DEPARTAMENTO DE FILOLOGÍA GRIEGA, ESTUDIOS
ÁRABES, LINGÜÍSTICA GENERAL Y DOCUMENTACIÓN
(ÁREA DE FILOLOGÍA GRIEGA)
TESIS DOCTORAL
Los Parallela minora atribuidos a Plutarco (Mor. 305A-316B):
introducción, edición, traducción y comentario
Autor
Álvaro Ibáñez Chacón
Director
Dr. D. Juan Francisco Martos Montiel
Esta obra está sujeta a una licencia Creative Commons:
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No se puede hacer uso comercial de la obra y no se puede alterar, transformar o hacer obras derivadas.
Juan Francisco MARTOS MONTIEL, profesor titular de Filología Griega de la Universidad de Málaga,
CERTIFICO que el doctorando D. Álvaro Ibáñez Chacón ha venido realizando bajo mi dirección y con total aprovechamiento las distintas tareas de investigación que culminan ahora en la presente Tesis Doctoral, titulada:
“Los Parallela minora atribuidos a Plutarco (Mor. 306A-316B): introducción, edición, traducción y comentario”
Una vez revisado el trabajo, considero que cumple todos los requisitos, tanto formales como de calidad, y que su autor se halla plenamente capacitado para la defensa pública del mismo.
Por lo tanto, y para que conste a los efectos de lo establecido en el art. 8º del RD 778/1998, de 30 de abril, por el que se regula el Tercer Ciclo de Estudios Universitarios, la obtención y expedición del título de Doctor y otros estudios de postgrado, AUTORIZO SU PRESENTACIÓN ante el Tribunal que ha de juzgarlo.
Lo que firmo en Málaga, a 12 de septiembre de 2014.
Juan Francisco Martos Montiel
Dpto. de Filología Griega, Estudios Árabes, Lingüística General y Documentación
Álvaro Ibáñez Chacón
Los Parallela minora atribuidos a Plutarco (Mor. 305A-316B):
introducción, edición, traducción y comentario
Tesis presentada en la Universidad de Málaga
para obtener la mención de Doctor
Tribunal
Presidente: Dr. D. José Luis Calvo Martínez (Universidad de Granada)
Secretario: Dr. D. Vicente Ramón Palerm (Universidad de Zaragoza)
Vocal primero: Dr. D. Aurelio Pérez Jiménez (Universidad de Málaga)
Vocal segundo: Dr. D. Jorge Martínez-Pinna (Universidad de Málaga)
DEDICATVM CVNCTIS IIS QVI PER TOT
ANNOS AFFVERVNT ATQVE QVORVM
TEMPVS NIMIS SAEPE RAPVIT
.
GRATIAS IN
I
I. PARALLELA MINORA (MOR. 305A-316A): PLANTEAMIENTO PREVIO
En la mayoría de los manuscritos que conservan completos o en parte los Ἠθικά o Moralia de Plutarco se encuentra un compendio de difícil adscripción genérica cuyo título, desde la edición de Dübner (1841), es Συναγωγὴ ἱστοριῶν παραλλήλων Ἑλληνικῶν καὶ Ῥωμαϊκῶν, aunque generalmente se cita con el título latino abreviado Parallela minora. Esta caracterización despectiva o peyorativa para los filólogos modernos podría tener su origen en la designación Comparationes paruae que empleó su primer traductor, el veronés Guarino, a finales del siglo XV; sin embargo, para Guarino no cabía duda de la utilidad del compendio ni de la autoría plutarquea, mientras que en la actualidad casi nadie defiende que nuestro opúsculo haya salido de la pluma del polígrafo de Queronea.
En efecto, a partir del siglo XVII se detectan las primeras voces en contra de la paternidad plutarquea de los Parallela minora con juicios más o menos argumentados a los que se han ido sumando las opiniones de los más importantes plutarquistas desde Wyttenbach (1796: 251), para quien la obra representa la creación del más mentiroso de los falsarios. La lista de los estudiosos contrarios a la autenticidad de nuestro compendio es muy amplia1, por lo que nos limitaremos a reproducir unas palabras del profesor Pérez
Jiménez (1985: 57) que, a nuestro juicio, resumen a la perfección el sentir general y, lo que es más importante, presentan los puntos de partida para un análisis de la obra:
Por la importancia que ya en su tiempo adquirieron las Vidas Paralelas, se
incluyeron en este grupo (sc. tratados de tipo arqueológico) también 82 breves
artículos que, emparejados caprichosamente, cuentan detalles anecdóticos sobre la historia de personajes famosos de diversos pueblos o mitológicos, y que, de autor desconocido, se transmitieron con el nombre de Parallela minora.
En este sentido, si los Parallela minora han sido incorporados a los Moralia, esto ha debido ocurrir porque alguien los consideró plutarqueos en algún momento determinado durante el proceso de configuración del corpus. Los problemas surgen cuando, como veremos, se detecta cierta contradicción entre los datos que podemos extraer de la transmisión directa del compendio y las posibles referencias indirectas.
1Vid., entre otros, WYTTENBACH (1821: 78-79), VOLKMANN (1869: I, 116), VAN HERWERDEN (1890: 382),
Además, la propia tradición textual demuestra que la forma que conservamos de la obra ha sufrido un acusado proceso de resumen, lo que impide, a nuestro juicio, el típico análisis lingüístico que arroje luz sobre su autenticidad en confrontación con el resto de obras de Plutarco.
Son varios los tratados de los Moralia que han suscitado las sospechas de los plutarquistas, pero en realidad no hay ni un solo testimonio antiguo que ponga en duda su autoría, sino que ésta ha surgido en el debate filológico moderno y está fundada en una serie de criterios no siempre defendibles2. De hecho, ninguna de las razones aducidas por
los estudiosos se puede tomar como decisiva a la hora de afirmar categóricamente la inautenticidad de las obras del Corpus Plutarcheum, tal y como reconoce D’Ippolito (1999: 29): «devo confessare che di nessuna delle opere considerate generalmente pseudepigrafe mi sembra possibile provare la non autenticità». A esta conclusión llega el filólogo italiano después de establecer una serie de criterios objetivos para la investigación de obras pseudepígrafas que él mismo aplica a tratados plutarqueos de cuya autenticidad se ha sospechado tradicionalmente3. Tal es, en resumen, la propuesta
metodológica de D’Ippolito (2000):
A continuación analizaremos los Parallela minora de acuerdo con estos criterios de verificación, siguiendo, por tanto, una metodología similar a la que ha empleado De Lazzer (2000: 12-21) en su excelente estudio de la obra, si bien nuestras observaciones difieren considerablemente de las suyas. De entrada, cambiamos el orden de los criterios
de D’Ippolito con una secuencia a nuestro juicio más lógica para obtener una visión de conjunto de todo cuanto atañe al compendio:
(a) Primero trataremos los criterios extratextuales-documentales, dado que nos sirven para introducir la obra en su contexto transmisor y, además, aportan los datos más objetivos sobre su aparición, divulgación y transmisión.
(b)Después los criterios leximórficos, de cuyo análisis se desprende y evidencia la conservación resumida y alterada del original perdido de la Συναγωγή.
(c) A continuación, a través del análisis de los criterios hilomórficos, además de profundizar en la estructura del compendio, sopesaremos los principales problemas que se han planteado sobre los Parallela minora: la falsificación de fuentes y el género literario al que pertenecen.
(d)Por último, mediante los criterios temático-conceptuales estableceremos las conexiones entre nuestro compendio y el Corpus Plutarcheum.
En definitiva, podemos adelantar ya que el resultado de nuestra investigación tras la aplicación de estos cuatro criterios no difiere de las consideraciones tradicionales: los Parallela minora son un producto pseudepígrafo; no obstante, el proceso llevado a cabo hasta llegar esta conclusión y las argumentaciones que propondremos sí que se diferencian de lo expuesto por los estudiosos anteriores, a quienes incluso contradecimos en no pocas ocasiones.
Toda esta introducción es el resultado de un análisis pormenorizado del texto de los Parallela minora, que presentamos revisado en una editio editionum a partir de las principales ediciones desde Wyttenbach, traducido con especial atención a las peculiaridades lingüísticas señaladas y comentado en sus aspectos esenciales, a fin de poder sopesar el lugar ocupado por el pseudo-Plutarco en la tradición literaria grecolatina.
Finalmente, completamos el estudio de los Parallela minora con un interesante capítulo de su tradición: la tragedia Cíane de Siracusa, compuesta por Cándido María Trigueros a mediados del siglo XVIII a partir de una narratio pseudoplutarquea como argumento. La tragedia se conserva inédita en varias bibliotecas españolas y la hemos rescatado y editado, con introducción y notas, en el apéndice final.
II.CRITERIOSPARALAINDAGACIÓNPSEUDEPIGRÁFICA
1.CRITERIOS EXTRATEXTUALES
De los cuatro criterios planteados por D’Ippolito para la declaración de inautenticidad de una obra, creemos que los criterios «extratextuales» son los que precisamente aportan datos concluyentes sobre el carácter pseudepígrafo de los Parallela minora, dado que tienen en cuenta los aspectos objetivos de la trasmisión de la obra y no se basan en apreciaciones subjetivas. De acuerdo con D’Ippolito (2000a: 308):
I criteri extratestuali coinvolgono quei documenti che dovrebbero costituire i punti di partenza oggettivi per ogni indagine pseudepigrafica. Si distinguono i documenti della tradizione diretta (epigrafi, papiri, codici medievali) e quelli della tradizione indiretta, sia i giudizi della critica pseudepigrafica antica come qualsivoglia tipo di riferimento.
A continuación analizaremos la transmisión textual de nuestro compendio de forma muy breve y sucinta, pues el estudio de la tradición manuscrita de los Parallela minora ha sido bien trazado ya por los especialistas en la materia al tratar la transmisión de los Moralia en general; en cambio, sí nos detendremos algo más en el estudio de la tradición indirecta de nuestro compendio, dado que esta parte de la investigación no ha sido, a nuestro juicio, el punto fuerte de la crítica precedente y los referentes indirectos aportan interesantes datos que ratifican nuestra hipótesis de partida.
1.1.TRANSMISIÓN DIRECTA
Los Parallela minora se han conservado en veinticinco de los códices que contienen completos o en parte los Ἠθικά o Moralia de Plutarco; éstos códices se agrupan en cuatro grandes familias4:
4 Sobre la tradición manuscrita de los Moralia, además de las correspondientes introducciones de POHLENZ
(19742) e IRIGOIN (20032), cuyas siglas y denominaciones seguimos, véanse TREU (1877), (1881) y (1884),
(a) Con Π se designa la familia planudea, es decir, los códices que derivan de la copia realizada por Máximo Planudes, figura esencial para el renacimiento de Plutarco5.
Los códices planudeos se fechan a finales del siglo XIII y conforman la «vulgata» del texto de los Moralia, de la que deriva la mayor parte de los recentiores6. Los Parallela minora se encuentran en el puesto 61º del Ambrosianus C 126 inf. (α), el más antiguo de los códices que conservan la ordenación planudea, fechado entre 1294-12957 y, al parecer, el texto base de la versión latina de Guarino8.
(b)Sin embargo, el más antiguo de los codd. que contiene nuestro compendio es el Parisinus gr. 1957 (F), fechado alrededor del siglo XI a.C. El manuscrito se encuentra mutilado al principio y al final y, en lo que afecta directamente a los Parallela minora, hay que tener en cuenta que se han perdido dos folios y quince pares de narrationes; parece que el antígrafo estaba en mayúscula y conserva anotaciones y correcciones que podrían ser de Planudes9.
(c) Σ es la denominación habitual para una familia de códices plutarqueos caracterizada por presentar un texto epitomado y formado, en ocasiones, a partir de excerpta10. Los miembros más antiguos de esta familia que contienen nuestro compendio son el Laurentianus plut. 58.24 (L.58.24), fechado entre los siglos XI-XII, que presenta sólo un extracto de Par.min. 12A11, y el Ambrosianus C 195 inf. (J), fechado en el siglo XIII y, por tanto, cercano en el tiempo a la familia planudea12. Como bien señala De Lazzer (2000: 123), el proceso de epitomación
de esta familia de códices debe ser anterior al L.58.24 y a partir de una tradición distinta de F y Π.
(d)Con Φ se designa a la familia de codices recentiores, fechados todos desde el siglo XV en adelante13. Emparentado con estos ejemplares estaría el excerptum de
las primeras cinco narrationes copiado en los márgenes del Vaticanus gr. 141 (Vat.141), del siglo XI, aunque el añadido pseudoplutarqueo podría ser del siglo
INGENKAMP (2009:1*-11*)y, sobre todo,DE LAZZER (2000:82-139).Véase nuestro conspectus siglorum para el elenco completo de manuscritos contemplados que recogemos al final de esta introducción.
5Vid. WEGEHAUPT (1914), GARCYA (1989) y VENDRUSCOLO (1993). 6Cf. los casos estudiados por PÉREZ MARTÍN (1997).
7 TREU (1884: 10-12), WEGEHAUPT (1905: 399), TURYN (1972: 81-87), POHLENZ (19742: XXVIII), IRIGOIN
(20032: CCLXXII), DE LAZZER (2000: 92-95), ROLLO (2008). 8Cf. BONNANO (2008: 25-32).
9 Cf. WEGEHAUPT (1905: 399), POHLENZ (19742: XXI), IRIGOIN (20032: CCXLV-CCXLVI), NACHSTÄDT
(19712: XXII-XXIII),RESCIGNO (1992),DE LAZZER (2000:89-91).
10Vid. NACHSTÄDT (19712: XXIII-XIV),DE LAZZER (2000: 120-131), INGENKAMP (2009:4*-7*).
11 BANDINI (1768: 464-466) ofrece una completa descripción del contenido del códice, pero no identifica la
fuente pseudoplutarquea y da como fecha de composición el siglo XIV, aunque actualmente se considera mucho anterior, cf. WILSON (1975: 168), MANFREDINI (1993: 1038-1040) y DE LAZZER (2000: 122-123).
12 Cf. TREU (1884: 15-31), WEGEHAUPT (1905: 398), POHLENZ (19742: XXIII-XXIV) o IRIGOIN (20032:
CCLXIV).
XIII14. En este sentido, es posible que estos recentiores conserven lecturas más
antiguas y mejores que los antiquiores15.
En cuanto a la atribución a Plutarco, los manuscritos presentan las siguientes variantes en el título:
(a) ΠλουτάρχουσυναγωγὴἱστοριῶνπαραλλήλωνῬωμαϊκῶνκαὶἙλληνικῶν FΦ. (b)Συναγωγὴ ἱστοριῶν παραλλήλων Ῥωμαϊκῶν καὶ Ἑλληνικῶν JScP.2076 (familia
Σ).
(c) Πλουτάρχου περὶ Ῥωμαίων καὶ Ἑλλήνων. Ἱστορίαι παρόμοιαι. Ἱστορία παραλλήλωνῬωμαϊκῶνκαὶἙλληνικῶν. Πλουτάρχου Vat.141.
(d)ΠερὶπαραλλήλωνἙλληνικῶνκαὶῬωμαϊκῶνΠg (familia Σ).
La subscriptio plutarquea está indicada en la mayoría de los manuscritos de los Parallela minora; aquéllos que, por el contrario, omiten la atribución expresa no lo hacen porque se dude de su autenticidad, sino porque el texto forma parte de una copia completa de obras del Queronense y, por tanto, huelga repetir constantemente Πλουτάρχου. No sucede lo mismo en el excerptum del Vat.141, que reitera la autoría plutarquea para indicar expresamente el origen de los extractos. Todo lo contrario ocurre en el manuscrito único del De fluuiis, en el que algún lector añadió in margine la siguiente indicación:
ψευδεπíγραφοντοῦτο·πόρρωγὰρτῆςΠλουτάρχουμεγαλοφυίαςἥτεδιάνοιακαὶ ἡφράσις·εἰμήτιςἕτεροςεἴηΠλούταρχος.16
La subscriptio de los Parallelaminora tuvo que ocurrir, por tanto, en un momento indeterminado antes del siglo XI, a partir del cual la obra quedó incorporada a los escritos de Plutarco y como tal se ha transmitido hasta nuestros días ya desde las primeras versiones latinas conservadas, la de Guarino, en 1485, que la titula Mutuae graecorum ac romanorum barbarorumque comparationes a Plutarcho succincte descriptae17, y la de Xylander, en 1570, que la llama Plutarchi Parallela, id est historiarum Graecarum cum Romanis coniuncta recensio. No obstante, desde la edición de Dübner (1841) se ha generalizado el título Συναγωγὴ ἱστοριῶν παραλλήλων Ἑλληνικῶν καὶ Ῥωμαϊκῶν, que pretende aunar las versiones más antiguas con la variante planudea18, elimina
deliberadamente la autoría plutarquea y da coherencia al título con respecto del contenido: en efecto, en los códices más antiguos el título de la obra presenta una alteración en el orden expositivo griego/romano de las narrationes, lo que podría utilizarse para cuestionar la estructura narrativa conservada, pero el proemio no deja lugar a dudas y el orden de la Συναγωγή original era narratio graeca/narratio parallela; esto
14Cf. DILTS (1968) y DE LAZZER (2000: 136-137)
15 Acerca de la polémica sobre la valía de los recentiores en la crítica textual, justificando con ejemplos su
valor en determinadas ocasiones, vid. HERNÁNDEZ MUÑOZ (2009), con bibliografía.
16Pal. gr. 398 157r: «Éste es pseudepígrafo, pues el pensamiento y la expresión están lejos de la grandeza
de Plutarco, a no ser que sea de algún otro Plutarco». Según DILLER (19862: 10 y n. 34), las anotaciones
pueden ser de algún escriba y anteriores al siglo XV.
17Cf. BONNANO (2008: 79). A título de curiosidad, nuestro GRACIÁN (1571: 78v) los titula: «Paralelos de
Plutarco Cheronense, que son comparaciones de unos hechos muy antiguos con otros que después acaescieron muy semejantes».
ofrecería una posible explicación a la alteración en tal sentido atestiguada en Par.min. 14A y restaría peso al texto paralelo de Lido, que es per se poco fiable para utilizarlo de referente, como veremos en su momento.
En resumen, la tradición directa de los Paralela minora no presenta ninguna duda acerca de la autoría de Plutarco, sino que ésta surge a partir de las ediciones modernas y del estudio filológico del texto plutarqueo. Así introduce su edición Wyttenbach (1796: 251), uno de los más críticos con nuestro compendio:
«Hic, ut in aliis nonnullis spuriis libellis, nomen Plutarchi reliqui, utpote in codicibus scriptis propagatum: quamquam est hic foetus falsarii et vanissimi et ineptissimi et unius omnium mendacissimi; quippe et historiolas finxit et Auctorum nomina ementitus est».
1.2.TRANSMISIÓN INDIRECTA
Frente a la afirmación categórica de la autoría plutarquea que se deduce de la transmisión directa, los referentes indirectos inducen a pensar en todo lo contrario. Según D’Ipólito (2000: 309), los testimonios más fiables son, en primer lugar, las referencias autotextuales y, en segundo lugar, las citas en otros autores, consideradas en orden cronológico. Así, de la misma manera que la transmisión indirecta es una parte imprescindible de la crítica textual, también los testimonios externos son capitales por los datos que aportan sobre la transmisión y el conocimiento de una obra desde su aparición hasta las primeras copias manuscritas conservadas. En este sentido, hay que tener en cuenta la multitud de formas que puede presentar un texto de transmisión indirecta y las diferentes relaciones que plantea con el original19.
La crítica literaria moderna ha acuñado una serie de neologismos que pretende definir los diferentes tipos de relaciones entre los textos y, de entre las muchas teorías y nomenclaturas ensayadas, han gozado de gran aceptación y difusión las propuestas por Genette (1988), quien define la «intertextualidad» como «una relación de copresencia entre dos o más textos, es decir, eidéticamente y frecuentemente, como la presencia efectiva de un texto en otro», estableciendo una tipología específica: cita, plagio y alusión20. Según esto, la mayoría de los textos de transmisión indirecta de la Antigüedad
se enmarcaría en esta «intertextualidad», pero también en otros subtipos más concretos como la «paratextualidad» –escolios y notas in margine– o la «metatextualidad», que asume la forma comúnmente conocida como «comentario»21. No obstante, puesto que no
todas las categorías genettianas han sido claramente identificadas en la compleja tipología intertextual de los clásicos grecolatinos22, tendremos en cuenta también la terminología
19 Una buena exposición de esta cuestión en TOSI (1988).
20 GENETTE (1988: 10); más recientemente MARTÍNEZ FERNÁNDEZ (2001). 21 GENETTE (1988: 11-13); específico sobre los «paratextos» GENETTE (1997).
22 Véanse distintos acercamientos al tema en BÉCARES, PORDOMINGO, CORTÉS TOVAR & FERNÁNDEZ
«tradicional» y hablaremos, por tanto, de extractos, paráfrasis, epítomes, citas, referencias, etc.23
1.2.1. Referencias autotextuales. El «Catálogo de Lamprias»
Como cabría esperar, no es posible aducir ni una sola referencia autotextual a los Parallela minora, aunque Plutarco es muy dado a emplearlas para remitir a su propia producción, sobre todo en las Vitae, donde alude a obras que incluso no hemos conservado. Así, en Ages. 28 alude a la Vida de Epaminondas, en Pyrrh. 8 a la Vida de Escipión o en Thes. 29 a la Vida de Heracles24; sin embargo, como decimos, no hay referencias autotextuales a los Parallela minora porque evidentemente Plutarco no compuso el compendio.
Por otra parte, aunque no es una cita autotextual stricto sensu, durante mucho tiempo se ha empleado para dilucidar la autenticidad de las obras plutarqueas un interesante documento conocido como «Catálogo de Lamprias».
El «Catálogo de Lamprias» es un listado de obras de Plutarco confeccionado por un supuesto hijo suyo y que contiene un elenco de 227 obras atribuidas al Queronense25.
Según la hipótesis de Treu (1873) generalmente aceptada26, el origen de este elenco
estaría en el inventario de obras de Plutarco de alguna biblioteca de los siglos III-IV d.C.27, registro que se incorporó tardíamente a la tradición manuscrita del corpus
plutarqueo. Entre los ocho manuscritos que contienen el «Catálogo de Lamprias», la versión más antigua se conserva en el Parisinus graecus 1678 (del s. X), aunque el πίναξ ha sido añadido al códice varios siglos después28. De los siete mss. restantes, merece una
especial atención el Neapolitanus III B 29 y sus derivados, en tanto que incorporan una carta introductoria, de destinatario y remitente anónimos, que desde Treu se considera apócrifa (1873: 31-32). Ziegler (1908) fechó la carta entre los siglos XII-XIV y, además, planteó la hipótesis de que el texto se hubiera confeccionado a imitación de la misiva que Plinio el Joven remitió a Bebio Macro (cos. 103) con una lista de las obras de su tío29.
En cuanto al contenido del «Catálogo», primero registra las Vidas paralelas (nos 1-25), seguidas de las Vidas individuales (nos 26-40) y del tratado Vidas de los diez oradores (nº 41); a continuación figuran los Moralia, pero casi un 70% de lo clasificado
23Cf. el resumen de BERNABÉ (2010: 25).
24 Plu. frs. 1; 2; 6 respectivamente. Este tipo de referencias se ha empleado para establecer la cronología del
corpus, vid. ZIEGLER (1965: 92-105), JONES (1966), DELVAUX (1993), NIKOLAIDIS (2005).
25Cf. Sud. s. v. Λαμπρίας (λ 96 ADLER): Πλουτάρχου τοῦΧαιρωνέως υἱός· ἔγραψε πίνακαὧνὁπατὴρ
αὐτοῦἔγραψεπερὶπάσηςἙλληνικῆςκαὶῬωμαϊκῆςἱστορίας. Sin embargo, es bien sabido que Plutarco no tuvo ningún hijo con este nombre; sí se llamaban Λαμπρίας su abuelo paterno y su hermano, cf.ZIEGLER
(1965:14-25).
26 Véase también IRIGOIN (1986).
27 Este tipo de inventarios comenzó a realizarse en las bibliotecas helenísticas, siendo el más famoso de
todos, sin duda, los Πίνακες de Calímaco, vid. PFEIFFER (1981: 233-246) y CANFORA (19892: 9-11); pero
también había catálogos en las bibliotecas privadas, cf. FEDELI (19892: 44-45); acerca de la creación y
funcionamiento de las bibliotecas antiguas vid. CAVALLO (19892) y CASSON (2006). 28 IRIGOIN (1986: 321) considera que entre los siglos XII-XIII.
en el πίναξ no se ha conservado, además de que no se encuentran registradas otras obras bien conocidas del Corpus Plutarcheum y, curiosamente, se incluyen en el nº 56 los τῶν
Ἀριστοτέλους Τοπικῶν βιβλία η'. Todo lo que gira en torno al «Catálogo de Lamprias» navega, por tanto, en la nebulosa de la manipulación y de la falsificación, de modo que, a pesar de contener obras de indiscutible autoría plutarquea, se ha de manejar con cautela, sobre todo a la hora de considerarlo como prueba fidedigna para la inclusión o exclusión de una obra en el vasto Corpus Plutarcheum30.
Para el tema que aquí nos ocupa, hay que tener en cuenta que en el «Catálogo» figuran con el nº 128 unas Διηγήσεις παράλληλοι, Ἑλληνικαὶ καὶ Ῥωμαϊκαί. Si los Parallela minora se corresponden con estas Διηγήσειςπαράλληλοι, lo único que se puede asegurar es que ya circulaban como plutarqueos cuando se confeccionó el πίναξ allá por los siglos III-IV d.C.,31 pero los datos extraídos de los testimonios indirectos no
corroboran esta teoría, como después veremos (cf. infra 1.2.2), además de que no se sabe nada con seguridad de las Διηγήσεις del «Catálogo».
Por otra parte, con el nº46 figuran en el mismo registro unos Μύθων βιβλία γ', asociados generalmente con la siguiente noticia de Juliano el Apóstata:
Πλουτάρχουδὲεἰτὰ μυθικὰ διηγήματατῶν σῶνεἴσω χειρῶνἀφῖκτο, οὔποτ᾽ ἂν ἐλελήθεισετίνιδιαφέρειπλάσαιτεἐξ ἀρχῆςμῦθονκαὶτὸν κείμενονἐφαρμόσαι πράγμασιοἰκείοις.32
El contexto de esta noticia es un discurso que el Emperador Juliano redactó contra el cínico Heraclio en el que, entre otras cuestiones relativas a la política33, critica a
Heraclio el uso impío que hace de los mitos, pues para Juliano, como para el resto de neoplatónicos, el mito es un elemento esencial de la filosofía a través de la alegoría, entendida como la búsqueda del mensaje oculto tras el relato mítico34.
En efecto, la alegoría es «la metáfora continuada como tropo de pensamiento y consiste en la sustitución del pensamiento indicado por otro que está en relación de semejanza con aquél»35, de modo que, aun convertida en figura retórica, en principio la
interpretación alegórica de los mitos surgió como un medio apologético de devolver a Homero la credibilidad y la piedad de la que lo habían despojado los filósofos jonios36.
Aunque Platón se rebelara contra la interpretación alegórica de los mitos37, el éxito de la
exégesis alegórica, sobre todo en el estoicismo, la convirtió en un claro nexo de unión y conciliación –como ocurrió también con el evemerismo– entre cultura pagana y
30 Al menos no se ha de considerar como un criterio categórico, cf. D’IPPOLITO (1999). 31Cf. DE LAZZER (2000: 18-19).
32 Iul. Or. 7.21.15-18 (trad. GARCÍA BLANCO [20022]): «Si hubieran caído en tus manos los míticos relatos
de Plutarco, no te hubiera pasado desapercibido en qué se diferencia componer un mito original y adaptar uno ya existente a temas particulares».
33Vid. CANDAU MORÓN (1989).
34 Véase la introducción y el detallado comentario de GUIDO (2000: VII-XV; 103-166). 35 Definición de LAUSBERG (1983: 212).
36 Véanse, entre otros, TATE (1934), NESTLÉ (19752: 79-81),BUFFIÈRE (19722), GRAF (1996: 184-187),
BOYS-STONES (2003) –especialmente la segunda parte– y RAMELLI &LUCCHETTA (2004: 56-57).
37 Según el filósofo, a quienes van dirigidos los mitos no son capaces de distinguir qué es una alegoría y qué
cristianismo38. Pero la referencia extraída de Juliano no deja bien clara la naturaleza de
esos posibles μυθικὰ διηγήματα plutarqueos, identificables con los citados en el «Catálogo», y tampoco nos permite relacionarlos con la Συναγωγή.
En la ingente obra de Plutarco también hallamos mitos, pero quizá habría que diferenciar entre «mitos creados» –con unas intenciones propedéuticas muy concretas– y «mitos tradicionales», entendidos éstos como los relatos referidos a dioses y héroes del imaginario griego39; es decir, habría que estudiar con detalle la recurrencia que hace
Plutarco del vasto bagaje mitológico que le ofrece la tradición mitopoética de la que, sin duda, es heredero y que lógicamente recicla en la fabricación de sus propios mitos filosóficos.
Tres son los mitos creados por Plutarco: el de Timarco en el De genio Socratis 21-22, el mito de Tespesio en el De sera numinis uindicta 22-33 y el mito de Sila en el De facie in orbe lunae 26-2940. Según el contexto de la cita de Juliano, los μυθικὰδιηγήματα podrían referirse a este tipo de composiciones plutarqueas41, pero poco después el
Emperador alude a unos libros extensos y dificultosos (βιβλίοιςμακραῖςκαὶ δυσελίκτοις) que sí podrían ser los Μύθων βιβλία γ' del «Catálogo». Cierto es que, sin llegar a la laboriosidad de los mitos platónicos42, los de Plutarco presentan una cuidada estructura
literaria, plenamente adaptada a su función dentro del diálogo en cuestión43, a lo que
podría corresponder el irónico δυσελίκτοις de Juliano; sin embargo, nos cuesta pensar que Plutarco dedicara tres libros completos a este tipo de mitos.
En cuanto a los mitos tradicionales, el polígrafo de Queronea no duda en utilizar aquéllos que encajan en su programa biográfico y educativo, que aparecen tanto en las Vitae como en los Moralia por su evidente carácter paradigmático y moralizante44. En este sentido, si el mito tradicional tiene cabida en el «macroproyecto antropológico» que configuraría la obra plutarquea en sí45, no sería de extrañar que también dedicara el
Queronense una obra a la recapitulación de mitos al más puro estilo mitográfico, muestra de su labor anticuaria y bibliófila y en la que podría incluso llevar a cabo algún tipo de exégesis alegórica o racionalista46. Tal podría ser la naturaleza de esos Μύθων βιβλία γ'
del «Catálogo», pero esto no pasa de ser una hipótesis indemostrable.
La relación de los Parallela minora con las dos obras del «Catálogo de Lamprias» es, a nuestro juicio, evidente, si bien estudiosos como Jacoby (1940: 87) niegan la
38 SEZNEC (1983: 77-104).
39 Muchas y variadas son las definiciones de «mito», entre las que destacamos VERNANT (1982: 170-220),
BURKERT (1987: 3-11), BREMMER (1987b), RISPOLI (1988: 29-56), DOWDEN (1992: 169-171), KIRK (2002:
17-32) o GRAF (2002).
40 La bibliografía sobre los mitos en Plutarco es muy amplia; véase, no obstante, la monografía de
VERNIÈRE (1977) y los trabajos compilados más recientemente en VAN DER STOCKT, TITCHENER,
INGENKAMP &PÉREZ JIMÉNEZ (2010); una buena síntesis de la función del mito en los Moralia es la de GALLO (2002).
41 Así lo interpreta GUIDO (2000: 152-153). 42 Véase el análisis de RUIZ YAMUZA (1986).
43Cf. VERNIÈRE (1977: 295-305), PÉREZ JIMÉNEZ (2003: 206-208). 44 Véase al respecto HARDIE (1992).
45 Idea ampliamente desarrollada por D’IPPOLITO (1991), (1996) y (2005).
pertenencia de los Parallela al género de las διηγήσεις y, por tanto, desestiman cualquier conexión entre la Συναγωγή y las Διηγήσεις παράλληλοι o los Μύθων βιβλία γ'. Sin embargo, no vemos por qué nuestro compendio no puede ser entendido como διηγήσεις de acuerdo con la clasificación y terminología retórica de época imperial que hace, entre otros, el rétor Hermógenes:
τὸ διήγημαβούλονται εἶναιἔκθεσινπράγματος γεγονότοςἢ ὡςγεγονότος. ἔνιοι μέντοιτὴνχρείανἔταξανπρὸτούτου. διαφέρειδὲδιήγημαδιηγήσεως, ὡςποίημα ποιήσεως. ποίημαμὲνγὰρκαὶδιήγημαπερὶπρᾶγμαἕν, ποίησιςκαὶδιήγησιςπερὶ πλείονα, οἷονποίησις ἡἸλιὰςκαὶ ποίησιςἡὈδυσσεία, ποιήματα δὲἀσπιδοποιΐα,
νεκυομαντεία, μνηστηροφονία. καὶ πάλιν διήγησις μὲν ἡ ἱστορία Ἡροδότου, ἡ συγγραφὴΘουκυδίδου, διηγήματαδὲτὸκατὰἈρίονα, τὸκατὰἈλκμαίωνα.47
En este sentido, si atendemos a las obras conservadas o conocidas que llevan por título Διηγήσεις, comprobamos que, efectivamente, este término viene a indicar una colección de relatos individuales (διηγήματα) narrados de forma extradiegética, de extensión breve y compilados en una obra miscelánea o monográfica48, de modo que,
como expone Cameron acerca de la posible relación entre la Συναγωγή y las Διηγήσεις παράλληλοι, «whichever was the author’s own title, it is instructive to find διηγήσεις and συναγωγὴ ἱστοριῶν treated as synonyms: ‘collection of stories’» (2004: 73). Curiosamente, en el propio Corpus Plutarcheum se puede documentar el término en ese sentido: las Ἐρωτικαὶ διηγήσεις, un breve opúsculo de contenido similar a los Parallela minora y al De fluuiis, cuya autenticidad también se ha cuestionado (cf. infra 3.4.8).
En síntesis, la interconexión que se da entre nuestro compendio y los registros del «Catálogo de Lamprias» nos lleva a plantear las siguientes hipótesis:
(a) Si Plutarco realmente es autor de los compendios mitográficos que se registran en el «Catálogo», en éste habría que situar el origen de la atribución plutarquea de los Parallelaminora.
(b)Al contrario, si los Parallela minora circularon como plutarqueos antes de la confección del registro bibliotecario, ahí estaría la causa de su inclusión en el πίναξ.
(c) Pero también cabe la posibilidad de que, cuando se iniciaron las labores de recopilación del Corpus Plutarcheum, los copistas conocieran la existencia del «Catálogo de Lamprias», identificaran los Parallela minora con las Διηγήσεις
παράλληλοι en él registradas y los incorporaran para siempre a la tradición manuscrita de los Moralia.
47 Hermog. Prog. 2 (trad. RECHE [1991]): «El relato sostienen que es la exposición de un hecho que ha
sucedido o que se admite como sucedido. Algunos, sin embargo, colocaron la chría delante de éste. ‘Relato’ difiere de ‘narración’ como ‘poema’ de ‘poesía’. En efecto, poema y relato versan sobre un único hecho; poesía y narración sobre más, por ej.: poesía es la Ilíada y poesía es la Odisea, mientras que poemas son la fabricación del escudo, la evocación de los muertos y la matanza de los pretendientes. Y, a su vez, una narración es la Historia de Heródoto y la obra de Tucídides, mientras que un relato es el episodio de Arión y el de Alcmeón».
En definitiva, la relación de nuestro compendio con el «Catálogo de Lamprias» plantea más interrogantes que respuestas. Habrá que analizar, por tanto, las otras vías de tradición indirecta.
1.2.2. Los transmisores indirectos
El número de referentes indirectos de los Parallela minora no es muy importante si se compara con otras obras del Corpus Plutarcheum; además, la mayoría de los textos se encuentra en el Anthologion de Estobeo y las referencias en los escolios son dudosas, pero es importante contar con el testimonio de Clemente de Alejandría, muy cercano en el tiempo a la posible fecha de divulgación de nuestro compendio.
La distribución de los testimonios indirectos quedaría plasmada gráficamente de la siguiente manera:
1.2.2.1. Clemente de Alejandría1
Clemente de Alejandría es el referente externo más cercano a los Parallela minora, pues traza el terminus ante quem para fechar nuestro compendio entre los siglos II-III d.C.2 La obra teológica de Clemente de Alejandría conjuga con maestría las ideas
cristianas con lo que él consideraba aprovechable de la cultura pagana, sobre todo el platonismo3, aunque la filología decimonónica señaló que su vasta erudición provenía del
1 Ideas ya presentadas en IBÁÑEZ CHACÓN (2012). 2 SCHLERETH (1931: 88-89), JACOBY (1940: 88-91).
3 Vid. BOUNAIUTI (1923:108-128), CAMELOT (1931), WITT (1931), LAZZATI (1939: 37-91), QUASTEN
del uso de compendios y manuales más que de la consulta directa de las obras1. Es un
hecho constatado, empero, que Clemente conocía el Corpus Plutarcheum, del que se documentan unas doscientas citas (cf. Isart Hernández [1994]); sin embargo, en ningún momento nombra los Parallela minora ni a Plutarco como fuente de los relatos que a continuación analizamos2.
Par.min. 14A(ΦΠ) Clem.Al. Strom. 1.135
Ποινῶν καὶ Σικελιωτῶν τὴν κατὰ Ῥωμαίων συμμαχίαν ἑτοιμαζόντων, Μέτελλος στρατη
-γὸς μόνῃ τῇ Ἑστίᾳ οὐκ ἔθυσεν· ἡ δὲ πνεῦμα ἀντέπνευσε ταῖς ναυσί. Γάιος δὲ Ἰούλιος μάντις εἶπε λωφῆσαι, ἐὰν προθύσῃ τὴν θυ
-γατέρα. ὁ δ᾽ ἀναγκασθεὶς Μετέλλαν τὴν θυ
-γατέραπροσῆγεν·ἡδὲἙστίαἐλεήσασαδάμα
-λινὑπέβαλεκαὶ αὐτὴνἐκόμισενεἰςΛανούιον,
καὶ ἱέρειαν τοῦ σεβομένου παρ᾽ αὐτοῖς δρά
-κοντοςἀπέδειξεν· ὡς Πυθοκλῆς ἐν τρίτῃἸτα
-λικῶν.
Θεόπομπος δὲ καὶ Ἔφορος καὶ Τίμαιος Ὀρ
-θαγόραντινὰμάντινἀναγράφουσιν, καθάπερὁ Σάμιος Πυθοκλῆς ἐν τετάρτῳἸταλικῶν Γάιον ἸούλιονΝέπωτα.
A pesar de la brevedad de la paráfrasis3, salta a la vista la relación con el texto
pseudoplutarqueo, pero las pequeñas diferencias entre ambos (número de libro en la cita y el cognomen del adivino) pueden hacer pensar en que Clemente no ha consultado el texto que nosotros conservamos, sino otra recensión del mismo4. Sin embargo, es significativo
que se transmita una narración romana, dado que éstas han tenido menos trascendencia aún que las griegas y Clemente, en cambio, nos ofrece una paráfrasis del relato romano claramente relacionada con el texto de la Συναγωγή. No obstante, también es posible que no dependiera aquí de la obra pseudoplutarquea, sino del mismo Pitocles citado, a quien en el Protréptico (Protr. 3.42.6 = FGrHist 833 F2) atribuye un tratado Περὶ ὁμονοίας, pero la autenticidad de este autor sigue siendo cuestionada5.
La siguiente referencia es algo más clarificadora:
Par.min. 20 Clem.Al. Prot. 3.42.7
A. Ἐρεχθεὺς πρὸς Εὔμολπον πολεμῶν ἔμαθε νικῆσαι, ἐὰν τὴν θυγατέρα προθύσῃ, καὶ συγ
-κοινωνήσας τῇ γυναικὶ Πραξιθέᾳ προέθυσε τὴνπαῖδα. μέμνηταιΕὐριπίδηςἐνἘρεχθεῖ. B.Μάριος πρὸς Κίμβρους πόλεμον ἔχων καὶ ἡττώμενος ὄναρ εἶδεν, ὅτι νικήσει, ἐὰν τὴν
ἘρεχθεὺςδὲὁἈττικὸςκαὶΜάριοςὁῬωμαῖος τὰς αὑτῶν ἐθυσάτην θυγατέρας· ὧν ὁ μὲν τῇ Φερεφάττῃ, ὡς Δημάρατος ἐν πρώτῃ Τραγῳ
-δουμένων, ὁ δὲ τοῖς Ἀποτροπαίοις, ὁ Μάριος,
ὡςΔωρόθεοςἐντῇτετάρτῃἸταλικῶνἱστορεῖ.
1Vid. DE FAYE (1906: 333-336), GABRIELSSON (1906: 2-13).
2 Para HILLER (1886), Clemente ha utilizado otro compendio distinto al nuestro, llegando a sospechar
incluso de la veracidad de sus citas; cf. la crítica de JACOBY (1940: 96-97, n.1).
3VAN DEN HOEK (1996: 229): «A paraphrase distinguishes itself from a quotation in that only a few words
of the original source (sometimes only one or two) are present».
4 SCHLERETH (1931: 84); véase el stemma de JACOBY (1940: 143).
θυγατέρα προθύσῃ· ἦν δ᾽ αὐτῷ Καλπουρνία· προκρίναςδὲτῆςφύσεωςτοὺςπολίταςἔδρασε καὶ ἐνίκησε. καὶ ἔτικαὶ νῦν βωμοὶεἰσὶδύο ἐν Γερμανίᾳ, οἳ κατ᾽ ἐκεῖνον τὸν καιρὸν ἦχον σαλπίγγων ἀποπέμπουσιν· ὡς Δωρόθεος ἐν τετάρτῳἸταλικῶν.
Esta referencia se encuentra en el cap. III del Protréptico, donde Clemente trata de los sacrificios humanos y va recopilando exempla históricos, etnográficos y mitológicos de este tipo de prácticas religiosas paganas. El texto es muy importante para el estudio de la tradición de los Parallela minora, dado que también se encuentra recogido en Estobeo (sólo la narratio graeca, cf. infra 1.2.2.2) y en Lido (cf. infra 1.2.2.3), evidenciando las diferentes formas de conservación de nuestro compendio en los tres principales referentes externos. Resulta muy significativo que Clemente resuma las dos narrationes pseudoplutarqueas, aunque las haya reducido a la mera constatación de los protagonistas y de las fuentes citadas, pero esto es suficiente para plantear la relación entre ambos textos. No obstante, hay también diferencias de detalle, explicables por la concisión de la paráfrasis clementina y por los avatares propios de la transmisión del compendio:
(a) El ὁ Ἀττικὸς añadido a Erecteo tiene su correspondencia en la contextualización espacial del mito reiterada en Estobeo o en Lido, y también podría figurar en el original pseudoplutarqueo.
(b)En los Parallela no se indica la divinidad a la que se sacrifica, mientras que Clemente especifica τῇΦερεφάττῃ (en Estobeo Περσεφόνῃ).
(c) La fuente indicada en el compendio es el Erecteo de Eurípides, mientras que Clemente, al igual que Estobeo, cita los Τραγῳδούμενα de Demarato; ya hemos tratado acerca de la teoría de la doble cita y nuestra hipótesis de la sustitución de las fuentes durante el proceso de copia (cf. infra 3.3).
(d)El ὁ Ῥωμαῖος clementino se supone a partir del contexto y puede ser un añadido para establecer un paralelismo con el personaje griego.
(e) Clemente, como Lido, especifica la deidad a la que se debe hacer el sacrificio de la muchacha (τοῖςἈποτροπαίοις), lo que nos hace pensar que, aunque se omita en los códices que transmiten nuestra obra, es posible que la mención se encontrara en el original.
(f) La fuente del relato romano es prácticamente idéntica en ambos.
1.2.2.2. Estobeo
Juan Estobeo (siglo V d.C.) es autor de un florilegio que incluye extractos de unos quinientos autores, poetas y prosistas, con una intención propedéutica de mayor alcance de lo que se desprende de la dedicatoria ad filium que atestiguan el léxico Suda y Focio1. La magnitud de la empresa y lo inabarcable de su contenido no nos permiten profundizar aquí en aspectos esenciales como las fuentes empleadas, la tipología de los extractos, las adulteraciones llevadas a cabo por el compilador o las transformaciones que el propio Anthologion ha sufrido hasta la edición canónica de Waschmuth-Hense (1884-1912)2.
Por el variado contenido y por el carácter moralista de su obra, Plutarco es un autor muy frecuente en florilegios que, a su vez, pudieron derivar de compilaciones y citas anteriores en autores de misceláneas mucho más cercanos en el tiempo a Plutarco que los antólogos bizantinos3. Según el minucioso estudio de Piccione (1999), Estobeo
incluye en su antología ciento noventa y dos extractos de Plutarco, dos de las Vitae y el resto de obras de los Moralia, perdidas y conservadas4. Ahora bien, este recuento no se corresponde exactamente con la realidad, pues para los extractos de los Parallela minora y del De fluuiis el antólogo no cita a Plutarco –con una única excepción, cf. infra–, sino a las fuentes aducidas por el pseudo-Plutarco5, además de que Piccione omite en su estudio
la correspondencia entre Stob. III 7.68 y Par.min. 3A. La identificación de los textos se ha llevado a cabo por el contenido de los extractos, no por la indicación del compilador, pero esta precisión no se ha sopesado lo suficiente.
Sea como sea, para los fragmentos plutarqueos Estobeo sigue la misma tipología expositiva que para el resto de extractos: cada uno de los cuatro libros del Anthologion se encuentra subdivido en una serie de epígrafes temáticos en los que se agrupan los diferentes textos, encabezados, a su vez, por la indicación expresa de su procedencia6. Tal
es el elenco completo de excerpta de los Parallelaminora:
ΑΝΘΟΛΟΓΙΟΝ ΣΥΝΑΓΩΓΗ
III 7. ΠΕΡΙΑΝΔΡΕΙΑ
III 7.63: ἐκτῶνΠλουτάρχουδιηγήσεων 1A: <...> III 7.64: Ἀγαθαρχίδου Σάμιου ἐν δ' τῶν Περ
-σικῶν
2A: καθάπερ ἱστορεῖ Ἀγαθαρχίδης Σάμιος ἐν δευτέρᾳτῶνΠερσικῶν
III 7.65: Ἀριστείδουἐντῷγ' Περσικῶν 4A: ὡςἈριστείδηςἐνπρώτῃΠερσικῶν
III 7.66: Καλλισθένους ἐν δευτέρᾳ Μεταμορ
-φώσεων
5A: ὡς Καλλισθένης ἐν δευτέρῳ Μεταμορ
-φώσεων
1 Sud. s.v. Ἰωάννης (ι 466 ADLER); Phot. Bibl. cod. 167; así lo ha planteado PICCIONE (2002); contra
SEARBY (2011: 46-51). Acerca del contexto decadente en el que surgen las antologías y sobre su valor como transmisores de la tradición cultural vid. HOSE (2005) y KONSTAN (2011).
2 Vid. HENSE (1916), PICCIONE (1994), GOULET (2000), PICCIONE & RUNIA (2001), REYDAMS-SCHILS
(2011). Para la tradición textual del Anthologionvid. CURNIS (2008).
3Vid. GARCYA (1987). Sobre algunos de esos florilegios vid. PÉREZ MARTÍN (1990) y VAN DEUM (1996). 4Cf. el elenco de referencias en PICCIONE (1999: 185-201).
5 Habría que revisar otros extractos aparentemente plutarqueos, de los que Estobeo sólo da el título de la
obra o el nombre del personaje al que se atribuye el apotegma, para verificar los juicios que tradicionalmente se han vertido al respecto.
6 No hay homogeneidad en el número y en la forma de los epígrafes de cada libro, pero sí se aprecia cierta
III 7.67: ΚαλλισθένουςἐντρίτῳΜακεδονικῶν 8A: ὡςΚαλλισθένηςἐντρίτῳΜακεδονικῶν
III 7.67a: ΣωστράτουἐνδευτέρῳΘρᾳκικῶν 18A: ὡςΣωκράτηςἐνδευτέρῳΘρᾳκικῶν
III 7.68: ἐκτῶνΘησέως 3A: καθάπερ Χρύσερμος ἐν τρίτῳ Πελοπον
-νησιακῶν
III.10. ΠΕΡΙΑΔΙΚΙΑΣ
III 10.70: Κλειτοφῶντοςἐκτοῦε' ᾽Ιταλικῶν 15A: καθάπερ ἱστορεῖ Κλειτοφῶν ἐν πρώτῳ Γαλατικῶν
III.39. ΠΕΡΙΠΑΤΡΙΔΟΣ
III 39.31: Χρυσέρμουἐνβ' Περσικῶν 10A: ὡςΧρύσερμοςἐνδευτέρῳἹστορικῶν
III 39.32: Δημαράτου <ἐν> β' ᾽Αρκαδικῶν 16A: ὡςΔημάρατοςἐνδευτέρῳ᾽Αρκαδικῶν
III 39.33: ΔημαράτουἐντρίτῳΤραγῳδουμένων 20A: μέμνηταιΕὐριπίδηςἐνἘρεχθεῖ IV.8. ΨΟΓΟΣΤΥΡΑΝΝΙΔΟΣ
IV 8.33: Δωροθέουἐνα' Σικελικῶν 39A: ὡς <Καλλίμαχος> ἐνδευτέρῳΑἰτιῶν
IV 20b. ΨΟΓΟΣΑΦΡΟΔΙΤΗΣ
IV 20b.70: Σωστράτουἐνβ' Κυνηγετικῶν 21A: ὡςΠαρθένιοςὁποιητής
IV 20b.71: ἐκτῶνΘεοδώρουΜεταμορφώσεων 22A: καθὰΘεόδωροςἐνταῖςΜεταμορφώσεσιν IV 20b.72: ΣωστράτουἐνδευτέρῳΤυρρηνικῶν 28A: ὡςΣώστρατοςἐνδευτέρᾳΤυρρηνικῶν IV 20b.74: Ἀριστοκλέουςἐνβ' Παραδόξων 29A: ὡςἈριστοκλῆςἐνδευτέρᾳΠαραδόξον
IV 20b.75: Ζωπύρουἐνγ' Θησεΐδος 34A: ὡς <...>
Dos cuestiones saltan a la vista:
(a) No hay en Estobeo ni un solo extracto de las narrationes romanae, frente al resto de referentes externos que sí atestiguan su existencia y confirman la dualidad narrativa original de nuestro compendio (cf. infra 3.1).
(b)Salvo dos casos, el resto de los extractos se encuentra agrupado bajo un mismo epígrafe temático (cf. los siete primeros testimonios reunidos bajo el epígrafe Περὶ
ἀνδρείας, o los cinco últimos, recopilados por el tema Ψόγος Ἀφροδίτης· καὶ ὅτι φαῦλος ὁ ἔρως καὶ πόσων εἴη κακῶν γεγονὼς αἴτιος); la misma situación se evidencia en los once extractos del De fluuiis, todos correlativos y bajo el epígrafe temático Περὶνόσουκαὶτῆςτῶνκατ᾽αὐτὴνἀναιρῶνλύσεως7.
Estobeo no atribuye directamente los excerpta a Plutarco, sino que presenta la correspondiente cita pseudoplutarquea como fuente de su extracto8 y, como veremos al
tratar sobre las autoridades citadas por el pseudo-Plutarco (cf. infra 3.3), parece que lo transmitido por el antólogo estaría más cercano a la Συναγωγή original que lo conservado en los códices. No obstante, todo esto podría conducirnos a plantear la hipótesis indemostrable de que tanto Estobeo como el pseudo-Plutarco encontraron en una misma compilación los relatos comunes y que el autor de nuestro compendio fue el artífice de los paralelismos narrativos; sin embargo, contra esta teoría se alza el importante testimonio de Clemente de Alejandría, quien ya documenta las asociaciones transmitidas en los Parallela minora.
Es evidente que Estobeo ha utilizado nuestro compendio y sus extractos son, por lo general, mucho más detallados y formalmente más elaborados que los remiendos conservados por la tradición manuscrita. Las opiniones al respecto son muy variadas:
Hercher (1851: 10-24) entiende que las discrepancias de las narrationes con los extractos de Estobeo han sido conscientemente introducidas por el falsario excerptor, mientras que para Schlereth (1931: 13 ss.) las diferencias entre el Anthologion y los códices de los Parallela minora se deben a que ambos proceden de distintas recensiones de la Συναγωγή original; Schmid (1932: 631-632), en cambio, considera que los códices derivan del original y los transmisores indirectos de sucesivos epítomes; Jacoby (1940: 99 ss.), por su parte, aboga por una única versión (quizá ya epitomada) para todos, pero que ha sido tratada de forma diferente por los distintos excerptores9; finalmente, Piccione remarca el papel de Estobeo en la elaboración de los extractos y entiende que las diferencias entre ambos podrían haberse producido «per normalizzazione florilegistica, cioè per la consueta necessità di rendere l’estratto autonomo e comprensibile fuori dal suo contesto originario» (1999: 167).
Por nuestra parte, consideramos que el texto de los Parallela minora es fruto de un proceso de resumen acusado, pero no uniforme, en el que los distintos copistas han ido añadiendo todo tipo de modificaciones en el original (por incomprensión del texto o para mejorarlo), como se deduce de la alteración de las citas y de la introducción de glosas explicativas; todo ello explicaría por sí mismo las diferencias con los referentes indirectos, dependan de la recensión que dependan, pues ya hemos visto (cf. supra 1.1) cómo la propia tradición manuscrita presenta distintos estadios de epitomación.
Pero no todos los extractos de Estobeo son tan cuidadosos con el original como se pretende, sino que hay varios ejemplos de narrationes mejor conservadas en los códices que en el Anthologion:
Par.min. 22A(ΦΠ) Stob. IV 20b.71
ΣμύρναΚινύρουθυγάτηρδιὰμῆνινἈφροδίτης ἠράσθη τοῦ γεννήσαντος καὶ τῇ τροφῷ τὴν ἀνάγκην τοῦ ἔρωτος ἐδήλωσεν· ἡ δὲ δόλῳ ὑπῆγε τὸν δεσπότην. ἔφη γὰρ γείτονα παρ
-θένον ἐρᾶν αὐτοῦ καὶ αἰσχύνεσθαι ἐν φανερῷ προσιέναι. ὁ δὲ συνῄει. ποτὲ δὲ θελήσας τὴν ἐρῶσαν μαθεῖν φῶς ᾔτησεν, ἰδὼν δὲ ξιφήρης τὴν ἀσελγεστάτην ἐδίωκεν. ἡ δὲ κατὰ πρό
-νοιαν Ἀφροδίτης εἰς ὁμώνυμον δένδρον μετε
-μορφώθη· καθὰ Θεόδωρος ἐν ταῖς Μετα
-μορφώσεσιν
ἐκ τῶν Θεοδώρου Μεταμορφώσεων. Σμύρνα Κινύρουθυγάτηρεἰςἐπιθυμίανἐμπεσοῦσατοῦ γεννήσαντοςτῇτροφῷτὴνἀνάνκηνἐδήλωσεν· ἡδὲδόλῳ τὸνδεσπότην ἐνήδρευσεν, εἶπεγὰρ ἐρᾶν τινὰ αὐτοῦ γείτονα παρθένον. ἀσεβῶς οὖν κατ᾽ ἄγνοιαν ἀναστρεφόμενος καὶ γνοὺς ὕστερονξιφήρηςτὴνἀσελγεστάτηνἐπεδίωκεν.
ἡ δὲ περικατάληπτος γινομένη κατὰ πρόνοιαν Ἀφροδίτης εἰς ὁμώνυμον δένδρον μετεμορ
-φώθη.
Según Schlereth (1931: 43), «in maiore tamen parte historiae contextus Stobaei obscurior ideoque deterior est quam Ps.-Plutarchi, id quod non accidisset, si Stobaeus ad eadem qua alter scriptor recensione dependeret»; en nuestra opinión, Estobeo interpreta y abrevia un escandaloso mito bien conocido10.
Los extractos incluidos por Estobeo en su Antología representan, por tanto, un documento capital para el estudio de la transmisión textual de los Parallela minora, pero su origen y naturaleza no están claros. No obstante, lo único que se puede asegurar es que en ningún momento se atribuye a Plutarco la recopilación de los extractos, con una única salvedad: el lema que introduce Par.min. 1A indica expresamente ἐκ τῶν Πλουτάρχου
διηγήσεων (Stob. III 7.63), mientras que en los códices pseudoplutarqueos falta la habitual cita, de ahí que De Lazzer edite una laguna (2000: 314, n. 9). Algunos estudiosos consideran que Estobeo se refiere al título general de la obra11, mientras que, según
Schlereth (1931: 87-88), la cita se encontraba en el original y hacía referencia sólo a la primera narratio, pero Jacoby (1940: 90) le objeta que, en tal caso, habría que dilucidar qué título exacto llevaría esa supuesta obra plutarquea, de modo que propone que la cita ya faltaba en la Συναγωγή original y que Estobeo utiliza el título general con el que ésta se habría transmitido. Ténganse en cuenta, también, las advertencias de Piccione (1994) acerca de la realidad del texto de Estobeo, manipulado durante siglos y aumentado con interpolaciones: la cita del florilegio podría ser, efectivamente, un añadido posterior. Todo ello implicaría, por tanto, que los Parallela minora se habrían transmitido desde su composición –o al menos desde época de Estobeo– de forma pseudepígrafa, pero ante la imposibilidad de asegurar nada al respecto, sólo podemos recordar que no son pocas las referencias que Plutarco hace, tanto en las Vitae como en los Moralia, a los héroes de Maratón12, aunque no se nos haya conservado un tratamiento extenso similar al de la
Συναγωγή. Pudo ocurrir, en efecto, que Plutarco hubiese narrado las hazañas de Polizelo, Calímaco y Cinegiro en alguna obra hoy perdida fuente del pseudo-Plutarco, de Estobeo o de ambos, y que la tradición que hizo plutarqueos a los Parallela minora hubiera eliminado la cita por redundante.
Por último, debemos reconocer a Estobeo su importante papel en la tradición de nuestro compendio, ya que a partir de los extractos del Anthologion varias narrationes se han conservado en diferentes autores del CorpusParoemiographorum Graecorum:
Parallela minora Anthologion Paroemiographi
Par.min. 1A III 7.63 Arsen. apud WALZ (1832: 214) Par.min. 5A III 7.66 Apostol. I 58b (CPG II: 255) Par.min. 15A III 10.70 Arsen. apud WALZ (1832: 150) Par.min. 21A IV 20b.70 Apostol. X 52b (CPG II: 500) Par.min. 29A IV 20b.74 Apostol. XI 91b (CPG II: 566) y
Arsen. apud WALZ (1832: 385)
Si Estobeo ha podido adaptar la Συναγωγή original para acomodarla a las exigencias narrativas y estructurales de una compilación antológica, de igual manera los paremiógrafos han modificado levemente el excerptum de Estobeo, eliminando datos superfluos y añadiendo la correspondiente παροιμία; véase el siguiente ejemplo:
Stob. IV 20b.70 Σωστράτου ἐν β' Κυνηγετικῶν. Κυάνιππος τῷ γένειΘεσσαλὸςγήμαςΛευκώνηντὰπολλὰδιὰ φιλοκύνηγονἐνέργειανἐνὕλαιςδιέτριβεν. ἡδὲ νεόνυμφος ὑπολαμβάνουσα συνήθειαν αὐτὸν ἔχεινμεθ᾽ἑτέραςγυναικὸςκατ᾽ ἴχνοςἠκολού -θησε τῷ προειρημένῳ καὶ ἔν τινι κατακρυ -βεῖσα συνδένδρῳ τὸ μέλλον ἀπεκαραδόκει. τῶνδὲπέριξκλάδωναἰφνιδίωςσεισθέντων, οἱ στιβευταὶ κύνες <ὥρμησαν θηρίον εἶναι>
δόξαντες καὶ αὐτὴν ἀλόγου ζῴου δίκην διεσ
-πάραξαν. τῆς δὲπράξεως αὐτόπτης γενόμενος Κυάνιπποςἑαυτὸνἐπικατέσφαξεν.
Apostol. X 52b (CPG II: 500)
Λευκώνης ζῆλος· ἐπὶ τῶν ζήλῳ κακῶς ἀπο -θανόντων. Κυάνιππος τῷ γένει Θεσσαλὸς γήμας Λευκώνην τὰ πολλὰ διὰ φιλοκύνηγον ἐνέργειαν ἐν ὕλαις διέτριβεν. ἡ δὲ νεόνυμφος ὑπολαμβάνουσα συνήθειαν αὐτὸν ἔχειν μεθ᾽ ἑτέραςγυναικὸςκατ᾽ἴχνοςἠκολούθησετούτῳ καὶἔντινικατακρυβεῖσασυνδένδρῳτὸμέλλον ἀπεκαραδόκει. τῶνδὲπέριξ κλάδωναἰφνιδίως σεισθέντων, οἱ στιβευταὶ κύνες <ὥρμησαν θηρίον εἶναι> δόξαντες καὶ αὐτὴν ἀλόγου ζῴου δίκην διεσπάραξαν. τῆς δὲ πράξεως αὐ
-τόπτης γενόμενος Κυάνιππος ἑαυτὸν συγκα
-τέσφαξεν· Σώστρατος ἱστορεῖ ἐν β' Κυνηγε
-τικῶν.
El texto original de los Parallela minora ha sufrido, por tanto, numerosas alteraciones desde la fecha de su aparición hasta las últimas fases de su transmisión indirecta.
1.2.2.3. Juan Lido13
También encontramos narrationes pseudoplutarqueas en Juan Laurentio Lido, que vivió en la primera mitad del siglo VI d.C., durante el imperio de Justiniano I14. En
efecto, en su tratado Περὶ μηνῶν Lido establece una historia del calendario repleta de anécdotas y curiosidades eruditas que dan cuenta de su labor de anticuario mediante el empleo de un elevado número de obras, muchas de ellas hoy perdidas15. Lido cita a
Plutarco en seis ocasiones (más otra en De mag.)16, pero en ningún momento menciona los Parallela minora, de manera que las relaciones entre ambos se han establecido a partir del contenido y de las fuentes comunes. Tres son los casos que nos interesan.
Par.min. 4 Lyd. Mens. 4.167
A. Περσῶν μετὰ πεντακοσίων μυριάδων ἐπὶ τὴν Ἑλλάδα ἐρχομένων Λεωνίδας ἅμα τρια -κοσίοις ἐπέμφθη εἰς Θερμοπύλας ὑπὸ Λα -κεδαιμονίων. εὐωχουμένωνδ᾽ἐκεῖἐπέκειτοτὸ τῶν βαρβάρων πλῆθος· καὶ ὁ Λεωνίδας εἶπεν ἰδὼν τοὺς βαρβάρους «οὕτως ἀριστᾶτε ὡς ἐν Ἅιδου δειπνήσοντες». καὶ ὁρμήσας κατὰ τῶν βαρβάρων καὶ πολλοῖς περιπαρεὶς δόρασιν ἀνέβη ἐπὶ τὸν Ξέρξην καὶ τὸ διάδημα ἀφεί -ὅτιῬωμαῖοςὁΦάβιοςκαιρίωςτρωθεὶςἐπὶτοῦ πρώτου Φοινικικοῦ πολέμου μετ᾽ ὀργῆς ἐπὶ τὸν Ἀννίβαν ἐνεχθεὶς καὶ ἁρπάσας αὐτοῦ τὸ διάδημα ἐναπέθανεν αὐτῷ. ἐν τῷ Περσικῷ δέ φησινὁἈριστείδης, ὅτιΛεωνίδηςὁστρατηγὸς θεασάμενος τὸ τῶν Περσῶν πλῆθος ἐν Θερ -μοπύλαις ἐπῆλθεν ἐκ τοῦ ἐναντίου τοῖς πολε -μίοις καὶ ἀπείροις περιπαρεὶς δόρασιν ἐπὶ Ξέρξην ἐπῆλθεν καὶ περιελόμενος αὐτοῦ τὸ
13 Extraído y revisado de IBÁÑEZ CHACÓN (2012: 163 ss.). 14Vid. KLOTZ (1927), MAAS (1992: 1-9).