MAGIA DEL CAOS
Teoría 1
¿Qué es todo esto?
Desde el punto de vista de la magia tradicional occidental, podríamos afirmar que la Magia del Caos no es un "sistema mágicko " per se. Ésta es en realidad una "Teoría". Pero también se la podría ver como un administrador de sistemas que permite al practicante tomar "prestado" material de otras fuentes o crearlo él mismo para reestructurar o construir un método totalmente personal teniendo acceso así a diferentes herramientas que nos permitirán lograr nuestro objetivo. ¿Cuál es ese objetivo?: el desarrollo personal y la participación en la evolución de nuestro entorno como punto de partida y causa de un cambio más universal.
Personalmente, comparo esta Teoría con un sistema operativo, por ejemplo, Windows o Linux. Dichos Sistemas Operativos no son útiles para otra cosa que para administrar los programas y archivos que son instalados en ellos, en nuestro caso los paradigmas. Dichos programas, o programaciones son los que nos dan los resultados. El Metaparadigma, la Magia del Chaos, no fue quien produjo los resultados, pero hubiese sido muy difícil obtenerlos sin su ayuda, ya que fue ella, la metacreencia, quien nos dio fácil acceso al programa responsable de tales resultados. El ser humano necesita de ella para no perderse en los laberintos del caos.
Después de haber dicho esto deberíamos destacar lo que Peter Carroll explicó: "Los Caóticos
generalmente aceptan la meta-creencia de que la creencia es una herramienta para conseguir efectos, no un fin en sí misma”.
“En términos generales la Magia del Caos usa las teorías deconstruccionistas de Jacques Derrida, el interés en fenómenos aleatorios de John Cage y el Minimalismo, y el humor de Dada para crear espacios rituales para actos mágicos (magickal, en inglés). Sin embargo, sería inadecuado ver la magia del caos sólo como una reformulación de la magia tradicional. La magia del caos es algo nuevo, un intento de deconstruir estructuras de creencias consensuales, liberar la energía atrapada por estas creencias, y alterar radicalmente el movimiento de los flujos cuánticos. La magia del caos es un asalto en los patrones de creencias normativas, un ataque al status quo de la mente, una guerra de guerrillas contra las cuidadosas consideraciones de la consciencia” (The z(cluster):Marik, chaos magick, magical
terrorism).
...
¿Qué es Magick?
Para explicar lo que magick es, no nos queda otra que utilizar la vieja y acertada definición de Aleister Crowley: "La Ciencia y el Arte de causar Cambios en conformidad con la Voluntad".
Esto ha de entenderse respecto a las acciones e influencia por parte del mago en su entorno, utilizando la serie de herramientas que la magia provee. Así, el mago por un lado intenta buscar su
decondicionamiento respecto a los parámetros sociales y culturales en los que ha sido educado buscando una libertad más amplia para actuar, y por otro la ejecución de su voluntad libre en este entorno en que se halla.
Para la magia del caos, no obstante, la "voluntad" no adquiere necesariamente el carácter único y personal presente en las teorías de Aleister Crowley.
¿Porqué magick, magic o magiak y no simplemente magia? Para distinguirla del arte de los
prestidigitadores Crowley la llamó Magick. En castellano se usa magic, magiak, magia(k) o la versión en inglés que usamos aquí.
Magia del Caos
Sería difícil poner de acuerdo a los diversos autores en una definición de la magia del caos , puesto que ésta es considerada una especie de "metamagia" en el sentido de que pretende utilizar las técnicas (rituales, meditación, etcétera), deprivándolas de las creencias y la vertiente moral a la que habitualmente se encuentran asociadas.
Como ya hemos visto la magia es la ciencia y arte de causar cambio en conformidad con la Voluntad. Y también hemos visto que la Magia del Caos se ocupa específicamente de obtener resultados, o sea de ver y experimentar esos cambios de los cuales Crowley habló.
A diferencia de la mayoría de las otras escuelas de magia occidentales cuyo principal objetivo es "trascender" obteniendo el tan mentado dialogo con nuestro Ángel Guardián, la magia Caótica antes que nada, pretende obtener resultados. Ya que éstos resultados nos sirven como la prueba de tornasol. Únicamente con la seguridad de que nuestras practicas están funcionando podemos seguir con ánimo adelante.
Pero lo notable de todo esto es que cuando uno se esfuerza en estas prácticas, se comienza no solo a experimentar los resultados esperados sino que también ese crecimiento personal que algunos llaman trascendencia. Y está demostrado que con el tiempo esto deriva en que eventos sobrenaturales y parapsicológicos empiezan a hacerse notar en nuestra realidad consensual.
Paradigmas
Uno de los conceptos usados principalmente por los magos del caos es la Metacreencia. Que no es más que la idea de que la creencia es un estado de la mente y como cual, se puede manipular a voluntad. La manipulación de las creencias, puede alinear la realidad y modificarla a título individual y en algunos casos, también la realidad consensuada.
Para el hechicero del caos, las creencias no son un fin sino un medio; una herramienta a través de la cual obtener resultados. Así, si una determinada meditación budista que implica un objetivo en particular es útil, el hechicero del caos tomará temporalmente tal creencia para abandonarla después. Si es un aspecto de la Cábala lo que le interesa, hará lo mismo con ella.
Más allá de esto, debido a que el mago del caos ha de manejarse con el peligro de adoptar una creencia como algo firme y por lo tanto limitante para su desarrollo personal, habitualmente desarrolla
paradigmas completamente absurdos. Según el autor Ray Sherwin , hay habitualmente dos posibilidades a la hora de llevar a cabo técnicas místicas y de búsqueda de cambio: o bien anular la no-creencia en un paradigma creyendo en él temporalmente, o bien utilizar paradigmas de un carácter tan absurdo que la mente no intente racionalizarlos.
Austin Osman Spare y Zos-Kia
31 de diciembre de 1888 -15 de mayo 1956) fue uno de los magos más importantes del siglo XX, quizás igualado (y según algunos no superado) por Aleister Crowley, pero también un artista de talento. Lamentablemente también fue un gran incomprendido y por eso permaneció un poco a la sombra de sus contemporáneos.
Mago y pintor, conocido principalmente por su sistema de sigilos y telesmatas, creó un profundo sistema de misticismo brujeril basado en lo que denominó como el Zos y el Kia.
Con su Arte se adelantó en varías décadas al movimiento Surrealista y con su Teurgia Autotélica y Resurgimiento Atávico superó con creces la por entonces aún naciente psicología Freudíana en la comprensión de los mecanismos inconscientes.
Hoy en día sus libros y obras de Arte son una fuente de inspiración y conocimiento inapreciable para los magos y brujos modernos.
Luego de su muerte se podría decir que el Zos-Kia Cultus tal como AOS lo había concebido ha
"New Flesh" (nueva carne) mejor conocida como "Magia del Caos". Con un ímpetu que ni el mismísimo Spare se hubiese imaginado.
El Zos Kia, tal como fue definido por AOS, es por un lado el culto al cuerpo como totalidad, o Zos. Este cuerpo total incluye tanto los aspectos físicos del cuerpo como los mentales (es decir, la mente en sí misma). Y por otro lado es un culto al Kia, nombre que AOS elige arbitrariamente para definir al "Yo Atmosférico", aquello que es "ni una cosa-ni otra"; o como también decía AOS: " la absoluta libertad que al ser libre es suficientemente poderosa para ser realidad". Zos es el aspecto activo, aquello que también puede ser llamado la voluntad; Kia es el aspecto pasivo, la imaginación, donde todas las posibilidades residen.
Sin embargo Spare no es un pensador dualista, sino que podría definirse su sistema como un monismo extremo. Zos y Kia están unidos mediante la Nueva Sexualidad, que es llamada "nueva" porque permanece siempre idéntica a sí misma, sin jamás mutar; no se trata de la ley inmutable, sino de la absoluta ausencia de ley, el gran vacío. No es una sexualidad dualista, sino que es el monismo del gran vacío, de aquello que no es ni una cosa - ni otra.
La Nueva Sexualidad es el encuentro de Zos con Kia, encuentro que se manifiesta en la Postura de la Muerte; estado de suprema unión en el cual todas las dualidades son trascendidas. Trascendidas no por la unión de éstas, sino por su negación, por el vacío.
MAGIA Y CIENCIA
"Todo funciona mediante la magia; la ciencia representa un pequeño dominio de la magia donde las coincidencias tienen una probabilidad relativamente alta de ocurrir. La mitad de las habilidades en la magia consisten en identificar las probabilidades que merece la pena impulsar,..." - Peter J. Carroll, Psybermagick
...
El acto mágico es un intento de dominio de la realidad.Lo mágico fue considerado por nuestra cultura bajo su aspecto negativo, como una regresión al primitivismo. El ritual mágico se convierte en una técnica destinada a lograr automáticamente un objetivo dado. Tiene el poder de apaciguar las ansiedades de un individuo o de toda una comunidad.
La magia apela siempre a un lenguaje codificado, esotérico, en la fantasía de que ese idioma extraño, poblado de claves, pueda ser descifrado por el destinatario del mensaje. Este es siempre, en última instancia, un Dios único y universal, que habita lo oculto y del que cada uno de los seres forma parte. La relación mágica se da a través de dos tipos de vínculo: positivo y negativo. La magia incluye cuerpo y mente. El cuerpo significa todo lo emocional, es el responsable del desborde afectivo del ritual. La mente, por su parte, asume la función del pensamiento mágico, su ideología.
El conjuro, es quizás, el elemento más importante en el sistema de la magia, las tradiciones, el componente decisivo de toda civilización primitiva.
Las costumbres recibidas, las historias, se acumulan particularmente alrededor del ritual del culto mágico. Los antropólogos sostienen que la magia no tiene orígenes, es algo no nacido “que siempre desde un principio fue”. El pensamiento mágico es inherente al hombre y esta ligado a todo aquello que lo compromete y le interesa de un modo esencial. La magia no es otra cosa que una de las formas posibles y primeras de relación con el mundo.
La parte instrumental de la magia aparece como un mecanismo de control de la ansiedad. En la magia se proyectan, simultáneamente, los deseos y las prohibiciones. La magia aborda lo natural a través de la comunicación y la ciencia arriba por medio de la física al mundo de la comunicación.
El pensamiento científico más moderno, toma así, su fuente de inspiración en el pensamiento salvaje. Lic. Ana Liguori –
Teoría del Caos
Hacia el conocimiento de la realidad
Se aproxima una crisis de percepción. La complejidad del mundo ha llevado al ser humano a simplificar la realidad, a abstraer la naturaleza para hacerla cognoscible y, tristemente, a caer en la trampa de la dualidad. Bien y mal; objetivo y subjetivo; arriba y abajo. Pero la tendencia a ordenarlo todo choca con la misma realidad, irregular y discontinua. Muchos científicos ya han renunciado a la ilusión del orden para dedicarse al estudio del caos, que acepta al mundo tal y como es: una imprevisible totalidad. A mediados de este siglo, la evolución de la ciencia se vio alterada por una reflexión comparable a esta: "conocemos el movimiento de los planetas, la composición de las moléculas, los métodos para explotar la energía nuclear., pero ignoramos por qué las cebras tienen manchas o el motivo de que un día llueva y al siguiente haga sol". La búsqueda de una explicación a los fenómenos naturales que observamos, complejos e irresolubles mediante fórmulas, configuró lo que se conoce como Teoría del Caos, una disciplina que, si bien no niega el mérito de la ciencia clásica, propone un nuevo modo de estudiar la realidad.
Un ligero vistazo a nuestro alrededor advierte de la tendencia general al desorden: un cristal se rompe, el agua de un vaso se derrama. nunca ocurre al revés. Pero, contrariamente a lo que se piensa, este desorden no implica confusión. Los sistemas caóticos se caracterizan por su adaptación al cambio y, en consecuencia, por su estabilidad. Si tiramos una piedra a un río, su cauce no se ve afectado; no sucedería lo mismo si el río fuera un sistema ordenado en el que cada partícula tuviera una trayectoria fija; el orden se derrumbaría.
Las leyes del caos ofrecen una explicación para la mayoría de los fenómenos naturales, desde el origen del Universo a la propagación de un incendio o a la evolución de una sociedad. Entonces, ¿por qué lleva la humanidad tantos siglos sumida en el engaño del orden? El problema parte del concepto clásico de ciencia, que exige la capacidad para predecir de forma certera y precisa la evolución de un objeto dado. Descartes aseguraba que si se fabricara una máquina tan potente que conociera la posición de todas las partículas y que utilizara las leyes de Newton para saber su evolución futura se podría predecir cualquier cosa del Universo. Esta afirmación, tan reduccionista como audaz, ilustra la euforia científica tras el descubrimiento de Neptuno gracias a las leyes de gravitación de Newton. Un hito científico que impuso el orden, el determinismo y la predicción en la labor investigadora y limitó los objetivos a los fenómenos que coincidieran con el patrón previo. Lo demás (turbulencias, irregularidades, etcétera) quedó relegado a la categoría de ruido, cuando ese ruido abarcaba la mayoría de lo observable. Los físicos se dedicaron - y se dedican - a descomponer sistemas complejos corrigiendo lo que no cuadraba con la esperanza de que las pequeñas oscilaciones no afectaran al resultado. Nada más lejos de la realidad.
(I) EL FANTASMA DE LA NO LINEALIDAD
A finales del siglo pasado, el matemático y físico Henri Poincaré cuestionó la perfección newtoniana en relación con las órbitas planetarias, lo que se conoce como el problema de los tres cuerpos. Planteaba una atracción gravitatoria múltiple, que hasta entonces se resolvía con las leyes de Newton y la suma de un pequeño valor que compensara la atracción del tercer elemento. Poincaré descubrió que, en
situaciones críticas, ese tirón gravitatorio mínimo podía realimentarse hasta producir un efecto de resonancia que modificara la órbita o incluso lanzara el planeta fuera del sistema solar. Este devastador fenómeno se asemeja al acople del sonido cuando un micrófono y su altavoz se encuentran próximos: el sonido que emite el amplificador vuelve al micrófono y se oye un pitido desagradable. Los procesos de realimentación se corresponden en física con las ecuaciones iterativas, donde el resultado del proceso es utilizado nuevamente como punto de partida para el mismo proceso. De esta forma se constituyen los sistemas no lineales, que abarcan el 90% de los objetos existentes. El ideal clásico sólo contemplaba sistemas lineales, en los que efecto y causa se identifican plenamente; se sumaban las partes y se obtenía la totalidad. Poincaré introdujo el fantasma de la no linealidad, donde origen y resultado divergen y las fórmulas no sirven para resolver el sistema. Se había dado el primer paso hacia la Teoría del Caos.
(II) SEGUNDO PASO: EL EFECTO MARIPOSA
"Espero que Dios no sea tan cruel para hacer que el mundo esté dirigido por fórmulas no lineales", comentaban algunos científicos en la década de los 50. Resultó que, en efecto, la naturaleza se regía por ellos. En consecuencia, como indica Ignacio García de la Rosa , astrofísico del Instituto de
Astrofísica de Canarias (IAC), "el término 'no lineal' es un poco injusto; sería como llamar a los animales elefantes y no elefantes, pero como en aquellos tiempos no se podían estudiar estos sistemas, se redujo
la terminología". En este caso, la panacea se manifestó en forma de ordenador que, aunque no podía resolver la naturaleza no lineal mediante fórmulas, permitía realizar simulaciones.
En 1960, el meteorólogo Edward Lorenz dio, sin proponérselo, el segundo paso hacia la Teoría del Caos. Entusiasta del tiempo, se dedicaba a estudiar las leyes atmosféricas y realizar simulaciones a partir de sus parámetros más elementales. Un día, para estudiar con más detenimiento una sucesión de datos, copió los números de la impresión anterior y los introdujo en la máquina. El resultado le conmocionó. Su tiempo, a escasa distancia del punto de partida, divergía algo del obtenido con anterioridad, pero al cabo de pocos meses -ficticios- las pautas perdían la semejanza por completo. Lorenz examinó sus números y descubrió que el problema se hallaba en los decimales; el ordenador guardaba seis, pero para ahorrar espacio él sólo introdujo tres, convencido de que el resultado apenasse resentiría. Esta inocente actuación fijó el final de los pronósticos a largo plazo y puso de manifiesto la extremada sensibilidad de los sistemas no lineales: el llamado "efecto mariposa" o "dependencia sensible de las condiciones iniciales". Se trata de la influencia que la más mínima perturbación en el estado inicial del sistema puede tener sobre el resultado final o, como recoge el escritor James Gleick, "si agita hoy, con su aleteo, el aire de Pekín, una mariposa puede modificar los sistemas climáticos de Nueva York el mes que viene". Cualquier variación, ya sea en una milésima o una millonésima, constituye una pequeña muesca que modificará el sistema hasta el punto de hacerlo imprevisible. La iteración ofrece resultados estables hasta cierto punto, pero cuando éste se supera el sistema se derrumba en el caos. Los científicos J. Briggs y F. D. Peat aplican esta idea al ciclo vital humano: "Nuestro envejecimiento se puede abordar como un proceso donde la iteración constante de nuestras células al fin introduce un plegamiento y una divergencia que altera nuestras condiciones iniciales y lentamente nos desintegra".
(III) TERCER PASO: DIGIRIENDO LA COMPLEJIDAD
El carácter no lineal e iterativo de los sistemas de la naturaleza permite que instrucciones muy sencillas originen estructuras extremadamente complejas. La física de la complejidad busca reglas simples que expliquen estos organismos complejos. El astrofísico Ignacio García de la Rosa parte de la pirámide de la evolución (que incluye quarks, núcleos atómicos, átomos, moléculas simples, biomoléculas células, organismos y sociedades) para tratar la complejidad: "La mayor parte de la materia -señala- se encuentra en los estadios inferiores y no forma elementos más desarrollados, de modo que la pirámide va cerrándose; nosotrossomos una minoría en comparación con todo el material que hay en el Universo. La pirámide va de la abundancia de lo sencillo a la complejidad de lo escaso".
Este concepto guarda relación con el de lenguaje, que parte de las letras y pasa por las palabras, frases, párrafos, capítulos, libros,etc. con la peculiaridad de que las letras no tienen nada que ver con las palabras y así sucesivamente. Del mismo modo que la "z" no está emparentada con el concepto de "azul", las moléculas que dan origen a una cebra no determinan su constitución. Lasestructuras complejas tienen propiedades ajenas a los ingredientes anteriores, lo que plantea un problema para la ciencia, que pierde su capacidad de predicción.
En la física clásica se presupone que los objetos son independientes de la escala que se emplee para medirlos y que existe la posibilidad de relacionarlos con su medida exacta. No así en la geometría fractal y la lógica borrosa, instrumentos empleados por los científicos del caos. Bart Kosko, autor de la llamada lógica borrosa, afirma de modo tajante que "cuanto más de cerca se mira un problema en el mundo real, tanto más borrosa se vuelve su solución".
Pero si la precisión difumina aún más el objeto de estudio, ¿qué estrategia debe emplearse para estudiar los sistemas complejos? Aquí interviene la teoría de la totalidad, que concibe el mundo como un todo orgánico, fluido e interconectado. Si algo falla no debe buscarse la "parte dañada", como en el caso de un televisor o una lavadora, sino que hay que revisar el sistema al completo, se trata de una unidad indisoluble. El gran error histórico de la ciencia consiste en observar la naturaleza de modo fragmentado y explicarlo todo mediante la suma de partes, ignorando dos cuestiones primordiales: la imposibilidad de "meter la totalidad en el bolsillo", porque el bolsillo también forma parte de ella, y la dependencia que existe entre el observador, lo observado y el proceso de observación; el hombre integra la realidad, de modo que su mera presencia altera el objeto de estudio.
La obsesión por interpretar el caos desde el punto de vista del orden debe dejar paso a una interpretación global, que salva las fronteras de las diferentes disciplinas y acepta la paradoja que convierte lo simple y lo complejo, el orden y el caos, en elementos inseparables. De hecho, lo más complejo que ha concebido el hombre, el fractal de Mandelbrot, se creó a partir de una ecuación iterativa muy simple; el caos es una inagotable fuente de creatividad, de la que puede también surgir el orden (y viceversa). Las civilizaciones antiguas creían en la armonía entre el caos y el orden, y definían el caos como una "suerte de orden implícito". Quizá sea el momento de hacerles caso.
Física Cuántica
Por William Arntz, Betsy Chasse, Mark Vicentez
"Creo que puedo decir con seguridad que nadie entiende la física cuántica" RICHARD FEYNMANN
Galardonado con el Premio Nobel de Física en 1965 por sus investigaciones sobre electrodinámica cuántica
"Aquel que no se asombra cuando se encuentra por primera vez con la teoría cuántica es que posiblemente no se ha enterado de nada."
Niels Bohr,
galardonado con el Premio Nobel de Física en 1922 por su trabajo sobre la estructura del átomo.
Si gente como los ganadores del Premio Nobel no entienden la teoría cuántica, entonces ¿qué esperanza nos queda? ¿Qué se hace cuando la realidad llama a tu puerta y te dice cosas que te confunden, te desconciertan y te dejan perplejo? Tu forma de reaccionar, de actuar en la vida, y las opciones que te planteas dicen mucho de ti, pero ése es un misterio que trataremos en otro capítulo. Ahora, de momento, charlemos sobre electrones, fotones y quarks, y de cómo algo (¡y si es que se trata de algo!) tan diminuto puede ser tan insondable y hacer pedazos nuestro mundo tan bien ordenado y
comprensible.
Lo conocido se encuentra con lo desconocido
La física clásica de Newton se fundamentaba en observaciones relativas a objetos cotidianos, desde la caída de una manzana a planetas en órbita. Sus leyes se sometían constantemente a examen, se probaban y se difundieron durante cientos de años. Pero a finales del siglo XIX, cuando los físicos comenzaron a crear herramientas para investigar los diminutos campos de la materia, descubrieron algo que les dejó atónitos: ¡la física de Newton no funcionaba! A lo largo de los siguientes cien años se fue creando una descripción científica completamente nueva para explicar el mundo de lo diminuto. Ese nuevo saber, conocido como mecánica cuántica o física cuántica (o simplemente teoría cuántica), no viene a reemplazar la física de Newton, que aún funciona muy bien para explicar los objetos grandes, macroscópicos. La nueva física, en cambio, se inventó para llegar, valientemente, donde la física de Newton no pudo llegar: al mundo subatómico.
"El universo es muy extraño -dice Stuart Hameroff--. Al parecer existen dos grupos de leyes que rigen el universo. En nuestro mundo clásico de cada día, entendiéndolo más o menos a nuestro tamaño y escala de tiempo, las cosas se explican según las leyes del movimiento de Newton, elaboradas cientos de años atrás... Sin embargo, cuando llegamos a una escala más reducida, al nivel de los átomos, aparece un conjunto de leyes diferente. Son las leyes cuánticas".
¿Hecho o ficción?
Lo que la teoría cuántica ha revelado nos deja tan pasmados que suena a ciencia ficción: las partículas pueden estar en dos o más lugares a la vez. (Un experimento muy reciente demostró que una partícula podía estar ¡hasta en 3.000 lugares distintos!). El mismo "objeto" puede parecer una partícula
localizable en un lugar, o una onda extendida en el espacio y el tiempo.
Einstein dijo que nada puede viajar más rápido que la velocidad de la luz, pero la física cuántica ha demostrado que las partículas subatómicas se comunican al parecer instantáneamente, sea cual sea la extensión del espacio.
La física clásica era determinista: dado un conjunto cualquiera de condiciones de un objeto (tales como la posición y la velocidad), se puede determinar con seguridad adonde va. La física cuántica es
probabilista: nunca se puede saber con seguridad absoluta en qué se convertirá una cosa en concreto. La física clásica era reduccionista. Se basaba en la premisa de que sólo si se conocen las distintas partes, se podrá finalmente entender el todo. La nueva física es más orgánica y holística; pinta una imagen del universo como un todo unificado, cuyas partes están interconectadas e influyen unas sobre otras.
Lo que quizá sea más importante es que la física cuántica ha borrado la tajante división cartesiana entre sujeto y objeto, entre observador y observado, que ha dominado la ciencia durante cuatrocientos años. En física cuántica, el observador influye en el objeto observado. No existen los observadores aislados del universo mecánico, sino que todo participa en el universo.
Perplejidad 1: espacio vacío
Una de las primeras grietas en la estructura de la física newtoniana fue el descubrimiento de que los átomos, los pilares del universo físico, supuestamente sólidos, estaban formados en su mayor parte por un espacio vacío. ¿Cómo de vacío? Si utilizamos una pelota de baloncesto para representar el núcleo de un átomo de hidrógeno, el electrón que lo circunda estaría a unos 32 kilómetros de distancia y el espacio intermedio entre ambos estaría vacío. Así pues, cuando mires a tu alrededor recuerda que lo que hay realmente son puntitos diminutos de materia rodeados de nada.
Bueno, en realidad no es así. Ese supuesto "vacío" no está vacío del todo; contiene cantidades enormes de energía, poderosa y compleja. Sabemos que la energía se incrementa a medida que nos adentramos en niveles de materia más sutiles (la energía nuclear es un millón de veces más poderosa que la energía química, por ejemplo). Los científicos dicen ahora que hay más energía en un centímetro cúbico de espacio vacío (el tamaño de una canica, más o menos) que en toda la materia del universo conocido. Aunque los científicos no han conseguido medirla directamente, sí han visto los efectos de ese mar inmenso de energía.
* (Para obtener más información sobre este punto, consultar las "Fuerzas Van der waals" y el "Efecto Casimir").
Perplejidad 2: ¿partícula, onda u ondícula?
No sólo hay "espacio" entre las partículas, sino que, cuando los científicos han investigado el átomo más detenidamente, han descubierto que las partículas subatómicas (los componentes del átomo) tampoco son sólidas. Al parecer, tienen una naturaleza dual. Dependiendo de cómo las miremos, pueden comportarse como partículas o como ondas. Las partículas se pueden describir como objetos sólidos e independientes, que ocupan un lugar específico en el espacio. Las ondas, por el contrario, ni están localizadas ni son sólidas, sino que están extendidas, como las ondas sonoras o las olas en el agua. En cuanto ondas, los electrones o los fotones (partículas lumínicas) no ocupan una posición precisa, sino que existen como "campos de probabilidades". Y en cuanto partículas, el campo de probabilidades se "desintegra" y da paso a un objeto sólido localizable en un tiempo y un lugar específicos.
Sorprendentemente, lo que parece marcar la diferencia es la observación o la medición. Sin ser medidos ni observados, los electrones se comportan como ondas, pero en cuanto se someten a observación en un experimento, "dan paso" a una partícula que puede ser localizada.
¿Cómo es posible que algo pueda ser a la vez una partícula sólida y una onda blanda y fluida? Quizá podamos resolver la paradoja si recordamos lo que dijimos antes: las partículas se comportan como una onda o como una partícula. La "onda" es sólo una analogía y la "partícula" es otra analogía tomada de nuestro mundo cotidiano. Erwin Schródinger dio consistencia al concepto de onda en la teoría cuántica, con su famosa "ecuación de ondas", que calcula matemáticamente las probabilidades de onda que tiene la partícula antes de ser observada.
Los científicos no saben realmente con qué RAYOS están tratando, pero, sea lo que sea, nunca han visto algo parecido. Algunos físicos han decidido llamar a este fenómeno "ondícula".
Perplejidad 3: saltos cuánticos y probabilidad
Al estudiar el átomo, los científicos descubrieron que cuando los electrones se mueven de órbita en órbita alrededor del núcleo, no se mueven por el espacio como lo hacen los objetos ordinarios, sino que se mueven instantáneamente. Es decir, desaparecen de un lugar, de una órbita, y aparecen en otra, lo cual se conoce como salto cuántico.
Por si esto no rompiera ya suficientes reglas de la realidad lógica y razonable, los científicos descubrieron también que no podían determinar con exactitud dónde aparecerían los electrones, ni cuándo saltarían. Lo mejor que pudieron hacer fue formular las probabilidades de la nueva situación del electrón (ecuación de ondas de Schródinger). "Dentro de ese mar de posibilidades, la realidad, tal y como la experimentamos, se crea constantemente de nuevo en cada momento", dice el doctor Satinover, y añade: "Pero el verdadero misterio consiste en que, en ese mar de posibilidades, lo que determina qué posibilidad es la que va a ocurrir no es nada que sea parte del universo físico. No hay un proceso que haga que suceda".
O como se dice muchas veces: los eventos cuánticos son los únicos eventos verdaderamente aleatorios en el universo.
En la física clásica, todos los atributos de un objeto, incluyendo su posición y su velocidad, se pueden medir con precisión con el único límite que imponga la tecnología. Ahora bien, en el nivel cuántico, cuando se mide una propiedad, como la velocidad, no se puede obtener una medición precisa de otras propiedades, como la posición. Si se sabe dónde está algo, no se puede saber a qué velocidad se mueve. Y si se sabe a qué velocidad se mueve, no se sabe dónde está.
El Principio de Incertidumbre (conocido también como Principio de Indeterminación) lúe formulado por Werner Heisenberg, uno de los pioneros de la física cuántica. Sostiene que no se puede conseguir una medición precisa de la velocidad y la posición, por mucho que se intente. Cuanto más se concentra uno en una de ambas magnitudes, más incierta se hace la medición de la otra.
Perplejidad 5: la no-localidad, EPR, el teorema de Bell y la interconexión cuántica
A Albert Einstein no le gustaba la física cuántica, por decirlo suavemente. Entre otras cosas, se refirió al carácter aleatorio que acabamos de describir con la infausta afirmación: "Dios no juega a los dados con el Universo". Y Niels Bohr le contestó: "¡Deje de decirle a Dios lo que tiene que hacer!".
En 1935, en un intento de frustrar la mecánica cuántica, Einstein, Pedolsky y Rosen (EPR) idearon y pusieron por escrito un experimento tratando de demostrar lo ridícula que era. Dedujeron hábilmente una de las consecuencias de la teoría cuántica que no fue apreciada en la época: te las arreglas para tener dos partículas creadas a la vez, lo que significa que estarán interconectadas o superpuestas. Entonces, las lanzas a lugares opuestos del universo; luego, haces algo a una de ellas para que cambie de estado y la otra partícula cambia al instante para adoptar el estado correspondiente.
¡Instantáneamente!
La idea era tan absurda que Einstein se refería a ella como "una acción fantasmagórica a distancia". Según la teoría de la relatividad, nada puede moverse a una velocidad mayor que la de la luz. ¡Pues eso era infinitamente más rápido! Además, la idea de que un electrón pudiera seguir la pista a otro que estaba en la otra punta del universo sencillamente transgredía cualquier juicio sensato sobre la realidad.
Después, en 1964, John Bell formuló una teoría que decía que sí, que, en efecto, la afirmación de EPR era correcta. Que eso es exactamente lo que ocurre; que la idea de que algo sea local, o exista en un lugar concreto, es incorrecta. Todo es no-local. Las partículas están íntimamente conectadas en un nivel que trasciende el tiempo y el espacio.
Esta idea se ha verificado una y otra vez en el laboratorio durante años, desde que Bell publicó su teorema. Intenta concentrarte en ella durante un minuto. En el mundo cuántico, el tiempo y el espacio (los rasgos básicos del mundo en que vivimos) se reemplazan por la idea de que todo se está en contacto con todo, todo el tiempo. No es de extrañar que Einstein pensara que semejante idea supondría un golpe mortal para la mecánica cuántica: no tiene sentido.
Sin embargo, parece ser que ese fenómeno es una ley factible del universo. De hecho, cuentan que Schródinger afirmaba que la interconexión no era uno de los aspectos interesantes de la teoría cuántica: era el aspecto. En 1975, el físico teórico Henry Stapp definió el Teorema de Bell como "el
descubrimiento más profundo de la ciencia". Observa que dice ciencia y no meramente física.
La física cuántica y el misticismo
Probablemente ahora resulte más fácil ver por qué los terrenos de la física y del misticismo se rozan uno con otro. Las cosas están separadas pero están siempre en contacto (no-locales); los electrones se mueven de A a B pero nunca en medio de las dos; la materia parece ser (matemáticamente hablando) una función de onda distribuida y sólo se desintegra, o existe espacialmente, cuando se mide.
Muchos de los fundadores de la teoría cuántica tenían un interés enorme en temas espirituales. Niels Bohr utilizaba el símbolo ying/yang en su escudo de armas; David Bohm tenía largas discusiones con el sabio indio Krishnamurti; Erwin Schródinger daba conferencias sobre los upanishads.'
(Los upanishads son textos sagrados del hinduismo relacionados con los vedas. N.delT.)
Las preguntas sobre qué causa la desintegración de la función ondular, o sobre si los eventos cuánticos son realmente aleatorios, permanecen aún sin respuesta en su mayoría. No obstante, aun cuando sea imperiosa la necesidad de elaborar un concepto verdaderamente unificado de la realidad que nos incluya forzosamente y que dé respuesta a los misterios cuánticos, el filósofo contemporáneo Ken Wilber, también nos insta a ser cautos:
como para lastrarlo con especulaciones insensatas sobre el misticismo. Y el propio misticismo es demasiado profundo como para vincularlo con fases de la especulación científica. Dejemos que se valoren el uno al otro y dejemos que nunca cese el diálogo entre ellos y el intercambio mutuo de ideas...(Ken Wilber, El paradigma holográfico, Kairós, Barcelona, 1987).
Lo que yo pretendo al criticar ciertos aspectos del nuevo paradigma no es en absoluto impedir que haya interés en realizar más intentos, sino más bien hacer una llamada a la precisión y a la claridad en la presentación de estos temas, que son extraordinariamente complejos, al fin y al cabo.'
Conclusiones
¿Conclusiones? ¡Estás de broma! Por favor, si tienes conclusiones, huye con ellas. En caso contrario, bienvenido al mundo del pensamiento abstracto, un mundo polémico, excitante, desconcertante y revelador. Ciencia, misticismo, paradigmas, realidad. Mira lo que la humanidad ha investigado, descubierto y debatido.
Mira cómo la mente humana ha explorado este extraño mundo en el que parece que nos hemos descubierto a nosotros mismos.
Magia y Física
por Dave Lee
La Magia del Caos emergió a finales de una era cuya Gran Historia fue la Ciencia y el Progreso. Sin embargo, la historia de la "extraña ciencia" de la Mecánica Cuántica ha abierto la puerta a fenómenos que previamente habrían sido rechazados. La Magia del Caos ha sido, desde su concepción, coloreada por este micro-Aeon de la ciencia postmoderna. ¿Cuánto usa el hechicero de esta ciencia?
La Interfaz Ciencia-Magia
En los pasados veinte años, místicos y magos con una inclinación teórica han sido atraídos
incrementadamente por las ciencias físicas, buscando modelos de sus experiencias. El "Tao de la Física" de Fritjof Capra y "La Danza de los Maestros Wu Li" de Gary Zukav, comenzaron la bola rodante que desarrolla las implicaciones místicas del universo dependiente del observador; Robert Anton Wilson sugirió lo compatibles que son la física cuántica y la magia en sus "Papeles de los Illuminati". Más recientemente, Peter J. Carroll ha construido una teoría de la magia completamente basada en la cuántica, la Teoría de la Magia del Caos (en Liber Kaos ).
Los rasgos peculiares de la teoría cuántica son:
• La propiedad de onda de la materia y la energía : Cualquier objeto que obedece a la teoría cuántica (e.g. una partícula tal como un electrón) puede estar en más de un lugar a la vez. Su posición está "difuminada" dentro de una función de probabilidad , que nos dice la probabilidad de encontrarla en algún lugar dado, cuando medimos su posición.
• La propiedad de partícula de la energía y la materia: Cuando medimos la posición de un objeto cuántico, lo apuntalamos, como si estuviera en un estado propio de una partícula - i.e. previo a nuestra medida, el objeto no estaba realmente en un lugar en el espacio-tiempo ordinario; solamente tenía una onda probabilística natural; después de que nosotros medimos su posición, obtiene una posición real en el espacio-tiempo ordinario. Esto es llamado " colapsando la función de probabilidad " o " colapsando la
función de onda ". Lo que ocurre es que nuestra observación causa sus propiedades a manifestar.
• El universo dependiente del observador : El hecho de que nuestra observación crea la manifestación particular de la realidad que estamos observando.
• El salto cuántico : Los objetos cuánticos tienen la propiedad de desaparecer de un lugar y reaparecer en otro sin cruzar la distancia entre ellos . Un electrón moviéndose desde una órbita en un átomo a otra, lo hace de esta forma.
• Indeterminación . El Principio de Incertidumbre de Heisenberg declara que no podemos medir con absoluta exactitud la posición y la velocidad de cualquier objeto cuántico a la misma vez. Mientras más exactamente medimos la posición de un electrón, menos exactamente podemos medir su velocidad . La posición y la velocidad son un par combinado de variables, como la energía y el tiempo.
• No-localidad : El colapso de la función de probabilidad causado por nuestra observación, implica que la dependencia del observador es no local en el espacio; esta no-localidad es sugerida por los
experimentos de Alain Aspect, y la interpretación de ellos de John Bell. En estos experimentos se demostró que si dos fotones son disparados desde la misma fuente en direcciones opuestas, y polarizamos a uno de ellos, el otro se polariza también. De algún modo, permanecen conectados, incluso aunque estén viajando apartadamente a la velocidad de la luz.
Los rasgos de la teoría cuántica hacen sonar el toque de muerte del monolítico antiguo materialismo científico, que dependía fuertemente de la noción de un universo "objetivo" ahí fuera. El fenómeno de la dependencia del observador, hace que sea probablemente la consciencia del observador en sí misma, la que colapsa la función de onda. Esto hace que la magia sea una opción más probable que en el universo de maquinaria de reloj de Newton-Descartes, en el que la consciencia era un "fantasma en la máquina". La simpatía por la magia está en aumento por la no-localidad también: si los objetos que han estado en contacto con otros permanecen en contacto no-localmente, entonces tenemos un tipo de enlace mágico.
Pete Carroll hace uso de estos aspectos y otros en su Teoría de la Magia del Caos (TMC). Él también hace algunas predicciones basadas en lo cuántico sobre la realidad mágica. Por ejemplo, la TMC declara que la información sobre un evento u objeto, solamente continúa emitiéndose mientras que el evento u objeto sigue existiendo. No hay eco de un evento sobreviviendo en el futuro, ni Archivos Akásicos. Un rasgo más profundo de la emergente metafísica cuántica es que sus exponentes toman seriamente la peculiar cantidad llamada función de onda . Uno de los pioneros de la teoría cuántica, Erwin
Schrodinger, aconsejaba una descripción cuántica de las ondas alrededor de un átomo - la ecuación de Schrodinger - que definía matemáticamente la función de onda. Esta cantidad es tornada dentro de la
función de probabilidad elevándola al cuadrado. La función de probabilidad es la cantidad que nos
capacita para calcular las posiciones probables de las órbitas del electrón alrededor de los átomos. Su raíz cuadrada, la función de onda, ha sido previamente considerada como no teniendo realidad física, incluso aunque es la base de la ecuación; la mayoría de los físicos y químicos están acostumbrados a considerarla como una mera conveniencia matemática con ninguna contrapartida física o metafísica. Más recientemente, Carroll y el físico Amit Goswami (en El Universo Autoconsciente ) han postulado que la función de onda tiene realidad. Goswami desarrolla una teoría de metafísica idealista en la cual la realidad subyacente es vista como una mente no-local que colapsa la onda. Él considera las ondas de probabilidad como potenciales , posibles estados de un sistema físico existiendo en un tipo de metafísico reino platónico. Él escribe:
"... el idealismo monista despega donde la interpretación de Copenhagen se convierte en poco definida; declara explícitamente que las ondas cuánticas son reales pero existen en un dominio transcendente que está más allá y en adición a la realidad material.
Yo propongo que el universo existe como potencia sin forma en una miríada de posibles bifurcaciones en el dominio transcendental y se vuelve manifiesto solamente cuando es observado por seres conscientes..."
Esto es claramente similar a la posición de Jung sobre la sincronicidad, fundamento familiar a la mayoría de magos:
"... Los fenómenos sincronísticos demuestran la ocurrencia simultánea de equivalencias significativas en procesos causalmente no relacionados; en otras palabras, prueban que un contenido percibido por un observador puede, a la misma vez, ser representado por un evento externo, sin ninguna conexión causal. De esto se sigue que o la psique no puede ser localizada en el tiempo, o que el espacio es relativo a la psique..."
Carroll desarrolla la noción de funciones de onda como realidades metafísicas-mágicas:
"... El paradigma de la TMC declara que las funciones de onda son realmente una descripción matemática de patrones etéricos, y que este éter puede ser considerado como una forma de
intercambio de información entre eventos materiales... Las funciones de onda cuánticas no describen directamente la conducta real de los eventos clásicos. Ellas describen los efectos probabilísticos de los patrones de éter, que pueden ser considerados como un tipo de substancia sombra, bajo el progreso de los eventos materiales..." - Liber Kaos.
El dualismo espíritu-materia es rechazado tanto por Goswami como por Carroll. Carroll escribe:
"... ese caos desde el que la materia y el éter co-evolucionan. La materia y el éter son simplemente dos de las propiedades que el siempre misterioso efecto del universo exhibe a nuestra percepción- ibid."
Volviendo a Jung, encontramos la misma conclusión:
"no es solamente posible, sino que bastante probable, incluso, que la psique y la materia sean dos diferentes aspectos de una y la misma cosa..."
Hay parece ser, un consenso emergente de que las ideas basadas en el dualismo, así como en el monismo materialista, son desesperanzadoramente deficientes, y que la física cuántica necesita ser tomada seriamente, como una teoría que abraza las experiencias tanto de la materia como de la consciencia.
La Física de la Consciencia
Las teorías mágicas basadas en la cuántica, han propuesto extensamente todo lo relacionado al universo, no diciendo nada virtualmente sobre la física de la consciencia. La naturaleza física de los procesos que enlazan los eventos en la consciencia, con los eventos en el "mundo exterior" nunca ha sido precisamente identificada; el cisma ha permanecido desde el dualismo cartesiano, un enlace perdido, un abismo entre la consciencia y la materia. El observador/actor ha sido integrado dentro de las ecuaciones, pero como un desconocido, una caja negra, un factor secundario; ninguna de las corrientes teorías de la consciencia son del todo satisfactorias al considerar un enlace entre la magia y la física. ¿Cuánto adquirimos del macrocosmos cuántico al microcosmos de los procesos neuronales en nuestros cráneos? Sobre una mano tenemos un universo bien apropiado para la magia - la información está localizada en el espacio, haciendo que los actos básicos de adivinación y encantamiento sean posibles. Sobre la otra, tenemos un par de kilos de calientes, húmedos microcircuitos que la ciencia nos dice están limitados en sus efectos para el (parcial) control de unas pocas docenas de kilos de tejidos variados. Las dos mitades del proceso hacen juego, el sistema nervioso parece simplemente demasiado
clásico en su física para hacer algo interesante a Nuestra Señora del Vacío Cuántico. Nuestra imagen
física de la consciencia es aprehendida al nivel del software . La frase sugiere causalidad mecánica, una noción esencialmente del siglo 19. Esta imagen mecanicista viene fácilmente a la mente, cuando uno considera el modelo de la consciencia como un epifenómeno de eventos en los esquemas del cableado neuronal.
Este modelo de circuitos, este desenredado mapa del metro de los senderos eléctricos del cerebro, busca contener el fenómeno de la consciencia. El modelo de sistema de circuitos, es análogo a los sistemas de intercambio y recuperación de memoria en los ordenadores, pero no provee un cuadro convincente de lo que es eso que está haciendo la recuperación y tomando decisiones. Así que ¿qué criterio satisfaría una teoría mágica cuántica de la consciencia?
• La identidad, o al menos convincente similaridad de tipo, entre la física de la materia "aquí", en el cuerpo-mente, y la materia "ahí", en el universo que lo rodea.
• La credibilidad subjetiva, a la extensión de que la teoría colapse el dualismo mente/materia. Con tal de que la física deje agujeros de credibilidad que no satisfacen las dimensiones subjetivas de la consciencia, las teorías transcendentalistas los llenarán.
La teoría debería también generar nuevas perspectivas mágicas.
La Consciencia como un condensado Bose-Einstein
La teoría de la consciencia como un condensado Bose-Einstein fue originada por Dana Zohar en El Ser
Cuántico . La teoría hace la conexión entre un generalizado tipo de estructura cuántica llamada fase condensada y las propiedades conocidas del tejido nervioso. Una fase condensada es un sistema dentro
del cual todas las unidades están haciendo lo mismo a un mismo tiempo - el sistema ha logrado un alineamiento o fase de coherencia . Ejemplos de ello son el láser , dentro del cual todos los fotones están en fase, los materiales magnetizados , donde todo el dominio magnético está polarizado en la misma dirección, los superfluidos y los superconductores . Las propiedades especiales de todos estos sistemas son debidas a su fase condensada.
La búsqueda de un mecanismo de fase condensada en los sistemas vivientes como una base cuántica para la consciencia, ha descubierto el sistema bombeado Frohlich . Las moléculas vibrantes dipolares en las paredes celulares, emiten fotones "virtuales" de corto rango. Por encima de un cierto nivel de energía, Frohlich demostró que cualquier energía adicional bombeada dentro del sistema, causaba que todas estas moléculas similares vibraran al unísono. Entradas suplementarias de energía resultan en un suplementario aumento de la coherencia, hasta que todas las moléculas logran la mayor forma ordenada de fase condensada - un condensado Bose-Einstein .
El aspecto distintivo de un condensado Bose-Einstein es su extrema coherencia. Zohar dice: "... las
muchas partes que van a hacer un sistema ordenado no sólo se comportan como una unidad, sino que se convierte en una unidad - sus identidades se combinan o solapan en tal forma que pierden su
La autora de ese párrafo no está siendo excesivamente mística para el estándar de la mecánica cuántica; ella está describiendo la noción familiar de la indistinguibilidad de los estados de
solapamiento de los electrones , con funciones de onda idénticas. Esto nos da un cuadro de fotones
virtuales de corto rango en coherencia sobre enormes números de células nerviosas, resultando en un gran (macroscópico) volumen de tejidos nerviosos permeados con una oscilación unificada. Tenemos aquí la base de nuestro modelo de la consciencia: la consciencia es la experiencia subjetiva de este sistema coherente, de un considerable trozo de coherencia cuántica en el tejido nervioso. Hay una incrementada evidencia física para la coherencia cuántica en el cerebro: los investigadores de la meditación han estudiado ondas cerebrales en las diferentes áreas del cerebro, buscando la fase de coherencia. Las similaridades en las ondas cerebrales en diferentes partes del cráneo fueron encontradas, y este trabajo ha sido confirmado por otros investigadores. Lo que es más:
"...el grado de coherencia se ha encontrado que es directamente proporcional al grado de consciencia pura que el meditador declara - Goswami, informando del trabajo de Orme-Johnson y Hayes, 1981."
El paso de corrientes eléctricas dentro de los circuitos neuronales - el clásico cerebro-mente - no hay duda que está conectado con el fenómeno del almacenamiento y recuperación de la memoria, pero la experiencia de ser realmente consciente, con todas las propiedades no-locales cuánticas de la consciencia, es mediada por el cerebro a partir de una macroscópica coherencia cuántica, un
condensado Bose-Einstein. Así el cerebro opera en un sistema a dos-bandas: la "mente cuántica" da un soporte físico a la experiencia mística, la experiencia de los más altos Circuitos neuronales, y a las experiencias de gnosis mágica; la "mente clásica" describe las experiencias de la memoria, la historia personal y por tanto la identidad personal.
Consecuencias de la Teoría
La teoría del condensado Bose-Einstein (CBE), realmente predice una similaridad entre la conducta de las ondas/partículas fundamentales del cerebro - porque las unas están enraizadas en las otras. La forma en que la consciencia humana trabaja físicamente, es una versión más compleja de la forma en que cosas como los fotones y electrones se comportan, cosas que nosotros no podemos generalmente considerar conscientes (a menos que hayamos estado llevando al extremo los sacramentos). Zohar sugiere que el proceso de toma de decisiones, realmente trabaja como el colapso de la función de onda dentro de un valor simple - un pensamiento particular o estado de la mente. Así la complementariedad onda/partícula de la física cuántica tiene analogías con los estados de consciencia. Podríamos decir que el estado de consciencia "como onda", es la condición anterior a que una decisión sea tomada,
existiendo varias "realidades virtuales" o posibilidades alternativas en la mente. La mente tiene una apertura "como onda" a las posibilidades. Tomar la decisión colapsa todas estas realidades virtuales excepto una, y la mente se vuelve singular "como una partícula". Lo que es más, el logro de ese estado singular como partícula, se corresponde precisamente al observador que hace el colapso de la función de onda, cuando está haciendo una medición. La "mente clásica" es el medidor, el observador, en los experimentos físicos cuánticos.
Así que, ¿satisface el modelo CBE nuestro criterio?
1. Ello recupera la identidad en naturaleza entre la materia en nuestros cráneos y el fértil caos del macrocosmos cuántico. El CBE de la mente humana tiene la habilidad de colapsar las funciones de ondas de las realidades potenciales en el universo, porque esa es la forma en que opera en sí misma. Nuestra consciencia es vista como una propiedad del solapamiento de bosones. Los bosones son las partículas de conexión y coherencia entre fenómenos - fotones, gluones, gravitones y otras partículas más exóticas. Zohar sugiere que este solapamiento de bosones dentro de estados de mayor complejidad y coherencia, está en la raíz de la evolución que produjo nuestra consciencia. "Como es arriba, es abajo" es
restablecido.
En términos de la experiencia subjetiva de la consciencia, la teoría es muy atractiva, debido al concepto de los pensamientos como patrones bastante grandes de ondas en un substrato aún mayor. Nunca me he sentido todo lo confortable con la idea de que los pensamientos son microscópicos impulsos eléctricos viajando por el "cableado" de neuronas y sinapsis. La consciencia simplemente no se siente como eso. Para adoptar un concepto estándar del yoga, la cuidadosa introspección ha revelado un sentido de la materia de la mente, chittam, el básico "campo" fundamental del que todo lo demás en el reino de la mente es formado. Esto implora ser identificado con la "mente cuántica". La experiencia de la mente cuántica comienza en el 5º Circuito, y alcanza su más completa extensión en el 8º.
En general, este modelo hace nuestros modelos mágicos trabajar mejor. Es más simple de comprender cómo la adivinación y el encantamiento pueden operar cuando nosotros consideramos la naturaleza cuántica de ambos, la mente y el resto del universo. Dos ejemplos de pensamiento mágico que usan de esta teoría son:
1. CONSCIENCIA SUPERPUESTA
¿Sería como si la consciencia humana pudiera literalmente superponerse físicamente? Quizá esto ocurre en el éxtasis sexual. Quizá también suceda en el trabajo mágico de grupo. Gosawami afirma que no hay mentes individuales cuánticas en cualquier caso - simplemente una, una consciencia unitaria, y esa individualidad es generada por la "mente clásica". La formación de una egrégora de grupo sería modelada como la consciencia de la mente cuántica dentro de un grupo, y una descarga dentro de la "clásica" consciencia dividida de ese proceso colectivo. Claramente, la clave a este evento sería la intensa simpatía de propósito, un grado de motivacional intimidad predicada sobre una fuerte confianza, suficiente para permitir el abandono extremo del ego en el clímax gnóstico. La resultante "función de onda egrégora" es formada en los límites de nuestro concepto del ego, donde el miedo a la disolución, el cual nos trajo de vuelta desde la intensidad, es en sí mismo añadido como combustible al fuego. Algo como esto es algunas veces notado en el trabajo ritual altamente exitoso.
Tal éxtasis debería corresponderse con un extraordinario estado gnóstico, incluso si todavía consideramos la gnosis desde el punto de vista del mago individual en el grupo. Una alternativa posiblemente es considerar la gnosis desde el punto de vista de la egrégora en sí misma: esa es la consciencia colectiva de la consciencia cuántica que está realmente haciendo la magia. Las
consecuencias de tal paradigma de cambio son difíciles de evaluar en el presente, principalmente por nuestro pobre conocimiento de la naturaleza de la formación de la egrégora. La investigación dentro de los detalles cinéticos y cibernéticos de estos procesos, está todavía en su infancia.
2. LA FISICA DE LA EVOCACION
En la evocación, comenzamos la formación de servidores imaginando una subpersonalidad, un mero juego de mecanismos automáticos con una meta. La primera fase, de toma de decisiones sobre la función del servidor y su estructura, correspondería al colapso de todas las potenciales formas bajo consideración dentro de una singular idea en la mente clásica. La próxima fase - de exteriorización o lanzamiento del servidor - presenta interesantes desafíos a cualquier materialista teoría de la magia. Cibernéticamente hablando, un servidor es un paquete de información. Si aceptamos la TMC vemos que la información es local en el tiempo, y solamente persiste mientras algo físico la emite, esto nos deja con el problema de que un servidor siga actuando, debe ser enlazado a, o más bien emitido por, alguna base material, la cual podría incluir al cerebro humano. Tres modelos de lanzamiento de servidor son considerados aquí:
1. La base del servidor está localizada en el cerebro humano. Las instrucciones son encastradas en el cerebro, inconscientemente presentes hasta que las condiciones externas disparan al servidor a ejecutar su programa. Este es probablemente el más simple modelo para el servidor de tipo talismán o amuleto, el cual existe para proteger al portador, o tomar ventaja de oportunidades para realizar su función. Es posible que las instrucciones sean sólo emitidas cuando el hechicero mira a su talismán, o
alternativamente, que una "rutina autorrepetitiva" de instrucciones se ejecute constante o intermitentemente en los recovecos subconscientes del cerebro del hechicero. En este modelo, un servidor de multipropósito sin una base externa física, correspondería a una fuente de poder con una flexible facilidad de programación localizada en el cerebro del mago. Tal servidor podría ser visto como un tipo de dócil elemental en los niveles internos, en un más reduccionista paradigma, como un tipo de artimaña de la mente que es realizada para dar al mago "carta blanca" para llegar a un nuevo servidor al aviso de un momento. Este es esencialmente un modelo de la "mente clásica", al límite del punto cuando el servidor ejecuta su programa. Entonces colapsa alguna función de onda en el mundo correspondiente al resultado deseado.
2. La base del servidor está en un fenómeno físico externo. Tal fenómeno sería requerido para procesar la energía independientemente en orden a mantenerse a sí mismo coherente. Tendría también que tener la propiedad de ser capaz de contener y llevar todas sus instrucciones sin el intermedio del CBE humano. La primera de estas condiciones indica que el lanzamiento consistiría en la generación de un
localizado y coherente patrón de energía. La entidad en este paradigma sería vista como un tipo de automantenido sistema disipativo en el sentido que Ilya Prigogine lo describe. (Por algunas fascinantes especulaciones de este tipo de estructura, estoy en deuda con "Invocación del Caos" de Charles Brewster). Ejemplos en la vida diaria serían un anillo de humo, o un vórtice en tu bañera. Tales entidades consisten en sistemas que mantienen su coherencia sin sistemas caóticos más grandes, tomando energía y modelándola en conformidad con su patrón existente. La entidad vista como una estructura disipativa realmente absorbe energía y la libera de nuevo, de tal forma que sostiene su integridad cibernética.
3. No hay cosas tales como los servidores. En este modelo, reducimos toda la actividad "servidor" a la acción de varios hechizos residentes en la mente del mago. La teoría de la acción del servidor es idéntica a la de la acción del sigilo: la información para hacer tareas está localizada en y emitida desde, algún subconjunto del cableado neuronal del mago, "la mente clásica". El mago cree que el mismo hechizo puede ser disparado de nuevo sin la repetición del procedimiento de encantamiento. Es realizado simplemente teniendo unas palabras con la "entidad" relevante. De nuevo, la artimaña de la mente ha dado al mago permiso para creer en un atajo. Este es un modelo de "mente clásica" a la misma extensión como en (1).
Esta tercera teoría es destructora de la experiencia subjetiva de la evocación en los niveles de hechicería, magia ritual y chamanismo. En estos paradigmas, realmente hablas con la entidad, y la tratas como una consciencia independiente. El paradigma del servidor es de mucho más práctico uso para los magos, para colapsarlo brevemente dentro de otro paradigma el cual es en sí mismo sólo parcialmente comprendido. Este es un ejemplo del peligro del reduccionismo de falsear ideas mágicas útiles.
La teoría 2 es atractiva; la noción de que tal entidad podría realizar sus funciones sin que el hechicero humano realmente proyecte la información es interesante. Conforme a TMC, un sigilo trazado sobre una pieza de cuero, emitirá información sobre su forma y materiales solamente, no sobre su propósito. Su función, la información la requiere para hacer su trabajo, existe exclusivamente en y es emitida por el cerebro del hechicero. Para que el sistema disipativo se ajuste a nuestra teoría, toda la información requerida para el trabajo entre manos tendría que ser físicamente codificada en los patrones de energía del sistema en sí mismo. Tal entidad tendría probablemente que ser una parte más compleja que un anillo de humo para contener suficientes trozos de información para el hechizo promedio. Hay poca evidencia en el presente para la existencia física independiente, de sistemas disipativos suficientemente complejos para hacer hechizos automáticamente. Además, ¿podría tal entidad tener la habilidad de colapsar las funciones de onda en el mundo? Necesitaría tener una naturaleza del tipo mente cuántica, así como su estructura "clásica".
La primera teoría no sufre de ninguno de estos inconvenientes, pero no es necesariamente candidata a ser preferida sobre la Teoría 2, sólo por esa razón. Desarrollos adicionales en la física no dudarán en darnos más información sobre qué sistemas disipativos en magia pueden ser semejantes, y si serían capaces de acción del estilo de la mente cuántica.
CONCLUSIONES: HECHICERIA, METAFISICA Y CIENCIA
En nuestros mitos científicos corrientes, podemos confiadamente identificar la consciencia no local como:
1. La "mente cuántica" que colapsa las funciones de onda al hacer observaciones sobre ellas, dando preponderancia al universo "clásico" de ordinario sentido-percepción;
2. La "mente más grande" que realmente hace la magia posible, y es la fuente de efectos psíquicos tales como la telepatía;
3. La base física de toda gnosis, especialmente:
4. El éxtasis transpersonal del núcleo místico de la experiencia, en el cual la identificación con la "mente clásica" cesa.
Mientras la investigación progresa en esta área, veremos cómo de bien el modelo continua ajustándose. Pero también necesitamos considerar cuán útil son los modelos científicos para el mago en cualquier caso. La Magia del Caos ha tenido siempre en su esencia un profundo respeto por la excelencia técnica en la hechicería, y una profunda impaciencia con la metafísica. Cuando valoramos una creencia, el criterio es (o debería serlo): ¿Ayuda a que la magia funcione? La Hechicería debería ser absolutamente despiadada con la metafísica: lo que importa no es cómo de consistente la creencia es con el resto de las creencias de uno mismo, sino si uno puede creerla durante el tiempo necesario para hacer la hechicería. Por ejemplo, negar pseudociencias tales como la astrología no añade absolutamente nada a la hechicería, así que ¿por qué hacerlo? Recordando el viejo chiste a expensas de la física teórica: confrontado con un deslumbrante experimento, el teórico dice: En la práctica todo está muy bien, pero ¿cómo funcionaría en la teoría? Esta posición puede añadirse sólo a algún tipo de Gran Anécdota, en esta instancia, el aspecto religioso de la Ciencia. No somos asistidos en ninguna forma en nuestra magia, por el rechazo de modalidades de creencias no científicas, a menos que esta posición tenga una dirección
de retorno a la Ciencia como una Religión , la Religión del 4º Aeon. En ese caso, tal creencia nos
ayudará solamente si no podemos movernos fuera de un modelo simple de acercamiento, una limitación Modernista.
No hay por supuesto nada "erróneo" o reprensible en usar el Cientificismo como la total base metafísica para tu magia, pero tal acercamiento no es realmente vendible como Magia del Caos, a menos que admita que esta posición es una creencia autorrestrictiva puramente personal. En otras palabras, el mismo hecho de que haya magos exitosos por ahí usando todas las formas de exóticos o mentecatos sistemas de creencias, para hacer que sus brujerías funcionen bien, en sí mismo invalida tal
universalismo espúreo. Creer en la magia solamente si es apoyada teóricamente por el presente estado de la física es aceptable, pero tiene la misma falta de validez universal para el paradigma de la Magia del Caos, que un mago rabínico pretendiendo que la Cábala es el único y sólo verdadero sistema de magia. ¿Están las creencias, éxtasis y esperanzas de todo el mundo cifradas, en las criptografías matemáticas de la física avanzada? Lo dudo, así como decir que a ellas se restringe el crecimiento y desarrollo de la corriente de la Magia del Caos. En cualquier caso, un cierre teórico totalmente ordenado es probablemente imposible, y casi ciertamente desaconsejable. Después de todo, la gran hechicería, como el gran sexo, es realmente desordenado.
Cada era tiene sus metáforas científico-ocultas. Tanto si hablamos de "vibraciones" del "éter", o indeterminación cuántica, lo que importa es el poder de la metáfora para facilitar la magia. Los magos son más efectivos cuando utilizan el paradigma que mejor trabaja para sus propias artimañas mentales. Los hechiceros con un fundamento científico probablemente obtendrán el "Efecto ¡Guau!" de tales especulaciones; a otros fallará el ¡Guau! y por lo tanto verán las intuiciones del modelo como sobrevaloradas. Eso es precisamente lo útil que es la teoría científica para nosotros, los hechiceros.
El Mago Psicodélico
Por Dave LeeLa Historia de Alex
Me gustaría contarte una pequeña historia. Es acerca de un joven, llamado Alex, en su adolescencia, a finales de los años sesenta. Es 1969 y para ese entonces él ya se ha perdido de la primera oleada de la primera ola de la nueva psicodelia. Los principales libros sobre Sustancias Psicodélicas disponibles son la "Política del Éxtasis" de Tim Leary, sus anteriores ensayos acerca del impacto de los Psicotrópicos en la cultura, y "The Electric Kool-Aid Acid Test" de Tom Wolfe, docu-historia acerca de la peregrinaron de Ken Kesey y sus Merry Pranksters a través de los Estados Unidos en un autobús pintado en lo que más trde se conoció como colores psicodélicos, enfervorizando los méritos de los informes de los medios sobre el LSD y de los hippies, pero un término sin sentido y ridículo entre la gente común. Las personas piensan acerca de ellos mismos como cabezas - mejor dicho, personas que consume LSD, cabezas de estupefaciente etcétera. La mayoría de la gente la escena está por debajo del nivel de los usuarios de drogas adictivas. No está familiarizada con estas cosas. Los valores que se alzan de la escena han sido determinados por los dos libros mencionados más arriba; Aquellos con tendencias más científicas estudian a Leary y sus modelos de conciencia superior inspirados en el budismo tibetano y el Tantra. Los de tendencias más populares y religiosas son satisfechos por Ken Kesey.
Todo esto fuertemente influenciado por misticismo oriental, y en gran parte incomprendido por la magia. Eminentemente unilateral. Algunos de las tradiciones místicas consideran a los poderes mágicos como meras ilusiones y distracciones en el camino hacia la iluminación, y por consiguiente dignas de ser despreciadas. Ésta no es la atmósfera de todo misticismo oriental, como nuestro héroe más tarde comprobó: Hay una tradición entera del Camino de la Mano Izquierda en el Tantrismo, por ejemplo, y en el taoísmo también. Quizá Castaneda fue la excepción, pero en esos tiempos los lectores tendieron a encontrarse leyendo excitantes historias de poder, pero, en los países urbanos, sin métodos para continuar en ese camino .
De cualquier forma, Alex probó el ácido por la primera vez - e inmediatamente se encontró queriendo quebrantar las reglas. Su primer impulso fue examinar los errores de la ciencia - sus antecedentes habían sido científicos entonces. En segundo lugar, él quiso blasfemar, traspasar. Él imaginó elaborar una Misa Negra en los páramos … él definitivamente no estaba jugando el mismo juego que los otros consumidores de ácido a su alrededor, con sus abalorios y mantras.
Todo lo que tuvo fue una dosis muy baja de ácido, como él posteriormente comprobó. Sin embargo, eso había abierto las puertas de su sistema nervioso a algo que le tomó mucho tiempo, largos años,
comprender: El Ángel del Futuro, que es por supuesto su Santo Ángel Guardián, o el Yo-Loco, volviendo atrás el tiempo para comenzar su iniciación en la magia … su Yo futuro, su propio ser en niveles más elevados.Él no recuerda esas horas 3.
La próxima dosis fue mucho más alta. Alex estaba girado fuera de este mundo, el espectro de sus cuerpos sutiles como seis fantasmas de colores diferentes cayendo, y él mismo cayendo, en el centro de todo lo que existe …
Èl estaba intrigado si es que había experimentado la aniquilación personal, ; Quizá algunas de estas místicas personas que consumen LSD sabían de lo que estaban hablando después de todo. Él se alistó para el Viaje de Deprivación, la Experiencia Psicodélica de Leary. Dejó su mente rendirse a esa vacuidad, dejó a su ego disolverse … tuvo esa oportunidad en un concierto gratis en el Hyde Park. Fue un evento grande, con las grandes bandas de la época como Pink Floyd, tocando gratuitamente, así es que el ácido abundaba por doquier. Alex tomó una cápsula amarilla. Cuando comenzó a hacer efecto, él supo que algo andaba mal: Los árboles se veían corrompidos y enfermos, como un telón de fondo mal pintado. Algo lo instigó a triplicar la dosis, así es que él tomó dos más, con el propósito de afrontar las ideas confusas de su mente las cuales apuntaban al vacío
La realidad se deshizo de todo su contenido, y todo se veía distante y abstracto... los árboles se
convirtieron en oscuros y gigantescos números plásticos apoyándose uno contra otro. ¡Parte de su mente decía excitadamente ‘ Oh cielos!!! ¡ Estoy teniendo una auténtica alucinación!!!’, El resto fue
aterrorizante. Entonces él se fue completamente, la hierba y la tierra un caudal de cintas perforadas, el cielo una furia de ecuaciones entrando a raudales en la nada… a la que él fue directamente, para probar y ponerse en manos de la experiencia. El intento lo empeoró; Por más que él intentara ceder, más frenéticas las alucinaciones llegaban. Fue un infierno de pensamientos medio acabados alternando a una velocidad terrible carente de fricción , un grito interior de pánico. Repentinamente, después de una eternidad de terror espiritual, alguien le rescató: Una voz surgió en su cabeza, diciendo: "No puedes