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Cien años de soledad analisis rincon del vago
Suscríbete a NotiCuento Recibe gratis un cuento clásico semanal Apúntate La redacción de este artículo o sección debería adecuarse a las convenciones de estilo de Wikipedia. Puedes colaborar editándolo.Cuando se haya corregido, por favor borra este aviso, pero no antes. Este aviso fue puesto el 11 de enero de 2016. Rock argentinoOrígenes musicales rock and roll, blues, country & western, R&B, doo wop, boogie woogie, swing.Orígenes culturales mediados de los años 1950.[Nota 1]Instrumentos comunes principalmente: voz, guitarra eléctrica, bajo eléctrico, batería. ocasionalmente: teclados, guitarra acústica, flauta, armónica, saxofón, trompeta, piano.Popularidad mainstream en Latinoamérica en general, y muy alta en particular en Argentina, Paraguay, Uruguay, Chile, Bolivia, Ecuador, Perú, Venezuela, Colombia, Panamá y México.[2][3] algunas bandas y artistas cuentan con popularidad en España, Brasil y Estados Unidos.Fecha de origen 5 de diciembre de 1955[Nota 2]Fusiones tango, blues, progresivo, metal, punk, trova rosarina, barrial, rolinga[editar datos en Wikidata] "La Balsa", de Los Gatos. El rock argentino (en Argentina también llamado "rock nacional") es una denominación musical muy amplia, aplicada a cualquier variedad de rock and roll, blues rock, rock progresivo, jazz rock, pop rock, punk rock, new wave, post-punk, garage rock, ska punk, rock
alternativo, rock psicodélico, hard rock, heavy metal, entre otros estilos musicales. Argentina fue el primer país del ámbito iberoamericano que después de los anglosajones (Estados Unidos, Gran Bretaña y Australia, sus lugares de origen), combinó los diversos géneros derivados del rock and roll con elementos locales, desarrollando así un rock de identidad propia, que recibió el nombre de "rock nacional". También fue el primero en utilizar una lengua que no fuera el inglés para comunicar y describir temáticas afines a su idiosincrasia y abundantes referencias a la geografía y cultura local, convirtiéndose así en precursor del rock en habla hispana y el que logró inicialmente mayor éxito
comercial fuera de sus fronteras. El rock en Argentina comenzó a interpretarse en la segunda mitad de los años 50. En esta época comenzó a formarse un género musical que fue denominado primero beat, más tarde música progresiva y finalmente "rock nacional", cuando varios grupos underground empezaron a componer canciones en español sobre asuntos que preocupaban a los jóvenes de ese momento. Desde fines de los años 50, los grupos locales se dedicaban a cantar en español y en inglés canciones de rock and roll, originales o versiones de éxitos internacionales, sin conferirles identidad musical propia. Pero a partir de la mitad de la década del 60, el rock argentino inició una evolución constante que durante las décadas de 1970 y 1980, y especialmente tras la Guerra de las Malvinas, cristalizó en un movimiento de características estéticas bien definidas y reconocimiento internacional. Desde sus orígenes, el rock argentino fue creando un repertorio de expresiones artísticas y movimientos musicales que forman parte la historia de la música de América Latina. Desarrolló una identidad y una esencia inequívocamente propia, ya que no se limitó a versionar de temas de bandas estadounidenses o británicas. Fue pionero en incorporar el español en el rock and roll, lo que le permitió tematizar sobre su idiosincrasia, referenciar la geografía, historia, música, cine, costumbres, etcétera, nacionales e incluir elementos culturales locales como la jerga y el lunfardo. Estos componentes le dieron origen a una forma de hacer rock.[5][6][7][8] El rock argentino es destacado y reconocido en toda Latinoamérica, por la gran popularidad de las bandas y artistas, que cosecharon récords en ventas de álbumes y en asistencias a
recitales[cita requerida] Llegada del rock a Argentina (1955—1967) Artículo principal: Orígenes del rock argentino Los orígenes del rock de Argentina se remontan a la segunda mitad de la década de 1950, cuando llegó al país como parte de la fiebre internacional que estaban experimentando las bandas de rock and roll estadounidenses. Este ritmo bailable y novedoso hizo que se formaran las primeras bandas de rock en el país, contrariamente a la creencia que el rock argentino nació a finales de los años 60, puesto que en febrero de 1956 se publicó una canción de rock en castellano en partitura, que luego fue grabada en disco en mayo del citado año; se trataba de "Rock con Leche".[5]
También cabe destacar que entre 1955 y 1964 es bastante difícil hallar grabaciones de músicos que hayan cantado en inglés. Eddie Pequenino, la orquesta Los Comandantes, Los Rocklands, Los Mac Ke Mac's en su primer álbum y la orquesta de Osvaldo Norton son algunas de las pocas excepciones.[9] Diversos músicos hicieron las primeras
experiencias e intentos de rock en tiempos donde todavía predominaban en el país el tango y el folcklore argentino. Estos conjuntos y solistas de un temprano rock argentino animaban al baile y a la fiesta, influenciados por nombres como Bill Haley, Chuck Berry, Elvis Presley, Little Richard, Chubby Checker y Bo Diddley, entre otros. Naturalmente, estos primeros exponentes del rock argentino tenían diversos estilos por consecuencia de imitar los diversos géneros estadounidenses: algunos como Eddie Pequenino y su banda Mr. Roll y sus Rocks estaban más inclinados al estilo swing de Bill Haley & His Comets, otros como Los Cinco Latinos eran adeptos a los grupos vocales de doo wop como The Platters, y había otros como Sandro que estaba claramente inspirado en la fusión con country de Elvis Presley. Al llegar los años 60, aparecieron más grupos y solistas de temáticas parecidas, ahora con influencias de nuevas bandas se fueron apareciendo los géneros de twist, nueva ola, surf y garage a medida que avanzaba la década, como así también serían de gran impacto en la música argentina las invasiones británicas y uruguayas. A fines de los 60 aparecieron bandas más influenciadas por el merseybeat británico. Centros de reunión como La Perla de Once o el Instituto Di Tella fueron los núcleos de esta nueva corriente artística. En 1967 se editó la canción '"La Balsa" de Los Gatos, que con su rotundo éxito y popularidad con 250 000 copias vendidas se convirtió en el primer éxito masivo del merseybeat argentino en español.[10] Contexto de la escena musical local Artículos principales: Tango rock, Tango e Historia de la música folklórica de Argentina. La escena musical en Argentina de los años 50 tenía, entre sus principales géneros,[11][12] el tango (establecido desde aproximadamente 1880 como el principal género urbano), el folklore (que vivía un boom con la migración interna), la música melódica tanto de Francia e Italia (el Festival de la Canción de San Remo, iniciado en 1951, era muy popular en la sociedad argentina de la época) como de Estados Unidos (como Frank Sinatra y Tony Bennett), los géneros de otros países latinoamericanos (como el bolero, el mambo, el merengue y la cumbia) y el jazz (que desde aproximadamente los años 20 se había establecido en la escena porteña).[13] Justamente, este último género sería crucial en el nacimiento del rock en Argentina. Desde aproximadamente los años 1930 se producía el fenómeno de la migración interna en Argentina. La llegada al poder en 1945 de Juan Domingo Perón influyó en grandes cambios en varias áreas, entre ellas la música argentina. En 1949 Perón dictó el Decreto 3371/1949 "de Protección de la Música Nacional", el cual establecía que en lugares públicos debía haber un 50 % de música hecha por artistas argentinos. En 1950 el folklore ya daba muestras serias de poder competir de igual a igual con el tango: «El rancho 'e la Cambicha», una canción de folklore, se convirtió en la primera canción argentina que llegó a la cifra de un millón de ventas por su sencillo; en el total de sencillos lanzados ese año, 21% eran de tango y 17% de folklore; y en el total de partituras lanzadas ese año, 30% eran de tango y 25 % de folklore.[14] Por lo que ya para los años 50 el tango comenzaba a dar señales de ceder su puesto de único líder de la escena musical argentina. La dictadura miliar autodenominada Revolución Libertadora de 1955 inició grandes cambios en varias áreas del país, y como consecuencia la escena musical argentina cambió sustancialmente.[15] El tango fue seriamente afectado: la crisis económica bajo el gobierno de facto llevó a que los locales bailables reduzcan sus presupuestos, y a las orquestas y conjuntos a reducir su cantidad de integrantes.[16] El régimen militar persiguió artistas por sus ideas políticas, prohibió eventos con gran concentración de gente (lo que le quitó a la música argentina un espacio de difusión), derogó las leyes peronistas de protección musical y estableció medidas que favorecieron la difusión de música extranjera.[15][17] El rock and roll surgió como género musical en los Estados Unidos en los años 50, producto de la fusión entre diversas corrientes musicales tales como el folk, el hillbilly, el bluegrass, el country, el western y el rhythm & blues, ganando rápidamente popularidad nacional e internacional a través de artistas como Elvis Presley, Bill Haley y Alan Chaile. En Argentina, la difusión de sus temas a través de radios y discos despertó en muchos músicos el interés por emular los novedosos sonidos y marcados ritmos que lo caracterizaban. Fue a mediados de los años 50 cuando llegó el rock and roll a Argentina, con éxitos estadounidenses por parte de cantautores como Bill Haley & His Comets, Elvis Presley, Chuck Berry, Buddy Holly y Gene Vincent que se hicieron mundialmente populares, junto con los estrenos en los cines argentinos de la trilogía fundacional de películas del rock and roll: Blackboard Jungle, Rock Around The Clock y Don't Knock The Rock (traducidas en Argentina como Semilla De Maldad, Al Compás Del Reloj y Celos Y Revuelos Al Ritmo Del Rock, respectivamente). Las películas de rock and roll tuvieron tal repercusión entre los adolescentes y jóvenes que se ponían a bailar este ritmo novedoso en los pasillos del cine, las calles, plazas, o incluso en el obelisco de Buenos Aires. Comenzó las ventas de discos de rock and roll en las disquerías (llamadas por entonces casas de música o casas de discos) y la difusión del ritmo en las radios con emisoras publicitando como Radio Splendid, Radio Mitre y su programa Melodías de rock'n'roll con César Lazaga, y Radio Excelsior con Rock and Belfast con Jorge Beillard, ocasionalmente reemplazado por Miguel Ángel Merellano.[11][12] En cuanto a las radios, predominaban las estaciones AM, a pesar de que la FM (inventada en Estados Unidos en 1933) ya había tenido su primer caso en Argentina, con la transmisión en febrero de 1945 de la estación LU3A.[18] No obstante, no funcionaba como una FM como se las conocería cuatro décadas más tarde: esta transmisión era experimental, funcionaba en determinados horarios del día y tuvo interrupciones a través de los años. En los años 50, continuarían los experimentos con las FM argentinas.[19] Orígenes a mediados de los años 50 Eddie Pequenino con su banda Mr. Roll y sus Rocks publicó en 1956 la primera canción original de rock argentino en español "Rock con leche", también publicó el primer álbum en 1957, y participó de la primera película, Venga a bailar el rock. El 5 de diciembre de 1955 se realizó la primera grabación de rock en argentina de la que se tenga noticias. Fue una versión de «Rock Around the Clock» hecho por la orquesta de jazz del trompetista Roger Santander.[20] El cantante y trombonista Eddie Pequenino, oriundo del jazz (en los años 40 y aun siendo adolescente formó la banda Jazz Los Colegiales junto a Ricardo Romero) y del R&B (a principios de los años 50 había formado Eddie Parker y su Rhythm Band) armó en 1956 el conjunto Mr. Roll Y Sus Rocks, la primera banda de rock en Argentinaque lanzó discos al mercado, contando con un joven Lalo Schifrin como arreglista y pianista de sesión. La banda interpretaba tanto temas propios como canciones de grupos estadounidenses, siendo Bill Haley & His Comets su gran influencia con su estilo orientado al swing. Fue tal el éxito que tuvo el conjunto, que sus grabaciones con las versiones de las canciones de Bill Haley se vendieron más que las originales. Pero además de haber hecho el primer álbum de rock en Argentina, Eddie Pequenino fue protagonista de la primera canción original argentina de rock cantada en español, la ya mencionada "Rock con leche", una canción de tono humorístico hecha en colaboración con el cómico argentino Délfor Dicásolo. Gracias al éxito obtenido del corte, se rodó la película Venga a bailar el rock, estrenada el 29 de agosto de 1957 y con la actuación de Mr. Roll y sus Rockers y los actores Eber Lobato, Nélida Lobato, Alfredo Barbieri y Pedrito Rico. La película incluía dos composiciones propias en inglés de Pequenino, y un rock en español titulado como la película, creado por Éber Lobato.[21] En mayo de 1958 Bill Haley visitó Argentina con su conjunto, realizando presentaciones en el Teatro Metropolitan, y eligió como banda telonera a Mr. Roll y sus Rockers.[11][12] Inmediatamente comenzaron algunas polémicas en torno al rock, cuando ciertos medios argumentaban que los jóvenes "enloquecían" en las salas de cine a causa de las películas sobre rock, causando en algunos casos destrozos, y levantaban la guardia ante la llegada de Bill Haley diciendo que el rock and roll era música extranjerizante. Por otro lado la revista Antena publicó un número en donde aparecía Bill Haley usando un poncho y tomando mate, como gesto de conciliación cultural.[11][12] La llegada del nuevo fenómeno musical y la formación de Mr. Roll y sus Rocks, llamó la atención de la industria discográfica argentina, quienes vieron que existía un segmento de la sociedad que hasta entonces no había sido explorado por la misma: los adolescentes y jóvenes. De allí se abriría un nuevo mercado para ser comercializado con bandas y solistas de música juvenil, lo cual dejaría un cambio en el posterior desarrollo de la música argentina en su totalidad sin distinción de género y contenido ideológico.
[cita requerida] En 1958 y continuando con el éxito que tuvo la visita a principios de ese año de Bill Haley & His Comets, se formaron más bandas de rock and roll que interpretaban canciones propias como también composiciones de grupos provenientes de Estados Unidos, varios de los miembros de esas agrupaciones musicales contaron con
integrantes que años más tarde serían populares cantantes pop de la llamada "nueva ola" argentina en los años 60. También comenzaron a aparecer programas de radio de rock and roll como en Radio Libertad (hoy AM del Plata) y Radio El Mundo. La revista Jazzlandia había tomado nota de la explosión del rock and roll en la escena musical argentina y comenzó a publicar artículos, letras, partituras y reseñas de rock, igualmente hacía la revista Estrellas. El disc-jockey del programa Música en el aire, Rodríguez Luque, creó el sello Disc-Jockey desde el cual editó a los músicos de rock nacientes. En abril del citado año se estrenó Loving You, tercera película de Elvis Presley, traducida en el país bajo el título La mujer que yo adoro, tuvo una promoción en los medios a diferencia de las dos anteriores entregas, el resultado fue un boom en la estética de Elvis.[12] Se formó The Paters, con el cantante Lalo Fransen (futuro miembro de El Club del Clan) quien por entonces se hacía llamar Danny Santos, sus dos cortes de difusión eran grabaciones de "A White Sport Coat (and a Pink Carnation)" de Marty Robbins y "I Forgot to Remember to Forget" de Elvis Presley. También aparecieron Los Modern Rockers, cuyo integrante Luis Aguilé —el cual interpretaba temas propios como Los Iracundos y versiones de artistas como Pat Boone— también se destacaría años después, cuando fue contratado por el sello Odeón, y con su guitarra y el apoyo de la orquesta de Armando Patrono grabó el bolero "Mirá qué luna", pero también uno de los primeros temas de rock creado de forma original en Argentina, "La Balanza".[12] Acompañado por la orquesta de Lucio Milena, las versiones que grabó en castellano Billy Cafaro, "Pity, pity" de Paul Anka y
"Personalidad" tuvieron un considerable éxito. No obstante cuando hizo una interpretación en castellano del éxito alemán "Kriminal Tango", resultó ser muy impopular entre los tangueros quienes malinterpretaron la canción y lo consideraron como una ofensa al tango. Billy Cafaro sufrió reiteradas agresiones por parte de los tangueros, por ello se mudo a España. Oriundo de este país Andy Maciá registró temas propios en castellano como "Rock del vaquero", "Tú eres mi luna" y "Una motoneta" —este último se trataba de un jingle publicitario para las motonetas Siam-Lambretta, y posiblemente se trate del primer jingle publicitario de la historia argentina— ayudado por la orquesta de Horacio Malvicino que en aquel entonces se hacía llamar Don Nobody, más tarde al volcarse al tango en Europa adoptaría otro seudónimo, Alain Debray.[12] Para 1960, el grupo Los Teen Tops alcanzó gran popularidad entre los oyentes argentinos, este conjunto mexicano cantaba éxitos del rock and roll estadounidenses, pero con letras traducidas al español.
Su estilo enérgico influenció al hermano de Eber Lobato, Rocky Pontoni, que incursionó al mercado discográfico con canciones propias como "Dulce Amor Mío", "Edad", "Gracielita", "María Cristina", "Mi Presentimiento", "Noche de Luna y Rumor del Viento"; e interpretaciones de "Stupid Cupid" de Neil Sedaka, "Adam and Eve" de Paul Anka y "I'm On a Merry Go-Round" de Teddy Randazzo. Pontoni siempre cantó en castellano. Lo siguió Luis Bastián con sus versiones en castellano de Jailhouse Rock de Elvis Presley e "Itsi, bitsi, tiny winy yellow polka dot bikini" de Brian Hyland. Apoyado por el sello Orfeo —subsidiario de CBS— surgió Johnny Carel —cuyo nombre real era José Roberto Gentile—
con temas propios de country rock en español como "Sácala a Bailar" o su versión en castellano de "Let's think about living" de Bob Luman, cuyos éxitos hicieron que sean editados en otro países como Perú, Venezuela, Ecuador, Colombia, México y España.[12] En ese momento apareció otro futuro miembro de la nueva ola y de El Club del Clan dentro de la orquesta de jazz Los Platos Voladores la cual luegofue germen de la banda de rock The Rocklands, este era Norberto Fago que luego usaría el seudónimo de Nicky Jones. Grabó una versión de "Runnaway" de Del Shannon y fue uno de los pocos artistas que cantó en inglés en esa época. También surgió Johnny Allon dentro de su grupo Los
Tammys, quienes grabaron en castellano temas propios como "Las Viejas Molestan" y varias versiones de grupos de surf y beat de los años 60. En la provincia de Tucumán apareció Nery Nelson quien grabó rocanroles en castellano de autores locales y no versiones de canciones de Elvis Presley como se suele decir; Nery era promocionado por el sello Discofonia, llegó a editar sin repercusión alguna, y luego en RCA adoptó el apodo por Palito Ortega. El mismo sello editó a otro joven llamado Martín Meyer que contaba con el apoyo musical del compositor Aldo Legui. Editó un LP cantado en castellano El millonario del disco.[12] A principios de los años 60 varios músicos estadounidenses del
mainstream de la época como Johny Ray, The Platters, Paul Anka (que en su presentación en el teatro Opera cantó teniendo a una orquesta local dirigida por el baterista Enrique Corriale como acompañante), Dion DiMucci, Brenda Lee, Neil Sedaka y Chubby Checker visitaron el país. Este último y su estilo twist sirvieron de inspiración para una banda local llamada Los Jets, cuyo miembro Jorge Jackie Álvarez, formaría Jackie y los Ciclones. Ambos grupos cantaban en castellano tanto composiciones propias como versiones. En 1961 Tony Vilar editó su LP con el sello CBS con canciones de rock cantadas en castellano como "Quince años tiene mi amor", "Diablito", "Rock del Fuego" y "Rock del Abuelo".[22][23][12] Temas como "Rock del Fuego" eran de su propia autoría. En julio de 1961, la discográfica multinacional RCA contrato a un músico bajo el seudónimo de Balder, que se había presentado en el programa Justa del Saber de Canal 7. Se editó un sencillo de 45 RPM con una canción de rock compuesta por el mismo Balder, "El rock del tom tom". Al poco tiempo se editó también su composición en castellano "Zapatos de pom pom". El artista se trataba de Alberto Felipe Soria, conocido como Johnny Tedesco.[24] El álbum vendió medio millón de copias en muy poco tiempo, convirtiéndose además en un éxito en las radios. Tedesco desarrolló un estilo muy influenciado por Elvis Presley que era una mezcla de rock, rockabilly y country y se impuso como intérprete en castellano de sus propias composiciones y de éxitos de rock internacional. "Presumida", "Un montón de amor", "Preciso tu amor esta noche", "Ocho días a la semana", "Coqueta" (composición propia) y "La plaga" son algunas de sus interpretaciones que ayudaron a consolidar el género rock en Argentina.[12] En agosto de 1961, la multinacional CBS, para contrarrestar y contraponer el éxito y la figura de Tedesco, promocionó y editó a su nuevo artista Tony Vilar, que con temas propios en castellano como el rockabilly "Rock de Fuego" y "Bailando", o versiones del Dúo Dinámico como "Quince años tiene mi amor"
o "Diablito" de Neil Sedaka. Tony representaba al típico hijo de inmigrantes italianos de la juventud del momento. Su segundo álbum se editó en 1962, de donde se destacan los sencillos "Despeinada", "Nada vale sin amor" y "Acomplejada", baladas de rock lento de tono intimista con la orquesta de Frank Ferrer (pseudónimo de Waldo de los Ríos) y solos de guitarra electroacústica. Si bien su éxito fue efímero, fue rápidamente eclipsado por la vertiginosa aparición del Club del Clan.[12] En ese momento habían surgido Los Pick Ups, banda de Horacio Ascheri, que hacían canciones propias como "Mi promesa" y "Es La Locura". Radio Antártida, el nombre que tenía por entonces la Radio América, presentaba una programación de rock and roll todo el día de principio a fin, que contaba en su grilla con los programas Una ventana al éxito con Antonio Barrios, La discoteca de Juan José con Juan José May, Whiskeria de Johnny Carel y Círculo musical con Héctor Larrea.[12] Sandro, quien en sus inicios tocaba rock and roll influyó decisivamente en el nacimiento del rock argentino. Es notable su estética inspirada en Elvis. En 1963, el grupo Los de Fuego —o Sandro y los de Fuego— grabó canciones propias de rock en castellano "Peggy Peggy" y música beat "No Puedo Esperarte Más Nena", así como versiones de temas de rock y beat cantadas en castellano tales como "Te conseguiré",
"Anochecer de un día agitado", "My bonnie" y "El dinero no puede comprarme amor", convirtiéndose en una de las bandas de mayor éxito comercial del momento. Más tarde ya disuelto el grupo y su otra banda de rock el Black Combo, su cantante Sandro empezó a cambiar radicalmente su estilo, abandonando el rock and roll clásico en castellano, para diseñar un repertorio más popular, siendo uno de los pioneros de la balada romántica latinoamericana, derivada del bolero, que se convertiría en el género pop latino por excelencia en las siguientes décadas.[25] Sandro le aportó temáticas, poses y ritmos extraídos del rock and roll, que la hicieron provocativa y atractiva para los jóvenes de los sectores más populares de las comunidades latinas de América, y muy especialmente para las mujeres. Aunque rechazado en general por el mundo del rock y tildado de "grasa", a partir de los años 1990 el rock nacional revalorizó a Sandro y varias bandas incluyeron sus temas en el repertorio, siendo algunos de ellos importantes éxitos, como "Dame fuego".[26] Su famosa canción "Tengo" ha sido situada en el puesto n.º 15 entre las 100 mejores canciones de la historia del rock argentino, por la cadena MTV y la revista Rolling Stone de Argentina.[27] El grupo Los Búhos, con los hermanos Merlo al frente, fue la primera banda que en aquellos años podía considerarse beatle, así como Los Tammys, del cantante Johnny Allon. Influencia del rock mexicano y chicano La banda mexicana Los Teen Tops tocando en Argentina en 1962. Al hacer versiones en español de éxitos del rocanrol estadounidense, fueron una influencia importante en el desarrollo de la escena argentina. Los músicos chicanos y mexicanos de rock a finales de los años cincuenta y comienzos de los sesenta ejercieron una importante influencia sobre el naciente rock argentino. En 1957 Ritchie Valens logró el primer éxito mundial en castellano gracias a "La Bamba", en tanto que las bandas mexicanas Los Teen Tops, Los Blue Caps y Los Locos del Ritmo realizaron exitosas adaptaciones en español de temas de Elvis Presley, Chuck Berry, Little Richard y Buddy Holly que se convirtieron en clásicos latinos, tales como "La Plaga" y "Popotitos". En Argentina hacían sus primeros éxitos locales Billy Caffaro y Tony Vilar con un estilo más internacional, pero adaptado a los modismos locales comenzando a diferenciar a las producciones Argentinas del resto, Tony fue el primer argentino en interpretar los llamados rock lentos o baladas slow, y su pieza más importante en este género fue el rock lento en castellano "Y los cielos lloraron" con Frankie y su conjunto (seudónimo de Waldo de Los Ríos). Muchos artistas de esa época señalan que las bandas mexicanas influenciaron a grupos del rock argentino como Los Gatos y Los Dukes entre otros, así como a casi todos los grupos similares de los demás países de habla hispana.[28][29][30] Litto Nebbia contó en su libro Música progresiva argentina que se unió a una banda en 1961 en Rosario y que en ese momento existían muchos grupos influenciados por el rock mexicano. Las bandas estadounidenses eran la fuente de la música y las mexicanas las que tomaban ese sonido y lo exportaban a los demás países del ámbito hispanohablante. Nueva ola y El Club del Clan Artículos principales: Nueva ola (música) y El club del clan. LS10 Radio Libertad, presentó a principios de los años 60 un programa de radio que daría lugar a la nueva ola, un estilo de pop mezclado con twist, beat y rock que tuvo gran popularidad en Latinoamérica y Europa. El término provino del nouvelle vague del cine francés. En los estudios de la emisora transmitían varios artistas, que si bien no eran bien remuneradas, el medio les permitió hacerse conocer y llegar a tener cierta popularidad al presentarse en los clubes de barrio los fines de semana. Se sumaron al programa Johny Tedesco, Lalo Fransen, Los Pick Ups, Ricky Montana, Joe Twist, Gasparino —luego Indio Gasparino y más tarde Facundo Cabral—, Danny Palma (que grabó en Odeón una versión en español de "Muñeca rota", éxito de Johnny Halliday), Raúl Lavié (cantando en castellano éxitos de Paul Anka), Jolly Land, Los Jets y el dúo Los Novarro (de donde surgiría años después el solista Chico Novarro), entre otros. El actor y comediante Dino Ramos compuso junto con Ramón Ortega un rock que al ver su éxito y el potencial de un público juvenil, convenció a los dirigentes de Canal 11 de hacer un programa que se dirigiera a ese público, así se gestó Ritmo y juventud, que más tarde sería conocido como La cantina de la guardia nueva, que se transmitía los domingos de 19:30 a 20:30 hs. La multinacional RCA-Victor terminó por presionar para sacar a sus artistas del programa, por lo que Dino Ramos los reemplazó con otros de la nueva ola como Johnny Carel, Jerry y los HI-FI; Pablo Danielo, Ricardo Roda, Jim & Jerry (uno de ellos era Juan Marcelo), Danny Palma, Chicote López, Los Tammys, Ricky Montana, Beto Espinosa, Roxana, Donald y Juan Ramón (quién cantaba los recientes éxitos que surgían en Francia, Italia o Estados Unidos). Fue también un punto de resistencia a una multinacional como RCA-Victor, la fuerza de la discográfica CBS que se apoyó en Sandro y lograron promocionarlo, inclusive, sacando una película Convención de vagabundos con Ubaldo Martínez donde el gitano desplegaba sus habilidades musicales cantando una versión en castellano de "Rit Up" de Little Richard.[31] Comandados por el ecuatoriano Ricardo Mejía, este armó un programa de televisión que tuvo una gran importancia en la escena musical latinoamericana: El Club del Clan, los sábados a las 20:30 hs. Formaron parte de su programa diversos artistas que venían de bandas de rock and roll y que adoptaron seudónimos, vestuarios y personalidades propias: Johnny Tedesco, Nicky Jones, Lalo Fransen, Raúl Lavié, Chico Novarro, Rocky Pontoni, Galo Cárdenas, Perico Gómez, Horacio Molina, Raúl Cobián bajo el seudónimo de Tanguito (sin relación con quien más tarde también se lo conoció como Tanguito, cuyo nombre real era José Alberto Iglesias), Pino Valenti y Palito Ortega, y entre las mujeres Jolly Land, Violeta Rivas y Cachita Galán. Apoyados gracias a este programa televisivo, tuvo gran repercusión el grupo Los Red Caps, probablemente la primera dream band o supergrupo en la música argentina moderna, formada por Johnny Tedesco, Lalo Fransen, Nicky Jones y Palito Ortega. Una de las claves del éxito de El Club del Clan fue su estrategia de venta, sus LP recopilatorios, que en verdad costaban $626, eran vendidos a $160 y así todos los hogares conocían a los artistas.[31] Por problemas de negocios, el programa terminó y su sucesor donde fueron los artistas fue Sábados continuados en Canal 9. Aparecieron también competidores que no llegaron a los mismos niveles de popularidad que el Club del Clan, programas como el ya mencionado Ritmo y Juventud que era apoyado por la discográfica Dis-Jockey y donde estaban Chicote López, Chiquita Saldi, Haydée Warren, Eduardo, Ricardo Roda, Chico Miranda, Tony Vilar, Ricky y Los Solitarios, Los Wonderfulls, Los Five Rockers, Los Flamantes, The Lonely Boys, Los Jaque Mate, Sósimo y los Demonios, Tony Maara, Juan Ramón (uno de los que sobresalieron, apareciendo en películas como El galleguito de la cara sucia). Por su parte, CBS promocionaba a una nueva estrella para competir con Palito Ortega en el rol de chico común, se trataba de Leopoldo Dante Tévez, natural de Atamisqui, un pueblo de Santiago del Estero, se lo conoció con el seudónimo de Leo Dan. CBS también lanzó otros cantantes de perfil más humilde como Larry Moreno y Yaco Monti.[31] Con el paso del tiempo se produjo un repudio generalizo contra el Club del Clan y todo lo que representaba, nació el término de "música complaciente" para calificar la propuesta "popera" (es decir, relativa al género pop) carente de todo compromiso ideológico. Daniel Colao y Rafael Abud en
declaraciones a la revista Rock Superstar en 1978, hacían un análisis atribuyendo el ánimo despreocupado de la nueva ola y El Club del Clan a que en ese tiempo se suponía que existía un buen pasar económico de Argentina. Ediciones mal intencionadas de este artículo han reproducido citas totalmente descontextualizadas para probar una supuesta complicidad entre "sistema" y el show televisivo. Pero los autores solo buscaban probar que las letras del Clan hablaban de temas cotidianos, como el servicio militar pero también el hogar. Si bien El Club del Clan y aledaños fueron la máxima representación del pop, justamente este hecho hizo que lo popular fuera calificado de mersa. Con el tiempo, comenzaron a dividirse los gustos entre lo nacional y lo extranjero. La beatlemania estaba llegando y los jóvenes que no se sentían Identificados por el tipo de temática despreocupada comenzaron a calificar esta música como "complaciente". Sin embargo, no por nada tuvo la popularidad que tuvo. Era un época de bonanza económica y los jóvenes no se preocupaban más que por salir y bailar. No es que los temas no fueran los que eternamente preocupaban a la juventud sino que los matices eran diferentes como lo son en diferentes épocas.[31] La desilusión amorosa: "Y ese amor que hasta ayer nos quemaba, hoy el hastío ya le dio sabor a nada" ("Sabor a nada" - Palito Ortega).[31] El hogar:
"Mirando en el mapa veo montañas y ríos y mil caminos que pasan, pero mi pueblo y mi casa ¡ay caramba! no figuran en el mapa". ("El mapa" - Palito Ortega).[31] La escuela: 'De qué me sirve el latín, no sé, no sé; quisiera saber qué puedo decir mejor en latín que en mi lengua natal, si a mi me gusta más el twist que el latín'. "De qué me sirve el latin"
- Violeta Rivas.[31] La familia: "Qué suerte que tengo una madre tan buena, que siempre vigila mi ropa y mi cena: qué suerte mi padre callado y sereno, qué suerte el amor, qué suerte la escuela, qué suerte escuchar la voz de la abuela". ("Qué suerte" - Violeta Rivas).[31] El servicio militar: "Aprovecha a bailar que te van a pelar. Ya cumpliste los 20, ni cuenta te has dado, muchacho ten presente que ya eres soldado". ("Twist del recluta" - Palito Ortega y los Red Caps).[31] Citados por Daniel Colao y Rafael Abud. Frecuentemente se ha criticado y acusado al Club del Clan por "complaciente" hacía la dictadura del general Juan Carlos Onganía, llegando a ser acusado de querer imponer un estilo de vida "sumiso" a la juventud.[32] Sin embargo cabe destacar que el dictador Onganía comenzó a gobernar desde junio de 1966, fecha en la cual el Club del Clan ya estaba disuelto.[33] La música juvenil de la época solía criticar al colegio o al menos referirse a él de forma humorística, sin que eso haya suscitado acusaciones que vean intenciones encubiertas. Es el caso de "School Days" de Chuck Berry,[34] Sacre Charlemagne de France Gall,[35] Pitagora de Adriano Celentano,[36] Laisse tomber les filles de la ya mencionada Gall,[37] o "Matemáticas" de Los Teen Agers[38] y "Banco de Colegio" de Los Tammys.[39] Los dos últimos temas son otras canciones de rock en español compuestas por bandas argentinas previas a 1967. Invasiones británicas y uruguayas La banda beat Los Shakers fue una de las más destacadas de las «invasiones uruguayas». El grupo uruguayo Los Mockers en 1965. Este grupo formarían parte del movimiento de las «invasiones uruguayas». Anteriormente Los TNT oriundos de Uruguay gracias a su estilo de rock and roll adolescente y enérgico, habían cosechado el suficiente éxito a fines de los años 50 y principios de los 60 a tal punto de llegar a probar suerte en Europa. Su éxito les permitió expandir su carrera en España, por lo que se fueron de la escena local. Pero aquella experiencia había mostrado que las bandas uruguayas podían llegar a copar Argentina.[12] En 1964 al igual que en el resto del mundo el fenómeno The Beatles tuvo una fuerte repercusión en la Argentina. El rock internacional empalmó con una generación (nacida aproximadamente entre 1945 y 1960), politizada y movilizada a través de organizaciones estudiantiles y sindicales, que comenzaba a enfrentarse en la calle a las dictaduras militares (sobre todo a partir de 1966), con una activa participación de los jóvenes, tanto varones como mujeres, de la extensa clase media del país.[40] Esa generación simbolizó su identidad con el rock y la revolución sexual, que opusieron como ruptura radical al tango y a la doble moral machista de sus padres.[41] The Beatles
comenzaban a remontar gran popularidad en el país, además de su música, su estética y sus desafiantes peinados tildados frecuentemente de "melenudos. La discográfica EMI-Odeón en su LP compilado El monstruo despierta los llamaba Los Grillos. Cuando en 1964 Canal 9 anunció la venida del grupo a la Argentina, una multitud juvenil fue a
recibirlos al aeropuerto de Ezeiza y la transmisión televisiva llegó a 63 puntos de ráting, para encontrarse con la sorpresa de que no eran The Beatles, sino The Beetles, The American Beetles; pese a ello el grupo estadounidense desencadenó una euforia masiva equivalente a la que podrían haber desencadenado John, Paul, George y Ringo, tocaron en varios teatros y realizaron un recital en el microestadio de Huracán.[42] The Beatles en Argentina al igual ue en varias partes del mundo fueron una sensación popular muy grande, y se terminaron de imponer por sobre aquellos que pretendían seguir con Paul Anka, Neil Sedaka, Rita Pavone, Edoardo Vianello, Richard Anthony y Trini López.[31] En 1966, Sam (Santiago Malnati) frecuentaba La Cueva de Pueyrredon y cantaba todas las noches, junto con Tony Osanah, Billy Bond, Javier Martínez, y muchos otros músicos de la época. Fue cuando tuvo la oportunidad de grabar en RCA Victor "Paint in Black" y "Wild Thing" con su dúo SAM & DAN, guitarra y bongo, salió en marzo de 1966 y en junio se editó el segundo sencillo en español con "Que culpa tenemos nosotros" música de protesta y "El Ultimo Tren a Clarksville". En diciembre iba a salir la tercera y última placa de Sam & Dan con "La Nueva Generación" y "Te quise Te quiero y te querré", ambas de autoría de Sam. En los carnavales de 1967 se realizaron cuarenta shows en Buenos Aires acompañados por el grupo Los Gatos. Sam después como solista canto junto a Pappo en el álbum de Almendra la canción "Figuración". Y también con Sam y su grupo participó del primer festival BA ROCK en el Velódromo de Palermo. En 1970 Sam fue a trabajar como productor en la Odeon Pops de Argentina, donde produjo a Trio Galleta, Sociedad Anónima, Sucesso —con la música de Sam "Se mete Se mete"—, Los Bárbaros, Los Blue Caps, Los No, Madera Tallada, The Gipsys, Gamba Trio, Freedom, The Tasaday y Las Mini Shorts. En 1973 se fue a vivir al Brasil donde produjo a Gretchen, Domino, Nahim, Lady Lu, Black Juniors, y otros artistas. En la Argentina la llamada "invasión británica" (con bandas como The Beatles y The Rolling Stones, que influyen a bandas argentinas hasta el día de hoy), fueron tan influyentes como la ola de rock & roll clásico estadounidense, tanto para el gusto juvenil inicial por el rock & roll internacional como para el surgimiento del merseybeat argentino en español.[43][44][45][46][47][46] The Beatles Pero fueron las notables «invasiones uruguayas» entre 1964 a 1965 las que contribuyeron decisivamente en Argentina para que se comenzara a tocar música beat en el país. Inspirados en el nuevo rock británico, muchos músicos jóvenes uruguayos comenzaron a emular sus sonidos. Tres bandas, Los Shakers, Los Mockers y Kano y Los Buldogs[48] tomaron el estilo de The Beatles y The Rolling Stones, respectivamente, cantando en inglés y así pasaron a Buenos Aires. A mediados de los años sesenta y durante pleno auge de la invasión británica, las bandas beat uruguayas alcanzaron cierta popularidad en Sudamérica..[49] De entre todos los grupos uruguayos, Los Shakers se destacaron en particular. Si bien eran un grupo beat inspirado abiertamente en The Beatles su sonido se destacó con un estilo propio, una notable calidad musical en sus interpretaciones y originalidad en muchas de sus composiciones.[50] Los Shakers comenzaron a presentarse en vivo en muchos programas de televisión de Uruguay, Argentina y demás países. Debido a su decisión de no desarrollar las letras de sus canciones en castellano, su popularidad decayó. Música beat en inglés y español pre-«La balsa» La banda rosarina Los Gatos Salvajes —precursora de Los Gatos— en 1965 A fines de los 60, apareció la llamada música beat en Argentina enrolando tanto a grupos que cantaban en inglés como los que preferían el español. Los Gatos y Almendra fueron algunos de los grupos más populares de esta movida, que pese a lo afirmado por la historiografía tenía raíces en el viejo rock and roll. Luis Alberto Spinetta dio sus primeros pasos con su grupo The Hammers, un conjunto similar Los Teen Tops y vestidos como el protagonista de la serie de televisión Mike Hammer.[12][cita requerida] Del mismo modo, en 1963 en Rosario se habían formado los Wild Cats, una banda con influencias a Elvis Presley, pero en 1964 su cantante tuvo que abandonar el grupo para hacer el servicio militar obligatorio, por lo que en su reemplazo trajeron a Litto Nebbia, de apenas quince años de edad.
Pese a su temprana edad Nebbia era compositor y con su incorporación pasó a llamarse Los Gatos Salvajes. Hacia 1965 el rock experimentó un rápido desarrolló en Argentina con la aparición de numerosas agrupaciones tales como: The Seasons con Carlos Mellino y Alejandro Medina, Los Vip's grupo de Charly Leroy, Los In, banda de Francis Smith y Amadeo Álvarez que interpretaba algunos temas propios, Sam & Dan duo de la RCA que entraría con el nuevo sello "VIK La Nueva Generación", Los Bestias (antecedente de Los Blue Men), Los Bishops y Los Jerks (génesis de La Joven Guardia), Los Knacks, Los Interrogantes, Telmo y Los Stones, Los Comanches, el Cuarteto Sir John, Billy Bond y el Lew Cuarteto, el Gamba Trío en Odeon Pops, los Larkins (cuyo integrante más conocido actualmente sería Luis Alberto Spinetta) y muchos otros que solían presentarse en el programa La Escala Musical, competencia del Club del Clan. Sam y Dan y Billy Bond cantaban en español, aunque a veces recurrían al inglés. El resto de los grupos poseía composiciones propias aunque cantara en inglés. Los Gatos Salvajes también fueron parte de esa generación, alcanzando repercusión gracias a la promoción de su compañía discográfica Music Hall, que les dio apoyo logístico y económico y les consiguió presentaciones en programas y multitud de fiestas. En 1965 grabaron su álbum debut con influencias de bandas modernas de los años 60 como The Rolling Stones y The Kinks, y que incluía el éxito "Bajo la rambla", una versión de "Under the boardwalk" de The Drifters que también fue un éxito en la música mainstream argentina de la época. Su disco debut poseía nueve temas propios en español, un instrumental propio y dos covers de los cuales uno solo estaba cantado en inglés. Pero sería en la escena underground de Buenos Aires donde las piezas fundamentales del rock argentino de fines de los 60 comenzaron a emerger. Un reducido grupo de roqueros comenzó a encontrarse en espacios como "La Cueva", un local musical nocturno ubicado en Pueyrredón 1723, cercano a Plaza Francia, el Auditorio del Instituto Di Tella (Florida al 900) y bares que no cerraban durante la madrugada como la legendaria pizzería "La Perla" de plaza Once. En ese pequeño núcleo inicial se encontraban jóvenes músicos que luego se volverían famosos, como los rosarinos Litto Nebbia y Ciro Fogliatta, los uruguayos Hugo Fattoruso y su hermano Osvaldo, los porteños Mauricio Birabent (luego conocido como Moris), Pajarito Zaguri, Javier Martínez, Sam (Santiago Malnati), Francis Smith, Claudio Gabis, Pappo Napolitano, Carlos Mellino, Alejandro Medina, Daniel Irigoyen (Los Mentales) y los bonaerenses Miguel Abuelo y Tanguito, entre otros, así como los poetas Pipo Lernoud y Miguel Grinberg. Estos estaban también fuertemente influenciados por la música moderna internacional,como el merseybeat británico. Eran seguidores de la música de autores y bandas como The Beatles, The Rolling Stones, Bob Dylan, Joan Báez, Jimmy Hendrix, Crosby, Stills, Nash & Young y Frank Zappa.[51] Los Beatniks, grupo del cual Moris, Zaguri y Martínez eran miembros (todos nombres importantes para el rock argentino) grabaron algunos de los primeros temas de beat en español con temática de protesta. Formados en Villa Gesell, una playa de la costa atlántica, grabaron en 1966 el sencillo "Rebelde" con "No finjas más", considerado incorrectamente el primer corte de difusión de rock argentino;[52] ya hemos visto cómo el rock en castellano existía desde 1956. Este sencillo no tuvo mucha repercusión, y se llegaron a vender solo 200 copias. Lanzamiento de «La balsa» y popularización del movimiento (1967-1976) Artículo principal: La balsa Los Gatos en su primera formación (de izquierda a derecha): Kay Galiffi, Oscar Moro, Litto Nebbia, Ciro Fogliatta y Alfredo Toth. Su primer sencillo «La balsa» estableció la viabilidad comercial del rock en español y lo convirtió en un fenómeno juvenil masivo. El 3 de julio de 1967 se lanzó el sencillo «La balsa» de la banda Los Gatos, abriendo una nueva era en la historia del rock argentino. «La balsa» se convirtió en un fenómeno que arrasó con toda la escena tal y como se conocía hasta ese entonces. El sencillo obtuvo un éxito descomunal que shockeó a propios y extraños: vendió 250.000 copias. «La balsa» estableció un nuevo modelo de hacer canciones en la escena del rock argentino: cantadas en español en lugar de en inglés, composiciones originales en lugar de covers, con inclusión de elementos argentinos como su jerga, y con temáticas relacionadas con ideologías contraculturales. «La balsa» dio origen a toda una escena de música beat contracultural (conocida en su momento como "música progresiva"), y el género pronto contó con sus propios sellos discográficos, revistas, festivales, películas y programas de radio y
televisión. Por otro lado, también empezaron a establecerse diferencias entre la misma música beat: los seguidores de su ala contracultural comenzaron a llamar despectivamente como "música complaciente" al otro ala de la música beat, que tenía canciones sin compromisos ideológicos. El impacto de «La balsa» fue tan fuerte, que se consolidó en el imaginario colectivo el mito de que el pop-rock argentino nació en 1967 cuando Los Gatos lanzaron «La Balsa», compuesta en el toilette de la cafetería La Perla del Once, por José Alberto "Tanguito" Iglesias, cuando en realidad grupos beat argentinos cantando en castellano ya existían desde muchos años antes, como el caso de Los Búhos, liderados por los hermanos Merlo y de notable éxito mediático entre 1964 y 1965. Lo cierto es que toda actividad pop-rock en Argentina previa a «La balsa» pasó a ser negada, menospreciada o tildada de "no ser verdaderamente rock argentino". Esta visión se trasladó incluso a los trabajos académicos y formales, como los libros de la historia del rock argentino que salieron a lo largo de las décadas siguientes: todos comienzan sus cronologías en los años '60. Solo a partir de los años 2010 surgió una nueva camada de historiadores del rock argentino que empezaron a cuestionar a los historiadores clásicos, investigando y publicando acerca de toda la actividad de rock en Argentina pre-«La balsa». Primeros festivales de rock Jorge Álvarez fue el productor más importante del rock argentino de fines de los 60. Junto a Pedro Pujó, Rafael López Sánchez y Javier Arroyuelo, fundó el sello independiente Mandioca y más tarde dirigió Talent, etiqueta roquera perteneciente a la discográfica nacional Microfón, a través de los cuales lanzó álbumes de artistas como el trío Manal, Vox Dei, Almendra, Tanguito, Sui Generis, Billy Bond y La Pesada del Rock and Roll, Claudio Gabis, Pappo's Blues, Miguel Abuelo y Los Abuelos de la Nada, y Moris, entre otros.[53][54][55] Moris en 1970, interpretando "El Oso" en vivo. Fue fundamental el éxito que tuvo la música beat en el público joven, ya que dio lugar a que la discográfica CBS, la principal promotora de este género, venciera a su rival RCA que hasta entonces había dominado la industria musical argentina.[31] Comenzó así una contracultura que escandalizaba por lo revolucionaria que era su propuesta en la sociedad argentina de la época. La Joven Guardia promovía este nuevo sentir de la música beat con su éxito "El extraño de pelo largo", que llevaría a que con ese nombre se hiciera nada menos que una película y con Lito Nebbia actuando en ella. Del mismo modo, su otro éxito "La extraña de las botas rosas" también tuvo mucha repercusión cuando fue usada en una publicidad de Coca-Cola filmada en República de los Niños. Los nombres de los conjuntos también llamaban la atención, en ciertos casos por lo bizarros que eran: Los In, Carlos Bisso, Conexión N°5 (de los que cantaban en inglés), Pintura Fresca (hacían versiones en inglés de canciones que componían en español los argentinos), Los Walkers, Trocha Angosta, Los Tíos Queridos, Los Banana, Piel Tierna, Kano y Los Bull Dogs, Solvente. El grupo uruguayo Los Iracundos también estaban dentro del beat, y Los Pick Ups que ya venían de principios de los años 60 y habían hecho el cambio de sonido.[31][56] Desde los principales medios empezaba a lanzarse esta nueva música beat. Por radio, Modart en la noche con la música de Ricardo Kleiman y conducción de Pedro Aníbal Mansilla, y Música con Thompson y Williams, mientras que por televisión se transmitía Sótano Beat, Alta Tensión y Música en Libertad. Los medios también usaban la música beat para la publicidad, como "Verano naranja" de Donald que era usado en una publicidad de la gaseosa Crush, y "Tiritando" que era usada en una publicidad de cigarrillos donde aparecía una niña de 17 años fumando Liliana Caldini. En ese momento en la música beat no se hacían distinciones entre bandas que tuvieran temáticas ideológicas y las que no. Mientras Donald, Tormenta, Juan y Juan, Sabú, Heleno, Raúl Padovani, Silvestre, Quique Villanueva y Cacho Castaña pertenecían al beat más comercial, Arco Iris, Piero, Pedro y Pablo a menudo hacían música con algún mensaje, sumados a una nueva corriente con nuevas revistas como JV, Baño, Pinap, Cronopios, La bella gente y la clásica Pelo.[31] En 1968 se fundó la primera discográfica independiente en Argentina llamada Mandioca con el eslogan "la madre de los chicos". Entre sus creadores se
encontraban Jorge Álvarez, Pedro Pujó, Javier Arroyuelo y Rafael López Sánchez, el sello fue creado como una tentativa a terminar con el mercado dominante que tenían las grandes productoras discográficas. Álvarez sería el cazatalentos principal, habiendo descubierto a músicos y bandas tales como Manal, Vox Dei, Almendra, Tanguito, Sui Generis (bajo el consejo de Claudio Gabis), Pappo's Blues, Miguel Abuelo y Moris.[57][55] Poco tiempo después del cierre del sello Mandioca, Álvarez fundó una subempresa de Microfón, llamada Talent (o a veces Talent Microfón), cuyos lanzamientos incluyeron al álbum doble compilatorio de Manal, primer disco de David Lebón, Artaud (con una forma exclusiva), Vida, Confesiones de invierno y Pequeñas anécdotas sobre las instituciones de Sui Generis, como también el primer disco de Invisible.[58] Al año siguiente se publicó el primer número de la revista de rock Pinap. En 1969 cuatro grandes festivales de música beat se llevaron a cabo: los conciertos June Sunday, Festival Nacional de Música Beat, Festival Pin Up y Festival de Música Joven. Durante este periodo se formaron Almendra, grupo integrado por Luis Alberto Spinetta (voz, guitarra), Edelmiro Molinari (voz, guitarra), Emilio del Guercio (voz, bajo) y Rodolfo García (voz, batería) y Manal —trío influenciado por la música Afroamericana, considerado el primer grupo de blues cantado en castellano— integrado por Javier Martínez (batería y voz), Claudio Gabis (guitarra, piano, armónica) y Alejandro Medina (bajo y voz). Junto con Los Gatos, estas tres bandas son consideradas como la trilogía fundacional del rock argentino de fines de los 60.[59] Sin embargo, ninguno de estos grupos tendría una historia muy larga, ya que los tres se disolvieron a principios de los años setenta. En 1969 Manal grabó la banda sonora para la película Tiro de gracia. El film además de ser un temprano documento del movimiento roquero es también, el primero con una banda sonora grabada por un grupo de rock argentino.[60] El ala de la música beat más inclinada hacia lo comercial y que carecía de mensaje ideológico continuaría hasta el año 1973, ya que el director de la CBS, Francis Smith supo hacerse con los últimos días de la música comercial. Su sello representó nombres como Los Náufragos, Safari, Industria Nacional, y en una veta más melódica Leonardo Favio, Sergio Denis, Salako y Sandro.[31] Palito Ortega declaraba, a raíz de la polémica de la Ley del 75% que se pretendía promulgar en Argentina y que perjudicaría al rock nacional: Su gran contrariedad actual es la famosa ley "del 75 por ciento", de inminente sanción, en cuanto declararía al rock (de alguna manera hay que llamar a la hibridez de ritmos actuales) música extranjera. "Antes que marginar así —deplora Palito—, habría que seguir el mucho más coherente ejemplo del Brasil: todas las inversiones hechas allí para grabar música nacional, son deducibles de réditos". De los 700 millones de pesos que SADAIC facturó en 1972 por edición de temas nacionales, el mayor porcentaje no correspondió ni a tango ni a folklore, sino a lo que, para la nueva ley, sería música foránea.[51] Manal y el blues en español El trío Manal precursor del blues en español y el rock pesado: arriba Claudio Gabis, abajo Javier Martínez y Alejandro Medina, foto circa 1970. Manal entró en contacto con Jorge Álvarez (un empresario que había tenido gran éxito en el negocio editorial),[61] en una fiesta organizada en la casa de Piri Lugones (cuys hijos eran amigos de los manales) hecha con el objetivo de que la banda conociese a sus futuros productores. Fue en esa fiesta donde Claudio Gabis le enseñó a Javier Martínez un borrador con unas líneas para armar la lírica de una futura canción, y una base musical que había armado. Martínez terminó allí mismo la canción en menos de una hora, se trataba de "Avellaneda Blues". El grupo le cantó este tema a Álvarez, quién quedó impresionado por la misma, convenciendose de que tenía que producir al grupo.[62] Álvarez recuerda de ese momento: En una reunión de cumpleaños los conocí como tipos, no como músicos. Un mes después Pedro [Pujó] me llevó a la casa de Alejandro [Medina], donde el trío ensayaba, y cuando los escuché me caí muerto, era realmente espectacular como tocaban. Les pregunto que pensaban hacer , me dijeron que no querían entrar en el engranaje comercial, que eso era una porquería, que querían hacer las cosas con libertad y todo eso [...] Hacemos el primer simple en el estudio TNT y me voy con las cintas a CBS. Se lo hago escuchar a John Lear, el presidente, y me dice que eso no sirve, que es una burda imitación de lo que sucede en Estados Unidos y que eso no venderá jamás en la Argentina, que a él no le interesa. Mando a un amigo a otra grabadora y nos patean. Jorge Álvarez.[62] Luego del fallido intento en CBS, Álvarez juntó a Pedro Pujó, Rafael López Sánchez y Javier Arroyuelo fundaron Mandioca en 1968, con el eslogan "la madre de los chicos", primer sello del rock argentino,[63] como una alternativa para aquellos grupos nacientes de rock que eran marginados por los grandes sellos discográficos.[61] La idea de Álvarez era, además de que las bandas pudieran grabar su trabajo con libertad, que las mismas tocasen en teatros, ya que ese momento no existían los conciertos de rock en Argentino, los grupos tocaban únicamente en clubes para que el público pudiera bailar.[64] El 12 de noviembre de 1968 día del lanzamiento del sello Mandioca y debut de Manal en el Teatro Apolo de la Avenida Corrientes. A finales de 1968, Mandioca editó su primer material al mercado, se trataba del primer sencillo de Manal: "Qué pena me das" con "Para ser un hombre más" como lado B que había sido grabado en octubre del mismo año.[65] Se trataba de un corte extraño para la época, pues los temas superaban ampliamente el límite de tres minutos de duración impuesto por las radios y el sobre que lo contenía era un costoso tríptico de elaborada gráfica, cuyo autor era el dibujante Daniel Melgarejo.[66] Pero este primer trabajo discográfico fue recibido por los medios con escepticismo, se difundió poco y la prensa criticó especialmente el uso del castellano en las letras. En su segundo sencillo publicado a mediados de 1969, "No pibe" con "Necesito un amor",[66] la banda logró un sonido más depurado y blusero, evidenciando una clara evolución técnica y de estilo en su interpretación. Las sesiones de grabación para Manal, su primer álbum de estudio, iniciaron a mediados de 1969, prolongándose hasta los primeros meses de 1970. Se registraron nueve temas, dos de los cuales fueron descartados, aunque luego se incluyeron en el álbum doble editado en 1973 por el sello Talent, llamado también Manal. Manal recibió críticas elogiosas y fue uno de los álbumes fundacionales del rock argentino de fines de los 60,[67] además de ser el primero de blues en castellano en todo el mundo.[68] Pese a los críticos que padeció en su momento, Manal rompió con el mito que no era posible componer blues en castellano.[69] Una encuesta organizada por la revista Rolling Stone, situó al álbum Manal en el puesto n.º 3 en su lista de «Los Mejores 100 discos de Rock argentino».[70][64] Así sintetizaba la naciente revista Pelo en su primer número de 1970 el momento de la música popular en Argentina: Este año, después de tanto tiempo de utilizables confusiones y música complaciente, aparenta ser el definitivo para que se produzca el necesario decantamiento de la música popular argentina. La etapa parece iniciarse con la aparición de tres importantes long plays: el de Los Gatos, Almendra y Manal, tres elementos claves para prever la futura música nacional. A ello se agrega el renacimiento del grupo Piel Tierna, de un sonido sencillo pero bueno, y el triunfo de un conjunto nada complaciente, Arco Iris, en el festival realizados en Mar del Plata. Tal vez todas estas pautas sean premonitorias de la alborada de una música popular más honesta, a pesar de la
inevitable comercialización; pero realizada con mayor seriedad y estudio e integrada a la Argentina real. Pelo, 1970.[71] Disolución de Los Gatos, Almendra y Manal Almendra y Manal en un afiche de la revista Pelo, circa 1970. El éxito de Los Gatos en 1967 dio lugar a la aparición y éxito de ambas bandas a comienzos de la década de 1970. De esencia porteña, sintetizaban dos aspectos de Buenos Aires: uno más sofisticado y otro más tanguero. Sus fanáticos crearon una rivalidad entre ambas bandas al estilo de The Beatles y The Rolling Stones.[72] Después de la separación de Almendra en 1970, Spinetta formó el cuarteto Pescado Rabioso y Edelmiro Molinari el trío Color Humano (ambos
interpretando un hard rock de inspiración hippie), y Rodolfo García y Emilio del Guercio el grupo Aquelarre, cuya estética musical ya tendía a la fusión progresiva. A principios de la nueva década, se destacó el grupo Vox Dei oriundos de Quilmes, integrado por Ricardo Soulé (voz, guitarra y violín), Willy Quiroga (bajo y voz), Rubén Basoalto (batería) y Carlos Godoy (guitarra y voz). Con una mezcla de hard rock y melodías sutiles, esta banda amplió el espectro musical del movimiento y le sumó importantes audiencias en el área suburbana que circunda a la capital argentina, en tanto que su álbum La Biblia fue uno de los trabajos discográficos más ambiciosos y reconocidos de comienzos de la
década.[73] Por su parte, el trío La Cofradía de la Flor Solar, surgido de la comunidad alternativa homónima establecida hacia 1967 en la ciudad de La Plata e integrado originalmente por Kubero Díaz (guitarra y voz), Morci Requena (bajo y coros) y «Manija» Paz (batería), generó la obra musical más destacada de la estética psicodélica argentina, grabando un solo álbum —también producido por el sello Mandioca— en el cual colaboró, entre otros, el guitarrista Skay Beilinson, futuro integrante de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Más tarde participaron en la banda músicos de notable trayectoria posterior, como el violinista Jorge Pinchevsky. Esta primera escena del rock argentino estuvo caracterizada por una gran cantidad de cambios en las formaciones de las bandas, y hasta intercambios de miembros entre ellas, o miembros de diferentes grupos formando agrupaciones nuevas. Durante los años setenta se produjo un recambio generacional,[74] en donde la nueva generación de bandas de rock diversificaron aún más al género, tomando cada vez más independencia creativa del rock estadounidense y británico. Estado de las radios Aunque aún se seguía en la etapa experimental de las radios FM, empezaban a hacerse pasos firmes para que las estaciones FM fueran como lo que serían tiempo más tarde. El 9 de julio de 1967 comenzó a transmitir por FM Radio Nacional Córdoba.[19] En 1968 Radio Mitre comenzó a usar la frecuencia modulada, más que nada por necesidad: les cortaban los cables y eso interrumpía la señal.[75] En 1970 Radio Municipal fue pionera en Argentina en transmitir en FM estereofónica.[19] En 1975 se da un paso crucial en la historia de las radios FM: hasta ese momento los proyectos de señales FM transmitían en un segmento determinado del día y quedaban interrumpidos después de un tiempo. A partir de ese año se establecieron señales FM que serán regulares tanto en horario como en continuidad a través de los años, las primeras en seguir esta modalidad fueron Radio del Plata y Radio Rivadavia.[19] Primera mitad de los años 1970: rock pesado y acústico A comienzos de los años setenta algunas bandas comenzaron a tocar rock más pesado, mientras que en el mundo surgía el heavy metal. Entre estas bandas estaban Pescado Rabioso, Vox Dei, Pappo's Blues y Billy Bond y La Pesada del Rock and Roll. De todas ellas, Pappo's Blues sería una de las que más trascendencia cobraría, llegando a obtener reconocimiento en el exterior, cuando Pappo toco en el Madison Square Garden con B.B. King en la ciudad de Nueva York. Junto con el surgimiento del rock pesado aparece una de las primeras tribus urbanas de Argentina: los firestones. Estos deben su nombre a un cartel publicitario de la compañía Firestone que está ubicado en la rotonda de Llavallol en el Camino de Cintura. Formada por seguidores de bandas como Pappo's Blues, Billy Bond y La Pesada del Rock and Roll, Vox Dei y Orions, solían tener una actitud de rebeldía, anti-hippies, les gustaba andar en motos y los autos de carreras, la cerveza, el asado y las fiestas. La tribu urbana de los firestones sería un antecedente de lo que décadas más tarde sería conocida como la tribu urbana de los rolingas.[76][77][78][79][80][81][82][83][84][85][86][87][88][89] Por otro lado, el primer festival B.A. Rock contó con varios de los artistas y bandas que encabezaron el movimiento acústico del rock: Gustavo Santaolalla formando Arco Iris;
León Gieco que combinaría el rock y el folk; Sui Generis y el comienzo de la carrera musical de Charly García; Raúl Porchetto y Pedro y Pablo, entre otras bandas. Estos grupos no solo se inclinaron hacia el folclore argentino en busca de inspiración, sino también hacia otros sonidos latinoamericanos. No obstante, también en ese B.A. Rock I de 1970 hubo algunos de los primeros episodios de violencia en la escena del rock argentino, con peleas entre la barra de Vox Dei y la barra de Los Gatos, además de amenazas y patoteadas de la barra de Katunga.[90] A raíz del Festival de Woodstock de 1969, que había reunido 500 mil personas, pronto se despertó el interés de repetir una experiencia similar en territorio argentino. Fue entonces cuando el locutor radial Edgardo Suárez organizó con el apoyo de Coca-Cola y la municipalidad de Lobos el Primer Festival de la Música Joven de 1970. Este estaba programado para los días 19, 20 y 21 de septiembre (a modo de coincidir con el inicio de la primavera), a realizarse en un predio de 75 hectáreas del Country Club al lado de la Laguna de Lobos. Fue el primer intento de armar un megafestival en Argentina (algo que recién volvería a intentarse el 27 de diciembre de 1988 con el Festival tres días por la democracia, que juntó 150 mil personas en la avenida 9 de Julio): se armó una megaestructura nunca antes vista en Argentina, preparada para recibir a 200 mil personas, se pusieron 80 baños portátiles y un gigante escenario que albergaría artistas de tango, folklore y el plato fuerte del festival, los artistas de la música joven beat: La Barra de Chocolate, Manal, Los Gatos, Miguel Abuelo y La Cofradía de la Flor Solar. Hacia el 19 ya se habían juntado 30 mil personas dispuestas a tener buenas ubicaciones para ver un megafestival sin antecedentes en Argentina. Pero entonces, el gobierno militar bajo el dictador Levingston se aterró y canceló el megafestival antes de que pudiera realizarse. Argentina se quedaba así sin una oportunidad histórica de tener una experiencia como la que había sido el Festival de Woodstock, o como la que sería el año siguiente en México el Festival de Avándaro. Décadas más tarde se hicieron hallazgos en los documentos de mensajería de la Policía bonaerense: El informe deja ver que la policía se topaba con un fenómeno sin precedentes. Piden el apoyo del intendente porque la realización del evento “aparejaría una
responsabilidad enorme para las autoridades, ya que no se cuenta con experiencias de estos festivales”. [91] En el B.A. Rock Sam y su grupo estaba constituido por: Héctor Starc, Nacho Smilari, Geraldo Bass, Black Amaya e Sam cantando. La proliferación de estas bandas y su creciente popularidad, sumado al hecho de que a comienzos de la década se dio el auge del movimiento hippie en la Argentina, llevaron al "Acusticazo" de 1972.[92] En ese año murió Tanguito, arrollado por un tren. La película Tango feroz: la leyenda de Tanguito se inspiraría en su vida, aunque su correspondencia histórica ha sido muy criticada por testigos y especialistas, afirmando que poco tiene que ver la personalidad que le dieron al personaje a la del músico original. El citado año trajo una ola de violencia en algunos recitales, como el que ocurrió en el Luna Park en octubre, cuando la policía irrumpió en un recital a reprimir. Billy Bond comenta que: "Eran momentos de represión, eran momentos en que el sistema estaba apretando mucho, era una cosa muy pesada, el rock and roll, era una cosa absolutamente marginal, era una cosa que era de otro mundo y te trataban como si fueras guerrillero".[92] El 20 de octubre de 1972, Billy Bond y La Pesada del Rock and Roll participó en el fallido festival de rock en el cual resultaron dañadas las instalaciones del estadio Luna Park, debido al enfrentamiento entre la policía y el público. Los incidentes comenzaron antes del recital y se desataron cuando La Pesada, único grupo que aceptó salir al escenario en tales circunstancias, inició su actuación. Algunos medios atribuyeron los desórdenes a la conducta de Billy Bond en el escenario. En un artículo publicado en Clarín el 21 de enero de 2006, el guitarrista del grupo Claudio Gabis, que estuvo al momento de los desórdenes describe así la situación: "Nuestra agonía, la de La Pesada, comenzó esa tan nombrada noche del Luna Park en que los chicos, provocados por las Fuerzas del Orden y los matones de Lectoure, arrasaron con las instalaciones del pugilístico estadio. Fuera de contexto, la famosa frase de Billy 'rompan todo' puede parecer una infeliz provocación, pero en su verdadero contexto, pasó que Billy —y todos nosotros— vimos como toda la gente que estaba allí se enfrentaba irracionalmente y como no había nada que hacer con ellos. ¡Estaban completamente chiflados, estaban muy mal!. Lo que Billy grito desesperadamente cuando vio que la violencia y la estupidez eran irrefrenables, fue algo así como: ¡Esta bien, idiotas. Si todos ustedes son tan locos y tontos, entonces rompan todo!. Ni hacía falta decirlo... Como lamentablemente se comprobó poco después, en Argentina había muchos locos, demasiados tontos, y ya estaba todo roto..." Claudio Gabis. Vivencia en 1975, dúo de folk de la década de 1970. Varias bandas de rock acústico ganaron popularidad, como Vivencia, Pastoral y Alma y Vida. En el transcurso de los años 70 el rock acústico continuó como estilo popular en el país. Y por primera vez en su historia, el rock argentino comenzó a aparecer en el exterior, cuando Sui Generis y Pastoral ganaron popularidad en
Latinoamérica y el segundo grupo hasta llegó a editar un EP en Japón.[93] En 1972 apareció Orion's Beethoven con su placa debut Superángel, una banda de rock y blues progresivo encabezada por los hermanos Ronán y Adrián Bar; teniendo su momento de fama ocho años después con su único éxito "Toda la noche hasta que salga el sol". En febrero de 1973 se estrenó el primer documental destinado al género musical, Rock hasta que se ponga el sol. Pocos días después Argentina recuperó brevemente la democracia y se realizaron elecciones libres que ganó el peronismo, luego de 18 años de estar prohibido. Para celebrar el triunfo peronista, el 31 de marzo se organizó en el estadio del Club Argentinos Juniors en Buenos Aires, un festival de rock con la participación de las principales bandas y cantantes de Argentina de ese momento: Sui Generis, Pescado Rabioso, Pappo's Blues, Aquelarre, Lito Nebbia, León Gieco, Color Humano, Pajarito Zaguri, Raúl Porchetto, Billy Bond y La Pesada del Rock and Roll, Vivencia, Gabriela, entre otros.
Con una asistencia estimada en 15.000 personas, la lluvia obligó a suspender el festival a los pocos minutos de haberse iniciado.[94] Sui Generis (integrado por Charly García y Nito Mestre) hizo una transición de un rock clásico y acústico a un sonido más eléctrico y visceral. En la escena underground argentina había bandas nuevas con un sonido diferente del rock acústico y pesado, influenciadas por un sonido acústico más experimental, el tango y el rock progresivo inglés. El rock progresivo argentino alcanzaría su pico de popularidad en 1975. En ese año, Charly y Nito terminaron con el grupo, dando dos conciertos conocidos como Adiós Sui Generis en el Luna Park el 5 de septiembre de 1975. En un principio las once mil localidades se habían agotado en dos semanas, por lo que se agregó una función, según Mestre fue el primer concierto multitudinario de rock en Argentina.[95][96] Se grabó una película a color con el mismo nombre sobre aquellos conciertos, en donde se pudo escuchar por primera vez canciones como "Bubulina",
"Nena" y "El blues del levante". La película, estrenada durante la dictadura instalada en 1976, fue prohibida para menores de 18 años.[97] Se sugiere que los conciertos de Sui Generis fueron el punto final de la tendencia hacia el formato acústico predominante en la escena, el rock acústico se fue disolviendo y las bandas se separarían o cambiarían su sonido, las que conservaron su estilo perdieron popularidad.[98] A partir de 1976, el rock argentino pasó a una etapa de mayor sofisticación, experimentación y una música más conceptual. Sin embargo, unas pocas bandas acústicas como Pastoral y Nito Mestre y Los Desconocidos de Siempre siguieron teniendo éxito. Poco después de la
separación de Sui Generis, ocurrió un nuevo golpe de Estado, que dio inicio a una dictadura militar, este sería un hecho que cambiaría la vida argentina por completo y, por consiguiente, al rock nacional. Durante la última dictadura cívico-militar (1976-1983) Artículo principal: Terrorismo de Estado en Argentina (1976-1983) El 24 de marzo de 1976,