NO TE
RINDAS
1 Reyes 19.7
El ángel del SEÑOR regresó y,
tocándolo, le dijo: «Levántate
y come, porque te espera un
largo viaje.»
“Hay situaciones de vida, de
familia, de ministerio, etc.,
que tratarán de derribarte y
detenerte en el cumplimiento
de los propósitos de Dios para
tu vida; allí es cuando debes
escuchar a Dios una vez más”
¿
C
Ó
MO
LLEGAR
HASTA
DESCUBRE EL
PROPÓSITO DE TUS
CIRCUNSTANCIAS
I Samuel 9.1-6,
14-20a, 27; 10.1
1
1 Había un hombre de la tribu de Benjamín, muy respetado, cuyo nombre era Quis hijo de Abiel, hijo
de Zeror, hijo de Becorat, hijo de Afía, también benjaminita.
2 Quis tenía un hijo llamado Saúl, que era buen mozo y apuesto como
ningún otro israelita, tan alto que los demás apenas le llegaban al
3 En cierta ocasión se extraviaron las burras de su padre Quis, y éste
le dijo a Saúl: «Toma a uno de los criados y ve a buscar las burras.»
4 Saúl y el criado se fueron y
cruzaron la sierra de Efraín, hasta pasar por la región de Salisá, pero no las encontraron. Pasaron también
por la región de Salín, y después por el territorio de Benjamín, pero
5 Cuando llegaron al territorio de Zuf, Saúl le dijo al criado que lo acompañaba: —Vámonos. Debemos
regresar, no sea que mi padre comience a preocuparse más por
6 El criado le contestó: —En este pueblo vive un hombre de Dios que es muy famoso. Todo lo que dice se cumple sin falta. ¿Por qué no vamos allá? A lo mejor nos indica el camino
14 Saúl y su criado se dirigieron
entonces a la ciudad. Iban entrando cuando Samuel se encontró con
ellos, camino al santuario del cerro.
15 Un día antes de que Saúl llegara, el SEÑOR le había hecho esta
16 «Mañana, a esta hora, te voy a enviar un hombre de la tierra de
Benjamín. Lo ungirás como
gobernante de mi pueblo Israel, para que lo libre del poder de los filisteos. Me he compadecido de mi
pueblo, pues sus gritos de angustia han llegado hasta mí.»
17 «Cuando Samuel vio a Saúl, el SEÑOR le dijo: «Ahí tienes al
hombre de quien te hablé; él gobernará a mi pueblo.»
18 Al llegar a la puerta de la ciudad, Saúl se acercó a Samuel y le
preguntó: —¿Podría usted indicarme dónde está la casa del vidente?
19 —Yo soy el vidente —respondió Samuel—. Acompáñame al santuario
del cerro, que hoy comerán ustedes conmigo. Ya mañana, cuando te deje
partir, responderé a todas tus inquietudes. 20 En cuanto a las
burras que se te perdieron hace tres días, ni te preocupes, que ya las
27 —Mientras se dirigían a las
afueras de la ciudad, Samuel le dijo a Saúl: —Dile al criado que se
adelante, pero tú quédate un momento, que te voy a dar un
mensaje de parte de Dios. El criado se adelantó.
10:1 —Entonces Samuel tomó un frasco de aceite y lo derramó sobre la cabeza de Saúl. Luego lo besó y le
dijo: —¡Es el SEÑOR quien te ha ungido para que gobiernes a su
RECUERDA QUE
DIOS NUNCA TE
ABANDONARÁ
II Samuel 4.4, 9.1-11
2
4 ¿Por otra parte, Jonatán hijo de Saúl tenía un hijo de cinco años,
llamado Mefiboset, que estaba tullido. Resulta que cuando de
Jezrel llegó la noticia de la muerte de Saúl y Jonatán, su nodriza lo cargó para huir pero, con el apuro,
9:1 ¿El rey David averiguó si había alguien de la familia de Saúl a quien
pudiera beneficiar en memoria de Jonatán, 2 y como la familia de Saúl
había tenido un administrador que se llamaba Siba, mandaron a
llamarlo. Cuando Siba se presentó ante David, éste le preguntó: —¿Tú
eres Siba? —A las órdenes de Su Majestad —respondió.
3 —¿No queda nadie de la familia de Saúl a quien yo pueda beneficiar en
el nombre de Dios? —volvió a
preguntar el rey. —Sí, Su Majestad. Todavía le queda a Jonatán un hijo
que está tullido de ambos pies —le respondió Siba.
4 —¿Y dónde está? —En Lo Debar; vive en casa de Maquir hijo de
5 Entonces el rey David mandó a buscarlo a casa de Maquir hijo de
Amiel, en Lo Debar. 6 Cuando
Mefiboset, que era hijo de Jonatán y nieto de Saúl, estuvo en presencia
de David, se inclinó ante él rostro en tierra. —¿Tú eres Mefiboset? —le
preguntó David. —A las órdenes de Su Majestad —respondió.
7 —No temas, pues en memoria de tu padre Jonatán he decidido
beneficiarte. Voy a devolverte todas las tierras que pertenecían a tu
abuelo Saúl, y de ahora en adelante te sentarás a mi mesa.
8 Mefiboset se inclinó y dijo: —¿Y quién es este siervo suyo, para que
Su Majestad se fije en él? ¡Si no valgo más que un perro muerto!
9 Pero David llamó a Siba, el
administrador de Saúl, y le dijo: — Todo lo que pertenecía a tu amo Saúl y a su familia se lo entrego a su nieto
Mefiboset. 10 Te ordeno que cultives para él la tierra y guardes la cosecha
para el sustento de su casa. Que te ayuden tus quince hijos y tus veinte
criados. En cuanto al nieto de tu amo, siempre comerá en mi mesa.
11 —Yo estoy para servir a Su Majestad. Haré todo lo que Su Majestad me mande —respondió Siba. A partir de ese día Mefiboset
se sentó a la mesa de David como uno más de los hijos del rey.
NO MIRES
OBSTACULOS, MIRA
A DIOS OPERANDO
Juan 9.1-3, 6-7
II Corintios 4.16-18
3
1 A su paso, Jesús vio a un hombre que era ciego de nacimiento.
2 Y sus discípulos le preguntaron: — Rabí, para que este hombre haya nacido ciego, ¿quién pecó, él o sus padres? 3 —Ni él pecó, ni sus padres
—respondió Jesús—, sino que esto sucedió para que la obra de Dios se
6 —Dicho esto, escupió en el suelo, hizo barro con la saliva y se lo untó
en los ojos al ciego, diciéndole:
7 —Ve y lávate en el estanque de Siloé (que significa: Enviado).
El ciego fue y se lavó, y al volver ya veía.
II CORINTIOS 4.16-18
16 —Por tanto, no nos desanimamos. Al contrario, aunque por fuera nos vamos desgastando, por dentro nos
vamos renovando día tras día.
17 Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos
producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo
II CORINTIOS 4.16-18
18 Así que no nos fijamos en lo
visible sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que