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Instituto Privado de Educación Técnica Juan XXIII D76

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Academic year: 2021

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Instituto Privado de Educación Técnica Juan XXIII – D76

Espacio curricular: Instalaciones Térmicas Curso/Especialidad: 7mo Construcciones

Profesor: Perez, Gabriel Oscar. Mail: [email protected] Tema: “Instalaciones internas”

Período: Julio 2020

Introducción:

Estimados estudiantes, es el tiempo en el cual nos ocuparemos de un tema nuevo y de suma importancia en nuestra vida profesional futura.

Se trata de las instalaciones internas para la provisión de gas doméstico, comercial e industrial. Es de suma importancia el conocimiento y conceptualización de los distintos componentes de estas instalaciones ya que al momento de proyectarlas nos exige el máximo de dedicación para lograr el mayor confort sin afectar la salud de las personas.

Tema: “Instalaciones internas”

Los invito al siguiente recorrido para iniciar la actividad

1° - Descargar las Normas Argentinas de Gas (NAG200). En esta bibliografía se encuentran las normas que rigen la instalación y el funcionamiento de cañerías, artefactos, ventilaciones entre otras varias normas.

2°- Una vez descargada la norma consultaremos el capítulo V titulado “Cañerías Internas” (pág. 82 del PDF) y lo revisaremos contestando el siguiente cuestionario:

a- ¿A qué se define como cañería interna?

b- ¿A qué normas responden las cañerías y accesorios (de acero) que la componen? c- ¿Dónde se ubican las llaves de paso?

d- ¿Cómo es la pasta para sellar las conexiones?

e- ¿De qué factores depende el diámetro de las cañerías?

f- ¿Cómo se ubican los distintos tramos de la cañería en la instalación? g- ¿Cómo son los soportes de una cañería?

h- ¿Cómo se protegen las cañerías?

Bibliografía:

Normas Argentinas de Gas (NAG200).

TRABAJOS PRACTICOS: DEL 29 de julio al 12 de agosto

Los trabajos serán enviados a los docentes a través de los medios que los docentes estipularon.

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Espacio curricular: Obras Sanitarias

Profesor: Perez, Gabriel Oscar. Mail: [email protected] Curso/Especialidad: 7mo Construcciones

Tema: “Instalaciones pluviales”

Bibliografía: Lemme Julio Cesar. “Instalaciones aplicadas en los edificios obras sanitarias servicios contra incendios sus reglamentos y normas complementarias”. Cuarta ed.

Estudiantes:

Seguiremos en esta oportunidad estudiando otro tipo de instalaciones importantes que integran el conjunto de las internas de las obras sanitarias. Estos son los llamados desagües de lluvias o pluviales.

Les propongo una serie de interrogantes a responder para apropiarnos del tema:

1- ¿Qué son los desagües pluviales y que funciones cumplen?

2- ¿Por qué es importante el rápido escurrimiento de las aguas de lluvias? 3- ¿Dónde deben desaguar las aguas de lluvia?

4- ¿Cuáles son los elementos integrantes de los desagües pluviales domiciliarios? Desarrolle cada uno de ellos.

Bibliografía:

Lemme Julio Cesar. “Instalaciones aplicadas en los edificios obras sanitarias servicios contra incendios sus reglamentos y normas complementarias”. Cuarta ed.

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Asignatura: Relaciones Humanas

Año y Especialidad: 7º Año-Construcciones Profesora: Olmedo Virginia.

Correo electrónico: [email protected]

Temas: Violaciones a los Derechos Humanos-Movimientos Sociales-Conflictos IMPORTANTE: La entrega del presente trabajo es: 15 días desde la fecha de su envío.

Queridos Estudiantes:

Esperando que se encuentren bien, ustedes y sus familias, les envío una nueva propuesta para realizar. En el trabajo anterior, comenzamos a abordar los Derechos Humanos y los Movimientos Sociales vinculados a la problemática medioambiental. Ahora, lo haremos vinculándolo conlas Violaciones a los DDHH, como la discriminación, el racismo, la xenofobia, la violencia, genocidio, formas contemporáneas de esclavitud, entre otras. Lo haremos leyendo y reflexionando sobre los conflictos que estos temas presentan en la sociedad.

De acuerdo a los diferentes contextos sociohistóricos las discriminaciones estuvieron siempre presente generando conflictos sociales. Actualmente, volvemos a pensar sobre la discriminación racial por los hechos y acontecimientos ocurridos en Estados Unidos, donde murió una persona afrodescendiente en una situación que tiene a la violencia policial como eje del conflicto, situación que se viralizó en las redes sociales.

Recordemos que los movimientos sociales emergen para reivindicar y hacer visibles problemáticas y conflictos que el Estado no interviene para atender y resguardar, como la libertad, la igualdad, la justicia, la paz y/o la vida. Partimos de concebir, entonces, que los conflictos son constitutivos de las relaciones humanas, pues convivimos en un mundo diverso y plural atravesado por múltiples problemáticas y relaciones de poder. Son las diferentes culturas las que construyen discursos y modos de actuar ante el desconocimiento de “lo otro” generando imaginarios y representaciones sociales que los explican y sostienen. Conocer cómo se plantean, abordan o resuelven de manera pacífica los conflictos, apostando a la comunicación y participación social, es valioso y deseable en estos tiempos. Conocerlo también, nos permite tener una actitud ante ellos e intervenir adecuadamente, atendiendo al “universalismo” en términos de Derechos Humanos, por sobre los “particularismos culturales”.

Recuperaremos el movimiento étnico para abordar estas cuestiones, donde observaremos cómo los reclamos se superponen con los de otros movimientos sociales como los civiles, de género, rural y medioambientales. Pues ser “indio” o “negro” y, además, ser “mujer” y vivir en el ámbito rural, es motivo de mayor discriminación.

Necesitamos recordar que éstos derechos, denominados de 2º Generación, fueron consagrados desde el siglo XIX, atendiendo a problemáticas “sociales, culturales y económicas”, pero aún hoy se sigue apelando a sus cumplimientos e incitando a su ampliación para abarcar nuevas problemáticas relacionadas. Para ello, necesitamos adentrarnos en las palabras escritas y no escritas de la historia, y poner oídos a las voces silenciadas, para profundizar en nuestras raíces. Es por ello que realizaré dos apartados en los cuales intentaré sintetizar aspectos relevantes de dos movimientos: pueblos originarios y afrodescendientes. Pero no lo realizaré en soledad, invitaré a “otros”, docentes-Prof. Natalí Ríos de Geografía y Prof. Natalí Monzón de Historia-, autores, organizaciones y organismos que aporten sus lecturas, sus investigaciones, sus argumentos y reflexiones, pues hoy sabemos que en la diferencia nos enriquecemos.

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Todos sabemos algo, sentimos algo, pensamos algo, queremos algo, necesitamos algo. En el trabajo con otros, aprendemos mutuamente y nos permite construir argumentos en nuestros intercambios. Nuestra identidad no desaparece, se fortalece, se enriquece. Los “otros” se trasforman en un “nos-otros”. Si partimos de sostener que la diversidad nos permite enriquecer un tema a partir de múltiples miradas, les cuento que decidí invitar especialmente a Eduardo Galeano, un uruguayo apasionado, preocupado y ocupado desde hace muchos años por hacer visibles estas cuestiones, para que me acompañe con su estilo literario, narrativo y crítico, desde otra perspectiva. Él nos ayudará a “mirar”, como nos ilustró en sus palabras:

“Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla. Viajaron al sur. Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando. Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura. Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre: ¡Ayúdame a mirar!” (El mar) Comencemos…

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Trabajo Práctico Nº 5

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De aquí y de allá

En nuestro país, los discursos oficiales de fines de siglo XIX y comienzos del siglo XX se propusieron conformar un Estado Nacional a partir de imaginarios sociales, o como dicen algunos autores de “mitos” (Quijada, 2004), con los cuales aún convivimos. Uno de ellos es, tal vez, el que explica nuestra actual forma de pensar y decir quiénes somos: una “nación blanca”. Diversos historiadores y antropólogos, nos recuerdan la necesidad que tenían, en el proyecto “civilizador” de entonces, de que vinieran europeos del norte con su cultura de trabajo y progreso. Pero, en realidad, lo que ocurrió fue que llegaron europeos del sur, en su mayoría españoles e italianos, corridos por el hambre y la necesidad de vivir de otra forma, a la que tenían en sus pueblos de orígen. Otro mito relacionado con él, es que cuando llegaron se relacionaron e integraron armónicamente entre ellos y con la población local, desconociendo los conflictos socioculturales, políticos y económicos en dichos intercambios. Nos comentan que para homogeneizar a la población se sostuvo que todos provenimos de barcos europeos(Kleidermacher). Se valoró al europeo “blanco”, por encima de cualquier “otro” color de piel. La idea del “crisol de razas”, tuvo argumentos políticos y económicos sostenidos con explicaciones científicas, donde el darwinismo social puso su sello en argumentaciones de evolución de especies, en donde la sociedad occidental blanca, estaba por encima de las demás. Se buscaba el progreso mediante el mejoramiento de la población, eliminando los elementos no deseables y rescatando al país de la “barbarie”(Sarmiento, 1916). Se planteó un “racismo científico” que transformó una cuestión sociocultural en biológica. Actualmente se sabe que las “razas” no existen. En todo caso, lo que indica el color de piel, la forma del cabello, el color de los ojos, entre otros rasgos fenotípicos, es que se comparte una historia, una trayectoria, una descendencia. Por lo tanto, si perduran estas “diferencias” es porque se sostiene como creencia social. El racismo, en este sentido, es un mecanismo ideológico que instaura el concepto de diferenciación social como algo natural y aceptable, y promueve relaciones jerarquizadas de desigualdad entre grupos humanos, a partir de las cuales uno o más grupos ejercen poder sobre otros. Algunos autores plantean la idea de que el argumento de “razas” sirvió para clasificar a las personas según su color de piel y, además, según su clase social, género, procedencia y lugar de residencia (Andrews, 1989; Quijada, 2004;Kleidermacher). Los “otros” fueron excluidos del pasado histórico y utilizados como estereotipos incivilizados y exóticos, propio de museos y representaciones escolares donde se afianzaban estas ideas (Alderoqui, 2010)Los “indios”, “negros”, “bárbaros” y “salvajes”, entre tantas otras, son expresiones cargadas de prejuicios, descalificación y discriminación que se reprodujeron a lo largo de las generaciones provocando entre la sociedad procesos de rechazo, negación, ocultamiento, invisibilización, silenciamiento y autonegación, por parte, incluso de los propios grupos étnicos. La autocensura impuesta por estas culturas, producto de la vergüenza, miedo a la burla, desprecio, insultos y maltratos físicos y simbólicos, han generado que no se transmitan a su propia descendencia para no ser discriminados, y es tanto o más impactante como la negación impuesta desde los discursos oficiales, primero, y la sociedad, después.

Estas representaciones sociales invisibilizaron a los pueblos originarios y a los esclavos negros que fueron traídos desde el África, ingresando a nuestro país desde Centroamérica por el norte; de Brasil por el este del territorio, o por puerto de Montevideo, primero, y Buenos Aires, después. Si se lee a los historiadores y antropólogos abocados a nuevas investigaciones, y se escucha las voces de los descendientes de esas etnias acompañados por los movimientos sociales y sus referentes, es palpable dimensionar cuántas páginas de la historia no se escribieron o cuántas voces se silenciaron, que hoy en día se comienzan a reconstruir. Son ellos quienes nos devuelven pedacitos de nuestra historia, y de otras historias, que nos cuentan quiénes éramos y quienes somos. Conocerlas es conocer las diversas formas culturales que conviven, mostrándonos sus cosmovisiones, singularidades y riquezas.

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Los “originarios”:¿territorio o pedacito de suelo?... Una cuestión de proporciones

Casi 500 años después de la conquista y teniendo 200 años como nación consolidada, nuestro país comenzó lentamente el reconocimiento hacia la diversidad cultural de nuestros pueblos originarios.Sobre dicho re-conocimiento, ya nos lo describía Galeano:

“Rigoberta Menchú, nació en Guatemala, cuatro siglos y medio después de la conquista (…) en 1982, cuando el ejército arrasó las montañas mayas, casi toda la familia de Rigoberta fue exterminada, y fue borrada del mapa la aldea donde su ombligo había sido enterrado para que echara raíz. Diez años después, ella recibe el Premio Nobel de la Paz. Y declaró: Recibo éste premio como un homenaje al pueblo maya, aunque llegue con quinientos años de demora”.(“Día de los pueblos indígenas”, Los hijos de los días.) Después de cinco siglos, estamos escuchando los silencios y escribiendo las palabras necesarias para construir parte de nuestra historia, ayudados por los movimientos de los pueblos originarios que no dejaron de estar “presentes”. Investigaciones cada vez más interesadas en dicha reconstrucción abrevan sobre las voces de los diferentes pueblos originarios, desde diferentes campos de conocimiento. Legislaciones internacionales y nacionales apuntan a la protección y reivindicación de su patrimonio, lenguas y culturas, a partir del trabajo, la disputa y el esfuerzo de movimientos sociales y sus referentes. Pero hablar de pueblos originarios tiene que ver con respetar su cultura en los planes de enseñanza y en la protección de su salud; que puedan participar de forma plena en la vida social, económica y cultural; preservar su patrimonio cultural; y garantizar el acceso a la tierra, entre otros temas (CEPAL, 2017).

En frases como “en Argentina no hay indios, porque los mataron a todos”, se expresan visiones de otros tiempos como la Conquista del Desierto, cuya “gesta nacional” era requerida para el progreso, a partir de la modernización e integración del territorio. Un territorio deseado por los latifundistas de entonces y los terratenientes de ahora. De esta forma, se recurrió a nociones como “desaparición” y “exterminio” para explicar un proceso que debe describirse a través de otro concepto, el de “reclasificación”, pues si bien esa empresa genocida tuvo sus resultados, ellos permanecieron luego entre nosotros, invisibilizados o autocensurados, como “ciudadanos argentinos” e incorporados en una gran masa de población que pasó a ser definida como una “nación blanca”. Si bien el relato oficial negó e invisibilizó a las poblaciones indígenas, acompañado del proceso de colonización y las campañas militares del siglo XIX que provocaron gran parte de su exterminio, no han desaparecido. Tras batallas centenarias, continúan peleando por la valorización de su identidad, su autonomía política, el reconocimiento de sus derechos y los derechos sobre sus territorios.

En nuestro país, con la Ley Nº 23.302 de 1985, se intentaba garantizarlos derechos ciudadanos de los pueblos originarios, resguardando el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconociendo la personería jurídica de sus comunidades y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicionalmente ocupaban, gestionando sus recursos naturales. Pero que las leyes existan no significa que se cumplan, pues por desconocimiento, prejuicio y falacias que circulan cargadas de intereses, aún hoy es un tema de debate regional.

En un país terrateniente como el nuestro, donde aumenta el porcentaje de tierras extranjerizadas (Klipphan y Enz, 2006),y en el momento mundial que transitamos, donde los recursos naturales son preciados, esto tiene connotaciones económicas y geopolíticas claras. Muchos de ustedes, en anteriores trabajos, mencionaron que la desforestación y la degradación de la tierra, afectan, principalmente, a los pueblos que viven a partir de la biodiversidad que tienen selvas, bosques, campos y ríos. Allí, encuentran sus alimentos, y medicamentos; su cosmovisión está relacionada directamente con la naturaleza que los rodea. No es casual que en todas estas culturas, su arte este presentada con animales, sus leyendas expliquen la flora y fauna, sus nombres y lenguas tomen la forma y el sonido de sus hábitats. Por ello, movimientos étnicos se mixturan con los medioambientales para reclamar y visibilizar estas cuestiones. Más aún, si

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pensamos que en estas formas culturales de vida, la naturaleza es vital, en el profundo sentido del término y su relación con la tierra, es de madre a hijo como la “Pacha Mama”.

En relación a la preservación y revaloración cultural de nuestros pueblos originarios, los movimientos sociales y sus referentes son quienes están trabajando por el reconocimiento oficial de los pueblos y comunidades. Actualmente, el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), por ejemplo, tiene identificadas 1653 Comunidades Indígenas, entre las cuales 1456 han registrado su personería jurídica en el ámbito del Registro Nacional de Comunidades Indígenas (Re.Na.C.I.), y de los Registros Provinciales. Desde las comunidades afirman ser 38 pueblos distribuidos en todo el país, pero el Estado lleva el registro de 34 pueblos inscriptos. Ellos son: Atacama, Chané, Charrúa, Chorote, Chulupí, Comechingón, Diaguita, Guaraní, Guaycurú, Huarpe, Iogys, Kolla, Kolla Atacameño, Lule, Lule Vilela, Mapuche, Mapuche Tehuelche, Mocoví, Mbya Guaraní, Ocloya, Omaguaca, Pilagá, Quechua, Ranquel, Sanavirón, Selk'Nam (Ona), Tapiete, Tastil, Tehuelche, Tilián, Toba (Qom), Tonokoté, Vilela, Wichí. Este registro es valioso, pues permite ir abordando otra problemática crucial para los pueblos originarios: la tierra. Históricamente los “indígenas” siempre fueron acusados de “usurpadores” de las tierras que ocupan, por no acreditar ningún título ni reconocimiento por parte del Estado. Con la promulgación de Ley Nº 26160 (2006), el Estado Argentino, dispuso la posesión y propiedad de aquellas tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas originarias, cuya personería jurídica haya sido inscripta en el Registro Nacional de Comunidades Indígenas u organismo provincial competente. Las tierras sujetas a la normativa son aquellas que al momento de promulgarse la ley estaban ocupadas por comunidades indígenas en la actualidad, con signos materiales y simbólicos reconocibles según sus pautas tradicionales, reconocidas públicamente. El relevamiento territorial es un primer paso en el reconocimiento del Estado sobre las tierras que ocupan, pero no es una mensura ni otorga título de propiedad. El Código Civil y Comercial de la República Argentina actual, repara una omisión histórica: el reconocimiento de la propiedad comunitaria indígena (Ministerio de la Nación, 2020). Sin embargo, las tensiones actuales visibilizan que la posesión por las tierras está en el centro de los reclamos. Esta situación descubre las disputas por el poder económico que conllevan, en un país terrateniente como el nuestro y con una diversidad biológica y geográfica, valiosas en los tiempos que corren. Seguir esta problemática es aproximarnos a comprender una cosmovisión ancestral de convivencia con la naturaleza, sin distinciones de límites nacionales y, además, entender los intereses económicos y políticos que están en juego.

Otro aspecto relevante dentro de esta temática es la educación. Por un lado el derecho de las comunidades a poder ser respetados culturalmente y donde las nuevas generaciones puedan continuar con sus legados culturales con una educación bilingüe que colabora con los diferentes dialectos que conforman cada lengua. Pero, además, la posibilidad de que conozcamos y reconozcamos a los pueblos originarios empezando por desarmar discursos enseñados cargados intencionalmente de estereotipos donde las plumas, los taparrabos y las caras pintadas predominaban, dando idea de un pueblo sumiso y a la vez “salvaje”. Hace varios años, se viene trabajando la necesidad de repensar la enseñanza de la historia, como lenguaje comunicacional clave para construir y sostener discursos; pues si pensamos y recordamos lo que hemos aprendido sobre “El descubrimiento de América”, “La Colonización”, “Leyenda blanca y negra”, “El choque de culturas”, “La conquista colonial”, entre otros, fueron formas de contarnos la historia de una determinada manera. En programas de televisión y plataformas educativas, estas temáticas están cada vez más presentes en tal sentido. En la provincia de Entre Ríos, por ejemplo, se plantea entre sus lineamientos curriculares la necesidad de trabajar la temática para abordar el tratamiento de prejuicios que conllevan a la discriminación racial de componente étnico, contribuyendo a su valoración y respeto en el marco de la diversidad cultural (Diseño curricular Tomo 1, 2009). Los actos escolares son un termómetro cultural importante, donde se hacen visibles cada vez más, escenas que nos acercan a nuestros vínculos con los originarios de otras maneras, poniendo el acento en lo que nos une como seres humanos y no en nuestras diferencias fenotípicas. Al igual que en los museos, el cambio de paradigma se realiza de manera lenta, contradictoria pero persistente. Por ejemplo, en la Ciudad de Paraná, Don Blas que representa la cultura Chaná, dicta junto a su hija, en

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el Museo Serrano, talleres para aprender la lengua, cuyo aporte antropológico es clave para conocer nuestras raíces locales.

La educación, es una herramienta cultural importante para hacer visible todas éstas temáticas. Colaborando en la difusión y en la comunicación, interpelando, promoviendo el debate y la investigación, generando reflexiones y contribuyendo a generar cambios en las representaciones sociales, a partir de conocer nuestra diversidad cultural y las relaciones de poder que las atraviesan. Este pretende ser el sentido del presente trabajo: concientizar-nos.

Los “negros”: una cuestión de piel

Desde las civilizaciones más antiguas, los hombres esclavizaron a otros; los pueblos que perdían guerras y se volvían esclavos del pueblo vencedor y enemigos por ser “diferentes”. Con el inicio de los procesos colonizadores, los europeos empezaron a comercializar, a través de diferentes rutas y hacia diferentes continentes, a personas capturadas en África. A causa de la compra y venta de negros al mundo, los países europeos –principalmente España, Portugal, Francia, Inglaterra y Holanda– alcanzaron su extraordinaria expansión industrial y económica, provocando una gran diferenciación entre los continentes. En el Siglo XIX, los líderes europeos dividieron el continente africano entre ellos. En esa época surgieron la mayoría de los países africanos que conocemos hoy, con fronteras demarcadas artificialmente sin tener en cuenta las afinidades culturales de los pueblos, de ahí mucho se explica las actuales contiendas en el continente. Galeano nos retrata la escena:

“A fines del siglo XIX las potencias coloniales europeas se reunieron en Berlín, para repartirse el África. Fue larga y dura la pelea por el botín colonial, las selvas, los ríos, las montañas, los suelos, los subsuelos, hasta que las nuevas fronteras fueron dibujadas y en el día de hoy de 1885 se firmó (…) Los amos europeos tuvieron el buen gusto de no mencionar el oro, los diamantes, el marfil, el petróleo, el caucho, el cacao, el café, ni el aceite de palma; prohibieron que la esclavitud fuera llamada por su nombre; llamaron sociedades filantrópicas a las empresas que proporcionaban carne humana al mercado mundial; advirtieron que actuaban movidos por el deseo de favorecer el desarrollo del comercio y de la civilización y, por si hubiera alguna duda, aclararon que actuaban preocupados por aumentar el bienestar moral y material de las poblaciones indígenas. Así Europa inventó el nuevo mapa del África. Ningún africano estuvo, ni de adorno, en esa reunión cumbre”. (“África Mía”, Los hijos de los días.) Como hito alcanza para comprender muchas cosas, entre ellos por qué muchos países africanos lograron su independencia recientemente (Gabón y República de Congo de Francia en 1960, Nigeria de Inglaterra en 1960, República de Guinea Ecuatorial de España en 1968, Angola de Portugal en 1975).Si bien en las Américas la esclavitud terminó a fines del siglo XIX, alrededor del mundo algunos países continuaron tratando a hombres y mujeres como esclavos en pleno siglo XX, como lo fueron Afganistán que recién prohibió la esclavitud en 1923, Irán en 1928, Arabia Saudita en 1962 y Mauritania en 1981. Actualmente la esclavitud es ilegal en el mundo entero, pero aún hay personas que son esclavizadas ilegalmente. Son los movimientos sociales, primero, y luego las organizaciones y organismos internacionales que comienzan a levantar su voz advirtiendo éstas y otras problemáticas relacionadas.

Nuestra historia contemporánea no nos cuenta de la esclavitud y los procesos que se desarrollaron para vender a personas hacia diferentes continentes del mundo.El historiador nigeriano Okon E. Uya ha efectuado una estadística poblacional en la que considera que 12 millones de africanos desembarcaron, sólo, en la amplitud de todo el continente americano.Además, se estima que por cada persona africana esclavizada que llegaba viva, 5morían por debilidad, diarrea, deshidratación, castigos o suicidio.Se cree, que entre 20 y 60 millones de personas fueron traídas y se comienza a pensar que éste fueel mayor crimen contra la humanidad cometido a nivel mundial.Estos pueblos fueron sometidos a la trata esclavista, el colonialismo, la segregación, otras formas de racismo contemporáneo, la discriminación racial, el efecto traumático del desplazamiento forzado, la explotación sexual, la humillación a la dignidad humana.

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En Estados Unidos, a mediados del siglo XX, comienzan a observarse acontecimientos que fueron marcando y solidificando el movimiento en ese país, entre los cuales se cuenta a Rosa Parks, una humilde costurera de Alabama quien se niega a ceder un puesto en el colectivo destinado para la gente blanca y quien es encarcelada posteriormente por dicho motivo, nunca imaginó que cambiaría la historia de Estados Unidos con esta acción que la llevó a ser reconocida como "la primera dama de los derechos civiles". Este hecho inspira a un joven pastor llamado Martin Luther King, quien la apoya generando diferentes movimientos de protesta en contra del racismo. El activista del Movimiento por los Derechos Civiles en ése país, es recordado por pelear pacíficamente contra la segregación y discriminación racial, lucha que lo llevó a ganar el Premio Nobel de la Paz en 1964 además de conseguir la aprobación de la Ley de los Derechos Civiles en el mismo año. Galeano, con su relato, nos hace revivir esa parte de la historia:

“En un autobús que circulaba por las calles de Montgomery, Alabama, una pasajera negra, Rosa Parks, se negó a ceder su asiento a un pasajero blanco. El chofer llamó a la policía (…) Entonces un pastor desconocido, Martín Luther King, lanzó, desde su iglesia un boicot contra los autobuses. Lo propuso así: La cobardía pregunta: ¿Es seguro?; La conveniencia pregunta: ¿es oportuno?; La vanidad pregunta: ¿es popular?, Pero la conciencia pregunta: ¿es justo? (…)”(“La mamá y el papá de los derechos civiles”. Espejos.) Otro referente a nivel mundial, lo fue Nelson Mandela, quién en Sudáfrica logró que negros y blancos convivieran de manera pacífica. Se convirtió en un símbolo de paz y de lucha por los derechos humanos, le fue otorgado el Premio Nobel de la Paz, pues estuvo 27 años en la cárcel acusado de promover y defender la igualdad interracial. En 1990, se logró abolir el Apartheid, uno de los conflictos más fuertes que haya vivido su pueblo por imponer un sistema de segregación racial y darle poderes exclusivos a la raza blanca.

Con el correr de los años, emergió entre los movimientos de negros en América Latina, el término “afrodescendiente”, que fuera adoptado posteriormente, por organizaciones no gubernamentales, y por organizaciones internacionales, como categoría política, refiriéndose a la población que desciende de aquellas personas africanas secuestradas y trasladadas a América durante el período colonial, con destino de ser esclavizadas. En nuestro país, para comprender la llegada afro, se diferencian cuatro momentos históricos con sus dinámicas particulares (Maronese, 2006).Entre los siglos XVI y XIX, se produjo la trata de personas africanas esclavizadas, destinadas a servir y funcionar como mano de obra de los conquistadores europeos en América. Las personas esclavizadas que llegaron al Río de la Plata provenían principalmente de Angola y Congo; sus destinos fueron Chile, Perú, Uruguay y Argentina. Fueron traídas principalmente, para servir de mano de obra, ante el brutal descenso poblacional de los aborígenes americanos, que se debía tanto a las enfermedades que traían los conquistadores, como al tipo de trabajo y al maltrato al que eran sometidos. Lo mismo les ocurrió a las personas esclavizadas provenientes de África. Desde fines del siglo XIX hasta mediados del siglo XX, se produjo la migración proveniente de las Islas de Cabo Verde. Si bien el arribo de esta comunidad no fue en situación de esclavitud, se debió a causa de las condiciones de vida y la falta de oportunidades en su lugar de origen, generadas por la administración colonial portuguesa. A partir de la década de 1980 se produjo el arribo de afrodescendientes provenientes de países latinoamericanos, principalmente Uruguay, Brasil, Ecuador, Perú, Bolivia, Colombia, Venezuela, República Dominicana, Cuba y Haití. Entre las motivaciones para migrar se encuentran factores económicos combinados con factores políticos y/o ambientales. A fines del siglo XX, más precisamente en la década del ´90 y que continúa hasta la actualidad, se desarrollan corrientes migratorias provenientes de países como Senegal, Nigeria, Mali, Sierra Leona, Liberia, Ghana y República Democrática del Congo. Obedece a cuestiones económicas, en general como consecuencia de la trata esclavista y del pasado colonial. Otros factores son políticos, producto de la arbitrariedad en el trazado de las fronteras estatales, establecidas y acordadas en la Conferencia de Berlín de 1885 por las potencias coloniales. Este legado, lejos de ser parte del pasado, explica las constantes fricciones, las pujas por el poder y las disputas por la riqueza de esas tierras, promoviendo el exilio y la migración forzada de muchas personas africanas.

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En nuestro país, se suelen esgrimir diversas razones para explicar la supuesta desaparición de las personas afrodescendientes, entre las cuales se cuentan que fueron muertas en las guerras civiles y de independencia; producto del mestizaje; por las bajas tasas de natalidad y las altas de mortalidad (Solomianski, 2003). De cualquier manera, ninguna es argumento único ni puede ser comprobada concretamente. Sin embargo, se explica más claramente con los procesos de “blanqueamiento” y autocensura que se generaban, inclusive, por los propios negros. Para comprender éste proceso, primero hay que aclarar una confusión histórica. La Ley de Libertad de Vientres de 1813 habría marcado el fin de la importación en gran escala de personas africanas al país y generaba la categoría de “liberto”, es decir, que los hijos de esclavos eran “libres” pero debían seguir quedándose en la casa donde habitaban sus padres y familiares hasta tanto se puedan “comprar” su libertad. De esta manera, muchos negros pasaron a engrosar las filas militares para poder hacerlo. Otros, sobre todo las mujeres, se compraron su libertad trabajando en ocupaciones que van desde mayordomos, zapateros, herreros, artistas, en periódicos, entre otros. Una vez que lograban comprar la ansiada libertad, se “blanqueaba” su condición y desaparecían de los censos y se autocensuraban para sobrellevar sus vidas. Este hecho aporta un elemento más para explicar esta pronta “desaparición”. En tan solo unos años se tornaron invisibles. Sin embargo, no fue sólo su desaparición estadística, sino que también se produjo un importante mestizaje que borró los rasgos más típicos de la gente afro, a la vez que se escondían sus orígenes para poder lograr una mayor aceptación en una sociedad que los vapuleaba (Geler, 2007).No fue hasta 1853, con la sanción de la Constitución Nacional que emerge la idea de la abolición de la esclavitud, muchos años después de la Independencia del país lo que nos dice mucho de nuestra confusión sobre creer que todos éramos libres en 1810.

De allí que exista hoy un consenso en afirmar que la población afro fue invisibilizada y negada tanto por los discursos oficiales como por los relatos históricos y las narrativas de la construcción de la nación, que buscaban la homogeneidad y la europeidad, condición para el desarrollo y el progreso del vasto territorio nacional. Fue en el siglo XX cuando se declaró que la población afroargentina había “desaparecido”. Así lo exponían todos los documentos oficiales y científicos, otorgándole a la población local el carácter “europeo”. A pesar de ello las personas afroargentinas continuaban apareciendo en televisión, teatro, radio, cine y periódicos. En realidad, como han dicho ya varios antropólogos e historiadores (Andrews, Frigerio, Geler, entre otros),la población afro nunca desapareció sino que se modificaron las formas de categorizarse en el país. La sobrevaloración de lo “blanco-europeo” afianzó el racismo y la discriminación, implicando la necesidad de ocultar a los antepasados de origen afro en cuanto esto fuera posible. Las representaciones sociales emergentes apuntan a considerar al “negro” como sirvientes de los blancos; brutales y poco confiables con propensión a engañar a sus empleadores; en chistes como tontos, cómicos y/o algo infantiles. También, se los consideraba poco trabajadores y propensos a la diversión; se los veía como sucios y podían oler mal. A los negros se los presenta como ingenuos y peligrosos, con prácticas extrañas y hábitos oscuros. Cuando se utiliza el término “negro” en el lenguaje se alude a connotaciones negativas y que refuerzan los prejuicios y estigmas hacia la negritud: es un día de negros, tiene el alma negra, un corazón negro, una suerte negra, un negro porvenir, humor negro, el mercado negro, cabecita negra, suma en negro de dinero.

En este proceso, fue el Estado quien es el que construyó un discurso oficial, y la escuela desempeñó un papel importante por medio de la selección de sus contenidos, las efemérides, los actos escolares, los textos e ilustraciones de libros de lectura, manuales y revistas para chicos, a partir de la construcción de estereotipos y prejuicios quedando excluidos grupos sociales de las páginas históricas de nuestro país. Se los presenta y confirma como piezas del pasado, de museos, sin vínculos con la cultura. La esclavitud no se muestra como un problema social sino como natural, de amos y esclavos. La construcción de la nación y la identidad, implicó que la población negra fuera oculta ante la gran oleada de inmigrantes europeos y negada su participación en la historia nacional, contribuyendo de esta manera, a crear el mito que “en Argentina no hubo ni hay negros”. La cuestión empieza a hacer ruido cuando analizamos la lista de antepasados ilustres que fundaron y nos legaron la cultura nacional, por ejemplo, en las distintas expresiones de nuestro folclore, el tango, el teatro popular, así como en las bellas artes. Ellos están presentes en las expresiones como tango, milonga, malambo, bombo, bochinche, zamba, maní, chimango, calabaza, capuchino, banana, nos dicen mucho de nuestra raíz afrodescendiente. Por ejemplo, el mondongo, la carbonada, los guisos que se hacían era porque se les daba solo las

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achuras a los negros esclavos para que puedan comer, porque los “blancos” comían las carnes. Una de las expresiones con mayor carga discriminadora es la de “Quilombo”, que en lengua africana bantú significa “asociación de personas”, fuera asociada a burdeles, espacio donde ocurren cosas fuera de la ley. Sin embargo, era un espacio donde los negros liberados se reunían a celebrar y recordar sus raíces africanas, una expresión neta de libertad. Es importante conocer que, en la actualidad, existen en nuestro país movimientos y asociaciones que siguen haciendo “quilombo” con éstos temas, de manera real y metafórica. Ellos son: Movimiento Afrocultural, Afroargentino del tronco colonial, Asociación Misibamba, Asociación de amigos de las Islas del Cabo Verde, Agrupación Xangó, Asociación ONRA, Jóvenes argentinos caboverdianos, entre otros. Saber de su existencia es reconocer que, a pesar de nuestras representaciones, tienen una fuerte presencia sostenida con el reclamo de sus derechos.

Conociéndolos, nos re-conocemos

Me pregunto: si están de espaldas en estas pinturas… ¿Es porque ellos nos las dan o nosotros no los vemos? Argentina creció y se desarrolló dándole la espalda a nuestras raíces. Los descendientes de los pueblos originarios que habitaron nuestras tierras, todavía buscan ser reconocidos y los afrodescendientes traídos en barcos negreros siguen reivindicando sus orígenes y denunciando discriminación.

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Hemos transitado como sociedad, por varios momentos históricos, donde intentamos avanzar hacia una perspectiva multicultural “tolerando” al diferente, cuando hoy sabemos que el enfoque intercultural es el que nos permite convivir con otros “respetando” su sola condición: ser humano. Proponernos pensar que no es una cuestión de “colores”, de referenciar la piel, sino de ser respetuosos de nuestras diferencias culturales, es una cuestión de derechos humanos. Hoy se intenta construir nuevos discursos e imágenes cuyas representaciones sociales atiendan a la diversidad cultural, por eso el 12 de Octubre hace tiempo que se denomina “Respeto a la diversidad cultural”. Se planteó que hay en nuestro país 2 millones de afrodescendientes y 2 millones de aborígenes, invitándonos a pensar como la diversidad nos atraviesa como sociedad. Ello nos interpela fuertemente haciéndonos volver a pensar sobre la participación en la historia argentina de estos grupos, de cómo incluso, los afrodescendientes están menos visibilizados que los pueblos originarios, que tienen, por ejemplo, una Ley de Educación Bilingüe (2006) que garantiza el derecho a preservar su cultura, incluyendo lengua y cosmovisión, pero aún no se plantearon, por ejemplo, que en la escuela además de las lenguas inglesas, italianas, francesas y alemanas, se pueda enseñar el portugués, la lengua bantú, por nombrar algunas posibles formas de comunicación próximas con nuestros hermanos brasileros o pueblos originarios del África.

Nuestro país, sigue hoy recibiendo inmigrantes de diferentes nacionalidades y refugiados políticos y ambientales. El 8 de julio es el día de los refugiados y la fundación ACNUR (Agencia de la ONU para los refugiados) plantea que somos el tercer país que recibe abiertamente a los refugiados en el mundo. Es por ello que siempre estuvimos, estamos y estaremos en procesos de enriquecimiento cultural, nunca estático ni armónico, sino atravesado por relaciones de poder político y económico. Las organizaciones no gubernamentales, como movimientos sociales, en el mundo y en nuestro país, nos recuerdan y lo seguirán haciendo, que hay derechos no respetados, hay derechos que merecen ser ampliados, hay derechos que deben ser enseñados a las nuevas generaciones para desenraizar mitos y “mirar” a los ojos a los demás. Por eso el título de éste trabajo, “no sos vos, soy yo”. Deberíamos hacer consiente las ficciones para poder leer la realidad, pues tomando conciencia de los problemas es que podemos comenzar a cambiarlos. Necesitamos salirnos de las fotografías aisladas y construir fotos panorámicas que nos permitan “mirar” gran parte de lo que aconteció y acontece. Si no la tenemos, hay que armarla como un rompecabezas, buscando nuestras raíces como las de un gran árbol genealógico. Los discursos oficiales, desde el Estado, tuvieron eco en nuestras voces porque estudiamos con sus páginas. Si esa fue una construcción social de un momento histórico determinado, hoy pueden cambiar. Si nos re-conocemos y recreamos la cultura, y la vemos como una construcción siempre dinámica y cargada de tensiones siempre hay posibilidades de nuevas miradas y de escuchar otras voces.

Somos los descendientes, los “guardianes” de nuestras culturas, de nuestras lenguas. Concientizar sobre quiénes somos nos permite saber de dónde venimos, conocer nuestras raíces y desenraizar los mitos que nos enseñaron los discursos de otras épocas y nos impiden “mirar” la realidad. Tal vez deberíamos empezar a pensar que somos gracias a quiénes fuimos. Hoy somos pueblos originarios, afrodescendientes, inmigrantes latinoamericanos, europeos, asiáticos... En esa mezcla de costumbres y etnias está la riqueza cultural de nuestro país. Estar orgullosos de nuestras raíces nos permite poner nuestros sentidos socioculturales a “flor de piel” para mirar, decir, escuchar, oler y escribir nuevas historias.

Para darle un cierre a éste escrito, nuevamente voy a invitar a Eduardo Galeano para que nos deje una reflexión, con el ánimo de reivindicar el aporte que siempre realizan los “otros” para poder seguir pensando. En sus palabras:

““En las Américas, la cultura real es hija de varias madres. Nuestra identidad, múltiple, realiza su vitalidad creadora a partir de la fecunda contradicción de las partes que la integran. Pero hemos sido amaestrados para no vernos. El racismo, mutilador, impide que la condición humana resplandezca plenamente con todos sus colores. América sigue enferma de racismo; de norte a sur, sigue ciega de sí. Los latinoamericanos de mi generación hemos sido educados por Hollywood. Los indios eran unos tipos con cara de amargados, emplumados y pintados, mareados de tanto dar

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vueltas alrededor de las diligencias. Del África, sólo supimos lo que nos enseñó el profesor Tarzán, inventado por un novelista que nunca estuvo allí. Las culturas de origen no europeo no son culturas, sino ignorancias, a lo sumo útiles para comprobar la impotencia de las razas inferiores, para atraer turistas y para dar la nota típica en las fiestas de fin de cursos y en las fechas patrias. En la realidad, sin embargo, la raíz indígena o la raíz africana, y en algunos países las dos a la vez, florecen con tanta fuerza como la raíz europea en los jardines de la cultura mestiza. A la vista están sus frutos prodigiosos, en las artes de alto prestigio y también en las artes que el desprecio llama artesanías, en las culturas reducidas a folklore y en las religiones descalificadas como supersticiones. Esas raíces, ignoradas pero no ignorantes, nutren la vida cotidiana de la gente de carne y hueso, aunque muchas veces, la gente no lo sepa o prefiera no enterarse, y ellas están vivas en los lenguajes que cada día revelan lo que somos a través de lo que hablamos y de los que callamos, en nuestras maneras de comer y de cocinar lo que comemos, en las melodías que nos bailan, en los juegos que nos juegan, y en las mil y una ceremonias, secretas o compartidas, que nos ayudan a vivir”. (Patas arriba. Pág. 58 y 59.).

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*Los invito a encontrarnos en una reunión virtual para intercambiar reflexiones a partir de lo que leyeron en este texto.

*Les solicito que dialoguen con sus familias sobre sus ascendencias culturales. *Elaboren una comida típica de sus ancestros, para mostrarla en el “convite” (como lo dicen los brasileros), contando: cómo se llama y qué ingredientes tiene.

Acordaremos en el grupo de whattsapp, el día, hora y plataforma por la cual se realizará el encuentro.

Los que no puedan estar “presentes” no estarán “ausentes” pues me enviarán por mail, un escrito con la actividad, incluyendo fotos o videos.

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Afroestilo:https://afroestilo.com/2014/05/08/heroes-afrodescendientes-argentinos-invisibilizados/

Alderoqui Silvia (Coord.): “Ausentes Presentes. Un siglo de representaciones de indígenas y afrodescendientes en imágenes y textos escolares. 1910-2010”. Universidad de Luján. Museo de la Escuela. CABA.

Argumedo Alcira: “Los silencios y las voces en América Latina”. Ediciones del Pensamiento Nacional. Buenos Aires. 1996.

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sus derechos”. ONU. 2017.

CEPAL:

https://www.cepal.org/es/eventos/lanzamiento-estudio-pueblos-indigenas-america-latina-abya-yala-la-agenda-2030-desarrollo

CONTAR (plataforma):“Argentina también es afro”. https://cont.ar/serie/5161e068-392f-49b0-9980-c11a23c7d881

El País: “El pelo afro como derecho civil en Estados Unidos”. https://elpais.com/internacional/2020-06-26/el-pelo-afro-como-derecho-civil-en-estados-unidos.html#?sma=newsletter_global20200629m

Galeano Eduardo: “Las venas abiertas de América Latina”. Catálogo. Buenos Aires 2003.

:“Espejos. Una historia casi universal”. Siglo XXI Editores. Argentina. 2008

: “Patas arriba. La escuela del mundo al revés”. Catálogo. Buenos Aires 2008.

: “Los hijos de los días”. Siglo XXI Editores. Argentina. 2012

Guardianes de la lengua / Chaná

http://encuentro.gob.ar/programas/serie/9311/9312?temporada=1

Guardianes de la lengua / Yagán

http://encuentro.gob.ar/programas/serie/9311/9313?temporada=1

Guardianes de la lengua / Matapí

http://encuentro.gob.ar/programas/serie/9311/9315?temporada=1#top-video

Guardianes de la lengua / Tapiete

http://encuentro.gob.ar/programas/serie/9311/9358?temporada=1

Guardianes de la lengua / Tehuelche http://encuentro.gob.ar/programas/serie/9311/9374?temporada=1#top-video

Guardianes de la lengua / Uru

http://encuentro.gob.ar/programas/serie/9311/9377?temporada=1

INADI: “Argentina también es Afro”. Ministerio de Justicia y Derechos Humanos.

KleidermacherGisele: “Invisibilización de los Afrodescendientes”.

Klipphan Andrés y Enz, Daniel:“Tierras S.A.Crónicas de un país rematado”. Aguilar. 2006

Maronese Leticia (comp.): “Temas de Patrimonio cultural. Buenos Aires Negro. Identidad y cultura”. Buenos Aires. 2006.

Massutti Mabel: “La negritud en la cultura Argentina y en Paraná”.

Ministerio Argentina: https://www.cultura.gob.ar/dia-internacional-de-los-pueblos-indigenas_6292/

Mitomanías Argentinas: Cáp. 2: “Mitos racistas”.https://www.youtube.com/watch?v=ZLtb6Osp6oU

PerezGuarnieri Augusto: “África en el aula. Una propuesta de educación musical”. Editorial Universidad de La Plata.

Pigna Felipe: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/como-se-borro-historia-argentina-esclavos-afrodescendientes-nid2257568

OEA-2020:El Decenio de personas afrodescendientes.

http://www.oas.org/es/centro_noticias/el-decenio-personas-afrodescendientes.asp

Quijada Mónica: “De mitos nacionales, definiciones cívicas y clasificaciones grupales, los indígenas en la construcción nacional argentina, siglo XIX a XX. 2004

Señal Colombia:“Afrodescendientes que cambiaron el curso de la historia”.

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Asignaturas: Topografía y Obras Viales

Profesores Responsables: IELPO Constanza Correo Electrónico: [email protected]

Curso/Especialidad: 7mo. Construcciones

Tema: Nivelación Geométrica Compuesta Medios de Consultas:

 WhatsApp

 Correo electrónico

 Reunión en la plataforma Zoom, en fecha y horarios a convenir.

Consigna: Nivelación Geométrica Compuesta

Para un camino vecinal perteneciente al departamento Federal se realizó una nivelación compuesta. Esta nivelación será de apoyo para la ejecución de un proyecto de reconstrucción de 650 metros camino. Trabajaremos sobre los 100 metros iniciales del camino.

Con los datos de la nivelación que figuran en la planilla adjunta se pide:

1- Determinar las cotas de la rasante del camino para las progresivas 0, 25 , 50 y 100 2- Determinar las cotas del perfil transversal en las progresivas 0 y 100.

Para realizar la consigna tener en cuenta lo aprendido en los trabajos prácticos anteriores.

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ESQUEMA DE NIVELACION PARA LA RASANTE DEL CAMINO

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Asignatura: Proyecto II

Profesor Responsable: Alejandro Piro Curso/Especialidad: 7mo. Construcciones Correo electrónico: [email protected] Tema: Vivienda multifamiliar entre medianeras Consigna de Trabajo:

Prosiguiendo con el proceso de diseño y a partir de las observaciones realizadas en cada una de las propuestas por ustedes efectuadas, es necesario darle un cierre al trabajo practico para lo cual deberán preparar la documentación en escala 1:50 que constara de la siguiente planimetría:

Planta acotada y amoblada. Planta de techos.

Planta de estructura. Cortes (mínimo 2) Vistas.

Panel síntesis (memoria descriptiva + imágenes) Maqueta física

Teniendo en cuenta que se trabaja sobre la producción de cada uno de ustedes, es imperioso que los alumnos que todavía no presentaron la etapa anterior lo hagan o frente a cualquier inconveniente se comuniquen para tomar conocimiento de su estado de situación y ver la forma de poder continuar con el proceso.

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Asignatura: Proyecto Final

Profesor: Alejandro Piro.

Correo electrónico: [email protected] Curso/Especialidad: 7MO. Construcciones. Tema: Vivienda Unifamiliar

Consigna de Trabajo:

Continuando con el proceso de diseño y a partir de las observaciones realizadas en cada una de las propuestas por ustedes efectuadas, es necesario que envíen los avances realizados, (los que aún no lo hayan hecho), para poder proseguir con el cronograma de tareas.

Teniendo en cuenta que se trabaja sobre la producción de cada uno de ustedes, es imperioso que los alumnos que todavía no presentaron la etapa anterior lo hagan o frente a cualquier inconveniente se comuniquen para tomar conocimiento de su estado de situación y ver la forma de poder continuar con el proceso.

Referencias

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