MINISTERIO DE AGRICULTURA
D. HAN CHANGFU
MINISTRO DE AGRICULTURA
• Ministro de Agricultura desde 2009, reelegido para el cargo en 2013
• Licenciado en Económicas por la Renmin University of China y Doctor en Derecho
• Gobernador y Vicegobernador de Jilin (2006-2009)
• Subdirector y Vicesecretario de la Oficina de Investigación del Consejo de Estado
• Nació en Bin County, provincia de Heilongjiang en 1954
COMPETENCIAS MINISTERIALES
El Ministerio de Agricultura es competente en materia de:
• Mejora de la productividad agraria y de las rentas de los agricultores,
• Desarrollo rural, pesca, sanidad animal y vegetal.
• El Departamento es competente en cuestiones de sanidad interior, pero no se ocupa de las exigencias a las importaciones, si bien su criterio es seguido por AQSIQ, que es el departamento competente.
ACUERDOS/CONVENIOS/MOUs/PROTOCOLOS (entre ambos países)
• Protocolo de los Requisitos Fitosanitarios para la Exportación de Frutos Frescos de Ciruela y Melocotón desde España a China entre el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente del Reino de España y la Administración General de Supervisión de Calidad, Inspección y Cuarentena de la República Popular de China.
• Protocolo entre la Administración General de Supervisión de Calidad, Inspección y Cuarentena de la República Popular de China y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente del Reino de España sobre los Requisitos de Cuarentena y Sanitarios para la Exportación de Aves Reproductoras y Huevos para incubar desde España a la República Popular de China, firmado en Madrid, el 22 de septiembre de 2015.
LÍNEAS POLÍTICAS
AGRICULTURA
Los sucesivos Planes Quinquenales que marcan el rumbo de las políticas en China han puesto en la autosuficiencia alimentaria uno de sus principales objetivos, junto con la reducción de las desigualdades entre las poblaciones urbana y rural, y crear un país más integrado, eliminando la separación que actualmente existe entre campo y ciudad.
La escasez de recursos naturales para la producción de alimentos, el recuerdo de las hambrunas que ha sufrido el país y la importancia política de que la población tenga asegurado el suministro, han hecho que la política agraria China pivote en torno a la seguridad alimentaria, entendida como la
“autosuficiencia básica”, es decir, la autosuficiencia en niveles muy próximos al 100% en los dos cereales básicos de consumo humano, el arroz y el trigo. Hace ya años que este concepto fue abandonado para las producciones destinadas a la alimentación animal y, de hecho, hoy en día China depende fuertemente del exterior en su aprovisionamiento de proteínas vegetales para alimentación animal.
El vigente Plan Quinquenal, que hace el número 13, fue aprobado por la Asamblea Nacional Popular en marzo de 2016 para el período 2016- 2020. En su parte IV, dedicada a promover la modernización de la agricultura, desgrana las principales líneas de la política agraria china:
Incrementar la capacidad de producción, principalmente de cereales básicos (arroz y trigo), así como de algodón, soja y otras oleaginosas, azúcar, carnes, lácteos y pescados.
Protección de las tierras agrarias, para frenar la pérdida de superficies a causa de la urbanización.
Recuperación de tierras para el cultivo.
Fomento de los regadíos y del uso eficiente del agua.
Cero incremento en el uso de fertilizantes y pesticidas, y mejora en la eficiencia del uso de estos inputs.
Desarrollo de la industria agroalimentaria para el incremento del valor añadido a los productos.
Mejora de las condiciones sanitarias de los alimentos, y en particular, incremento del control del uso de aditivos y de la presencia de contaminantes en los alimentos. Desarrollo de estándares para todos los productos, y puesta en marcha de sistemas de trazabilidad.
Fomento del incremento del tamaño de las explotaciones agrarias para ganar competitividad.
Mejora tecnológica de las producciones agrarias.
Continuar la reforma del régimen de gestión de la tierra. Aunque no se contempla la propiedad privada, asunto tabú por motivos ideológicos, se reconoce la necesidad de mejorar el sistema de concesiones de las tierras para favorecer las inversiones en el sector y el incremento del tamaño de las explotaciones.
Continuar el régimen de ayudas a los agricultores, en particular a los productores de arroz y trigo.
Reforma del sistema de ayudas para orientarlas más hacia las ayudas directas de la caja verde.
Mención especial merece el sistema de ayudas a los agricultores. Hasta 2004 las ayudas al sector agrario en China tenían signo negativo, ya que la producción agraria estaba gravada con varios impuestos. Esta reforma comenzó en el año 2000, después de que varios años de reducción de la
impuestos que gravaban la agricultura a través de la puesta en el mercado de determinados productos, el sacrificio de ganado, etc.
Como consecuencia, desde el año 2004 las transferencias al sector agrario tienen signo positivo, con un sistema que consta de cuatro ayudas principales:
a) Pagos directos a los productores de grano, basados en las superficies cultivadas en años anteriores, y no vinculados a la producción.
b) Ayudas a determinados inputs agrarios, para reducir los costes de producción, como el combustible, los fertilizantes, pesticidas o los plásticos.
c)Ayudas para la compra de maquinaria, y
d) ayudas a la compra de semillas selectas, en cultivos como la soja, trigo, arroz, maíz, algodón, colza, cebada, cacahuetes y patatas.
Además, en China existe un precio mínimo de intervención para arroz, trigo y maíz, y existe un mecanismo de almacenamiento regulador que se justifica por la necesidad de mantener unas reservas mínimas de determinados productos básicos, aunque se intenta utilizar para regular el mercado. Funciona para arroz, maíz, soja, colza, azúcar y carne de cerdo, y hasta ahora se ha mostrado poco eficaz cuando se han producido alteraciones en los mercados.
Entre 2001 y 2010, el gasto público en el conjunto de las políticas agrarias, que incluye el desarrollo rural, infraestructuras, etc. pasó de 123.100 millones a 858.000 millones de RMB (de 17.500 millones a 122.000 millones de euros). Por lo que se refiere a las cuatro ayudas principales, el gasto pasó de 14.520 millones en 2004, a 122.590 millones en 2010 (17.000 millones de euros). Sin embargo, la mayor parte de las ayudas a los agricultores llegan por la vía de los precios, ya que en los últimos años los precios internos han estado significativamente por encima de los precios internacionales en la mayor parte de las producciones. De acuerdo con los datos de la OCDE, en el año 2015 el apoyo estimado al productor (PSE) en China estaría por encima del 20%, y se situaría ligeramente por encima del PSE de la UE-28.
DATOS BÁSICOS SECTORIALES
GEOGRÁFICOS
Con una superficie total de 9,647 millones de km2, China es el tercer país más grande del mundo después de Rusia y Canadá. Su agricultura está dominada por granjas de pequeña escala, existiendo un total de 183 millones de pequeñas explotaciones que no tienen más que 0,66 ha de media (2009).
Los pastos suponen 219,4 millones de hectáreas, los bosques 253 millones de hectáreas, y la tierra cultivable 135 millones de hectáreas, el 14,2% del territorio y la tendencia es que con la urbanización de las zonas rurales disminuya en el futuro (datos de 2015 de la Oficina Nacional de Estadísticas). El reto de China es que con esta restricción de tierra cultivable, de agua y de otros recursos naturales sean capaces de abastecer las necesidades nutricionales de los más de 1.385 millones de habitantes que la pueblan. La superficie cultivable de China, que representa el 9% del total mundial, mantiene a más del 21% de la población del planeta. La limitación de tierra para la agricultura ha sido un problema histórico en China. Mientras que la eficiencia de la producción ha crecido a lo largo del tiempo, los esfuerzos por expandir la agricultura hacia el oeste y el norte han tenido un éxito limitado, puesto que la tierra de esas zonas es generalmente más fría y seca que las tierras tradicionales del este. Desde 1950 el espacio agrícola también ha sufrido la presión de la necesidad de tierras para la industria y la urbanización. Aproximadamente el 68% de la tierra cultivable de China se utiliza para cosechas. Los principales cultivos de China son el arroz (18,16% de la superficie cultivada), trigo (14,6%), maíz (22,9%), hortalizas (14,76%) y soja (5,3%). El arroz es la principal producción china, que crece principalmente en el valle del río Yangtzé y en la parte sur de China y en la llanura de Yunnan –Guizhou.
SOCIALES
La renta per cápita en China alcanzó en 2015 los 49.992 RMB (dato de la Oficina Nacional de Estadísticas); 8.027,7 USD de acuerdo con el Banco Mundial, lo que la situaría en la franja alta de los países de renta media, aunque existen grandes diferencias entre provincias: la más alta es en Tianjin (107.960 RMB, que equivale aproximadamente a 15.800 USD) y la más baja Gansu, con 26.165 RMB, unos 3.800 USD.
La renta neta disponible por habitante urbano ascendió el mismo año a 31.194 RMB, mientras que la renta por habitante rural fue de 11.422 RMB. La proporción entre la renta de un habitante del campo y un habitante urbano es, por lo tanto, 1:2,73. Aunque estas diferencias se han reducido mucho en los últimos años, siguen siendo muy importantes. Existe además una gran disparidad entre la renta de los habitantes rurales de las distintas provincias, con la más alta en la provincia de Tianjin (17.014 RMB), y la más baja en la de Gansu con solo 6.276 RMB. Esto significa 17,19 RMB al día, o lo que es lo mismo, 2,47 dólares al día, lo que da idea del vínculo que todavía existe en China entre ruralidad y pobreza.
El estándar actual de pobreza en China es una renta per cápita de 2.300 RMB, en función de la cual el Gobierno reconoce que en el país hay 128 millones de personas viviendo por debajo del umbral de la pobreza, Sin embargo, este estándar significa unos ingresos diarios inferiores a 1 USD, cuando el
población todavía vive por debajo del umbral de la pobreza, y de ellos el 97% está en las zonas rurales.
De un total de 793 millones de población activa del país, trabajan en el sector primario 241 millones, lo que supone un 31% de la población activa (2013). Las limitaciones de la producción agraria hacen que sólo sea posible continuar sacando población de la pobreza mediante la diversificación de la economía en las zonas rurales, y también continuando el proceso de urbanización. En el año 2000 los ingresos de la agricultura significaban el 63% del total de los ingresos de la población rural. Este porcentaje se ha reducido hasta el 40,4% en 2014. Asimismo, el proceso de urbanización continúa.
Hoy en día la población urbana supone ya el 56,1%, y se espera que en 2020 la población urbana se acerque al 60%.
ECONÓMICOS
La agricultura en China ha sido tradicionalmente un sector muy importante tanto desde el punto de vista económico y social. El peso de la agricultura en el PNB y la población activa empleada en el sector han ido disminuyendo progresivamente desde 1978 cuando la política de reforma y apertura que sufrió el país a partir de dicho año hizo posible el desarrollo. Fue a partir de entonces también cuando se produjo una importante reconversión de la agricultura con el objetivo de superar los problemas de seguridad alimentaria. Si a principios de los años 90 la agricultura contribuía al 24% de PIB, en 2015 esta cifra se ha contraído hasta el 8,9%, con un valor bruto de 10.705.640 millones de RMB.
El valor total de la producción agraria en China fue en 2015 de 10.222.610 millones de RMB, aproximadamente 1.400.000 millones de euros. De ellos, el 53,8% son producciones agrarias (el 22,5% son cereales y oleaginosas), 28% ganadería, 10% pesca y acuicultura, y el 4,1% silvicultura.
a producción total de “grano” (tal y como se define en la estadísticas chinas, comprende cereales, leguminosas, oleaginosas, y hasta algunos tubérculos, como la patata y la batata) en 2015 fue de 621 millones de toneladas, encadenando 12 años consecutivos de aumentos. La proporción aproximada entre los diferentes granos es: maíz 36%, arroz 34%, trigo 20%, soja 2%, y otras oleaginosas, principalmente cacahuetes y colza, el 6%.
Otras producciones importantes en 2015 fueron: hortalizas, 760 millones de toneladas, frutas, 273 millones de toneladas, carnes, 86,2 millones de toneladas, de las que el 65% es cerdo, 20% aves, 8%
vacuno, y 5% ovino.
La producción pesquera china ascendió en 2015 a 67 millones de toneladas, y representa el 10%
del valor añadido del sector primario (1.088.060 millones de RMB). Esta cifra se descompone en:
15,3 millones de toneladas de pesca marina extractiva, 18,7 millones de toneladas de acuicultura marina, 0,22 millones de toneladas de pesca de agua dulce, y 30,62 millones de toneladas de acuicultura de agua dulce. Por tanto, la acuicultura supone el 73,6% de la producción pesquera, lo que convierte a China es el mayor productor mundial de acuicultura con aproximadamente el 60%
de la producción mundial.