BOLETÍN MENSUAL
Boletín número 171. Junio 2015
1.- Artículo del mes:
EL CUIDADO DEL CABALLO EN VERANO
2- Producto recomendado:
SILLA ZALDI CAMPERA ALTRAS ¡Armadura con 10 años de garantía!
3.- El Rincón del cuidador
–
CÓMO LUCHAR CONTRA EL AMONÍACO EN LAS CUADRAS
–¿QUÉ VITAMINAS NECESITA MI CABALLO?
4.- Razas:
–
Ficha nº 341: CRIOLLO BRASILEIRO
–Ficha nº 342: AMERICAN PAINT
1.- ARTÍCULO DEL MES:
EL CUIDADO DEL CABALLO EN VERANO
N
o es ningún secreto que los caballos están mucho mejor preparados genéticamente para el frío que para el calor. Sin duda, las altas temperaturas propias de los próximos meses son todo un desafío para nuestros caballos. Además de las exigentes temperaturas, otros factores como los molestos insectos, la mayor dificultad de proporcionar una correcta hidratación al caballo o la necesidad de un aseso específico para estos meses, complican el bienestar de nuestros équidos durante la época estival.Por ello a continuación hacemos un repaso de los factores clave que debemos tener presentes para que nuestros caballos estén correctamente atendidos este verano.
EL CABALLO Y EL CALOR
El primer factor a tener en cuenta es el calor.
Las altas temperaturas habituales en verano pueden afectar negativamente a la salud de nuestro caballo, por lo que debemos tenerlo siempre presente y no exigirle excesivamente durante nuestras rutas y paseos más de lo que buenamente puede darnos. Como norma general podemos reducir el esfuerzo físico del caballo a la mitad aproximadamente de lo que programemos normalmente, ya que tardará más en recuperarse.
Normalmente la temperatura de un caballo ronda desde los 37,2ºC a los 37,8ºC. En caso de que se produzca un aumento excesivo de esta temperatura, los tejidos pueden llegar a dañarse o incluso puede llegar a provocarse la muerte del caballo (provocada por una excesiva afluencia de sangre al cerebro, que determina la congestión cerebral).
El calor puede causar también lipotimias, de hecho el caballo es uno de los animales más propensos a sufrir este tipo de percances, los cuales pueden tener serias consecuencias si no actuamos con rapidez.
En consecuencia, resulta muy importante que en estos meses estemos alerta y actuemos ante cualquier señal de exceso
de calor.
En principio podemos hablar de tres señales claras que demuestran que nuestro caballo está sufriendo a causa del calor: - Temperatura elevada.
- Ritmo cardíaco descontrolado (lo correcto es de 40 a 50 latidos por minuto).
- Respiración acelerada (la correcta es de 60 a 80 exhalaciones por minuto): una respiración que supere las 120 exhalaciones por minuto supone que el caballo estará intentando bajar su temperatura corporal; en caso de que persista este ritmo transcurridos alrededor de 10 minutos, es un claro síntoma de su incapacidad para regular la temperatura, por lo que se hace necesario que procuremos enfriarlo.
Es muy importante que sepamos cuál es la temperatura habitual de nuestro caballo y cuánto suele subir después del trabajo, de tal forma que conozcamos cómo suele reaccionar el animal ante el calor, lo que nos ayudará a determinar si está o no sufriendo por esta causa.
Otro claro síntoma de que el caballo lo está pasando mal a causa del calor son los cambios en su personalidad: puede mostrarse apagado y desganado, sin ganas de hacer nada. También podremos notar como en ocasiones, en los casos más extremos, el animal es sacudido por temblores.
Si observamos un marcado aumento de la temperatura corporal, deberemos optar por dar a nuestro caballo una ducha de agua fría, no lo mojaremos con una esponja (resulta mucho menos eficaz), ni con paños húmedos (que terminarán por darle más calor). Lo más adecuado es echarle directamente el agua fría a chorro, tras mojarlo esperaremos a que se seque un poco y volveremos a repetir la operación, así hasta que la temperatura del animal baje de 38ºC.
Tras la ducha, colocaremos al caballo a la sombra y, a poder ser, en un lugar bien ventilado (en caso de que no dispongamos de este lugar, le podemos poner uno/s ventilador/es).
Existen cuidadores que, ante una elevada subida de la temperatura, optan por colocar bolsas de hielo o paños de agua fría en la cabeza del animal, para evitar la excesiva afluencia de sangre al cerebro. En caso de que transcurrida media hora el caballo no haya bajado su temperatura corporal, deberemos avisar al veterinario, quien determinará los pasos a seguir en cada caso.
Un buen truco para que el animal sobrelleve mejor el calor es refrescarle el cuerpo con una esponja de agua fría, porque, como sabemos, los caballos son de sangre y cuerpo caliente. Frotaremos bajo el cuello y sobre el estómago así como por la parte interna de las patas, lo que beneficiará muy positivamente al equino.
ACONDICIONAMIENTO DE LA CUADRA
Hay que cuidar también que en las cuadras en las que pasa la mayor parte del tiempo el caballo no tenga un excesivo calor. Para ello intentaremos que esté lo mejor ventilada posible creando alguna corriente dejando abiertas puertas y ventanas para que el caballo no lo pase mal.
No debemos sacar a los caballos fuera del establo hasta una hora después del amanecer y regresar a la cuadra una hora antes del anochecer (se trata de las horas del día en las que suele haber más presencia de moscas, mosquitos y tábanos, nuestros grandes enemigos durante estas fechas). Ni que decir tiene que lo más importante es que el animal tenga disponible de manera constante agua limpia y fresca (de otra forma el caballo no querrá beberla) a la que poder acceder con facilidad.– Por
supuesto en caso de que el animal haya realizado un gran esfuerzo, no convendrá dejarle beber mucho, puesto que conviene esperar.
Ponerles una piedra de sal les ayudará de diferentes formas: una como entretenimiento, otra ayudándolos a ingerir las sales necesarias para su metabolismo que han perdido durante el trabajo, y otra dándoles sed para que beban más.
HIDRATACIÓN EN VERANO
La hidratación del caballo es uno de los aspectos más importantes que debemos vigilar siempre y de forma especial durante los meses de verano. La deshidratación es otro problema asociado al exceso de calor, puesto que una sudoración muy acusada puede llevar a que la pérdida de líquido por parte del animal resulte realmente preocupante. Al deshidratarse, el caballo no podrá producir más sudor y su temperatura corporal aumentará.
Si es cogida a tiempo, la deshidratación no tiene porqué suponer un serio problema, ahora bien, es una de las principales causas que provocan la aparición de cólicos, los cuales sí resultan un problema.
Para advertir cuanto antes este problema existe un sencillo truco, denominado “Test del pliegue de la piel”: bastará con pellizcar al animal: si la carne no vuelve con rapidez a su lugar es un claro síntoma de que el caballo está empezando a deshidratarse. Hay que tener en cuenta que cuando se produce este fenómeno la deshidratación ya está avanzada y el caballo habrá perdido un 6% de su líquido corporal, o lo que es lo mismo, unos 30 litros.
Para hidratar correctamente a nuestros caballos Tenemos que asegurarnos de que el animal bebe la suficiente agua e incluso aportarle algún complemento de sales minerales, según nos indiquen los especialistas o veterinarios de confianza.
Es importante revisar de vez en cuando los recipientes para asegurarnos de que están limpios, libres de polvo y restos de comida o animales muertos. La revisión diaria de estos recipientes es de obligado cumplimiento. Además, debemos rellenarlos varias veces al día para que el agua sea lo más reciente posible. Por último conviene recordar que el agua debe mantenerse en unos márgenes de temperatura adecuados. Diversos estudios realizados demuestran que los caballos prefieren el agua a una temperatura entorno a los 10ºC-14ºC llegando incluso a dejar de beber si ésta no se encuentra próxima a estos rangos.
LUCHA CONTRA LOS INSECTOS
Hay que aclarar que es casi imposible evitar al cien por cien la presencia de insectos en verano. Sin embargo sí existen algunas cosas que podemos hacer para reducir su presencia o por lo menos para minimizar los efectos de sus picaduras. Una de las principales vías de actuación se encuentra en la alimentación que proporcionemos al animal, en la cual deberemos considerar:
– El ajo: una de las plantas más conocidas y usadas del mundo, que debe ser tenida muy en cuenta por todo cuidador, ya que nos puede ayudar en numerosos frentes: ayuda a mantener un buen perfil sanguíneo y una vitalidad general. Además el azufre que contiene contribuye a la buena salud de la piel y la capa... Pero es que, además, tiene propiedades repelentes de insectos, debidas al olor que tras su ingesta se desprende por los poros de la piel.
– Antioxidantes: los antioxidantes son moléculas grandes y estables que tienen la capacidad de absorber los radicales libres del cuerpo. De esta forma “limpian” literalmente el exceso de toxinas y permiten que sean excretadas con total seguridad del cuerpo del animal.
La presencia de toxinas (radicales libres) en el cuerpo es mucho más habitual y numerosa en los meses de verano.
Por supuesto, no todos los antioxidantes tienen las mismas capacidades ni la misma utilización: así, por ejemplo, las vitaminas A y E son muy conocidas por sus propiedades antioxidantes, pero si se toman “puras” con la comida, lo que haremos será negar al organismo el resto de nutrientes. Por eso es recomendable buscar un producto que contenga una fuente natural de antioxidantes pero que esté combinada con nutrientes para la salud de la piel.
– Ácidos grasos esenciales Omega 3 y Omega 6: resulta recomendable decantarnos por una dieta rica en este tipo de elementos, válidos para potencias las reacciones antiinflamatorias. La segunda vía de actuación es la aplicación de un buen repelente, la gran mayoría de ellos contiene ingredientes naturales como el aceite de citronella y la pyretrina. Otros, en cambio, contienen ingredientes sintéticos.
Están disponibles en diferentes formatos, tamaños y, por supuesto, precios: paños, sprays, aerosoles, cremas y ungüentos. Conviene saber que los productos a base de agua son menos propensos a causar irritaciones o reacciones alérgicas en la piel del caballo, aunque tienen el inconveniente de que no son tan duraderos como las soluciones a base de aceite. En contra, muchos caballos son alérgicos a los aceites y si utilizamos con ellos este tipo de productos, podremos provocarles irritaciones en la piel o quemaduras. Las nuevas soluciones de propyleno-glycol son más duraderas que aquellas a base de agua y tienen menores contraindicaciones.
En cuanto a la forma de aplicación, debe tenerse mucho cuidado de no rociar con repelente las áreas del pelaje que son cubiertas por la montura. Por esa razón, los paños son preferibles a los aerosoles, ya que cuando éstos son aplicados en espacios abiertos es muy difícil asegurarse que el repelente cubra solamente las partes necesarias.
EL ASEO EN VERANO
Si mantener correctamente aseado al caballo resulta importante en cualquier momento, durante el verano es imprescindible. Los motivos son muchos y de mucha importancia:
– El olor a sudor del caballo produce un efecto de atracción muy grande sobre los insectos.
– El agua y la correcta desinfección nos ayudarán a tener bien controladas las posibles heridas del caballo que,
con el calor, tienen mayor probabilidad de infección.
– Conviene saber que existen jabones especiales que contienen repelentes para los mosquitos.
Procederemos a frotar su cuerpo con una esponja empapada en agua fría, especialmente a lo largo de los vasos sanguíneos bajo el estómago y el cuello y dentro de las patas, ya que de ese modo le ayudaremos a estar más fresco. Ni que decir tiene que, tras el baño, deberemos dejar que el caballo se seque por completo, evitando por todos los medios que se revuelque.
Además del baño y con el objetivo de detectar a tiempo cualquier posible infección ocasionada por larvas, hongos, etc. no está de más que incluyamos en nuestra rutina de cuidados estivales la realización de inspecciones periódicas que realizaremos con un cuidadoso cepillado del animal.
Así, recorreremos todo el cuerpo del caballo con el cepillo en una mano y acariciando con la otra, de forma que cuando exista una anomalía de inmediato la localicemos.
Tenga presente que una limpieza a fondo del caballo favorecerá la estimulación de la producción del sebo, eliminará el polvo y activará la circulación.
En la limpieza, no podemos olvidar nunca los ojos y los ollares, partes que sufren de forma especial la sequedad ambiental. Hay que lavarlos a diario con una esponja y agua limpia.
2.- PRODUCTO RECOMENDADO:
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3.- EL RINCÓN DEL CUIDADOR
CÓMO LUCHAR CONTRA EL AMONÍACO EN LAS CUADRAS
Uno de los principales problemas con los que nos encontramos en la limpieza y mantenimiento de las cuadras es la gestión correcta de los excrementos para evitar altas concentraciones de amoniaco en el aire.
El amoniaco se origina con la descomposición por microorganismos de los excrementos y la orina de los caballos. Este gas maloliente, es muy corrosivo y pueden provocar problemas respiratorios y corrosión en los cascos de nuestros caballos.
Para evitar esto debe realizar una buena gestión de los excrementos de los caballos. Un buen “colchón de excrementos” bien cuidado puede ayudar en la lucha contra el amoniaco en las cuadras. Para ello se debe crear una buena estructura de capas en las que no se deben retirar la bosta ni las partes húmedas de la orina. Pero se tienen que tapar por lo menos una vez al día con una buena capa de 10 cm de paja. Así se va haciendo un colchón que se tiene que cambiar sólo cada 4 -6 semanas. Durante este tiempo las capas inferiores se convierten en humus, produciendo un calor que favorece el crecimiento de los microorganismos.
Estos microorganismos especializados dividen el amoniaco en otros elementos como nitritos. Éstos no se disuelven en el aire, y por tanto, no son peligrosos para el caballo.
Podemos favorecer este proceso, que se llama nitrificación, con una manera determinada de esparcir la paja: Cuanto menos espeso el material mejor. Lo menos apropiado es la paja larga, lo mejor son las briznas o pelets de paja. (Trozos de paja casi molida).
Esta paja cortada y prensada le da más superficie a los microorganismos que la paja larga, así tienen espacio suficiente para introducirse y acelerar el proceso de nitrificación, bajando de esta forma la concentración del gas.
Además los pelets sujetan muy bien la humedad y la orina, lo que contribuye también a la reducción de una buena parte de amoniaco en el aire.
Es cierto que al principio montar un colchón de excrementos aumenta la concentración de amoniaco en el establo durante los primeros días pero con un buen mantenimiento del colchón el gas se reduce después a niveles muy bajos. También podemos mantener bajos niveles de amoniaco si por la mañana limpiamos el box de estiércol y por la tarde se saca otra vez la bosta y las partes húmedas, siempre añadiendo un buen esparcimiento generoso de la paja. En cambio los que ahorran paja o limpian el box cada dos o tres días, son los que ponen en peligro la salud de su caballo.
¿QUÉ VITAMINAS NECESITA MI CABALLO?
Es importante tener claro que los requerimientos vitamínicos se modificarán en función de la edad, el peso corporal, el estado productivo o fisiológico, el estrés o la enfermedad. Aquí es quizás donde se encuentra el gran problema ya que determinar las cantidades exactas no es una tarea sencilla y siempre debemos ponernos en manos de un profesional. Evidentemente las cantidades de vitaminas (como sucede con la cantidad de alimento), dependen de múltiples factores que tienen que ver con temas tan dispares como la edad del caballo, su estado de salud, la raza, la época del año, el trabajo que debe realizar el animal...
Eso a nivel general, pero también hay otros aspectos más concretos que hacen referencia a la capacidad individual de cada caballo para absorber cada vitamina en concreto.
Existen diferentes tipos de vitaminas, cada una de las cuales aporta algo necesario. Resulta imprescindible que cada cuidador conozca las características y necesidades de cada uno de sus animales, para determinar qué tipo de vitaminas necesita y la cantidad de cada una de ellas.
A nivel general se puede decir que:
Potros y caballos adultos: precisan de vitaminas A, C y D; en el caso de los potros se suministrarán junto al calcio y
fósforo; mientras que en los adultos será necesaria una administración extra de cinc.
* Caballos deportistas: aquellos ejemplares que se dediquen a la competición precisarán de un aporte vitamínico
completo.
* Caballos que viven en libertad: en principio no precisan de ninguna vitamina extra (a no ser que se dediquen a la
competición o en periodos en los que se les exige un trabajo extra).
* Caballos estabulados: el heno y/o alfalfa que toman suelen resultar pobres en vitaminas, por lo que el suministro
diario de vitaminas resultará totalmente necesario.
El primer paso para saber si nuestro caballo precisa de un aporte vitamínico será conocer los nutrientes que ya está recibiendo gracias a su alimentación; para ello analizaremos la información nutricional facilitada por el fabricante del pienso que se le suministra. Esta información deberá incluir un desglose exhaustivo de macrominerales, microminerales, vitaminas, aceites y nivel de fibra que contiene el pienso.
4.- RAZAS
Conozca dos nuevas razas de caballos. Porque conocerlos es amarlos.
FICHA 341: CRIOLLO BRASILEIRO
FICHA 342: AMERICAN PAINT
FICHA 341:
CRIOLLO BRASILEIRO
ORIGEN:
Por caballos criollos se conocen las razas equinas que se distribuye por toda América del Sur, en América Central y América del Norte. En los distintos países del continente se ha ido desarrollando de diverso modo.El caballo criollo es descendiente del caballo ibérico traído por los conquistadores españoles y portugueses a América. Un compuesto genético de caballos derivado del caballo berberisco del norte de África, del caballo del Valle del Guadalquivir en Andalucía y otros que se agrupaban en el género de caballos de trabajo llamados "jacas" o "rocines".
En los estados de Rio Grande do Sul, Santa Catarina, Paraná se conoce muy bien al Caballo Crioulo utilizado en el sur de Brasil y un poco menos en los estados de Sao Paulo y del Mato Grosso do Sul.
CARACTERÍSTICAS FÍSICAS:
– Altura de la cruz: Entre 140 cm y 145 cm – Cuerpo macizo, compacto y musculoso.– Cabeza corta y ancha de perfil recto y ojos separados.
– El cuello y los cuartos delanteros bien desarrollados. – Pecho amplio, lomo corto, y hombros en declive. – Patas cortas y huesudas.
– Cascos redondeados y resistentes.
– Capas principales: zaino, alazanes, tordos, ruanos, palominos, bayos y negros.
APTITUDES MÁS DESTACABLES:
Es muy voluntarioso y sufrido, tiene gran capacidad de aguante. A pesar de su baja estatura, ha demostrado que puede llevar cualquier jinete adulto.
Aunque en sus inicios se utilizó como caballo para el trabajo de campo, lo cierto es que la reducción de los trabajos agrícolas, la introducción de maquinaria y la llegada de caballos más especializados en este tipo de trabajo, hizo que el criollo quedara cada vez más alejado de estos quehaceres.
CARÁCTER:
FICHA 342:
AMERICAN PAINT
ORIGEN:
Es una raza americana de caballos de tipo vaquero muy similar a los caballos quarter pero con mantos manchados y pintados.Sus orígenes provienen de los cruces de cualquiera de los caballos registrados en American Paint Horse Association, el Jockey Club, o The American Quarter Horse Association. Cada generación pasa sus patrones de pelaje inusuales y únicos y coloración a la siguiente, transmitiendo los característicos patrones de la raza american paint.
El registro APHA incluye pelajes manchados los cuatro tipos o patrones reconocidos (overo, tobiano, sabino y salpicado de blanco) sobre cualquier pelaje "básico" o diluido. Pero los clasifica de una manera no-genética agrupando tobianos, sabinos y salpicados en la categoría de "overos".
CARACTERÍSTICAS FÍSICAS:
– Altura de la cruz: Desde 148 cm a 160 cm
– Cuerpo robusto pero de proporciones estilizadas y equilibradas. – Cabeza de perfil seco.
– Ojos grandes y alegres. – Frente suficientemente amplia. – Orejas medianas .
– Cascos bien formados.
– Colores principales: pelajes manchados los cuatro tipos o patrones reconocidos (overo, tobiano, sabino y
salpicado de blanco).
APTITUDES MÁS DESTACABLES:
Estos caballos son muy inteligentes, predispuestos y dóciles haciendo de ellos un socio ideal para paseos de placer, ganadería, carreras, rodeo, trabajo en pista, o simplemente como un amigo ideal para los niños.
CARÁCTER:
Es un caballo de carácter muy noble y de actitud afable, ideal para trabajar con niños. Son alegres y siempre dispuestos para el trabajo.