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PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN SUPLETORIO DE AGAETE

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PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN SUPLETORIO DE AGAETE

ADAPTACIÓN A LAS DIRECTRICES DE ORDENACIÓN GENERAL Y DEL TURISMO

AVANCE

TOMO III

MEMORIA DE DIAGNÓSTICO

Agaete (Gran Canaria) y su informe de sostenibilidad. Expt.2013-1365.

Fecha y hora: 02.10.2015 13:51:36

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INDICE

MEMORIA DE DIAGNÓSTICO ... 1

1. CONTENIDO DOCUMENTAL DEL DIAGNÓSTICO DEL PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN SUPLETORIO DE AGAETE EN LA FASE DE AVANCE. ... 1

DIAGNÓSTICO AMBIENTAL ... 2

2. INTRODUCCIÓN ... 2

3. UNIDADES AMBIENTALES ... 3

4. SISTEMAS TERRITORIALES... 6

5. CARACTERIZACIÓN FUNCIONAL DE LAS UNIDADES AMBIENTALES ... 6

5.1 Unidades con predominio de elementos naturales ... 6

5.2 Unidades agrícolas ... 7

5.2.1 Unidades agrícolas activas ... 7

5.2.2 Unidades agrícolas con tendencia al abandono ... 7

5.2.3 Unidades agrícolas abandonadas ... 7

5.3 Unidades residenciales ... 7

5.4 Unidad infraestructural ... 7

5.5 Unidades mixtas ... 8

5.5.1 Natural-Equipamiento cultural ... 8

5.5.2 Agrícola con tendencia al abandono-Natural ... 8

5.5.3 Agrícola con tendencia al abandono-Residencial ... 8

5.5.4 Residencial-Dotación de servicios ... 8

6. PROBLEMÁTICA AMBIENTAL ... 8

6.1 Aspectos metodológicos ... 9

6.2 Exposición de resultados ... 9

7. DINÁMICA DE TRANSFORMACIÓN DEL TERRITORIO Y DIAGNOSIS DE POTENCIALIDAD. PREVISIBLE EVOLUCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE EN CASO DE NO APLICAR EL PLAN ... 14

7.1 Dinámica de transformación del territorio ... 14

7.1.1 Previsible evolución territorial y medioambiental en caso de no aplicarse el Plan 15

7.2 Diagnosis de potencialidad. Calidad para la conservación... 16

7.2.1 Los rasgos geológicos-geomorfológicos ... 16

7.2.2 La vegetación ... 17

7.2.3 La fauna ... 17

7.2.4 La calidad visual del paisaje ... 18

7.2.5 Calidad para la conservación. Unidades ... 18

7.3 Diagnóstico del valor cultural ... 20

7.3.1 Aspectos metodológicos... 21

7.3.2 Exposición de resultados ... 22

7.4 Diagnóstico de capacidad de uso ... 23

7.4.1 Aspectos metodológicos... 23

8. DIAGNÓSTICO DE LAS LIMITACIONES DE USO ... 25

8.1.1 Aspectos metodológicos... 25

8.1.2 Exposición de resultados ... 26

DIAGNÓSTICO TERRITORIAL Y URBANÍSTICO ... 27

9. USOS DEL SUELO ... 29

10. SISTEMA URBANO ... 30

11. SISTEMA RURAL ... 31

11.1 Los asentamientos de población en suelo rústico ... 32

11.1.1 Piletas ... 33

(3)

11.1.2 Troya... 34

11.1.3 Las Longueras ... 35

11.1.4 Cuevecillas ... 36

11.1.5 Los Pasitos ... 38

11.1.6 Casas del Camino ... 39

11.1.7 El Sao ... 40

11.1.8 El Hornillo ... 42

12. SISTEMA DE INFRAESTRUCTURAS Y SERVICIOS ... 43

12.1 Red de infraestructura viaria ... 43

12.2 Red de infraestructura de transporte ... 44

12.3 Red de abastecimiento de agua y riego ... 45

12.4 Red de saneamiento y pluviales ... 45

12.5 Red de gestión de residuos ... 45

13. SITUACIÓN DE LOS SUELOS URBANIZABLES ... 46

DIAGNÓSTICO SOCIOECONÓMICO ... 51

14. POBLACIÓN ... 51

14.1 Evolución histórica de la población de Agaete ... 51

14.2 Densidad de población ... 51

14.3 Distribución territorial de la población... 52

14.4 Dinámica demográfica reciente y balance migratorio ... 52

14.5 Estructura por sexo y edad de la población residente ... 52

14.6 Proyección demográfica 2014-2025 ... 53

14.7 Carga poblacional ... 53

15. SOCIEDAD. CONDICIONES ECONÓMICAS Y SOCIALES ... 54

15.1 Mercado de trabajo ... 54

15.2 Educación y formación ... 55

15.3 Servicios sociales ... 55

15.4 Sanidad ... 56

15.5 Seguridad ciudadana ... 56

16. ACTIVIDADES ECONÓMICAS ... 56

16.1 Análisis económico general ... 56

16.2 Estructura del empleo y desempleo municipales ... 57

16.3 Sector primario ... 58

16.4 Sector industrial ... 58

16.5 Sector de la construcción ... 59

16.6 Sector servicios ... 59

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MEMORIA DE DIAGNÓSTICO

1. CONTENIDO DOCUMENTAL DEL DIAGNÓSTICO DEL PLAN GENERAL DE ORDENACIÓN SUPLETORIO DE AGAETE EN LA FASE DE AVANCE.

La Memoria Informativa de la fase de Avance proporciona los datos ambientales, territoriales, socio-económicos, y el régimen jurídico vigente en el territorio municipal, sobre los que va a efectuarse el diagnóstico y plantearse los objetivos de la ordenación. La Memoria Informativa debe contemplar los siguientes apartados: Información urbanística(Inventario ambiental.

Análisis territorial. Análisis socioeconómico. Régimen jurídico del territorio) y Diagnóstico urbanístico y ambiental.

Dichos contenidos se estructuran en el presente documento de Avance del PGO de Agaete de la siguiente forma:

DOCUMENTOS DE INFORMACIÓN Y DIAGNÓSTICO Tomo I Memoria de Información Ambiental Tomo II Memoria de Información Territorial Tomo III Memoria de Diagnóstico

Planos de Información Ambiental, Territorial y del Régimen Jurídico Planos de Diagnóstico Ambiental

DOCUMENTOS DE ORDENACIÓN Tomo IV. Memoria de Ordenación Planos de Ordenación

INFORME DE SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL

Tomo V. Memoria del Informe de Sostenibilidad Ambiental Fichas de Evaluación Ambiental

ANEXO I. FICHERO DE ASENTAMIENTOS EN SUELO RÚSTICO ANEXO II. ESTUDIO DE MOVILIDAD

Tomo VI. Memoria del Estudio de Movilidad Urbana Planos del Estudio de Movilidad Urbana

La “Información Urbanística” del Plan General de Ordenación de Agaete, Planeamiento Supletorio de Adaptación a las Directrices de Ordenación General y del Turismo” comprende, como parte integrante del mismo, la Memoria de Diagnóstico y los Planos de Diagnóstico, de la que forma parte el Contenido Ambiental de los instrumentos de planeamiento, así como otros estudios complementarios. Todo ello en consonancia con el Decreto Legislativo 1/2000, de 8 de mayo, por el que aprueba el Texto Refundido de las Leyes de Ordenación del Territorio y de Espacios Naturales de Canarias (TRLOTC) y demás legislación de aplicación.

La información urbanística está orientada al conocimiento previo y necesario del territorio municipal en el que se quiere intervenir, de tal manera, que tras evaluar la información recabada se establezcan los condicionantes territoriales que puedan determinar las propuestas de ordenación o los condicionantes legales que puedan afectar a las mismas.

El presente documento de “Diagnóstico” está constituido por:

Memoria de Diagnóstico Ambiental y Urbanístico La Memoria de Diagnóstico comprende:

El diagnóstico ambiental: refleja la valoración de los datos aportados por la información

ambiental.

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El diagnóstico urbanístico: refleja la valoración de los datos aportados por la información urbanística y territorial, señalando aquellos aspectos más relevantes que han de ser considerados para el establecimiento de los criterios y objetivos de la ordenación.

Planos de Diagnóstico

Los Planos de Diagnóstico Ambiental se realizarán en el ámbito del municipio a escala mínima 1: 10.000 e incluyen los siguientes contenidos:

Delimitación y definición de las unidades ambientalmente homogéneas.

Características de la problemática ambiental: factores y procesos que producen problemas ambientales, con referencia a las variables contempladas en el inventario ambiental.

Limitaciones a los usos derivadas de algún parámetro ambiental.

Dinámica de transformación del territorio y diagnosis de potencialidad, con especial referencia a la calidad para la conservación, valor cultural y capacidad de uso de cada unidad ambiental definida.

Los planos de diagnóstico ambiental son los siguientes:

- DA.01 Unidades ambientales - DA.02 Problemática ambiental - DA.03 Limitaciones de uso

- DA.04 Calidad para la conservación - DA.05 Capacidad de uso

- DA.06 Valor cultural -

DIAGNÓSTICO AMBIENTAL

2. INTRODUCCIÓN

La diagnosis ambiental tiene por objeto proporcionar una lectura precisa de la naturaleza del territorio mediante el examen de los factores que lo estructuran. El diagnóstico revela los rasgos espaciales más destacados, delimita los sectores que albergan un patrimonio natural, paisajístico e histórico, susceptible de ser protegido, y detecta los conflictos ambientales, subyacentes o manifiestos, que encierra el paisaje; de este modo, facilita su gestión. La diagnosis se constituye en un instrumento crucial en la ordenación del territorio; además, facilita el despliegue de las potencialidades que alberga, determina su capacidad de acogida ante la implantación de usos y aprovechamientos y prevé los desequilibrios que éstos pueden generar. El diagnóstico condiciona en un grado muy elevado los enunciados del documento normativo que establece el desarrollo del territorio y pondera las propuestas que contiene el Plan General, previo a su evaluación.

La información obtenida en la fase del análisis del territorio (información ambiental), queda

sistematizada tras establecer las unidades homogéneas ambientales con la finalidad de facilitar

la comprensión del territorio. Las unidades ambientales delimitan porciones homogéneas del

territorio. Su trazado se establece tras analizar las variables espaciales que las articulan, con la

finalidad última de implantar una ordenación racional.

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Se desarrolla seguidamente el diagnóstico ambiental del ámbito de estudio del presente Plan (que excluye el Parque Natural de Tamadaba, que ya este cuenta con su propio instrumento de ordenación que desarrolla su contenido ambiental, que comprende inventario y diagnóstico), a partir de la información elaborada durante el análisis ambiental.

3. UNIDADES AMBIENTALES

Con objeto de descifrar la complejidad espacial se ha adoptado una metodología de análisis del paisaje que permite adquirir un conocimiento integrado mediante la identificación y la valoración de los elementos que lo estructuran. De este modo, se han establecido sus potencialidades con objeto de abordar una ordenación integral. Así, su formalización consiste en la definición de unidades territoriales a partir del inventario de los factores o elementos informativos de carácter sectorial. Tales unidades se consideran como sistemas de relaciones de funcionamiento unitario cuyas componentes y procesos son precisamente los citados factores inventariados (Gómez Orea, D., 1994:86). En síntesis, la información recogida en el inventario ambiental, a través de las unidades territoriales homogéneas, conduce a la elaboración del diagnóstico, la evaluación y, en última instancia, la tarea de ordenación.

Tras el análisis de los rasgos que definen las variables ambientales que configuran el territorio objeto de este Plan General de Ordenación, se han establecido cincuenta y una (56) unidades ambientales homogéneas.

Las unidades resultantes son las que siguen:

Unidad 1. Cantil costero labrado sobra lavas basálticas holocenas.

Unidad 2. Cantil costero y rasa litoral labrados sobre cono volcánico pleistocénico.

Unidad 3. Rasa litoral, playa de callaos y cantil costero desmontado, muy alterados por la acción antrópica.

Unidad 4. Playa de callaos.

Unidad 5. Playa de callaos y arena.

Unidad 6. Sucesión de barranqueras e interfluvios, de marcada pendiente (muy abruptos), en vertiente de umbría de valle de perfil transversal en U, con tabaibas dulces, cardones, acebuches y lentiscos dispersos.

Unidad 7. Sucesión de espigones, barranqueras y escarpes, de muy marcada pendiente (muy abruptos), en vertiente de solana de barranco de perfil transversal en V, con codesos y escobones dispersos.

Unidad 8. Sucesión de espigones, barranqueras y escarpes, de muy marcada pendiente (muy abruptos), en vertiente de solana de barranco de perfil transversal en U, con cardones, tabaibas amargas, acebuches y lentiscos dispersos.

Unidad 9. Porción de cono volcánico pleistocénico, con pastizal de herbáceas anuales y tabaibal de tolda.

Unidad 10. Cauce de barranco de perfil transversal en V con rodales de tarajales y palmeras canarias dispersos.

Unidad 11. Cauce encajado de barranco con rodales de palmeras canarias, acebuches y almácigos.

Unidad 12. Vertiente acarcavada de cono volcánico pleistocénico, parcialmente desmantelada, con tabaibal de tolda.

Unidad 13. Vertiente de solana de barranco de notable pendiente, con tabaibal dulce.

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Unidad 14. Vertiente de solana de barranco, de moderada pendiente, con matorral xerófilo de sustitución (ahulagar-saladar blanco-tuneral de Opuntia dillenii).

Unidad 15. Vertiente de umbría de barranco, de notable pendiente, con tabaibal de tolda, tarajales en torno al cauce y matorral xerafilo de sustitución en parcelas agrícolas abandonadas.

Unidad 16. Vertiente de umbría de barranco, de moderada pendiente, con tabaibal de tolda y cardones y tabaibas dulces dispersos.

Unidad 17. Vertiente de umbría de barranco, de moderada pendiente, con cardones y tabaibas amargas dispersas.

Unidad 18. Vertiente de umbría de barranco, de moderada pendiente, con tabaibal amargo, jaguarzos, y lentiscos y acebuches dispersos.

Unidad 19. Vertiente de solana de barranco, de moderada pendiente, con tabaibal dulce y tuneras indias dispersas.

Unidad 20. Retazo de colada lávica holocena (malpaís), con cardones dispersos y parque arqueológico vinculado con la presencia de vestigios indígenas (necrópolis).

Unidad 21. Antiguas parcelas agrícolas abandonadas sobre tablero interfluvial, con procesos de recolonización vegetal protagonizados por la tabaiba amarga y el jaguarzo.

Unidad 22. Relieve residual, parcialmente desmontado (cantera), labrado sobre sustrato basáltico miocénico, con matorral xerófilo de sustitución protagonizado por la aulaga y el salado blanco.

Unidad 23. Barranco, escasamente incidido, de perfil transversal en V, de vertientes de moderada pendiente, parcialmente abancaladas (parcelas agrícolas abandonadas), con tabaibas dulces y amargas, y cardones dispersos.

Unidad 24. Vertiente de umbría de barranco, de notable pendiente, parcialmente abancalada y desmontada (cantera), con predominio de tabaibal de tolda y matorral xerófilo de sustitución, con ahulagas y salados blancos.

Unidad 25. Vertiente de umbría de barranco, de pendiente tendida, mayoritariamente abancalada (parcelas agrícolas abandonadas), con tapiz de herbáceas anuales y tabaibas dulces y cardones dispersos.

Unidad 26. Terrazas aluviales con parcelas agrícolas en proceso de abandono, y vertiente tendida de barranco con tabaibal dulce.

Unidad 27. Vertiente de solana de barranco, de acentuada pendiente, con cardonal disperso y actividad agrícola marginal, sobre bancales abandonados.

Unidad 28. Tablero interfluvial, con actividad agrícola en proceso de abandono y asentamientos dispersos vinculados a las explotaciones agropecuarias.

Unidad 29. Tablero interfluvial, con parcelas agrícolas abandonadas, colonizadas por un tapiz de herbáceas anuales.

Unidad 30. Tablero interfluvial muy transformado, con urbanizaciones turísticas y residenciales de nueva planta y presencia masiva de acopios de vertidos y movimientos de tierra.

Unidad 31. Tablero interfluvial, con parcelas agrícolas abandonadas, colonizadas por un tapiz de herbáceas anuales, e instalación ganadera de explotación intensiva.

Unidad 32. Terrazas aluviales aledañas a cauce de barranco y bancales sobre derrubios de

ladera, con parcelas agrícolas en proceso de abandono y presencia de palmeras, acebuches,

lentiscos y almácigos en los linderos.

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Unidad 33. Terraza aluvial aledaña a cauce de barranco, con parcelas agrícolas, mayoritariamente en explotación intensiva.

Unidad 34. Terrazas aluviales sobre cono de deyección de barranco, con parcelas agrícolas, mayoritariamente abandonadas, palmeras canarias dispersas, y edificaciones vinculadas con la antigua explotación agropecuaria.

Unidad 35. Terrazas aluviales aledañas a cauce de barranco, con parcelas agrícolas mayoritariamente en explotación intensiva, palmeras canarias y edificaciones residenciales dispersas.

Unidad 36. Terrazas aluviales sobre cono de deyección de barranco, con parcelas agrícolas, mayoritariamente abandonadas y desmontadas, y palmeras canarias dispersas.

Unidad 37. Cauces de barranco de perfil transversal en U y matorral xero-termófilo de sustitución.

Unidad 38. Terrazas aluviales vinculadas a cauce subsidiario de barranco, con parcelas agrícolas, mayoritariamente abandonadas, colonizadas por pastizal de herbáceas anuales.

Unidad 39. Cauce de barranco y terrazas aluviales con parcelas agrícolas a cielo abierto y bajo invernadero, en proceso de abandono, y tabaibas dulces, amargas y cardones dispersos.

Unidad 40. Terrazas aluviales aledañas a cauce de barranco y depósitos de ladera, con parcelas agrícolas abandonadas colonizadas por pastizal de herbáceas anuales.

Unidad 41. Terrazas aluviales aledañas a cauce de barranco y depósitos de ladera, con parcelas agrícolas en proceso de abandono.

Unidad 42. Terraza aluvial en cono de deyección de barranco, con parcelas agrícolas en explotación y rodales de palmeras canarias.

Unidad 43. Terrazas aluviales aledañas a cauce de barranco y depósitos de ladera con parcelas agrícolas, mayoritariamente en explotación intensiva.

Unidad 44. Terrazas aluviales aledañas a cauce de barranco y depósitos de ladera, con parcelas agrícolas abandonadas y matorral xerófilo de sustitución, con ahulagas y salados blancos dispersos.

Unidad 45. Terrazas aluviales aledañas a cauce de barranco, con parcelas agrícolas, mayoritariamente en explotación intensiva, palmeras canarias dispersas, y edificaciones vinculadas a la actividad agropecuaria.

Unidad 46. Superficie de terreno desmontada y aplanada, vinculada a urbanización de nueva planta (Las Candelarias).

Unidad 47. Vertiente meridional de cono volcánico pleistocénico, de pendiente tendida, con parcelas agrícolas abandonadas.

Unidad 48. Vertientes de marcada pendiente (abruptas), parcialmente abancaladas, con parcelas agrícolas en proceso de abandono, vinculadas con asentamiento histórico (El Hornillo) y escobones y codesos en los linderos.

Unidad 49. Urbanización residencial de nueva planta asentada sobre terrazas aluviales de elevada potencialidad agrológica.

Unidad 50. Núcleo de población histórico y origen agrario apostado sobre vertiente de barranco.

Unidad 51. Núcleo de población histórico y origen agrario, parcialmente apostado sobre

vertiente de barranco.

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Unidad 52. Porción de núcleo de población histórico y origen agrario, asentado sobre colada lávica holocena.

Unidad 53. Núcleos de población históricos, de emplazamiento litoral y origen pesquero, en proceso de súbita expansión.

Unidad 54. Cabecera municipal, administrativa y comercial, y núcleo de población histórico, de origen agrario asentado sobre vertiente de relieve residual.

Unidad 55. Urbanización residencial apostada sobre vertiente de barranco.

Unidad 56. Infraestructuras e instalaciones portuarias.

4. SISTEMAS TERRITORIALES

Desde una óptica fisiográfica, que ha condicionado la ocupación humana del espacio, y los usos que de éste se ha venido haciendo, la superficie municipal no incluida en la red canaria de espacios naturales protegidos, y que aborda este documento, está conformada por los siguientes sistemas territoriales:

La Costa

Valle de Agaete

Lomos, tableros y barranquillos del interior

Cada sistema territorial incluye las siguientes unidades ambientales homogéneas:

- LA COSTA.

Unidades: 1, 2, 3, 4, 5, 12, 53 y 56

- VALLE DE AGAETE

Unidades: 6, 7, 8, 11, 19, 20, 22, 27, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 40, 41, 42, 43, 44, 45, 46, 48, 49, 50, 51, 52, 54, 55

- LOMOS, TABLEROS Y BARRANQUILLOS DEL INTERIOR.

Unidades: 9, 10, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 21, 23, 24, 25, 26, 28, 29, 30, 31, 39, 47

5. CARACTERIZACIÓN FUNCIONAL DE LAS UNIDADES AMBIENTALES

La tarea de establecer una discriminación funcional del territorio esclarece el proceso que conduce a su ordenación. Se trata de determinar la función dominante.

El resultado es el que sigue:

5.1 Unidades con predominio de elementos naturales

Comprende parajes en los que el elemento antrópico, sin estar ausente, resulta marginal. El

incuestionable protagonismo de los factores abióticos del paisaje queda plasmado en el

predominio de las formas del relieve: Macizos montañosos, escarpes muy próximos a la

vertical, relieves residuales, barrancos encajados, potentes acantilados y playas de arena y

cantos que, a causa de la aridez, de la deforestación y el sobrepastoreo, muestran un escaso

recubrimiento vegetal. No obstante, estas unidades, que se desarrollan en sectores sometidos

a una amplia gama bioclimática, albergan, desde algunos de los mejores tabaibales de tolda

del archipiélago, a una excelente muestra del pinar de Pinus canariensis. La práctica ausencia

de suelo fértil ha limitado la explotación agrícola de estos parajes.

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- LA COSTA.

Unidades: 1, 2, 3, 4, 5 y 12

- VALLE DE AGAETE.

Unidades: 6, 7, 8, 11, 19, 22, 27 y 37

- LOMOS, TABLEROS Y BARRANQUILLOS DEL INTERIOR.

Unidades: 9, 10, 13, 14, 15, 16, 17, 18 y 24.

5.2 Unidades agrícolas

Estas entidades están configuradas, en oposición a las unidades con predominio de elementos naturales, por la prevalencia de la componente antrópica del paisaje, si bien los elementos abióticos y bióticos muestran un peso específico apreciable. Se trata de espacios agrícolas, emplazados sobre sectores de inferior pendiente al caso previo. El área ocupada por las unidades agrícolas activas muestran una elevada capitalización de los cultivos. Con objeto de incrementar la productividad se han desplegado invernaderos que cubren algunas parcelas. En las unidades agrícolas abandonadas y con tendencia al abandono, aunque algunas parcelas permanecen yermas, se conserva el parcelario y los elementos que conformaban las fincas.

Las unidades incluidas en esta categoría, son:

5.2.1 Unidades agrícolas activas

VALLE DE AGAETE.

Unidades: 33, 35, 43 y 45.

5.2.2 Unidades agrícolas con tendencia al abandono

VALLE DE AGAETE.

Unidades: 32, 34, 41 y 48

LOMOS, TABLEROS Y BARRANQUILLOS DEL INTERIOR

. Unidades: 21, 26 y 28

5.2.3 Unidades agrícolas abandonadas

VALLE DE AGAETE.

Unidades: 36, 38, 40 y 44

LOMOS, TABLEROS Y BARRANQUILLOS DEL INTERIOR

. Unidades: 29 y 31

5.3 Unidades residenciales

Delimita sectores destinados al alojamiento de población radicada en los sectores más poblados del municipio. A pesar del origen rural de la mayor parte de los núcleos que aquí se incluyen, la tercerización de la economía que desde los años sesenta del pasado siglo ha experimentado la isla determina que un notable porcentaje de la población residente no se halle vinculado con la producción agrícola.

Las unidades que albergan esta función son las que siguen:

VALLE DE AGAETE

. Unidades: 46, 49, 50, 51, 52 y 55

5.4 Unidad infraestructural

Tan sólo se cuenta como tal una unidad, la 56, dentro del ámbito territorial de La Costa. Se

trata de la unidad correspondiente a las instalaciones portuarias del Puerto de Las Nieves.

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5.5 Unidades mixtas

Se trata de unidades que comparten características que van desde las de naturaleza agrícola, al predominio del uso residencial. Son unidades que las más de las veces comparten características de alguno de los grupos previamente descritos.

5.5.1 Natural-Equipamiento cultural

VALLE DE AGAETE.

Unidad: 20.

5.5.2 Agrícola con tendencia al abandono-Natural

VALLE DE AGAETE.

Unidades: 42.

LOMOS, TABLEROS Y BARRANQUILLOS DEL INTERIOR.

Unidades: 23, 25, 39 y 47

5.5.3 Agrícola con tendencia al abandono-Residencial

LOMOS, TABLEROS Y BARRANQUILLOS DEL INTERIOR

. Unidad: 30.

5.5.4 Residencial-Dotación de servicios

VALLE DE AGAETE.

Unidades: 53 y 54

6. PROBLEMÁTICA AMBIENTAL

La detección y caracterización de los conflictos ambientales que genera el desarrollo de los procesos productivos resulta una tarea crucial en el adecuado establecimiento del diagnóstico ambiental de un territorio concreto.

El incuestionable peso específico que en un pasado no excesivamente lejano la agricultura mostraba en el término municipal de Agaete determina que los conflictos ambientales latentes y evidentes que alberga tengan una marcada vinculación con este sector económico.

Desde la primera ocupación humana del territorio, las transformaciones del paisaje del municipio han estado provocadas por las tareas agrícolas, ganaderas y forestales. Tras la colonización europea que sostuvo la isla, el paisaje de este municipio experimentó una radical transformación. La caña de azúcar se convirtió en el primer cultivo de exportación. La demanda energética y maderera condujo a una intensa deforestación que provocó la aparición de severos procesos erosivos y la consecuente pérdida de suelo fértil. Además, se desviaron cursos hídricos, se abancalaron vertientes y se abrieron nuevos accesos. La explotación ganadera en régimen de pastoreo, que ya se remontaba al periodo prehispánico, aceleró el proceso de deterioro ambiental.

En los últimos años, El abandono de la agricultura tradicional provoca el deterioro del frágil patrimonio etnográfico y la aparición de procesos erosivos que generan la pérdida de suelo fértil ante la desprotección edáfica. La pérdida de identidad del paisaje agrario al aparecer nuevos usos que lo distorsionan provoca que el parcelario sufra una marcada fragmentación.

Las parcelas agrícolas en explotación se ven salpicadas de edificaciones, naves industriales, o urbanizaciones residenciales.

Algunas especies vegetales de elevado potencial de dispersión experimentan una súbita

expansión, obstaculizando la recuperación de la vegetación potencial de sus antiguos

dominios. Así sucede con las tuneras (Opuntia sp.) y las pitas (Agave americana), plantadas

originariamente para delimitar fincas agrícolas y que han acabado por invadir el entorno de las

parcelas abandonadas.; pero la invasora más llamativa del municipio es la agresiva gramínea

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exótica Pennisetumsetaceum (rabo de gato), que en las últimas décadas prolifera de de forma alarmante y acaba por desplazar a la flora autóctona

El diagnóstico de la potencialidad del territorio supone su valoración en función de su calidad para ser conservado y sus posibilidades para ser aprovechado. Se estructura a partir de tres diagnósticos específicos: calidad para la conservación, valor cultural y capacidad de uso.

En última instancia, la definición de las potencialidades del territorio tienen una vinculación directa con los otros dos diagnósticos sectoriales y determina, a la postre, las posibilidades de actuación que se materializan en la estrategia del Plan.

Al igual que sucedía con el diagnóstico de la problemática ambiental, los diagnósticos sectoriales que definen la potencialidad, toman como referente de valoración territorial las unidades ambientales caracterizadas para el ámbito de actuación del Plan.

6.1 Aspectos metodológicos

El diagnóstico toma como referente de valoración territorial las unidades ambientales delimitadas en el ámbito de actuación de este Plan General.

Una vez detectados en la fase de análisis los impactos ambientales, se han identificado los diferentes problemas dominantes que contribuyen al detrimento de la calidad ambiental, que da como resultado la siguiente relación:

A.- Unidades con dominio de la problemática relacionada con la alteración de las condiciones geoecológicas originales.

B.- Unidades con dominio de la problemática relacionada con la explotación de recursos naturales.

C.- Unidades con dominio de la problemática relacionada con la estética y adecuación ambiental de edificaciones y construcciones.

D.- Unidades con dominio de la problemática relacionada con las infraestructuras.

E.- Unidades con dominio de la problemática relacionada con los elementos de los espacios libres públicos y con los espacios urbanos no ocupados.

F.- Unidades con dominio de la problemática relacionada con la degradación ambiental y paisajística.

6.2 Exposición de resultados

A continuación se hace una descripción de la problemática ligada a cada una de las categorías de unidades definidas.

A.- Unidades con dominio de la problemática relacionada con la alteración de las condiciones geoecológicas originales.

Los problemas ambientales más relevantes que se han detectado en este apartado están relacionados con:

Deslizamientos y/o desprendimientos.

Movimientos de tierras.

Taludes.

Desmontes.

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Pérdida de suelo con aptitud agrícola.

Introducción de vegetación alóctona.

Este grupo de impactos aparece de forma mayoritaria en las unidades no urbanas, aunque se constata cierta tendencia a la concentración en ámbitos periurbanos.

Como se aprecia, la mayor concentración se localiza en las unidades naturales y en las mixtas, que son las que presentan una mayor competencia espacial de usos. Quedan menos afectadas las unidades mixtas y las urbanas.

En las unidades mixtas, las mayores alteraciones de las condiciones del relieve, el suelo y la biocenosis se producen en el contacto entre lo natural y lo urbano. En estos ámbitos territoriales cobran particular importancia la pérdida progresiva de suelo con aptitud agrícola.

También resultan significativas las alteraciones del relieve, que se plasman en la presencia de taludes, desmontes y movimientos de tierras, indicadores de una intensa actividad antrópica escasamente integrada.

Las unidades naturales más afectadas se concentran especialmente en las zonas de contacto con las urbanizaciones que se desarrollan en torno al Puerto de las Nieves y al cauce del Barranco de Agaete. En el primer caso, los desmontes y taludes cobran protagonismo, en un medio donde el contraste topográfico condiciona la implantación de las actividades. Los deslizamientos y desprendimientos, son deudores, en ocasiones, de las condiciones clinométricas, y en otras de intervenciones antrópicas inadecuadas. De forma menos intensa este impacto ambiental aparece en asentamientos y núcleos de población insertos en áreas rurales.

Las unidades en las que se presenta este conflicto ambiental, son: 1, 3, 4, 5, 11, 17, 18, 21, 26, 28, 30, 33 y 35

B.-Unidades con dominio de la problemática relacionada con la explotación de recursos naturales.

Los problemas ambientales más relevantes que han sido detectados aquí están relacionados con:

Áreas extractivas abandonadas.

La incidencia ambiental de la actividad extractiva se localiza en algunos afloramientos basálticos próximos al entorno del casco urbano de Agaete, que conservan cierto carácter rural. Las unidades afectadas por impactos de esta naturaleza son la 11, 18 y 35.

C.- Unidades con dominio de la problemática relacionada con la estética y adecuación ambiental de edificaciones y construcciones.

Los problemas ambientales más relevantes están relacionados con:

Mal estado de conservación.

Exceso volumétrico y/o del número de plantas.

Tratamiento inadecuado de fachadas.

Ubicación inadecuada por razones ambientales y/o paisajísticas.

Escasa integración visual del borde edificado con respecto al medio no ocupado.

Construcciones en precario.

(14)

Construcciones en ruina.

Esta clase de impactos se presenta en los núcleos de población que se extienden junto al Barranco de Agaete.

En las unidades residenciales aparecen edificaciones que concentran tres tipos de problemas:

el mal estado de conservación, el tratamiento inadecuado de fachadas y el exceso volumétrico y de alturas.

Las unidades en las que se consigna problemática de esta naturaleza son la 23, 38 y 39.

D.- Unidades con dominio de la problemática relacionada con las infraestructuras.

Los problemas ambientales más relevantes que se han detectado en este apartado están relacionados con:

Inadecuación del soporte viario.

Antenas con escasa integración visual.

Concentración de tendidos eléctricos y telefónicos.

Elementos del saneamiento escasamente integrados.

Este tipo de impactos aparece con más frecuencia en los asentamientos de población.

Dentro de las unidades urbanas, aparece con más frecuencia en los núcleos en proceso de consolidación, plasmado mediante la inadecuación del soporte viario, puesto que en amplios sectores, la correcta funcionalidad urbana no siempre está garantizada por las condiciones de sus vías.

En los restantes núcleos urbanos residenciales, y en algunos asentamientos de población, se detecta la concentración inadecuada de tendidos aéreos, con la consiguiente afección visual que produce.

Por lo demás, este tipo de problemática relacionada con las infraestructuras, se consigna, fundamentalmente, en el espacio urbano y turístico, donde la presencia de redes viarias en mal estado de conservación y la concentración inadecuada del tendido aéreo es relativamente frecuente. Además, en este sentido, se detecta una asociación directa entre unidades con esta tipología de problemática y su residencialización, lo que denota el abandono de la gestión administrativa de las infraestructuras en aquellas zonas que han perdido su carácter turístico, a favor de un carácter residencial.

Se constata también la presencia de elementos de la red de saneamiento escasamente integrados. También resulta frecuente observar tuberías de la red de saneamiento destruidas y a la vista.

Las unidades incluidas en esta categoría son las que siguen: 1, 4, 17, 23, 38 y 39.

E.- Unidades con dominio de la problemática relacionada con los elementos de los espacios libres públicos y con los espacios urbanos no ocupados.

Los problemas ambientales más relevantes que se han detectado en este apartado están relacionados con:

Degradación del mobiliario urbano.

Falta de mantenimiento de zonas ajardinadas.

Parcelas con escasa integración paisajística.

(15)

A causa de su naturaleza, este tipo de problemática se concentra en los núcleos de población.

Este impacto ambiental suele afectar a espacios libres públicos, donde es frecuente la falta de mantenimiento de las zonas ajardinadas. Se observa también la existencia de parcelas urbanas intersticiales escasamente integradas.

De manera general, la problemática más significativa que se ha detectado se refiere a la falta de mantenimiento y el abandono de espacios libres, en especial de aquellas áreas ajardinadas que se trataron hace años y hoy día carecen de mantenimiento, y han acabado por ser usadas como vertederos incontrolados.

Además, existen algunos espacios libres tratados recientemente cuya funcionalidad y confort ambiental se ven afectados por la falta de mobiliario y mantenimiento de las zonas ajardinadas.

Las unidades afectadas son la 23, 37 y la 38.

F.- Unidades con dominio de la problemática relacionada con la degradación ambiental y paisajística.

Los problemas ambientales más relevantes que se han detectado en este apartado están relacionados con:

Percepción de malos olores.

Vertidos de tierras y escombros.

Vertidos de residuos sólidos urbanos.

Chatarras.

Vertidos de aguas residuales al mar

Estos impactos suelen resultar comunes, aunque se incrementan conforme lo hace la antropización del territorio. Esta circunstancia explica que suelan presentar una amplia distribución territorial, apareciendo profusamente en todas las categorías de unidades, incluidas las naturales.

La mayor concentración se detecta en las unidades urbanas y mixtas, aunque varía sustancialmente la naturaleza de los problemas dominantes.

En las unidades mixtas, aunque con menor densidad que en las urbanas, el problema principal es la proliferación de vertidos de tierras, escombros y, en menor medida, de chatarra.

Entre las unidades urbanas, existe una evidente dualidad entre las afecciones dominantes, entre las que proliferan los vertidos de escombros, residuos sólidos urbanos y chatarra en los solares intersticiales, y las que más abundan en los núcleos urbanos consolidados, donde los malos olores constituyen el problema más frecuente.

Los vertidos de aguas residuales se localizan, preferentemente, en los cauces de barranco y en sus encuentros con el mar y en aquellas zonas de uso comercial intensivo y con redes de saneamiento, muy degradadas y obsoletas.

Los enclaves en los que se vierten residuos líquidos se suelen generar malos olores yla contaminación del suelo, del acuífero y del litoral. Además, produce la degradación de las comunidades vegetales y faunísticas, puesto que los vertidos alteran las condiciones naturales del medio, bien por la contaminación del suelo o porque restringen algún factor determinante para su desarrollo.

Las unidades en las que se han detectado problemas de esta naturaleza son las siguientes: 1,

3, 7, 8, 10, 11, 17, 18, 21, 22, 23, 25, 27, 28, 29, 30, 32, 33, 35 y 38.

(16)

Generación de desmontes y taludes

La proliferación de desmontes abiertos de forma indiscriminada en amplísimas áreas del territorio municipal, y sus consecuentes taludes, además de ocasionar un severo impacto visual, compromete la integridad de los perfiles morfológicos del terreno. La calidad del paisaje se ve de este modo, sensiblemente deteriorada, más aun en un territorio francamente árido, donde resulta más difícil que el impacto sea maquillado, por un pastizal herbáceo. Algunos desmontes han sido ejecutados con objeto de obtener superficie útil, destinada con posterioridad al trazado viario, a la edificación

Movimientos de tierra

El desdoblamiento de la Autovía del Norte (GC-2) a su paso por el municipio ha provocado la remoción de enormes volúmenes de suelo

Trazado indiscriminado de pistas

La densa red de pistas trazadas para acceder al parcelario agrícola, además de facilitar el acceso a enclaves de alto valor ambiental, acelera los procesos erosivos cuando están abiertas sobre vertientes.

Difusión de tipologías edificatorias inadecuadas

El desarrollo económico y el súbito incremento del nivel de renta han originado la difusión de modelos edificatorios escasamente integrados en el entorno en el que se insertan que ocasiona un marcado impacto paisajístico.

La generalizada difusión del modelo casa-salón, la inadecuación de los volúmenes construidos, la elección de gamas cromáticas impactantes, la construcción de muros ciegos de excesiva altura que cierran el perímetro de las parcelas y la proliferación de chamizos y cuartos de aperos, inciden en el deterioro paisajístico.

La ocupación del territorio por edificaciones e infraestructuras sin una adecuada ordenación territorial previa constituye un enorme problema y amenaza la conservación del suelo fértil, fragmenta los hábitats naturales y difunde procesos contaminantes. Además, en los últimos años el crecimiento del área urbanizada se hace a costa de terrenos de elevada calidad agrícola.

Trazado de la red aérea de suministro radioeléctrico

La red de tendido eléctrico, las antenas de telefonía y la presencia de elevados soportes luminosos contribuyen al deterioro paisajístico del municipio.

La visibilidad de las líneas de alta tensión es muy elevada. Los cables que sostiene son trifásicos, sostenidos mediante soportes metálicos de alta incidencia paisajística. El vuelo del cableado, además de incidir en el deterioro paisajístico, provoca la mortalidad de la avifauna.

Al estar emplazados sobre relieves culminantes, las antenas de comunicaciones de radio, televisión y telefonía móvil ocasionan un contundente impacto paisajístico.

Generación y depósito de residuos y chatarra

A la contaminación atmosférica se le añade la liberación de metales pesados.

Presencia de invernaderos

Durante las últimas décadas, la progresiva sustitución del cultivo tradicional, a cielo abierto, por

los forzados bajo invernadero, originan un deterioro de la calidad visual del paisaje que

requiere el despliegue de estrategias que lo atenúen. La extensión del cultivo bajo plástico

incide, además, en el deterioro del hábitat de especies de la avifauna vinculadas con las

parcelas de cultivo a cielo abierto.

(17)

Extracción de áridos

La actividad extractiva y el posterior tratamiento del producto obtenido es susceptible de degradar de forma severa el patrimonio natural y paisajístico, pero también de ocasionar afecciones sobre la salud de las personas. La presencia de la cantera de Cabo Verde, aunque en la actualidad se halla inactiva, resulta alarmante a causa de la proximidad de viviendas, de parcelas de cultivos y de un endemismo florístico insular, la jarilla de Gran Canaria (Cistusgrancanariae).

Las plantas de tratamiento de áridos son fuente de contaminación atmosférica por la generación de polvo en suspensión, del deterioro de la calidad acústica a causa del ruido de las maquinarias, de contaminación de las aguas y del suelo, de destrucción de los hábitats naturales, y de degradación paisajística.

A causa del largo periodo de vida útil con la que suelen contar las canteras, se hace preciso un control exhaustivo de las explotaciones, y la puesta en marcha de un plan de restauración o de desmantelamiento, si se produjera un cese anticipado de la actividad, según lo estipulado por la Dirección General de Industria y Energía y la Viceconsejería de Medio Ambiente.

Se recomienda que las zonas afectadas por la presencia de áreas extractivas y de plantas de tratamientos de áridos establezcan medidas preventivas y correctoras que contribuyan a garantizar la pervivencia de la biodiversidad mediante la conservación de los hábitat naturales de la flora y la fauna endémica del espacio ocupado, y garanticen la salubridad de los residentes

7. DINÁMICA DE TRANSFORMACIÓN DEL TERRITORIO Y DIAGNOSIS DE POTENCIALIDAD. PREVISIBLE EVOLUCIÓN DEL MEDIO AMBIENTE EN CASO DE NO APLICAR EL PLAN

7.1 Dinámica de transformación del territorio

Mediante la fotointerpretación de pares estereoscópicos, a escala 1:18.000, correspondientes a los años 1987, 1998 y 2008 se ha establecido la dinámica de transformación de los dos ámbitos territoriales de ordenación del municipio de Agaete. De este modo, se constata que la plataforma litoral del municipio es el espacio que viene sufriendo cambios espaciales más intensos a causa, fundamentalmente, de la creación de la Autovía del Norte. Además del desdoblamiento de la vía, que crea una barrera que determina la segregación espacial, ha provocado el drástico abandono agrícola de numerosas fincas que se extendían por la franja litoral, y el deterioro paisajístico de los llanos aluviales de estos enclaves.

Pero es en los antiguos llanos agrícolas de las medianías bajas del municipio, que se extienden por la franja litoral del municipio y por el entorno del Valle de Agaete y de los pagos aledaños, donde se observan procesos tendentes a la ocupación de las antiguas parcelas agrícolas que hoy se encuentran en proceso de abandono, mediante la construcción de viviendas unifamiliares y promociones que, de seguir consolidándose, pone en riesgo la integridad de suelos agrícolas de notable calidad agrológica.

Las dinámicas transformadoras son mucho más intensas en la franja litoral del municipio. Es el

territorio más antropizado, donde la actividad económica ha sido mucho mayor y donde los

terrenos llanos se encontraban en su totalidad ocupados por terrenos de cultivo. Sólo los

escarpes y fondos de barrancos, restringidos en este último caso estrictamente al cauce,

escapan del afán transformador de las roturaciones. Desde el inicio del siglo XX, e incluso en

las postrimerías del XIX, Agaete sufrió un impacto notable por la introducción del tomate. Este

cultivo se enseñoreó del agro en toda la mitad norte de la isla, en particular en terrenos de

costas y medianías bajas. Buena parte de muros, terrazas, cadenas, cortavientos, sorribas y,

en última instancia, también invernaderos, han sido el resultado de la introducción de la

platanera que, además, ha venido asociada inevitablemente a la explotación de los recursos

(18)

hídricos, en forma de captaciones, pero también de una densa red de acequias y estanques que enriquecen el paisaje etnográfico del municipio.

Sin embargo, esta situación entra en una fase epigonal, donde los cultivos son abandonados de forma cada vez más evidente y palpable, aunque subsiste aún una importante superficie de terrenos cultivados, gracias en buena medida a la calidad agrológica de estos suelos que permiten un rendimiento moderadamente elevado.

La última década ha sido testigo de un cambio acelerado, especialmente en la mitad más septentrional del municipio. La costa es el ámbito más afectado como resultado de las obras de desdoblamiento de la GC-2.

Previsiblemente, estos terrenos soportan una elevada presión urbanística que hace pensar en posibles transformaciones en un breve lapso de tiempo. De momento se observan cambios muy recientes asociados a la infraestructura viaria.

Fuera de este ámbito costero, las dinámicas de transformación se vinculan a la actividad agraria, donde se observa un abandono progresivo de los terrenos y consecuente recolonización vegetal de los mismos por parte de un matorral más o menos xérico según la altitud a la que nos encontremos. Las plataneras ven sustancialmente reducida su superficie cultivada y cada vez son más frecuentes los invernaderos, tal y como se puede observar en las siguientes imágenes comparadas, correspondientes a la zona agrícola de La Cordillera.

Según se asciende en altitud, las transformaciones se reducen. Pero sigue observándose un paulatino abandono y transformación del espacio agrícola, en muchos casos viéndose este último reducido por el avance del edificado, que se difunde desde los núcleos y caseríos y acaba generando un disperso más o menos vinculado a los terrenos agrícolas y que pierde densidad según se aleja de los pueblos.

Por tanto, el territorio de Agaete viene experimentando cambios sustanciales, que en una fase temprana están asociados a la puesta en cultivo de los terrenos, que supuso una transformación radical de su paisaje vegetal. Este proceso se dilató hasta finales del pasado siglo, momento a partir del cual las dinámicas de transformación territorial han evolucionado. El paisaje experimenta un cambio constante, pero que se ha visto acelerado en las últimas dos décadas. Las dinámicas recientes de transformación se concentran fundamentalmente en la franja litoral, y a las transformaciones vinculadas con las obras de mantenimiento, mejora y ampliación de la GC-2.

7.1.1 Previsible evolución territorial y medioambiental en caso de no aplicarse el Plan

A tenor del análisis realizado respecto a la dinámica reciente del territorio municipal, su evolución previsible a corto plazo parece encaminada a consolidar el abandono de los usos agrarios, en franca regresión en las últimas décadas. Este proceso no es exclusivo del municipio. La competencia de usos se traslada a la mano de obra y supone un trasvase de trabajadores del sector primario hacia el sector servicios, con el consiguiente abandono de los cultivos y transformación del paisaje rural.

Los terrenos de la franja costera se han convertido en un espacio de grandes tensiones y de intensa transformación, a causa del trazado de la GC-2 y a las previsiones de crecimiento que generan los suelos urbanizables previstos por el planeamiento municipal. Aunque la previsión de la evolución del territorio sólo puede ser estimativa, es de prever que la franja litoral sea uno de los espacios que se vea afectado por un mayor grado de transformación.

El principal factor de dinamización parece ser la continua reducción de los rendimientos derivados de la actividad agraria y la presión urbanística.

Por tanto, el abandono de la actividad agrícola parece cada vez más un proceso irreversible y

marca la tendencia en las dinámicas territoriales inmediatas. Esto supone la degradación

(19)

progresiva de las estructuras y elementos definitorios del paisaje agrícola, además de una lógica reducción de la capacidad productiva. Este proceso, común a la práctica totalidad del municipio, es más acuciante en el ámbito norte y, en particular, en la franja costera.

Esta tendencia al abandono agrícola es independiente de la aplicación o no del Plan, pero constituye la principal dinámica territorial del municipio de Agaete y la previsible evolución territorial y medioambiental en los próximos años.

7.2 Diagnosis de potencialidad. Calidad para la conservación

La diagnosis de potencialidad evalúa la capacidad de acogida que muestran las unidades ambientales homogéneas ante la implantación de usos territoriales. Estima, además, la vulnerabilidad que el territorio es susceptible de desarrollar ante el despliegue de la actividad antrópica, en unas coordenadas de protección ambiental. Establece, pues, la capacidad de carga del territorio; orienta acerca de las actividades susceptibles de ser implantadas y, en definitiva, señala las directrices de la ordenación territorial.

Uno de los parámetros básicos en la diagnosis territorial es el del análisis de la calidad para la conservación. Este parámetro valora los factores ambientales que articulan el territorio con objeto de establecer los sectores que deben ser objeto de protección.

Para determinar la evaluación de la Calidad para la Conservación se han considerado cinco variables ambientales:

o

Geomorfología

o

Vegetación

o

Fauna

o

Calidad visual del paisaje

Cada una es cuantificada por separado. Sin embargo, el parámetro Calidad Visual del Paisaje incorpora las tres anteriores.

La estimación se establece siguiendo la siguiente jerarquía convencional:

- Muy bajo - Bajo - Moderado - Alto - Muy alto

7.2.1 Los rasgos geológicos-geomorfológicos

Se han evaluado las variables que configuran el relieve; estas son, la naturaleza del sustrato, la pendiente, la morfología y el emplazamiento, en los siguientes términos:

5. Valoración muy alta para áreas de carácter excepcional, ya sea por las condiciones de la zona, o bien por incluir algún enclave de interés singular. Comprende sectores de pendientes muy acusadas (superiores a 40º), barrancos encajados y conos volcánicos del ciclo reciente que conforman hitos del paisaje.

4. Valoración alta referida a unidades de características poco frecuentes, sin rasgos

excepcionales, y/o excepcionales pero con cierto deterioro. Abarca áreas de pendientes

pronunciadas (entre 25 y 40º), barrancos de perfil más suave que en el caso precedente, y

(20)

cimas singulares. Se incluyen aquí las unidades de características similares a las del apartado anterior, pero que se encuentren degradadas.

3 . Valoración moderada referida a unidades sin rasgos especialmente notables o singulares.

Comprende áreas con pendientes medias (entre 15 y 25º) y zonas alomadas o amesetadas.

2. Valoración baja para unidades con cierto o poco interés, de pendientes entre 8 y 15º, llanos litorales o del interior, con escaso contraste de las pendientes con su entorno inmediato.

1. Valoración muy baja para las unidades llanas y muy degradadas.

7.2.2 La vegetación

Constituye un elemento esencial en la valoración genérica de la calidad para la conservación.

Los criterios empleados son:

Descripción: Refleja los rasgos fisonómicos de la formación vegetal dominante, y las especies que la conforman.

Grado de cobertura: Muestra la porción de recubrimiento respecto a la superficie de la unidad. El valor de la vegetación se incrementa con el grado de cobertura.

Estado de conservación: La valoración asciende a medida que la vegetación se aproxima a su óptimo climácico.

Singularidad: La presencia de elementos singulares de la flora incrementa su valoración.

Se han considerado estos factores en los siguientes términos:

5. Valoración muy alta. Incluye áreas cubiertas por la vegetación natural, con un recubrimiento superior al 60%. Muestran, al menos, una aceptable representación del estrato arbóreo, arborescente y arbustivo. Corresponden también a esta calificación los sectores que albergan especies de marcada singularidad; esto es, endemismos y elementos florísticos cuya existencia se halla amenazada.

4. Valoración alta. Corresponde a los sectores en los que la suma de la cobertura vegetal natural y la de los cultivos, siempre a cielo abierto, supera el 50% de la superficie de la unidad considerada. Incluye áreas sobre las que, localmente, se desarrollan especies de elevada fragilidad.

3. Valoración moderada. Comprende espacios donde la cobertura vegetal natural y los cultivos en cielo abierto suman un porcentaje inferior al 50%. También se considera que una unidad tiene valor paisajístico moderado cuando existe un predominio del matorral cerrado, con una cobertura no inferior al 35%.

2. Valoración baja. Se aplica a parajes desprovistos de cobertura vegetal o donde ésta sea poco relevante.

1. Valoración muy baja. Abarca sectores muy degradados, en los que la cubierta vegetal desarrollada se halla ausente.

7.2.3 La fauna

La abundancia, fragilidad y singularidad de la fauna han sido los criterios empleados para

determinar su calidad para la conservación. También se ha estimado la presencia de áreas de

nidificación y enclaves de periódica recalada de aves migratorias.

(21)

Abundancia: Refleja la densidad de la población, su adaptabilidad y su influencia en los ecosistemas.

Fragilidad: Indica el grado de deterioro que experimentaría ante la incidencia de determinadas actuaciones.

Singularidad: La presencia de elementos singulares determina en un grado elevado la valoración de la calidad para la conservación.

Se han considerado estos factores en los siguientes términos:

5. Valoración muy alta. Incluye áreas sobre las que se desarrolla una notable muestra de la fauna autóctona. Poseen, al menos, una aceptable representación de la avifauna.

Corresponden también a esta calificación los sectores que albergan especies de marcada singularidad; esto es, endemismos y especies faunísticas cuya existencia se halla amenazada.

4. Valoración alta. Corresponde a los sectores que muestran una estimable representación de los órdenes faunísticos. Incluye áreas sobre las que, localmente, se desarrollan especies de elevada fragilidad.

3. Valoración moderada. Comprende sectores donde la fauna, aunque muestra una evidente degradación, configura un recurso natural relevante.

2. Valoración baja. Se aplica a espacios en los que fauna resulta poco relevante o a los que albergan un predominio de especies cosmopolitas que prosperan a costa de la degradación ambiental.

1. Valoración muy baja. Abarca sectores muy degradados, en los que las especies autóctonas se encuentran ausentes.

7.2.4 La calidad visual del paisaje

Con anterioridad quedó establecida la metodología empleada en la valoración de la calidad visual del paisaje. Como se adelantó entonces, la evaluación queda determinada mediante la estimación de los elementos que articulan el territorio observado; estos son, la vegetación, los usos del suelo, y la configuración del relieve.

Con la finalidad de objetivar la valoración, se han aplicado los criterios que siguen:

Calidad visual intrínseca: Está referida al valor visual de los elementos que articulan el paisaje, la morfología, la vegetación y los usos del territorio.

Calidad visual del entorno inmediato: Evalúa los elementos citados en el criterio anterior, pero observados desde una distancia aproximada de 700 metros. Alude a la posibilidad de contemplar elementos visualmente atractivos.

Calidad del fondo escénico: Valora la calidad de las panorámicas que constituyen el fondo visual del paisaje.

7.2.5 Calidad para la conservación. Unidades

De la evaluación de estos factores se obtiene la estimación de la Calidad para la Conservación que determina las unidades territoriales susceptibles de ser objeto de protección.

La valoración de la Calidad para la Conservación del municipio de Agaete es la que sigue:

(22)

Áreas de muy alta calidad para la conservación

Comprende áreas de relieve singular, de apreciable sustrato geológico y de elevada relevancia paisajística, que albergan comunidades vegetales con un apreciable grado de endemicidad en el contexto del archipiélago.

Áreas de alta calidad para la conservación

Se refiere a los sectores que a pesar de albergar un patrimonio ambiental muy estimable, encierra enclaves que muestran una cierta degradación de los paisajes naturales y una inadecuada integración de las infraestructuras y de las actividades económicas, susceptibles, en ambos casos, de ser atenuadas.

Áreas de moderada calidad para la conservación

Abarca espacios que muestran cierta relevancia topográfica y paisajística, sin alcanzar la singularidad ni la calidad de las áreas incluidas en el apartado precedente. En todos los casos, se hallan presente sectores que han sido severamente degradados y que requieren una urgente rehabilitación ambiental.

De las 20 unidades naturales, el 29,4% (5 unida

moderada; un 70,6% (9 unidades) goza de una calidad

unidades aglutina la mayor parte de las áreas de interés geológico faunístico del ámbito de actua

Distribución porcentual de las unidades naturales conforme a su valor de calidad para la conservación.

1.- Unidades naturales de alta calidad para la conservación naturales definidas, que configuran el soporte físic

los barrancos, los acantilados y pequeñas playas. Se ha constatado la existencia de tarajaledas, cardonales y tabaibales y palmerales dispersos. Numerosos sectores se constituyen en soporte para la nidificación de la

2.- Unidades naturales de moderada calidad para la conservación

naturales localizadas en espacios con un mayor grado de antropización que en el caso precedente. Su estado de conservación no resulta tan bueno.. Se trata de

escarpes con dominio de matorrales de sustitución, periféricas a áreas fuertemente transformadas, o en torno a desembocaduras de barrancos de alto interés geológico geomorfológico y botánico, pero degradadas.

Todos tienen en común la impronta ge dinamiza el territorio.

70,6

Áreas de muy alta calidad para la conservación

Comprende áreas de relieve singular, de apreciable sustrato geológico y de elevada relevancia paisajística, que albergan comunidades vegetales con un apreciable grado de endemicidad en

Áreas de alta calidad para la conservación

Se refiere a los sectores que a pesar de albergar un patrimonio ambiental muy estimable, encierra enclaves que muestran una cierta degradación de los paisajes naturales y una ración de las infraestructuras y de las actividades económicas, susceptibles, en ambos casos, de ser atenuadas.

Áreas de moderada calidad para la conservación

Abarca espacios que muestran cierta relevancia topográfica y paisajística, sin alcanzar la aridad ni la calidad de las áreas incluidas en el apartado precedente. En todos los casos, se hallan presente sectores que han sido severamente degradados y que requieren una urgente rehabilitación ambiental.

De las 20 unidades naturales, el 29,4% (5 unidades) posee una calidad para la conservación

; un 70,6% (9 unidades) goza de una calidad alta. Evidentemente, este tipo de unidades aglutina la mayor parte de las áreas de interés geológico-geomorfológico, florístico y faunístico del ámbito de actuación.

Distribución porcentual de las unidades naturales conforme a su valor de calidad para la conservación.

Unidades naturales de alta calidad para la conservación: Se incluyen aquí las unidades naturales definidas, que configuran el soporte físico del municipio, como los interfluvios, los barrancos, los acantilados y pequeñas playas. Se ha constatado la existencia de tarajaledas, cardonales y tabaibales y palmerales dispersos. Numerosos sectores se constituyen en soporte para la nidificación de la avifauna.

Unidades naturales de moderada calidad para la conservación: Se trata de unidades naturales localizadas en espacios con un mayor grado de antropización que en el caso precedente. Su estado de conservación no resulta tan bueno.. Se trata de

escarpes con dominio de matorrales de sustitución, periféricas a áreas fuertemente transformadas, o en torno a desembocaduras de barrancos de alto interés geológico geomorfológico y botánico, pero degradadas.

Todos tienen en común la impronta geomorfológica municipal, elemento que estructura y

29,4 MODERADA

ALTA

Comprende áreas de relieve singular, de apreciable sustrato geológico y de elevada relevancia paisajística, que albergan comunidades vegetales con un apreciable grado de endemicidad en

Se refiere a los sectores que a pesar de albergar un patrimonio ambiental muy estimable, encierra enclaves que muestran una cierta degradación de los paisajes naturales y una ración de las infraestructuras y de las actividades económicas, susceptibles,

Abarca espacios que muestran cierta relevancia topográfica y paisajística, sin alcanzar la aridad ni la calidad de las áreas incluidas en el apartado precedente. En todos los casos, se hallan presente sectores que han sido severamente degradados y que requieren una

des) posee una calidad para la conservación Evidentemente, este tipo de geomorfológico, florístico y

: Se incluyen aquí las unidades o del municipio, como los interfluvios, los barrancos, los acantilados y pequeñas playas. Se ha constatado la existencia de tarajaledas, cardonales y tabaibales y palmerales dispersos. Numerosos sectores se

: Se trata de unidades naturales localizadas en espacios con un mayor grado de antropización que en el caso precedente. Su estado de conservación no resulta tan bueno.. Se trata de laderas y escarpes con dominio de matorrales de sustitución, periféricas a áreas fuertemente transformadas, o en torno a desembocaduras de barrancos de alto interés geológico-

omorfológica municipal, elemento que estructura y

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