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D HUME 2015

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(1)

DAVID HUME

ÍNDICE:

1. TEXTO______________________________________1 2. ESTRUCTURA Y RESÚMENES____________________ 4

- Idea general y Estructura ________________________ 4 - Resumen por fragmentos ________________________ 5 3. CONCEPTOS Y NOCIONES ______________________ 6

- Impresiones e ideas ____________________________ 6 - Límite del pensamiento y principio de copia ___________ 9 4. TEMAS O SÍNTESIS DOCTRINALES______________ 11

- La experiencia como origen del conocimiento__________ 11 - La crítica de los conceptos metafísicos _____________ 13 5. CONTEXTUALIZACIÓN________________________ 17

(2)

TEXTO de David HUME,

Investigación sobre el conocimiento humano

,

Sección 2:

“Sobre el origen de las ideas”

(Traducción J. Salas Ortueta,

Madrid, Ed. Alianza, 1997, pp. 33-36).

“He aquí, pues, que podemos dividir todas las percepciones de la mente en dos clases o

especies, que se distinguen por sus distintos grados de fuerza o vivacidad. Las menos fuertes e

intensas comúnmente son llamadas pensamientos o ideas; la otra especie carece de un nombre

en nuestro idioma, como en la mayoría de los demás, según creo, porque solamente con fines

filosóficos era necesario encuadrarlos bajo un término o denominación general. Concedámonos,

pues, a nosotros mismos un poco de libertad, y llamémoslas impresiones, empleando este

término en una acepción un poco distinta de la usual. Con el término impresión, pues, quiero

denotar nuestras percepciones más intensas: cuando oímos, o vemos, o sentimos, o amamos, u

odiamos, o deseamos, o queremos. Y las impresiones se distinguen de las ideas que son

percepciones menos intensas de las que tenemos conciencia, cuando reflexionamos sobre las

sensaciones o movimientos arriba mencionados.

Nada puede parecer, a primera vista, más ilimitado que el pensamiento del hombre que no

sólo escapa a todo poder y autoridad humanos, sino que ni siquiera está encerrado dentro de los

límites de la naturaleza y de la realidad. Formar monstruos y unir formas y apariencias

incongruentes, no requiere de la imaginación más esfuerzo que el concebir objetos más

naturales y familiares. Y mientras que el cuerpo está confinado a un planeta a lo largo del cual

se arrastra con dolor y dificultad, el pensamiento, en un instante, puede transportarnos a las

regiones más distantes del universo; o incluso más allá del universo, al caos ilimitado, donde

según se cree, la naturaleza se halla en confusión total. Lo que nunca se vio o se ha oído contar,

puede, sin embargo, concebirse. Nada está más allá del poder del pensamiento, salvo lo que

implica contradicción absoluta.

Pero, aunque nuestro pensamiento aparenta poseer esta libertad ilimitada, encontraremos en

un examen más detenido que, en realidad, está reducido a límites muy estrechos, y que todo este

poder creativo de la mente no viene a ser más que la facultad de mezclar, trasponer, aumentar, o

disminuir los materiales suministrados por los sentidos y la experiencia. Cuando pensamos en

una montaña de oro, unimos dos ideas compatibles: oro y montaña, que conocíamos

previamente. Podemos representarnos un caballo virtuoso, pues de nuestra propia experiencia

interna (feeling) podemos concebir la virtud, y ésta la podemos unir a la forma y figura de un

caballo, que es un animal que nos es familiar. En resumen, todos los materiales del pensar se

derivan de nuestra percepción interna o externa. La mezcla y composición de ésta corresponde

(3)

ideas, o percepciones más endebles, son copias de nuestras impresiones o percepciones más

intensas.

Para demostrar esto, creo que serán suficientes los dos argumentos siguientes. Primero,

cuando analizamos nuestros pensamientos o ideas, por muy compuestas o sublimes que sean,

encontramos siempre que se resuelven en ideas tan simples como las copiadas de un sentimiento

o estado de ánimo precedente. Incluso aquellas ideas que, a primera vista, parecen las más

alejadas de este origen, resultan, tras un estudio más detenido, derivarse de él. La idea de Dios,

en tanto que significa un ser infinitamente inteligente, sabio y bueno, surge al reflexionar sobre

las operaciones de nuestra propia mente y al aumentar indefinidamente aquellas cualidades de

bondad y sabiduría. Podemos dar a esta investigación la extensión que queramos, y seguiremos

encontrando que toda idea que examinamos es copia de una impresión similar. Aquellos que

quisieran afirmar que esta posición no es universalmente válida ni carente de excepción, tienen

un solo y sencillo método de refutación: mostrar aquella idea que, en su opinión, no se deriva de

esta fuente. Entonces nos correspondería, si queremos mantener nuestra doctrina, producir la

impresión o percepción vivaz que le corresponde.

En segundo lugar, si se da el caso de que el hombre, a causa de algún defecto en sus órganos,

no es capaz de alguna clase de sensación, encontramos siempre que es igualmente incapaz de las

ideas correspondientes. Un ciego no puede formarse idea alguna de los colores, ni un hombre

sordo de los sonidos. Devuélvase a cualquiera de estos dos el sentido que les falta; al abrir este

nuevo cauce para sus sensaciones, se abre también un nuevo cauce para sus ideas y no encuentra

dificultad alguna en concebir estos objetos. El caso es el mismo cuando el objeto capaz de

excitar una sensación nunca ha sido aplicado al órgano. Un negro o un lapón no tienen noción

alguna del gusto del vino. Y, aunque hay pocos o ningún ejemplo de una deficiencia de la mente

que consistiera en que una persona nunca ha sentido y es enteramente incapaz de un sentimiento

o pasión propios de su especie, sin embargo, encontramos que el mismo hecho tiene lugar en

menor grado: un hombre de conducta moderada no puede hacerse idea del deseo inveterado de

venganza o de crueldad, ni puede un corazón egoísta vislumbrar las cimas de la amistad y

generosidad. Es fácil aceptar que otros seres pueden poseer muchas facultades (senses) que

nosotros ni siquiera concebimos, puesto que las ideas de éstas nunca se nos han presentado de la

única manera en que una idea puede tener acceso a la mente, a saber, por la experiencia

(4)

ESTRUCTURA Y RESÚMENES

IDEA GENERAL Y ESTRUCTURA:

IDEA GENERAL

DEL TEXTO.

En el presente texto el filósofo escocés David Hume reflexiona sobre la idea de

que todas las percepciones de la mente pueden clasificarse en dos tipos:impresiones

e ideas. Las impresiones son más vivaces e intensas que las ideas. Acto seguido,

Hume expone la TESIS PRINCIPAL de todo el texto: toda idea está originada por una

impresión precedente, y, por tanto, el aparente poder ilimitado del pensamiento se

reduce a los materiales suministrados por la experiencia. Para defender su tesis Hume

expone dos argumentos:

(1) Toda idea, por compleja que parezca, puede dividirse en ideas simples,

originadas en su impresión correspondiente.

(2) La ausencia de un tipo de sensaciones y experiencias (impresiones) provoca la

ausencia del tipo de ideas y pensamientos correspondientes.

ESTRUCTURA

DEL TEXTO.

El texto se puede dividir en cinco fragmentos que se corresponderían con los cinco

párrafos que conforman el texto completo. La tesis general de todo el texto es el

llamado “principio de la copia” que se formula en el tercer fragmento.

FRAGMENTO 1: Tema del texto: Distinción entre impresiones e ideas. Las ideas son más débiles que las impresiones, que son intensas.

FRAGMENTO 2:El pensamiento parece no tener más límite que lo contradictorio.

FRAGMENTO 3: Tesis del texto: Toda idea es copia de una impresión. La experiencia es el límite del pensamiento.

FRAGMENTO 4: Primer argumento: Cualquier idea compleja se puede dividir en ideas simples, originadas en sus impresiones correspondientes.

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RESÚMENES POR FRAGMENTOS:

FRAGMENTO 1:

En el texto Hume define y clasifica todas las percepciones de la mente en dos tipos:

lasimpresiones y lasideas (Tesis del fragmento). El criterio para distinguirlas radica en su grado de fuerza y vivacidad, denominando a las percepciones mentales más

intensas con el término “impresiones” y a las percepciones de la mente más débiles

“ideas” o “pensamientos”.

FRAGMENTO 2:

En el texto Hume describe la aparente omnipotencia del pensamiento humano.

(Tesis del párrafo). Nada parece escapar al poder del pensamiento. Con igual facilidad concebimos imaginaciones extrañísimas y objetos familiares. Mientras el

cuerpo sufre atado en este planeta, el pensamiento puede volar más allá del universo.

Lo nunca visto puede concebirse. Excepto lo contradictorio, todo puede pensarse.

FRAGMENTO 3:

En el fragmento el autor mantiene el principio filosófico por el cual toda idea del

pensamiento es una copia de una impresión. (Tesis del fragmento y de todo el texto completo). La aparente libertad del pensamiento se reduce a la capacidad de alterar y

modificar los datos y materiales que nos proporciona la experiencia, como sucede con

las ideas de “montaña de oro” y de “caballo virtuoso”.

FRAGMENTO 4:

En este fragmento Hume nos da un primer argumento para apoyar su principio de

la copia: cualquier idea compleja puede reducirse a ideas simples, originadas por una

impresión correspondiente. (Tesis del párrafo). Por ejemplo, la idea de Dios no es más que un aumento indefinido de las cualidades humanas de bondad y sabiduría. Así

sucede con todas las ideas y para rechazar el argumento se debería mostrar un

contraejemplo: alguna idea que no proviniera de ninguna impresión.

FRAGMENTO 5:

En este texto Hume nos proporciona un segundo argumento a favor de su tesis

principal: la ausencia de un tipo de sensaciones provoca la ausencia del tipo de ideas

correspondiente. (Tesis del texto). Esto queda ejemplificado de muchas formas: un ciego no puede concebir los colores, ni un sordo los sonidos, ni un negro el gusto del

vino, ni una persona moderada la crueldad, ni una persona egoísta la generosidad. Por

esto es fácil aceptar que otros seres posean capacidades e ideas inconcebibles para

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CONCEPTOS Y NOCIONES

IMPRESIONES E IDEAS

Para el filósofo empirista David Hume los contenidos de la mente son

denominados percepciones. Percepción es un término omniabarcante, tanto de los

actos como de los contenidos de conciencia. Tiene un ámbito semántico similar al que

tiene idea en Locke. No hay que entender el concepto, solamente, como las percepciones de los sentidos, sino que el término percepción abarca todo objeto

mental de conocimiento (lo que Descartes y Locke entendieron por “ideas”). Estas

percepciones o contenidos mentales pueden dividirse en dos clases: lasimpresiones

y las ideas o pensamientos. ¿Cómo podemos diferenciarlas? Por las distintas

características de unas y otras. Hume reconoce que hay otra división de nuestras

percepciones, que se extiende tanto a nuestras impresiones como a nuestras ideas.

Se trata de la división en simples y complejas. Las percepciones simples (impresiones o ideas) son tales que no admiten distinción ni separación, al contrario

que las complejas. En una manzana o en una flor podemos distinguir su color, su olor,

su textura, siendo estas impresiones simples e independientes entre sí.

CARACTERÍSTICAS DE LASIMPRESIONESY DE LASIDEAS.

LasIMPRESIONES son una clase de percepciones que se distingue de la otra clase (las ideas) por el mayor grado de fuerza y vivacidad con que inciden en la conciencia,

alma o mente y están presentes en ella. No se trata de una diferencia cualitativa o

"esencial", sino de una mera diferencia de grado. Cada uno percibe fácilmente la

distinción entre impresión/sentir (feeling) e idea/pensar (thinking), lo cual no impide

que en ciertos casos particulares la línea divisoria no sea fácil de determinar.

Las características de las impresiones son:

(1) Vívidas: Vivaces, intensas. Se refiere a la fuerza e intensidad con la que se presenta una sensación o sentimiento en nuestra mente. Además se presentan de

forma involuntaria. Todos tenemos impresiones aunque no queramos. La inmensa

mayoría de los casos son datos inmediatos y evidentes. Nadie suele dudar

realmente de sus impresiones, pero sí de sus ideas.

(2) Simples e Independientes: No tiene un carácter definitorio, ya que en rigor, para Hume todo elemento de la experiencia exige la inmediatez. Cabría decir que tienen

una presencia inmediata más viva que las ideas.

Sólo se pueden dividir cuando reflexionamos sobre ellas (ideas), cuando las

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porque las impresiones táctiles no se pueden comparar con las impresiones

auditivas o las impresiones visuales, por ejemplo. Son cualitativamente distintas.

(3) Originarias: En dos sentidos: primero, a que las impresiones anteceden a las correspondientes ideas que se derivan de ellas y, segundo, una originalidad

absoluta, que sólo se aplica a las impresiones de sensación, en el sentido que son

el elemento primero del proceso genético de conocimiento. Es la fundamental para

entender el fenomenismo y el escepticismo en el que cae la filosofía de Hume. Las

impresiones son originarias (es decir, no originadas) porque carecen de

precedentes, surgen en la mente por “causas desconocidas”. Ir más allá de las

impresiones es un paso precipitado que, según Hume, no tiene justificación

filosófica.

Las IDEAS o PENSAMIENTOS, por el contrario, son las percepciones más débiles. Surgen por “debilitación” de las impresiones, por tanto no aportan ningún

contenido nuevo al conocimiento, siendo simples imágenes o "copias" de las correspondientes impresiones. El fundamento de considerarlas "copias" está en la

semejanza y correspondencia de las ideas con las impresiones. Por ser copias,

representan las impresiones de que se derivan, guardando correspondencia con ellas.

Sobre esto, no hay problema en el caso de las ideas simples, pero puede haberlo en

las compuestas, como en la idea de sustancia, la de causa ontológica o la del yo como

sujeto epistemológico.

Cada idea simple es la copia de una impresión simple, en este caso hay una

clara semejanza; no ocurre lo mismo entre las ideas compuestas que son una

combinación de elementos que nuestro conocimiento saca de los contenidos de

nuestras impresiones (montaña dorada, caballo valeroso, la imagen de Paris desde

Montmartre) en este caso no puede decirse que las primeras sean una copia exacta

de las segundas.

Las características de las ideas son:

(1) Copias de las impresiones: No hay ideas que no estén basadas en alguna impresión. A esto se le denomina el principio de la copia y es la relación que

existe entre las ideas y las impresiones. Esto supone una crítica del innatismo

racionalista de las ideas, que se daba en Descartes.

(2) Débiles: Dado que son copias, por su propia naturaleza son más débiles, menos intensas, y se presentan a menudo en nuestra mente de forma más difusa e

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(3) No amplían nuestro conocimiento: No aportan nada nuevo respecto de la experiencia directa, no aumentan nuestro conocimiento. Toda la información que

poseemos procede, directa o indirectamente, de los sentidos, de las impresiones.

Frente a los racionalistas, Hume sostiene, al igual que el padre del empirismo

ingles (J. Locke), que la mente es como un papel en blanco en el que la experiencia va escribiendo la información que el pensamiento utiliza después. Por

tanto, no existen las ideas innatas, sino que todo conocimiento depende de la experiencia.

Por otro lado, debemos exponer laCLASIFICACIÓN que realiza Hume sobre las impresiones y las ideas.

Para el filósofo escocés existen dos tipos de impresiones:

a) “Impresiones de sensación” (sensaciones): son las que surgen en el alma sin ninguna percepción antecedente. Son las primeras percepciones y por tanto preceden

a todas las demás. Surgen de causas desconocidas. Hipotéticamente cabe señalar

diversas causas sin que sea posible decidirse por ninguna: pueden surgir del objeto,

pueden ser producidas por el poder creador de la mente, o deberse al autor de nuestro

ser.

Las impresiones de sensación son la pieza clave de su epistemología, ya que

son el fundamento y origen de todos los actos y procesos posteriores, pero es una

pieza literalmente desfondada: no sabemos a qué se deben o de dónde proceden. Es

ésta una premisa fundamental del agnosticismo cosmológico y del fenomenismo

psicológico.

Constituyen la experiencia externa, que podemos definir como aquellos datos que proceden directamente de la actividad de nuestros sentidos. Ejemplos: al ver un

color rojo, al oír el sonido de un silbato, al notar la suavidad de un pétalo, al degustar

el sabor del chocolate o cuando noto el olor de la tierra después de la lluvia.

b) “Impresiones de reflexión” (sentimientos): son las que proceden, o bien inmediatamente de alguna impresión original de sensación (la impresión de dolor me

provoca tristeza), o bien de una idea derivada de impresiones de sensación (la idea de

la muerte de mi padre que me provoca tristeza). Al cobrar mayor grado de vivacidad

una idea, se convierte en impresión de reflexión. Son fundamentales en la explicación

de la moral. A ellas pertenecen las pasiones, los sentimientos y las emociones.

Constituyen la experiencia interna, que podemos definir como el conjunto de

datos que proceden indirectamente de nuestros sentidos. Son sensaciones internas

que surgen al reflexionar sobre las sensaciones externas. Ejemplos: El placer que me

produce un olor agradable, la alegría que me provoca el azul del cielo y el calor del sol,

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Las ideas o pensamientos pueden ser, como las impresiones, (tal y como hemos mencionado anteriormente)simples ocomplejas. Son del primer tipo aquellas ideas formadas a partir de una impresión, en cambio, son complejas o compuestas

aquellas ideas que provienen de una impresión compleja (idea de montaña) o son

elaboradas por la mente a partir de otras ideas simples o complejas. A partir de

ciertas ideas pueden surgir otras ideas que pueden ir ascendiendo en su grado de

complejidad, como puede ser el caso de la idea de Dios o de sustancia divina.

Por su origen o procedencia, tanto las simples como las compuestas, las ideas

pueden ser de tres tipos:

Ideas de la memoria, que son losrecuerdos.

Ideas de la imaginación, que son lasimaginaciones.

Ideas de la razón, que son los conceptos. Los más abstractos son los filosóficos.

Como conclusión debemos resaltar que la relación entre ambos conceptos constituye el principio de la copia (toda idea es copia de una impresión). Esta tesis empirista marca a la experiencia como el límite del conocimiento y el criterio de verdad.

Y porexperiencia Hume entiende lo que comienza o está apoyado en lasimpresiones.

Las impresiones forman el tribunal de la experiencia ante el que deben de comparecer

las ideas para ser aceptadas como válidas y verdaderas.

EL LÍMITE DEL PENSAMIENTO Y EL PRINCIPIO DE COPIA

Aunque nuestro pensamiento parece poseer una libertad ilimitada, ya que nadie

puede controlar nuestros pensamientos y podemos pensar cosas que no son reales,

en realidad está reducido a límites muy estrechos, ya que todos los materiales del

conocimiento derivan de una percepción interna o externa. Como hemos dicho

anteriormente, las percepciones de la mente se dividen en ideas e impresiones. Las

impresiones son los contenidos de la mente que obtenemos de forma inmediata a

través de la experiencia de los sentidos. Las ideas son las copias debilitadas de las impresiones que nos formamos con el pensamiento. La relación que mantiene Hume

entre las ideas y las impresiones constituye elprincipio de la copia (toda idea es copia

de una impresión que la provoca) y marca el límite de lo que puede pensarse o

concebirse. Dado que toda idea, por compleja que sea procede, en última instancia, de

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Podemos diferenciar un doble límite para la mente humana:

a) Límite específico del pensamiento: Cada uno de nosotros no puede concebir ni pensar nada que, en última instancia, no hayamos experimentado previamente,

de lo que no hayamos tenido una impresión sensible. Todo nuestro pensamiento

trabaja con los materiales que nos proporcionan los sentidos, y nada más. El

límite del pensamientopersonales la experiencia (impresiones).

b) Limite general del pensamiento: Pero como esas impresiones o experiencias pueden ser muy diversas y de distinta índole, el único límite del pensamientoen general, es decir, de lo que puede existir, es la contradicción lógica. Algo contradictorio o imposible, como que la parte es mayor que el todo o que existen

cuadrados redondos, no puede ni existir ni pensarse siquiera. Y por supuesto no

podemos tener experiencias de estas cosas.

Dado que, el principio de la copia proporciona el límite del pensamiento, debemos añadir, de la misma forma, que este principio determina el criterio empirista

de verdad y marca la frontera entre el conocimiento válido y elpseudoconocimiento, es

decir, entre el conocimiento científico y el conocimiento metafísico (que no es tal).

Dicho de otra forma: el principio separa lo significativo de lo asignificativo.

Elprincipio de la copiaes usado por Hume en doble sentido:

a) Sentido descriptivo: Toda idea, por compleja y abstracta que sea, procede de hecho y en última instancia de alguna impresión. Nuestro pensamiento recuerda,

imagina o racionaliza (o sea, que construye ideas) sobre las impresiones (internas

y externas) que experimentamos. Con este sentido Hume nos explica lo que

podemospensar.

b) Sentido normativo: Toda idea verdadera debe apoyarse en su impresión correspondiente. Las ideas que no provengan de la experiencia deberán

rechazarse. El principio es usado en este sentido para criticar el falso conocimiento

metafísico y religioso. En este sentido Hume evalúa los pensamientos que

debemosaceptar.

Las ideas de la razón o los pensamientos más abstractos son los conceptos filosóficos, a los cuales Hume criticará apoyándose en su principio de la copia. Dicho criterio le permitirá desechar los conceptos metafísicos racionalistas (Dios,

Sustancia,Esencia,Alma, entre los más importantes). El uso de ese principio le llevará al escepticismo, un escepticismo moderado, pues la propia vida nos impide caer, según Hume, en un escepticismo radical; de ahí que su escepticismo sea más un

(11)

Hume tampoco es un fenomenismo extremo, puesto que hay otro tipo de certezas y

conocimientos, que siendo científicamente inferiores, sin embargo son necesarios para

la vida. Estos juicios de creencia, tienen la seguridad de la certeza, aunque no de la

certeza especulativa, sino vital, y se apoyan en los hábitos y la costumbre.

TEMAS O SINTESIS DOCTRINALES

LA EXPERIENCIA COMO ORIGEN DEL CONOCIMIENTO

La filosofía teórica moderna centra la reflexión filosófica en torno al sujeto y a su

conocimiento (y no en torno a Dios o en torno a laPhysiscomo sucedía en las etapas

filosóficas anteriores). El sujeto conoce la realidad, pero antes de investigar lo real, se

debe analizar los fundamentos, la génesis, de todo conocimiento. El conocimiento válido no es el de las ideas evidentes, como en Descartes, sino que para Hume, que

rechaza el innatismo de las ideas, el origen de todo conocimiento proviene de la

experiencia. Para el empirismo inglés la justificación de nuestras creencias y opiniones debe apoyarse en la evidencia, pero no la evidencia racional (como en las

filosofías racionalistas de Descartes, Leibniz, Espinoza), sino en la evidencia empírica

(como los empirismos de Locke, Berkeley y Hume). El empirismo inglés recoge la

importancia aristotélica del conocimiento sensible, mientras que el racionalismo recoge

la importancia platónica del conocimiento racional.

El título del tema con relación al texto y su autor (Hume) nos obliga a hablar de la

concepción de la experiencia en los dos empiristas clásicos mas importantes: Locke

(de quien recibe la tesis de la experiencia como origen del conocimiento) y, el autor de

nuestro texto, Hume. Sin embargo, existen diferencias entre el empirismo moderado de Locke y el empirismoradicalde Hume. Tanto para el autor de nuestro texto, como

para Locke:la experiencia es la justificación del conocimiento, es lo que distingue elconocimiento de la mera creencia y opinión sin justificación. La génesis y el origen

del conocimiento, o sea, la experiencia, constituye también el límite del pensamiento y

la razón. Esta es la novedad que introduce el empirismo inglés respecto de las

filosofías empíricas (que no empiristas) de Grecia (Aristóteles) y el Medievo (R. Bacon).

El valor primordial de laexperiencia, la finalidad moral de la reflexión filosófica, el método como observación y análisis de los fenómenos psicológicos son puntos

coincidentes entre Locke y Hume. La semejanza fundamental es que la experiencia es

el origen y limite del pensamiento válido. La base de todas las diferencias estaría en el

(12)

notables consecuencias: lareceptividad en Locke conducía a aceptar que conocemos el mundo de las cosas, ya que mis ideas están causadas por la realidad (Locke

concebía la mente como un espejo "obligado" a reflejar la realidad). Mientras que, por

el contrario, la inmediatez de la experiencia para Hume predispone a cerrarse en la

inmediatez de los contenidos de la conciencia (requisito que solo cumplen las

impresiones), haciendo de entrada enormemente problemático el acceso cognoscitivo al mundo de las cosas externas y reales, porque se rompe el nexo causal entre mis

actos cognoscitivos y las cosas conocidas. El nexo se rompe porque la causalidad va

a ser para Hume, no una ley de los acontecimientos reales, sino una ley sobre mi

modo mental de pensar dichos acontecimientos (crítica a la noción decausa). Por eso, en definitiva, la experiencia en Locke le permite ir más allá de ella y justificar las tres

sustancias cartesianas (Sujeto o Yo, Mundo exterior y Dios). Por el contrario, la

experiencia en Hume se radicaliza y le va a llevar a criticar dichos conceptos

metafísicos por no proceder de la experiencia. Con este planteamiento, la filosofía de

Hume se mantendrá dentro de los límites de la experiencia inmediata, lo que le llevará

alescepticismo: no podemos conocer nada delmundo real; y elfenomenismo: todas las cosas osustanciasno son sino colecciones de impresiones unidas por las leyes de mi entendimiento (leyes de asociación de ideas: ley de semejanza, de contigüidad

espaciotemporal y la ley de causalidad). No hay justificación filosófica, ni racional ni

empírica, para estas cosas, es decir, no hayconocimiento, sino que son creenciasque necesitamos tener y que obtenemos por el hábito y la costumbre.

Para Hume, por tanto, sólo conozco verdaderamente lo inmediato, las impresiones

en mi mente y, secundariamente, las ideas como copias debilitadas de dichas

impresiones. Sin experiencia es imposible el conocimiento. Ir más allá supone

abandonar el suelo firme de la experiencia, donde una tesis y su contraria son

igualmente posibles.

Por tanto, laexperienciaen la filosofía de Hume tiene los siguientes rasgos:  Esinmediata(como ya se ha explicado).

 Es independiente. No depende de otra instancia (como la razón para los racionalistas) para determinar lo verdadero. Es la autoridad que justifica, y no lo

que hay que justificar. Esto supone un cambio de actitud filosófica.

 Es directa. No hay intermediarios entre las impresiones (que son percepciones inmediatas y vívidas) y la mente. El carácter directo de la experiencia es lo la hace

verídica.

(13)

son los dos grandes tipos de conocimiento para Hume: las relaciones de ideas y las

cuestiones de hecho o existencia.

a) Relaciones de ideas: Hume no nace un análisis muy pormenorizado de ellas. Constituyen el ámbito de las ciencias formales. A estas ideas pertenecen las

intuiciones, deducciones y demostraciones de la geometría, matemáticas y lógica.

El rasgo fundamental de los objetos que constituyen el ámbito de las relaciones de

ideas es que resulta contradictorio representarse su contrario. Es el reino de la

no-contradicción. Ahí radica su certeza y la posibilidad de su demostración estricta. En

estas cuestiones el conocimiento es válido independientemente de la experiencia y

los hechos. La verdad o falsedad de este tipo de juicios se establece en el análisis

de las ideas correspondientes, pero no depende de cómo sea el mundo.

b) Cuestiones de hecho o existencia: Es el centro de interés de Hume, por ser el mundo de los hechos, de las cosas, de la vida, (ciencias empíricas, filosofía moral,

comportamiento humano, etc.) Es un mundo más amplio que el anterior, pero el

rigor del conocimiento está en razón inversa de su amplitud. Frente a lo que

sucede en el ámbito de las relaciones de ideas, lo contrario de cualquier

proposición referente a una cuestión de hecho no implica contradicción, porque

una afirmación y su contraria pueden pensarse (puede pensar que mañana va a

salir el sol, y puedo pensar lo contrario sin caer en una contradicción). La

consecuencia de lo anterior es que en las cuestiones de hecho no cabe la

demostración, aunque sí pueda haber “prueba”, esto conlleva a una certeza vital,

que nunca pasará de probabilidad en el plano especulativo y que se apoya en el

hábito y la costumbre, mientras la certeza de la demostración producía una certeza

especulativa rigurosa. No se trata, pues, de negar algún tipo de certeza en este

ámbito, pero esta certeza se va a apoyar en una fuente distinta de la intuición o la

demostración; esta fuente nueva de certeza va a ser la experiencia, nos

encontramos así con un nuevo tipo de certeza que es la creencia (belief), propia

del ámbito de las relaciones de hecho.

LA CRÍTICA DE LOS CONCEPTOS METAFÍSICOS

Mediante la aplicación radical del principio de la copia (toda idea es una copia

debilitada de una impresión), Hume se dispone a desenmascarar los grandes

conceptos e ideas metafísicas de la tradición filosófica. Así desde su base empirista,

(14)

Los grandes conceptos, las grandes ideas, que Hume somete a análisis deben

responder a una sencilla cuestión: ¿Proviene dicha idea de alguna impresión? Si nuestra idea no se corresponde con ninguna impresión, deberemos rechazar dicha

idea por no estar basada en la experiencia. Esto es lo que le ocurre, precisamente, a

las ideas y nociones desustancia, deyo, demundo exterior, deDiosy decausalidad.

Crítica a la noción de sustancia:

El punto de partida de esta crítica es el principio de copia. Hume comienza

planteándose “si la idea de sustancia se deriva de las impresiones de sensación o de

reflexión” (Tratado, I, VI, pag. 60). Para Hume, no hay ninguna impresión que se

corresponda con esta idea compleja. La idea de sustancia es real, pero sólo en

nuestra mente. No tenemos conocimiento de las cosas o sustancias, sino sólo de sus

características o atributos, es decir, de las impresiones. En este sentido es un fiel

seguidor de las tesis de Newton que afirmaba:

"Sólo vemos las figuras y colores de los cuerpos; sólo oímos los sonidos; sólo

tocamos las superficies externas; olemos únicamente los olores; y gustamos los sabores; las sustancias íntimas no las conocemos con ningún sentido, ni con acción alguna refleja"("Princ. Math.", Lib. III, II).

Por ello mismo, cuando considero un melocotón, por ejemplo, tengo impresiones

variadas como su sabor, su color, su tacto, etc., pero no tengo ninguna impresión

sobre el melocotón como cosa o sustancia. “Sustancia” es, en Hume, un nombre que designa distintas impresiones e ideas unidas en nuestra mente por la imaginación,

según el principio de semejanza y el de contigüidad espaciotemporal, pero nada más.

Locke mantiene la existencia real de sustancias, porque es el substrato o sustancia

al que se refieren mis percepciones. Para Hume, en realidad, no hay substrato, no hay

sustancia, porque dicha idea compleja no procede de ninguna impresión, sino que sólo

es una colección de impresiones.

Nuestra mente cree en cosas o sustancias estables porque lo necesita para

sobrevivir y en nuestra mente las percepciones de la mente, por su semejanza y

parecido, se atraen entre sí, de forma análoga a como los cuerpos se atraen en la

teoría de la gravitación universal de Newton (recuérdese que Hume quería ser el

Newton de las ciencias humanas).

Esta crítica general a la idea de sustancia se concreta en la crítica particular a las

tres sustancias cartesianas (mantenidas igualmente por Locke): la sustancia pensante

(15)

Crítica a la noción de mundo exterior:

Para Hume la afirmación de un mundo o realidad exterior a nuestra conciencia es

algo problemático, porque afirmar esto supone ir más allá de la experiencia, de las

impresiones que es la piedra de toque de toda su sistema gnoseológico. Locke

justificaba la existencia del mundo exterior a mi pensamiento porque era la causa de

mis impresiones e ideas. Sin embargo, Hume no puede afirmar esto por su crítica al

principio de causalidad ontológica (que veremos más adelante). El puente entre el

sujeto y la realidad externa queda roto, el fenomenismo de Hume nos lleva a quedar

encerrados en la conciencia, en los contenidos de nuestra mente, pues no hay más

conocimiento riguroso, en sentido estricto, que el de las percepciones.

Hume, comparte la crítica de Berkeley a Locke: si todo lo que conocemos son

impresiones e ideas no podemos en rigor saber nada aparte de ellas. Creemos que

existe el mundo real, pero dicha creencia no tiene una justificación filosófica, está

apoyada en una creencia razonable, vital.

Crítica a la noción de Yo o identidad personal:

Hablamos del yo o del alma como algo realmente existente (sustancia pensante en

Descartes). Pero, ¿se deriva de alguna impresión? No tenemos ninguna impresión del

yo o sustancia espiritual. Le otorgamos realidad al yo sencillamente porque todas mis

percepciones (impresiones e ideas) refieren a mi mente, pero ésta no es más que un

haz o colección de impresiones. Creemos que hay algo que nos define, que

permanece y que nos proporciona una identidad personal. Esta creencia, como las

anteriores no se apoya en la experiencia, por lo que no debemos pronunciarnos al

respecto. No podemos afirmar la existencia del yo mediante la intuición (como en

Descartes) porque para el filósofo escocés las únicas “intuiciones” válidas son las

impresiones y, como hemos dicho, no tenemos impresiones de lo que los filósofos

llaman alma, espíritu o yo. De otra forma: ¿Qué hace que yo siga siendo yo, es decir,

que tenga identidad personal? Según Hume nada, solo siento que me duele el

estómago, que me veo en el espejo, etc., pero no tengo ninguna impresión (ni de

sensación ni de reflexión) sobre mi “yo”. El “yo” es un término que permite agrupar “un

haz o colección de diferentes percepciones” y que es un efecto de la memoria, junto

con la imaginación.

Crítica a la noción de Dios:

Esta es la extensión de la crítica a la sustancia, referida a la sustancia infinita o

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bondadoso y creador del mundo. Dios sólo existe como idea en nuestra mente. Afirmar

que existe o que no existe supone transgredir los límites de la experiencia, por lo que

lo más adecuado es una buena dosis de escepticismo.

Sobre este tema Hume rechaza los argumentos de la existencia de Dios. Tanto las

pruebas a priori como las pruebas a posteriori son inválidas. El argumento ontológico

falla porque no es posible demostrar a priori la existencia de Dios como un ser necesario. La necesidad solo se aplica a las relaciones de ideas. Sobre cuestiones de

existencia o de hecho no hay nada necesario ni nada imposible, todo es contingente.

Todo lo que puede pensarse como existiendo puede concebirse igualmente como no

existiendo sin caer en la contradicción lógica. Tampoco puede probarse la existencia

de Dios como la causa primera de toda realidad puesto que la inferencia causal carece

de fundamento en la filosofía de Hume.

Crítica a la idea de Causa:

La mayoría de nuestro conocimiento del mundo se basa en las relaciones y

conocimiento sobre causas y efectos. Hume, niega la “idea” de una causalidad

ontológica. Admitido su principio de que toda idea legítima ha de contar con la

impresión de la que se deriva, su crítica es correcta, ya que la idea de causalidad

ontológica, como la de sustancia o la del yo, carece de la impresión correspondiente.

La relación causa-efecto no es una “relación de ideas” sino una “cuestión de

hecho”. Por tanto, su justificación filosófica debe provenir de la experiencia. Según

Hume, el conocimiento por causa no tiene validez. Además, cuando decimos, por

ejemplo, que el fuego es la causa de la quemadura, ¿qué pretendemos decir? Parece

que queremos significar que cuando se da un acontecimiento o suceso A (causa) se

produce necesariamente otro acontecimiento B (efecto). Hume analiza esta relación y

mantiene que tenemos impresiones de los acontecimientos A y B, pero no tenemos una impresión de la conexión necesariao causal entre dichos acontecimientos.

Aunque Hume niegue la idea de una causalidad real, sin embargo, reconoce que la

causalidad es una importante ley del pensamiento. Tenemos la creencia de que cuando se da un suceso (causa) se va a dar el otro (efecto) por el hábito y la

costumbre de haberlos visto consecutivamente en el pasado, pero no hay razón

alguna que nos asegure que el futuro será igual al pasado. La certeza subjetiva (no

objetiva) proviene del hábito. La costumbre que tenemos de ver un fenómeno después

de otro, hace que afirmemos con “certeza” que siempre que se de el primero le seguirá

necesariamente el segundo. Sin embargo, lo más que podemos afirmar es una

creencia, que sólo se puede justificar psicológicamente, por vía de asociación o de

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Decir, por último que la crítica a los grandes conceptos metafísicos es la

consecuencia del empirismo radical de Hume. Debemos destacar que tras el análisis

crítico-filosófico de dichas ideas, como carentes de justificación por la experiencia,

Hume se preocupa de mostrar la explicación psicológica de porqué tenemos dichas

ideas. Las explicaciones que da Hume vienen expresadas siempre en términos del

hábito y la costumbre que nos lleva a: unir impresiones e ideas bajo una misma cosa

(sustancia); referir las impresiones a un “yo” (identidad personal), establecer que tras

la causa viene necesariamente el efecto (causalidad), afirmar la existencia de un ser

perfecto y todo bondadoso que me protege (Dios) o que existe un mundo real al cual

se refieren mis pensamientos e impresiones. Todo esto lo creemos por la fuerza de la

costumbre, pero no tenemos garantía ni justificación en la experiencia, que es tanto

como decir que no tiene justificación filosófica. El resultado es pues: el

ESCEPTICISMO (no podemos conocer nada más allá que las impresiones); lo único

que conocemos con seguridad son nuestras impresiones y las ideas que de ellas se

derivan. El resto es pura creencia probabilística o simple ignorancia. Según el propio

Hume, es la propia vida la que impide que caigamos en un escepticismo radical. Y el

FENOMENISMO (no existen cosas o sustancias, sólo impresiones e ideas unidas por

las leyes del pensamiento, es decir, fenómenos). No podemos afirmar que exista la

realidad en sí u objetivamente, ni las cosas o sustancias, sino que sólo conozco los

fenómenos, es decir, la realidad tal y como se me presenta a través de las impresiones.

CONTEXTO

Primer marco de referencia: El texto en la obra a la que pertenece, otras

obras y el pensamiento del autor.

David Hume nace en 1711 en Edimburgo (Escocia). Inicia sus estudios en la

Universidad de Edimburgo, pero los abandona antes de graduarse. Siguió estudiando

por su cuenta y aunque su familia deseaba que se dedicase a las leyes, prefirió el

campo filosófico. Hume marchó a Francia donde estuvo en contacto con el colegio de

La Fleche (donde había estudiado Descartes) y con apenas 27 años escribió su obra

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En 1744 intentó obtener la Cátedra de ética y filosofía del alma de la Universidad

de Edimburgo sin conseguirlo. En esta época publica una reelaboración más sencilla y

madura del primer libro del "Tratado": su "Investigación sobre el conocimiento humano"(1748), la obra a la que pertenece nuestro texto, y que fue, durante mucho tiempo, más conocido que el “Tratado”. Según Kant esta obra fue la que le despertó del "sueño dogmático de la razón". También reelabora y publica la segunda parte del

Tratado”con el título: “Investigación sobre los principios de la moral” (1751). El texto que comentamos pertenece a la sección 2 de la“lnvestigación sobre el conocimiento humano”. La obra es muy breve y se divide en 12 secciones. En ella Hume reformula, sintetiza y madura las ideas empiristas expuestas en el “Tratado de la naturaleza humana”. En la sección 1 nos habla sobre las diferentes tipos de filosofías; en la sección 2, a la que pertenece este fragmento, trata sobre el origen de

las ideas: las ideas son copias débiles de las impresiones y establece el criterio de

verdad empirista: toda idea verdadera debe proceder de una impresión. En la sección

3 expone el ámbito de las relaciones de ideas; en la sección 4 Hume realiza crítica a

muchas de las ideas del pensamiento; en la sección 5 explica psicológicamente esas

ideas; en la sección 6 aborda el tema del conocimiento del mundo como cuestión de

probabilidad; en la sección 7 critica la idea de causa y conexión necesaria, en la

sección 8 reflexiona sobre la libertad y la necesidad; en la sección 9 sobre la

racionalidad de los animales; en la 10 y 11, realiza una crítica a la existencia de los

sucesos milagrosos y la providencia; y en la última sección define su posición

escéptica moderada.

En 1752 publica los "Ensayos políticos” y es nombrado bibliotecario de la Facultad de Derecho de Edimburgo, después de ser rechazado para la Cátedra de

lógica de la Universidad de Glasgow, que Adam Smith había abandonado. Su fama de

escéptico y de ateo le impidió obtener las diversas cátedras a las que aspiró. En el año

1757 dimitiría de su cargo de bibliotecario. Durante esta época comienza a escribir su

"Historia de Inglaterra" y el 1757 escribe la "Historia natural de la religión". En 1763 marcha a París como secretario del conde Hertford y se relaciona con los medios

culturales franceses, recibiendo la estima de los ilustrados franceses como

Montesquieu, Voltaire, Diderot, D`Alembert, D`Holbach y con Rousseau.

En 1767 fue nombrado Secretario de Estado en Londres. Y en 1769 se retira

definitivamente a Edimburgo, donde muere en 1776, a los 65 años de edad. Sus

"Diálogos sobre la religión natural" son publicados póstumamente en 1779. En esta obra, escrita en forma de diálogo entre personajes, al mas puro estilo platónico, Hume

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existencia de Dios. Su obra es incluida en el índice de libros prohibidos de la iglesia

católica.

La vida de Hume, según sus mismas palabras, se podría considerar como la de

un "hombre de disposiciones tranquilas, de gobierno de su talante, de humor abierto,

sociable y alegre, capaz de lealtad, pero poco inclinado a la enemistad y de gran moderación en todas sus pasiones." Por ello, Adam Smith dice: "En todo siempre lo he considerado, tanto durante su vida como después de su muerte, tan próximo a la idea

de un hombre perfectamente sabio y virtuoso como quizá la naturaleza de la fragilidad humana admite."

Segundo marco de referencia: El pensamiento del autor en la historia y/o

en la época moderna.

En el s. XVII se produjo en Inglaterra la revolución burguesa que posibilita el

paso del feudalismo al sistema capitalista, que culmina con la revolución industrial de

mediados del s. XVIII y principios de XIX. Inglaterra se convirtió en la gran potencia del

momento, en perjuicio de Francia, a ello contribuyó no sólo la política colonial, sino

también los grandes inventos que surgen para satisfacer las nuevas necesidades,

sobre todo de la industria; el ejemplo paradigmático es la máquina de vapor de Watt.

El s. XVIII es un período lleno de contrastes, uno de los cuales es el que

contrapone un cierto sentimiento de melancolía que se instala en los hombres con los

grandes adelantos científicos y técnicos que tienen lugar. Actitudes que se pueden

apreciar en el propio Hume.

Las circunstancias religiosas y políticas de esta época proporcionan

importantes campos de reflexión a la filosofía. Tras las sangrientas luchas de religión

que habían asolado Europa, era necesario organizar la sociedad de forma que fuese

posible la vida en una sociedad con distintas creencias y posiciones ideológicas. La

actitud de la tolerancia se hace necesaria y, en no pocas ocasiones, ésta brota de la

filosofía. Igualmente, la constitución de los Estados modernos exige diseñar una

organización política y administrativa nueva, cuya justificación teórica va a surgir

también de la filosofía.

Como se puede apreciar, la filosofía es considerada como algo ligado a la vida,

a los problemas reales de los hombres de este tiempo; tal será también la forma de

(20)

Las dos grandes corrientes filosóficas de la época Moderna son: el

racionalismo y el empirismo; ambas escuelas no son dos filosofías totalmente

opuestas e inconciliables; hay diferencias notables, aunque notables son también sus

semejanzas. Hume pertenece a la corriente empirista, junto con Locke y Berkeley,

considerados los padres del empirismo clásico.

Recordemos algunasdiferencias:

1) Al hablar de relaciones entre pensamiento y experiencia, el racionalismo insiste en la autonomía del pensamiento, autonomía que, en buena medida, le permite

desentenderse de la experiencia sensible y hasta rechazarla; el empirismo, por el

contrario, pondrá al pensamiento en dependencia de esa experiencia sensible, sobre

todo en el nivel de adquisición de conocimientos, siendo esto una consecuencia de su

rechazo del innatismo.

2) Otra diferencia es el distinto modo de entender la conciencia: la conciencia racionalista, debido al innatismo, es una conciencia "cargada" de contenidos/ideas; por

el contrario, la conciencia empirista es básicamente una conciencia vacía (white paper,

dark room, empty cabinet, son las metáforas que empleaba Locke).

3) La tercera diferencia es la diversa concepción del sujeto que conoce: en el racionalismo, el sujeto es activo e ilimitado en su poder de conocimiento y tiene un

perfil definido como un sujeto racional; mientras que en el empirismo es un sujeto

pasivo, limitado en sus capacidades y en proceso de descomposición, sobre todo en

Hume, que niega el concepto de identidad personal o de yo.

Tan relevantes como estas diferencias son las semejanzas, teniendo en cuenta que los propios empiristas reconocieron sus deudas con los pensadores

racionalistas, especialmente con Descartes y Malebranche.

1)La primera coincidencia es que, ambas corrientes consideran que la filosofía debe iniciarse con un análisis y justificación crítica del conocimiento a diferencia de la

filosofía antigua que era ontología y la filosofía medieval que era teología. La teoría del conocimiento se impone como la primera tarea y ésta ha de ser fundamentalmente

un análisis del origen de las ideas.

2) En segundo lugar, esa teoría del conocimiento tiene un carácter genético: sólo sé lo que vale un conocimiento cuando conozco su génesis. A diferencia de la

filosofía anterior a Descartes (del llamado realismo ingenuo), el objeto inmediato del

conocimiento no son las cosas reales, sino sus ideas o representaciones.

3)Ambas corrientes consideran la intuición como un modo directo de concebir la verdad del conocimiento, si bien los racionalistas hablan de intuición racional,

(21)

4) Por último las dos corrientes están influenciadas por la revolución de la ciencia moderna: Galileo y su método matemático influirá en Descartes; y Newtony su método experimental en la filosofía de Hume.

Aunque Francis Bacon (y, en menor medida, Guillermo de Ockham) sea la

fuente de bastantes nociones y actitudes empiristas, y aunque haya ocultas e

inconfesadas deudas con Hobbes (nadie quería que lo considerasen contaminado por

su materialismo y ateísmo), consideramos a Locke, Berkeley y Hume como los

representantes del empirismo clásico, siendo el Ensayo sobre el entendimiento

humanode Locke la obra de referencia. No se puede poner en duda la influencia de la filosofía de Lockesobre Hume, como no se puede dudar tampoco de la influencia que I. Newton ejercía en el s. XVIII sobre cualquier filósofo y muy especialmente si éste era británico tal y como ocurre Hume.

Locke y Hume coinciden en la concepción general de la filosofía, en el valor

primordial que dan a la experiencia, en la meta moral del quehacer filosófico, en el

método como observación y análisis del dinamismo de los fenómenos psíquicos;

aunque Hume no fuese consciente de ellos y se esforzará en resaltar las diferencias

que le separaban de Locke: distinto significado de idea (Locke entiende por idea el

objeto inmediato de nuestro conocimiento o percepción y también las ideas, son para

él, imágenes o representaciones de la realidad exterior), la importancia que concede al

dinamismo de asociación de las ideas, la devaluación de la razón en favor de la

imaginación, del sentimiento y de las pasiones.

La base de todas las diferencias estaría en: el distinto modo de entender la

experiencia. Para Locke la experiencia tiene el sentido de receptividad, para Hume lo

tiene de inmediatez. Primar un aspecto o el otro tiene notables consecuencias: la

receptividad en Locke conducía a aceptar que conocemos el mundo de las cosas, ya

que a su influencia se debía lo recibido (Locke concebía la mente como un espejo

"obligado" a reflejar la realidad), mientras que, por el contrario la inmediatez de Hume

predispone a cerrarse en la inmediatez de los contenidos de la conciencia, haciendo

enormemente problemático el acceso al conocimiento del mundo de las cosas

externas, porque se rompe el nexo causal entre mis actos cognoscitivos y las cosas

conocidas, ya que la causalidad va a ser para Hume no una ley de los aconteceres,

sino una ley de mi modo mental de pensar esos aconteceres.

Por último, hemos de decir que la concepción empirista del conocimiento y la

crítica a la metafísica racionalista de Hume, tendrá una fuerte repercusión en el futuro,

especialmente, en la filosofía de Kant, quien reconoció que la lectura de Hume le

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racional (Racionalismo) con la experiencia como fuente de todo conocimiento (Empirismo). También se sienten deudores del fenomenismo de Hume Nietzsche, que

será un crítico radical de los conceptos de la metafísica tradicional y la escuela

neopositivista, singularmente del Círculo de Viena que se apoya en la crítica al

inductivismo por parte de Hume, al plantear la necesidad de un nuevo criterio de

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Referencias

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