DOMINGO EN LA ASCENCIÓN DEL SEÑOR-CICLO-A
28 de Mayo de 2017 MONICIÓN DE ENTRADA
¡Bienvenidos, hermanos y hermanas, a esta celebración de la Solemnidad de la Ascensión del Señor!
Jesucristo, el Señor, que pasó haciendo el bien y murió en la Cruz, ha sido resucitado por el Padre y llevado al cielo. Es un acontecimiento gozoso para la fe. Su fiesta es nuestra fiesta. Su tarea es nuestra tarea “Id y predicad la Buena Noticia a toda la creación”. Levantemos la mirada a Dios y continuemos su obra salvadora.
Hoy, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Canto de Entrada
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
El Dios de la esperanza, que por la acción del Espíritu Santo nos colma con su alegría y con su paz, permanezca siempre con todos vosotros.… Y con tu Espíritu.
MOMENTO PENITENCIAL
Hermanas y hermanos, en la presencia del Señor Resucitado, dispongámonos a reconocer con alegría que necesitamos de su misericordia:
- Porque a veces perdemos la esperanza de la gran fuerza de Dios. SEÑOR TEN PIEDAD.
- Porque en muchas ocasiones, nos conformamos y creemos, sólo lo que tocamos. CRISTO TEN PIEDAD.
- Porque nos olvidamos de mirar al Cielo, para descubrir y preparar nuestra vida futura. SEÑOR TEN PIEDAD. SEÑOR TEN PIEDAD.
Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
ORACIÓN COLECTA
Concédenos, Dios todopoderoso, exultar de gozo y darte gracias en esta liturgia de alabanza, porque la ascensión de Jesucristo, tu Hijo, es ya nuestra victoria, y donde nos ha precedido él, que es nuestra cabeza, esperamos llegar también nosotros, como miembros de su cuerpo. Por nuestro Señor Jesucristo.. Amen
LITURGIA DE LAPALABRA
Primera Lectura Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (1,1-11):
En mi primer libro, Teófilo, escribí de todo lo que Jesús hizo y enseno desde el comienzo hasta el día en que fue llevado al cielo, después de haber dado instrucciones a los apóstoles que había escogido, movido por el Espíritu Santo. Se les presentó él mismo después de su pasión, dándoles numerosas pruebas de que estaba vivo, apareciéndoseles durante cuarenta días y hablándoles del reino de Dios.
Una vez que comían juntos, les ordenó que no se alejaran de Jerusalén, sino: «aguardad que se cumpla la promesa del Padre, de la que me habéis oído hablar, porque Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con Espíritu Santo dentro de no muchos días».
Los que se habían reunido, le preguntaron, diciendo: «Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino a Israel?».
Les dijo: «No os toca a vosotros conocer los tiempos o momentos que el Padre ha establecido con su propia autoridad; en cambio, recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que va a venir sobre vosotros y seréis mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría y “hasta el confín de la tierra”».
Dicho esto, a la vista de ellos, fue elevado al cielo, hasta que una nube se lo quitó de la vista. Cuando miraban fijos al cielo, mientras él se iba marchando, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron:
«Galileos, ¿qué hacéis ahí plantados mirando al cielo? El mismo Jesús que ha sido tomado de entre vosotros y llevado al cielo, volverá como lo habéis visto marcharse al cielo». Palabra de Dios
Salmo responsorial Sal 46,2-3.6-7.8-9
Pueblos todos, batid palmas, aclamad a Dios con gritos de júbilo; porque el Señor altísimo es terrible, emperador de toda la tierra. R/. R/. Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas
Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas: tocad para Dios, tocad; tocad para nuestro Rey, tocad. R/. R/. Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas
Porque Dios es el rey del mundo: tocad con maestría. Dios reina sobre las naciones, Dios se sienta en su trono sagrado. R/. R/. Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas
Segunda lectura Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (1,17-23): Hermanos: El Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo, e ilumine los ojos de vuestro corazón para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama, cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos, y cuál la extraordinaria grandeza de su poder en favor de nosotros, los creyentes, según la eficacia de su fuerza poderosa, que desplegó en Cristo, resucitándolo de entre los muertos y sentándolo a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, poder, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no solo en este mundo, sino en el futuro.
Y «todo lo puso bajo sus pies», y lo dio a la Iglesia, como Cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que llena todo en todos. Palabra de Dios
Canto al Evangelio- Aleluya.
Conclusión del santo evangelio según san Mateo (28,16-20)
En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron.
Acercándose a ellos, Jesús les dijo: «Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos». Palabra del Señor
Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
ORACIÓN DE LOS FIELES:
A Cristo resucitado que subió al Cielo y está siempre presente en su Iglesia, entreguémosle todos nuestros afanes y preocupaciones. A cada petición diremos:
“QUÉDATE CON NOSOTROS, SEÑOR”
1.- Por nuestra Madre la Iglesia. Para que llena de amor y ternura sepa acercarse a todas las personas y las lleve al encuentro con Cristo. ROGUEMOS AL SEÑOR.
2.- Por los que gobiernan las naciones. Para que siembren paz y armonía entre los pueblos. ROGUEMOS AL SEÑOR.
3.- Por los que trabajan en los Medios de Comunicación Social. Para que entiendan su profesión como un servicio a la dignidad del ser humano y al bien de la sociedad. ROGUEMOS AL SEÑOR.
4.- Por los que andan alejados de la Iglesia. Para que elevando los ojos al Cielo descubran a su Creador y Redentor. ROGUEMOS AL SEÑOR.
5.- Por nuestros jóvenes. Para que experimenten la alegría de la amistad en Cristo que es el camino, la verdad y la vida. ROGUEMOS AL SEÑOR.
6.- Por quienes murieron con la esperanza de la resurrección. Para que el Señor les conceda el gozo de la eterna bienaventuranza. ROGUEMOS AL SEÑOR.
7.- Por los que estamos aquí reunidos. Para que con nuestra vida, nuestras actitudes y palabras contribuyamos a transformar nuestro mundo en un lugar de encuentro, de proximidad y de paz. ROGUEMOS AL SEÑOR.
Concédenos, Señor, la ayuda de tu bondad y según tu promesa acompáñanos siempre con tu presencia hasta el fin de los tiempos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén. Amén.
Finalizada la oración de los fieles, el animador toma la reserva Eucarística y la pone sobre el altar.
RITO DE COMUNIÓN.
Fieles a la recomendación del Salvador y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir: Padre nuestro, que estás en el cielo…
Antes de participar de la mesa del Señor, mostremos nuestro deseo de vivir como hermanos. Daos fraternalmente la paz.
Tomando en las manos la sagrada Eucaristía y elevándola el animador dice:
Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor…
Distribución de la Sagrada Eucaristía. ORACIÓN FINAL
Dios todopoderoso y eterno que, mientras vivimos aún en la tierra, nos das parte en los bienes del cielo, haz que deseemos vivamente estar junto a Cristo, en quien nuestra naturaleza humana ha sido tan extraordinariamente enaltecida que participa de tu misma gloria. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Se termina con la consagración a la Virgen (Ave María)
El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. AMÉN. Animador: Bendigamos al señor. Aleluya-aleluya