Facultad de Ciencias Veterinarias
-UNCPBA-
Comisión de lucha contra carbunclo. Un caso de
gestión sanitaria multidisciplinar y multisectorial
en el marco de “Una Salud”
Poli, Federico Ignacio; Larsen, Ricardo; Olmos, María Rita
Agosto,2017
Comisión de lucha contra carbunclo. Un caso de gestión sanitaria
multidisciplinar y multisectorial en el marco de “Una Salud”
Tesina de la Orientación de Producción Animal, presentada como parte de los
requisitos para optar al grado de Veterinario del estudiante: Poli Federico Ignacio.
Tutor: M. V., Larsen, Ricardo
Directora: M. V., Olmos, María Rita
DEDICATORIA
Dedico esta tesina a mi Familia, en especial a mis padres que fueron quienes me
apoyaron en toda la carrera inculcándome día a día la perseverancia y el esfuerzo,
sabiendo que es esto lo que me apasiona, para poder hoy tener una Carrera
Universitaria.
A mi novia que me apoyo durante el fin de la carrera.
A mis compañeros de la facultad, porque me llevo un gran grupo de amigos de la
vida.
AGRADECIMIENTOS
A mi tío M. V., Julio Seoane que desde chico me contagio la pasión y dedicación, y
por el elegí estudiar esta profesión.
Al Dr. Ramón Noseda, que me guió en el inicio de la idea y para poder llevar a
cabo esta Tesina. Siempre bien predispuesto, con ganas de colaborar y avanzar
en el tema.
A mi Directora M. V. Rita Olmos por su paciencia, dedicación y ayuda en la
elaboración de la tesina.
A todos los profesionales entrevistados, que siempre estuvieron bien
predispuestos en aportar información.
Al Tutor de la residencia, M. V. Ricardo Larsen.
A mi novia, Ing. Agr. Agustina Donovan, quien colaboró de manera intensiva en la
elaboración de la tesina.
RESUMEN
El presente trabajo analizó mediante un estudio observacional transversal y con
metodología cualitativa la experiencia de una Comisión multidisciplinar y
multisectorial, durante la gestión de un programa sanitario contra el carbunclo en
el partido de Azul. Se realizaron entrevistas semiestructuradas a sus primeros
integrantes e impulsores. Se apuntaron datos individuales, de trayectoria
profesional y rol dentro de la Comisión; se registró la opinión sobre: cómo surgió la
idea, quiénes participaron, con qué grado de compromiso, cuáles fueron los
problemas, con quiénes se vincularon, cómo respondió la comunidad; y cuáles
eran los próximos objetivos. Cinco entrevistas resultaron ser las necesarias para el
entendimiento del proceso de creación y funcionamiento de la Comisión. Las
respuestas codificadas se agruparon en seis categorías, 14 subcategorías de
primer orden, siete subcategorías de segundo orden y tres subcategorías de tercer
orden. El análisis de los resultados permitió concluir que:
El abordaje multidisciplinar y multisectorial que diseñó la Comisión surgió como
una iniciativa de salud colectiva en el marco teórico de Una Salud para mejorar la
gestión sanitaria contra el carbunclo en el partido de Azul. Resultó efectivo para
lograr la ausencia de casos, fue adoptado por las instituciones gubernamentales
de salud para trabajar en otras zoonosis y en otros partidos de la Provincia de
Buenos Aires e impulsó la creación de un marco legal para una estrategia sanitaria
superadora como la vacunación obligatoria contra la enfermedad en bovinos. El
cumplimiento de acciones obligatorias requiere que las iniciativas de salud
colectiva estén acompañadas por las instituciones gubernamentales. Las
soluciones sanitarias centradas en el control de la enfermedad desdibuja el rol de
las instituciones abocadas a ello ante la ausencia de casos. En los procesos de
implementación de acciones sanitarias existen aspectos sociales que pueden ser
analizados mediante metodologías cualitativas de investigación.
Índice:
1. INTRODUCCIÓN ... 1
2. ANTECEDENTES ... 1
2.1 Qué se entiende por salud ... 1
2.1.a Salud Animal ... 1
2.1.b Salud pública ... 2
2.1.c Salud Pública Veterinaria ... 2
2.1.d Salud Colectiva ... 4
2.1.e “Una Salud” ... 4
2.2. Qué son las zoonosis ... 6
2.3 Qué es el carbunclo bacteridiano ... 7
2.3.a Agente etiológico ... 7
2.3.b La enfermedad en el hombre ... 8
2.3.c La enfermedad en los animales ... 9
2.3.d Estrategias Sanitarias ... 10
2.4 La enfermedad en el mundo ... 12
2.4.a Situación en la Argentina ... 12
2.4.b Situación en la provincia de Buenos Aires ... 16
3. MATERIALES Y MÉTODOS ... 19
3.1 El partido de Azul ... 19
Comisión de Alerta y Respuesta frente al Carbunclo (C.A. y R.) ... 22
3.2 Metodología ... 23
3.2.a Procedimientos para la recolección de datos ... 23
3.2.b Procedimientos para el análisis de los datos ... 26
4. RESULTADOS Y DISCUCIÓN ... 27
4.1Origen de la Comisión ... 30
4.2 Estructura ... 31
4.3 Funciones ... 32
4.4 Aspectos positivos: ... 34
4.5 Aspecto Negativo ... 36
4.6 Proyección ... 37
1
1. INTRODUCCIÓN
A pesar que muchos agentes infecciosos zoonóticos como el Bacillus (B.)
anthracis, causante del carbunclo bacteridiano, no pueden explicar las diferencias
entre los seres humanos y los animales, quienes deberían ocuparse de prevenir,
controlar y comprender estas entidades, tanto en el ámbito de la salud individual
como en la salud poblacional de personas y animales, se mantienen en
compartimentos estancos en lugar mantener una estrecha relación o trabajar en
conjunto (Marcos, 2013).
El presente trabajo analizó mediante un estudio observacional transversal y
con metodología cualitativa la experiencia de una Comisión técnica multidisciplinar
y multisectorial durante la gestión de un programa sanitario contra una
enfermedad zoonótica como el carbunclo, en el partido de Azul, a partir de la
percepción de sus integrantes.
2. ANTECEDENTES
Con el fin de caracterizar los alcances del problema planteado, en la
presente introducción se definen los conceptos de salud y zoonosis; se describen
las características de presentación de la enfermedad y se exponen las estrategias
sanitarias para su combate.
2.1 Qué se entiende por salud 2.1.a Salud Animal
La revisión bibliográfica de Gunnersson (2006) identificó que la salud
animal, ha sido concebida en la bibliografía veterinaria como: la antigua y aún
vigente idea de homeostasis o balance en los organismos y los procesos; un
estado de normalidad en el funcionamiento biológico incluyendo los aspectos
productivos, especialmente en los animales de granja; o considerando los
aspectos psicológicos, emocionales o de comportamiento en los criterios bienestar
animal. Un animal que no se encuentre en un estado de bienestar no va a
desarrollar todo su potencial productivo. Para poder lograr ese bienestar, dentro
2
correcta alimentación, confort físico y térmico (Araño y col. 2007;Manteca y Salas,
2015).
2.1.b Salud pública
El término Salud Pública (S. P.) no tiene un significado unívoco, y es muy
posible que no llegue a tenerlo en el futuro inmediato, pues es el producto de
procesos sociales de legitimación, sujetos a su vez a diferencias y conflictos entre
los individuos y los grupos humanos (Gómez, 2002).
En un principio Winslow (1920) le dio a la S. P. características de ciencia y
arte. Posteriormente la OMS (1973) la definió como un conjunto de actividades.
Dos años después el Comité Mixto de Organización de las Naciones Unidad para
la Agricultura y la Alimentación (FAO/OMS) la interpretó como una injerencia
profesional. Actualmente es considerada una disciplina científica moderna, dotada
de un cuerpo de conceptos sistemáticos que le permiten elaborar teorías y
someterlas a procesos de discusión y demostración fáctica (Cardona y Franco
Girado, 2006).
Teniendo en cuenta estas visiones y su evolución, la S. P. puede ser
entendida como la aplicación de destrezas, conocimientos y recursos
profesionales de diferentes campos disciplinares y sectores de la sociedad con el
propósito de prolongar la vida de los seres humanos mediante el fomento, la
protección.
2.1.c Salud Pública Veterinaria
Este término se empleó por primera vez en 1946 en el marco de la OMS. El
rol secundario de la profesión veterinaria en S. P. se manifestaba casi
exclusivamente en casos de enfermedades transmisibles de los animales al
hombre. Reflejo de ello fue la creación del Centro Panamericano de Zoonosis
(1954) y la inclusión del control de estas enfermedades en la Primera Reunión
Ministerial de Sanidad Animal (RIMSA) en 1968 (Ortega et al., 2003). En 1957, el
Grupo Consultivo sobre Veterinaria de Salud Pública de OMS, agrupó las
actividades en: zoonosis, higiene de los alimentos, y trabajos de laboratorio,
3
El paso del tiempo y algunos acontecimientos a nivel mundial como
resultado de la interacción animal-hombre (pandemias de gripe iniciadas en Pekín
en 1956, en Hong Kong en 1968 y en Rusia en 1977 a partir de aves y cerdos)
acentuaron la necesidad de que la medicina veterinaria estuviese directamente
implicada en S.P. Así, en 1975 el Comité Mixto de FAO/OMS definió a la S. P. V.
como una parte de la S. P. y recomendó servicios de S. P. V. dentro de las
estructuras gubernamentales sanitarias. En 1981, durante la RIMSA II, se
definieron las funciones de la salud animal y la salud pública veterinaria en la
atención primaria de salud y en el logro de las metas de la Declaración de Alma
Ata. En 1983 la OPS lanzó su programa de SPV. Entre 1985 y 1991, las RIMSA
III, IV y VII abordaron el tema de la protección de alimentos (Ruiz y Estupiñan,
1992). Posteriormente, en 1999, se desarrolló el curso debate internacional (vía internet) “FutureTrends in Veterinary Public Health” para el desarrollo de proyectos
que definieran el ámbito de trabajo del veterinario en S. P. (Robinson, 2003).
Ortega et al. (2003) la concibieron como “aquellas áreas de la S. P. en las
que la medicina veterinaria tiene un interés especial y el veterinario trabajará en
aquellas actividades en las que sus conocimientos puedan contribuir directamente
en la solución de problemas de salud y enfermedad de la especie humana”.
Cartín-Rojas (2014) la definió como “las actividades de la S. P. dedicada a la
aplicación de la capacidad profesional de los médicos veterinarios, sus
conocimientos y sus recursos, a la protección y mejoramiento de la salud humana, animal y ecosistémica”. Trujillo Mascia (2013) la entendió como la ciencia que se
encarga de la salud humana abordándola desde un nivel comunitario con el
objetivo de prevenir enfermedades a través de la implementación de mecanismos
y acciones.
Como resultado de la evolución del concepto, pueden considerarse como
objetivos de la S. P. V. (Kaplan y Bögel (1991) en Trujillo Mascia (2013); Ruiz y
Estupiñan, 1992; OIE, 2009, Trujillo Mascia, 2013):
• suministrar proteínas de origen animal suficientes, inocuas y de calidad; • evitar las zoonosis;
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• contribuir en el desarrollo de modelos animales bioéticos que faciliten las
investigaciones biomédicas;
• prevenir y controlar de enfermedades en humanos mediante aspectos de salud
mental o social (propiedad de mascotas, bienestar animal); • colaborar en las terapias asistidas con animales;
• atender emergencias veterinarias en desastres naturales y otras catástrofes.
2.1.d Salud Colectiva
A fines de la década de los años 70, mientras la salud pública convencional miraba a la población como “objeto” colectivo a ser intervenido generalmente
mediante acciones gubernamentales y donde el estado era considerado como la
fuerza privilegiada para asegurar la “prevención” de la enfermedad, surgía la
expresión Salud Colectiva (S. C.) con la perspectiva de construir un paradigma
renovado con una nueva articulación entre las diferentes disciplinas e instituciones
que convergen en el campo de la salud.
Silva Paim y Almeida Filho (1999) definieron la S. C. como un conjunto
articulado y complejo de saberes y prácticas relacionadas al campo de la salud y
de naturaleza científica, cultural, ideológica, política y económica. Da competencia
a las áreas de economía, derecho, sociología, educación, psicología y ciencias
sociales por medio de la docencia, la investigación y la extensión (Facultad de
Ciencias Médicas-Universidad Nacional de Córdoba, 2016).
Se dedica al estudio y mejoramiento de la salud de las comunidades
especialmente de los grupos más desprovistos, con un enfoque participativo de la
comunidad. Involucra a las instituciones de la sociedad civil relacionadas con la
asistencia, la enseñanza y la investigación en salud que están guiadas por
distintas corrientes de pensamiento e interesadas en defender el sistema público
de salud, en el marco de la lucha por el “derecho a la salud” de la ciudadanía
(Liborio, 2013).
2.1.e “Una Salud”
5
la Salud Animal (OIE) emitieron un documento en donde se distribuyeron
responsabilidades y se coordinaron actividades mundiales con el objetivo de
abordar los riesgos sanitarios de la interfase humana-animal-ecosistémica
(Marcos, 2013). Estas entidades con apoyo del Banco Mundial, el Fondo de las
Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y United Nations System Influenza
Coordination (UNSIC) se alinearon al concepto de “Un mundo, una salud”
resaltando la importancia de la cooperación para la predicción, prevención y
respuesta. En este marco coordinaron medidas mundiales para mejorar las
políticas sanitarias médicas y veterinarias para la prevención y lucha contra las
zoonosis. (Suárez Fernández, 2010).
El marco estratégico holístico intersectorial e interdisciplinario de “Una Salud” pretende expandir el conocimiento y la colaboración interdisciplinaria en
todos los aspectos de la salud humana, animal y del ambiente; y ser un paradigma
para sistemas de salud efectivos y eficientes (Marcos, 2013). Su propósito es la
prevención de enfermedades y la promoción de la salud y el bienestar del hombre,
que son los pilares para el desarrollo socioeconómico de los pueblos. (Trujillo Mascia, 2013). La iniciativa “Una Salud” consiste en generar esfuerzos de
integración de múltiples disciplinas a distintos niveles para lograr la gestión integral
de los riesgos sanitarios. El carácter multidisciplinario, tanto en la investigación
biomédica de los microorganismos como de la implementación de políticas
públicas sanitarias para su prevención y control se puede lograr mediante la aplicación de la iniciativa global “Una Salud”, que permitirá establecer marcos de
trabajo conjuntos y políticas sanitarias más acordes con las realidades internas de
los países latinoamericanos mediante el abordaje colaborativo, sostenible e
integral (Cartín-Rojas, 2014).
Varios profesionales sugirieron que tanto las organizaciones no
gubernamentales como las universidades deberían tener un rol activo en la toma
de decisiones. Se observó que estas entidades están mejor informadas acerca de
cómo se debería trabajar a nivel local y cuáles serían las posibles fallas. La toma
de decisiones siempre debería involucrar comunidades representativas, quienes
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las consecuencias de las enfermedades además de la necesidad de un control
justificado. Para auxiliar a este proceso en áreas rurales la comunicación a través
de las redes es verdaderamente necesaria (Robinson, 2003).
2.2. Qué son las zoonosis
Se denominan zoonosis a aquellas enfermedades que se transmiten
naturalmente entre los animales y los hombres (OMS, 1957). Además de
ocasionar daños en la salud de animales y personas, también causan daños
económicos (Castro et al., 2010). Poseen una serie de características que
favorecen la diseminación, y hacen más complicado el control y erradicación. A
mediados del siglo XX comenzaron nivel mundial los esfuerzos por encontrar
posibles soluciones al problema que ellas representan. Los expertos de los
sectores de la salud pública y la salud animal de OMS y FAO trataron el tema de
manera conjunta. Si bien cada enfermedad debería tratarse de forma particular,
los expertos coincidieron en que hay detonantes en la aparición, diseminación y
permanencia de las zoonosis que son comunes como: factores demográficos y
socioeconómicos, la globalización del comercio de animales, sus productos y
subproductos, y la intensa movilización de personas entre los diferentes países
(Flores Castro, 2010).
Los pre-requisitos para el éxito de un programa de control y erradicación de
una enfermedad zoonóticas deberían incluir: métodos efectivos para frenar o
reducir la transmisión del agente, aspectos epidemiológicos adecuados para la
correcta detección de un caso, óptima vigilancia para proveer información que
pueda ser utilizada para medir el progreso o realizar los cambios que se requieran
(Robinson, 2003). Es de fundamental importancia destacar como los médicos
veterinarios han trabajado en sinergia con otras áreas de la salud para establecer
programas de control y erradicación de enfermedades zoonóticas (Cartín-Rojas,
7
2.3 Qué es el carbunclo bacteridiano 2.3.a Agente etiológico
El B. anthracis fue la primera bacteria que se descubrió como causa de una
enfermedad infecciosa (Cabezas Sánchez et al., 2006). Pertenece a la familia
Bacillaceae. Es un bacilo esporulado, aerógeno, inmóvil y gram positivo,
caracterizado por su forma peculiar en caña de bambú (Fotos 1 y 2).
Foto 1. Bacteria B. Anthracis tinción Gram positivo.
Fuente: Vena, 2002.
Foto 2. Bacteria B. Anthracis microscopio electrónico.
8
La forma “vegetativa” forma una capsula dentro del organismo, como
reacción defensiva de la bacteria y es la que expresa la patogenicidad. Puede
causar toxemia y septicemia al ser ingerida por un huésped susceptible. La
rápida destrucción de las formas vegetativas en el cadáver sin abrir obedece a
la acción de las bacterias de la putrefacción.
La formación de esporos sólo tiene lugar al faltar nutrientes y en
presencia de oxígeno, es decir fuera del organismo o en el cadáver abierto. Las
esporas son la forma en que se perpetúa y pueden estar virulentos durante
años en: el suelo, la lana, la carne salada y las pieles secas, saladas y curtidas.
Solo el jugo gástrico de las aves carroñeras, en especial buitres y aves de
presa, destruye los esporos (SENASA, 2006).
La presentación de la enfermedad tras largos períodos en los mismos
lugares se explica por la propiedad del agente causal de formar esporos que
pueden sobrevivir durante decenas de años en el suelo y multiplicarse cuando
las condiciones son adecuadas. Un cambio meteorológico importante como
abundantes lluvias, sequías prolongadas, temperatura ambiente superior a
15ºC originan brotes por infección transmitida por el suelo (Cabezas Sánchez
et al., 2006; Odriozola et al., 2010).
2.3.b La enfermedad en el hombre
En el hombre se presenta con preferencia el carbunclo cutáneo o “grano malo” pero también el carbunclo pulmonar, resultante de inhalar polvo
con esporos y al que corresponde un pronóstico desfavorable. En el ántrax
cutáneo primero aparece prurito en una superficie expuesta de la piel. Es
seguido por una lesión que se convierte en papular y luego en vesicular. En el
término de dos a seis días se observa una escara negra y deprimida. La
letalidad por ántrax cutáneo en los casos no tratados es de 5% a 20%. Rara
vez es mortal si se proporciona un tratamiento eficaz con antibióticos.
En el carbunclo por inhalación, los primeros síntomas del son leves y no específicos, semejantes a los de una infección común de las vías
respiratorias superiores. En el plazo de tres a cinco días se presentan síntomas
agudos de afección respiratoria, ensanchamiento del mediastino en prueba
9
El carbunclo gastrointestinal se contrae por la ingestión de carne de animales enfermos y se manifiesta por una violenta gastroenteritis con vómitos
y deposiciones hemorrágicas. La letalidad varía del 25 al 75% (Brachman, 1984
citado en Acha & Szyfres, 2001).
El Comité de Expertos de OMS clasificó a esta zoonosis según los
siguientes criterios: antropozoonosis, en función de su principal fuente de
infección; zoonosis directa, conforme al ciclo epidemiológico; bacteriana, en
cuanto al agente etiológico; y afectando a grupos humanos I (agricultores,
veterinarios, ingenieros agrónomos), II (manufactura de productos animales), III
(silvicultura y campo) y VI (recreo) por su exposición al riesgo (Cabezas
Sánchez et al., 2006; Traversa, 2005). Pero la mayoría de los casos son
ocupacionales (Mercado, 2002). Por ser una zoonosis bacteriana se codifica
como A22 en de la décima edición de la Clasificación Internacional de
Enfermedades (CIE-10) (Acha & Szyfres, 2001).
2.3.c La enfermedad en los animales
El carbunclo bacteridiano afecta a todos los mamíferos principalmente
rumiantes (Acha & Szyfres; 2001). Las esporas penetran en la mucosa faríngea
o en la mucosa intestinal ,sin ser afectadas por el jugo gástrico, a través de
lesiones o pequeñas soluciones de continuidad en el epitelio, causadas por
partículas con bordes puntiagudos o en torno a los dientes en erupción (Saile &
Koehler, 2006; Odriozola et al, 2010)
El tiempo de incubación suele ser de uno a cinco días y en la forma
aguda oscila entre unas pocas horas y 14 días. Se presenta como una
enfermedad aguda, febril y mortal. El cadáver presenta descarga de sangre sin
coagular por las aberturas naturales, aumento de volumen agudo e hiperémico
del bazo, e infiltraciones sero-hemorrágicas en los tejidos subcutáneo y
serosos (SENASA, 2006).
Según el curso de la enfermedad se distinguen tres formas de
presentación:
Hiperaguda con un curso aproximado de 12 horas. Se observa en ovinos y bovinos principalmente al comienzo del brote. Suelen encontrarse animales
10
observa conjuntamente con descarga de sangre sin coagular por las aberturas
naturales (fosas nasales, boca, ano y vulva); también se observan trastornos
de la marcha, disnea, temblor, colapso y movimientos convulsivos (Allen, D. G.
et al., 2007; Odriozola et al., 2010).
Aguda con un curso aproximado de 48 a 72 h (Vena, 2002). Al principio se observa depresión e indiferencia, precedida en algunos casos por un período
breve de excitación. La temperatura corporal es alta (42ºC), la respiración es
rápida y profunda, las mucosas aparecen congestivas y hemorrágicas y se
observa taquicardia intensa. El animal ingiere alimentos y se aprecia estasis
ruminal. Las vacas gestantes abortan y las que se encuentran en períodos de
lactación sufren un descenso de producción de leche que puede estar teñida
de sangre o presentar color amarillo intenso. Es frecuente la afección del
aparato digestivo con diarrea y disentería. Puede aparecer también edema
local de la lengua y lesiones edematosas de la región faríngea, esternón,
perineo y flancos (Odriozola et al., 2010).
Subaguda se observa en los carnívoros y cerdos (Ordiozola et al., 2010). En los cerdos se caracteriza por presentar edemas en la zona del cuello que
puede llevar a la sofocación del animal previo a la generalización de la
infección y la muerte por septicemia (Vena, 2002; Allen, D. G. et al., 2007;
World Health Organization, 2008)
2.3.d Estrategias Sanitarias I) Diagnóstico
Se basa en la comprobación de la presencia del agente etiológico por:
examen microscópico de extensiones teñidas del fluido de la vesícula (en el
hombre) y de sangre (en otros animales); cultivo del microorganismo a partir
del líquido aspirado de la pústula maligna o de hisopos embebidos de sangre
de un animal moribundo o muerto; e inoculación en animales de laboratorio
(cobayos y ratones). Si el material está contaminado se debe usar la vía
cutánea de inoculación mediante escarificación.
La técnica de anticuerpos fluorescentes en teñidos frescos o extensiones
de sangre puede resultar útil para el diagnóstico presuntivo. Las extensiones de
sangre o de otro fluido orgánico también se pueden teñir por el método de
11
el bacilo. Las pruebas de ELISA y Western Blot pueden usarse en estudios
retrospectivos para la detección de anticuerpos contra el antígeno protector, en
individuos que han padecido la enfermedad pero no se puede aislar el agente
(Thurnbull et al., 1986; Sirisanthana et al., 1988; Harrison et al., 1989 citado en
Acha & Szyfres, 2001).
II) Vacunación
El control del carbunclo animal en las áreas enzooticas consiste en la
vacunación sistemática. La vacuna esporulada avirulenta de Sterne es la
indicada, tanto por su actividad inmunógena como por su inocuidad. La vacuna
consiste en esporas de la cepa no capsulada 34F2 con coadyuvante,
generalmente saponina, y se usa actualmente en todo el mundo, con algunas
excepciones.
No se deben vacunar hembras preñadas de cualquier especie, a menos
que estén en gran riesgo de contraer carbunclo. No se deben administrar
antibióticos unos días antes o después de la vacunación. En general es
suficiente una vacunación anual; solo en áreas “hiperenzoóticas” se
recomienda vacunar con intervalos más cortos. En bovinos la inmunidad se
establece en una semana aproximadamente.
En las zonas donde el carbunclo se presenta de modo esporádico no se
justifica la vacunación en masa y debe limitarse al rebaño afectado (Acha &
Szyfres, 2001).
III) Manipulación de los cadáveres
La práctica de eliminación de cadáveres es muy importante para evitar la
perpetuación de la enfermedad. Cuando los animales mueren por carbunclo se
indica que no se abran ni cuereen. Cuando se abre el animal el oxígeno
estimula el proceso de esporulación al entrar en contacto con la sangre y otros
líquidos. Por otra parte el animal sin cuero es atacado más rápidamente por las
aves carroñeras favoreciendo la dispersión de las esporas (Noseda y Noseda,
2011).
Tradicionalmente, para evitar que el ciclo biológico se reitere se ha
12
controlado”. Consta en tapar el cadáver con una cubierta plástica de color
negro de uso agropecuario de 100 micrones de espesor por tres o cuatro
metros de longitud sosteniendo sus bordes con tierra extraída del perímetro.
Luego de permanecer en estas condiciones durante 270 días se realiza el
quemado de los huesos y el plástico. Esta práctica resulta fácil, económica y la
efectiva (Noseda y Noseda, 2011).
2.4 La enfermedad en el mundo
El anthrax existe en todo el mundo, salvo en la Antártida. Hay zonas
endémicas con brotes más frecuentes y otras áreas con brotes más
esporádicos como consecuencias de los cambios climáticos. En 60 países se
notificó la enfermedad durante el año 2004, el 60% eran países en etapa de
desarrollo (Flores Castro, 2010). El carbunclo humano es más frecuente en las
áreas enzoóticas de países en desarrollo, en personas que trabajan con
ganado o consumen carne contaminada e insuficientemente cocida, y en
obreros de establecimientos donde se acopian o se procesan lanas, pieles y
cueros (Acha&Szyfres, 2001).
2.4.a Situación en la Argentina
En la salud animal, la historia argentina resguarda muchos datos sobre esta enfermedad. Estuvo presente en la producción ganadera desde el siglo
XVI. Figura desde 1609 en las actas del Cabildo de Buenos Aires. En el Manual
del Estanciero (1883) José Hernández recomendó no “cuerear los bovinos” para evitar el “grano malo”. En 1886 Luis Pasteur donó su primera vacuna
contra el carbunclo y Argentina resultó entonces el primer país después de
Francia de vacunar sus animales (Noseda y Noseda, 2011).
A pesar de que la ganadería argentina cuenta desde principios del siglo
pasado (1951) con el arma más efectiva y barata para controlar la enfermedad,
vacuna cepa Sterne (Noseda 2014b), el carbunclo sigue siendo endémico con brotes esporádicos en cualquier zona o región (D’aquino citado en Basualdo,
Coto, De Torres,1996; Vena, 2002; Odriozola, 2008).
Según OIE, en el país la enfermedad se presenta clínicamente en los
13
secundariamente con otros animales de cría (Ministerio de Salud de la Nación,
2007), no presentándose en animales salvajes hasta 2016 (WAHIS, 2016).
A nivel regional, es enzoótica en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, La Pampa y Santa Fe (D’aquino citado en
Basualdo, Coto, De Torres, 1996; Odriozola, 2010). La mayor presentación de
los brotes es verano otoñal, aunque en el centro de la provincia de Santa Fe
ocurrieron algunos brotes en los meses de octubre y noviembre (Abdala, 2003).
La lucha sanitaria aparece normada a partir de 1906 en el decreto reglamentario de la Ley Nacional Nº 3950 de “Policía sanitaria de los animales domésticos”. El mismo enuncia que ante la presentación de un caso
comprobado de carbunclo en el hombre o animales la Dirección de Ganadería
deberá:
prohibir que en los establecimientos con casos ingresen y egresen toda clase
de ganado que no haya sido vacunado, cueros y otros despojos animales;
salvo en los casos en que los interesados presenten documentos en forma
que acrediten el permiso expedido por la Dirección.
disponer que los animales muertos o sospechosos de haber muerto de
carbunclo sean quemados, sin despojarlos del cuero, en el sitio mismo
donde se encuentren; y sean desinfectadas las cosas que han estado en
contacto con animales enfermos o muertos conforme a lo establecido en el
reglamento.
notificar al dueño o encargado para la inmediata vacunación de las especies
atacadas o susceptibles de serlo; y exigirle, cuando lo juzgue conveniente,
avise con anticipación la fecha a fin de enviar un inspector a presenciarla.
levantar la declaración de infección cuando hayan pasado 15 días de
producido el último caso o hayan transcurrido 15 días de la fecha en que
todo el ganado del establecimiento fue vacunado.
declarar infectado el establecimiento si comprobara que la vacunación no ha
sido efectuada, que se ha practicado incompleta o que se han producido
nuevos casos después de la vacunación
Por su parte el dueño o encargado deberá:
llenar y remitir a la Dirección de Ganadería un formulario o una nota
14
de cada especie existente en el establecimiento, la clase de vacuna
empleada y el nombre y dirección de la casa o persona que le haya
suministrado la vacuna.
Finalmente, para la comprobación de las vacunaciones, los que elaboren
o expendan vacunas, los veterinarios u otros intermediarios que las apliquen
estarán obligados a declarar: el nombre de los compradores, el número de
dosis compradas por cada uno y el número total de dosis vendidas, cada vez
que la División de Ganadería lo solicite.
Cabe aclarar que, a partir del 2014, la vacunación se considera
obligatoria para todos los bovinos en las provincias de Buenos Aires
(Resolución Nº 115) y Santa Fe (Resolución Nº 1007), independientemente de
la presentación de un caso
La producción de vacuna contra el carbunclo bacteridiano se efectúa con
cepa Sterne de acuerdo a las normas y control del Servicio Nacional de
Sanidad Animal y Calidad Agroalimentaria (SENASA). Siguiendo estándares
internacionales, la Resolución N° 705 fijó las normas a las cuales debe
ajustarse los establecimientos elaboradores o importadores para la
elaboración, control y aplicación de la vacuna anticarbunclosa en Argentina
(SENASA, 1991). Posteriormente, por Resolución N° 354, se extendió el
período en la validez de las vacunas de un año a 24 meses, en concordancia
con la validez internacional (SENASA, 1994). Ese mismo año, por Resolución
N° 988, se establecieron los controles de calidad que deben cumplir los
laboratorios productores de las vacunas y los requisitos para ser acreditados
como integrantes de la Red de Laboratorios productores de dicho biológico
(SENASA, 1994).
En salud humana, la tasa oscila entre 0,01 y 0,09 cada 100000 habitantes (1997 a 2006). Aunque entre 1997 y 2015 se observa una leve
disminución en la tendencia, todos los años se han registrado casos y en
promedio fueron 10 por año (Gráfico N° 1). En coincidencia con la salud animal,
las provincias afectadas han sido: Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos,
Corrientes, Mendoza y Tierra del Fuego (SINAVE, 1997-2015 en Noseda, 2012
15
Gráfico N° 1: Tendencia de casos anuales de carbunclo humano en Argentina
(1997-2015)
0 10 20 30 40
1997 1999 2001 2003 2005 2007 2009 2011 2013 2015
años
c
a
s
o
s
casos promedio Lineal (casos)
Fuente: elaboración propia sobre la base de datos de SINAVE (1997-2015) en Noseda, 2012 a 2016.
En el ámbito de la S. P., desde 1960 el carbunclo pertenece al Grupo C “zoonosis” de la Ley Nº 15.465 sobre el “Régimen legal de las enfermedades de notificación obligatoria” (Ministerio de Salud de la Nación, 2013). Es vigilada
por la Dirección Nacional de Epidemiología, dependiente del Ministerio de
Salud de la Nación, mediante el Servicio Nacional de Vigilancia en Salud
(SNVS) que centraliza la información desde 1999(Ministerio de Salud,
2007).Requiere notificación por número total de casos con o sin discriminación
por edad; sexo, condición de vacunado, etc. Están obligados a notificar:
a. El médico que asista o haya asistido al enfermo o portador o hubiere
practicado su reconocimiento o el de su cadáver;
b. El médico veterinario, cuando se trate, en los mismos supuestos, de
animales;
c. El laboratorista y el anatomopatólogo que haya realizado exámenes que
comprueben permitan sospechar la enfermedad.
A partir de 1996 por Decreto N° 658 de “Riesgos del trabajo” se incluyó en el
listado de enfermedades profesionales, previsto en el artículo 8º, inciso 2, de la
Ley Nº 24.557. Se citan como grupos de riesgo: pastores, veterinarios y sus
asistentes, matarifes, esquiladores y trabajadores en contacto con animales
16
Particularmente en la actividad agraria en 1997 mediante el Decreto N° 617
(1997) se reglamentó la higiene y seguridad en este ámbito laboral. El mismo
establece los recaudos que se deben consideran en cuanto a la prevención de
las zoonosis y otros riesgos por el contacto con animales (Art. 44 a 47); y las
responsabilidades de:
empleadores (Art. 1) debe cumplir con la norma, implementar programas
preventivos de riesgo, minimizar los riesgos, capacitar y proveer elementos
de protección personal a su personal.
trabajadores (Art. 2) respecto de su seguridad y salud, y la de terceros (informarse, capacitarse, contribuir en el cumplimiento de la norma, hacer
uso adecuado de insumos y técnicas para el trabajo y la protección
personal, denunciar el siniestro y someterse a diagnóstico y tratamiento
médico)
Aseguradoras de Riesgo de Trabajo (Art. 3) respecto a sus empleadores
afiliados. Las mismas deben: informarlos y capacitarlos en medidas
preventivas y en la reglamentación vigente; colaborar para que puedan
proveer medios e insumos de protección a los trabajadores; registrar y
denunciar los siniestros e irregularidades que se producen en sus
establecimientos ante la Superintendencia de Riesgo del Trabajo.
2.4.b Situación en la provincia de Buenos Aires
En animales la enfermedad se comporta de manera endémica en la pampa húmeda y en la mayoría de los casos se trata de hacienda no vacunada
(Vena, 2002). Esta situación epidemiológica se evidencia mediante el registro
de datos (Mapa N° 1 y Gráfico N° 2) que han realizado diferentes laboratorios
de diagnóstico veterinario provinciales liderados por el Laboratorio Azul desde
1977. En promedio un 11% de las muestras han resultado positivas y este valor
no es superado desde 2007; el 49% de los partidos de la provincia ha
presentado casos y cada año se incorporan nuevos partidos a esta lista
17
Carbunclo en bovinos muertos súbitamente. Provincia de Buenos Aires (1977-2015)
Mapa N° 1: Partidos afectados
Fuente: Noseda, 2016.
Gráfico N° 2: Distribución porcentual
Fuente: Noseda, 2016.
Su presentación puede ser observada en cualquier época del año pero
la estacionalidad de los casos se presenta principalmente en los meses de
verano-otoño (Enero, Febrero, Marzo, Abril) (Gráfico N° 3).La menor
presentación en invierno podría deberse a las bajas temperaturas y humedad,
que no favorecen la germinación del esporo. Su presencia se ha confirmado en
los registros de aislamiento, a partir animales muertos, en gran parte de los
laboratorios de diagnóstico veterinario de la Provincia A (Instituto Nacional de
Tecnología Agroalimentaria -INTA- Balcarce, 2001; Odriozola, 2008).
18
Fuente: Noseda, 2014a
La lucha sanitaria de la enfermedad en los animales de la Provincia se
encuentra enmarcada en el Código Rural (Decreto-Ley N° 10.081) de 1883.El
mismo concuerda con lo dispuesto por el Reglamento nacional ya citado en
cuanto a la obligatoriedad de la denuncia ante un caso y las medidas de
aislamiento y profilaxis en el establecimiento infectado (tratamiento de
cadáveres, ingresos, egresos, vacunación inmediata, desinfección). A
diferencia del Reglamento, habilita a médicos veterinarios autorizados para la
extracción de partes del cadáver con el fin de ser estudiados.
En humanos, el Departamento de Zoonosis Rurales del Ministerio de Salud provincial registró entre 1977 y 2007 un total aproximado de 107 casos
(Vena, 2002; Bolpe, 2006; Noseda 2007)
A partir de 2015, por iniciativa del SENASA, se crearon las Mesas de
Zoonosis dedicadas a plantear, analizar y desarrollar acciones para brindar una
solución integral en temas vinculados con la inocuidad de los alimentos y las
enfermedades animales que pueden afectar la salud de los seres humanos. La
resultante del trabajo realizado interinstitucionalmente pretende brindar datos
fundamentales sobre aspectos sanitarios de los municipios, que son una
valiosa fuente para la toma de decisiones y la formulación de políticas públicas.
Las mesas están integradas por SENASA, autoridades municipales, referentes
locales de las áreas de: salud, bromatología, sanidad animal, medicina
19
2015, 34 municipios del centro y sur de la Provincia contaban con Mesas de
Zoonosis (SENASA, 2015).
Finalmente se debe mencionar que hasta el momento de redacción de
este trabajo no fueron encontrados antecedentes de este tipo de estudios sobre
el tema en el área de trabajo.
3. MATERIALES Y MÉTODOS 3.1 El partido de Azul
Su ubicación es en el centro de la Provincia de Buenos Aires (P. B. A.), (36°48' de latitud Sur, 59°51' de longitud Oeste) y una altitud de 136 m sobre el
nivel del mar (Vázquez et al, 2012). Ocupa una superficie de 6.615 km²; y limita
con los partidos de: Tandil, Rauch, Olavarría, Tapalqué, Benito Juárez y Las
Flores. En su territorio se asientan las localidades y parajes de: Ariel, Cacharí,
Chillar, 16 de Julio, Lazzarino, Martín Fierro, Miramonte, Nieves, Pablo Acosta,
Parish y Shaw; muchas de ellas nacidas como estaciones del Ferrocarril del
Sud (Wikipedia, 2016).
El clima es templado pampeano, la temperatura media anual es de 15°C, con promedios en verano de 22°C y 8 °C en invierno. El promedio de
precipitaciones es de 960 mm anuales distribuidos des uniformemente, con los
máximos entre la primavera y el verano. La humedad relativa media anual es
del 73%, con un período más húmedo desde mayo a julio (84%). El verano es
la estación menos húmeda, con un valor mínimo en enero del 65%. Los
registros de heliofanía efectiva alcanzan una media anual de 6,6 h/día. La
mayor cantidad se da en el mes de febrero (8,5 h/día) y la menor en julio (4,1
h/día).
La hidrografía está conformada por las cuencas del arroyo Azul y del arroyo de los Huesos. La primera nace al oeste de la localidad de Chillar y
desagua en el canal 11 al SO de Las Flores, la segunda marca el límite entre
los partidos de Azul, Tandily Rauch. (Wikipedia, 2016)
Con respecto al relieve, el partido de Azul se divide en dos regiones geográficas bien diferenciadas. Al sur forma parte del sistema serrano de
20
historia, 2012) está integrado por cerros, laderas serranas y lomadas altas;
presenta suelos poco profundos en los que crecen diferentes comunidades de
gramíneas y herbáceas. Los diferentes bloques de cerros derivan en llanuras
onduladas. Al norte del partido hay llanuras francamente chatas o deprimidas
(áreas anegables) con la formación de lagunas por efecto de las lluvias; la
profundidad de los suelos se ve a veces interrumpida por una costra calcárea
(tosca) (Vázquez et al., 2012).
El uso de la tierra está destinado en tres cuartas partes de su superficie para crianza de animales, y el cuarto restante (el área sur) es especialmente
agrícola. Se cultivan cereales y oleaginosas aprovechando el suelo propicio
para ello. En el período comprendido entre los años 1997 y 2002 aumentó en
un 140% la superficie dedicada al cultivo de grano, especialmente soja y trigo.
El 49% de los productores son capitalizados no familiares, el 13% son
capitalizados familiares. Además se crían bovinos, se produce lana, leche y
miel. (Wikipedia, 2016).
En cuanto a la pecuaria, las características demográficas de la población bovina pueden ser analizadas sobre los datos registrados durante 20
años en las campañas de vacunación contra la fiebre aftosa. Este prolongado
registro permitió considerar a las existencias bovinas vacunadas como
equivalentes a la población bovina del Partido. En el análisis de la evolución de
esta población durante el período 2009 a 2015, se puede observar (Cuadro N°
1) que el total de bovinos ascendió un 9,17%. En el año 2011, teniendo en
cuenta el total de bovinos vacunados contra fiebre aftosa (FUNDAZUL, 2012) y
la superficie ocupada por pastizales (Vázquez et al., 2012), la carga animal
promedio del Partido era de 0,93 cabezas/ha.
Cuadro N° 1: Cantidad de bovinos vacunados contra fiebre aftosa, período
2009-2015.
Año 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015
Total de
bovinos
551599 567548 587312 595069 605893 604235 607345
21
En lo que respecta a la situación epidemiológica del carbunclo, las acciones sanitarias de la Comisión de la Zona de Alerta y Respuesta ante
Epidemia de ocurrencia Natural, Accidental o Deliberada de B. Anthracis en
Azul (C.A. y R.) revirtieron la presentación endémica de la enfermedad (Mapa
N° 2), con ausencia de casos a partir del año 2013 (Noseda, 2016).
Mapa N° 2: Situación epidemiológica del carbunclo en el partido de Azul.
Periodo 2004-2013.
Fuente: Noseda, 2014
El ámbito de la salud animal se encuentra representado a nivel local por SENASA, INTA, FUNDAZUL, Ministerio de Asuntos Agrarios de la P. B. A.,
Sociedad Rural de Argentina, Laboratorio Azul, Círculo de Veterinarios de Azul,
Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional del Centro de la P. B. A.
En el ámbito de la salud pública, Azul es la ciudad de cabecera de la Región Sanitaria IX de la P. B. A, creada mediante la ley provincial Nº 7.016/65
y reglamentada bajo el decreto provincial Nº 805/67. Comprende los municipios
de: Azul, Benito Juárez, Bolívar, Gral. Alvear, Gral. Lamadrid, Laprida, Las
Flores, Olavarría, Rauch y Tapalqué (Ministerio de Salud de la P. B. A,
2012).Para el abordaje de los problemas asociados a las enfermedades
zoonóticas de importancia rural, se encuentra asentada la Dirección de
Zoonosis Rural del Ministerio de Salud de la P. B. A. Con injerencia municipal
22
Salud, Atención Primaria, Hospital Dr. Ángel Pintos, Hospital Dr. Horacio Ferro
de Chillar y el Hospital Dr. Casellas Solá (Municipalidad de Azul, 2017).
Comisión de Alerta y Respuesta frente al Carbunclo (C.A. y R.)
Desde el año 2003, instituciones relacionadas con la salud animal
impulsaron la vacunación voluntaria contra carbunclo conjuntamente con la
vacunación anti aftosa en el partido de Azul.
En el 2004, de manera coincidente y contemporánea con la corriente internacional “Una salud”, se creó la “Comisión Interinstitucional de Alerta y
Respuesta ante Epidemia de Ocurrencia Natural, Accidental o Deliberada de B. Anthracis” por Decreto Municipal Nº 661. En ella participan actores sociales de
diferentes sectores. Está constituida por instituciones gubernamentales y
privadas de los ámbitos sanitario, educativo y productivo con nivel de injerencia
nacional (Sociedad Rural Argentina, SENASA Oficina Azul, INTA Cuenca del
Salado, Cátedra de Edafología de la Facultad de Agronomía de la Universidad
Nacional del Centro de la P. B. A.), provincial (Ministerio de Asuntos Agrarios
de la P. B. A, Región Sanitaria IX Ministerio de Salud de la P. B. A,
Departamento de Zoonosis Rurales del Ministerio de Salud de la P. B. A) y
municipal (FUNDAZUL, Laboratorio Azul Diagnóstico, Secretaria de Salud
Pública Municipal, Círculo de Médicos Veterinarios de Azul) (Noseda, 2013). El
carácter multidisciplinar de la Comisión se refleja en la profesión de los
representantes de las instituciones: cinco veterinarios, tres ingenieros
agrónomos y dos médicos.
Pese a que la Comisión trabajo durante casi 10 años en sensibilizar e
informar sobre las pérdidas económicas y el riesgo sanitario que ocasionaba el
carbunclo en el Partido y la región, el análisis de los informes anuales evidenció
que el problema se centraba en torno a la falta de vacunación. A partir de estos
resultados, en 2014 se logró la obligatoriedad de vacunar en toda la P. B. A de
manera simultánea contra carbunclo y fiebre aftosa, durante las campañas de
esta última (Noseda. 2014). Pese a que la vacunación obligatoria amplió la
cobertura vacunal, en 2015 el porcentaje de bovinos vacunados descendió 13
23
En abril de 2016 se conformó la “Mesa de Zoonosis” con la finalidad de
abordar de manera multidisciplinaria e integral las zoonosis que afectan el
Partido de Azul. Está conformada por: SENASA, INTA, Ministerio de
Agroindustria de la Nación, Ministerio de Agroindustria Provincial,
Departamento de Zoonosis Rurales del Ministerio de Salud de la Provincia,
Facultad de Agronomía, Círculo Veterinario, Laboratorio Azul(Diario Ciudad de
Azul, 2016).
3.2 Metodología
Se realizó un estudio transversal observacional y con metodología
cualitativa.
En una primera instancia se efectuó la recopilación y lectura de la
bibliografía relacionada al tema propuesto en fuentes escritas y virtuales. Se
abordaron los conceptos de salud y zoonosis, las características de
presentación de la enfermedad y las estrategias sanitarias para su combate en
los diferentes niveles de atención.
3.2.a Procedimientos para la recolección de datos
Con la finalidad de indagar acerca de la percepción que tenían los
actores sociales que conformaban la C. A. y R., se realizaron entrevistas a sus
primeros integrantes e impulsores, identificados como informantes clave
(Guber, 2005a; Samaja, 1999) del proceso de creación y funcionamiento de la
Comisión. Para el ingreso al campo (Sampieri Hernández, Fernández Collado y
Baptista Lucio 2010) se contó con la colaboración del señor tutor de residencia
de la orientación en Producción Animal de la carrera de Medicina Veterinaria de
la U. N. C. P. B. A., médico veterinario con residencia en el área de trabajo y
que permitió el contacto con el primer informante.
Para no inducir respuestas y comportamientos de los entrevistados
(Miguélez, 2016), durante la convocatoria se evitó informar de manera
detallada sobre el tema específico de la investigación. Para fortalecer los
criterios de confiabilidad de los resultados (Valles Martínez, 1999) se recurrió a:
el acopio de documentación, la triangulación de datos y métodos (Denzin&
Lincoln, 2005), la consulta y revisión de la literatura pertinente (Trinidad et al,
24
Para registrar las percepciones o “puntos de vista” (López Doblas, 2005
citado en Gaete Quezada, 2014) se efectuaron entrevistas semi estructuradas
(Díaz-Bravo et al., 2013). La cantidad de entrevistas resultó ser la necesaria
para el entendimiento del fenómeno (Jones, Manzelli & Pecheny, 2004 citado en Kornblit, 2007) a partir de una “muestra” evaluada no probabilística (Guber,
2005a).
Considerando las recomendaciones de Díaz-Bravo et al. (2013), Guber
(2001, 2005b) y Martínez (1998) citado en Díaz-Bravo et al. (2013) se
desarrollaron las siguientes actividades:
I) En la fase de preparación
• Se diseñó un guion semi-estructurado que registró información que se
consideró pertinente y relevante para el estudio. La misma incluyó datos
individuales (sexo, edad), trayectoria profesional (formación de grado y
posgrado, instituciones de dicha formación, ocupación y ámbito de la
actividad profesional) rol dentro de la Comisión, y opinión agrupada en los
siguientes interrogantes: cómo surgió la idea, quiénes participaron , con qué
rol y grado de compromiso, cuáles fueron los problemas y resultados de las
actividades desarrolladas hasta el momento, con quiénes se vincularon, cómo
respondió la comunidad; y cuáles eran los próximos objetivos. En último
término se incluyó una pregunta para el cierre de la entrevista que permitiera
comentarios o reflexiones finales sobre aspectos que el entrevistado
considerara pertinentes al estudio
• Se contempló la posibilidad de adecuar el formato (Díaz-Bravo et al., 2013;
Guber, 2001) de las preguntas e incorporar las repreguntas y nuevas
preguntas que resultaran necesarias para motivar y orientar al entrevistado;
identificar ambigüedades y aclarar términos en las preguntas y las
respuestas; y explicitar opiniones que no surgieran espontáneamente en las
respuestas.
• Con el asesoramiento de la directora se evaluó el modelo de la entrevista
(Samaja, 1999) en cuanto a sencillez, claridad, precisión, pertinencia,
25
• Los entrevistados fueron invitados a participar de manera personal y
mediante comunicación telefónica. En esta instancia se los informó sobre:
datos personales del entrevistador, la finalidad científica y académica del
estudio, los criterios que motivaron su invitación, las consideraciones éticas
en cuanto a la confidencialidad de la información que brindaran, la posibilidad
de retirarse del estudio, y la eventual posibilidad de ser consultados en más
de una oportunidad.
• Obtenida la aceptación de los entrevistados para participar, se acordó con
ellos la fecha y lugar apropiados para el encuentro. Para ello se pusieron a
consideración cuestiones del contexto (Guber, 2001) como: la elección de un
ambiente confortable y que en lo posible permitiera un encuentro individual y
sin interrupciones; la disponibilidad de agenda para un tiempo de diálogo
acorde a los plazos previstos para la entrevista.
II) En la fase de apertura
•Se recordó a los informantes los objetivos y consideraciones éticas del
estudio.
• Para cumplimentar los requisitos éticos se registró el consentimiento
informado del participante en el audio de la entrevista. Para esto se procedió
a explicar nuevamente: las necesidades y objetivos del estudio, los derechos
que poseía el informante y los recaudos para garantizar la confidencialidad de
la información brindada.
III) En la fase de desarrollo
• Durante la entrevista se obtuvieron datos que brindaron información sobre los
interrogantes planteados como también aquellos, no contemplados a priori,
que pudieran resultar relevantes para el estudio. Se registró de la manera
más completa posible los datos audibles y observables (Guber, 2005 b), De
manera complementaria, se trató de cumplir con los plazos acordados para
no cansar al informante o abusar de su tiempo y predisposición (Guber,
2001). Se mantuvo una actitud proactiva para sostener el ritmo del encuentro
y motivar al entrevistado a responder. Pese a que se conoce que la
26
el encuentro por la sola presencia del otro (Fontana y Frey, 2005), se procuró
no brindar opiniones o mostrar actitudes que pudieran ser entendidas como
aval o censura de sus expresiones (Guber, 2005b).
• Los datos verbalizados durante la entrevista fueron registrados en audio con
un grabador Philips, modelo Voicetracer 620 y transcriptos en textos, con
formato pregunta-respuesta, mediante el procesador Microsoft® Word 2010.
Se recurrió a algunos criterios de notación en el tipo de fuente que
permitieran identificar los diferentes datos observables y acústicos en el texto
tales como: problemas en el registro de los datos, intervenciones verbales del
entrevistado y propias, expresiones gestuales y actitudinales del entrevistado,
opiniones personales no expresadas, etc. (Guber, 2005b).
• Durante y luego de las entrevistas se apuntó en un diario de campo los datos
observacionales y las percepciones personales que no pudieran ser
registrados de manera acústica. Siguiendo los criterios de Guber (2005b) se
registraron datos de: las personas, presentes de manera permanente u
ocasional, incluyendo al informante; las actividades que se desarrollaban
durante el encuentro y el espacio que fuera destinado para el mismo. Se
procuró registrar los datos observables de la manera más objetiva posible y
explicitar los criterios que permitieran interpretar los aspectos percibidos. Los
registros se resumieron y fueron clasificadas por temas para ser recuperados
durante el análisis de los datos (Guber, 2001, 2005a, 2005b; Sampieri et al.,
2010).
IV) En la fase de cierre
• Se anunció el final de la entrevista y se enunció la pregunta de cierre.
•Se agradeció al informante su voluntad de participar, su tiempo y opiniones
brindadas.
• Se planteó la posibilidad eventual de un nuevo encuentro el cual fue solo
realizado en la primera entrevista.
3.2.b Procedimientos para el análisis de los datos
Para el análisis cualitativo de las entrevistas (Charmaz, 2006 citado en
27
Trinidad et al., 2006 citado en Gaete Quezada, 2014; Strauss &Corbin, 2002;
Valles Martínez, 1999) se incluyó:
I) Reducción de los datos mediante análisis de los mensajes:
Se redactaron de memorandos (memos) que registraron las ideas, preguntas
e hipótesis que surgieron al entrar en contacto con los entrevistados, para
que pudieran ser recuperados durante el análisis.
Se separaron e identificaron las porciones de texto (palabras, oraciones o párrafos) que ejemplificaban de manera empírica las expresiones.
Se seleccionaron las expresiones en función de la relación entre los datos y los objetivos de la investigación.
Se clasificaron las expresiones mediante agrupamiento en unidades
conceptuales abstractas (códigos).
Se asignaron nombre a los códigos.
Se compararon los códigos de distintos entrevistados o distintos momentos de una misma entrevista.
Se sintetizaron y agruparon los códigos en categorías que los abarcaran.
Se asignaron nombres a las categorías con un criterio que respondía a la explicación del fenómeno (Guber, 2001).
Se compararon y relacionaron las categorías (Spradley, 1979 citado en Guber, 2001).
II) Se transformaron los datos con ayuda de diagramas y matrices que permitieran sistematizar la jerarquía y relación entre las categorías.
III) Se obtuvieron y verificaron los resultados y conclusiones.
IV) Se reformuló el título mediante confección de nube de palabras en programa Wordle (Java, 2017).
4. RESULTADOS Y DISCUCIÓN
Se realizaron cinco entrevistas que completaron un total de 78minutos
de grabación. La duración de cada entrevista fue variable, de 12 a 20 minutos.
Las primeras fueron las más prologadas. Todas las entrevistas fueron en
ambientes cerrados (cuatro en el ámbito laboral y una en el ámbito privado de
los entrevistados), cordiales, con buen ritmo, y sin rudos externos. Solo una de
28
afectando su ritmo y duración, y resultó ser la más corta. El cuestionario fue
flexible y surgieron preguntas anexas dependiendo de las respuestas del
entrevistado.
Los informantes calificados seleccionados aceptaron de buen grado la
convocatoria. Durante la entrevista se mostraron cordiales y honestos en sus
respuestas. Algunos mostraron interés en la confidencialidad de los datos y
otros no tuvieron observaciones al respecto.
El primer entrevistado, representante de un laboratorio privado de
referencia en el tema fue quien mencionó al segundo informante (“método bola de nieve”) (Jones, Manzelli & Pecheny, 2004 citado en Kornblit, 2007), un
representante local del área de salud del gobierno provincial. Luego se
entrevistó a quien representaba a una fundación local para la sanidad animal y
al representante local de un área nacional de sanidad animal. Por último se
entrevistó a quien era representante de un área de salud del gobierno
municipal. Todos los informantes eran mayores de 50 años y de sexo
masculino. Cuatro resultaron ser médicos veterinarios egresados de la Facultad
de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de la Provincia de Buenos
Aires y uno era médico de personas egresado de la Universidad Nacional de
Buenos Aires. Al momento de la entrevista, dos de los informantes ejercían la
profesión de manera privada y tres aun participaban en la Comisión. Se
encontraban desvinculados de las instituciones a quienes representaban, el
veterinario ex representante de una fundación local para la sanidad animal y el
médico ex representante de un área de salud del gobierno municipal. Ambos
continuaban con su actividad profesional de manera privada.
Para el análisis de las respuestas de los entrevistados se extrajeron los
códigos que figuran en la Tabla N°1 (ver Anexo). Los mismos se agruparon en
29
Cuadro Nº 2: Categorías en que se clasifican las respuestas de las entrevistas.
30
A continuación se presenta el análisis de cada categoría.
4.1Origen de la Comisión
Todos los entrevistados identificaron como “el alma de todo” al
representante de un laboratorio privado con vasta experiencia en el tema: “…una persona que se ha dedicado toda su vida al trabajo de carbunclo…”
(Representante del área de salud del gobierno municipal), acompañado por el
SENASA e INTA. Según lo expresado durante la entrevista por el aludido
promotor de la idea, esta iniciativa privada, que por esto podría considerarse
como un ejemplo de salud colectiva, surgió ante la falta de gestión sanitaria del
ámbito gubernamental, quien es indicado como responsable en el Decreto-Ley
provincial N° 10.081 (1883) y en el Decreto Reglamentario de la Ley Nacional Nº 3950 (1906): “… SENASA mismo, son los que verdaderamente tendrían que
haber hecho la convocatoria original para alerta y respuesta, lo que pasa que ante la necesidad lo hicimos nosotros…”. En segundo término se identificaron
a: Departamento de Zoonosis Rurales del Ministerio de Salud de la P. B. A.,
Secretaría de Salud Pública Municipal, FUNDAZUL y Sociedad Rural
Argentina. Si bien se convocó a todas las entidades de productores del Partido,
solo la Sociedad Rural resultó participante. La Facultad de Agronomía fue
citada por tres entrevistados; y el Ministerio de Asuntos Agrarios de la P. B. A. y
el Círculo de Veterinarios de Azul solo por dos informantes. Ninguno de los
entrevistados mencionó a las ART ni a las obras sociales como participantes de
la Comisión en alguna instancia de su desarrollo. Al intentar profundizar sobre
estas cuestiones no se logró obtener respuestas que permitieran interpretar
esta situación.
Se identificaron como motivos para la creación de la Comisión el riesgo
de la enfermedad y la gestión sanitaria. Se pretendía disminuir el riesgo que
traía aparejada la enfermedad debido a que “el partido de Azul era la zona donde más casos de carbunclo había […] cuando uno veía los números y veíamos la cantidad de animales muertos y personas enfermas…”
(Representante del laboratorio privado).
31
salud del gobierno provincial). Para ello los informantes citaron como puntos
críticos:
I) La coordinación y articulación para las acciones sanitarias de los diferentes actores:
…darle más coherencia al mecanismo… (Representante del laboratorio
privado).
…quedar de acuerdo si tenemos sospecha de un caso animal entonces que no se perdiera por el lado de salud pública… (Representante del área de
salud del gobierno provincial).
…un dato de laboratorio de un caso humano o animales genere de forma automática una respuesta… (Representante del área de salud del gobierno
provincial).
…responder ante un brote, no solamente en la parte animal sino también en la parte humana… (Representante de SENASA).
II) Las acciones sanitarias de vigilancia, vacunación y manipulación de los cadáveres.
…demanda de todos los veterinarios privados de toda la provincia. Ellos
(laboratorio privado de referencia en el tema) tenían un sistema de vigilancia
que les permitía conocer casos animales… (Representante del área de salud
del gobierno provincial).
…fomentar y desempolvar el tema la vacunación […] que si bien es obligatoria del año 57 no se exigía mucho por SENASA… (Ex Representante de la
fundación de salud animal).
…fomentar el (buen) tratamiento de los campos, como de los cadáveres… (Ex
representante de la fundación de salud animal).
III) El cumplimiento de las normas vigentes: “…hacer cumplir leyes que ya
estaban presentes en el país…” (Representante del gobierno de salud del
municipio.
4.2 Estructura
En la estructura de la Comisión se identificaron dos subcategorías. Una