AYUNTAMIENTO
DE BARCELONAGAC
ETA
MUNICIPAL
Un evocador rincón del Pueblo Español
(FotoValls)
GACETA
MUNICIPAL
Año XLI Barcelona-Mayo de 1954 Suplemento n."
8
La correspondenciasedirigirá al iliistrísiino señorSecretario general del
Excelentísimo
Ayuntamiento de
Hareelona
ÏSIS
LAS
DOS
EXPOSICIONES
He aquí dos fechas trascenden¬ tales en la historia de nuestra
Ciudad: 20 de mayo de 1888 y 19 de mayo de 1929. La primera señaló la iniciación de una etapa de grandeza y esplendor en la quela Barcelona inquieta, román¬ tica y "menestrala" del siglo XIX
había de llegar, en un alarde de superación, a verse convertida en
una gran capital europea. La se¬
gunda fué la afirmación concreta
y terminante de una Barcelona
que, apenas transcurridos ocho lustros
de
aquel
acon¬tecimiento, ocupaba ya, por derecho propio, un
lugar-preeminente entre las capitales más importantes
del
mundo.En el aniversario de la primera, los barceloneses
hemos rendido una vez más el tributo de nuestro vivo
recuerdo y de nuestra inextinguible
gratitud
alos
in¬signes patricios que, presididos por
aquel
Alcalde in¬
olvidable que fué don Francisco de P. Rius y
Taulet,
se lanzaron hace sesenta y seis años a la audaz aven¬
tura de organizar una Exposición
Universal
yconsi¬
guieron no sólo convertir su propósito en unaesplén¬
dida realidad, sino imprimir al Certamen una resonan¬ cia mundial y hacer que fuese el punto
de
partida
del desarrollo y engrandecimiento de laCiudad.
En todos los tonos y formas se ha exaltado la ex¬
cepcional importancia que para Barcelona tuvo
la
Exposición Universal de 1888. Cuando Rius y
Taulet
y sus colaboradores, firmemente convencidos
de los
beneficios que habría de reportarnos larealización
de
su idea, sepusieron a trabajar con todo el entusiasmo
que les prestaba su acendrado patriotismo para
llevar
su magna iniciativa a la práctica, no faltaron, como no faltan nunca en estas ocasiones, los amargados, los
envidiosos del éxito ajeno y los
escépticos que auguraron para
Barcelona una época de dificulta¬
des y hasta de miseria si se lle¬ vaba a cabo el que tildaban ab¬
surdo despilfarro. A pesar de es¬
ta oposición, el Certamen se ce¬
lebró con una pompa y una bri¬
llantez completamente inéditas hasta entonces en los anales de
la vida barcelonesa,y desde aquel 20 de mayo de 1888, frente a los
anatemas de los vacilantes y de los mal intencionados que ponían
entela dejuicio elresultado prác¬
tico de una Exposición de tal na¬
turaleza, Barcelona no ha dejado
de recibir constantemente, día
tras día, los provechos, tanto de
orden moral como de orden ma¬
terial, de tan grandiosa manifes¬
tación industrial y artística que
se produjo en los jardines de la
antigua Ciudadela.
Los barceloneses que vivimos la segunda Exposición de Barce¬
lona, maravilloso exponente de
la capacidad creadora de nuestra urbe que tuvo por
marco los bellos jardines de Montjuich, hemos re¬
cordadotambién, en la fecha del aniversario del magno
acontecimiento, a los españoles ilustres que pusieron
entonces su indiscutible valía y su fervor patriótico al servicio de nuestra Ciudad.
La doble conmemoración de las dos Exposiciones de Barcelona se ha visto este año realzada por la en¬ tusiasta acogida en todos los medios ciudadanos de la iniciativa del Alcalde la Ciudad, don Antonio Ma¬ ría Simarro, encaminada a celebrar un Certamen de
semejantes características que los de 1888 y 1929.
A los veinticinco años de este último puede pensarse ya, con sobrada razón, en la realización de otro, pues
existen infinidad de precedentes en diversos países del mundo especialmente en Francia, Bélgica y Estados
Unidos, de la celebración de dos y hasta de tres Ex¬ posiciones Internacionales en un espacio de
diez
odoce años. Precisamente es la frecuencia de estos
Certámenes lo que más impulsa el desarrollo de las
ciudades, con su secuela de realizaciones urbanas, por
lo que se refiere a la vida interior, ylo que más acre¬ cienta su prestigio en el exterior.
Por esto, la Ciudad ha conmemorado las dos Ex¬
posiciones pasadas con miras a
la Exposición futura y aspira,
con entusiasmo que mueven las colectivas y fundadas esperanzas puestas en un Alcalde emprende¬ dor y capacitado para las más
trascendentales empresas, a ver
convertido en venturosa realidad
EL
CRECIMIENTO DE
BARCELONA
EN
LA UL
TIMA
CENTURIA
UN
MILLÓN
V
MEDIO
MÁS
DE
HABITANTES
por
Antonio Chamouse
Vista general de la ciudad y puerto de Barcelona, desde Montjuich, el arlo 1850.
LTn el cuadro estadístico que publicamos a
continuación en este somero estudio del
crecimiento de la población de nuestra Ciu¬
dad, durante el período de tiempo comprendi¬ do entre los años que se mencionan, agrupa¬
mos sus habitantes por números absolutos y
densidad (relación entre el número de habi¬
tantes y superficie en hectáreas del término
municipal) en los años censales y en los de
las respectivas anexiones.
Nos proponemos, por lo tanto, estudiar el
desarrollo de la población de Barcelona, a medida que va aumentando su espacio vital,
aportando datos de absoluta solvencia.
CRECIMIENTO DE LA CIUDAD DE
BARCELONA
EN
POBLACION Y
ESPACIO
FECHA DE LAS ANEXIONES
SUPERFICIE
(Ha.)
ANOS POBLACIÓN
DENSIDAD
(H.porH.")
1.467'85 i857 1860 1877 1887 183.787 189.948 248.943 272.481 125'21 129'41 169'60 185'63
R. D. de 20 de abril de 1897
Las Corts 346'40
Gracia 368'—
San Andrés del Palomar 1.410'80
San Gervasio de Cassolas 495'60
San Martin de Provensals 1.327'10
Sans 629'80 6.045'55 1897 1900 509.589 537.354 84'29 88'88
Total hectáreas 4.577'70
R. D. de 9 de julio de 1903
(efectividad 1.° enero 1904)
Horta 97C80 7.01G35 1904 1905 1910 1915 556.787 561.755 587.411 619.083 79'36 80'06 83'72 88'23
Ley de 11 de mayo de 1920
Zona franca (porción de Hospitalet) 908'60 7.924'95 1920 710.335 89'63
R. 0. de 4 de noviembre de 1921
San Vicente de Sarrià 1.675T0
9.600'05 1921 1924 723.375 817.859 75'35 84'66
R. Decreto-Ley de 5 de marzo de 1929
Porción San Adrián del Besòs
(margen derecha del río) 227'—
9.827'05 1929 1930 881.275 1.055.565 89'68 102'33
Ac. municipal de 28 de julio de 1933
Porción de Hospitalet de Llobregat (N. E.) ... 53'—
9.880'05 1933 1935 1940 1.023.625 1.048.641 1.081.175 103'61 106'14. 109'43
D. de 17 de diciembre de 1943
Porción Sta. Coloma de Gramanet(Casas Baratas) 108'95
Hemos elegido premediatamente
el
período
1857-1950 por dos razones fundamentales: La primera, por no existir datos exactos en los años anteriores, pues, si bien en nuestro
archivo existen antecedentes respecto a la po¬
blación y extensión de Barcelona a partir
de
1359, al consultar otras fuentes de informa¬
ción encontramos algunas diferencias que, a
pesar de no ser esenciales, sí
podrían dar lu¬
gar a comentarios contradictorios.trucciones dictadas por
Organismo
competen¬te, el cual, si bien en el transcurso del tiempo
ha variado de denominación, ha conservado
su capacidad técnica adaptándose, en cada
momento, al progreso de la Ciencia estadísti¬
ca. En la actualidad este Organismo estatal se
denomina Instituto Nacional de Estadística y
se halla afecto a la Presidencia del Gobierno.
El Estado español, sabiamente dirigido por nuestro invicto Caudillo, percatado de la
im-Como era, el año 1870, el Paseo
de Gracia, cuya parte alta, a par¬ tir de la calle de Provenza, per¬ tenecía a la entonces villa de su
nombre.
Estas divergencias proceden de las fuentes
que han tomado como base, unos u otros in¬ vestigadores, para determinar la población, pues no debemos perder de vista que, en la
mayoría de los casos, los datos no proceden de
verdaderos Censos de la población, sino de cómputos censales deducidos de recuentos
efectuados con fines diversos.
La segunda razón, muy digna también de
tenerse en cuenta, es la de que el primer Cen¬ so Oficial de España fué realizado en 1857,
desde cuyo año se han venido confeccionando
periódicamente; operamos, por tanto, con ci¬
fras reales, exactas y de absoluta
responsa¬
bilidad.
A partir de 1857 los Censos han obedecido
a disposiciones estatales específicas con
ins-4—
portancia de la Estadística para el buen go¬
bierno de la Nación, ha dado un extraordina¬
rio impulso a dicho Instituto, pudiendo ase¬
gurarse que las publicaciones y estudios esta¬
dísticos de España compiten sin desmerecer,
con los realizados por cualquier otro país.
Quizás nos hayamos alejado un poco de
nuestro propósito con la disquisición anterior,
pero la juzgamos necesaria a fin de corroborar
nuestro aserto respecto a la bondad de los da¬
tos censales a partir de 1857.
En 1857, la población de Barcelona era de 183.787 habitantes y su extensión superficial de 1.467,85 hectáreas, lo que equivale
densidad de población
de 125,21
habitantes
por
hectárea.
En el siguiente
Censo,
año1860,
Barcelona
registró una
población
de 189.948.
En 1877, se realizó un nuevo Censo de po¬
blación, en el que, por primera vez, se hace
una clara distinción entre población de hecho
y de
derecho,
optándose
asimismo
porlas cé¬
dulas familiares.
Barcelona en este Censo dió una población
y su población, según
el
Censo
de
dicho
año,
se eleva a 509.589 habitantes. Esto es, en un
decenio el Municipio de Barcelona
registra
unaumento de 237.108 habitantes.
Nos parece conveniente precisar
las
causasde tal aumento. Si sumamos la población
de
Barcelona dada por el Censo de 1887
(272.481
habitantes) y la de los mencionados munici¬
pios anexionados en el mismo año (125.230
habitantes), nos dará una población conjunta
El Paseo (le Gracia, en la
actualidad.
de 248.943 habitantes, subdivididos en 120
mil 263 varones y 128.680 hembras, clasifica¬
dos, a su vez, en 233.832 residentes y 15.112 transeúntes.
La población de Barcelona en 1887, es su¬ perior a la del Censo anterior en 23.538 ha¬
bitantes y su densidad pasa a 185'63 habitan¬ tes por hectárea.
La extensión de Barcelona permanece esta¬
cionaria basta que, por R. D. de 20 de
abril
de 1897, se le anexionan los municipos de LasCorts, Gracia, San Andrés de Palomar, San
Gervasio de Cassolas, San Martín de
Proven-sais y Sans, los cuales;, con anterioridad, se
consideraban como suburbios de nuestra Ciu¬
dad. En virtud de esta agregación aumenta la
extensión de Barcelona a 6.045'55 hectáreas
de 397.711 habitantes, por lo que el aumento
real —vegetativo e inmigratorio—
de la
po¬blación en el transcurso del referido decenio
se reduce a 111.878 habitantes.
Este crecimiento excesivo es sólo explicable
por la enorme atracción que
Barcelona ha ejer¬
cido en todos los tiempos sobre el resto de
España, debido a su
desarrollo comercial
eindustrial, favorecido, en este caso, por ha¬
berse producido en 1888 un acontecimiento trascendental para el mayor impulso y vitali¬
dad de nuestra Ciudad: la 1.a Exposición In¬
ternacional de Barcelona, cuya organización
se debe al preclaro y gran Alcalde, Excmo. se¬
ñor don Francisco de P. Rius y Taulet.
El acontecimiento fué tan extraordinario,
forzosa-mente debía quedar reflejado en el aumento de nuestra población.
Por R. D. de 9 de julio de 1903, con efec¬ tividad en 1.° de enero de 1904, se anexiona
el municipio de Horta y la superficie del tér¬ mino municipal aumenta a 7.016,35 hectáreas.
En 1920 se anexionan a nuestra Ciudad una
porción de Hospitalet (Zona franca) y en 1921, San Vicente de Sarrià, en cuyo momen¬
to la extensión superficial de Barcelona es de 9.600'05 hectáreas. La población sigue aumen¬
tando a un ritmo normal.
Esta normalidad queda truncada favorable¬ mente en el año 1930, feclia que no olvidarán
los barceloneses, ya que en ella vieron colma¬
das sus aspiraciones. Barcelona bahía sobre¬
pasado el millón de habitantes y entraba a for¬
mar parte del grupo de ciudades millonarias, con lo cual, si Barcelona ya era grande
por su
cultura, laboriosidad y honradez de sus ciu¬
dadanos, a partir de este momento, lo era tam¬
bién por el número de sus habitantes. Veamos a qué puede atribuirse el
que en
sólo seis años nuestra Ciudad registrase un au¬
mento de más de doscientos mil habitantes.
En primer lugar
y prescindiendo de falsas
modestias, liemos de proclamar que el Padrón
de habitantes de 1924 y el Censo de la
po¬
blación de 1930, fueron realizados con más
esmero y normas de carácter técnico que los
anteriores, sobre todo el recuento de 1930, en
el que contábamos con un elemento básico de
imponderable valor: el Censo de edificios y
viviendas confeccionado en 1927 por iniciati¬ va de nuestro Ayuntamiento, primero de esta naturaleza que se realizaba en España y, que
ha servido de precedente para el que, en 1950, ordenó formar, para todo el territorio nacio¬
nal, el Instituto Nacional de Estadística.
A parte la mayor perfección técnica en la realización de este Censo, debemos tener en
cuenta, además, que en 1929 se produjo en
Barcelona un acontecimiento similar al de
1888.
En 1929, siendo Alcalde de nuestra Ciudad
el Excmo. Sr. don Dario Rumeu Freixas, ba¬
rón de Viver, de inolvidable recuerdo, se inau¬
guró la 11.a Exposición Internacional de Bar¬
celona. La labor desarrollada por nuestro
Ayuntamiento alcanzó límites insospechados,
que no es necesario destacar por estar en la
mente de todos los barceloneses. Barcelona
necesitó, dada la intensidad de las obras rea¬
lizadas, gran número de obreros que acudie¬
ron a millares de diversas regiones españolas,
los cuales, en su mayoría, se asentaron en
nuestro término municipal, colaborando al
engrandecimiento de la Ciudad. Vemos, por
Aspecto que ofrecía la Plaza de Cataluña, con
La Plaza de Cataluña, centro vital c
tanto, que en la
vitalidad
ygrandeza de Bar¬
celona lian contribuido la celebración de estos dos Certámenes Internacionales. Por ello com¬prendemos que nuestro
actual Alcalde,
el
Excmo. Sr. Don Antonio María Simarro y
Puig, con su preclaro juicio y amor a
Barce¬
lona, baya pensado en la organización
de la
111.a Exposición
Internacional,
conla cual
Barcelona adquiriría un nuevo y quizásdefi¬
nitivo impulso.
Pasando por alto las pequeñas
porciones
anexionadas de Hospitalet y SantaColoma,
por no ser de gran importancia para
el
con¬junto de Barcelona, llegamos
al
año1950, úl¬
timo Censo efectuado, cuya población alcan¬
Barcelona, tal como la vemos hoy.
za a 1.280.179 habitantes, con una extensión
superficial de 9.989 hectáreas y con una
den¬
sidad de población de 128,16 habitantes por hectárea.Como puede observarse, existe una rara co¬
incidencia que conviene destacar.
En el transcurso de los años que liemos es¬ tudiado, la población de Barcelona, que era
en 1857 de 183.787 habitantes, pasa en 1950
a 1.280.179 y, en cambio, la
densidad de
po¬blación permanece inalterable:
125'21
habi¬
tantes por hectárea en
1857,
por128'16
en 1950. No puede, por tanto, ser más constantela relación entre territorio y población.
Detengámonos, un momento, en
el
Censo de
Paseo de la Muralla de Mar, con el Palacio de Capitania
General en primer término, el año 1860.
El actual Paseo de Colón, antes
Paseo de la Muralla de Mar, con
1950. Si bien la densidad de población en este
año es del orden de 128'16 habitantes por
hectárea, su distribución por distritos, como
es lógico, no es uniforme.
En el cuadro estadístico que se inserta a
continuación podrá apreciarse la densidad,
por distritos, de la población de Barcelona.
posible, debería intentarse obtener la densi¬
dad por manzanas.
El Instituto Municipal de Estadística está realizando un estudio exhaustivo de la pobla¬
ción de Barcelona, en cuanto a circunstancias
de su población y densidad por barrios.
Como avance de dicho estudio,
transcribi-DENSIDAD DE POBLACION POB DISTRITOS
DISTRITOS I II III IV V VI VII VIII IX X XI XII
Densidad de
población... 429'36 65'37 42'4ó 464'63 1.18P48 516T5 378'34 232'99 68'41 108,38 146'53 99'33
Para darse cuenta de la aglomeración ciu¬
dadana en nuestro municipio,
110 es suficiente
conocer su densidad total, ni aun
por distri¬
tos; es necesario reducir todavía más la super¬
ficie, por ejemplo, por barrios, y, aun así, ex¬
plicar las características de los mismos. A ser
mos a continuación la clasificación de los ha¬
bitantes inscritos en el Padrón de habitantes
atendida la naturaleza de los mismos, y en
porcentaje al total de la población (de mayor
a menor).
RELACION EN ORDEN DESCENDENTE DE
LA COMPOSICIÓN DE LA POBLACIÓN BAR¬ CELONESA SEGÚN NATURALEZA
POBLACION NATURALEZA
ABSOLUTA RELATIVA
Barcelona (municipio) ... 607.704 47'47
Resto de Cataluña 193.713 15T3
Cataluña 801.417 62'60
Andalucía 89.783 7'01
Aragón 84.879 6'63
Valencia 72.047 5'63
Murcia 56.264. 4,39
Castilla la Nueva 35.291 2,76 Castilla la Vieja 29.265 2'29
Galicia 22.325 1'74
Leóu 22.002 U72
Vascongadas y Navarra ... 17.531 1'37
Baleares 8.030 0'63
Extremadura 6.736 0'53
Asturias 5.084 0'39
Canarias 1.612 0T3
Posesiones del Norte 717 0'06 y Costa Oeste de Africa ...
Extranjeros 22.928 1'79
No consta 4.278 0'33
JARDINES
LUMINOSOS Y TEATROS
DE
AGUA-LUZ
por
Carlos Büigas
Jefe del Servicio de juegos deaguo e
iluto inoción del E.rcmo. Ayuntamiento.
l tratar de la evolución de los jardines,
madame Charageat, en su obra L'Art des
Jardins, cita esta frase de Taine: "La obra de
arte viene determinada por un complejo que
es el estado general del espíritu público y las
costumbres del mundo circundante.^
Ese espíritu y esas costumbres se ban ido
transformando, en efecto, pero los jardines no
lian seguido paralelo ritmo. En cuanto a las
costumbres urbanas, la imitación más relevan¬ te acaso derive de haber vencido la noche con
la luz artificial. La vida externa de la Ciudad
no se paraliza ya después del ocaso. Por el
contrario se muestra más brillante, especta¬
cular y multiforme, sobre todo en las princi¬
pales vías céntricas, donde al encender las
innúmeras y polícromas luces, las fachadas y
escaparates diversifican más aún sus fisono¬ mías, con el nuevo elemento diferenciador de
sus cromáticos anuncios y variadas ilumina¬
ciones, y la gente, al terminar su labor coti¬
diana, bulle por las calles y las anima con
renovada vida.
Semejante evolución tendría que afectar a
los parques públicos, verdaderos sistemas res¬
piratorios de las grandes urbes. Si con razón puede decirse que ya no existe la noclie abso¬
luta para las ciudades, tampoco debe haberla
para sus jardines, porque si son atrayentes du¬
rante el día, al declinar la luz solar brindan
sus benéficos efectos a quienes lian fatigado su sistema nervioso en una jornada de labor y
tienen los pulmones impregnados de aire con¬
finado.
El jardín vincula a la urbe con la natura¬ leza, porque es naturaleza urbanizada que to¬ nifica al hombre no sólo en el orden mera¬
mente biológico sino también en el psíquico.
La Ciudad nos habla un lenguaje excitante
de competencia comercial y profesional, de
acción y lucha, de audacia en los medios y am¬ bición desmedida en los fines. La naturaleza
Este motivo luminoso, en cristal, de la Exposición barcelonesa, nos muestra
un ejemplo de los elemen¬
tos decorativos que pue¬
den emplearse en jardines
para completar el alum¬ brado de los rincones de¬
masiado oscuros, es decir,
aquellosadonde apenas lle¬ gue la luz reverberada por la iluminación indirecta de
los árboles.
Un rincón de los jardines de la Exposición de Barcelona.
nos devuelve serenidad con la vision sedante
de lo elemental, de lo vegetativo y de lo eter¬
no. No debemos negar al que brega de día los
beneficios de un poco de naturaleza en la no¬
che. Y si ahuyentamos las tinieblas del
jardín
público y lo convertimos en
floresta maravi¬
llosa, en vergel irreal, feérica yencantador,
como cuento de hadas, llegará a constituir re¬
fugio liberador de preocupaciones y
suscitador
de nobles y estimulantes ideales.Un jardín luminoso ha de ser
mucho
másque un jardín iluminado. Nos place imaginar¬
lo como fantástico paraje con la magia
del
agua-luz en sucesivas formas, con laberintos fosforecentes, espirales de vapor
lumínico,
cascadas, surtidores ígneos, teatros de aguamusicales, flores iluminadas, estanques que
transparenten un rutilante fondo submari¬ no..., y todo ello engarzado en las
frondas
verdeantes a la luz de ocultos proyectores.
Este jardín encantador seguirá siendo, no
obstante, naturaleza urbanizada o, si se quie¬ re, domesticada. Los elementos naturales
agua, fuego, nubes, rayos dispersos y caó¬
ticos—, aparecerán dominados a
voluntad
y gusto artísticos enlazados y sometidos amódu¬
los y armonías, en plena floresta
ordenada,
captados por la misteriosa
técnica
quelos
en¬cuadra en fantasmagóricas figuraciones y jue¬
ga con ellas para
deleite de los
sentidos
ytransporte del espíritu.
Tres son las manifestaciones principales de
la psique humana, según
la
clasificación sim¬
plista, pero expresiva,
de
algunos
autores:vitalismo, alma emocional e inteligencia razo¬ nadora y controladora. En
realidad,
las
treszonas están entrelazadas y sus contornos se difuminan como los colores en el arco iris.
El vitalismo constituye lo más entrañable,
instintivo e impulsivo de la psique —su
ele¬
mento telúrico, diría Keyserling, y en él tiene
su raíz el ánimo pugnativo y
luchador,
quehalla sus más laudables e inofensivos placeres
en la danza —ritmo, cadencia— y en el de¬
porte —competición, ímpetu
combativo
yale¬
gría de vencer—, aunque
al servicio
de
eseafán actúe la inteligencia.
En el alma radica lo afectivo y emocional,
lo místico y poético. Es la mansión áurea
del
amor idealizado, de la cual manan sentimien¬
tos e impulsos menos primarios que
los
fluyen¬
tes del vitalismo; es el foco de las actividades
psíquicas
inefables
yencantadoras, el íntimo
arco que vibra con la
buena música
yel rincón
donde remonta su vuelo el ave azul de los ala¬
dos ensueños; es, en suma, la potencia crea¬
dora de arte puro. La inteligencia razonadora
y controladora podemos imaginarla en la pe¬
riferia del alma, como un casquete
presiona-dor de fría lógica, análisis crítico y sereno jui¬ cio. La inteligencia dicta normas, pero es
in-mentalidad pueril, soñadora, imaginativa, fan¬
taseadora, poética...
Fortuna es llegar a mayores sin sentir de¬
masiado cohibidas las espontáneas actividades del alma por las facultades de la inteligencia razonadora, crítica, analítica, que con los años
va adquiriendo un papel preponderante en el
Jardín luminoso de la Exposición Internacional de Lieja, 1939. Otro aspecto del hemiciclo de agua-luz, que por tres lados rodea al espectador.
capaz de poderosos impulsos. Trátase más de
una guía que de una fuerza. Para crear arte
ha de ser fecundada por el alma. Su lenguaje es la dialéctica y tiene por fuentes de elevado
placer adquirir conocimientos, investigar y
llevar a cabo precisas realizaciones de tipo
cerebral.
A veces los ojos del alma vislumbran mági¬ cos panoramas, incomprensibles
para la inteli¬
gencia razonadora; y cuando la fría pupila de ésta pretende escrutarlos, se desvanece
como
el humo.
En la edad infantil, lo que
convencional-mente hemos llamado alma, florece
ya con no¬
table esplendor, mientras la inteligencia, to¬ davía escasamente cultivada, no la presiona con su implacable lógica, ni corta
sus alas la
reiterada percepción de una realidad áspera,
que tampoen es la realidad integral. De ahí la
12—
drama de la psique. El equilibrio entre ambas
actividades conduce a la plena armonía men¬
tal, apta para las altas funciones de la inteli¬
gencia sin merma de la capacidad para enten¬ der hondamente y sentir con intensidad los
maravillosos e inefables lenguajes del alma.
No sólo presiona desde arriba la inteligen¬
cia, pues también empuja desde abajo el pri¬
mario vitalismo, que tensa los resortes en el
hombre lanzado impetuosamente a la dura lu¬ cha por la vida, en ese torbellino cada día más frenético de las grandes ciudades. Basta com¬
parar la arrobadora agitación de una urbe ten¬
tacular, con la placidez soñolienta de un pe¬
queño burgo medieval.
Así, comprimida entre vitalismo e inteligen¬ cia, el alma sensible y soñadora, periclita. De
ahí, en parte, el relajamiento del hombre en
este siglo dinámico, supertécnico
intelectual, de la bomba atómica y
las
des¬
trucciones en masa, de vida áspera enla
que casi nadie lee poesías, en tantoprolifera
ex¬tensamente la literatura del crimen.
El alma comprimida deviene
cada día más
árida yhuérfana de
receptividad poética,
de
sensibilidad delicada que dulcifique
el
carác-dice Paul Valéry en uno de sus versos.
El
en¬sueño surge, suavemente
iluminado,
de las ti¬
nieblas. Un jardín luminoso, lleno
de
contor¬nos alados, bajo las estrellas, invita a soñar en
el ambiente deleitoso ante la contemplación de esa taumatúrgica metamorfosis perenne
de
un Teatro de Agua-luzmusical,
conducidos
Teatro de agua-luz musical, proyectado para la Exposición
Universal de Roma,
que debía haberse celebrado en 1942 y debía medir 160 metros de largo.1er y Jas aristas
aguzadas
porla
lucha. Pero,
por ventura,
sobrenada
laimperecedera
ten¬dencia del espíritu, fortalecida como
reacción,
a evadirse de lo prosaico y
materialístico
yvolar bacia las regiones de la
fantasía.
Además de las que ya se le
ofrecen,
brinde¬
mos al alma, como alimento y ejercicio
sensi¬
bilizador, otra índole de belleza
ensoñadora
asequible para todos y
susceptible
de
influir
en todos. No basta a los efectos de higiene psí¬
quica encauzar esa belleza bacia
la minoría
sino que ha de prodigarse a
las
masassi
sequiere cultivarlas y ennoblecer sus
recónditas
aspiraciones.
Avivemos la mágica lamparita
del ensueño,
cuya llama oscila al margen de la
vida dura.
La noche es propicia al misterio que se
refu¬
gia en las sombras del reino de Titania. "Un
misterio es la fuente extraña de los
poemas",
sus acordes y contrapuntos por la
onda
sonorade una ondulante cabalgata de melodías que
ascienden hasta los luceros. Tal es el arte de
animar con luz, de noche, al aire libre,
las
formas fluidas, etéreas y palpitantes que nos
rodean y aun de crearlas e
insuflarles
sutil
calidad ingrávida, evanescente y
mutable.
Hay sensaciones,
emociones,
eincluso
con¬ceptos, que sólo
pueden interpretarse
y expre¬sarse por la Música, ya sea
auditiva,
visual
oponderada mixtura
de
ambas
combinaciones.
Acerca del Teatro de Agua de París,
escribió
Charles Fedgal en La Semainedel
13
de
agos¬to de 1937: "Es un espectáculo nocturno,
del
más irresistible encanto. No cansa, durante más de una hora, seguir las evoluciones suce¬
sivas de los surtidores verticales,
inclinados,
giratorios,
las
grandes tulipas,
los
abanicos,
columnas lisas o salomónicas, bóvedas,
gulos, líneas paralelas, rayos diagonales, cru¬
zamientos, ebulliciones, espumas y sutiles va¬
pores, sobre los cuales juegan, en ritmos or¬
denados con verdadero arte, todos los colores
del prisma en tonos
puros o compuestos, con
infinitos difuminados y degradados, desde los
matices más suaves hasta los más vibrantes...
¡Paisajes acuáticos, donde el líquido evoca las
mil creaciones ocasionales del espíritu! ¡Sel¬
vas profundas, palacios de cristal, praderas
donde danzan las sílfides, gasas ligeras velan¬
do el cuerpo de las ninfas, pinturas abstractas
llenas de ensueños informulados, música de
caídas de agua! ¡Continuo murmullo, voces
de armonías misteriosas, cantos de sirenas llu¬
viales... todo lo cual no es más que un frag¬
mento de la proteiforme decoración del Tea¬ tro de Agua."
Sin embargo, cuando se describía semejante
composición sinfónica, todavía no habíamos
terminado la regulación del Teatro de Agua,
flotante sobre el Sena, que tampoco era pro¬
piamente musical, aunque los fuegos de arti¬
ficio complementarios ampliaban
y aureolaban
con frecuencia sus efectos. Medía 86 metros de longitud, y en 1938 fué trasladado,
aguas
abajo del Sena, para colocarlo frente al
Mi-14
Teatro de Agua-luz jlolanle, proyectado para la ensenada Botafogo, en la bahía de Río
deJaneiro.
Proyecto de un espectacular
jardín luminoso en la extremi¬
Fantástico aspecto del ma¬ ravilloso paseode los biom¬
bos de agua-luz, con arcos
de descargas eléctricas de
alta frecuencia y haces lu¬ minosos enel fondo.
nisterio de Asuntos Extranjeros,
dondB
habían
de hospedarse los Reyesde
inglater/a.
Aun sin haber llegado a la
culníinación, el
23 de julio del mismo año
comenftaba
enParis-Soir André Maurois: "Al otro lado del Pala¬
cio, las ventanas abiertas
dejaban
ver,sobre
el Sena, muy altos surtidores, malvas, anaran¬
jados, verde pálido... Era una
de
esasnoches
en que Disraeli hubiera
preguntado
ala Reina
Victoria si el hada Titania acababa de trans¬
portarla a su isla
encantada.' Tal
erala
sen¬sación del maravilloso paisaje nocturno.
Ungrupo de tulipanes en la Ave¬ nida José A. Primo de Rivera.
FLORES
DE
PRIMAVERA
[ v mejor representación de ]a
primavera, io mismo en el
orden plástico que en el literario,
nos la deparan las flores.
La flor es reflejo de belleza y
germen de vida. El hombre de la Ciudad la considera como ele¬
mento estético y ornamental, y el agricultor como promesa del anhelado fruto. A medida que
aquel se aleja de la Naturaleza, atraído por la urbe, siente como
una nostalgia que le
impulsa a buscar transitorios contactos con
los parques y jardines en los que reposa el espíritu y se deleitan los sentidos.
Bastarían los aspectos de con¬
templación y de paz remansada,
Mesa del Senñcio de Parques y Jardines en la Exposición de Ro¬ sas del Museo de Arte Moderno.
Un ramillete de rosas en la exposición.
connaturales a los jardines, para
fomentarlosy mejorarlos. Peroes que, además ejercen beneficiosa influencia en otros diversos ór¬
denes, tales como el ambiental, el
de esparcimiento, el de conviven¬ cia social, inmersos en el amplio concepto del Urbanismo, donde
cada día progresa más la tenden¬
cia a" establecer espacios verdes
en los adecuados sectores de la
Ciudad.
El artículo 101 de la Ley de Régimen local incluye en la le¬
tra a) del párrafo 2 la gestión urbanística, y destaca en ella los
"parques y jardines" como activi¬
dad propia de competencia mu¬ nicipal.
Manzano en flor
en el Parque de
Montjuich.
Colección de tulipanes en el jar¬
dín del Palacio de Pedralbes.
Las flores primaverales sor¬ prenden al barcelonés en diver¬
sos puntos de la Ciudad,- sin que,
a veces, repare lo bastante en
ellas, por los acuciamientos de las tareas que comporta la vida
moderna. Reavivemos el recuerdo de las flores y el fugitivo encanto de algunas de las más destacadas. Dos árboles de nuestras calles
evocan en sus flores la deseada
primavera: el árbol del amor
(Cercis siliquastrum) y el casta¬
ño de Indias (Aesculus
hippocas-tanum).
La flor rosa del primero apa¬ rece antes que sus hojas y cubre
por un momento, en delicioso as¬ pecto decorativo, la copa del
ár-costa de su fertilidad. No es des¬
deñable este fenómeno biológico
en el que la somera reflexión nos mueve a admirar la mano de la
Creación, atenta a proveer a los humanos no sólo de lo necesario,
sino también de lo que en térmi¬
nos de Economía suele llamarse
superfluo, aunque, al derivar de la divina Providencia, deje de serlo en cuanto satisface requeri¬ mientos de fina espiritualidad.
Una entrada de la rosaleda Amar¬
gós en el Parque de Motnjuich.
En el desarrollo de esta tra¬ yectoria, el Ayuntamiento barce¬
lonés dedica extraordinaria aten¬
ción a estos fines de embelleci¬ miento de la Ciudad y sostiene
un Servicio de Parques y Jardi¬ nes. Las glosas de esta evocación
pretenden reflejar someramente
algunos aspectos de tan atrayente
actividad.
Es curioso observar cómo se
da en muchas de nuestras flores
una verdadera renunciación a
prolificar. Parecen celosas de su semilla y contrarias a reproducir la planta de la que proceden. La duplicatura de pétalos, mayores dimensiones y formas más atra-yentes, aparecen embellecidas a Cerezo deflor doble en los jardi¬
nes del poeta Eduardo Marquina.
Un grupo de tulipanes.
bol, como puede verse en varios
jardines y parques y en la acera del Conservatorio municipal de Música. Las espigas de flor blan¬
ca, con una mancha rosa del cas¬
taño de Indias, muéstranse so¬
bre el verde tierno de las hojas
recién nacidas. En la calle del Consejo de Ciento, entre el Pa¬
seo de Gracia y el Paseo de San
Juan, esos árboles llaman pode¬
rosamente la atención y aguan¬
tan la atmósfera bochornosa que
se produce en las calles edifica¬
das a gran altura y con pavimen¬
tos impermeables.
Arbol genuínamente primave¬ ral es el cerezo, de floración fu¬
gaz y brillante, suave y delicado color blanco, evocador de leyen¬ das y tradiciones, que prospera
con cierta dificultad en nuestro
clima y tierras duras, pero llena de alegría y gozo algunos lugares privilegiados, como el jardín del Poeta Marquina y la Plaza de Calvo Sotelo.
También son de grato efecto
otras plantas del género Prunus,
como el rosado manzano, el me¬
locotonero de flor blanca o rosa,
el rojo membrillero, etc.
Diversos arbustos nos ofrecen
su encanto en esta época: la Spi¬
raea cantoniensis, de colgantes ramas de flor blanca; el Echium
fastuosurn, de altas espigas azu¬
les; la margarita, Chrysanthenum frutescens, que forma semiesferas cubiertas de flor, y el rosal.
La rosa aparece en la plenitud
de la primavera y a su flor, tan
Iris germánico blanco en la Plaza de Calvo Sotelo.
bonita y sugeridora, se vienen dedicando delicados cuidados y trabajos para aumentar la belle¬
za y presentarla
en nuevas for¬
mas y colores. Difícilmente reco¬ nocemos la flor sencilla de cin¬ co pétalos, blanca o roja, en los
largos capullos de una Marquesa de Urquijo, en los matices de
una Madame Meilland o en la
intensidad de color de un Charles
Mallerin.
En Barcelona encontramos las
rosas reunidas en la Rosaleda
Amargos, junto al Teatro Griego
o en Miramar, en el Parque de
Montjuich, en los jardines del
Poeta Eduardo Marquina, en la Avenida del General Goded, en
la Plaza de Cataluña; y nos de¬ leitaría más intensamente en los jardines si los instintos prima¬ rios, por ventura decrecientes, no
la hicieran desaparecer.
Para observar las rosas en con¬
junto y contrastar su belleza se
celebran concursos y exposicio¬
nes, que culminan en la que or¬ ganiza el Ayuntamiento, en el Museo de Arte Moderno del Par¬ que de la Ciudadela.
Entre las plantas vivaces deco¬ rativas destacan los Iris, y en es¬ pecial el Iris germánico, natura¬ lizado perfectamente en nuestra país, que cubre sin dificultad en blanco o morado grandes porcio¬ nes de terreno. Singular mención
merece el tulipán, procedente de
lejanas tierras que ha sido lar¬
gamentetrabajado por el hombre y de cuya planta nos brinda Ho¬ landa el mayor cultivo especiali¬ zado que se conoce en el mundo. El efecto decorativo de la flor reunida en masas, se ha visto en
diversos parterres y grupos de parques y jardines, paseos y pla¬
zas, y pueden contemplarse sus primores de línea y color en las colecciones que se exhiben en el jardín del Palacio de Pédralbes. Aspiramos con esta breve evo¬ cación a rendirnuestro tributo de alegría y resurgimiento al bendi¬
to milagro de la primavera, que
Dios nos regala cada año entre
el cemento y el asfalto de la
Ciudad.
Spiraea bajo el árbol del amor.
AOeCOOTAMO
8AM€IiODé8
...•-; yÇ'-W;~•
ACCIDENTAL
CORTEJO
EARA
UNOS
FUNERALES
por
M
anu klRi
bel 20 de enero de 1436, el Conseller en Cap de sus maceros
íorjuyj^pji
con los del Rey yde Barcelona, D. Juan Llull, y los Conse- con los del Concejo municipal. Los Conselle-lleres D. Guillermo de Soler, D. Guillermo res hicieron saber a los Diputados que tal
de-Destorrent,D. Pedro Dusay yD. Juan de Gual- terminación no era
procedente.
LosDiputados
bes, recibieron la visita del Rvdmo. Sr.
D. Dal-
les
comunicaron
quesi lo llevaban
acabo
semacio de Mur, Arzobispo de Zaragoza, Can- apartarían
de
la organización y no asistiríanciller del Rey Alfonso Y y Jefe de su Consejo,
al
funeral.
para participarles la triste
noticia
de la
muer-Los
cambios de
opiniones
ydiligencias de
te de D.a Leonor de Alburquerque, la Ricaarreglo duraron
másde
unabora,
conel
con-Hembra, viuda del Rey de Aragón, Fernando
1
siguiente
disgusto,
expectación
ycomplicacio-el de Antequera, y madre de Alfonso
V de
nes,hasta
quebubo de
intervenir
el Rey de
Aragón y Juan II de
Navarra,
acaecida
enel
Navarra,
bien informado
enlos Fueros
mu-Monasterio de monjas de Santa Maríade
lanicipales,
yaconsejar
qnedesistieran de
su Orden de Predicadores, cercano a la villa cas- propósito losDiputados,
quienes salierontellana de Medina del Campo.
de
la formación
ymarcharon solos
ala
Ca-Hallábase en Barcelona el hijo de la difun-
tedral.
ta, Juan II, Rey de Navarra, y se
hospedaba
Formóse,
porfin, la comitiva.
Figuraban
enen una casa-palacio de la calle
Ancha,
donde,
primer lugar los
macerosde
los
Conselleres,
al día siguiente, el Arzobispo
de Zaragoza,
con con mazasaltas; seguidamente los
del Rey,
conlos Conselleres, fué a comunicarle el fallecí- semejantes mazas, y a
continuación los
Con¬
miento de su señora madre. En la visita de selleres y altos dignatarios reales. Presidía el
pésame se fijó el día 25
del mismo
mes paraRey, acompañado del
Azobispo de
Zaragoza,
celebrar en la Catedral los solemnes fuñera- a su derecha, y del Conseller en Cap, a su
les, que ofreció el Obispo
de
Vich, D. Jorge
izquierda.
de Arnús, y a los que asistieron
el
citado
El Obispo de Barcelona, D. Simeón
Salva-Obispo de Zaragoza y el
de Lisboa,
D. Pedro
dor,
nopudo
estarpresente
porbailarse
ende Noranha. las Cortes generales, de las que
formaba
par-E1 Rey de Navarra y su
séquito,
los
Con-
te y que secelebraban
enMonzón,
presididas
selleres y los Diputados sereunieron
enel
porla Reina María,
esposade Alfonso
V,
queSalón del Palacio mayor de la Plaza
del Rey,
estaba
enÑapóles,
como era sucostumbre,
para dirigirse a la
Catedral,
una vez quetodo
Cuando
terminó
el oficio, los
Conselleres
estaba preparado con lamáxima
pompa.Pero
cumplimentaron
al Rey
yle
agradecieron la
en el momento de desfilar se planteó un con-
rectitud
con quehabía
dirimido los
pugnacesflicto... criterios respecto
al ceremonial,
según supru-A1 ordenar la comitiva, cuya dirección co-
dente
yjusta
interpretación
de
los
usos y cos-rrespondía a los Conselleres, se enteraron contumbres
reconocidos
porla generalidad de
gran sorpresa de que los
Diputados
del Gene-
los
monarcas alos
Municipios
de los distintos
La Exposición Inter¬ nacional de Barcelona celebrada enel año 1929 —ahora cumple un cuar¬
to de siglo— marcó un hito en la grandeza de
nuestra Ciudad.
Una vez más España asombró al mundo y so¬ bre la aridez de una
montaña cortada al filo del mar Mediterráneo
floreció la realidad de
un vergel de ensueño.
XXV Aniversari»
El Parque de
Mont-¡uich dió cobijo a una de las mayores manifes¬ taciones de grandeza in¬ dustrial y comercial de los tiempos, a cuyo so¬ caire Barcelona marcó
pasos de gigante en la
ruta de su crecimiento.
Ahora que se hablade la celebración de un nuevo certamen —inspi¬
ración clarividente de
nuestro Alcalde don
de
Barcelona
sa, ofreciendo al mundo
el espectáculo inimita¬ ble de lo genial y lo
maravilloso.
La información grá¬
fica que ofrecemos a
nuestros lectores espera¬
mos sirva para evocar
—para recordar como
en un sueño— la reali¬
dad de aquel certamen
que atrajo sobre Espa¬
ña y sobre Barcelona en particular, la admira¬
ción del mundo.
Iniernncional
tonio María Simarro—
es oportuna la recorda¬
ción de lo que fué y lo que representó en la vi¬ da y para la vida de
nuestra urbe la Exposi¬
ción Internacional de
1929.
El arte y la poesía;
la pujanzaindustrial ele¬ vada a manifestación de
belleza — poesía tam¬
bién al fin —, se dieron
cita en la montaña me¬
diterránea y
os fundamentos de la moderna Pedagogía,
susceptibles de modalidades más estiliza¬ das cada vez según las sucesivas experiencias
y aplicaciones científicas y técnicas,
han ido
ampliando los distintos aspectos de la "ins¬
trucción", considerada como conjunto de co¬
nocimientos, ideas y doctrinas sistemáticamen¬
te enseñados, hasta remontar la pura función docente y alcanzar el más ambicioso y
elevado
plano de la "educación", difícilmente
defini¬
ble pero comprensiva, en rasgos generales, de indeclinables supuestos encaminados al des¬arrollo del vigor físico, de la inteligencia y de la voluntad; al perfeccionamiento de los sentidos; a la dosificación psicofisiológica del
esfuerzo mental, alternándolo con la observa¬
ción objetiva, el trabajo manual, el juego y el reposo; al aprovechamiento prudente y con¬
tinuado de las aptitudes; a la formación cívi¬
22—
co-social, en suma, donde la ética, el compor¬
tamiento, la higiene, el despertar de auténti¬
cas vocaciones, la convivencia afectuosa entre
maestros y alumnos traban relaciones
de
pro¬pia y recíproca estimación. Todo ello
de
suerte que el relieve individual no impliquedesnivel
derivado de linaje, estamento o fortuna, sino
cooperación cultural a la siembra de nobles
corazones con estímulo formativo y aun refor¬
mador y misión de apostolado.
No basta, pues, la "instrucción" que ense¬
ñe a leer y escribir y provea de datos positi¬
vos a la memoria. Obtener un nivel medio de
cultura lia de ser fruto de la "educación", con
todos sus complejos factores y ejercida sobre
cuantas facultades laten en el incipiente ser
humano. Si el sujeto de educación es la juven¬ tud, los educadores habrán de aplicarse a co¬
nocerla en lo íntimo de su proceso evolutivo
DESARROLLO DE LA
CULTURA
psicobiológico,
paradirigir
y encauzar con acierto al caudal de sus energías, como acon¬ sejara Spranger;vigilar
suconstitución
y ca¬ rácter, en términos de Krestschmer; endere¬zar su voluntad, en tesis de Payot; atraer su
atención, a juicio de Pillsbury; trazar el
perfil
moral del docente, según Iniesta; procurar, enfin, como apunta Foronda, la equidistancia entre una doctrina que practicar y una prác¬
tica que apoyar y
justificar
enla doctrina.
En las orientaciones del Movimiento espa¬
ñol se conceptúa misión esencial del
Estado
conseguir, mediante una
disciplina
rigurosade
la educación, un espíritu nacional fuerte yunido e instalar en el alma de las futuras ge¬
neraciones la alegría y el orgullo de la Patria. Conforme a este postulado, la Instrucción Pú¬
blica, que daba título al antiguo
Ministerio,
se transforma en Educación Nacional, y no pormero cambio de nombre, puesto que, en efec¬ to, este Departamento ministerial
atiende
enprimerísimo lugar a la
educación cívica,
mo¬ ral y religiosa de la Nación.Nótese, advierte Royo Villanova, que la
educación es una adaptación al medio en que
se vive y que la comunidad social
(familia,
Municipio, Nación, Sociedad universal) actúa
sobre los individuos que la integran, moldeán¬
dolos, a pesar suyo, en un proceso fisiológico,
psicológico y moral, que tiene lo
social
pordenominador común.
La Educación ha de ser, por tanto, función
estatal; y la educación primaria, como
obra
fundamentalmente social, constituye misión de la familia, de la Iglesia y del Estado, segúndetermina el artículo 1.° de la Ley de 17 de
julio de 1945. Sin embargo, al enunciar
el
artículo 101 de la Ley de Régimen local,de
16 de diciembre de 1950, los fines a los quehabrá de dirigirse principalmente la
actividad
municipal, señala, en el
apartado f), la Ins¬
trucción y Cultura, de hondo arraigo,difusión
y proliferación en la historia y en
la
vida de
Barcelona.Al presente, los servicios
culturales
del
Ayuntamiento barcelonés
alcanzan
manifesta¬
ciones impresionantes, merced a una
labor
netamente concejil en cuanto a
dotaciones
eLos servicios de profilaxis médico-escolar mag¬
impulsos, pero de alcance y trascendencia na¬
cional, cuyo mérito se reconoce más allá de
nuestras fronteras.
Pasar revista, siquiera fuese someramente,
a la multitud de facetas que la Ponencia de
(Cultura ofrece, requeriría espacio y propósito
que desbordan en mucho los límites informa¬
tivos o de pura referencia a cada institución,
que venimos haciendo.
Dedicamos hoy nuestra atención a la más
matrícula recogen las solicitudes de admisión de los alumnos de las Escuelas municipales y
reflejan en fichas adecuadas el historial de
cada educando, de suerte que permita esta¬
blecer una previa clasificación tipológica en
la que se ponderan cuantos factores indicamos al principio.
Préstase predilecta atención a la profilaxis
médico-escolar, tanto por lo que respecta al personal sanitario y especializado como en lo
En las salas confortables y aco¬ gedoras de la Biblioteca pueden
encontrar los profesores y los escolares un rato de recreo
espiritual.
reciente, el Instituto municipal de Educación, especialmente patrocinado, incluso a sus pro¬
pias y peculiares expensas, por la proceridad
del Excmo. Sr. Alcalde de Barcelona, don An¬
tonio María Simarro, que inició el funciona¬
miento de esa gran obra en julio de 1953 y lia
conseguido ya proveerla de las principales ins¬
talaciones, montadas con tanto esmero y mo¬
dernidad científica que, a juicio de los más autorizados visitantes, pueden considerarse
únicas en España y dignamente parangonahles con las mejores del extranjero.
El Centro educacional al que nos referimos
radica en el gran edificio de la plaza de Es¬
paña, erigido con motivo de la Exposición In¬
ternacional de 1929 y adaptado después para los fines a que se dedica.
En el orden administrativo, las Oficinas de
24—
que concierne al material e instrumental, mo¬
derno y completo, para que la prevención y el tratamiento tengan aplicación inmediata. Funcionan secciones de Fotorradioscopia,
Radioscopia, Otorrinolaringología, Antropo¬
metría, Odontología, Oftalmología,
Neuropsi-quiatría, Psicología clínica, Irradiaciones, Or¬ topedia y Gimnasio.
De este modo se pretende no sólo mantener
la inspección de los alumnos admitidos, a su
entrada y periódicamente, sino facilitar el re¬ medio adecuado en cada caso. Descubierta la
anomalía, se le combate incluso en sus leves
manifestaciones, sin desdeñar las relativas a
la estética personal, pues se corrigen defectos de los niños susceptibles de agravarse o
de
producir complejos de inferioridad, como las
desarro-lio físico, las pequeñas neurosis, el desequili¬
brio funcional, etc.
Aparte de la Biblioteca
médica,
sedestinan
salas amplias, luminosas y alegres a los maes¬tros, quienes disponen de un
magnífico
Hogar-biblioteca, con elegante decoración y mobilia¬ rio, y millares de volúmenes de obras clásicas y modernas,
preponderantemente de índole
pedagógica, revistas científicas y
profesionales
españolas y extranjeras.
tituto Psicotécnico de la Diputación provin¬
cial, o el que se prepara sobre '"''Los
Museos
de Barcelona ', que serán
visitados
porlos
concurrentes para completar lasdoctas expli¬
caciones de cátedra.Entre los proyectos de próxima
realización
figuran: la Biblioteca de textos
escolares,
paraque los maestros puedan seleccionar y
adoptar
los que estimen más eficaces; una
sala de
ex¬posiciones monográficas sobre temas
pedagó¬
gicos; el salón de proyecciones documentales aplicadas a la enseñanza; seminarios diversos
e instalación de Museos escolares, como el de
Ciencias Naturales y el de la Mentora Alsina, dedicado a Física y Química.
El Instituto irradia su acción mediante emi¬
siones escolares durante el curso, por los mi¬
crófonos de "Radio Barcelona , y ha promo¬
vido el intercambio con los niños de otras ciu¬
dades para conocimiento e información cultu¬
ral recíprocos.
En realidad, aunque el presente trabajo no
sea lo completo que requiere la trascendencia
del tema, y puesto que el espacio de que dis¬
ponemos en estas acogedoras columnas tam¬
poco permite un estudio a
fondo de la
cues¬tión, creemos, sin embargo, que estas cuarti¬
llas pueden considerarse como un índice, que
— 25
El gimnasio o¡rece, además de
•m bello aspecto, el modernismo
práctico de sus instalaciones.
El local invita al cultivo del intelecto y al
de la amistad, a la lectura y a la comunica¬
ción de afanes, trabajos e inquietudes
espiri¬
tuales. No se olvide que esto de alternar lo ín¬
timo con lo social, el estudio y el compañeris¬
mo, la concentración y la conversación, cons¬
tituye también un modo de practicar la
peda¬
gogía; porque el maestro,
además de
consultar
libros y renovar su preparación, lia
de
con¬trastar métodos y experiencias que le
lleven
a sugerir lecciones de cosas, de vida,
de do¬
cencia...
El coloquio íntimo se convierte en prove¬
chosa lección cuando la sala de conferencias
se ofrece a la disertación magistral o a la orga¬
nización de cursillos, tales como el del pasado año, sobre "Introducción a la