Facultad de Ciencias Veterinarias
-UNCPBA-
Recría de vaquillonas a corral para servicio
de 15 meses
Mauhourat, Axel; Berisso, Raúl; Alberto García Espil
Diciembre 2018
Recría de vaquillonas a corral para servicio de 15 meses
Tesina de la orientación Producción de Bovinos de Carne, presentada como parte de los requisitos para optar al grado de Veterinario del estudiante: Mauhourat, Axel
Tutor: Médico Veterinario; Berisso, Raúl
Director: Ingeniero Agrónomo; Alberto García Espil
AGRADECIMIENTO
A mis padres por hacer todo lo posible y darme la posibilidad de llevar adelante esta carrera, por darme fuerzas en aquellos momentos que la necesite y apoyarme siempre.
A mi mujer Sofía, que me apoya y acompaña en todo.
A mis hermanas por compartir este tiempo conmigo, por transitar esta etapa muy unidos, guiándome y aconsejándome.
A mí querida abuela Chiquita por ser mi compañera de vida durante toda la carrera.
A mis amigos por estar siempre apoyando y por todos los lindos momentos vividos en esta etapa.
A Alberto por ayudarme con la elaboración de la tesis, por su paciencia y buena predisposición.
DEDICATORIA
RESUMEN
Este trabajo tiene como objetivo analizar la alternativa de recriar y dar servicio de 15 meses a vaquillonas en corral. Se lleva a cabo a través del estudio de caso en producción del establecimiento Vente Veo en San Manuel. Las terneras se destetan y luego de un breve período a campo son recriadas en corrales hasta la confirmación de preñez luego de un servicio a los 15 meses. Posteriormente son liberadas al campo, para continuar con la gestación y su parición correspondiente. Además se realiza una comparación económica con una recría tradicional pastoril, suponiendo que el productor al no tener un campo apto para dicha actividad, tuviera que arrendar la superficie adecuada. A través de la revisión bibliográfica se establecen los objetivos de la recría de vaquillonas, como llegar de manera correcta a un servicio de 15 meses y sus ventajas. A partir del estudio del caso y el análisis de la información recopilada, se analizará las ventajas que se consiguen a través de la intensificación del sistema, realizando una recría de vaquillonas mediante el encierre a corral. Los resultados del análisis comparativo entre los dos sistemas muestran una clara diferencia económica, siendo significativamente mayor los gastos sobre una recría llevada mediante el encierre a corral. Como conclusión del trabajo se observa una gran desventaja económica sobre llevar una recría de vaquillonas a corral, sin embargo brinda grandes ventajas sobre el manejo, el aumento de producción y mayor plasticidad al sistema. Por lo tanto se pueden buscar alternativas para combinar una recría pastoril, mediante encierres en determinados períodos, para obtener los máximos beneficios del encierre en zperiodos determinados.
INDICE
Introducción ... 1
Planteo del problema ... 2
Revisión bibliográfica ... 3
Recría de vaquillonas para reposición ... 3
Servicio de 15 meses... 13
Recría de vaquillonas a corral ... 21
Descripción del caso ... 25
Descripción de la empresa ... 25
Manejo de la recría a corral ... 26
Análisis económico ... 36
Arrendamiento ... 36
Alimentación ... 40
Discusión ... 43
Conclusión ... 45
Bibliografía ... 46
1
INTRODUCCION
La recría de vaquillonas es una de las estrategias más importantes y de las más utilizadas en los sistemas de cría de nuestra región.
Su importancia radica en que es una de las medidas de manejo que permite mantener el rodeo en producción, como también incrementarlo cuando el sistema lo permite.
La recría de estas hembras tiene como objetivo llegar a un peso adecuado y desarrollo reproductivo apto para realizar servicio.
Si bien existen diferentes tiempos de recría de estos animales, se considera que en 15 meses las hembras pueden cumplimentar con los requisitos adecuados y preñarse. Dentro de este contexto, es importante destacar que llevar una recría en 15 meses para dar servicio tiene significativos beneficios que repercuten en el sistema de producción.
Sin embargo, no debe dejar de tenerse en consideración que este proceso está limitado por la alimentación que van a recibir, ya que en esta etapa es donde el animal requiere alimentos de calidad para llevar a cabo un crecimiento adecuado y un desarrollo reproductivo óptimo. Por tal motivo, se debe tener a disposición pasturas de calidad o bien verdeos que nos permitan recriar dichos animales.
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PLANTEO DEL PROBLEMA
El presente trabajo se centra en la recría de vaquillonas a corral, y las posibilidades de su uso para llegar en buenas condiciones al servicio.
Preguntas de investigación:
¿Cuál es la importancia de la recría de vaquillonas para reposición en el sistema de producción?
¿Cuáles son los objetivos de la recría de vaquillonas?
¿Cuáles son los requisitos para llevar una correcta recría de vaquillonas?
¿Qué beneficios recibe el sistema realizando servicio de 15 meses?
¿Se puede llevar a cabo una recría de vaquillonas para reposición con servicio de 15 meses, mediante el encierre a corral de las mismas?
¿Cómo se debe llevar a cabo dicho encierre de vaquillonas?
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REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA
Recría de vaquillonas para reposición
Entre la cría y la invernada existe una etapa en la vida de los bovinos de difícil determinación que se denomina: recría.
Dichas etapas se distinguen por el cambio de peso, por el tipo y proporción de tejidos que se desarrollan y por el cambio del metabolismo (Oscar Ferrari 2011). Si bien existe coincidencia cuando se inicia esta etapa, que es en el destete o después de él, existen diferencias cuando se termina.
Según el Ing. Agr. Roberto Rubio, el objetivo de esta categoría de animales es obtener un animal apto para reproducir. La necesidad de esta categoría se plantea, por un lado, para mantener el rodeo de vacas en producción, como también incrementarlo. Además, se busca tener animales aptos y duraderos, como también disminuir el costo de producción.
El periodo desde que nace la ternera hasta que comienza su vida reproductiva está sometido a diversos factores que van a influir en el momento en que ésta entre en pubertad.
Tal como afirma el Ing. Agr. Oscar Ferrari, en los sistemas donde se realizan vientres para reposición, la recría comprende el periodo que va desde el destete hasta que las mismas están en condiciones de ser entoradas. La pubertad se considera como fin de la recría.
Algunos de los factores que influirán en la aparición y mantenimiento de ciclos estrales en la vida de la vaquillona son: la estación de nacimiento, la tasa de ganancia pre-destete y peso al destete, la tasa de ganancia pos-destete y la distribución de estas ganancias en ese periodo y la raza, dentro de ésta el biotipo, aspectos climáticos y ambientales. (Graciela Quintans et al., 2008).
El hecho de recriar animales en forma más eficiente determina claramente una reducción en la edad del entore, y por lo tanto un aumento en la eficiencia global del sistema a nivel productivo, así como también el resultado económico.
Los diferentes órganos y tejidos del vacuno tienen un orden y velocidad definido que varía con la edad, no crecen en simultáneo.
Si hay suficiente cantidad de nutrientes, todas las partes serán abastecidas adecuadamente y de esta manera el animal expresará su potencial genético. Si la alimentación es restringida, primero dejará de crecer el tejido graso, luego el muscular y hasta el tejido óseo se verá afectado.
4 la frecuencia de secreción de gonadotropinas (particularmente LH) y la ausencia de estimulación ovárica (Imakawa et al., 1986, Wiltbank et al., 2002).
Fisiológicamente la recría constituye la etapa de crecimiento más eficiente para convertir alimento en músculo y hueso, siendo de gran importancia brindar una alimentación adecuada en dicha etapa, en la que el crecimiento muscular es constante y el uso de los nutrientes muy eficiente.
Las restricciones en cantidad y calidad de alimento hacen que se prolongue la edad al primer servicio y consecuentemente paran más tarde y con una baja condición corporal. (Bouissou y Gens, 1997)
Según el Dr. Rodolfo Peralta la recría de vaquillonas a menudo compone una categoría olvidada, tanto por el manejo asignado, como por la importancia que le brinda el productor.
La recría de vaquillonas es una inversión que no genera retorno hasta después de un parto o una venta. Es frecuente que se le preste atención en los primeros meses de vida de la ternera, y luego quede relegada en su alimentación y manejo sanitario, recuperando la atención nuevamente cuando se decide el ingreso a servicio de una nueva tanda de vaquillonas ya recriadas (Pieroni, 2014).
Al destetar las terneras hembras (7-8 meses como promedio) es conveniente realizar la primera selección de las futuras vaquillonas de reemplazo. Así, se podrán descartar aquellas terneras "cola de parición" que se encuentren en peor estado y aquellas en que se pueda presumir que nunca llegarán a ser vientres fértiles. La presión de selección está determinada en parte por el número de vaquillonas que se necesitarán como reemplazo (tasa de reposición) y éste a su vez lo determina la cantidad de vacas de vientre que se descartan del rodeo por problemas sanitarios, reproductivos y de baja producción (tasa de refugo).
La tasa de reposición ronda entre 20-25% del total de vientres, de esta manera al cabo de 4 o 5 años se tendrá el rodeo renovado.
Una vez formado el lote de hembras jóvenes, futuras madres, se les debe asegurar un óptimo manejo nutricional y sanitario. Sirve para llegar de manera correcta al primer servicio, y para asegurar dichos factores hasta el parto. De este modo no se ven afectados los índices productivos al segundo servicio del animal.
5 Uno de los factores que contribuye a la sustentabilidad del sistema productivo es el inicio temprano de la pubertad. En los bovinos, la raza, la nutrición y la edad afectan en gran medida su inicio. Una gran ingestión de alimentos energéticos permite el inicio más temprano de la pubertad; el tamaño y la edad del animal son factores preponderantes para determinar el inicio de ésta (Swenson y Reece, 1999).
Una hembra es púber cuando un folículo ovárico se ha desarrollado lo suficientemente como para ser ovulado, formar un cuerpo lúteo activo e iniciar así ciclos estrales regulares. La primer ovulación genera un cuerpo lúteo inmaduro que hace que el primer ciclo estral sea irregular (duración de 8 días) (Evans et al., 1994).
La edad a la que inician ciclos estrales regulares está vinculada con ganancias de peso vivo desde el nacimiento hasta la pubertad. Sejrsen y Purup (1997) evaluaron el efecto de la ganancia de peso diaria sobre la edad y el peso a la pubertad, determinando que a medida que aumenta la ganancia de peso de 0,450 a 0,850 kg/día, el promedio de edad al primer celo disminuye de 16,6 a 8,4 meses.
Las vaquillonas que alcanzan la pubertad a los 12-13 meses de edad tendrían una alta probabilidad de preñarse durante el primer período de servicios y por lo tanto, de parir tempranamente (Moran et al., 1989).
Penno y MacDonald (1996) evaluaron el peso corporal óptimo de las vaquillonas en función al peso de adultas, estableciendo que para los 6, 15 (servicio) y 24 (parto) meses de edad deberían pesar 30, 60 y 90% del peso vivo adulto.
Por dicho motivo, es necesario hacer una proyección de la tasa diaria de crecimiento para alcanzar la pubertad en el momento adecuado.
Este período es el más crítico del proceso, pues la vida reproductiva de las hembras depende del manejo que reciban. (Auzmendi y Udaquiola 2002).
Para que la etapa de recría se lleve a cabo con éxito, deben cumplirse varios aspectos fundamentales: nutrición, sanidad, condición corporal, frame corporal, área pélvica, grado de desarrollo reproductivo, post parto y selección genética.
Nutrición:
6 Hay que lograr una alimentación óptima teniendo en cuenta que la subalimentación y la sobrealimentación traen efectos perjudiciales. Para lograr un buen ritmo de engorde debe haber una tasa de ganancia diaria de entre 0,500 y 0,700 kg. (Casaro, G. y Mihura, H., 1999).
La pérdida de terneros entre el parto y el destete puede ser mayor en los grupos de parición de vaquillonas más jóvenes. En general es por la mayor frecuencia de dificultades de parto en esta categoría respecto de las vaquillonas que paren por primera vez a mayor edad (Berger, 1992; Laster, 1993; Long, 1974. Citados por Burges, J. C., 1994).
Sanidad:
La importancia de realizar una reposición de vaquillonas sanas, desde lo preventivo resulta un concepto básico para la planificación del manejo sanitario durante la recría. Las enfermedades respiratorias y digestivas ocupan el 70 % de la etiopatogenia en la sanidad de terneros.
Varios microorganismos están comprometidos, generalmente asociados, y producen cuadros a nivel del aparato respiratorio alto y bajo que afecta principalmente a terneras menores de 12 meses de edad.
Durante la recría las enfermedades clostridiales, las parasitosis, neumonías, entre otras, requieren planificación preventiva sanitaria, en ocasiones, específica para cada rodeo. (Glauber, 2007).
La importancia de un buen manejo sanitario en la recría recae principalmente en poder lograr la mayor cantidad de terneras aptas para entrar a servicio como plantel de reposición. La recría es el período de mayor vulnerabilidad a los parásitos del bovino y es esta una de las enfermedades de mayor importancia. Caso contrario, es en la recría de las terneras que consumen volúmenes crecientes de forraje que en muchos casos están altamente infestados con larvas de parásitos gastrointestinales, por lo cual los animales no logran las ganancias de peso esperadas, más allá de que el nivel alimenticio sea de la mejor calidad y cantidad (Berra, 1998).
La mortalidad producida por la parasitosis es lo más importante pero lo menos frecuente, no supera el 3%. Las muertes se producen bajo el efecto de infestaciones mixtas (Ostertagia, Cooperia y Trichostrongylus) durante el primer año de vida del animal. Las muertes por desinhibición de Ostertagia e infestaciones posteriores que se dan en verano y otoño pueden ocurrir en animales de hasta 18 meses. Uno de los principales efectos de las parasitosis en las recrías recae en la depresión del consumo por parte de los animales (18-25%).
7 una menor tasa de utilización energética. Los nemátodes producen el efecto negativo sobre el consumo, el metabolismo proteico y energético y sobre el balance hídrico de las terneras en esta etapa de su crecimiento. Se producen cambios irreversibles que impiden las ganancias de peso adecuadas para cada etapa de recría, disminuyendo el grado de desarrollo necesario para alcanzar el estado óptimo para entrar a servicio (Suárez, 2005).
La mayor incidencia en problemas respiratorios son: IBR rinotraqueitis infecciosa bovina, DVB diarrea viral bovina, Virus Sincitial Respiratorio, Parainfluenza 3. Como bacterias se encuentran: Pasteurella, Histophilus. El cuadro se agrava cuando hay una invasión bacteriana secundaria, pudiendo llegar a producir la muerte del animal/es afectado/s (Boffa, 2011).
Se deben administrar las vacunas obligatorias (Brucelosis, Carbunclo, Aftosa) y llevar a cabo un plan sanitario completo para combatir las enfermedades que han sido diagnosticadas en el establecimiento y/o en la zona (mancha, queratoconjuntivitis, etc. [Berra, 2008]).
Condición corporal:
Para lograr la pubertad (comienzo de la actividad reproductiva), las vaquillonas deberían alcanzar un peso pre servicio del 60% del peso adulto de las vacas de establecimiento. Es de vital importancia una correcta nutrición para que la vaquillona exprese el potencial genético de todos los parámetros a medir. Hay que lograr una alimentación óptima ya que tanto la subalimentación como la sobrealimentación traen efectos perjudiciales.
La condición corporal y el nivel nutritivo durante la gestación de las vacas primíparas es un punto importante a tener en cuenta, ya que ninguno de los dos extremos es positivo para la gestación y el proceso del parto. En condiciones de sobre alimentación se produce engrasamiento del conducto obstétrico, conduce a la hipotonía y atonía uterina y, eventualmente, a fetos demasiado grandes; esto genera un mayor riesgo de padecer distocias. A esto se le agrega el aumento de los trastornos puerperales en vacas demasiado gordas (Ebert, J., 1990).
En condiciones de subalimentación se produce un insuficiente desarrollo corporal con consecuencias negativas al parto. A su vez, los déficit de energía en la etapa peripartal, son frecuentemente condicionantes de trastornos puerperales y metabólicos que se traducen en una involución uterina inadecuada y en una reiniciación retardada del ciclo estral. Las alteraciones del puerperio también inciden de manera negativa en la reiniciación de la actividad ovárica postparto (Ebert, J., 1990).
8 Frame Score:
El Frame Score (FS) es una escala que fue creada con el fin de predecir el tamaño que tendrá un animal de edad temprana al alcanzar su adultez, siempre y cuando el crecimiento sea normal y constante. Esta escala va del 1 al 9 teniendo en cuenta dos variables, la altura del animal desde el piso hasta el anca (alzada) y su edad.
Un momento ideal para medir el FS es la revisación pre servicio de las vaquillonas. Previo a la medición se fijarán cuáles van a ser los frame score deseables para la explotación. (Casaro y Mihura 1999).
Área Pélvica:
Una herramienta para reducir los problemas de partos (distocias) en las vaquillonas pre servicio es la medición del Área Pélvica (AP). Sin embargo, no se lograron reducir las distocias sino que aumentaron los problemas e incrementaron el tamaño adulto.
La medida de AP está correlacionada positivamente con el peso al nacimiento y el tamaño adulto de las vacas. Está demostrado que la selección de vaquillonas basada únicamente en AP no reduce la incidencia de distocias. (Casaro y Mihura 1999).
Existen dos factores fundamentales que generan dificultades al parto: AP y tamaño del ternero. Es así que un ternero de bajo peso al nacer no es garantía absoluta de que vaya a nacer sin dificultades, al igual que un gran AP no garantiza en absoluto ningún tipo de problema.
El área pélvica está estrechamente relacionada con el grado de desarrollo y crecimiento de la vaquillona pos-destete. Fleck y col. (1992, citado por Burges, J. C., 1994).
Según lo dicho por Munar, C. J., 2003, para calcular el AP se toman las medidas del ancho (distancia mayor entre las caras internas de los íleones) y alto de la pelvis (distancia entre la sínfisis púbica y la superficie ventral del sacro), y con ellas se determinan los cm2. Aunque el área pélvica es el rasgo materno más importante asociado con la distocia, ésta justifica sólo el 5% de las causas medibles de distocia.
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Tabla 1. Medidas de Área Pélvica utilizadas comúnmente en rodeos del Sudeste de la Provincia de Buenos Aires cuyo Frame Score promedio es de 3-4.
En la tabla anterior se pueden observar las distintas categorías que se forman a partir de la medición del área pélvica. Aquellas vaquillonas con área pélvica menor a 120cm cuadrados serán rechazo, aquellas que tengan un área pélvica entre 120 y 140cm cuadrados se denominan como lote de área pélvica chica, destinadas a un toro de bajos peso al nacer (menos de 30 kg). Las vaquillonas con más de 140 cm cuadrados de área pélvica serán parte del lote de área pélvica grande destinado a un toro que de peso al nacer entre 30-32 Kg.
Grado de desarrollo reproductivo (GDR):
Una herramienta que permite mejorar la fertilidad del rodeo es predecir el futuro reproductivo de la vaquillona. Entrando al servicio habiendo ciclado al menos tres veces, presentan tasas de concepción superiores a las que han ciclado sólo una vez previo al servicio. Aquellas que se preñan primero, paren primero, dan un ternero más pesado y tienden a ser cabeza de parición el resto de su vida productiva (Casaro y Mihura 1999).
El “Grado de Desarrollo Reproductivo” (GDR) es una escala desarrollada en EE.UU para medir la fertilidad en las vaquillonas. Se ha adaptado para facilitar la medición y para hacer más sencilla su interpretación
Tabla 2. Escala de Grado de Desarrollo Reproductivo. (Casaro y Mihura 1999)
Como se observa en la tabla anterior las vaquillonas de grado 1 son rechazadas por tener órganos reproductivos inmaduros.
Area Pelvica Destino Peso al nacer predicho del toro
<120 cm2 Rechazo …
120 a 140 cm2 Lote AP chica <30 Kg >140 cm2 Lote AP grande 30-32 Kg
Mihura H. y Casaro G. 1999
GDR Cuernos Uterinos
1 Inmaduro.< 5mm de diametro. Sin tono 2 5-10mm dediametro. Con tono moderado. 3 10-15mm de diametro. Muy buen tono y firme. 4 >20 mm de diametro. Muy buen tono y firme.
Ovarios
<10mm de largo y ancho. Completamente liso 15mm de largo y 10 mm de ancho. Liso
10 Las de grado 2, tienen órganos reproductivos con un mejor desarrollo, pero aún no se encuentran ciclando, en 60 días ciclarán.
Las de grado 3 tienen un grado de desarrollo de los órganos que hacen que el animal está cerca de la pubertad, pero todavía no ciclaron.
Las de grado 4 son aquellas que sus órganos reproductivos están aptos para ciclar, basándose en la presencia del cuerpo lúteo, como el tono y desarrollo de cuernos y cuerpo del útero.
Las vaquillonas de parición cabeza tienden a mantener esta condición en los partos sucesivos y acumulan una mayor producción durante su vida útil. (Lesmeister et al. 1973). El correcto manejo debería asegurar al menos el 90% del peso adulto de las vaquillonas al momento del parto. Si bien podemos lograr ganancias diarias similares para ambos períodos (recría y gestación), los requerimientos no son iguales, ya que en esta segunda etapa los animales deben continuar con su crecimiento, llevar la preñez, luego criar un ternero y por último si todo esto se cumple debidamente volver a quedar preñada. Esto se dificulta ya que el último tercio de la gestación es el momento en que el feto tiene su mayor desarrollo y transcurre durante el invierno, con menor disponibilidad forrajera.
Post Parto:
Las vaquillonas al no haber finalizado su crecimiento utilizan gran parte de la energía ingerida en su mantenimiento, luego en amamantar el ternero al pie, completar su crecimiento y por último restablecer la actividad reproductiva que permita una nueva gestación. (Burges 1994)
Un punto primordial a tener en cuenta es el control del pastoreo. Para que la restricción nutricional sea efectivamente moderada la oferta debe ser constante, lo que implica que no haya restricciones momentáneas. (Burges 2003, a)
El balance energético negativo y pérdida de CC ponen en peligro una buena performance reproductiva durante el servicio venidero. (Burges 1994).
Genética:
Además de seleccionar animales precoces se deberá reponer con vientres provenientes de selecciones de genética superior. Dichas hembras constituyen los cimientos del capital productivo de las empresas criadoras, de ellas depende el número y calidad de los terneros destetados por rodeo. (Prando 2013).
11 Cuando se eligen toros con un bagaje genético que genere una progenie femenina de calidad, los máximos beneficios se notarán recién a los 10 años de aquella decisión. Esto obedece, a la acumulación de sucesivas camadas de hijas y a que las mismas habrán alcanzado el máximo de su potencial productivo (expresado básicamente como kg. de ternero destetado) (Prando 2013).
Por lo tanto, la forma más correcta para seleccionar las vaquillonas de reposición es utilizar un conjunto de parámetros de fácil medición y de gran impacto en la producción. Este conjunto de peso corporal, Frame Score, Grado de Desarrollo Reproductivo y área pélvica están asociados entre sí, fuertemente influenciados según el grado de desarrollo reproductivo.
Épocas de servicio
La época de servicio debe ajustarse según la disponibilidad de alimentos (producción de pasto, manejo de reservas, etc.) tanto durante el servicio como durante la correspondiente parición y según los requerimientos de las vaquillonas en cada una de sus etapas reproductivas.
La época de entore en planteos pastoriles es una decisión de manejo muy importante que debe tomar un criador. Define características del sistema de producción y la productividad del rodeo de cría. Para ello, es fundamental tener en cuenta en qué forma varían los requerimientos nutricionales en función del estado fisiológico de los vientres y cuál es la variación estacional en la producción y calidad del forraje (Holgado, F., 2001).
Los productores tienen conocimiento que la categoría más difícil de preñar es la vaca de segundo servicio. Aquella que se encuentra criando su primer ternero, aún se encuentra en crecimiento (especialmente cuando el primer servicio fue a los 15 meses), lo cual eleva sus requerimientos. Cualquier causa que provoque que los mismos no sean cubiertos adecuadamente, afecta el desempeño reproductivo (Holgado, F., 2001). “Se asegura que si se alimenta convenientemente a la vaquillona de primer servicio durante la gestación y primera lactancia, esta responderá con un alto porcentaje de preñez en el segundo servicio” (Carrillo, J., 1987).
En rodeos de cría el servicio de las vaquillonas puede llevarse a cabo en invierno y primavera:
12 brinda varios meses de descanso sexual posparto y a su vez, le permite el destete de sus crías, previo al servicio.
Primavera: se lleva a cabo junto con el resto del rodeo y comprende octubre, noviembre y diciembre. Como alternativa suele adelantarse en un mes (septiembre, octubre y noviembre), a fin de que una vez que esas vaquillonas parieron descansen durante un mes más antes de recibir su segundo servicio. (Dr. Rodolfo Peralta. 1983).
La exigencia en cuanto a la duración de los servicios se corresponde con las exigencias de fertilidad en las vaquillonas. Dado que las vaquillonas no están "criando un ternero", sus funciones se limitan a crecer y preñarse. La selección por fertilidad debe ser estricta y sin contemplaciones. (Dr. Rodolfo Peralta. 1983).
Edad del primer servicio
El momento en que se decide dar servicio por primera vez a las vaquillonas es de suma importancia. A menor edad, menor es el tiempo improductivo de dichos vientres. De todos modos también es cierto que los riesgos de fracasos aumentan debido a que la gestación, el parto y la lactancia de las madres primíparas ocurrirán en un animal que debe completar su crecimiento (Berger et. al. 2003).
Es muy importante determinar la edad al primer parto según la disponibilidad de forraje para alcanzar el desarrollo y la condición corporal óptima de 6 (escala de 1 a 9) de las vaquillonas antes del servicio (mínimo 60% del peso adulto) y favorecer el manejo nutricional de las vaquillonas preñadas para que alcancen al menos el 90% peso adulto y dicha condición corporal en el momento del parto. Estos son factores indispensables a tener en cuenta (Munar, C. J., 2003).
En los rodeos, el servicio estacionado, está vinculado con la época cuando se lo realiza.
Servicio a los 19-22 meses: Coincide generalmente con el servicio de invierno. Los porcentajes de preñez son buenos en la medida que no se descuide la nutrición de las vaquillonas. Sin embargo es cómo manejar "otro rodeo" totalmente por separado (servicio, parición, destete, sanidad, requerimientos nutricionales)
Servicio a los 17-20 meses: las vaquillonas nacidas en otoño, reciben el servicio en la primavera siguiente. Coincide con el servicio de los rodeos de primavera.
13 "ciclando" (con actividad sexual). (Dr. Rodolfo Peralta. 1983. Dinámica Rural, Bs.As., 179:92-94).
Servicio de 15 meses
Cuando se dispone de recursos forrajeros mejorados (ya sea un verdeo de invierno o una pastura implantada de buena calidad), que permitan a las terneras de reposición lograr una ganancia de peso sostenida desde el destete hasta la temporada de entore del rodeo, es posible entorarlas con alrededor de 15 meses de edad en la misma época que el rodeo de vacas adultas. (Burges, J. C., 2008).
Dicho servicio se caracteriza por llevarse a cabo en la misma época que el resto del rodeo pero con la salvedad de que es más beneficioso manejar al lote de vaquillonas de manera separada del rodeo de vacas generales. Esto se debe a las diferencias en los requerimientos nutricionales y a la importancia de dar servicio con toros de probada facilidad de parto a diferencia del rodeo de vacas adultas.
A su vez, se puede anticipar 15-20 días al servicio del rodeo general. Ya que este tiene las siguientes ventajas:
La parición ocurre en forma anticipada y se posibilita una mayor atención en los partos.
Permite un mayor intervalo desde el primer parto hasta el inicio del segundo servicio (mayor tiempo de recuperación) (Ferrari 2012).
Dar servicio a vaquillonas de 15 y 16 meses de edad es una práctica que se realiza con frecuencia ya que la vaquillona gana un año en su vida útil con todos los beneficios que ello representa y que se pueden resumir en una mayor eficiencia de producción. Cuando el ritmo de ganancia de peso es lento, en la etapa de recría y las vaquillonas llegan al servicio con peso inferior al mínimo indicado los resultados no concuerdan con los esperables.
Luego hay que considerar el stress del parto, al que se agregan los requerimientos de la lactancia que se inicia, los propios de mantenimiento y los del crecimiento corporal, pues en este esquema el primer parto ocurre entre los 24 y 25 meses de edad.
14 Cuanto más corto sea este intervalo (Parto/primer celo), más oportunidades tendrá el vientre para quedar gestante (considerando una fertilidad de los celos de 0,6 a 0,7) dentro del período de servicio.
Cuanto más vacas queden preñadas en el primer mes de servicio, aumentarán los kg de ternero destetados por vaca entorada ya que habrá un mayor número de terneros cabeza de parición. Se ha determinado que por cada día de atraso en la concepción se pierden 0,800 kg de ternero por vaca (Schiersmann, G., 1985).
El problema no se resuelve sencillamente obteniendo un desarrollo adecuado al primer entore y logrando un buen índice de preñez. Lo más difícil, y también riesgoso, lo conforman las etapas posteriores tales como el mantenimiento de un buen nivel nutritivo posterior, los problemas al parto y la reiniciación de la actividad sexual posparto de ese vientre (Rovira, J. 1974).
Existe un impacto económico y productivo dentro del establecimiento con el entore de 15 meses. Se eliminan las categorías improductivas y aumenta el número de terneros nacidos a lo largo de la vida reproductiva de la vaca (Lesmeister et al. 1973; Soares de Lima and Montossi 2012).
Este servicio genera un número extra de terneros producidos, siempre y cuando se obtenga alta supervivencia de terneros posparto, y se logre un buen porcentaje de preñez al servicio. (Witt, A. 1991).
También es relevante destacar que si las terneras tuvieron una mejor evolución de peso durante el período al pie de la madre y post-destete, previo al inicio de la recría, mayor será la condición corporal, el desarrollo. Por ende, se tendrá mayor probabilidad de manifestar celo a los 15 meses de edad (Burges, J. C. 2008).
Tabla 3. Desarrollo genital y corporal, según la ganancia de peso diaria. Sebastián López Valiente
15 En la tabla anterior se demuestra como las diferentes ganancias de pesos permiten alcanzar el umbral del peso adulto deseado. Se necesita una ganancia de peso superior o igual a los 500 g por día para llegar al 60% del peso adulto y de esta manera entorar la vaquillona, coincidiendo con el desarrollo reproductivo adecuado.
Una buena estrategia para aumentar el rodeo de un establecimiento y de manera significativa la eficiencia reproductiva y productiva es el servicio o entore precoz de vaquillonas realizado a los 15 meses de edad.
Se busca lograr un ternero más en la vida útil de la vaca, el cual puede estimarse en 6-7 años, es decir, entre un 14 a 17% más de eficiencia reproductiva/vientre. Si bien existen rodeos de cría en los que se usa el servicio de 15 meses, para lograr buenos índices reproductivos, se requiere de pasturas cultivadas, anuales o perennes y un estricto manejo nutricional y sanitario. Esta es una condición imprescindible para lograr altos niveles de preñez, parición y destete desde el primer servicio en adelante. Según investigaciones, luego de lograda la preñez, el pastizal natural puede utilizarse en el resto de la vida productiva de la vaca, sin detrimento de la eficiencia reproductiva (Hidalgo et al 2006; Hidalgo y Cauhépé, 2009).
La recría de la ternera, desde el destete hasta llegar al peso umbral, 60% del peso vivo adulto, (Otero et al 1997) requiere de pasturas cultivadas anuales o perennes (o incluso de promociones de raigrás) de alta calidad nutricional, control sanitario estricto y manejo independiente del rodeo general.
Antes de la fecha de inicio del servicio, la vaquillona debe tener un peso y desarrollo que le permita haber tenido de uno a tres celos (Short y Bellows, 1971; Byerley, 1987; Patterson et al, 2000). Por el contrario, sí tiene el primer celo al comienzo del servicio, la fertilidad es un 21% menor que aquellas que lo inician luego del tercer celo (Patterson et al 1992).
Varios autores (Fleck et al, 1980; Clanton et al, 1983; Funston y Grings et al, 2007), encontraron que la meta del 60% del peso adulto para vaquillonas, se puede alcanzar con diversas estrategias de alimentación sin consecuencias en la reproducción: bajas ganancias de peso pos destete y altas ganancias previas al servicio o manteniendo una ganancia de peso suficiente desde destete a servicio.
Si el peso adulto de la vaca es de 420 kg, el peso de la vaquillona al servicio debe ser, por lo menos, de 250 kg. Sin embargo, en pastizales de mala calidad, con un peso umbral de 60% del peso adulto puede ocurrir baja preñez en el segundo servicio dado que la calidad forrajera invernal de esos pastizales no alcanza a cubrir los requerimientos proteicos de la lactancia y el crecimiento.
16 relativamente bajo, es posible que se obtenga la ganancia diaria necesaria para llegar y superar al peso umbral para hacer el entore precoz.
Se ha demostrado (Spitzer et al, 1995) que la condición corporal (CC) al parto de vacas primíparas fue el factor más importante en determinar el menor intervalo parto-celo y la mayor preñez.
Hidalgo et al (1998) y Rodríguez y Jacobo (2012) mostraron que el pastizal crece durante todo el año, pero el mayor crecimiento ocurre en primavera-verano. La calidad nutricional durante el invierno es baja para criar una ternera desde destete al peso de entore (Hidalgo y Cauhépé, 1991). Sin embargo, una vez preñada y con consumos de materia seca del 2-2,75% del peso vivo, el pastizal satisface los requerimientos energéticos y proteicos (Hidalgo y Cauhépé, 2009).
De todos modos, es de vital importancia tener en cuenta que según el campo puede variar la calidad de sus pastizales o de la carga animal que usan. Es por esto, que quienes opten por llevar las vaquillonas preñadas a campo natural, se deben controlar la evolución de la condición corporal con una frecuencia mensual.
Tabla 4. Alimentación pos destete, peso y edad a la pubertad (modificado de Short y Bellows, 1971).
En el caso de la Pampa Inundable, es muy baja la posibilidad de llegar sobre pastizales al peso umbral, ya comentado. Quizás, si se logra mayor peso al destete, se eligen las terneras más pesadas y se alimentan durante la lactancia para tener mejor desarrollo al destete (creep feeding, por ejemplo). De esta manera, se puede llegar al peso umbral sobre pastizales de buena calidad y disponibilidad.
Por lo tanto realizar una recría de terneras para servicio de 15 meses sobre pastizales es muy difícil, tanto para llegar a un correcto porcentaje de preñez al primer servicio como al segundo, ya que el animal todavía se encuentra creciendo.
Se ha demostrado que el factor más importante en determinar el menor intervalo parto-celo y la mayor preñez (Spitzer et al, 1995) es la condición corporal (CC) al parto de vacas primíparas
Esta meta es posible con pasturas cultivadas en comunidades de loma ya que no hay datos de la posibilidad de alcanzarla sobre pastizales. La CC al Nivel alimenticio ADPV(kg cab-1 día-1) Edad a la pubertad (meses) Peso a la Pubertad Kg
Bajo 0,23 14,4 238
Medio 0,45 13,7 248
17 parto entre 4-6 no tiene efecto sobre la facilidad de parto ni sobre el peso al destete. Sin embargo, lo que sí aumenta es el estro a los 40-60 días post parto.
La fertilidad en los vacunos tiene baja heredabilidad por ser un carácter controlado por poligenes cuya expresión está muy influenciada por el ambiente (interacción genotipo x ambiente). En consecuencia, el ambiente tiene mayor efecto en los índices de preñez y/o de destete que el genotipo. La principal causa de baja preñez en vaquillonas de servicio precoz y en las vacas en general, es la baja CC por subnutrición.
Ventajas del servicio a 15 meses
a. Costos de Mantenimiento durante la Cría.
Se considera una ventaja a analizar la disminución en los costos de mantenimiento por adelantar el entore. Disminuir el tiempo desde el destete al entore, tiene como consecuencia una disminución en el gasto total de mantenimiento.
El aumento de las demandas diarias de las vaquillonas, trae consigo un mejoramiento en la eficiencia del sistema de producción.
Tabla 5. (Ing. Agr. Roberto Rubio. FCV – UNCPBA. Tandil.)
En la tabla se observa como aumenta el costo de mantenimiento a medida que aumenta el porcentaje del peso adulto al momento del parto. A su vez, aumenta a medida que el entore se realiza a mayor edad.
Disminuir el entore de 22 a 15 meses obliga un cambio de manejo desde el destete hasta el primer entore
18 b. Aumento en la Producción de Carne.
Cuando se disminuye la edad de entore dicho aspecto se debe analizar. Esto se determina por disminuir el tiempo de la categoría improductiva en el sistema, que lleva un gasto energético considerable.
Tabla 6. (Ing. Agr. Roberto Rubio. FCV – UNCPBA. Tandil.)
En la tabla anterior se muestra el mejoramiento de la eficiencia de producción en kilos de carne por Mcal de EM.
Si se pasa de 22 meses a un entore de 15 meses se mejora la eficiencia en un 2-3% considerando la reposición del 20%. La diferencia se amplía a medida que aumenta la tasa de reposición. Sin embargo el mejoramiento en la eficiencia se mide mejor en la producción de kilos de carne por hectárea.
Disminuir el peso de entore genera modificaciones en las necesidades de alimento y el peso de las terneras destetadas.
Tabla 7. (Ing. Agr. Roberto Rubio. FCV – UNCPBA. Tandil.)
Se observa en la tabla el aumento en la producción de carne por hectárea al disminuir la edad del entore. Se mejora en un 2% llevando el entore de 24 meses a 15 meses.
19 servicio convencional de 27 meses, se logra uno más en la “misma vida útil”. Por otra parte permite disminuir el porcentaje de reposición anual al aumentar el largo de vida útil del vientre (Carrillo, J., 1997).
Este servicio genera un número extra de terneros producidos, siempre que se obtenga alta supervivencia de terneros posparto, y se logre un buen porcentaje de preñez al servicio. (Witt, A. 1991).
El objetivo perseguido del entore a los 15 meses es reducir el período improductivo de cierta cantidad de hembras en el establecimiento y por ende, incrementar el número de terneros destetados (Ferrari 2012)
Desventajas del servicio de 15 meses
Como se detalló anteriormente, la disminución de la edad del primer entore trae aparejado un cambio en el manejo de los animales y en la alimentación.
a. Cambio de Peso.
Se requiere un cambio en la calidad de la dieta para obtener los pesos adecuados al servicio, como al momento del parto.
El peso al destete es de vital importancia, o bien la diferencia de peso entre el destete y el servicio. A medida que disminuye el peso al destete más grande es esta diferencia, por lo tanto se verá aumentada la tasa de ganancia diaria.
Tabla 8. Cambio de Peso diario necesario para diferentes edades al destete y diferentes plazos al primer servicio. Peso al destete 160 Kg. (Ing. Agr. Roberto Rubio. FCV – UNCPBA. Tandil.)
En la tabla se puede observar que para un peso de destete de 160 Kg, destetando a los 8 meses, la tasa de ganancia diaria para un entore de 15 meses, es de 0,473 Kg. Mientras que para un entore de 22 meses es de 0,255 Kg.
0,414 15 18 21 24 27 15/24
4 0,301 0,195 0,195 0,166 0,144 45%
5 0,331 0,207 0,0207 0,174 0,151 47%
6 0,368 0,221 0,221 0,184 0,158 50%
7 0,414 0,237 0,237 0,195 0,166 53%
8 0,473 0,331 0,255 0,207 0,174 56%
4--8 -57% -40% -31% -25% -21%
MESES DE ENTORE
20 b. Calidad de la dieta.
Un aumento en la tasa de ganancia diaria que permita a las vaquillonas llegar al entore con un peso adecuado, hace que la dieta ofrecida cambie en calidad.
Tabla 9. (Ing. Agr. Roberto Rubio. FCV – UNCPBA. Tandil.)
En la tabla anterior se observa el porcentaje mínimo de digestibilidad de la dieta necesaria para llegar al entore. Si la ternera se desteta con 8 meses y 160 kilos, para llegar a un entore de 15 meses la dieta tiene que tener una digestibilidad de 77,5%. Mientras que para un entore de 27 meses la digestibilidad de la dieta tiene que ser de 66,3%.
Para obtener una digestibilidad que permita llegar al entore de 15 meses, se tiene que pensar en alguna promoción, verdeos, pasturas. Raramente se alcancen en los campos naturales.
c. Requerimientos Proteicos.
El requerimiento proteico es un factor dietario muy importante en la recría de vaquillonas.
Tabla 10. (Ing. Agr. Roberto Rubio. FCV – UNCPBA. Tandil.)
21 que tener en cuenta que no todos los recursos forrajeros aseguran ese porcentaje de proteína necesario o bien no lo mantienen en todo su estado vegetativo.
Recría de vaquillonas a corral
Ya establecidos los objetivos de una correcta recría, el planteo centra su atención en la manera de llevarla a cabo.
La manera tradicional anteriormente detallada es a través de una alimentación pastoril. Los nuevos enfoques van hacia una recría de vaquillonas suplementando su alimentación y hasta encerrándolas en corrales para llevar a cabo dicho proceso.
Tal como manifestó el Ing. Agr. Oscar Ferrari la técnica consiste en encerrar a las vaquillonas buscando como objetivo una recría sostenida.
Hay que tener presente que en esta etapa no se busca maximizar la ganancia diaria, sino por el contrario se busca generar en el animal la estructura necesaria para poder incorporarle más kilos. Se debe ofrecer una dieta que genere ganancias de peso "óptimas", las cuales no coinciden con las ganancias de peso "máximas", que son las que permiten el máximo engorde y/o engrasamiento (terminación).
Si bien el manejo en este período de recría es similar a la etapa de engorde a corral, lo que cambia es el objetivo.
En el corral de recría, el animal crece dentro del corral, y así deposita proporcionalmente más músculo que grasa en su composición corporal.
Es necesario brindar al animal una dieta totalmente distinta a la requerida en la etapa de terminación Es decir, una dieta que tenga como mínimo 14% de proteína bruta (PB) y no más de 2,85 Mcal/kg de materia seca (MS) de energía metabolizable (EM) y de este modo, lograr una ganancia no mayor a los 750 a 900 g/día
Dichas dietas deberán estar integradas por un alto porcentaje de fuentes proteicas (pellets de girasol, pellets de soja, afrechillo, gluten feed, malta, etc.) y un alto porcentaje de fibra, sea a través de silaje de planta entera (maíz, sorgo, etc.) o heno (fardo o rollo). Con una baja participación de fuentes energéticas, por ejemplo, grano de maíz, sorgo, cebada, trigo o avena, etc.
22 Según el Ing. Agr. Oscar Ferrari animales de similares características y origen, que en invierno lograban ganancias habituales de peso de 600 gramos diarios, al encerrarlos engordaron 800 g/día.
Esto ha significado que el productor debió ir adaptándose a las nuevas demandas, intensificando su producción con el objetivo básico de permanecer como tal y también aumentar la plasticidad de su sistema.
En la medida que la energía no sea limitante se pueden esperar aumentos en la GPV al incrementar el nivel proteico. Las mayores GPV estuvieron asociadas a mayores consumos de materia seca.
En un sistema de alta carga la utilización de silaje de maíz o sorgo puede utilizarse para corregir desbalances de las pasturas en otoño y en el invierno. También para mantener altas cargas con consumos adecuados, que se traduce en buenas ganancias y altas productividades por hectárea. Una alternativa viable, teniendo en cuenta la necesidad de producir a bajos costos, son los forrajes conservados. (Ing. Agr.Francisco Santini, 1997). Según Darío Colombatto la intensificación de los sistemas de producción ganaderos se puede lograr mediante la aplicación de tecnologías de insumos y/o procesos que mejoren los resultados de los mismos.
Los sistemas que incluyen el corral permiten mantener altas cargas en los períodos en que el aporte forrajero es insuficiente o con limitantes en cuanto a su calidad (bajo contenido de materia seca en forrajes otoñales).
Por otra parte, el animal en confinamiento requiere menor energía para proveerse del alimento (caminar, prehensión y corte de forraje) o procesarlo (rumia).
La implementación de estos corrales de recría actúa entonces como un fusible del sistema, estabilizando la producción a lo largo del año. Esto trae aparejado un mayor beneficio económico por más rápido retorno del capital (invernada más corta), un uso más eficiente del alimento y mayor producción de carne.
Un condicionante significativo para la implementación de este tipo de recrías, es que los animales cuenten con una buena cantidad de pasto a la salida del corral donde van a parir, comenzar con la lactancia, continuar con el crecimiento corporal y preñarse nuevamente.
23 Este sistema obliga a un mayor seguimiento de los animales y a la “lectura permanente del comedero” para manejar la oferta sin excederse en la restricción (Rossi et al., 2000).
Se requiere un correcto espacio de comedero para que los animales puedan comer en forma simultánea, evitando la dominancia de los animales de mayor tamaño (Pordomingo, 2005). Para regular el consumo y restringir la máxima ganancia de peso se puede incluir un alimento fibroso, como el silaje de maíz, el cual regula la concentración energética de la dieta y los consumos individuales debido a una mayor disponibilidad.
El objetivo de la recría a corral pasa por diluir la energía de la dieta a través del uso de alimentos voluminosos (silaje de maíz, cebada, sorgo), o usar una dieta de terminación pero a niveles restringidos de consumo (por ejemplo, al 2% del peso vivo.
Se debe además contar con un suplemento mineral-vitamínico que puede contener o no un antibiótico ionóforo (ver más abajo) para compensar cualquier déficit mineral que ocurriera en esta etapa.
Observar el comportamiento de los animales durante los primeros 3 días, es clave para lograr un consumo parejo en los mismos.
Es importante reiterar tanto a los productores y asesores la realización de un análisis de calidad del agua para bebida de los animales. Esto tiene un impacto decisivo sobre la producción, ya que reducciones en el consumo de aguas llevan a disminuciones en el consumo de materia seca por parte de los animales.
Por otro lado, el análisis de aguas permite develar la presencia o ausencia de posibles compuestos que pueden ser antagonistas de la absorción de algunos nutrientes, principalmente minerales.
Ejemplos típicos de antagonistas son los sulfatos, que en concentraciones superiores a 500 ppm comienzan a reducir la absorción de minerales esenciales como el cobre o el zinc.
Concluyendo,elIng. Agr. Darío Colombatto recomienda el análisis de los alimentos a utilizar en cualquier planteo productivo, el análisis de aguas también es importante. Esto ayuda para poder definir mejor la formulación del suplemento mineral y detectar posibles problemas nutricionales que disminuyen la respuesta animal.
25
DESCRIPCIÓN DEL CASO
Descripción de la empresa
El estudio del caso en producción corresponde a una empresa agropecuaria destinada principalmente a la producción de carne, realizando ciclo completo, es decir cría, recría y terminación de los animales.
La actividad de cría se lleva a cabo a partir de 1200 madres de raza Angus negro, colorado y Hereford cuyo número aumenta gradualmente año a año. Dicha actividad se realiza mediante la capitalización de vacas y contratos con los dueños de los campos. A partir del destete al dueño del campo le corresponderá el 45 % de los terneros destetados. Los gastos de reproducción, sanidad, alimentación de las vacas quedan bajo responsabilidad del productor capitalista (dueño de las vacas), mientras que los gastos de los terneros (sanidad) y de los empleados se comparten entre el capitalista (productor) y el capitalizador (propietario del campo).
La ubicación de los campos utilizados para la cría es en el partido de Benito Juárez.
El establecimiento “Vente Veo” está ubicado la localidad de San Manuel consta con 240 hectáreas propias. En dicha localidad se ubican los corrales de recría de vaquillonas y novillos, como los corrales de engorde y terminación.
Este estudio de sistema de producción centra su atención en la actividad de recría de las vaquillonas para reposición a corral.
La recría de vaquillonas es un punto donde se pone el mayor énfasis ya que permite mantener el número del rodeo en producción como también incrementarlo. La recría tiene como objetivo llegar a un peso adecuado al servicio y un correcto desarrollo reproductivo. Se considera que en 15 meses pueden cumplimentar los requisitos adecuados y preñarse.
26 Además dicho sistema de producción realiza recría y terminación de los machos que no se venden al destete. También se engordan aquellas hembras que han sido recriadas y no se preñan en el servicio de 15 meses, llevando a cabo así un aumento de la producción de carne del sistema.
La agricultura se hace en las lomas de los campos alquilados en el partido de Benito Juarez, y en las mejores superficies del campo propio ubicado en San Manuel. Aquí realiza principalmente Maíz para silo y grano (base de alimentación del sistema) y un pequeño porcentaje de Soja en los mejores potreros.
De esta manera se estudiará los posibles beneficios de la recría a corral sobre el sistema de producción, ya que el campo que es propiedad del productor, solo posee una reducida superficie como para realizar una correcta recría de vaquillonas para servicio de 15 meses, no siendo suficiente para recriar el total de vaquillonas que el sistema necesita.
Manejo de la recría a corral
Al momento del destete se realiza la primera selección de las terneras a partir del tamaño y el fenotipo de las mismas para ser re criadas, se seleccionarán 260 terneras para reposición. El resto de las terneras y terneros un porcentaje se venderán al destete (aquellos pertenecientes a la cabeza de parición, de mayor tamaño) y el resto se recría a corral para luego realizar el engorde y terminación de los mismos.
Una vez realizada la selección de dichas terneras, se retiran de los campos para dirigirse a los corrales que se encuentran en San Manuel. El destete se lleva a cabo entre los 8-9 meses de edad (abril) con un peso de 180-200kg. Antes de entrar en los corrales de recría estarán un mes en un verdeo de invierno temprano, que será avena, rotando con una pastura a base de festuca y trébol. Esto se realizará para evitar que el stress del encierre sea mayor, prevenir enfermedades y no padecer una baja del estado corporal de las terneras.
27 segunda inseminación ingresan al corral de las vaquillonas re sincronizadas los toros en un porcentaje del 3% para llevar a cabo un repaso y llegar al 90% de preñez esperado. Luego las vaquillonas preñadas se agrupan en corrales homogéneos y permanecen allí hasta la confirmación de preñez mediante ecografía (enero) que llegan con un peso aproximado de 320kg. A partir de dicho evento las vaquillonas preñadas son trasladadas hacia campos alquilados donde se le adjudican los mejores potreros para continuar con la gestación y llegar al momento del parto de manera correcta.
Con respecto a las vaquillonas que no se preñan continúan en los corrales de terminación y engorde para una futura venta a frigorífico.
Alimentación de la recría.
La alimentación es un punto fundamental para el este sistema de producción, ya que los animales no se re criarán sobre una base pastoril como lo es en una recría tradicional, si no que las terneras a partir del destete tendrán un periodo de adaptación sobre un pastoreo de un verdeo de invierno como lo es la avena junto con una pastura a base de festuca y trébol para luego ya ingresar en los corrales de recría.
Las futuras vaquillonas de reposición estarán ocho meses encerradas durante la recría, ingresan en junio luego de un corto pastoreo y permanecerán hasta enero del año siguiente cuando se realizará el diagnostico de preñez y allí las hembras que están preñadas serán llevadas hacia los campos de Juarez a seguir con la gestación y luego parir.
La alimentación inicial en el encierre es de adaptación, es decir que se prepara al animal para continuar con una alimentación racionada durante los próximos ocho meses y así evitar stress, como enfermedades metabólicas características de los encierres. Para esto se realizará una adaptación en los corrales, así los animales aprenderán a comer de los comederos, durará 15 días donde se comienza con una ración completa de fardos de alfalfa aumentando gradualmente la cantidad de silo y grano de maíz, para llegar a una ración completa de dicho alimento.
La alimentación se lleva a cabo por medio de un mixer que lleva la comida hacia los comederos circulando por la calle de comunicación de los corrales con la zona de preparado del alimento. La ración se divide en dos por lo tanto se alimenta a la mañana y a la tarde siempre respetando el mismo horario.
28 evitar un cambio brusco luego del destete ingresando a los corrales. La avena y la pastura es el recurso forrajero designado para el mes de mayo y luego se realizarán rollos que se utilizarán en los corrales como para suplementación de las vacas. En este momento se calcula el consumo, en Kilogramos de materia seca (KgMS), en un 2 % del peso vivo, lo cual está por debajo de lo comúnmente citado por la bibliografía como capacidad de consumo.
Tabla 11. Consumo mes de Mayo
1/ ANIMAL 260/ANIMALES
CONSUMO/DIA 4,1 KgMS 1.066KgMS
CONSUMO/MES 127,1 KgMS 33.046 KgMS
Se observa en la tabla el consumo diario por animal, estimado al 2% de peso vivo para el mes de Mayo. El peso promedio para dicho mes es de 205Kg, se estima un consumo de 4,1Kg de materia por animal por día. El consumo estimado para las 260 terneras será de 1.066Kg de materia seca por día, al mes la demanda forrajera será de 33.046Kg de materia seca.
OFERTA FORRAJERA MES DE MAYO
AVENA
Tabla 12. Oferta forrajera mes de mayo - Avena
1/HECTAREA 30 HECTAREAS
PROD.MES DE MAYO 450KgMS 13.500KgMs
PASTURA A BASE DE FESTUCA
Tabla 13. Oferta forrajera mes de mayo – Pastura a base de festuca
1/ HECTAREA 50 HECTAREAS
PROD.MES DE MAYO 400KgMS 20.000KgMS
29 Los datos expresados anteriormente son calculados a través del corte y secado de material forrajero, obteniendo así la cantidad de materia seca por hectárea producida.
Luego del pastoreo durante el mes de Mayo las terneras serán encerradas en los corrales de recría con un acostumbramiento de alimentación de la ración.
COMPOSICIÓN BÁSICA DE LA RACIÓN
Tabla 14. Composición básica de la ración
% COMPONENTE
10% NUCLEO PROTEICO (10%)
90% SILO DE MAIZ ( 90% )
GRANO DE MAIZ (10% )
La dieta básicamente se va componer de Núcleo Proteico en un 10% y el 90% restante de la dieta será de Grano de Maíz y Silaje de Maíz en un 10% y 90% respectivamente. La elección de dicha dieta y la cantidad asignada por animal se fundamentará en la etapa que transitan los animales, es decir, la etapa de recría requiere de altos valores de proteína destinados al crecimiento y desarrollo del animal como también una fuente de energía ajustada a los requerimientos metabólicos de los animales. En este caso el productor no realiza ningún cálculo de requerimientos energéticos y proteicos de los animales, como tampoco realiza un análisis sobre si dicha dieta cubre los requerimientos. El grano de Maíz se controlará de manera estricta ya que las hembras no deben acumular grasa, si no generar un crecimiento y desarrollo reproductivo correcto que permita llegar a un servicio de 15 meses.
El núcleo proteico es comprado en Biotécnicas Tandil, mientas que el silaje y grano de maíz son insumos propios, provenientes de la siembra y cosecha realizada en campo propio.
30 La entrada de las terneras al corral es con un peso promedio de 215 Kg y la salida de las mismas luego de servirse y estar preñadas es de un peso promedio de 320kg esto en un período de 244 días por lo tanto la ganancia de peso es de 0,430Kg/día.
TABLA DE CÁLCULO DE CONSUMO ANIMAL / DÍA
Tabla 15. Cálculo de consumo animal / día (Se indica el consumo individual por día mes a mes respectivamente)
MES PESO
INICIAL
PESO FINAL
PESO PROMEDIO
CONSUMO ESTIMADO
JUNIO 215kg 228kg 221,5kg 5,53KgMS
JULIO 228kg 241kg 234,5kg 5,86KgMS
AGOSTO 241kg 254kg 247,5kg 6,18KgMS
SEPTIEMBRE 254kg 267kg 260,5kg 6,51KgMS
OCTUBRE 267kg 280kg 273,5kg 6,83KgMS
NOVIEMBRE 280kg 293kg 287kg 7,16KgMS
DICIEMBRE 293kg 306kg 299,5 7,47KgMS
ENERO 306kg 319kg 313kg 7,81KgMS
A partir del cálculo del consumo se procede a calcular la cantidad en KgMS de cada componente de la ración a utilizar.
TABLA DE REQUERIMIENTOS POR ANIMAL/ DÍA (KgMS)
Tabla 16. Requerimientos por animal / día (KgMS)
MES CONSUMO
NUCLEO
PROTEICO SILO DE MAÍZ
GRANO DE MAÍZ
JUNIO 5,53 0,553 4,48 0,50
JULIIO 5,86 0,586 4,75 0,53
AGOSTO 6,18 0,618 5,01 0,56
SEPTIEMBRE 6,51 0,651 5,27 0,59
OCTUBRE 6,83 0,683 5,53 0,61
NOVIEMBRE 7,16 0,716 5,80 0,64
DICIEMBRE 7,47 0,747 6,05 0,67
31 En la tabla anterior se puede observar el consumo individual de cada componente de la ración por día correspondiente a cada mes, a partir del consumo se estima el requerimiento de Núcleo Proteico, Silo de Maíz y Grano de Maíz en Kg de materia seca por animal correspondiente a cada mes.
TABLA DE REQUERIMIENTO PARA EL TOTAL DE 260 ANIMALES /
MES (KgMS)
Tabla 17. Requerimientos para el total de 260 animales / mes (Kg/MS)
MES CONSUMO
NUCLEO PROTEICO
SILO DE MAÍZ
GRANO DE MAÍZ
JUNIO 43.134 4.313 34.939 3.882
JULIO 47.232 4.723 38.258 4.251
AGOSTO 49.811 4.981 40.347 4.483
SEPTIEMBRE 50.778 5.078 41.130 4.570
OCTUBRE 55.050 5.505 44.590 4.954
NOVIEMBRE 55.848 5.585 45.237 5.026
DICIEMBRE 60.208 6.021 48.769 5.419
ENERO 62.949 6.295 50.988 5.665
TOTAL 425.009 42.501 344.257 38.251
En la tabla anterior se observa la cantidad de cada tipo de alimento que componen la ración (Núcleo proteico, Silo de Maíz y Grano de Maíz) y que se requiere mes a mes para alimentar los 260 animales, como también el total de cada alimento para llevar a cabo la recría de 260 vaquillonas a corral para servicio de 15 meses.
32 DISPONIBILIDAD FORRAJERA.
Tabla 18. Disponibilidad forrajera. Datos tomados a campo en el establecimiento el “Vente Veo”
Disponibilidad Forrajera / Hectárea de SILO DE MAÍZ PROMEDIO
( Kg Materia Verde ) 30.000
% de materia seca 35%
Disponibilidad Forrajera / Hectárea
( Kg Materia Seca ) 10.500
% de Aprovechamiento 90%
Disponibilidad Forrajera para Ensilar / Hectárea
(KgMS) 9.450
Rendimiento de Grano de Maíz por Hectárea
(PROMEDIO) ( Kg ) 7.500
En la anterior tabla se observan los datos productivos del principal componente de la alimentación como lo es el Maíz, se utilizan datos como son la disponibilidad forrajera expresada en Kg de materia verde, el % de materia seca de dicho forraje, el aprovechamiento en %, como también la producción de grano. Estos datos se utilizan para poder determinar la cantidad de hectáreas de Maíz a sembrar.
CANTIDAD DE HECTAREAS DE MAÍZ A SEMBRAR
Tabla 19. Cantidad de hectáreas de maíz a sembrar
Requerimiento de SILO DE MAÍZ
Requerimiento de GRANO DE MAÍZ
344.257 38.251
Producción por
Hectárea KgMS 9.450 7.500
Hectáreas a Sembrar 37 6
Estructura de los corrales
33 algunos permitiendo una alimentación y crecimiento correcto de todos los animales. Los corrales están cercados con alambrados de 6 hilos con una altura de 1,50 de alto. Los otros dos corrales permanecerán en óptimas condiciones para cuando sea necesario re acondicionar los corrales que se encuentran ocupados. El suelo de los mismos es de tierra compactada y constan con lomas donde los animales por lo general duermen, con una altura de 1 metro y 7 metros de diámetro.
Por higiene y protección del piso los comederos están ubicados sobre el lado más alto del corral, estos poseen bordes redondeados, superficies lisas y son de cemento, esto permite la recolección correcta del alimento y así evitar la acumulación de alimento y estiércol. Se provee de un piso de cemento de 2,5 metros de ancho a lo largo de los comederos para así evitar la destrucción del suelo en cercanía a los mismos. Todos los días se realiza la lectura de los comederos para poder evaluar si hay excedente o déficit de alimento y poder corregir la cantidad de ración ofrecida por día, dicha lectura se lleva a cabo todas las mañanas. Si se observa un comedero vacío que se ve claramente el fondo del comedero, con rastros de lameduras se podría decir que hay un déficit, por lo tanto se aumenta un 5% la cantidad de la dieta, por el contrario si se observa un sobrante de alimento se reduce un 5% de la dieta a racionar.
Reproducción de la recría a corral
El servicio se inicia cuando las vaquillonas llegan un 60% - 65% del peso adulto siendo este de 430kg, por lo tanto las mismas deben pesar entre 260 – 280 kg. Para el mes de octubre las vaquillonas ya estarán por encima de los 260 kg por lo tanto se realiza la evaluación del grado de desarrollo reproductivo (GDR), este se lleva a cabo mediante tacto trans-rectal para evaluar el tono del útero, como también saber si la vaquillona es cíclica y en definitiva si es apta para recibir el servicio. Luego del GDR hay entre un 2-3% de descarte no apto para inseminar.
34 PROTOCOLO DE INSEMINACIÓN
Tabla 20. Protocolo de inseminación
DÍA 0
Colocación de dispositivos intra-vaginales de 1mg de Progesterona
Inyección de 2 cm de Benzoato de Estradiol
DÍA 7
Retiro de los dispositivos de Progesterona
Inyección de 2 cm de Prostaglandina
Inyección de 1 cm de Cipionato de Estradiol
DÍA 9 48-56 hs post retiro de dispositivos INSEMINACIÓN
DÍA 37
28 días post inseminación, se realiza diagnóstico de
gestación mediante ECOGRAFÍA y RE
SINCRONIZACIÓN DE LAS VACÍAS
Luego de la ecografía al día 37, se realiza la re sincronización de las vacías, es decir, colocación nuevamente de los dispositivos y continúa con el protocolo, a diferencia con el primero en la re sincronización al momento de la inseminación se inyecta 2 cm de GnRh para favorecer la ovulación. Luego de la segunda inseminación, ingresarán los toros para realizar el repaso correspondiente.
35 DATOS REPRODUCITIVOS 2015
Tabla 21. Datos reproductivos 2015
% de preñez % de parición % de destete
Vaquillonas de 15
meses
90% 90% 80%
Vacas de 1ra
parición (segundo
servicio)
90% 89% 82%
En el cuadro anterior se muestra los valores reproductivos del año 2015 para las vaquillonas de 15 meses, como también para las vacas de primera parición es decir las hembras que reciben su segundo servicio y van a entrar en su segunda gestación y parición. Con esto se demuestra que la recría y servicio a corral de 15 meses, para luego ser trasladadas al campo, no interfiere con los valores reproductivos al segundo servicio, siendo este uno de los más complicados ya que el animal todavía está creciendo, está amamantando un ternero y además tiene que quedar preñado.
Sanidad de la recría a corral.
Vacuna contra la Neumonía: 2da dosis al destete (Marzo) y 3er dosis en octubre (Primer dosis al pie de la madre).
Vacuna Triple (Mancha, Gangrena, Entero toxemia): 2 dosis al destete y 3er dosis en octubre.
Vacuna contra la Queratoconjuntivitis: 2da dosis al destete y 3er dosis en octubre (Primer dosis al pie de la madre).
Inyección de Cobre cada 3 meses.
Antiparasitario al destete con Ivermectina al 1% de Larga Acción. Luego control sustentable de parásitos realizando H.P.G todos los meses.
Vacuna contra Brucelosis en Abril
Vacuna Reproductiva: Rinotraqueitis Infecciosa Bovina (IBR tipo I), Diarrea Vírica Bovina (BVD), Campylobacter fetus, Campylobacter fetus veneralis, Leptospira interrogans Pomona, Haemophilus somnus. Dos dosis pre servicio.