UNIVERSIDAD DE CIENCIAS PEDAGÓGICAS
”JOSÉ MARTÍ”
CAMAGÜEY
SISTEMA DE EJERCICIOS PARA EL DESARROLLO DE LA HABILIDAD
ARGUMENTAR EN LA EDUCACIÓN LABORAL DEL SÉPTIMO GRADO
DE LA ESCUELA SECUNDARIA BÁSICA URBANA “IGNACIO
AGRAMONTE”
MATERIAL DOCENTE EN OPCIÓN DEL TÍTULO DE MÀSTER EN
CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
MENCIÓN EDUCACIÓN SECUNDARIA BÁSICA
AUTORA: LIC. YANARA CARNESOLTA LA ROSA
TUTORA: MSc. PROF. ASIST: ROSAURA BOFFIL ALLING
CONSULTANTE: MSc. MARITZA NOVO VÁLDES
NUEVITAS
SÍNTESIS
El material docente que se presenta es un sistema de ejercicios que contribuya al
desarrollo de la habilidad argumentar a partir de la Educación Laboral del séptimo grado
de la escuela Secundaria Básica Urbana “Ignacio Agramonte” de Nuevitas. A través de
la aplicación de métodos empíricos como revisión de documentos, entrevista, encuesta
y observación, se constata, la problemática existente en treinta alumnos y dos
profesores para el diagnóstico de sus potencialidades y dificultades en el desarrollo de
la habilidad objeto de la investigación. Se abordan aspectos teóricos de interés con
respecto a la habilidad argumentar, con la ayuda de los métodos teórico: histórico –
lógico, análisis-síntesis, inducción- deducción, y de los estadístico-matemáticos el
cálculo porcentual para el análisis de los resultados y su representación mediante tablas
y gráficos, se fundamenta el sistema de ejercicios con las posibilidades que ofrece la
Educación Laboral en séptimo grado para el desarrollo de la habilidad argumentar. La
novedad científica se expresa en la fundamentación y demostración del sistema de
ejercicios que pone de manifiesto su efectividad y la solución, lo que justifica el
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN 1
DESARROLLO 7
Epígrafe I
Fundamentos teórico- metodológicos que sustentan el
desarrollo del proceso de enseñanza - aprendizaje de la
asignatura Educación Laboral y el desarrollo de las
habilidades intelectuales en la enseñaza Secundaria Básica. 7
1.1 Lo esencial del modelo de la secundaria básica actual. 7
1.2 Características psicopedagógicas del alumno de Secundaria
Básica. 9
1.3 Las habilidades en el proceso de enseñanza – aprendizaje. 12
1.4
La Educación Laboral y Formación Laboral y sus
potencialidades que ofrece en el desarrollo de la habilidad
argumentar.
25
2.1 Resultados del Diagnóstico. 39
2.2
Fundamentación del sistema de ejercicios para el desarrollo
de la habilidad argumentar en los alumnos del séptimo
grado de la Secundaria Básica Urbana. ’’Ignacio
Agramonte’’
43
2.3 Validación de la efectividad del sistema de ejercicios
aplicado en la práctica pedagógica. 55
CONCLUSIONES. 59
RECOMENDACIONES. 60
BIBLIOGRAFÍA.
INTRODUCCIÓN
El mundo actual, caracterizado por el impetuoso avance de la ciencia y la técnica,
precisa de la formación de individuos dispuestos a afrontar creativamente y con
destreza las situaciones tan cambiantes y complejas propias de la cotidianidad. Aspirar
a alcanzar ‘’ la formación de un hombre capaz de pensar, sentir y actuar integralmente
en correspondencia con las necesidades de la sociedad en que vive y el marco
concreto de la comunidad en que se desarrolla ’’1
(Báxter, 2000.p:81)
Con el triunfo revolucionario, y a raíz de los profundos y trascendentales cambios que
se produjeron en la sociedad, fue transformándose cuantitativa y cualitativamente la
educación cubana en los diferentes niveles de enseñanza entre los que se incluye la
Educación de Secundaria Básica.
El objetivo esencial de la educación en cubana es la formación de hombres
íntegramente desarrollados, que piensen y actúen de forma creadora, capaces de
construir la nueva sociedad y defender las conquistas de la revolución, por ello se
deben perfeccionar las vías y formas de enseñanza y proporcionar un mayor desarrollo
de la actividad intelectual. Para alcanzar este fin, es necesario, con nuevas
herramientas y medios en función del desarrollo de hábitos, habilidades y capacidades
en los alumnos, capaces de pensar y actuar con sentido de causa a la altura de su
tiempo.
En los últimos años la política educacional ha estado orientada a formar ciudadanos con
una cultura general integral y con un pensamiento humanista, científico y creador que
les permita adaptarse a los cambios de contexto y resolver problemas de interés social
con una ética y una actitud crítica y responsable, a tono con las necesidades de una
sociedad que lucha por desarrollarse y mantener sus ideales y principios en medio de
enormes dificultades y desafíos.
El desarrollo científico técnico en su pujante desarrollo, genera, cada segundo, una gran
cantidad de información, lo que impone a los docentes en general y en particular a los
de la educación secundaria básica, el reto de mantenerse constantemente actualizados
para elevar la calidad de la educación y así garantizar un efectivo aprendizaje en los
alumnos. Lo que entra en contradicción con el currículo escolar ya que los planes de
estudios y programas no pueden seguir incrementando ni en años ni número de horas,
formar alumnos que estén aptos para asimilar la información y sobre todo para aplicarla
con creatividad.
Se impone entonces la necesidad de promover en el trabajo educacional un salto
cualitativo que conduzca a eliminar aquella tendencia que solo promueve el aprendizaje
puramente reproductivo, en la cual profesores y alumnos se limitan a repetir
definiciones, categorías, leyes, principios, entre otros. Esto no permite que se enseñe al
alumno a pensar, actuar y desarrollar su independencia, para ello, es necesario el
desarrollo de habilidades que conduzcan al alumno a apropiarse de los conocimientos y
aplicarlos en diferentes situaciones de la vida diaria o lo que es lo mismo, no solo
conocer sino también saber hacer.
Investigaciones realizadas por el Instituto Central de Ciencias Pedagógicas y docentes
en ejercicio, indican que, como consecuencia de un aprendizaje reproductivo donde el
desarrollo del pensamiento no es objeto de atención, existen dificultades en el
desarrollo de las habilidades intelectuales y entre ellas con la argumentación ya que la
misma requiere de la puesta en práctica de métodos activos y de la elevación del papel
protagónico del alumno, lo que constituye un reto para los educadores.
En correspondencia con lo anterior es importante una adecuada estructuración del
proceso de enseñanza – aprendizaje PEA, que permita a los educadores realizar
ejercicios donde se conjuguen los conocimientos que deben asimilar sus educandos
con las acciones y operaciones que han de realizar para propiciar el logro de un
aprendizaje significativo que permita la resolución de problemas en todos los ámbitos
de la vida, de ahí que la función de la educación actual no es la de transmitir o
actualizar información solamente, sino entrenar a sus alumnos en el razonamiento
lógico, para que actúen como sujetos activos ante los imperativos del nuevo milenio en
que se desarrollan. En esta dirección, a las Ciencias Exactas en general y dentro de
estas a la Educación Laboral en particular, corresponde un papel esencial pues a través
de ellas se relaciona a los alumnos con los objetos y fenómenos del mundo circundante.
La asignatura al tener un enfoque con predominio deductivo, hace necesario el
desarrollo de habilidades intelectuales como: la argumentación.
El desarrollo de la habilidad argumentar desempeña un papel importante en el proceso
de enseñanza aprendizaje de la Educación Laboral donde los alumnos deben ser
capaces de dar razones que permitan reafirmar un planteamiento, que fundamente su
diferentes subsistemas de enseñanza y en particular en la Educación Secundaria
Básica. Un ejemplo concreto de esto lo constituyen las dificultades puestas de
manifiesto en los alumnos del séptimo grado de la Secundaria Básica “Ignacio
Agramonte”, del municipio de Nuevitas, las cuales fueron constatadas en el transcurso
de la aplicación del sistema de evaluación diseñado para la asignatura de Educación
Laboral entre ellas se pueden mencionar:
Poco aprovechamiento de las potencialidades de los contenidos de la Educación Laboral para desarrollar la habilidad argumentar.
La mayoría de los alumnos presentan dificultades en aplicar las operaciones básicas en la habilidad objeto de análisis.
Insuficiente nivel en el desarrollo de la habilidad argumentar.
Las regularidades mencionadas permiten afirmar que en el proceso de enseñanza-
aprendizaje de la Educacion Laboral, no se potencia de forma suficiente y sistemática el
desarrollo de habilidades para favorecer la habilidad argumentar, lo que genera una
contradicción entre el estado real y el deseado, que conllevan al análisis valorativo de
que los alumnos necesitan de nuevas formas y métodos para desarrollar la habilidad
argumentar al aplicar las operaciones básicas en la habilidad objeto de análisis.
Las regularidades anteriores justifican el siguiente:
Problema científico: ¿Cómo contribuir al desarrollo de la habilidad argumentar en la asignatura Educación Laboral del séptimo grado en la Secundaria Básica Urbana
“Ignacio Agramonte ”, del municipio de Nuevitas?
Como objeto de la investigación se asume: el desarrollo de las habilidades intelectuales del séptimo grado en la Secundaria Básica Urbana “Ignacio Agramonte”.
Campo: el desarrollo de habilidad argumentar en la Educación Laboral del séptimo grado de la Secundaria Básica Urbana “Ignacio Agramonte”
El objetivo de la investigación es: elaborar un sistema de ejercicios que contribuya, al desarrollo de la habilidad argumentar en la Unidad # 4 de la Educación Laboral en los
alumnos del séptimo grado de la Secundaria Básica Urbana “Ignacio Agramonte”, del
Alcanzar este objetivo implicó partir de las siguientes preguntas científicas:
1-¿Cuáles son los fundamentos teórico- metodológicos que sustentan el desarrollo del
proceso de enseñanza aprendizaje de la asignatura Educación Laboral y el
desarrollo de las habilidades intelectuales en la secundaria básica?
2- ¿Cuál es el nivel de desarrollo de la habilidad argumentar en la asignatura Educación
Laboral que poseen los alumnos del séptimo grado de la ESBU “Ignacio
Agramonte”?
3- ¿Qué elementos se deben considerar al elaborar un sistema de ejercicios que
contribuya, al desarrollo de la habilidad argumentar en la Unidad # 4 de la Educación
Laboral en los alumnos de séptimo grado?
4-¿Cuál es la efectividad del sistema de ejercicios aplicado en la práctica pedagógica?
Para dar respuesta a las preguntas científicas se planificaron las siguientes tareas de investigación:
1- Sistematización de los fundamentos teórico- metodológicos que sustentan el
desarrollo del proceso de enseñanza aprendizaje de la asignatura Educación
Laboral y el desarrollo de las habilidades intelectuales en la secundaria básica.
2- Diagnóstico del estado actual que manifiesta el desarrollo de la habilidad argumentar
en la asignatura Educación Laboral en los alumnos del séptimo grado de la ESBU
“Ignacio Agramonte”?
3- Elaboración del sistema de ejercicios que contribuya, al desarrollo de la habilidad
argumentar en la Unidad # 4 de la Educación Laboral en los alumnos del séptimo
grado de la secundaria básica.
4- Validación de la efectividad del sistema de los ejercicios aplicado en la práctica
pedagógica.
La variable que propicia el cambio educativo es el sistema de ejercicios para contribuir al desarrollo de la habilidad argumentar en la Educación Laboral del séptimo grado.
Para diagnosticar la situación existente con respecto al desarrollo de la habilidad
argumentar en los alumnos del séptimo grado de la Secundaria Básica Urbana “Ignacio
En el proceso investigativo se utilizaron los siguientes métodos y técnicas: Teóricos:
Análisis-síntesis: para la valoración de la información obtenida a través del estudio bibliográfico, la interpretación de los datos obtenidos y en la redacción del informe.
Histórico-lógico: para el análisis y determinación de los aspectos teóricos esenciales que sustentan el desarrollo de las habilidades intelectuales, y en particular la
argumentación, en el proceso de enseñanza aprendizaje de la Educación Laboral en la
educación de Secundaria Básica.
Inducción-deducción: posibilita profundizar en el marco conceptual de las habilidades, su desarrollo y su tratamiento en el proceso de enseñanza aprendizaje de la Educación
Laboral y en particular en la Secundaria Básica.
Enfoque sistémico: se aplicó a lo largo de la investigación, no solo para la elaboración
del sistema de ejercicios mediante la determinación de sus componentes estructurales,
sino también para determinar su interdependencia conceptual y su organización
necesaria en el momento de su materialización, durante la cual cada parte se vincula
con el resto y todas con él.
Empíricos:
Análisis documental: fue utilizado en el estudio de materiales didácticos, pedagógicos, históricos y científicos, tales como artículos, planes de estudio, programas de
asignaturas, fichas de contenido, trabajos de diplomas y tesis de maestrías. Todo ello
permitió obtener información para la argumentación histórica, lógica, científica y
profesional necesaria a lo largo del material docente.
Entrevista: a profesores: para constatar el conocimiento que poseen con respecto al desarrollo de la habilidad objeto de estudio.
Encuesta a alumnos: para diagnosticar las principales dificultades que presentan los alumnos para argumentar.
Observación a clases: para evaluar el tratamiento a la habilidad argumentar y determinar el nivel de desarrollo de la misma en los alumnos.
Matemático y estadístico:
Análisis porcentual: con el propósito de valorar objetivamente los datos obtenidos de la aplicación de los métodos empíricos.
Gráficos: para representar los resultados obtenidos en los diagnósticos iniciales, finales y comparativos.
Se asumen y adecuan al presente material docente, la concepción, forma e ideas, del
sistema de dimensiones e indicadores, propuesto por Mateo Ricardo, José Antonio
(2007) en su tesis en opción al título académico de máster.
Población: constituida por 171 alumnos del séptimo grado de la ESBU “Ignacio Agramonte Loynaz”.
Muestra: constituida por 30 alumnos del séptimo grado de la ESBU “Ignacio Agramonte Loynaz”, seleccionado de forma intencional por ser el grupo en que labora la autora de
la investigación.
Novedad científica: estriba en la contextualización de los presupuestos teórico- metodológicos de la pedagogía para promover una enseñanza que a su vez sea capaz
de propiciar un aprendizaje y que provoque en los alumnos la necesidad de aprender,
investigar y hacerlo un protagonista activo de su propio aprendizaje. Con el desarrollo
de la habilidad argumentar en la Unidad # 4 de la Educación Laboral en los alumnos en
la secundaria básica.
Aporte práctico: consiste en que constituye un instrumento de trabajo útil para la institución docente, además, la sistematización de los presupuestos teóricos que
sustentan esta investigación puede servir como referente científico para la consulta del
tema en que se ofrece un sistema de ejercicios para desarrollar la habilidad de
argumentar y que el mismo puede ser tomado como ejemplo para elaborar otros
similares para la ESB. El sistema de ejercicios contribuye a facilitar la comprensión del
contenido laboral en la asignatura, puede ser extensivo al resto de los grados en el
centro de los municipios, debe fortalecer la preparación de los alumnos para elevar su
DESARROLLO
1- Fundamentos teórico- metodológicos que sustentan el desarrollo del proceso de enseñanza - aprendizaje de la asignatura Educación Laboral y el desarrollo de las habilidades intelectuales en la secundaria básica.
En este epígrafe se exponen los elementos teórico - metodológicos que fundamentan el
desarrollo del proceso de enseñanza aprendizaje de la asignatura Educación Laboral y
el desarrollo de las habilidades intelectuales en la enseña media que facilitan la
comprensión de los puntos de vista con los que se afilia la autora, así como las
características psicopedagógicas del alumno de secundaria básica, desde el
acercamiento a:
1.1 Lo esencial del modelo de la secundaria básica actual.
Dentro de los cambios cualitativos operados en la educación cubana, está el Plan de
Perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación como proceso de investigación
permanente, continuo y sistemático, que requiere de suficientes conocimientos para
enfrentar las nuevas y cada vez más complejas tareas científico – pedagógicas en
busca de soluciones prácticas a los problemas.
En sus inicios, el perfeccionamiento se aplicó en el subsistema de Educación General
Politécnica y Laboral por ser éste la base y columna vertebral en que descansa la
articulación de todo el sistema de educación. Posteriormente, se extendió al resto de los
subsistemas y en todos los casos ha implicado transformaciones por la urgente
necesidad de cambio para ajustarse a las exigencias de la realidad educativa.
El modelo de Secundaria Básica actual del país, está en correspondencia con los
actuales escenarios en que se desarrolla la educación cubana, matizada por los
cambios socioeconómicos que se han desarrollado de manera vertiginosa en el país y,
fundamentalmente, a partir del denominado Período Especial. Este modelo en
consecuencia, revela el nivel de concreción de la política educacional que traza el
Partido y que necesita la sociedad cubana: formar las nuevas generaciones de cubanos
consecuentes con los principios de la sociedad socialista que construimos. Representa
la aspiración que debe tener cada centro educacional del nivel secundario de acercarse
sucesivamente a la institución que reclama la sociedad cubana para cumplir el encargo
“(…) hoy se trata de perfeccionar la obra realizada partiendo de ideas y conceptos
enteramente nuevos. Hoy buscamos lo que a nuestro juicios debe ser y será un
sistema educacional que se corresponda cada vez más con la igualdad, la justicia
plena, la autoestima y las necesidades morales y sociales de los ciudadanos en el
modelo de la sociedad que el pueblo de Cuba se ha propuesto crear.”2 (Rojas, 2007. p.5).
La enseñanza plantea como fin la formación básica integral del alumno cubano, sobre la
base de una cultura general integral que le permita estar plenamente identificado con su
nacionalidad y patriotismo. El conocer y entender su pasado y su preparación futura,
para adoptar de manera consciente la opción del socialismo, que garantice la defensa
de las conquistas sociales y la continuidad de la obra de la Revolución, en sus formas
de sentir, de pensar y de actuar.
El actual modelo materializa los objetivos formativos generales de la enseñanza que le
permiten al alumno solucionar problemas propios de las diferentes asignaturas y de la
vida cotidiana, con una actitud transformadora y valorativa, a partir de la identificación,
formulación y solución de problemas, mediante el desarrollo del pensamiento lógico, la
aplicación de conocimientos, el empleo de estrategias y técnicas de aprendizaje
específicas, así como de las experiencias y hábitos de estudio, de su comunicación, es
decir, expresarse, leer, comprender y escribir correctamente, actuar con un nivel de
independencia y autorregulación de una conducta adecuada a su edad; así como
desarrollar la motivación ante el estudio individual y colectivo, a partir de la comprensión
de su necesidad e importancia para el desarrollo exitoso de las tareas docentes. Ello se
hará explícito en las acciones para organizar, planificar y concentrarse en la actividad,
con un mayor nivel de independencia de su pensamiento, al hallar por sí mismo lo
esencial: el problema, las técnicas y procedimientos más adecuados para su
autoaprendizaje y auto educación en las diversas fuentes de información.
Estos objetivos formativos del nivel de enseñanza y de cada grado tienen como
sustento esencial, la formación de valores en los alumnos, con énfasis en la
responsabilidad, la honestidad, la honradez y el patriotismo, dentro del sistema de
valores a los que se aspira.
Para ello, contamos con los PGI que conforman el consejo de grado conjuntamente
con los profesores de Educación Física, Inglés, e instructores de arte que atienden el
controlar tanto el trabajo político-ideológico, como el científico y metodológico, para el
desarrollo del proceso docente educativo, además de los resultados de la evaluación de
los objetivos formativos del grado y de la atención a los profesores en formación; donde
se intercambian opiniones acerca de las formas y vías para solucionar los problemas
que se presenten, a partir de que los alumnos de séptimo grado poseen aspectos
esencialmente biológicos, educativos y sociales que los ubican en un período donde se
producen los cambios más bruscos en la formación de la personalidad del ser humano,
es necesario valorar las:
1.2 Características psicopedagógicas del alumno de secundaria básica.
La adolescencia es la etapa que transcurre el segundo decenio de la vida. Las edades
entre los 10 y 14 años corresponden a la adolescencia temprana, y a partir de los 15
años la tardía. Los aspectos que llevan a establecer estos límites de edad son,
esencialmente biológicos, educativos y sociales. Este es el período donde se producen
los mayores cambios.
Los aspectos de la formación de la personalidad están sujetos a las variaciones
individuales, por lo que los alumnos no arriban a la adolescencia a una misma edad. En
el séptimo grado y en algunos casos durante el octavo, se pueden encontrar algunos
con características típicas del alumno, junto a otros que aún conservan conductas y
rasgos propios de la niñez. En el noveno grado por lo general ya se afianzan esos
rasgos en casi todos los alumnos, lo cual conlleva a la necesaria individualización en el
trato del alumno, incluso los de un mismo grupo.
Al ingresar a la secundaria básica, el medio social le exige grandes responsabilidades
en la esfera de la educación. Su actividad docente se hace más compleja, se
diversifican las asignaturas y la carga de las actividades. La organización de pioneros
exige un conjunto de tareas revolucionarias que aportan una identidad social a los
alumnos tempranos.
El alumno toma muchas decisiones en el seno de los grupos de pioneros y bajo su
influencia. Cuando se logra un buen nivel de funcionamiento en el grupal, las normas
morales que rigen la vida del destacamento se interiorizan y llegan a regular el
comportamiento de los intregantes. Tanto en “escuelas al campo”, en las Fuerzas de
Acción Pioneril FAPI, como en otras modalidades que desarrolla las escuelas como
parte de su formación, a los alumnos les corresponden asumir las exigencias laborales
alumno la posibilidad de sentirse responsable, de demostrarse a sí mismo y a los
adultos lo que es capaz de hacer. Pero, las exigencias socializadoras de la familia y el
entorno comunitario cercano, en algunos casos, son inapropiadas.
Hay alumnos de secundaria básica cuyo ambiente familiar o el micro ambiente social
donde radica su hogar es desfavorables, por condiciones inadecuadas de vida, por
desatención de los padres o malos ejemplos familiares. También pueden presentarse
problemas por falta de coherencia entre las exigencias escolares y las hogareñas.
Los cambios anatómicos y fisiológicos que experimenta el organismo durante la
pubertad tienen gran repercusión psicológica en el alumno, así como connotaciones en
el medio familiar y social en el que se desenvuelven. Aparece la menarquía, las
primeras eyaculaciones, se transforma su cuerpo, que se asemejará al final de esta
etapa de un a mujer o un hombre, con la capacidad biológica necesaria para la
respuesta sexual y la reproducción, aunque no cuente con la madurez psicológica para
tener hijos. Las actuales generaciones de cubanos llegan a la pubertad en una edad
más precoz que en el pasado. El momento de la primera menstruación y también de la
primera polución nocturna en el varón, se ha adelantado. Como consecuencia, la edad
de los primeros noviazgos (serios) también se anticipa. Los alumnos han adelantado,
asimismo, la edad de las primeras relaciones sexuales íntimas, que se producen con
mucha frecuencia a una edad tan temprana que su personalidad no está
adecuadamente desarrollada para asumir las consecuencias de ese comportamiento.
Los conflictos familiares ponen muchas veces su sello a la adolescencia. Son reflejos
de problemas culturales y actitudes tradicionales de los adultos hacia estas edades.
Varios indicadores revelan la inestabilidad del medio familiar donde viven los alumnos.
Se manifiestan problemas en la comunicación intrafamiliar, la actitud comunicativa de
los padres tienen la tendencia a restar importancia a las cuestiones que les preocupan o
les suceden, tras una larga evolución, su lugar en la familia está en un nuevo sistema
de relaciones y comunicación a partir de que ha alcanzado la independencia en muchos
aspectos de su vida, por ejemplo, en la vida efectiva y de pareja. Pero en otros, como
suele ser la dedicación al trabajo, aún por años dependerá económicamente de los
padres.
La orientación profesional puede llegar atener una elaboración original a medida en
que avanza en la adolescencia, el alumno puede ser capaz de argumentarla y de
desarrollarse en su tránsito por esta educación y es el profesor general integral quien
tiene la trascendental responsabilidad de orientarlo, a él y a su familia, en la toma de
decisiones.
Los valores se construyen por la persona gracias a la actividad que esta despliega en
los grupos primarios, y en estrecha relación con las figuras significativas, es decir los
profesores y los padres. La Secundaria Básica exige del alumno una esfera de las
relaciones sociales más amplia, que ya no está circunscrita a los amigos de la infancia,
a lo coetáneos del barrio. Ellos contraen nuevas responsabilidades sociales, se
encuentran en una nueva situación educativa.
Con la introducción del profesor general integral con quince alumnos a su cargo durante
tres cursos, alumnos y educadores mantienen un estrecho intercambio comunicacional
que abarca múltiples aspectos de la vida del alumno: desde el tipo de relaciones que se
establecen en su hogar, su desenvolvimiento en el grupo de condiscípulos y en otros
ambientes grupales informales, hasta su forma de pensar.
Para que ejerza esta función formativa sobre la personalidad, el grupo escolar debe
funcionar como una estructura relativamente estable, con formas de permanentes de
comunicación, en función de la actividad conjunta que realizan los alumnos que lo
integran, la cual se hace más estrecha cuando se da una relativa unidad en sus
objetivos, intereses y actitudes. Las normas que surgen en al vida grupal luego son de
exigencias obligatorias para sus miembros.
La opinión generada en él es más importante que la de al familia, que la de los
profesores. Los alumnos que se consideran rechazados se sienten inseguros, y rinden
menos, con los que perpetúan su mala posición. El grupo escolar se de gran
importancia en la vida de los alumnos, pero pueden existir otros grupos de referencia
tomado como un modelo, por lo general positivo, aunque no siempre.
Sobre la crisis de la adolescencia, se debe señalar que en cada etapa del desarrollo,
desde la infancia temprana hasta la vejez, se avanza a expensas o gracias a
determinadas contradicciones. Los adultos les plantean a los alumnos exigencias
elevadas, por ejemplo, en cuanto a la disciplina, tareas constantes de la escuela, en el
comportamiento con los adultos. Pero no les brindan posibilidades para actuar por sí
mismo, con la deseada independencia. Si además el adulto trata de imponer una moral
desde la obediencia, entonces se llega al conflicto. Pueden darse contradicciones con
alumno, sobre sus deberes, sobre el grado de independencia que pueda gozar. Cuando
las diferencias se mantienen o se agudizan, pueden deteriorar las relaciones y alterar el
estado emocional del alumno, e incluso, en algunos casos pueden incitar a la rebeldía
antes las figuras tradicionales de autoridad.
Las preocupaciones de los alumnos en torno de su sexualidad son variadas y muy
significativas para sí mismos. Les inquietan los cambios que experimentan sus cuerpos,
se encuentran raros, a veces feos o poco aceptables para el gusto de otro sexo, sin
embargo, el problema central de la comunicación de los adultos con el alumno en este
terreno no sólo es, el de la información sobre el funcionamiento sexual, los
anticonceptivos o las enfermedades. El alumno temprano necesita más que
conocimiento o respuestas verbales, la seguridad de que sus emociones son
comprendidas y aceptadas como naturales.
En resumen, la adolescencia produce una ampliación de los sistemas de actividades y
comunicación, las que determinan el surgimiento de peculiaridades psicológicas y la
reorganización de la esfera motivacional. Es la etapa que culmina la formación de la
autoconciencia, la comprensión plena del papel que se puede desempeñar en el
mundo, que incluye lo relativo a la sexualidad y a la pareja.
La caracterización psicopedagógica constituye el punto de partida del proceso de
enseñanza, aprendizaje de la secundaria básica.
1.3 Las habilidades en el proceso de enseñanza – aprendizaje.
Para garantizar la función de los objetivos de las clases en el proceso de
enseñanza-aprendizaje de la Educación Laboral los profesores deben iniciar con los resultados del
diagnóstico y la caracterización individual y grupal de los alumnos. En tal sentido en la
asignatura Educación Laboral se manifiestan dos procesos en estrecha vinculación
dialéctica: enseñanza y aprendizaje.
La enseñanza jerarquiza la actividad docente y el proceso de aprendizaje, se lleva a
cabo por los alumnos orientados por el profesor. Uno de los elementos esenciales lo
compone el preparar para la vida y que pueda emplear de manera creadora los
conocimientos adquiridos durante su época de alumnos; sin estos son incapaces de
demostrar los resultados logrados de modo estable durante un período establecido de
tiempo. El otro la guía del profesor para favorecer el desarrollo de las habilidades
Para hablar de enseñanza y aprendizaje es oportuno referirse al término enseñar que
se refiere a “señalar algo a alguien”; no enseñar cualquier cosa, es mostrar lo que
desconoce esa persona y por tanto tiene una implicación ya no en el orden de la
observación inicial, sino de que existe un (sujeto) que es el poseedor del conocimiento y
es quien está en condiciones de enseñar y el que necesita de ese conocimiento (el
sujeto que pueda aprender). El profesor es poseedor de ese conocimiento, por ende, es
él, el que puede, quiere y sabe enseñar. El alumno es el que precisa conocer, por tanto,
él es el que puede aprender, quiere y sabe aprender.
Una de las formas mediante la cual el hombre realiza la actividad es a través de la
aplicación del empleo de las habilidades por eso se hace necesario referir algunas
reflexiones sobre la estructura de la actividad, a partir del análisis o caracterización
desde el punto de vista psicológico.
Mientras más amplia y variada se hizo la actividad del hombre, más se enriquecieron
sus capacidades al surgir nuevos campos de actividades humanas, surgen nuevas
habilidades y se perfeccionaron las ya existentes. Al tener en cuenta el desarrollo que
alcanza la ciencia, técnica y la enorme cantidad de conocimientos acumulados por la
humanidad, se hace necesario que los profesores dirijan su trabajo docente a enseñar a
aprender que a transmitir información, de esta forma el énfasis fundamental debe
dirigirse a que el alumno asimile los modos de actuación necesarios para adquirir de
manera independiente el conocimiento que después demandará en su especialización
profesional y en su tránsito por la vida.
Cualquier actividad que desarrolle el individuo (actividad laboral, de estudio, etc.),
transcurre con la misma estructura general, por lo que al analizar la estructura de la
actividad, los autores consultados: A. N. Leontiev (1979), H. Brito (1984), V. González
(1995), C. Álvarez (1999), consideran que la actividad existe a través de las acciones y
estas a su vez, se sustentan en las operaciones. Se concibe por acción al proceso que
se supedita a la representación sobre el resultado que debe ser alcanzado, es decir,
que se supedita a los fines conscientes y por operaciones: los procedimientos de
realización de la acción; mientras las acciones son procesos que el hombre realiza
guiado por una representación anticipada del resultado que espera alcanzar –objetivos-
y las operaciones son: vías, procedimientos, métodos, formas, mediante las cuales la
acción transcurre con dependencia de las condiciones en que se debe alcanzar el
En lo expresado por A. N. Leontiev, los términos “acción” y “operación” con frecuencia
no se distinguen; sin embargo, en el contexto del análisis psicológico de la actividad su
diferenciación precisa es imprescindible. Las acciones se relacionan con los fines; las
operaciones con las condiciones. Las actividades al igual que cualquier otro tipo de
actividad, transcurren a través de diferentes procesos: las acciones, las que se dan en
determinadas relaciones jerárquicas o de subordinación. El tener en cuenta estos
elementos facilita al profesor dar cumplimiento a los objetivos previstos para cada nivel,
ciclo, grado o clase en que se encuentre trabajando. Lo expuesto sintetiza lo reflejado
anteriormente: El alumno asimila distintas formas de actividad y conjuntamente con
estas formas de actividad, se asimilan todos los procesos psíquicos y cualidades que
son necesarias para su realización.
Las habilidades constituyen una forma en que el sujeto – ser humano – puede ejecutar
o asimilar la actividad en el plano ejecutor –aquella que tiene como resultado que la
actividad se lleve a cabo – es necesario analizar su génesis, así como el lugar que
ocupa en la estructura de la misma. Algunos autores de distintas tendencias y
concepciones, entre ellos psicólogos, pedagogos e investigadores, en sentido general,
han incursionado en el estudio de las habilidades, siendo un problema científico de
actualidad, el cual resulta un tanto polémico; por ello se precisa adoptar posiciones
sobre su base teórica para su aplicación de manera consecuente en el proceso de
enseñanza-aprendizaje.
La acción cuando es dominada se convierte en un procedimiento o en una operación,
que puede ser utilizado en la realización de otras acciones, si se consideran los
procedimientos de realización de la acción como operaciones, se puede comprender
desde la didáctica de la Educación Laboral como una de sus regularidades la
elaboración de procedimientos de una u otra expresión. Procedimientos u operaciones,
son eslabones esenciales en la formación y desarrollo de habilidades tanto teóricas
como prácticas de esta ciencia.
El término habilidad, en sentido general, independientemente de las distintas
definiciones con que aparece en la literatura psico-pedagógica moderna, es
generalmente utilizado como sinónimo de “saber hacer“
Las habilidades permiten al hombre poder realizar una determinada tarea en el
transcurso de la actividad; el alumno al realizar un proyecto (7mo grado) debe
realizar el objeto, lo cual implica desarrollar habilidades para interactuar con los útiles
del taller en el ambiente de estas aplicaciones y operar con los objetos, de esa forma
soluciona el problema planteado.
Las habilidades se relacionan y se identifican de diferentes maneras según los criterios
seguidos por sus autores para definirlas; una muestra de ello se ofrece a continuación:
Danilov y Skatkin “un complejo pedagógico extraordinariamente complejo y amplio: es
la capacidad adquirida por el hombre de utilizar creadoramente sus conocimientos y
hábitos, tanto durante el proceso de actividad teórica como práctica.”3 Danilov y Skatkin (1978) p: 74.
A Petrovski reconoce por habilidad “el dominio de un sistema de actividades psíquicas y
prácticas, necesarias para la regulación consciente de la actividad, de los
conocimientos y hábitos”4 Á Petrovski 1978. p: 74.
‘’Para M. López. La habilidad: …“constituye un sistema complejo de operaciones
necesarias para la regulación de la actividad(…) se debe garantizar que los alumnos
asimilen las formas de elaboración, los modos de actuar, las técnicas para aprender, las
formas de razonar, de modo que con el conocimiento se logre también la formación de
las habilidades.”5 M. López 1998. p: 74.
En el plano didáctico’ Alvarez de Zayas caracteriza la habilidad como: “las acciones que
el sujeto (alumno) realiza. Las habilidades, formando parte del contenido de una
disciplina caracterizan, en el plano didáctico, las acciones que el alumno realiza al
interactuar con el objeto de estudio, con el fin de transformarlo, de humanizarlo”.
6
(Álvarez de Zayas, 1999. p: 72).
Sin entrar a realizar valoraciones de las definiciones dadas por los autores citados o
consultados, la autora se afilia al concepto dado M. López al considerar que se ajusta a
los objetivos trazados en la investigación, contribuir al desarrollo de la habilidad
argumentar desde un sistema de ejercicios por la complejidad en las operaciones que
realiza el alumno en la actividad. Al respecto puede reflexionarse: compleja es la
habilidad que manifiesta un alumno al realizar un proyecto laboral, porque en ella
intervienen acciones y operaciones tanto de carácter intelectual como manuales de
mayor nivel de complejidad que deben integrarse para el procesamiento; sin embargo,
las acciones que implican operaciones con el uso de las herramientas en el trabajo con
maderas y metales en el taller, son una muestra de acciones – psicomotrices – más
A pesar de los distintos criterios, la habilidad está relacionada con la actividad que
desarrolla el sujeto, la cual transcurre a través de diferentes procesos. A manera de
resumen de este aspecto puede concretarse que la habilidad se desarrolla en la
actividad e implica el dominio de las formas de la actividad cognoscitiva, práctica y
valorativa; es decir, el conocimiento en acción, siendo esta la tendencia de la mayoría
de los autores que se adscriben al denominado “Enfoque Histórico - Cultural” de
Vigotsky. A partir de las reflexiones anotadas se precisa entonces que la clase de
Educación Laboral es una de las formas fundamentales de organización del proceso
pedagógico, constituye la condición propicia para unir la enseñanza y el aprendizaje, lo
que se manifiesta en la transmisión, adquisición de los conocimientos y la formación de
las habilidades en los alumnos. No obstante, existen otras que se desarrollan en la
enseñanza primaria, por ejemplo: las actividades extradocentes y extraescolares.
Lo expresado se corresponde con el estudio de la Psicología permite al profesor
conocer las leyes que explican el proceso de aprendizaje, la formación de hábitos y
habilidades en la actividad de estudio. Como resultado del análisis realizado se asume
la posición psicológica de V. González, la que plantea que la habilidad: "...constituye el
dominio de operaciones (psíquicas y prácticas) que permiten una regulación racional
de la actividad y, por tanto, se considera la habilidad como un componente de la
actividad. ’’ Esta definición es más precisa pues expresa que la habilidad es el dominio
de operaciones, es decir, la habilidad es “saber hacer”, es operar con el conocimiento.
Lo anterior lo reafirma esa autora cuando planteo además que:
“... las habilidades resultan de la sistematización de las acciones subordinadas a su fin
consciente. Esta sistematización debe constituir no solo una repetición de las acciones
y su reforzamiento, sino también el perfeccionamiento de las mismas¨7 (Bermúdez, 1996. p: 187.
Al atender a otro criterio, una acción se habrá convertido en habilidad si su sistema
operacional es dominado por el alumno. En otros términos, será concebida la habilidad
como el nivel de dominio de la acción en función del grado de sistematización
alcanzado por el sistema de operaciones correspondientes.
Para poder garantizar la formación y desarrollo de las habilidades, como es reconocido
en la bibliografía actualizada sobre la temática, es necesario someter la ejecución de la
acción a determinados requisitos que aseguren la adecuada sistematización de las
Requisitos cuantitativos:
Frecuencia de la ejecución de la actividad, dada por el número de veces que se realizan la acción y la operación.
Periodicidad de la ejecución de la actividad, dada por la distribución temporal de las realizaciones de la acción y la operación.
Requisitos cualitativos:
Complejidad de la ejecución expresada por el grado de dificultad de los conocimientos y del contexto de actuación con los cuales funciona la acción y la
operación.
Flexibilidad de la ejecución dada por el grado de variabilidad de los conocimientos y del contexto de actuación con los cuales funciona la acción y la
operación.
La integración armoniosa de los requisitos relacionados sienta las bases metodológicas para la consecución del tratamiento sistemático de las
habilidades, lo que requiere de un equilibrio consecuente entre ellas.
El término habilidad no solo ha sido estudiado ampliamente desde la psicología,
también la didáctica lo conceptualiza.
La anterior consideración tiene su base en el carácter socializador de la actividad; el
alumno tiene que lograr el desarrollo de sus habilidades en un medio natural y en
estrecha relación con sus profesores y compañeros; porque la personalidad se
manifiesta, se forma y se desarrolla en la actividad –proceso docente - educativo- y la
comunicación.
Las exigencias que hoy se plantea la escuela demanda de nuevos retos en cuanto a la
búsqueda de formas diferentes de enseñar y aprender y sobre todo, que revelen a los
alumno los procedimientos que les permitan aprender a operar, de manera que lo
hagan conscientes de sus propios proceso de aprendizaje y evaluación. Así, el alumno
debe obtener un sistema de ejecuciones dominadas y sistematizadas de manera tal
que, con un mínimo de esfuerzo sea capaz de realizar su propio aprendizaje; es decir,
adquirir las habilidades, los hábitos y las capacidades.
En disímiles investigaciones pedagógicas se aborda el problema de la formación y
desarrollo de las habilidades como componente esencial del contenido de enseñanza.
En ellas se investiga sobre las estrategias más eficientes para formarlas y sobre cuándo
científicas que más se debaten con relación a los modelos pedagógicos orientados a
esta temática.
La asimilación de habilidades está acompañada de procesos cognoscitivos. El proceso
de desarrollo de las habilidades exige de la atención voluntaria y consciente, de la
asimilación real del sistema de acciones que la conforman, del conocimiento al cual
está asociado y exige de los alumnos comprender el significado y el valor de ellas para
el propio proceso de conocer. A todo ello se une el aspecto educativo, que responde a
la unidad de lo instructivo y lo educativo.
El desarrollo de las habilidades está asociado al proceso de formación de una
interpretación científica del mundo, y se dan en el proceso de educación y desarrollo de
la personalidad. Ellas permiten que los alumnos sean capaces de argumentar, explicar,
demostrar, otras se expresan en actuaciones ordenadas, disciplinadas, limpias, con
respecto a las normas e instrucciones individuales y colectivas. El aspecto educativo de
la formación y desarrollo de las mismas se pone de manifiesto en diferentes asignaturas
como son la Biología, Física, Química, en otras.
Esta forma de enseñanza contribuye a que cada alumno no solo sea capaz de
desempeñar tareas intelectuales complejas, sino que también desarrolle su atención, la
memoria, la voluntad y al mismo tiempo sienta, ame y respete a los que les rodean y
valore las acciones propias y las de los demás. Por ello, es necesario trasformar la
escuela, adoptar una nueva postura educativa de mayor alcance que desarrolle valores
culturales, sociales y morales. Ello implica cambios en el PEA. Este proceso, es
complejo y contradictorio y está regido, entre otras, por leyes de carácter psicológico,
pedagógico, didáctico, gnoseológico, ideológico, sociológico, estético e higiénico.
Históricamente, el PEA se ha caracterizado por diferentes tendencias: las que
consideran que el papel principal le corresponde al profesor como trasmisor de
conocimientos y otras en las que se resalta el papel protagónico del alumno, al concebir
este desde el punto de vista cualitativo y como un todo único que asegura el
cumplimiento de acciones encaminadas a garantizar la integración de lo cognitivo y lo
afectivo, de lo instructivo y lo educativo, como requisitos psicológicos y pedagógicos
esenciales. En el accionar de la práctica pedagógica, algunos maestros y profesores
ponen énfasis en los conocimientos. Hay quienes centran la atención en los efectos o
adecuado aunque esto no significa que al poner más énfasis en uno, se desatiendan
totalmente los otros.
El término de PEA ha sido abordado desde diferentes aristas y por diferentes autores
tales como, L. Kimberg, M.A. Danilov, M.N. Skatkin, G. Labarrere, G. Barraqué, C.
Álvarez de Zayas, R. Bermúdez y M. Rodríguez, Pilar Rico, M. Silvestre y J. Zilberstein.
Todos, desde su posición, puntualizan que la enseñanza como actividad ejecutada por
el profesor no tiene sentido en sí misma, en tanto no esté relacionada con el proceso de
aprendizaje del alumno. Sus requisitos psicológicos y pedagógicos esenciales son la
integración de lo cognitivo con lo afectivo, de lo instructivo con lo educativo; y tiene
lugar en el transcurso de las asignaturas escolares y su propósito esencial es contribuir
a la formación integral de la personalidad de los alumnos y constituyen la vía
mediatizadora fundamental para la adquisición de los conocimientos, procedimientos,
normas de comportamiento y valores los cuales hacen suyos como parte de su
interacción en los diferentes contextos sociales donde se desarrolla.
Por su parte, J. Zilberstein en “Hacia una Didáctica desarrolladora” define como proceso
de enseñanza – aprendizaje con función desarrolladora aquel proceso que debe
“centrarse en el diagnóstico del nivel real alcanzado y sus potencialidades para lograrlo,
que mediante procesos de socialización y comunicación se propicie la interdependencia
cognoscitiva y a la apropiación del contenido de la enseñanza, que contribuya a la
formación de un pensamiento reflexivo y creativo, que permita al alumno operar con
generalizaciones teóricas y aplicar el contenido de enseñanza a la práctica social que
se estudia, así como el desarrollo de estrategias que permitan regular modos de pensar
y actuar, que contribuyan a la formación de acciones de orientación, planificación,
valoración y control “8(Zilberstein, 2002, p: 45).
La autora de este material docente se adscribe a este último criterio por considerarlo
más amplio y esclarecedor, al tener en cuenta el diagnóstico real en el que se le da
importancia a las potencialidades con que cuenta el sujeto para interactuar con el
objeto. También se hace referencia a la socialización del aprendizaje y al empleo en
este de estrategias de aprendizaje que convierten al sujeto en un protagonista del
proceso, lográndose la independencia cognoscitiva bajo las acciones de orientación,
planificación, valoración y control.
La asimilación de los conceptos está íntimamente relacionada con la formación y el
primeras se refieren a aquellas que se desarrollan por todas las disciplinas, y las
segundas constituyen las propias de cada disciplina, muy vinculadas al contenido
concreto de estas y no de otras. Lo importante es tener presente que ambos tipos, las
generales y las específicas, deben incluirse en el proceso de formación de los
conceptos.
Inés Salcedo Estrada y otros (2002) consideran que dentro de las habilidades, se
distinguen las intelectuales, las docentes y las prácticas. En las habilidades generales
intelectuales se pueden nombrar; observar, describir, comparar, clasificar, definir,
explicar, ejemplificar, valorar, interpretar, identificar, solución y planteamiento de
problemas, modelación, elaboración de preguntar, planteamiento de hipótesis y en
particular la objeto de investigación: argumentar. Por su parte, en el periolibro de la
Maestría en Ciencias de la Educación, Mención Preuniversitario, Módulo III Segunda
Parte, (2007), se incluyen además, a las habilidades comunicativas.
Se adquieren asimismo, como parte de este proceso, habilidades que tienen que ver
con la planificación, control y evaluación de la actividad de aprendizaje, y que
contribuyen a un comportamiento más reflexivo y regulado del alumno.
Por todo lo antes expuesto se puede plantear que se debe lograr en los alumnos un
adecuado protagonismo que garantice una posición activa ante el aprendizaje. Lograrlo
requiere que la participación del alumno haya implicado un esfuerzo intelectual que
demande orientarse en la tarea, reflexionar, valorar, suponer, llegar a conclusiones,
argumentar, utilizar el conocimiento a partir de nuevas estrategias, entre otras acciones.
Yuk Babansky (1982) fundamenta la enorme importancia que tiene el desarrollo de
habilidades en el proceso de enseñanza – aprendizaje como coeficiente de acción útil
extraordinariamente alto ya que: “se recupera con rapidez el tiempo invertido en ella
mediante la economía del que dedican los alumnos al cumplimiento de sus tareas para
la casa, se facilita el trabajo con otras habilidades y se ahorra el esfuerzo de los
maestros en la realización del proceso de enseñanza’’ 9Rita Álvarez, 1990. p: 8.
La aplicación de las habilidades en el PEA constituye una tarea sumamente actual de
cuya solución depende en gran medida la efectividad de la calidad de la enseñanza, la
educación y el desarrollo de los alumnos; y es un deber del profesor cumplirlo en su
actividad para lograr el fruto de su dedicación. En este sentido el deber es feliz, aunque
no lo parezca, y el cumplirlo plenamente eleva el alma a un estado perenne de
El desarrollo de habilidades es una exigencia determinada por el mundo actual, como
consecuencia del desarrollo de la ciencia y la tecnología. Muchas de las habilidades
necesarias comienzan a formarse en La Educación preescolar y continúan su desarrollo
desde los primeros grados, lo que constituye una tarea de extraordinaria importancia en
la labor de los educadores. Al respecto se refirieron grandes pedagogos y pensadores
cubanos; entre ellos Félix Varela, José de la Luz y Caballero y el Héroe Nacional.
Félix Varela y Morales (1788-1873), considerado el primero que nos enseñó a pensar,
introdujo el método explicativo en nuestra enseñanza y puso todo su empeño en
demostrar que resultaba necesario dedicar parte de la clase a la enseñanza de las
operaciones intelectuales sobre todo al análisis y la síntesis.
José de La Luz y Caballero fue otro de los que resaltaba como incorrecto enseñar las
estructuras de pensamiento vacías, esto es, sin contenidos específicos, como solía
suceder en su época; pero que en el proceso de la adquisición de conocimientos
particulares no se podía dejar de enseñar habilidades intelectuales. Por la necesidad de
la actividad del alumno este pensador cubano planteó:
“ejercitándose en más variedad de objetos, que requieran comprensión, se
desarrollaría también su inteligencia no se concurre a los establecimientos para
aprender todo lo aprendido, sino muy singularmente para aprender a estudiar y
aprender a enseñar.” 11José de La Luz y Caballero 1862. p: 257.
Por su parte, el Héroe Nacional José Martí al referirse al proceso de
enseñanza-aprendizaje que se relaciona tiene con el objeto de estudio de esta investigación afirmó:
“La mente es como la rueda de los carros y como la palabra. Se enciende con el
ejercicio y corre más ligera”. Martí precisó que el único conocimiento verdaderamente
aprendido era aquel descubierto por el propio individuo y que fuera capaz de explicar.
El concepto de habilidad ha sido abordado por autores tales como, M.A. Danilov, M.N.
Skatkin (1978), Héctor Brito Fernández (1978), A. Petrovski (1981), H. Brito (1984), O.
Varela (1990), Mercedes López (1990), Carlos Álvarez de Zayas (1992) J.L. Hernández
(1996), R. Bermúdez y M. Rebustillo (1996), entre otros.
Estos autores coinciden en analizar la habilidad en estrecho vínculo con el modo en que
el sujeto realiza su actividad, para lo cual necesita disponer de un sistema de acciones
operacionales que garanticen el éxito; es decir, el logro del objetivo propuesto. Todos
conocimientos, constituidos por un sistema de operaciones y que permiten la ejecución
de la actividad en función de un objetivo y sobre la base de cierto motivo.
Exigencias para la formación de habilidades.
Planificar el proceso de formación en el que ocurra una sistematización y la consecuente consolidación de los elementos deseados (acciones).
Garantizar el carácter plenamente activo, consciente: la esencia de la habilidad está dada precisamente por el hecho de que el sujeto sea capaz de seleccionar
los conocimientos, métodos y procedimientos, y de llevarlos a la práctica en
correspondencia con los objetivos y condiciones de la tarea.
Llevar el proceso de forma gradual.
Debe ser por etapas donde las acciones sufran cambios hasta adquirir las cualidades idóneas que las caracterizan como habilidad.
Según Mercedes López, existen dos etapas en la adquisición de una habilidad:
formación y desarrollo.
1- Se habla de formación de la habilidad a la etapa que comprende la adquisición
consciente de los modos de actuar, cuando bajo la dirección del maestro o profesor el
alumno recibe la orientación adecuada sobre la forma de proceder. Esta etapa es
fundamental para garantizar la correcta formación de habilidades. En la práctica diaria
suelen darse dos situaciones diferentes: una es que el alumno recibe una orientación
adecuada en correspondencia con sus posibles niveles de dificultad (graduada) y
teniendo en cuenta la lógica en la sucesión de las operaciones.
2- Se desarrolla la habilidad cuando una vez adquirido los modos de acción, se inicia el
proceso de ejercitación, es decir, del uso de la habilidad recién formada en la cantidad
necesaria y con una frecuencia adecuada, de modo que sea cada vez más fácil de
reproducir o usar, y se eliminen los errores. Cuando se garantiza la suficiente
ejercitación decimos que la habilidad se desarrolla. Y son indicadores que lo indican: la
rapidez y corrección con que la acción se ejecute.
Para la autora antes mencionada: “hay habilidades que se forman y desarrollan tanto en
el proceso que se adquiere un conocimiento con el que se aplica, usa o demuestra; y
que hay otras habilidades, igualmente importantes, pero que se desarrollan solo como
vías para usar o dar a conocer conocimientos que se poseen. Tal es el caso de la
explicación, la demostración y la argumentación. No obstante, el uso de estas
favorecen la asimilación consciente al exigir de los alumnos una toma de posición ante
lo conocido”12 M. López 1998. p: 74.Es preciso que el profesor esté consciente de la importancia de garantizar la formación adecuada de una habilidad antes de comenzar
su ejercitación.
M. López, M. Silvestre y J. Zílberstein, coinciden en plantear que existe una unidad
dialéctica entre acciones y operaciones y que para que estas logren el desarrollo de la
habilidad deben ser.
Suficientes: que se repita un mismo tipo de acción, aunque varíe el contenido teórico o
práctico.
Variados: es decir, que impliquen diferentes modos de actuar, desde lo más simples
hasta los más complejos.
Diferenciados: atendiendo al desarrollo alcanzado por los alumnos y proporcionando un
nuevo salto en el desarrollo de la habilidad.
Si no se tiene en cuenta este enfoque, el alumno ejecuta acciones aisladas, lo que le
impide la sistematización y por tanto frena el desarrollo de la habilidad.
En el PEA existen algunos factores, tanto desde el punto de vista psicológico como
pedagógico que frenan el desarrollo de las habilidades, dentro de ellos se pueden citar:
El factor semántico debido a la falta de discriminación entre la utilización del término en
el habla cotidiana y el lenguaje científico. En los diccionarios se tienden a confundir el
hábito con la costumbre y la habilidad con la destreza, o lo que es peor como: talento,
inteligencia o disposición, también se puede confundir con otros conceptos psicológicos
o elementos estructurales de la personalidad.
Se suelen concebir las habilidades como un problema puramente empírico, pragmático,
es decir ligado a la ejecución de acciones, movimientos o actos, tareas de trabajo
práctico u operativas en detrimento del contenido estructural psicológico - mental,
centrándose la atención sobre todo en el aspecto conductual por lo que ha sido más
localizado por los especialistas cuyo contenido esencial de trabajo está relacionado con
la calidad de ejecución.
Según la pedagoga F. Addine (1999), el exitoso cumplimiento de una acción está
relacionado con la realización de acciones de carácter general tales como:
Orientación: relacionadas con el conjunto de condiciones concretas y necesarias para el
Ejecución: constituyen el desarrollo de la acción que asegura las transformaciones del
objeto de la acción (ideales o materiales).
Control: dirigidos a seguir la marcha de la acción a comprobar los resultados obtenidos
con los modelos dados, permiten la corrección del desarrollo de la orientación y la
ejecución.
Los aspectos tratados acerca de las habilidades se relacionan internamente con los
requisitos metodológicos para su formación, M. López (1987), coincide con N. F.
Talízina (1987), E. Salcedo (1992), en que debe ser un proceso planificado que
propicie la sistematización y profundización de las acciones; activo de manera que los
alumnos lleguen a seleccionar de forma racional los conocimientos, métodos y
procedimientos y los lleven a la práctica a partir de la clara comprensión de los fines
perseguidos de acuerdo a los objetivos y las condiciones de la tarea y que
gradualmente eleve sus exigencias para lograr progresivamente el desarrollo de la
habilidad.
En resumen, los conocimientos no pueden asimilarse al margen de las habilidades ya
que estas son los conocimientos en acción y se forman en el mismo proceso de la
actividad mediante la cual los alumnos adquieren los conocimientos y éstos no se
pueden asimilar o conservar fuera de las acciones que ejecuta el alumno para aprender.
La formación y desarrollo de las habilidades tiene como requisito básico la ejercitación
de las acciones, sin la cual no alcanza la etapa de acción mental. Un aspecto
importante a considerar es la estrecha relación entre la formación de conocimientos y
habilidades. Estas se forman en unidad inseparable con los conocimientos y, a la vez, la
adquisición de los conocimientos tiene como vía las acciones que en proceso de
repetición devienen habilidades. Al adquirir las habilidades, los alumnos aprenden las
formas de razonar y los modos de actuar que les permitirán la búsqueda reflexiva e
independiente de los conocimientos.
.En la Carta Circular 01/2000 del Ministerio de Educación de Cuba se plantea:
Primero: Concepto de una buena clase: debe ser aquella en que el profesor demuestra:
Saber proyectar los objetivos de su clase, a partir de la realidad de sus alumnos, un
profundo dominio del contenido, y de los métodos de dirección del aprendizaje,
adecuado enfoque político e ideológico acorde con la política del partido, dominio de la
Cuando se termina una clase el alumno debe saber y saber hacer: los conceptos
esenciales recibidos, en correspondencia con los niveles de asimilación con que fueron
tratados, qué libro o libros tienen que estudiar, las tareas docentes que deben cumplir,
los ejercicios que tendrán que resolver, los criterios y el momento en que el profesor se
lo va a comprobar, cómo esta tarea va a influir en su evaluación.
La formación de habilidades generales conduce un pensamiento teórico, o lo que es
igual, a que se pueda operar con generalizaciones teóricas, con conceptos, leyes,
principios generales, con la esencia del conocimiento. Si solo se desarrollan habilidades
específicas el tipo de pensamiento que se forma es empírico. Por ello, es que existe
una estrecha relación entre las habilidades de carácter general y las específicas. En el
caso de las Ciencias se aborda cuáles son las habilidades generales intelectuales y
prácticas que se pueden formar y desarrollar a partir de los contenidos de estas
ciencias, sin lugar a dudas, todas tienen que ver con los contenidos específicos de
ciencias de la vida, de forma particular, la Educación Laboral, tiene gran importancia
para la vida del hombre, pues a través de ella se han podido conocer, con mayor o
menor grado, los resultados de profundas investigaciones puestas hoy al servicio de la
humanidad acerca de lo que proponemos un acercamiento diacrónico al estudio de:
1.4 La Educación Laboral y Formación Laboral y sus potencialidades que ofrece en el desarrollo de la habilidad argumentar.
La Educación Laboral tiene como propósito esencial brindar un sistema de
conocimientos, habilidades, hábitos, capacidades y actitudes de tipo politécnico-laboral,
donde se funden como un proceso único la instrucción para el trabajo y la formación de
los valores que caracterizan la personalidad de los alumnos.
Como resultado de la instrucción el sujeto adquiere una representación de una parte de
la realidad que llega a ser más consciente en la misma medida que se sistematiza en su
interacción con lo práctico. En este momento se hace evidente la relación
conocimiento-práctica, en este caso los dos componentes en relación con los objetivos seleccionan y
determinan el sistema de contenidos teórico-práctico que sobre la actividad laboral se
estudiará, el cual queda planteado en el programa de estudio.
El contenido y volumen de los conocimientos acerca del trabajo son establecidos por los
programas de estudio. La fuente de obtención de estos conocimientos es muy diversa,
se reciben en proceso de aprendizaje y de la actividad laboral a través los libros de