Este protocolo tiene como objetivo ofrecer una orientación al Comité de
Autoevaluación, en su tarea de elaborar el Informe de Autoevaluación, como resultado
de la valoración realizada a la enseñanza. Constituye una base útil a la hora de
recoger la valoración obtenida en cada uno de los criterios. Se propone un informe
estructurado en tres secciones bien diferenciadas:
Introducción. Se ha de incluir la descripción de la enseñanza en los últimos años (si
es posible llegar, hasta los 10 últimos años) donde se comenten cambios en la
organización, decisiones tomadas, problemas a los que se enfrenta la unidad,
etcétera; la composición del Comité de Autoevaluación (señalando la forma en que se
nombró y constituyó); y el plan de trabajo seguido por el Comité de la enseñanza
evaluada.
Evaluación de la enseñanza. En este apartado se debe realizar una descripción de
cada uno de los criterios para lo cual se ha de tener en cuenta los resultados de los
indicadores y evidencias aportadas. Se trata, por lo tanto, de realizar una reflexión
sobre dichos aspectos. Una vez finalizada la reflexión, el Comité de Autoevaluación
debe realizar una valoración de la situación de cómo la enseñanza se sitúa respecto
de cada criterio, teniendo en cuenta los aspectos a valorar y las preguntas, que a
modo de sugerencia, se han planteado en la guía con el fin de facilitar el análisis.
Posteriormente, el Comité de Autoevaluación debe realizar una valoración
semicuantitativa de cómo se sitúa la enseñanza respecto a cada criterio, teniendo en
cuenta los siguientes valores: A: Excelente; B: Bueno; C: Regular; D: Deficiente y EI:
Evidencias Insuficientes, para aquellos criterios de los que no se ha dispuesto de
datos o evidencias suficientes que permitan obtener juicios de valor fundamentados
en pruebas.
A partir de la valoración semicuantitativa, el Comité de Autoevaluación realizará una
descripción de debilidades y fortalezas de la enseñanza en cada uno de los criterios y
una propuesta de las acciones de mejora a implementar. El Comité de Autoevaluación
puede comenzar los trabajos en relación con la elaboración del Plan de Mejoras una
vez tenga determinadas las fortalezas y debilidades de la enseñanza pues a partir de
ellas formulará un listado de propuestas de mejora. El Plan de Mejoras se ha de
elaborar con posterioridad a la visita del Comité de Evaluación Externa.
Tablas de datos e indicadores. Este autoinforme deberá ir acompañado de las
tablas de datos e indicadores solicitados en el Guía de Autoevaluación.
INFORME DE AUTOEVALUACIÓN
Enseñanza evaluada: Licenciatura en Geografía
Universidad: Las Palmas de Gran Canaria
Responsables: Ciro Gutiérrez Ascanio, Josefina Domínguez Mujica, Emma Pérez-Chacón
Espino, Antonio Santana Santana, Olga Alonso Salvador y Pilar López Artiles
Dirección: C/ Pérez del Toro, nº 1
Teléfono: 928452995
1. Introducción
El Comité de Autoevaluación debe abordar como mínimo en esta introducción los
siguientes subapartados:
Describir las principales características de la enseñanza
Factores que influyen en la creación de la enseñanza.
Cambios de organización.
Cambios curriculares efectuados en este tiempo.
Decisiones tomadas.
Principales problemas a los que se enfrenta la unidad.
Composición del Comité
Incluir los nombres de los miembros del Comité de Autoevaluación, cómo se
realizó la selección de los mismos así como el papel desempeñado y el cargo que
ocupan.
Plan de trabajo. Incidencias
En este apartado se debe incluir una breve presentación y descripción del programa
de evaluación seguido en la enseñanza evaluada con especificación de sus fases,
temporalización, procedimientos de trabajo, documentos realizados, etcétera.
1. Introducción
La titulación específica de Geografía se imparte desde hace once años en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, y tiene como objetivo la formación de profesionales especializados en el estudio del territorio y en sus aspectos ambientales y sociales, capacitando a los estudiantes para que se aproximen al análisis de la problemática espacial, a la realización de diagnósticos y a la proposición de alternativas de intervención y de gestión territoriales.
Dichas tareas, que han de ser comunes a las de otros titulados en Geografía y Ordenación territorial, si confluyeran en esta perspectiva los distintos grupos universitarios encargados del diseño del título, adquieren una dimensión peculiar en el caso de una Universidad atlántica, situada en un territorio insular, en armonía con la construcción del Espacio Europeo de Educación Superior.
El reconocimiento de la insularidad por la normativa de la propia Unión Europea revalida la importancia de las iniciativas encaminadas al tratamiento específico de los problemas de carácter económico, social y medioambiental que afectan a los territorios insulares. Es decir, el estatuto especial de Canarias, como ultraperiferia insular en el seno de una comunidad supranacional de Estados, obliga al ejercicio de técnicos competentes en la planificación y la gestión territorial de espacios frágiles y sensibles, la genuina dimensión profesional de la Geografía. Esta justificación añadida refuerza la presencia de esta titulación en el seno de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
La escasa antigüedad de los estudios de Geografía, en una también joven Universidad (cumplió el año de 2004 su decimoquinto aniversario), no ha impedido la consolidación de la titulación. La comunidad universitaria y, en particular, profesores y estudiantes de la Facultad de Geografía e Historia y del Departamento de Geografía han reflexionado acerca del proceso formativo de la titulación y han ido acometiendo distintas modificaciones en su diseño organizativo. La transformación fundamental entre el Plan de 1993 y el de 2000 estribó en la prolongación del período de escolarización de cuatro a cinco años, dadas las dificultades que tenían los estudiantes para obtener el título en el plazo inicialmente fijado. La búsqueda de un equilibrio entre los contenidos básicos de la disciplina, la secuencia lógica de los contenidos, las características del entorno en el que se desarrolla la docencia, y la inserción profesional de los futuros egresados fueron también ejes fundamentales de actuación en la revisión del Plan de Estudios, un
plan, cuyos primeros titulados lo serán en el próximo año de 2006.
El esfuerzo, el trabajo y el entusiasmo que ha desplegado un reducido número de profesores de Geografía (tan sólo 21 durante el período evaluado) para garantizar un nivel adecuado en la formación de los estudiantes ha frenado algunos proyectos de promoción profesional (cinco de los docentes evaluados por los estudiantes con máximas calificaciones aún no han obtenido el título de Doctor). También se suma a ello la juventud de la plantilla y la mayor dificultad de su reconocimiento investigador, cuando la movilidad para participar en proyectos postdoctorales o en ciertos cursos de especialización se ve dificultada por la propia lejanía geográfica. El nuevo sistema de acceso a la Función Pública en la Universidad, la incertidumbre que aún pesa en relación con las nuevas figuras contractuales, los procedimientos de reconocimiento a la andadura profesional de los geógrafos titulares y catedráticos (sexenios) o la difícil superación de la limitación que representa la escasa dotación de los proyectos de I + D también dificulta a los profesionales de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, de forma que se hace difícil para ellos su incorporación a los circuitos consolidados, a pesar del nivel de sus trabajos y de su esfuerzo para lograr la promoción profesional. En consecuencia, somos conscientes de que habrá que integrar en las estrategias de adaptación al nuevo Espacio Europeo de Enseñanza Superior las de cualificación investigadora de sus docentes.
Por último, la actitud abierta y de reflexión crítica que ha presidido la andadura de la titulación de Geografía ha sido coherente con la petición de un proceso de autoevaluación y de evaluación. El Comité encargado de los trabajos fue elegido de entre los miembros de la Junta de Facultad de Geografía e Historia, concretamente, una alumna y tres profesores. La alumna, Dña. Pilar López Artiles, cursa el tercer año de la titulación. Los tres profesores son: Dña. Josefina Domínguez Mujica, Decana de la Facultad, que preside el Comité (Profesora Titular de Geografía Humana), el actual Director del Departamento de Geografía, D. Antonio Santana Santana (Profesor Titular de Análisis Geográfico Regional), y la anterior Directora del Departamento Dña. Emma Pérez-Chacón Espino (Catedrática de Geografía Física), que participó en el proceso de diseño del Libro Blanco de la titulación como miembro de la Comisión Ejecutiva. A ellos se sumó el Director del Gabinete de Evaluación y Mejora de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, D. Ciro Gutiérrez Ascanio y la Administradora del Edificio de Humanidades, Dña. Olga Alonso Salvador, esta última en representación del Personal de Administración y Servicios. Como Secretario del Comité, sin voz y sin voto, actuó un alumno becado para esta tarea, que también desempeñó otros cometidos de apoyo, D. Braulio
Santiago Betancor.
El trabajo desarrollado por el Comité se inició con el acopio de información acerca del mecanismo de autoevaluación. Esta tarea la asumió el Director del Gabinete que facilitó documentación de referencia, consejos y un contacto con una técnico de la ANECA, que se desplazó hasta Las Palmas de Gran Canaria para explicar los plazos y el procedimiento de trabajo en este tipo de procesos.
Con posterioridad, el Comité asignó distintas tareas a sus miembros, para facilitar, mediante el reparto del trabajo, la responsabilidad personal en determinadas parcelas. Esta fase dio paso a un intercambio de información entre los distintos componentes. Se hicieron necesarios los cruces de documentos, el contraste de opiniones acerca del contenido de determinados epígrafes, etc. El texto que se iba elaborando lo remitía la presidente del Comité a sus distintos integrantes de forma que se garantizaba la participación de todos en el documento final. No obstante, muchos acuerdos se alcanzaron en reuniones, ya que el Comité celebró 6 sesiones a lo largo de los meses de octubre, noviembre, diciembre, enero, febrero y marzo. De todas ellas levantó acta su secretario (E.1).
Los últimos pasos en el trabajo han sido los de concluir con el acopio de ciertas evidencias y los de releer el documento para incorporar la referencia a dichas evidencias, actuaciones que permiten comprobar a cualquier lector el fundamento de las afirmaciones que se vierten en el documento. El día 14 de marzo se envió el documento elaborado a los profesores y representantes de los estudiantes. Con sus sugerencias, se redactó el documento final.
2. EVALUACIÓN DE LA ENSEÑANZA
1. PROGRAMA FORMATIVO Descripción de la situación
1.1. Objetivos del programa formativo
El programa formativo tiene definidos sus objetivos entre los que se encuentran los conocimientos y las capacidades que los alumnos deben tener al concluir sus estudios.
Cuando se diseñó el plan de estudios vigente no se definieron unos objetivos formativos específicos porque este requisito no se exigía en ese momento. Sin embargo, sí fue discutida y acordada una orientación general de la titulación, que guiaría la elaboración del plan de estudios teniendo en cuenta los factores de demanda y del entorno socioeconómico. Esta orientación que, en cierta forma, explicita el objetivo formativo general, se resume en el desplegable de difusión de la titulación de Geografía (E. 2) en los siguientes términos:
“El geógrafo es un profesional especializado en el estudio del Territorio, al que se acerca desde un enfoque que integra sus aspectos ambientales, sociales y territoriales. Es capaz de analizar su problemática, realizar diagnósticos, proponer alternativas de intervención y gestionarlas. Su herramienta de expresión básica es la cartografía, que puede ser utilizada como instrumento de análisis o como representación de los resultados obtenidos”.
A partir de esta definición del tipo de profesional que se desea capacitar, se deducen algunos objetivos básicos de nuestra titulación: una preparación generalista con un enfoque integrado, orientada a formar un profesional del territorio capaz de analizarlo, diagnosticarlo e intervenir en él. Esta opción responde tanto a factores de demanda –un número significativo de nuestros titulados se han ido incorporando a un mercado de trabajo relacionado con la ordenación y planificación del territorio-, como a las especificidades del entorno canario, donde los problemas territoriales se amplifican ante el hecho insular. A su vez, permite cubrir un espacio formativo en el contexto de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, donde son escasas las titulaciones relacionadas directamente con la Ordenación del Territorio, el Medio Ambiente o las Tecnologías de Información Geográfica. Con este enfoque también se pretendía ampliar las salidas profesionales de los geógrafos que, hasta hace unas décadas, se restringían prácticamente a la docencia.
y 2004, para la elaboración del “Libro Blanco del Título de Grado de Geografía y Ordenación del Territorio”. En ella nuestro Departamento participó activamente (E. 3), analizando y asumiendo como propios los objetivos formativos que, finalmente, fueron aprobados a escala nacional (ANECA, 2004, pág. 242).
Estos objetivos son los siguientes:
1. Asegurar una formación generalista y de carácter integrado sobre los contenidos fundamentales de los diversos ámbitos temáticos de la Geografía, su desarrollo epistemológico y sus métodos de investigación.
2. Capacitar para la aplicación de los conocimientos teóricos, metodológicos e instrumentales al análisis integrado y a la interpretación de procesos y problemas espaciales, así como a la elaboración de diagnósticos territoriales.
3. Interpretar las diversidades y complejidades de los territorios y las interrelaciones de fenómenos de naturaleza medioambiental con otros de tipo económico, social y cultural.
4. Capacitar, asimismo, para la actuación e intervención en el territorio y en su gestión, reforzando el carácter aplicado y experimental de la formación geográfica. 5. Desarrollar las habilidades específicas relacionadas con el conocimiento de técnicas de trabajo, en especial las relacionadas con la obtención, análisis, tratamiento y representación de información geográfica, así como con el trabajo de campo.
6. Asegurar los conocimientos necesarios para la enseñanza de la Geografía en los estudios secundarios, sin menoscabo de la formación complementaria que se fije legalmente.
7. Crear las bases para posteriores estudios de Postgrado, especializados o de carácter transdisciplinar, en los que exista un destacado componente territorial. En definitiva, ahora sí puede considerarse que los objetivos formativos están claramente especificados, aunque todavía podrían matizarse en función de algunos rasgos peculiares de nuestro entorno geográfico. En cuanto a su viabilidad, es quizá prematuro evaluarla, pues el plan de estudios todavía no se ha implantado completamente: durante 2004-2005 sólo se ha desarrollado hasta cuarto curso. El próximo año académico, en que sale la primera promoción de alumnos del plan de estudios vigente, sería un buen momento para valorar sus resultados.
Por lo que respecta a la existencia de mecanismos para comprobar la consecución de los objetivos, su modificación o revisión, éstos no existen actualmente. Sí se dispone del marco organizativo para ello (Comisión de Asesoramiento Docente de la Facultad, Comisión de Docencia del Departamento), por lo que sería cuestión de incorporar este tipo de revisiones entre las funciones que ya realizan las
mencionadas comisiones.
En cuanto a la coherencia entre los objetivos del programa formativo y los de la institución, resulta un aspecto de difícil valoración, pues ni la Facultad de Geografía e Historia, ni la propia Universidad, la han declarado de forma explícita.
Por su parte, y al igual que sucedió con los objetivos formativos, la relación de competencias que deberán reunir los egresados sólo ha sido definida a partir del mencionado proceso de elaboración del “Libro Blanco del Título de Grado de Geografía y Ordenación del Territorio”, y no durante la fase de elaboración del actual programa formativo. No obstante, teniendo en cuenta que el enfoque con el que se diseñó nuestro plan de estudios está muy próximo al definido en el Libro Blanco, las competencias que en él se relacionan pueden considerarse, en líneas generales, válidas para nuestro programa formativo. Entre estas competencias se diferencian, por una parte, las transversales y, por otra, las específicas. Las primeras se han clasificado en cuatro categorías: instrumentales, personales, sistémicas y otras; mientras que las segundas lo están entre disciplinares, académicas, profesionales y otras (E. 4).
Teniendo en cuenta que el procedimiento para establecer la relación de competencias de los egresados ha seguido un amplio proceso de discusión a escala nacional, puede estimarse que su nivel de especificación y claridad son adecuados. No obstante, sería conveniente su revisión para matizar, si fuese necesario, aquellos aspectos más estrechamente vinculados a las características específicas de nuestro entorno.
De igual forma, tendría interés elaborar una encuesta, entre profesores y alumnos, para determinar si el grado de adecuación entre los perfiles de egreso y el plan de estudios vigente es correcto. Esta tarea se considera oportuno realizarla a finales del curso 2005-2006, momento en el que completará su formación la primera promoción que ha seguido el plan de estudios vigente. No obstante, y a modo de primera aproximación, se ha realizado un análisis de la relación entre los perfiles de egreso y el plan de estudios (E. 5). Para ello se han seleccionado las competencias específicas, las disciplinares, académicas y profesionales, pues se trata de las que poseen un mayor carácter discriminante.
Tomando como base del análisis los objetivos que aparecen en los planes docentes de todas las materias (E. 6), se ha realizado una estimación del porcentaje total que el plan de estudios dedica a cada una de las competencias seleccionadas. Ante la dificultad de establecer, de forma específica, el número de créditos de cada materia que se dedica a cada competencia, se ha procedido a asignar sistemáticamente todos los créditos de una materia cuando en su orientación predomina el desarrollo
de una competencia dada. De igual forma, una misma materia puede desarrollar diferentes competencias, por lo que ha podido ser considerada simultáneamente en más de una. La comparación de las cifras obtenidas con el total de las materias y créditos impartidos resulta un indicador significativo. Los datos de partida se adjuntan en los documentos que se presentan como evidencias 7, 8 y 9, y los resultados se resumen en los documentos de las evidencias 10 y 11.
Por lo que respecta a las competencias disciplinares, destaca el equilibrio entre áreas (Espacios Geográficos Regionales; Geografía Humana, Económica y Social; Geografía Física y Medio Ambiente), pues el porcentaje de créditos dedicados a cada una de ellas es similar. Por su parte, destaca la importancia que en todas las materias se otorga a la Metodología y Trabajo de campo, ya que casi el 50% de las materias del plan de estudios destinan una parte de la actividad docente a desarrollar esa competencia. Por lo que respecta a los Métodos de información geográfica, tan sólo se consideran en el 14% del total de créditos, cuestión que debería ser objeto de revisión dada la creciente importancia que este aspecto está adquiriendo en el mercado laboral. La Historia y pensamiento de la disciplina es la que recibe una menor dedicación (7% de los créditos).
En cuanto a las competencias académicas, destaca el alto porcentaje que presentan en el conjunto; todas las materias que se imparten son consideradas en esta categoría, directa o indirectamente, lo que representa más del 50% de los créditos del plan de estudios.
Finalmente, el desarrollo de las competencias profesionales presenta una desigual distribución. Así, alguna de ellas (utilizar información geográfica como instrumento de interpretación del territorio) se desarrolla en el 86% de los créditos totales; otras se sitúan en torno al 50% (combinar las dimensiones temporal y espacial en la explicación de los procesos socio-territoriales; relacionar y sintetizar información territorial transversal; explicar los procesos de la actualidad mediática; trabajo de campo y conocimiento directo del territorio; elaborar e interpretar información estadística). En contrapartida otras, muy vinculadas a las salidas profesionales, se sitúan entre el 15-20%: realizar propuestas de gestión territorial; gestionar la localización de servicios y actividades, realizar diagnosis integradas en la gestión pública y expresar información cartográficamente. Nuevamente, este aspecto debería ser objeto de reflexión, en especial el escaso 16,8 % que se destina a expresar información cartográficamente, competencia esencial de la formación de un geógrafo.
En conclusión, y a la vista de la aproximación realizada, puede afirmarse que existe una correcta relación entre los perfiles de egreso y el plan de estudios, aunque
algunos aspectos deberían ser objeto de revisión, en especial los relacionados con la dedicación a las Tecnologías de la información geográfica o a expresar información cartográficamente.
Los mecanismos utilizados para definir el perfil de egreso –conjunto de conocimientos y competencias definidos que deben reunir los alumnos al concluir el programa formativo- son los empleados durante el proceso de elaboración del Libro Blanco a escala nacional (ANECA, 2004). Se establecieron a partir de los resultados de una encuesta realizada a 417 geógrafos de toda España, diferenciando entre cuatro colectivos: profesores de universidad, profesionales que contratan geógrafos, licenciados de más de 5 años y recién titulados (menos de 5 años). En esa encuesta se preguntaba tanto por la formación recibida y los déficit detectados, como por los aspectos que consideraban necesario incluir para una mejor inserción de los futuros licenciados en el mercado laboral.
El programa formativo especifica el perfil de ingreso que deberían tener los alumnos y tiene mecanismos que permiten conocer el perfil de ingreso con que acceden los alumnos.
La titulación de Geografía no se encuentra entre el grupo de las que generan una demanda significativa, como se desprende de la evolución de la matrícula en el programa formativo entre 2000 y 2004 y de la media de alumnos por grupo (E. 12). De ahí que, desde su implantación, no se haya establecido más requisito que la superación de la PAU, con la calificación de aprobado, o de la prueba de acceso de mayores de 25 años. En consecuencia, no hemos elaborado una relación donde se especifique el perfil de ingreso idóneo, ni existen mecanismos para su definición y, por ello, tampoco puede establecerse si existe o no relación con los objetivos del programa formativo.
La única orientación que se da a los alumnos, relacionada indirectamente con este aspecto, es la que aparece en el folleto desplegable de difusión de la titulación, en el apartado titulado “perfil del alumno”. En él se señala lo siguiente: “El alumnado de
Geografía es aquel que tiene curiosidad por los aspectos ecológicos, humanos y territoriales; interés por el medio ambiente y la organización de los paisajes, y le preocupan los problemas territoriales y sus posibles soluciones”. Como puede
observarse, se incide más en los aspectos relacionados con la motivación del alumno, que con los conocimientos, capacidades y habilidades que se requieren. En cuanto a los mecanismos para conocer el perfil de los alumnos de nuevo ingreso, éstos se reducen a la información estadística que aporta la Universidad (E. 13). En ella se constata que los alumnos proceden, casi exclusivamente, de la PAU, siendo muy pocos los que lo hacen desde las pruebas de acceso para mayores de 25 años, o
desde la Formación Profesional. Por lo que respecta al número de matriculados de nuevo ingreso, en los últimos cuatro años, éste se sitúa en torno a 50, con la excepción del curso 2002/2003 en que descendió ligeramente. Este promedio, en el contexto de las 26 universidades españolas que imparten la titulación de Geografía (ANECA, 2004, pág. 81), nos coloca entre las siete primeras con mayor número de alumnos de nuevo ingreso.
Lo que resulta muy significativo, en el periodo considerado, es el incremento progresivo de los alumnos matriculados en primera opción, que pasan de representar el 34,55% en el curso 2000/01, al 76,47% en el 2003/04. Paralelamente, también se ha elevado la nota media de la PAU con la que acceden en la convocatoria de junio, que de 5,91 (curso 2000/01) se ha elevado a 6,67 en el curso 2003/04; cuestión que se corrobora también en la nota media del quintil más elevado: ésta era de 6,84 en el curso 2000/01, mientras que en el curso 2003/04 ha ascendido a 8,20. Ello representa, sin duda, un cambio sustancial en el perfil de los alumnos que están llegando actualmente: ya no se trata de los que no han podido acceder a la titulación que deseaban, sino de alumnos inicialmente motivados por el conocimiento geográfico. La labor desarrollada por los geógrafos durante estos años, tanto en el plano académico como profesional, junto a la difusión de la vertiente aplicada de esta disciplina, debe haber influido positivamente en la evolución detectada.
Por lo que respecta a si se tiene o no en cuenta el perfil de los alumnos de nuevo ingreso en el desarrollo del programa formativo, es una cuestión que se ha tratado en diversas reuniones de coordinación docente, aunque no de forma sistemática. Uno de los acuerdos que se adoptó, desde hace años, fue el de priorizar que las materias del primer curso de la titulación fuesen impartidas por profesores de amplia experiencia, con capacidad para motivar a los alumnos y adaptar los planes docentes a sus características.
1.2. Plan de estudios y su estructura
La estructura del plan de estudios está bien definida, en cuanto a la distribución de las materias o asignaturas, y su articulación horizontal y vertical, y evita vacíos y duplicidades. El plan de estudios vigente, cuya implantación se inició en el curso 2001/02, se estructura en dos ciclos: un primer ciclo de tres años, y un segundo de dos. Su diseño se realizó a partir de tres ejes: igualdad de carga docente entre las tres áreas de conocimiento (Análisis Geográfico Regional, Geografía Física y Geografía
Humana), secuencia lógica de los contenidos, y características del entorno en el que se desarrolla la docencia e inserción profesional.
El primer eje se sustenta en la idea de que el interés de la formación geográfica radica, precisamente, en la capacidad de combinar las aportaciones de los tres enfoques presentes en la disciplina: ambiental, social y territorial. Ello se traduce en el plan de estudio en una asignación de créditos equilibrada (E. 14), donde cada área tiene adscritos el 15,5% de los créditos totales –lo que en conjunto representa el 46,5% del total- mientras que el 44,5% (materias de carácter transversal) está compartido por las tres áreas y, finalmente, el 9% corresponde, en exclusiva, a otras disciplinas afines (Historia, Didáctica, Topografía, etc.).
Por lo que respecta al segundo eje, la secuencia lógica de los contenidos (E. 15), ésta se estructura de forma integrada combinando materias troncales, obligatorias y optativas. Las asignaturas en las que se abordan contenidos globalizadores se localizan al inicio y al final de la licenciatura, respondiendo a una lógica sintética en los primeros cursos (materias de contenido general), analítica en los niveles intermedios, y nuevamente integrada (transversal) en los superiores. Por su parte, los contenidos más especializados se desarrollan mediante las optativas, estructuradas en torno a los siguientes aspectos: ampliación de contenidos temáticos, técnicas en Geografía, y profesionalización del geógrafo, con una especial orientación hacia la planificación territorial. La optatividad se va incrementando a medida que avanza la licenciatura: siendo nula en primer curso, moderada en segundo y tercero y elevada en los dos cursos superiores. Junto a estos contenidos más específicos de las optativas, las materias de segundo ciclo retoman los conocimientos básicos del primer ciclo para ofrecer una visión conjunta del funcionamiento del territorio, destacando en los cursos superiores la dimensión aplicada de la Geografía a la Ordenación territorial. Esta secuencia, unida al papel otorgado a los contenidos prácticos (35,3% del total de los créditos troncales y obligatorios cursados por el alumno), favorece los procesos de enseñanza-aprendizaje.
El tercer eje de articulación está definido por el entorno social y ambiental en el que el alumno desarrolla sus estudios, así como su futura profesión. De ahí la existencia de un conjunto de materias relacionadas de forma específica con la realidad canaria (Geografía de Canarias, Geografía del Turismo, Paisajes volcánicos, Geografía de Islas, entre otras), y con las siguientes orientaciones profesionales (E. 16):
1. Investigación, educación y divulgación geográficas (54,8% del total de créditos del Plan de Estudio)
de Estudio)
3. Desarrollo, planificación y gestión territorial (29,7% del total de créditos del Plan de Estudio)
La adecuación de la secuencia de contenidos en cada una de las materias se ha ido consiguiendo a partir de las reuniones de coordinación docente propiciadas desde el Departamento de Geografía y la Facultad. Ello ha permitido tanto una coordinación vertical, mediante las reuniones de profesores de un mismo curso, como horizontal, mediante reuniones de profesores que imparten los grandes bloques temáticos de la Licenciatura (Análisis Geográfico Regional, Geografía Física, Geografía Humana, Técnicas en Geografía y Ordenación del Territorio). Si bien en los comienzos se detectaron problemas de reiteración de contenidos, de lagunas o de déficit en ciertas facetas de la formación, la revisión periódica de los objetivos, contenidos y prácticas ha permitido ir mejorando en este aspecto.
En conclusión, de lo expuesto se deduce que existe una adecuada articulación – vertical y horizontal- del plan de estudios, y que los vacíos o duplicidades se han ido detectando y resolviendo durante la aplicación del plan, al menos hasta el cuarto curso que es el que desarrollamos actualmente. Lo que no existen son mecanismos para garantizar que el alumno siga una secuencia coherente en la matriculación de las asignaturas, lo que en ocasiones puede generar disfunciones en su proceso formativo.
El programa de las materias o asignaturas que constituyen el plan de estudios contiene los elementos básicos necesarios y es accesible y público.
Existe un documento estandarizado (se adjunta un ejemplo como evidencia 17) con los elementos básicos del programa de cada materia, al que denominamos proyecto docente. En él se reseñan claramente los siguientes aspectos: datos generales de la asignatura; descriptores del BOE; temario; contenidos previos a valorar; objetivos didácticos; metodología de la asignatura; evaluación; descripción de las prácticas y bibliografía general.
La única cuestión que no se especifica en ellos es la relación con los objetivos del programa formativo y con los de otras asignaturas; así como las recomendaciones para cursar la materia. Estas últimas normalmente se indican en la presentación que se realiza de cada materia al comenzar el curso.
Estos proyectos docentes, antes de su publicación, son informados en las reuniones de áreas de conocimiento, el Consejo de Departamento y la Comisión de Asesoramiento Docente de la Facultad. Una vez completado el proceso de
tramitación, que se inicia en el curso anterior, se encuentran disponibles en la web de la Universidad desde el 15 de junio de cada año, es decir, antes de que se inicie el proceso de matriculación para el próximo curso. Asimismo, la Facultad publica en esa fecha el plan de organización docente (horarios, calendarios de exámenes, etcétera), tanto a través de la web, como mediante la edición de un cuaderno (E. 18) y su publicación en el tablón de anuncios del centro.
El plan de estudios es coherente con los objetivos del programa formativo y con los perfiles de egreso.
Existe coherencia entre los objetivos del programa del programa formativo y el plan de estudios, tanto desde el punto de vista de su estructura como de los contenidos. Esta adecuación se resume en los siguientes aspectos:
- Objetivo 1: Asegurar una formación generalista y de carácter integrado sobre los contenidos fundamentales de los diversos ámbitos temáticos de la Geografía, su desarrollo epistemológico y sus métodos de investigación.
Este objetivo se desarrolla de forma equilibrada en los proyectos docentes de las asignaturas de contenidos básicos, en las de carácter transversal, así como en las aplicadas, donde se realiza una aproximación a los procedimientos de investigación. El desarrollo epistemológico de la disciplina se introduce brevemente en una materia de primer curso (Introducción a la Geografía) y se desarrolla en otra de segundo ciclo (Teoría y Métodos de la Geografía). Los contenidos fundamentales centran las materias de primer ciclo, mientras que los métodos de investigación son tratados en las de segundo ciclo.
- Objetivo 2: Capacitar para la aplicación de los conocimientos teóricos, metodológicos e instrumentales al análisis integrado y a la interpretación de procesos y problemas espaciales, así como a la elaboración de diagnósticos territoriales.
El desarrollo de este objetivo se realiza a partir de las asignaturas de carácter aplicado, así como a partir del conjunto de troncales y optativas vinculadas a la ordenación del territorio. Este conjunto de materias se localizan fundamentalmente en el segundo ciclo.
- Objetivo 3: Interpretar las diversidades y complejidades de los territorios y las interrelaciones de fenómenos de naturaleza medioambiental con otros de tipo económico, social y cultural.
Los proyectos docentes de las asignaturas de Análisis Geográfico Regional, así como algunas de carácter transversal (Introducción a la Geografía, Paisajes Naturales,
Geografía de Riesgos Naturales, etcétera) permiten mostrar las interrelaciones entre naturaleza y sociedad. La mayor parte de las materias de este tipo se imparten en el primer ciclo, aunque algunas de ellas –cuando requieren conocimientos previos- se ubican en el segundo ciclo.
- Objetivo 4: Capacitar, asimismo, para la actuación e intervención en el territorio y en su gestión, reforzando el carácter aplicado y experimental de la formación geográfica.
Tanto las materias de carácter aplicado, como las relacionadas con la ordenación del territorio en sus diferentes vertientes, ofrecen la formación necesaria para desarrollar este objetivo. Todas ellas se imparten en el segundo ciclo, dado que requieren previamente una aproximación a los contenidos básicos de la disciplina. - Objetivo 5: Desarrollar las habilidades específicas relacionadas con el conocimiento de técnicas de trabajo, en especial las relacionadas con la obtención, análisis, tratamiento y representación de información geográfica, así como con el trabajo de campo.
Este objetivo se desarrolla a partir del conjunto de materias destinadas a las Técnicas en Geografía, así como a través de los contenidos prácticos de muchas de las materias de contenidos básicos y de carácter aplicado. Por lo que respecta a las Técnicas, éstas se distribuyen a lo largo del plan de estudios en función de su grado de dificultad. Así, desde primero se realiza una aproximación elemental a la cartografía y a las técnicas de campo; en segundo se incorpora la cartografía temática y las técnicas cuantitativas; en tercero, los sistemas de información geográfica y, ya en cuarto, las técnicas de teledetección. Por su parte, un grupo de optativas completan esta secuencia y permiten una mayor profundización en algunas técnicas.
- Objetivo 6: Asegurar los conocimientos necesarios para la enseñanza de la Geografía en los estudios secundarios, sin menoscabo de la formación complementaria que se fije legalmente.
De forma general, estos conocimientos se obtienen fundamentalmente a través de las asignaturas de contenidos básicos del primer ciclo, pero también se ofrecen dos optativas directamente relacionadas con este aspecto: Didáctica de la Geografía, y Geografía y Educación Ambiental, ambas de segundo ciclo.
- Objetivo 7: Crear las bases para posteriores estudios de Postgrado, especializados o de carácter transdisciplinar, en los que exista un destacado componente territorial.
las materias que componen el plan de estudios. No obstante, de forma más específica, lo hacen las materias de segundo ciclo, en especial las que tienen una orientación claramente relacionada con el mercado laboral.
Por lo que respecta a la coherencia entre la organización y el contenido del plan de estudio y los perfiles de egreso, tal y como ya se señaló en el apartado 1.1. de este informe, puede considerarse que es correcta, aunque algunos aspectos deberían ser revisados, fundamentalmente los relacionados con la dedicación que, en el plan de estudios, se destina a las Tecnologías de la información geográfica.
La revisión y actualización, si procede, de contenidos se realiza de manera regulada y sistemática.
La respuesta a esta cuestión exige diferenciar dos aspectos: por una parte, el plan de estudios en su conjunto y, por otra, los contenidos específicos de las materias. Por lo que respecta a la actualización del plan de estudios, entre 1993 y 2000 se han realizado dos reformas en un corto intervalo temporal. La primera fue de carácter sustancial, pues se elaboró por primera vez un título específico de Geografía (con anterioridad era una especialidad dentro de la titulación de Geografía e Historia); la segunda, por su parte, permitió revisar y corregir las disfunciones detectadas en el anterior, aunque se mantuvo su estructura básica. Todo el proceso se realizó mediante amplios debates (E. 19), en los que participaron profesores y alumnos: un gran número de las propuestas resultantes de esos trabajos fueron incorporadas en el actual plan de estudios. En consecuencia, puede considerarse que presenta un grado de actualización aceptable. Tal es así que, en lo esencial, su estructura y contenidos se asemejan de forma notable con el modelo que ha sido consensuado, para todo el territorio nacional, en el proceso de elaboración del “Título de Grado en Geografía y Ordenación del Territorio” (ANECA, 2004) para su adaptación a las indicaciones recogidas en los acuerdos de Bolonia.
En cuanto a la actualización de los contenidos de cada materia, se trata de un aspecto que depende esencialmente de la actitud de cada profesor y, sólo en algunos casos, de la propuesta realizada por alguna de las áreas de conocimiento (E. 20). En teoría, cada curso debiera someterse a la Comisión de Asesoramiento Docente la actualización de contenidos del proyecto docente efectuada por cada profesor, sin embargo, en la práctica, se delega esta competencia en el responsable de cada materia, sin que se proceda a considerar los pequeños cambios acometidos por él. Tampoco existen mecanismos para obtener información, indicadores, o estudios que justifiquen la actualización de los contenidos de las asignaturas.
No obstante, cabe mencionar una experiencia de actualización y coordinación desarrollada en los últimos años, relativa a los trabajos de campo, y puesta en práctica tras la revisión de los procedimientos seguidos anteriormente. Ésta consiste en una actividad conjunta –realizada por curso- donde se organizan viajes de estudios fuera de la isla (E. 21). En primer curso se visita otra isla del archipiélago, en segundo y tercero la Península (se realizan contactos con los Departamentos de Geografía de las áreas visitadas) y, en los cursos superiores, otros entornos geográficos (Madeira, Marruecos, etc.) Aunque no se han realizado encuestas estandarizadas entre los alumnos para evaluar la experiencia, la valoración que éstos realizan de esta actividad es muy positiva.
El tiempo de aprendizaje del alumno previsto en el plan de estudios permite cumplir los objetivos del programa formativo.
El tiempo de aprendizaje del alumno es una variable que sólo se contempla de forma intuitiva por parte del profesor responsable de la asignatura, siendo un aspecto que requeriría ser analizado en profundidad mediante indicadores, pues su valoración objetiva entraña serias dificultades. Teniendo en cuenta que constituye una clave de la futura reforma para la Convergencia Europea (créditos ECTS), urge adoptar medidas para profundizar en este aspecto, ya que no hemos realizado estudios para conocer el tiempo que dedica el alumno al proceso de aprendizaje.
No obstante, hay que destacar que en las reuniones de coordinación docente – realizadas por curso- este aspecto ha centrado, de forma reiterada, una parte significativa de las reclamaciones de los alumnos. Asimismo, tras su análisis, se han realizado numerosos ajustes en diversas asignaturas. La mayor parte de las modificaciones han estado relacionadas con la reducción de los trabajos prácticos solicitados a los alumnos, y la coordinación de las actividades de campo.
Valoración Semicuantitativa
El Comité de Autoevaluación debe realizar una valoración semicuantitativa de cómo se sitúa la enseñanza en el criterio programa formativo.
1. PROGRAMA FORMATIVO
A B C D EI
1.1. Objetivos del programa formativo
El programa formativo tiene definidos sus objetivos entre los que se encuentran los conocimientos y las capacidades que los alumnos deben tener al concluir sus estudios.
X
El programa formativo especifica el perfil de ingreso que deberían tener los alumnos y tiene mecanismos que permiten conocer el perfil de ingreso con que acceden los alumnos.
X
1.2. Plan de estudios y su estructura
La estructura del plan de estudios está bien definida, en cuanto a la distribución de las materias o asignaturas, y su
articulación horizontal y vertical, y evita vacíos y duplicidades.
X
El programa de las materias o asignaturas que constituyen el plan de estudios contiene los elementos básicos necesarios y es accesible y público.
X
El plan de estudios es coherente con los objetivos del
programa formativo y con los perfiles de egreso. X
La revisión y actualización, si procede, de contenidos se realiza
de manera regulada y sistemática. X
El tiempo de aprendizaje del alumno previsto en el plan de
Fortalezas, debilidades y propuestas de mejora
Siempre que la valoración sea A o B se identifica una fortaleza que debe reflejarse en la columna de FORTALEZAS. Del mismo modo, siempre que la valoración sea C o D se identifica una debilidad que debe reflejarse en la columna DEBILIDADES. A partir de las dos columnas anteriores se han de definir las propuestas de mejora, especificando su urgencia e importancia. Para ello se propone el siguiente formato de tabla.
1. PROGRAMA FORMATIVO
FORTALEZAS DEBILIDADES PROPUESTAS DE
MEJORA URGENCIA IMPORTANCIA El programa formativo cuenta con objetivos definidos -Realizar una revisión para su adaptación al entorno de Canarias - Establecer mecanismos para comprobar la consecución de los objetivos - Revisar si es suficiente o no la dedicación del plan de estudios a las Tecnologías de la información geográfica Bastante Bastante Bastante Bastante Bastante Bastante El programa formativo no especifica el perfil de ingreso -Evaluar la necesidad de establecer un perfil de ingreso - Establecer mecanismos para conocer el perfil de los alumnos de Poca Bastante Poca Bastante
La estructura del plan de estudios está bien definida Valorar la conveniencia de establecer mecanismos para que el alumno siga una secuencia coherente en la matriculación de asignaturas Bastante Bastante El programa de las materias contiene los elementos básicos y es accesible y público Incorporar en el programa de las materias su relación con los objetivos del programa formativo y las recomendaciones para cursar la materia Bastante Bastante El plan de estudio es coherente con los objetivos del programa formativo La revisión y actualización de contenidos, aunque se realiza, no está regulada de forma sistemática Incorporar en las reuniones de coordinación docente los mecanismos para realizar la actualización de las materias de forma sistemática Bastante Bastante
No se dispone de mecanismos para saber si el tiempo de apren-dizaje previsto es adecuado Realizar estudios para conocer el tiempo que dedica el alumno al aprendizaje
Mucha Mucha
Nota: La variable urgencia vendrá determinada por la necesidad o no de acometer esa acción en el corto plazo. Asimismo, la importancia hará referencia a los beneficios o grado de mejora que se pretende conseguir con la implantación de dicha acción. (Escala de valoración: Mucha urgencia/importancia; Bastante urgencia/importancia; Poca urgencia/importancia; Ninguna urgencia/importancia).
2. ORGANIZACIÓN DE LA ENSEÑANZA Descripción de la situación
2. 1. Dirección y Planificación
Los responsables tienen definida la planificación del programa formativo que incluye los instrumentos y actuaciones para la gestión y acciones de mejora continua.
En el curso académico de 1992-1993 se licenciaron los primeros alumnos de la titulación de Geografía e Historia por la ULPGC, alumnos que habían seguido el Plan de Estudios publicado en BOE del día 10 de septiembre de 1991 (E. 22). Con posterioridad, en 1993, se revisó el plan de estudios y se propuso un nuevo plan, que fue publicado el día 28 de diciembre de 1993 en el BOE (E. 23). En el año de 1999, se acometió una nueva revisión de ese plan y se diseñó otro cuyos primeros titulados lo serán en el año 2006. Dicho Plan fue publicado en BOE el día 19 de septiembre de 2000, 11 de octubre y 18 de octubre de 2000 (E. 5). Por tanto, en menos de quince años hemos ido adaptando el programa formativo a las demandas sociales y al avance del conocimiento geográfico. El conjunto de las enseñanzas organizadas que constituyen el programa formativo de la titulación de Geografía, recogido en estos tres planes de estudio, fue ampliamente debatido en el seno de sendas comisiones que desarrollaron la tarea de propuesta de modificación durante varios meses. Posteriormente, fue respaldado con el voto unánime del Departamento, de la Facultad y de la Junta de Gobierno de la ULPGC (E. 19). Por otra parte, el Plan de Estudios presenta un considerable equilibrio entre las distintas áreas de conocimiento, entre sus contenidos teóricos y prácticos y entre la dimensión propia de las materias relacionadas con la ciencia y la de las materias relacionadas con las técnicas e instrumentos para el ejercicio profesional de los geógrafos. Estas peculiaridades se pusieron de manifiesto en el análisis comparativo que precedió a la elaboración del Libro Blanco de la Titulación de Geografía.
La planificación del programa formativo, en su funcionamiento habitual, descansa en la Comisión de Asesoramiento Docente de Geografía, una comisión de carácter esencialmente técnico en la que se materializa el principio de participación, asegurando la representación de los distintos sectores implicados en la docencia (artículo 1 del Reglamento) (E. 24) que es de consulta obligada en todo problema de carácter docente que se suscita en el Centro y que tiene, entre sus competencias, (artículo 16 del Reglamento): informar preceptivamente sobre los planes de
estudios y sus modificaciones, informar los Proyectos Docentes de las asignaturas de la titulación enviados por los Departamentos. La Comisión vela por una correcta coordinación vertical y horizontal de las asignaturas. Impulsa las líneas de actuación del Centro en lo que afecta a la docencia de la Titulación. Informa la propuesta de calendario y horario de exámenes finales correspondientes a las convocatorias ordinarias y extraordinarias de cada curso académico. Propone criterios generales para la convalidación de asignaturas; en especial para las que se han cursado en otras Universidades. Informa sobre las propuestas de contratación del profesorado que los Departamentos realizan en relación con la actividad docente del Centro, así como de la asignación de éste a las distintas asignaturas. Informa sobre el desdoblamiento de grupos en los supuestos de masificación de alumnos en las aulas, o de otras circunstancias que así lo requieran. Informa sobre las repercusiones en la docencia que los permisos y sustituciones de los profesores originan e informa sobre las asignaturas de libre configuración que ofrecen los Departamentos y otras entidades (E. 25).
Conviene señalar que la planificación se inicia el mes de diciembre del año anterior al de impartición del curso. En esa fecha, se elaboran y se presentan para su aprobación los proyectos docentes de las materias optativas que se decide impartir. Las tareas que se desarrollan a continuación son las de: determinación de las asignaturas de los planes de estudio que se ofertan como libre configuración, el plan de organización docente, la aprobación del plan docente de los departamentos y del proyecto docente de las asignaturas y la aprobación y publicación del plan de organización docente definitivo de la titulación para el siguiente curso académico y, todo ello, con un calendario de trabajo específico (E. 26).
La Comisión de Asesoramiento Docente, por otra parte, resuelve la incompatib¡l¡dad entre materias y equilibra las tareas asignadas por los proyectos docentes, racionalizando las salidas de campo, los trabajos de curso y dando coherencia al calendario de las fechas de examen (la normativa específica de evaluación que ha desarrollado el Vicerrectorado de Ordenación Académica y Profesorado también regula la secuencia de dichas pruebas) (E. 27).
En el seno del Departamento de Geografía también han venido funcionando distintas comisiones de coordinación y planificación. Esta coordinación se ha establecido de forma horizontal, por cursos, reuniéndose periódicamente los profesores que imparten docencia en un mismo curso y, verticalmente, por áreas temáticas (planificación, técnicas de trabajo, geografía física, geografía humana y análisis geográfico regional).
formativo, relacionados con la materialización del mismo, venimos trabajando en la modernización de la estructura de soporte administrativo con innovaciones continuas (proceso de automatrícula de los alumnos, nuevas aplicaciones informáticas para dar cobertura al reglamento de planificación académica, etc.) (E. 28). A este respecto se ha desarrollado un procedimiento de trabajo en la red, que delimita aún más, tanto para alumnos como para responsables del proyecto formativo (Centros y Departamentos), las sucesivas fases de trabajo. Estas tareas derivan de la nueva estructura de funcionamiento del Vicerrectorado de Ordenación Académica y Profesorado, del Vicerrectorado de Desarrollo Institucional y Nuevas Tecnologías y de la propia Gerencia de la ULPGC.
2.2. Gestión y organización
El programa formativo se comunica y se difunde.
El programa formativo está recogido en un folleto que difunde las especificidades de la titulación de Licenciado en Geografía, como ya se ha indicado (E. 2). Este folleto viene haciéndose desde hace tres cursos académicos por el Vicerrectorado de Estudiantes, con los contenidos que la Facultad le indicó en su día. Se reparte entre los alumnos de enseñanza secundaria. Además en la Web del Departamento de Geografía se puede consultar información acerca de los contenidos y objetivos de la enseñanza de la Geografía: www/ulpgc.es/departamentos/ geografía (E. 29).
Por otra parte, la página web de la Universidad recoge los proyectos docentes de todas las materias de la titulación (E. 17). Estos proyectos recogen información relativa a: identificación de la materia, concepto y definición, objetivos didácticos generales, conocimientos previos indispensables, programa detallado, bibliografía básica, cuya sola mención garantiza su disponibilidad por parte de los fondos documentales del propio Campus de Humanidades y sistema de evaluación.
El Vicerrectorado, además, ha habilitado un procedimiento de visitas de profesores universitarios a los centros de enseñanza secundaria para la difusión expresa de sus contenidos. Dicho procedimiento se pondrá en marcha por vez primera, de forma reglada, en este curso académico 2004-2005 aunque, por iniciativa de los profesores de la titulación, se han venido dando algunas conferencias divulgativas en algunos centros de enseñanza secundaria, concretamente en los cursos académicos de 2001-2002 y de 2002-2003.
La Facultad, por su parte, reparte otro tipo de folletos sobre la temporalización del aprendizaje y otras normas de funcionamiento de la titulación (E. 18), también hace públicos mediante el tablón de anuncios el calendario de matrícula, los requisitos,
las fechas de solicitud de equivalencia de créditos de libre configuración, los programas de movilidad, las fechas de solicitud de la evaluación compensatoria, las actividades complementarias, el calendario de las pruebas de evaluación, etc. (E. 30). Con respecto a los cursos y seminarios complementarios se hace también una propaganda clase por clase. Además, la Facultad está construyendo su página web para una mejor difusión de conjunto de su programa formativo. En la dirección
www.fgh.ulpgc.es se puede apreciar que se está acometiendo esta tarea (E. 31).
Además, el que no tengamos aún página web no obsta para que todos los elementos normativos que tienen que ver con el programa formativo puedan ser consultados por los alumnos en la página web institucional de la ULPGC, a través de otras rutas y, particularmente, a través de los proyectos docentes.
La organización de la enseñanza se adecua a la estructura y objetivos del programa formativo. Consideramos que hay una elevada correspondencia entre la estructura y los objetivos del programa formativo y la manera en que se organiza la enseñanza de la titulación. La revisión continuada de los planes de estudio y el cumplimiento fiel de los acuerdos de las comisiones docentes del Departamento y la de Asesoramiento Docente, de la Facultad, facilitan esta correspondencia.
La única gran dificultad la representan algunos de los recursos materiales destinados al desarrollo del mismo. No nos referimos a la gestión de los recursos sino a la insuficiencia de espacio en el edificio donde se imparte la docencia, que obliga a mantener un horario de tarde y a que tengamos que desdoblar grupos para las materias que tienen prácticas de laboratorio o de informática, por la insuficiencia de puestos en dichas dependencias (E. 32). No es baladí que un mismo edificio sea compartido por las titulaciones de Licenciado en Filología Inglesa, Licenciado en Filología Hispánica, Licenciado en Traducción e Interpretación, Licenciado en Historia y Licenciado en Geografía.
Los resultados del programa formativo, los resultados en los egresados y los resultados en la sociedad, se tienen en cuenta para la mejora y revisión del programa formativo.
Los resultados del programa formativo, los resultados en los egresados y los resultados en la sociedad nos llevaron a un proceso de revisión continuada del Plan de estudios así como a participar activamente en la elaboración del libro blanco de la titulación de Geografía. Nuestra participación se concretó en el trabajo desarrollado por una profesora que actuó como representante en la Comisión nacional responsable de tal cometido, y también, en el debate de las propuestas y decisiones que se iban adoptando en el seno del Departamento de Geografía por
todos los profesores que impartimos clase en la titulación de la ULPGC y por los representantes de alumnos. Estos debates fueron ampliamente recogidos en las actas de las reuniones de los días 23 de enero de 2004 y 25 de febrero de 2004 (E. 3). De esta forma, esperamos que se inicie el desarrollo normativo de adaptación a la convergencia europea para revisar, nuevamente, el programa formativo de la titulación de Geografía de nuestra Universidad.
Por otra parte, nuestro profesorado participa en el Claustro Universitario (dos profesores), en el Consejo de Gobierno de la Universidad (una profesora) (E. 33), y en algunas de sus comisiones delegadas, de forma que se corresponsabiliza de las decisiones de gestión que también afectan a la Facultad (ejecución del presupuesto, organigrama de funcionamiento de los órganos de administración y servicios, reglamentos de planificación, de evaluación, calendario académico, etc.)
Sin embargo, se echa en falta una mayor participación del personal de Administración y Servicios y de los alumnos en los órganos de gobierno de la Facultad y en sus comisiones delegadas. En la Junta de Facultad el P.A.S. no está representado (no se presentaron a las elecciones) y tan sólo hay seis representantes de los estudiantes, frente a los 16 de la titulación de Historia (E. 34).
Valoración Semicuantitativa
El Comité de Autoevaluación debe realizar una valoración semicuantitativa de cómo se sitúa la enseñanza en el criterio organización de la enseñanza.
2. ORGANIZACIÓN DE LA ENSEÑANZA
A B C D EI
2. 1. Dirección y planificación
Los responsables tienen definida la planificación del programa formativo que incluye los instrumentos y
actuaciones para la gestión y acciones de mejora continua. X
2. 2. Gestión y organización
El programa formativo se comunica y se difunde X
La organización de la enseñanza se adecua a la estructura y
objetivos del programa formativo. X
Los resultados del programa formativo, los resultados en los egresados y los resultados en la sociedad, se tienen en cuenta para la mejora y revisión del programa formativo.
Fortalezas, debilidades y propuestas de mejora
Siempre que la valoración sea A o B se identifica una fortaleza que debe reflejarse en la columna de FORTALEZAS. Del mismo modo, siempre que la valoración sea C o D se identifica una debilidad que debe reflejarse en la columna DEBILIDADES. A partir de las dos columnas anteriores se han de definir las propuestas de mejora, especificando su urgencia e importancia. Para ello se propone el siguiente formato de tabla.
2. ORGANIZACIÓN DE LA ENSEÑANZA
FORTALEZAS DEBILIDADES PROPUESTAS DE
MEJORA URGENCIA IMPORTANCIA Tenemos planificadas las actuaciones que desarrollaremos en la línea de la convergencia europea El programa formativo se comunica y difunde pero no todo lo que se debiera Es necesario que completemos la fase de difusión en línea y que desarrollemos mejor el plan de trabajo en los centros de enseñanza secundaria, utilizando la vía de la coordinación de Geografía de la PAU Bastante Bastante La organización de la enseñanza
se adecua perfectamente a la estructura y objetivos del programa formativo Los resultados del programa formativo, los resultados en los egresados y los resultados en la sociedad se han tenido en cuenta para la mejora y revisión del programa formativo y se tendrán en cuenta en un futuro próximo
Nota: La variable urgencia vendrá determinada por la necesidad o no de acometer esa acción en el corto plazo. Asimismo, la importancia hará referencia a los beneficios o grado de mejora que se pretende conseguir con la implantación de dicha acción. (Escala de valoración: Mucha urgencia/importancia; Bastante urgencia/importancia; Poca urgencia/importancia; Ninguna urgencia/importancia).