• No se han encontrado resultados

Ejercicio físico y estrés oxidativo

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Ejercicio físico y estrés oxidativo"

Copied!
15
0
0

Texto completo

(1)

Dr. Diego Muñoz Marín Dr. Guillermo J. Olcina Camacho Dr. Rafael Timón Andrada Dr. Fco. Javier Brazo Sayavera Dra. María Concepción Robles Gil Dr. Marcos Maynar Mariño Universidad de Extremadura

RESUMEN: Tradicionalmente, la práctica deportiva y la capacidad para consumir grandes volú-menes de oxígeno ha estado asociada directamente con un efecto beneficioso para el organismo. Sin embargo, numerosos estudios demuestran que el ejercicio físico es fuente natural de radicales libres de oxígeno, lo que puede implicar la producción de daño a diferentes moléculas del organismo.

Durante los últimos años se ha venido observando que los radicales libres, responsables del daño celular y la peroxidación lipídica, son producidos por el propio metabolismo, incluso en estado de reposo.

En este trabajo analizaremos los efectos que presenta el ejercicio físico sobre la producción de especies reactivas de oxígeno y el daño celular producido, analizando diferentes tipos de esfuerzos, tanto en intensidad como en volumen.

PALABRAS CLAVES: Estrés oxidativo. Ejercicio físico. Respuesta antioxidante.

EXERCISE AND OXIDATIVE STRESS

ABSTRACT: Physical activity and aerobic exercise have been associated with benefits for hu-man body, however several researches have shown as physical exercise is a source of free radicals production with a possibility of increasing oxidative damage in human tissues.

Last years it has been achieving data how free radicals are produced in an endogenous way cause of human metabolism, although in rest situations. These free radicals are responsible of cellu-lar damage and lipid peroxidation.

The aim of this review is to analyze the effects of physical exercise over oxygen reactive species and their consequent cellular damage, studying different kinds of exercises attending to parameters of volume and intensity.

(2)

1. INTRODUCCIÓN

Numerosos estudios demuestran que el ejercicio físico es fuente natural de radicales libres de oxígeno, que son sustancias químicas muy inestables, con una fuerte reactividad y una gran actividad como aceptores de electrones —oxidan-tes—, lo cual les implica en la producción de daño a diferentes moléculas del or-ganismo1.

Son varias las causas de producción de radicales libres durante el ejercicio físico. Por un lado, la práctica deportiva aumenta la necesidad del aporte de oxí-geno a los tejidos, pudiendo causar un incremento en la producción de radicales. Igualmente, debido a la redistribución sanguínea durante el ejercicio y sobre todo a la alta intensidad de los esfuerzos, el tejido muscular puede permanecer durante algún tiempo en estado de isquemia, para posteriormente en la recuperación sufrir una alta reperfusión de oxígeno, es lo que se conoce como fenómeno de isquemia-reperfusión y por tanto ser susceptibles de peroxidación2. Relacionado, también, con la intensidad del esfuerzo, otro factor que puede influir en la formación de especies reactivas de oxígeno (ROS) es la producción de ácido láctico, que puede convertir a un radical libre poco dañino (radical superóxido) en otro mucho más perjudicial (perhidroxilo), por la interacción del primero con los protones derivados del ácido láctico3. También parece ser que a partir de la autooxidación de cateco-laminas durante el ejercicio, se pueden producir radicales libres4. La intensidad y la duración del ejercicio son factores importantes relacionados con la producción de ROS.

Las células, para hacer frente a esta producción de radicales libres y el consecuente daño celular, el organismo tiene varios mecanismos de defensa, en-tre lo que podemos destacar dos sistemas: antioxidantes enzimáticos y no enzi-máticos, que pueden actuar previniendo la formación de ROS, interceptando el ataque de las mismas, captando los metabolitos reactivos y convertirlos en molé-culas menos reactivas, incrementando la resistencia al ataque de las especies reactivas en las células diana, facilitando la reparación del daño provocado por los radicales libres y manteniendo un ambiente favorable para la actuación de otros antioxidantes.

1 Halliwell, B.: “Free radicals, antioxidants, and human disease: curiosity, cause, or consequence?”.

Lancet, 344, (8924), (1994), pp. 721-4.

2

Kanter, M. M.; Nolte, L. A. y Holloszy, J. O.: “Effects of an antioxidant vitamin mixture on lipid peroxidation at rest and postexercise”. J Appl Physiol 74, (2), (1993), pp. 965-9; Sacheck, J. M. y Blumberg, J. B.: “Role of vitamin E and oxidative stress in exercise”. Nutrition 17, (10), (2001), pp. 809-14.

3

Groussard, C.; Rannou-Bekono, F.; Machefer, G.; Chevanne, M.; Vincent, S.; Sergent, O.; Cillard, J. y Gratas-Delamarche, A.: “Changes in blood lipid peroxidation markers and antioxidants after a single sprint anaerobic exercise”. Eur J Appl Physiol 89, (1), (2003), pp. 14-20.

4

Rodriguez-Martinez, M. A.; Garcia-Cohen, E. C.; Briones, A.; Baena, A. B.; Marin, E.; Salaices, M. y Marin, J.: “Changes in plasma oxidative state with age and their influence on contractions elicited by noradrenaline in the rat tail artery”. Life Sci 65, (9), (1999), pp. 915-24; Ramel, A.; Wagner, K. H. y Elmadfa, I.: “Correlations between plasma noradrenaline concentrations, antioxi-dants, and neutrophil counts after submaximal resistance exercise in men”. Br J Sports Med 38, (5), (2004), E22.

(3)

Cuando la producción de ROS excede la capacidad antioxidante del orga-nismo y estos sistemas son incapaces de neutralizar las acciones oxidativas se producirá en mayor o menor medida un daño celular5.

A esta incapacidad de actuación de los mecanismos antioxidantes frente a los radicales libres se le denomina estrés oxidativo, concepto que propuso Seis H, en 1985, y que lo definía como un “desequilibrio, en el que hay un aumento de oxidantes o una disminución de antioxidantes, en comparación con la situación definida como normal6. El estrés oxidativo marca sus efectos en distintos tejidos, donde resaltamos los daños sobre los lípidos. El mayor efecto producido por los radicales libres en los lípidos es la peroxidación lipídica de los ácidos grasos poliin-saturados provocando una disfunción en las membranas celulares de las que for-man parte7.

Los productos finales de la peroxidación lipídica son aldehídos, gases hidro-carbonados y varios residuos químicos, donde resaltamos el malondialdehído (MDA). Muchos de estos aldehídos formados pueden reaccionar rápidamente con compo-nentes celulares, pudiendo causar alteraciones en el ADN, y daños estructurales y funcionales al reaccionar con proteínas.

El daño oxidativo a los lípidos de membrana constituye, muy probablemen-te, un factor importante en la disminución de la fluidez de las membranas8. La cantidad de peróxidos lipídicos que llega a formarse en una membrana biológica está determinada por la cantidad de radicales libres que se originan inicialmente y por la propagación de la peroxidación lipídica. Ciertos componentes de la defensa antioxidante de las células restringen la extensión de esta reacción en cadena, sien-do incluso en ocasiones capaces de detenerla completamente.

El ADN también es susceptible de daño oxidativo. El oxígeno se adiciona a las bases del ADN formándose radical peroxilo. Las posteriores reacciones de estas especies radicales del ADN dan lugar a un gran número de productos, entre los que destaca la 8-hidroxi-2´-desoxiguanosina, utilizado como marcador de pe-roxidación.

Por último, cabe destacar el daño oxidativo producido sobre los glúcidos. Los glúcidos reaccionan con facilidad con los radicales hidroxilos. El daño oxidativo a los glúcidos reviste importancia cuando se trata de polisacáridos de función

es-5 Jenkins, R. R.: “Exercise, oxidative stress, and antioxidants: a review”. Int J Sport Nutr 3, (4),

(1993), pp. 356-75.

6

Sies, H. y Cadenas, E.: “Oxidative stress: damage to intact cells and organs”. Philos Trans R Soc Lond B Biol Sci 311, (1152), (1985), pp. 617-31.

7

Halliwell, B. y Cross, C. E.: “Reactive oxygen species, antioxidants, and acquired immunodefi-ciency syndrome. Sense or speculation?”. Arch Intern Med 151, (1), (!991), 29-31. Cheeseman, K. H. y Slater, T. F.: “An introduction to free radical biochemistry”. Br Med Bull 49, (3), (1993), pp. 481-93.

8

Shigenaga, M. K.; Hagen, T. M. y Ames, B. N.: “Oxidative damage and mitochondrial decay in aging”. Proc Natl Acad Sci U S A 91, (23), (1994), pp. 10771-8.

(4)

tructural, ya que los polisacáridos son despolimerizados por los radicales libres9 dando lugar a procesos degenerativos.

Para diagnosticar el daño producido por las especies oxidativas, resulta complicado medir sus niveles en fluidos biológicos ya que su vida media es de fracciones de segundo, por este motivo se recurre a la cuantificación de distintos marcadores indirectos entre los que destacan: MDA10, como marcador de peroxida-ción lipídica, incrementos de las sustancias reactivas del ácido tiobarbitúrico (TBARS)11, dienos conjugados12, cociente entre glutation oxidado y glutation redu-cido (GSSG/GSH), como daño produredu-cido en el citosol, así como pentano o etano exalado, o modificaciones en orina del nucleosido 8-hidroxi-2´-desoxiguanosina, como marcador de daño oxidativo en el ADN13.

2. ACTIVIDAD FÍSICA Y ESTRÉS OXIDATIVO

El ejercicio físico incrementa la necesidad del aporte de oxígeno a los teji-dos, causando un incremento en la producción de radicales libres. Cuando esta producción de ROS excede la capacidad antioxidante del organismo, se genera un desequilibrio que provoca estrés oxidativo y daño celular. La intensidad y la dura-ción del ejercicio son factores importantes relacionados con la producdura-ción de estos radicales libres. Durante los últimos años se han estudiado los efectos y las diferen-cias existentes entre ejercicios de máxima intensidad (hasta el agotamiento), y ejer-cicios de intensidad submáxima de diferente duración, sobre los indicadores de estrés oxidativo y respuesta antioxidante del organismo.

En principio, parece ser que a mayor intensidad de esfuerzo, se produce un mayor incremento en los niveles de MDA, como consecuencia de un mayor estrés oxidativo14, aunque los cambios producidos en éste y otros parámetros, también pueden estar influidos por la duración del esfuerzo. Según otros autores, los niveles de MDA incrementan a partir de una intensidad de un 70% del VO2 máximo, aunque en periodos cortos de ejercicio15.

9

Monboisse, J. C.; Gardes-Albert, M.; Randoux, A.; Borel, J. P. y Ferradini, C.: “Collagen degrada-tion by superoxide anion in pulse and gamma radiolysis”. Biochim Biophys Acta 965, (1), (1988), pp. 29-35.

10 Noberasco, G.; Odetti, P.; Boeri, D.; Maiello, M. y Adezati, L.: “Malondialdehyde (MDA) level in

diabetic subjects. Relationship with blood glucose and glycosylated hemoglobin”. Biomed Phar-macother 45, (4-5), (1991), pp. 193-6.

11

Halliwell, B. y Grootveld, M.: “The measurement of free radical reactions in humans. Some thoughts for future experimentation”. FEBS Lett 213, (1), (1987), pp. 9-14.

12 Vasankari, T.; Kujala, U.; Heinonen, O.; Kapanen, J. y Ahotupa, M.: “Measurement of serum lipid

peroxidation during exercise using three different methods: diene conjugation, thiobarbituric acid reactive material and fluorescent chromolipids”. Clin Chim Acta 234, (1-2), (1995), pp. 63-9.

13

Shigenaga, M. K.; Gimeno, C. J. y Ames, B. N.: “Urinary 8-hydroxy-2’-deoxyguanosine as a bio-logical marker of in vivo oxidative DNA damage”. Proc Natl Acad Sci U S A 86, (24), (1989), 9697-701.

14

Alessio, H. M.; Goldfarb, A. H. y Cutler, R. G.: “MDA content increases in fast- and slow-twitch skeletal muscle with intensity of exercise in a rat”. Am J Physiol 255, (6 Pt 1), (1988), C874-7.

15

Lovlin, R.; Cottle, W.; Pyke, I.; Kavanagh, M. y Belcastro, A. N.: “Are indices of free radical dam-age related to exercise intensity”. Eur J Appl Physiol Occup Physiol 56, (3), (1987), pp. 313-6.

(5)

2.1. Actividades de intensidad máxima, estrés oxidativo y respuesta antioxidante

Existen un gran número de estudios que evidencian que los radicales libres juegan un papel importante como mediadores del daño muscular e inflamaciones producidas como consecuencia del ejercicio extenuante. Se dice que la generación de radicales libres de oxígeno se incrementa durante el ejercicio como resultado del aumento en el VO2 mitocondrial y el mayor flujo de electrones en la cadena de transporte16, por una mayor producción de ácido láctico, autoxidación de catecola-minas e incluso por la redistribución del flujo sanguíneo que se produce en este tipo de esfuerzos.

Esfuerzos de 30 segundos de duración a máxima intensidad ya provocan, según algunos autores, modificaciones en los niveles plasmáticos de MDA17. Mu-chos estudios revisados muestran incrementos significativos en MDA después de un ejercicio hasta la extenuación18. El nivel de entrenamiento y la edad de los suje-tos también es determinante en la producción de ROS y adaptación de los sistemas antioxidantes. Esfuerzos agudos hasta la extenuación (test de esfuerzo incremental máximo) en sujetos sedentarios, producían descensos en los niveles de GSH e in-crementos en GSSG, recuperando valores normales a los 60 minutos de acabado el esfuerzo19. Por su parte, nadadores jóvenes, tras un periodo de entrenamiento, presentaban mayor actividad de las enzimas antioxidantes, superóxido dismutasa (SOD), catalasa y glutation peroxidasa (GPX), mientras que en el grupo control, los niveles de MDA eran más elevados que en el grupo entreno20. Sujetos de avanzada edad llevaron a cabo pruebas de esfuerzo hasta el agotamiento, encontrando que los sujetos entrenados presentaban menores niveles de MDA tras el esfuerzo, mayor

16

Alessio, H. M.: “Exercise-induced oxidative stress”. Med Sci Sports Exerc 25, (2), (1993), pp. 218-24.

17

Groussard, C.; Rannou-Bekono, F.; Machefer, G.; Chevanne, M.; Vincent, S.; Sergent, O.; Cil-lard, J. y Gratas-Delamarche, A.: “Changes in blood lipid peroxidation markers and antioxidants after a single sprint anaerobic exercise”. Eur J Appl Physiol 89, (1), (2003), pp. 14-20; Xiao, G. Q. y Li, H. C.: “Effects of inhalation of oxygen on free radical metabolism and oxidative, anti-oxidative capabilities of the erythrocyte after intensive exercise”. Res Sports Med 14, (2), (2006), pp. 107-15.

18 Dekkers, J. C.; van Doornen, L. J. y Kemper, H. C.: “The role of antioxidant vitamins and enzymes

in the prevention of exercise-induced muscle damage”. Sports Med 21, (3), (1996), pp. 213-38; Ashton, T.; Young, I. S.; Peters, J. R.; Jones, E.; Jackson, S. K.; Davies, B.y Rowlands, C. C.: “Electron spin resonance spectroscopy, exercise, and oxidative stress: an ascorbic acid interven-tion study”. J Appl Physiol 87, (6), (1999), pp. 2032-6; Sacheck, J. M. y Blumberg, J. B.: “Role of vitamin E and oxidative stress in exercise”. Nutrition 17, (10), (2001), pp. 809-14; McBride, J. M.; Kraemer, W. J.; Triplett-McBride, T. y Sebastianelli, W.: “Effect of resistance exercise on free radical production”. Med Sci Sports Exerc 30, (1), (1998), pp. 67-72; Thompson, D.; Williams, C.; Kingsley, M.; Nicholas, C. W.; Lakomy, H. K.; McArdle, F. y Jackson, M. J.: “Muscle soreness and damage parameters after prolonged intermittent shuttle-running following acute vitamin C sup-plementation”. Int J Sports Med 22, (1), (2001), pp. 68-75.

19

Elokda, A. S.; Shields, R. K. y Nielsen, D. H.: “Effects of a maximal graded exercise test on glu-tathione as a marker of acute oxidative stress”. J Cardiopulm Rehabil 25, (4), (2005), pp. 215-9.

20

Cavas, L. y Tarhan, L.: “Effects of vitamin-mineral supplementation on cardiac marker and radical scavenging enzymes, and MDA levels in young swimmers”. Int J Sport Nutr Exerc Metab 14, (2), (2004), pp. 133-46.

(6)

capacidad total antioxidante, y mayor actividad de GPX que los no entrenados21. De esta forma, parece ser que el entrenamiento incrementa la actividad de los sistemas antioxidantes, con menores niveles de MDA que los sujetos no entrenados, tras la realización de esfuerzos de intensidad elevada22.

Con respecto a la respuesta antioxidante, esfuerzos de 30 segundos ya provocan respuesta enzimática en eritrocitos23, cambios en los niveles plasmáticos de antioxidantes enzimáticos y no enzimáticos24.

Cabe destacar una investigación llevada a cabo con ciclistas, en la que valoraban, en diferentes esfuerzos, los niveles de actividad de las enzimas antioxi-dantes en eritrocitos. Las actividades consistían en una prueba de esfuerzo máxima, una submáxima al 80% del VO2 máximo, y una etapa de ciclismo. El test incremen-tal máximo no producía cambios significativos en las enzimas antioxidantes en eri-trocitos, mientras que el submáximo producía un descenso en la catalasa y glutation reductasa, y un incremento en la actividad de la SOD. Por último, la etapa de ciclis-mo incrementaba la actividad de la catalasa y la glutation reductasa eritrocitaria. Estas diferentes respuestas según la actividad física realizada podrían ser explica-das por los efectos del peróxido de hidrógeno y el anión superóxido sobre la acti-vidad de estas enzimas25.

21

Fatouros, I. G.; Jamurtas, A. Z.; Villiotou, V.; Pouliopoulou, S.; Fotinakis, P.; Taxildaris, K. y Deli-constantinos, G.: “Oxidative stress responses in older men during endurance training and detrain-ing”. Med Sci Sports Exerc 36, (12), (2004), pp. 2065-72.

22

Metin, G.; Atukeren, P.; Alturfan, A. A.; Gulyasar, T.; Kaya, M. y Gumustas, M. K.: “Lipid peroxida-tion, erythrocyte superoxide-dismutase activity and trace metals in young male footballers”. Me-tin, G.; Gumustas, M. K.; Uslu, E.; Belce, A. y Kayserilioglu, A.: “Effect of regular training on plasma thiols, malondialdehyde and carnitine concentrations in young soccer players”. Chin J Physiol 46, (1), (2003), pp. 35-9; Cazzola, R.; Russo-Volpe, S.; Cervato, G. y Cestaro, B.: “Bio-chemical assessments of oxidative stress, erythrocyte membrane fluidity and antioxidant status in professional soccer players and sedentary controls”. Eur J Clin Invest 33, (10), (2003), pp. 924-30; Yonsei Med J 44, (6), (2003), pp. 979-86; Niess, A. M.; Hartmann, A.; Grunert-Fuchs, M.; Poch, B. y Speit, G.:”DNA damage after exhaustive treadmill running in trained and untrained men”. Int J Sports Med 17, (6), (1996), pp. 397-403.

23

Groussard, C.; Rannou-Bekono, F.; Machefer, G.; Chevanne, M.; Vincent, S.; Sergent, O.; Cillard, J. y Gratas-Delamarche, A.: “Changes in blood lipid peroxidation markers and antioxidants after a single sprint anaerobic exercise”. Eur J Appl Physiol 89, (1), (2003), pp. 14-20; Xiao, G. Q. y Li, H. C.: “Effects of inhalation of oxygen on free radical metabolism and oxidative, antioxidative capa-bilities of the erythrocyte after intensive exercise”. Res Sports Med 14, (2), (2006), pp. 107-15.

24

Dekkers, J. C.; van Doornen, L. J. y Kemper, H. C.: “The role of antioxidant vitamins and enzymes in the prevention of exercise-induced muscle damage”. Sports Med 21, (3), (1996), pp. 213-38; Ashton, T.; Young, I. S.; Peters, J. R.; Jones, E.; Jackson, S. K.; Davies, B.y Rowlands, C. C.: “Electron spin resonance spectroscopy, exercise, and oxidative stress: an ascorbic acid interven-tion study”. J Appl Physiol 87, (6), (1999), pp. 2032-6; Sacheck, J. M. y Blumberg, J. B.: “Role of vitamin E and oxidative stress in exercise”. Nutrition 17, (10), (2001), pp. 809-14; McBride, J. M.; Kraemer, W. J.; Triplett-McBride, T. y Sebastianelli, W.: “Effect of resistance exercise on free radical production”. Med Sci Sports Exerc 30, (1), (1998), pp. 67-72; Thompson, D.; Williams, C.; Kingsley, M.; Nicholas, C. W.; Lakomy, H. K.; McArdle, F. y Jackson, M. J.: “Muscle soreness and damage parameters after prolonged intermittent shuttle-running following acute vitamin C sup-plementation”. Int J Sports Med 22, (1), (2001), pp. 68-75.

25 Tauler, P.; Aguilo, A.; Guix, P.; Jimenez, F.; Villa, G.; Tur, J. A.; Cordova, A. y Pons, A.”

“Pre-exer-cise antioxidant enzyme activities determine the antioxidant enzyme erythrocyte response to exercise”. J Sports Sci 23, (1), (2005), pp. 5-13.

(7)

Con respecto a la respuesta de los sistemas antioxidantes no enzimáticos (vitamina E, C, y A) ante esfuerzos de intensidad máxima, los estudios encontrados no revelan datos esclarecedores, puesto que la mayoría de ellos estudian los efec-tos de la suplementación de estas vitaminas sobre parámetros de estrés.

En esfuerzos de corta duración (test de wingate, 30 seg) algunos autores observaban incrementos en los niveles plasmáticos de MDA, descensos en ácido úrico y vitamina E, y no encontraron cambios significativos en los niveles de vitami-na A26. Sin embargo, en otro estudio con el mismo protocolo encontraban incremen-tos plasmáticos en ácido úrico y vitamina C, y descensos en vitamina E y beta ca-rotenos27.

Existen algunos trabajos en los que se observan incrementos en los niveles de vitamina C28, y descensos en los niveles de vitamina E29. Resultados idénticos obtuvieron en un estudio en el que llevaron a cabo pruebas de esfuerzo hasta la extenuación con jugadores de fútbol30.

Por otro lado, Kostka y cols., (1998), llevaron a cabo un estudio en el que intentaban determinar la relación que podía existir entre el VO2 máximo, estrés oxi-dativo y sistema de defensa antioxidante en sujetos de avanzada edad, llegando a la conclusión de que existe una relación directa entre los niveles de VO2 máximo y MDA, mientras que la relación es inversa entre el VO2 máximo y parámetros antioxi-dantes, estableciendo que la intensidad del ejercicio puede ser un factor desfavo-rable relacionado con la actividad saludable31.

Cabe destacar algunos estudios en los que resaltan un aspecto importante a la hora de determinar los parámetros tras el ejercicio, y es el hecho de la pérdida

26

Baker, J. S.; Bailey, D. M.; Hullin, D.; Young, I. y Davies, B.: “Metabolic implications of resistive force selection for oxidative stress and markers of muscle damage during 30 s of high-intensity exercise”. Eur J Appl Physiol 92, (3), (2004), pp. 321-7.

27

Groussard, C.; Machefer, G.; Rannou, F.; Faure, H.; Zouhal, H.; Sergent, O.; Chevanne, M.; Cillard, J. y Gratas-Delamarche, A.: “Physical fitness and plasma non-enzymatic antioxidant status at rest and after a wingate test”. Can J Appl Physiol 28, (1), (2003), pp. 79-92.

28

Thompson, D.; Williams, C.; Kingsley, M.; Nicholas, C. W.; Lakomy, H. K.; McArdle, F. y Jackson, M. J.: “Muscle soreness and damage parameters after prolonged intermittent shuttle-running following acute vitamin C supplementation”. Int J Sports Med 22, (1), (2001), pp. 68-75; Santan-gelo, L.; Cigliano, L.; Montefusco, A.; Spagnuolo, M. S.; Nigro, G.; Golino, P. y Abrescia, P.: “Evaluation of the antioxidant response in the plasma of healthy or hypertensive subjects after short-term exercise”. J Hum Hypertens 17, (11), (2003), pp. 791-8.

29

Surmen-Gur, E.; Ozturk, E.; Gur, H.; Punduk, Z. y Tuncel, P.: “Effect of vitamin E supplementation on post-exercise plasma lipid peroxidation and blood antioxidant status in smokers: with special reference to haemoconcentration effect”. Eur J Appl Physiol Occup Physiol 79, (6), (1999), pp. 472-8.

30

Klapcinska, B.; Kempa, K.; Sobczak, A.; Sadowska-Krepa, E.; Jagsz, S. y Szoltysek, I.: “Evalua-tion of autoantibodies against oxidized LDL (oLAB) and blood antioxidant status in professional soccer players”. Int J Sports Med 26, (1), (2005), pp. 71-8.

31 Kostka, T.; Drai, J.; Berthouze, S. E.; Lacour, J. R. y Bonnefoy, M.: “Physical activity, fitness and

integrated antioxidant system in healthy active elderly women”. Int J Sports Med 19, (7), (1998), pp. 462-7.

(8)

de volumen plasmático, que lleva a una hemoconcentración en todos los sujetos. Debido a ello, es necesario realizar la corrección con el hematocrito de los paráme-tros analizados, para no cometer errores en los niveles obtenidos. Entre los resulta-dos derivaresulta-dos de estos estudios, citamos el aumento de lactato, mientras que los niveles de MDA no se modificaron significativamente. Los niveles de vitamina E disminuyeron significativamente tras el ejercicio32.

2.2. Actividades de intensidad submáxima, estrés oxidativo y respuesta antioxidante

Por otro lado, existen numerosos estudios acerca de la respuesta del orga-nismo ante esfuerzos de intensidad submáxima, es decir, esfuerzos en los que los sujetos no llegaban al agotamiento, aunque en estos trabajos los protocolos utiliza-dos varían de unos a otros, tanto en intensidad como en duración, obteniendo re-sultados poco concluyentes.

En este sentido, estudios donde la intensidad de los esfuerzos estaba alre-dedor del 65% del VO2 máximo, cercano al umbral aeróbico, ya observaban incre-mentos en los niveles de MDA33, con duraciones de esfuerzo que variaban de unos pocos minutos a varias horas. Sin embargo, respecto a la respuesta antioxidante del organismo, existe todavía mucha controversia, existiendo resultados contradictorios en gran cantidad de investigaciones.

Así, en un estudio de duración no superior a 20 minutos de esfuerzo, y a un 75% de la intensidad máxima, observaron elevaciones en los niveles de MDA plas-máticos, incrementos en la respuesta de antioxidantes liposolubles (vitamina A, E), y no encontraron modificaciones en vitamina C34. Igualmente, en otro estudio de características similares, observaron incrementos en niveles de MDA tras la realiza-ción del esfuerzo, sin encontrar diferencias significativas en cuanto a modificaciones de vitamina E35.

32 Surmen-Gur, E.; Ozturk, E.; Gur, H.; Punduk, Z. y Tuncel, P.: “Effect of vitamin E supplementation

on post-exercise plasma lipid peroxidation and blood antioxidant status in smokers: with special reference to haemoconcentration effect”. Eur J Appl Physiol Occup Physiol 79, (6), (1999), pp. 472-8.

33

Kanter, M. M.; Nolte, L. A. y Holloszy, J. O.: “Effects of an antioxidant vitamin mixture on lipid peroxidation at rest and postexercise”. J Appl Physiol 74, (2), (1993), pp. 965-9; Clarkson, P. M. y Thompson, H. S.: “Antioxidants: what role do they play in physical activity and health?”. Am J Clin Nutr 72, (2 Suppl), (2000), 637S-46S. Mastaloudis, A.; Leonard, S. W. y Traber, M. G.: “Oxida-tive stress in athletes during extreme endurance exercise”. Free Radic Biol Med 31, (7), (2001), pp. 911-22.

34 Ramel, A.; Wagner, K. H. y Elmadfa, I.: “Plasma antioxidants and lipid oxidation after submaximal

resistance exercise in men”. Eur J Nutr 43, (1), (2004), pp. 2-6.

35

Viitala, P. E.; Newhouse, I. J.; LaVoie, N. y Gottardo, C.: “The effects of antioxidant vitamin sup-plementation on resistance exercise induced lipid peroxidation in trained and untrained partici-pants”. Lipids Health Dis 3, (2004), p. 14.

(9)

Por otro lado, duraciones de esfuerzos de 30 minutos a una intensidad de 65-75% de VO2 máximo, producían incrementos significativos en MDA y descensos en los niveles de GSH y aumento en los de GSSG36.

No solamente la realización de esfuerzos de carácter aeróbico provocan este tipo de respuestas antioxidantes y de producción de radicales libres, ya que existen varias investigaciones, donde contracciones excéntricas y actividades de multisaltos provocaban incrementos en niveles de MDA, incrementos en GSSG y descensos en GSH, sin diferencias significativas respecto a esfuerzos de 30 minu-tos a 70% de VO2 máximo37.

Otra investigación obtuvo los mismos resultados, en sujetos entrenados anaeróbicamente, que realizaban “sprints” y “sentadillas”, no observando diferen-cias en cuanto a MDA plasmático entre los diferentes tipos de actividad38. Siguien-do protocolos pareciSiguien-dos, varios autores estudiaron el efecto de 45 minutos de es-fuerzo a una intensidad de un 75% del VO2 máximo, observando incrementos en MDA plasmático, y descensos en niveles de vitamina E39.

Un estudio relevante es el realizado con sujetos entrenados en resistencia y en velocidad, comparados con sedentarios. Fueron sometidos a una media maratón y a una prueba de 6 sprints de 150 metros, para determinar las diferentes respues-tas del organismo ante estos esfuerzos, teniendo en cuenta sus características fi-siológicas y especificidad de las pruebas. En velocistas, encontraron actividades más elevadas en SOD y GPX, y niveles más bajos de actividad de catalasa que en el grupo control. Por otra parte, en el grupo entrenado en resistencia, solo los nive-les de actividad de la SOD eran superiores al grupo control, existiendo también ni-veles más bajos en la actividad catalasa. En todos los grupos observaron incremen-tos en los niveles de MDA, utilizado como marcador de estrés oxidativo40.

36

Goldfarb, A. H.; Patrick, S. W.; Bryer, S. y You, T.: “Vitamin C supplementation affects oxidative-stress blood markers in response to a 30-minute run at 75% VO2max”. Int J Sport Nutr Exerc Metab 15, (3), (2005), pp. 279-90; Close, G. L.; Ashton, T.; Cable, T.; Doran, D. y MacLaren, D. P.: “Eccentric exercise, isokinetic muscle torque and delayed onset muscle soreness: the role of reactive oxygen species”. Eur J Appl Physiol 91, (5-6), (2004), pp. 615-21; Bryant, R. J.; Ryder, J.; Martino, P.; Kim, J. y Craig, B. W.: “Effects of vitamin E and C supplementation either alone or in combination on exercise-induced lipid peroxidation in trained cyclists”. J Strength Cond Res 17, (4), (2003), pp. 792-800.

37

Goldfarb, A. H.; Patrick, S. W.; Bryer, S. y You, T.: “Vitamin C supplementation affects oxidative-stress blood markers in response to a 30-minute run at 75% VO2max”. Int J Sport Nutr Exerc Metab 15, (3), (2005), pp. 279-90; Bloomer, R. J.; Goldfarb, A. H.; Wideman, L.; McKenzie, M. J. y Consitt, L. A.: “Effects of acute aerobic and anaerobic exercise on blood markers of oxidative stress”. J Strength Cond Res 19, (2), (2005), pp. 276-85.

38

Bloomer, R. J.; Falvo, M. J.; Fry, A. C.; Schilling, B. K.; Smith, W. A. y Moore, C. A.: “Oxidative stress response in trained men following repeated squats or sprints”. Med Sci Sports Exerc 38, (8), (2006), pp. 1436-42.

39

Sacheck, J. M.; Milbury, P. E.; Cannon, J. G.; Roubenoff, R. y Blumberg, J. B.: “Effect of vitamin E and eccentric exercise on selected biomarkers of oxidative stress in young and elderly men”. Free Radic Biol Med 34, (12), (2003), pp. 1575-88.

40 Marzatico, F.; Pansarasa, O.; Bertorelli, L.; Somenzini, L. y Della Valle, G.: “Blood free radical

anti-oxidant enzymes and lipid peroxides following long-distance and lactacidemic performances in highly trained aerobic and sprint athletes”. J Sports Med Phys Fitness 37, (4), (1997), pp. 235-9.

(10)

Por otro lado, esfuerzos de 90 minutos de duración a una intensidad de un 70% del VO2 máximo, en ciclistas, también mostraban incrementos en marcadores de estrés oxidativo41. En este sentido, estudios de igual duración, mostraban una correlación positiva entre los niveles de MDA y la sección transversal de fibras tipo I (fibras lentas, rojas), al igual que existía esta misma relación el MDA y la capilari-zación de fibras tipo II (fibras rápidas, blancas), defendiendo el postulado del incre-mento en la producción de radicales libres y estrés oxidativo con el auincre-mento en consumo y utilización de oxígeno42.

De igual forma, varias investigaciones realizados en atletas tras llevar a cabo una media maratón, mostraba incrementos significativos en MDA plasmático, CK, capacidad total antioxidante y ácido úrico, conluyendo por un lado, que la respues-ta antioxidante del organismo ante esrespues-ta intensidad y duración de esfuerzo (77,1% de VO2 máximo, y una duración media de 1 hora y 25 minutos es insuficiente para prevenir el estrés oxidativo derivado de la misma, y por otro lado, que los incremen-tos en niveles plasmáticos de CK y mioglobina podrían estar relacionados con el daño producido por los radicales libres en las membranas celulares y el incremento en la permeabilidad de éstas, y no devido al daño mecánico muscular producido por los impactos de la carrera43.

Aparecen en la bibliografía estudios donde se encontraban incrementos de vitamina C al finalizar el ejercicio44, con duraciones de esfuerzo similares a las an-teriores. Por último, esfuerzos con duraciones a las 3 horas de esfuerzo muestran incrementos en MDA plasmático y eritrocitario, actividad eritrocitaria de la catalasa

41

Morillas-Ruiz, J.; Zafrilla, P.; Almar, M.; Cuevas, M. J.; Lopez, F. J.; Abellan, P.; Villegas, J. A. y Gonzalez-Gallego, J.: “The effects of an antioxidant-supplemented beverage on exercise-induced oxidative stress: results from a placebo-controlled double-blind study in cyclists”. Eur J Appl Physiol 95, (5-6), (2005), pp. 543-9.

42

Krotkiewski, M. y Brzezinska, Z.: “Lipid peroxides production after strenuous exercise and in relation to muscle morphology and capillarization”. Muscle Nerve 19, (12), (1996), pp. 1530-7.

43

Goodman, C.; Henry, G.; Dawson, B.; Gillam, I.; Beilby, J.; Ching, S.; Fabian, V.; Dasig, D.; Kaku-las, B. y Morling, P.: “Biochemical and ultrastructural indices of muscle damage after a twenty-one kilometre run”. Aust J Sci Med Sport 29, (4), (1997), pp. 95-8; Child, R. B.; Wilkinson, D. M. y Fallowfield, J. L.: “Effects of a training taper on tissue damage indices, serum antioxidant ca-pacity and half-marathon running performance”. Int J Sports Med 21, (5), (2000), pp. 325-31; Child, R. B.; Wilkinson, D. M.; Fallowfield, J. L. y Donnelly, A. E.: “Elevated serum antioxidant capacity and plasma malondialdehyde concentration in response to a simulated half-marathon run”. Med Sci Sports Exerc 30, (11), (1998), pp. 1603-7.

44 Mastaloudis, A.; Leonard, S. W. y Traber, M. G.: “Oxidative stress in athletes during extreme

endurance exercise”. Free Radic Biol Med 31, (7), (2001), pp. 911-22. Kaikkonen, J.; Kosonen, L.; Nyyssonen, K.; Porkkala-Sarataho, E.; Salonen, R.; Korpela, H. y Salonen, J. T.: “Effect of combined coenzyme Q10 and d-alpha-tocopheryl acetate supplementation on exercise-induced lipid peroxidation and muscular damage: a placebo-controlled double-blind study in marathon runners”. Free Radic Res 29, (1), (1998), pp. 85-92; Viguie, C. A.; Frei, B.; Shigenaga, M. K.; Ames, B. N.; Packer, L. y Brooks, G. A.: “Antioxidant status and indexes of oxidative stress dur-ing consecutive days of exercise”. J Appl Physiol 75, (2), (1993), pp. 566-72; Rokitzki, L.; Loge-mann, E.; Sagredos, A. N.; Murphy, M.; Wetzel-Roth, W. y Keul, J.: “Lipid peroxidation and anti-oxidative vitamins under extreme endurance stress”. Acta Physiol Scand 151, (2), (1994), pp. 149-58; Gleeson, M.; Robertson, J. D. y Maughan, R. J.: “Influence of exercise on ascorbic acid status in man”. Clin Sci (Lond) 73, (5), (1987), pp. 501-5.

(11)

y glutation reductasa incrementadas, y descensos en GPX. Los niveles sanguíneos de glutation oxidasa, ácido úrico y vitamina E aumentaron tras el esfuerzo, volvien-do los niveles de vitamina E a su estavolvien-do basal a las 3 horas de finalizar el esfuerzo45. También existen estudios donde también se encontraron resultados diversos, no observándose modificaciones en los niveles de vitamina C, E y ácido úrico tras el ejercicio, habiéndose realizado la corrección de los datos con la modificación del hematocrito46, mientras que en otro estudio con un protocolo similar, se encontraron aumentos en los niveles de vitamina C tras el ejercicio47. Estos autores concluyen que es posible que la glándula adrenal pudiera ser la mayor fuente de producción de vitamina C circulante durante el ejercicio, pues se han correlacionado positiva-mente aumentos de dicha vitamina con incrementos en plasma de cortisol en ratas y humanos.

Algunos trabajos intentan determinar las adaptaciones de los sistemas an-tioxidantes con el entrenamiento de resistencia. Así, en un estudio en el que com-paraban los niveles de actividad de enzimas antioxidantes en eritrocitos de sujetos sedentarios, deportistas amateurs y profesionales, observaron niveles más elevados de SOD, catalasa y GSH-Px en reposo. Por otro lado, observaron en el grupo de ciclistas, que tras 5 horas ejercicio no exisitían modificaciones significativas en estas enzimas, aunque tras 20 días de carrera observaban incrementos en la actividad de la SOD y descensos en catalasa48.

3. CONCLUSIONES

Como hemos visto en las investigaciones realizadas, el ejercicio parece crementar las ROS, produciendo daño a nivel celular. El resultado de ello es el in-cremento del MDA en sangre y el pentano en respiración. Ambos son indicadores indirectos de peroxidación lipídica. Pero no todos los estudios indican que se pro-duce un aumento en estos parámetros, como consecuencia de la variabilidad indi-vidual de respuesta ante las diferentes pruebas a las que han sido sometidos.

Por otro lado, parece ser que lo sujetos entrenados muestran una capaci-dad total antioxidante mayor que los sujetos no entrenados, como consecuencia de

45 Aguilo, A.; Tauler, P.; Fuentespina, E.; Tur, J. A.; Cordova, A. y Pons, A.: “Antioxidant response to

oxidative stress induced by exhaustive exercise”. Physiol Behav 84, (1), (2005), pp. 1-7; Sureda, A.; Tauler, P.; Aguilo, A.; Cases, N.; Fuentespina, E.; Cordova, A.; Tur, J. A. y Pons, A.: “Relation between oxidative stress markers and antioxidant endogenous defences during exhaustive exer-cise”. Free Radic Res 39, (12), (2005), pp. 1317-24.

46 Meydani, M.; Evans, W. J.; Handelman, G.; Biddle, L.; Fielding, R. A.; Meydani, S. N.; Burrill, J.;

Fiatarone, M. A.; Blumberg, J. B. y Cannon, J. G.: “Protective effect of vitamin E on exercise-induced oxidative damage in young and older adults”. Am J Physiol 264, (5 Pt 2), (1993), R992-8.

47

Gleeson, M.; Robertson, J. D. y Maughan, R. J.: “Influence of exercise on ascorbic acid status in man”. Clin Sci (Lond) 73, (5), (1987), pp. 501-5.

48

Mena, P.; Maynar, M.; Gutierrez, J. M.; Maynar, J.; Timon, J. y Campillo, J. E.: “Erythrocyte free radical scavenger enzymes in bicycle professional racers. Adaptation to training”. Int J Sports Med 12, (6), (1991), pp. 563-6.

(12)

la adaptación al entrenamiento, ya que un mayor consumo de oxígeno provocaría un mayor incremento en el daño celular, compensado con el mayor estado antioxi-dante de estos sujetos.

Las actividades de alta intensidad, por encima del 75% del VO2 máximo, producen un mayor estrés oxidativo que aquellas actividades de mayor duración y menor intensidad, lo que nos podría hacer pensar en las recomendaciones sobre la intensidad del ejercicio, obteniendo los beneficios de la práctica deportiva sin ace-lerar los procesos de daño celular y envejecimiento.

A nivel antioxidante no enzimático, observamos como se produce una res-puesta en el organismo, caracterizada por un incremento en los niveles de vitami-na C, como consecuencia de la actividad suprarrevitami-nal, y descenso de forma gene-ral en vitaminas liposolubles, debido a su utilización para combatir la producción de ROS.

Desde el punto de vista enzimático, estos sistemas antioxidantes tienen su principal función dentro del interior de las células, incrementando su actividad para combatir la producción de radicales libres de oxígeno.

Sin embargo, es necesaria una mayor indagación en la respuesta a nivel plasmática y eritrocitaria conjunta, para determinar la cinética de los sistemas an-tioxidantes, e intentar determinar los procesos de respuesta del organismo ante la producción de sustancias favorecedoras de daño celular, ya que en la bibliografía existente aparecen escasos estudios que analicen estas cuestiones.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

AGUILO, A.; TAULER, P.; FUENTESPINA, E.; TUR, J. A.; CORDOVA, A. Y PONS, A.: “Antioxidant response to oxidative stress induced by exhaustive exercise”. Physiol Behav 84, (1), (2005), 1-7.

ALESSIO, H. M.: “Exercise-induced oxidative stress”. Med Sci Sports Exerc 25, (2), (1993), 218-24.

ALESSIO, H. M.; GOLDFARB, A. H. Y CUTLER, R. G.: “MDA content increases in fast- and slow-twitch skeletal muscle with intensity of exercise in a rat”. Am J Physiol 255, (6 Pt 1), (1988), C874-7.

ASHTON, T.; YOUNG, I. S.; PETERS, J. R.; JONES, E.; JACKSON, S. K.; DAVIES, B.Y ROWLANDS, C. C.: “Elec-tron spin resonance spectroscopy, exercise, and oxidative stress: an ascorbic acid intervention study”. J Appl Physiol 87, (6), (1999), 2032-6.

BAKER, J. S.; BAILEY, D. M.; HULLIN, D.; YOUNG, I. Y DAVIES, B.: “Metabolic implications of resistive force selection for oxidative stress and markers of muscle damage during 30 s of high-intensity exercise”. Eur J Appl Physiol 92, (3), (2004), 321-7.

BLOOMER, R. J.; FALVO, M. J.; FRY, A. C.; SCHILLING, B. K.; SMITH, W. A. Y MOORE, C. A.: “Oxidative stress response in trained men following repeated squats or sprints”. Med Sci Sports Exerc 38, (8), (2006), 1436-42.

BLOOMER, R. J.; GOLDFARB, A. H.; WIDEMAN, L.; MCKENZIE, M. J. Y CONSITT, L. A.: “Effects of acute aerobic and anaerobic exercise on blood markers of oxidative stress”. J Strength Cond Res 19, (2), (2005), 276-85. BRYANT, R. J.; RYDER, J.; MARTINO, P.; KIM, J. Y CRAIG, B. W.: “Effects of vitamin E and C supplementation

either alone or in combination on exercise-induced lipid peroxidation in trained cyclists”. J Strength Cond Res 17, (4), (2003), 792-800.

CAVAS, L. Y TARHAN, L.: “Effects of vitamin-mineral supplementation on cardiac marker and radical scavenging enzymes, and MDA levels in young swimmers”. Int J Sport Nutr Exerc Metab 14, (2), (2004), 133-46.

(13)

CAZZOLA, R.; RUSSO-VOLPE, S.; CERVATO, G. Y CESTARO, B.: “Biochemical assessments of oxidative stress, erythrocyte membrane fluidity and antioxidant status in professional soccer players and sedentary controls”.

Eur J Clin Invest 33, (10), (2003), 924-30.

CHEESEMAN, K. H. Y SLATER, T. F.: “An introduction to free radical biochemistry”. Br Med Bull 49, (3), (1993), 481-93.

CHILD, R. B.; WILKINSON, D. M. Y FALLOWFIELD, J. L.: “Effects of a training taper on tissue damage indices, serum antioxidant capacity and half-marathon running performance”. Int J Sports Med 21, (5), (2000), 325-31.

CHILD, R. B.; WILKINSON, D. M.; FALLOWFIELD, J. L. Y DONNELLY, A. E.: “Elevated serum antioxidant capacity and plasma malondialdehyde concentration in response to a simulated half-marathon run”. Med Sci Sports Exerc 30, (11), (1998), 1603-7.

CLARKSON, P. M. Y THOMPSON, H. S.: “Antioxidants: what role do they play in physical activity and health?”.

Am J Clin Nutr 72, (2 Suppl), (2000), 637S-46S.

CLOSE, G. L.; ASHTON, T.; CABLE, T.; DORAN, D. Y MACLAREN, D. P.: “Eccentric exercise, isokinetic muscle torque and delayed onset muscle soreness: the role of reactive oxygen species”. Eur J Appl Physiol 91, (5-6), (2004), 615-21.

DEKKERS, J. C.; VAN DOORNEN, L. J. Y KEMPER, H. C.: “The role of antioxidant vitamins and enzymes in the prevention of exercise-induced muscle damage”. Sports Med 21, (3), (1996), 213-38.

ELOKDA, A. S.; SHIELDS, R. K. Y NIELSEN, D. H.: “Effects of a maximal graded exercise test on glutathione as a marker of acute oxidative stress”. J Cardiopulm Rehabil 25, (4), (2005), 215-9.

FATOUROS, I. G.; JAMURTAS, A. Z.; VILLIOTOU, V.; POULIOPOULOU, S.; FOTINAKIS, P.; TAXILDARIS, K. Y DELICONSTANTINOS, G.: “Oxidative stress responses in older men during endurance training and detrain-ing”. Med Sci Sports Exerc 36, (12), (2004), 2065-72.

GLEESON, M.; ROBERTSON, J. D. Y MAUGHAN, R. J.: “Influence of exercise on ascorbic acid status in man”.

Clin Sci (Lond) 73, (5), (1987), 501-5.

GOLDFARB, A. H.; PATRICK, S. W.; BRYER, S. Y YOU, T.: “Vitamin C supplementation affects oxidative-stress blood markers in response to a 30-minute run at 75% VO2max”. Int J Sport Nutr Exerc Metab 15, (3), (2005), 279-90.

GOODMAN, C.; HENRY, G.; DAWSON, B.; GILLAM, I.; BEILBY, J.; CHING, S.; FABIAN, V.; DASIG, D.; KAKULAS, B. Y MORLING, P.: “Biochemical and ultrastructural indices of muscle damage after a twenty-one kilometre run”. Aust J Sci Med Sport 29, (4), (1997), 95-8.

GROUSSARD, C.; MACHEFER, G.; RANNOU, F.; FAURE, H.; ZOUHAL, H.; SERGENT, O.; CHEVANNE, M.; CIL-LARD, J. Y GRATAS-DELAMARCHE, A.: “Physical fitness and plasma non-enzymatic antioxidant status at rest and after a wingate test”. Can J Appl Physiol 28, (1), (2003), 79-92.

GROUSSARD, C.; RANNOU-BEKONO, F.; MACHEFER, G.; CHEVANNE, M.; VINCENT, S.; SERGENT, O.; CIL-LARD, J. Y GRATAS-DELAMARCHE, A.: “Changes in blood lipid peroxidation markers and antioxidants after a single sprint anaerobic exercise”. Eur J Appl Physiol 89, (1), (2003), 14-20.

HALLIWELL, B.: “Free radicals, antioxidants, and human disease: curiosity, cause, or consequence?”. Lancet 344, (8924), (1994), 721-4.

HALLIWELL, B. Y CROSS, C. E.: “Reactive oxygen species, antioxidants, and acquired immunodeficiency syn-drome. Sense or speculation?”. Arch Intern Med 151, (1), (!991), 29-31.

HALLIWELL, B. Y GROOTVELD, M.: “The measurement of free radical reactions in humans. Some thoughts for future experimentation”. FEBS Lett 213, (1), (1987), 9-14.

JENKINS, R. R.: “Exercise, oxidative stress, and antioxidants: a review”. Int J Sport Nutr 3, (4), (1993), 356-75. KAIKKONEN, J.; KOSONEN, L.; NYYSSONEN, K.; PORKKALA-SARATAHO, E.; SALONEN, R.; KORPELA, H. Y

SALONEN, J. T.: “Effect of combined coenzyme Q10 and d-alpha-tocopheryl acetate supplementation on exercise-induced lipid peroxidation and muscular damage: a placebo-controlled double-blind study in mara-thon runners”. Free Radic Res 29, (1), (1998), 85-92.

KANTER, M. M.; NOLTE, L. A. Y HOLLOSZY, J. O.: “Effects of an antioxidant vitamin mixture on lipid peroxidation at rest and postexercise”. J Appl Physiol 74, (2), (1993), 965-9.

KLAPCINSKA, B.; KEMPA, K.; SOBCZAK, A.; SADOWSKA-KREPA, E.; JAGSZ, S. Y SZOLTYSEK, I.: “Evaluation of autoantibodies against oxidized LDL (oLAB) and blood antioxidant status in professional soccer players”.

Int J Sports Med 26, (1), (2005), 71-8.

KOSTKA, T.; DRAI, J.; BERTHOUZE, S. E.; LACOUR, J. R. Y BONNEFOY, M.: “Physical activity, fitness and inte-grated antioxidant system in healthy active elderly women”. Int J Sports Med 19, (7), (1998), 462-7.

(14)

KROTKIEWSKI, M. Y BRZEZINSKA, Z.: “Lipid peroxides production after strenuous exercise and in relation to muscle morphology and capillarization”. Muscle Nerve 19, (12), (1996), 1530-7.

LOVLIN, R.; COTTLE, W.; PYKE, I.; KAVANAGH, M. Y BELCASTRO, A. N.: “Are indices of free radical damage related to exercise intensity”. Eur J Appl Physiol Occup Physiol 56, (3), (1987), 313-6.

MARZATICO, F.; PANSARASA, O.; BERTORELLI, L.; SOMENZINI, L. Y DELLA VALLE, G.: “Blood free radical antioxidant enzymes and lipid peroxides following long-distance and lactacidemic performances in highly trained aerobic and sprint athletes”. J Sports Med Phys Fitness 37, (4), (1997), 235-9.

MASTALOUDIS, A.; LEONARD, S. W. Y TRABER, M. G.: “Oxidative stress in athletes during extreme endurance exercise”. Free Radic Biol Med 31, (7), (2001), 911-22.

MCBRIDE, J. M.; KRAEMER, W. J.; TRIPLETT-MCBRIDE, T. Y SEBASTIANELLI, W.: “Effect of resistance exercise on free radical production”. Med Sci Sports Exerc 30, (1), (1998), 67-72.

MENA, P.; MAYNAR, M.; GUTIERREZ, J. M.; MAYNAR, J.; TIMON, J. Y CAMPILLO, J. E.: “Erythrocyte free radical scavenger enzymes in bicycle professional racers. Adaptation to training”. Int J Sports Med 12, (6), (1991), 563-6.

METIN, G.; ATUKEREN, P.; ALTURFAN, A. A.; GULYASAR, T.; KAYA, M. Y GUMUSTAS, M. K.: “Lipid peroxidation, erythrocyte superoxide-dismutase activity and trace metals in young male footballers”. Yonsei Med J 44, (6), (2003), 979-86.

METIN, G.; GUMUSTAS, M. K.; USLU, E.; BELCE, A. Y KAYSERILIOGLU, A.: “Effect of regular training on plasma thiols, malondialdehyde and carnitine concentrations in young soccer players”. Chin J Physiol 46, (1), (2003), 35-9.

MEYDANI, M.; EVANS, W. J.; HANDELMAN, G.; BIDDLE, L.; FIELDING, R. A.; MEYDANI, S. N.; BURRILL, J.; FIA-TARONE, M. A.; BLUMBERG, J. B. Y CANNON, J. G.: “Protective effect of vitamin E on exercise-induced oxidative damage in young and older adults”. Am J Physiol 264, (5 Pt 2), (1993), R992-8.

MONBOISSE, J. C.; GARDES-ALBERT, M.; RANDOUX, A.; BOREL, J. P. Y FERRADINI, C.: “Collagen degradation by superoxide anion in pulse and gamma radiolysis”. Biochim Biophys Acta 965, (1), (1988), 29-35.

MORILLAS-RUIZ, J.; ZAFRILLA, P.; ALMAR, M.; CUEVAS, M. J.; LOPEZ, F. J.; ABELLAN, P.; VILLEGAS, J. A. Y GONZALEZ-GALLEGO, J.: “The effects of an antioxidant-supplemented beverage on exercise-induced oxi-dative stress: results from a placebo-controlled double-blind study in cyclists”. Eur J Appl Physiol 95, (5-6), (2005), 543-9.

NIESS, A. M.; HARTMANN, A.; GRUNERT-FUCHS, M.; POCH, B. Y SPEIT, G.: “DNA damage after exhaustive treadmill running in trained and untrained men”. Int J Sports Med 17, (6), (1996), 397-403.

NOBERASCO, G.; ODETTI, P.; BOERI, D.; MAIELLO, M. Y ADEZATI, L.: “Malondialdehyde (MDA) level in diabetic subjects. Relationship with blood glucose and glycosylated hemoglobin”. Biomed Pharmacother 45, (4-5), (1991), 193-6.

RAMEL, A.; WAGNER, K. H. Y ELMADFA, I.: “Correlations between plasma noradrenaline concentrations, antioxi-dants, and neutrophil counts after submaximal resistance exercise in men”. Br J Sports Med 38, (5), (2004), E22.

RAMEL, A.; WAGNER, K. H. Y ELMADFA, I.: “Plasma antioxidants and lipid oxidation after submaximal resistance exercise in men”. Eur J Nutr 43, (1), (2004), 2-6.

RODRIGUEZ-MARTINEZ, M. A.; GARCIA-COHEN, E. C.; BRIONES, A.; BAENA, A. B.; MARIN, E.; SALAICES, M. Y MARIN, J.: “Changes in plasma oxidative state with age and their influence on contractions elicited by noradrenaline in the rat tail artery”. Life Sci 65, (9), (1999), 915-24.

ROKITZKI, L.; LOGEMANN, E.; SAGREDOS, A. N.; MURPHY, M.; WETZEL-ROTH, W. Y KEUL, J.: “Lipid peroxida-tion and antioxidative vitamins under extreme endurance stress”. Acta Physiol Scand 151, (2), (1994), 149-58.

SACHECK, J. M. Y BLUMBERG, J. B.: “Role of vitamin E and oxidative stress in exercise”. Nutrition 17, (10), (2001), 809-14.

SACHECK, J. M.; MILBURY, P. E.; CANNON, J. G.; ROUBENOFF, R. Y BLUMBERG, J. B.: “Effect of vitamin E and eccentric exercise on selected biomarkers of oxidative stress in young and elderly men”. Free Radic Biol Med

34, (12), (2003), 1575-88.

SANTANGELO, L.; CIGLIANO, L.; MONTEFUSCO, A.; SPAGNUOLO, M. S.; NIGRO, G.; GOLINO, P. Y ABRESCIA, P.: “Evaluation of the antioxidant response in the plasma of healthy or hypertensive subjects after short-term exercise”. J Hum Hypertens 17, (11), (2003), 791-8.

SHIGENAGA, M. K.; GIMENO, C. J. Y AMES, B. N.: “Urinary 8-hydroxy-2’-deoxyguanosine as a biological marker of in vivo oxidative DNA damage”. Proc Natl Acad Sci U S A 86, (24), (1989), 9697-701.

(15)

SHIGENAGA, M. K.; HAGEN, T. M. Y AMES, B. N.: “Oxidative damage and mitochondrial decay in aging”. Proc Natl Acad Sci U S A 91, (23), (1994), 10771-8.

SIES, H. Y CADENAS, E.: “Oxidative stress: damage to intact cells and organs”. Philos Trans R Soc Lond B Biol Sci 311, (1152), (1985), 617-31.

SUREDA, A.; TAULER, P.; AGUILO, A.; CASES, N.; FUENTESPINA, E.; CORDOVA, A.; TUR, J. A. Y PONS, A.: “Relation between oxidative stress markers and antioxidant endogenous defences during exhaustive exer-cise”. Free Radic Res 39, (12), (2005), 1317-24.

SURMEN-GUR, E.; OZTURK, E.; GUR, H.; PUNDUK, Z. Y TUNCEL, P.: “Effect of vitamin E supplementation on post-exercise plasma lipid peroxidation and blood antioxidant status in smokers: with special reference to haemoconcentration effect”. Eur J Appl Physiol Occup Physiol 79, (6), (1999), 472-8.

TAULER, P.; AGUILO, A.; GUIX, P.; JIMENEZ, F.; VILLA, G.; TUR, J. A.; CORDOVA, A. Y PONS, A.” “Pre-exercise antioxidant enzyme activities determine the antioxidant enzyme erythrocyte response to exercise”. J Sports Sci 23, (1), (2005), 5-13.

THOMPSON, D.; WILLIAMS, C.; KINGSLEY, M.; NICHOLAS, C. W.; LAKOMY, H. K.; MCARDLE, F. Y JACKSON, M. J.: “Muscle soreness and damage parameters after prolonged intermittent shuttle-running following acute vitamin C supplementation”. Int J Sports Med 22, (1), (2001), 68-75.

VASANKARI, T.; KUJALA, U.; HEINONEN, O.; KAPANEN, J. Y AHOTUPA, M.: “Measurement of serum lipid per-oxidation during exercise using three different methods: diene conjugation, thiobarbituric acid reactive mate-rial and fluorescent chromolipids”. Clin Chim Acta 234, (1-2), (1995), 63-9.

VIGUIE, C. A.; FREI, B.; SHIGENAGA, M. K.; AMES, B. N.; PACKER, L. Y BROOKS, G. A.: “Antioxidant status and indexes of oxidative stress during consecutive days of exercise”. J Appl Physiol 75, (2), (1993), 566-72. VIITALA, P. E.; NEWHOUSE, I. J.; LAVOIE, N. Y GOTTARDO, C.: “The effects of antioxidant vitamin

supplementa-tion on resistance exercise induced lipid peroxidasupplementa-tion in trained and untrained participants”. Lipids Health Dis

3, (2004), 14.

XIAO, G. Q. Y LI, H. C.: “Effects of inhalation of oxygen on free radical metabolism and oxidative, antioxidative capabilities of the erythrocyte after intensive exercise”. Res Sports Med 14, (2), (2006), 107-15.

Referencias

Documento similar

Se han publicado obviamente tratados sobre la historia de las ideas en América Latina (9), pero aún falta una sociología política diferenciada de los intelectuales, que examine

Una vez ultimada la fase de planificación y realizados los ajustes de alineaciones que han sido precisos, corresponde al Ayuntamiento llevar a cabo la

1- El nivel de condición física cardiovascular valorado mediante el test de Course Navette en nuestra serie en relación con los estudios multinacionales reseñados en la

Objetivos: El objetivo del presente artículo es llevar a cabo una revisión sistemática de la literatura científica sobre cómo afecta el ejercicio físico en el agua a las

Es recomendable utilizar el ejercicio físico como método terapéutico para este tipo de enfermedad, destacando sobre todo la realización de ejercicio de fuerza de forma

En lo que respecta a las representaciones sobre la estruc- tura corpuscular de la materia, varios autores han encsn- trado que los alumnos no establecen una distinción entre

En la parte central de la línea, entre los planes de gobierno o dirección política, en el extremo izquierdo, y los planes reguladores del uso del suelo (urbanísticos y

A continuación se describen los pasos realizados por el investigador para llevar a cabo este estudio:.. a) Se realizaron reuniones con los representantes de recursos humanos de