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Contaminación atmosférica y comportamiento violento

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Academic year: 2020

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(1)PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATOLICA DE CHILE INSTITUTO MAGISTER EN. DE ECONOMIA ECONOMIA. TESIS DE GRADO MAGISTER EN ECONOMIA Zúñiga, Lizama, Andrea Francisca Julio, 2019.

(2) PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATOLICA DE CHILE INSTITUTO MAGISTER EN. DE ECONOMIA ECONOMIA. CONTAMINACIÓN ATMOSFÉRICA Y COMPORTAMIENTO VIOLENTO. Andrea Francisca Zúñiga Lizama. Comisión Emilio Depetris-Chauvin Felipe González Hugo Silva. Santiago, Julio de 2019.

(3) Pontificia Universidad Católica de Chile Instituto de Economı́a. Contaminación Atmosférica y Comportamiento Violento Andrea Zúñiga L. julio, 2019. *. Resumen La evidencia empı́rica muestra que factores ambientales pueden influenciar la conducta de los individuos en el corto plazo, volviéndolos agresivos, irritables e impulsivos. El objetivo es estimar la relación entre exposición a contaminación atmosférica de corto plazo y comportamiento violento. Para ello, combino reportes diarios de delitos de mayor connotación social y de violencia intrafamiliar con registros de concentración de contaminantes en doce ciudades chilenas entre 2014 y 2018. La estrategia de identificación se basa en aprovechar la variación exógena en polución proveniente de variaciones diarias en estabilidad atmosférica, una caracterı́stica de la atmósfera que facilita o impide la dispersión de los contaminantes. Los resultados muestran impactos en delitos donde el estado emocional es un factor determinante. Encuentro que un incremento de una desviación estándar en la concentración de material particulado fino se asocia a un aumento de 9.6 % en delitos de violencia intrafamiliar y de 6.5 % en agresiones. No encuentro evidencia de efecto sobre delitos contra la propiedad.. * Tesis. escrita como estudiante de Magı́ster en el Seminario de Tesis de Microeconomı́a, Departamento de Economı́a, Pon-. tificia Universidad Católica de Chile. Agradezco al profesor Emilio Depetris-Chauvin por su guı́a y ayuda, al igual que a los profesores Felipe Gonzalez y Hugo Silva por sus comentarios y sugerencias. También agradezco al profesor Héctor Jorquera (Departamento de Ingenierı́a Quı́mica y Bioprocesos, UC) por su invaluable ayuda en la obtención de los datos. Comentarios al e-mail: [email protected]..

(4) 1.. Introducción. La contaminación atmosférica tiene efectos relevantes sobre el bienestar humano, convirtiendo el tópico en el clásico ejemplo de externalidades negativas. Sus efectos adversos sobre la salud son reconocidos en la literatura médica y varios estudios empı́ricos han mostrado que su impacto sobrepasa ampliamente los márgenes de esa área. Por ejemplo, Lavy, Ebenstein y Roth (2014) concluyen que peores ı́ndices diarios de calidad del aire disminuyen el desempeño en exámenes para estudiantes de secundaria. Usando variaciones en material particulado fino, Heyes et al. (2016) entregan evidencia de menor toma de riesgo en mercados financieros en dı́as de mayor contaminación. Por su parte, Sager (2016), con datos de Reino Unido, plantea que dı́as con peor calidad del aire conllevan un incremento en la frecuencia de accidentes automovilı́sticos. Una buena revisión es Gra↵-Zivin y Neidell (2013), quienes discuten el aporte de la economı́a al estudio de la relación entre contaminación y bienestar, con énfasis en capital humano e incluyendo oferta laboral y productividad. La contaminación tiene consecuencias de corto plazo porque altera el aire que respiramos. Desde la sicologı́a, se plantea que el malestar fı́sico que produce altera el ánimo de los individuos, volviéndolos irritables y agresivos. Desde la biologı́a, estudios indican que sus componentes difunden a través de los pulmones hacia el torrente sanguı́neo, alcanzando el cerebro. Allı́ generan alteraciones quı́micas y hormonales que derivan en cambios conductuales que se traducen en incremento de actitudes agresivas y violentas. Desde ambas áreas el resultado es la alteración del comportamiento de los individuos y el consecuente aumento en su propensión a cometer un crimen. Este trabajo enriquece con evidencia empı́rica el análisis del comportamiento violento. Combinando datos diarios para concentración de contaminantes y variables climáticas con registros de delitos de mayor connotación social y de violencia intrafamiliar (VIF), genero un panel de ciudades chilenas entre 2014 y 2018 que permite estimar el efecto de la exposición de corto plazo a polución sobre actividad criminal, la cual utilizo como proxy para comportamiento violento. Para medir contaminación, utilizo registros de material particulado fino (MP2.5), un contaminante atmosférico primario consistente en partı́culas lı́quidas o sólidas en suspensión. Sus principales fuentes emisoras en Chile incluyen tráfico vehicular y aéreo, calefacción de viviendas con leña, minerı́a y agricultura (MMA, 2017). Es uno de los contaminantes usado por las autoridades como criterio para definir episodios crı́ticos de calidad del aire. La identificación tiene tres principales desafı́os: sesgo por variables omitidas, error de medición y endogeneidad en la exposición. En primer lugar, omitir variables correlacionadas con crimen y contaminación generarı́a sesgo en las estimaciones. Estas variables incluyen diferencias estructurales entre zonas geográficas -educación o ingreso de largo plazo-, variaciones en condiciones locales observables e inobservables -clima, actividad económica o eventos diarios- y tendencias o variaciones periódicas del tipo calendario -dı́as laborales versus no laborales o heterogeneidad entre meses-. La relevancia de la exposición individual al contaminante. 1.

(5) constituye otro desafı́o, pues no puede ser directamente observada. No conozco la ubicación exacta de cada individuo durante el dı́a y solo puedo usar como proxy el nivel de contaminación de la ciudad en que habita. El error de medición en la variable independiente generarı́a sesgo de atenuación en los coeficientes. Por último, existe potencial endogeneidad en la exposición a polución. Si en dı́as de mala calidad del aire los individuos toman precauciones como evitar salir de casa, se generará sesgo hacia abajo en las estimaciones. Para abordar estos inconvenientes utilizo dos estrategias: en primer lugar aprovecho la estructura de los datos para estimar una regresión en panel con efectos fijos. Esta considera la heterogeneidad entre unidades geográficas (que denomino zonas urbanas) y absorbe una parte importante de las tendencias y variaciones periódicas de crimen y contaminación. Disponer de registros de alta frecuencia posibilita aprovechar la variación existente entre unidades temporales pequeñas y mitigar preocupaciones por tendencias comunes de mediano y largo plazo en polución y crimen. Sin embargo, este enfoque no soluciona problemas como correlación con inobservables diarios, error de medición o endogeneidad. En consecuencia, utilizo un enfoque de variable instrumental (IV) que aprovecha variaciones exógenas en estabilidad atmosférica como instrumento para contaminación. La estabilidad es una caracterı́stica de la atmósfera que describe su capacidad para permitir el flujo vertical de aire. En dı́as de alta estabilidad, una capa de aire frı́o -más denso- queda atrapada entre la superficie terrestre y una capa de aire más caliente, condición que impide la dispersión de contaminantes y empeora la calidad del aire a nivel de suelo. Dado que en Chile no existen mediciones directas de estabilidad, utilizo el gradiente de temperatura -la diferencia de temperatura entre dos niveles verticales de la atmósfera- como proxy. A mayor gradiente, peor calidad del aire. Los resultados principales indican una asociación fuerte entre contaminación y actos de violencia intrafamiliar. La estimación preferida, usando variable instrumental, indica que un incremento de una desviación estándar en material particulado fino se asocia a un alza de 9.6 % en actos de VIF, equivalente 1.15 delitos diarios adicionales en cada unidad geográfica. Al revisar impactos por tipo de violencia doméstica, encuentro que el mayor efecto recae en delitos de violencia intrafamiliar fı́sica con resultado de lesiones leves: el mismo cambio en polución genera un aumento de 10.2 % en este tipo de delitos. También obtengo coeficientes significativos sobre agresiones, es decir, delitos violentos sin motivación económica. Especı́ficamente, un aumento de 6.5 % para un cambio de una desviación estándar en polución. Para considerar la heterogeneidad de tamaño entre las ciudades, pondero la regresión por la población de cada unidad geográfica. Encuentro impactos significativos sobre VIF y sobre delitos violentos (totales y por categorı́a), lo que refuerza mis resultados. Como muestra de robustez, presento análisis de múltiples especificaciones y pruebas de falsificación que no alteran mis conclusiones. Por ejemplo, utilizar otra transformación para los datos o variar la forma funcional de los controles climáticos no altera las conclusiones previas en forma importante. Para mostrar que los resultados no son producto del diseño del estudio, reemplazo la concentración del contaminante por la de dı́as irrelevantes para la estrategia, es decir, dı́as que no debiesen. 2.

(6) generar efectos relevantes. Efectivamente, al usar la concentración de material particulado fino de 10 y 30 dı́as antes de la fecha en que se comete el crimen, no encuentro efectos significativos. Usar material particulado grueso como contaminante genera resultados similares a la regresión principal. En ningún caso encuentro efectos significativos sobre el número de delitos contra la propiedad, un crimen asociado a motivaciones económicas. Ello es consistente con el canal sicológico como mecanismo principal para explicar el impacto de contaminación en el comportamiento. De mi conocimiento, existen solo dos artı́culos que relacionan empı́ricamente calidad del aire y crı́menes, con conclusiones mixtas.1 Herrnstadt et al. (2018) estudian la relación para Los Ángeles y Chicago. En ambas ciudades encuentran una relación positiva con crı́menes violentos pero no con crı́menes contra la propiedad. Por su parte, Bondy, Roth y Sager (2018), usando datos de Londres, encuentran un efecto positivo tanto sobre crı́menes violentos como contra la propiedad. Ambos trabajos utilizan un modelo de variable instrumental en un panel para barrios dentro de una misma ciudad. El problema de esa aproximación es asumir que los individuos están expuestos a la polución del barrio en que cometen el crimen. En contraste, esta investigación incorpora la idea de personas que se movilizan por la ciudad durante el dı́a y, por lo tanto, asigna a cada individuo un nivel representativo de contaminación para la zona urbana en que habita. Además, aplico la metodologı́a en varias ciudades en el contexto de un paı́s en vı́as de desarrollo, con menor densidad de población y con altos ı́ndices de contaminación. Este trabajo es la primera investigación en esta lı́nea que explora efectos sobre violencia intrafamiliar, un fenómeno creciente y complejo que ocurre en el ámbito privado del hogar. Para comprender la relevancia del tema es útil examinar otros trabajos que revisan sus consecuencias. Por ejemplo, León et al. (2014) analizan casos chilenos, encontrando que la incidencia de VIF en mujeres se asocia a mayores gastos en salud y a prevalencia de patologı́as de salud mental, que incluyen abuso de sustancias y trastornos de ansiedad y depresión. La violencia doméstica genera altos costos al sector público por concepto de atención, protección, sanción y prevención, tal que durante 2009 implicó un gasto de sobre sesenta millones de dólares (SERNAM, 2010). En ese contexto, mis resultados indican que un alza de una desviación estándar en la media diaria de polución implicarı́a un gasto extra de cinco millones de dólares anuales, sin incluir costos para entidades privadas. La violencia y sus consecuencias han alcanzado un lugar preponderante dentro de las preocupaciones de los ciudadanos y, por ende, en la agenda de los gobiernos. Mis resultados tienen implicancias de polı́tica porque, en resumen, la exposición a contaminación tiene consecuencias negativas sobre la conducta de los individuos, volviéndoles más irritables y aumentando la ocurrencia de agresiones. Si bien la contaminación puede considerarse una causa de segundo orden de crı́menes, considero que los efectos encontrados son lı́mites inferiores: 1 Existe. también literatura no empı́rica: Rotton y Frey (1985) entregan evidencia sugestiva para una relación entre calidad del. aire y llamadas a policı́a por violencia doméstica y Lu et al. (2016) concluyen que mayor contaminación se asocia a conductas criminales y no-éticas.. 3.

(7) la mayorı́a de quienes se ven expuestos a contaminación ambiental no cometerán delitos o faltas que deriven en una denuncia frente a las autoridades, pero cargarán con sus negativas consecuencias sicológicas y orgánicas, costos que no son considerados. Aun cuando las autoridades no tienen la capacidad de intervenir en cada delito, pueden tomar medidas especiales en zonas y dı́as en que se espera mala calidad del aire, como aumentar la dotación policial y disminuir los tiempos de respuesta a llamados por violencia doméstica. Acciones en esa dirección ayudarán también a disminuir el costo económico asociado al crimen, asumido por entidades públicas y privadas. Este trabajo ayuda a clarificar el rol e importancia de las polı́ticas de prevención y mitigación de contaminación, ya que incrementa el costo social estimado de actividades contaminantes como producción industrial, conducción de vehı́culos motorizados y calefacción de viviendas, que, hasta ahora, incluye casi exclusivamente costos en salud. Estimar correctamente las consecuencias de altos niveles de polución es relevante para interiorizar adecuadamente sus externalidades y desarrollar polı́ticas de corto y largo plazo apropiadas que permitan maximizar el bienestar social. El resto del trabajo se organiza de la siguiente forma: la sección 2 resume la literatura que relaciona polución a comportamiento violento. La sección 3 describe los datos utilizados y la construcción de la base de datos. Los desafı́os metodológicos y la estrategia empı́rica se presentan en la sección 4 y los resultados en la sección 5. La sección 6 resume y concluye.. 2.. Literatura: contaminación y comportamiento violento. La idea de condiciones ambientales no-sociales alterando el comportamiento de los individuos no es nueva. En la literatura, autores como Berkowitz (1993) han mostrado que condiciones como altas temperaturas y exposición a estresores, pueden aumentar los niveles de agresión. En particular, la contaminación atmosférica impacta el crimen porque modifica el comportamiento de los individuos, alterando la forma en que toman decisiones y aumentando la propensión de potenciales agresores a cometer un delito. Se ha relacionado a incrementos de conductas violentas, conductas impulsivas, impaciencia, estrés y ansiedad. Además, existe evidencia de un impacto cognitivo expresado en pérdida de la capacidad de concentración y juicio, que también se asocia a comportamiento violento.. 2.1.. Contaminación y salud. El enfoque del trabajo está en material particulado fino (MP2.5) como medida de contaminación ambiental. El MP2.5 es una mezcla de partı́culas lı́quidas y sólidas en suspensión que, por su pequeño tamaño, pueden ser inhaladas por humanos y animales. Sus componentes son capaces de penetrar todo el sistema respiratorio, alcanzando el torrente sanguı́neo y afectando pulmones, corazón y cerebro (Block y Calderón-Garcidueñas, 2009; Seaton et al., 1995; Rajper et al., 2018). Si bien la exposición extrema puede ser severamente debi-. 4.

(8) litante, en bajas dosis produce sı́ntomas sutiles de malestar general como dolor de cabeza, cambios en la presión sanguı́nea, mareos e irritación de garganta, nariz, pulmones, ojos y oı́dos (Nattero y Enrico, 1996; Pope, 2000; Sorensen et al., 2003).. 2.2.. Salud y comportamiento violento. La literatura en medicina, biologı́a y sicologı́a plantea dos canales complementarios que relacionan exposición a aire de mala calidad con conductas violentas: uno sicológico y otro orgánico. Probablemente el mecanismo más directo en que la polución altera el comportamiento humano es el canal sicológico. Por el dolor e incomodidad general que produce, la contaminación atmosférica afecta negativamente el ánimo y las emociones, desatando una respuesta sicológica negativa expresada en hostilidad, rabia, ansiedad, comportamiento agresivo impulsivo (Anderson et al. 1998; Anderson y Bushman, 2002; Berkowitz, 1993) y a cierta disposición y preparación para actuar con agresión (Seligman, 1970).2 En esa lı́nea, Lazarus y Folkman (1984) plantearon que conductas transgresoras constituyen un mecanismo para lidiar con la ansiedad. Estas alteraciones modifican la forma en que los individuos toman decisiones porque cambia la manera en que enmarcan los problemas, es decir, cambia la percepción de las alternativas, resultados y contingencias asociadas a una decisión especı́fica (Tversly y Kahneman, 1981). En particular, los individuos tienden a tomar decisiones ponderando en mayor medida los resultados locales y de corto plazo por sobre consideraciones globales de consecuencias o metas. Complementariamente, autores como Keizer et al. (2008) plantean que cuando los individuos se enfrentan a un ambiente contaminado disminuye su preocupación por lo moralmente apropiado y se vuelven más propensos a cometer actos ilı́citos o contra la ley. El planteamiento se basa en la teorı́a de la ventana rota, es decir, en que el desorden ambiental induce desorden moral y social (Wilson y Kelling, 1982). La polución también activa una respuesta orgánica. Los contaminantes generan cambios conductuales al inducir alteraciones quı́micas en el cerebro. Por ejemplo, la exposición aguda a material particulado conlleva un aumento de cortisol (Power et al, 2015), una hormona asociada al estrés que genera un estado de alerta y prepara al cuerpo para actuar frente a un estı́mulo (Selye, 1936), condiciones que se asocian a comportamiento violento (Corrigan y Watson, 2005). El estrés causa la activación de la respuesta neuroinflamatoria, reconocida reguladora del funcionamiento del sistema nervioso central (Beurel y Jope, 2014). La evidencia muestra que marcadores de neuroinflamación están asociados a conductas agresivas e impulsivas en humanos (Zalcman y Siegel, 2006). La exposición a contaminación disminuye la serotonina, lo que aumenta el comportamiento agresivo y disminuye las conductas orientadas a evitar el daño (Siegel y Crockett, 2013; Hansenne 2 Berkowitz. (1993) y Anderson et al. (1998) plantean que la incomodidad fı́sica genera lo que en sicologı́a se denomina “efecto. negativo” (negative a↵ect), que refiere no solo a los sentimientos que los humanos experimentan y expresan sino a cómo dichas emociones influencian la forma de actuar y tomar decisiones.. 5.

(9) et al, 1999). Es decir, en dı́as con mala calidad del aire, las personas tienen menos conductas preventivas una vez enfrentadas a una situación de peligro.3 Cabe destacar que la exposición a contaminación no solo podrı́a fomentar actitudes agresivas en los individuos, sino también otro tipo de conductas ilı́citas. Esto, porque puede alterar las preferencias en el tiempo al aumentar la impaciencia (Delaney et al, 2014), provocando que los individuos busquen recompensas inmediatas (Riis-Vestegaard, 2018). En un contexto de crimen racional como el de Becker (1968), se modifica la compensación entre beneficio inmediato y castigo futuro mediante el aumento en la tasa de descuento efectiva, haciendo más atractiva la opción de cometer un delito. Por su parte, Heyes et al. (2016) entrega evidencia empı́rica para afirmar que la toma de riesgo en mercados financieros es menor en dı́as con alta contaminación. Suponiendo que cometer un crimen implica un riesgo para el delincuente, este efecto tenderı́a a disminuir el impacto de interés. Descartar una disminución en la aversión al riesgo como mecanismo es uno de los argumentos de Bondi et al. (2018) para sugerir cambios en la tasa de descuento como principal canal mediador en la relación entre contaminación y crimen. De ser este el mecanismo relevante, encontrarı́a un efecto positivo para varias categorı́as de crı́menes y no solo para los caracterizados por su violencia.4. 3.. Datos y estadı́stica descriptiva. Para desarrollar la investigación combino registros de delitos de mayor connotación social, casos de violencia intrafamiliar, clima y mediciones de contaminación atmosférica. Tengo datos para todas las zonas urbanas consideradas (N = 12), con frecuencia diaria, para el periodo 2014-2018 (t = 1, 826).5 Esta sección presenta las bases de datos utilizadas y resume la construcción de la muestra.. 3.1.. Crimen: delitos de alta connotación social y violencia intrafamiliar. La variable dependiente es logaritmo del número de crı́menes. Uso registros diarios de delitos de mayor connotación social y de violencia intrafamiliar recolectados y facilitados por el Depto. de Análisis Criminal (DAC) de Carabineros de Chile. La información está disponible a nivel comunal, para todas las zonas urbanas consideradas, entre 2014 y 2018. Los casos policiales (delitos conocidos por la policı́a), incluyen detenciones por flagrancia y denuncias formales realizadas por la ciudadanı́a en las unidades policiales. Para cada caso existe información sobre locación (comuna), fecha de ocurrencia del hecho y tipo de delito. Los crı́menes se clasifican en delitos de mayor 3 Este. efecto corresponde a uno de demanda por crimen, mientras los otros modifican la propensión a cometer crı́menes, es. decir, la oferta. 4 Especı́ficamente, esperarı́a encontrar efectos sobre delitos contra la propiedad, caracterizados por su motivación económica. 5 El número de zonas urbanas consideradas está limitado por la disponibilidad de datos de concentración de contaminantes y de clima.. 6.

(10) connotación social (DMCS) y actos de violencia intrafamiliar (VIF).6 A su vez, los delitos de mayor connotación social son clasificados en delitos contra la propiedad y delitos violentos. Los primeros incluyen robo de vehı́culos o de accesorios, robo en lugar habitado, robo en lugar no habitado, otros robos con fuerza y hurtos. Los segundos incluyen lesiones, homicidio, violación y algunas categorı́as de robo caracterizados por el uso de considerable fuerza, como robo con violencia, con intimidación (asaltos) y robo por sorpresa.7 Para diferenciar impactos, los delitos violentos han sido agrupados en violentos con motivación económica (robo con violencia, con intimidación y por sorpresa) y agresiones (delito de lesiones, homicidio y violación). Finalmente, los actos de violencia intrafamiliar se clasifican según el tipo de violencia ejercida en psicológica, fı́sica con lesiones leves y fı́sica con lesiones graves o menos-graves. Ambos registros han sido agrupados a nivel unidad geográfica-dı́a. Para las doce zonas consideradas se registraron 1,512,915 delitos de mayor connotación social en el perı́odo estudiado. De ellos, la mayorı́a corresponde a hurtos (30 %), robo de objetos de o desde vehı́culo (13.5 %) y lesiones (13.5 %). El 65.5 % de los delitos corresponde a crı́menes contra la propiedad y un 34.5 % a crı́menes violentos (de ellos, 65 % incluyen robo y el 35 % solo agresión). Paralelamente, se registraron 261,378 actos de violencia intrafamiliar, de los cuales 49.7 % corresponden a violencia sicológica, 47.8 % a violencia fı́sica con lesiones leves y 2.5 % a violencia fı́sica con lesiones graves o menos-graves. La Tabla 1, panel (a), muestra estadı́sticas básicas por categorı́a de delitos y la Figura 1, panel (a), muestra la evolución del número de delitos en el tiempo por categorı́a. Se observan ciertos patrones anuales, como caı́da de delitos a comienzo de año y aumento a inicios del tercer trimestre.. 3.2.. Ambiente: calidad del aire y clima. La información de contaminación atmosférica proviene de las estaciones monitoras de la calidad del aire coordinadas por el Sistema de Información Nacional de Calidad del Aire (SINCA), dependiente del Ministerio del Medio Ambiente. Uso registros de material particulado fino (MP2.5) como medida de polución y de la misma fuente obtengo mediciones de material particulado grueso (MP10) como contaminante alternativo. Los datos están disponibles a nivel diario y para el perı́odo completo. La Tabla 1, panel (b) muestra estadı́sticas básicas para contaminantes. El promedio de concentración de material particulado fino es 28 µg/m3 con desviación estándar de 36.5 µg/m3 . La Figura 1, panel (b), grafica la evolución de MP2.5 entre 2014 y 2018 y muestra los patrones temporales en las mediciones, con mayores niveles en los meses de invierno. Las lı́neas horizontales señalan los criterios para definir episodios crı́ticos de calidad del aire y muestran que la media de concentración usualmente los supera en los meses de alta polución, pero no es la norma. 6 La. Tabla 2 presenta el detalle de delitos en cada categorı́a, de acuerdo a la clasificación de Carabineros de Chile. mencionar que el empleo de la violencia es la caracterı́stica que distingue las categorı́as. Por ejemplo, el delito popu-. 7 Vale. larmente conocido como portonazo (robo de vehı́culo asociado al ingreso o salida de una vivienda o recinto), es clasificado como delito violento porque la violencia o intimidación con que se ejecuta domina a la sustracción de propiedad privada.. 7.

(11) La estacionalidad de los niveles de contaminación y tasas de crimen, además de la literatura, sugieren que el clima es una importante variable que considerar en la estrategia empı́rica. La red de monitores de SINCA cuenta con registros de temperatura, humedad y velocidad del viento para algunas de las zonas urbanas seleccionadas. No dispone de registros de precipitaciones. Para completar los datos usé registros de la Dirección Meteorológica de Chile (DMC), que cuenta con su propia red de estaciones, y del Centro de Ciencia del Clima y Resiliencia, de la Universidad de Chile, que compila bases de datos de diversos orı́genes, principalmente de la DMC y de la Dirección General de Aguas, dependiente del Ministerio de Obras Públicas. Para ser considerada en la muestra, una comuna debı́a contar con al menos una estación monitora de calidad del aire (operando para material particulado fino) y de control meteorológico a menos de 5 km de sus lı́mites urbanos. La unión de los registros de las estaciones debı́a permitir reunir los datos necesarios de todas las variables requeridas, para el perı́odo completo (2014-2018). Las mediciones de cada estación se ponderaron usando promedio simple, estrategia que permite maximizar el número de dı́as con información disponible y aumentar la representatividad. Con las comunas seleccionadas se generaron zonas urbanas, definidas como el conjunto de comunas pertenecientes a la muestra cuyo centro urbano se encuentra a menos de 5 km de la misma estación monitora. Con 39 estaciones monitoras disponibles se generaron 12 zonas urbanas que agrupan 47 comunas del territorio chileno. La Tabla 3 detalla la conformación de las zonas y su población total.8 Para instrumentar contaminación atmosférica uso variaciones diarias en estabilidad atmosférica. Dado que en Chile no existen mediciones directas, utilizo como proxy el gradiente de temperatura, definido como la diferencia de temperatura entre dos niveles verticales de la atmósfera. A mayor gradiente (temperatura aumenta con la altura), mayor estabilidad y peores ı́ndices de calidad del aire. Se calcula como:. gradiente =. temperatura t2 = altura h2. t1 h1. (1). donde t representa temperatura (K) y h altura (m). El subı́ndice 1 representa el nivel vertical más cercano a la superficie y el subı́ndice 2 el nivel de mayor altura.9 Para generar la variable gradiente utilizo datos de reanálisis generados por el modelo norteamericano de Pronóstico Global del Tiempo del National Centers for Enviromental Prediction (NCEP GFS 0.25 Degree Global Forecast). El reanálisis es el resultado de un procedimiento de cálculo que integra y compatibiliza un gran número de observaciones meteorológicas, dando lugar a una representación del estado atmosférico. Considera todas las fuentes de datos disponibles, como estaciones en superficie, estaciones en altura, 8 De 9 Los. acuerdo al Censo 2012 (INE, 2012). niveles son siempre diferentes tal que h2. h1 > 0.. 8.

(12) satélites, boyas marinas y datos registrados por aviones comerciales. Es un proceso en dos etapas en que primero el modelo se aplica para pronóstico operacional (cuando no hay observaciones en el futuro) y nuevamente cuando están disponibles los datos. En ambas etapas el modelo se hace pasar lo más cerca posible de los registros observados, en un proceso llamado asimilación. Produce registros consistentes, completos y de larga duración de variables climáticas y es particularmente confiable a escala diaria, especialmente para temperatura y viento. En la actualidad, el reanálisis tiene un uso prioritario en investigación meteorológica. El registro que utilizo entrega lecturas diarias de temperatura a distintos niveles verticales con resolución espacial de 0.5o x0.5o (50x50km).10 Se obtuvieron registros para las doce áreas consideradas, entre 2014 y 2018. La base de datos generada incluye: i) fecha de la medición, ii) los dos niveles verticales inferiores para los que el modelo genera datos (m), iii) dos temperaturas (K), correspondientes a los niveles en ii) y iv) gradiente de temperatura (dt/dh) para los niveles (K/m). La media de la diferencia en altura es 229 m y de temperatura es -0.525 K (-0.525o C). El gradiente medio para el total de la muestra es -.00221 K/m, con desviación estándar de .0044 K/m. La Figura 2 muestra la evolución en el tiempo de la variable, comparando patrones mensuales de gradiente y material particulado fino. Se observan similitudes relevantes, como mayores ı́ndices en los meses de invierno.. 4.. Estrategia Empı́rica. El objetivo es estimar el efecto de la contaminación atmosférica sobre el número de crı́menes. Para comenzar, considero el impacto directo de variaciones diarias en los niveles de polución aprovechando la estructura de panel de los datos. Esto permite, por ejemplo, absorber la heterogeneidad entre zonas urbanas y entre periodos de tiempo. Para abordar los problemas restantes, desarrollo una estrategia de variable instrumental.. 4.1.. Modelo: panel con efecto fijo. El primer enfoque entrega evidencia sugestiva para la relación entre polución y crimen. Utilizo una estrategia de panel con efecto fijo por unidad geográfica, que permite controlar por caracterı́sticas estructurales de cada zona urbana que no varı́an en el tiempo y que pueden afectar crimen y polución, como el nivel de pobreza o educación cı́vica de largo plazo. La regresión a estimar es ln(1 + crimenzt ) =. 1 M P 2,5zt. + f (Wzt ,. 2). + µt +. z. + ✏zt. (2). donde la variable dependiente ln(1 + crimenzt ) es el logaritmo natural del número de crı́menes registrados por la autoridad en la zona urbana z durante el dı́a t.11 La variable independiente de interés es MP2.5zt , 10 Si. bien la resolución horizontal del modelo no es muy alta, en general existe alta correlación espacial. La resolución es mayor. a la utilizada por Sager (2016) para Gran Bretaña y Jans et al. (2014) para Suiza. 11 Trabajo con ln(1 + crimen) para facilitar la interpretación y abordar los casos con cero delitos.. 9.

(13) que mide la concentración de material particulado fino registrado por las estaciones monitoras. La unidad de análisis es zona urbana-dı́a. Utilizar datos a nivel diario (de alta frecuencia) permite mitigar preocupaciones por otros factores variables en mayores intervalos de tiempo. Además, aprovecha variaciones de muy corto plazo. Dado que las condiciones climáticas se han relacionado a variaciones en crimen y afectan la contaminación tanto directamente -el viento puede dispersar y diluir los contaminantes- como indirectamente -bajas temperaturas se relacionan a un mayor uso de calefactores en invierno-, una parte esencial de la estrategia empı́rica implica considerar variables climáticas. Con ese fin, controlo por temperatura ambiente, humedad relativa del aire, precipitación y velocidad del viento. Para sumar flexibilidad a la modelación, agrego polinomios de las variables. Los controles climáticos están representados en el vector Wzt .12 Controlo por caracterı́sticas de cada unidad geográfica que se mantienen constantes en el tiempo usando efectos fijos por zona urbana, representados en. z.. Para controlar por inobservables que varı́an en el tiempo. incluyo efecto fijo por dı́a de la semana. Por ejemplo, en dı́as de semana -laborales- esperamos distintos patrones de comportamiento respecto a fines de semana -dı́as no laborales- lo que genera diversos niveles de actividad económica. Considerando que pueden existir tendencias y variaciones estacionarias en perı́odos mayores, agrego efectos fijos para mes-año, que ayudan a absorber factores comunes a todas las zonas (es decir, a nivel nacional) que pudiesen estar correlacionados a contaminación, como estaciones del año, ciclos económicos y temporada de vacaciones. Ambos tipos de efectos fijos han sido agrupados en el vector µt . El error ✏zt está agrupado a nivel semana-zona para considerar la correlación de inobservables que afectan la variable dependiente en cada zona, para cada semana. La estimación consistente de. 1. usando esta estrategia requiere que la polución no covarı́e con el error. Si. se omiten determinantes locales de los niveles de polución que covarı́an con crimen, entonces la estimación estará sesgada. Por ejemplo, la actividad económica y el nivel de aglomeración de las ciudades potencian las fuentes contaminantes (como vehı́culos e industrias) y aumentan las interacciones sociales, acrecentando las oportunidades para delinquir. A nivel diario, estas variables pueden ser afectadas shocks de alta frecuencia como festivales o partidos de fútbol. Si este tipo de eventos aumenta la polución urbana (debido al mayor uso de medios de transporte contaminantes y al humo de asados o barbacoas) y aumenta el crimen (por el aumento de las interacciones sociales o algún mecanismo asociado a la euforia o rabia), los coeficientes estarán sobrestimados.13 En sentido opuesto, regulaciones como el establecimiento de dı́as crı́ticos de cali12 Los. controles climáticos fueron seleccionados por ser los más usuales en la literatura empı́rica asociada. Para seleccionar su. forma funcional generé variables con los controles climáticos y sus interacciones hasta la cuarta potencia y busqué la combinación de ellos que optimizaba R2 , AIC y BIC para delitos de alta connotación social, VIF y la suma de ambos. Finalmente, consideré los polinomios que aparecı́an el mayor número de veces. Como resultado, incluye los controles en la primera potencia y temperatura a la segunda (presente en 6 de 9 casos). Vale destacar que tem2 optimiza BIC para delitos de alta connotación social y casos de VIF. 13 Por ejemplo, la relación entre eventos deportivos y violencia se ha revisado empı́ricamente en trabajos como Card y Dahl (2011) y Gantz et al. (2006).. 10.

(14) dad del aire incluyen restricciones vehiculares, que disminuyen el flujo de transporte motorizado y pueden generar un estado de precaución en la población, inhibiéndolos de salir de sus casas. Luego, en estos dı́as observarı́amos mayor contaminación pero menos interacciones sociales y menos crimen, lo que sesgarı́a hacia abajo los resultados. Por otro lado, no conozco la ubicación exacta de los individuos a lo largo del dı́a y solo puedo usar como proxy el registro de las estaciones en la zona urbana en que se comete el crimen. Dado que los niveles de contaminación no necesariamente se distribuyen de forma homogénea en la ciudad, mi variable puede no reflejar el nivel de polución recibido por los individuos. Esta potencial fuente de error de medición atenua los coeficientes obtenidos con regresión OLS. Por último, existe potencial endogeneidad en la exposición a contaminación. Incluso a muy corto plazo (a nivel diario) los individuos pueden tomar medidas para reducir su exposición, como mantenerse más tiempo dentro de un recinto cerrado o evitar áreas de la ciudad caracterizadas por su mala ventilación, como centros urbanos (Mansfield et al., 2006; Neidell, 2009). Si los individuos se exponen menos los coeficientes estarán sesgados hacia abajo y subestimarán los efectos del material particulado en el comportamiento.. 4.2.. Modelo: variable instrumental. Para abordar estas potenciales fuentes de sesgo, utilizo un enfoque de variable instrumental. Para ello, necesito una variable correlacionada con cambios en los niveles de polución que no esté relacionada al crimen local diario. Particularmente, aprovecho variaciones exógenas en estabilidad atmosférica para instrumentar contaminación en el siguiente sistema de ecuaciones: M P 2,5zt =. 1 gradzt. ln(1 + crimenzt ) =. + f (Wzt ,. d. 1 M P 2,5zt. 2). + ⌘t + #z + "zt. + f (Wzt ,. 2). + µt +. z. (3) + ✏zt. (4). La segunda ecuación muestra la regresión relevante para la segunda etapa. La variable dependiente ln(1 + crimenzt ) es nuevamente el logaritmo natural del número de crı́menes registrados en la zona urbana z durante el dı́a t. El resto de los parámetros mantiene su interpretación.. 4.2.1.. Estabilidad atmosférica como instrumento. Utilizo estabilidad atmosférica, medida como gradiente de temperatura, como fuente de variación exógena para la concentración de contaminantes en el aire. La estabilidad atmosférica describe la capacidad de turbulencia de la atmósfera, es decir, la capacidad de mezclar capas verticales de aire frio y caliente. En un dı́a normal existe inestabilidad y el aire fluye constantemente entre las capas. Dado que las ciudades emiten calor, el aire cerca de la superficie es más caliente (observamos que la temperatura disminuye con la altura) y se mezcla entre los contaminantes, dispersándolos y disminuyendo su concentración. Durante un dı́a de 11.

(15) alta estabilidad, se inhibe el movimiento vertical y las capas de aire frı́o quedan atrapadas cerca de la superficie por capas de aire caliente (y la temperatura aumenta con la altura). Luego, cuando los contaminantes son emitidos desde vehı́culos, chimeneas e industrias, el aire frı́o, al ser más denso, impide su dispersión, estacionándolos entre la superficie y los primeros niveles de altura de una ciudad.14 En consecuencia, este fenómeno, conocido como inversión térmica de superficie, empeora la calidad del aire a nivel local y en el corto plazo. Caracterı́sticas topográficas como cordones montañosos confinando ciudades pueden potenciar este fenómeno al impedir la dispersión horizontal de los contaminantes. También ocurre en zonas costeras porque el agua frı́a disminuye la temperatura de la superficie. Por ende, la estabilidad es reconocida como un determinante de la calidad del aire a lo largo de todo el paı́s.15 Si bien la probabilidad de inversión térmica es mayor en los meses de invierno, también se produce en los meses de verano (Garreaud y Rutlland, 2006). Cualquier variación proveniente de los patrones geográficos o estacionarios mencionados será absorbida por los efectos fijos incluı́dos. Para medir estabilidad atmosférica utilizo gradiente de temperatura, es decir, la diferencia de temperatura entre dos niveles verticales.16 En dı́as normales, esperamos que gradiente < 0, es decir, que la temperatura disminuya con la altura. Cuando la temperatura aumenta con la altura observamos gradiente > 0 y se comienza a hablar de inversión térmica. A mayor gradiente, mayor estabilidad atmosférica y peores ı́ndices de calidad del aire. En las siguientes secciones examino los resultados de la primera etapa de 2SLS, que muestran la relevancia del instrumento. El supuesto de identificación es que tras controlar por condiciones climáticas y otros efectos fijos, la presencia de inversión térmica en un dı́a t y zona z no está relacionada a la actividad criminal de ese dı́a y zona, excepto a través de su influencia en contaminación atmosférica. En la literatura no hay evidencia de un impacto directo de estabilidad sobre comportamiento violento. De hecho, si bien la inversión térmica es reconocida como causante de dı́as con mala ventilación, la ciudadanı́a desconoce en qué dı́as se presenta este fenómeno y aun menos conoce los pronósticos. La idea está respaldada por la inexistencia de registros públicos de mediciones de estabilidad atmosférica. La validez del instrumento estarı́a comprometida si estabilidad atmosférica estuviese correlacionada a determinantes del crimen. Por ejemplo, dı́as de menor temperatura se asocian a mayor gradiente y peores ı́ndices de calidad del aire, por lo que es importante mantener los controles climáticos. 14 La 15 De. Figura 3 compara gráficamente las condiciones atmosféricas de un dı́a con o sin inversión de temperatura. hecho, se menciona en los decretos que establecen planes de descontaminación en ciudades chilenas como Temuco,. Coyhaique, Los Ángeles y Valdivia, entre otras. 16 Vale notar que la identificación viene de diferencias de temperatura entre capas altas de la atmósfera, que no son capturadas por los controles climáticos incluidos en la regresión.. 12.

(16) 5. 5.1.. Resultados Resultados OLS. La Tabla 4 muestra la relación entre contaminación y delitos contra la propiedad, con diferentes especificaciones correspondientes a una estrategia OLS. Cada columna es una regresión diferente. La primera columna es una regresión sin controles, donde notamos que concentración de material particulado fino y número de delitos correlacionan negativamente. Sin embargo, como se observa en la columna 2, agregar controles climáticos cambia el signo de la relación, indicación de la relevancia de las condiciones ambientales. El tamaño del coeficiente cae considerablemente al agregar efecto fijo por unidad geográfica en la columna 3, es decir, cuando controlo por todos los factores que se mantienen constantes en el tiempo en cada zona urbana. En la última columna incluyo en la regresión efectos fijos temporales que capturan la variación común entre zonas para cada mes, dı́a de la semana y feriados (dı́as no laborales). La magnitud del coeficiente disminuye, pero se mantiene la significancia estadı́stica. Este coeficiente, con la especificación preferida, sugiere que un aumento de una desviación estándar en la concentración de material particulado fino (36 µg/m3 ) se asocia a un aumento en el total diario de delitos contra la propiedad de 1.54 %, equivalente a .7 delitos adicionales respecto a un dı́a promedio. Una asociación pequeña, pero significativa. La Tabla 5 repite el ejercicio anterior usando categorı́as de delitos violentos y actos de violencia intrafamiliar como variables dependientes en regresiones OLS. Para el primer caso, la columna 2 indica que un aumento de una desviación estándar de material particulado se asocia a un aumento de 1.6 % en el número de delitos violentos con robo del mismo dı́a, relación pequeña y significativa. La misma variación en polución se asocia a una disminución de .005 % en las agresiones y un aumento de .006 % en la ocurrencia de violencia intrafamiliar. Ninguno de estos efectos es estadı́stica o económicamente significativo. No obstante, la existencia de variables omitidas, endogeneidad y error de medición vuelve los resultados de estas estimaciones poco confiables y genera preocupaciones por la presencia de sesgos. En la siguiente sección abordo estos problemas utilizando una estrategia IV basada en estabilidad atmosférica como instrumento para contaminación.. 5.2.. Resultados principales. El supuesto de relevancia para el modelo con variable instrumental requiere que variaciones diarias en el gradiente de temperatura tengan un impacto significativo sobre polución diaria a nivel local. Los resultados de la primera etapa de IV se reportan en la Tabla 6. La primera columna muestra la correlación positiva entre gradiente de temperatura y concentración de MP2.5 del mismo dı́a. Agregar controles climáticos, efectos fijos por zona urbana y efectos fijos temporales (primeras cuatro columnas) reduce la magnitud del efecto, pero se mantiene con alta significancia y el signo es el esperado. La columna 4, con la especificación preferida correspondiente a la ecuación 3, implica que un aumento de una desviación estándar de gradiente genera un aumento del 4.13 puntos de material particulado, equivalente al 14.8 % de la media. El instrumento es. 13.

(17) relevante y significativo para cada unidad geográfica analizada individualmente, exceptuando Calama.17 En esa zona el coeficiente carece de relevancia estadı́stica y tiene signo contrario al esperado, por lo que genera ruido en el resultado de la columna 4. En ese contexto, la última columna muestra los resultados de la primera etapa con la especificación preferida, pero sin considerar esa zona (es decir, con 11 unidades geográficas). La magnitud del coeficiente aumenta 14 % respecto a la columna 4. Los resultados de las siguientes secciones incluyen Calama y son robustos a su exclusión. En conclusión, la primera etapa es fuerte y sustenta la relevancia teórica del instrumento detallada en la sección 4. Para las siguientes estimaciones utilizo la especificación preferida, correspondiente a la ecuación 4, que incluye controles climáticos flexibles para temperatura, humedad, precipitaciones y velocidad del viento, efecto fijo por zona, mes-año, dı́a-de-la-semana y dummy para feriados. En todos los casos los errores están agrupados a nivel semana-zona y la unidad de análisis es dı́a-zona. Presento los resultados principales en la Tabla 7, que estima el efecto de contaminación sobre diferentes tipos de crı́menes y corresponde a la segunda etapa de la estimación con variable instrumental. La columna 1 muestra el resultado usando delitos contra la propiedad como variable dependiente, que no es estadı́sticamente distinto de cero. Las columnas 2, 3 y 4 presentan resultados para el total de delitos violentos, para delitos violentos con robo y para agresiones, respectivamente. En todos los casos aumenta el tamaño del efecto respecto a la estimación OLS, pero solo el impacto sobre agresiones es significativo: implica que un aumento de una desviación estándar de material particulado fino se asocia a un aumento de 6.5 % en las agresiones, equivalente a .5 delitos adicionales por dı́a-zona (media = 8.31). La columna 5 muestra un efecto positivo sobre casos de violencia intrafamiliar e implica que un aumento de una desviación estándar de material particulado genera un aumento en actos de violencia doméstica de 9.6 % para el mismo dı́a, equivalente a 1.15 delitos adicionales en cada unidad zona-dı́a (media = 11.93). Para poner los resultados en contexto, en Herrnstadt et al. (2018), el aumento de una desviación estándar de ozono (10ppb) causa un aumento de 19.4 % en los asaltos de ese mismo dı́a en la ciudad de Los Ángeles (EE.UU) y 10 AQI adicionales aumentan el crimen en 1.7 % en Chicago (EE.UU).18 En mi caso, un aumento de 10 AQI es equivalente a un aumento del 12.2 % de una desviación estándar de material particulado y genera un aumento de 1.2 % en los actos de violencia intrafamiliar ese mismo dı́a. Otra forma de poner los resultados en perspectiva es considerar otros fenómenos que producen impactos similares. Por ejemplo, Beland y Brent (2017) estudian un vı́nculo entre crimen y tráfico extremo, concluyendo que tráfico sobre el percentil 95 aumenta los casos de violencia doméstica en aproximadamente 9 % durante el mismo dı́a, una magnitud similar a pesar de los diferentes contextos. 17 No 18 El. incluyo las tablas correspondientes a esas regresiones. Air Quality Index (AQI) es un ı́ndice agregado de calidad del aire usado por agencias gubernamentales para reportar la. calidad del aire diaria. Sus valores están entre 0 y 500 tal que a mayor ı́ndice, mayor nivel de polución.. 14.

(18) Cabe notar que los coeficientes con IV son más de 45 veces superiores a los coeficientes con OLS. Una diferencia considerable que respalda las preocupaciones por sesgos hacia abajo de la primera estrategia, presentadas en la sección 4.1. Mayores coeficientes usando variable instrumental son consistentes con error de medición en la exposición a contaminación. Además, variables omitidas como alertas ambientales y restricciones pueden estar sesgando hacia abajo los resultados OLS. También existe la posibilidad de sesgo en las denuncias, es decir, que las vı́ctimas denuncien menos en dı́as de alta contaminación. Al respecto, la literatura plantea que el efecto sicológico de la polución está asociado a un mecanismo similar a la pérdida del control planteado por Card y Dahl (2011). Este mecanismo está directamente asociado a conductas violentas, por lo que no existe evidencia que justifique diferencias en la probabilidad de denunciar. Aun ası́, si el malestar fı́sico asociado a la polución (dolor de cabeza, mareos e irritación de ojos entre otros) reduce la probabilidad de denuncia, mis resultados estarı́an subestimados. Adicionalmente, es importante destacar que utilizo datos de la fecha de ocurrencia del hecho y no la fecha de denuncia, que podrı́a ser posterior. Por ende, la posibilidad de que las vı́ctimas esperen algunos dı́as antes de denunciar no sesga las estimaciones. Desde otra perspectiva, si la polución puede afectar a potenciales delincuentes y vı́ctimas, también podrı́a tener efectos sobre quienes tienen la tarea de evitar dichos crı́menes. Si la contaminación reduce la eficiencia del control policial, facilitarı́a la ocurrencia del delitos y mis estimaciones estarı́an sobrestimadas. Sin embargo, encuentro efectos sobre actos de violencia doméstica, un delito de particular naturaleza que ocurre usualmente en la intimidad del hogar, por lo que las rondas preventivas no son muy efectivas. El efecto positivo sobre delitos violentos con robo también refuerza este punto: son delitos rápidos, en que la intervención policial busca la persecución, una vez consumado el crimen. Para explorar en mayor detalle los resultados, en la Tabla 8 presento estimaciones por categorı́a de violencia intrafamiliar, donde cada columna corresponde a una variable dependiente diferente. En Chile, las denuncias por violencia intrafamiliar son hechas ante Carabineros de Chile, quienes acompañan a la vı́ctima a constatar lesiones a un centro asistencial en caso de violencia fı́sica. Allı́, de acuerdo a su gravedad, son clasificadas como acto de VIF con lesiones leves, lesiones menos-graves o lesiones graves.19 En el registro de delitos facilitado por Carabineros de Chile, las últimas dos categorı́as son agrupadas y juntas representan el 2.4 % de las denuncias totales por violencia doméstica. La columna 1 presenta la estimación sobre el total de casos de violencia intrafamiliar, útil como referencia para los siguientes resultados. El efecto sobre lesiones leves (columna 2) es altamente significativo y es superior en magnitud al efecto total (10.1 % versus 9.6 % para una variación de una desviación estándar en material particulado). El coeficiente para lesiones graves o menos-graves (columna 3) tiene signo opuesto al esperado, pero no es estadı́sticamente distinto de cero. Probablemente ello se explica por el pequeño número de casos en la muestra (en la Tabla 1 la media de casos diarios es menor a 1 para el total de las zonas consideradas). Por último, el efecto sobre violen19 El. diagnóstico médico legal de las lesiones depende del tiempo estimado de recuperación. Para lesiones leves es de 0 a 15. dı́as, menos graves entre 15 y 30 y graves más de 30 dı́as.. 15.

(19) cia sicológica es pequeño, pero dentro de lo esperado en magnitud y signo. En conclusión, mis resultados son indicativos de que el impacto de contaminación sobre violencia doméstica está mediado por lesiones leves. Considerando que la primera etapa es débil en la zona urbana de Calama, en la Tabla A1 presento resultados de la segunda etapa que excluyen dicha zona. Respecto a los resultados principales, los coeficientes para delitos de agresión y violencia intrafamiliar son estadı́sticamente equivalentes, lo que refuerza las conclusiones anteriores. Los resultados muestran que la polución impacta el crimen principalmente en aquellos delitos donde el estado emocional es un factor determinante, como violencia doméstica y agresiones. Sin ser concluyente, eso concuerda con el canal sicológico planteado en la sección 2. Es decir, la incomodidad y malestar general ocasionado por la contaminación aumentan la propensión a comportamiento violento, en oposición a un cambio en la tasa de descuento que hubiese afectado todo tipo de crı́menes.20 Es poco probable que el estado emocional afecte la tasa de aquellos delitos con motivación económica. De hecho, no encuentro resultados estadı́sticamente distintos de cero para delitos contra la propiedad. No tengo evidencia para rechazar que el efecto se anule debido a un aumento en la aversión al riesgo, aunque esperarı́a que los individuos asociaran mayor peligro a delitos con mayor probabilidad de respuesta inmediata, como agresiones. En el caso de delitos violentos con robo, entendible como un punto medio entre delitos exclusivamente económicos y agresiones, la magnitud del efecto es pequeña, pero dentro de lo esperable (4.7 % para un aumento de una desviación estándar de MP2.5). Es destacable que estos resultados se encuentran para una muestra cuya media de material particulado fino está considerablemente bajo el lı́mite de la norma de calidad primaria del aire para este contaminante según la regulación chilena (de 50 µg/m3 como concentración de 24 horas), lo que destaca la subestimación que las autoridades hacen de los efectos nocivos de la mala calidad del aire. Por ejemplo, pasar un dı́a promedio del quintil superior de contaminación (media = 74 µg/m3 ) al lı́mite de la regulación (50 µg/m3 ) implica una reducción de 6.3 % en el número de actos de violencia intrafamiliar. Considerando la heterogeneidad en el tamaño de las ciudades de la muestra, a continuación exploro las consecuencias de incluir medidas de población en las estimaciones.21 La Tabla 9 presenta los resultados de regresiones en que se ha ponderado por la población de cada zona urbana, donde cada columna representa una regresión diferente. El impacto sobre delitos contra la propiedad sigue siendo estadı́sticamente indiferenciable de cero. Distinta es la situación para delitos violentos. Respecto a los resultados principales (Tabla 7), la magnitud de los coeficientes para total de delitos violentos y para violentos con robo disminuye en aproximadamente un décimo, mientras para agresiones aumenta en un sexto. En los tres casos aumenta la 20 El. resultado no es nuevo. Ya se ha observado que la contaminación tiene efectos sobre el estado emocional, medido como. emergencias psiquiátricas, internaciones por depresión e incluso intentos de suicidio (Rotton y Frey (1985); Szyszkowicz (2007); Szyszkowicz (2010); Gladka, Rymaszewska y Zatonski (2018)). 21 La población por zona urbana se presenta en la Tabla 3.. 16.

(20) significancia estadı́stica. Ponderar por población afecta la estimación sobre actos de violencia intrafamiliar de forma distinta. El coeficiente de VIF total (columna 5) cae hasta la mitad y, si bien la Tabla 10 muestra que el impacto más relevante continua siendo sobre lesiones leves, este coeficiente se reduce en poco más de un tercio. La principal diferencia entre estas regresiones y las anteriores es el peso otorgado a ciudades grandes, especialmente a Santiago, que representa el 71 % de la población de la muestra (y 31 % del total nacional). Para comprender el cambio en los resultados, una teorı́a es que una variable relevante para la externalización del efecto de la contaminación son las interacciones sociales. Para ejercer la violencia que la polución potencia, es necesario que los individuos se enfrenten a otro individuo. En ese sentido, ciudades más grandes, presentan más interacciones sociales fuera del hogar por lo que favorecen actos delictuales exteriores. En ciudades pequeñas las personas podrı́an no contar con suficientes oportunidades para cometer el delito por lo que el efecto se expresa dentro del hogar. Incluso considerando ello, este análisis mantiene las conclusiones de la sección anterior: el impacto de un aumento de la concentración de contaminación es más relevante en delitos asociados a violencia, en que el canal emocional juega un rol más relevante que la motivación económica. En un análisis complementario, la Tabla A2 del apéndice usa la tasa de crimen cada 100,000 habitantes como variable dependiente. Los resultados implican que un aumento de una desviación estándar de material particulado genera .33 delitos violentos y .32 casos de violencia doméstica adicionales cada 100,000 habitantes. Para poner los resultados en contexto, el coeficiente implica que un aumento de 10 AQI respecto a un dı́a promedio de contaminación genera .04 delitos violentos adicionales cada 100,000 habitantes, equivalente al 1.3 % de la media. En Londres, de acuerdo con las estimaciones de Bondy et al. (2018), el mismo cambio en MP2.5 genera .46 crı́menes adicionales, equivalente al mismo porcentaje de la media. Los coeficientes para delitos violentos con robo y agresiones tienen magnitudes dentro de lo esperado, pero no son estadı́sticamente significativos. A continuación presento resultados usando como variable independiente otro contaminante para el que existe información disponible. El material particulado grueso (MP10) es un contaminante atmosférico inhalable consistente en partı́culas lı́quidas o sólidas en suspensión, cuyo diámetro es menor a 10 micrones y que, por lo tanto, contiene al material particulado fino (existe alta correlación entre ambos, lo que impide diferenciar empı́ricamente y con exactitud los efectos). Por su tamaño, estas partı́culas tienen mayor velocidad de sedimentación, permanecen menos tiempo en el aire y su impacto es más local. El MP10 es, junto al MP2.5, uno de los contaminantes criterio para definir episodios crı́ticos de calidad del aire. La Tabla A3 del apéndice muestra la primera etapa usando material particulado grueso como contaminante. El coeficiente de la columna 4 implica que un aumento de una desviación estándar en el gradiente de temperatura aumenta la concentración de MP10 en 6.63 puntos, equivalente al 12.7 % de la media (dos puntos porcentuales inferior al efecto sobre el componente fino). La Tabla 11 muestra los resultados de la segunda etapa de IV: la magnitud de los coeficientes es inferior a los resultados principales. Por ejemplo, el efecto sobre violencia intrafamiliar. 17.

(21) en la columna 5 es dos terceras partes del efecto de material particulado fino. Ello concuerda con su menor sobrevivencia en el ambiente y una menor penetración en el organismo.22. 5.3.. Robustez de los resultados. Exploro la robustez de mis resultados revisando el efecto de diferentes variables independientes placebo. Busco evitar preocupaciones relacionadas al diseño de la estrategia generando, por sı́ mismo, aparentes efectos causales. En un primer ejercicio, el objetivo es reemplazar el registro de contaminación del dı́a del delito con el de un dı́a irrelevante para la identificación. Luego, no debiese encontrar efectos significativos sobre crimen. Con ese fin, la especificación IV principal es estimada reemplazando la concentración de material particulado fino del dı́a del crimen con el nivel registrado 10 y 30 dı́as antes de la fecha. Los resultados se muestran en la Tabla 12. Las estimaciones tienen signos diversos y están lejos de ser estadı́sticamente significativas.23 Dada la naturaleza de los datos, a continuación examino si las estimaciones son sensibles a modelos alternativos. En la Tabla A4 estimo usando una transformación alternativa para la variable dependiente, especı́ficamente, una transformación hiperbólica. Los resultados son consistentes: los efectos sobre delitos contra la propiedad y delitos violentos siguen sin ser significativos. El efecto sobre violencia intrafamiliar mantiene su significancia. Un aspecto esencial de la modelación es la selección de controles climáticos y su forma funcional, representados en f (Wzt ) en la ecuación 4. La especificación usada para los resultados hasta ahora descritos fue detallada en la sección 4. Para mostrar que los resultados no son dependientes de esas decisiones, las tablas A5 y A6 muestran estimaciones para especificaciones seleccionadas bajo criterios alternativos. La Tabla A5 muestra una especificación de mayor flexibilidad, donde usé el mismo criterio de maximización de la regresión principal, pero sin imponer la incorporación de ningún control climático.24 Respecto a los resultados principales, el efecto de una variación de una desviación estándar de contaminación sobre VIF es estadı́sticamente equivalente. El efecto sobre agresiones aumenta en poco más de un tercio. En la Tabla A6 replico la forma funcional para controles climáticos utilizada en Bondy et al. (2018). El efecto sobre agresiones aumenta su magnitud en un décimo, mientras el coeficiente para violencia doméstica disminuye ligeramente. En conclusión, los impactos encontrados se mantienen al cambiar la forma funcional de los controles climáticos.. 5.4.. Costo económico. Usando estos resultados puedo desarrollar un breve y generalizado análisis del costo de aumentar las emisiones contaminantes. Especı́ficamente, estimo la pérdida económica anual asociada al aumento de una desviación 22 Además,. para material particulado fino existe evidencia de una alta penetración (entre 70 % y 100 %) desde el exterior. hacia edificios, lo que aumenta la exposición intradomiciliaria (Vette et al., 2001). Esta evidencia no está disponible en el caso de material particulado grueso. 23 También se estimó la regresión con datos de 7 dı́as atrás. No se encontraron resultados significativos. 24 El detalle de la forma funcional utilizada se encuentra al pie de página de cada tabla.. 18.

(22) estándar en el promedio diario de material particulado fino, equivalente a 36.5 µg/m3 . El Servicio Nacional de la Mujer evaluó los costos relacionados a violencia intrafamiliar, estimándolos en sobre 62 millones de dólares (SERNAM, 2010). La cifra considera costos sectoriales de atención, protección, sanción y prevención que asumen diversas entidades públicas. No considera el gasto asumido por entidades privadas (como ONGs) ni costos intangibles de las vı́ctimas directas e indirectas, que incluyen la disminución de participación en espacios como trabajo y familia. Entre 2014 y 2018, la media anual de delitos relacionados a violencia intrafamiliar fue de 117,920 casos a nivel nacional.25 Corrigiendo por inflación y tipo de cambio, el gasto fue de US$440 por acto de violencia.26 Extrapolando las estimaciones obtenidas, un aumento de una desviación estándar en la concentración de material particulado se asociarı́a a 11,320 casos adicionales de violencia doméstica (9.6 %) por año, a nivel nacional. Por lo tanto, sin valorizar el daño privado y asumiendo linealidad en los gastos, el costo de aumentar la concentración anual de material particulado es de casi US$5 millones.27 Para referencia, Beland y Brent (2017) calculan el costo social anual de la violencia doméstica inducida por dı́as de alto tráfico en la ciudad de Los Ángeles (EE.UU). Su especificación principal también implica un costo de US$5 millones anuales.. 6.. Conclusión. Este trabajo entrega evidencia empı́rica de un efecto de corto plazo de exposición a contaminación atmosférica sobre comportamiento violento, medido como casos de violencia intrafamiliar y agresiones. Para la estimación, aprovecho variaciones exógenas en polución que derivan de variaciones en estabilidad atmosférica, una caracterı́stica de la atmósfera que define su capacidad para dispersar contaminantes, estrategia reforzada por la estructura de panel de los datos. Los resultados sugieren un efecto economicamente relevante y significativo: una variación de una desviación estándar en la concentración de material particulado fino es responsable de un aumento de 9.6 % en el total de casos de violencia doméstica, explicado principalmente por un aumento de 10.2 % en los casos de violencia fı́sica con lesiones leves. En el análisis principal también encuentro un aumento de agresiones (delitos violentos sin motivación económica) de 6.5 % para el mismo cambio en polución. No encuentro efectos sobre delitos contra la propiedad. Mis resultados concuerdan con la literatura en medicina, biologı́a y sicologı́a que plantea que contaminantes como MP2.5 y MP10 difunden hacia el torrente sanguı́neo, alcanzando el cerebro y provocando alteraciones al ánimo y cambios conductuales. Aunque no concluyentes, los efectos encontrados son indicativos del canal sicológico como responsable del cambio en 25 Para 26 El. todas las comunas del paı́s, no solo aquellas incluidas en la muestra costo para el sector público durante 2009 fue de US$62,137,076 para un total de 141,221 casos de violencia intrafamiliar.. Asumiendo linealidad en los gastos, se traduce en un costo de US$440 por caso. El peso chileno (UF) y la tasa intercambio están actualizados a valores de diciembre de 2018 (27,566 y 681 pesos chilenos respectivamente). 27 Calculado como 117,920 (delitos promedios entre 2014 y 2018) x 0.096 (aumento en delitos) x US$440 (costo unitario del delito).. 19.

(23) comportamiento y descartan un rol de alteraciones en la tasa de descuento como mecanismo principal. Asumiendo linealidad en los costos de los delitos, el aumento de una desviación estándar en el promedio diario de material particulado, generarı́a gastos adicionales de aproximadamente US$5 millones anuales en servicios públicos para atención, protección, sanción y prevención de actos de violencia intrafamiliar. Vale mencionar que, si bien todos los habitantes de una ciudad se ven expuestos a los contaminantes, no todos cometerán actos que constituyan delitos, pero sı́ sufrirán sus efectos sicológicos adversos. Por ello, considero que los efectos que estimo son lı́mites inferiores del verdadero impacto sicológico y orgánico de la polución, que podrı́a abarcar aspectos mucho más amplios del comportamiento y bienestar. Además, constituyen evidencia de que factores ambientales de muy corto plazo afectan el comportamiento de los individuos, alterando su nivel de irritabilidad e impulsividad. De este modo, el aumento del crimen se suma a la larga lista de externalidades provocadas por la emisión de gases y partı́culas contaminantes, lo que debiese considerarse en la evaluación costo-beneficio de polı́ticas ambientales y en el cálculo de impuestos pigouvianos, pues los costos sociales de actividades contaminantes como producción industrial, conducción de vehı́culos motorizados y calefacción de hogares están siendo subestimados. Si bien ya es conocido que algunos factores medioambientales, como temperatura y precipitaciones, tienen impacto en las tasas de crimen, lo particular es que la contaminación puede ser influenciada en el corto plazo mediante polı́ticas. Es decir, hay acciones que las autoridades pueden tomar al respecto.. 20.

(24) 7.. Referencias. Anderson, K., Anderson, C., Dill, K., y Denser, W. (1998). The Interactive Relations Between Trait Hostility, Pain and Aggressive Thoughts. Aggressive Behavior, 24: 161-71. Anderson, C. y Bushman, B. (2002). Human Aggression. Annual Review of Psychology 53:1, 27-51 Becker, G. (1968). Crime and punishment: An economic approach. En The economic dimensions of crime, 13-68. London: Palgrave Macmillan. Berkowitz, L. (1993). Aggression: Its causes, consequences, and control. New York, McGraw-Hill Beland, L. y Brent, D. (2018). Traffic and crime. Journal of Public Economics, 160, 96-116. Beurel, E. y Jope, R. (2014) . Inflammation and lithium: clues to mechanisms contributing to suicide-linked traits. Translational Psychiatry, 4 (12). Block, M., y Calderón-Garcidueñas, L. (2009). Air pollution: Mechanisms of neuroinflammation and CNS disease. Trends in Neurosciences, 32, 506–516. Bondy, M., Roth, S., y Sager, L. (2018). Crime is in the Air: The Contemporaneous Relationship between Air Pollution and Crime. IZA Discussion Paper No. 11492. Card, D., y Dahl, G. (2011). Family violence and football: The e↵ect of unexpected emotional cues on violent behavior. The Quarterly Journal of Economics, 126(1), 103-143. Corrigan, P. y Watson, A. (2005). Findings from the National Comorbidity Survey on the frequency of violent behavior in individuals with psychiatric disorders. Psychiatry Research, 136, 153–162. Delaney L., Fink, G. y Harmon, C. (2014). E↵ects of stress on economic decision-making: evidence from laboratory experiments. IZA Discussion Paper No. 8060 Dohmen, T., Falk, A., Hu↵man, D. y Sunde, U. (2010). Are risk aversion and impatience related to cognitive ability? American Economic Review, 100, 1238-1260 Gantz, W., Bradley, S. y Wang, Z. Televised NFL Games, the Family, and Domestic Violence. Handbook of Sports and Media. 365–382. Garreaud, R., y Rutlland, J. (2006). Factores Meteorológicos de la Contaminación Atmosférica en Santiago. En R. Morales (Ed), Episodios Crı́ticos de Contaminación Atmosférica en Santiago (pp.36-53). Santiago,. 21.

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Tabla 2: Clasificaci´on de delitos
Figura 1: Evoluci´on en el tiempo de MP2.5 y delitos
Figura 2: Evoluci´on conjunta de gradiente y MP2.5
Tabla 5: Impacto de contaminaci´ on sobre delitos violentos y violencia intrafamiliar [OLS]
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