• No se han encontrado resultados

TEMA 1: QUÉ ES LA FILOSOFÍA Y SU RELACIÓN CON LA CIENCIA Y LA RELIGIÓN

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "TEMA 1: QUÉ ES LA FILOSOFÍA Y SU RELACIÓN CON LA CIENCIA Y LA RELIGIÓN"

Copied!
6
0
0

Texto completo

(1)

Filosofía y Ciudadanía 1º Bachillerato

TEMA 1: QUÉ ES LA FILOSOFÍA Y SU RELACIÓN CON LA CIENCIA Y LA RELIGIÓN

1. El rol de la filosofía

¿Qué es la Filosofía? Una primera respuesta es que la filosofía es simplemente pensar mucho sobre la vida, sobre lo que hemos aprendido, sobre nuestro lugar en el mundo. La filosofía es, literalmente, el amor a la sabiduría. Antes de ver sus relaciones con otras disciplinas y sus características propias, veamos qué respondía el filósofo Gilles Deleuze (1925-1995) a la pregunta sobre la utilidad de la filosofía:

Cuando alguien pregunta para qué sirve la filosofía, la respuesta debe ser agresiva ya que la pregunta se tiene por irónica y mordaz. La filosofía no sirve ni al Estado ni a la Iglesia, que tienen otras preocupaciones. No sirve a ningún poder establecido. La filosofía sirve para ‘entristecer’. Una filosofía que no entristece o no contraría a nadie no es una filosofía. Sirve para detestar la estupidez, hace de la estupidez una cosa vergonzosa. Sólo tiene este uso: denunciar la bajeza del pensamiento bajo todas sus formas.

¿Existe alguna disciplina, fuera de la filosofía, que se proponga la crítica de todas las mixtificaciones, sea cual sea su origen y su fin? Denunciar todas las ficciones sin las que las fuerzas reactivas no podrían prevalecer. Denunciar en la mixtificación esta mezcla de bajeza y estupidez que forma también la asombrosa complicidad de las víctimas y de los autores. En fin, hacer del pensamiento algo agresivo, activo y afirmativo. Hacer hombres libres, hombres que no confundan los fines de la cultura con el provecho del Estado, la moral o la religión. Combatir el resentimiento, la mala conciencia, que ocupan el lugar del pensamiento. Vencer lo negativo y sus falsos prestigios. ¿Quién, a excepción de la filosofía, se interesa por todo esto? La filosofía como crítica nos dice lo más positivo de sí misma: empresa de desmixtificación. Y, a este respecto, que nadie se atreva a proclamar el fracaso de la filosofía. Por muy grandes que sean la estupidez y la bajeza, serían aún mayores si no subsistiera un poco de filosofía que, en cada época, les impide ir todo lo lejos que querrían, que respectivamente les prohíbe, aunque sólo sea por el qué dirán, ser todo lo estúpida y lo baja que cada una por su cuenta desearía. No le son permitidos ciertos excesos, pero ¿quién, excepto la filosofía, se los prohíbe? ¿Quién les obliga a enmascararse, a adoptar aires nobles e inteligentes, aires de pensador?

Ciertamente existe una mixtificación específicamente filosófica; la imagen dogmática del pensamiento y la caricatura de la crítica lo demuestran. Pero la mixtificación de la filosofía empieza a partir del momento en que ésta renuncia a su papel desmixtificador, y tiene en cuenta los poderes establecidos: cuando renuncia a detestar la estupidez, a denunciar la bajeza. Es cierto, dice Nietzsche, que actualmente los filósofos se han convertido en ‘cometas’. Pero desde Lucrecio hasta los filósofos del siglo XVIII debemos observar estos cometas, seguirlos todo lo posible, hallar su camino fantástico. Los filósofos cometas supieron hacer del pluralismo un arte de pensar, un arte crítico.

(2)

2. Filosofía, ciencia y religión

Retrocedamos hasta los primeros días de la filosofía, hasta Tales, al primer paso del largo camino del mito al logos. ¿Dónde descansa la novedad de la búsqueda del arjé del universo? La misma cuestión puede ser formulada desde la mitología, la ciencia y la filosofía, aunque la misma cuestión reviste distintos significados. Muy resumido, la cuestión ¿cuál es el principio/arjé del universo? puede significar a) ¿cuál es el origen del universo? (mitología), b) ¿cuál es la sustancia del universo? (ciencia), o c) ¿cuál es la razón del universo? (filosofía). Por supuesto, las respuestas pueden estar conectadas, porque la pregunta sigue siendo la misma, pero no obstante las tres disciplinas se centran en diferentes aspectos de la cuestión. En los orígenes de la filosofía, como hemos visto, las diferencias entre las narraciones mitológicas y las filosóficas eran tan solo de grado, y en lo que respecta a la ciencia y a la filosofía, no había absolutamente ninguna diferencia entre ellas (eran la misma cosa, el discurso del “logos”, de la razón).

Antes de que existiera la filosofía, la mitología trataba de destripar los misterios del Universo a través de mitos etiológicos (explicativos); teogonías -los orígenes de los dioses y sus cualidades; y cosmogonías -el origen del mundo. Todos esos mitos pertenecían a una larga tradición oral y escrita y eran narrados y repetidos generación tras generación. La importancia de las figuras fundacionales de la filosofía residió, pues, en un despojarse de la autoridad de esa tradición; Tales de Mileto tuvo la osadía de mirar directamente a las estrellas en busca de respuestas (con tanta concentración, según se dice, que un día hasta se cayó en un pozo), porque creía que la razón en sí misma era suficiente para entender la naturaleza; Sócrates buscaba la justicia verdadera, la justicia en sí misma, en lugar de resignarse con aquello que se decía que era la justicia, porque pensaba que la verdad podía ser descubierta desde la discusión racional y no desde lecciones heredadas o recitadas. Ambos creían, así pues, que había una diferencia entre la forma en la que el mundo simplemente parece ser y la forma en la que verdaderamente es (entre apariencia y realidad), y una vez establecida esta básica distinción, un mundo nuevo y enorme emerge ante nosotros, un “mundo real” tras (o por encima o por debajo) de las apariencias, a lo que sigue naturalmente el intento de dar una respuesta racional o razón de aquella secuencia de eventos visibles en términos de otros invisibles (y estos elementos “invisibles” ya no podían ser aquéllos dioses, espíritus, demonios y demás con los que las mitologías primitivas poblaron las bambalinas de nuestro mundo visible).

Hasta el siglo XVI, cuando se instaura la ciencia moderna, no hubo diferencia entre la filosofía y la ciencia, ambas eran disciplinas racionales y sistemáticas y compartían la misma problemática. En el siglo XVI ambas disciplinas, como

(3)

veremos, se separaron, excluyéndose del ámbito científico aquéllas cuestiones acerca de lo trascendental o metafísico y haciendo que las leyes y las teorías científicas se matematizaran (sus proposiciones han de expresarse en el lenguaje de las matemáticas para evitar la ambigüedad) y tuvieran necesariamente un correlato experimental (sus proposiciones tienen que poder probarse mediante la experiencia).

En cuanto a la religión, la filosofía comparte sus preocupaciones y problemas, y ambas tienen una dimensión práctica similar. Buscan enseñar cómo vivir una vida buena ofreciendo principios morales para la acción. Han estado más o menos relacionadas en muchos períodos y lugares (en la Edad Media, o en las tradiciones filosóficas cristianas, musulmanas y budistas por ejemplo) pero la filosofía, en especial desde la Ilustración y el período moderno, se ha ido mostrando cada vez más crítica con la religión.

  FILOSOFÍA   CIENCIA   RELIGIÓN  

Tipo  de  

conocimiento   Racional,  crítico  y  sistemático  

Racional,  crítico  y   sistemático  

Dogmático,  basado   en  la  autoridad  y  la   fe  

Cuestiones   Generales   Específicas   Generales   Intereses   Trascendencia,  

sentido  de  la   existencia,   comprensión  del   universo…   Descripción  de   hechos,   predicciones,   comprensión  del   universo…   Transcendencia,   sentido  de  la   existencia   Herramientas   Lenguaje,  lógica,  

argumentos   Matemáticas,  observación,   experimentos  

Escrituras  sagradas   o  tradiciones  orales   Dimensión  

axiológica   Presente  a  través  de  normas  y  principios   Ausente   Presente  a  través  de  normas  y  principios  

3.Principales características de la filosofía

La filosofía puede definirse tomando en consideración no sólo aquellas disciplinas con las que se relaciona, sino también por medio de sus características intrínsecas o rasgos específicos.

La filosofía es, ante todo, un ¿por qué? radical. “Radical” en tanto busca las raíces, los fundamentos de todo conocimiento, y radical porque no hay límites para sus dudas, puede ponerlo todo en cuestión, incluso a la filosofía misma (su propio fundamento). Para la filosofía nada está dado de antemano ni da nada por hecho (y es

(4)

por eso que la filosofía gusta del asombro). Intenta descubrir fallos, falacias y manipulaciones ideológicas porque busca la emancipación de toda forma cultural, política o incluso científica de dominio.

La filosofía es racional, se basa en argumentos lógicos y en la experiencia (datos científicos), pero no sólo es descriptiva, puesto que busca el sentido último de cuanto existe.

La filosofía es sistemática, todas sus aserciones tienen que estar bien relacionadas y jerarquizadas, ordenadas u organizadas en un sistema sin contradicciones.

La filosofía es crítica, nada es admitido sin escrutinio previo y cualquier conocimiento ha de ser reexaminado y desechado en caso de que no haya buenas razones para asumirlo.

La filosofía ha sido acusada de falta de progreso, de no añadir o aportar resultados finales sino una variedad de floridas y contradictorias teorías. Pero la filosofía es una disciplina “problematizadora”, su función principal reside en problematizar (desnaturalizar, cuestionar, poner en duda, reexaminar), o en otras palabras, su valor reside en su peculiar forma de plantear los problemas más que en cómo los resuelve. Las preguntas, más que las respuestas, son valiosas.

La filosofía es un saber universalista e interdisciplinar, aspira a cubrir toda la realidad, no un área o ámbito específico de la misma. Le es útil, pues, establecer relaciones y uniones entre múltiples disciplinas.

La filosofía es práctica, incluso cuando es muy abstracta se trata de un arte del vivir, este aspecto axiológico ( de axiología -teoría del valor) le hace ser única puesto que la razón se usa aquí no sólo de una forma descriptiva (como en la ciencia) sino también de una forma valorativa.

Hay pues, dos grandes dimensiones en filosofía íntimamente relacionados con dos distintos usos de la razón: el teórico y el práctico. El primero se centra en la realidad y el conocimiento (metafísica y epistemología), el segundo en la acción humana y la moralidad (ética y política). Ciertamente les humanes son animales racionales puesto que son capaces de hacer un uso muy sofisticado de la razón: la capacidad de hacer la mejor elección posible. Pero ¿qué elegimos mediante la razón? Básicamente elegimos creencias y acciones, lo que pensamos sobre el mundo y cómo actuamos en él. Así que hemos de hacer una distinción entre una racionalidad teórica, es decir, la razón cuando es usada para elegir las mejores razones para considerar el que un enunciado o afirmación sea verdadera, y la racionalidad práctica, la razón cuando es usada para elegir los mejores medios para un particular fin. La filosofía teórica trata de conformar las creencias con la realidad a través del entendimiento o la

(5)

comprensión, la filosofía práctica intenta conformar los deseos y los hechos a través de la acción. Los enunciados (creencias) pueden ser verdaderos o falsos, las acciones pueden estar bien o mal, y la filosofía conjuga ambos aspectos de la racionalidad: teórico y práctico.

4. Campos de la filosofía

Todas las cuestiones de la filosofía están interrelacionadas y es difícil para ella perseguir un problema en cualquier campo sin buscar pronto en otros también. A pesar de su unidad sistemática, tradicionalmente se ha dividido a la filosofía en

Metafísica (literalmente, más allá de la física): la teoría de la realidad y la naturaleza última de todas las cosas. El objeto de la metafísica es lograr una visión comprehensiva del universo, una visión integral. A menudo es a su vez dividida en ontología, el estudio del “ser” -de las entidades, “lo que hay”-, y la teología, el estudio de Dios. “¿Cómo podemos explicar la diferencia entre las apariencias y la realidad verdadera?”, “¿tienen los objetos matemáticos algún tipo de realidad?” o “¿existen los universales?” son todas cuestiones metafísicas.

Epistemología (de episteme, “ciencia”, “conocimiento”): teoría del conocimiento, el estudio del criterio de verdad, y de la posibilidad, el orígen y los límites del conocimiento. Una parte relevante de la epistemología es la filosofía de la ciencia, que estudia qué sea la ciencia y trata de definirla para distinguirla de afirmaciones o teorías pseudocientíficas. “¿Qué podemos saber?”, “¿cómo sabemos algo?” o “¿qué es la verdad?” son cuestiones epistemológicas.

Lógica (de logos, “palabra, “razón”, “discurso”): el estudio de las estructuras formales del razonamiento sólido y la buena argumentación. “¿Puedo probar la solidez de tal o cual argumento?” o “¿es (A & ¬ A) un requisito para un enunciado consistente?” son cuestiones lógicas.

Ética (de ethos, “hábito”, “disposición del ánimo”): también llamada filosofía moral, es el estudio de lo que está bien o mal, justo o injusto, correcto o incorrecto, la búsqueda de qué sea la buena vida y la pregunta por los principios y normas éticas y morales. “¿Cómo podemos alcanzar la felicidad?”, “¿Es correcto tratar a las personas como medios?” o “¿Existe la voluntad libre?” Sson cuestiones éticas.

Política (de polis, ciudad, “comunidad organizada”): el estudio de los fundamentos y la naturaleza de la comunidad, la sociedad y el estado, un intento de formular una visión de la comunidad ideal así como de implementar buenas ideas y

(6)

reformas para alcanzarla en nuestra propia sociedad. “¿Es necesaria la existencia del estado?”, “¿qué es la justicia?” o “¿cómo puede ser legítimo el poder?” son todas cuestiones de filosofía política.

Estética (de aesthesis, “conocimiento sensible”): el estudio de la naturaleza del arte (filosofía del arte) y de las experiencias que tenemos cuando disfrutamos de las artes o gozamos con la naturaleza, incluyendo una comprensión de conceptos tales como “belleza”, “expresión” o “gusto”. “¿Qué es la belleza?” , “¿se debe evitar la fealdad en el arte?” o “¿porqué queremos sentir terror con una película de terror?” son todas cuestiones estéticas.

Antropología ( de anthropos, “humano”): hablamos de antropología filosófica para distinguirla de la biológica o social, y es el estudio del lugar que ocupa la humanidad en el mundo, su origen y naturaleza. “¿Existe la naturaleza humana?” o “¿es la violencia un artefacto cultural?” son cuestiones antropológicas.

Referencias

Documento similar

Otra circunstancia que nos animó a tener en cuenta la alternativa de contar con un segundo grupo de discusión fue la gran dificultad que supone coordinar a distintas personas

En suma, la búsqueda de la máxima expansión de la libertad de enseñanza y la eliminación del monopolio estatal para convertir a la educación en una función de la

Pero la realidad se impone por encima de todo; la misma Isidora es consciente del cambio: «Yo misma conozco que soy otra, porque cuando perdí la idea que me hacía ser señora, me

o Si dispone en su establecimiento de alguna silla de ruedas Jazz S50 o 708D cuyo nº de serie figura en el anexo 1 de esta nota informativa, consulte la nota de aviso de la

Tras establecer un programa de trabajo (en el que se fijaban pre- visiones para las reuniones que se pretendían celebrar los posteriores 10 de julio —actual papel de los

En cuarto lugar, se establecen unos medios para la actuación de re- fuerzo de la Cohesión (conducción y coordinación de las políticas eco- nómicas nacionales, políticas y acciones

La recuperación histórica de la terciaria dominica sor María de Santo Domingo en los últimos años viene dada, principalmente, por causa de su posible influjo sobre personajes

El iusnaturalismo había ofrecido, en su función crítica y a través de algunas de sus corrientes, una teoría deontológica de la Revolución, es decir, una teoría del derecho a