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MAR ZO D E 2 0 2 2ART´
ICULOS QUE SE ESTUDIAR ´ AN
2
¿C ´
OMO era su vida antes de estudiar la Biblia con los tes- tigos de Jehova? A muchos no nos gusta ni siquiera pen-´ sarlo. Puede que nuestra actitud y forma de ser reflejara lo que el mundo dice sobre lo que esta bien y lo que est´ a´ mal. Si ese era nuestro caso, no tenıamos esperanza y es-´ tabamos “sin Dios en el mundo” (Efes. 2:12). Pero todo´ eso cambio gracias al estudio de la Biblia.´
2 Al ir estudiando la Biblia, usted aprendio que tiene un´ Padre celestial que lo ama mucho. Comprendio que, si de-´ seaba agradar a Jehova y ser parte de la familia de siervos´ suyos, tendrıa que hacer cambios importantes en su ma-´ nera de vivir y de pensar. Tendrıa que aprender a respetar´ las elevadas normas de Dios (Efes. 5:3-5).
3 Como Jehova es nuestro Creador y nuestro Padre ce-´ lestial, tiene el derecho de decir como deben comportar-´ se los miembros de su familia. Y a los que quieren bauti- zarse el les dice: “Qu´ ıtense la vieja personalidad y sus´ practicas”´ 1 (lea Colosenses 3:9, 10). ¿Est ´a usted pen- sando en bautizarse? Este artıculo lo ayudar´ a a responder´ tres preguntas: ¿que es “la vieja personalidad”?, ¿por qu´ e´ quiere Jehova que nos la quitemos? y ¿c´ omo podemos´ hacerlo? Y, si ya estamos bautizados, este artıculo nos´ ayudara para que no vuelvan a aparecer en nosotros ca-´ racterısticas de “la vieja personalidad”.´
1 IDEA IMPORTANTE: “Quitarse la vieja personalidad” significa deshacerse de actitudes y deseos que desagradan a Jehova. Esto debe empezar a hacerse an-´ tes del bautismo (Efes. 4:22).
1. ¿C´
omo era nuestra vida antes de empezar a estudiar la Biblia?
2. ¿Qu´
e cosas aprendi´
o usted al ir estudiando la Biblia?
3. a) Seg´
un Colosenses 3:9, 10, ¿qu´
e quiere Jehov´
a que hagamos?
b) ¿A qu´
e nos ayudar´
a este art´ ıculo?
ART´ ICULO
DE ESTUDIO
10
Usted puede quitarse
“la vieja personalidad”
“Quıtense la vieja personalidad y sus pr´ acticas”´ (COL. 3:9).
CANCI ´ ON 29 Hagamos honor a nuestro nombre
AVANCE
Si un estudiante de la Biblia desea bautizarse, debe estar dispuesto a ha- cer cambios en su perso- nalidad. Este art´
ıculo ana- lizara´ qu ´e es la vieja personalidad,por qu ´e hay que quitarsela y´ c ´omo lo- grarlo. El siguiente art´
ıculo hablara de c´ omo podemos´ seguir llevando puesta la nueva personalidad inclu- so si ya nos hemos bauti- zado.
¿QU´
E ES “LA VIEJA PERSONALIDAD”?
4 Quien se deja dominar por “la vieja personalidad” por lo general piensa y ac- t ´ua de acuerdo con la carne, es decir, con su naturaleza pecadora. Puede que se enoje con facilidad y que sea egoısta,´ desagradecido y orgulloso. Tal vez le gus- te entretenerse con pornografıa y pel´ ıcu-´ las inmorales o violentas. Lo mas seguro´ es que tenga buenas cualidades y quizas´ hasta se sienta mal por lo que dice o hace, pero le falta motivacion para cam-´ biar su manera de pensar y actuar (Gal.´ 5:19-21; 2 Tim. 3:2-5).
5 Como somos imperfectos, ninguno de nosotros puede eliminar por comple- to los malos pensamientos y deseos de la mente y del corazon. A veces, hare-´ mos o diremos algo que luego lamentare- mos (Jer. 17:9; Sant. 3:2). Pero, cuando nos quitamos la vieja personalidad, ya
4. ¿C´ omo act´
ua alguien que se deja dominar por la vieja personalidad?
5. ¿Qu´
e punto de vista equilibrado debemos tener sobre lo que significa quitarnos la vieja personali- dad? (Hechos 3:19).
no nos dominan las actitudes y las prac-´ ticas pecaminosas ni nos definen como personas (Is. 55:7;lea Hechos 3:19).
6 Jehova nos dice que nos deshagamos´ de los malos pensamientos y costumbres porque nos ama mucho y quiere que nos vaya bien en la vida (Is. 48:17, 18). Sabe que, si nos dejamos llevar por los ma- los deseos, nos hacemos dano a nosotros˜ mismos y lastimamos a los demas. Y a´ el´ le duele ver que pase eso.
7 Quizas algunos familiares y amigos a´ veces se burlen de nosotros porque esta- mos esforzandonos por cambiar nuestra´ personalidad (1 Ped. 4:3, 4). Tal vez afir- men que tenemos derecho a vivir como queramos y que nadie deberıa decirnos´ que hacer. Pero los que rechazan las nor-´ mas de Jehova no son libres de ver-´ dad. En realidad, permiten que el mun- do de Satanas los moldee´ (lea Romanos
6. ¿Por qu´
e nos dice Jehov´
a que nos deshagamos de los malos pensamientos y costumbres de la vie- ja personalidad?
7. Seg´
un Romanos 12:1, 2, ¿qu´ e decisi´
on debe- mos tomar?
Cuando nos quitamos
“la vieja personalidad”, ya no nos dominan las actitudes y las pr´
acticas pecaminosas.
(Vea el p´ arrafo 5).
12:1, 2). Todos tenemos que tomar una decision: o nos quedamos con la vieja´ personalidad, que es producto del peca- do y del mundo de Satanas, o dejamos´ que Jehova nos transforme para que sea-´ mos la mejor version de nosotros que´ pueda haber por ahora (Is. 64:8).
¿C´
OMO QUITARSE LA VIEJA PERSONALIDAD?
8 Jehova sabe que hace falta tiempo y´ esfuerzo para dejar los malos pensamien- tos y costumbres (Sal. 103:13, 14). Pero
´el nos da la sabidur´ıa, las fuerzas y el apo- yo que necesitamos para cambiar a tra- ves de su Palabra, su esp´ ıritu y su organi-´ zacion. De seguro que usted ya ha visto´ como Jehov´ a lo ha ayudado. A continua-´ cion, analizaremos qu´ e puede hacer para´ seguir quitandose la vieja personalidad y´ llenar los requisitos para el bautismo.
9 Utilice la Biblia para hacerse un buen autoexamen.La Palabra de Dios es como un espejo, ası que puede ayudarlo a´ examinar su manera de pensar, hablar y actuar (Sant. 1:22-25). Su maestro y otros hermanos con experiencia pue- den darle guıa. ¿De qu´ e manera? Usando´ la Biblia para ayudarlo a identificar sus puntos fuertes y sus puntos debiles, y en-´ sen˜andole a buscar informaci´ on b´ ıblica´ que lo ayude a vencer los malos habitos.´ Y Jehova siempre est´ a listo para darle´ una mano. Nadie mejor queel para ayu-´ darlo, pues sabe lo que hay en su corazon´ (Prov. 14:10; 15:11). Por eso, adopte la costumbre de orarle y de estudiar su Pa- labra todos los dıas.´
8. ¿Con qu´
e ayuda contamos para dejar los malos pensamientos y costumbres?
9. ¿Qu´
e puede ayudarlo a hacer la Palabra de Dios?
10 Convenzase de que las normas de´ Jehova son las mejores.´ Todo lo que Jehova nos dice es para nuestro bien.´ Quienes respetan sus normas mejoran su autoestima y consiguen una vida con sentido y verdadera felicidad (Sal. 19:7- 11). En cambio, los que las pasan por alto sufren las consecuencias de dejarse llevar por las obras de la carne. Fıjese´ en lo que dice un hombre llamado Elie sobre lo que pasa cuando se rechazan las normas de Dios. Aunque sus padres amaban a Jehova, en la adolescencia se´ fue con malos amigos. Empezo a consu-´ mir drogas, a llevar una vida inmoral y a robar. Dice que su caracter empeor´ o y´ se hizo cada vez mas violento. Confiesa:´
“En resumen, hacıa todo lo que me ha-´ bıan ense´ nado que no debe hacer un cris-˜ tiano”. Pero no se olvido de lo que le ha-´ bıan ense´ nado sus padres de ni˜ no. As˜ ı´ que con el tiempo volvio a estudiar la Bi-´ blia. Se esforzo mucho por dejar sus vi-´ cios y se bautizo en el a´ no 2000. ¿C˜ omo´ lo ha beneficiado seguir las normas de Jehova en su vida? Dice: “Tengo paz in-´ terior y una conciencia limpia”.1 Como muestra el caso de Elie, los que rechazan las normas de Jehova se hacen da´ no a s˜ ı´ mismos. Peroel est´ a dispuesto a ayudar-´ los a cambiar.
11 Aprenda a odiar lo que Jehova odia´ (Sal. 97:10). La Biblia dice que Jeho- va odia los “ojos orgullosos, una lengua´ mentirosa y manos que derraman sangre inocente” (Prov. 6:16, 17). Tambien “de-´
1 Si desea mas informaci´ on, vea el art´ ıculo “La Biblia les´ cambio la vida: ‘Necesitaba volver a Jehov´ a’ ”, que apa-´ recio en La Atalaya del 1 de abril de 2012.´
10. ¿Qu´
e aprende usted de la experiencia de Elie?
11. ¿Qu´
e cosas odia Jehov´ a?
4 LA ATALAYA
testa a la gente violenta y que engana”˜ (Sal. 5:6). A Jehova le repugnan tanto´ estas actitudes y acciones que acabo con´ todos los malvados de los dıas de No´ e´ porque habıan llenado la Tierra de vio-´ lencia (Gen. 6:13). Otra cosa que Jehov´ a´ odia es la que menciono mediante el pro-´ feta Malaquıas: que alguien traicione a su´ conyuge inocente para que el matrimo-´ nio acabe en divorcio. Dios rechaza la adoracion de quienes hacen eso y les pe-´ dira cuentas (Mal. 2:13-16; Heb. 13:4).´
12 Jehova nos manda: “Detesten lo que´ es malo” (Rom. 12:9). La palabra de- testar hace pensar en una fuerte reac- cion emocional. Implica sentir aversi´ on,´ repugnancia o rechazo por algo. Imagi- nemos como reaccionar´ ıamos si nos pi-´ dieran que nos comieramos un plato de´ comida podrida. Solo de pensarlo se nos revolverıa el est´ omago. Eso mismo debe-´ rıamos sentir con solo pensar en hacer´ algo que Jehova dice que est´ a mal.´
13 Tenga cuidado con lo que piensa.
12. ¿Qu´
e significa detestar lo que es malo?
13. ¿Por qu´
e debemos tener cuidado con lo que pensamos?
Lo que pensamos influye en lo que hace- mos. Por eso Jes ´us ensen˜o que debemos´ rechazar cualquier pensamiento que nos pueda llevar a cometer un pecado gra- ve (Mat. 5:21, 22, 28, 29). ¿Verdad que queremos agradar a nuestro Padre celes- tial? En ese caso, es muy importante que rechacemos de inmediato cualquier mal pensamiento.
14 Controle sus palabras. Jesus dijo:´
“Las cosas que salen por la boca vie- nen del corazon” (Mat. 15:18). As´ ı es.´ Nuestras palabras dicen mucho de lo que somos por dentro. Preguntese: “¿Digo´ siempre la verdad, aunque hacerlo me perjudique? Si estoy casado, ¿tengo cui- dado de no coquetear con otras personas? ¿Evito por completo las con- versaciones inmorales? ¿Respondo con calma cuando alguien me saca de qui- cio?”. Dedique tiempo a pensar en es- tas preguntas. Las palabras son en nues- tra personalidad como las costuras en una prenda de vestir. Si nos esforzamos por evitar los insultos, las mentiras y las
14. ¿Qu´
e dicen de nosotros nuestras palabras, y qu´
e preguntas deber´
ıamos hacernos?
Hacer algo que Jehov´ a dice que est´
a mal deber´
ıa ser tan repugnante para nosotros como comer comida podrida.
(Vea los p´
arrafos 11 y 12).
conversaciones inmorales, la vieja perso- nalidad ya no tendra “costuras” que la´ sostengan.
15 Actue con decisi´ on.´ El ap´
ostol Pablo uso una imagen muy impactante para´ ayudarnos a entender que hacer los cam- bios necesarios es una cuestion muy se-´ ria. Dijo que debemos clavar la vieja per- sonalidad al madero (Rom. 6:6). Jesus´ estuvo dispuesto a que lo clavaran en el madero porque deseaba agradar a Jeho-
15. ¿Que debemos hacer para clavar nuestra vieja´ personalidad al madero?
va. De manera parecida, si deseamos´ agradar a Dios, debemos estar dispuestos a acabar con actitudes y costum- bres que el odia. Solo si hacemos esto,´ tendremos una conciencia limpia y la esperanza de vivir para siempre (Juan 17:3; 1 Ped. 3:21). Recordemos que Jeho- va no cambiar´ a sus normas para com-´ placernos. Mas bien, somos nosotros los´ que debemos cambiar para amoldarnos a sus normas (Is. 1:16-18; 55:9).
16 Siga luchando con sus debilidades.
Incluso despues de bautizarse, usted´ debera seguir luchando con los malos de-´ seos. Piense en la experiencia de Mau- rıcio, quien desde joven se hizo ho-´ mosexual. Con el tiempo, conocio a los´ testigos de Jehova y empez´ o a estudiar la´ Biblia. Hizo cambios en su vida y se bau- tizo en el 2002. Aunque lleva sirviendo a´ Jehova muchos a´ nos, dice: “Admito que˜ he tenido que luchar contra malos de- seos mas de una vez”. Pero no deja que´ esto lo desanime, pues anade: “Me re-˜ conforta saber que si no los llevo a cabo, Jehova est´ a contento conmigo”.´ 1
17 Pıdale ayuda a Jehov´ a y ap´ oyese en el´ espıritu santo, no en sus propias fuerzas´ (Gal. 5:22; Filip. 4:6). Para quitarse la´ vieja personalidad y no volver a ponerse-´ la, tiene que esforzarse mucho. Fıjese en´ el caso de una mujer llamada Nabiha.
Su padre la abandono cuando solo ten´ ıa´ seis anos. Ella cuenta: “Aquello fue un˜ duro golpe que me produjo gran dolor
1 Si desea m´
as informaci´
on, vea el art´
ıculo “La Biblia les cambio la vida: ‘Fueron muy amables conmigo’ ”, que´ aparecio en La Atalaya del 1 de mayo de 2012.´
16. ¿Por qu´
e debe estar decidido a seguir luchan- do con sus debilidades?
17. ¿Qu´
e lo anima de la experiencia de Nabiha?
6 LA ATALAYA
En el 2008, se empez´
o a publicar en La Ata- laya una secci´
on titulada “La Biblia les cam- bi´
o la vida”. Estos art´
ıculos cuentan la historia de personas que hicieron grandes cambios para llegar al bautismo. En jw.org, puede en- contrar muchos artıculos parecidos y entre-´ vistas en video. Estas experiencias pueden ani- marlo si usted est´
a luchando por vencer alg´ un mal h´
abito o cambiar alg´
un rasgo de su perso- nalidad. Lo m´
as probable es que encuentre la historia de alguien que super´
o pruebas pareci- das a las suyas. Hallar´
a estos art´
ıculos en la Gu´
ıa de estudio para los testigos de Jehov´ a bajo el tema “La Biblia”, luego “Valor practico”´ y despues “La Biblia les cambi´ o la vida (sec-´ cion de La Atalaya)”. O puede ir al sitio jw.org´ y escribir en el buscador “La Biblia les cambi´ o la vida”.
La Biblia les cambi ´
o la vida
emocional”. Al ir creciendo, fue hacien-´ dose mas irritable y agresiva. Se envol-´ vio en el tr´ afico de drogas, la arres-´ taron y paso varios a´ nos en la c˜ arcel.´ Unos Testigos que visitaban la prision´ comenzaron a darle clases de la Biblia.
Entonces ella empezo a hacer grandes´ cambios. Confiesa: “Algunos vicios los supere f´ acilmente. [5] Romper con el´ tabaco, sin embargo, fue muy distinto”.
Durante mas de un a´ no luch˜ o por dejar el´ vicio, y al final lo logro. ¿C´ omo? Dice:´
“Fue gracias a las constantes oraciones a Jehova que finalmente lo consegu´ ı”.´ Y concluye diciendo: “Estoy segura de que si yo pude cambiar a fin de compla- cer a Jehova, cualquiera puede”.1´
USTED PUEDE LLENAR LOS REQUISITOS PARA BAUTIZARSE
18 En el siglo primero, algunos de los hombres y mujeres a quienes Jehova´
1 Si desea mas informaci´ on, vea el art´ ıculo “La Biblia´ les cambio la vida: ‘Llegu´ e a ser una joven irritable y´ agresiva’ ”, que aparecio en La Atalaya del 1 de octubre´ de 2012.
18. Segun 1 Corintios 6:9-11, ¿qu´ e han logrado´ hacer muchos siervos de Dios?
escogio para que gobernaran con Cristo´ habıan hecho cosas malas en el pasado.´ Por ejemplo, habıan sido ad ´ulteros, ho-´ mosexuales y ladrones. Pero con la ayuda del espıritu santo lograron cambiar su´ personalidad (lea 1 Corintios 6:9-11).
Hoy dıa, la Biblia tambi´ en ha ayudado a´ millones de personas a cambiar.1 Han de- jado atras costumbres muy arraigadas.´ Su ejemplo demuestra que usted tambien´ puede cambiar su personalidad y aban- donar los malos habitos a fin de llenar los´ requisitos para el bautismo.
19 Aparte de esforzarse por quitarse la vieja personalidad, los que desean llegar al bautismo deben luchar por ponerse la nueva. El siguiente artıculo analizar´ a´ como podemos hacerlo y c´ omo otros nos´ pueden ayudar.
1 Vea el recuadro “La Biblia les cambi´ o la vida”.
19. ¿Qu´
e analizar´
a el siguiente art´ ıculo?
DESCRIPCI´
ON DE LA IMAGEN. P´
agina 3: Desha- cernos de actitudes y pr´
acticas pecaminosas es como quitarnos una prenda de vestir vieja.
¿LO RECUERDA?
˛ ¿Que es “la vieja´ personalidad”?
˛ ¿Por que debemos´ quitarnos “la vieja personalidad”?
˛ ¿Que podemos hacer´ para quitarnos la vieja personalidad y no volver a pon´
ernosla?
CANCI ´ ON 41
8
SEA que llevemos bautizados solo unos pocos dıas o va-´ rias decadas, todos nosotros queremos tener la clase de´ personalidad que le agrada a Jehova. Para lograrlo, ne-´ cesitamos controlar nuestros pensamientos. ¿Por que?´ Porque estos determinan en gran medida nuestra perso- nalidad. Si siempre estamos pensando en cosas que com- placen nuestros deseos carnales, diremos y haremos co- sas malas (Efes. 4:17-19). En cambio, si llenamos nuestra mente con buenos pensamientos, sera m´ as probable que´ hablemos y actuemos como le gusta a nuestro Padre, Jehova (G´ al. 5:16).´
2 Como vimos en el artıculo anterior, no podemos evi-´ tar del todo que entren en nuestra mente malos pensa- mientos. Pero sı podemos elegir no llevarlos a la pr´ actica.´ Antes de bautizarnos, tenemos que dejar de hablar y de actuar del modo que Jehova detesta. Este es el primer´ paso y el mas importante para quitarnos la vieja persona-´ lidad. Sin embargo, para hacer totalmente feliz a Jehova,´ tambien tenemos que obedecer este mandato: “V´ ıstanse´ con la nueva personalidad” (Col. 3:10). En este artıculo,´ contestaremos las siguientes preguntas: ¿que es “la nueva´ personalidad”? y ¿como podemos pon´ ernosla y llevarla´ siempre puesta?
1. ¿Qu´
e determina principalmente nuestra personalidad?
2. ¿Qu´
e preguntas contestaremos en este art´ ıculo?
ART´ ICULO
DE ESTUDIO
11
Siga llevando puesta
“la nueva personalidad”
despu ´
es de bautizarse
“Vıstanse con la nueva personalidad”´ (COL. 3:10).
CANCI ´ ON 49 Alegremos el coraz´
on de Jehov´
a
AVANCE
Sin importar nuestros antecedentes o nuestro pasado, todos podemos ponernos “la nueva perso- nalidad”. Para hacerlo, ne- cesitamos seguir reajus- tando nuestra manera de pensar y esforzarnos por ser como Jes´
us. Este art´
ıculo analizar´
a ejemplos de como pensaba y actua-´ ba Jes´
us. Tambi´ en nos mostrara c´ omo podemos´ seguir imit´
andolo despu´ es de habernos bautizado.
¿QU´
E ES “LA NUEVA PERSONALIDAD”?
3 “La nueva personalidad” es la manera de pensar y actuar que refleja las cualida- des de Jehova. ¿Y c´ omo nos vestimos con´ ella? Mostrando el fruto del espıritu de´ Dios al permitir que este espıritu influya´ en nuestros pensamientos, sentimientos y acciones (lea G ´alatas 5:22, 23). Por ejemplo, la persona que se viste con “la nueva personalidad” ama a Jehova y a sus´ siervos (Mat. 22:36-39). Mantiene la feli- cidad incluso cuando se enfrenta a di- ficultades (Sant. 1:2-4). Fomenta la paz (Mat. 5:9). Es paciente y amable con los demas (Col. 3:12, 13). Ama lo bueno, y lo´ hace (Luc. 6:35). Demuestra con sus ac- ciones que tiene una fe fuerte en su Padre celestial (Sant. 2:18). Se mantiene apaci- ble cuando la provocan (Tito 3:2). Y se controla ante las tentaciones (1 Cor. 9:
25, 27).
4 Para ponernos la nueva personalidad, tenemos que cultivar tanto las cualida- des que aparecen en Galatas 5:22, 23´ como las que se mencionan en otros tex-
3. ¿Qu´
e es “la nueva personalidad”, y c´ omo nos vestimos con ella? (G´
alatas 5:22, 23).
4. ¿Por qu´
e no se pueden cultivar una a una las cualidades que se mencionan en G´
alatas 5:22, 23?
tos bıblicos.´ 1 Estas cualidades no son como distintas prendas de ropa que nos vamos poniendo una a una. Mas bien,´ estan relacionadas unas con otras. Por´ ejemplo, si de verdad amamos a los de- mas, seremos pacientes y amables con´ ellos. Y, para ser realmente buenos, de- bemos ser apacibles y tener autocontrol.
¿C ´
OMO NOS PONEMOS LA NUEVA PERSONALIDAD?
5 (Lea 1 Corintios 2:16). Para poner- nos la nueva personalidad, necesitamos tener “la mente de Cristo”, es decir, ne- cesitamos aprender como piensa Jes ´us´ y entonces imitarlo. Jes ´us manifiesta el fruto del espıritu de Dios a la perfecci´ on.´ Al igual que un buen espejo,el refleja las´ cualidades de Jehova tal como son (Heb.´ 1:3). Cuanto mas se parezca nuestra ma-´ nera de pensar a la de Jes ´us, mejor imita- remos su forma de actuar y mejor refleja- remos su personalidad (Filip. 2:5).
1 Galatas 5:22, 23 no menciona todas las cualidades´ que el espıritu de Dios nos ayuda a cultivar. En la sec-´ cion “Preguntas de los lectores” de La Atalaya de junio´ de 2020 se analiza este tema.
5. ¿Qu´
e significa tener “la mente de Cristo”, y por qu´
e deber´
ıamos estudiar la vida de Jes´
us? (1 Co- rintios 2:16).
Cuanto mas aprendamos´ a pensar como Jes´
us, mejor reflejaremos su personalidad.
(Vea los p´
arrafos 5, 8, 10, 12 y 14).
6 ¿De verdad podemos seguir el ejem- plo de Jes ´us? Quizas usted piense: “Jes ´us´ es perfecto. ¡Jamas podr´ e ser exactamen-´ te comoel!”. Si piensa as´ ı, recuerde tres´ cosas. Primero, usted fue disenado para˜ ser como Jehova y Jes ´us. As´ ı que pue-´ de elegir imitarlos y puede lograrlo, por lo menos hasta cierto grado (Gen. 1:26).´ Segundo, el espıritu santo de Dios es la´ fuerza mas poderosa que existe. Con su´ ayuda, usted puede lograr cosas que ja- mas lograr´ ıa solo. Tercero, Jehov´ a no es-´ pera que usted manifieste el fruto del es- pıritu perfectamente ahora. Piense que´ nuestro amoroso Padre les dara a los que´ esperan vivir en la Tierra 1.000 anos para˜ que lleguen a ser perfectos (Apoc. 20:
1-3). Lo que Jehova espera de nosotros´ ahora es que nos esforcemos al maximo y´ confiemos en queel nos ayudar´ a.´
7 ¿Como espec´ ıficamente podemos´ imitar a Jes ´us? Vamos a examinar cua- tro cualidades del fruto del espıritu de´ Dios. Veremos como demostr´ o Jes ´us´ cada una de estas cualidades y que pode-´ mos aprender nosotros. Tambien vere-´ mos algunas preguntas que nos ayuda- ran a examinar si necesitamos mejorar la´ nueva personalidad.
8 Jes ´us amaba tanto a Jehova que se´ sintio impulsado a hacer sacrificios por´
´el y por nosotros (Juan 14:31; 15:13).
Ydemostro su gran amor por la gente por´ la manera como vivio mientras estuvo en´ la Tierra. Siempre fue carinoso y compa-˜ sivo, incluso con algunos que se oponıan´ ael. Demostr´ o este amor de forma espe-´
6. ¿Qu´
e debemos recordar cuando nos esforza- mos por ponernos la nueva personalidad?
7. ¿Qu´
e vamos a ver ahora?
8. ¿C´
omo mostr´ o Jes´
us su amor?
cial al hablarle a la gente acerca del Reino de Dios (Luc. 4:43, 44). Tambien prob´ o´ lo mucho que amaba a Dios y a las perso- nas al estar dispuesto a sufrir y morir a manos de pecadores. Ası nos dio a todos´ la oportunidad de vivir para siempre.
9 Si nos dedicamos a Jehova y nos bau-´ tizamos, fue porque amamos a nuestro Padre celestial. Ası que, como Jes ´us,´ deberıamos mostrar ese amor al tra-´ tar a la gente. El apostol Juan escribi´ o:´
“El que no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Dios, a quien no ve”
(1 Juan 4:20). Preguntemonos: “¿Siento´ un amor profundo por los demas? ¿Soy´ compasivo al tratar a otros, aun cuan- do ellos sean desagradables conmigo?
¿Dedico mi tiempo y recursos a hablar a otras personas de Jehova por amor?´
¿Lo hago hasta cuando la mayorıa de la´ gente no lo valora, o hasta cuando se oponen a mı? ¿Podr´ ıa dedicar m´ as tiem-´ po a la predicacion?” (Efes. 5:15, 16).´
10 Jes ´us era pacıfico. No devolv´ ıa mal´ por mal. Pero hacıa algo m´ as. Tomaba la´ iniciativa para estar en paz con la gente y animaba a otros a resolver sus disputas.
Por ejemplo, les ensen˜o que deb´ ıan hacer´ las paces con su hermano si querıan que´ Jehova aceptara su adoraci´ on (Mat. 5:9,´ 23, 24). Y vez tras vez animo a sus ap´ osto-´ les a dejar de discutir sobre quien de ellos´ era el mayor (Luc. 9:46-48; 22:24-27).
11 Para fomentar la paz, no solo tenemos que evitar causar conflictos. Necesitamos tomar la iniciativa para hacer las paces con otros y para animar a nuestros her-
9. ¿C´
omo podemos mostrar amor, siguiendo el ejemplo de Jes´
us?
10. ¿Qu´ e hac´
ıa Jes´
us para fomentar la paz?
11. ¿C´
omo podemos fomentar la paz?
10 LA ATALAYA
manos a que solucionen sus diferencias (Filip. 4:2, 3; Sant. 3:17, 18). Podrıamos´ preguntarnos: “¿Hasta donde estoy dis-´ puesto a ceder para hacer las paces con otros? ¿Guardo rencor si un hermano hie- re mis sentimientos? ¿Pretendo que sea la otra persona la que de el primer paso para´ resolver las cosas? ¿O lo doy yo, aunque crea que ella tiene la culpa? Si es apropia- do, ¿animo a los que tienen problemas en- tre ellos a que hagan las paces?”.
12 Jes ´us fue amable (Mat. 11:28-30).
Era afectuoso y razonable, aun en cir- cunstancias difıciles. Por ejemplo, cuan-´ do una mujer fenicia le suplico que´ curara a su hija,el al principio no hizo lo´ que le pidio. Pero fue amable con ella y´ curo a la ni´ na cuando vio su gran fe (Mat.˜ 15:22-28). Ahora bien, el no se dejaba´ llevar por el sentimentalismo. A veces, la amabilidad exigıa que fuera firme con´ los que amaba. Por ejemplo, cuando Pe- dro trato de influir en Jes ´us para que´ no cumpliera con la voluntad de Jehova,´
´el lo reprendi´o delante de los otros disc´ı- pulos (Mar. 8:32, 33). No lo hizo para hu- millar a Pedro, sino para ensenarle y para˜ advertir a los otros discıpulos que deb´ ıan´ apoyarlo y no impedirle hacer la volun- tad de Dios. Sin duda Pedro sintio un´ poco de verg ¨uenza, pero fue por su bien.
13 Para ser verdaderamente amables con los que queremos, a veces tenemos que hablar con franqueza. Cuando lo haga- mos, imitemos a Jes ´us y basemos nues- tros consejos en los principios de la Palabra de Dios. Seamos afectuosos. Es- peremos lo mejor de ellos, confiando en
12. ¿C´
omo demostr´ o Jes´
us que era amable?
13. ¿Qu´
e tenemos que hacer a veces para ser ver- daderamente amables?
que los que aman a Jehova y nos aman´ a nosotros aceptaran el consejo que les´ demos con carino. Pregunt˜ emonos: “¿Me´ atrevo a hablar cuando veo que alguien a quien quiero esta haciendo algo malo?´
¿Y como lo hago? ¿Con amabilidad, o´ soy duro? ¿Y por que le doy el consejo?´
¿Es porque estoy enojado con la persona, o porque quiero lo mejor para ella?”.
14 Jes ´us no solo sabe lo que es bueno;
tambien lo hace.´ ´
El ama a su Padre, ası´ que siempre hace lo que es correcto y con el motivo correcto. La persona que manifiesta bondad siempre busca formas de ayudar a los demas y de hacer co-´ sas por ellos. No basta con saber lo que es bueno; tenemos que hacerlo y con el motivo correcto. Alguien podrıa pregun-´ tar: “¿Acaso es posible hacer algo bueno con un mal motivo?”. Claro que es po- sible. Por ejemplo, Jes ´us hablo de los´ que daban limosnas a los pobres pero se aseguraban de que otros supieran lo que hacıan. Esas aparentes buenas obras´ no impresionaban a Jehova (Mat. 6:1-4).´
15 Solo podemos ser verdaderamente buenos si hacemos cosas buenas pensan- do en los demas y no por ego´ ısmo. Debe-´ rıamos preguntarnos: “¿Puedo decir que´ no solo se lo que es correcto, sino que´ ademas lo hago? ¿Por qu´ e hago cosas´ buenas?”.
¿C ´
OMO PODEMOS MANTENER EN BUEN ESTADO LA NUEVA PERSONALIDAD?
16 No pensemos que al bautizarnos nos vestimos por completo con la nueva
14. ¿C´
omo demostr´ o Jes´
us la bondad?
15. ¿C´
omo podemos ser verdaderamente buenos?
16. ¿Qu´
e tenemos que hacer todos los d´
ıas, y por qu´
e?
personalidad, y ya no tenemos que ha- cer nada mas. La nueva personalidad es´ como una prenda de ropa que debemos mantener en buen estado. Por eso, todos los dıas tenemos que buscar nuevas ma-´ neras de manifestar el fruto del espıri-´ tu de Dios. ¿Por que? Porque Jehov´ a es´ un Dios de accion, y su esp´ ıritu es una´ fuerza activa (Gen. 1:2). Esto quiere de-´ cir que cada una de las cualidades del fruto del espıritu puede y debe motivar-´ nos a actuar. Por ejemplo, el discıpulo´ Santiago escribio: “La fe sin obras est´ a´ muerta” (Sant. 2:26). Y lo mismo puede decirse de las demas cualidades que pro-´ duce el espıritu de Dios. Cada vez que´ las manifestamos, demostramos que el espıritu de Dios est´ a actuando en noso-´ tros.
17 Incluso los cristianos que llevan mu- chos anos bautizados a veces no mani-˜ fiestan el fruto del espıritu como se espe-´ ra. Pero lo importante es no darse por vencido. Pongamos un ejemplo. Si se rasga nuestra prenda de ropa favorita,
¿verdad que no la tiramos de inmediato?
Lo mas probable es que tratemos de arre-´
17. ¿Qu´
e podemos hacer cuando no manifesta- mos el fruto del esp´
ıritu como deber´ ıamos?
glarla, si es posible. Ya partir de entonces tendrıamos m´ as cuidado. De manera pa-´ recida, si en alguna ocasion no tratamos´ a alguien con tanta amabilidad, pacien- cia o amor como deberıamos, no nos de-´ sanimemos. Una disculpa sincera puede reparar el dano y ser el primer paso para˜ restablecer nuestra buena relacion con´ esa persona. Y propongamonos hacerlo´ mejor la proxima vez.´
18 ¡Que agradecidos estamos de tener´ el ejemplo de Jes ´us! Cuanto mas imite-´ mos su manera de pensar, mas f´ acil nos´ resultara actuar como´ el. Y as´ ı reflejare-´ mos mejor la nueva personalidad. En este artıculo, solo hemos hablado de cuatro´ de las cualidades del fruto del espıritu de´ Dios. Pero serıa bueno que dedic´ aramos´ tiempo a analizar otras cualidades que produce el espıritu para ver si podemos´ manifestarlas mejor. Encontraremos una lista de artıculos muy ´utiles en la Gu´ ıa de´ estudio para los testigos de Jehova,´ bajo el tema “El vivir cristiano” y luego “Fruto del espıritu”. Podemos estar seguros de´ que, si nos esforzamos por ponernos la nueva personalidad y por seguir llevan-´ dola puesta, Jehova nos ayudar´ a.´
18. ¿De qu´
e podemos estar seguros?
¿LO RECUERDA?
˛ ¿Que es “la nueva´ personalidad”?
˛ ¿Como podemos´ ponernos la nueva personalidad?
˛ ¿Como podemos mantener´ en buen estado la nueva personalidad?
CANCI ´ ON 127 La clase de persona que debo ser
ˇ A alguien que lee este relato sin prestarle demasiada atencion le puede surgir esta´ pregunta. Pero habıa dos personas diferen-´ tes llamadas Mefib´
oset; y, si repasamos lo que sucedi´
o, podemos aprender una lecci´ on.
El rey Sa´
ul de Israel tuvo siete hijos y dos hi- jas. El primero fue Jonat´
an. Luego, su concu- bina Rizpa le dio un hijo llamado Mefib´ oset.´ A su vez, Jonatan tambi´ en tuvo un hijo llama-´ do Mefiboset. As´ ı que tanto un hijo como un´ nieto de Sa´
ul se llamaban Mefib´ oset.
Ahora bien, ¿por qu´
e entreg´
o David a varios hombres para que fueran ejecuta- dos? En alg´
un momento, el rey Sa´
ul empez´ o a odiar a los gabaonitas que viv´
ıan entre los israelitas y trat´
o de aniquilarlos. Al pare- cer, mato a varios de ellos. Ese fue un gra-´ ve error, ya que en los dıas de Josu´ e los jefes´ israelitas hab´
ıan hecho un pacto de paz con los gabaonitas (Jos. 9:3-27).
Ese pacto todav´
ıa estaba en vigor en los d´
ıas de Sa´
ul. Pero, en lugar de respetarlo, el rey intent´
o aniquilar a los gabaonitas. Como resultado, Sa´
ul y los de su casa se hicieron
“culpables de derramar sangre” (2 Sam.
21:1). Cuando David lleg´
o a ser rey, los ga- baonitas que hab´
ıan sobrevivido le conta- ron lo que hab´
ıa pasado. David les pregunt´ o c´
omo pod´
ıa compensarlos por el pecado tan horrible de Sa´
ul y as´
ı permitir que Jeho- v´
a bendijera la tierra. Ellos no pidieron di- nero, sino que les entregara para que fueran ejecutados a siete hijos del hombre que ha- bıa planeado eliminarlos (N´ um. 35:30, 31).´ David hizo lo que le pidieron (2 Sam. 21:2-6).
En ese entonces, ya Sa´
ul y Jonat´ an hab´
ıan muerto en batalla. Pero el hijo de Jonat´
an, Mefib´
oset, estaba vivo. ´ El qued´
o lisiado por un accidente cuando era nino y no particip˜ o en´
lo que hizo su abuelo contra los gabaonitas.
Y David habıa hecho un pacto de amistad con´ Jonat´
an, que alcanzar´
ıa a sus descendientes, incluido Mefib´
oset (1 Sam. 18:1; 20:42). El re- lato dice lo siguiente acerca de David: “El rey le tuvo compasi´
on a Mefib´
oset —hijo de Jona- t´
an, hijo de Sa´
ul— debido al juramento que David y Jonatan [5] se hab´ ´
ıan hecho delante de Jehov´
a” (2 Sam. 21:7).
Aun as´
ı, David cumpli´
o la petici´
on de los gabaonitas. Les entreg´
o a dos hijos de Sa´ ul, uno de los cuales se llamaba Mefib´
oset, y a cinco nietos de Saul (2 Sam. 21:8, 9). As´ ı,´ David elimino la maldici´ on sobre la tierra por´ la sangre que se habıa derramado.´
Este relato nos ense˜
na algo. Si esos dos hi- jos y esos cinco nietos de Sa´
ul hubieran sido inocentes, Jehov´
a no habr´
ıa aprobado lo que se hizo con ellos, porque la Ley de Dios dec´
ıa claramente que los hijos no deb´
ıan morir por lo que sus padres hicieran. Esa misma ley de- cıa: “Cada persona debe morir solo por su´ propio pecado” (Deut. 24:16). Esto hace pen- sar que los siete descendientes de Saul que´ murieron participaron de algun modo en el in-´ tento de genocidio de los gabaonitas. Ası que´ los siete pagaron por su propia maldad.
Entonces, ¿qu´ e lecci´
on aprendemos de este relato? Que nadie puede justificar sus malos actos pensando o diciendo que solo estaba obedeciendo ´
ordenes. M´ as bien, debe asumir la responsabilidad por sus ac- ciones. Un sabio proverbio dice: “Allana el sendero de tus pies, y todos tus caminos se- r´
an seguros. No te desv´
ıes ni a la derecha ni a la izquierda. Aleja tus pies de la maldad”
(Prov. 4:24-27; Efes. 5:15).
PREGUNTAS DE LOS LECTORES
¿Por qu´
e dice 2 Samuel 21:7-9 que David “le tuvo compasi´
on a Mefib´ oset”
y luego dice que entreg´
o a Mefib´
oset para que fuera ejecutado?
LA EMOCI ´
ON se respiraba en el ambiente. Jehova acaba-´ ba de incitar “el espıritu del rey Ciro de Persia” para que´ liberara a los israelitas, que llevaban decadas cautivos en´ Babilonia. El rey proclamo un decreto para que los jud´ ıos´ regresaran a su tierra y reconstruyeran “la casa de Jeho- va, el Dios de Israel” (Esd. 1:1, nota, 3). ¡Qu´ e emocionan-´ te noticia! Por fin iba a restaurarse la adoracion del Dios´ verdadero en la tierra queel le hab´ ıa dado a su pueblo.´
2 En el ano 537 antes de nuestra era llegaron los prime-˜ ros exiliados a Jerusalen, que hab´ ıa sido la capital de´ Juda, el reino del sur. Tan pronto como llegaron, empeza-´ ron a trabajar, y para el ano 536 ya hab˜ ıan puesto los ci-´ mientos del templo.
3 Pero, al poco tiempo de comenzar las obras en el tem- plo, surgio una fuerte oposici´ on. Los pueblos de los alre-´ dedores empezaron a desanimar a los judıos y a desmora-´ lizarlos “para que no continuaran con la reconstruccion”´ (Esd. 4:4). La situacion ya era mala, pero todav´ ıa iba a´ empeorar. En el ano 522 antes de nuestra era subi˜ o al tro-´ no un nuevo rey persa, Artajerjes.1 Los opositores vieron esto como una oportunidad para detener las obras de una vez por todas “creando problemas en nombre de la ley”
(Sal. 94:20). Entre otras cosas, acusaron a los judıos de´
1 Este no es el mismo rey Artajerjes que anos despu˜ es, en los d´ ıas del goberna-´ dor Nehemıas, trat´ o muy bien a los jud´ ıos.´
1. ¿Que emocionante perspectiva ten´ ıan por delante los exiliados ju-´ dıos?´
2. ¿Qu´
e hicieron los exiliados tan pronto como llegaron a Jerusal´ en?
3. ¿A qu´
e oposici´
on se enfrentaron los jud´ ıos?
ART´ ICULO
DE ESTUDIO
12
¿Ve usted lo que Zacar ´
ıas vio?
“‘Con mi espıritu’, dice Jehov´ a de los ej´ ercitos”´ (ZAC. 4:6).
CANCI ´ ON 73
Danos fuerzas y valor
AVANCE Jehov´
a le dio al profeta Zacar´
ıas una serie de emo- cionantes visiones. Estas visiones les dieron a ´
el y al pueblo de Jehov´
a las fuer- zas necesarias para supe- rar los desaf´
ıos que se les presentaron mientras tra- taban de restaurar la ado- racion pura. Tambi´ en pue-´ den ayudarnos a nosotros a servir a Jehova fielmente´ a pesar de los problemas.
En este artıculo veremos´ algunas lecciones impor- tantes que podemos aprender de la visi´
on del candelabro y los olivos.
14
estar planeando una rebelion contra el´ rey (Esd. 4:11-16). Artajerjes creyo sus´ mentiras y prohibio la reconstrucci´ on del´ templo (Esd. 4:17-23). Ası que las obras´ que tanta alegrıa les produc´ ıan a los´ exiliados quedaron interrumpidas (Esd.
4:24).
4 Los pueblos vecinos que no adoraban a Jehova y algunos de los miembros del´ gobierno persa estaban decididos a fre- nar las obras de reconstruccion del tem-´ plo. Pero Jehova estaba decidido a que´ siguieran adelante, yel siempre logra lo´ que se propone(lea Isa ´ıas 55:11). ¿Qu ´e hizo entonces? Nombro profeta a Zaca-´ rıas y le dio ocho emocionantes visiones.´ Este valiente profeta tenıa que cont´ arse-´ las a los judıos para animarlos. Gracias´ a estas visiones, ellos entenderıan que´ no tenıan por qu´ e temer a sus opositores´ y que debıan seguir adelante con la obra´ que Jehova les hab´ ıa pedido que hicie-´ ran. En la quinta vision, Zacar´ ıas vio un´ candelabro y dos olivos.
5 La quinta vision de Zacar´ ıas anim´ o´ mucho a los israelitas de su epoca. Hoy´ dıa, todos nos desanimamos a veces. Por´ eso, analizar esta vision puede ayudarnos´ a servir a Jehova fielmente cuando sufri-´ mos oposicion, cuando nos enfrentamos´ a alg ´un cambio o cuando recibimos ins- trucciones que no entendemos.
CUANDO SUFRIMOS OPOSICI ´ ON
6 (Lea Zacar ´ıas 4:1-3). La visi ´on del candelabro y los dos olivos les dio a los
4. ¿Qu´
e hizo Jehov´
a cuando se prohibi´
o la recons- trucci´
on del templo? (Isa´
ıas 55:11).
5. ¿Qu´
e vamos a analizar en este art´ ıculo?
6. ¿C´
omo les dio valor a los jud´
ıos la visi´
on de Za- car´
ıas 4:1-3? (Vea el dibujo de la portada).
judıos el valor necesario para enfrentar-´ se a la oposicion. ¿Por qu´ e? En la vi-´ sion se ve que el aceite que producen los´ dos olivos se recoge en un tazon que,´ a su vez, alimenta las siete lamparas´ del candelabro. Gracias a este suminis- tro constante de aceite, las lamparas del´ candelabro nunca se apagan. Zacarıas le´ pregunta alangel: “¿Qu´ e representan es-´ tas cosas, mi senor?”. Y˜ el le contesta con´ un mensaje de Jehova: “ ‘Ni con una fuer-´ za militar ni con poder, sino con mi espı-´ ritu’, dice Jehova de los ej´ ercitos” (Zac.´ 4:4, 6). El aceite de losarboles represen-´ taba el poderoso espıritu santo de Jeho-´ va, que nunca se acaba. En comparaci´ on´ con el poder del espıritu de Dios, las fuer-´ zas militares del Imperio persa no eran nada. Con Jehova de su parte, los que´ trabajaban reconstruyendo el templo se- rıan capaces de resistir cualquier oposi-´ cion y terminar la obra. ¡Qu´ e animador´ mensaje! Todo lo que tenıan que hacer´ era confiar en Jehova y volver a trabajar.´ Yeso fue justo lo que hicieron, a pesar de que todavıa estaba prohibido.´
7 De repente, la situacion dio un giro´ inesperado que favorecio a los jud´ ıos.´ En el ano 520 antes de nuestra era go-˜ bernaba en Persia un nuevo rey, Darıo´ I. Durante su segundo ano de reinado,˜ descubrio que la prohibici´ on de recons-´ truir el templo era ilegal, ası que dio per-´ miso para que se terminaran las obras (Esd. 6:1-3). Esa noticia por sı sola ya´ era sorprendente, pero sucedio algo m´ as.´ El rey les ordeno a los pueblos vecinos´ que dejaran de estorbar a los judıos y´ que ademas les dieran el dinero y los´ materiales que necesitaban (Esd. 6:7-12).
7. ¿Qu´
e giro inesperado favoreci´
o a los jud´ ıos?
Como resultado, los judıos terminaron el´ templo en poco mas de cuatro a´ nos, en el˜ 515 antes de nuestra era (Esd. 6:15).
8 Muchos siervos de Jehova hoy d´ ıa´ tambien sufren oposici´ on. Algunos viven´ en lugares donde nuestra obra esta res-´ tringida. Allı pueden ser arrestados y “lle-´ vados ante gobernadores y reyes”, y esto les sirve de testimonio (Mat. 10:17, 18).
A veces, un cambio de gobierno puede mejorar su situacion. O puede que un juez´ razonable tome una decision que favorez-´ ca la obra. Otros Testigos se enfrentan a un tipo de oposicion diferente. Viven en´ un paıs donde hay libertad para adorar a´ Jehova, pero tienen familiares que tra-´ tan por todos los medios de impedırselo´ (Mat. 10:32-36). En muchos casos, cuan- do estos familiares se dan cuenta de que sus esfuerzos no sirven de nada, dejan de oponerse. Y algunos que antes se oponıan´ violentamente con el tiempo se convier- ten en entusiastas Testigos. Por lo tanto, no se rinda ante la oposicion. Sea valien-´ te. Usted cuenta con Jehova y su podero-´
8. ¿Por qu´
e puede ser usted valiente ante la opo- sici´
on?
so espıritu santo, ¡as´ ı que no tiene nada´ que temer!
CUANDO NOS ENFRENTAMOS A ALG´
UN CAMBIO
9 Cuando se pusieron los cimientos del nuevo templo, algunos de los judıos m´ as´ mayores se echaron a llorar (Esd. 3:12).
Como habıan visto el grandioso templo´ construido por Salomon, los invadi´ o una´ gran tristeza porque les parecıa que el´ nuevo era insignificante en comparacion´ con el otro (Ageo 2:2, 3). ¿Como podr´ ıa´ ayudarles la vision de Zacar´ ıas a recupe-´ rar su alegrıa?´
10 (Lea Zacar ´ıas 4:8-10). ¿A qu ´e se re- ferıa el´ angel cuando dijo que los jud´ ıos´ se llenarıan de alegr´ ıa y ver´ ıan la ploma-´ da en la mano del gobernador judıo Zo-´ robabel? La plomada es una herramien- ta de construccion que permite saber si´ algo esta completamente vertical. Por lo´ tanto, el angel le estaba asegurando al´
9. ¿Por qu´
e se entristecieron algunos jud´
ıos cuan- do se pusieron los cimientos del nuevo templo?
10. ¿C´
omo les ayudaron a los jud´
ıos a recuperar su alegrıa las palabras del´ angel que leemos en Za-´ car´
ıas 4:8-10?
Conf´
ıe en el poder de Jehova ante la oposici´ on.´ (Vea el parrafo 8).´
16 LA ATALAYA
pueblo de Dios que, por muy sencillo que les pareciera el templo a algunos, se terminarıa y cumplir´ ıa los requisitos de´ Jehova. Y, si Jehov´ a iba a estar contento´ conel, ¿por qu´ e no iban a estar conten-´ tos ellos? Para Dios lo importante era que en el nuevo templo lo adoraran como
´el quer´ıa. As´ı que, si los jud´ıos se con- centraban en adorarlo comoel quer´ ıa y´ en conseguir su aprobacion, recupera-´ rıan su alegr´ ıa.´
11 A muchos se nos hace cuesta arri- ba afrontar los cambios. Algunos que llevaban mucho tiempo en una faceta del servicio especial de tiempo completo han recibido un cambio de asignacion.´ Otros puede que debido a la edad hayan tenido que renunciar a una responsabili- dad que les gustaba mucho. En estos ca- sos es natural sentirse triste. Quizas al´ principio no entendamos el porque de la´ decision ni estemos de acuerdo con ella.´ Tal vez extranemos c˜ omo eran las co-´ sas antes. Y puede que nos desanimemos pensando que vamos a ser menos ´utiles
11. ¿Qu´
e cambios les cuesta afrontar a algunos siervos de Jehov´
a?
a Jehova (Prov. 24:10). Veamos c´ omo´ puede ayudarnos la vision de Zacar´ ıas a´ seguir dandole a Dios lo mejor de noso-´ tros.
12 Algo que nos ayudara a afrontar me-´ jor los cambios es ver las cosas como las ve Jehova.´ ´
El esta realizando gran-´ des cosas hoy dıa, y nosotros tenemos´ el inmenso honor de colaborar con el´ (1 Cor. 3:9). Nuestras responsabilidades pueden cambiar, pero el amor que siente Jehova por nosotros no. De modo que, si´ un cambio en la organizacion le afecta a´ usted personalmente, no se quede dan-´ dole vueltas al porque del cambio. En vez´ de extranar “los tiempos pasados”, p˜ ıda-´ le a Dios que le ayude a ver los aspec- tos positivos de la nueva situacion (Ecl.´ 7:10). No piense en lo que ya no puede hacer, sino en todas las cosas que sı pue-´ de hacer. La vision de Zacar´ ıas nos ense-´
˜na lo importante que es mantener una actitud positiva para seguir siendo feli- ces y fieles aunque cambien las circuns- tancias.
12. ¿C´
omo nos ayuda la visi´
on de Zacar´ ıas a no desanimarnos por los cambios de circunstan- cias?
Vea los cambios con una actitud positiva.
(Vea los parrafos 11 y 12).´
18 LA ATALAYA
CUANDO NOS CUESTE SEGUIR ALGUNAS INSTRUCCIONES
13 Aunque la reconstruccion del templo´ todavıa estaba prohibida, los hombres´ que dirigıan al pueblo —el sumo sacerdo-´ te Jes ´ua (Josue) y el gobernador Zoro-´ babel— “retomaron la reconstruccion de´ la casa de Dios” (Esd. 5:1, 2). Puede que a algunos judıos les pareciera una mala´ decision, porque las obras no se pod´ ıan´ ocultar y sus enemigos harıan todo lo po-´ sible por impedirlo. Josue y Zorobabel,´ que eran los dos hombres responsables, necesitaban saber que contaban con el apoyo de Jehova. Y Jehov´ a les dio lo que´ necesitaban. Veamos como.´
14 (Lea Zacar ´ıas 4:12, 14). En esta parte de la vision, el´ angel le revela´ al fiel profeta de Dios que los dos oli- vos representan a “los dos ungidos”: Jo- sue y Zorobabel. Se dice que estos dos´ hombres estan en sentido figurado “de´
13. ¿Por qu´
e puede que algunos jud´
ıos pensaran que retomar la reconstrucci´
on del templo era una mala decisi´
on?
14. ¿Qu´
e les aseguraron las palabras de Zacar´ ıas 4:12, 14 al sumo sacerdote Josu´
e y al gobernador Zorobabel?
pie al lado del Senor de toda la tierra”,˜ Jehova. Este lugar de honor demuestra la´ gran confianza que Jehova tiene en ellos.´ De modo que los demas jud´ ıos tienen´ motivos de sobra para confiar en las de- cisiones que tomen, porque Jehova los´ esta usando para guiar al pueblo.´
15 Una manera como Jehova sigue´ guiando a su pueblo hoy dıa es por me-´ dio de su Palabra, la Biblia. En ella, el´ nos dice como quiere que lo adoremos.´
¿Y como demostramos nosotros que res-´ petamos la guıa que nos da en su san-´ ta Palabra? Dedicando tiempo a leerla con atencion y a entenderla. Preg ´untese:´
“Cuando leo la Biblia o una de nuestras publicaciones, ¿me detengo y medito en lo que estoy leyendo? ¿Investigo las ver- dades bıblicas que son ‘dif´ ıciles de enten-´ der’? ¿O me limito a leer la informacion´ por encima?” (2 Ped. 3:16). Si sacamos tiempo para reflexionar en lo que Jeho- va nos ense´ na, podremos seguir su gu˜ ıa´ y cumplir nuestro ministerio (1 Tim. 4:
15, 16).
15. ¿C´
omo demostramos que respetamos la gu´ ıa que Jehov´
a nos da en su Palabra?
Confıe en las instrucciones´ que recibe del “esclavo fiel y prudente”.
(Vea el parrafo 16).´
16 Otra manera como Jehova gu´ ıa a su´ pueblo es por medio del “esclavo fiel y prudente” (Mat. 24:45). Es posible que, a veces, el esclavo nos de instruccio-´ nes que no comprendemos por completo.
Por ejemplo, tal vez recibamos instruc- ciones muy concretas para sobrevivir a un desastre natural que pensamos que no es probable que ocurra en nuestra zona. O quizas nos parezca que el esclavo´ esta siendo demasiado prudente durante´ una pandemia. Entonces, ¿que deber´ ıa-´ mos hacer si pensamos que las instruc- ciones que recibimos son poco prac-´ ticas? Quizas nos convendr´ ıa recordar´ como se beneficiaron los jud´ ıos por se-´ guir las instrucciones que recibieron a traves de Josu´ e y Zorobabel. Tambi´ en´ podrıamos pensar en otros relatos b´ ıbli-´ cos que hayamos leıdo. ¡Cu´ antas veces´ recibieron los siervos de Dios instruccio- nes que no parecıan pr´ acticas desde un´ punto de vista humano pero que al final les salvaron la vida! (Juec. 7:7; 8:10).
VEA LO QUE ZACAR´ IAS VIO
17 Puede que la quinta vision de Zaca-´ rıas fuera breve, pero hizo que los jud´ ıos´
16. ¿Qu´
e nos ayudar´
a a seguir las instrucciones del “esclavo fiel y prudente” si no las entendemos por completo?
17. ¿Qu´
e efecto tuvo en los jud´
ıos la visi´
on del can- delabro y los dos olivos?
vieran con otros ojos la obra que esta- ban haciendo y su adoracion. Y, cuando´ aplicaron lo que aprendieron de lo que Zacarıas vio, sintieron que Jehov´ a los´ apoyaba y los guiaba con amor. Con su poderoso espıritu santo, Jehov´ a los ayu-´ do a continuar con las obras y a recupe-´ rar la alegrıa (Esd. 6:16).´
18 La vision del candelabro y los dos oli-´ vos puede influir muy positivamente en su vida. Como hemos analizado, le dara´ fuerzas ante la oposicion, alegr´ ıa´ para afrontar los cambios de circunstancias y confianza para obedecer instrucciones que a lo mejor no entiende. ¿Y entonces que debe hacer cuando se le presenten´ problemas en la vida? En primer lugar, vea lo que Zacarıas vio, las pruebas de´ que Jehova est´ a cuidando de su pueblo.´ Y luego act ´ue de acuerdo con lo que ve:
confıe en Jehov´ a y siga ador´ andolo con´ todo su corazon (Mat. 22:37). De este´ modo, Jehova lo ayudar´ a a servirle con´ alegrıa para siempre (Col. 1:10, 11).´
18. ¿Qu´
e efecto tendr´
a en usted la visi´
on de Zaca- r´
ıas?
DESCRIPCI´
ON DE LAS IM´
AGENES. P´
agina 17: Un hermano mayor y con mala salud se da cuenta de que tiene que adaptarse a sus nuevas circunstan- cias. P´
agina 18: Una hermana reconoce que Jehov´
a est´
a apoyando al “esclavo fiel y prudente”, tal como apoy´
o a Josu´
e y Zorobabel.
¿C´
OMO NOS AYUDA LA VISI ´
ON DE ZACAR´
IAS EN ESTAS SITUACIONES?
˛ Cuando sufrimos oposicion.´ ˛ Cuando nos enfrentamos a algun cambio.´
˛ Cuando recibimos instrucciones.
CANCI ´ ON 7
20
¿EN QU ´
E piensa cuando oye la palabra adoraci´
on? Puede que se imagine a un hermano que le ora a Jehova de rodi-´ llas junto a su cama y le abre su corazon. O quiz´ a se ima-´ gine a una familia que con entusiasmo estudia junta la Bi- blia.
2 Las personas de ambos ejemplos estan adorando a´ Jehova. ¿Aceptar´ a´ el esa adoraci´ on? S´ ı, siempre que se le´ de de acuerdo con su prop´ osito y con amor y respeto.´ Como amamos mucho a Jehova y sabemos que merece´ que lo adoremos, queremos darle la mejor adoracion po-´ sible.
3 En este artıculo, hablaremos de la clase de adoraci´ on´ que Jehova aceptaba en la antig ¨uedad y analizaremos´ ocho aspectos de la adoracion que Jehov´ a acepta hoy en´ dıa. Mientras los estudiamos, pensemos en c´ omo pode-´ mos mejorar la calidad de nuestra adoracion. Tambi´ en ve-´ remos por que la adoraci´ on verdadera nos hace felices.´
LA ADORACI ´
ON QUE JEHOV´ A ACEPTABA EN LA ANTIG¨
UEDAD
4 Antes de Cristo, hombres fieles como Abel, Noe,´ Abrahan y Job demostraron que respetaban y amaban a´
1, 2. ¿Qu´
e hace falta para que Dios acepte nuestra adoraci´ on?
3. ¿Que estudiaremos en este art´ ıculo?´ 4. Antes de Cristo, ¿c´
omo demostraron los siervos de Jehov´ a que lo amaban y lo respetaban?
ART´ ICULO
DE ESTUDIO
13
La adoraci ´
on verdadera nos hace m ´
as felices
“Jehova nuestro Dios, t´ u mereces recibir la gloria, la honra´ y el poder”(APOC. 4:11).
CANCI ´ ON 31 Camina siempre con Jehov´
a
AVANCE
Como es el Creador de to- das las cosas, Jehov´
a me- rece que lo adoremos. ´
El acepta lo que hacemos por adorarlo solo si obe- decemos sus mandamien- tos y vivimos de acuerdo con sus principios.
En este artıculo analizare-´ mos ocho aspectos de nuestra adoracion. A me-´ dida que lo hagamos, pen- semos en c´
omo podemos mejorar y c´
omo estas for- mas de adorarlo nos hacen m´
as felices.
Jehova. ¿C´ omo? Por su obediencia, su fe´ y sus sacrificios. La Biblia no dice es- pecıficamente de qu´ e maneras adoraron´ a Jehova. Pero est´ a claro que hicieron´ todo lo posible por honrarlo, yel acept´ o´ su adoracion. Con el tiempo, Dios les dio´ la Ley de Moises a los descendientes de´ Abrahan. En esta Ley les dio instruccio-´ nes especıficas sobre c´ omo quer´ ıa que lo´ adoraran.
5 Despues de la muerte y la resurrec-´ cion de Jes ´us, Jehov´ a ya no exigi´ o que´ su pueblo obedeciera la Ley de Moises´ (Rom. 10:4). Mas bien, los cristianos de-´ bıan seguir una nueva ley, “la ley del Cris-´ to” (Gal. 6:2). Para ello, no ten´ ıan que´ memorizarla ni seguir una larga lista de mandatos y prohibiciones, sino que de- bıan seguir el ejemplo de Jes ´us y sus en-´ senanzas. Hoy en d˜ ıa, los cristianos ha-´ cen todo lo posible por imitar a Cristo para ası agradar a Jehov´ a y encontrar ali-´ vio (Mat. 11:29).
6 Al analizar cada aspecto de su adora- cion a Jehov´ a, preg ´untese: “¿Cu´ anto he´ progresado? ¿Puedo mejorar la calidad de mi adoracion?”. Es bueno que est´ e´ contento con su progreso, pero tambien´ deberıa pedirle a Jehov´ a que lo ayude a´ ver en que mejorar.´
¿QU´
E COSAS FORMAN PARTE DE NUESTRA ADORACI ´
ON A JEHOV´ A?
7 Adoramos a Jehova cuando le oramos.´ Las Escrituras comparan las oraciones al incienso que se preparaba con cuidado y
5. ¿Como cambi´ o la adoraci´ on verdadera despu´ es´ de la muerte y la resurrecci´
on de Jes´ us?
6. ¿C´
omo nos puede ayudar este art´ ıculo?
7. ¿C´
omo ve Jehov´
a las oraciones que le hacemos de coraz´
on?
que se ofrecıa en el tabern´ aculo, y poste-´ riormente en el templo (Sal. 141:2). Ese incienso producıa un aroma que era muy´ agradable para Dios. De forma pareci- da, nuestras oraciones hechas de cora- zon son “un placer para´ el” aunque use-´ mos palabras muy sencillas (Prov. 15:8;
Deut. 33:10). Hay buenas razones para creer que a Jehova le encanta que le ex-´ presemos nuestro amor y gratitud. Yel´ quiere que le hablemos de nuestros de- seos, preocupaciones y esperanzas. Por eso, antes de hacerle una oracion, ¿qu´ e´ tal si piensa con cuidado en lo que le va a decir? De ese modo, le ofrecera a su Pa-´ dre celestial “incienso” de la mejor cali- dad.
8 Adoramos a Jehova cuando lo ala-´ bamos (Sal. 34:1). ¿Y como alabamos´ a Jehov´
a? Hablando con aprecio de sus maravillosas cualidades y sus obras.
La alabanza nace de un corazon lleno de´ gratitud. Si sacamos tiempo para medi- tar en la bondad de Jehova —en todas´ las cosas buenas queel ha hecho por no-´ sotros—, nunca se nos acabaran las ra-´ zones para alabarlo. La predicaci´
on nos da una excelente oportunidad de ofre- cer a Dios “un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de nuestros labios” (Heb.
13:15). Tal como deberıamos pensar con´ cuidado en lo que vamos a decir antes de hacerle una oracion a Jehov´ a, hace-´ mos bien en pensar con cuidado en lo que les diremos a las personas cuando les vayamos a predicar. Queremos que nuestro “sacrificio de alabanza” sea de la mejor calidad. Al llevarles la verdad a otros, hablamos con el corazon.´
8. ¿Qu´
e excelente oportunidad tenemos para ala- bar a Dios?