26. ARTE GÓTICO.
26.1. Panorama histórico-cultural.
En Europa desde el siglo XII tuvieron lugar cambios intelectuales que permitieron el desarrollo de un nuevo estilo artístico: el gótico. Los cambios que provocaron su aparición fueron los siguientes:
Renovación filosófica. Se tradujo a Aristóteles, lo que provocó en las manifestaciones artísticas que el naturalismo y el realismo sustituyese al expresionismo y simbolismo.
Reforma cisterciense. San Bernardo de Claraval reaccionó frente a la relajación de la Iglesia fundando la Orden del Císter (1115). La arquitectura cisterciense prescindió de todo ornato y apostó por líneas limpias.
Desarrollo del humanismo. San Francisco de Asís (1182-1226) aportó una nueva visión del hombre, la de ser la mejor creación de Dios.
El gótico se divide en las etapas siguientes:
Protogótico, durante la segunda mitad del siglo XII. Clásico, durante el siglo XIII.
Internacional, durante el siglo XIV. Flamígero, durante el siglo XV.
El gótico nació en la región de Isla de Francia y se extendió al resto de Francia, España, Inglaterra, Alemania, Italia y Portugal.
Frente al románico anterior, el gótico se distingue como un arte urbano y burgués en el que el artista cobra protagonismo.
26.2. Arquitectura.
La arquitectura gótica tuvo la virtualidad de plantear y resolver problemas estructurales creando nuevas formas, a la vez que dotó a las ciudades de una nueva fisonomía, gracias a catedrales más altas y esbeltas. Además, otros edificios como ayuntamientos, lonjas, hospitales y palacios dieron a cada ciudad una personalidad singular.
El edificio gótico por excelencia es la catedral. Sus características son las siguientes:
Presenta planta de cruz latina de 3 ó 5 naves, la central doble de ancha y alta que las laterales.
La nave central suele presentar 3 pisos:
o Arcada, que comunican la nave central con las laterales.
o Triforio, que da a la nave central o a un pasillo estrecho que puede prolongarse por el transepto y la cabecera.
o Claristorio, que permite la iluminación del templo.
Uso de arcos apuntados u ojivales, que generan unos empujes de tendencia vertical. Uso de bóvedas de crucería, primero sexpartitas, luego tetrapartitas y, por último,
de terceletes o estrelladas. La bóveda se apoya en dos arcos fajones, dos formeros y en otros que se cruzan en el centro de la bóveda o clave. Estos últimos arcos quedan a la vista y se llaman nervios. Los espacios entre los nervios se rellenan con la plementería.
Uso de arbotantes como medio para trasladar los empujes de la bóveda a los contrafuertes. Los tipos de arbotantes son los siguientes:
o Simple. En iglesias de 3 naves cuando la diferencia de altura entre la nave central y las laterales no es muy acusada.
o Doble. En iglesias de 3 naves cuando la diferencia de altura entre la nave central y las laterales es muy acusada.
o Doble vuelo. En iglesias de 5 naves un arbotante salta por encima de la primera nave lateral desde la nave central a un soporte intermedio y desde éste salta por encima de la segunda nave lateral hasta el contrafuerte.
Uso del pináculo, pieza que remata el arbotante y que sirve para trasladar los empujes en vertical a través del contrafuerte.
Sustitución de los muros por vidrieras.
La fachada principal ofrece tantas puertas como naves tienen la iglesia (excepto Notre Dame de París, que tiene 3 puertas y 5 naves), grandes torres en los extremos, galería de reyes y rosetón central.
Cabecera con girola, que permite deambular a los creyentes por detrás del altar sin entorpecer la ceremonia que se esté realizando en el altar.
Capillas entre los contrafuertes, que permite realizar celebraciones restringidas. Pórticos en los extremos del transepto.
Portadas abocinadas con arquivoltas, tímpanos decorados con esculturas y gablete. Torres coronadas con agujas caladas y pináculos que coronan los contrafuertes, lo
que refuerza la sensación de verticalidad.
El elemento de sustentación es el pilar. Los primeros pilares son de sección simple, pero desde el siglo XIII es común que lleven columnas adosadas o baquetones, que se prolongan hasta la cubierta.
Los capiteles de las columnas pierden importancia y tienden a desaparecer o ser indicados con una hoja de acanto.
Cubiertas exteriores a dos aguas.
Las etapas de la arquitectura gótica religiosa coinciden las del estilo gótico:
Protogótico, durante la segunda mitad del siglo XII. Nace el gótico con todas sus características y elementos fundamentales (arco apuntado, bóveda de crucería, arbotante, etc.). Hay que citar la catedral de Sens (1130), la abadía de San Denis (1144) y Notre Dame de París (1163-1250).
Clásico, durante el siglo XIII. De consolidación del gótico. No hay grandes innovaciones técnicas. Los edificios ganan altura y se enriquecen en decoración. Hay que citar las catedrales de Reims (1230), Amiens (1236) y Chartes (1260) en Francia y las de Burgos (1221), Toledo (1226) y León (1254) en España.
Internacional, durante el siglo XIV. Se extiende el gótico a toda Europa. Se caracteriza por el uso del arco lancetado y la abundante decoración en forma de tracerías y en las bóvedas. Hay que citar las catedrales de Barcelona (1298), Gerona (1312) y Palma de Mallorca (1329).
Flamígero, durante el siglo XV. Se caracteriza por el uso del arco conopial y la bóveda estrellada. Hay que citar la capilla del King’s College de la universidad de Cambridge (1446-1515).
Los países donde se desarrolló la arquitectura gótica con más intensidad fueron Francia, Inglaterra, Alemania, Italia y España.
Francia es la cuna de la arquitectura gótica. Las primeras obras son la las catedrales de Sens (1130) y Saint-Denis (1144), de Suger; ambas reúnen las características del estilo.
En la segunda mitad del siglo XII se inició la construcción de la catedral de Notre Dame de París (1163). Se mantuvo su diseño hasta su terminación (1250). Presenta una portada con dos torres, galería de reyes, rosetón, tracerías y tres accesos para cinco naves, lo que la hace singular; la bóveda de la nave central es sexpartita; y cuenta con doble girola dividida en tramos triangulares.
La catedral de Laon cuenta con 4 pisos, arquería, tribuna, triforio y ventanal.
El gótico del siglo XIII es clásico. Los edificios presentan tres pisos (arquería, triforio y ventanal), capilla mayor de gran tamaño y bóvedas tetrapartitas. Hay que citar las catedrales de Reims (1230), Amiens (1236), Chartres (1260) y Albi (1282), además de la Santa Capilla de París (1248).
La catedral de Reims, obra de D’Orbais, cuenta con tres naves. La nave de crucero y la cabecera sobresalen en planta.
La catedral de Chartres, obra del maestro de Chartres, cuenta tres naves en los pies y en la nave de crucero, que se dispone en el centro del eje longitudinal, una cabecera muy desarrollada con cinco naves y doble girola con capillas radiales adosadas.
La catedral de Albi presenta una nave, cabecera poligonal sin girola y capillas entre los contrafuertes. Influyó en el gótico catalán.
La Santa Capilla de París, obra de Montreuil, consta de dos niveles: el inferior hace las veces de cripta y el superior es la iglesia en la que llaman la atención las finas columnas, las vidrieras y las bóvedas, decoradas con la flor de lis.
A finales de siglo XIII se desarrolló el gótico radiante, que se caracterizó por la abundancia de rosetones, y durante los siglos XIV y XV gótico flamígero, que se distinguió por el uso del arco conopial.
Inglaterra presenta un gótico con una personalidad muy marcada. Se distinguen tres etapas:
Clásica o early english (siglo XIII). Se introduce los elementos del gótico francés, pero las catedrales presentan una planta dilatada que aminora la sensación de altura. Hay que citar las catedrales de Salisbury, Lincoln (con bóveda asimétrica) y York, las dos últimas de estilo curvilíneo.
Decorativa (siglo XIV). Durante la Guerra de los Cien Años (1137-1453) el gótico inglés se separa del francés. Destaca la catedral de Wells por los adornos ondulantes de la nave central y el arco de tijera del crucero.
Perpendicular (siglo XV). Es la gran aportación del gótico inglés al europeo. El muro presenta una estructura reticular, la altura y luz de los edificios es máxima y se multiplican las bóvedas y trompas en forma de abanico. Hay que citar la capilla del King’s College de la universidad de Cambridge (1446-1515), de John Wastell.
Alemania presenta un gótico de influencia francesa. La verticalidad del románico alemán favoreció que se asentase el gótico, aunque fuese más tarde que en otros países europeos. Los edificios son compactos, presentan planta de salón y la verticalidad viene marcada por esbeltas agujas caladas. Hay que citar las catedrales de Colonia (siglo XIII) y Friburgo (siglos XIII-XIV). La planta de salón alemana influyó en el gótico catalán.
España presenta un gótico de influencia francesa por dos motivos: la esposa de Alfonso VIII de Castilla fue la francesa Leonor de Plantagenet y la llegada de ideas y artistas franceses (maestro Enrique) a través del Camino de Santiago. En España se distinguen dos focos: castellano y mediterráneo.
La primera catedral gótica es la de Cuenca (1208), inspirada en la francesa de Laon por decisión de Leonor de Plantagenet. Presenta bóvedas tetrapartitas y sexpartitas en las naves y octopartita en el crucero.
Durante el siglo XIII se construyen las catedrales góticas castellanas más señeras: Burgos (1221), Toledo (1226) y León (1254).
La catedral de Burgos es obra del maestro Enrique y Juan Pérez. Ofrece planta de cruz latina, con tres naves en el brazo mayor y triforio, un brazo de crucero muy desarrollado de una nave, girola y cabecera con cinco capillas pentagonales. Combina bóvedas tetrapartitas y sexpartitas en las naves y octopartita en el crucero. En la cabecera se usan dobles arbotantes. Las fachadas del crucero son las del Sarmental y la de la Coronería.
La catedral de Toledo es obra del maestro Martín y Pedro Pérez. Presenta cinco naves en el brazo mayor, crucero de una nave, que no sobresale del muro envolvente, capilla mayor poco desarrollada y doble girola. Cuenta con cinco portadas en la portada principal y una en cada extremo del crucero. Las bóvedas son tetrapartitas; en las girolas aparece el nervio en Y en los tramos triangulares, lo que origina arbotantes divergentes. En el arranque de la girola el triforio presenta arcos lobulados.
Durante el siglo XIV se construyen los edificios religiosos góticos más señeros de la Corona de Aragón: las catedrales de Barcelona (1298), Gerona (1312) y Palma de Mallorca (1346) y la colegiata de Santa María del Mar de Barcelona (1329). Presentan características comunes: planta de salón, ausencia de arbotantes, contrafuertes reforzados, capillas laterales entre los contrafuertes, paramentos lisos recorridos por molduras, ventanas pequeñas y esbeltas creando interiores oscuros y carecen de cimborrio.
La catedral de Barcelona es obra de Beltrán Riquer y Jaime Fabre. Tiene planta de cruz latina, pero la nave de crucero apenas sobresale y cuenta con sendas torres en los extremos. La girola cuenta con nueve capillas radiales. Carece de linterna en el crucero, pero sí lo tiene en los pies.
La catedral de Gerona es obra de Guillermo Bofill. Se inició de tres naves, pero terminó imponiéndose el modelo de planta de salón de cuatro tramos. La girola ofrece siete capillas radiales.
La catedral de Palma de Mallorca llama la atención por la delgadez de los pilares, sus muchos contrafuertes y el rosetón del testero de la nave mayor.
La colegiata de Santa María del Mar de Barcelona es obra de Berenguer de Montagut. La planta es de tres naves y cuatro tramos, pero sigue el esquema de planta de salón. La fachada cuenta con un rosetón y dos torres de planta octogonal y terraza plana. Carece de arbotantes, pero los contrafuertes son macizos. Llaman la atención los pilares octogonales lisos. Entre los contrafuertes y en la girola se abren capillas.
La arquitectura gótica también es civil, pero sus edificaciones son más tardías que las de la arquitectura religiosa.
El crecimiento de las ciudades explica que se prestase atención al urbanismo. Por su origen existen dos modelos de ciudad: las que se desarrollan sin planificar alrededor de un núcleo y las que siguen un diseño preconcebido. De entre estas destacan tres tipos:
Bastida, de trazado reticular, caso de Montpazier (Francia) y Villareal (España). Lineal, que se extiende a lo largo de un camino, caso de Puente la Reina (España). Radiocéntrico, con un callejero radial, caso de Carcasona (Francia).
Las mejores edificaciones civiles se concentran en Italia, Países Bajos y España. Italia cuenta con dos focos importantes: el toscano y el veneciano.
Toscano. Presenta la signoria como edifico emblemático. Sus fachadas se distinguen por ventanas angostas en el primer piso y majestuosas en el resto de pisos, almenas y una torre esbelta, que quiere simbolizar el poder de la ciudad. Hay que citar las signorias de Florencia y Siena (siglos XIII-XIV).
Veneciano. Es de carácter palaciego. Las fachadas presentan columnas, arcos entrecruzados y una llamativa decoración. Hay que citar el Palacio del Dux (siglo XIV). Países Bajos, donde los ayuntamientos se caracterizan por tener torres esbeltas y mansardas. Hay que citar los ayuntamientos de Brujas (siglo XIV) y Bruselas (siglo XV).
España concentra lo mejor de su arquitectura civil en la Corona de Aragón durante los siglos XIV y XV. Del siglo XIV hay que citar el Salón del Tinell del Palacio Real de Barcelona, obra de Guillermo Carbonell, un gran salón con cubierta de madera sostenida por arcos diafragma. Del siglo XV son el Palacio de la Generalitat de Cataluña, obra de Marcos Safont, y la Lonja de Valencia, de Pere Compte, de la que llama la atención la Sala de Contratación por sus pilares helicoidales estriados, que sostienen bóvedas de crucería simple.
26.3. Escultura.
Las características de la escultura gótica son las siguientes:
Naturalismo. Las imágenes expresan sentimientos y se comunican entre ellas y con el espectador.
Los temas tratados son los siguientes:
o El Juicio Final, que puede estar acompañado por la muerte y resurrección de Cristo y por la psiconostasis o peso de las almas. Ocupa el tímpano de la portada principal. Se presenta de manera tal que el creyente pueda acceder a la Jerusalén celeste. No se pretende asustar al creyente y sí hacerle ver que cuenta con la ayuda de la Virgen y de san Juan. Se representa de tres maneras distintas:
Apocalíptica. De tradición románica, se abandonó a finales del siglo XII.
Venida de Cristo a la Tierra. A través del tema de la Asunción y según los Hechos de los Apóstoles, se abandonó a finales del siglo XIII.
Según el Evangelio de san Mateo. Típica del gótico, es mucho más humana. o Cristo en la cruz. Cristo aparece con tres clavos, lo que obliga a cruzar las piernas;
desnudo, cubierto sólo con una faldilla hasta las rodillas, pero que se va acortando con el paso del tiempo; los pliegues son revueltos y angulosos; el cuerpo aparece desplomado; los brazos forman un ángulo obtuso con el cuerpo, debido al peso de este; la corona es de espinas, la auténtica de la Pasión; los cabellos caen en largos rizos; y del costado mana sangre en abundancia. Cristo pretende inspirar compasión, que el creyente se acerque a él por la vía del dolor.
o La Virgen. Se la presenta como la intercesora predilecta entre los creyentes y su hijo Dios hecho hombre. La escena de la Virgen con el Niño es de ternura, pero la Piedad es de dolor.
o Hagiografías o vidas de santos. Se justifica porque se presenta a los santos como ejemplos a seguir. El artista suele detenerse en el momento del martirio. Llegan a ocupar pórticos secundarios. Si el santo se ofrece en figura individual puede ocupar el parteluz de la portada principal.
o Del Antiguo Testamento como precursores del Nuevo Testamento vinculando ambos textos. Así el sacrificio de Isaac prefigura el de Cristo en la cruz y Jonás y la ballena la resurrección de Cristo.
o Monstruología. Se justifica porque sirven para representar el infierno y los castigos a los condenados.
Supeditación de la escultura a la arquitectura. Los soportes son los siguientes:
o Portadas de los templos con una disposición predeterminada según el tema: Tímpano. Se reserva para escenas del Juicio Final, la Virgen o algún santo.
Parteluz. Se ocupa con la imagen de Cristo, la Virgen o del santo al que está dedicada la portada.
Dintel. Se ocupan con reyes, músicos, apóstoles, etc.
Jambas. Aparecen escenas de la Virgen, el apostolado y ángeles. En el siglo XII se disponen en ángulo y desde el XIII en muro diagonal liso, a veces con columnas que enmarcan cada figura o escena.
Capiteles de las columnas. Aparecen tallas vegetales.
Arquivoltas. Se llenan con imágenes de reyes, músicos, apóstoles, etc. Su disposición sigue la dirección del arco.
Zócalo. Se sitúan relieves de alegorías de vicios o virtudes, calendarios, etc.
Rosetón. Puede contener una representación de la Rueda de la Fortuna, figuras geométricas, etc.
o Sillerías de coro. La escultura es en madera. Se representa el apostolado, profetas, escenas de guerra, etc. y en las misericordias temas profanos y eróticos.
o Retablos. En el siglo XIII son de pequeñas dimensiones, excepto el del presbiterio, con tres escenas como máximo. En el siglo XIV adquirieron un gran desarrollo pudiendo ocupar toda la altura del presbiterio, a la vez que se fija su estructura: predela en la parte baja, que puede ser uniforme o dividirse en banco y sotabanco; calles, que dividen el retablo en vertical; entrecalles, ensanchamiento entre las calles donde se colocan las esculturas; polseras o guardapolvos en los extremos; y ático, espiga o espigón, parte más alta y sobresaliente, que se reserva para situar el Calvario con la Virgen y san Juan.
o Sepulcros. Por lo general se utiliza la piedra. Se distinguen sepulcros exentos, que ocupan el centro de una capilla funeraria, sepulcros adosados al muro, dentro de un marco arquitectónico. Por lo general, descansan sobre una base compuesta por leones, animal protector el paraíso, y sobre el sepulcro la escultura yacente del difunto, que desde el siglo XV puede ser orante.
o Escultura exenta. Tiene un gran desarrollo desde finales del siglo XIII. Está vinculada al auge de la burguesía. Puede aparecer en casi cualquier lugar del templo como imagen devocional de la persona que la encarga.
Los países donde se desarrolló la escultura gótica con más intensidad fueron Francia, Inglaterra, Alemania, Italia y España.
En Francia destacan las portadas de las catedrales de Amiens y Reims (siglo XIII). De la catedral de Amiens destaca el Portal de la Virgen, donde aparecen tres registros horizontales: en el primero aparecen seis personajes Antiguo Testamento, en el intermedio las escenas de la muerte y asunción de la Virgen y en el tercero su coronación. La figura de la Virgen ocupa el parteluz.
En la portada de la catedral de Reims destacan las esculturas exentas de las jambas, en particular las escenas de la visitación y anunciación, que se distinguen por el naturalismo.
Inglaterra ofrece una escultura funeraria sobresaliente, que aporta como novedad la figura del llorante. Hay que citar el sepulcro de sir John y lady de la Pole (siglo XIV), en bronce, donde los protagonistas aparecen en actitud afectuosa, y el sepulcro de Juan sin Miedo y Margarita de Baviera (siglo XV), que se distingue por el realismo patético al aparecer en la base del sepulcro figuras encapuchadas en procesión.
En Alemania la escultura gótica se caracteriza por su expresividad. Destaca Claus Sluter con su obra el Pozo de Moisés (1395-1405), en el que sobre un basamento hexagonal se disponen las esculturas de los profetas Zacarías, Jeremías, David, Isaías, Daniel y Moisés y ángeles sobre las columnas que los separan. Iba a ser la base de un gran Calvario.
En Italia destacan Nicola y Andrea Pisano, que anuncian la escultura renacentista. Nicola Pisano es autor del púlpito del baptisterio de la catedral de Pisa (1260) con el que estableció una nueva tipología por ser de planta hexagonal. Se sostiene en una columna central y seis esquineras, de las que tres descansan sobre leones. Entre las columnas aparecen arcos trilobulados. Ofrece cinco relieves acerca de la vida de Cristo, las virtudes sobre las columnas y un águila de san Juan.
España recibe la influencia de la escultura francesa durante el siglo XIII. La catedral de Burgos ofrece los mejores conjuntos escultóricos: las puertas del Sarmental y de la Coronería.
La Puerta del Sarmental (1230-1240) es de temática apocalíptica: en el tímpano se distingue la Maiestas Domini, el Tetramorfos y los cuatro evangelistas; el dintel está ocupado por el apostolado bajo arquillos trilobulados; el tímpano está delimitado por una moldura exterior con decoración vegetal y tres arquivoltas: la interior está ocupada por ángeles adorando a Cristo y las otras dos por los ancianos del Apocalipsis tañendo instrumentos musicales; todas las esculturas de las arquivoltas se asientan sobre peanas.
La Puerta de la Coronería (hacia 1250) está dedicada al Juicio Final, que ocupa el tímpano. Aparecen Cristo entronizado como juez, y le flanquean la Virgen María coronada y san Juan, que le imploran piedad para las almas de los condenados al infierno; en el vértice del tímpano, dos ángeles, sobre unas nubes, portan la cruz y el sudario de Cristo, y a los lados, otros dos llevan una columna y una lanza, elementos de la Pasión de Cristo. El dintel está ocupado por la imagen de san Miguel sosteniendo una balanza en la que pesa las almas de los hombres. A la derecha aparecen unos demonios, que hostigan a los condenados al infierno; a la izquierda, una casa con la puerta abierta representa la entrada al paraíso, donde ya hay bienaventurados. Las arquivoltas son tres, la interior está ocupada por serafines, la intermedia por ángeles turiferarios y la exterior por escenas de la resurrección.
También es del siglo XIII la Virgen Blanca de la catedral de León, del maestro Enrique, que se encuentra en el parteluz de la fachada principal, y que pone de manifiesto el naturalismo del gótico.
Durante el siglo XIV se sigue haciendo portadas catedralicias de gran valor, pero también esculturas exentas. Entre las primeras hay que citar la Puerta del Reloj de la catedral de Toledo, la Puerta Preciosa de la catedral de Pamplona y entre las segundas San Carlomagno y a Virgen Blanca de la catedral de Toledo.
El tímpano de la Puerta del Reloj de la catedral de Toledo (principios del siglo XIV) se organiza en cuatro bandas que ofrecen un denso programa de escenas sacadas del Nuevo Testamento; está coronado por la Dormición de la Virgen.
San Carlomagno (1345) es obra de Jaime Cascalls. Está realizada en alabastro policromado. Es la imagen de Pedro IV el Ceremonioso en actitud mayestática. Las proporciones son regulares, pero adolece de escaso naturalismo como se aprecia en la barba simétrica y en la rigidez y hieratismo, apenas quebrado con el movimiento de los brazos y las piernas.
La Virgen Blanca de la catedral de Toledo (segunda mitad del siglo XIV) se ajusta al modelo francés de coloquio maternal: aparece la Virgen con el Niño Jesús en brazos, ambos en actitud cariñosa.
Durante el siglo XV destacaron Johan Lome de Tournay, Sebastián Almonacid y Gil de Siloé.
Johan Lome de Tournay es el autor del Sepulcro de Carlos III el Noble y Leonor de Trastamara (1419) que se encuentra en la catedral de Pamplona. Se ajusta al modelo de cama exenta de planta rectangular; los lados del sepulcro están decorados con figuras plorantes bajo doseles góticos separados por columnas; sobre el sepulcro aparecen las esculturas de los difuntos en posición yacente con las manos en oración bajo doseles góticos. Los difuntos fueron representados en la plenitud de sus vidas y sus rostros muestran serenidad.
De Sebastián Almonacid es el Sepulcro del doncel de Sigüenza (1492) en alabastro policromado. El sepulcro se cobija bajo un arco de medio punto y consta de dos elementos: sarcófago y estatua funeraria. El rostro de don Martín Vázquez de Arce llama la atención por la serenidad de espíritu y melancolía. La hechura es gótica, pero la simbología renacentista.
26.4. Pintura.
Las características de la pintura gótica son las siguientes:
Desaparece la pintura mural (excepto en Italia) y se impone la pintura sobre tabla, la vidriera y la miniatura. Además, se desarrolló la grisalla, pintura en tonos grisáceos que imita esculturas de piedra o elementos arquitectónicos.
La pintura sobre tabla se realiza sobre una tabla individual o en retablos, que según el número de tablas pueden ser dípticos, trípticos o polípticos.
Se desarrollaron las técnicas al fresco (en Italia), al temple y al óleo, que se generalizó desde el siglo XV desde Flandes gracias a los hermanos Van Eyck. Las figuras ganan en realismo y en detalles.
Utilización de la luz para modelar las figuras.
Definición del marco espacial recurriendo al uso de elementos arquitectónicos e introduciendo paisajes.
La Iglesia encargó temas religiosos, sobre todo representaciones de Jesús de Nazaret, la Virgen María, apóstoles y santos. En este sentido, ejerció gran influencia el libro Legenda sanctorum (1290), de Jacobo de la Voragine.
La burguesía encargó temas profanos de la vida diaria y retratos. Los estilos pictóricos son los siguientes:
Francogótico o gótico-lineal (siglos XIII-XIV). Apareció en la corte francesa. Presenta las características siguientes:
o Predominio de la línea sobre el dibujo.
o La línea separa colores planos.
o Ausencia de perspectiva, volumen y sombra.
o Las figuras y los objetos se sitúan en un espacio irreal.
o El naturalismo es amable y está idealizado.
Italogótico o trecencista (finales del siglo XIII y siglo XIV). Apareció en Italia y se extendió al sur de Francia y Cataluña. Presenta las características siguientes:
o Se intenta representar la perspectiva para dar profundidad a las escenas.
o Se realizan estudios anatómicos para conseguir una representación más realista de las figuras.
o Uso de la luz para matizar los colores.
o Se busca la representación de los sentimientos.
En Italia se distinguen las Escuelas de Florencia y Siena.
o Escuela de Florencia. Se distingue por buscar la perspectiva y el volumen. Destacan Cimabue y Giotto.
Cimabue evolucionó desde la manera greca de inspiración bizantina (Virgen en majestad (1270)) hacia figuras expresivas y con volumen (frescos de la basílica de San Francisco de Asís (1280)).
Giotto da un contenido intelectual a la pintura, introduce el paisaje y plasma la realidad mediante la perspectiva y la individualización de los rostros y las expresiones. Su mejor obra son los frescos de la Capilla de los Scrovegni (La Adoración de los Magos, Huida a Egipto, Resurrección de Lázaro y Beso de Judas (1306)). Anuncia el Renacimiento.
o Escuela de Siena. Se distingue por la línea curva y el carácter decorativo del color. Destacan Ducio di Bouninsegna y Simone Martini, que usan fondos dorados por influencia bizantina.
Ducio di Bouninsegna suavizó el contorno y la expresión de las figuras. Hay que citar Madonna Rucellai (1285).
Simone Martini se distingue por introducir elementos arquitectónicos para enmarcar las escenas, el uso de la línea curva y rostros de rasgos y expresiones suaves. Destaca La Anunciación (1333).
Internacional o cortesano (1375-1425). Apareció en la corte de Aviñón, donde convivieron pintores italianos y franceses, y se extendió por Europa. Presenta las características siguientes:
o Colores vivos e intensos.
o Uso de la línea curva.
o Estilización de las figuras, que se representan elegantes.
o Representación minuciosa y detallista.
o Fondos dorados y paisajísticos.
o Se desarrolló la miniatura y el retrato oficial con fines propagandísticos.
Hay que citar a los miniaturistas hermanos Limbourg (Las muy ricas horas del duque de Berry (1416)) y al retratista Jean Fouquet (El rey Carlos VII (1450)).
En España destacan Luis Borrassà (Retablo de santa Clara (1414)), Ramón de Mur (Virgen de la leche (1417)) y Bernardo Martorell (Retablo de san Jorge (1440)).
Flamenco (siglo XV). Apareció en Flandes y Países Bajos de la mano de la burguesía y se extendió a Europa a partir de 1430. Presenta las siguientes características:
o Los cuadros son de pequeño y mediano formato para estancias hogareñas.
o Desarrollo del retrato, tema predilecto de la burguesía.
o Los trípticos están pintados por fuera, con grisallas, y por dentro, donde se representa el tema principal en la hoja central.
o Representación minuciosa y detallista en extremo. Se utilizaban pinceles de un solo pelo, que obligaban a trabajar con lupa.
o Representación naturalista de la realidad sin idealizar.
o Las escenas se presentan dentro de paisajes o en espacios interiores.
o Utilización de la técnica del óleo sobre tabla, que permitió dar más brillo a los colores y mayor detallismo.
o Robert Campin o Maestro de Flémalle. Muy detallista por influencia de la miniatura (Desposorios de la Virgen (1425)), donde introduce elementos arquitectónicos, pude conjugar elementos sacros y profanos (Tríptico de la Anunciación (1425)).
o Hermanos Van Eyck. Su gran obra fue el Retablo de la Adoración del cordero místico (1432), de composición simétrica, fijó las características de la pintura flamenca. Jan van Eyck fue el mejor retratista flamenco. Su mejor retrato es El matrimonio Arnolfini (1434), retrato doble en el que aparece un matrimonio banquero italiano asentado en Brujas; la composición es simétrica; es un cuadro lleno de elementos simbólicos: el espejo, donde aparece el pintor, hace las veces de testigo, igual que la única vela de la lámpara, que simboliza el ojo de Dios, que todo lo ve; el perro simboliza la fidelidad; la mano del hombre sujetando la de la mujer el compromiso matrimonial; el vestido verde la esperanza en la nueva vida y la fruta a la inocencia original y a la riqueza de la familia. Otros retratos son Virgen del canciller Rollin (1435), Virgen del canónigo Van der Paele (1436), en los que introduce la figura del donante.
o Van der Weyden es el pintor de las grandes composiciones y del dolor. Su mejor obra es El descendimiento de la cruz (1435), parte central y única que se conserva de un tríptico; sobre fondo dorado se disponen la escena del descendimiento de Cristo de la cruz: Cristo y la Virgen se disponen en diagonal y san Juan y María Magdalena cierran la escena; destaca la expresión del sentimiento de dolor, el estudio anatómico de Cristo, el tratamiento de las texturas de las vestimentas y la simbología del color y de la calavera de Adán. Otras obras destacables son Tríptico de Miraflores (antes de 1445) y El Calvario (1464).
o Memling. Sus Vírgenes se caracterizan por la delicadeza, serenidad y quietud. Un ejemplo es Díptico de la Virgen (1487).
o Patinir. Sus paisajes se caracterizan por una línea del horizonte muy alta. Hay que citar Laguna estigia (1520).
Hispanoflamenco (siglo XV). En España se habla de estilo hispanoflamenco por la influencia de los pintores flamencos sobre los españoles, sobre todo de Jan van Eyck, que visitó España. Destacan Luis Dalmau, Bartolomé Bermejo, Jaime Huguet, Jorge Inglés y Fernando Gallego.
o Luis Dalmau introdujo en España el estilo flamenco como se demuestra en su mejor obra, La Virgen de los Consejeros (1445): la Virgen aparece en el centro del cuadro rodeada de los donantes arrodillados a sus pies y detrás de ellos sendos coros de ángeles; la influencia flamenca se aprecia en la composición, retratos individualizados de los personajes, detallismo, ropas lujosas y desarrollo de la perspectiva recurriendo al enlosado, el paisaje y elementos arquitectónicos
o Bartolomé Bermejo se caracteriza por dotar a sus personajes de solemnidad y naturalidad, dibujo enérgico, riqueza cromática en tonos intensos, uso de la perspectiva lineal y detallismo. Se especializó en temática religiosa por lo que sus cuadros son ricos en mensajes teológicos. Su mejor obra es Santo Domingo de Silos entronizado como obispo (1477): santo Domingo aparece sentado en cátedra en su silla de abad; viste capa, mitra y báculo; el santo hace una pausa en la lectura de la Biblia y mira al espectador para incitarle al estudio y reflexión; se representan las siete virtudes cristianas (las teologales se disponen en el respaldo de la cátedra: la Caridad, en la cúspide, protegiendo a dos desvalidos; la Fe, a la izquierda, con mitra, báculo y cáliz; y la Esperanza, a la derecha, con un arbolillo en la mano. Las virtudes cardinales se disponen en los laterales de la cátedra: en el lado izquierdo, la Justicia sostiene una balanza y una espada, y la Fortaleza empuña una espada con la que mantiene a raya al demonio; en el lado derecho, la Prudencia lee un libro mientras se ilumina con una tea, y la Templanza, que se sirve vino con moderación). Otras obras importantes son Virgen de la leche (1468) y Virgen del canónigo Desplà (1490).
o Jaime Huget dota a los personajes que representa de elegancia y melancolía, dentro de composiciones equilibradas. Hay que citar los retablos de San Abdón y san Senén (1460) y de la Transfiguración (1475).
o Jorge Inglés trabajó para el marqués de Santillana y su esposa, que le encargaron el Retablo de los Gozos de Santa María (1455).