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Análisis de la ganadería nacional

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Academic year: 2020

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(1).0. (/1. - -. -. CORPORACION DE ESTUDIOS GANADEROS Y AGRICOLAS. marzo de 1987 :r4Ç. 0. 11.

(2) -7. Análisis de la ganadería nacional Marzo de 1987. \ '.. ."• -.-. \,. t.'Z1. ,ØLSOTECA 0,opcuARIa r'. 2F relu 1 ivo dosabust ecimien lo (v("ase gráfica No. 1).. 1. INTRODUCCION Lo la décaoa actual la aCi ividad agropecuaria muestra bajos índices de crecimiento. l 1 Producto Interno I3ru lo ugropeci ¡ario ha tenido en el laspo 1980-1986 una lasa anual de incremento de 1,50/o, la cual está por debajo do la que OXperi meo 1 ó en el periodo 19-7019130 que íuc de4,(5°/o. Este lento Crocirnien lo OS inferior al demoqrnfico, que se enciien tra en 1 ,6°/o para la pohiación lot al y en 2,9°/o para li urbana, lo cual indica un. Los Indicadores para las activi dades pecuarias, si bien no presentan resultados tan neqa t ivos como los de la agricultura, tampoco son satisfactorios. Solamente las producciones de techo y de pollos muestran comportan lientos aceptables. La prodLicci ón, comercial itación e industrialización de la leche ha mostrado un rápido crec;irnien-. to en los ochentas al alcanzar tasas de aumento de la oferta hasta de 9O/ anual para el bICI nacional. En la ganadería de carne los resultados no son tan claros como en el caso de la lechería. En los primeros años de la década actual con ti nuó la recesión que desde 1976 venía afectando especial men te a las actividades de cría y apenas en 1984 comienzan a presentarse los primeros síntomas de Cuadro No. 1 PRODUCTO INTERNO BRUTO (Millones de pesos de 1975). PIB agropecuario. M PIB total nacional. Años. PIB agropecuario. PIB total. 1910 1911 1072 1973 1974 1975 1976 1977 1078 1079 1080 1981 1982 1083 1084 1985' 1986. 75.338 76.105 81565 83.354 87.018 03.164 05.839 98.946 107.088 112.379 114.849 118.645 116.149 119.438 122.162 125.460 130.227. 307.496 325.825. 350.813 374398 395.910 405.108 1124.263 441.906 479.335 505.119 525.765 537.736 542.836 551.380 568.979 582.634 611.766. • istirnatvos DNi'. , Banco de Ii República. 1 Prijt' DAN E..

(3) recuperación, que no sólo tienen que ver con variables directamente relacionadas con la ganadería sino con todo el proceso de reactivación de la economía. El comportamiento del sacrificio total y el de hembras, de la misma manera que el de los precios, en lo que va de los ochentas, se ha apartado de la regularidad característica de épocas pasadas. Un ajuste de tendencia del sacrificio indica que éste ha disminuido u una tasa do —0/1/o anual (fl tío 1980 y 1986. Cabe destacar que rante la década del setenta la durante tendencia del sacrificio rC(liStró Un crecimiento a la tasa de 2,60/o anual. Este resultado explica en buena parte los cambios experimentados en los precios del ganado gordo, los cuales aumentaron en cerca de 470/o en 1986 en la feria de. Medellín. Las variaciones en los precios al consumidor están por debajo de las alcanzadas por los precios del ganado, pero no dejan de ser apreciables. En efecto, entre diciembre de 1985 y diciembre de 1986 los precios de la carne al consumidor en Bogotá y Medellín aumentaron 30 y 42 0/o , respectivamente, lo que equivale a un incremento real de 8,3 y 18,3 0/o en un solo uño. No obstante el riesgo de analizar do manera aislada las circunstancias y problemas relacionados con la producción de leche y carne, la recesión por la que ha atravesado la ganadería de cría nos obliga a abstraemos de fa cada vez mayor interdependencia entre ambas producciones y centrar el énfasis en los problemas de la qunaclería de carne.. 3,8 3,6 3.4. 2. LA COYUNTURA RECIENTE: UNA APROXIMACION CAUSAL La ganadería es una actividad capaz de responder con rapidez a los cambios de las circunstancias económicas, pero las consecuencias de dicha adaptación suelen manifestarse plenamente en el largo plazo. Este hecho obliga a retomar aspectos del pasado, para entender a cabalidad la situación actual y la dinámica de los procesos de cambio que han dado lugar a ella. En realidad los últimos 20 años han abundado en medidas de poi t ica económica y en ci rc insta nci as capaces (fe afectar a la ganadería. En materia de políticas sobresalen las relacionadas con el manejo de los fondos ganaderos, las fiscales, las de crédito y las de tierras. CoCuadro No. 2 SACRIFICIO [)E GANADO BOVINO 1970 - 1986 - (Miles de cabezas) Machos Hembras Total. 3,2 3,0 2,8 2,6 2,4 2,2 2,0 1,8 1,6 1,4 1,2 1,0. 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 hembras. 2. M Machos. Total. 1970 1971 1972 1973 1974 1975 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986. 1.597,6 1.561,2 1.597,7 1.473,2 1 .462,6 1 .588,3 1 .481 .7 1 .435,0 1 .629,7 1.777,3 1 .959,6 2.104,5 1.920,1 1.809,6 1 .998,7 1.911,1 1.954,1. 1- tjene: CEGA.. 1.050,2 1.187,8 1 013.9 762,8 906,0 1.103,7 1 .357,0 1.168,4 1 .629,7 1.338,4 1.540,0 1.688,1 1 .643,6 1 .255,6 1 .265,9 1.452,1 1,370,18. 2.647,8 2.739,0 2.611,6 2.236,0 2.368,6 2.692,0 2.838,7 2.603,4 3.259.4 3.115,7 3.499,6 3.792,6 3.563,7 3.065,2 3.264,6 3.363,2 3.324.9.

(4) mo circunstancias especiales se destacan: el desarrollo y cierre del mercado externo, la inseguridad rural, la legalización de capitales por conducto de la ganadería y las situaciones provocadas por modificaciones drásticas del clima. El conjunto de esas medidas y hechos ha tenido efectos notorios sobre el comportamiento de la producción y productividad ganaduras. Los registros oficiales de secri ficio anual de ganado [)ovino y su composición por Sexo, muestran un aumento significativo en el sacrificio de hembras durante el soqundo quinquenio de la década de los setentas (véase gráfica No. 2). Una parte importante de dicho incremento puede atribuirse a probables aurnen los de productividad ocurridos durante la década de los sesentas y primeros años de la del setenta, a consecuencia de medi-. Total. M Vacas. das compulsivas (riesgo de afectación para reforma agraria por inadecuada explotación) combinadas con otras típicamente de fomento, corno la ley 26 y la gestión de los Fondos Ganaderos, que actuaron positivamente sobre la ganadería. Sin embargo, a juzgar por la menor proporción en que aumenta el sacrificio de machos, no todo el incremento observado en la extracción de hembras puede ser explicado por la mayor productividad del periodo antenor. Una parte debe haber correspondido e un típico lenómeno de liquidación, aunque de proporciones moderadas, pero que de todas maneras reste velocidad al crecimiento del hato ganadero durante la segunda mitad de los años setentas. De otra parte, las medidas tributarias de mediados de los setentas aparentemente indujeron una disminución transitoria de la tase de. natalidad, ya que se promovió, mediante estímulos y exenciones, la cría extensiva en zonas marginales, y se gravó la que se desarrollaba en las regiones más avanzadas y mejor dotadas de infraestructura y servicios para la producción y comercialización. Los dos fenómenos descritos, liquidación y bajas en natalidad Cuadro No. 3 INVENTARIO DE GANADO BOVINO 1955 -1987 - (Miles de cabezas) lo. de enero. Inventario total. Inventario vacas. 1955 1956 1957 1058 1959 1960 1961 1962 1963 1964 1965 1966 1967 1968 19(39 1970 1971 1972 1973 1974 1975 1916 1077 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987. 11.832 12.174 12.389 12.528 12.656 12.842 13.069 13.350 13.523 13.626 13.701 13.817 14.146 14.551 14.944 15.172 15.275 15.333 15,523 16.181 16.900 17.122 17.858 18.516 19.070 19.424 19.438 19.161 19.078 19.477 19.830 20.217 20.681. 4549 4.667 4 788 4.821 4.877 5.003 5.170 5.347 5.439 5.485 5.517 5.567 5.803 6.077 6.302 6.453 6.491 6.451 6.632 7.089 7.404 7.527 7.458 7.666 7.913 8.020 7.943 7.779 7.712 8.043 8.346 8.438 8.622. FUente. t-GA.. el.

(5) que se presentan simultáneamente durante el segundo quinquenio de la década de los setentas se constituyen en una de las causas que explican el virtual estancamiento del hato de cría que debió comenzar a finales de dicha década. Otra causa importante es la agudización de la inseguridad rural que adquiere particular intensidad desde mediados de 1979, la cual no sólo desestirnula la retención sino que provoca una mayor caída en los niveles de productividad, principalmente en las ganaderías de cría, que son precisamente las más afectadas por la localización de los focos de violencia. Estos hechos permiten explicarnos la tendencia negativa que registra el sacrificio durante el transcurso de los años ochentas, cuyos niveles reflejan el descenso de la productividad de la cría desde mediados de los setentas y el es-. Gráfica No.. -. PRECIOS REALES GANADO MACHO DE PRIMERA (Feria de Medellín). -. tancamiento de su inventario entre 1979 y 1983 (véase gráfica No. 3).. el fenómeno característico del actual momento.. Por otra parte, la caída de los precios del ganado y el aumento simultáneo de los de la leche a partir de 1979, estimularon el ordeño en hatos de carne y los cruces de animales tipo cebú con razas lecheras, lo cual en alguna medida permitió reconstituir el ingreso en las ganaderías de cría que hicieron el cambio.. La tendencia a la baja de los precios reales se interrumpe a principios de 1985, dando paso a fuertes aumentos que persisten hasta e) presente (véase gráfica No. 4).. A partir de 1984, los indicadores estadísticos disponibles arroiau evidencia para sostener que se esta en una nueva fase (le recu pera ci ¿u y expansión del halo ganadero. Este proceso ha sido reforzado por los efectos de la reactivación económica que al empujar el alza de precios de la carne y el ganado, se traducen en mayores estímulos para la retención de hembras, que es Miles de pesos de 1978 por cabeza. _2. 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 Fuente: CEGA.. 12. La experiencia de precios en la década actual se parte en dos: una primera etapa en donde la tendencia fue oscilante y una segunda en la fase que arranca desde 1985, que se han i rnpu esto los alimentos de precio. Esas dos etapas corresponden a momentos diferentes de la ganadería y de la economía colombiana. La primera, es el periodo final de la recesión que venía afectando a la ganadería desde 1979 y coincide en sus últimos años con la fuerte recesión de la economía, y la segunda, muestra Cuadro No. 4 PRECIOS REALES DEL GANADO MACHO DE PRIMERA EN FERIA DE MEDELLIN (Pesos de 1978) $/Cab. 1970 1971 1972 1973 1974 1975 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 Fuente cEcA.. 13.054 13.443 15.413 17.685 16.342 14.697 15.384 16.588 16.384 14.999 14.011 13.121 13.489 15.870 14.563 14.670 16.308.

(6) los primeros síntomas de recuperación ganadera y los efectos que sobre ésta se han desprendido de la reactivación económica general que se inicia a mediados de 1986. 2.1 Efectos de las políticas económicas en la ganadería 2 1. 1 Reforma agraria La primera po1 ít ¡ca que podríamos evaluar es la de reforma agraria, la cual pudo haber tenido dos consecuencias antagónicas: de una parte, estimular el fraccionamiento de fincas e inducir el mejoramiento de los sistemas de manejo, y de otra, haber desalentado la inversión en infraestructura a nivel de finca. Si se considera (JUC dicho proceso de reforma agraria fue intenso hasta 1972, y por otro lado, observamos que se presentó un significativo cambio 1 (icn co, el cual se material izó pri nc' pal mente en el. acortamiento de la fase de levante, por el mejor manejo y la mayor inversión en pastos, se aprecia una relación entre el fraccionamiento de las grandes fincas y las mejoras en la explotación. A nivel de productividad, la transformación se traduce en la disminución de la edad media de sacrificio y el aumento en la natalidad. Naturalmente, los cambios antes señalados en la productividad no pueden atribuirse completamente a las modificaciones de la propiedad rural; por ejemplo, el primer auge de las exportaciones (lije se inició en 1969 y culminó en 1972 tuvo mucho (IUU ver en la intensificación de las transforma(:i ()11(s.. 2 1.2 Política fiscal Las po1 ít cas de orden fiscal han buscado un aumento en la produc-. tividad de la ganadería, pero se aplicaron sin tomar en cuenta las circunstancias por las que atravesaba el sector; así, la ley 4 de 1973 que modificó el régimen de reforma agraria, introdujo una renta presunta relativamente baja y con la cual se perseguía una mejor utilización de la tierra. Sin embargo, la puesta en vigencia simultánea de otra medida que concedió exención fiscal para quienes invirtieran en zonas de frontera agropecuaria, precisamente cuando se producía el cierre del mercado externo y se estaban presentando tendencias de los precios a la baja, neutralizó el alcance de la renta presunta y por el contrario estimuló el desplazamiento de las actividades de cría, que son las de menor rotación y liquidez, hacia las tierras más apartadas y posibleCuadro No. 5 PARTICIPACION DEL SECTOR AGROPECUARIO O EN EL PRESUPUESTO NACIONAL 1970 1985 Años. O/. 1970 1971 1972 1073 1974 1970 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985. 17 5,19 5,31. 4,09 3,40 2,69 2,57 2,13 2,70 2,40 2,80 2,36 2,29 2,69 2,41. 2,45*. • Pr'liininar. FLJ,nte Contraloría General de la Rcúbiica,. informe fi nanc:ero. meya de 1986..

(7) mente menos fértiles (Llanos Orientales, Caquetá, etc.). La producción ganadera en zonas de frontera, luego de algunos altibajos provocados por posteriores medidas de orden Fiscal y por otros (actores, entró en franco debilitamiento por la caída de los precios reales tren te a los altos costos de 1 ranspor te y menor e ti ciencia prnducl iva (le este tipo de explotaciones, y por la competen Cii) que para las ionas apartadas (z)montai)a a representar la sioii de las explotaciones de doble ¡¡ti, localizadas Flor lo general cerca (le las vías de penetración o de los centros ros de consumo e i irdi is1 rial zación. 2 1.3 Políticas de desarrollo A las consecuencias de las pol ti cas de imposición directa sol re el uso de la tierra y la localización de las actividades, Se agregan las ilie se desprenden de la escasa prioridad otorgada al sector agropecuario en la distribución del gasto y la inversión pública. Por ejemplo, en 1970 el gasto público en el sector agropecuario representó 6 , 20/o del presupuesto nacional; en 1985 esta proporción fue escasamente superior a 2,40/o (véase gráfica No. 5). La insuficiente atención presta da al sector agropecuario ha sido el resultado del modelo de desarrollo que ha predominado en Colombia, el cual se fundamentó en una industrialización imitativa y en buena parte financiada a costa del sector agropecuario. La realización de las aspiraciones de desarrollo del país pasa claramente por la necesidad de reconocer, en las prioridades de política, la 6. importancia fundamental del sector agropecuario y, particularmente, de las actividades que producen alimentos de alta significación en la estructura riel gasto Familiar de la mayoría de la población 2. 1.4. Fondos Ganaderos. [:11 esta rápida descripción de Políticas ec000iTlicas con electos directos sobre la ganadería, no I)0ClCr0S pasar POd alto lasiun an a lectado el funcionamiento deh los 1 oiidos Ganaderos. Al respeclo, (;ibe mencionar la modal ciad (le cálculo y 1- elsirto de iitiliilades ¿iI1t(,riorrn(iiti SI iieii (nlre cl tondo y los tisiiirios del creili t(), sister)n (_l11( (lescapicilitai)i al fondo en la medida en que no se le reconocía el valor del c:reçii lo atectad() por la Inflaci6n sino el valor nominal est iptihido al ser concodirio La descipi tali'ación de los fondos obviamente les restó capacidad de acción, y la Función de lomen lO que clesempenahan con el pequeño productor nr) las ¡onas de cría, tjenera meo te upar tunas, Se lue debili tanclo.. En la actualidad el problema de los londos es muy di femen te cmbido a (lije las nuevas condiciones de reparto de utilidades no son atractivas para el usuario. De otra parte, la labor de los tondos se ha visto comprometida por una razón adicional como es el al lo riesgo de colocar capitales en zonas apartacias y afectadas por la inseguridad. El resultado neto de las dos situaciones en que han estado los fondos en los últimos años ha sido el desfinanciamiento del pequeño productor y su desaparición progresiva de las zonas de cría.. 21.5 Costo de insumos La política de impuestos indirectos también ha tenido electos nocivos sobre el desarrollo ganaclero Los aumentos en las tasas de imposición sobre los insumos y la mao iii nai ia importada, que pasa ron de 1990 del valor CII : ni] 1980 a 30% en 1986 como resultado de la sobret usa de 8°/o y ( IC la ipliCaCIói] del ¡VA¿) li maquinar i¿) agrícola inc 0i- deil(') la ley hO le 1)14, ristmniqieroii por 11n tieiii l' > ¿l :inii>io 'í lis nieloriis ni) ioc:n>,sti Irir]ii;tril so l)r(' l>ríc:ios de iiisiiiiios (jalia(leiOS illie i]Sili/a CI: (A Iescle 1982, los precios de la Oiiiqiiiiiiiriíi, tíirn]aCOS \/ aljillen taron en proriiedei mas de 1 ei ir> II il jo de 1983 y ( )ci nl )re de 1986. I - Sios Inertes annien tos se explican lnndanieoiilnriente por el alto ritmo de rievalicicióo (lO roqist ró la moneda colombiana en 1984 y 198!,, y SOil el retlejo de la vulnorabi lidad de nriest r- a estructura do costos ganaderos 1 reo te a la política cambiaria, vulnerabilidad que es más cr it ica cuanto mayorsea el nivel tecnológico de las explotaciones. La gráfica No. 6 re g istra la evolución reciente do los costos ganaderos.. 2. 1.6. Comercialización. La política cG comercialización tampoco ha sido neutral; espec (fi camente en el caso de la lechería, en el pasado se ha preferido desarrollar un esquema de importaciones muchas veces excesivas y en otras inoportunas. Sin embargo, desde 1984 el Idema ha comprado existencias a las plantas pulveriza-.

(8) doras cuando los aumuntos estacionales de la producción lo han exigido, lo cual se ha constituido en una política benéfica para la industria y el productor. Esta regulación podría ampliarse y paralelamente descongestionar al instituto si se redujera el costo financiero de los bonos de prenda y se aumentara el precio de referencia para cuantificar el financiamiento. Sería conveniente que el redescuento de bonos de prenda, progresivamente disminuido en su participación dentro de la base monetaria, y la ley 21 de 1985, que permitía atender las necesidades de la comercialización pero que quedó entrabada a nivel del sistema 1 inanciero, se fortalezcan y orienten a lo que cabe denominar una estrategia de apertura y ampliación de los mercados internos de productos como la carne y la leche. Tal vez, esa sea la opción. básica de desarrollo para la ganadería en los próximos siete años, en que los mercados externos dominados por el dumping no parecen ofrecer alternativas competitivas y ventajosas para la producción colombiana de estos productos.. los de Europa y el Japón, frente a los cuales la devaluación del peso es vertiginosa. Quizá sea de gran interés dentro de una política de reactivación del campo estudiar la manera de estimular la producción nacional de insumos básicos mediante la introducción de subsidios directos a la misma.. 2. 1.7 Política cambiaria Finalmente conviene señalar las consecuencias que para la ganadería ha tenido la política cambiaria en tos últimos años. Insumos básicos como los fármacos, los fertilizantes, etc., además de haber sido en algunos casos sometidos a control de importaciones dejando el mercado a expensas de un manejo monopól ico, se encarecen por el simple efecto de la devaluación. Parece haber quedado en el olvido que buena parte de nuestras importaciones esenciales provienen de países de moneda dura, como Indice. Gráfica No. fi INDICES DE COSTOS GANADEROS Base julio de 1983. 200. 2.2 Otras circunstancias que afectan el comportamiento de la ganadería Hay una multiplicidad de variables que tienen que ver con el comportamiento de corto y largo plazo de la ganadería. La naturaleza de esas variables puede estar relacionada con aspectos puramente íísicos como el clima, o Con aspectos de orden soci oeconóm ico como la inseguridad rural. A pesar de esa diversidad vamos a concentrarnos en cuatro variables de mayor importancia: 22. 1 La inseguridad rural La inseguridad en los campos no es una realidad nueva para la Cuadro No. 6. 180 170. -'1. 1. 1. 1. 1. 160. INDICES DE COSTOS DE GANADERIA (Base: julio de 1983 =100) Leche. 140 130 120 110. ioo J83. J84 Indice leche. 084. E85. A85 Indice cebe. J85. 085. E86. A86. Indice cr(a con levante. J86. 086. Jul. 83 Jul.84 Oct. 84 En. 85 Abr. 85 Jul. 85 Oct.85 En. 86 1 Abr.86 Jul. 86 Oct.86. 100,00 124,38 133,31 147,01 161,13 162,99 166,05 183,93 174,16 185,64 196,19. Ceba. cría. 100,00 100,00 118,52 124,15 126,38 126,60 141,01 149,46 149,00 152,07 155,44 158,07 161,93 167,33 178,92 186,59 183,62 191.21 185,06 189,16 189,15 198,04. Fuente: C EGA.. 7.

(9) ganadería, actividad que ha convivido con ella por muchos años y en ocasiones ha tenido que acomodarse y funcionar con muchas restricciones dentro de sus reglas de juego.. hay evidencia para sostener que. Se esiá en una nueva tase cte recuperación y 'x risión (ci hato ganaderO. . .. 4. r. tfr. : .i. '. .. f!. It.. -t. •"r. ¶ 8. 1. •'. El problema de la inseguridad rural se intensificó desde finales de la década de los setentas, cedió un POCO durante 1984, pero se agravo en 1985 y 1986 al extenderse a nuevas regiones, aunque se redujo parcialmente en otras que en años anteriores habían sido centros de violencia. El electo de esta problemática, en el momento de intensificarse al interior de una región, es el abandono de la explotación ganadera o la liquidación de inventarios con la posibilidad de que estos ganados se desplacen a zonas menos afectadas dentro de la misma región o sean movilizados a otras regiones del país, cuando la violencia cede en una zona, en seguida comienzan a darse síntomas de reinicio de la actividad y de mayor dinamismo, que por lo general dependen de la iniciativa o intereses de quienes posiblemente compraron esas fincas y de quienes lograron convivir COfl el problema. La inseguridad rural se ha presentado con mayor insistencia en algunas regiones que en otras, se ha desplazado por épocas entre zonas y en distintos puntos dentro de una misma región, ha mani íeslado una intensidad diferente en el tiempo y al interior de una zona determinada. Se ha localizado en regiones típicamente ganaderas como es el caso del Caquetá, Huila, Llanos Orientales, Magdalena medio, Córdoba y Antioquia (Urabá y Magdalena medio) y ha afectado preferentemente las explotaciones.

(10) de ladera o las ubicadas en zonas marginales, que por lo común corresponden a fincas de cría. La reacción que comúnmente ha provocado den 1ro de los ganacleros es doble: un sector acepta el fenómeno como un requisito para la explotación y termina asimilándolo como un costo de la misma que se material iza en lo que se ha dado en llamar las "vacunas''. 01 ro sector enfronta directamente el problema o lo evade hasta donde le es posible; por o general este grupo tiene que abandonar la finca, muchas veces la región e incluso el país; sus explotaciones son sometidas al saqueo de los ganados o Sol) simplemente abandonadas. Ls frecuente también que las fincas sean vendidas en condiciones desven lajosas para su pro pietario, cuando CS posible mm ri mar un comprador. Esta rápida descripción dcii llevarnos a sintel izar los posibles efectos de la i nseuu ri dad rural 5(1 bre la ganadería y hasta (1 UÓ PUfl lO es un factor de peso ¿2(1 la explicación de la realidad actual del mcc cacto del ganado y (te la carne. El alto riesgo en zonas afectadas por la i nsegu rirlar 1 10 sólo comprome te la estabilidad (le la i nversi on existente, sino el acceso de nueva inversión. Muchas veces ni las altas tasas de ganancia, como tampoco el dinero barato, son suficientes para compensar la incertidumbre y el riesgo. La inseguridad ha afectado principalmente las fincas más apartadas; sin embargo por su proximidad en algunos casos a las capitales de departamento, tiene impacto sobre las mejores fincas. de las regiones. Por otro lado esta circunstancia ha hecho que en las fincas afectadas, comiencen a sus, actividades de cría por ex1-)Iota(-, tituirse iones de coba gue exigen tien or con t rol del propiciario y tienen menos riesgo (le pérdidas. Dentro de los movimientos ganaderos causados por la inseguri dad al interior de las zonas de producción se debe insistir en el hecho de que cuando se habla de la liquidación de una finca, no significa que todo el ganado haya sido enviado para matadero. Bastantes evidencias sugieren que buena parte del ganado (los mejores ejemplares) llan sido trasladados a fincas mejor localizadas, con mejores tierras e infraestructura. De esta forma, cuando nos referimos al debilitamiento de ¡a cría en las zonas apartadas, esto puede significar alguna caída en el inventario, pero también un mejoramiento de las condiciones técnicas de la explotación y una recuperación de la natalidad por desplazamientos del ganado a fincas más productivas.. llín por la mayor participación de compradores del occidente colombiano, como resultado del debilitamiento de la ganadería en sus zonas 1 radici ona les de abastecinl i cm to en los años anteriores, del encarecimiento reciente del ganado en el Magdalena Medio y las presiones de demanda generadas por la bonanza cafetera sobre todo para los compradores de ganado destinarlo a atender el mercado del ami 1 iguo Caldas. La inversión ganadera se ha hecho más arriesgada- por este motivo, es muy probable que los bancos prefieran líneas de crédito de corto y mediano plazos en lugar de las de largo plazo. De este modo, se refuerza el efecto de menor inversión que SO sigue del ambiente de inseguridad.. La compra de ganado en zonas de producción se ha debilitado por los riesgos personales que el desplazamiento a estos sitios ocasiona a los compradores; éstos se concentran en los puntos de mayor llegada de ganado, como las ferias, aumentando con ello las presiones competitivas y favoreciendo de paso las tendencias alcistas de los precios.. De los puntos antes señalados los resultados de mayor interés son por un lado, el debilitamiento que la inseguridad pudo haber promovido en las actividades de cría y en la inversión ganadora en determinadas zonas -- las más apartadas— y por otro, su fortalecimiento en las zonas mejor ubicadas y menos afectadas por la violencia. Este último proceso ha tendido a acentuarse desde finales de 1985. Los electos (le esta doble situación se concretan fundamentalmente en los desequilibrios entre las actividades de cría y ceba, donde la primera de ellas, a pesar de las transformaciones anotadas, es aún insuficiente para responder a las necesidades de ganado flaco de los cebadores. Esto hace que la reposición del ganado para engorde sea lenta y costosa.. Esta situación ha sido especialmente grave en la feria de Mede-. En el periodo 1980-1985 la demanda se encontraba deprimida. Las cond ¡ CI OliOS del mercado, tanto del ganado gordo como del flaco, se han modificado sustancial men te como respuesta a los problemas de i risequ ridad.. 9.

(11) con la recesión de la economía por lo cual, a pesar del debilitamiento en la oferta ganadera, el efecto sobre el precio no se hizo sentir tanto. Desde mediados de 1985 se han acentuado las presiones sobre las disponibilidades de ganado flaco y para sacrificio, debido a que el proceso de reconstrucción del inventario exige retener vacas y surtir nuevas fincas con flacos. Al mismo tiempo, la demanda de carne ha mejorado por la reactivación económica general, lo que ha acentuado las tendencias alcistas.. la inseguridad en algunas ¿unas ha obligado al lnspl aLa ni en tO (le algunas ganaderías hacia otras re ones. . .. En nuestra opinión la inseguridad rural es el prioritario y más importante te problema que afecta la ganadería nnco:inl 2.2.2 Legalización de capitales de la inversión ganadera. LI, ¡. VI. >.. Este orocuso ) es nuevo en la ganador (a colombiana, pero en los últimos años se ha intensificado, por lo menos en delerminadas regiones, como consecuencia lógica de la expectativa de am n is tía patrimonial que con el ca ITibiO de gobierno se ernpetó a plantear desde meses atrás. Es apenas claro jue las mayores compras de tierras y ganado aumentaron anormalmente los precios de éste en las regiones afectadas y en alguna forma ejercieron presión sobre los costos de producción. En el caso del ganado, la mayor influencia de las nuevas compras se presentó sobre los animales flacos y las vacas de crin, que corno lo hemos señalado, desde finales de 1985 manifiestan escasez. La presión de compra que se ejerce sobre una plaza tiene efec-. 1iJ.

(12) n tro lic t:.Lríi2ntact:r. tI. tos alcistas, no sólo sobre ese mercado, sino sobre los restantes con los que mantiene conexión (a manera de ilustración gran parte de los ganados flacos que se ceban en el Magdalena medio, una do las regiones influenciadas por esta modalidad rIo inversión, llegan de la Costa). De otra parle, la inversión ganadera consiste principairnente en retener vientres para numen lar la capacidad de producción de las fincas, siendo las deniás formas de inversión minoritarias frente al valor de las vacas (tiC SO dejan de vender O (l1O SO adquieren. LI proceso de retenciór 1 (le vacas, cIernen lo indispensable de a recuperación y de la OX tensión de la capacidad rodiict va, ocasiona LIMI esíiset transitoria de bern1 nas para coba pie explica tiria parle sustancial de las alias de )leCiO.. La inversión ganadera encani iiada a legalizar capitales, al igual (l i_ie la nsegiiridlrl rural, conducen a la reconsl i lución del Ial i frindio gnuiadero, aunque en explolaci onos intensivas a diferencia de lo que ocurría en los latifundios Iradiciona les. Las compras de varias fincas para conformar una gran propiedad y el fortalecimiento de las explotaciones más cercanas a los centros, o cuando menos mejor localizadas respecto de fas vías de penetración, representan la consolidación de la gran explotación, al mismo tiempo que la unidad campesina más alejada se debilita. En este proceso, sí bien es cierto que la explotación grande puede reunir condiciones que favorezcan una. mayor productividad, el deterioro de la pequeña finca, trae consigo mayor pobreza rural y fomenta la ampliación de la inestabilidad social, factores ambos que estimulan la inseguridad rural. Este fenómeno, de legalización de capitales, es muy grande y no debe ser desconocido por el país. 2.2.3 El clima y las condiciones tecnológicas Los problemas que las variaciones drásticas del clima (prolongado invierno o sequ (a) causan sobre la oferta de (lanado Y carne han sido interpretados desde una perspectiva cortoplacista. Se olvida así (tilO las reducciones de inventario a que dar lugar, restringen la capa -cidafutrepociónycimiento de la ganadería. Viceversa, criando el clima es favorable al tora el ritmo estacional ule salida de ganarlos y de reposición de flacos, y mocli íica la evolución normal cte los precios (Inc pierden así Su valor como indicadores de la situación y reguladores (te las decisiones (le u lvi ff51 6n. Dentro (le lo que ha transcurri do de la década actual, tenernos varias situaciones cJe clima significativas en la explicación del estado presente de la producción ganadora. El año 84 se caracterizó por tener un régimen distribuido de lluvias en los distintos meses, lo que permitió que la escasez habitual del primer trimestre no se presentara; para el segundo semestre, el excesivo invierno inundó algunas zonas de producción y anticipó la salida de ganados, circunstancia que ocasionó el que los precios descendieran, reforzando la. A. tendencia a la baja que desde 1983 venían experimentando. Esta situación era desfavorable para la ganadería en la medida en que se pasaba por una época de retención, la que seguramente apenas se sostenía de manera precaria. El 85 mostró una situación de clima completamente opuesta: el verano intenso afectó la actividad agropecuaria la mayor parte del año. Para la ganadería, durante el primor semestre se presentaron perdidas físicas de vacas y terneros, así como problemas en la coba por la escasez de pastos: esta circunstancia afectó negativamente los precios del ganado flaco esi i inulando al criador a liquidar hembras. Lo el segundo semestre del 85, la aparición del virus al toso A-Sabana 85, Obli(J() a tomar medidas sanitarias que limitaron la rovi ti ación de ganarlo flaco, perjudicando nuevamente los ingresos del criador quien se vio tonado a liquidar riis henil )ras. La si tuación sólo vino a cambiar para la cría desde octubre de ese año cuando, al normal izarse el clima y los aspectos sanitarios, Se restableció el comercio de flaco. En esa época se esperaba que la salida de los flacos represados fuera masiva y que sus precios como los del gordo cayeran; sin embargo, se presentó una situación completamente contraria: los precios del gordo que durante el año habían estado altos descendieron por la salida normal de ganado en el fin de año, mientras que los precios del flaco empezaron a aumentar considerablemente. Poco después, se recuperó la tendencia de aumento que los precios del gordo tenían desde mediados de 1985. 11.

(13) Durante 1986 y lo corrido de 1987, se ha visto que, exceptuando las variaciones correspondientes a la estacionalidad, los precios tienden a conservarse altos. Del análisis anterior se desprende que las circunstancias de clima tienen un impacto sobre la evolución de ¡,a ganadera en el largo plazo, aunque actúan como refuerzo o neutralizador de movimientos de la oferta ganadera provocados por otras causas de origen social y económico. 2.2.4 El mercado ex terno. LI mercado ex terno siempre ha desempeñado un papel importante en el cornpor tarTr ion to de la ganadería en la medida en que ha sido un factor determinan te en los precios del ganado y la carne. Las exportaciones estimularon los altos precios basta el cierre de los mercados europeos en 1973, luego los precios se deprimieron hasta 1975, para recuperarse nuevamente de 1976 a 1978, periodo en el cual a la oportunidad del mercado con Venezuela se suman las bonanzas cafeteras y del narcotrá íico, así como el rápido crecimiento do la producción nacional. Finalmente, como ya se anotó, la pérdida del mercado venezolano precipitó de nuevo los precios a la baja de 1979. ir Las von tas de carne y ganado al exterior se han constituido para la ganadería en una de las al terna tivas que favorece la conservación de buenos niveles de precio internos o su recuperación cuando se encuentran deprimidos. Las exportaciones desde el cierre del mercado con Venezuela se limitaron a mercados marginales como. el de las Antillas o el del Perú y no han representado desde entonces una proporción significativa de la extracción total. No obstante, a finales de 1986 se presentó una recuperación en las ventas de carne al exterior que, por las condiciones particulares de la oferta ganadera, comenzó a competir con el abastecimiento del mercado intorno y lortaleció la tendencia al alza de los precios. LI estímulo a las exportaciones en el momento actual no parece muy conveniente dado el riesgo de un estrangulamiento del mercado interno por los altos precios al consumidor y el carácter inestable de los mercados que son atendidos con las exportaciones. Tampoco se puede desconocerla necesidad de mantener esa alternativa exportadora, mientras no su desarrolle una estrategia de penetración y ampliación del mercado interno, para los periodos en que la ganadería presenta una oferta ampliada, como suele suceder tres años después de iniciarse una retención que reconstituye la capacidad de producción y excede los niveles de inventarios compatibles con la demanda efectiva de carne a precios rentables para el productor. 3. EVOLUCION DEL INVENTARIO GANADERO Las esi imaciones sobre evolución histórica del inventario de ganado bovino, elaboradas con razonable precisión, permiten sostener que el hato ganadero de Colombia ha mantenido una tendencia creciente con la sola excepción del periodo 1980-1982, cuando se registró una disminución ocasiona-. da por extracción excesivamente alta de hembras. A partir de 1983 se observa una recuperación notoria del inventario estimulada aún más en 1986 por el formidable aumento de los precios del ganado flaco. Las razones que explican este comportamiento son básicamente las que han sido analizadas en los Puntos precedentes. El gráfico que muestra la evolución del inventario ganadero nacional para el periodo 1970-1986 indica que en el país nunca hemos sobrepasado la cifra de 21 millones de cabezas. Además, la tendencia que registra el hato en los actuales momentos sugiere que el pa ís no está tren le a la innri nencia (Jo tener que irriportar carne por 'destrucción'' de nuestra qanaderin. Por el contrario, los indicios estadísticos disponibles permiten prever un aumento a mediano plazo de la producción de carne, consecuencia natural del actual proceso de recuperación global de la ganadería de cría. De hecho, la escasez y los altos precios alcanzados por el ganado tinco y las hembras son el reflejo y la consecuencia de dicho proceso de recuperación. 4. INDICADORES DE RENTABILIDAD GANADERA Al unos datos producidos por CEGA nos ofrecen indicios acerca de las tendencias de la rentabilidad ganadera, basadas en la razón entre el índice de costos de producción y el índice de precios del ganado flaco y del kilo en pie para ganado gordo..

(14) La gráfica No. 7 muestra que la rentabilidad de la ganadería experimentó una acentuada recuperación durante 1986, fenómeno que contrasta con la tendencia depresiva de los tres años anteriores. Es de anotar que en las actividades de cría la rentabilidad registra el mayor ritmo de recuperación, aunque cabe tener presente que Fue también la que más se deprimió durante 1983-1985.. con el problema ganadero como simples subsidiarios. El análisis debe distinguir dos etapas en la evolución reciente: la recesiva, que se inicia desde mediados de la década de los setentas, pero que se acentúa a partir de 1979 para extunderse hasta finales del 82, o principios del 83; y la etapa de recuperación en la cual alternan periodos de reinversión y desestímulo por inseguridad.. 5. RESUMEN Y CONCLUSIONES. Se ha señalado en los planteamientos la convergencia de diversas poi (ticas económicas y de otras circunstancias en la explicación del estado que hoy presenta la ganadería. Dentro de esa exposición posiblemente sobresalen en la década de los sesentas y hasta mediodos de los años setenta, la poi ítica agraria y fiscal, de la misma manera que el mercado externo, corno las variables relevantes dentro de la dinámica ganadera. Desde. No se puede adjudicar a un solo factor la explicación de la situación por la que atraviesa la ganadería y que se manifiesta en altos precios y dificultades de abastecimiento del consumo nacional. íarnpoco es factible identificar un a COL isa que haya engendrado el actual estado de cosas y mirar los demás factores que tienen que ver. 1976 hasta 1983, las bonanzas cafeteras y del narcotráfico, el debilitamiento progresivo del mercado externo y la intensificación de la inseguridad rural son los factores determinantes del curso de la ganadería. En los últimos tres años los elementos que han tenido el mayor peso son las fluctuaciones en grado de intensidad y extensión geográfica de la inseguridad como consecuencia de la evolución de los acuerdos de paz, el lavado de capitales por medio de la inversión productiva, intensificado en el último año por las expectativas de amnistías tributarias, y la relocali¡ación de la cría extensiva en zonas con infraestructura, buenas tierras y mayor productividad. Si se pretende evaluar lo que está ocurriendo en la ganadería y su futuro inmediato, tendríamos que considerar la aún incipiente recuperación que las actividades de cría comienzan a mostrar en los últimos dos años en regiones como Cuadro No. 7 INDICE DE MARGEN SOBRE COSTOS (Base: julio de 1983 = 100) Precio Precio gordo/costo flaco/costo ceba cría JuI.83 Jul. 84 Oct. 84 En. 85 Abr. 85 Jul. 85 Oct. 85 En. 86 Abr.86 Jul.86 Oct. 86. Precio gordo/costo ceba. M Precio flaco/costo cría. 100,00 67,36 67,91 59,91 80,42 92,36 85,05 80,43 91,62 98,35 115,82. 100,00 98,06 85,86 77,09 78,15 78,85 73,73 73,01 86,18 93,47 105,38. Fuente cEGA.. 13.

(15) Urabá, Magdalena medio y el norte del Valle (región tradicionalmente cebadora y que ahora ha iniciado una cría intensiva). Estos principios de reactivación han dependido de la pacificación parcial de las regiones en cuestión y del equilibrio de fuerzas que en ellas se ha logrado; su continuación y extensión a otras zonas del país, donde la ganadería aún permanece deprimida, dependerá del éxito de las iniciativas de paz, del desarrollo de infraestructura, de servicios y del mejoramiento general de las condiciones de vida en el campo. Corno conclusiones que vale la pena resaltar después de esta presentación de la problemática y SS relaciones causales, están las siqn entes:. rol) 1 emes centrales de la ganadería son la inseguridad, 1 r, g lual clesol lar CI ¿Ml dl pequeño y mediano ganadero y lInee 1 (rlcee dI? crédito mal diseñadas. •..1. 1'. í. 1. i. —. 1. a) Debilitamiento de las actividades de cría en algunas zonas y relocalización de las mismas en otras de mayor productividad, con lo cual un mismo inventario puede atender una demanda mayor. Mientras se consolidaba la relocalización debió presentarse un descenso transitorio en la natalidad que poco después se tradujo en un menor suministro de ganado para ceba y sacrificio, fenómeno que se manifiesta con cierta intensidad desde 1985. b) Mayor interés por la ceba en zonas de Inseguridad, que se convierte en otro factor que explica el aumento de la demanda de ganado flaco, su escasez e incremento de precios que mejoraron las condiciones para la cría desde finales de 1985. c) La reciente reactivación de la economía que aumentó la demanda de carne y contribuyó al. 14.

(16) 4. QJ1(3. 1.':. :rn2ic. CEISA. incremento do los precios del ganado gordo, en especial durante el segundo semestre de 1986, A este hecho se sumó el electo del aumento de las exportaciones de carne en este mismo periodo. d) Surgimiento de un nuevo tipo de explotación ganadera de gran tamaño producto de la legal ización de capitales y cuya dotación absorbió buena parte de la disponibilidad de ganado de cría y flaco. e) Descomposición de la pequeña y la mediana ganadería de cría por efecto de la inseguridad y la reducción de las actividades de fomento de los Fondos Ganaderos. La situación descrita llevará a C I LIO los precios del ganado permanezcan al alta en el corlo pinio, como consecuencia de un rápido crecimiento del inventario de cría, a menos que recrudezca la inseqi edad o se dncia a redcov;iraai de la econoin ía. 6. MEDIDAS RECOMENDABLES. per cápita durante los ultirnos 10 años. -- Estimular el aurnen to de la productividad a fin de compatibilizar metas simultáneas de inversión ganadera y aumento del consumo. - Lo anterior debe hacerse dentro de un contexto que evite el aumento excesivo de los precios de la carne, so pena de verse abocada la ganadería a un estrangulamiento del mercado interior que haría abortar el proceso de recuperación. En realidad el ponto de partida básico de las soluciones está en aprovechar y reforzar aquellos aspectos (loe el mismo sector muestra como síntomas de recuperación; esta labor debe emprenderse de manera inmediata porque de lo contrario los impulsos iniciales pueden fracasar o no adquirir la dinámica necesaria para asegurar el reajuste en un plazo breve. A grandes rasgos las políticas y medidas básicas podrían ser:. que sería inconveniente aumentar los montos asignados a financiar compras de ganado y capital de trabajo. c) Revitalizar los Fondos Ganaderos y orientarlos a la recuperación de la pequeña y la mediana ganadería de cría. ci,) Políticas dirigidas a controlar. los costos de insumos mediante la ampliación de la competencia en su suministro, así como subsidiando la p roducción nacional de insumos y maquinaria para compensar el impacto de la devaluación sobre sus materias primas extranjeras y apoyar así una sustitución de importaciones.. e) Estrategia de investigación y. generación de tecnologías acordes con las condiciones técnicas y económicas de las actuales fincas y su disponibilidad de recursos, cuya adopción pueda ser financiada fundamentalmente con los ingresos tienerados por la propia finca, y sin pretender grandes saltos tecnológicos.. f Si bien no es conveniente prohi-. - Intensificar la acción de pacificación del territorio nacional que restablezca la seguridad del inversionista, y cuya garantía sea un mejoramiento de las condiciones de vida de los menos favorecidos.. a) Desarrollo infraestructural y mejoramiento de las condiciones socioeconómicas de las zonas ganaderas. Estas se concretarían en la reactivación de la inversión pública en el sector rural; serían prioritarias estas políticas en las zonas de mayor violencia e inseguridad, las que estarían incluidas en el plan nacional de rehabilitación y erradicación de la pobreza absoluta.. - Estimular el aumento del inventario ganadero nacional a fin de superar el estancamiento en que ha estado sumido el consumo. b) Fortalecimiento y adecuación del crédito para infraestructura de fincas que permitan aumentar su productividad, mientras. g) Finalmente, es necesario diseñar y poner en marcha estrategias de mercado que aumenten el consumo de carne. La clasifica-. Con base fl los análisis ec;ui• dos a lo largo de este informe, la (lanaderia nacional requiere:. bir la exportación de carne, pues deben conservarse los vínculos de mercado externo, en las actuales circunstancias n debe incentivarse su expansión, ya que el excesivo aumento de precios internos que así se genera amenazaría con provocar cambios drásticos en los hábitos de consumo, en detrimento a largo plazo de la ganadería.. 15.

(17) ción y diferenciación de mercados por cortes y calidad que actualmente se está desarrollando en varias ciudades, podría ser replicada en Otros centros urbanos importantes. La promoción riel sacrificio en zonas de producción podría contribuir apreciablemente a este propósito, ya que permite reducir los costos de transporte y comercial zaci ñu de ganado y carne, /1). .IflJClOS <_(J ) i)i,. r:u-. ','i'n. luCiO O. iii,!. regresado al 0)1 s. Debería revisarse a fondo la poít ca crediticia hacia el sector ganadero en materia de tasas de interés y plazos, de acuerdo con los distintos estratos sociales y tipos do inversi un ya que hasta el momento, la demanda de erécli lo ganadero muestra sín lomas preocupantes de estancamiento.. La aplicación coherente y continua de políticas y medidas ,le esta naturaleza, permitiré avan'ií hacia una estructure de la ganadería colombiana menos vulnereble a las coyunturas de todo y,uwro iluc e Íec:Uiic esta ict ivi dad. ANEXO. A. Las estimaciones de inventario ganadero de CEGA. Durante las él timas tres dce(f;ls han aparecido niúit pies eSI merio nos del inventario nanadero mumemento inc(me, s. t'i cocilpilcil por Osti) Si tua (iO, ii. Cl_ (;A iMICIO, t;fl 1982, un tun cgo do revisión de todas las fiien les. na les, nc estas, muestras y. 'liSOS cliseniibles, con el fin de. Heterminar cuáles eran los datos en manos, analizar SU precisión y vel de, y, luego, buscar un proeec Ji ni ion lo estadístico y objetivo 16.

(18) que permitiera estimar el inventario real con la máxima precisión posible, y utilizando para ello la totalidad de datos de fuente primaria CIUC tuviesen representatividad a escala nacional. El ajuste estad (st co incorporó unos 35 datos independientes entre sí, recogidos desde 1954 hasta 1981, y fue publicado en junio de 1983, en el documento "Inventario, producción y productividad ganadora en Colombia: 19551983; Primera parto: el modelo demográfico y su ajuste". En él puede apreciarse la discusión detallada de fuentes, procedimientos (le ajuste y método de proyección. El resultado fue una serie histórica de inventarios perfectamente consistente y que se situaba bastante por debajo de la mayoría de series y estimaciones aisladas que existían hasta entonces. La mayor diferencia se obtuvo en relación con la serie oficial que el DANE empezó a publicar en 1970 (con datos 1960-1970) y que descontinuó hacia 1975. Dicha serie fue resultado de varios supuestos implícitos sin fundamento emp irico; se hizo creyendo qUO la ganadería tenía una productividad bajísima y que nunca mejoraba, que existían un enorme sacrificio clandestino y un contrabando no menos exagerado. Atenerse a estos prejuicios condujo a estimar un inventario exageradamente alto y, al efectuar las proyecciones demográficas en años sucesivos, los errores fueron creciendo a un ritmo exponencial y los resultados eran ya claramente increíbles cuando se suspendió su publicación.. De creer en esa serie, hacia 1980 habría habido entre 27 miIones y 28 millones de cabezas cuya producción, a pesar del supuesto de bajísima eficiencia, exigía suponer un contrabando superior al millón de cabezas anuales, que para 1985 debería alcanzar ya cerca de los dos millones. La serie obtenida por CEGA, en cambio, es compatible con toda la información económica y las evidencias empíricas acerca de consumos, exportación, contrabando, oscilación de precios internos, cambios tecnológicos constatados, etcétera. En febrero de 1985 (Coyuntura Agropecuaria, volumen [,número 4), se publicó una prolongación de la proyección incorporando los datos de extracción de los últimos años, sin CILIO SO considerase necesario efectuar ningún cambio metodológico. Los datos publicados en este informe son resultado de otra actualización semejante del mismo modelo demográfico, incorporando la información de extracción de los últimos años. La serie de CEGA ha satisfecho múltiples controles de consistencia y precisión: 1. La proyección arranca en 1954 y lleva 33 años sucesivos. Un error inicial en inventarios de sólo 0,6%, se habría propagado a interés compuesto arrojando errores de 530/o en inventarios para 1987. En vez de una edad media de sacrificio de novillos de 34,5 meses que indica la serie actual, la proyección errónea habría dado 17 meses, si el error inicial hubiese sido por. defecto, o 69 meses si hubiese sido por exceso. Errores en los parámetros tendrían también consecuencias semejantes al acumularse por 33 años. Los parámetros de productividad que se deducen de la proyección son consistentes con la evidencia empírica disponible y constituyen la mejor garantía de precisión del ajuste en (1L1O S( fundamenta la serie de CEGA. Pueden haberse acumulado errores de proyección, pero la evidencia disponible indica que serían inferiores a un millón de cabezas, por exceso o por defecto, en 1987 y, probablemente, menores. 2. Para un estudio de la aftosa en Colombia, fue necesario estimar la población bovina por regiones y por sexo y edad. El procedimiento de cálculo, totalmente independiente de la serie de CEGA, se basó en datos de flujos intermun icipales de ganado para 1981 según ICA, sacrificio local según DANE corregido por muestras directas a mataderos y parámetros de productividad estimados regionalmente. El resultado nacional difiere de la proyección de CEGA en 300.000 cabezas, es decir, en menos de 1,50/o. 3. Los parámetros de mortalidad de adultos, natalidad de vacas y edad media de sacrificio de machos son consistentes con datos directos de muestras (Ministerio de Agricultura y DANE en 1972; Banco Ganadero, 1979 y 1980) y con estudios de caso amplios (CEGA, 1983). 17.

(19) Por todo lo anterior, CEGA continúa manteniendo su metodología de estimación de inventarios y basando sus análisis de coyuntura ganadera en dicha serie. B. Discrepancias con otras fuentes. existe (I í!CS(lO (lO que los altos precios de la carne Provoquen cambios permanentes en los hábitos. Las diferencias en datos y análisis con los defendidos por otras fuentes durante el último año, tienen su origen en características del funcionamiento de la ganadería que no son comunes con las demás actividades económicas y, por consiguiente, suelen pasar inadvertidas o parecer, a primera vista, contrarias a la lógica y al sentido común.. (t( COflSU Fn O. -. Se han presentado antes en situaciones análogas, como puede constatarse en los archivos de prensa de 1971-1972, 1977-1978 61981.. L -. '•;-4t:. /. 1 11A. '-'--,.. tT í? 4-. 18. .'. -- -. 1. En la mayoría de las actividades productivas, cuando los precios suben se aprecia un aumento casi inmediato de la oferta. Por consiguiente, cuando los precios de la carne y del ganado experimentan alzas apreciables y se observa que la oferta disminuye, la interpretación inmediata es que el inventario ha desaparecido y la producción está en grave crisis. Lo que en realidad ocurre es queal subir el precio, la actividad de crin se ve estimulada y los ganaderos quieren invertir más en ella, así que retienen más vacas que antes. Cada vaca que queda en finca, OS una menos en matadero y la oferta inmediata disminuye. Cuanto más sube el precio, más vacas se.

(20) f t. retienen y menor es la oferta, pero esto no es indicio de crisis, sino de inversión, reconstitución del hato y hecho imprescindible para aumentar la producción futura. El resultado se VO unos tres años después, ya que las vacas no producen directamente novillos cebados. 2. En general, los aumentos de precio empiezan en animales cebados y sólo meses después corn ien,an a repercutir en los flacos y luego en las vacas de cría. Por tanto, los primeros en verse estimulados a aumentar su actividad son los cebadores y es la competencia entre ellos para asequ rarse un suministro mayor \/ oportuno de flacos, lo que lleva a (lim , estos ganen pm cío. Pero entonces se estimula la versión en cría; los criadores no entregan tantas novillas para ceba comoantes, porque (tJieron aumentar su hato de vacas, y los precios riel flaco suben rápidamente. Este fenómeno se interpreta Como escasez y desaparición de la producción nornial de terneros, cuando se trata, antes que nada, de un cambio en la tasa de reposición de vacas, necesario para aumentar la oferta futura que los altos precios han hecho atractiva. 3. La confusión se agrava cuando se intenta estimar el inventario total con base en los datos de sacrificio de un año o un par de años, sin advertir que ese sacrificio no representa la producción normal de terneros y terneras, es decir, los nacimientos,. ¿. :ttt-. do CEISA. sino que está afectado por las decisiones de los criadores de retener novillas para aumentar su número de vacas, o de liquidar estas porque no sean rentables en ese momento. El sacrificio es la producción normal menos el aumento de inventario de hembras, si hay buen precio y retención. Viceversa es la producción normal más la disminución de dicho inventario cuando el precio es malo y Se liquidan vacas. El procedimiento de cálculo consiste, en esencia, en encontrar cuántos toros, vacas, terneros, novillos y novillas serían necesarios, dados (¡nos parámetros de nata Ii dad, de mortalidad y de descarte, para sostener en condiciones normales y permanentemente un volumen de sacrificio. Con los niveles tecnológicos actuales, esa relación es de, aproximadamen le, seis animales en inventario a comienzo del año por cada animal sacrificado durante ese año. Desde luego, si se usan parámetros de menor eficiencia ose subestiman los efectos del descarte de vacas viejas, la relación podría ser de cinco a uno u otra cualquiera, pero esto en nada altera la explicación que sigue. Si aplicamos el rTiultiplicadOrde seis a la extracción total de 1986, que fue de 3'325.000 cabezas, llegamos a un inventario de 19'950.000 cabezas. Supongamos ahora que en 1987 se invirtieran todas las tendencias y, en vez de continuar la retención como está sucediendo, se iniciara una liquidación de vacas, semejante a la que hubo en 1981 cuando. ¡. el sacrificio ascendió a 3'793.000 cabezas, con una liquidación de vacas de 300.000 más. Al aplicar el multiplicador de seis, tendríamos un inventario de 27758.000 cabezas, es decir, un aumento en la estimación de casi tres millones, cuando en la realidad debió bajar en esas 300.000 vacas que se liquidaron. Más grave aún, ese aumento de tres millones, no es por nacimientos de terneros; el método supone que aumentan toros, vacas, etcétera, en igual proporción, lo cual es absurdo. El procedimiento de proyección empleado por CEGA está libro de estos inconvenientes. El efecto conjunto de las tres confusiones mencionadas, que se complementan y refuerzan mutuamente, es el de desviar la atención del problema real y de las medidas necesarias, hacia un diagnóstico opuesto. La verdadera crisis de la ganadería tuvo lugar desde mechados de 1979 hasta principios de 1984, pero como qeneró liquidación de vacas y con ello bajaron los precios de la carne, las dificultades de los ganaderos no recibieron atención de la opinión pública. En este momento, los problemas no son de reducción del inventario, sino, en primer lugar, la grave situación de inseguridad y la gradual desaparición del pequeño y del mediano criador; en segundo término, unas líneas de crédito mal diseñadas para las necesidades actuales y, por último, el riesgo de que los altos precios de la carne provoquen cambios permanentes en los hábitos de consumo..

(21)

Figure

Cuadro No. 1
Cuadro No. 2 3,8 3,6 3.4 3,2 3,0 2,8 2,6 2,4 2,2 2,0 1,8 1,6 1,4 1,2 1,0 70 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86
Cuadro No. 3
Cuadro No. 4
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