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ECOLOGIA TERRESTRE Y MARINA DE LOS PINNIPEDIOS DEL ATLANTICO SUDOCCIDENTAL

Departamento de Zoologia Vertebrados, Facultad de Humanidades y Oiencias, Montevideo, Uruguay

SEPARATA DO VOL. 87, SUPLEMENTO, DOS "ANAIS DA AOADEMIA BRASILEIRA DE ClGiNCIAS"

RIO DE JANEIRO 1965

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ECOLOGIA TERRESTRE Y MARINA DE LOS PINNIPEDIOS DEL ATLANTICO SUDOCCIDENTAL

Departamento de Zoologia Vertebrados, Facultad de Humanidades y Ciencias, Montevideo, Uruguay

El Atlántico sud-occidental contiene áreas de cría o de dispersión marina de ocho especies de Pinnipedios.

La distribución geográfica de estas (Fig. 1) depende: de caracteres -anátomo- funcionales que presentan marcada radiación dentro del grupo; de condiciones del haQitat marino (especialmente distribución de valores térmicos, recursos alimen- ticios, predadores), y de condiciones del medio terrestre, en el cual reíJuieren, sobre todo durante el período reproductor, la existencia en el suelo de la línea de la costa de condiciones ecológicas adecuadas a las limitaciones en la loc()moción y en la capacidad homoestática térmica de los integrantes del grupo.

En el presente trabajo damos una sucinta visión de conjunto de las situacio- nes ecológicas de los Pinnipedios en el área atlántica liudoccidenlal, basándonos, en lo que se refiere a los Otariidae que se reproducen en el subcontinente sud- americano, en observaciones realizadas por nosotros principalmente en las Islas de Lobos del Uruguay desde 1948 a 1962, inéditas o publicadas, en algunos casos con colaboradores del Departamento de Zoología Vertebrados de la Facultad de Humanidades y Ciencias.

También mencionamos muy rápidamente las especies de reproducción antár.

tica o subantártica, basándonos en la información de los autores que se citan en cada caso.

Las familias, subfamilias, géneros y especies presentes y loscar~cteres ana- tomofuncionales y eto-ecológicos más destacados de cada uno son -los seguintes:

Miembros de eficiencia locomotora terrestre considerable- y con superficie ex- tensa que, por estar desprovista de pelo y tener glandulas sudoríparas, constituye un órgano suplementario para la regulación térmica; los integrantes de este grupo tienen períodos relativamente prolongados de permanencia en tierra durante el período reproductor y también fuera de él, estando sometidos de modo peculiar a condiciones meteorológicas y topográficas de la costa.

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Hydrurga leptonyx : :Leptonychotes weddeIli

DD.

Lobodon carcinophagus

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Flg. 1 - Plnnlpedlos del Atlántico Sudoccldental. Los signos Indican lugares ile crla de cada especie; los signos con una flecha debajo marcan el registro extremo de dispersión marina; las IIneas de trazo delgado continuo. respectivamente el borde de la plataforma, el limite de los hielos flotantes, 'y la convergencia antártica. Los signos + Indican áreas de crla de Lobodontlnl en general. (Dibujo de Blanca Sierra

de Soriano).

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"Leones marinos" con una sola capa de pelo, cerdoso, sin capa de felpa; es un grupo relativamente tolerante a las temperaturas elevadas, representado en el área por una especie cuya área de distribución comprende costas e islas al este y al oeste de Sudamérica.

"Lobo de un pelo", "lobo ordinario", "lobo común", "southern sea lion".

El área de reproducción de esta especie del lado atlántico abarca: por lo menos un islote en la costa del Brasil (Gliesch, 1924), varios grupos de islas en costas del Uruguay (Smith, 1927; Vaz-Ferreira, 1950; 1952), cabos e islotes in- mediatos a las costas argentinas (Carrara, 1954; Vieira, 1955;. Lopez, 1950), Islas Malvinas (Hamilton, 1934; 19391) aproximadamente entre los 29° y los 55°

de 1.S.); el área de dispersión marina y alimentación cubre todo el ancho de la plataforma continental, desde la misma orilla, en las áreas de cría, y se ex- tiende además considerablemente hacia el norte, llegando en algunas oportunida.

des a Rio de Janei~o (Vieira, 1955).

Forma agrupaciones compactas sobre costas de poco deClive, en playas llanas o en roquedales lisos de la orilla, sobre lugares despejados, perinaneciendoen nú- meros apreciables sobre la costa durante todo el año. En algunos puntos, pobla- dos o no en invierno por la especie, se establecen anualmente grupos de' cría or- ganizados, complejos, cuya etoecología hemos descrito en otro trabajo (Vaz-Ferrei- ra& Sierra.de.Soriano, 1961).

Las agrupaciones de cría de esta especie son -relativamente tolerantes a las elevaciones de temperatura del ane.

Los cachorros tienen una tolerancia térmica excepcional 'en ..el orden, durmien- do periodicamente en suelos con hasta 40,0°C, los grupos reproductores mantienen su estructura, aunque desplazándose algo, cuando la arena ~n que se encuentran alcanza a temperaturas de 43,0°C.

Durante el período de cría en Isla de Lobos, Maldonado, Uruguay (enero- febrero), las temperaturas máximas que registramos sobre el criadero fueron: en el aire 27,0°C, en el suelo 45,0°C, en el agua próxima 22,0°C,

La tolerancia térmica de esta especie en estas condiciones'es favorecida (Vaz- Ferreira & Palerm, 1961), aparte de la ausencia de felpa ya citada, por meca·

nismos etológicos y sociales complementarios de homeostasis constituí dos por:

a) Reducida adherencia del macho en cría al territorio y marcada adhe- renéiá

áí

grupo de hembras, permitiendo al' conjunto desplazarse cuando el mar sube o baja y mantenerse próximo a la orilla del agua.

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b) Comportamiento de versión de arena sobre el cuerpo que es extraída continuadamente de capas subsuperficiales, que mantienen temperaturas considera- blemente inferiores a las de la superficie.

c) Introducción periódica en el agua.

d) Regulación térmica social, que se efectúa aumentando la distancia inter- individual cuando la temperatura se eleva.

e) Precocidad de la capacidad para natación efectiva, y en la socialización infanto-maternal, pudiendo el cachorro a los pocos días de nascido, si sobrevienen crescientes, realizar desplazamientos importantes en el mar, apoyándose intermi- tentemente en el dorso' de la madre.

En Torres (Santa Catarina, Brasil) (Gliesch, 1924; Vaz-Ferreira, 1952) se realiza la reproducción en una isla baja, bañada integra mente por las olas en los temporales.

En las islas del Uruguay la relativa constancia de la temperatura del agua es empleada por esta especie como estabilizador, acercándose cuando la del aire aumenta, alejándose cuando ésta disminuye.

Aparte de las reacciones climáticas anteriores, que tienden a mantener la po- blación de los núcleos de cría propiamente dichos, el número de individuos en tierra disminuye considerablemente al aumentar la temperatura, por pasaje al agua de un mayor número de individuos.

Algunos individuos con atriquia total, a veces adultos, se encuentran esporá- dicamente en los grupos de machos de Isla de Lobos.

En las áreas más australes de su área de cría, donde la especie ha sido estu- diada por varios autores (Brandenburg, 1938; Hamilton, 1934; 1939b; López, 1950; Carrara, 1952; 1954) con temperaturas de aire, agua y suelo marcada- mente inferiores a las del Uruguay, la especie se reproduce en la misma época, teniendo una mayor independencia con respecto a la línea de la costa, internán- dose a veces largas distancias en tierra.

Como satélites de los criaderos se constituyen anualmente lugares de machos, que a veces se encuentran en la misma isla que los criaderos, en otros en islas o áreas externas próximas.

En los lugares de machos, se producen variaciones cuantitativas de población más importantes que en los criaderos, respondiendo a ciclos y a cambios meteoro- lógicos. Los cíclicos son anuales y nicthemerales; entre los primeros se encuentra el incremento de población durante el invierno de algunos de los lugares habita- dos durante el período de cría y, simultáneamente, el abandono total de otros;

en el verano la población de los lugares de machos sufre modificaciones nicthe- merales, aumentando su población durante la noche y disminuyéndola de día (Isla de Lobos), el aumento de la temperatura del suelo produce también cambios más marcados que en el criadero.

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Lps cambios que las causas mencionadas producen son de gran volumen y a menudo suficientes para explicar los cambios de población en tierra, que regis- tran los censos de rebaños.

En su fase terrestre, aparte del hombre, sólo sufre esta especie, y en regiones restringidas de su área, predación por pumas.

No realiza migraciones masivas pero tiene importantes desplazamientos en el agua.

Integrantes de las poblaciones de las islas del Uruguay se desplazan a los otros grupos de islas donde salen a menudo a tierra, y hacia el NE, ejemplares de esta especie se dispersan sobre la plataforma en Rio Grande del Sur y Santa Catarina.

De acuerdo con los exámenes de estómagos practicados en Isla de Lobos por nosotros y a la observación directa en las áreas de pesca, se alimenta en la su- perficie, o a poca profundidad, de peces y cefalópodos; sigue continuadamente a los barcos de pesca que actúan en la plataforma y deteriora equipos al extraer de las redes los peces incIuídos en ellas.

El primer año de vida lo pasa el cachorro casi siempre en el mar con la madre, sufriendo importante predación por Orcinus (especialmente en el área Sur de su distribución), y por tiburones (frecuente en Isla de Lobos y en la costa de Rio Grande y Santa Catarina).

La temperatura del agua en el habitat conjunto de las poblaciones de la es- pecie tiene extremos de 3,0°C y 25,0°C.

En el Río de la Plata y en las lagunas costeras de Rocha, Uruguay, y de Rio Grande do Sul, penetra y se comporta por lo demás normalmente en aguas de baja salinidad o totalmente dulces.

Otariidae provistos de una capa exterior de pelos cerdosos, bicoloreados, y de una capa profunda de felpa, con valores de sobrevivencia positivos frente a bajas temperaturas y negativos frente a lás altas.

Dos especies presentes en el área, de ecología diferente, una de ellas con dos probables subespecies dentro del Atlántico Sud-Occidental.

"Lobo de dos pelos", "southern fur seal".

Los extremos de la distribución de las áreas de cría de esta especie del lado atlántico se extienden hasta el Uruguay, sus agrupaciones son mucho menos fre- cuentes, y faltan casi completamente en las áreas de ancha plataforma compren- didas entre Uruguay y Malvinas.

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En el Uruguay se reproduce sobre las islas de Torres, de Castillos Grandes y de Lobos (Vaz.Ferreira, 1950; 1952; 1956; Vaz·Ferreira & Sierra de Soriano, 1959); en la Argentina en la Isla Escondida, en las Bahías San Antonio y Flin·

ders (Carrara, 1952; 1954; López, 1950) varios grupos en las Islas Malvinas (Laws, 1953a).

Las poblaciones de las Islas Malvinas tienen, de acuerdo a los estudios de King (1954) mayor media para el cociente entre el ancho bicigomático y la Ion·

gitud basilar, por lo cual se ha propuesto (King, 1954; Schaeffer, 1958; Siversten, 1954) considerarlas como dos entidades subespecíficas, a que correspondería de nominar A. a. australis (Zimmermann) (población de las Islas Malvinas) y A. a.

gracilis Nehring (poblaciones que habitan y se reproducen en islas de las costas de Uruguay y en los demás criaderos del subcontinente sudamericano).

El área de desplazamiento marino cubre toda la extensión latitudinal de lll", áreas de reproducción y se extiende considerablemente hacia el NE (procedencia del tipo de A. a. gracilis Nehring: Tramandaí, Rio Grande do Sul) (Nehring, 1887a, b, c).

Forma agrupaciones dispersas (Vaz.Ferreira & Sierra.de.Soriano, 1959) en costas abruptas, rocosas, donde aunque experimentando marcados cambios pobla- cionales, los grupos se mantienen todo el año.

En el Uruguay las condiciones climáticas imponen a esta especie un máximo uso de formas etológicas de regulaéión térmica; cuando se producen situaciones que le impiden desenvolver los mecanismos compensatorios señalados, tal como ocurre en los arreos por tierra, mueren rápidamente por elevación de la tempe- ratura somática que, cuando el animal queda dentro de un grupo arreado llega rápidamente a 45,0°C.

La especie tiene señalada capacidad para desplazarse por terrenos escarpados, introduciéndose en cavidades y cuevas para aprovechar la sombra y homedad de los acantilados y rocas, conservándose en las áreas de mínima temperatura del medio habitado.

En los meses de noviembre y diciembre, en el Uruguay, parte de la pobla- ción se ordena en grupos polígamos de cría, de límites poco definidos, general- mente de contornos irregulares y de diámetro pequeño (2 a 4 m) que se man- tienen en proximidades de charcos, de la orilla o de rocas. En esta especie la vinculación del macho en cría con la hembra es muy lábil, existiendo marcada adherencia del macho a los territorios ocupados; cuando se producen crecientes en período reproductor, los machos permanecen fijos al territorio, desplazándose hacia tierra las hembras con cachorros, que son frecuentemente tomados con los dientes.

Las condiciones térmicas de los lugares de cría tienen una pronunciada va·

riación entre diferentes puntos, aún contiguos, y entre diferentes horas del día.

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L08 lugares de cría no son abandonados durante el invierno por la población de adultos, cuyos individuos regresan periódicamente del mar.

En los períodos de mayor descenso de temperatura, grupos numerosos, for- mados sustancialmente por machos jóvenes, penetran en las partes internas a los criaderos, donde permanecen durante el invierno.

En las Islas Malvinas el habitat de la especie no ha sido descrito detallada:

mente, pero, de acuerdo a las referencias de Laws (1953a) ocupa también las áreas escarpadas y rocosas.

Parte de la población, especialmente cuando la insolación es importante, se mantiene frente a los criaderos, flotando, con porciones emergentes, sobre todo parte de las aletas, cuya superficie realiza evaporación de agua.

Los desplazamientos de esta especie se realizan hacia zonas de relativa pro- fundidad, frecuentemente el borde de la plataforma, habiéndose observado el pa- saje de individuos a 200 millas al E de Isla de Lobos; no acompaña los barcos de pesca ni se le ve pescar en superficie. En setiembre de 1958 se obtuvo en la proximidad de Mar del Plata una hembra, con feto a término, marcada por nosotros siendo cachorro de 3 meses en marzo de 1955, en Isla de Lobos.

Los estómagos examinados en Isla de Lobos, en la mayor parte de los casos se encontraran vacíos, probablemente por digestión del alimento anterior a la lle- gada a tierra o a la captura; en los casos, poco frecuentes, en· que se encontró contenido, este estaba constituído en parte fundamental por moluscos.

En tres oportunidades hemos visto y :seguido ejemplares adultos hembras, ciegas orientándose olfativamente por los senderos del criadero, que inspeccionan por contacto de vibrisas y olfación trecho a trecho. La sobreviv~ncia de indivi- duos en esas condiciones en que continuan amamentando los cachorros permite pensar que a búsqueda de los alimentos se haga por ecolocación ultrasónica, que ha sido descrita recientemente (Poulter, 1963) en Zalophus.

Arctocephalus austnilis (Zimmermann) y Otaría byronía (Blainville), que ocupan ambas tal).to sobre el lado atlántico como sobre el pacífico, áreas favore- cidas en su extensión subtropical por la extensión costera de corrientes de. bajas temperaturas, son especies que en lo que se refiere al nicho terrestre y probable- mente al marino, ocupan medios complementarios, viviendo en contiguidad· yi:o- lerancia en varios puntos de su área de distribu.ción (Vaz-Ferreira & Sierra-de- Soriano, 1963).

"Lobo de dos pelos", "southern fur seal".

Especie con áreas de cría sobre las islas subantárticas del Indico y del Atlán- tico, con una subespecie, A. t. ga.zella (Peters, 1875), en islas situadas al sur de la convergencia antártica~ incluyendo Georgia del Sur, Sandwich ¿el Sur, Shet, land del Sur, Orcadas del Sur.

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En Georgia del Sur (Bonner, 1958 - como A. australis -) constituye (loc.

cit., fig. 1) grupos de cría que presentan semejanzas con los de Callorhinus ur- sinus Linnaeus 1758 "lobo fino de Alaska", por estar instalados sobre terrenos planos y despejados, a distancias considerables del agua, teniendo cada macho adulto una extensión territorial de diámetro equivalente a dos o más veces su largo. El dimorfismo sexual es más marcado que en A. australis.

La presencia de esta especie en las islas mencionadas, que anteriormente se consider,aban habitadas por A. australis, ha sido comprobada en años recientes por trabajos de varios autores (Holdgate, 1963; King, 1959a; 1959b; O'Gorman, 1961; 0ritsland, 1960).

Es práticamente ignorada, muy probablemente migratoria - de acuerdo a los exámenes de contenido estomacal, consume fundamentalmente Euphausia y la distribución de las dos subespecies se encontraría, en las áreas de cría, delimitada por la convergencia antártica.

Especialización a la vida acuática más marcada que en los Otariidae, miem- bros posteriores incapaces de anteversión, marcada ineficiencia para la locomoción terrestre, aletas de superficie reducida.

Las especies presentes en el área, 5, se reproducen todas en latitudes extre- mas y realizan desplazamientos no bien conocidos en cuanto a su posible regula- ridad, donde algunos registros de ejemplares obtenidos en la costa permite un conocimiento grosseramente aproximado de su dispersión marina.

Contiene las focas tropicales (Monachus) y cuatro géneros monoespecíficos circum-antárticos con radiación adaptiva marcada en lo que se refiere a la espe- cialización alimentaria, para cuyo conjunto Schaeffer (1958) ha propuesto la Tribu Lobodontini.

"Foca de Weddell".

Incisivos superiores externos 4 veces mayores que los internos, VIve y se re- produce en islas ,australes, incluyendo pequeños grupos de cría en Georgia del Sur, Orcadas del Sur, Shetland del Sur y la Tierra de Graham y en áreas del conti- nente antártico (Bertram, 1940; Eklund & Atwood, 1962; Laws, 1953a; Lindsay, 1937; Mansfield, 1958).

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Habitat normal en el hielo consolidado, no ocupa los témpanos flotantes, en verano se encuentra sobre la superf~cie del hielo donde. se reproduce, formando agrupaciones reducidas, en invierno queda debajo del hielo aprovechando la tem- peratura más estable y más elevada que la de la superficie (-1°,8 a -2°,1 debajo del hielo; -35° a

+

1° arriba de éste). Aparentemente con los dientes, que apa- recen muy desgastados en ejemplares adultos, practica agujeros a través del /;J.ielo, o cúpulas debajo de éste, que son utilizados para respirar. Desde el punto d,e vista alimentario es la menos especializada. de las focas antárticas.

Se desplaza relativamente poco de sus áreas de residencia; se ha encontrado con poca frecuencia, en Islas Malvinas (Hamilton, 1945), Río Santa Cruz, Pa- tagonia.

La afirmación de Smith (1927) de haber visto y obtenido ejemplares de esta especie en las loberías del Uruguay, que se citó en un trabajo anterior (Vaz- Ferreira, 1950) y fué transcrita por Schaeffer (1958), es probablemente errónea y basada en ejemplares jóvenes de Mirounga leonina Linnaeus 1758 "elefante de mar", frecuente en nuestras islas, por lo cual puede tomarse el Río Santa Cruz (500S) como el máximo desplazamiento hacia el norte registrado en Sudamérica.

Esta especie se alimenta de peces - Notothenidae -, crustáceos, cefalópo- dos y holothurias.

"Foca cangrejera".

Gregaria, semimigratoria de regimen alimentario especializado.

Pasa largos períodos sobre los hielos flotantes, en los. cuales efetúa prolon- gados desplazamientos, encontrándose a veces en grandes números sobre los. té!IJ';

panos; es probablemente el Pinnipedio viviente con mayor población, tiene gran- des concentraciones en los mares de Weddell y Bellingshausen.

Con dentición altamente especializada, se alimenta en forma exclusiva de Euphausia. En desplazamientos hacia el norte llega con alguna frecuencia a la boca del Río de la Plata (ejemplares de esta procedencia en el Museo de :Historia Natural de Montevideo) y excepcionalmente,' a Río de'

J

aneiro (ej emplár' MN .254, Río de

J

aneiro, procedente de Pon tal, Río de

J

aneiro ) .

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"Leopardo de mar".

Constituye poblaciones poco numerosas y muy dispersas, en todas las islas australes de América del Sur.

Ocupa el hielo flotante y cría en el mes de setiembre y noviembre, emigran- do de las islas subantárticas en verano.

De acuerdo a Laws, alrededor de 40.000 individuos en las Malvinas.

Se desplaza y vive, la mayor parte del tiempo, aislado. Alimentación pre- dadora (Hamilton, 1939a) ingiriendo en el agua o en el hielo pinguinos y Pinni- pedios; en desplazamientos hacia el norte llega sólo hasta Cabo de Hornos, Tierra del Fuego y Malvinas.

Tiene caracteres generales más semejantes a los de los integrantes de la subfamilia.

Vive y se alimenta conocida de las especies.

cefalópodos.

en el borde del hielo firme antártico, siendo la menos Regimen especializado para el aprovechamiento de los

Hocico dilatable en el macho adulto y reducción de los incisivos inferiores a uno sólo a cada lado de la mandíbula.

Circunpolar, habita numerosas islas y costas continentales, desplazándose a menudo hasta bajas latitudes donde eventualmente se reproduce.

Costas de numerosas áreas subantárticas, incluyendo las Sandwich del Sur, Georgia del Sur, Orcadas del Sur, Malvinas, Costa de Argentina en Península Valdez.

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Constituye (Laws, 1953b; 1956a; 1956b;Mathews, 1929) .en las playas llanas estructuras sociales reproductoras poligámicas con caracteres que se aproximan algo en su carácter a las de los Otariinae, mantiéndose sobre suelo a muy diver- sas temperaturas; efectúa regulación complementaria mediante versión· de arena húmeda o nieve con los miembros. En Georgia del Sur (Isla de Signy) la esta·

ción de cría se extiende a través de octubre y noviembre con un máximo de hembras presentes en la segunda quincena de octubre.

En las mismas islas los grupos en tierra se encuentran bajo temperaturas que en el mes de enero son cercanas a O,O°C, oscilando algo por encima o por debajo.

El descenso por debajo de cero provoca la disminución de la población.

Periódicamente realiza en tierra una muda total de la epidermis en que el pelo se desprende en grandes placas.

Se desplaza grandes distancias por el mar, apareciendo ocasionalmente en tierra o en arroyos de agua dulce o en punto_s remotos de su residencia habitual

(Río de la Plata, Isla de Lobos, Maldonado,. Río de Janeiro

* ) .

Sus apariciones sobre la costa dependen· probablemente de la necesidad de que la muda se haga en tierra por determinar un aumento de la temperatura cutánea que en el agua establecería un aumento del gradiente entre el cuerpo y el agua, con la consiguiente evasión· térmica.

Se alimenta de peces y de moluscos, fundamentalmente cefalópodos, que pre- sumiblemente captura a profundidad.

De acuerdo a Harrison (Harrison, 1957; Harrison & Tomlinson, 1956), esta especie presenta un esfinter caval muy desarrollado, cuya significación funcional

~ría clausurar la circulación de la parte posterior del cuerpo durante la inmersión.

Ocasionalmente se reproduce fuera .de sus áreas normales de cría, habiendo en una ocasión criado en la Isla de Lobos (Uruguay).

The south-western Atlantic is the breeding place of eight species of Pinnipeds, belonging to four groups:

Two sub-families of Otariidae, Otariinae and Arctocephalinae, more developed elsewhere are represented here, the firstby one species: Otaría byr.onía (Blain- ville, 1820), the South American sea lion, breeding from Cabo de Hornos to Torres Island (Brazil); the second by two species: Arctocephalus tropicalis (Gray, 1872), the southern fur seal, with one subspecies, A. t. gazella (Peters, 1875), breeding on South Georgia and other islands of the Antarctic Convergence and .A:rct.oce-

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p1talU8 australis (Zimmermann, 1783), the southern fur seal, with one subspecies, A. a. australis (Zimmermann, 1783) breeding on the FaIkland lslands, and another, A. a. gracilis Nehring, 1887, breeding from Cabo de Hornos, to Islas de Castillos

(Uruguay).

Otaría byronia and Arctocephalus australis gracilis live in Uruguay on the samé islands, having some differences of land habitat, breeding season and be- haviour, which reduce competition.

These two species are represented on the islands during the whole year, but wander irregularly at least as far as Mar del Plata (Argentina) to the south west and exceptionally to Rio de Janeiro (Brazil), to the north east.

The Phocidae incIude also two groups living in the area: the first is integrated by the four members of the Tribu Lobodontini Schaeffer, 1958: Lobodon carcino- phagus (Hombron & Jacquinot, 1842), the crabeater seal, Om'Y'fW,tophocarossi Gray, 1844, the Ross sea}, Hydrurga leptonyx (BIainville, 1820), the leopard seal, and Leptonychotes weddelli (Lesson, 1826), the Weddell seal; these species of circum- antarctic distribution have a marked alimentary specialization for Euphausiidae, for Mollusks, for high Vertebrates, for Fish and Chephalopods and remain them- selves tied to ice for breeding, but make more or less irregular wanderings or migrations, reaching sometimes much lower latitudes. Limital records are: Rio de Janeiro for Lobodon carcinophaga, Rio Santa Cruz for Leptonychotes weddelli, Falkland lslands for Hydrurga leptonyx, near South Orkney for Om'Y'fW,topho- ea rossi.

The second group of Phocidae is represented by the Cystophorinae, with Mirounga leonina (Linnaeus, 1758), the southern elephant seal, circum-antarctic, with specialized circulatory devices for deep diving and feeding, it breeds on many subantarctic islands, and also in one place of the Argentine shore. It often comes ashore at unexpected places or in small rivers at low latitudes, it moults in large patches of hair and the females give birth sometimes in rivers. Extreme records on the coast of South America are: Rio de Janeiro, at least a stranded specimen.

Many specimens arrive on the Uruguayan water s at different seal islands practical- ly every year, several specimens are stranded on the shore of Montevideo, Cane- lones y Rocha or found in rivers, a birth was recorded on Lobos lsland.

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Referencias

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