Presidente
Marco T. Calderón
Escritores de la serie infantil
Duanys López
Escritores de la serie juvenil
Fernando Rojas
J.D. Rivera Tormos Vilma Moncada
Escritores de la serie de adultoHiram Almirudis, D. Min Wilfredo Calderón, D. Min.
Eliseo Rodríguez Matos
Revisión y correcciónJosé Sifonte
Ana C. González
Diagramación y diseñoAdriana Capinel Ana María Ulloa
CurriculumRuby Calderón
Distribución y ventasNiurka Ávalos Débora Calderón Francisco Moncada Mónica Veranes Orlando Lorenzo Alvaro Hernández Luis Rodríguez
SENDA DE VIDA PUBLISHERS, CO.
P.O. Box 559055 Miami, Florida 33255 USA Tels. 1-800-336-2626 / 305-262-2627 E-mail: [email protected] / www.sendadevida.com
©2018-II Todos los derechos reservados ISBN 1928686-28-6
Ninguna parte de este material podrá reproducirse electrónica o convencionalmente sin la debida autorización de los editores.
A menos que se indique lo contrario, todas las citas bíblicas han sido tomadas de la versión Reina-Valera 1960. Para las versiones bilingües usamos la versión New King James.
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VENCEDORES MAESTRO
Principiantes de 6-8 años
2018 - II
SERIE 119-120
Unidad I: El pueblo de Dios
Estudio 1. Dios organiza a su pueblo ... 4
Estudio 2. Moisés le habla al pueblo ... 6
Estudio 3. Dios marcha al frente de su pueblo ... 8
Estudio 4. El arca de Dios es devuelta ... 10
Estudio 5. David, un verdadero adorador ... 12
Estudio 6. La burra que habló ... 14
Unidad II: Profetas de Dios Estudio 7. ¡Quiero tu viña! ... 16
Estudio 8. Eliseo toma el manto de Elías ... 18
Estudio 9. Veneno en la olla ... 20
Estudio 10. El ejército invisible ... 22
Estudio 11. ¡No te rindas!... 24
Estudio 12. Micaías dice la verdad ... 26
Estudio 13. Dios purifica a Isaías ... 28
Unidad III: Creyeron en las promesas de Dios Estudio 14. Un viaje con rumbo desconocido ... 30
Estudio 15. Rebeca le da de beber a los camellos ... 32
Estudio 16. Doce espías de Canaán ... 34
Estudio 17. Rahab esconde a los espías ... 36
Estudio 18. La mano que escribió en el muro ... 38
Estudio 19. Dios responde la oración de Daniel ... 40
Unidad IV: ¿Qué pide Dios de ti? Estudio 20. El ángel de Dios protege a Ezequías ... 42
Estudio 21. Jeremías es rescatado del pozo ... 44
Estudio 22. Lo que Dios quiere de ti ... 46
Estudio 23. Jesús camina sobre el mar ... 48
Estudio 24. Una pregunta para los discípulos ... 50
Estudio 25. Lo más importante es el amor ... 52
Estudio 26. Apolos aprende acerca de Jesús ... 54
Inicio: Reciba a los niños con alegría y una sonrisa en su rostro.
Interésese por los que asisten por primera vez. Pregunte su nombre, dele la bienvenida, muéstrele el lugar donde puede ubicarse; haga todo lo posible para que se sienta cómodo en la clase. Un ambiente confiable es fundamental para la formación del niño.
Oración: Inicie con una oración para encomendar a Dios las actividades que realizará, también le servirá de señal de inicio para los participantes.
Esta oración incluirá: adoración, agradecimiento y petición para que Dios tenga el control de la clase y su respectiva bendición. Motive a los niños a orar de una manera sencilla, no con oraciones aprendidas;
sino con sus propias palabras, así aprenderán a conversar con Dios de una manera natural. Use el lenguaje de los niños cuando dirija la oración.
Adoración: Los cantos y la ofrenda son parte esencial de la clase porque por medio de ellos le enseñamos a los niños a adorar a Dios.
Cantos: Los cantos expresarán reverencia al Señor y dispondrá el corazón para los demás conocimientos que irán incorporando.
Seleccione con anticipación los que van a entonar. Para animarlos a participar use pistas, videos, láminas o incluya acciones y movimientos.
En algunas ocasiones los niños podrán usar instrumentos como panderetas, triángulos… Cada vez que se presente oportunidad invite a alguien que ejecute un instrumento para que le ayude a dirigir este tiempo.
Ofrenda: Le sugerimos que tenga un recipiente especial para que los niños depositen su ofrenda al llegar, pero si desea considerar este tiempo como especial, procure que sea al inicio para que no pierdan sus monedas o billetes al participar en otras actividades planificadas.
Pasar lista: Es bueno tener el control de los niños que asisten a su clase. Un cartel con los nombres le ayudará. Ellos mismos pueden
Sugerencias para el desarrollo de cada estudio
pegar estrellitas o hacer cualquier marca donde están sus nombres.
(Senda de Vida tiene nuevos y variados modelos de carteles de asistencia).
Estudio bíblico (Presentación del estudio): Es el eje central de la clase.
Estúdielo con anticipación. Lea la base bíblica y los “Datos del pasaje bíblico”, investigue acerca de ella, busque el significado de las palabras desconocidas. Si narra la historia, hágalo con sus palabras y con la mayor creatividad posible. También puede presentarla con títeres, dramatizaciones, grabaciones… Jamás lea directamente del libro. En cada sección encontrará actividades que facilitarán la presentación de los puntos de la historia.
Actividades: Los estudios contienen actividades variadas para que el aprendizaje sea activo y efectivo. No es necesario hacerlas todas, seleccione las que crea que cubrirá el tiempo del que dispone.
Adáptelas según la cantidad de estudiantes que conforman el grupo, a la edad, al espacio, materiales con los que dispone, cultura, costumbres de su región… No improvise, siempre practique con anterioridad las actividades que desarrollará. Tenga listos los materiales que necesitará.
Puede incluir otras dinámicas que considere adecuadas.
Libro de Figuras: Forma parte de nuestro material, contiene veintiséis escenas, una para cada estudio. Desprenda la escena antes de la clase puede pegarla en la pizarra, sobre un pedazo de cartulina, recortar los personajes y mostrarlos de forma separada. Asegúrese de conocer el momento exacto en que la mostrará (no lo haga antes o los niños perderán interés en ella).
Despedida o clausura: El inicio y la despedida son importantes. Si dispone de tiempo pídale a los niños que le ayuden a recoger los juguetes y a ordenar el salón. Despídalos con una oración.
¡El ministerio infantil es maravilloso!,
porque le da al maestro la opor- tunidad de tener discípulos a los que podrá influenciar con su ejemplo y su mensaje, por eso, debe vivir lo que predica. Enseñar es un privilegio que permite guiar a los niños para que comprendan las verdades del reino de los cielos que el Señor ha revelado en su Palabra, así apreciarán cuán importantes y relevantes son estas verdades para alcanzar la salvación, amar a Jesús y vivir de acuerdo al propósito de Dios.Pensando en esto presentamos el contenido temático del presente período que contiene veintiséis estudios distribuidos en cuatro unidades: I. El pueblo de Dios.
Hablaremos del censo que Dios le pidió a Moisés que hiciera y lo enfocaremos en el liderazgo que deben tener los padres en la familia. Incluiremos el arca de Dios y el estilo de adoración del rey David entre otros. II. Profetas de Dios. Nos enfocaremos básicamente en Elías, Eliseo, Micaías e Isaías. III. Creyeron en las promesas de Dios. Trataremos la fe de destacados personajes bíblicos como Abraham, Josué, Caleb y Daniel. IV. ¿Qué pide Dios de ti? Conoceremos lo que Dios espera de cada persona que lo ama.
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No se permite fotocopiarSenda de Vida Publishers
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Estudio
1
Versículo para memorizarGuarda el mandamiento de tu padre y de tu madre (Proverbios 6:20).
Verdad central
En cada familia hay líderes escogidos por Dios para dirigirla.
Objetivos
-Explicar los hechos sobresalientes de la historia.
-Reconocer que Dios escogió a los padres como líderes de la familia.
-Obedecer y amar a sus padres porque fueron dados por Dios.
Materiales
Biblia, Libro Vencedores alumnos, Libro de Figuras, sombreros, bufandas, zapatos, camisas, hojas de papel, banderines, cartulina, lápices de colores, marcadores y elementos para la merienda.
Unidad I: El pueblo de Dios
Dios organiza a su pueblo
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Base bíblica
Números 1:1-19; 2:1,2
Números 1:1 Habló Jehová a Moisés en el desierto de Sinaí, en el tabernáculo de reunión, en el día primero del mes segundo, en el segundo año de su salida de la tierra de Egipto, diciendo:
2 Tomad el censo de toda la congregación de los hijos de Israel por sus familias, por las casas de sus padres, con la cuenta de los nombres, todos los varones por sus cabezas.
3 De veinte años arriba, todos los que pueden salir a la guerra en Israel, los contaréis tú y Aarón por sus ejércitos.
4 Y estará con vosotros un varón de cada tribu, cada uno jefe de la casa de sus padres.
18 y reunieron a toda la congregación en el día primero del mes segundo, y fueron agrupados por familias, según las casas de sus padres, conforme a la cuenta de los nombres por cabeza, de veinte años arriba.
19 Como Jehová lo había mandado a Moisés, los contó en el desierto de Sinaí.
2:1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciendo:
2 Los hijos de Israel acamparán cada uno junto a su bandera, bajo las enseñas de las casas de sus padres; alrededor del tabernáculo de reunión acamparán.
supremo. Moisés y Aarón deben reclutar por escuadrones a todos los varones israelitas mayores de veinte años aptos para la guerra y Dios les designa colaboradores, uno por cada tribu, para que representen a la nación como un solo cuerpo al servicio del Señor (Números 1:4).
Durante la peregrinación el pueblo debe seguir el orden establecido por Dios, cada tribu en su puesto durante la marcha y a la hora de acampar (Números 2:1-34).
Presentación del estudio 1. Dios le pide a Moisés que haga un censo
Forme varios equipos. Informe que cada equipo será una familia, por lo tanto, deben escoger un apellido que los represente y un líder.
Explique que durante toda la clase trabajarán las mismas familias, por lo cual estarán unidos, se defenderán y apoyarán.
Competencia de familia. La primera actividad que harán “las familias” será una competencia. Por grupos se formarán en fila.
Coloque frente a cada “grupo o familia” una silla y encima de esta ponga un sombrero, bufanda, una camisa y un par de zapatos.
Cuando dé la señal, el primer participante de cada familia correrá a la silla que le corresponde. Se pondrá el vestuario y correrá alrededor de su fila. Luego volverá a la silla, se despojará de la ropa y los zapatos utilizados, correrá hasta su fila y tocará el hombro del segundo, el cual hará lo mismo que el primero. La dinámica continua, hasta que todos pasen. Ganará el grupo en el que todos sus participantes terminen antes que los demás.
Para concluir, indíqueles que se sienten y pregúnteles, ¿cómo se sintieron al saber que eran miembros de una familia? ¿Sintieron que había unidad? ¿Hubieran trabajado mejor o peor si en vez de haber sido familia fueran compañeros de equipo? Espere las respuestas y concluya relacionando la charla con el tema del estudio.
En una ocasión Dios le habló a Moisés y le dijo: ––“Quiero que hagas un censo de todas las personas que hay en mi pueblo”.
¿Cuántos saben qué es un censo? Es un registro y conteo de todos los habitantes de una región. Dios quería que existiera una lista de
Datos sobre el pasaje bíblico para el maestro
I
srael fue el pueblo que Dios había elegido para que fuera suyo;lo sacó de una tierra en la que se encontraba esclavizado, le dio mandamientos para que supiera cómo relacionarse con Él, entre familias, clanes (o casas) y tribus, y con los pueblos a los que debía conquistar. Los individuos se agrupaban en familias, estas formaban un clan, los clanes una tribu y las tribus el pueblo de Israel; sin embar- go, la familia, o casa paterna, constituía el fundamento de la sociedad israelita, pues es en el ámbito familiar donde se prodigan el amor, la convivencia y se estructura el carácter de sus miembros para que haya instrucción, orden, límites, respeto y firmeza. Ahora, el Señor ordena hacer una lista de sus súbditos y organiza a Israel como un campa- mento militar, un ejército conquistador del cual Él es el comandante
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representantes o “jefes” eran personas importantes en la vida familiar.
Moisés buscó y reunió a los hombres que Dios había designado.
Luego, él y el sacerdote Aarón, ayudados por los doce jefes, hicieron el censo. Colocaron unas carpas especiales como si fueran oficinas, donde quedaba registrada la tribu a la que cada uno pertenecía.
que hay una jerarquía, un orden de autoridad, que existen privilegios y responsabilidades, y por encima de todo, el reconocimiento de que Dios es la cabeza de su pueblo.
Aplicación
Dios nos organizó por grupos familiares y debemos sentir orgullo de la nuestra. No importa si está compuesta por mamá y los hermanos;
por un papá y los hermanos, o por dos personas; tampoco afecta si nuestra familia es pobre o rica. Aquellos que viven con nosotros, son las personas que el Señor nos ha dado para que las amemos y convivamos. Los padres son los líderes que Dios ha puesto por eso deben respetarlos y obedecerlos. Todo grupo necesita una cabeza que la dirija y haya orden. Aprendamos a vivir en comunidad; respetemos y amemos a nuestras familias.
Actividades de aplicación
◆
Símbolo familiar. Entregue a cada niño, un banderín, cartulina, lápi- ces negros y de colores o marcadores. Explique que, así como, cada tribu tenía un símbolo que los identificaba, ellos también crearán uno que identifique a sus familias. Luego lo recortarán y pegarán en el ban- derín. Al terminar, dé oportunidad para que algunos voluntarios expon- gan sus símbolos. Indíqueles que llevarán el banderín a sus casas y explicarán su significado a todos los miembros de la familia.◆
Merienda: Postre mixto de tribus. Necesitará: M&M, pretzels, galle- tas pequeñas de soda, uvas pasas y maní. Entregue a cada familia un tazón grande, una cuchara y los ingredientes. Pida que mezclen los ingredientes en el tazón y que los sirvan a cada miembro en bolsitas.Coménteles que, probablemente, algunos de estos alimentos los co- mían los israelitas en el desierto como merienda.
2. La organización del censo
Censo. Con anticipación pida permiso para que los niños entren cinco minutos a otros salones de clase para hacer un censo.
Cada familia (grupos) serán responsables de un aula. En cada aula deberán contar el número de niños, la cantidad de varones y la cantidad de hembras. Necesitará que algunos adultos o jóvenes acompañen a los niños para hacer esta labor. Al terminar, regresarán al salón y darán un informe oral de los datos obtenidos, usted irá escribiéndolos en la pizarra para hacer una sumatoria final. Total, de niños en la escuela bíblica: ___ Varones: _____
hembras: _______. Al concluir la actividad felicítelos por el trabajo realizado. Comente con entusiasmo que hicieron un censo de los niños presentes. Relacione la actividad con el censo de la historia.
Moisés reunió a los hombres que Dios había designado y junto con Aarón, su hermano, organizaron el censo. En lugares estratégicos colocaron carpas, que harían la función de “oficinas” para recibir a las personas y registrar la tribu, la familia y la casa paterna a la que pertenecían. (Muestre la escena del censo de Israel, la cual se encuentra en el Libro de Figuras). El día de hacer el censo, los hombres de Israel hicieron fila frente a cada una de las tiendas designadas para este fin.
Todos quedaron registrados, con excepción de los levitas porque ellos cumplirían la función de cuidar y cargar el tabernáculo. Dios también quería que cada familia y tribu israelita se agrupara y ubicara en un lugar específico, cuando acamparan y cuando marcharan, con el tabernáculo o casa de Dios al centro del campamento.
3. La distribución de las familias
Escriba en una cartulina los nombres de las doce tribus de Israel y los dibujos de algunos logos que representaba a cada una de estas. Muéstrela cuando se le indique en la historia.
Según lo indicado por Dios, cada grupo familiar acamparía junto a la bandera del jefe de su grupo y desplegarían los distintos estandartes que representarían a la familia o tribu a la que pertenecían (señale en la cartulina los nombres respectivos). La tribu de Judá tenía como símbolo un león, la tribu de Rubén una cabeza humana y la de Efraín un buey. Qué importante era saber la tribu que representaban. Era como nuestros apellidos que indican la familia a la que pertenecemos. Dios
Versículo para memorizar
Guarda el mandamiento de tu padre y de tu ma- dre (Proverbios 6:20).
Escriba el versículo en la pizarra. Léalo directamente de la Biblia y explíquelo. Entregue a los niños hojas de papel y lápices de colores. Explíqueles que ellos deben dibujar una escena en la que se aplique este versículo. Luego, pida que muestren sus dibujos a los demás y que lo expliquen. Diríjalos en una dinámica de repetición.
Afianzamiento y repaso
Entregue al “líder” de cada familia los libros Vencedores alumnos. El líder entregará los libros y materiales, y explicará a los de su grupo la actividad que realizarán. Luego revisarán el trabajo realizado por los demás miembros de su familia para comprobar que las respuestas sean correctas. Anime y supervise a los líderes para que hagan su trabajo con excelencia.
Cada familia puede elaborar dos o tres preguntas. Mientras trabajan, escriba en papelitos separados cada uno de los apellidos que los grupos escogieron para su familia y póngalos en una bolsa. Comente que usted sacará dos papeles de la bolsa, el primero indicará quiénes formularán la pregunta y el segundo quiénes la responderán. Continúe con la misma dinámica hasta que se agoten las preguntas o hasta que todos participen.
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Base bíblica
Deuteronomio 10:11-21
Deuteronomio 10:11 Y me dijo Jehová: Levántate, anda, para que marches delante del pueblo, para que entren y posean la tierra que juré a sus padres que les había de dar.
12 Ahora, pues, Israel, ¿qué pide Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos, y que lo ames, y sirvas a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma;
13 que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos, que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?
14 He aquí, de Jehová tu Dios son los cielos, y los cielos de los cielos, la tierra, y todas las cosas que hay en ella.
15 Solamente de tus padres se agradó Jehová para amarlos, y escogió su descendencia después de ellos, a vosotros, de entre todos los pueblos, como en este día.
16 Circuncidad, pues, el prepucio de vuestro corazón, y no endurezcáis más vuestra cerviz.
17 Porque Jehová vuestro Dios es Dios de dioses, y Señor de señores, Dios grande, poderoso y temible, que no hace acepción de personas, ni toma cohecho;
18 que hace justicia al huérfano y a la viuda; que ama también al extranjero dándole pan y vestido.
19 Amaréis, pues, al extranjero; porque extranjeros fuisteis en la tierra de Egipto.
20 A Jehová tu Dios temerás, a él solo servirás, a él seguirás, y por su nombre jurarás.
21 Él es el objeto de tu alabanza, y él es tu Dios, que ha hecho contigo estas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto.
Datos sobre el pasaje bíblico para el maestro
Moisés, después de repasar la historia del peregrinaje de Israel desde su salida de Egipto, ahora, declara la petición divina de cuál debe ser la respuesta de una nación que reconoce que todos esos regalos del Señor son inmerecidos. ¿Qué espera Dios, el creador de todo y amo
Estudio
2
Versículo para memorizarÉl es el objeto de tu alabanza, y él es tu Dios (Deuteronomio 10:21).
Verdad central
Dios quiere que su pueblo viva para Él.
Objetivos
-Saber que Dios espera que vivan para Él.
-Reflexionar en qué es lo que espera Dios de ellos.
-Decidir que vale la pena vivir para Dios.
Materiales
Biblia, Libro Vencedores alumnos, Libro de Figuras, una venda, revistas, periódicos, tijeras, pegamento, papel, lápices negros y de colores.
Unidad I: El pueblo de Dios
Estudio 2
Moisés le habla al pueblo
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de todo lo que existe, de aquellos a los que eligió para ser su pueblo?
El Todopoderoso demanda acciones concretas, radicales y decisivas de cada israelita: 1) que teman: respeto y reverencia; 2) que anden:
en el camino correcto; 3) que lo amen: con todo el corazón, la mente y las fuerzas; 4) que lo sirvan: dedicando todo lo que son y tienen; 5) que guarden sus mandamientos: que vivan lo que creen (vv.12, 13); 6) y que sean aliados del Señor en la defensa de la causa del huérfano, de la viuda y amen al extranjero. Toda la generación que se encuentra en las llanuras de Moab ha escuchado esto, su deber es obedecer y ser fiel a su Dios para gozar de los privilegios y bendiciones en la tierra prometida.
Presentación del estudio 1. La promesa de Dios
Caminata. Guíe a los niños en una corta caminata por los alrededores del salón o del templo. Durante la caminata usted les comentará: “Cuando los israelitas salieron de Egipto, tuvieron que caminar y caminar y caminar… por el desierto durante casi cuarenta años. ¡Eso es mucho tiempo! A pesar de las dificultades que pasaron, sabían que eran el pueblo de Dios, y esperaban en la promesa que les daría una tierra fértil, productiva y hermosa para vivir. Cuando encuentre un lugar apropiado como un árbol frondoso (también puede tener uno preparado), se sentarán para continuar con la historia bíblica.
Los israelitas estaban cerca de entrar a la tierra prometida, la mayoría de ellos habían nacido durante la travesía de sus padres por el desierto (después que salieron de Egipto) y de eso hacía ya cuarenta años.
Aunque la nueva generación había escuchado a sus padres acerca de la importancia de obedecer la voluntad de Dios, no vieron un buen ejemplo en ellos. Llevaban muchos años viajando en el desierto sin un lugar fijo para vivir, pero ahora, vislumbraban a lo lejos la tierra que pronto sería de ellos. Después de tanto tiempo de esperar la promesa que Dios les había hecho de darles una tierra para vivir, estaban impacientes porque querían mudarse a su nuevo hogar.
2. La pregunta de Moisés
Juego de preguntas. Todos estarán sentados formando un círculo y usted les hará preguntas absurdas o capciosas. 1. ¿Qué es lo
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agujeros. 3. Un león muerto de hambre, ¿de qué se alimenta?
Respuesta: de nada porque está muerto. 4. ¿Qué es lo que todo el mundo hace al despertar? Respuesta: abrir los ojos. 5. ¿Cuál es el ave con más letras? Respuesta: el abe-cedario. 6. ¿Por qué las cigüeñas solo encogen una pata? Respuesta: porque si encogen las dos se caerían. 7. ¿Qué da una vaca muerta de hambre? Respuesta: pena porque se murió. Al terminar el juego diga. Estas preguntas eran muy divertidas, pero Moisés le hizo al pueblo una pregunta muy seria y ellos debían pensar en la respuesta y ponerla en práctica.
Aunque todos estaban contentos, todavía había algo que los separaba para alcanzar su meta: el río Jordán. Frente a ellos estaba Moisés, listo para darles un discurso.
––Es el momento para hablarles de la voluntad del Señor. ––pensó Moisés–– Ellos deben recordar cuál es el deseo de Dios, así estarán preparados para entrar a Canaán.
Moisés comenzó a hablarles y les hizo una pregunta: “¿Qué pide Dios de ti?”. (Muestre la escena de Moisés frente al pueblo, la cual se encuentra en el Libro de Figuras). Anteriormente Moisés les había hablado de la importancia de obedecer a Dios; pero se quedaron en silencio, ante esta pregunta.
3. La respuesta
Jugando a ciegas. Los niños formarán un círculo y se tomarán de las manos. Vende los ojos de un niño o niña, ubíquelo en el centro del círculo y dele varias vueltas. Pídale que trate de tocar a cualquier participante del círculo. Los niños alrededor sin soltarse de las manos, evitarán ser tocados. Cuando toque alguien, ese reemplazará al “ciego”, ocupando su lugar dentro del círculo, y el juego comienza de nuevo. Después de que hayan participado varios niños, termine el juego. Comente que a nuestro alrededor personas que son “ciegas espiritualmente”, hacen cosas creyendo que son buenas, pero son tan peligrosas que los conducen a la misma muerte. Debemos conocer lo que Dios quiere de nosotros para no andar a ciegas por la vida. Obedecer y buscar a Dios debe ser nuestra meta.
Moisés siguió hablando: “Dios quiere que lo respeten; que anden en sus caminos, que lo amen, le sirvan con todo su corazón y que obedezcan cada mandamiento que les ha dado”. Estas palabras eran de gran importancia para el pueblo. ––“Él los escogió para que sean su pueblo, por eso, pide que quiten de su corazón lo malo y que no sean rebeldes a sus enseñanzas, porque Él está sobre todo y es Dios de dioses y Señor de señores. Para finalizar su discurso les reiteró que tuvieran temor de Dios, que lo sirvieran de corazón y que fueran fieles a Él.
Aplicación
Las palabras de Moisés llegaron al corazón del pueblo, posiblemente, muchos lloraron y decidieron ponerlas en práctica. ¡A esos, segura- mente, les fue bien!
Dios amaba a su pueblo, por eso, prometió cuidarlo, defenderlo y velar para que nada le faltara. Esa promesa se cumpliría, pero había una condición: debían obedecerlo. Si amamos a Jesús, somos parte del pueblo de Dios, y las palabras de Moisés también son para nosotros, para practicarlas y no olvidarlas. La pregunta que debes hacerte es: “¿Qué espera Dios de ti?”. (Posibles respuestas: que seas más obediente a tus padres, que hables con Él con más frecuencia, que lo adores…).
(del tamaño de sus alumnos). Con una tijera recorte el área de la cara y los brazos como lo muestra la ilustración. Pida que en las bolsas algunos estudiantes dibujen la silueta de Moisés y otros a las personas del pueblo. Los niños podrán introducirse en las bolsas metiendo sus caras y brazos por los orificios; para imitar lo que le dijo Moisés al pueblo. (Encuentre otras dinámicas en el libro: Ideas creativas y dinámicas 1 y 2 de Senda de Vida).
Versículo para memorizar
Él es el objeto de tu alabanza, y él es tu Dios (Deuteronomio 10:21).
Memorización al estilo voleibol. Escriba el versículo en la pizarra.
Lea y explique el texto. Forme dos equipos que se ubicarán en lados opuestos de un cordel o mesa. La pelota pasará de un equipo a otro, por medio de golpes, como en el voleibol. La pelota puede rebotar en un mismo grupo solo tres veces antes de lanzarla, al contrario. Si un bando da más de tres golpes, la pelota cae al suelo, o toca la mesa o el cordel, debe leer el versículo (personas diferentes en cada ocasión). Cada vez que el versículo se vaya a leer se borra una palabra, pero se leerá completo.
Cuando todas las palabras se borren deben decirlo de memoria.
Comience otra vez hasta que todos lo sepan.
Afianzamiento y repaso
Entrégueles el libro Vencedores alumnos y explique las actividades que realizarán. Motívelos a concluir los ejercicios y después compartirán sus respuestas con los demás
Juego de tarjetas: En tarjetas de cartulina, escriba en forma separada las letras de las palabras mandamiento y desobediencia. Divida la pizarra en dos secciones, y escriba en una, columna “A” y en la otra
“B”. En cada columna pegue las letras que forman una palabra, pero boca abajo. Divida la clase en dos equipos, uno será A y el otro B.
Cada vez que un alguien conteste correctamente una pregunta, tiene derecho a decir una letra. Si la letra está contenida en la columna de su equipo, voltee la tarjeta con esa letra. Al terminar las preguntas, premie con caramelos al equipo que tenga más letras destapadas de su palabra.