SPANISH LANGUAGE 2018 ESSENTIALS EXAM, PART 3 STUDY GUIDE AND WORKBOOK
SGI-USA
Examen de Conceptos Esenciales
3ª parte – 2018
Guía de Estudio
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Contenido
Examen de Conceptos Esenciales, 3αParte
2 Por qué?
La importancia de estudiar el budismo
4 Aliento del presidente de la SGI, Daisaku Ikeda
Consejos para estudiar para el examen
7 Estudiar con otros y enfoque personal
Terminos budistas
11 Revolución humana
14 Distintas personas con un mismo propósito 17 Cambiar veneno en remedio
20 La eternidad de la vida
23 Los nueve niveles de conciencia 26 Misericordia budista
Aprendamos del Los escritos de Nichiren Daishonin:
Las enseñanzas para lograr la victoria
31 El verdadero aspecto del Gohonzon
37 Las cuatro virtudes y las cuatro deudas de gratitud 43 Florecer y dar grano
Historia
48 El linaje y la tradición del humanismo budista
Examen – Aspectos esenciales, Parte 3, Libro de trabajo
55 Sección I : Términos budistas
60 Sección II : Serie de disertaciones del presidente de la SGI Daisaku Ikeda 63 Sección III : Historia
4 Esperanza – Guía de Estudio – Conceptos Esesenciales 3ª Parte – 2013 ❖ enero–febrero
Examen de
Conceptos Esenciales,
3ª parte
En el mes de marzo próximo, la SGI-USA administrará el tercer examen de esta serie de Conceptos Esenciales del Budismo de Nichiren que consiste en tres partes. Todos aquellos que hayan aprobado el examen de introducción pueden presentar este examen.
Todo el material necesario para preparar el examen de conceptos esenciales se encuentra incluido en esta guía de estudio. Algunos tópicos ya han aparecido antes en las publicaciones de SGI-USA, pero se les han hecho cambios. Por lo tanto, utilicen esta guía para prepararse para el examen.
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Esperanza – Guía de Estudio – Conceptos Esesenciales 3ª Parte – 2013 ❖ enero–febrero 5
El estudio es la esencia de la SGI; porque, a menos que nos armemos de amor compasivo y
que comprendamos los principios del budismo, no podremos realizar el kosen-rufu.
(5 de mayo de 2000, World Tribune, pág. 8)
—Daisaku Ikeda
6 Esperanza – Guía de Estudio – Conceptos Esesenciales 3ª Parte – 2013 ❖ enero–febrero
Los que siguen son fragmentos de discursos, ensayos y otras obras escritas del presidente de la SGI, Daisaku Ikeda en las que habla de la importancia de estudiar el budismo.
¿Con qué propósito nacemos? Naci- mos para ser felices y ayudar a los demás a serlo. Para lograr este objetivo es de máxima importancia poder ganar a nuestras debi- lidades. Practicamos el Budismo de Nichi- ren para poder triunfar sobre la ignoran- cia, sobre nuestro karma, los obstáculos y las funciones demoníacas, y sobre los tres enemigos poderosos1. El budismo enseña que todos tenemos en forma inherente la sabiduría y la fuerza para ganar en todos los aspectos de nuestra vida. Es una filosofía para lograr la victoria. Debemos participar en el «Estudio del budismo para ganar» con el objeto de convertir a esta filosofía de la esperanza en la fuente de sucesivas victorias en nuestra vida (Living Buddhism, noviem- bre–diciembre de 2009, pág. 71).
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Como lo confirman los miembros de SGI con sus experiencias en la fe, es precisamente cuando creemos que ya no podemos seguir adelante, cuando hemos perdido la espe- ranza y no podemos encontrar el camino para seguir avanzando, que debemos abrir los escritos de Nichiren Daishonin, estudiar las orientaciones de la SGI y buscar el aliento de nuestros compañeros en la fe para poder despertar y renovar nuestra propia fe.
Cuando tenemos una fe profunda en la Ley Mística y continuamos con toda sinceridad nuestra práctica del budismo e invocamos Nam-myoho-renge-kyo ante el Gohonzon, decididamente algo comenzará a cambiar dentro de nosotros. Se manifestará nuestro Estado de Buda, se nos llenará el corazón de alegría y confianza, y surgirá desde nuestro interior el coraje para desafiarnos. También fluirá de nuestra vida la ilimitada sabiduría y la fuerza de buda necesarias para lograr la absoluta victoria.
Como miembros de SGI que se esfuerzan en la fe, la práctica y el estudio con toda diligencia, podemos cultivar un yo fuerte e invencible con nuestras experiencias de
La importancia de estudiar el budismo:
Aliento del presidente de la SGI, Daisaku Ikeda
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Esperanza – Guía de Estudio – Conceptos Esesenciales 3ª Parte – 2013 ❖ enero–febrero 7
tica del budismo es igual. Solamente si estudiamos y hacemos el esfuerzo de pro- fundizar la fe, podemos hacer surgir el Estado de Buda. Con sólo hablar y hablar de revolucionar nuestro estado de vida, no cambiará nada. El que se encuentra en la cúpula de una organización y hace trabajar a los demás mientras él no se esfuerza se en- cuentra en franca decadencia. Esa persona jamás podría manifestar la Iluminación.
Los que han sufrido y soportado al máximo debido a la fe revelan su Estado inherente de Buda (La sabiduría del Sutra del Loto, Vol. 4, pág. 174).
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El estudio del budismo es absolutamente esencial. Constituye el corazón mismo de la Soka Gakkai. Hay quienes han sugerido que el deterioro espiritual a nivel funda- mental que aqueja al clero se puede atribuir a que no estudian la doctrina budista.
Las últimas palabras de Shakyamuni fueron «Seguid la Ley y no a las perso- nas» (Conversación entre un venerable y un hombre no iluminado, END, pág. 114). En la Soka Gakkai, la Ley siempre es nuestro centro, y los escritos de Nichiren Daisho- nin, nuestro cimiento. La tradición de la Soka Gakkai siempre ha sido el estudio intenso y concienzudo del budismo. El Daishonin escribió: «Esfuércese en los dos caminos de la práctica y el estudio, pues el budismo no existe sin práctica superar todo tipo de obstáculos y problemas
con la fuerza de la Ley Mística. Por supuesto que nada refleja mejor la vida del Estado de Buda que nuestros confiados, seguros e intrépidos pioneros.
Todos somos, primordialmente, enti- dades de la Ley Mística. Por eso, es esencial que creamos firmemente en el principio de «reemplazar la sabiduría por la fe»; es decir, hacer surgir la sabiduría y el coraje que necesitamos para lograr la victoria, cuan- do basamos nuestra vida en la práctica de Nam-myoho-renge-kyo. Esta es la clave para establecer una fe sin retrocesos, tal como ex- pone el Budismo del Daishonin (Esperanza, enero-febrero de 2012, pág. 14).
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Un famoso experto en yudo relató el secreto de su maestría. Recordó cómo su maestro lo arrojaba al suelo una y otra vez y cómo este proceso lo dejaba exhausto, hasta que su corazón y su técnica se con- virtieron en uno. Desde ese momento co- menzó a ganar. De la misma manera, en el proceso de leer un libro difícil, aun cuan- do en un principio no entendamos las ideas que está expresando, si continua- mos haciendo el esfuerzo, en un momento inesperado de claridad, captaremos el significado. Esos relámpagos de intros- pección llegan solamente tras el esfuerzo paciente y continuo.
Todo depende del corazón. En la prác- 5
8 Esperanza – Guía de Estudio – Conceptos Esesenciales 3ª Parte – 2013 ❖ enero–febrero
y estudio» (END, pág. 408). (Abrazar la compasión: revolución de liderazgo, Vol. 2, págs. 38-39).
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La base de la Soka Gakkai está constituida por los escritos de Nichiren Daishonin […]
En su Carta a Konichi-bo, Nichiren es- cribió: «Quienes creen en el Sutra del loto deben cuidarse y precaverse de los enemigos del sutra» (END, pág. 696).
La fe es una lucha entre el Buda y las funciones demoníacas, entre el bien y el mal. Por consiguiente, si bajamos la guardia aunque sea un poco, las funciones demonía- cas ingresarán rápidamente en nuestra vida.
Son las funciones demoníacas las que nos envenenan con pensamientos negativos.
Es por eso que el presidente Toda siempre le decía a los dirigentes: «¡Mantengan las funciones demoníacas lejos! ¡Despáchenlas con la filosa espada de la fe!».
En el mismo escrito, Nichiren advierte:
«Si no conoce a sus enemigos, acabará en- gañada por ellos» (END, pág. 696).
Lo importante es poder reconocer las funciones demoníacas. Para eso está el es- tudio del budismo y la fe. (Abrazar la com- pasión: revolución de liderazgo, Vol. 2, págs.
61–62).
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Nosotros los que creemos en el Budismo de Nichiren Daishonin basamos nuestra vida en la gran ley fundamental del uni- verso, es decir, la Ley Mística. Además, estu- diando los escritos del Daishonin podemos confirmar su importancia. Nada es más gratificante que hacer conexión directa con la Ley Mística siguiendo el camino de la fe, la práctica y el estudio. Es la única forma de establecer la felicidad eterna descrita como
«la alegría ilimitada de la Ley»3 (El mundo de los escritos de Nichiren Daishonin, Living Buddhism, marzo 2003, pág. 29).
1. Tres enemigos poderosos: Tres tipos de personas arrogantes que persiguen a quienes propagan el Sutra del Loto en la era del mal tras la muerte del Buda Shakyamuni, descritos en la última sección en verso de «Aliento a la devoción», el capítulo 17 del Sutra del Loto. El Gran Maestro Miao-lo (711–82) de la China los describe en resumen como laicos arrogantes, sacerdotes arrogantes y falsos sabios arrogantes.
2. Sustituir sabiduría con la fe: El principio de que la fe es la verdadera causa para adquirir sabiduría suprema, y que solamente la fe conduce a la ilumi- nación. En general, el budismo describe la sabiduría suprema como la causa de la iluminación. Según el Sutra del Loto, no obstante, inclusive Shariputra, que era venerado como el primero en sabiduría, solamente pudo lograr la iluminación mediante la fe, no la sabiduría. En «Sobre los cuatro niveles de la fe y los cinco niveles de la práctica», Nichiren declara,
«como nuestra sabiduría es inadecuada, [el Buda Shakyamuni] nos enseña a reemplazarla por la fe, de modo que la palabra “fe” constituye por sí sola los fundamentos» (END, pág. 825).
3. Alegría ilimitada de la Ley: la felicidad suprema y última del Buda, el beneficio de la Ley Mística. Nichi- ren dice: «No hay felicidad más verdadera para los seres humanos que entonar Nam-myoho-renge-kyo.
El sutra dice: “[…] donde, plácidos, gozan los seres vivos“ ¿A qué otra cosa podría referirse este pasaje sino a la alegría ilimitada de la Ley?» («Felicidad en este mundo», END, pág. 715).
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Esperanza – Guía de Estudio – Conceptos Esesenciales 3ª Parte – 2013 ❖ enero–febrero 9
Consejos para estudiar para el examen
Estas son solamente algunas sugerencias para crear experiencias alegres y gratificantes mientras estudian para el examen de conceptos esenciales. Una de las cosas más importantes es disfrutar del proceso de aprendizaje. Nótese que estas recomendaciones se pueden llevar a la práctica ya sea que se planeen reuniones de estudio adicionales o no.
Estudiar con otros
❖ Entre los miembros de su distrito o cabildo, busque uno o dos «compañeros de estudio» con quienes pueda estudiar con regularidad el material para el examen. Hablar de lo que leyeron puede ayudar a solidificar su comprensión del material. Los dirigentes y los que tienen más experiencia en la práctica y el estudio deben hacer hincapié en estudiar con miembros nuevos.
❖ Cuando vaya a visitar a otros miembros, hable de tópicos cubiertos en este exa- men. Considere hablar de cómo ha aplicado estos conceptos en su vida diaria, de cómo el hecho de comprenderlos le ha ayudado a profundizar la fe y de otras formas en que el estudio ha mejorado su práctica del budismo y su vida.
Enfoque personal
❖ Reflexione respecto de cómo le gustaría cambiar o mejorar su vida con esta ac- tividad. Elija un tópico del material del examen que se aplique a su situación y luche para asimilarlo y ponerlo en práctica. Comparta su experiencia en la próxima reunión o con sus amigos.
❖ En las disertaciones del presidente de SGI, Ikeda, que han salido publicadas en la guía de estudio de este año, habla de ciertos pasajes de Los escritos de Nichiren Daisho- nin. Escoja una cita de esos pasajes que lo emocione y trate de guardarla en la memoria.
Aprenda quién es el destinatario y cómo Nichiren alienta a esa persona. Regrese a las disertaciones del Presidente Ikeda y relea la sección que incluye la cita. Además, trate de leer toda la carta en Los escritos de Nichiren Daishonin.
❖ Recuerde que el estudio del budismo es una búsqueda para toda la vida. No se desmoralice si no entiende un concepto inmediatamente. Considere cualquier con- cepto difícil como un desafío que vale la pena y tómese tiempo para invocar de modo que pueda llegar a una comprensión más profunda.
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Las funciones del universo son una expresión de un solo principio o Ley, expresado como Nam-myoho-
renge-kyo. Al poner sus vidas en armonía con esta Ley, las personas pueden abrir su po-
tencial oculto y obtener ar- monía creativa con su medio ambiente. Esta es la máxima expresión del poder indivi- dual—que cada persona puede transformar los su- frimientos inevitables de la vida en fuentes de crecimiento y satisfacción—convirtiéndose en una influencia positiva en su familia y comunidad.
La herencia de la SGI
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l presidente fundador, Tsunesaburo Makiguchi, usó por primera vez el término Soka Gakkai (So- ciedad para la Creación de Valores) en 1930 cuan- do publicó su muy audaz, «Teoría Educacional de la Creación de Valores». El afirmó que el propósito de la educación no debería ser solamente un mero entrenamiento de trabajadores para la creciente maquinaria industrial del Japón, sino para el desa rrollo de la habilidad humana para crear «valores»(beneficio, belleza y bienestar social) en sus vidas diarias. Su visión humanista, centrada en los estu- diantes, constantemente le causó conflictos con las autoridades. Durante la Segunda Guerra Mundial, Makiguchi y su discípulo Toda fueron encarcelados, Makiguchi murió en la prisión a la edad de 73.
Josei Toda, el discípulo más cercano, sobrevivió los sufrimientos y fue liberado de una prisión de Tokio justo unas semanas antes de que estallara la primera bomba atómica en julio de 1945. Después de la guerra, Toda reconstruyó la organización, la cual logró un notable crecimiento que se extendió hasta su muerte en 1958. El 3 de mayo de 1960, Dai- saku Ikeda se convirtió en el tercer presidente. Bajo su liderazgo, la organización ha crecido hasta lograr 12 millones de miembros en 190 países y territorios.
Basado en los principios humanistas del Bu- dismo de Nichiren, el señor Ikeda ha fundado el Sistema de Escuelas Soka; el mismo incluye univer- sidades en Japón y en los Estados Unidos. También es el fundador del Instituto Toda de la Paz, El Centro Bostoniano de Investigaciones para el Siglo XXI, El Museo de Arte Fuji de Tokio, y mucho más. Es el autor de numerosos libros que han sido traducidos en muchos idiomas y ha recibido el reconocimiento mundial por sus esfuerzos de paz.
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a Soka Gakkai Internacional (SGI) es una asociación budista que promueve la paz y felicidad individual basada en las enseñanzas de la escuela Nichi- ren del Budismo Mahayana.Nuestros miembros reflejan diversidad, representando una amplia esfera de antecedentes étnicos y sociales. Hay miem- bros en 190 países y territorios.
Nuestras actividades son dirigi- das por nuestro entendimiento del nexo que existe entre la feli- cidad individual, la paz y prosperi- dad de nuestras diversas comunidades.
Nuestras enseñanzas religiosas colocan el énfasis en la santidad de la vida.
Mediante su fe y práctica budista, nuestros miembros mejoran sus vidas, se desafían a crear valor, a vivir sin miedo, a tomar responsabilidad por sus circunstancias, a cuidar de sus familias y a vivir con misericordia hacia los demás.
Lo que creemos…
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uestra labor es establecer un mundo interno inquebrantable, con un fuerte sentido de iden- tidad que no pueda ser influenciado o perturbado por las circunstancias más duras o adversas. Nuestra flosofía está basada en el concepto de «revolución humana», un proceso de transformación interna a través de la práctica budista. Es un despertar que nos lleva a desarrollar nuestro carácter; a cultivar la sabiduría, el valor, y la misericordia; y a no actuar solamente por satisfacción personal, sino por el mejoramiento de la sociedad. Estos ideales están basados sobre el principio budista dependiente de su origen, un concepto de interrelación donde todas las cosas en el ámbiento de la humanidad y de la naturaleza dependen uno del otro para su existencia y no pueden existir en forma aislada.La tradición budista…
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os orígenes de la perspectiva a nivel mundial de la SGI pueden ser trazados hasta las enseñanzas del Buda Shakyamuni, quién vivió hace unos 2500 años en lo que es Nepal hoy en día. Su iluminación a la eternidad está más sucintamente articulada en el Sutra del Loto, ampliamente considerada como su enseñanza más importante. Aquí la existencia de la innata y universal verdad, conocida como la naturaleza de Buda, fué revelada como inherente en todas las formas del ser. El Sutra del Loto afirma que las realidades de la vida diaria proveen motivación y oportunidad para la transformación espiritual.La Soka Gakkai Internacional
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Términos
budistas
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Pero cambiemos lo que cambiemos, el mundo nunca mejorará a menos que la gente —la fuerza rectora y el ímpetu detrás de todo emprendimiento— siga siendo egoísta y no tenga compasión.
Al respecto, la revolución humana es la más fundamental de las revoluciones y, al mismo tiempo, la más necesaria.
(Discussions on Youth, segunda edición, pág. 256).
Hay muchas formas de describir la revolución humana: una persona ensi- mismada en las preocupaciones egoístas del «pequeño yo» se transforma en al- guien que vive de acuerdo con su «gran yo» actuando a partir de su verdadero interés por el bienestar de los demás.
O alguien que no ha causado más que problemas a los demás, mejora su con- ducta, comienza a ayudar a otros y se El segundo presidente de Soka Gakkai,
Josei Toda, utilizó el término revolución hu- mana para describir el proceso de la transfor- mación interior individual que resulta de la práctica del budismo. Habla de la posibilidad de que los seres humanos puedan cambiar y, en particular, de cultivar el potencial de ilumi- nación, o Budeidad, el propósito fundamental del Budismo de Nichiren. En ese sentido, se puede ver la revolución humana como una expresión moderna del principio de «lograr la Budeidad en esta existencia». El presidente Ikeda, de la SGI, explica:
Hay todo tipo de revoluciones — políticas, económicas, industriales, científicas, artísticas y las de distribu- ción y comunicaciones. Y hay muchas otras. Cada una reviste una importancia distinta y, con frecuencia, su necesidad.
Revolución humana
Términos budistas
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Esperanza – Guía de Estudio – Conceptos Esesenciales 3ª Parte – 2013 ❖ enero–febrero 13
como las soluciones a los problemas dentro de nuestra propia vida. Hace hincapié en que, al emplear la fuerza de la Ley inherente a nuestra vida, podemos cambiar cualquier situación en algo positivo.
Cuando procuramos influencias que nos ayudan a estimular y hacer surgir la fuerza y la sabiduría natural que poseemos, y que nos inspiran en el camino de la práctica del budismo, llevamos a cabo la revolución hu- mana. Con este fin, debemos aprender de las enseñanzas y ejemplo de un excelente maestro o mentor completamente dedicado a la prác- tica correcta del budismo. El presidente Ikeda escribe: «el camino del maestro y el discípulo es estricto y exigente; es en sí mismo el gran camino de la revolución humana y del logro de la Budeidad en esta existencia» (La nueva revolución humana, Vol. 17, pág. 16).
Lo que cualifica a un maestro en el Budis- mo de Nichiren es el compromiso de por vida con la felicidad de todas las personas mediante la propagación de la Ley Mística, y la acción intrépida para cumplir con ese compromiso frente a todos los obstáculos y a toda oposición. La simple imitación del maestro o la búsqueda de la aprobación del maestro no es el camino del maestro y el discípulo. Al contrario, esta relación está basada en compartir la misma promesa que el maestro de aliviar el sufrimiento de todas las personas y actuar constantemente hacia ese fin. Al luchar para desarrollarnos y cumplir con esa promesa, superamos los límites de nuestro débil «pequeño yo» y cul- tivamos nuestro «gran yo» —o verdadero yo que considera la felicidad de los demás la nuestra propia.
convierte en alguien valioso para la co- munidad. Hay un sinnúmero de formas en las que podemos mejorar.
Desde el punto de vista de los diez mundos (ver Examen de Introducción 2012, Guía de estudio, págs. 22–31), se puede decir que la revolución humana supone un cambio en nuestro estado básico de vida, del estado caracterizado por los «cuatro malos caminos» —esta- dos de infierno, hambre, animalidad e ira— a un estado que exhibe los estados más elevados, en particular, los estados de bodhisattva y Buda.
La revolución humana es un proceso sin fin de autosuperación contínua.
Describe una forma de vida budista de vivir, que procura el eterno crecimiento y desarrollo personal. Se trata de cuánto crecemos y mejoramos ahora, y no de lo que hayamos logrado en el pasado.
La relación maestro-
discípulo: El gran camino de la revolución humana
El deseo de ser fuerte e imperturbable ante cualquier problema es lo que impulsa nuestra revolución humana.
En «El logro de la Budeidad en esta exis- tencia», Nichiren Daishonin declara: «aunque recite Nam-myoho-renge-kyo y crea en él, si piensa que la Ley está fuera de usted, no está abrazando la Ley Mística, sino una enseñanza inferior» (END, pág. 3). El Budismo de Nichi- ren pone énfasis en buscar tanto las causas
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14 Esperanza – Guía de Estudio – Conceptos Esesenciales 3ª Parte – 2013 ❖ enero–febrero
hemos cambiado, este cambio se convierte en un ejemplo de la fuerza del budismo. El mero hecho de hablar de la iluminación o la Budeidad es inútil. Debemos mostrar clara- mente que estamos progresando en la vida y que nunca nos damos por vencidos.
«Quiero que tengan la seguridad de que el desafío que emprendemos día tras día —el de nuestra revolución humana— es el camino real para realizar una transformación en nues- tra familia, región local y sociedad», dice el Presidente Ikeda. «Una revolución interna es la revolución más fundamental y, al mismo tiempo, la suprema revolución para engendrar el cambio en todas las cosas» (Mis queridos amigos en América, tercera edición, págs.
252–53).
Nuestra práctica como miembros de SGI y la consecuente transformación interna que logramos con ella se convierten en el impulso para cambiar el destino de toda la humanidad.
(Publicado en la edición de agosto de 2012 de Living Buddhism, págs. 14–15)
Una persona puede cambiar el mundo
Aunque la autodisciplina nos puede lle- var lejos, el cambio fundamental solamente proviene de transformar nuestras debilidades interiores en fortalezas profundamente arrai- gadas. La revolución humana exige identi- ficar y desafiar lo que nos impide expresar todo nuestro potencial y nuestra humanidad más profunda, y reemplazarlo con causas que hacen surgir nuestro verdadero poten- cial y genuino humanismo. Al invocar Nam- myoho-renge-kyo y al luchar con sinceridad en nuestra práctica del budismo, extraemos valentía, sabiduría y misericordia inagotables, también aprendemos a crear valor en cual- quier situación.
El presidente Ikeda dice: «Una gran revolu- ción humana en un simple individuo ayudará a lograr un cambio en el destino de una nación y, aún más, permitirá un cambio en el des- tino de toda la humanidad» (La revolución humana, pág. viii). La transformación de toda la humanidad —un objetivo grandioso por cierto. Cuando podemos demostrar con nuestro comportamiento y postura cuánto
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Esperanza – Guía de Estudio – Conceptos Esesenciales 3ª Parte – 2013 ❖ enero–febrero 15
La unión se ha reconocido durante mucho tiempo como un valor humano de suma importancia, necesaria para el éxito de cualquier emprendimiento que conste de más de una persona.
El filósofo y matemático Gottfried Leib- niz hizo la siguiente observación: «La rea- lidad no puede encontrarse más que en una única fuente, debido a la interconexión de todas las cosas entre sí […] No concibo nin- guna realidad sin unidad genuina»1.
El budismo ve esa «única fuente» a la que alude Leibniz como la Ley, o Dharma, el principio que sirve de hilo conector entre todas las cosas. Nichiren Daishonin la iden- tificó como la Ley Mística, Nam-myoho- renge-kyo.
El budismo existe para despertar a la gente al vasto poder de esta Ley en la vida de cada persona. Y el Budismo de Nichiren
enseña que solamente podremos disfrutar de la verdadera felicidad y avanzar hacia un mundo de paz si reconocemos esta fuerza de la Ley y luchamos para hacerla aflorar en nosotros y en los demás.
Nichiren recalca la importancia de la unión verdadera entre sus seguidores, que trabajan juntos en pos de este ideal, citando de la literatura china el principio de «dis- tintas personas con un mismo propósito»
(itai doshini, en japonés). Escribe: «Cuando en el pueblo predomina la unión de dis- tintas personas con un mismo propósito, estas podrán lograr todas sus metas; en cambio, cuando son iguales en aparien- cia pero albergan distintos pensamientos, no serán capaces de obtener nada digno»
(Distintas personas con un mismo propósito, END, pág. 648).
«Distintas personas», también traducido
Distintas personas con un mismo
propósito
Términos budistas
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16 Esperanza – Guía de Estudio – Conceptos Esesenciales 3ª Parte – 2013 ❖ enero–febrero
de la unión de distintas personas con un mismo propósito» (The hope-filled Teach- ings of Nichiren Daishonin, págs. 205–206).
La unión de distintas personas con un mismo propósito solamente se constituye entre aquellos que se respetan entre sí y valoran los atributos y capacidades úni- cas de cada uno mientras trabajan en ar- monía para compensar las debilidades del otro. Para crear esta clase de unión, cada persona debe hacer a un lado el apego al yo y lograr una profunda transformación interna, que denominamos revolución hu- mana. «Un mismo propósito», literalmente
«uno en mente» —también «misma mente»
o «mismo corazón»— significa compartir un propósito noble, un deseo común de hacer realidad un objetivo elevado. En el plano del Budismo de Nichiren, se refiere al deseo de realizar el kosen-rufu, la propa- gación amplia de la Ley para la felicidad de todas las personas. Nichiren se refiere a este misma mente o corazón cuando dice:
«Si usted comparte el mismo corazón que Nichiren, tiene que ser un Bodhisattva de la Tierra» (El verdadero aspecto de todos los fenómenos, END, pág. 406); y : «lo impor- tante es el corazón» (La estrategia del Sutra del loto, END, pág. 1045). En definitiva, es un espíritu profundamente arraigado en la Ley Mística misma.
Cuando invocamos Nam-myoho-renge- kyo al Gohonzon con «el mismo corazón que Nichiren» —partiendo del espíritu de inseparabilidad de maestro y discípulo— lo hacemos posible. El maestro se juega la vida en la promesa de lograr el kosen-rufu y se esfuerza constantemente para despertar ese espíritu en los demás. A medida que esta promesa despierta en nuestra propia vida comenzamos a orar y trabajar con sin- ceridad no solamente por nuestra propia
«diferentes en cuerpo», se refiere a la diver- sidad entre las personas —su personalidad, sus cualidades, capacidades y papel únicos.
Hay quienes asocian la palabra unión o unidad con conformidad, y, por ende, la ven como algo negativo. La unidad impuesta y que procura controlar a las personas, no obs- tante, es la antítesis absoluta de la unión de distintas personas con un mismo propósito.
Puede describirse mejor como «un mismo cuerpo con distintos propósitos». Cuando más se coerza a las personas a conformarse, menos podrán unirse verdaderamente en espíritu. En circunstancias como estas, las personas pueden hacer una demostración de unidad, pero en realidad estás más preo- cupadas por protegerse a sí mismas.
El Presidente Ikeda, de la SGI, comenta:
«Me parece profundamente significativo que Nichiren no utilice la expresión uno en cuerpo con un mismo propósito —que se usa comúnmente en japonés para expresar unidad en conformidad— sino que utiliza distintos cuerpos, con un mismo propósito, señalando la unidad en la diversidad. En otras palabras, aunque podamos compartir el mismo propósito o aspiración, no su- primimos ni negamos nuestra propia indi- vidualidad. Cuando cada uno de nosotros expresa plenamente nuestro potencial único mediante el poder de la Ley Mística, podemos manifestar la fuerza invencible
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Esperanza – Guía de Estudio – Conceptos Esesenciales 3ª Parte – 2013 ❖ enero–febrero 17
realizar el kosen-rufu con nuestro men- tor, no habrá unión o propósito genuino entre la diversidad de nuestros miembros.
Ni tampoco podremos llamarnos discípulos que verdaderamente personifican el espíritu de nuestro mentor si no valoramos nues- tra comunidad armónica de practicantes y hacemos esfuerzos continuos para forjar y mantener la unión» (The Hope-filled Teach- ings of Nichiren Daishonin, pág. 203).
Estos no son meros principios estáticos o puntos de la doctrina. Describen relaciones basadas en la Ley Mística que pueden pro- fundizarse sin límites, así como la fuerza y la sabiduría que nos permiten manifestar.
(Publicado en Living Buddhism, junio 2012, págs. 14–15)
1. Gottfried Leibniz, Philosophical Writings (London:
Dent, Rowman and Littlefield, 1965), págs. 37 y 80)
felicidad, sino por la de nuestros amigos, familiares y compañeros de práctica y, por extensión, a toda la humanidad. Como con- secuencia, emerge el Estado de Buda de nuestro interior.
Nichiren enseña que si perseveramos en la fe con su mismo espíritu y trabajamos juntos en armonía y con respeto mutuo, el objetivo del kosen-rufu se realizará sin falta.
Así, tanto el espíritu de inseparabilidad de maestro y discípulo como la unión de distintas personas con un mismo propósito son necesarias si deseamos hacer realidad la paz mundial.
El Presidente Ikeda escribe: «La insepara- bilidad de maestro y discípulo y el espíritu de distintas personas con un mismo propósito son principios esencialmente inseparables;
son como las dos ruedas de una carreta. Si no compartimos el corazón o espíritu de
Notas
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18 Esperanza – Guía de Estudio – Conceptos Esesenciales 3ª Parte – 2013 ❖ enero–febrero
El Budismo de Nichiren, en muchas for- mas, sobresale de todas las demás tradi- ciones budistas. Estas diferencias, más que similitudes, arrojan luz sobre la fuerza que el Budismo de Nichiren tiene para permitir a todas las personas transformar el sufri- miento en sabiduría y felicidad. También hacen posible un cambio positivo en el des- tino de la humanidad. Con frecuencia nos referimos a ella como la fuerza para «cam- biar veneno en remedio».
Si bien el budismo está visto como una religión igualitaria, las enseñanzas budistas que preceden al Sutra del loto no ponen en claro que todas las personas tienen por igual el potencial para lograr la iluminación.
Nichiren Daishonin esclareció que el po- tencial de Budeidad existen dentro de todas las personas en todo momento y enseñó cómo manifestar ese potencial. Para ilustrar
este concepto, empleó principios filosóficos del gran maestro Tíen-t’ai que se basan en el Sutra del loto. Entre ellos, son importantes principios el de la «posesión mutua de los diez estados»1 y «los tres mil aspectos en un instante de la vida»2. De estos conceptos se desprende una serie de ideas que, considera- das desde el punto de vista de las doctrinas budistas tradicionales y de la comprensión común de la gente del Japón del Siglo XIII, deben haber parecido revolucionarias. Aquí van cuatro, por mencionar algunas:
(1) «El logro de la Budeidad por perso- nas de los dos vehículos»: los sutras que preceden al Sutra del loto sostienen que las personas de los dos vehículos3 , debido a la arrogancia, habían «quemado las semillas»
de la Budeidad y no eran capaces de alcan- zar la iluminación. Pero el Sutra del loto
Cambiar veneno en remedio
Términos budistas
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Nichiren enseñó que el ciclo interminable de nacimiento, muerte y renacimiento es un ciclo natural de la vida y jamás podrá extinguirse. El corazón de este ciclo lo ocupa una esencia vital imperecedera que tiene la Budeidad como potencial eterno. La Budei- dad, o nirvana, es un estado natural ideal que cultivamos mediante nuestra práctica del budismo, en el que podemos atravesar el ciclo de nacimiento y muerte con alegría.
Transformar el sufrimiento en buena fortuna y felicidad
Nagarjuna, el gran filósofo indio, se re- firió al Sutra del loto, o más específicamente a la palabra sad, traducida como myo en el título del sutra, describiéndolo como un
«gran médico capaz de convertir el veneno en remedio» (El daimoku del ‘Sutra del loto’, END, pág. 153). Lo dijo en referencia a la declaración del Sutra según la cual las per- sonas de los dos vehículos pueden en efecto alcanzar la iluminación. La Ley Mística, representada por el caracter myo, es la que lo hace posible.
En relación con la declaración de Nagar- juna, Nichiren escribe: «¿Cuál es el veneno?
Son los tres caminos de los deseos munda- nos, el karma y el sufrimiento que forman parte de nuestra suerte. ¿Cuál es el remedio?
Es el cuerpo del Dharma, la sabiduría y la emancipación. Y ¿qué quiere decir cam- biar veneno en remedio? Quiere decir cam- biar los tres caminos en las tres virtudes: el cuerpo del Dharma, sabiduría y emanci- pación» («Qué quiere decir Oir el Vehículo del Buda», Writings of Nichiren Daishonin, Vol. 2, pág. 743).
Cuando los deseos mundanos, o los im- revela que ellas y todas las demas personas
lograrán la Budeidad si practican las ense- ñanzas del sutra.
(2) «El logro de la Budeidad en nuestra forma presente»: La enseñanzas pre-Sutra del loto ven al Buda como un ser muy supe- rior a las personas comunes. Es más, las mu- jeres estaban vistas como inherentemente incapaces de lograr la Budeidad. El Sutra del loto revela que todas las personas comunes, hombres y mujeres por igual, pueden mani- festar la Budeidad tal como son.
(3) «Los deseos mundanos son la ilumi- nación»: Las primeras enseñanzas budistas consideran los deseos mundanos, o im- pulsos ilusorios, fuentes de sufrimiento e impedimentos para lograr la iluminación.
En contraposición, el principio de los tres mil aspectos en un instante de la vida revela que el potencial de Budeidad existe inclu- sive dentro de los estados gobernados por la ilusión y el deseo. Nichiren escribe que, cuando invocamos Nam-myoho-renge-kyo estamos «quemando la leña de los deseos mundanos, convoque el fuego de la sabi- duría de bodhi o iluminación» (Registro de enseñanzas orales, pág. 11). Los deseos y el sufrimiento alimentan nuestra práctica del budismo y nos permiten sacar a la luz la sabiduría iluminada.
(4) «Los sufrimientos del nacimiento y la muerte son el nirvana»: Las primeras escuelas de budismo enseñaban que sola- mente extinguiendo el ciclo de muerte y renacimiento nos podíamos ver libres del sufrimiento. Nirvana significa literalmente
«apagar» la propia existencia así como un apagaría la llama de una vela soplándola.
Partiendo del Sutra del Loto, no obstante,
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pulsos ilusorios, motivan nuestras accio- nes, esas acciones se convierten en karma negativo que genera sufrimiento. El sufri- miento genera más impulsos ilusorios, que originan actos que generan karma negativo y conducen a más sufrimiento. Este ciclo se conoce como los tres caminos.
Pero nuestra práctica de Nam-myoho- renge-kyo nos permite hacer aflorar el Es- tado de Buda aun en medio de la ilusión.
Nuestros actos se tornan los actos propios de un buda (representados por la virtud conocida como el cuerpo del Dharma), están impregnados de la sabiduría de buda (virtud de sabiduría) generan buen karma, que trae felicidad y satisfacción (virtud de emancipación).
Aplicándolo a nuestra vida diaria, esto quiere decir que aun en las peores circuns- tancias o en el peor de los sufrimientos, mediante la fe en la Ley Mística y la práctica, estos se pueden trasformar en felicidad y buena fortuna.
El Presidente Ikeda dice:
El budismo enseña el principio de cambiar veneno en remedio. Por lo tanto, sean cuales fueren los pro- blemas que nos aquejen, podemos abordarlos con una postura positiva.
Todo lo que tenemos que hacer es se- guir avanzando con profunda confi- anza en las palabras del Daishonin.
«Cuando ocurre un gran mal, sobre- viene un gran bien», «El gran mal y el gran bien», END, 1165). (World Tri- bune, 18 de marzo de 2011, pág. 5).
Cambiar veneno en remedio quiere decir que, por más profundo o grave que sea el problema que enfrentamos, o por más in- tenso que sea nuestro sufrimiento actual, a medida que perseveramos en invocar y par- ticipar de las actividades en bien del kosen- rufu, no solamente superaremos nuestro problema o sufrimiento, sino que a resultas de superarlo, disfrutaremos de beneficios y felicidad que sobrepasarán ampliamente la intensidad de ese sufrimiento.
(Publicado en Living Buddhism, septiembre de 2012, págs. 14-15)
1. Ver Examen de Introducción 2012, Guía de estudio, pág. 16
2. Ver Examen de conceptos esenciales, 2a. Parte, Guía de estudio, marzo de 2012 págs. 13–19.
3. Personas de los dos vehículos: los que escuchan la voz, y los que han despertado a la causa. A la luz de los Diez Estados o Mundos, son practicantes que se encuentran en el mundo de los que escuchan la voz (aprendizaje) y los que han despertado a la causa (comprensión intuitiva).
Notas
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—que nuestra vida ha existido y continuará existiendo eternamente.
El Presidente Ikeda, de la SGI, explica:
El problema es que, aun cuando uno haga un esfuerzo consciente para tomar conciencia de la eternidad de la vida, en definitiva es la vida la que sos- tiene al yo que está tratando de llegar a este nivel de conciencia. No se puede comprender lo grande con lo pequeño;
por analogía, una ola no puede com- prender el océano sobre cuya superfi- cie pasa. Entonces ¿qué hacer?
La única forma de despertar a la eternidad de la vida es hacer que
«emerja» el eterno gran yo dentro del pequeño yo. Y para hacerlo, hace falta que emprendamos la tarea de auto- purificación con todo nuestro ser. Este La plena conciencia y comprensión co-
rrecta de la naturaleza de la muerte y nos permiten vivir plenamente y sin miedo, con claridad de propósito y alegría. Nichiren Daishonin consideraba la muerte y el hecho de morir una cuestión de suma importan- cia que todos debemos encarar y procurar comprender.
Escribe: «La vida de un ser humano es efímera. El aliento que se ha exhalado nunca espera al inhalado. Inclusive la metáfora del rocío frente al viento es insuficiente. Es parte de la vida que aunque uno sea sabio o tonto, viejo o joven, uno no sabe qué le sucederá de un momento al siguiente.
Por ende, primero que nada debo apren- der acerca de la muerte, y después de otras cosas» (La importancia del momento de la muerte, WND, Vol. 2, pág. 759).
El budismo considera que la vida es eterna
La eternidad de la vida
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nuestro renacimiento. La muerte, así, es un eslabón importante entre esta existencia y la próxima.
La vida y la muerte en Estado de Buda
Los que se ven frente a la muerte en Es- tado de Buda ingresarán en la muerte en ese mismo estado, que también influirá las circunstancias de su próxima vida. Nichiren Daishonin escribe acerca de uno de sus dis- cípulos: «Fue un buda mientras vivió y lo es ahora que ha fallecido. Ha sido un buda en la vida y sigue siéndolo en la muerte. A eso se refiere la importantísima doctrina sobre el logro de la Budeidad con la forma que uno posee» (El infierno es la Tierra de la Luz Tranquila, END, pág. 478).
Sean cuales fueren las circunstancias en las cuales las personas de fe firme lleguen al fin de su vida, en el momento de la muerte pueden manifestar el Estado de Buda gracias al poder de la Ley Mística. Nichiren escribe respecto de la muerte:
Con respecto a aquel que se arma de fe e invoca Nam-myoho-renge- kyo con la profunda conciencia de que ese es el último momento de su vida, el sutra proclama: «cuando la vida de estas personas concluya, un millar de budas extenderá sus manos para recibirlos, librarlos de todo temor e impedir que caigan en los malos caminos de la existencia».
es el propósito de la práctica budista (La sabiduría del Sutra del loto, Vol. 3, pág. 258).
En vez de tratar de hacer caso omiso o evi- tar la cuestión de la muerte, como parece que se inclina a hacer la gente en la actualidad, los budistas que practican el Budismo de Nichi- ren tratan de captar la naturaleza eterna, ver- dadera, de la vida invocando Nam-myoho- renge-kyo y realizando la práctica budista con diligencia.
Sobre la muerte y morir
Una vida entera de nuestros actos — los que recordamos y los que hemos olvi- dado— se reflejará cuando hagamos frente a la muerte. Los que han vivido con sinceri- dad y han contribuido al bienestar ajeno es probable que mueran con un profundo sen- timiento de satisfacción y de haber tenido logros. Por otra parte, los que han vivido en medio del ocio, la auto complacencia, o sin sentir respeto ni interés alguno por los demás, puede que lleguen a la muerte llenos de arrepentimientos.
Morir y la muerte en sí son procesos de transición entre esta existencia y la próxi- ma. Si bien es posible mejorar nuestro es- tado mientras estamos vivos, en el más allá
— el lapso de transición de esta vida a la próxima— la vida ya no se encuentra en su estado activo: nuestro estado de vida en el momento de la muerte continuará más allá de la muerte e influirá las circunstancias de
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podemos morir sin haberlo hecho. Como la realidad de la muerte es igual en los dos casos, ¿no es mucho mejor empezar el viaje hacia la próxima existencia con mucho ánimo y una franca sonrisa en la cara — sabiendo que en todo lo que hemos hecho, hicimos lo mejor que pudimos, emociona- dos de pensar: «esta fue realmente una vida interesante»? (World Tribune, 14 de octubre de 1997, pág. 11).
Practicar el Budismo de Nichiren nos ayuda a disfrutar y valorar esta vida al má- ximo mientras construimos un estado de felicidad eterna que trasciende los límites de la vida y la muerte.
(Publicado en la edición de octubre de 2012 de Living Buddhism, págs. 12-13)
¡Cómo contener las lágrimas ante la dicha indescriptible de saber que no sólo uno o dos, no sólo cien o doscien- tos, sino nada menos que mil budas nos darán la bienvenida con los brazos abiertos! (La herencia de la Ley suprema de la vida, END, pág. 226-227)
Cuando practicamos el budismo ple- namente y vivimos cada minuto, cada día como si fuera el último, haciendo que cada minuto importe, podemos dar la bienvenida al fin de esta vida, venga cuando venga, sin ningún arrepentimiento.
El Presidente Ikeda proclama: «La muerte nos llegará a todos algún día. Podemos morir después de haber peleado con todas las fuer- zas por nuestras creencias y convicciones o
Notas
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El buda Shakyamuni enseñó que el su- frimiento proviene de las impurezas de la percepción y la conciencia. Por este motivo, purificar la conciencia se tornó un objetivo de la práctica budista. «Los nueve niveles de conciencia» o «nueve conciencias» es un sistema budista que describe la estructura de los planos conscientes y subconscien- tes de la vida. Además de arrojar luz sobre el funcionamiento de la vida, el budismo aporta el medio para sustituir la ilusión con la sabiduría para percibir las cosas como son en realidad.
«Conciencia», en el contexto del budis- mo, es una traducción de la palabra sáns- crita vijnana, que significa «facultad de discernimiento» o «percepción». Indica no solamente la conciencia en el estado de vi- gilia, sino además la energía y capacidad interna que dirige nuestra vida.
Los cinco primeros niveles de conciencia corresponden a los cinco órganos de los sentidos —ojos, oídos, nariz, lengua y piel.
Y son: 1) conciencia visual, 2) conciencia au- ditiva, 3) conciencia olfatoria, 4) conciencia gustativa, 5) conciencia táctil.
Estas conciencias recopilan y perciben información del mundo y la transmiten a la sexta conciencia, la conciencia mental, que integra la información en imágenes cohe- rentes, las evalúa y conforma respuestas. Su- pongamos que alguien nos grita. Percibimos esta información con los cinco sentidos, y nuestro sexto sentido la interpreta, llega a la conclusión de que la persona está enojada y considera e inicia una respuesta.
La sexta conciencia está siempre activa sosteniendo nuestras actividades diarias.
La memoria, la imaginación y los sueños también tienen lugar en este nivel, así que
Los nueve niveles de conciencia
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