38 1. HECHOS EMPÍRICOS ANTERIORES
La Pedagogía de la Ternura, el Comportamiento Humano y la Cultura de Paz, son eventos investigados en el campo educativo por su importancia dentro de las Instituciones Educativas.
A continuación se presentan algunos antecedentes que son pertinentes con el presente estudio, los cuales le dan sustento teórico a los conceptos y características de los tres eventos analizados en esta investigación. En cuanto al primer evento, se presenta la Pedagogía de la Ternura, se quiere citar al autor Restrepo (1999), quien nos relata en su pequeño y a la vez apasionante libro “El derecho a la ternura” que, “Las aulas, están propicias a la formulación de una verdad abstracta y metafísica, no parecen serlo al tema de la ternura”.
Por lo tanto, se considera que la ternura es un elemento necesario para la convivencia, elemento este, del cual puede requerir el ser humano para expresar su afecto, es una forma de comunicación suave para relacionarse con las personas. De esta manera, se pudiese evitar la indiferencia que se observa entre algunos seres humanos. Es por ello, que se piensa en brindarle mayor importancia al afecto, que a todas aquellas cosas materiales o triviales que se dan en la cotidianidad.
De la misma manera señala Restrepo que, “La reflexión sobre la ternura nos pone de bruces ante el tremendo problema del maltrato, de la intolerancia, de la violencia y del odio tan extendidos en nuestra sociedad.”
Sobre esta reflexión, se piensa que el primer paso que el ser humano debe dar, es la revisión sobre su relación interpersonal, ya que de ella puede depender la auténtica realización humana. En este caso sería oportuno observar la trayectoria de cada ser humano, desde el punto de vista familiar, escolar, social y comunitario, donde se pueden manifestar sus carencias, las cuales pueden impedir la cercanía a los valores del amor, la sensibilidad y sobre todo la tolerancia, valor este que se hace presente a partir de las opiniones, actitudes y comportamiento del ser humano.
Restrepo manifiesta que “Hemos sido educados para la competitividad, para la lucha, para la defensa, no para la ternura. La educación para la ternura exige la revalorización del mundo afectivo, y exige también el desarrollo de estrategias que permitan dar y recibir ternura: La caricia libera”.
Lo anteriormente planteado, nos permite ver del cerca la necesidad del roce, en cuanto a caricia se refiere, donde el ser humano desde sus primeros años de vida requiere del desarrollo del sentido del tacto, demostrado también a través gestos y actitudes. Se puede decir, que el comportamiento expresivo del ser humano es común a todas las realidades de las diferentes modalidades expresivas que determinan el afecto, modalidades que van relacionadas estrechamente con las tradiciones y costumbres. Dice Restrepo en la obra anteriormente citada, que: “La caricia es una mano revestida de paciencia que toca sin herir y suelta para permitir la movilidad del ser con quien estamos en contacto”.
Es imposible acariciar a otra persona sin estar, a la vez, acariciándonos a nosotros mismos, la ternura es una expresión que empieza desde el interior del mismo ser humano, es posible que en la actualidad se note la ausencia del afecto entre las personas, tal vez por la falsa teoría de que la afectividad corresponde exclusivamente al género femenino. Afectivamente el ser humano, lleva dentro de sí, sus experiencias y sentimientos de acuerdo al afecto recibido, y es esta la razón para dar rienda suelta a sus emociones.
Restrepo expresa dentro de su libro, que “Somos tiernos con los otros cuando lo somos con nosotros mismos, hemos de ser tiernos con las personas, con los animales, con las cosas, con el mundo. La ternura sólo es posible en el marco del respeto a los otros. No se puede acariciar a la fuerza”.
Sin duda, el ser humano requiere de afecto, este afecto tiene relación con el desarrollo intelectual y los sentimientos, ellos a su vez van evolucionando a través del amor y la ternura que están conectados con sus vivencias afectivas. Es por ello, que se hace necesario proporcionar un ambiente que permita la formación intencional del desarrollo emocional, esta opinión obedece a lo que es conocido por los psicólogos como afectividad elemental, puesto que la afectividad tiene sus raíces en las emociones, y es algo que el ser humano debe conocer para controlar y disfrutar.
Dice Restrepo, que “Hemos de abandonar la lógica y la estrategia de la guerra, hemos de practicar la ternura familiar, escolar, social, laboral. Porque así podremos ser y hacernos más felices”.
Al respecto de la opinión del autor, se piensa, que todo radica en la práctica de la ternura, donde la convivencia social se considera como factor fundamental para su aplicación, deteniéndose en los elementos primordiales del aprendizaje, desde el punto de vista del aprender a comunicar, interactuar, tolerar y respetar. Todo esto, es una interpretación de cómo el ser humano ve las cosas desde una sola perspectiva, tal como lo señala el autor, diciendo como ejemplo: “El niño quiere tanto al pollito que lo mete con él en la cama hasta asfixiarlo”, es decir mientras el niño expresa su afecto, protección y calor, el adulto solo piensa en la acción del acto de haberlo asfixiado.
Con respecto al segundo evento, se presenta el Comportamiento Humano, resaltándolo en la teoría de Maslow (1954), quien fue el máximo exponente de la Psicología Humanística en su Obra “Motivación y Personalidad”, con la cual pretendía dar a conocer que el hombre es un ser que tiene necesidades para sobrevivir, además de ser un ser biosicosocial.
Es importante estar consciente de la capacidad que tenemos para sobrevivir, ya que de esta manera el ser humano puede tener control sobre sus necesidades, la teoría de Maslow, demuestra que las necesidades forman parte de la vida del hombre, y por lo tanto se debe buscar la manera de lograr integrar las cinco categorías como practica de vida, logrando así el bienestar interior.
En torno a esta teoría, el autor agrupa todas las necesidades del hombre en 5 grupos o categoría s, jerarquizadas mediante una pirámide, las cuales
son: Necesidades fisiológicas (aire, agua, alimentos, reposo, abrigos.) Necesidades de seguridad (protección contra el peligro o el miedo.) Necesidades sociales (amistad, pertenencia a grupos.) Necesidades de autoestima (reputación, reconocimiento, respeto a sí mismo.) Necesidades de autorrealización (desarrollo potencial de talentos, dejar huella.).
Al hablar de necesidades fisiológicas, estamos lo primordial del ser humano, ya que dependiendo de las sensaciones físicas, podemos sentirnos confortables, siendo este la señal de complacencia interna, estas deben ser controladas y atendidas, ya que son la base para las otras necesidades anteriormente mencionadas.
Por otra parte, tenemos la necesidad de seguridad, que no es más, que el nivel de intensidad que el ser humano manifiesta, cuando no se siente capaz de logra algo en su vida, donde el miedo se apodera de su razón y se hace más fuerte que sus deseos. De igual forma cuando se enfrenta al peligro, ya que se considera amenazado ante una situación, entregándose antes de intentarlo.
Continuando con las categorías de Maslow, tenemos las necesidades sociales, las cuales corresponden al deseo de figurar como persona en la sociedad, la misma se hace presente desde el momento en donde somos selectivos, para escoger las personas con las que queremos compartir nuestras vidas, sin embargo, siempre está presente el temor al ser rechazado, aspecto que se encuentra siempre latente, el cual nos impulsa a participar activamente en el conservación de una amistad seleccionada, y nos esforzamos por cuidarla.
Otra de las necesidades de Maslow, es el autoestima, considerándose fundamental para mantener el entusiasmo por los proyectos de vida que deseamos alcanzar, consiste en el esfuerzo personal por mantener una buena reputación en la sociedad, al igual que el deseo de ser reconocido por actuaciones con otras personas, logrando así, ganarse el respeto de las personas que nos rodean.
Finalmente, se hace mención a la necesidad de autorrealización, la cual es el indicador que detecta aquellas cualidades del ser humano y que aun no han sido descubiertas por el mismo, pero una vez detectadas, puede sentirse el agrado por haber evolucionado como ser humano, dejando huellas durante la realización de nuestros actos.
Para concluir con los antecedentes del estudio, se presenta como tercer evento la Cultura de Paz, el cual se apoya en la Resolución de las Naciones Unidas, llevada a cabo en el mes de noviembre de 1998, durante la Asamblea General de las Naciones Unidas, la cual proclamó el año 2001 "Año de las Naciones Unidas para el Diálogo entre las Civilizaciones".
La Resolución GA/RES/53/22, propuesta por la República Islámica de Irán y apoyada por un gran número de países: Invita "a los Gobiernos, al sistema de las Naciones Unidas, incluida la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, a planificar y llevar a cabo los correspondientes programas culturales, educativos y sociales con vistas a fomentar el concepto de diálogo entre las
civilizaciones, mediante la organización de conferencias y de seminarios y difundiendo la información y el material escolar existente sobre esta cuestión". Una resolución subsiguiente reafirma las previsiones de la Resolución GA/RES/53/22 en febrero de 2000 (Resolución 54/113).
Por otra parte, se quiere puntualizar en la Celebración del Año de las Naciones Unidas para el Diálogo entre las Civilizaciones, el cual brinda la oportunidad de recalcar que el actual proceso de globalización no sólo engloba los aspectos económicos, financieros y culturales, sino que también debe concentrarse en las dimensiones humanas, culturales y espirituales, así como en la interdependencia del género humano y en su rica diversidad.
La globalización y la consiguiente libre circulación de ideas y de seres humanos permiten un encuentro sin precedentes entre individuos, sociedades y culturas, pero también afectan profundamente a los modos de vida y a las reglas de comportamiento, a los procesos de toma de decisiones y a los métodos de gobierno, a la creatividad y a las formas de expresión.
En contra de esta realidad dinámica, se plantea la necesidad de un compromiso renovado para promover y desarrollar la cooperación y la comprensión internacional sobre la base del reconocimiento de la igual dignidad de los individuos y de las sociedades, así como del carácter único de sus contribuciones al progreso del hombre.
El evento de la Cultura de Paz, también se apoya en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones
Unidas. Asamblea General. Resolución 217 A (III) del 10 de diciembre de 1948. París soportado con su Preámbulo de acuerdo a varios Considerados:
Entre ellos se quiere citar el párrafo que dice: …“la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”…
En el mismos orden de ideas, La Asamblea General proclama la presente Declaración Universal de Derechos Humanos, como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados Miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción.
Para finalizar con los antecedentes, se cita un párrafo pertinente correspondiente a la Conferencia General de la UNESCO, el cual dice que:
La búsqueda de la paz fue la motivación inicial de la creación de la UNESCO, tras segunda guerra mundial. Su construcción declara que puesto que las guerras nacen en la mente de los hombres, es en la mente de los hombres donde deben erigirse los baluartes de la paz.
Dentro del evento de Cultura de Paz del presente estudio, se tiene como norte establecer las alianzas de paz entre los pueblos, a través de programas culturales, educativos y sociales con vistas a fomentar el concepto de diálogo entre las civilizaciones, mediante la organización
de conferencias, seminarios, difundiendo la información y el material escolar existente sobre esta temática cultural, de manera que puedan ser rescatados los modos de vida, reglas de comportamiento, procesos de toma de decisiones, los métodos de gobierno, la creatividad y las formas de expresión. Es por ello que dentro de los antecedentes, se quiere dejar claro las bases en las cual se apoya la investigadora.
En conclusión, los antecedentes presentados, obedecen al alineamiento del pensamiento de los tres eventos del presente estudio, en cuanto a la Pedagogía de la Ternura, el Comportamiento Humano y la Cultura de Paz del docente de Educación Inicial. La investigadora considera que este, estudio puede romper las barreras proyectando una propuesta que no solo abarque el ámbito regional, sino también el nacional e internacional.
1.1. TEORÍAS DE ENTRADA
El propósito de las teorías de entrada en este estudio, es develar la pertinencia que existe, entre las conexiones que tienen los eventos de la Pedagogía de la Ternura, Comportamiento Humano y la Cultura de Paz del docente de Educación Inicial. De esta manera se abordan todas las categorías preestablecidas y los elementos intervinientes, además de todos los aspectos que se encuentran implícitos en los mismos. Todo ello se considera oportuno para demostrar el alcance sobre el propósito del estudio según la opinión de la investigadora, la cual considera la posibilidad de la elaboración de unas Líneas de Acción para “Espacios de Contacto Afectivo”
dirigido a los docentes de Educación Inicial”.
1.1.1. PEDAGOGÍA DE LA TERNURA
El evento de la Pedagogía de la Ternura, se presenta como un pilar para establecer el abordaje del presente estudio, donde se pretende llevar a cabo una propuesta a través de un modelo organizacional, sobre espacios de contacto afectivo para el docente de Educación Inicial, donde se establezcan las conexiones entre los eventos señalados. La investigadora aspira albergar con su alcance, el ámbito de la región zuliana, considerando la posibilidad de proyectarlo a nivel nacional e internacional.
En lo que respecta a la ciudad de Maracaibo, lugar donde se inicia el estudio, se ha observado una crisis de valores, la cual ha afectado a las instituciones educativas públicas y privadas, observándose al mismo tiempo repentinos cambios de orden afectivo por parte del docente de Educación Inicial, durante la realización de su jornada diaria
Para lograr que estos cambios sean positivos, es conveniente ofrecer la orientación necesaria al docente, en cuanto al manejo de los componentes emocionales, cognitivos y conductuales, buscando poder lograr un equilibrio entre su conocimiento y pensamiento, donde este presente la afectividad para con él mismo y su entorno. Lo importante es que el docente, considere todos los elementos intervinientes de un proceso afectivo, para que de manera consciente, se permita lograr su propio bienestar.
Al respecto, de esta explicación es pertinente conceptualizar el término Pedagogía de la Ternura, el cual es considerado para Maya (2003), de la siguiente manera: “La ternura es la cualidad que nos permite dominar las
situaciones con delicadeza y dulzura, sin dejarnos llevar por la intransigencia y la crispación. De modo que hablar de ternura es hablar de suavidad, trato atento, y sobre todo comprensión”.
En otras palabras, la Pedagogía de la Ternura pasa a ser un pilar, donde el docente de Educación Inicial, puede dirigir sus conocimientos y pensamientos con total demostración de afectividad, ya que nuestros niños y niñas, son la razón de nuestra existencia dentro del Sistema Educativo Venezolano, para ellos nos formamos y nos comprometemos a enseñarles con amor.
El autor considera, que “La ternura es algo, que antes que atado a las palabras, está atado al sentimiento; su presencia es inevitable, es perceptible, aunque a veces queramos ignorarla, pasarla desapercibida y no darle la oportunidad de una presencia en un “aquí y ahora”, cuando los seres humanos actuamos e interaccionamos”.
Al recibir amor desde pequeños, damos amor cuando llegamos a ser adultos, y todo ello sucede porque la vida se convierte en una ruleta, que gira en función del bienestar emocional del ser humano, permitiéndole vivir en paz consigo mismo y con los demás. Es por ello, que en algunos casos la razón de no dar, es porque no lo hemos aprendido a dar, no podemos dar lo que no tenemos, porque al no recibir afecto desde ese niño, nos cuesta dar afecto desde el adulto.
Llevando este planteamiento al ámbito docente, podemos ver el reflejo de personas, que aunque decidieron voluntariamente seleccionar la profesión
docente, les falta el componente afectivo, el cual impide un trabajo completo para beneficio de nuestros niños y niñas. Visto desde otra posición, si ese ser humano no recibe afecto desde pequeño, y se convierte de adulto en un docente, se repetirá esa falla de generación en generación.
Se considera, como oportunidad el rescate de ese adulto, reconfortándolo a través del afecto, para que a su vez, esté en capacidad de rescatar a los niños y niñas bajo su responsabilidad, para de esta manera, poder transformar la Educación Inicial, en cualquier lugar del mundo. Al rescatar al adulto, podemos rescatar al niño, y al rescatar al niño, podemos rescatar al adulto.
Sobre la reflexión anterior, se encuentra una conexión con el autor Maya, cuando considera que, “La ternura es entonces una expresión que constituye un valor que en los tiempos presentes, parece estar fuera de moda. De allí que la mayor parte de las relaciones interpersonales de hoy no se den satisfactoriamente”.
Es por ello, que la investigadora propone el rescate de estos docentes titulares en el área de Educación Inicial, a través de espacios terapéuticos que le brinden la oportunidad para reconfortar sus fallas con respecto al componente afectivo. Dentro de estos espacios, podrán considerar sus debilidades, al mismo tiempo que podrán recibir herramientas para transformar su vida personal, hasta llegar a la transformación de su vida profesional.
El docente de Educación Inicial, está en el deber de proporcionarle al niño y niña un lugar de aprendizaje, impregnado de amor y ternura. Por lo tanto,
no se considera una tarea sencilla, el tener que reconsiderar, luego de haber sido formado como especialista en el área, tener que reconsiderar que se debe trabajar conscientemente, en función de sus emociones y actitudes que se encuentra inmersas en la historia de cada ser humano.
Otra posición desde el mismo tópico de la ternura, lo encontramos con el autor Cussiánovich (2007), en su Ensayo sobre “Educando desde una pedagogía de la ternura”, diciendo, “lo que se ha dado en llamar Pedagogía de la Ternura, no puede ser abordado reductivamente desde las Ciencias de la Educación”.
La posición del autor, puede encontrar respuestas desde la perspectiva del abordaje terapéutico, al mismo tiempo que se considera este Ensayo, como un avance actualizado donde se observa la complejidad del término ternura, que aunque pareciera sencillo, resulta complicado en virtud de su amplitud y dominio. Es decir, que la ternura puede entenderse también como un rasgo de temperamento adquirido o como un componente genético.
Al respecto el autor Cussiánovich dice que, “La Pedagogía de la Ternura debe ser trabajada desde la transdisciplinariedad que le permita expresar simultáneamente su especificidad múltiple. Es decir, la pedagogía forma parte de la praxis social que intenta ser transformadora no sólo de los modos de vida espiritual en la sociedad, sino de los modos de producción material.”
En esta oportunidad, el estudio que se lleva a cabo, se inclina notablemente hacia el aspecto de los rasgos del temperamento, combinándolo con el papel que juega la familia y la sociedad, convirtiéndose
en los factores que puede determinar las causas de origen, al mismo tiempo que son los lugares donde se registran las emociones y sentimientos, aspectos que afectan a quien lo experimenta. Sobre estas causas, se podría trabajar para atender las debilidades del ser humano, en este caso específico, las del docente de Educación Inicial.
Según el autor, “Ambas dimensiones constituyen un desafío a releer lo que entendemos por espiritual y lo que conceptuamos como material. Desde el abordaje occidental se plantean una serie de implicancias teóricas y prácticas que difieren de abordajes moldeados en cosmovisiones no occidentales”.
Con respecto a la dimensión de los modo de vida espiritual en la sociedad, es importante destacar el equilibrio con relación a las responsabilidades que se tienen desde lo personal y lo profesional, donde se hace presente el balance de la consciencia, donde se resaltan los principios y virtudes humanas, canal que lleva a la realización de las acciones por convicción y no tan solo por interés de obtener algo a cambio.
Con relación a la dimensión de producción material, es considerada importante porque abastece nuestras necesidades físicas y de esparcimiento, necesidades que requiere el ser humano para complementar su calidad de vida, pero su riesgo se encuentra al momento de llegar al extremismo, o deseo incontrolables de poder sobre las cosas, e inclusive en algunos casos, hace pensar que también se ejerce un poder sobre otras personas, es allí donde ocurre el desbordamiento de esta dimensión.
Para finalizar con las opiniones de Cussiánovich, se trae una interrogante que realizó durante su participación en un Congreso, donde expuso su posición sobre el tópico de la Pedagogía de la Ternura, de acuerdo a “la cultura infantil, las otras infancias, infancia y cultura”. Dando inicio a su ponencia, preguntó: ¿Qué significa ser niño hoy?
Para dar respuesta a esta interrogante, la investigadora consideró relevante, la revisión de nosotros los adultos de acuerdo al manejo de nuestras emociones frente a los niños, también la actitud junto a la expresión de nuestros sentimientos y el control sobre nuestro temperamento. Las actitudes que observan los niños hoy, en eso se convertirán los adultos del mañana, de esta manera estamos formándonos y formando a nuestros discípulos. El propósito fundamental consiste en guiarlos a través del camino de una Cultura de Paz.
Por otra parte, se quiere enfocar la posición de otro autor que trabaja el tema de la Pedagogía del Amor y la Ternura, estamos hablando de Pérez (2009), quien expresa que, “El amor es el principio de la pedagogía esencial”.
El hablar en nombre del amor y demostrándolo con nuestra actitud, lograremos abrir el camino hacia la cercanía con la esencia del ser humano, y la garantía del éxito de su aprendizaje. El docente de Educación Inicial, debe apoyar a todos sus alumnos con amor y ternura, pero debe también, detenerse en aquel que considere esta carente de afecto.
Pérez opina que, “La Pedagogía de la Ternura y el Amor, corresponden a la necesidad desde lo más profundo de los sentimientos del ser humano”. Es
por esta razón, que debemos estar atentos a las necesidades del ser humano, teniendo en cuenta las cinco categorías según la teoría de la psicología humanista de Maslow, para así conseguir la armonía entre los elementos que forman la vida del niño y niña. Al proporcionarles seguridad, conseguimos mantener el orden de sus pensamientos.
El autor opina que, “El principio del amor, es la razón a través de la cual el ser humano satisface sus necesidades, aun cuando niega gestualmente no necesitar afecto, su esencia pide a gritos ser amado”.
El ser humano, por temor a ser rechazado, no manifiesta la verdad de su sentir, en su pensamiento esta permanente el deseo de ser amado, pero no tiene la fuerza interior de reconocerlo o solicitar afecto, se podría decir a todas las personas que piensan de esa manera, que el hacer silencio al deseo de ser amado, trae como consecuencia una frustración que va creciendo y dejando huellas que no nos favorecen, si deseamos alcanzar el camino hacia una Cultura de Paz, debemos darnos el permiso de expresar el deseo de afecto, para ser libres en nuestro proceder y estar felices con nuestra consciencia.
Al mismo tiempo Pérez, expresa que, “El amor es paciente y sabe esperar.
Por eso, respeta los ritmos y modos de aprender de cada uno y siempre está dispuesto a brindar una nueva oportunidad”. La labor del docente de Educación Inicial es ardua y consiste en la paciencia soportada en el amor, es la espera ante el resultado de un largo proceso pero con la certeza de que el producto será de calidad, depende de esta actitud docente, que los niños y
niñas bajo su responsabilidad, se conviertan e n adultos exitosos del mañana.
Para finalizar con las opiniones del autor, el cual comenta que, “La paciencia esperanzadora impide el desánimo y la contaminación de esa cultura del pesimismo y la resignación que parecen haberse instalado en tantos centros educativos”
Se considera entonces, que el docente de Educación Inicial, tiene el poder de la afectividad en sus manos, lo necesario es orientarlo hacia donde debe dirigir ese poder, ya que como líder social, puede vencer las debilidades desde su interior, tan solo con el firme propósito de querer hacer algo por el mismo, por la educación, por la sociedad y por la humanidad.
Dentro del evento de la Pedagogía de la Ternura, nos encontramos con la Categoría Preestablecida de la Afectividad, que según el autor Pastor (2003),
“La afectividad depende de la complejidad que caracteriza el significado de la afectividad y la variedad de sus manifestaciones, admitiendo diversas y, en ocasiones, distantes definiciones”.
La afectividad vista desde el punto de vista de la investigadora, es la combinación entre las emociones y los sentimientos, considerando que el afecto nace de la emoción y esta se expresa a través de los sentimientos. Es por ella que se puede considerar que la afectividad es controlable y que por lo tanto puede ser llevada al campo educativo desde la aplicación de una Pedagogía de la Ternura.
El autor considera que, “En todas las descripciones que de afectividad puedan formularse, se destaca como sus cualidades más específicas, la
implicación del reconocimiento de un doble aspecto, el psíquico y el orgánico”. La intervención de ambas dimensiones define tres estados afectivos básicos que pueden relacionarse de manera efectiva con la Pedagogía de la Ternura.
Pastor, define tres estados afectivos básicos, y son los siguientes:
Los sentimientos dirigidos, como resultado de la relación entre el “Yo” y el medio donde se ubica.
Los estados de conciencia, que surgen de manera espontánea.
Los sentimientos vitales, con una significación inmediata y subjetiva.
En la manera como el autor señala la afectividad, se podría involucrar la misma como componente emocional dentro del presente estudio, esta emoción que a su vez está conjugada con los sentimientos y la voluntad del docente de Educación Inicial, el cual es previamente formado durante el desarrollo de su carrera, para atender a todas las necesidades, de acuerdo a los comportamientos individuales.
Esta conjugación de los tres estados afectivos, se podría enfocar hacia el docente de Educación Inicial, como aspecto relevante que corresponda a la aplicación de una Pedagogía de la Ternura, permitiendo ubicarse desde su esencia interior, revisando lo que su conciencia profesional le exige y de acuerdo a la tranquilidad de sus sentimientos.
En otro orden de ideas, se cita al autor Gallego (1999), quien habla de afectividad desde la perspectiva del Sistema de Energía del Siglo XXI, donde su fuente de energía es la Psicoespiritualidad, la cual se encuentra basada
en los fundamentos transpersonales desde su obra “Educación Holísta:
Pedagogía de amor universal”, donde considera que el Educador Holísta, debe estar orientado hacia tres aspectos: La Transmisión, Transación y la Transformación.
El primer aspecto, el autor lo señala como la transmisión, la cual se traduce en la consideración que debe el transmitir el docente al respecto de todos los contenidos que requiere el niño y niña de Educación Inicial, en este caso, a través del “Currículo de Educación Inicial 2005”, herramienta que es considerada como completa y asertiva de acuerdo a sus bases curriculares sobre los fundamentos pedagógicos, filosóficos, psicológicos y sociológicos.
El segundo aspecto es la transación, la cual parte de la construcción del conocimiento, dejando la libertad para equivocarse las veces necesaria, hasta logra alcanzar el aprendizaje significativo, que se dad a través de la vivencia y la repetición práctica del conocimiento que se desea alcanzar. El docente de Educación Inicial está formado bajo la teoría constructivista, la cual le permite evaluar sobre el proceso, el aprendizaje esperado.
El tercer aspecto, considerado por el autor es la transformación, la misma permite la relación entre el pensamiento lineal y la intuición, logrando el equilibrio de mente-cuerpo, para así, formar el esquema dentro de la disciplina, en el orden de lo multidisciplinario (basado en disciplinas), lo interdisciplinario (basado en las habilidades cognitivas) y lo transdisciplinario (basada en la inteligencia para comprender la vida como una totalidad).
El autor Gallego, parte de una visión de Educador Holísta, el cual considera que, “La educación holísta es un campo emergente basado en muchos campos del conocimiento” y que, “La educación holísta tiene profundas implicaciones para la evolución humana y planetaria”, como lo diría San Agustín, “La sabiduría no es otra cosa que la medida del espíritu, es decir, la que nivela al espíritu para que no se extralimite, ni se estreche”
Otras de las visiones de Gallego, son, “Los educadores holístas reconocen y hacen un uso creativo de visiones alternativas y múltiples vías de conocimiento” y que, “Los educadores holístas reconocen la espiritualidad como el principio y la fuerza formativa del orden implicado o realidad trascendente”, como lo diría Pablo Neruda, “Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos”.
Siguiendo con las visiones de Gallego, se presentan las siguientes: “Los educadores holístas reconocen la importancia de la pregunta que nos penetra en lo desconocido y lo nuevo” otra visión es, “Los educadores holístas afirman que el proceso es tan importante como el producto”, en palabras de Mario Benedetti, “La perfección es una pulida colección de errores”.
Por último, al referirnos a la afectividad según dos visiones mas del autor Gallego, decimos que “Los educadores holístas consideran el aprendizaje en el contexto de la familia, la escuela, la comunidad, la sociedad global y el cosmos,” y que, “También los holístas, toman en cuenta el misterio espiritual de la vida y el universo, y de la realidad empírica”, en palabras de Paulo
Coelho se diría, “Cada ser humano tiene, dentro de sí, algo mucho más importante que él mismo: su don”.
Entonces, podemos decir que al hablar de afectividad, están intrínsecas las emociones, para ello el autor Damasio (1999), “considera los diversos tipos de emoción, se puede ofrecer una hipótesis de trabajo sobre las emociones propiamente dichas en forma de definición”:
El autor considera que, “Una emoción propiamente dicha, como la felicidad, la tristeza, vergüenza o simpatía, es un conjunto complejo de respuestas químicas y neuronales que forman un patrón distintivo”.
Cabe destacar, que la emoción es un estado afectivo que nace de cambios orgánicos, es decir fisiológicos y endocrinos, de manera innata, de forma suave o intensa, las cuales se adaptan a nuestro organismo y a las situaciones que vivimos, pudiendo resultar afectivas o destructivas experimentamos, una reacción subjetiva al ambiente que viene acompañada de cambios orgánicos (fisiológicos y endocrinos) de origen innato, influidos por la experiencia. Las emociones tienen una función adaptativa de nuestro organismo a lo que nos rodea. Es un estado que sobreviene súbita y bruscamente, en forma de crisis más o menos violentas y más o menos pasajeras.
Otra definición de Damasio, es con respecto a las emociones, es que, “Las respuestas son producidas por el cerebro normal cuando éste detecta un estímulo emocionalmente competente, esto es, el objeto o acontecimiento cuya presencia, real o en rememoración mental, desencadena la emoción.
Las respuestas son automáticas”.
De acuerdo al tipo de emoción existe una respuesta, llámese miedo, ira, alegría, tristeza, sorpresa o aversión, las respuestas son diferentes. El miedo, nos causa sensación de inseguridad, ansiedad o incertidumbre. La ira viene acompañada del resentimiento y la irritabilidad, mientras que la respuesta a la alegría, trae consigo el bienestar y la gratificación.
Por otra parte, está la respuesta ante la tristeza, la cual se relaciona con el pesimismo y la soledad. La sorpresa está enmarcada dentro del asombro y cuesta reaccionar para poder ubicarse en un contexto. Y por último la aversión, traducida en el desagrado a las cosas que no nos gustan.
El autor expresa que, “El cerebro está preparado por la evolución para responder a determinados estímulos emocionalmente competentes con repertorios específicos de acción. Sin embargo, la lista de tales estímulos no se halla confinada a los repertorios que prescribe la evolución. Incluye muchos otros aprendidos en toda una vida de experiencia”.
Esta opinión se refiere, a cada experiencia vivida, el ser humano tiene la capacidad de recordar y relacionar sus sensaciones, de manera que todo va a depender de sus experiencias, en el caso de los docentes de Educación Inicial, deberán estar atentos para destacar las emociones recibidas a los niños y niñas, si son constructivas resaltarlas, o de suavizar sus impresiones de ser estas destructivas, el especialista de Educación Inicial, está en la capacidad de atender las situaciones en lo que a emociones se refiere, ya que a en las edades de 0 a 6 años, podemos detener los malos ratos y resaltar los buenos, asegurando así, un bienestar emocional a futuro.
Continuando con las definiciones, Damasio considera que, “El resultado inmediato de las respuestas a las emociones, es un cambio temporal en el estado del propio cuerpo, y en el estado de las estructuras cerebrales que cartografían el cuerpo y sostienen el pensamiento”.
La investigadora considera, que en el caso de la emoción del miedo, por mencionar una de las emociones más determinante en el comportamiento de ser humano, se puede observar la trasformación física, vista bilógicamente de manera interna, desde el lóbulo frontal de la corteza cerebral por la acción del hipotálamo activa la glándula suprarrenal, produciendo el aumento de la tensión arterial, la glándula suprarrenal descarga adrenalina, el corazón se dilata aumentando la provisión de sangre, el hígado libera glucosa, los bronquios se dilatan para aumentar el volumen de oxigeno , y en casos extremos la vejiga urinaria se vaciará.
Exteriormente se puede observar, que la piel empieza a empalidecerse, las pupilas se dilatan, el tórax se ensancha, los músculos se contraen. Estas reacciones físicas, son las presentes dentro de la emoción del miedo, cada una tiene sus características, pero se considero por la investigadora como determinante, en el caso del miedo, es la más frecuente en los niños y niñas, y en menor grado en el adulto.
Por último, Damasio considera que, “El resultado último de las respuestas, directa o indirectamente, es situar al organismo en circunstancias propicias para la supervivencia y el bienestar”.
Es decir, que la emoción sería uno de los elementos intervinientes dentro de la aplicación de la Pedagogía de la Ternura, del docente de Educación Inicial, ya que la emoción es la reacción antes las respuestas, de acuerdos a los acontecimientos vividos, siendo el resultado las experiencias, y pasando a formar parte del repertorio que orienta hacia el pensamiento reflexivo, el cual que conlleva a circunstancias que aportan positivamente hacia el bienestar emocional.
Para culminar con la categoría de las emociones, se muestran unos elementos puntuales, tales como: las emociones destructivas, el bienestar emocional, la energía creativa y los sentimientos. Con respecto a ellos, la investigadora considera relevante aportar una la breve explicación de los mismos, soportados en autores considerados expertos en el área.
En cuanto a las emociones destructivas, así los autores Redorta, Obiols y Bisquerra (2006), opinan que “las emociones destructivas son el resultado de una evaluación desfavorable respecto a nuestro bienestar. Son diversas formas de amenaza, frustración, perdida, incluyen el miedo, la ira, la tristeza, la culpa, la envidia, los celos y entre otros”.
Se puede considerar que en algunos casos, se detectan docentes de Educación Inicial, expresándose negativamente durante la acción pedagógica, factor que puede limitar al docente, en la manifestación de una labor educativa efectiva, donde puede resultar afectado el niño o niña, dejando así un recuerdo poco grato en su vida, el cual puede repercutir posteriormente en su adultez.
Inmerso en las emociones, debemos buscar el bienestar emocional, una persona debe tener la capacidad de amar, la persona que ama en verdad, permite la comparación entre un estado saludable y otro menos satisfactorio, el menos satisfactorio puede convertirse en un estado de inquietud e incertidumbre, que actúa como bloqueo antes el conocimiento de las cosas, alejando los pensamientos saludables y permitiendo el acercamiento de emociones intensas.
Es importante, darse la oportunidad de transformar las emociones destructivas en energía creativa, ya que se puede logra el equilibrio de la esencia del ser humano, una posible alternativa sería el poder aplicar la Pedagogía de la Ternura, enfocando como norte nuestro comportamiento cultural ante la sociedad, consiguiendo alcanzar una vida más completa, rodeándola y viviéndola con calidad de encuentros, mediante el trabajo consciente sobre una energía creativa.
En cuanto a la energía creativa, el autor Brown (2002), considera que,
“cuando no tenemos energía, nuestro mundo personal se reduce a un pequeño número de tareas, personas y lugares esenciales; no hay energía para nada que no sea el mínimo esencial”.
Se considera que Brown, se refiere a la búsqueda consciente del ser humano sobre la calidad de encuentros, esto podría ocurrir entre los docentes de Educación Inicial, permitiéndose ser productivos, sin desviar el trabajo que deben realizar con los niños y niñas de los preescolares, donde coincidan sobre la trascendencia que implica la utilización de una Pedagogía de la Ternura.
Continuando dentro del componente emocional de la afectividad, se hace mención a la participación de los sentimientos, así como lo expresa el autor Solomon (2007), el cual opina en su teoría de los sentimientos, “que las emociones son sentimientos, pero solo en tanto en cuanto entendamos esta noción mucho más allá de la limitada concepción de que los sentimientos son esencialmente sensaciones”.
Cabe decir que, los sentimientos pueden hacerse presentes de acuerdo a la reacción que pueda tener alguien, ante la actitud positiva o negativa de otra persona, resultando así un desencadenamiento de sensaciones agradables o no, conectadas al repertorio de experiencias vividas, llevando a provocar, en algunos casos, acciones que hablan sobre la capacidad de autocontrol que se puede tener.
En este caso un docente de Educación Inicial, ante los niños y niñas que están bajo su responsabilidad, puede cometer errores, en cuanto al desequilibrio de sus reacciones, de acuerdo a los sentimientos encontrados, relacionados con sus vivencias, y que son activados por situaciones diversas, en algunos casos hasta se pueden considerar para otros, como irrelevante. Tan solo el docente conoce la verdadera razón de su proceder antes dicha situación.
Para culminar con el elemento de las emociones, se dice que, al hablar de sentimientos, debemos tener en cuenta la diferencia entre los sentimientos negativos y positivos, para todo lo relacionado con la Pedagogía de la Ternura, al respecto el autor Solomon (2007), considera “que los sentimientos positivos o negativos son reductibles a la polaridad de placer y dolor”.
Es decir, que en la medida de la madurez emocional que el ser humano posea, se podrá presentar en mayor o menor grado el sentimiento, los resultados poco satisfactorios o los que no llegaron al termino esperado, son la razón del conflicto interno, cuando no hay contradicción del sentimiento, se sienten satisfechos, es obvio que se observe cómodo y relajado, pero al ser contrario el resultado, se pone de manifiesto la justificación del sentimiento de malestar, el cual de forma inmediata, como mecanismo de defensa, se refugia en sentimientos negativos que invitamos a la escena, haciendo más compleja la situación.
Otro de los elementos intervinientes reflejado dentro del componente emocional de la afectividad, es la actitud, que para Rodríguez (2003), “es la forma de actuar de una persona, el comportamiento que emplea un individuo para hacer las cosas”.
Se podría decir, que la actitud es la forma de pensar y sentir, la cual se relaciona de manera directa con los valores y creencias del ser humano, dándole sentido a nuestras relaciones personales. Por otra parte, la actitud puede cambiar de positivo a negativo, dependiendo de la influencia que tenga cada persona en otra y de acuerdo a lo que piensa con relación a los conceptos sobre discernimiento, decisión y realización de sus actuaciones, cada uno de estos conceptos debidamente establecido en los aspectos cognitivos, afectivos y conductuales.
Dentro del elemento de la actitud y su relación con la afectividad de la Pedagogía de la Ternura, se encuentran los componentes cognoscitivos,
afectivos y conductuales, de los cuales hace mención el autor Rodríguez (2003), diciendo que “el componente cognoscitivo está formado por las percepciones y creencias hacia un objeto, así como por la información que tenemos sobre un objeto. El componente afectivo, que es el sentimiento en favor o en contra de un objeto social, siendo el componente más característico de las actitudes, y el componente conductual, que es la tendencia a reaccionar hacia los objetos de una determinada manera”.
Por todo lo expuesto, cabe decir que la conjugación de los tres componentes de la actitud, deberían ser tratados de manera consciente por los docentes de Educación Inicial, para así, poder acercarnos al modelo actitudinal ideal con representación cognitiva, que cubra con las expectativas de una formación amorosa, impregnada de invalorables acciones de afecto continuo, transmitidas al niño y niña, para que le permitan evolucionar como seres humanos auténticos y libres de expresar con toda intensidad sus opiniones, de acuerdo a sus creencias y con reacciones adecuadas de manera equilibra, sumado al amor como necesidad primaria.
Para finalizar con los elementos intervinientes del componente emocional de la afectividad, enmarcado en la Pedagogía de la Ternura, se hace presente la voluntad, donde el autor Corominas (2004), dice que, “la tendencia natural de la voluntad es hacer el bien, y el querer tiene su sede en la voluntad”. Es decir, que la voluntad puede entenderse como la fuerza íntima y permanente del ser humano, donde se manifiesta la parte espiritual e intelectual de cada persona, donde juega un papel significativo la inteligencia emocional.
De la voluntad, se desprenden tres aspectos que la representan, según Schopenhauer (2005), ellos son lo espontáneo, consciente e inconsciente.
“Con relación a la voluntad espontánea, cabe destacar la motivación, el convencimiento y la decisión de realizar algo, la consciente es el esfuerzo para realizar ese algo y la inconsciente es el impulso involuntario que se realiza para alcanzar ese algo”. Con la breve explicación presentada, se completa el abordaje del Componente Emocional de la Afectividad, para entrar en el componente cognitivo del Conocimiento en la Pedagogía de la Ternura.
En la categoría preestablecida del conocimiento, como componente cognitivo de la Pedagogía de la Ternura, se hace mención a la autora Behrensen (2008), quien dice que “el conocimiento es personal, en el sentido de que se origina y reside en las personas, que lo asimilan como resultado de su propia experiencia”.
Se puede decir, que el conocimiento tiene como punto de partida la percepción sensorial, que luego debe alcanzar el entendimiento hasta llegar a la razón, determina finalmente, la organización, estructuración y el significado de las cosas.
Behrensen (2008), considera como factores del conocimiento, la intuición, la experiencia y la tradición, de acuerdo a lo expuesto, opina que:
“Intuición: Se considera tal el conocimiento que se tiene como directo e inmediato del objeto conocido.
Experiencia: Lo conocido es un contenido de experiencia. Su referencia y
fundamento, en último término, es el testimonio directo o indirecto a través de la percepción de los sentidos.
Tradición: Es la cultura que una generación hereda de las anteriores y lega a las siguientes. Aquí entra en juego el conocimiento cultural y el aprendizaje de no rmas sociales que no suelen cuestionarse”.
En líneas generales, se puede decir que el conocimiento del docente de Educación Inicial, puede enfocarse desde la percepción de la Pedagogía de la Ternura, hasta lograr llegar al entendimiento de la necesidad que tienen nuestros niños y niñas de recibir un trato afectuoso, que permita estructurar su pensamiento creativo en cuanto al merecimiento del dulce néctar de la vida.
Es por ello, que se considera que la intuición, la experiencia y la tradición, son elementos apropiados para colocar al objeto conocido, dentro de un conocimiento directo, contenido en sensaciones gratas y significativas, que le permitan encontrar de necesidad de defender una cultura sobre la sociedad.
Dentro de la categoría preestablecida del conocimiento, como componente cognitivo de la Pedagogía de la Ternura, también encontramos la Pedagogía Emocional, la cual para los autores Chabot y Chabot (2009), es la interpretación del sentir para aprender, mediante actitudes pertinentes y condescendientes, donde la comprensión y la escucha empática, son fundamentales para el aprendizaje significativo. Por lo tanto se quiere reflejar en este estudio, que el primer aspecto dentro de la Pedagogía Emocional son, “La empatía y la condescendencia, como competencias emocionales que comienzan a ser el objeto de investigaciones en neurociencias”.
Los autores comentan que, “Este descubrimiento permite comprender que cuando una persona siente dolor o alguien lo siente en su presencia, son similares las regiones del cerebro que se activan”, se puede decir, que es una especie de solidaridad emocional, la cual sin necesidad de articulas palabras, puede darse a entender, ya que se hace conexión con la propia experiencia vivida, o se da paso a la comprensión por conocimiento del concepto de dolor, en este caso es el ejempla que citan los autores.
También se podría decir, que es lo llamado por los investigadores
“neuronas espejo”, las cuales tienen como propósito reproducir en las personas, sensaciones que se observan en otras personas. Los autores dicen que, “Las regiones del cerebro que operan cuando se identifica una emoción en otra persona son las mismas que aquellas que funcionan cuando se siente esa emoción”.
Es decir, que las emociones pueden ser sentidas, inclusive a distancia, y que pueden ser compartidas de manera voluntaria, de acuerdo a la actitud y el sentimiento con el cual se desea involucrarse. Se podría decir que es un asunto de decisión personal, el querer o no involucrarse con la emoción. En el caso del docente de Educación Inicial, es fundamental expresarse a través de una Pedagogía Emocional.
Como segundo aspecto de la Pedagogía Emocional, los autores consideran la comprensión, para ellos es importante antes de intentar comprender, ubicarse en el sentimiento, lo que puede estar atravesando la persona, ligado a la autoestima y el amor propio. Los autores señalan que,
“Es necesario penetrar a través de todos los estadios que alejan la esencia del asunto y saber que está protegida por diversos mecanismos de defensa”.
Para concluir con los aspectos relacionados a la Pedagogía Emocional, los autores consideran como tercer aspecto, la escucha empática, como una competencia comunicacional, dicen que, “Efectivamente, esa competencia consiste en saber escuchar a los otro con el fin de incitarlos a expresar sus sentimientos y no únicamente a relatar una serie de hechos, de experiencias o de comportamientos”.
Para Chabot y Chabot, la escucha empática es la práctica de la reformulación, el reflejo, la focalización, la confrontación y la síntesis que se tiene con el escucha. Estas prácticas, son los pasos determinantes para asegurarse de que la comunicación sea efectiva y afectiva, aplicando una Pedagogía de la Ternura, con respecto a la práctica de:
La reformulación, es donde se retoman las palabras propias del otro y se enuncian.
El reflejo, consiste en devolver al otro lo que en esencia concierne a sus sentimientos y sus emociones.
La focalización, es concentrarse más en un elemento emocional mencionado por el interlocutor.
La confrontación, tiene como objeto presionar un poco, para que el otro se cuestione sobre algunos aspectos específicos y logra que tome consciencia de sí mismo.
La síntesis, es la que permite resumir los elementos esenciales de la situación y establecer los nexos entre ellos.
Otra de las categorías preestablecidas de la Pedagogía de la Ternura, es el pensamiento, que se presenta como componente conductual, donde se señala la inteligencia emocional, como elemento interviniente. Sobre el pensamiento, habla el autor Vallejo (2006), quien dice que “el pensamiento es la actividad y creación de la mente; dícese de todo aquello que es traído a existencia mediante la actividad del intelecto”.
Si bien es cierto, que el pensamiento es creación de la mente, los docentes de Educación Inicial, pudiesen considerar ejercitar el pensamiento de manera consciente, para poner en práctica innovaciones educativas en los planteles, destacando su potencial creativo e intelectual, esto favorecería a la participación de la Pedagogía de la Ternura.
Abordando de mas manera amplia, se relaciona con el componente conductual del pensamiento, el pensamiento creativo, que según el autor Vallejo (2006), “es aquel que se utiliza en la creación o modificación de algo, introduciendo novedades, es decir, la producción de nuevas ideas para desarrollar o modificar algo existente”. De la misma manera, el docente de Educación Inicial puede demostrar la capacidad que posee de acuerdo a su naturaleza creadora que lo caracteriza, logrando resaltar sus cualidades particulares e innovadoras.
El pensamiento creativo, presentado por la autora Barrena (2007), hace diferencia entre “los altamente creativos y los relativamente no creativos, no reside en la inteligencia tal como ésta se mide en las pruebas de inteligencia.
Los individuos altamente creativos muestran a menudo dificultad para relacionarse con las demás personas y suelen evitar los contactos sociales”.
En otras palabras, y de acuerdo a las cualidades particulares de la personalidad creativa del docente de Educación Inicial, podría ser ésta un factor determinante para dar respuesta, a las contradicciones encontradas en el docente, como respuesta a las diferencias existentes, muy marcadas, entre unos y otros.
Por otra parte, está presente como elemento interviniente en la Pedagogía de la Ternura, la inteligencia emocional, tal y como lo señala el autor Goleman (2006), diciendo que “es la capacidad de reconocer los sentimientos propios y los de los demás, para así manejar bien las emociones y tener relaciones más productivas con quienes nos rodean”.
Cabe destacar que la inteligencia emocional, corresponde a un abanico de posibilidades que conducen a un buen vivir, brindando la oportunidad de seleccionar con cuáles áreas de la vida, hay que trabajar conscientemente, y sobre todas las cosas, con el firme propósito de complacer las necesidades de los niños y niñas, que esperan confiadamente, ser atendidos con amor. La inteligencia emocional para Goleman, es un conjunto específico de aptitudes que se hallan implícitas dentro de las capacidades abarcadas por la inteligencia social.
Goleman expresa que, “La inteligencia emocional es un conjunto de talentos. El éxito de una persona no depende de su coeficiente intelectual o de sus estudios académicos, sino de capacidades”. Tales como:
Capacidad para percibir las emociones de forma precisa.
Capacidad de aplicar las emociones para facilitar el pensamiento y el razonamiento.
Capacidad para comprender las propias emociones y las de los demás.
Capacidad para controlar las propias emociones.
Finalmente, Goleman considera que la inteligencia emocional, señala el autoconocimiento, autocontrol, automotivación, empatía y las relaciones interpersonales. Al respecto del Autoconocimiento emocional (o conciencia de uno mismo), “se refiere al conocimiento de nuestras propias emociones y cómo nos afectan. Es muy importante conocer el modo en el que nuestro estado de ánimo influye en nuestro comportamiento, cuáles son nuestras virtudes y nuestros puntos débiles. Nos sorprenderíamos al saber cuan poco sabemos de nosotros mismos”.
El ser humano por excelencia es complejo, pero es allí justamente donde se centra la esencia del ser, es allí donde está el verdadero sentido de la vida, es la manera en cómo puede el individuo conquistarse así mismo. Es por ello, que el docente de Educación Inicial, debe estar lo suficientemente claro al momento de actuar, de manera rápida, precisa y asertiva, ante la diversidad de situaciones que se le presenten.
Goleman habla de, el Autocontrol emocional (o autorregulación), “el autocontrol nos permite no dejarnos llevar por los sentimientos del momento”.
Es importante que el autocontrol sea manejado por el docente de Educación Inicial, ya que es la práctica diaria, en virtud de la intensidad de su trabajo, donde debe cuidarse cualquier detalle para no cometer errores, que puedan repercutir en el pensamiento de los niños y niñas que tiene bajo su responsabilidad.
Goleman también señala la Automotivación, para “dirigir las emociones hacia un objetivo nos permite mantener la motivación y fijar nuestra atención en las metas en lugar de en los obstáculos. En esto es necesaria cierta dosis de optimismo e iniciativa, de forma que seamos emprendedores y actuemos de forma positiva ante los contratiempos”. La automotivación, forma parte del perfil del docente de Educación Inicial, existiendo claro está, existiendo algunas excepciones, para las cuales puede activarse la Pedagogía de la Ternura, la cual puede lograr el cambio de este docente, para reconsiderar sus actuaciones.
Se hace presente la empatía o reconocimiento de emociones en la inteligencia emocional, la cual se basa para Goleman en “las relaciones sociales, muchas veces en saber interpretar las señales que los demás emiten de forma inconsciente y que a menudo son no verbales. El reconocer las emociones ajenas, aquello que los demás sienten y que se puede expresar por la expresión de la cara, por un gesto, por una mala contestación, nos puede ayudar a establecer”.
Se hace frecuente, en los docentes de Educación Inicial la anticipación de comentarios sobre las acciones de otras personas, al verlas por primera vez o en muchas casos durante su interacción con ellas, es una manera de marcar el territorio a través de los gestos y las actitudes, sin esperar a que los hechos se desarrollen, para luego así, poder arrojar resultados. En la mayoría de los casos, se observa el rechazo, y en otros casos terminan reconociendo que fallaron en su apreciación.
Como último aspecto de la inteligencia emocional, están las relaciones interpersonales o habilidades sociales, donde Goleman dice que “cualquiera puede darse cuenta de que una buena relación con los demás es una de las cosas más importantes para nuestras vidas y para nuestro trabajo. Y solo tratando a los que nos parecen simpáticos, a nuestros, amigos, a nuestra familia. Sino saber tratar también exitosamente con aquellos que están en una posición superior, con nuestros jefes, con nuestros enemigos”.
Es allí, donde se observa la presencia de una predisposición ante las personas por las cuales no se siente simpatía, rechazándolos de una manera agresiva y ofensiva de la cual luego nos arrepentimos, y peor aún, sin querer pedir disculpas por el daño causado. Es por ello que el docente de Educación Inicial, está en el deber de atender sus necesidades y satisfacerlas, para así, luego de una manera calmada pueda atender las necesidades de otros.
1.1.2. COMPORTAMIENTO HUMANO
Continuando con el desarrollo de los eventos del presente estudio, se aborda el Comportamiento Humano, a través de la teoría holística-dinámica de Maslow (1970), la cual se ha enfocado de diferentes formas, conocidas como, la tercera fuerza de la psicología, lo transpersonal, la autorrealización, entre otras. Pero en esta oportunidad se señala, como teoría holística- dinámica de Maslow, donde se refiere a la atención de las necesidades permanentes de las personas, donde se brinda la oportunidad de evolucionar
para lograr la salud psicológica, refiriéndose específicamente a la autorrealización del ser humano, el cual se muestra complacido al momento de cubrir sus necesidades básicas.
El autor considera, que de acuerdo al potencial del ser humano, dependerá su alcance o impulso natural para lograr satisfacer sus necesidades básicas, una vez alcanzadas sus necesidades básicas, ira tras la autorrealización de todas sus metas posibles. Dentro de enfoque fenomenológico de la personalidad, se acentúa la naturaleza positiva del ser humano, donde para la posición existencialista, el sujeto es un ser en el mundo, esta concepción se caracteriza por la manera como se estudia al sujeto de forma integral, al mismo tiempo que se toma en cuenta sus aspectos positivos.
En el presente estudio, se quiere relacionar las cualidades provisionales de las personas autorrealizadas, en función de su Comportamiento Humano.
Según la teoría holística dinámica de Maslow, las cualidades son las siguientes: Percepción más eficiente de la realidad, Aceptación de sí mismo, de los demás y de la naturaleza, Espontaneidad, sencillez y naturalidad, Interés por los problemas más allá de sí mismo, Necesidad de intimidad, Autonomía, Apreciación permanente de las cosas buenas de la vida, La experiencia cumbre, Espíritu comunitario, Relaciones interpersonales profundas, Carácter democrático, Distinción entre medios y fines, Sentido de humor filosófico, Creatividad y Resistencia a las convenciones sociales.
Con relación a todas las cualidades señaladas, Maslow se apoya en su teoría holística-dinámica, permitiendo una base científica al presente estudio,
ya que se considera que las personas autorrealizadas son capaces de transmitir todas sus bondades como ser humano, luego de poder tener el control consciente de estas cualidades humanas, permitiendo el paso a una visión esperanzadora e impregnada de optimismo.
Dentro del Comportamiento Humano, se relacionan las Teorías Psicológicas las cuales se quieren centrar en el presente estudio sobre la personalidad, del ser humano, se cita entonces a la autora Cloniger (2003), quien define la personalidad como las “causas internas que subyacen al comportamiento individual y a la experiencia de la persona”
Se puede decir que, la personalidad es una serie de cualidades que describen a la persona, logrando así, poder establecer la diferencia entre unas con otras, para ello nace la teoría de la personalidad. La personalidad es algo que viene impregnado con el ser humano y no puede ser cambiado, pero cuando hablamos de temperamento, si podemos modificarlo a través de la disciplina del autocontrol.
Se considera, que dentro de los rasgos temperamento de las docentes de Educación Inicial, juega un papel fundamental la percepción y la intuición, sobretodo porque trabajan con seres pequeños y donde es importante no equivocarse. Es por ello que la investigadora considera la percepción como un estado activo, donde se puede llevar a cabo una comparación con relación a la articulación del habla y la postura de los escucha. En cuanto a la percepción con estado pasivo, es donde el habla, solo se limita a interpretar el mensaje que le desea transmitir el escucha.
En cuanto a la intuición intelectual, visto desde la perspectiva de la actitud emotiva, es la manera de trabajar la intencionalidad sobre la esencia del ser humano. Aspecto que se asoma de manera sutil, haciéndose presente a través en del trabajo en la Jornada Diaria del docente de Educación Inicial.
Mediante la intuición intelectual, la existencia del ser, descubre aspectos que definen su temperamento en función de su Comportamiento Humano.
Dentro de la Teoría Psicológica se mencionan los Rasgos del Temperamento, los cuales según los autores Burk y Díaz (1972), “El temperamento es la constitución somática en acción. Es el aspecto emotivo - relaccional de la personalidad. La emoti vidad está enclavada en lo orgánico.
El temperamento es la contribución directa de la química tisular en la vida mental”.
A continuación se hace una breve descripción de los cuatro temperamentos básicos, asomando en cada caso algunas de sus posibilidades profesionales o laborales, así como sus aspectos positivos o negativos.
(a) El sanguíneo: es una persona cálida, vivaz, alegre, que da gusto. Por naturaleza es receptivo y las impresiones externas se abren camino fácilmente en su corazón donde prestamente provoca una respuesta atropellada. Para tomar sus decisiones predominan más los sentimientos que los pensamientos reflexivos.
(b) Debilidades del sanguíneo: Indisciplinado y falto de voluntad. La tendencia a ser indisciplinados y su voluntad débil puede llegar a destruirlo a
menos que sepa vencer estas debilidades. Como son altamente emocionales tienden a ser "manoseadores".
(c) El colérico: es de un temperamento ardiente, ágil activo, práctico y de voluntad fuerte que se tiene por autosuficiente y muy independiente. Tiende a ser decidido y lleno de opciones, y le resulta fácil tomar decisiones por su cuenta, y por cuenta de otros también. Al igual que el sanguíneo, el colérico también es extrovertido, pero es mucho menos intenso.
(d) Debilidades del colérico: El enojo y la hostilidad. El colérico es extremadamente hostil. Algunos aprenden a controlar su ira, pero una erupción de violencia es siempre una posibilidad en ellos.
Es necesario que el docente de Educación Inicial, conozca y domine, todo lo relacionado con la Teoría de los Rasgos, de acuerdo a los temperamentos básicos, para así poder ubicar su realidad existencial, de acuerdo a sus actitudes, en función del fortalecimiento de su Comportamiento Humano.
Con relación al Comportamiento Humano, se quiere puntualizar en dos elementos más, los cuales son: la inteligencia intrapersonal y la inteligencia interpersonal. Para ello se cita al autor Gardner (2004), quien considera la inteligencia intrapersonal como, “La capacidad de ver con realismo y veracidad cómo somos y qué queremos, y de entender cabalmente cuáles son nuestras prioridades y anhelos, para así actuar en consecuencia. Otro componente es el de no engañarnos con respecto a nuestras emociones y a nuestros sentimientos, y respetarlos”.
En otras palabras, la inteligencia intrapersonal permite al docente de Educación Inicial, la revisión interior en búsqueda de la reflexión en cuanto a
sus acciones, para de esta manera, predicar con el ejemplo como modelo a seguir por los niños y niñas que tiene bajo su responsabilidad, al mismo tiempo que lo invita a refugiarse dentro de la pedagogía de la Ternura, buscando su niño interior para comprender de manera más precisa a los niños y niñas que está formando, teniendo en cuenta sus habilidades y capacidades para triunfar en la vida.
La inteligencia intrapersonal, se encuentra relacionada con la inteligencia interpersonal, quien para Gardner es, “La capacidad de entender a otras personas, interactuar con ellos y entablar empatía o rapport. Poder discernir, comprender qué le sucede a otra persona en determinado contexto y actuar de manera apropiada en relación con los estados de ánimo, las conductas y los deseos de esa persona resulta de suma utilidad para comunicarnos efectivamente en nuestra vida diaria”.
El docente de Educación Inicial debe poseer inteligencia interpersonal, para así lograr la empatía que le permita relacionarse armoniosamnete, logrando comparar unas reacciones con otras, para de esta manera evolucionar como ser humano, estableciendo alianzas y enriqueciendo su capacidad de tolerancia ante las los puntos diferencia con los demás, aceptando su sus errores y poder leer las emociones, expresiones y sentimientos de otras personas, concluyendo en la mayoría de los casos, en una comunicación efectiva con crecimiento personal.
Para culminar con el abordaje del Evento del Comportamiento Humano, la investigadora, considera que la docente de Educación Inicial, construye su
propio dilema de vida y solo ella misma, tiene la capacidad de sentirse como sujeto o como objeto al mismo tiempo, y de acuerdo a su formación pedagógica, psicológica y sociológica, está capacitada para llevar a cabo una labor educativa excelente. Todo esto sumado a la aplicación de la Pedagogía de la Ternura, lo convierten en un terapeuta del amor, que construye junto a sus niños y niñas una vida gratificante y exitosa.
1.1.3. CULTURA DE PAZ
Como tercer Evento del presente estudio, tenemos la Cultura de Paz, considerado por la investigadora, como la clave para resolver cualquier tipo de limitaciones, al mismo tiempo que abarca los dos eventos anteriores. Al hablar de Cultura de Paz, se cita al autor Fisas (2002), el cual considera que
“la paz es algo más que la ausencia de guerras”
Cabe decir, que la Cultura de Paz es la experiencia o sensación de tranquilidad que puede disfrutar un ser humano, al momento de transitar por un camino lleno de oportunidades o amenazas, pero donde su actitud permanece intacta, ante las dificultades que se presentan. Fisas opina, que
“La paz tiene que ver con la superación, reducción o evitación de todo tipo de violencias”.
Al momento de presentar una actitud relajada, durante los momentos intensos, no hay cavidad para la violencia, la posición que debemos asumir es la de resolver poco a poco, con la intensión de resolver el conflicto que se pueda presentar. De esta manera se puede lograr el progreso sobre el
control de nuestras emociones, empezando desde lo particular hasta llegar a lo general, que son las personas que nos rodean. La Cultura de Paz permite el sosiego, ya que figura como la tranquilidad de la consciencia.
El autor considera que, “La paz es la capacidad y habilidad para transformar los conflictos, para que en vez de tener una situación violenta y destructiva, las oportunidades de conflicto puedan ser oportunidades creativas, de encuentro, comunicación, cambio, adaptación e intercambio”.
La Cultura de Paz, puede convertirse en el silencio de los pensamientos, es decir, no necesariamente todo lo que pensamos debemos expresarlo, la paz invita a la reflexión, a ese encuentro con el “YO” interior, que nos habla de manera precisa y sencilla, proporcionándonos una quietud en nuestro proceder. Es ese estado interior de calma que nos permite convivir libremente con los seres humanos que nos rodean.
Se puede decir, que la Cultura de Paz es el esfuerzo que hace toda persona por aprender a vivir con armonía y tranquilidad, es el aprender a escuchar la voz interior, que invita a las buenas acciones con los demás, acompañadas de obediencia, amor y ternura.
Se quiere traer la opinión de otro autor, estaríamos hablando de Rojas (2006), quien expresa que, “Estudiar el asunto de paz no es aprenderse una fotocopia para repetir los conceptos de memoria. Es emprender un camino en el que seguramente tendremos equivocaciones pero hay que emprenderlo no para pasar y si para hacer. Estudiar la paz es oponerse a todo tipo de violencia, es fomentar el desarme, y es sobretodo sustituir el poder por el liderazgo”.
Al respecto la investigadora, opina que se debe trabajar en el concepto de paz, con el firme convencimiento de promover una cultura de paz a través de la educación, donde se lleve como norte, la comprensión, la solidaridad y la tolerancia. De esta manera se construye el hábito hacia la necesidad de un mundo, libre de pensamientos perjudiciales, que no conducen a tener calidad de vida.
Por su parte Rojas expresa que en, “El asunto de la comunicación es medular para la paz. Comunicación intrapersonal, Comunicación interpersonal, Comunicación grupal, institucional, social, gubernamental, son formas comunicacionales que construyen o destruyen la paz”.
Se considera que, la comunicación es el canal efectivo para logra con él un diálogo pasivo, liberando esa generosidad que todo ser humano lleva en su interior, y que por razones de cambios inesperados en su vida, se ha desviado su propósito. Es por ello que, al hablar de paz es la celebración de una asamblea, donde sus integrantes manifiestan de manera libre todos los sentimientos de calma y serenidad, para con los demás.
El autor dice que, “Educar para la paz es un proyecto de vida, es construir la comprensión de la paz, su conocimiento a través del amplio dialogo comunicacional pues ninguna parte puede imponer a otra su visión de paz”.
Debemos convertirnos en paz a través del amor y la ternura, al hacerlo estaremos predicando con el ejemplo, un ejemplo acompasado con alegría en nuestros corazones, comunicando el gozo de servir a quienes no cuentan con el privilegio de sentir la paz dentro de su ser. Es por esta y muchas