UNIVERSIDAD NACIONAL DEL CENTRO DEL PERÚ
FACULTAD DE ZOOTECNIA
TESIS
Presentada por el:
BACH. WILLIAM CENTENO HILARIO
PARA OPTAR EL TÍTULO PROFESIONAL DE:
INGENIERO ZOOTECNISTA
HUANCAYO – PERÚ
2 016
“SINCRONIZACION DE CELO Y APLICACIÓN DE PROGESTERONA
EXOGENA SOBRE LA TASA DE PREÑEZ Y EL NUMERO DE CRIAS
LOGRADAS EN VACAS NO MEJORADAS RECEPTORAS DE EMBRIONES
ASESORES:
Ing. SAÚL ESPINOZA MOLINA Ing. M. en C. ELEAZAR E. PÉREZ CASTRO
DEDICATORIA
Este trabajo está dedicado a mis padres Guillermo y Emilia por su invalorable apoyo para seguir adelante en mi formación profesional.
AGRADECIMIENTOS
Al Ing. Eleazar Pérez Castro e Ing. Saúl Espinoza Molina, por el asesoramiento y apoyo en la presente tesis.
Al Instituto Nacional de Innovación Agraria (INIA), por su apoyo y contribución en el presente trabajo.
Al Ing. Carlos Cañari Marticorena, Especialista en Reproducción Animal del Instituto Nacional de Innovación Agraria INIA – Huancayo, por compartir sus conocimientos y experiencias que ayudaron en mi formación profesional.
A los docentes de la Facultad de Zootecnia, por su contribución en mi formación académica.
ÍNDICE GENERAL
ASESOR...2 DEDICATORIA...3 AGRADECIMIENTO...4 ÍNDICE GENERAL...5 ÍNDICE DE CUADROS...7 ÍNDICE DE GRÁFICOS...8 ÍNDICE DE ANEXOS…... ...10 RESUMEN...11 INTRODUCCIÓN...13CAPÍTULO I. MARCO TEÓRICO………...15
1.1 ANTESCEDENTES………...……...………15
1.2 BASES TEÓRICAS………...…...20
1.3 DEFINICIÓN DE TÉRMINOS………29
CAPÍTULO II. MATERIALES Y MÉTODOS...44
2.1. LUGAR DE ESTUDIO...44
2.2. DURACIÓN DEL ESTUDIO...44
2.3. TIPO Y NIVEL DE INVESTIGACIÓN………... ...44
2.4. MATERIALES E INSTRUMENTOS………...…………. ………44
2.5. POBLACIÓN Y MUESTRA...45
2.6. DISEÑO EXPERIMENTAL………...46
2.7. VARIABLES DE EVALUACIÓN………...47
2.8. PROCEDIMIENTO………...47
2.9. ANÁLISIS Y PROCESAMIENTO DE DATOS...52
3.1. EFECTO DE LA SINCRONIZACIÓN DE CELO Y EL USO DE PROGESTERONA (P4) EXÓGENA EN LA TASA DE PREÑEZ EN LA
TRANSFERENCIA DE EMBRIONES EN VACAS NO MEJORADAS
RECEPTORAS.
...53
3.2. EFECTO DE LA SINCRONIZACIÓN DE CELO Y EL USO DE PROGESTERONA (P4) EXÓGENA EN LA TASA DE PREÑEZ ACUMULADAA LOS 120 Y 180 DÍAS POST TRANSFERENCIA DE EMBRIONES EN VACAS NO MEJORADAS RECEPTORAS...56
3.3. EFECTO DE LA SINCRONIZACIÓN DE CELO Y EL USO DEPROGESTERONA (P4) EXÓGENA EN EL NÚMERO DE CRÍAS LOGRADAS EN VACAS NO MEJORADAS RECEPTORAS DE EMBRIONES………60
CONCLUSIONES...63
RECOMENDACIONES...65
REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA...66
ÍNDICE DE CUADROS
Cuadro 1. Porcentaje de preñez obtenido luego de transferir embriones congelados en diferentes categorías de receptoras, Buenos Aires, Argentina.
Cuadro 2. Tratamientos y repeticiones investigados en el estudio.
Cuadro 3. Actividades desarrolladas en cada tratamiento antes de la transferencia de embriones.
Cuadro 4. Actividades desarrolladas en cada tratamiento después de la transferencia de embriones.
Cuadro 5. Tasa de preñez (%) a los 14 días post transferencia de embriones en vacas no mejoradas receptoras con sincronización de celo y el uso de P4 exógena un día antes de la transferencia de embriones.
Cuadro 6. Tasa de preñez acumulada (%) a los 120 días post transferencia de embriones en vacas no mejoradas receptoras con sincronización de celo y uso de P4 exógena un día antes de la transferencia de embriones.
Cuadro 7. Tasa de preñez acumulada (%) a los 180 días post transferencia de embriones en vacas no mejoradas receptoras con sincronización de celo y uso de P4 exógena un día antes de la transferencia de embriones.
Cuadro 8. Número y porcentaje de crías logradas en vacas no mejoradas receptoras con sincronización de celo y el uso de P4 exógena un día antes de la transferencia de embriones.
ÍNDICE DE GRÁFICOS
Gráfico 1. Tasa de preñez (%) a los 14 días post transferencia de embriones en vacas no mejoradas receptoras con sincronización de celo y el uso de P4 exógena un día antes de la transferencia de embriones.
Gráfico 2. Tasa de preñez acumulada (%) a los 120 días post transferencia de embriones en vacas no mejoradas receptoras con sincronización de celo y uso de P4 exógena un día antes de la transferencia de embriones.
Gráfico 3. Tasa de preñez acumulada (%) a los 180 días post transferencia de embriones en vacas no mejoradas receptoras con sincronización de celo y uso de P4 exógena un día antes de la transferencia de embriones.
Gráfico 4. Porcentaje de crías logradas en vacas no mejoradas receptoras con sincronización de celo y el uso de P4 exógena un día antes de la transferencia de embriones.
ÍNDICE DE ANEXOS
Anexo 1. Características de las vacas no mejoradas receptoras del T1 (Celo natural). Anexo 2. Características de las vacas no mejoradas receptoras del T2 (Celo
sincronizado).
Anexo 3. Características de las vacas no mejoradas receptoras del T3 (Celo sincronizado + 2,0 ml P4).
Anexo 4. Vacas no mejoradas receptoras seleccionadas listas para la transferencia de embriones en el distrito de Apata.
Anexo 5. Determinación del tamaño del cuerpo lúteo antes de la transferencia de embriones. M.V. David Bazán Cuenca.
Anexo 6. Aplicación de anestesia vía epidural para el relajamiento del útero antes de la transferencia de embriones. Bach. William Centeno Hilario.
Anexo 7. Pistola con pajuela de embrión después de la transferencia de embriones en vacas no mejoradas receptoras. Bach. William Centeno Hilario.
Anexo 8. Diagnóstico de preñez por el método de rectopalpación a los 90 dias post transferencia de embriones en vacas no mejoradas receptoras. Bach. William Centeno Hilario.
Anexo 9. Diagnóstico de preñez por el método del ecógrafo a los 120 días post transferencia de embriones en vacas no mejoradas receptoras. A la Izquierda Ing. Oscar Rengifo Garrido.
Anexo 10. Introducción del transductor del ecógrafo para el diagnóstico de preñez a los 180 días post transferencia de embriones en vacas no mejoradas receptoras. Anexo 11. Ternero logrado por transferencia de embriones en vacas criollas receptoras. Anexo 12. Matriz de consistencia.
Anexo 10. Introducción del transductor del ecógrafo para el diagnóstico de preñez a los 180 días post transferencia de embriones en vacas no mejoradas receptoras. Anexo 13. Resumen de la Prueba No Paramétrica de McNemar para la preñez a los 14
días post transferencia de embriones en vacas no mejoradas receptoras con sincronización de celo y el uso de P4 exógena un día antes de la transferencia de embriones.
Anexo 14. Anexo 14. Resumen de la Prueba No Paramétrica de McNemar para la preñez acumulada a los 120 días post transferencia de embriones en vacas no mejoradas receptoras con sincronización de celo y uso de P4 exógena un día antes de la transferencia de embriones.
Anexo 15. Resumen de la Prueba No Paramétrica de McNemar para la preñez acumulada a los 180 días post transferencia de embriones en vacas no mejoradas receptoras con sincronización de celo y uso de P4 exógena un día antes de la transferencia de embriones.
Anexo 16. Resumen de la Prueba No Paramétrica de McNemar para el número de crías logradas en vacas no mejoradas receptoras con sincronización de celo y el uso de P4 exógena un día antes de la transferencia de embriones.
RESUMEN
Entre agosto del 2012 a octubre del 2013, con el objetivo de evaluar el efecto de la sincronización de celo y la P4 (progesterona) exógena en la tasa de preñez y el número de crías logradas en vacas no mejoradas receptoras de embriones en los distritos de Matahuasi (Concepción) y Apata (Jauja), región Junín; se formuló la siguiente interrogante general: Con la sincronización de celo y el uso de progesterona (P4) exógena ¿Se mejorará el porcentaje de preñez y el número de crías logradas en vacas no mejoradas receptoras de embriones en los distritos de Matahuasi y Apata? Para responder a la interrogante formulada, se planteó la siguiente hipótesis general: La sincronización de celo y el uso de P4 exógena mejorará el porcentaje de preñez y el número de crías logradas en vacas no mejoradas receptoras de embriones en los distritos de Matahuasi y Apata. Para esto se seleccionó vacas receptoras en base a la calidad de cuerpo lúteo, normalidad del tracto reproductivo y condición corporal superior a 2,5 en escala de 1 (muy flaca) a 5 (cebada). Los tratamientos fueron T1 (Celo Natural, Testigo), T2 (Celo Sincronizado) y T3 (Celo Sincronizado + 2,0 ml P4) con 20 vacas por tratamiento, la P4 se aplicó a las receptoras un día antes de la Transferencia de Embriones (TE). La TE se realizó por el método no quirúrgico a partir de embriones congelados. La preñez y la tasa de preñez (%) a los 14 días post transferencia fue de 13 (65%) en T3 (CS+2,0 ml P4), 10 (50%) en T2 (CS) y 6 (30%) en T1 (CN Testigo), la Prueba No Paramétrica de McNemar a un nivel de significancia de 0.05 indica que, entre T1 y T2 se retiene la hipótesis nula, entre T1 y T3 se rechaza la hipótesis nula, entre T2 y T3 se retiene la hipótesis nula.; a los 120 días post transferencia fue de 8 (61,54%) en T3 (CS+2,0 ml P4), 4 (40,0%) en T2 (CS) y 1 (16,67%) en T1 (CN Testigo), la Prueba No Paramétrica de McNemar a un nivel de significancia de 0.05 indica que, entre T1 y T2 se retiene la
hipótesis nula, entre T1 y T3 se rechaza la hipótesis nula, entre T2 y T3 se retiene la hipótesis nula.; a los 180 días post transferencia fue de 6 (46,15%) en T3 (CS+2,0 ml P4), 2 (20,0%) en T2 (CS) y 1 (16,67%) en T1 (CN Testigo), La Prueba No Paramétrica de McNemar a un nivel de significancia de 0.05 indica que, entre T1 y T2 se retiene la hipótesis nula, entre T1 y T3 se retiene la hipótesis nula, entre T2 y T3 se retiene la hipótesis nula; el número y porcentaje de crías logradas fue de 6 (30%) en T3 (CS+2,0 ml P4); 2 (10%) en T2 (CS) y 1 (5%) en T1 (CN Testigo), la Prueba No Paramétrica de McNemar a un nivel de significancia de 0.05 indica que, entre T1 y T2 se retiene la hipótesis nula, entre T1 y T3 se retiene la hipótesis nula, entre T2 y T3 se retiene la hipótesis nula. Se concluye que la sincronización de celo con la aplicación de 2 ml de P4 exógena un día antes de la TE tuvo mayor efecto en la tasa de preñez y el número de crías logradas en vacas no mejoradas receptoras.
INTRODUCCIÓN.
Mediante la Transferencia de Embriones (TE), como biotecnología de la reproducción animal, es posible acelerar el progreso genético, ya que al aumentar el número de embriones y terneros se puede determinar el potencial genético de la hembra (Mapletoft y Bó, 1999). La eficiencia de los programas de selección y cruzamiento aumentan considerablemente con la aplicación de la TE. Además, al desarrollar la congelación de embriones por medio del método estándar y de vitrificación, permite la formación de reservas genómicas en forma de banco de embriones y facilita el transporte y en consecuencia el comercio de material genético, de esta forma los animales nacen en el lugar de destino y se adaptan más fácilmente al macro y micro clima de una región (Ariza et al., 2006). Actualmente, se han adelantado varios trabajos donde se evalúan los efectos del tipo de receptora, de los protocolos de súper-ovulación, de las técnicas de lavado para recuperación de los embriones, de la edad y calidad de los embriones transferidos, de la aplicación de progesterona (P4) exógena, etc., sobre la tasa de preñez obtenida luego de la transferencia, como medida del éxito del programa. En condiciones del valle del Mantaro, específicamente en los distritos de Matahuasi y Apata, no se ha investigado a las vacas no mejoradas como receptoras en programas de TE, tampoco el efecto de la sincronización de celo y el uso de la progesterona (P4) exógena. Por ello, el presente trabajo pretende demostrar el efecto que tiene la sincronización de celo y la progesterona (P4) exógena en la tasa de preñez y número de crías logradas en vacas no mejoradas receptoras. Frente a la problemática descrita se formuló la siguiente interrogante general: Con la sincronización de celo y el uso de progesterona (P4) exógena ¿Se mejorará el porcentaje de preñez y el número de crías logradas en vacas no mejoradas receptoras de embriones en los distritos de Matahuasi y Apata? Las interrogantes específicas fueron: Con la sincronización de celo y el uso de progesterona
(P4) exógena ¿Se mejorará la tasa de preñez en la transferencia de embriones y preñez acumulada en vacas no mejoradas receptoras?, Con la sincronización de celo y el uso de progesterona (P4) exógena ¿Se obtendrá mayor número de crías logradas en vacas no mejoradas receptoras de embriones? Para responder a las interrogantes formuladas, se planteó la siguiente hipótesis general: La sincronización de celo y el uso de P4 exógena mejorará el porcentaje de preñez y el número de crías logradas en vacas no mejoradas receptoras de embriones en los distritos de Matahuasi y Apata. Las hipótesis específicas fueron: La sincronización de celo y el uso de progesterona (P4) exógena mejorará la tasa de preñez en la transferencia de embriones y preñez acumulada en vacas no mejoradas receptoras, con la sincronización de celo y el uso de progesterona (P4) se obtendrá mayor número de crías logradas en vacas no mejoradas receptoras de embriones. El objetivo general del estudio fue: Evaluar el efecto de la sincronización de celo y la progesterona (P4) exógena en el porcentaje de preñez y el número de crías logradas en vacas no mejoradas receptoras de embriones en los distritos de Matahuasi y Apata. Los objetivos específicos fueron:
- Evaluar el efecto de la sincronización de celo y el uso de P4 exógena en la tasa de preñez en la transferencia de embriones y preñez acumulada en vacas no mejoradas receptoras.
- Determinar el efecto de la sincronización de celo y el uso de P4 exógena en el número de crías logradas en vacas no mejoradas receptoras de embriones.
CAPÍTULO I.
MARCO TEÓRICO.
1.1 ANTECEDENTES.
1.1.1 Antecedentes internacionales.
En un estudio realizado en la localidad de Baja California con embriones congelados y vitrificados, no se hallaron diferencias de preñez entre receptoras de razas lecheras (46,0%), carniceras (43,2%) y doble propósito (43,9%) (Van Wagtendonk-de Leeuw et al., 1997, citado por Cutini et al., 2000).
Según Villarreal, et al. (2009) en un trabajo realizado en Buenos Aires Argentina, se determinó la influencia de la categoría sobre el porcentaje de preñez y concluyeron que las receptoras con mayores porcentajes de preñez fueron las vacas con cría, seguidas por aquellas vacas que destetaron sus crías (P≤ 0,05), posteriormente se ubicaron las vaquillonas y por último, las vacas secas. Estas, fueron vientres que no se habían preñado en el último servicio y quizás esa haya sido la causa de su baja fertilidad (Cuadro 1).
Cuadro 1. Porcentaje de preñez obtenido luego de transferir embriones congelados en diferentes categorías de receptoras, Buenos Aires, Argentina.
Categoría Totales Preñez (%)
1-Vaquillona 53 45,3a
2-Vaca c/cría al pie 73 61,6 b
3-Vaca c/cría destetada 58 56,9ab
4-Vaca seca 23 26,1c
Totales 207 52,2
Valores con distintos superíndices difieren significativamente (p≤0,05).
Por otro lado, Frutos (2009) en un material realizado en la Granja Guarapí de Córdoba- Colombia, menciona que, el porcentaje de preñez de cada 100 vacas transferidas en fresco, los porcentajes de preñez oscila normalmente entre el 50% y 60%, y cuando son embriones congelados, entre 40% a 50%. Durante el proceso de congelado, los embriones van perdiendo células germinales y sufren daños durante dicho proceso; por eso los porcentajes son más bajos.
Bó et al. (2006), afirman que un protocolo de sincronización de celo y transferencia de embriones que resulta en una tasa de receptoras transferidas del 80 al 85% y una tasa de preñez final del 50% es económicamente eficiente, sobre todo teniendo en cuenta que elimina la necesidad de la detección de celos y disminuye el intervalo desde el tratamiento a la preñez.
2 Antecedentes nacionales.
Osorio et al. (2011), reporta diversos trabajos de investigación en producción y transferencia de embriones desarrollados en diferentes regiones del Perú. Estos se iniciaron en la Estación Experimental Agraria El Porvenir del INIA en 1999, en convenio con el Gobierno Regional de San Martín. Hasta la fecha en la zona nor
oriental del Perú: Tarapoto, Bellavista, Moyobamba, Rioja y Nueva Cajamarca (San Martín), Tingo María (Huánuco) y Pomacocha (Amazonas) ya se tienen más de 300 crías nacidas con esta técnica y en el año 2005 se obtuvo la primera cría de raza Brown Swiss en el Perú en un vientre de una vaca criolla (primera vez en el mundo), evidenciando que con esta técnica se puede reconvertir el ganado bovino de baja calidad genética en una sola generación. Esta técnica fue estandarizada por especialistas del INIA y puesta a disposición de la comunidad técnico-profesional-científico del Perú en diciembre del 2011.
Los mismos autores indican que, en noviembre del 2011 el INIA suscribió un convenio con la Municipalidad de Espinar del Cusco para la producción de embriones bovinos en las EEA Illpa y Canaán para la generación de núcleos genéticos en la zona de Espinar del Cusco, Ayacucho y Puno, donde el Municipio financió los gastos operativos y el aporte del INIA fue con el experto en biotecnología reproductiva, equipos y vacas de alto valor genético, con lo cual se inició la producción de embriones bovinos. Se inició con la selección de las vacas donadoras y la primera aplicación del protocolo de superovulación el 15 de febrero del 2012 utilizando 10 vacas de la EEA Illpa – Puno. De la producción de embriones congelables, el 50% le correspondería al INIA para fortalecer los núcleos genéticos que viene formando en las diferentes estaciones experimentales agrarias a nivel nacional, al respecto no existen reportes de resultados de tasa de preñez y número de crías logradas.
Por otro lado, los mismos autores reportan que, en Trujillo se gestionó la producción de embriones en el establo La Joya de la empresa Green Perú S.A, quienes en coordinación con la EEA Santa Ana, superovularon 11 vacas, obteniendo 58 embriones viables, de los cuales se transfirieron 18 embriones y
preñaron 8 vacas. Del mismo modo de la producción de embriones, el 50% le correspondió al INIA para el fortalecimiento de sus núcleos genéticos formados, tampoco existen más resultados al respecto. Así mismo en Arequipa, se gestionó la alianza estratégica con la empresa Gloria S.A. para ofrecer el soporte técnico en transferencia de embriones bovinos en la región Arequipa. Al respecto, hubo solicitud oficial y un plan de trabajo para superovular vacas en el establo lechero Vito en La Joya de Arequipa programado para marzo del 2012. Asimismo, se esperó un porcentaje de la producción de embriones para el INIA, tampoco existen mayores resultados al respecto.
En Cusco, se gestionó la alianza estratégica con la Fundación San Román para ofrecer el soporte técnico en la producción y transferencia de embriones bovinos en la región del Cusco. Al respecto, la Fundación San Román solicitó oficialmente y se elaboró un plan de trabajo para superovular vacas programadas para el mes de marzo del 2012. Asimismo, se esperó un porcentaje de la producción de embriones para el INIA, sin reporte de mayores resultados al respecto.
El Ing. Oscar Rengifo, especialista en biotecnologías reproductivas de la Subdirección de Investigación de Crianzas del INIA dictó un curso de “Producción y Transferencia de Embriones en Bovinos” en el Pre Congreso de la XXXIV Reunión Científica de la Asociación Peruana de Producción Animal (APPA 2011) en el establo “Agropecuaria Las Pampas” en la ciudad de Trujillo, donde se superovularon 04 donadoras, obteniendo 22 embriones viables, se transfirieron 12 embriones y se obtuvo 05 vacas preñadas, no hay mayores resultados reportados. En Lima, en la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), en coordinación con el Ing. José Almeyda Matías, Jefe del Programa Nacional de Investigación en Leche de la Facultad de Zootecnia, se superovularon 10 vacas en
03 oportunidades, obteniendo más de 100 embriones viables. Para la continuación de esta labor se requieren de recursos disponibles, es por esta razón que el INIA viene gestionando la búsqueda de socios estratégicos para la multiplicación del material genético valioso a nivel nacional y acelerar el mejoramiento genético utilizando tecnologías innovadoras y considerando que de una vaca de alto valor genético se espera 5 crías en promedio en toda su vida, sin embargo, con la utilización de la transferencia de embriones se puede obtener más de 10 crías en sólo un año. Es necesario resaltar que estos primeros resultados se vienen obteniendo con financiamiento “cero”, es decir, la Subdirección de Investigación de Crianzas no tiene presupuesto adicional para estos trabajos, sin embargo, en los últimos años se fue implementando los laboratorios y teniendo más experiencia en el tema y en estos momentos es evidente que el INIA tiene laboratorios implementados con equipos móviles y el personal con capacidad demostrada para poder apoyar con técnicas reproductivas en el mejoramiento genético de bovinos a nivel nacional, sólo se necesita la inversión en capital de trabajo para iniciar la reconversión genética. Finalmente, los autores exhortan a la comunidad en general, a otras instituciones involucradas en el sector, tanto públicas y privadas, para que inviertan recursos que permitan el desarrollo de la ganadería bovina.
1.1.3. Antecedentes regionales.
En la región Junín, el proyecto “Mejoramiento Genético del Ganado Vacuno Mediante la Transferencia de Embriones en la Región Junín” establecido en la EEA Santa Ana del INIA en Huancayo, el año 2011 superovuló 10 vacas cada 60 días aproximadamente y obtuvo 235 embriones, de los cuales 42 fueron transferidos,
logrando 10 terneros nacidos. Los 193 embriones restantes congelados fueron transferidos en asociaciones de productores de la Región Junín en el mes de abril del 2012 y se esperó obtener más de 50 crías nacidas en las zonas altas de Junín (Rengifo et al., 2011), cuyos resultados relacionados a tasa de preñez y número de crías logradas no fueron reportados hasta la fecha.
1.1.4. Antecedentes locales.
Otivo (2014) para el caso del valle del Mantaro al usar P4 exógena el mismo día de la transferencia de embriones en vacas criollas receptoras, a los 14 días post transferencia, reportó mayor índice de supervivencia de embriones con 95% en T2 (1,5 ml), seguido de 90% en T3 (2,0 ml) y 85% en T1 (Testigo). La tasa de retención embrionaria a los 120 días post transferencia de embriones también fue mayor con 73,7% en T2 (1,5 ml), seguido de 70,6% en T1 (Testigo) y 61,1% en T3 (2,0 ml). La tasa de retención embrionaria a los 180 días post transferencia de embriones del mismo modo fue mayor con 21,1% en T2 (1,5 ml), seguido de 16,7% en T3 (2,0 ml) y 11,8% en T1 (Testigo). El número de partos obtenidos fue de 4 en T2 (1,5 ml); 3 en T3 (2,0 ml) y 2 en T1 (Testigo).
3 BASES TEÓRICAS.
4 Vacas receptoras de embriones.
Para Mariano (2011), una buena receptora es la hembra capaz de recibir un embrión y llevarlo a término, deberá ser capaz de parir sin grandes dificultades y luego alimentar al ternero de manera que le permita expresar su potencial genético. En consecuencia, deberá ser de buen tamaño, tanto general como reproductivamente sana y de buena capacidad lechera. El tamaño de la receptora dependerá del tipo de
animal (embrión) que se transferirá. De acuerdo con las tendencias actuales, particularmente en las razas para leche, la edad de la receptora es un aspecto importante en el cual, no hay coincidencias entre autores. En general se difiere en el criterio sí es mejor una vaquillona que una vaca que ya ha parido alguna vez.
Palma (2008) sostiene que, el genotipo del embrión transferido es diferente al que la vaca hubiese tenido en un servicio de la propia raza. Uno de los errores más frecuentes que se cometen al hablar de las receptoras, es relacionar su tamaño con el tamaño al nacimiento del embrión transferido. Mucha gente cree que a mayor tamaño de la receptora, mayor tamaño de la cría y viceversa. El largo de gestación y el peso al nacimiento son determinados genéticamente y poco afectados por el ambiente uterino de la receptora. Su genética no juega ningún rol en el tamaño o estructura del ternero resultado de una transferencia. Este concepto no parece tener actualmente la certeza que se le asignaba años atrás. Si bien es cierto que la genética de la receptora no influye en la genética del embrión, el ambiente uterino (especialmente el espacio o tamaño) parece tener una interacción con el genotipo del feto mayor que la supuesta.
Es importante no poner embriones que darán nacimiento a terneros de gran tamaño en vacas que son demasiado pequeñas y en general disponer de vacas grandes que minimizan los problemas y permiten expresar el potencial de crecimiento fetal. Bajo condiciones extensivas los resultados con vacas jóvenes (primera y segunda parición) han sido superiores a los obtenidos con vaquillonas y los problemas de parto en las primeras son casi inexistentes. El programa de alimentación de las receptoras es vital en el éxito final de la transferencia. La hembra gestará y amamantará a los terneros de mayor valor del establecimiento. Criará terneros que son mayores a los que hubiera producido y deberá proveer nutrientes en forma
suficiente para que se exprese el potencial genético del ternero. Ante estas consideraciones, la receptora preñada no debe ser tratada como cualquier otra vaca de cría sino, al menos, como lo son las donantes (Mariano, 2011).
Rivera et al. (2002) refieren que, hay muchas maneras de alcanzar la sincronización del estro y las vacas receptoras deben ser seleccionadas en el día 7 del ciclo estral (d 0 = estro) en base a detección de estro (con o sin sincronización) o después de la sincronización de la ovulación sin la detección del estro.
5 Sincronización de celo.
Uno de los principales inconvenientes que posee la técnica de TE es la detección de celos en las receptoras, sobre todo en animales Bos Indicus (Peres et al., 2006). Esto se debe a la baja eficiencia que existe en la detección del celo hecho que influye en el costo de mantenimiento de una receptora hasta que queda preñada y en consecuencia en el costo de la preñez lograda siendo considerado uno de los puntos críticos de la técnica de TE (Ariza, 2006). Entre los factores que afectan la detección de celos se puede nombrar a la persona encargada de la misma, en cuanto al tiempo que utiliza en realizar dicha actividad. Otro factor que influye es la cantidad de vacas que conformen el rodeo, debido a que si hay muchas vacas en celo al mismo tiempo ellas se agruparán formando el grupo sexualmente activo y facilita dicha actividad Mariano, 2011).
En la actualidad, los principales métodos de sincronización son retrasar la presentación del estro por medio de progesterona (P4) o progestágenos sintéticos, los cuales imitan la función del cuerpo lúteo, o acelerar el inicio del estro causando la regresión prematura del cuerpo lúteo utilizando agentes luteolíticos como la Prostaglandina F2α (PGF2α) o sus análogos (Peters, 1986).
Sin embargo, los métodos presentan algunas desventajas como la variabilidad en el inicio de los signos de estro, que en el caso de utilizarse progesterona se debe a una variación en la tasa de desarrollo folicular cuando los niveles hormonales declinan al retirarse el tratamiento y cuando se opta por emplear PGF2oe la sincronía depende de la etapa del ciclo al momento de provocarse la luteólisis (Macmillan y Peterson, 1993; King y col., 1982). Además, en el caso de la progesterona se ha documentado que cuando el tratamiento se aplica en un estado avanzado del ciclo estral puede producirse la persistencia del folículo dominante (Baker y col., 1984).
1.2.3. Progesterona P4 exógena.
Los métodos de TE corresponden a tratamientos mediante el uso de GnRH, administrada al día 0, un agente luteolítico (PGF2α) en el día 7 y una segunda dosis de GnRH en el día 9 (Protocolo Ovsynch) que ha dado resultados aceptables. Un método alternativo al mencionado es el uso dispositivo con P4 combinado con estradiol, permitiendo este una efectiva sincronización de la nueva onda folicular. En el momento de retirar el dispositivo se administra PGF. Luego de retirado el dispositivo se aplica estradiol o hCG resultando en una efectiva sincronización de la ovulación y en aceptables tasas de preñez. Además, adelantando el momento de la aplicación de la PGF y administrando una dosis de eCG se ha logrado incrementar las tasas de preñez en receptoras de embriones tratadas con dispositivos con P4 y estradiol (Bó et al., 2006).
A pesar de los inconvenientes encontrados, el uso de la progesterona constituye una opción muy utilizada y dentro de estos tratamientos, los dispositivos de control interno liberadores de drogas de administración intravaginal (CIDR-B), que contienen 1.9 g de progesterona y una cápsula con 10 mg de benzoato de estradiol
(BE), presentan una serie de ventajas como son un 99% de retención en períodos de 4 a 12 días, fácil aplicación y retiro que disminuyen el manejo del ganado. Además, como contienen progesterona natural pueden medirse en sangre o leche los niveles hormonales que se alcanzan después de su colocación (Macmillan y Peterson, 1993).
1.2.4. Trasferencia de embriones.
La tecnología de la transferencia de embriones (TE) en bovinos requiere de la selección y el manejo, tanto físico como farmacológico, de las donadoras y las receptoras, y también de la recolección y transferencia de los embriones dentro de un periodo corto y específico después del estro (Mapletoft, 2006). La TE se realiza desde hace más de treinta años (Merton et al., 2003, citado por Mapletoft, 2OO6). Hoy en día es muy utilizada en todo el mundo (Cutini, et al., 2000; Duica, et al., 2007) y tiene como principal objetivo la obtención de crías a partir de donadoras genéticamente superiores, utilizando el útero de receptoras de menor valor económico para llevar la gestación a término (Bó, et al 2006). Dentro de las ventajas que presenta la técnica podemos mencionar (Duica et al, 2007):
6 Obtención de una descendencia genéticamente superior.
7 Disminución del riesgo de contagio de enfermedades infecciosas. 8 Mejoramiento genético de un grupo de animales a corto plazo.
9 Multiplicación de las características de una hembra genéticamente superior.
10 Rescate genético de animales accidentados o enfermos permanentes de los que se pudieran obtener embriones antes de que el animal muera.
11 Movimiento nacional e internacional de animales de alto valor genético (importación y exportación).
12 Maximiza el uso de material seminal de alto valor. 13 Permite hacer una planificación de los cruzamientos.
Los métodos de transferencia de embriones son: 14 Transferencia quirúrgica:
Willet y col. en 1951 fueron los primeros y practicaron la cirugía bajo anestesia general, con el animal en posición decúbito dorsal y por la línea media. El cuerno uterino ipsolateral al ovario con cuerpo lúteo era presentado para ser punzado. Una pipeta -conteniendo el embrión- era introducida a través del punto de punción y el embrión era expulsado en la luz uterina en un volumen medio (0,2 ml). Luego simplificaron la técnica quirúrgica transfiriendo los embriones a la receptora en pie y por el flanco. A fin de determinar aprioriqué cuerno era el ipsolateral a la ovulación, se procedió a palpar previamente a las receptoras. La elección del flanco a incidir lo determina el ovario ovulado. Esta laparotomía lateral es adoptada en la actualidad para una parte de las transferencias de embriones. La anestesia local puede ser complementada con una paravertebral (60 ml de Procaina 2%). La transferencia es practicada a través del borde dorsal en el tercio anterior del cuerno. Los problemas de esta técnica lo constituyen: la dificultad de exteriorizar el cuerno uterino sin causar traumas en el tracto genital, especialmente en vaquillonas, vacas muy grandes y gordas como también nos mencionan Elsden y Seidel, 1990.El embrión puede ser transferido con una pipeta Pasteur o pajuela plástica (0,25 -0,50 ml). La sutura se hace según los métodos de rutina. La preñez con esta técnica varía entre 70-80%, con embriones frescos, como nos menciona Baker et al.(1984), aproximadamente 10% menos que embriones congelados.
15 Transferencia no quirúrgica:
Es la técnica de elección en la actualidad. La primera transferencia no quirúrgica con éxito en bovinos fue lograda por Mutter y col. en (1964) atravesando la cérvix con una pipeta de inseminación. El éxito fue precedido, sin embargo, de muchos fracasos como consecuencia, aparentemente de infecciones y contracciones uterinas provocadas en el intento. El procedimiento de la transferencia no quirúrgica tiene la desventaja frente al quirúrgico de requerir destreza, experiencia y particularmente mucho cuidado en la manipulación del catéter en el cuerno y el cuerpo del útero. El trauma provocado, especialmente en el endometrio, puede provocar la liberación de prostaglandinas. Estas pueden causar respuesta inflamatoria, disminución de los niveles de Progesterona y aumento de la contractilidad uterina, que interfieren con la vida media del cuerpo lúteo y en consecuencia con la sobrevida del embrión. Con el aumento del tiempo de manipulación también se incrementa el efecto traumático de la transferencia, cuando la maniobra de transferencia dura más de 3 minutos asimismo menciona Gordon (1976) si es llevada a cabo con torpeza se provoca irritación del endometrio, que puede conducir a una disminución del éxito de la transferencia; observaron que la preñez tendió a ser afectada linealmente por el tiempo necesario para la transferencia entre 0,7 a 6,3 minutos con un promedio de 1,8 minutos.
Cutini (2000), menciona que es conveniente, sin embargo, no subestimar su insensibilidad con una brusca manipulación. Las lesiones pueden provocar la interrupción de la fase luteal con el acortamiento consiguiente del ciclo a menos de 16 días como consecuencia de la liberación de PGf2alfa (TERVIT, 1980). Un trauma mecánico puede provocar, además, ingreso bacteriano en la luz uterina,
causando endometritis subclínica -favorecida por el nivel de progesterona de la fase estral-, que interfiere también con la vida del embrión. La receptora retorna al celo entre 24-39 días después de la transferencia. Para evitar el efecto traumático de la manipulación sobre el endometrio se pusieron a prueba drogas para inducir la relajación de la musculatura lisa del útero (relajantes uterinos) y/o anestésicos locales (anestesia epidural).
Mutter et al. (1964) refieren que cantidades exógenas de progesterona influyen en el porcentaje de preñez. La FSH desempeña un papel fundamental en el proceso de reclutamiento folicular, en tanto que niveles basales de esta hormona son suficientes para permitir el crecimiento de una "cohorte" de folículos de 4-8 mm y luego el desarrollo de un folículo dominante.
La TE se realiza desde hace más de treinta años (Merton et al., 2003, citado por Mariano, 2011). Hoy en día es muy utilizada en todo el mundo (Cutini, et al., 2000; Duica, et al., 2007) y tiene como principal objetivo la obtención de crías a partir de donadoras genéticamente superiores, utilizando el útero de receptoras de menor valor económico para llevar la gestación a término (Bó, 2000, citado por Mariano, 2011).
La tecnología de la transferencia de embriones (TE) en bovinos requiere de la selección y el manejo, tanto físico como farmacológico, de las donadoras y las receptoras, y también de la recolección y transferencia de los embriones dentro de un periodo corto y específico después del estro (Mapletoft, 2006).
La primera transferencia no quirúrgica con éxito en bovinos fue lograda por Mutter y col. en 1964, atravesando la cérvix con una pipeta de inseminación. El éxito fue precedido de muchos fracasos como consecuencia, aparentemente, de infecciones y contracciones uterinas provocadas en el intento.
Al comienzo de la década del '80 se estableció como el lugar óptimo para la transferencia quirúrgica del embrión el tercio anterior del cuerno uterino (Newcom y Rowson, 1980), basado en que los embriones se localizan en el útero a 5-6 cm de la unión útero-tubárica (Straberger, 1982, citado por Palma, 1993). Esto no es posible en la transferencia no quirúrgica con un catéter rígido, como consecuencia de la curvatura uterina (Newcomb, 1980).
Trabajos posteriores no encontraron diferencias en el éxito de la transferencia comparando el tercio anterior con el medio y estimaron que el intento de transferir los embriones por delante del tercio medio con un catéter rígido podía conducir a traumatismos de la mucosa uterina con muerte embrionaria (Sreenan y Diskin, 1987, citado por Palma, 1993). El lugar de elección para obtener resultados aceptables es por delante del ligamento intercornual (Mitchell West y Donaldson, 1984, citado por Palma, 1993).
Palma (1993), menciona que el procedimiento de la transferencia no quirúrgica tiene la desventaja frente al quirúrgico de requerir destreza, experiencia y particularmente mucho cuidado en la manipulación del catéter en el cuerno y el cuerpo del útero. El trauma provocado, especialmente en el endometrio, puede provocar la liberación de prostaglandinas. Estas pueden causar respuesta inflamatoria, disminución de los niveles de progesterona y aumento de la contractilidad uterina, que interfieren con la vida media del cuerpo lúteo y en consecuencia con la sobrevida del embrión. Con el aumento del tiempo de manipulación también se incrementa el efecto traumático de la transferencia, cuando la maniobra de transferencia dura más de tres minutos o si es llevada a cabo con torpeza se provoca irritación del endometrio, que puede conducir a una disminución del éxito de la transferencia, observaron que la preñez tendió a ser
afectada linealmente por el tiempo necesario para la transferencia entre 0,7 a 6,3 minutos con un promedio de 1,8 minutos. La diferencia fue significativa (p< 0,10).
1.2.5. Diagnóstico precoz de gestación.
Rodríguez (2005), menciona que, se puede utilizar varios métodos para el diagnóstico precoz de la gestación, entre los cuales están:
No Retorno de celo (NR). Una vaca que no retorna al celo 21 días luego de la inseminación o monta natural puede presumirse de que esté preñada. Aún así, una vaca puede no retornar al celo debido a un quiste ovárico, problemas uterinos o a una falla en la detección del celo en la vaca, de manera que éste método es poco confiable, debido a que proporciona muchos falsos positivos y negativos. Sin embargo, cuando no se dispone de ningún otro método de diagnóstico, una vaca se declara generalmente preñada por NR cuando no se ha observado en celo por lo menos en 60 ó 90 días (2-3 ciclos normales).
Determinación de los niveles de Progesterona. Se puede medir en leche, suero o plasma de muestras simples o pareadas. Durante la preñez, el ciclo estral se interrumpe debido a que el cuerpo lúteo se mantiene y continúa secretando progesterona a lo largo de la preñez. El incremento de los niveles de progesterona 20–25 días después del servicio puede ser utilizado como un método de diagnóstico. Sin embargo, estos pueden ser asociados con ciclos prolongados, mortalidad embrionaria temprana, patologías ováricas y uterinas, siendo posible también que la vaca esté en la mitad del ciclo estral debido a errores en la detección del celo o apareamiento. Se debe tener claro que esta prueba es un indicador exacto del estado de no gestación de los animales, con una exactitud del 95-98%.
Ecografía de ultrasonido. Es un excelente método que puede ser utilizado a partir del día 26, en casos que el objetivo principal es el diagnóstico temprano pero es más exacto entre 30 y 75 días de gestación. La reproducción bovina cuenta con esta prueba diagnóstica directa que provee información precisa de las estructuras del tracto reproductivo, lo que permite mejorar o confirmar el diagnóstico y aún monitorear un tratamiento. Mediante el ultrasonido pueden detectarse problemas reproductivos, ya que puede diferenciar pus y líquidos y hacer un diagnóstico definitivo. Además favorece la determinación del sexo fetal (aunque es más difícil y consume tiempo), la que se logra cuando las vacas tienen entre 55 y 75 días de preñez. El diagnóstico mediante esta técnica es más costoso, ya que requiere un gran capital inicial por parte del Médico Veterinario para adquirir el equipo, limitando el uso de esta técnica; así mismo, el operador debe estar entrenado en el manejo del equipo de ultrasonografía. Por estas razones, éste método está más destinado a otros usos en la práctica reproductiva (determinación del sexo, diagnóstico de patologías, recuperación de ovocitos, etc.), siendo la palpación rectal el método de uso masivo a nivel del campo.
Palpación rectal. Es el método más comúnmente usado, rápido, preciso, efectivo, seguro, precoz, de bajo costo e ideal en el diagnóstico de preñez en vacas. Este examen debe ser realizado entre 45 y 60 días posteriores al servicio por inseminación artificial o monta natural (o antes de acuerdo con la experiencia del operador) y permite poner en evidencia una serie de signos clínicos que posibilitan definir con exactitud si la hembra está vacía o preñada, y en este caso, la edad de la gestación. Un profesional experimentado puede en unos instantes integrar la información conjunta del aparato genital obtenida a través de la palpación rectal con los datos procedentes de la evaluación clínica general del animal para
establecer un diagnóstico preciso del estado reproductivo y la edad precisa de gestación. Este hecho facilitaría realizar un manejo nutricional y sanitario diferencial de las vacas preñadas. La exactitud depende del entrenamiento, destreza y experiencia del examinador. La exactitud es elevada en estadios tempranos de gestación (30–90 días), aunque hacia la mitad de la gestación, cuando el feto reposa en el fondo de la cavidad abdominal (4–7 meses), no es raro que el clínico difiera en 2 ó aún 4 semanas al estimar la edad de preñez.
La importancia de un diagnóstico temprano reside en identificar a las hembras vacías sin necesidad de esperar el período de parición. Esta información temprana posibilita tomar la decisión de volver a servir a las vacas, tratarlas o eliminar los vientres improductivos, estimando en forma temprana la necesidad de reposición. La información obtenida por palpación no sólo tiene la virtud de ser precoz, sino también más específica. Con ella es factible evaluar las pérdidas de embriones y fetos ocurridas durante la gestación que ocasionan que las vacas resulten vacías, además de las pérdidas posteriores por abortos. Una ventaja adicional del examen post-servicio es el diagnóstico de determinadas anormalidades reproductivas, como es el caso de quistes y piómetra (infecciones uterinas) o descargas por la vulva que hacen sospechar la presencia de determinadas infecciones de carácter reproductivo.
1.2.6. Factores que influyen en los Programas de Transferencia de Embriones. Cutini (2000) menciona, que para obtener excelentes resultados en la T.E. depende de un sin número de aspectos a considerar, entre ellos se encuentran el tipo de protocolo que se use, las hormonas (drogas) con los que se trabaje, el estado
nutricional de los animales, la raza, la edad, el clima y el manejo que se le esté dando a las vacas. La sumatoria de todos estos aspectos da como resultado el éxito o el fracaso en la T.E.
El éxito de un programa de TE se mide por el número de terneros que nacen vivos por hembra donante en un determinado lapso de tiempo (Peres et al., 2006). Los resultados se ven afectados por una serie de factores inherentes a la donante, al embrión, a la aplicación de la técnica y a las receptoras, quienes reciben un embrión extraño a nivel uterino, permitiendo su desarrollo gestacional (Duica et al., 2007; Peres et al., 2006).
Factores como la raza de los animales a utilizar, selección de la donante así como la receptora, manejo de las hembras, respuesta de los animales a los tratamientos de sincronización, técnica para realizar la TE, día en que se efectúa la transferencia del embrión, calidad del embrión, respuesta de la receptora al embrión transferido, interacción embrión-hembra han sido estudiados tratando de estandarizarlos para obtener mejores resultados; pero sin duda uno de los factores más importantes en la obtención de resultados positivos, representados en preñeces y nacimientos, es la óptima selección de la hembra que va a recibir un embrión en su útero, de manera tal que pueda brindarle unas condiciones adecuadas que permitan la supervivencia, nidación y desarrollo de este. Esta gran cantidad de factores que afectan el éxito de la TE, explican la variabilidad de los resultados obtenidos (Mariano, 2011).
Dentro de los factores embrionarios, la calidad influye claramente en el resultado de la transferencia, independientemente de que los embriones sean frescos, criopreservados, micromanipulados y/o producidos in vitro (Cutini et al., 2000). La congelación afecta la viabilidad de los embriones producidos in vivo, no obstante,
como las diferencias no son sustanciales se compensan con las ventajas que la técnica trae aparejada. La viabilidad post transferencia de los embriones producidos
in vitro y/o micromanipulados es marcadamente inferior a la de los embriones
producidos in vivo, tales diferencias se acrecientan cuando dichos embriones son criopreservados (Cutini et al., 2000).
A continuación se describen algunos factores relacionados con el embrión que afectan el resultado de la TE:
I. Estadio del desarrollo:
El efecto que causa el estadio del desarrollo del embrión no está del todo claro debido a que hay diferentes trabajos con resultados variables. En un trabajo realizado por Bó (2006), no observó diferencias en el porcentaje de preñez obtenido de embriones congelados en diferentes estadios de desarrollo. Por otro lado, blastocistos tempranos y blastocitos resultaron en mayores porcentajes de preñez que mórulas, blastocistos expandidos y blastocitos protruidos (Hasler, citado por Cutini et al., 2000).
Otros autores, obtuvieron mejores resultados con blastocistos que con mórulas; así, Dochi, et al. (Citado por Cutini et al., 2000) observaron que mórulas y blastocistos tempranos resultaron en porcentajes de preñez más elevados que blastocistos o blastocitos expandidos. Contrariamente, Cutini et al, 2000 no han hallado efecto del estadio de desarrollo.
II. Calidad Embrionaria:
La clasificación que se utiliza para los embriones en la mayoría de los casos sigue la escala propuesta por la Sociedad Internacional de Transferencia Embrionaria que agrupa los embriones según su calidad en 4 grados: I (excelentes y buenos), II
(regulares), III (pobres) o IV (degenerados). Existen diferentes trabajos que indican que embriones Grado I tienen más altas probabilidades de alcanzar la preñez que aquellos clasificados como de Grado II, tanto en TE en fresco, sin criopreservar, como congelados. Embriones clasificados como excelentes o buenos tienen una alta probabilidad de alcanzar la preñez. No obstante, debe considerarse que embriones calificados excelentes luego de ser transferidos normalmente, no terminan en preñez, mientras que embriones de buena calidad y transferidos con algún tipo de problema, resultan en preñeces y nacimientos normales (Cutini et al, 2000).
Además los embriones de baja calidad tienen una mayor probabilidad de sufrir muerte embrionaria cuando se transfieren que aquellos que son morfológicamente normales (Cutini et al, 2000).
La incapacidad de lograr la preñez por parte de algunos embriones clasificados como de buena calidad puede ser explicado en parte por el estudio realizado por Cutini et al, (2000), en el cual encontraron que el 30% de los embriones clasificados como de buena calidad al ser evaluados por microscopia de luz y electrónica presentaron características de embriones en estado de degeneración, de esta forma demostraron que si bien hoy en día la clasificación es muy subjetiva y se realiza por microscopia estereoscópica tiene sus errores y hacen que embriones sean transferidos o más grave aún congelados disminuyendo la posibilidad de una gestación.
Si bien la calidad embrionaria puede determinar los resultados obtenidos, otros factores relacionados con la receptora o con la transferencia podrían modificar dichos resultados.
Con respecto a los factores relacionados con la receptora, además de una variedad de parámetros que deben ser evaluados, como el factor racial, edad, estado
fisiológico, sanidad, peso, integridad del tracto reproductivo y manejo, es de gran importancia hacer un seguimiento de las estructuras ováricas presentes durante la sincronización del estro, así, como de las etapas previa y posterior a transferir el embrión. De este modo, un óptimo desarrollo folicular será determinante para la formación de un cuerpo lúteo (CL) que genere concentraciones plasmáticas de progesterona (P4) suficientes para ofrecer un medio ambiente uterino adecuado y favorecer el óptimo desarrollo embrionario (Duica et al. 2007).
Al momento de la transferencia, la receptora ideal es aquella con sincronismo o con un asincronismo de +/- 24 h, en la que se ha comprobado la presencia del CL; además se debe relacionar el estadio de desarrollo embrionario con el día del ciclo de la receptora (Cutini et al., 2000).
Las receptoras deben ser reproductivamente sanas para recibir un embrión y llevar la gestación a término, poseer un tamaño que les permita parir sin dificultades y deben ser de buena capacidad lechera para alimentar al ternero de manera que le permita expresar su potencial genético.
A continuación se describen algunos factores relacionados con la receptora que afectan el resultado de la TE:
I. Raza:
Generalmente se prefiere a las razas cruzas antes que a las puras, posiblemente porque las primeras sean más fértiles. Según algunos autores, las cruzas entre las razas británicas y la Holstein son preferibles a las cruzas continentales porque ellas son más baratas, de tamaño medio y de buen potencial lechero (Cutini et al., 2000). En un estudio realizado con embriones congelados y vitrificados, no se hallaron diferencias de preñez entre receptoras de razas lecheras (46,0%), carniceras
(43,2%) y doble propósito (43,9%) (Van Wagtendonk-de Leeuw et al., 1997, citado por Cutini et. al., 2000).
II. Categoría:
Hay criterios desencontrados respecto a si es mejor utilizar vaquillonas o vacas. Los que proponen el uso de vacas lo hacen argumentando que las mismas ya han parido alguna vez. Por otro lado, las vaquillonas son seleccionadas principalmente como receptoras por razones económicas, logísticas y técnicas, entre ellas podemos mencionar que es menos probable que se encuentren bajo estrés nutricional o que tengan una historia con problemas sanitarios, además el útero virgen es más apropiado para recibir un embrión transferido. Se considera que, así como en la inseminación artificial, en la transferencia embrionaria se obtiene mayor porcentaje de preñez en vaquillonas que en vacas (Mariano, 2011).
En un trabajo en el cual se determinó la influencia de la categoría sobre el porcentaje de preñez concluyeron que las receptoras con mayores porcentajes de preñez fueron las vacas con cría, seguidas por aquellas vacas que destetaron sus crías (P≤ 0,05, Villarreal et al., 2009). Posteriormente se ubicaron las vaquillonas y por último, las vacas secas. Estas, fueron vientres que no se habían preñado en el último servicio y quizás esa haya sido la causa de su baja fertilidad.
III. Estado Nutricional:
La alimentación y el estado nutricional en una receptora es un factor muy importante, como ya se sabe cuando un animal entra en déficit alimenticio los primeros que se ven perjudicados son los parámetros reproductivos. Por este motivo este aspecto es de suma importancia más aun considerando que el embrión que se deposita en el útero de una receptora corresponde a un animal de alto valor genético (Mariano, 2011).
La condición corporal (CC) de las receptoras y el contenido energético de la alimentación que estas reciben son los factores más importantes. El cambio que se produce en la CC entre el parto y la transferencia, guarda estrecha relación con el contenido energético de la alimentación que la receptora recibe en dicho periodo. Si se produce una disminución marcada de la CC se afectan el intervalo parto-celo y los porcentajes de preñez y parición (Cutini et al., 2000).
Mapletoft et al, 1986, citado por Cutini et al, 2000, obtuvieron mayor porcentaje de preñez con receptoras de CC 2 y 3, que con aquellas de condición ≤ 1 o ≥ 4.
IV. Sincronismo donante/receptora y embrión/receptora:
El grado de sincronización que se establece entre la donante y la receptora es otro de los factores importantes que influyen en el resultado final de una TE. Cuando el intervalo entre la ovulación y el lavaje de la donante es igual al comprendido entre la ovulación y la transferencia de la receptora, se habla de una transferencia sincrónica. Este se mide en términos positivos (+) o negativos (-). Si el intervalo entre la ovulación-transferencia en la receptora es un día mayor que el intervalo ovulación-lavaje de la donante, se habla de un asincronismo de + 24 h. Por el contrario -24 h significa que el intervalo de la receptora es un día más corto que el de la donante (Mariano, 2011).
El sincronismo entre el momento del ciclo de la receptora y el estadio en que se encuentra el embrión parece constituir un índice más válido de las posibilidades de éxito de la transferencia, razón por la cual deberá ser tenido en cuenta al hacer transferencia (Lindner y Wrigth, 1983).
V. Número y tamaño del o los Cuerpo/s lúteo/s y concentración sérica de progesterona:
Como ya se ha mencionado, para que el embrión transferido logre una preñez, en el útero de la receptora deben darse ciertas condiciones, las mismas están dadas entre otros factores por la existencia de agentes luteotrópicos y la inhibición de los factores luteolíticos (Mariano, 2011).
Rodríguez, et al. (2007), citan en su trabajo que para que exista el reconocimiento materno, el embrión debe encontrar un medio uterino apropiado, influido por la P4 lútea, ya que ésta estimula la producción de una variedad de secreciones endometriales tales como el MUC-1 (mucin glycoprotein-1), lactógeno placentario, osteopontinas, necesarias para el adecuado desarrollo de los embriones (Spencer et
al., 2004, citado por Rodríguez et al., 2007). Por lo tanto, debe detenerse el proceso
luteolítico mediante la expresión de interferon-tau por parte del embrión, evitando la muerte embrionaria temprana (Demmers, 2001 citado por Rodríguez et al., 2007), o favoreciendo la acción de la P4 sobre el endometrio que conlleva a la inactivación de la producción de prostaglandina F2α (PGF2α) de forma prematura evitando la formación de cuerpos lúteos de corta duración (Spencer et al., 2004 citado por Rodríguez et al., 2007).
El efecto de la cantidad de cuerpos lúteos o del área total de CL todavía está en discusión y diversos autores indican que es uno de los factores que debería seguir investigándose debido a la variabilidad que existen en los diferentes trabajos (Mariano, 2011).
Según Duica et al. (2007), un folículo preovulatorio de 1,3 cm de diámetro genera luego de la ovulación un cuerpo lúteo que el día siete mide 5 mm y produce niveles de P4 plasmática de 1,22 ng/ml y al día 14, el CL mide 6 mm y genera concentraciones plasmáticas de P4 de 2,48 ng/ml. Asimismo, un folículo preovulatorio de mayor tamaño (1,6 cm) da paso a un CL que al día 7 mide 6 mm y
produce niveles de P4 plasmática de 1,61 ng/ml y el día 14 el mismo cuerpo lúteo mide 9 mm, generando concentraciones plasmáticas de 3,05 ng/ml (P<0,05); así, al haber una mayor producción de P4 plasmática se esperaría generar unas condiciones uterinas más favorables para el desarrollo embrionario temprano. Por eso es importante determinar el tamaño de las estructuras ováricas antes de realizar la transferencia del embrión a la receptora.
Baruselli et al. 2001, citado por Duica et al., 2007 relacionaron el tamaño del CL,
la concentración de P4 y el porcentaje de preñez. En concordancia con este trabajo Spell (2001), citado por Duica et al.(2007), al encontrar un CL de 2,36 cm de diámetro en receptoras a las que se les fue transferido el embrión el día 7 postcelo, detectó una concentración plasmática de P4 de 4,2 ng/ml y una tasa de preñez del 70%.
Cutini et al., (2000) mostraron la gran variabilidad que existe en los diferentes trabajos realizados por distintos autores, indicando que no es posible establecer una relación entre la calidad del CL y la preñez.
VI. Historia reproductiva de la receptora:
En un trabajo realizo por Peres et al., (2006) en el cual se analizaron las diferentes variables que influyen en el resultado de preñez de las TETF, observaron que había un efecto significativo (P<0,05) de la variable historia reproductiva, en donde se consideraba que las receptoras podían tener dos historias reproductivas, una opción era haber quedado vacía en una TE previa y la otra opción era la de ser receptora por primera vez. Los resultados obtenidos, concordaban con lo informado por Looney et al., (2006), citado por Peres et al. 2006, quienes encontraron una reducción del 10% en la tasa de preñez en las receptoras previamente utilizadas.
VII. Empleo reiterado:
Según se mencionó está claro que hay una diferencia significativa a favor de animales utilizados por primera vez por sobre aquellas receptoras que hayan quedado vacías en una TE previa. Con respecto a este factor surge la duda de cuanto influye el uso reiterado de las mismas. Se ha observado que la tasa de preñez no es afectada hasta la tercera transferencia y que luego tiende a disminuir progresivamente (Cutini et al., 2000). Esto ocurre tanto en vaquillonas como en vacas y con embriones producidos in vivo e in vitro. En base a esta información se ha establecido un criterio donde se señala que cada receptora podrá tener tres oportunidades de quedar preñada, luego de haber sido transferida correctamente con un embrión de buena calidad (Bó et al., 2006).
Dentro de los factores relacionados con la aplicación de la técnica de transferencia de embriones hay que tener en cuenta que hay diferencias numéricas y en algunos casos significativos según el técnico que realice la transferencia. Tal es el caso del trabajo realizado por Bó et al., 2006, en donde se evidenciaron diferencias significativas (P< 0,05) en los resultados, representados en tasa de preñez, después de realizar TE, cuatro diferentes operarios que aplicaron la técnica, evaluando también la calificación de la transferencia (Buena, regular, mala) en un grupo experimental, conformado por 867 receptoras. De esta manera, la aplicación de la técnica afectó directamente la eficiencia del programa de TE (Duica et al., 2007).
La obtención de los embriones debe ser realizada por un profesional con experiencia en este tipo de actividades ya que se realiza una gran manipulación del útero y cualquier imprecisión en el manejo de este órgano causaría disminuciones
en la obtención de buenos resultados debido a la liberación de prostaglandinas a nivel uterino (Bó et al., 2006).
Otro de los factores es la estación del año en que se realiza la transferencia de los embriones bovinos: En este caso, el estrés calórico producido en ciertas estaciones del año reduce la fertilidad tanto en vacas productoras de leche (Wolfenson et al., 1988; Sartori et al., 2002 citado por Baruselli et al., 2001) como en vacas productoras de carne (Dunlap y Vincent, 1971, citado por Baruselli et al., 2001).
Al igual que como se ve afecta la fertilidad en las vacas, el estrés calórico tiene un efecto perjudicial sobre los embriones sobre todo en las etapas tempranas del desarrollo (en el día 1 después de la inseminación, Ealy et al., 1993; Edwars y Hansen, 1997 citado por Baruselli et al., 2001). Se produce un aumento de la concentración de radicales libres (Ealy et al., 1993 citado por Baruselli et al., 2001) y una disminución en las proteínas de shock térmico (Edwars y Hansen, 1997 citado por Baruselli et al., 2001)
Además, se ha reportado que los animales Bos Indicus son más resistentes al estrés térmico comparados con los Bos Taurus (Paula-Lopes et al., 2003, citado por Baruselli et al., 2001).
Investigaciones que han tratado de determinar la influencia de la estación del año sobre la reproducción de la hembra bovina demostraron su efecto sobre la edad a la cual llegan a la pubertad y sobre la fertilidad. Estos efectos están asociados con el fotoperiodo, la nutrición y el estrés térmico (Tucker, 1982, citado por Weaver et al. 1986).
El estado nutricional y sanitario de las receptoras han sido reconocidos como factores que afectan significativamente el resultado de preñez en receptoras (Scidel,
et al., 1980, citado por Weaver et al. 1986).
Cutini et al. (2000) en su trabajo señala tres causas de cómo el estrés térmico afecta el resultado de preñez en TE en vaquillonas:
a) Es más dificultoso de detectar el estro en animales que están sujetos a estrés térmico, debido a que lo expresan alrededor de 4,5 h menos que aquellos que no están estresados. Además la frecuencia de las montas decrece durante los meses más calurosos del año. Una probable razón para la baja expresión del celo es el cansancio físico sufrido por el animal en estrés. Otra posible razón puede tener origen hormonal ya que los animales estresados tienen bajos niveles circulantes de 17β-estradiol, y en algunos casos tienen niveles altos de adrenocorticotropinas, que pueden inhibir el comportamiento causado por el estradiol.
b) El estrés calórico puede afectar la reproducción, reduciendo los porcentajes de concepción. La disminución en los porcentajes de concepción puede ser el resultado de las variaciones de temperatura y/o una reducción en el flujo sanguíneo al tracto reproductivo. Como resultado del aumento de temperatura y de la variación en el volumen de sangre que llega al útero, la probabilidad de que se produzca muerte embrionaria temprana aumenta.
c) El estrés calórico eleva los niveles de PGF2α. Animales productores de carne y leche han tenido un incremento de la concentración en plasma de PGF2α durante el padecimiento de estrés calórico. Niveles elevados de PGF2α tuvieron un efecto perjudicial en el desarrollo del embrión.
En conclusión, existen numerosos factores que afectan el éxito de la transferencia embrionaria por lo cual es lógico de encontrarse variabilidad en los resultados obtenidos.
1.2.7. CIDR: Son las siglas inglesas de “Controlled Internal Drug Release”, se trata de un moderno dispositivo intravaginal, desarrollado por investigadores australianos y comercializado en Europa por Pfizer Salud Animal. (Rivera, 2002) 1.2.8. Gonadotrofina Corionica Equina (eCG o PMSG): Es una glicoproteina con predominante actividad foliculo estimulante (FSH), obtenida de yeguas pertenecientes al rodeo cerrado de Syntex, cuidadosamente seleccionadas y sanitariamente controladas. PMSG causa crecimiento folicular en animales hembra, estimula la secreción de estrógenos que favorece la ovulación. (Rivera, 2002) 1.2.9. LUTALYSE:
PRINCIPIO ACTIVO: Dinoprost, trometamina
DESCRIPCION: Prostaglandina F2alfa para bovinos, equinos y porcinos. COMPOSICION: Dinoprost, trometamina: 5 mg. Excipientes c.s.p.: 9,45 mg. ACCION: Luteolítico y uterotónico.
INDICACIONES: Bovinos, inducción y sincronización del estro, tratamiento del celo silencioso y piometras (endometritis crónica), metritis, retención de placenta, como abortivo en vacas para engorde o de otra clase no lecheras. (Rivera, 2002)
CAPÍTULO II.
MATERIALES Y MÉTODOS.
2.1. LUGAR DE ESTUDIO.
El presente trabajo se llevó a cabo en 42 establos de los distritos de Apata (provincia de Jauja) y Matahuasi (provincia de Concepción), ambos ubicados en el valle del Mantaro, región Junín.
Región : Junín.
Provincia : Jauja y Concepción
Distritos : Apata y Matahuasi Temperatura : 4 - 22°C y 3 – 22° C Latitud : -11.8546 y -11.9167 Longitud : -75.3534 y -75.3167
2.2. DURACIÓN DEL ESTUDIO.
La duración del estudio fue de un año, iniciando en el mes de agosto de 2012 y concluyendo en el mes de julio de 2013.
2.3. TIPO, NIVEL Y ENFOQUE DE INVESTIGACIÓN.
La investigación es de tipo experimental a nivel aplicativo y enfoque cuantitativo. Experimental porque analiza el efecto producido por la acción o manipulación de una variable independiente sobre dos dependientes, aplicativo porque busca obtener conocimientos e informar sobre hechos o fenómenos para aplicarlos en el enriquecimiento de la ciencia y la solución de problemas, y cuantitativo porque se pretende la explicación y predicción de una realidad vista desde una perspectiva externa y objetiva.