• No se han encontrado resultados

Teatro y Matemáticas :: Números: revista de Didáctica de las Matemáticas

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2020

Share "Teatro y Matemáticas :: Números: revista de Didáctica de las Matemáticas"

Copied!
6
0
0

Texto completo

(1)

Volumen 39, junio de 1999, páginas 21-26

Teatro

y

Matemáticas

Ismael Roldán Castro

Hamlet o Don Quijote de la Mancha son personajes imaginarios que exis -tieron en las mentes de sus creadores. Nadie se asombra, por tanto, de las características psicológicas que sus progenitores literarios les infundieron. Sin embargo, puede causar cierta perplejidad la idea de recrear en clave dramáti-ca otros imaginarios, como por ejemplo los provenientes del mundo de las ma-temáticas. Tan fantástico e irreal es Macbeth como el número fraccionario 1/8. Y si los personajes ficticios humanos poseen su propia idiosincrasia, tam -bién los conceptos matemáticos poseen la suya.

Siendo así, no debería causar extrañeza que al igual que un actor interpreta cualquier personaje imaginario, pueda hacer lo mismo con personajes matemá-ticos. Al fin y al cabo, el profesor-actor está capacitado para identificarse con la esencia de los conceptos matemáticos. Puede, por decirlo de alguna mane -ra, dejarse llevar por los vericuetos interpretativos que el impredictible ADN matemático pueda hacerle surgir desde su experiencia espacio-temporal. Las posibilidades que esta perspectiva abre son infinitas. Desde la óptica de la popularización y divulgación de las matemáticas no cabe la menor duda del impacto favorable que el teatro matemático provocará en los destinatarios: alumnos y público en general. Un elevado porcentaje de personas recuerdan con desagrado su experiencia en el aprendizaje de las matemáticas. Y no es que el teatro matemático vaya a resultar la panacea definitiva ante las dificul -tades en la comprensión de las matemáticas, que es obvio subsistirán. Pero si que estaremos investigando nuevos recursos en la comunicación de los con-ceptos y propiciando la desacralización de esta asignatura.

(2)

Los procesos de enseñanza y aprendiizaje presentan una dinámica no lineal como casi la totalidad de los procesos psicológicos en los que están involucrados todos los eventos de nuestra existencia. Hemos de recordar nuevamente que el sueño determinista y lineal ha sucumbido a la realidad compleja que nos envuelve. Basta con leer a Ilya Prigogine para darse cuenta de que un cambio excepcional en la concepción de la ciencia está emergiendo inexorablemente. Y en educación seguramente habrá que esperar algún tiempo, dado que los cambios son lentos por la gran inercia del propio sistema. Asumir la conve-niencia educativa de ciertas turbulencias y perturbaciones metodológicas no sólo no deberían asustar a nadie sino más bien provocar expectativas oxigenantes en quienes deseen sumergirse en ellas controlando los parámetros oportunos.

Como ya hicieron Edwin A. Abbdt en «Flatland», Claudi Alsina con sus pequeñas piezas de teatro matemático, Mª Victoria Ponza con su «Fantasía geométrica» o José A. Martín Corujo con «El país de los vectores», me apres -to a presentar dos piezas cortas que espero diviertan a los lectores interesados al tiempo que le faciliten la puesta en escena: «La liberación de la potencia» y un monólogo titulado «La incógnita X (reflexiones de una incógnita un día en el que su ecuación le permitió ciertas libertades .. . ».

La liberación de la potencia (comedia breve en un solo acto)

En un paisaje desértico, formado por inecuaciones, tantos por ciento, inte-grales, derivadas por los suelos, números combinatorios inclinados, etc. ( cons-truidos en cartón blanco, cartón normal o panel a escala humana) aparecen de pronto dos personas, una sobre los hombros de la otra (es decir, la POTEN-CIA). El que aguanta es la BASE y el que se sienta sobre los hombros del primero, el EXPONENTE. Pasean por el jardín matemático y dialogan, Base: ¡Anda que no estoy harto ya de aguantar siempre a este pesado

exponente!

Exponente: Mira, me parece que te excedes un poco. Realmente constituyo el fiel reflejo de tu vanidad patológica. Además, por algo nos lla-marán la Potencia.

(3)

insolen-cias de un engreído.

Exponente: Vamos a ver, ¿mi valor como exponente no representa el clónico producto de tu esencia? ¿es que acaso no simbolizo yo la

perpe-Base:

tuación de tu especie?

Pero si yo no lo niego. Sencillamente se trata de que alguna vez me apetecería descansar de ti un poco. Me resultas muy pesado Exponente.

Exponente: Tengo entendido que por estos parajes matemáticos habitan unos seres llamados logaritmos que a lo mejor pueden ayudarnos. Base: Pues agárrate fuerte que voy a buscarlos a la velocidad del

rayo.

Desaparecen corriendo. Después aparece uno de estos extraños logaritmos solo en la escena ...

Log: (Hablando para SÍ) Vaya día que llevo. Hoy no hago más que encontrarme con sumas y restas de números (sumas de números aparecen por detrás suyo, en penumbra, representados por dos actores con el símbolo de la adición entre ellos, van caminando). La suma de números llega a colocarse delante del logaritmo pero no se observa ningún efecto especial. La suma se va y deja deso-lado al logaritmo nuevamente.

El logaritmo deambula hablando para sí....

Log: Yo me realizo cuando funciono. Y para funcionar necesito algún producto o por lo menos un cociente. Me produce satisfacción convertir el producto en suma y el cociente en resta, pero ¡no hay forma!

A esto que aparece por el otro extremo del escenario la POTENCIA, dis -cutiendo la base y el exponente como de costumbre. El Log se queda perplejo.

Está anonadado. No se lo cree. Va a poder funcionar. Exponente: Base! ¡Base!, ¡Lo estoy viendo! ¡No te engaño!

Base: (Incrédulo y meditabundo) ¡Qué ves! (Con sorna) ¿la aparición de San Logaritmo Expedito?

Exponente: ¡Mira! ¡Allí, detrás del porcentaje!

(4)

Ahora (entra una música trepidante) se aproximan la POTENCIA y el LOGARITMO a cámara lenta, se dibuja en los rostros de todos ellos lo que constituirá un encuentro feliz, y cuando el LOGARITMO toca a la potencia (símbolo de que opera con ella), el EXPONENTE salta por encima de la cabe-za de la BASE, se coloca detrás del LOGARITMO y los tres miran felices al público diciendo:

EXPONENTE - LOGARITMO - BASE

Log: ¡El logaritmo de una potencia es igual..!

Exponente: ¡Al exponente por ... ! Log: ¡El logaritmo de la ... !

Base: ¡Base!

TODOS SONRÍEN Y LA ESCENA CONCLUYE

La incognita «X» (monólogo)

(reflexiones de una incógnita un día en el que su ecuación le permitió cier-tas libertades ... )

Mediante una poción mágica que algún día revelaré y que la ecuación a la que pertenezco me enseñó, he aprendido a abandonar el papel, que es el plano habitual de mi existencia, para alcanzar la triple dimensión del cuerpo, los soni-dos y la voz humana y así poder presentarme.

Para empezar, me he quedado fascinada al descubrir la geometría. de mi símbolo: Dos segmentos que se cortan con ángulos iguales opuestos por el

vértice. Pero lo que más me gusta es (se ríe con malicia) lo enigmática que

soy.

Llevo una frenética existencia. Estoy siempre metida en ecuaciones y, creedme, soy consciente de la turbación que causo a tantos inocentes cuando tratan de despejarme. O despojarme, porque al fin y al cabo de lo que se trata es de averiguar a qué personaje numérico estoy representando. Comprende-réis por qué el teatro es mi ámbito existencial por excelencia. Represento, eso sí, los más variados papeles: Puedo ser tanto un espacio como el tiempo, un

volumen o una superficie, una edad o un año, la temperatura, la presión o el

(5)

ecua-ción, siento una liberación tal y como si al desnudo me dejasen. Entonces apa-rezco nítida y cierta, mostrando mis más íntimas esencias.

Llevo, eso sí, una vida fatigosa. Constantemente manipulada, las incógnitas vivimos maltratadas y vilipendiadas. Salvo en las ecuaciones de primer grado en las que mi exponente es la unidad, en las demás suelo vivir auténticos tor-mentos. A veces, cuando pertenezco a una ecuación de segundo grado incom

-pleta, me obligan a entrar innecesariamente en la cárcel de una fórmula. Y como la memoria de mis manipuladores falla cual escopetillas de la feria, la errónea expresión conduce a disparates antológicos.

Y hay algo que me fastidia especialmente. No soporto que al primer miem-bro de mi ecuación le hagan cualquier perrería matemática y dejen al otro miembro intacto. Pensad que como incógnita que estoy en ambos lados, no puedo permanecer impertérrita ante semejantes desatinos. Por ejemplo, en una ecuación irracional van y detectan en el primer miembro una raíz cuadrada que me afecta, mientras que no existe dicha raíz en el segundo. ¡Pues ale, elevan al cuadrado la raíz y dejan el segundo miembro justo como llegó al mundo algebraico!, ¡ni le tocan! ¡Hombre, así es imposible! Siempre se dijo que la guerra es la guerra, que todos o ninguno.

¡Y qué contaros de mi vida conyugal! A veces las incógnitas vivimos en

parejas en los sistemas de dos ecuaciones. Curioso, pero en esos casos

recibi-mos los nombres X e Y, que también corresponden a los cromosomas del sexo.

Mirad, básicamente nos ocurre como a vosotros. Unas veces convivimos en

total armonía y damos una solución única. Entonces decimos que pertenece

-mos a una familia o sistema obviamente compatible y, además, determinado (convivencia un poquito aburrida). Otras veces, aún siendo compatible el siste-ma, nuestras soluciones son infinitas. Entonces se dice que la familia es com-patible pero indeterminada (suelen ser bastante felices). Por último, también formamos parejas en convivencia infernal. En esos casos, por desgracia, no tenemos solución y con toda razón catalogan a nuestro sistema de incompati

-ble. ¡Qué calvario estar toda la vida con una pareja con la que no poder com

-partir sentimientos o ilusiones! Es por ello, por lo que estamos pensando las

incógnitas en formar una asociación reivindicadora de nuestros derechos y

aspiraciones, para obligar a las editoriales a que nos permitan divorciamos

(6)

-to grado de felicidad. En la última asamblea decidimos que la asociación se llamará AIF (Asociación de Incógnitas Fastidiadas).

Desde luego, preferimos vivir independientes y que cualquier ecuación nos acoja. Aún así, somos tremendas. Desde Sevilla hasta Venezuela, pasando por Finlandia, en cualquier lugar del mundo presentamos el mismo aspecto. Entre nosotras, incógnitas legendarias, no existen rangos ni distinciones y cuando nos parieron nacimos ya letradas. En algún momento se nos llamó la cosa, pero por fortuna no prosperó tan vulgar y horrible nombre. No nos dejan descansar. Siglos han pasado y en cualquier momento algún humano nos somete, algorítmicamente hablando.

El ser humano es cruel. Desde que se os ocurrió introducirnos en la vorági-ne cibernética, hemos perdido el contacto con la realidad, la textura de nuestra existencia en el papel, cada vez se ve más seriamente amenaz~da. Un colec-tivo de nosotras anda por ahí de bit en bit con una extraña sensación de serlo todo y no ser nada. Somos carne de simulación. Ingentes cantidades de seres impelidos por buses de vía ancha que buscan la luz de una pantalla o emerger por la impresora.

Ismael Roldán Castro, profesor de Matemáticas del IES "Virgen de los Reyes", Sevilla, Físico, actor y doctor en Ciencias de la Información. Coordenadas caológicas.

E-mail: [email protected]. <mailto:[email protected]>

Referencias

Documento similar

En cuarto lugar, se establecen unos medios para la actuación de re- fuerzo de la Cohesión (conducción y coordinación de las políticas eco- nómicas nacionales, políticas y acciones

b) El Tribunal Constitucional se encuadra dentro de una organiza- ción jurídico constitucional que asume la supremacía de los dere- chos fundamentales y que reconoce la separación

La moral especial (o institucional, la M de G ARZÓN ) parece ofrecer de- masiados pretextos; terminaría por justificar cualquier tipo de acción requerida por ra- zones

&#34;No porque las dos, que vinieron de Valencia, no merecieran ese favor, pues eran entrambas de tan grande espíritu […] La razón porque no vió Coronas para ellas, sería

The part I assessment is coordinated involving all MSCs and led by the RMS who prepares a draft assessment report, sends the request for information (RFI) with considerations,

o Si dispone en su establecimiento de alguna silla de ruedas Jazz S50 o 708D cuyo nº de serie figura en el anexo 1 de esta nota informativa, consulte la nota de aviso de la

Ciaurriz quien, durante su primer arlo de estancia en Loyola 40 , catalogó sus fondos siguiendo la división previa a la que nos hemos referido; y si esta labor fue de

• El monumento debió ser visible desde la ciudad dada la ubicación general en El Espinillo, un Mo- numento Conmemorativo y planteado en paralelo a otro en la barranca, debió