del sufragio femenino en 1934 bajo el gobierno revolucionario presidido por Ramón Grau de San Martín. Asimismo, existen biografías y testimonios de destacadas activistas en este campo, como Elena Mederos u Ofelia Rodríguez, pero también de líderes revolucionarias como Vilma Espín, Celia Sánchez o Haydée de Santamaría. En este sentido, la historiografía sobre la ―historia de las mujeres‖, al igual que la historiografía general sobre la República de Cuba, se ha centrado menos en el periodo que media entre la caída de la dictadura de Gerardo Machado en 1933 y el golpe de Estado de Fulgencio Batista en 1952. El proceso revolucionario de los años treinta, coartado por la intervención diplomática de los EEUU, condujo sin embargo hacia un periodo de asambleas deliberativas y constituyentes que precedieron a la ratificación de un texto constitucional donde se condensaron buena parte de las demandas de reformas sociales, económicas y laborales formuladas por grupos revolucionarios, sindicatos y asociaciones. Por tanto, el nuevo marco jurídico instauró un régimen de derechos, deberes y libertades que dotaba a las instituciones cubanas de los mecanismos necesarios para transitar hacia un sistema socialdemócrata caracterizado por la separación de poderes, la diversificación económica, la inversión en políticas sociales y la cohesión de la ciudadanía. El incumplimiento o insatisfacción de las expectativas depositadas sobre el desarrollo de las reformas anunciadas y la corrupción de los partidos políticos generaron un estado de insatisfacción política y desafección institucional. El surgimiento del Partido Ortodoxo en 1948, crítico con esta situación, y el golpe de Estado en 1952, fueron las respuestas institucional y militar al 16.

(17) intento de reimplantar el rumbo constitucional y democrático. Sin embargo, el suicidio del líder ortodoxo, Eduardo Chibás, la ilegitimidad del régimen castrense y las acciones represivas que Batista puso en práctica para acallar a los grupos opositores dieron paso a un conflicto cívico-militar que condujo a su derrocamiento el 1 de enero de 1959. La elección del tema de investigación obedece a un interés académico que busca responder tanto a la carencia de estudios específicos sobre la historia de las mujeres y las relaciones de género en ese periodo, como a la coyuntura histórica que atraviesa Cuba en los últimos años. Más allá del sufragismo: las mujeres cubanas en la construcción del Estado democrático, 1933-1959 analiza hasta qué punto el sistema democrático mejoró las condiciones de vida de las mujeres, favoreciendo así su crecimiento personal, profesional y político, y si las mujeres, a su vez, contribuyeron a optimizar la calidad democrática del país, ya fuera sentando las bases del primer estado del bienestar, ya trabajando para desarrollar las potencialidades del nuevo marco jurídico, o bien movilizándose para reinstaurarlo cuando fue abolido.. 17.

(18) 18.

(19) SUMMARY. This PhD project titled Beyond Suffrage: Cuban Women and the Democratic State Building, 1933-1959 [Más allá del sufragismo: las mujeres cubanas en la construcción del Estado democratico, 1933-1959] focuses on to what extent the democratic system improved the living condicions of Cuban women, thus favouring their personal growing and professional and academic promotion, and whether, in turn, those women somehow contributed to optimize the democratic quality of the country, either setting the bases of the first Welfare State, working to develop the potentialities of the new legal framework, or mobilizing to restore it when it was abolished. The Cuban constitution of 1901 adopted after the War of Independence against Spanish colonialism in 1898, made no provision for women‘s suffrage. It was not until 1912, and especially after the First World War (WWI), that Cuban women mobilized to fight for suffrage. From 1925 to 1933, they not only took part in special women‘s congresses but also in protests and strikes against the increasingly authoritarian government of Gerardo Machado. During this period, they also succeeded in convincing Parliament to pass several social reforms. As a result, Cuba became the first Latin American country to approve patria potestas3 in 1917 and divorce in 1918.4 Cuban women also demanded a reform of the civil code and the recognition of illegitimate children, an issue that affected mostly AfricanCuban women and was ultimately given in the 1940s.5 Due to the women‘s congresses and other efforts, in 1934 the government of Ramón Grau de San Martín eventually approved female suffrage. However, to understand these actions it is important to explain the political context. In 1928, Gerardo Machado amended the 1901 Constitution in order to stay in power for a second term. His increasingly dictatorial policies and repressive actions against students and trade unions between 1930 and 1933 lead to an uprising, culminating in a revolution that. The Encyclopedia Britannica defines „patria potestas‟ as: In Roman family law, power that the male head of a family exercised over his children and his more remote descendants in the male line, whatever their age, as well as over those brought into the family by adoption. This power meant originally not only that he had control over the persons of his children, amounting even to a right to inflict capital punishment, but that he alone had any rights in private law. Seen at http://global.britannica.com/topic/patria-potestas. 4 Hortensia Pichardo, (Ed.) Documentos para la historia, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1973, (vol. 2), pp. 411-416. 5 Ofelia Domínguez Navarro, “Necesidad de reconocer a los hijos “ilegítimos” los mismos derechos que a los legítimos”, Memoria del Segundo Congreso Nacional de Mujeres, La Habana, 12-18th April of 1925, pp. 249-296 and Enid Lynette Logan, “Each Sheep with Its Mate: Marking Race and Legitimacy in Cuban Catholic Parish Archives, 1890-1940”, New West Indian Guide, vol. 84, núm. 1-2 (2010), pp. 5-39. 3. 19.

(20) succeeded in overthrowing Machado‘s government in September 1933. 6 As a result, a reformist government led by Grau de San Martín, Antonio Guiteras, some left-wing students and other political groups remained in power from September 1933 to January 1934. Although they did not immediately pass major reforms, they were seen as a major threat by both the US government and the Cuban military. During that period, Colonel Batista actually got the political power of the State. He was supported up by and got the control of military forces since the defeat of Gerardo Machado, in which he took part and led the military uprising. That action gave him much recognition from Americans and Cuban conservative groups. The army firstly respected the civil government led by Ramón Grau de San Martín. However, as long as that government devised and applied more and more socialist and reformist measures, American Department of State encouraged Fulgencio Batista, in charge of the army, to lead another coup d‘Etat in January 1934. The following presidents had political power as long as they match, or at least they respect, the interests of the American government in the region and the military lobby, whose leader was the very Batista, who actually worked in the shadows to oversee and manipulate the successive governments of Mendieta, Miguel Mariano Gómez, and Laredo Bru. In 1937, Batista advocated legalization of the Communist Party, which somehow changed the government‘s policy from an authoritarian to a socialist and more democratic one, leading to some nationalist and social reforms.7 According to Charles Ameringer, the 1940 Constitution, which resulted from the consultation meetings, established in theory one of the most democratic bodies of law in Latin America at the time: equal citizenship rights for all Cubans; universal suffrage; government protection for workers; freedom of the press; the right to protest; and freedom of assembly and speech. Even though these laws were not fully implemented, this period empowered women in many ways, as will be demonstrated further on. During Batista‘s first presidential term between 1940 and 1944, Cuba enjoyed a period of economic prosperity thanks to the treaty signed with the US to sell an entire harvest of sugar during WWII, and Batista himself established alliances with left-wing parties and trade unions due to popular fronts‘ opposition to fascism during the war. But Ramón Grau de San Martín and Carlos Prío Socarrás, as heads of the Authentic Party from 1944 to 1948 and from 1948 to 1952 respectively, faced a changing international context marked by the beginning of the Cold War, including the threat of the expansion of 6 7. Lionel Soto, La revolución del 33, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1977, (3 vol.). Robert Whitney, Estado y revolución en Cuba, La Habana, Editorial Ciencias Sociales, 2010. 20.

(21) communist parties throughout Latin America. At home, Authentic governments had to deal with problems relating to the sugar trade. The profits of the export market diminished after the end of the American quota for Cuban sugar production during WWII. As a president‘s status depended largely on the support of groups bribed with public funds, declining revenues, largely resulting from corruption, hindered the ability of Ramon Grau de San Martin and Carlos Prío Socarrás to boost their status. In addition, gangs were set up across Cuba, including in universities, by Authentic governments or endorsed by them as a counterweight to Cuban military forces that mainly supported Colonel Batista. This led to frequent violent confrontations between groups and even the assassination of politicians and heads of trade unions, which stood in marked contrast to the development of the island‘s tourist industry and development of the heavily technology-dependent sectors of the economy. Eduardo Chibás, a critical politician, and spokesman of the Authentic Party between 1934 and 1946 left the organization accusing its staff of betraying and not implementing the revolutionary program of 1933 that they had claimed to defend. With the support of some of his colleagues, Chibás created the Ortodoxo Party and became the official candidate of a radical, nationalist and anti-communist but popular political organization that attempted to represent all Cuban people in their enjoyment of the democratic laws of 1940. 8 The Ortodoxo Party acted to uphold some of the political virtues that José Martí had popularized during the 1895 War of Independence against Spain, such as economic independence, political liberty, and social justice. Nevertheless, after several confrontations with politicians of the Auténtico government, Carlos Prío Socarrás, who was president of Cuba since 1948, committed suicide in August 1951. Some months later, in March 1952, Batista led a military uprising that sought to restore order and progress in Cuba. Throughout this volatile but democratic period, many Cuban women started to take part in national affairs for the first time by joining women‘s auxiliaries of political parties and a wide range of civil society organizations. The new framework set up by the Constitution of 1940 helped to consolidate the participation of women in Parliament, Senate and political parties, and also made it easier for women to play an active part in civic associations and movements. Women who had previously been involved in suffragist organizations joined political parties as well as feminist and more general women‘s associations. The most. Elena Álvarez, Eduardo Chibás, Clarinada fecunda, La Habana, Editorial Ciencias Sociales, 2009 and Ilan Ehrlich, Eduardo Chibás. The Incorrigible Man of Cuban Politics, New York, Rowman & Littlefield Publishers, 2015. 8. 21.

(22) radical women activists either found that the reforms approved by the Batista or the Authentic governments were inappropriate or did not go far enough. Hence, either in separate women‘s organizations or as part of other organizations, Cuban women tried to show the enduring contradictions between the legislative framework and the lived reality of Cuban women. They and especially white women took on political and civic responsibilities to transform society in a more democratic way. Through demonstrations, discussions and training initiatives, they protested against existing gender and other inequalities and put forward proposals for a more equal and just society. Thus Cuban women worked to enhance not just women‘s rights but those of all Cuban citizens. And by doing so, they developed a more public and national awareness that ultimately drove some of them to denounce the coup d‘état by Colonel Fulgencio Batista and to fight for the constitutional guarantees that were later suppressed in 1952.9 In this paper, I will follow the guidelines of several researchers who have worked on the role of Cuban women in politics before the revolution. In various studies, González Pagés has given us a brief overview of the ideology and demands made by a large number of women‘s organizations throughout the colonial and the so-called neo-colonial periods of Cuban history. He has paid particular attention to the constitutional assemblies of 1901 and 1940, the women‘s national congresses of 1923 and 1925 and the role of Cuban women in the political opposition and underground attacks against the government of Batista.10 In her recent doctoral dissertation, Brenda Ortiz-Loyola has used newspapers and literature to research feminist movements in the Dominican Republic, Puerto Rico and Cuba from the nineteenth century to 1940. She has demonstrated that women in those movements shared common anxieties and objectives in the fight for their rights. According to OrtizLoyola, Caribbean feminists discussed women‘s role in the nation and managed to make the most of the waves of women‘s demands for rights throughout the region by getting in contact with each other and demanding equal pay and access to politics. Hence, women became aware of their problems, empathized with other groups and used solidarity as a. Charles D. Ameringer, The Cuban Democratic Experience: The Autentico Years, 1944-1952, Gainesville, University Press of Florida, 2000, Humberto Vázquez García, El gobierno de la Kubanidad, Santiago de Cuba, Editorial Oriente, 2005 and Vanni Pettinà, “A Preponderance of Politics: The Auténtico Governments and US-Cuban Economic Relations, 19451951”, Journal of Latin American Studies, vol. 46, num. 4 (2014), pp. 723-753. 10 Julio César González Pagés, La república femenina. Organizaciones revolucionarias de mujeres, 1952-1958”, MA project – University of Havana, 1990 and En busca de un espacio: historia de mujeres en Cuba, La Habana, Pinos Nuevos, 2003. 9. 22.

(23) rallying point for socio-political activism, but they paid scarcely, or even any, attention to the specific marginalization of Afro-Caribbean women.11 Likewise, Kathryn Lynn Stoner has studied in-depth suffragist and feminist women organizations from 1880 to 1940, especially white, literate, urban, middle-class women that led the first and second women‘s national congresses and wrote proposals for congressmen and lawmakers to enact reforms favoring women. In addition, she has looked at ―heroines‖ of the revolution and women in the labor sector and explained thoroughly the milestones of Cuban policy regarding women during the 1920s and 1930s. Stoner has also noted the lack of information on how African-Cuban women mobilized and fought for their rights from a doubly subjected position as women and as black or mulatto-skinned, and many also as lowpaid workers. Only a few Communist and Orthodox women organizations tried to help and involve Afro-descendant women in their activities. In summary, by following this body of existing work, this paper first of all aims to challenge the end-point of 1940 as an assumed threshold beyond which women‘s activism in Cuba diminished. And second, it aims to examine how, as a consequence of this, Cuban women worked to transform Cuba into a more democratic country by achieving better conditions for Cuban women and by suggesting improvements in different sectors of civil society. From a historical point of view, the participation of women in political affairs must be seen as a remarkable step toward their empowerment in politics and the workforce, but much less in gender or race relations. There is no doubt that the Constitution of 1940, the aim of political parties and the spread of different kinds of civic groups provided both white and African-Cuban women with a more democratic structure for political action. However, while the new legislative framework might have made easier for women to improve their social, political and juridical status, the very State, trade unions and many associations seemed to prevent them from ascending and integrating social elites and executive positions in static institutions. Women were rarely appointed as ministers and they were never in charge of the ministries considered most relevant, such as the economy, finance or national affairs. On the other hand, Afro-descendant Cuban women were generally not allowed to take part in white, middle-class women associations, whose programs, in theory, did not promote any kind of race distinction, but, in practice, used to require any women willing to join the organization to have specific moral and economic conditions that most black and mulatto women could not have ―by nature‖ and sociopolitical status. In order to overcome Brenda Ortiz-Loyola, “En busca de la solidaridad: feminismo y nación en el Caribe hispano, 1880-1940”, Tesis Doctoral – University of California, 2013. 11. 23.

(24) these obstacles, Afro-descendant women created their own spaces based on race and genderspecific lines. In turn, as I have tried to demonstrate, the World War II, the subsequent movement for peace and their commitment to social reforms in several sectors probably catalyzed a higher number of women toward sociopolitical activism than those measures taken by Batista, by the governments of the Authentic Party or even the very creation of female branches within political parties. Between 1940 and 1952, Cuban women not only created ties with international women organizations, such as the IACW and the WIDF, thus seeking support outside of Cuba for their requests inside the island, but they also developed a nationalist awareness in a popular sense. They took on new responsibilities that involved them in national affairs beyond voting, such as organizing the Civic Defense against the Axis power‘s imminent attacks, coordinating protests against the misuse of public funds, carrying out educational campaigns in rural areas or denouncing the deployment of Cuban soldiers to the Korean War. As a result, many women became increasingly aware of how premature the democratic system was in Cuba during the 1940s. By extending their feminist worries and concerns to national structural problems, women worked from those new political institutions and sociopolitical associations in order to make the most out of the constitutional framework of rights, duties, and liberties. Thus, they lobbied and encouraged the government to reform the body of law concerning, not only women but rather all citizens‘ rights. In addition, they even try to supply, when possible, the services that the very State did not provide. That is why, as It was said at the beginning of the article, women worked to transform Cuba into a more democratic country during the period that followed the approval of the universal suffrage by achieving better conditions not only for women but for different sectors of civil society. In that way, a great number of women ended up believing in the democratic potential of the Cuban Constitution of 1940 and in the necessity to develop its democratic values in order to help Cuban citizens live under better conditions. In a sense, It might be said that the coup d‘état led by Batista in 1952, the annulments and especially the upward spiral of violence in the years that followed ultimately prompted some women to get involved in the opposing organizations that mainly fought to restore the values of the first democratic period in Cuban history. This research includes a variety of sources from the United States, Spain, and Cuba. In Cuba, I consulted materials in the National Archive, the National Library, the University of Havana and the Cuban Women‘s Research Federation Collection. In the US, I conducted 24.

(25) research both at Harvard University (the Widener Library, the Hutchins Center and the Schlesinger Library) and in Miami (the Cuban Heritage Collection at the University of Miami). Finally, in Spain, I did research at the Spanish Agency for International Cooperation and Development, the Communist Party‘s Archive, the General Archive of the Administration and the Spanish National Research Council. Finding remarkable women‘s associations and Cuban women that had important roles from 1940 to 1952 has not always been easy because information is scarce. Words like women, feminine, ladies and feminist have been initially used to search those organizations in catalogs, file descriptors and finding aids. Moreover, indirect references such as Minerva, social workers, and nurses have also been used. However, folders and boxes did not always contain much information concerning their activity or their membership status. Sometimes they only show a name, a foundation and program proposals, or the folder is empty. It has been really difficult to find information that could be used to assess whether or not their activities impacted society and state institutions. However, Cuban and American newspapers and magazines have been excellent in compensating for this scarcity of information and they have been useful in filling the gaps in my research at archives and catalogs.. 25.

(26) 26.

(27) INTRODUCCIÓN. CONCEPCIÓN DEL PROYECTO DE INVESTIGACIÓN Y FUENTES PARA SU ESTUDIO. La tesis doctoral Más allá del sufragismo: las mujeres cubanas en la construcción el Estado democrático, 1933-1959 es el resultado de un proceso de concepción y desarrollo que ha estado sujeto al incremento del interés académico por el periodo y los actores históricos estudiados, la disponibilidad de las fuentes archivísticas y mi propia evolución personal durante su elaboración. En este capítulo introductorio se explica en primer lugar la evolución del tema de investigación en conjunción con los factores señalados. Posteriormente, se exponen las hipótesis y los objetivos de este trabajo y se explica la estructura y organización de los contenidos. La primera aproximación a la Historia de América fue durante el grado de Historia en la UCLM (2006-2010) y la Beca de Introducción a la Investigación financiada por el Consejo Superior. de. Investigaciones. Científicas. (CSIC). en. la. Escuela. de. Estudios. Hispanoamericanos de Sevilla (2010). Como resultado, se elaboró el Trabajo Final de Grado con el título La frontera norte de Nueva España bajo los Borbones: gobierno, conflicto y convivencia. Más tarde, durante la realización del Máster de Investigación en Humanidades y Ciencias Sociales de la UCLM, la profesora Consuelo Naranjo Orovio tuvo la deferencia de invitarme a participar como alumno en diversos seminarios y cursos organizados por el Instituto de Historia del CSIC (IH-CSIC).12 Los aportes de estos eventos científicos y el trabajo de fuentes fructificaron en el Trabajo Final de Máster de Investigación que. Seminario internacional. Los caminos del progreso en el Caribe hispano contemporáneo: economía, ciencia y cultura, organizado por el Instituto de Historia del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (en adelante IH-CSIC) (8-9 de septiembre de 2011), el Curso de Otoño sobre “Caribe y Mundo Atlántico”, coordinado por el IH-CSIC y la Universidad de Buffalo (19 septiembre - 9 de octubre de 2011), el curso doctoral Conocer, controlar y gobernar: Estrategias de los imperios ibéricos (1800-1936) (25-29 de junio 2012), coordinado entre la Casa de Velázquez y el IH-CSIC, y el Congreso Internacional Percepciones de la modernidad en el Caribe insular hispano (9-11 de julio 2012), incluidos en el proyecto: “Los latidos del progreso en Cuba y Puerto Rico, 1780 -1940” (MICINN, HAR2009-09844). 12. 27.

(28) constituyó un primer acercamiento a la historia del Caribe: Ala y raíz: Identidad y nacionalismo en Cuba. El ejemplo de Revista de Avance (1927-1930). En marzo de 2013, el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte resolvió favorablemente la concesión de una beca de Formación del Profesorado Universitario del (FPU 12/06945) para que realizase la tesis doctoral en el IH-CSIC bajo la dirección de la profesora Consuelo Naranjo Orovio y en el marco del Programa de Doctorado de Investigación en Humanidades, Artes y Educación de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM). Durante esta primera fase, y a lo largo de toda la etapa doctoral, el Grupo de Estudios Comparados de Caribe y Mundo Atlántico del Instituto de Historia del CSIC (GECCMA) constituyó el principal espacio de formación en Historia de las Antillas, 13 donde además pude entrar en contacto con especialistas de la historia colonial y contemporánea de Latinoamérica y el Caribe.14 Asimismo, otros seminarios organizados por el Departamento de Historia del Arte y de Historia de la Ciencia del IH-CSIC aportaron distintas metodologías y cuestionamientos de utilidad para el desarrollo de esta investigación.15 El proyecto doctoral con el que comenzamos a trabajar se titulaba ―Percepciones e iconos del progreso en Cuba y Puerto Rico: 1921-1933". Sin embargo, este trabajo ha experimentado cambios notables durante los cuatro años que ha durado su desarrollo. Las primeras lecturas llevaron a pensar que, precisamente como parte de ese proceso de modernización nacional y sentido del progreso, el movimiento feminista que tuvo lugar en Cuba durante este periodo había sido escasamente trabajado. Por ello, la profesora Naranjo Orovio vio positivamente reajustar el enfoque de análisis hacia las estrategias y acciones emprendidas por las mujeres para obtener mayores cuotas de reconocimiento,. Seminario Internacional: Juego de espejos, identidad y visiones comparadas en las Antillas (Siglos XVII-XX) (octubre 2013), Seminario Internacional: „Marcadores del tiempo en las Antillas (abril 2014), I Seminario de Estudios Internacionales: „Las Antillas y el Caribe. Encuentro, cambios y revoluciones (s. XV-XX) (marzo 2015), Encuentro Internacional: Islas en la Corriente: Unidad y fragmentación en las Antillas (abril 2015), Encuentro Internacional: „Proyectos políticos y culturales en las realidades caribeñas de los siglos XIX y XX (septiembre 2015), Seminario sobre Esclavitud y Raza en el Mundo Atlántico (mayo 2016), Seminario Internacional, Historia, sociedad y cultura del Caribe (noviembre 2016) y “Congreso Internacional: La esclavitud y sus huellas” (octubre 2017). 14 Los profesores e investigadores María Dolores González-Ripoll, José Antonio Piqueras, Josef Opatrný, Óscar Zanetti, José Buscaglia, Alejandro E. Gómez, Inés Roldán, Mercedes García, Antonio Santamaría, Manuel de Paz, Leida Fernández, Teresa Muñoz, Juan Marchena, Reinaldo Funes, José Luis Belmonte, Paul Estrade, Sylvie Bouffartigue y Luis Martínez Fernández, entre otros. 15 A destacar el seminario “Imágenes que piensan” coordinado por el profesor Miguel Cabañas. Algunas de las charlas fueron una importante fuente de ideas, como las conferencias de Inés Plasencia Camps sobre la fotografía como vehículo de construcción identitaria y tejido social en entornos coloniales, Suset Sánchez sobre la interrelación de las corrientes artísticas de Europa y Latinoamérica a través de la obra de Picasso y Wilfredo Lam o Beatriz de las Heras sobre la representación de las mujeres en la cartelería de la Guerra Civil. 13. 28.

(29) representatividad y poder en el marco de la construcción del Estado democrático entre el nacimiento de la República y la instauración del gobierno revolucionario (1902-1959). Para resolver los planteamientos formulados, se comenzó realizando un vaciado de las principales fuentes bibliográficas a través de dos motores de búsqueda online: Rebiun que lanza una consulta contra todas las bibliotecas universitarias, Biblioteca Nacional y algunos centros de investigación españoles, y Worldcat.org, que trabaja de forma similar respecto a instituciones educativas y científicas de todo el mundo. En España, la mayoría de publicaciones que sirvieron como lecturas iniciales para este trabajo se encontraron en la Biblioteca Tomás Navarro Tomás del CSIC (TNT-CSIC), y en la Biblioteca Hispánica de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID), aunque también fueron consultadas publicaciones coetáneas al objeto de estudio en la Biblioteca Nacional, la Biblioteca de la Escuela de Estudios Hispanoamericanos del CSIC (EEHA-CSIC) y de la Biblioteca de la Facultad de Historia de la Universidad Complutense.16 La principal conclusión tras esta fase preparatoria fue la existencia de una laguna historiográfica sobre el devenir del movimiento feminista tras la aprobación del sufragio femenino en 1934 y la ratificación del mismo en la Constitución de 1940. Sin embargo, dada la imposibilidad de consultar por internet desde Madrid la relación de fondos existentes para ese periodo en los archivos cubanos, la continuidad de la investigación estaba sujeta a la posibilidad de realizar una estancia en La Habana. Como paso previo a la planificación de ese trabajo futuro, resultaron de especial utilidad algunas guías archivísticas elaboradas por Louis A. Pérez Jr., Kathryn Lynn Stoner, Rebecca Scott, Marisa S. Montes, Marisol Mesa León y Gerardo Cabrera Prieto.17 Durante la primavera de 2014, se pudo llevar a cabo una estancia en Cuba gracias al apoyo financiero del proyecto nacional ―Marcadores del tiempo. Continuidades y discontinuidades en las sociedades hispanoantillanas, siglos XIX y XX‖ (I+D HAR2012En esta fase, resultaron de especial utilidad las obras clásicas sobre historia de Cuba durante la primera mitad del siglo XX firmadas por Julio Le Riverend, Ramiro Guerra, Jorge Ibarra Cuesta y Charles Ameringer, entre otros. Resultaron también de utilidad los libros de Robert Whitney, Louis A. Pérez, Alejandro de la Fuente, Consuelo Naranjo Orovio, Vanni Pettinà, Alejandro García, Óscar Zanetti Lecuona, Antonio Santamaría, María Antonia Dolz, Aline Helg, Jorge Domínguez, Jorge Renato Ibarra Guitart, Marifeli Pérez Stable, Samuel Farber y la Historia de Cuba coordinada por la doctora Naranjo Orovio. Por otro lado, también se trabajó con las publicaciones específicas sobre el movimiento sufragista de Kathryn Lynn Stoner y Julio César González Pagés, así como sobre las mujeres afrocubanas realizadas por Carmen Montejo y Daisy Rubiera Castillo. 17 Louis A. Pérez, A guide to Cuban collections in the United States, New York, Greenwood Press, 1991, Kathryn Lynn Stoner y Luis Hipólito Serrano Pérez (Ed.), Cuban and Cuban-American women. An annotated bibliography, Wilmington, Scholarly Resources Inc., 2000, Louis A. Pérez, Rebecca Scott (Ed.) y Gladys García Pérez (Coord.), The archives of Cuba, Pittsburgh, University of Pittsburgh Press, 2003 y Marisa S. Montes, “Cuba-related research collections in Miami”, Cuban Studies, vol. 34 (2003), pp. 187-193. Un estudio actual, más enfocado en la composición de fondos para el period colonial es el artículo de Marisol Mesa León y Gerardo Cabrera Prieto, “Los archivos históricos cubanos: fuentes para la investigación histórica”, Millars, núm. 35 (2012), pp. 151-171. 16. 29.

(30) 37455-C03-01), liderado por la profesora Consuelo Naranjo Orovio. El plan de trabajo estuvo delimitado por un marco temporal específico, desde el derrocamiento de Gerardo Machado (1933) a la victoria del movimiento opositor (1959), tomando como principal objeto de estudio el movimiento feminista y las asociaciones de mujeres como principales, con especial interés en la situación socio-política de las mujeres afrocubanas sobre las cuales apenas se había encontrado trabajos específicos. Esta primera experiencia sirvió para descubrir que, dada la limitada información relativa a las mujeres durante los años treinta y cuarenta, había que enfocarse en estudiar el rol de las mujeres en el movimiento opositor a Fulgencio Batista durante los años cincuenta. En Cuba, la profesora Mercedes García, de la Casa de Altos Estudios Fernando Ortiz de la Universidad de La Habana (UH), tutorizó el trabajo a realizar, para el cual también se contó con el apoyo de los los profesores Óscar Zanetti, y Jorge Renato Ibarra Guitart. Gracias a su apoyo se pudo trabajar en diversos fondos públicos, privados y estatales restringidos, si bien a veces se negó o dificultó la consulta de algunos conjuntos documentales.18 Para conocer el papel desempeñado por las mujeres como sujetos activos en el movimiento clandestino, fueron de utilidad las revistas, periódicos, panfletos, folletos, cartas personales, censos nacionales, boletines económicos, informes diplomáticos y proyectos doctorales albergados en la Biblioteca Nacional José Martí (BNJM), la Biblioteca del Instituto de Historia de Cuba (IHC) y la Biblioteca de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad de La Habana. De especial utilidad resultó la consulta del ―Fondo de Prensa Clandestina, 1952-1958‖ que alberga la Sala Cubana de la BNJM, donde se custodia un amplio fondo de panfletos producidos por las organizaciones clandestinas que lucharon contra la dictadura de Fulgencio Batista, así como por sus respectivas secciones en el exilio de México y EEUU, entre otros.19 Asimismo, el Archivo Nacional de Cuba (ANC) alberga abundante información relativa a los círculos de sociabilidad de la época y los expedientes judiciales incoados contra opositores políticas desde 1933 a 1959, en concreto el Registro de Asociaciones y el Tribunal de Urgencias. También se consultaron los fondos de la Secretaría de la Presidencia, Donativos y Remisiones y Sección Especial. De forma complementaria, se exploraron los fondos personales de algunas líderes de la insurrección. Especialmente en la oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado y en la Biblioteca Nacional José Martí. En el Archivo Nacional de Cuba hubo varios legajos conernientes a personalidades del gobierno, actuales o pasadas, cuya consulta tampoco fue posible. 19 Se tiene constancia de que en la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado existe una Sección o Fondo llamado “Exilio” (sobre las secciones exteriores de las organizaciones clandestinas que lucharon contra la dictadura de Fulgencio Batista), pero no pudo ser consultado durante ninguna de las dos estancias. 18. 30.

(31) como Celia Sánchez, Pastora Núñez o Lidia Castro, entre otras, custodiados por la Oficina de Asuntos Históricos del Consejo de Estado (OAH). Durante esta primera estancia se recogieron testimonios orales de mujeres opositoras al gobierno de Fulgencio Batista gracias a las primeras mediaciones realizadas por los profesores Óscar Zanetti, Mercedes García y Jorge Renato Ibarra Guitart. Las conversaciones mantenidas con las combatientes contribuyeron a conocer el relato fáctico de sus vidas y dieron la oportunidad de indagar en las múltiples narrativas subyacentes a la exposición que hacían explícita. Asimismo, la transcripción y el análisis de las entrevistas posibilitaron conocer las razones personales y los fundamentos ideológicos que les condujeron a colaborar con el movimiento opositor, así como el desenvolvimiento de las relaciones de género en un contexto marcado por las convulsiones del conflicto cívicomilitar. En síntesis, las entrevistas enriquecieron la información fáctica sobre el proceso insurreccional, pero también sirvieron para examinar con detalle la articulación de las relaciones de género y la construcción de la identidad personal a partir de sus propios lugares de enunciación y su posicionamiento en el devenir de los procesos en los que habían participado.20 La lectura de la documentación compilada, pero sobre todo la audición de las entrevistas con las mujeres opositoras, cuestionaron algunos de los planteamientos con los que se partía sobre la historia del activismo femenino durante la República de Cuba. La mayoría coincidía en afirmar que el golpe de Estado de Fulgencio Batista y el régimen de represión posterior las llevaron a concienciarse por primera vez sobre los problemas sociales y políticos del país. Las informantes señalaban que el alzamiento vino a quebrar el marco jurídico implantado con la Constitución de 1940 dado que el Coronel Batista impidió la celebración de las elecciones previstas en junio de 1952, instauró unos Estatutos Constitucionales no consensuados en sustitución de la Carta Magna, abolió la libertad de prensa, redujo la autonomía de los sindicatos, censuró algunos partidos políticos y encarceló a distintos grupos de opositores. Es decir, si bien el relato sobre su participación en la insurrección estaba condicionado por las múltiples reinterpretaciones y condicionantes ideológicos legados por su militancia durante el gobierno revolucionario, las mujeres evidenciaban que en el momento de la narración su conciencia política arraigaba en una serie de derechos, deberes y libertades que las mujeres del movimiento sufragista de los años veinte Hasta una decena de mujeres opositoras se negó o no consideró relevante su testimonio para la presente investigación. En el apartado, “1.4. El análisis del sujeto histórico a través de la oralidad” se explica la importancia de los testimonios en este trabajo y en la sección “1.5. Proceso de investigación y propuesta metodológica” se explica detalladamente la estrucutura de las entrevistas. 20. 31.

(32) difícilmente habrían invocado. Por lo tanto, se hacía necesario retrotraer el estudio hasta los años treinta para conocer la raíz de las motivaciones que las llevaron a integrar las agrupaciones opositores, una retrospectiva que podría ayudar a entender también las causas que empujaron a otras mujeres como ellas. Partiendo de las obras de Julio César Pagés y Kathryn Lynn Stoner, se exploró la evolución del movimiento feminista y las asociaciones de mujeres de los años anteriores a la aprobación del voto para las mujeres. Por tanto, se replanteó una de las principales hipótesis de trabajo: tras la aprobaciónd el sufragio universal en 1934, las agrupaciones de mujeres, fueran feministas o no, funcionaron como plataformas de sociabilidad y activismo político que contribuyeron a generar una conciencia política entre un número cada vez mayor número de mujeres, especialmente a partir de la aprobación de la Constitución de 1940. De regreso a España, se publicaron algunos resultados parciales en revistas científicas21 y se expuso algunos de los planteamientos sobre las asociaciones femeninas y la evolución del feminismo tras la aprobación del sufragio universal en diversos congresos.22 Las cuestiones y sugerencias formuladas en estos encuentros llevaron a deliberar cómo se perpetúan los prejuicios y estereotipos raciales de tipo cultural y biologicista en aquellas naciones latinoamericanas independientes que promovían la superación de la conflictividad racial, pero sin llegar a plantear medidas desde las instituciones para su solución. En este sentido, resultaba pertinente preguntarse si la identidad racial podría haber constituido un elemento de cohesión para la comunidad afrocubana, y más específicamente hasta qué punto esto afectó a las relaciones entre el movimiento feminista en Cuba, eminentemente blanco y. Manuel Ramírez Chicharro, “Doblemente sometidas: las “mujeres de color” en la República de Cuba (1902-1959).” Revista de Indias, vol. 74, núm. 262 (2014a), pp. 783-828 y “Ala y raíz. Identidad y nacionalismo en Cuba durante la República a través de „Revista de Avance‟ (1927-1930).” Culture & History Digital Journal, vol. 3, núm. 2 (2014b). 22 Por orden cronológico, “Represión política en Cuba: mujeres en los movimientos de oposición: 1902-1959”, Congreso: „Poder y violencia”, Madrid, CSIC, 17 de junio, 2014; “Doblemente sometidas: „mujeres afrocubanas durante la República de Cuba‟ (1902-1959)”, Congreso „Pensando con la historia desde el siglo XXI‟: XII Congreso de la Asociación de Historia Contemporánea. Madrid, CSIC, 22 de septiembre de 2014; “Sin voz ni rostro: la marginación afrocubana en perspectiva de género (1902-1959)”, Seminario del Grupo de Estudios Comparados de Caribe y Mundo Atlántico del Instituto de Historia del CSIC (GECCMA), Madrid, CSIC, 14 de octubre de 2014; “La Cuba de Batista. De insurrección a revolución (1952-1959)”, I Seminario de Estudios Internacionales: „Las Antillas y el Caribe. Encuentro, cambios y revoluciones (s. XVXX), Ciudad Real, Universidad de Castilla-la Mancha, 3 de marzo de 2015; “Mujeres, democracia e insurrección en Cuba (1940-1959)”, Encuentro Internacional: „Islas en la Corriente: Unidad y fragmentación en las Antillas‟, Madrid, CSIC, 11 de mayo de 2015; “El asociacionismo como espacio de sociabilidad y activismo político de las mujeres durante la República de Cuba (1913-1960)”, VIII Symposio Internacional de la Asociación Española de Americanistas: „Conflicto, negociación y resistencia en las Antillas”, Salamanca, Universidad de Salamanca, 15 de junio de 2015; “¿La revolución social como vía para el empoderamiento? Las mujeres cubanas en la insurrección contra Batista (1952-1958)”, V Encuentro de Jóvenes Investigadores en Historia Contemporánea, Barcelona, Universidad Autónoma de Barcelona, 15 de junio de 2015; “Desde la clandestinidad. Una historia oral de las mujeres cubanas que lucharon contra Batista (1952-1959)”, Encuentro Internacional: „Proyectos políticos y culturales en las realidades caribeñas de los siglos XIX y XX‟, (República Checa), Praga, Universidad Carolina, 4 de septiembre de 2015. 21. 32.

(33) burgués, y las expectativas vitales y profesionales de las mujeres negras y mulatas bajo el nuevo marco constitucional. En este aspecto, se elaboró el contexto internacional en el que se situaba el movimiento feminista en América desde el periodo de entreguerras a los primeros años de la Guerra Fría, con el fin de, buscar más información sobre el rol de las mujeres cubanas en asociaciones e instituciones durante este periodo en una hipotética segunda estancia en La Habana. En el Archivo General de la Administración en Alcalá de Henares (AGA), el Archivo Histórico del Partido Comunista Español (AHPCE), 23 así como en los fondos archivísticos de la Biblioteca Hispánica de la AECID tuve conocimiento de las políticas de género dentro de la Sociedad de Naciones desde 1919, 24 la conformación de la Comisión Interamericana de Mujeres en La Habana en 1928, la fundación de la Commission on the Status of Women de la ONU y la Inter-American Democratic Women Federation. Por otro lado, en el marco del programa de doctorado, el Departamento de Historia de la UCLM posibilitó que impartiese docencia sobre Historia Contemporánea Universal, Historia de América Contemporánea e Historia de América Colonial. Esta experiencia obligó a tomar perspectiva respecto al objeto de estudio de la tesis con el fin de explicar al alumnado la formación de imaginarios nacionales e identidades culturales, entre otros aspectos, lo que a la larga dio consistencia a la concepción y redacción del proyecto doctoral. Por último, en algunos seminarios se expusieron las primeras conclusiones sobre el examen de los testimonios orales en relación con el proyecto de investigación.25 La estancia en Harvard University contó con el apoyo económico del MECD (EST14/00065) y el aval académico del profesor Henry Louis Gates Jr.26 Durante el otoño de 2015, se tuvo acceso en sus diversas librerías y archivos a un amplio corpus bibliográfico sobre la evolución del movimiento feminista en el marco de la lucha por los derechos civiles en los EEUU, así como su influencia y comparación con lo que estaba sucediendo en Cuba en ese momento. El movimiento garveysta al movimiento afroamericanista y los postulados de W.E.B. du Bois, Mary Mcleon Bethune y Patricia Hill Collins, enriquecieron la. En el AGA, Exteriores, la caja 54/5356, 5358 y 5360 con los despachos e informes de la Oficina de información diplomática y el Consulado de Santiago de Cuba y en el AHPCE la caja 115, 116 y 118 sobre organización de mujeres. 24 Goung Sun Jang, “The sexual politics of the Interwar era global governance: historizing the Women‟s Transnational Movements with(in) the league of Nations, 1919-1940”, Tesis Doctoral - University of Worcester, MA, 2009. 25 “Desde la clandestinidad. Una historia oral de las mujeres cubanas que lucharon contra Batista (1952-1959)”, Encuentro Internacional: „Proyectos políticos y culturales en las realidades caribeñas de los siglos XIX y XX‟, Praga, Universidad Carolina, 15 de septiembre de 2015. 26 Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. “Ayudas complementarias para beneficiarios de ayudas (FPU): Estancias breves y traslados temporales”, EST14/00065. Henry Louis Gates Jr. Es director del Hutchins Center for African and African American Research. 23. 33.

(34) perspectiva del capítulo sobre la cultura de la diáspora. La Schlesinger Library de Harvard facilitó la consulta de la revista Mujeres, que dada su relevancia secundaria en el primer planteamiento de investigación no fue consultada durante la estancia en La Habana. Por otro lado, los fondos digitales hemerográficos, fotográficos, de tesis doctorales y de maestría accesibles desde el portal digital HOLLIS resultaron fundamentales. Especial importancia tuvo el fondo digital The Women‟s Movement in Cuba, 1898-1958: The Stoner Collection on Cuban Feminism (en adelante HSC), que alberga documentación escaneada por Kathryn Lynn Stoner como parte de la base documental compilada para su tesis doctoral, así como el Women and social movements, international-1840 to present, donde se encuentra documentación relativa a la Commission on the Status of Women de la United Nations (CSW), la Inter-American Commission of Women (IACW) y la Women International Democratic Federation (WIDF).27 Por último, la Harvard Law Library conserva un amplio número de revistas que analizaban el desarrollo y funcionamiento de instituciones políticas, sociales y asistenciales de Latinoamérica, y en concreto de Cuba, a través de la legislación y las estadísticas.28 En el Gender and Sexuality Seminar se expusieron resultados parciales sobre los capítulos concernientes al periodo 1933-1952 a su alumnado de grado y de posgrado en el Baker Center.29 La estancia en la Cuban Heritage Collection de la University of Miami (CHC) fue posible gracias al aval de Esperanza Sánchez de Varona para acceder a los fondos del archivo como la colección de Fulgencio y Marta Fernández de Batista, y los fondos privados de mujeres que durante los años cuarenta y cincuenta desarrollaron labores de beneficencia, e integraron asociaciones cívicas, asistenciales y culturales. Deben destacarse los documentos de Carolina Garzón, Conchita Castañedo, Elena Mederos, María Gómez Carbonell, María Luisa Guerrero, Natasha Mella, Rosa Ravelo y Polita Grau, así como las publicaciones del Lyceum y Lawn Tennis Club y los Vertical Files, una amplia miscelánea de interés para trabajos sobre historia social de Cuba. Por otro lado, la CHC y la Richter Library de la University of Miami albergan una excelente colección de microfilms de revistas y periódicos como Vanidades, Carteles, Diario de la Marina, Gaceta de Tampa, Havana Post y Diario de las Américas, así como la colección de panfletos del MR26J elaborada por Princeton Una guía sobre los fondos de la Schlesinger Library http://guides.library.harvard.edu/c.php?g=311003&p=2081835. Dos enlaces a los fondos digitales provistos por la fundación Alexander Street en http://wasi.alexanderstreet.com/ y http://search.alexanderstreet.com/wasi. 28 Por ejemplo, International Labour Review, Monthly Labor Review, Social Security Bulletin, World Peace Foundation, Woman Suffage Association y Journal of Comparative Legislation of International Law. 29 “Beyond Suffrage: Cuban Women‟s Role in the Failed Dem ocratic State-building (1940-1952)”, Seminar on „Gender and Sexual Studies‟, Harvard University, Cambridge, Harvard University, Baker Center, 9 de diciembre de 2015. 27. 34.

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