Procesos de Aprendizaje de adultos mayores residentes en un Geriátrico
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(2) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico. 2.
(3) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico. UNR. |. Universidad Nacional de Rosario. ProcesosdeAprendizajedeadultosmayores residentesenunGeriátrico. Tesis Doctoral presentada para aspirar al grado de doctor por Daniel Jorge Luis Serrani Azcurra, dirigido por la Dra. Brígida Lara.. Rosario,. 3.
(4) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico A mis padres Luis y Zulema A mi hermano Pablo Javier y cuñada Gabriela A mis sobrinos A José A Carmen AGRADECIMIENTOS El tema de los aprendizajes en la tercera edad ha sido una de las áreas de la psicología que más ha captado mi interés y al cual aspiraba fuera el centro de mis estudios de doctorado. Consultada la pertinencia del tema para un estudio en profanidad que ameritara ser abordado en el marco de una investigación doctoral dentro del ámbito de la Psicología, decidí emprender esta tarea escogiendo como directora de tal empresa a la Dra. Zulma Caballero, a quien le dedico mi más sincero y profundo agradecimiento por aceptar dirigir este estudio, por mostrarme otras alternativas de acercamiento a la psicología del aprendizaje y por ofrecerme una carta de navegación que me permitió orientarme en momentos de confusión y llegar a destino. El aprendizaje ha sido constante, y hoy me siento con más y mejores herramientas para abordar el estudio de la psicología del aprendizaje de los adultos mayores de forma más comprensiva y humana. Circunstancias ajenas a la voluntad de la Dra. Caballero, la obligaron a trasladarse a otro país para continuar su ejercicio de docente e investigadora, lo cual me motivó a proponer la dirección de mi Tesis a la Dra. Brígida Lara, catedrática de nuestra casa de estudios y con dilatada experiencia clínica y académica. El hecho de que formara parte del Departamento de Psico-biología facilitó mi decisión, de la cual no puedo más que decir que fue acertada, dado que su colaboración resultó a todas luces inestimable, desinteresada y profunda todas las veces que sometí mi trabajo a su atenta supervisión. Junto a tales catedráticos he aprendido el valor de especializarse no sólo en un dominio del conocimiento, sino también en las herramientas metodológicas que empleamos para abordarlo, para asegurar su calidad. Además, han sido un ejemplo muy gratificante de cómo podemos enriquecer nuestra ciencia con los aportes de otras disciplinas. También quisiera agradecerle a la profesora Dra. Elsa Emmanuele del Departamento de Psicología de la Educación de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Rosario, su disposición a escucharme y orientarme en la organización y precisión del tema de investigación, haciendo uso de su vasta y prolífica erudición en el ámbito que nos ocupa. Así mismo, mi más sincero agradecimiento a los responsables de la Residencia de Adultos Mayores donde se recogieron los datos en los que se sustentan los resultados de este trabajo. A los familiares de los residentes, en el caso de que los tuvieran, que aceptaron la participación de sus mayores en este estudio y a todos los adultos mayores que formaron parte de él, por su disposición, alegría y por cada momento compartido, que les aseguro enriqueció de manera especial este estudio. Este trabajo también contó con la colaboración de otras personas que ayudaron con sus diferentes fases. Vaya también mi agradecimiento a la Profesora Lisa Loiselle, de la Universidad de Watterloo (Canadá), por dedicarme su tiempo para ayudarme a diseñar y ajustar el sistema de observación cualitativo, y estar disponible para ofrecerme tus comentarios del trabajo y apoyarme en la solución de las equivocaciones. A mis padres, Luis Jesús y Ana Zulema, cómo agradecerles su inmenso cariño y apoyo incondicional, las incontables llamadas telefónicas cada semana durante mi estadía en Canadá, en las que además de escuchar cómo transcurría mi vida en tierras lejanas, siempre había más de un consejo certero sobre cómo culminar exitosamente mis estudios de doctorado. Por. 4.
(5) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico último, a mi familia y amigos de aquí y de Canadá por su constante apoyo y ánimo para culminar exitosamente mis estudios.. “En las comunidades arcaicas mientras el padre iba en busca de alimento y las mujeres se dedicaban a la alfarería o al cuidado de los cultivos, los chiquitos sentados en las rodillas de sus abuelos, eran educados en su sabiduría, no en el sentido que le otorga a esta palabra la civilización cientificista, sino aquella que nos ayuda a vivir y a morir”.. Ernesto Sábato (Antes del Fin). Seix Barral. A mis padres, Luis y Zulema. 5.
(6) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico. AGRADECIMIENTOS INTRODUCCIÓN. 3 9. PRIMERA PARTE FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA CAPÍTULO I. EL ADULTO MAYOR EN LA ACTUALIDAD 1. El contexto social actual 14 2. El desafío de la longevidad 15 3. Los estereotipos culturales y sociales en la vejez 16 4. Fragmentación de los valores socio-históricos en la vejez 17 5. Transformación demográfica de la vejez y su impacto social 18 6. Adulto mayor y Vejez. Definición y límites 19 7. Vejez y procesos de aprendizaje 21 8. Vejez y normas culturales 23 9. Nomenclaturas y terminologías 24 CAPÍTULO II. TEORÍAS SOBRE EL APRENDIZAJE 1. Principales Teorías del Aprendizaje 27 2. Los Aprendizajes en Adultos Mayores 31 3. Múltiples Determinantes en Aprendizajes 38 4. Los Aprendizajes no formales e informales 40 5. La Ciudad como espacio de aprendizaje 42 6. Aprendizaje y Salud 43 7. Perspectiva específica en Tercera Edad 44 8. El modelo Andragógico 48 CAPÍTULO III. LA RESIDENCIA DE ADULTOS MAYORES 1. Definición 51 2. Personal que asiste en las Residencias de Adultos Mayores 52 3. Características físicas de las Residencias 53 4. Perfil general de los residentes 54 5. Motivos de Ingreso 55 6. Residencia de Adultos desde una perspectiva histórico-social 56 CAPÍTULO IV. ENFOQUE SOCIOCULTURAL EN APRENDIZAJE 1. Introducción 59 2. Aproximación sociocultural al Aprendizaje 62 3. El contexto desde la perspectiva sociocultural 65 4. El Aprendizaje en relación con el contexto sociocultural 70 5. Aporte del enfoque sociocultural al conocimiento cotidiano/formal 73 6. Estrategias de aprendizaje desde el enfoque sociocultural 74 CAPÍTULO V. PRÁCTICAS COTIDIANAS Y FORMALES EN DISTINTOS CONTEXTOS. 1. Introducción 76 2. Prácticas aritméticas cotidianas en contextos diferentes 79 3. Razonamiento formal en actividades cotidianas (contexto natural y simulado) 81. 6.
(7) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico 4. Las matemáticas como instrumento en la vida cotidiana 83 5. Problemas matemáticos similares en contextos distintos 84 6. Aprendizajes formales generalizados a la vida cotidiana 86 7. Aportes metodológicos de estas investigaciones 87 CAPÍTULO VI. ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE 1. Introducción 90 2. Conceptualización del término Estrategia 91 2.1. Diferencias entre estrategias de aprendizaje y cognitivas 91 2.2. Estrategias meta-cognitivas 94 2.3. Conducta orientada a una meta u objetivo 94 3. Delimitación conceptual: Estrategia, Habilidad y Procedimiento 96 4. Clasificación de las Estrategias de Aprendizaje 97 5. La evaluación de las Estrategias de Aprendizaje 102 5.1. Evaluación del conocimiento declarativo 102 5.2. Evaluación del conocimiento procedimental 104 5.3. Evaluación del conocimiento condicional o estratégico 105 5.4. Evaluación de estrategias de aprendizaje por cuestionarios 106 5.5. Evaluación de estrategias de aprendizaje mediante entrevistas 106 5.6. Evaluación de estrategias de aprendizaje a través de auto-informes 106 5.7. Evaluación de estrategias de aprendizaje con tareas específicas 107 CAPÍTULO VII: CONTEXTO MEDIADOR. EMPLEO ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE 1. Introducción 110 2. Contexto cotidiano 112 2.1. Análisis de contexto cotidiano: supermercado y actividad de compra 112 2.2. La actividad aritmética en la compra de productos 113 3. Contexto virtual 114 3.1. Análisis del contexto: supermercado on-line y compra on-line 114 3.2. Las nuevas tecnologías en los procesos educativos 114 4. Contexto formal. Taller de escritura 116 4.1. Análisis del contexto: preparación de un trabajo escrito 116 4.2. El aprendizaje a partir de la historia de vida 116 4.3. La organización de los talleres de escritura 117 4.4. Destrezas desarrolladas durante la escritura de la historia de vida 118 5. Contexto formal. Ejercicios de postura y equilibrio 120 5.1. Control de la postura en el envejecimiento 120 5.2. La definición de caída 120 5.3. Factores de riesgo de caídas 121 5.4. Aprendizaje de Estrategias para modificar los factores de riesgo 121 5.5. Actividad física como prevención de caídas 122 SEGUNDA PARTE METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN CAPÍTULO VIII: INSTRUMENTOS Y PROCEDIMIENTOS 1. Técnicas e instrumentos de recogida de datos 125 1.1. Técnicas de recogida de datos 125. 7.
(8) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico La observación participante 125 Tipos de observación 127 Informe verbal 127 Entrevistas: tipos y aplicaciones 128 Desarrollo de las entrevistas realizadas 127 a. Entrevistas personales 127 b. Entrevistas que profundizan Estrategias de Aprendizaje 129 c. Entrevista durante la tarea 130 1. 2. Instrumentos para recogida de datos 130 2. Proceso de recogida de datos: Instrumentación 131 2.1. Realización de una tarea cotidiana en contexto cotidiano 131 2.2. Realización de una tarea cotidiana en contexto virtual 132 2.3. Realización de una tarea formal en contexto cotidiano 133 2.4. Realización de una tarea formal en contexto formal 133 CAPÍTULO IX: ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE DATOS: PROCEDIMIENTOS TÉCNICAS 1. Fases del análisis cualitativo de datos 136 a) Reducción de datos 137 b) Disposición y transformación de datos 138 2. Sistema de categorías elaborado 139 2. 1. Constructos teóricos que componen el sistema de categorías 141 3. Codificación y validación 144 3. 1. La codificación 144 3. 2. Validación del sistema de categorías 144 TERCERA PARTE RESULTADOS Y CONCLUSIONES CAPÍTULO X: ANÁLISIS DE RESULTADOS 1. Introducción 149 2. Resultados obtenidos para tarea cotidiana en el contexto cotidiano 149 3. Resultados obtenidos para tarea cotidiana en el contexto virtual 152 4. Resultados obtenidos para tarea formal en el contexto cotidiano 155 5. Resultados obtenidos para tarea formal en el contexto formal 158 6. Comparación de resultados entre las distintas tareas y contextos 161 CAPÍTULO XI: ANÁLISIS DE ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE EN CADA CONTEXTO 1. Introducción 167 2. Análisis e interpretación de estrategias de aprendizaje en cada contexto. 168 2. 1. Estrategias observacionales 168 2. 2. Estrategia de comparación y análisis 170 2. 3. Estrategias de orden 173 2. 4. Estrategias de clasificación 174 2. 5. Estrategia de retención 175 2. 6. Estrategia de recuperación 177 2. 7. Estrategia de interpretación 178 2. 8. Estrategia de inferencia 180 2. 9. Estrategia de evaluación 182. 8.
(9) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico 2. 10. Estrategia de transferencia CAPÍTULO XII. FACTORES QUE INFLUYEN EN ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE 1. Introducción 2. Procedimientos de análisis 3. Modelo estadístico aplicado 4. Estimación de los parámetros del modelo 5. Prueba de WALD 6. Resultados 6.1. Tareas cotidianas en contextos cotidianos 6.2. Tareas cotidianas en contextos virtuales 6.3. Tareas formales en contextos cotidianos 6.4. Tareas formales en contextos formales 7. Significación de las variables 8. Prueba de bondad de ajuste de Hosmer-Lemeshow 8.1. Tareas cotidianas en contextos cotidianos 8.2. Tareas cotidianas en contextos virtuales 8.3. Tareas formales en contextos cotidianos 8.4. Tareas formales en contextos formales 9. Conclusiones CAPÍTULO XIII: CONCLUSIONES 1. Conclusiones Generales 2. Conclusiones Específicas Objetivo 1 Objetivo 2 Objetivo 3 Objetivo 4 Objetivo 5 Objetivo 6 Objetivo 7 Objetivo 8 3. Limitaciones de la investigación y perspectivas sobre futuras investigaciones REFERENCIAS. 9. 184 187 187 188 189 191 194 194 195 197 198 200 200 201 201 202 202 203 206 208 208 209 209 210 212 213 214 215 217.
(10) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico INTRODUCCIÓN El presente trabajo tiene por objetivo el análisis exploratorio de las Estrategias de Aprendizaje de un grupo de Adultos Mayores residentes en una Residencia de Adultos Mayores, desde una óptica ecológica, ya que intentará poner en evidencia no solamente que tipos de estrategias despliegan los sujetos, sino su relación particular con los tipos de tareas propuestas y los contextos de aprendizaje dentro de los cuales éstas últimas deben realizarse. También constituye un objetivo el análisis de las variables socio-culturales, los factores ambientales y personales que ejercen una influencia sobre los tipos de estrategias seleccionadas durante el transcurso de las tareas. Los tipos de actividades diseñadas para evaluar las estrategias de aprendizaje, representan situaciones novedosas pero al mismo tiempo forman parte, al menos parcialmente, de la vida cotidiana de los adultos mayores investigados. En suma los objetivos principales pueden desplegarse como sigue: OBJETIVOS PRINCIPALES a) análisis descriptivo y exploratorio de las estrategias de aprendizaje empleadas por los adultos mayores, b) influencia sobre las estrategias de aprendizaje de factores personales y relacionados con el contexto de realización de las tareas, tales como motivación, edad, educación, actividades de la vida diaria e instrumentales, relaciones sociales, calidad de vida, años de ingreso al geriátrico, estado clínico y funcional, estado psicológico y capacidad cognitiva, c) diferencias temporales y de distribución de las estrategias de aprendizaje en relación con las tareas propuestas (cotidianas y formales), d) influencia del las características contextuales (virtuales y cotidianas), sobre la frecuencia de uso y distribución temporal de las estrategias de aprendizaje, e) dificultades y contradicciones de los sistemas sociales en que se desenvuelven los adultos mayores para la realización de las tareas de aprendizaje, f) influencia de las contradicciones y conflictos planteados por los sistemas contextuales y sociales sobre las estrategias de aprendizaje de los adultos mayores, Como objetivos secundarios pueden mencionarse los siguientes: OBJETIVOS SECUNDARIOS a) importancia de las actividades de escritura de Historia de vida sobre la reafirmación de la identidad de los mayores, b) utilidad de los ejercicios destinados a la exploración de tareas formales en contextos formales sobre el estado clínico y psicológico de los adultos mayores, c) transferir conocimientos adquiridos sobre estrategias empleadas por los mayores a planificación de actividades y desempeños de este grupo etario en condición de internación en geriátricos, d) clarificar dudas y prejuicios sobre los adultos mayores residentes en geriátricos a través del uso de los resultados obtenidos en el presente estudio, e) contribuir mediante las tareas propuestas y los resultados obtenidos al desarrollo de métodos de aprendizaje a lo largo de toda la vida, f) contribuir a la adopción por parte de los adultos mayores participantes de actitudes de empoderamiento y de autorrealización en sus vidas personales. El método de estudio empleado es multidimensional: la aplicación de pruebas psicológicas nos permite abordar la dimensión personal de las estrategias de aprendizaje al inferir del desempeño de los mayores los procesos emocionales y mentales. La. 10.
(11) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico revisión de cuestionarios sobre actitudes, razonamientos y comportamientos permite establecer en qué circunstancias, de toda la gama conductual de los sujetos, se refleja la variedad de estrategia aplicada, estudiando así su dimensión conductual, temporal y personal. La dimensión social y cultural se aborda por medio del estudio contextual que indaga el marco cultural (condiciones y estilos de vida), y ambiental de los mayores que favorecen u obstaculizan el desarrollo de las estrategias de aprendizaje. La dimensión funcional se aborda por medio del análisis observacional de las actividades desplegadas por los adultos mayores durante el desempeño de las tareas propuestas, en la que se busca examinar su mecánica, su funcionamiento real. Si bien se trata en su mayor parte de un estudio de tipo observacional, la hipótesis que se planteó antes de realizar el estudio fue que los adultos mayores deberían desplegar diferentes estrategias de aprendizaje frente a los diversos tipos de tareas propuestas, y que estas estrategias deberían estar caracterizadas por una serie de elementos, a saber: a) su organización temporal, b) su ajuste a las condiciones ambientales, c) la independencia de las mismas con respecto a la edad cronológica, d) su dependencia al nivel educativo y estado físico, social y de calidad de vida, e) importante correlación con las actividades funcionales de la vida cotidiana, f) asociación con estado motivacional de los adultos mayores, g) incidencia, frecuencia y calidad de estrategias en la permanencia en geriátrico. El fundamento de estas hipótesis fue que, si bien el ingreso y permanencia en una residencia puede llevar a pensar o sugerir que los adultos mayores allí alojados han alcanzado un grado de deterioro tal que les impida volver a lograr un desempeño autónomo en materia de aprendizajes, es precisamente la conservación de sus capacidades funcionales, su estado de ánimo y el capital cultural que lograron alcanzar en sus años de juventud, los elementos más importantes a la hora de elaborar y poner en juego estrategias para adquirir y conservar una serie de aprendizajes destinados a resolver tareas, todo lo cual resulta, en definitiva, indispensable para mantener sin compromiso la autonomía y calidad de de vida, la producción de actividades cotidianas y las oportunidades de aprendizaje que estén disponibles para la efectiva apropiación, control y regulación de sus desempeños y espacio de vida. En cuanto a su aspecto funcional, se espera que los adultos mayores durante el desempeño de las tareas propuestas empleen mecanismos diferentes para resolverlas utilizando estrategias selectivas para cumplir, controlar y regular sus actividades de aprendizaje en estrecha asociación con las características y naturaleza de los contextos de desempeño. En ese sentido se proponen tareas que demanden una complejidad diferencial en la organización interna y secuencia temporal de las estrategias. En ese sentido se ofrecen tareas formales en contextos formales con un alto nivel de elaboración y abstracción, para contrastarlas con las estructuras más compactas y definidas que surgen durante las tareas cotidianas en ámbitos cotidianos. De confirmarse las suposiciones expuestas, resultaría que los mayores ingresados en un geriátrico son capaces de elaborar diferentes estrategias de aprendizaje, organizándolas de modo diferente en concordancia con el ámbito en que les toca desempeñarse. Se espera que los resultados del presente estudio puedan aportar datos en apoyo de las estrategias de aprendizaje de los adultos mayores alojados en residencias de largo plazo, que puedan ser usadas para propiciar actividades tendientes a. 11.
(12) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico preservar sus desempeños autónomos tanto al interior como al exterior del geriátrico. Desvirtuando de esta manera la visión negativa que se tiene sobre este colectivo de sujetos, así como el hecho de que su ingreso y permanencia en un geriátrico implique de modo inevitable un declive definitivo e irreversible en sus capacidades de aprendizaje. Otro objetivo que se desprende de la investigación es ofrecer evidencia sobre la necesidad y utilidad del aprendizaje a lo largo de toda la vida, aplicado a esta franja etaria. También las ventajas que se desprenden de la actividad situada y de las prácticas surgidas en una comunidad de aprendizaje, con respecto a los aprendizajes descontextualizados y surgidos en aislamiento. A continuación y de manera un tanto sucinta se ofrece una descripción del trabajo de Tesis, el cual se divide en tres partes: 1) la primera abarca la fundamentación teórica y comprende siete capítulos (I, II, III, IV, V, VI y VII). 2) la segunda parte corresponde al estudio empírico e incluye 3 capítulos (VIII y IX). 3) Finalmente la última parte se relaciona con los resultados y conclusiones del estudio y la componen otros 3 capítulos (X, XI y XII). El Capítulo Primero es una introducción sobre el marco social que enfrenta el adulto mayor así como algunas definiciones terminológicas que nos ayudan a situar los sujetos en estudio. El Capítulo Segundo, se explaya sobre las principales corrientes teóricas sobre el aprendizaje, incluyendo la consideración de las características especiales de los adultos mayores como aprendices, y la importancia de la ciudad como medio catalizador. El Capítulo Tercero revisa los principales rasgos que caracterizan a las residencias geriátricas, en cuanto a sus aspectos físicos y funcionales, destacando tanto los aspectos positivos como negativos de estas instituciones El Capítulo Cuarto realiza un recorrido sobre la participación del enfoque sociocultural en las investigaciones actuales así como sus aportes a los conocimientos formales e informales. El Capítulo Quinto evalúa los principales aspectos relacionados con la investigación, con el eje puesto en los procesos activos y prácticos en los que se basa el trabajo, que son las prácticas cotidianas, tanto formales como informales desempeñadas en distintos contextos. Pocos estudios se han detenido especialmente en los entornos cotidianos de aprendizaje de los adultos mayores residentes en un geriátrico, tratando de analizar en qué medida las situaciones ecológicas y aquellas virtuales se rigen por los mismos principios. El Capítulo Sexto desarrolla la temática central de la investigación, las estrategias de aprendizajes y su delimitación conceptual, entendidas desde distintas perspectivas y enfoques. El Capítulo Séptimo completa el marco teórico del trabajo con la caracterización de los tres contextos de intervención empleados (cotidiano informal: comidas; periódico formal: taller cultural y periódico informal: compras en el supermercado), así como una descripción de las tareas resueltas en cada uno de ellos (participación social, trabajo. 12.
(13) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico oral, escrito o plástico y compras). Por motivos de espacio, en la descripción de los contextos hemos tenido que establecer límites para acotar la gran cantidad de información que generan actualmente, cada uno de estos contextos por separado. El Capítulo Octavo se incluye en la segunda parte del trabajo, y desarrolla la metodología de investigación, exponiendo el planteamiento de la investigación y los retos científicos, los objetivos y el método de investigación y la definición de la muestra. El Capítulo Noveno aborda técnicas e instrumentos de recogida de datos y los procesos que se llevan a cabo para obtenerlos, así como la elaboración del sistema de categorías y la codificación y validación de los datos. El Capítulo Décimo ofrece los resultados obtenidos tras el análisis de los datos obtenidos en cada una de las tareas vinculadas a cada contexto. El Capítulo Undécimo describe e interpreta las estrategias de aprendizaje empleadas en cada situación y por cada caso de estudio. El Capítulo Duodécimo cierra el trabajo con las conclusiones y discusión de los resultados, que nos lleva a abrir nuevas vías de investigación y ser conscientes de las limitaciones de éste. La estructura del informe finaliza con la presentación de las referencias bibliográficas.. 13.
(14) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico. Primera Parte FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA. 14.
(15) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico. CAPÍTULO I EL ADULTO MAYOR EN LA ACTUALIDAD.. 1.. el contexto social actual. 2.. el desafío de la longevidad. 3.. los estereotipos culturales y sociales en la vejez. 4.. La fragmentación de los valores socio-históricos en la vejez.. 5.. La transformación demográfica de la vejez y su impacto social.. 6.. El adulto mayor y la vejez. Definición y límites.. 7.. Vejez y procesos de aprendizaje.. 8.. Vejez y normas culturales.. 9.. Nomenclaturas y terminologías.. 15.
(16) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico. 1. EL CONTEXTO SOCIAL ACTUAL. La sociedad actual se caracteriza por un proceso continuo de transformación y cambio, que exige a su vez una adaptación diaria a contextos variables. Estas nuevas situaciones deben ser asimiladas y comprendidas, conjuntamente con las modificaciones en las organizaciones vitales, que sustituyen a las anteriores de una manera vertiginosa. Sumado a lo anterior, la estructura social de la cual los adultos mayores forman parte, exhibe como signo distintivo una creciente tendencia hacia un individualismo extremo, desigualdad socio-económica, violencia material y simbólica y una marginación creciente de aquellos sectores de la población que no pueden, o no desean, ajustarse a las transformaciones presentes. Se genera de este modo un progresivo distanciamiento entre la esfera personal y la social, ya que el individualismo, la independencia y la autonomía se erigen como íconos privilegiados de los intercambios, debilitando los lazos familiares, la solidaridad y la colaboración intra e inter-generacional. Como consecuencia, los vínculos familiares se debilitan, el tamaño familiar se reduce a su expresión nuclear, y se reemplazan las transacciones basadas en la experiencia, el afecto y la historia local por relaciones cuyo fundamento son la satisfacción de necesidades materiales o laborales, el consumo de nuevas tecnologías de información (TIC), la historicidad emergente de intercambios artificiales y pasajeros, el anonimato y la generalización de saberes, cuya validación escapa del individuo para recaer en aquéllos que detentan el saber actualizado y científico. Las decisiones se elaboran tomando en cuenta las opiniones de los paneles de expertos, con lo cual se debilita la confianza en la propia capacidad, debiendo los adultos mayores resignar muchas veces sus necesidades y deseos, en aras de lograr la aceptación y la inclusión social. Todos los elementos citados se conjugan para dibujar el panorama que enfrenta el adulto mayor en lo que respecta al ámbito de los aprendizajes. Con respecto a este punto, el adulto mayor asiste a una desvalorización progresiva de sus saberes, aprendizajes y experiencias, sustituidos por las nuevas tecnologías del conocimiento y la información. Como corolario, el sujeto que envejece es progresivamente marginado, y cuando manifiesta alguna dificultad para el manejo de la información o la adquisición de aprendizajes, se le aplica el rótulo de deterioro cognitivo o pérdida de autonomía, en vez de considerarlo como una forma de adaptación selectiva, facilitando el ámbito necesario y los tiempos convenientes para incorporar estos desafíos en las rutinas cotidianas. En la medida en que se privilegian los aspecto negativos, deficitarios y de deterioro en el desempeño del adulto mayor, se le priva al mismo de la inserción en alguno de los dispositivos sociales destinados a mantener la autonomía y calidad de vida, orientándolo hacia ámbitos más restrictivos como los geriátricos, donde los vínculos se basan en reglas formales, institucionalizadas y dominadas por la organización técnica y científica. A esto se suma la disminución, en las generaciones intermedias, de su capacidad de absorción de las demandas de acompañamiento y contención que plantean los adultos mayores.. 16.
(17) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico. 2. EL DESAFÍO DE LA LONGEVIDAD La mayor longevidad propia de nuestra época es una consecuencia de varios factores: a) adelantos científicos y tecnológicos, b) disminución de tasas de natalidad, c) mejora en la prevención sanitaria, d) mayores recursos para la atención de enfermedades y mejora en los índices nutricionales. Estos elementos generan un fenómeno sin precedentes en el aumento de la calidad y esperanza de vida, en la demanda económica, la mayor participación social, y los requerimientos educativos y humanos del segmento de la tercera edad. Sin embargo, paralelamente a estas condiciones favorables, existen factores negativos para el desarrollo de los adultos mayores, basados fundamentalmente en las representaciones sociales adversas (Moñivas, 1998), incluyendo: a) los estereotipos negativos sobre la salud y la fragilidad del viejo, b) la pérdida del papel como portadores de los valores culturales e históricos de la sociedad, c) el deterioro de la memoria, el aislamiento y la desvinculación social. Todo lo anterior se conjuga hasta llegar a conformar un papel actual muy frágil para el anciano, asociado preponderantemente con la pérdida de roles y el desempeño como abuelos, lo que los obliga a jugar un papel sustitutivo en el cuidado de los nietos. Una consecuencia importante es la pérdida de visibilidad de la vejez dentro de la estructura social (Yuni, 2007). En efecto, la correlación social de los roles con determinadas brechas cronológicas, genera un isomorfismo estratificado, donde recursos y demandas se escalonan secuencialmente. Es comprensible que, con la pérdida de roles laborales y generativos que ocurre en la vejez, sus integrantes pierdan además su estatuto de miembros activos y de pleno derecho, quedando confinados a una situación de aislamiento, justificado además por el supuesto deterioro psico-biológico para el cual no se ve claramente un lugar ni una identidad definidos (Knopoff y Oddone, 1991). No obstante, es menester tener en cuenta que precisamente por la prolongación de la expectativa de vida, los adultos mayores se colocan en un lugar de protagonismo, volviéndose independientes del destino aparentemente inexorable de la jubilación, el descanso obligado y la preparación para la muerte. Es precisamente la complejidad de las configuraciones sociales actuales, sumada a la mayor demanda de competencias y desempeños para adaptarse a las nuevas tecnologías del desarrollo, lo que viene a poner en primer plano la necesidad de un aprendizaje permanente, del cual los adultos mayores no pueden desprenderse (Yuni y Urbano, 2006). 3. LOS ESTEREOTIPOS CULTURALES Y SOCIALES EN LA VEJEZ. Frente a la paradoja del aumento de la expectativa de vida y la disminución de los índices de natalidad, los adultos mayores queda sujetos a construcciones sociales signadas por estereotipos y prejuicios. En un mundo que envejece, la vejez es desestimada, produciendo en los propios sujetos adultos mayores una imagen negativa, con la cual no siempre se sienten identificados en el mejor de los casos, mientras que en. 17.
(18) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico otros se produce un efecto de desvalorización y adopción de conductas dependientes y de auto-marginación, frente a los valores propiciatorios de la juventud, éxito y belleza. Ante esta situación, los sistemas de educación y aprendizaje deberían erigirse como herramientas de transformación de esta realidad. En particular, los diferentes estamentos sociales en los cuales tienen participación los viejos, deberían constituirse en ámbitos propicios para el desarrollo y la reproducción de modelos alternativos a estas ecuaciones perjudiciales y arbitrarias, que identifiquen la vejez con salud en vez de enfermedad, con actividad en vez de pasividad y con vinculación social en vez de marginación. En resumen, podemos afirmar que se nos presenta actualmente una situación inédita desde la perspectiva socio-histórica. Los adultos mayores, que han sido portavoces y reproductores de los saberes y costumbres tradicionales de cada cultura, identificados con el saber popular, la experiencia y la subsistencia comunitaria, se ven enfrentados a una época caracterizada por valores posmodernos. Paralelamente al desarrollo de tecnologías que permiten la prolongación de la vida y el aumento proporcional de adultos mayores, se generan nuevas modalidades de intercambio entre los sujetos sociales, con una dilución de las relaciones inter-subjetivas (Bauman, 2005) y una fragilidad del los vínculos desarrollados a lo largo de la vida. 4. FRAGMENTACIÓN DE VALORES SOCIO-HISTÓRICOS EN VEJEZ. La visión de lo comunitario como soporte de una historia compartida y una identidad, basada en lugares y situaciones históricas que representan la solidez y permanencia, es arrastrada hacia una nueva definición caracterizada por la fluidez de las configuraciones. La confianza en la permanencia de valores sólidos y estables, con una organización familiar firme, comprometida en el desarrollo equitativo de todos sus miembros apelando a la responsabilidad y a la cooperación en la búsqueda de un progreso hacia el futuro, se ve sacudida por una fuerte crisis de la modernidad. Los relatos organizados en torno a un corpus de sentido compartido se alejan progresivamente hacia una fragmentación de saberes que solo genera incertidumbre, aislamiento y una progresiva liquidez de los entornos (Giddens, 1994). Sumado a esto surge una creciente estrategia de individuación como corolario del fenómeno que Marc Augé denomina la sobremodernidad (Augé, 2000). El individuo es la dimensión desde la que se mide el todo y el todo tiene como paradigma organizador el consumo y la cultura de lo joven. En esta mimesis en la que se promueve una imagen adolescente, las personas viejas son cada vez más dejadas de lado. El poder está vinculado al joven y a todo lo que él encarna. Resulta paradójico que, en un mundo que envejece, se esconda y desacredite la vejez, se la ate a estereotipos y prejuicios que repercuten negativamente en quienes viven esta etapa vital y cristalizan un imaginario social deficitario. Revisar los límites virtuales, las creencias y los prejuicios que remiten a la desvinculación, a la imposibilidad de nuevos aprendizajes, a la diversidad de violencias que en la cotidianeidad impactan a las personas adultas mayores y las sitúan en un lugar sin lugar social, es algo que establece puntos de partida imprescindibles para lograr una configuración social superadora y solidaria. Así, a medida que envejece, el sujeto está preso de miradas sociales; incluyendo las referidas a sus posibilidades de aprendizajes,. 18.
(19) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico imaginación, elecciones. Estas miradas sociales pueden constituir una instancia permisiva, facilitadora de las realizaciones del adulto mayor, o por el contrario, como ocurre más a menudo, representar un freno cargado de prejuicios y actitudes pesimistas. Esta actitud desalienta los desarrollos individuales y grupales vinculados a la educación formal y no formal, e inhibe la participación, la actividad integral como modo de reforzar los proyectos personales, las alternativas educativas, los procesos preventivos, pensando el ser humano como un todo biológico, psicológico y social (Yuni et al., 2009). 5. TRANSFORMACIÓN DEMOGRÁFICA DE LA VEJEZ. IMPACTO SOCIAL. Según las Naciones Unidas (Previsiones demográficas Mundiales, 2006), el número de personas mayores de sesenta años, que rondaba los doscientos millones en 1950, amentará a 1200 millones en el año 2025, lo que supone un incremento de 8 al 14%. Por primera vez en la historia, se contará con más población mayor de sesenta años que menor de catorce en el año 2047, concretamente se calcula que habrá casi 2000 millones de personas mayores, que supone más del 33% de los 6000 millones de habitantes en el mundo, y son los países desarrollados los que están experimentado este crecimiento a mayor velocidad. Actualmente, una de cada 9 personas tiene más de 60 años, y según las proyecciones de las Naciones Unidas, esta proporción será para el año 2050 de una cada 5, y para el 2150, una de cada 3. Sin embargo en las zonas desarrolladas del planeta, el número de niños ya era menor que el de ancianos en 1998. En el mismo documento, el departamento de Asuntos Sociales de Naciones Unidas explica que la transición demográfica es responsable del crecimiento acelerado que experimentó la población mundial durante el siglo XX, así como los cambios en la distribución de la edad asociados a este desarrollo. La transición demográfica comenzó con el descenso de la mortalidad, y desembocó en una mayor esperanza de vida y una reducción de la natalidad, lo que desencadenó el envejecimiento de la población. Con el tiempo, continuando este proceso, se refuerza más el envejecimiento poblacional. El número de “viejos-viejos” posiblemente se cuadriplique en los próximos años, pasando de 88 millones, en el año 2005, a 402 millones en el 2050 (Naciones Unidas, 2006). La importancia de este segmento de adultos mayores es reciente y tiene consecuencias cuyos alcances apenas se vislumbran. Cifras y datos similares se observan en nuestro país, que se puede considerar como uno de los países más envejecidos de América Latina, mostrando signos de envejecimiento desde 1970. Al comenzar el siglo XXI, vivía una etapa de transición demográfica que corresponde a un envejecimiento moderadamente avanzado, con un índice de envejecimiento [IE] equivalente a 48 personas mayores de 60 años por cada 100 menores de 15 (CEPAL, 2000, 2004a, 2004b, 2007). De una población total de 36.260.130 habitantes, en el 2001, el 13.4% era mayor de 60 años. La esperanza de vida al nacer era de 73.8 años (para las mujeres 77.5 y para los varones 71.9 años). La población adulta mayor de Argentina presenta una feminización progresiva, lo que se refleja en una mayor proporción de mujeres que va aumentando conforme avanza la edad (INDEC, 2002). El continuo crecimiento en. 19.
(20) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico nuestro país de los adultos mayores, sobre todo de los mayores de 80 años, supera a los otros segmentos de la población. El análisis de diferentes aspectos relacionados con este grupo social y las personas que lo integran, resulta de importancia al momento de describir e interpretar los datos expuestos hasta el momento. 6. ADULTO MAYOR Y VEJEZ. DEFINICIÓN Y LÍMITES. El concepto de vejez incluye a un grupo heterogéneo de personas, cuyos rasgos esenciales son difíciles de precisar aunque tienen como factor común el haber superado el límite de edad, que por convención se sitúa alrededor de los sesenta o sesenta y cinco años. Los elementos característicos de los adultos mayores, y por extensión de la vejez, dependen esencialmente del autor o institución que la definan. Según la Real Academia Española, por vejez se entiende: a) cualidad de viejo, b) Edad senil, senectud; b) Achaques, manías, actitudes propias de la edad de los viejos; c) Dicho o narración de algo muy sabido y vulgar (Diccionario de la Real Academia Española, 2001). Por lo general, esta definición hace referencia al grupo de personas mayores de 65 años, ya sea que hayan o no alcanzado los beneficios de la jubilación, retiro o pensión, e independientemente de su condición física o social. Algunos autores (Erikson, 1993) distinguen la etapa de Adulto Mayor (o tardío) como aquel período de la vida que se extiende desde los sesenta años en adelante. En particular destacan que, en la medida que el adulto completa su ciclo de vida y se asegura que viva la generación siguiente, debe llegar irremisiblemente al tema del final del ciclo vital. Se dice que la integridad reposa en la aceptación de la sucesión de las generaciones, y en la finitud de la vida natural. Esta fase final implica el desarrollo de una sabiduría y una filosofía trascendentes de la vida. Por el contrario, si no se adquiere esta noción de integridad, la desesperación y el temor a la muerte se presentan como resultado de una vida irrealizada. No obstante, las características y tareas de esta etapa son dinámicas y, en consecuencia, el individuo siempre tiene el potencial de desarrollar su personalidad. En otro sentido, también se establece la distinción entre Tercera Edad, que comprende a los ancianos entre los 65 a 79 años, y la Cuarta Edad, correspondiente a los mayores de 80 años, tomando en consideración principalmente dos elementos: 1) las diferentes necesidades y problemáticas de ambos grupos en cuanto a capacidad funcional (Gastrón, 2005) y 2) la heterogeneidad demográfica en su composición (mayor preponderancia femenina en la cuarta edad) (Sánchez, 1994). Por su parte, la ONU utiliza el término de adultos mayores para referirse a las personas de 60 años o más (ONU, 1996). Según la Organización Panamericana de la Salud, una persona es considerada mayor cuando alcanza la edad de 60-65 años, independientemente de su historia clínica y situación particular (OPS, 1982). Para Séneca, la vejez es como un círculo que encierra otros círculos, y cada uno de éstos corresponde a una edad. Hay un círculo que abraza a todos los demás, y es el que corresponde a la vida, desde el nacimiento hasta la muerte. La vejez estaría incluida dentro de la vida. El viejo romano nos dice que la ancianidad le manda entrar en la reflexión y se pregunta qué parte de esa tranquilidad y suavidad de costumbres le debe a la sabiduría y qué parte a la edad. La vejez es un deslizamiento lento y suave de la vida, al final de la cual se tendrá que enjuiciar “sin ninguna trampa ni oropel”, señalando así que la verdadera vejez no se relaciona con los años y sí con la sabiduría. (Séneca, 1955). Para. 20.
(21) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico Cicerón, en su obra “De Senectute”, la vejez aparece retratada intentando aminorar los posibles defectos o limitaciones, en tanto que realza las posibilidades de la misma, enfatizando en la conservación y consagración de la sabiduría como medio de enfrentar las pérdidas (Cicerón, 1982). Para Galeno, la vejez, lejos de constituir una enfermedad, era un estado natural propio de la constitución seca y fría del cuerpo, resultado de una larga vida. En suma, la vejez era de naturaleza intrínseca y se encontraba en el mismo proceso generativo, de modo de establecer un vínculo entre el desarrollo y la decadencia de la persona (Granjel, 1991). La aceptación de esta explicación por la medicina griega se ve reflejada en la opinión de Erasmo, quien se refería a la vejez como “ipsa senectus morbus est”, es decir como una carga, considerando que la locura era el único remedio contra la misma (Rodríguez, 1989). Otro concepto frecuente es el de anciano, al que se define habitualmente como un hombre o mujer que tiene mucha edad, sin aclarar qué magnitud adquiere el concepto de mucha edad, pero es de destacar que en el Nuevo Testamento la palabra "anciano" tuvo otra connotación, se utilizó para designar a jefes religiosos o personajes de la Iglesia que tenían algún cargo directivo (Fajardo-Ortiz, 1995). Otros autores designan como anciano, viejo o persona de edad avanzada a aquéllos sujetos que viven la última etapa de la vida, entre la madurez y la edad senil (60 años) (Langarica, 1990). En particular, se asocia a esta condición la característica de estigma (Atchley, 1980), resultando la mayoría de las veces un epíteto injusto producto, de falsos estereotipos que se acumulan a través de los tiempos. El término adulto mayor se utiliza para las personas mayores de 65 años (Padilla, 2002), siendo esta edad tradicionalmente considerada para definir el comienzo de la vejez en estudios demográficos y gerontológicos, teniendo en cuenta que en muchos países es aplicada por los sistemas de pensiones para empezar a otorgar beneficios. En definitiva, los términos más comúnmente utilizados en la actualidad para designar a este grupo de la población son tercera edad y adultos mayores, ambos queriendo representar un grupo social con una vida activa y un rol importante en la sociedad. Otra visión esquemática de estas etapas se atribuye al doctor Osvaldo Fustinoni (Fustinoni y Passanante, 1980) donde menciona que los seres humanos, en general, han de atravesar una serie de etapas llamadas edades de vida que se inician al nacimiento y culminan en la muerte y se reducen esencialmente a tres. La primera es de progreso y representa a la juventud; la segunda es de estabilización y equilibrio y comprenden la adultez y madurez, y la última que precede a la muerte es regresiva y se denomina senectud o vejez. Recientemente, y debido a la explosión demográfica de la longevidad, se acuñó un término para definir una nueva etapa de vida, la cuarta edad. Es decir, personas jubiladas, incluidas anteriormente en el colectivo de la tercera edad, se dividen en dos sub-grupos: aquéllos que mantienen sus habilidades físicas y psíquicas en su casi totalidad y desempeñan un papel activo en la sociedad, y aquéllos cuyas funciones se ven mermadas por la disminución de sus aptitudes, requiriendo la ayuda de los demás para mantener un cierto grado de bienestar. Aunque no hay una barrera etaria delimitada y precisa para cada etapa, la cuarta edad incluiría a las personas en la última fase, cuyos años de vida son escasos. Según un documento publicado por la Comisión Social de los Obispos de Francia (Comisión. 21.
(22) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico Social de los Obispos de Francia., 2002), este último periodo de vida se acompaña de una degradación de la salud, de un sentimiento de soledad y pérdida, y de incertidumbre hacia la proximidad del final de la vida. Nuevamente se hace manifiesto que no existe un consenso universal y uniforme sobre la clasificación de las diferentes etapas vitales, sobre todo si se adopta un criterio puramente cronológico. Sin embargo, parece existir el criterio de que los sujetos deben atravesar una serie de etapas a lo largo del curso de la vida, durante las cuales se operan transformaciones, que incluyen sus capacidades de aprendizaje y desempeño, hasta alcanzar una etapa de envejecimiento. 7. VEJEZ Y PROCESOS DE APRENDIZAJE. Ya se ha señalado anteriormente que el colectivo de adultos mayores no constituye un grupo homogéneo, y engloba a sujetos con características variadas y diferentes (OPS, 2001). Algunos de estos rasgos son los siguientes: -La mayoría de los adultos mayores vive en áreas urbanas. -También en su mayoría alcanzan sólo el nivel primario de educación. -El 40% de hombres y 8% de mujeres de 60 años o más todavía trabaja. -La mayoría de mujeres no vive con sus maridos sino con un pariente. -Una pequeña proporción de adultos mayores (2.6%) viven en residencias geriátricas. -Un porcentaje nada despreciable (31%) vive por debajo de la línea de pobreza. -Un 59% tiene problemas de salud crónicos. Sin embargo, y de forma heterogénea, en todos los mayores se produce un envejecimiento, un proceso de cambio que conlleva una disminución de la adaptación con respecto al medio, y un posterior ajuste de su vida de acuerdo con estas transformaciones. En resumen, los temas centrales del adulto mayor se organizan en torno a las dificultades físicas, las pérdidas emocionales y miedos, relacionados con los eventos desconocidos como la muerte, los cambios en usos y costumbres y los nuevos escenarios en que le toca desempeñarse, como puede representar el traslado a una residencia geriátrica, cambios todos sobre los cuales se tiene un control y una influencia limitados, considerándose el anciano como un partícipe secundario. Los factores negativos pueden generar un sentimiento de confusión, rechazo u hostilidad hacia los aprendizajes, a los que ve como impuestos sin tener en cuenta sus necesidades y aspiraciones, con sus correlatos de aislamiento, tristeza e incluso de disminución de capacidades cognitivas. Por otro lado, los elementos positivos pueden hacer surgir esfuerzos adaptativos a las costumbres y exigencias planteadas en los cambios sociales, económicos, materiales y vinculares. En la medida en que estos esfuerzos culminan en logros y. 22.
(23) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico satisfacciones, pueden generar sentimientos de mayor seguridad en sí mismos y el desarrollo y mantenimiento de relaciones afectivas estables y duraderas. Todos estos factores deben ser tenidos en cuenta a la hora de valorar y considerar los aprendizajes en los adultos mayores, ya que de su combinación surgen muchos de los caracteres distintivos de los aprendizajes en los adultos mayores (Lazarus y Lazarus, 2006).. Puntos negativos: 1) La proximidad de la muerte, reconocida o negada, de manera explícita o implícita. Al enfrentarse a este momento tan temido y desconocido pueden replantear sus necesidades de aprendizaje y educativas, en vista de lo limitado del tiempo que le queda, y la necesidad de escoger entre los temas pendientes, aquéllos que mejor reflejan sus preocupaciones vitales e inmediatas.. Puntos positivos: 1) surge un tiempo libre (y liberado) de las actividades laborales, permitiendo invertir esfuerzos en aprendizajes y procesos educativos centrados en el crecimiento personal y el cumplimiento de aspiraciones soslayadas anteriormente, en virtud de las exigencias técnicas del trabajo. Al completarse el tiempo de trabajo formal (o informal), se dedica el tiempo a actividades sociales, recreativas o familiares, como viajar, pasar más tiempo con la familia o los amigos, o emprender proyectos basados en el placer y la satisfacción antes que en la necesidad. 2) Los cambios operados en las tradiciones, normas y 2) el aumento del tiempo destinado al intercambio valores le demandan al adulto mayor poner en juego con los nietos o hijos, compensando la reducción de esfuerzos de aprendizaje para acoger estas la investidura en otras actividades obligatorias. modificaciones a sus hábitos de vida, manteniendo al mismo tiempo valores establecidos y seguidos en el pasado. 3) Los problemas de salud físicos y/o psicológicos, 3) la posibilidad de completar tareas dejadas con distintas graduaciones según los casos pendientes en épocas anteriores de la vida ya sea individuales que exigen reorganizar las actividades y centradas en aspectos personales o bien sociales o modalidades de aprendizaje. comunitarios. Este potencial de realizar cambios en valores o metas valiosas en otra época pero irrelevantes en el momento actual, puede requerir la movilización de recursos de aprendizajes que de otro modo pasarían inadvertidos, incluyendo la capacidad de meta-cognición, es decir el valorar la situación actual en perspectiva y garantizar la elección de metas y objetivos con equilibrio y sabiduría. 4) Los cambios de roles, asociados a un sentimiento 4) La posibilidad de reasignar recursos materiales y de pérdida de utilidad, ligados al retiro del trabajo emocionales, teniendo en cuenta que muchos que se ha realizado toda la vida, si bien es cierto que vínculos pasados se van perdiendo con el transcurso este aspecto puede variar en función de las de los años, incluyendo los referidos a la situación de actividades y estilos de vida que las personas adopten viudez, mudanzas, inserción en centros sociales. Si en la vejez. bien este aspecto conlleva una imagen de pérdida, también pone en juego capacidades y estrategias de aprendizaje que requieren la formación de los nuevos vínculos, asociados al desarrollo de habilidades sociales de comunicación y desempeño. Sumado a ello, las circunstancias que le toca compartir al adulto mayor se cargan de significados emocionales ligados a experiencias pasadas, lo que puede representar una ventaja al permitir anticipar consecuencias y desenlaces. Este rasgo le aporta al adulto mayor un. 23.
(24) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico sentimiento de control y seguridad en los nuevos contextos en que le toca vivir, con la gratificación asociada.. 8. VEJEZ Y NORMAS CULTURALES. Si bien la tercera edad tiene un inicio cronológico definido socialmente, también es un concepto cultural, que puede ser visto de innumerables maneras: Mientras que en los pueblos indígenas un anciano es aquél que sobrevive cuando ya han muerto la mayoría de los miembros de su grupo, en la cultura occidental es considerada anciana la persona que está jubilada (lo que tiene que ver con la legislación laboral, ya que el trabajo es el factor central en la vida de los occidentales); mientras que en sociedades africanas, el anciano es el individuo que por razones de edad ha perdido dientes y tiene dificultad para masticar. En las sociedades orientales, por otra parte, la vejez ha sido venerada y ligada a la sabiduría, ya que los ancianos eran poseedores de los conocimientos que harían a los pueblos continuar su evolución. En occidente, debido a la relación del término con la jubilación, los ancianos han sido relegados a una vida más pasiva y en ocasiones, cargados de prejuicios de inactividad e improductividad. Algunos autores establecen una diferencia entre la edad biológica, psicológica y social (Moragas, 1991), mientras que otros distinguen entre vejez cronológica, funcional y etapa vital (Mishara y Riedel, 1986). Así vemos que mientras la vejez cronológica se refiere al tiempo objetivo, que no causa los mismos efectos en todas las personas, la vejez funcional se refiere a las limitaciones que pueden presentar los ancianos. La vejez como etapa vital significa simplemente eso, una nueva fase en la vida con múltiples posibilidades de desarrollo. En cuanto a la edad cronológica, ésta hace referencia a coordenadas biológicas diferentes para cada sujeto, mientras que la edad social implica las funciones y desempeños que el anciano realiza en su contexto. Finalmente, la edad psicológica conecta con los cambios de perspectivas a los que hace frente la persona a medida que avanza en edad. Actualmente, el aumento de la esperanza de vida y las mejoras en la medicina, hacen que personas que en otras épocas pudieran considerarse ancianas, estén en plena posesión de sus capacidades y sigan ejerciendo una vida activa como cualquier otro adulto. Si bien el envejecimiento se asocia a la disminución o pérdida progresiva de ciertas estructuras del cuerpo, la OMS declara que se relacionan con falta de entrenamiento o actividad antes que con el proceso de envejecimiento en sí (WHO, 1998a, 1998b). Por otra parte, muchos adultos mayores no ven estos factores como un impedimento para su rutina diaria, lo que les hace llevar una vida satisfactoria y plena. El sentimiento de vejez es un proceso individual, una decisión de cada persona. 9. NOMENCLATURAS Y TERMINOLOGÍAS. Como los términos utilizados para referirse a este grupo etario son tan variados, no se dará preferencia en particular a ninguno de ellos. Sin embargo, se usarán en mayor medida los términos de tercera edad y adulto mayor. El primero, tercera edad, se refiere por lo general al colectivo de personas mayores de 60 o 65 años y retiradas de la actividad laboral. El término adulto mayor ha sido más utilizado en estudios demográficos, para designar a las personas mayores de 65 años, si bien es un término. 24.
(25) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico ampliamente utilizado en el campo de la Geragogía, para designar a las personas que participan de programas de aprendizajes para la tercera edad. Por otra parte, en el informe de la Segunda Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento de Madrid del año 2002, se considera adultos mayores o personas pertenecientes a la tercera edad, no solo a las que se encuentran en la última etapa de su vida, sino a aquellas cuyos roles sociales y actividades han cambiado, en el sentido de realizar otras funciones a las realizadas anteriormente, generalmente por cesión o reducción de su actividad laboral principal. Esta definición amplia de adulto mayor permite incluir a individuos que pueden llegar a presentar condiciones física y mentales no necesariamente consideradas como normales o saludables, y que además pueden exhibir distintos grados de dependencia. Con respecto a su estatus social y económico, los adultos mayores abarcan un amplio espectro de posibilidades financieras, materiales y de organizaciones familiares. Por último, y como resumen de todas las opiniones mostradas hasta el momento, se puede considerar que la tercera edad es otra etapa de la vida, una parte más. A veces ha sido atribuida con injustos prejuicios sociales y psicológicos, mitos que surgen del miedo y el desconocimiento. Hoy en día está compuesta de personas con una mayor esperanza de vida que antaño, pero cada una con sus características y diferencias individuales, como en cualquier otro grupo. Envejecer es un hecho biológico, pero el envejecimiento tiene rasgos sociales y culturales. Ninguna sociedad debería, por tanto, desestimar a los mayores, ni tampoco tratarlos con excesiva condescendencia, sino ayudarles a aprender a vivir la ancianidad y crear una actitud social positiva hacia ella. Muy a nuestro pesar, una de las imágenes que comúnmente se mantiene de la vejez es la disminución de la capacidad intelectual y cognitiva, lo que se conoce como el declive de la inteligencia, como consecuencia del “desgaste” que se genera en el proceso vital. Si bien existen hoy numerosas investigaciones y estudios que prueban y constatan la inexactitud de estas afirmaciones (Salzman, 2007), no es menos cierto que el aprendizaje en la tercera edad presenta ciertos rasgos distintivos y peculiaridades que creemos deben ser tenidos en cuenta en cualquier abordaje de este tema. Por esta razón, consideraremos en el siguiente apartado las principales teorías del aprendizaje, y describiremos de forma muy general sus características, lo que nos permitirá posteriormente centrarnos en las peculiaridades del aprendizaje en la tercera edad, determinando los factores más importantes que lo caracterizan. En resumen, los temas centrales del adulto mayor se organizan en torno a las dificultades físicas, las pérdidas emocionales y miedos, relacionados con los eventos desconocidos como la muerte, los cambios en usos y costumbres y los nuevos escenarios en que le toca desempeñarse, como puede representar el traslado a una residencia geriátrica, cambios todos sobre los cuales se tiene un control y una influencia limitados, considerándose el anciano como un partícipe secundario. Los factores negativos pueden generar un sentimiento de confusión, rechazo u hostilidad hacia los aprendizajes, a los que ve como impuestos sin tener en cuenta sus necesidades y aspiraciones, con sus correlatos de aislamiento, tristeza e incluso de disminución de capacidades cognitivas. Por otro lado, los elementos positivos pueden hacer surgir esfuerzos adaptativos a las costumbres y exigencias planteadas en los cambios sociales, económicos, materiales y vinculares. En la medida en que estos esfuerzos culminan en logros y satisfacciones, pueden generar sentimientos de mayor seguridad en sí mismos y el desarrollo y mantenimiento de relaciones afectivas estables y duraderas. Todos estos factores deben ser tenidos en cuenta a la hora de valorar y. 25.
(26) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico considerar los aprendizajes en los adultos mayores, ya que de su combinación surgen muchos de los caracteres distintivos de los aprendizajes en los adultos mayores.. 26.
(27) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico. CAPÍTULO II TEORÍAS SOBRE EL APRENDIZAJE 1. Principales Teorías del Aprendizaje. 2. Los Aprendizajes en Adultos Mayores. 3. Múltiples Determinantes en Aprendizajes. 4. Los Aprendizajes no formales e informales. 5. La Ciudad como espacio de aprendizaje. 6. Aprendizaje y Salud. 7. Perspectiva específica en Tercera Edad. 1. PRINCIPALES TEORÍAS DEL APRENDIZAJE. Clásicamente el aprendizaje ha sido caracterizado como los cambios en las respuestas ante los estímulos, en ambientes restringidos y controlados (Thorndike, 1931) así como en los ambientes variables de la vida diaria (Kitchener, 1986; Llorente, 1988; Piaget y García, 1982; Bright, 1989; Castorina et al., 1984, 1996). Muchos de los estudios consultados proceden del ámbito anglosajón y sus conclusiones requieren ser extrapoladas a nuestro contexto con ciertos recaudos y prevenciones (Bacharach y Conley, 1990; Boyd y Apps, 1980; Labelle, 1979; Flecha, 1990, 1991; Flecha y López, 1988; Marsick, 1991; Marzo y Figueras, 1990). Con respecto a los procesos de aprendizaje, se pueden ver desde dos perspectivas diferentes, como fenómenos contenidos entera y exclusivamente en la mente del aprendiz (Furth, 1969; Piaget, 1970/85); o como procesos que tienen lugar en y forman parte indisoluble de un contexto determinado (Nunes, 1992; Nunes et al., 1993; Rogoff y Lave, 1984; Scribner, 1992; Usher, 1989; Lave, 1991). De modo tal que considerar a la mente como fuera de contexto en aras de una pretendida "objetividad", puede distanciar el fenómeno del aprendizaje, complejo por cierto, de la "experiencia" como sedimento privilegiado de cultura, sociedad e historia. En este sentido, el aprendizaje reconoce ciertas premisas: -Implica una construcción en la cual el aprendiz se modifica simultáneamente con el transcurrir del aprendizaje. - Los aprendizajes construidos se modifican al ser usados. 27.
(28) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico. - Los aprendizajes forman parte de la actividad del que aprende, quien a su vez aprende en y con el mundo - Los aprendizajes siempre implican resolver un interrogante o dilema, pero también generan conflictos, que se vuelven parte intangible del proceso de aprender. - Los aprendizajes no son fenómenos pasivos, donde el conocimiento sería adquirido; sino que requieren una construcción activa, conceptuando el aprendizaje como proceso cultural socio-histórico. Es oportuno recordar que aunque el aprendizaje parezca darse más fácilmente en niños y jóvenes, no se limita a ellos, en detrimento de los ancianos. Juegan aquí un papel clave las representaciones sociales respecto de los conocimientos y de su valor en el mundo cotidiano de los ancianos, ya que las investigaciones han mostrado que la motivación, la facultad de aprender cosas novedosas, de hacer frente a los desafíos de la vida moderna y resolver los problemas, es la misma en jóvenes y adultos (Schade et al, 2003). Con relación a los efectos de los aprendizajes, los hay externos e internos al que aprende. Es posible mejorar o por lo menos incidir en ambos. Podemos alterar las condiciones en las cuales tienen lugar los aprendizajes, integrando los componentes del proceso, atención, motivación, memoria, la senso-percepción, modificando el diseño en virtud de las necesidades de cada uno de los residentes, población heterogénea en cuanto a capacidades y motivaciones. A veces incluso sin un diseño explícito se pueden lograr aprendizajes duraderos, aunque la práctica autónoma mejorará el rendimiento. El aspecto emocional no puede ser descuidado, en ocasiones lo excesivo o desacostumbrado del aprendizaje o las condiciones impuestas a su adquisición pueden desencadenar reacciones catastróficas, verdaderas tormentas emocionales que pueden inhibir ulteriores disposiciones al aprender. Las combinaciones se pueden multiplicar, hay aprendizajes sin instrucción manifiesta, los hay instructivos sin conseguir el aprendizaje buscado, y en ocasiones se aprenden cosas diferentes de aquellas planificadas originalmente. La búsqueda de una práctica repetitiva y mecánica puede sostener temporalmente algún contenido aprendido, mediante la reproducción de las asociaciones, pero si buscamos un aprendizaje reflexivo, es menester en algún momento darle una significación a lo aprendido, cuyo alcance deberá no solo ser personal sino compartido. Así pasaríamos conceptualmente de resolver algunos ejercicios a poder resolver verdaderos problemas, que permitan recuperar y transformar lo aprendido de una manera creativa, que no otra cosa es el aprender, sino recrear aquellos elementos apropiados de la cultura social con un matiz personal, individual. Las teorías y concepciones sobre el aprendizaje y sus estrategias han evolucionado de manera considerable y de forma diferente a lo largo de la historia, desembocando en diferentes modelos. A continuación se recoge una descripción esquemática de algunos de los principales: A) El Conductismo. Es defendido por investigadores como Skinner (Skinner, 1954), Pavlov (Todes, 2002) o Thorndike (Clifford, 1984), el aprendizaje se centra en el patrón estímulo-respuesta,. 28.
(29) Procesos de Aprendizaje de Adultos Mayores residentes en un Geriátrico que es común a todos los individuos. El aprendizaje consiste en la imitación y repetición de un estímulo observado. Por tanto, se considera aprendizaje el resultado de las conexiones entre estos estímulos y experiencias. El conocimiento es el producto de la aplicación de un conjunto de reglas de forma sistemática. En la enseñanza se traduce en un aprendizaje de memorización mecánica, en el que el aprendiz realiza ejercicios de repetición y se minimiza el papel del profesor, que se limita a corregir errores a través de su conocimiento de la verdad. B) El Cognitivismo. El aprendizaje se sustenta mediante la captación del cerebro de múltiples estímulos, que se convierten en conocimiento a través del resultado de la interacción entre la información procedente del sujeto y la información del medio (Gagné et al., 1992). El proceso intelectual se reduce a un procesamiento de la información y el aprendizaje consiste en la representación de conocimiento adquirido externamente. En la enseñanza, la psicología cognitiva reconoce categorías cognitivas como la motivación, la percepción, la atención, la memoria, el pensamiento o el lenguaje; la enseñanza debe ser facilitadora, y el profesor debe favorecer la transmisión del conocimiento y las condiciones externas que lo rodean para favorecer el aprendizaje. C) El Constructivismo. El punto de partida es que el aprendizaje resulta de una construcción personal del sujeto, a partir de unas estructuras cognitivas internas que se transforman cuando el individuo interactúa con el entorno (Carretero, 1978; Ferreiro, 1996; Frawley, 1999; Ginsburg, 1988). A pesar de que las teorías de estos tres autores no tienen una fuerte relación entre sí, hemos querido citarlos por tratarse de unos de los más conocidos teóricos conductistas. En sus estudios con niños, Piaget afirmó que la actividad es un factor esencial para el desarrollo de la inteligencia. El conocimiento se basa en la capacidad cognitiva del sujeto, en los conocimientos previos (su experiencia pasada) y en la interacción con el medio, por lo que se crean estructuras progresivamente más complejas. El aprendizaje se realiza por descubrimiento y por la transformación del conocimiento de los aprendices; esta transformación es individual y original en cada individuo. El instructor se limita a ser un mediador que anima al aprendiz para investigar y fundamentar sus decisiones, sin tener en cuenta el error, considerado como la base del aprendizaje (Piaget, 1978). D) El Constructivismo Social. Los fundamentos teóricos se asientan en las ideas del psicólogo bielorruso Lev S. Vygotsky (1988, 1986). Así como el constructivismo simple de Piaget reconoce al individuo como creador de la realidad, el socio-constructivismo apunta al poder de la sociedad y la cultura para la construcción del conocimiento. El aprendizaje también se considera una construcción del individuo a través de su experiencia pasada, pero en esta ocasión, es inseparable de la situación y la interacción con otras personas, que son los factores que permiten dar significado a la experiencia (Carretero, 1994). El aprendizaje se basa en el aprendizaje con los demás, y la enseñanza se concibe en el marco humano y social. El conocimiento se crea mediante el contexto y la socialización. La enseñanza se basa en el aprendizaje colaborativo, con iguales y con expertos o profesores, y en la interacción de ideas y valores. El instructor comunica. 29.
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