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lo largo de nuestra existencia nos encontramos en la búsqueda de momentos que saquen a la superficie una explicación de lo que es el ser humano. Creamos relaciones simbólicas con nuestro entorno de manera insospechada e instintiva. Cada cual, en el momento de nacer, busca crear, afianzar y recordar desde diversos procesos, que acorde con sus experiencias humanas, catalicen hacia un encuentro con el “Yo”. Para algunos su búsqueda parte desde teorías científicas; otros se conectan mediante la literatura a una forma de narrar y compartir su manera íntima de relacionarse con el mundo; algunos establecen mediante la astronomía vínculos métricos con lo celeste; unos cuantos crean conexión por medio de la interacción con su entorno natural, por medio de técnicas ancestra-les y relatos; otros tantos se vinculan mediante el pragmatismo numérico, desenredan, ordenan y clasifican sistemas de relación.El camino elegido hacia esta búsqueda es mediante el arte, ya que resulta indispensable como proceso sensible y como forma de observar y de discernir el
mundo, y a su vez de generar reflexiones desde la imagen y desde el lenguaje. Estas mismas preocupaciones son compartidas por artistas como Violeta Parra, quien indaga dentro de la cultura popular sus vivencias personales, acontecimientos relevantes dentro de la historia Chilena, leyendas y construc-ción de personajes desde un de carácter religioso e íntimo. Por otro lado, el artista Alejandro Xul Solar exploró en la mitología mediante una estética surrealista, abundante en signos lingüísticos y formas geométricas, unificando así cada parte dentro de un todo y para así devenir en la construcción global de lenguaje Panlengua1.
A continuación, se presentan cuatro capítulos del proceso explorado en el tema MITOLOGÍA DE LOS SUEÑOS y del que se puede aclarar que es resultado de una indagación inicial, donde se destacan cada una de las fases de la creación artística y desde su propia lógica, pero que se enlazan entre sí proponiendo diversos resultados.
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-El recorrido surge desde la experimentación del momento onírico mediante el ensueño y los paisajes mentales de la psique, luego se hacen lenguaje, donde aparecen palabras de manera automática en el sueño, interrumpiendo la historia sucedida, cambiando así la linealidad y, por su parte, trayendo consigo neologismos con diversos significados, algunos acompañados de escenas o imágenes, otros que recalcan el valor del esquema de la palabra y otros donde lo que queda de ellos es la sensación.
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lo largo de nuestra existencia nos encontramos en la búsqueda de momentos que saquen a la superficie una explicación de lo que es el ser humano. Creamos relaciones simbólicas con nuestro entorno de manera insospechada e instintiva. Cada cual, en el momento de nacer, busca crear, afianzar y recordar desde diversos procesos, que acorde con sus experiencias humanas, catalicen hacia un encuentro con el “Yo”. Para algunos su búsqueda parte desde teorías científicas; otros se conectan mediante la literatura a una forma de narrar y compartir su manera íntima de relacionarse con el mundo; algunos establecen mediante la astronomía vínculos métricos con lo celeste; unos cuantos crean conexión por medio de la interacción con su entorno natural, por medio de técnicas ancestra-les y relatos; otros tantos se vinculan mediante el pragmatismo numérico, desenredan, ordenan y clasifican sistemas de relación.El camino elegido hacia esta búsqueda es mediante el arte, ya que resulta indispensable como proceso sensible y como forma de observar y de discernir el
mundo, y a su vez de generar reflexiones desde la imagen y desde el lenguaje. Estas mismas preocupaciones son compartidas por artistas como Violeta Parra, quien indaga dentro de la cultura popular sus vivencias personales, acontecimientos relevantes dentro de la historia Chilena, leyendas y construc-ción de personajes desde un de carácter religioso e íntimo. Por otro lado, el artista Alejandro Xul Solar exploró en la mitología mediante una estética surrealista, abundante en signos lingüísticos y formas geométricas, unificando así cada parte dentro de un todo y para así devenir en la construcción global de lenguaje Panlengua1.
A continuación, se presentan cuatro capítulos del proceso explorado en el tema MITOLOGÍA DE LOS SUEÑOS y del que se puede aclarar que es resultado de una indagación inicial, donde se destacan cada una de las fases de la creación artística y desde su propia lógica, pero que se enlazan entre sí proponiendo diversos resultados.
Introducción
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-El recorrido surge desde la experimentación del momento onírico mediante el ensueño y los paisajes mentales de la psique, luego se hacen lenguaje, donde aparecen palabras de manera automática en el sueño, interrumpiendo la historia sucedida, cambiando así la linealidad y, por su parte, trayendo consigo neologismos con diversos significados, algunos acompañados de escenas o imágenes, otros que recalcan el valor del esquema de la palabra y otros donde lo que queda de ellos es la sensación.
El tercer estado resulta del vínculo íntimo entre el resultado de la fase anterior: la imagen (metáfora visual) y la lana que, por su maleabilidad, textura y por su propia historia en prácticas de oficio ancestral, hace de esta confrontación una expresión de libertad, una dualidad entre la creación diurna (proceso de creación plástica) y la creación nocturna (proceso biológico de creación de los sueños). La lana es un elemento en el que se deposita un sentir místico, como también una forma de abordar una estética personal y que propiciará una mitología íntima; identitaria; un pretexto para la búsqueda del “Yo”, de ese universo interno, de la narrativa, del símbolo. Finalmente, la lana representa una Mitología Contemporánea, que queda registrada en telas sedosas, con diversos colores y livianura.
“Recuerdo que cuando era adolescente, un día por la tarde hacía viento de una manera tan particular que mi sensación inmediata era la de vivir en un estado de ensoñación. Las materas colgaban de una forja que cruzaba de pared a pared, tenían un baile ciertamente especial, melódico. Y allí sumergida en ésta atmósfera fascinante,
siento la necesidad de controlar sus formas ondulantes; los ritmos del viento… Realmente soñaba estando despierta”.
1 Uno de los dos lenguajes creados a fines de los años 50 por el famoso artista argentino Xul Solar. Pan
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lo largo de nuestra existencia nos encontramos en la búsqueda de momentos que saquen a la superficie una explicación de lo que es el ser humano. Creamos relaciones simbólicas con nuestro entorno de manera insospechada e instintiva. Cada cual, en el momento de nacer, busca crear, afianzar y recordar desde diversos procesos, que acorde con sus experiencias humanas, catalicen hacia un encuentro con el “Yo”. Para algunos su búsqueda parte desde teorías científicas; otros se conectan mediante la literatura a una forma de narrar y compartir su manera íntima de relacionarse con el mundo; algunos establecen mediante la astronomía vínculos métricos con lo celeste; unos cuantos crean conexión por medio de la interacción con su entorno natural, por medio de técnicas ancestra-les y relatos; otros tantos se vinculan mediante el pragmatismo numérico, desenredan, ordenan y clasifican sistemas de relación.El camino elegido hacia esta búsqueda es mediante el arte, ya que resulta indispensable como proceso sensible y como forma de observar y de discernir el
mundo, y a su vez de generar reflexiones desde la imagen y desde el lenguaje. Estas mismas preocupaciones son compartidas por artistas como Violeta Parra, quien indaga dentro de la cultura popular sus vivencias personales, acontecimientos relevantes dentro de la historia Chilena, leyendas y construc-ción de personajes desde un de carácter religioso e íntimo. Por otro lado, el artista Alejandro Xul Solar exploró en la mitología mediante una estética surrealista, abundante en signos lingüísticos y formas geométricas, unificando así cada parte dentro de un todo y para así devenir en la construcción global de lenguaje Panlengua1.
A continuación, se presentan cuatro capítulos del proceso explorado en el tema MITOLOGÍA DE LOS SUEÑOS y del que se puede aclarar que es resultado de una indagación inicial, donde se destacan cada una de las fases de la creación artística y desde su propia lógica, pero que se enlazan entre sí proponiendo diversos resultados.
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-El recorrido surge desde la experimentación del momento onírico mediante el ensueño y los paisajes mentales de la psique, luego se hacen lenguaje, donde aparecen palabras de manera automática en el sueño, interrumpiendo la historia sucedida, cambiando así la linealidad y, por su parte, trayendo consigo neologismos con diversos significados, algunos acompañados de escenas o imágenes, otros que recalcan el valor del esquema de la palabra y otros donde lo que queda de ellos es la sensación.
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lo largo de nuestra existencia nos encontramos en la búsqueda de momentos que saquen a la superficie una explicación de lo que es el ser humano. Creamos relaciones simbólicas con nuestro entorno de manera insospechada e instintiva. Cada cual, en el momento de nacer, busca crear, afianzar y recordar desde diversos procesos, que acorde con sus experiencias humanas, catalicen hacia un encuentro con el “Yo”. Para algunos su búsqueda parte desde teorías científicas; otros se conectan mediante la literatura a una forma de narrar y compartir su manera íntima de relacionarse con el mundo; algunos establecen mediante la astronomía vínculos métricos con lo celeste; unos cuantos crean conexión por medio de la interacción con su entorno natural, por medio de técnicas ancestra-les y relatos; otros tantos se vinculan mediante el pragmatismo numérico, desenredan, ordenan y clasifican sistemas de relación.El camino elegido hacia esta búsqueda es mediante el arte, ya que resulta indispensable como proceso sensible y como forma de observar y de discernir el
mundo, y a su vez de generar reflexiones desde la imagen y desde el lenguaje. Estas mismas preocupaciones son compartidas por artistas como Violeta Parra, quien indaga dentro de la cultura popular sus vivencias personales, acontecimientos relevantes dentro de la historia Chilena, leyendas y construc-ción de personajes desde un de carácter religioso e íntimo. Por otro lado, el artista Alejandro Xul Solar exploró en la mitología mediante una estética surrealista, abundante en signos lingüísticos y formas geométricas, unificando así cada parte dentro de un todo y para así devenir en la construcción global de lenguaje Panlengua1.
A continuación, se presentan cuatro capítulos del proceso explorado en el tema MITOLOGÍA DE LOS SUEÑOS y del que se puede aclarar que es resultado de una indagación inicial, donde se destacan cada una de las fases de la creación artística y desde su propia lógica, pero que se enlazan entre sí proponiendo diversos resultados.
El recorrido surge desde la experimentación del momento onírico mediante el ensueño y los paisajes mentales de la psique, luego se hacen lenguaje, donde aparecen palabras de manera automática en el sueño, interrumpiendo la historia sucedida, cambiando así la linealidad y, por su parte, trayendo consigo neologismos con diversos significados, algunos acompañados de escenas o imágenes, otros que recalcan el valor del esquema de la palabra y otros donde lo que queda de ellos es la sensación.
El tercer estado resulta del vínculo íntimo entre el resultado de la fase anterior: la imagen (metáfora visual) y la lana que, por su maleabilidad, textura y por su propia historia en prácticas de oficio ancestral, hace de esta confrontación una expresión de libertad, una dualidad entre la creación diurna (proceso de creación plástica) y la creación nocturna (proceso biológico de creación de los sueños). La lana es un elemento en el que se deposita un sentir místico, como también una forma de abordar una estética personal y que propiciará una mitología íntima; identitaria; un pretexto para la búsqueda del “Yo”, de ese universo interno, de la narrativa, del símbolo. Finalmente, la lana representa una Mitología Contemporánea, que queda registrada en telas sedosas, con diversos colores y livianura.
-Sueños
Cap. 1
Fragmento de A LA NOCHE Sully Prudhomme
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unto a los sueños, un instante de eternidad llega. La noche duerme y despliega un manto a lo largo y ancho de la humanidad. Del mismo modo, los sueños expandiéndose se posan en cada rincón, cada lugar donde un durmiente descansa para volver en sí al alba.El misterio de los sueños lleva a formular una serie de interrogantes, como ¿Qué aspectos despiertan fascinación en torno al hecho de soñar? ¿Qué papel juegan los sueños dentro de la lógica de la realidad? ¿Cómo manifiesta el cuerpo, que es un espacio de pertenencia, su identidad en los sueños? ¿Se puede sospechar de la muerte metafórica del individuo en el momento de soñar? ¿Qué sucede con los mensajes de la noche?
Resulta bastante fascinante el aspecto del misterio y, se emplea la palabra misterio, puesto que muchas cosas que suceden parecen un juego de posibilida-des que doblega la voluntad en el sueño. No es uno quien decide, es la circuns-tancia la que amerita una acción que, engranada con personajes y escenarios, responde a situaciones que podrían definirse como presente extendido, porque cuando se sueña no hay sensación tangible del pasado dentro de los sueños. Numerosos sucesos resultan inconexos en los sueños con actos subsiguientes, convirtiéndolos así en una indagación perenne por el presente, que no sustenta sus acciones frente a un futuro inspeccionado, controlado. Algunos momentos se viven con miedo apasionado, ansiedad. No se sabe el porqué de estar allí en situaciones inhóspitas, pese a ello, el cuerpo del que duerme se encuentra en un estado indispensable para su funcionamiento biológico: el descanso.
Con gran frecuencia, algunas variables de las imágenes oníricas son consecuen-cia directa del funcionamiento fisiológico del organismo, el cuerpo se relaciona con su entorno. Los dolores repentinos, calambres, o excesos de temperatura entran a jugar un papel significativo a la hora del soñar. Un ejemplo de ello es cuando se sobrepasa el nivel de relajación, el pulso cardiaco disminuye su frecuencia, a tal punto que el cerebro envía una señal para alertar al individuo de una posible apnea1. Como consecuencia, el aviso se ha permeado dentro del
sueño, mediante un repentino suceso violento; la conmoción hace que la persona vuelva en sí.
Estos factores llevan a nuevos cuestionamientos, como ¿Cómo se puede catalogar este arsenal de códigos? ¿Bajo qué naturaleza reposa su esencia? No es casualidad que el sueño haya sido un aspecto a indagar en el proceso de evolución del ser humano, debido a su carácter biológico. Aún en la contemporaneidad, despierta y sobrepasa el límite de la intriga y la fascinación, puesto que se ha querido explicar su sentido desde categorías cientificistas, a nivel neuronal2, psicológico, esotérico, literario, chamánico o psiquiátrico.
Incluso, el sueño en épocas antiguas se utilizó como una respuesta apropiada a la búsqueda espiritual; salvación o condenación era lo que surgía de allí.
Cuantiosas variables pueden ocurrir en el momento de soñar, y puede haber sueños gratos o pesadillas, que se ubican entre categorías ligadas a la identidad sexual y social. Algunos sueños son aberrantes y ponen al desnudo aspectos íntimos que se han reservado con el mayor de los recelos pues, en los sueños,
1 Cese completo de la señal respiratoria.
2 Relativo a las células del cerebro, las neuronas, cuya principal función es captar los estímulos
provenientes del ambiente y transportar y transmitir impulsos nerviosos (mensajes eléctricos). La
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-desde el incesto hasta los pecados más vergonzosos tienen lugar y forma propia. Ciertamente, lo que queda al despertar no siempre resulta alentador, deviniendo así en un autoflagelo, un cargo de conciencia que se podría llegar a definir como castrador y autoritario, puesto que se fundamenta desde la moralidad, debido a que los sueños develan el estado más puro de la psique3, los
anhelos más profundos. Por otra parte, resulta obsoleto negar la esencia voyeur del ser humano, por lo que, el subconsciente y las imágenes oníricas se relacionan entonces como las perfectas amantes, proponiendo así otro tipo de lógica.
Pese al interés de la psiquiatría por adjudicar un razonamiento exacto, donde no muchos se atreven a objetar a Freud, ni a sus teorías socialmente aceptadas en el campo del conocimiento, se puede destacar un aspecto interesante, que es la manera sistemática de observar las causalidades de los sueños, conectadas a la interacción del hombre con su entorno. Esto se resuelve como una regla de tres, puesto que los símbolos que tienen lugar dentro del sueño, que son manifestados de forma alucinatoria, conectan y develan el aparato psíquico4,
como también la estructura del pensamiento. Mediante el recuerdo de acontecimientos del sueño se crea un principio casi mnemotécnico para comprender el “Yo”, las ambiciones y el placer, que mediante el sufrimiento garantiza la satisfacción frente a la imposibilidad de realizar los deseos.
Podría decirse que los sueños resultan como un precedente de una representación mental, mediante una forma espiritual (y de carácter fetiche), por la manera tan pictórica donde los escenarios cobran vida de ensoñación. La esencia de lo onírico se transmuta a una constante experimentación del universo personal que, por su carácter diverso, goza de la capacidad de
renovarse. De allí surgen las exploraciones plásticas de este trabajo y, asimismo, por medio del arte, se ensayan métodos para acercarse a una mitología personal.
En semejanza al tema onírico o de los sueños, se teme sobrepasar los límites, a causa de este despierto vivir industrializado, capitalizado, globalizado. ¿Qué es entonces el ser en su esencia si en el sueño se revelan sus más próximas intencio-nes, sus perturbaciointencio-nes, sus actos más indolentes, el devenir del animal que castrado por el humanismo, negó su naturaleza de ser superviviente, de hijo de las fieras de los bosques, que a base de instinto y genética determina sus comportamientos como actos funcionales, políticos, y no, como muchos suelen confundir, de salvajismo?
Al estar tan humanizados, o industrializados, no se sabe en qué bando se juega realmente, ni de qué forma se comprenden las realidades personales, pues se retroalimentan esquemas sociales, basados en la homogenización y universali-zación de representaciones.
Los seres humanos nacen para afianzar procesos de imitación que, como eslabón, refuerzan el mundo de lo impersonal, donde al infante se le impone un código de civilización, decretado mediante la noción de desarrollo. Es claro, no hay espacio para la construcción del “Yo”, lo que resulta desgastante, pues el espejismo al que se enfrenta el ser humano ya hizo mella en la historia. Es interesante poder observar el verbo “Soñar” como un punto de fuga que conecta con el auto-descubrimiento.
3 Conjunto de actos y funciones de la mente.
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l sueño es como un portal, un encuentro, y establece una relación entre el arte y las expresiones humanas con la vida propia, con el inconsciente, donde se cruzan el sentido expansivo del individuo, desde un adentro hacia un afuera, y la retracción que supone un movimiento contrario, proponiendo una introspección mediante el quehacer artístico.Este portal no solo surge como un estado de transición, sino que se propone como un lugar en donde surgen las metáforas. Se emparenta con la lana, algunas veces mediante las imágenes oníricas, otras tantas por medio de las palabras que aparecen en los sueños y que carecen de significados claros, sin embargo, una sensación llega con cada una de ellas. La lana, como elemento pictórico, resulta muy apropiada para mantener el lenguaje de una recreación personal. Por este motivo, la lana interviene como herramienta mística y enlazadora, proponiendo un proceso de ordenamiento entre conceptos e imágenes. Lo que genera la siguiente cuestión: ¿Podría relacionarse el sueño con el purgatorio y las pesadillas con las penitencias?
De acuerdo con Carlos Castaneda, por medio de su personaje Don Juan, en el libro Viaje a ixtlán “El soñar es real cuando uno ha logrado poner todo en foco”. Esta afirmación tiene un objeto realmente interesante, que es el poder vivir sueño y realidad indistintamente. El soñar y el estar despierto es exactamente lo mismo para Don Juan, pues allí se viven las realidades, se toman decisiones según el tipo de búsqueda del guerrero.
La Visión del más allá / La ascensión al Empíreo,
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a obra “La visión del más allá”, maneja una relación quizás cercana a lo que se podría suponer acerca de un paisaje mental del purgatorio, aunque, en realidad, este segmento de la pintura corresponde a un estado de sublimación, donde las almas son conducidas por ángeles hacia un túnel circundado por una hierofanía5; las almasdeben proseguir solas, para encontrar a Dios, que en este caso es representado mediante la luz. Las almas están desnudas dentro de la oquedad y los ángeles están con túnicas, pero con alas que sugieren un aspecto más infernal que celeste, en lo oscuro, en la noche. La ascensión, ese ir hacia Dios, se manifiesta en un aspecto casi metafísico, religioso e incluso lúdico, pues la manera en que El Bosco soluciona las posiciones de los cuerpos mediante diagonales, genera la sensación de movimiento; apuntando así a relaciones de meritocracia. Finalmente, está más arriba quien más lo merezca.
Como se mencionó anteriormente respecto al sentido de purgar, es pertinente aclarar que la noción de purgatorio varía para cada individuo, según sus creencias. Para algunos, esta relación atañe a un estado kármico, mediante un proceso de reflexión y de aprendizaje. Sin embargo, se podría proponer por un instante el intentar descontextualizar la noción de purgatorio, aunque este se geste desde el dogma, para así poder reevaluar su significado, en este caso desde la creación artística.
Las palabras registradas para este trabajo, a lo largo de estos seis años, gozan de un aspecto metafórico. Algunas acompañadas por imágenes difusas, otras tantas se revelan en sueños lúcidos, donde se podría mencionar que el “Yo” consciente se encuentra despierto y, por eso, del estado del sueño se pasa a la construcción de lo observado dentro este. Resulta bastante pretencioso lo que se mencionará a continuación, sin embargo, forma parte de la reflexión particular de la autora de este trabajo, como artista, y de sus experiencias vividas: cuando me enfrento a la creación visual reflexiono acerca del porqué de ciertas imágenes y del porqué las hago; la explicación más sencilla que puedo contemplar es que tengo la necesidad de purgar (purificar) la psiquis mediante el arte. De allí surgen los íconos, que contradiciendo a su naturaleza mediática, funcionan en el aspecto personal para hallar una simbología propia.
5 Conjunto de formas existentes en el mundo, por medio de las cuales se
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aliendo del tema del purgatorio y volviendo un poco más atrás en el tiempo, apartir de Aristóteles se disgrega el carácter de divinidad con la producción onírica. No obstante, en épocas antiguas, durante los periodos de guerra entre reinos, se le acuñó al sueño una propiedad que visibilizaba el salir invicto ante las luchas de poder; los ataques y estrategias eran tomados de los mensajes nocturnos y fielmente se entregaban a estos, pues su futuro estaba sellado.
En realidad, muchos de los pensadores dentro de la historia han mostrado el acto de soñar como el momento álgido para liberarse o vivir un estado de catarsis. Está el caso de Burdach, quien resalta el contraste entre la vida diurna, con sus actividades matinales, momentos amenos y otros pesarosos, y el sueño, como un resultado que libera todos los procesos dados durante el día. Otros planteamientos, aún más cientificistas, exponen el sueño como una conciencia extendida del ayer; impactos que por medio de las sensaciones han sido retenidos en nuestro cerebro, acontecimientos innovadores dentro de lo rutinario, etc. Según el filósofo Johann Maas:
“La experiencia confirma nuestra afirmación de que el contenido más frecuente de nuestros sueños se halla constituido por aquellos objetos sobre los que recaen nuestras más ardientes pasiones. Esto nos demuestra que nuestras pasiones tienen que poseer una influencia sobre la génesis de nuestros sueños. El ambicioso sueña con los laureles alcanzados (quizá tan sólo en su imaginación) o por alcanzar, y el enamorado con el objeto de sus tiernas esperanzas (…) Todas las ansias o repulsas sexuales que dormitan en nuestro corazón pueden motivar, cuando son estimuladas por una razón cualquiera, la génesis de un sueño compuesto por las representaciones a ellas asociadas, o la intercalación de dichas representaciones en un sueño ya formado(…)6”.
La relación de la autora de este trabajo frente al sueño consiste en un acto
aparente de supervivencia a alto costo. No hay posibilidad de negociar las experiencias ni tampoco forma de predicción, pero se tiene esa maravillosa ventaja de vivir situaciones que despiertos sí traerían consigo repercusiones. El ensueño funciona como un puente de comunicación, donde aparecen las quimeras benignas o las malicias de la noche.
¿Quién no ha deseado soñar con imágenes concretas, producto de sus más bajos deseos: un lugar, o tan siquiera dar rienda suelta a alguna acción, alguna sensación que erice la vida misma? Supongamos esto como un cúmulo de experiencias, que nos llevan a pensar en la exotización de la noche; el descansar en plenitud, A esto se le puede llamar la exotización de la noche, el descansar en plenitud, en el nido del automatismo, en el féretro de los sueños, por ende en el universo interno. Pueden surgir sueños eróticos, sueños húmedos, tibios, con el olor del amante que reposa en el mismo lecho; la noche cae, implacablemente y, el cuerpo, éste pedazo de carne, muere metafóricamente. Las imágenes llegan, movimientos oculares rápidos; fase MOR y los sueños se intensifican en sus experiencias, algunos fútiles y otros que se abren a una completa sensación de lo tridimensional. Como bien dice Saúl Hernández en una de sus composiciones: “Somos una célula que explota(…)7”.
¿Qué facetas ocultas subsisten detrás de nuestros sueños? Ciertamente ha sido una pregunta que ha calado profundamente en todas las experimentaciones que se han tenido frente al sueño, allí en la intimidad que se reserva a los pensamientos y a la forma de moldear las acciones. Pareciera que se viviera en espejismos sacros que se alimentan con anhelos luego frustrados por la realidad. Si se sueña, se puede estar detrás del espejo, viendo cómo la corporeidad se acerca para reconocerse en cada acción, en cada suceso.
Ahora, se puede reflexionar acerca de estos “sueños” en blanco, silenciosos; la ausencia de la imagen toma un espacio de poder, no hay historias y es entonces cuando el proceso de creación plástica toma su descanso hasta un nuevo impulso que accione a la psique hacia una nueva iconografía o arquetipo.
6 (Comunicado por Winterstein en la Zbl. Für Psychoanalyse.)
La interpretación de los sueños, Sigmund Freud (Pgs. 29 a 30).
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on todo y lo anterior, una de las experiencias logradas en la profundidad del sueño fue el poder ampliar el rango visual, en ocasiones hacia objetos concretos, como piedras, que termino sacando de ríos no muy profundos y texturas semejantes a la de una resina. En el sueño, la sensación del tacto persiste. Por el contrario, el olfato resulta como un factor más ocasional ¿Y la vista…? La vista es la ventana al interior del soñante.Todas estas indagaciones permiten encontrarse con la obra (Visual), antes del despertar. Es un encuentro a priori, mediado por lo matérico. Por ende, el estado de vigilia en esencia se muestra como un momento de entropía ya que empieza a determinar la muerte lenta de las sensaciones sensoriales, conservando así la imagen o el símbolo; y por qué no, también empieza a manifestar que, ocasionalmente, del sueño no queda nada; la imagen no logra trascender. Hay tres tipos de interacción personal dentro del sueño, que son las siguientes:
1.) Donde me encuentro en conversaciones con voces correspondientes a distintas sexualidades o algunas neutras. No hay imagen, en su mayoría, pero la sensación de lo hablado persiste. Esto permite poner una dosis personal de ingenio, relacionada la sensación íntimamente con una imagen creada por mí.
2.) Estableciéndome en el carácter de lo alucinatorio, vivo y surjo como un personaje más (puede haber presencia de neologismos).
3.) El estado de contemplación hacia el escenario, el origen de la acción. Los protagonistas o circunstancias tienen decisiones propias ajenas a mi voluntad, que sólo puedo ser testigo.
Cabe resaltar que, en los tres aspectos anteriormente mencionados, aparecen palabras sin reglas gramaticales, que dependerán directamente de las circunstancias presentes dentro del sueño. Siendo así, el lenguaje verbal o visual, una confrontación directa, desde la exploración plástica, y que indagando en una perspectiva íntima del sentido místico, por medio del material de la lana (ritual), y la lana pasa a un último estado que engrana la esencia de las exploraciones: La mitología personal.
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El Faraón de Egipto les da la bienvenida a José y los hebreos/ James Tissot / Acuarela / Medidas sin registrar /1903
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n este punto, no se debe pasar por alto un aspecto realmente fundamental enel momento de asociar sueños con mensaje, que es indudablemente el discernimiento propio de cada interpretante frente al lenguaje. Como ya se mencionó anteriormente, el sinónimo o naturaleza más próxima de la imagen onírica es, sin lugar a dudas, el lenguaje en sus múltiples formas de manifestarse. Otro aspecto inadvertido es el contexto social donde los sueños se manifiestan, es claro, no será lo mismo para un individuo que se encuentra en la ciudad el soñar que es envestido por un leopardo, a que el sueño se presente en un lugar con las condiciones favorables hacia esta posibilidad. El mensaje en este caso es definido mediante el territorio del individuo que sueña, puesto que lo ubica directamente en una relación de supervivencia, tomando así sea una ligera conciencia de su entorno y una manera de acatar o pasar por alto el suceso revelador.
Por otro lado, la forma de interpretar los sueños (mensajes), no se desvincula de las expresiones que definen al hombre a nivel cultural, social, político y religioso. Un sueño será diferente para un indígena que está profundamente consciente de su entorno y cosmogonía, que para un individuo absorto en su contemporaneidad y que define su identidad social en términos de producción, propios de un sistema mercantilista.
Cabe recordar ahora a un personaje de la Biblia que, dentro de la narración literaria, evoca a un ser con poder psíquico, que se asemeja a un oráculo y que ubica los sueños dentro de un foco visual, conectando así los mensajes ocultos con el contexto social: “José, dotado para interpretar los mensajes y señales de la noche”, en palabras propias de Putifar ( funcionario del faraón y capitán de su
guardia). José, posteriormente llamado Zafnat-Panea: revelador de cosas escondidas o revelador de secretos. El repostero (panadero) y el copero del faraón acusados de robo del brazalete del faraón, se encuentran en la cárcel. Cada uno tiene un sueño que luego interpretará José:
“-En mi sueño veía una vid, que tenía tres ramas. Y la vid retoñaba y echaba flores, y las flores se convertían en racimos de uvas maduras. Yo tenía la copa del faraón en la mano, y tomaba las uvas y las exprimía en la copa. Luego, yo mismo ponía la copa en manos del faraón.
Y José dijo:
-El sueño de usted quiere decir esto: las tres ramas son tres días, y dentro de tres días el faraón revisará el caso de usted y lo pondrá de nuevo en su trabajo, y usted volverá a darle la copa al faraón, tal como antes lo hacía”.8
“-Por mi parte, yo soñé que tenía tres canastillos de pan blanco sobre mi cabeza. El canastillo de arriba tenía un gran surtido de pasteles para el faraón, pero las aves venían a comer del canastillo que estaba sobre mi cabeza.
Entonces José le contestó:
-El sueño de usted quiere decir esto: los tres canastillos son tres días, y dentro de tres días el faraón revisará el caso de usted y hará que lo cuelguen de un árbol, y las aves se comerán su carne”.9
8 La biblia de estudio, tercera edición, editorial Sociedad Bíblica Colombiana, 1994: Génesis,
Capítulo 40, Versículos 9 a 13.
9 La biblia de estudio, tercera edición, editorial Sociedad Bíblica Colombiana, 1994: Génesis,
De este modo, ya desde tiempos de la Biblia se les concedía a los sueños una relación con la realidad, una significancia. Más adelante André Bretón decía que los sueños son una relación de las realidades de la vigilia extendidas al sueño y que del sueño también se extienden algunas lógicas oníricas hacia un plano de la realidad del despierto. De esta manera, se puede marchar en un movimiento de cíclica reciprocidad, donde sea posible confrontar a fases opuestas: el deseo y la necesidad, el instinto y la intuición.
Esta transformación se puede asociar con una confrontación del ”Yo”, donde frente al espejo autodescubrimos a nuestro ser en su esencia, donde nos despellejamos por esa búsqueda de reevaluar la moral y por qué no, de alejarnos de los dogmas impuestos a nuestros comportamientos. Donde nos hacemos águilas para retirarnos a los riscos más vertiginosos y allí nos arranquemos la piel, este plumaje viejo que nos esclavizó, para incluso contra las rocas arrancar nuestro pico, hasta que un nuevo lenguaje, un nuevo espíritu, renueve nuestra naturaleza del “Yo” salvaje. Donde nuestra libido forme parte de nuestras acciones más instintivas, como de las decisiones extendidas al mundo concreto, donde el durmiente vuelve en sí al alba.
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-Cuál es la palabra, Ricardo, la sóla palabra, la sóla palabra que ella sola eníbra, cuál es la palabra, sino la ginebra, si no la ginebra? Talvez la culebra? Talvez la culebra del género cobra?
León de Greiff LIBRO DE RELATOS 1975 (Copia del texto original)
Cap.2
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tro aspecto importante en el mundo de los sueños es el lenguaje, como un principio de interacción entre seres vivos e individuos, tanto en la realidad como en situaciones oníricas. El lenguaje es una fuente inagotable de creaciones, una forma de comunicación.Desde tiempos inmemoriales, el hombre primitivo se adaptó al medio que lo rodeaba, intercambiando con sus semejantes mensajes de carácter funcional. La forma de llevarlo a cabo resultaba ser mediante gestos, señas y sonidos, que corroboraban el significado de las acciones realizadas. Como punto de partida, identificaba la necesidad y, mediante la percepción, por medio de las sensacio-nes sensoriales, podía interpretar y también determinar las relaciosensacio-nes de poder, las jerarquías con un sistema de organización social muy similar al de los animales. Aún en la actualidad hacemos uso de estos esquemas.
El lenguaje forma parte indispensable de la comunicación, es un rasgo natural, gracias al sistema biológico y neuronal. Por instinto hacemos uso de sus formas, como los gestos corporales, también ponemos énfasis al marcar el golpe del acento en algunas palabras o letras, para designar un sentido particular. Algunas veces nos expresamos de forma imperativa o, por el contrario, nos comunicamos mediante un modo sereno. Nuestra relación y necesidad entre humanos siempre será la de comunicar.
Es por ello que se hace indispensable el lenguaje, como parte de la construcción cultural que afianza las interrelaciones sociales, mediante la reflexión hacia el entorno. Se intercambian pensamientos, criterios personales y se refuerza la capacidad de conciencia frente a las situaciones que atañen a la definición del individuo en comunidad.
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-El lenguaje resulta fundamental, siendo así una categoría biológica y global, pese a los múltiples vocablos y significaciones, porque traspasa todas las formas concebidas de interacción y de establecer, como precedente, el paso del ser humano por la tierra. Sobrevivimos si entendemos nuestro entorno, decodificando su mensaje; si racionalizamos los sentidos y revelamos en cierta medida nuestra psique, nuestras conductas humanas.
Es casi utópico el intentar desvirtuar la relación de poder existente entre el determinismo que, apoyado en el sistema del lenguaje (comunicación), reprime las conductas personales, la realización del “Yo”. El lenguaje afianza los prejuicios por medio del dogma y el paradigma; finalmente los discursos circulan a lo largo de la historia de la humanidad y se niegan a desaparecer, aunque en principio sean obsoletos o disfuncionales, pues su forma de perdurar consistió en un principio mediático mediante la tradición oral o escrita, resultando así invicta ante la muerte.
Incontables veces hemos escuchado la frase “Las cosas por su nombre”, ponemos adjetivos calificativos a las situaciones y nos sentimos cómodos cuando, mediante el lenguaje, ya sea corporal o en otra de sus manifestaciones, defendemos nuestros anhelos, pensamientos y convicciones. El lenguaje es pertinente, ya sea a favor o en contra. Se moldea, se adapta en los gestos, en las palabras, en los mismos acentos e idiomas; permite rechazar, repudiar y señalar, mediante los discursos, las atrocidades de la guerra y las bondades del alma. En cuanto a lo corporal, el funcionamiento y sintonización del cuerpo son el perfecto ejemplo de una comunicación armoniosa entre órganos, miembros y cerebro. Si bien el lenguaje está conformado por muchos aspectos, “las palabras” son la base estructural de la exploración del lenguaje y sirven como afluente para indagar mediante la creación visual. Las palabras aparecen dentro del sueño despertándose, así como un juego simbólico entre el aparato psíquico y el durmiente, donde el inconsciente espía por una ventana el mundo exterior y, de
vez en cuando, manifiesta su presencia en un aparente azar. Es por esto que La ventana, que son las palabras, transitan hacia un exterior, un afuera, transmutando su esencia sonora hacia una imagen concreta en el momento en que recrea la escena soñada. El universo interno está contenido en este lenguaje onírico. Las palabras (sonoras) pueden manifestarse con o sin imagen referente, siendo el soñante protagonista de los sucesos oníricos o, por el contrario, ejerciendo un rol contemplativo. Sin embargo, la sensación, la “metáfora visual”, persiste.
Me entrego a la noche y en el transcurso alguna palabra aflora en medio de las creaciones oníricas o de los sueños más silenciosos, con la gran particularidad de parecer que han llegado de otro mundo, otro idioma, incluso la lógica de estas palabras se afianzan en un valor semántico1 que propone el caos como una
contraparte a la memoria visual propia del estado de vigilia. Palabras que no existen, y que involuntariamente llegan, es su gran particularidad y que, por el contrario, su espíritu goza de un aspecto que hace una búsqueda hacia el carácter de lo sonoro, como al replanteamiento de la gramática.
Es por ello que se puede ubicar a León de Greiff (Medellín 1895 – Bogotá 1976) como referente sustancial para los procesos de creación, como también para acercar un poco a la comprensión del rasgo de lo compositivo. Sus búsquedas hacia la renovación del lenguaje se pueden analizar en sus composiciones literarias, que hacen pensar en narraciones que, a manera de ovillo, se deshilan poco a poco, desmadejando las circunstancias, refrescando la escritura, pero también, de tanto en tanto, ahogándolas con palabras que parecieran sugerir homofonías y cacofonías; neologismos que aparentemente maneja con desorden, pero que al indagar con profundidad pueden plantear todo un manifiesto musical. Por ello, también resulta un autor dificultoso de discernir. Cabe resaltar el valor tan enriquecedor de sus metáforas, pues gozan de una renovación constante de la imagen y, a nivel visual, se podría decir que en cada narración transitan cuantiosas espacialidades, como también el valor de rescatar las particularidades de las jergas populares.
1 Es el conjunto de objetos o situaciones a los que se puede referir, esto es, su ámbito referencial
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-Señora Muerte que se va llevando todo lo bueno que en nosotros topa!... Solos -en un rincón- vamos quedando los demás... ¡gente mísera de tropa!
Los egoístas fatuos y perversos de alma de trapo y corazón de estopa...;
manufactores de fugaces versos; poetas de cuadrícula y balanza, a toda pena, a todo amor adversos..:
los que gimen patética romanza; lacrimosos que exhiben su película;
versistas de salón y contradanza-; cantores de “la tórrida canícula”; “del polo frío”, “del canoso invierno”...
líricos de alma exánime y ridícula! Bardos que prostituyen el eterno jardín, y que florecen madrigales de un olor soporífero y externo...
Vates ultra-sensibles y banales que ningún vaho de verdad anima.
Gramáticos solemnes y letales... Malabaristas de estudiada esgrima!
¡Oh tristeza perenne de las cosas que no tienen sabor, -hechas a lima! ...En un rincón quedamos las tediosas
gentes sin emoción, huecas y vanas... ¡Lléguense las nocturnas mariposas fúnebres, y que lloren las campanas...!
Este fastidio que me está matando... ¿dónde las almas íntimas, hermanas. ¡Señora Muerte se las va llevando!
2 Obra poética de León de Greiff, biblioteca
Ayacucho, 1993.
2
Seño Muerte
Por los amigos muertos
E
ste lenguaje bien puede reflejar la cuestión onírica, ¿bajo qué naturaleza reposan las palabras oníricas? En este universo interno, se parte de las represen-taciones mentales que se logran aptar dentro de los sueños, cada una con sus formas propias, donde se sugiere un lirismo visual, una mitología contemporá-nea, donde la psique ubica al ser frente a las quimeras nocturnas.Los signos, símbolos y códigos de los sueños hacen de las palabras un proceso mnemotécnico frente a las experiencias de la vida. Morfemas y lexemas plantean otras relaciones, incluso palabras ya existentes, pero que dependiendo de su orden proponen otro sentido totalmente diferente, que sugiere una construcción aparentemente del automatismo.
Destaquemos una experiencia de la autora de éste texto en el marco de las palabras que surgen al momento de soñar. La frase más importante durante estos años de coleccionar algo que claramente no se provocó, ni se comprende cómo llegó: “La cosecha de Gurropa -2009”. Sin embargo, se podría decir que este aspecto que nutre la vida personal, en el arte ha dado la posibilidad de sentir que de manera involuntaria, puede ser creadora de neologismos funcionales hacia su exploración personal. El juego onírico con el que desea arriesgarse a ordenar una semántica que surge internamente y que llega hacia el que desee adentrarse en una mitología personal. Esta reflexión solo se puede concluir como una metáfora visual.
27 -3 El tocado khat consiste en una especie de "pañuelo", cuyo final está ligado de manera similar a una
cola de caballo. Las primeras representaciones del tocado khat proviene del reinado de Den, pero no se encuentra otra vez hasta que el reinado de Zoser.
-
La Cosecha de Gurropa
(2009)
“
Gurropa”, un lugar donde se cosechan ojos de dios, el fondo amarillo de un atardecer enfurecido. Las montañas que recuerdan a triángulos que apuntan al cielo en una proyección de sinergia emergen y nadie sospecha que en la oquedad de sus vientres se gesta la creación de deidades que hacen de la corporeidad montañosa un encanto de sublimación.La cosecha es un paisaje sobrenatural, no hay aves que le circunden. Los seres no han aparecido aún. Pues es un momento a priori al génesis. Montañas silenciosas que dispondrán su grito febril e inquieto. La vida nacerá como un capullo que poco a poco rasga su más delicada textura. Sí hay silencio. Sí, es un paisaje mudo, el eco se guardará al momento en que los seres nazcan. Su furia turbulencia, resonancia y vibraciones en su medida exquisitas, esperadas cuando alguno de los seres proceda a subir el risco, la montaña más empinada, y allí exhale la fuerza del recién nacido quien al pararse en ojos de poder se conecte con el alma de la tierra.
-
Penífero Urtual
(2010)
L
os pájaros traen la noche, vuelan muy lentamente extendiendo una cobija azul de Prusia. Un manto pesado que dispone a la vida a su máximo descanso. Esta imagen recuerda el final de un ciclo y la introspección, de tal manera que el ave resulta como una proyección en la que se peregrina para retirarnos. Somos los ermitaños que su partida alargan lentamente. El cielo rosa espera su oxidación. Cuándo la bruma nos abraza nos hacemos noche, para morir al día-
Anatomía de percepción
(2010)
U
n ojo que mide al resto a través de su óptica infalible, esta imagen es la anatomía de un proceso introspectivo. Ella observa sin perder detalle y devora la taxonomía del que ante sus ojos pasa. Este ser, de apariencia distante vive un estado que no es recíproco, ni cíclico. El vínculo entre espectador y obra es roto. Pero ella descompone las verdades ocultas. En sí podemos hablar de una entidad, no de un ser humano.En su cabeza se insinúa un Khat3 que determina una categoría jerárquica
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Crodzzón
(2010)
U
n personaje dice: -Andrea es un Crodzzón (podía ver la forma de escribirse en el aire). Es una aguja plástica-Esto suena como una voz de estudio, una voz ciertamente impersonalizada. Nunca se consideró éste sueño como algo realmente significativo, aparte de poder sugerir otro tipo de ortografía y de verla al tiempo que era mencionada; sin embargo, analizando el aspecto que va más allá de la confrontación entre el objeto y la autora, está la simbología de la aguja a nivel cultural en comunidades ancestrales.
La aguja que para los Emberá es el Ty, es decir el rayo, asociado a un sentir femenino en el plano ancestral. La aguja que dirige al hilo, ata, construye y crea; es una tecnología ancestral que en muisca se definiría como Zhykuasqhua:
Zhy: Pensar, Kua: Semilla, Sqhua: Semilla antigua. Todo esto equivale a unir una semilla (pensamiento) con otra semilla antigua. Representa un principio de creación, origen ( fertilidad), donde se teje para construir en formas simbólicas el mundo, lo telúrico; la cosmovisión se codifica y se teje el pensamiento. La aguja, es decir, el crodzzón, me hace reflexionar en el principio de creación (visual) asemejada a una ley de origen; Algo interesante es que en el presente año (2014) indagué en el significado de la palabra “Andrea”, encontrando así que era un nombre utilizado por los dos sexos; en el caso de Rumania la forma de escribirse es con doble “e”, pues con una sola su significado es: Aguja de coser. Se puede decir que la aguja propone un aspecto dinámico, místico, una forma de dibujar y recorrer el cuerpo de la tela con las manos.
-
Sinfonisma
(2011)
A
ctuar como cuervo, el ave negra que le pertenece al viento y la fuerza mental. Es asegurarse en lo impredecible, espiar y mimetizarse en las conductas del entorno para así hacerse poseedor de los pensamientos subconscientes. Sinfonisma es una entidad camuflada en su aspecto humano y animal, Es el sonido sin eco devorado por el ave, la sombra de las acciones. Como cuervo representa a una entidad del inframundo; ctónito4. Revelador de códigos,catalizador de las ideas más profundas y el mensajero. Sinfonisma despierta las memorias a través de su pensamiento lógico; es el báculo donde se sustenta esta mitología personal engranada con la intuición. Es una mirada hacia el interior; la voz del “yo” (quien se encarga de purgar la psiquis) que gravita en todas las dimensiones.
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Azul Cleofast
(02 Agosto / 2011)
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l anillo del tiempo-
Higotepia
(03 Febrero/2012)
A
lguien dice: Higoterapia: Terapia para volar.V
uelo dual o dualidad pájaro, la libertad es proyectada hacia arriba y hacia abajo, el arquetipo de dos aves que comparten sus órganos manifiesta no sólo una relación funcional sino una simbología de dos fuerzas implícitas; la proyección hacia el cielo desde la tierra y la proyección del cielo hacia la tierra. Claramente una metáfora de dónde se encuentra el Ser, pues al no poder lograr dirigir el vuelo hacia un solo lado, se entiende que las aves se encuentran suspendidas entre las dos posibilidades.El fondo rojo aviva este instante de polaridad, y el arquetipo de las formas interconectadas hacen hipotética la suspensión del tiempo haciendo que recordemos el mito ancestral del doble guerrero
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Cetam
(25 Febrero/2012)
A
lguien dice: “Cetam” Piedra-
Mombones y Mamnoy
(05 Marzo /2012)
Me encuentro hablando con un amigo y alguien nos dice:
“mombones” haciendo alusión a la piedra masculina y luego prosigue: “las mamlanoy” piedra femenina blanca, liza, en forma de almendra, alargada, que estaba incrustada en la montaña
Cetam, Mombones y Mamnoy
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Cobertas
(11 Noviembre/2012)
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uillermo dice: “ustedes pasan por las cobertas palabras” Se refería a la escritura árabe.33
-y mi alma sospecha un nuevo penoso desmembramiento. Bocanadas de aire…
Atiborradas de hedor feretral.
De nuevo me sospecho como una letanía que no cumple su cometido. Ya la respiración es un eco vago
ruinoso, por supuesto. Nada de mí musita, ni el sonido más dulce, tampoco un agrio punzar. Sólo mis entrañas yacen bañadas,
húmedas, lavadas por unas lágrimas dolientes.
Todo es ya vapor, y el féretro me aguardará en su dulce vientre… Soy parte de la tierra
-
Ruptu con el deseo
(25 Diciembre /2012)
U
n corazón llora y sus lágrimas parecen más bien el llover del cielo, mira hacia abajo y pierde su vista en un cuerpo suspendido de tan solo una herida. Este asesinato se hace necesario. Un cuerpo lánguido aún tibio por el febril amor que calentó. La mujer se desgonza, de su cuerpo brota sangre, el mismo líquido que en la parte de arriba son lágrimas y que circularon por entre los esquemas de triángulos que apuntan hacia el cielo, y uno que se encarga de oficializar el sacrificio. Un encuentro con la muerte a manera voluntaria. Ella, que está desnuda, sabe que es necesaria esta agonía, en su seno derecho se hace un punzón; la estocada final.-
Metaforma
(03 abl / 2012)
El significado más exacto es: Movimiento. La metaforma, más que hablar de una unión de morfemas aislados que se sintonizan en el lenguaje, es un juego visual entre positivo y negativo. Aquí se simboliza una unión sexual Y reproductiva entre jeroglíficos. En contra parte de la reproducción, también resulta posible un encuentro entre la misma especie. Metaforma propone jugar con las múltiples opciones para que de allí surja el movimiento.
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-Hombre
Mujer
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Las rosas tienen poder cont s rosas
(12 junio / 2014)
D
os rosas se encuentran en una posición de espejo, su nombre hace alusión a un punto de tensión desde un estado mental. El poder psíquico que emana de las rosas se establece en el círculo azul central, los tallos son enredaderas donde la frase se deshace con la forma. Una rosa apunta al cielo y otra a la tierra; cada una es su aspecto contrario, la que proviene de una forma terrenal será el aspecto de la celestial. De esta flor podemos decir que guarda su intimidad inicialmente, para luego expandirse directamente hacia la vida, representando la entropía desde un aspecto simbólico; cuando se nace se empieza a morir cada vez más. También representa la alquimia, el ocultismo y la magia. Nos acordamos de los rosacruces, y del momento en que brota del pie de Venus la flor haciendo alusión a Eros, dios griego que simboliza la atracción sexual y el amor.-
Superco
(06 Abl / 2013)
A
ndrea dice: “Donde queda el superco al lado del yo” Mientras decía esto tocaba la sien para señalar.Los esquemas simbólicos toman lugar en la imagen, por lo tanto en el “yo”, donde es posible el surgimiento de un proceso identitario frente al significado de la espiral, que emergiendo de un punto se va expandiendo, y el arquetipo de una rana a la que se le conoce por la preservación de memoria (ancestral) entre la tierra y el agua.
-
Pená y Combá
(26 Junio /2013)
D
eidades transitorias, juegos entre los esquemas numéricos y alfabéticos. Signos y formas abstractas del lenguaje.-
Joder de Soxt hasta infinito
(02 Octubre/2014)
-Lana
Cap. 1
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-"... Wale ´kerü es la araña, la única que enseñó a los wayuu. Haciendo caminitos les mostró la forma
de tejer y crear los dibujos..." Wale´keru siempre hace los dibujos
antes de la primavera.
¡Wale’kerü es una tejedora! apenas amanecía y ya tenía hechas fajas y chinchorros. Los Wayuu le preguntaban que cómo lo había hecho y ella entonces comenzó a contarles...
Ware’kerü enseñó primero a una sola mujer... Yo les enseño a tejer, si a cambio ustedes me dan un burro o una cabra... les decía.
Entonces los Wayuu le dieron sus prendas y collares. Wale‘kerü se enamoró de un Wayuu y un día se fugó con él.
Él la llevó donde su familia y la madre del Wayuu le dijo: ...toma este material para que hagas las fajas... y Wale’kerü se comió todo el algodón.
De su boca salía el hilo ya torcido y preparado. Wale‘kerü tejía por la noche y al amanecer ya tenía una faja hecha. Un día Wale’kerü dijo a los Wayuu: ustedes creen que yo soy una cualquiera... vengo a
observar que no han podido hacer lo que ustedes aspiran...
Entonces Wale’kerü empezó a hacer un caminito con cada dibujo y ellos aprendieron. Enseñaba a las muchachas que permanecían en el encierro: les pedía mucha atención, que no miraran hacia los lados, que no se distrajeran, pues ella no podía estar enseñando
siempre...
Las mujeres Wayuu aprendieron entonces de Wale’kerü y esta las observaba cuando tejían en el telar.
Ellas le decían: ¡quítate! tú eres muy pipona... ¡qué haces aquí pipona! Ella les respondía: ...si supieran ustedes que tengo en mis manos los mejores dibujos y
que se los voy a regalar...
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-R
esulta bastante relevante destacar la importancia de la araña como animaltejedor por excelencia, y que para la cosmovisión Wayúu representa un papel indispensable, pues de ella surge una cultura fuertemente enraizada hacia el símbolo visual. Una cultura que se basa en esta cosmovisión como una respuesta a la forma de interpretar el mundo, donde se hila el pensamiento mediante figuras geométricas, arquetipos o esquemas llamados kanasü que son el arte de tejer dibujo.
Algunas de las construcciones Wayúu hacen alusión a animales o esquemas de movimiento. Todo esto queda registrado en chinchorros, mantas y mochilas coloridas, que en un comienzo fueron tejidas con fibras naturales, fique o algodón. La araña, que resulta como un ancestro sabio, despierta la consciencia de los Wayúu. Entregando su conocimiento mediante el tejido, el mundo se construye desde la forma, representado así un principio primigenio.
Otro aspecto relevante a destacar es la importancia de la lana e hilos como material integrador de cultura y memoria, la lana como herramienta, y en palabras del profesor Carlos Arturo Martínez, “tecnología ancestral”, pues en ella se fundamenta la interacción entre conocimientos tradicionales. Las narraciones se transmiten mediante imágenes que a manera de jeroglíficos corresponden a un relato que trascendiendo enraíza a sus comunidades y las unifica mediante el símbolo.
Wale keru: (segunda parte)
Autor: Pocaterra, Jorge, tr; Ramírez Zapata, Martha
Fecha de publicación: 1995
Editorial: Artesanias de Colombia. 1995; Bogotá
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-S
e sabe que en la actualidad la lana y los textiles son utilizados como herramienta para brindar confort y como artilugio decorativo, pues al salir el símbolo de las comunidades ancestrales se convierte en una producción mediática de imagen, que adolece del espíritu de la representación simbólica de una cosmogonía, cayendo así en un esquema de masificar la estética, fortalecido por un valor hacia lo impersonal, hacia el olvido.41
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-L
a relación de la autora de este trabajo con la lana, consta de un juego lúdico, partiendo de la experimentación de las tramas, tonalidades y texturas a través del tacto. No interesa este material como un artefacto de decoración, sino como un gesto de creación que se va transmutando según la lógica de cada palabra. La lana tratada desde un concepto pictórico donde retazo a retazo transitan en una metamorfosis hasta devenir en la forma.. Por esto, la imagen se construye con el uso netamente de las manos, que pincelada a pincelada rebordea, dando vida a la imagen en un juego de yuxtaposiciones y ritmos que abren camino hacia la improvisación. Es claro precisar que la aguja se toma como referente conceptual, lo mismo es el caso del tejer pues cuando hablamos de esta palabra no sólo se hace referencia a una técnica sino a su fuerte sentido de preservación de memoria, relatos y de interlocutora entre épocas antiguas y actuales.43
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-U
no de los tejidos nativos que mayor circulación ha tenido en el contexto urbano es el ojo de poder o como actualmente lo llaman: ojos de Dios; y que tristemente se los ve como una artesanía, cuando en realidad su esencia consiste en una protección o aseguranza en lana, realizada por parte de los padres Huicholes (Indígenas del estado de Jalisco- México) hacia el niño que nace:“Cuando nace un niño huichol y cumple un año de edad, conocido como“Wirraca o ave que canta” se lleva una ofrenda al templo o“Kalihuey”un ojo de dios que contiene un solo rombo; cumple dos años de edad se lleva un ojo de dios con dos rombos; y así año con año hasta completar cinco años de edad; porque suponen que a partir de esta edad el niño podrá llevar por sí sólo las ofrendas a sus dioses. Es entonces cuando padre e hijo se dirigen al mar y arrojan el ojo de dios, así dan gracias por el niño hasta los cinco años, la edad más difícil sin ser atacado por alguno de los animales ponzoñosos como los alacranes”.1
La simbología que encierran estas tecnologías ancestrales está profundamente ligada con la relación del indígena frente a su entorno, pues el ojo de poder en el que se encuentran el blanco, amarillo, naranja, rojo, violeta, azul y verde no solo se basa en el principio de la descomposición de la luz blanca, sino también hace referencia a una vibración energética, que en este caso es construida con la lana. Sin embargo, hablando de la lana en términos de textil, los Huicholes construyen formas de afianzar dentro de la cotidianidad la conexión con las deidades y de las que a partir de ellas forman su espiritualidad:
“El Huichol porta un suntuoso vesturario de manta ricamente bordado con hilos de colores y representando generalmente aves, venados, flores geométricas; el maíz, el peyote, el fuego y el sol”.2
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hora bien, cabe explicar de manera general un referente muy enriquecedor en la construcción de este trabajo y es, ciertamente: Violeta Parra (Chile 1917-1967), de la cual suelen conocerse cuantiosas composiciones musicales, pero de la que se desconoce una faceta como artista visual. Parra, es una artista que construye una simbiosis entre las prácticas populares y tradicionales y la exploración hacia su propia persona, mediante arpilleras que empieza a bordar de manera instintiva y jocosa, sin estimar boceto. Incluso, ella misma narra su experiencia como una creación que toma lugar debido a su delicada salud, que la impulsa a explorar en algo enseñado por su madre en la infancia. Con la arpillera y la lana tiene su primera experiencia queriendo bordar una flor, que al final se convierte en una botella, y a su vez la botella a la que pretende ponerle corcho pero observa que parece una cabeza; luego así lo convierte en personaje.“En cuanto al color, Violeta puntualizaba que estaba enraizada en una cultura específica, la Mapuche. “En mis tapices empleo una cantidad enorme de colores (…) pero tengo como base los colores araucanos, amarillo, negro, violeta, rojo, verde y rosado“.3
Algo particular son sus autorretratos hechos en violeta (en caso de estar bajo un estado anímico favorable, de ser al contrario el color era reemplazado por otro) y de las arpilleras corresponder a una etapa de alegría emotiva incluso jocosa. Todas sus creaciones como “La cantante calva del año 1960 o El circo- año 1961” tienen una interesante solución entre imagen y material. En las dos escenas hay una relación con la música, en la primera imagen aparecen un arpa que pareciera salir de la boca de un personaje que probablemente es ella, botellas con caras y un perro que en estado contemplativo se hace partícipe de la pieza musical interpretada. En la segunda imagen vemos un caracol, un perro, pájaro corriendo, fragmentos de piernas y un multitud que ubicada de perfil contempla al músico del otro lado del recinto y que a su vez interpreta una guitarra; detrás de él se esconde un personaje del que no podemos asegurar cuál será su próxima acción; ciertamente resulta como alguien misterioso. La figura más importante de la escena es definitivamente el personaje central, del cual podemos suponer que es un autorretrato de Violeta Parra, quien sostiene una taza, de su boca salen unos hilos coloridos que la enlazan a una mariposa y que aparentemente pareciera estar comunicándose con Violeta.
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oda esta creación rica en imágenes y en poética hace pensar, sin lugar adudas, en violeta Parra como una artista con un agudo sentido de algo que podría llamarse lirismo pictórico, pues sus escenas gozan de un sentido de la ensoñación, de un paisaje mental, donde la lana se eleva a un concepto espiritual, que refleja una búsqueda introspectiva, unos desahogos y una liberación del alma.
A continuación es relevante destacar un aspecto de este capítulo: la lana se fundamenta en la experiencia personal, como un juego alegórico del oficio, no solo de la pintura, sino también del dibujo y de la escritura. En las 15 palabras escogidas no hay separación entre la palabra y la imagen, una se compone de la otra; la lana, que es palabra, se hace carne, tomando contexto dentro de una tela ligera y que sale del tambor para descolgarse con naturalidad. El interés no es ahogar la tela ni condenarla a ser un soporte, sino hacerla partícipe dentro de la búsqueda, como color que le de carácter psicológico al retrato onírico. Al ser cada sueño tan distinto del otro, las telas a su vez obedecerán a esta lógica proponiendo un juego espacial.
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-Cap. 4
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-L
a mitología se entiende como un proceso de construcción del “Yo” que en relación con el entorno determinan el modo de interpretar y relacionarse mundo y naturaleza interna del humano, partiendo desde la identificación con las raíces genealógicas. En este caso se propone a Latinoamérica como centro de reflexión, siendo esta un territorio extraordinario por sus múltiples prácticas milenarias y culturales.Empecemos por plantear la siguiente cuestión: ¿Es posible concebir la mitología como un hecho de la contemporaneidad?
Podría señalarse dos aspectos intrínsecos en el carácter de lo mitológico. El primero consta de la interrelación que debe existir entre dos partes (individuo – entorno), y el otro fundamentado desde la memoria como relato y que se explicará más adelante.
Sabemos que las narraciones existen a través de un principio simbólico e intrínseco a un territorio, que mediante la colectividad fortalece el legado cultural que ha acompañado al hombre a lo largo de su existencia. Estos relatos que son el alma de las civilizaciones no sólo pretenden acogerse a una cosmovisión sino que buscan la forma de preservar la especie bajo un sistema de organización social. Por esta razón, el ser humano en su deseo por legitimarse y trascender, ha propiciado la búsqueda de explicaciones idóneas que le afiancen como individuo natural, hijo del mundo y testigo de los acontecimientos más sustanciales de la existencia, registrados en leyes de origen, principios primigenios, en los que indudablemente el hombre buscando inmortalizarse extiende la imagen de sí a diversos contextos, y revelando también un espíritu pretencioso.
Estos factores llevan a pensar en los métodos y representaciones de las simbologías propias de cada cultura y en la manera en que se representan sus entidades espirituales, o en el caso de las religiones y sectas, quienes van a referir un modelo determinado. Algunos creemos que el hombre ha hecho a dios a imagen y semejanza suya; Vemos dioses humanizados, con anatomías próximas a un ser humano, dioses con acciones y debilidades humanas; Se enfurecen y mandan castigos por doquier, dioses que caen ante el placer y la libido femenina --obsérvese el caso de Zeus que en su anhelo por conquistar a Europa (mujer fenicia), toma la forma de un hermoso toro blanco, gana la confianza de la doncella y la rapta llevándola en su lomo a través del mar para poseerla en la isla de Creta -- dioses aburridos, tristes, quienes en su existencia aparentemente fútil deciden dar origen al mundo.
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-Ahora bien, la historia se ha cimentado sobre narraciones, teorías, leyendas, hipótesis, etc. Asegurándose como forma de preservar memoria, registrando los diversos conocimientos, siempre hacia su pasado, evocando al ancestro y por lo tanto, validando la inmortalización del humano mediante códigos y esquemas compartidos por la tradición oral y escrita; una forma de creerse ganador frente a la batalla con la muerte. Particularmente la visión que se tiene de la muerte resulta bastante amplia. Para algunos corresponde a una etapa final del estado de consciencia, otros por su parte la miran como fase transitoria donde el alma peregrina hacia un estado o dimensión espiritual. Y finalmente, está la contracara del simbolismo donde la muerte es evocada a través del rito y la celebración; difunto y vivo se reencuentran mediante actos simbólicos. Mencio-nemos de manera muy general que en el caso del México Prehispánico, a la muerte se le rendía culto, siendo esta un aspecto dual, inseparable, pues corresponde a los dos principios más vitales de los seres. El ciclo natural de la vida que se empieza desde la interrupción de la muerte por el origen, y el cese de la existencia orgánica que asegura el rito frente a las deidades telúricas.
“Entre los antiguos mexicanos se creía que la vida de todo hombre estaba constituida por tres fluidos vitales: el Tonalli localizado en la cabeza; elIhiyotl, asentado en el hígado; y el Teyolía, cuyo centro era el corazón. Cuando la muerte acontecía, estos tres elementos se separaban. Entonces, el Teyolía o alma, tenía la posibilidad de ir a dos regiones, localizadas más allá del mundo real, en atención a la forma en que se había muerto o al grupo social de pertenencia.”1
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a relación de la autora de este trabajo con la muerte se basa en el momento onírico, donde la entidad se manifiesta (dentro del sueño) desde diferentes corporalidades, a veces a través de la apariencia física de un familiar o quizás mediante una palabra --como lo podemos observar en el capítulo Palabras con la frase Ruptura con el deseo, surgiendo entonces la noción de la muerte metafórica delindividuo--Se Piensa en la mitología contemporánea como un método de unir los imaginarios actuales y el pasado colectivo, donde el individuo se enlaza como ser perteneciente a un contexto urbano y que por otro lado pueda buscar un principio mnemotécnico para mantener vigente la conservación de la memoria. En el caso particular de este proyecto, se observa a América Latina como espacio de pertenencia y de referencia. Los sueños resultan un aspecto propicio para rendir homenaje a estas culturas ancestrales.