Evaluación del Programa
Nacional de Reforestación
EVALUACIÓN DEL PROGRAMA
NACIONAL DE REFORESTACIÓN
(PRONARE 2002)
QUINTANA ROO
Unidad de Investigación, Capacitación y Evaluación para el Desarrollo Rural de la Universidad Autónoma Chapingo
(UACh-UNICEDER)
Dr. Santos Martínez Tenorio Director
Dr. Pedro Pablo Ramírez Moreno Dr. Víctor Sánchez Fabián
Índice de contenido
Pág.
Siglas... v
Resumen ejecutivo... 1
Capítulo 1 Introducción... 5
Capítulo 2 Marco estatal... 8
2.1. Visión, misión, objetivos y metas de la reforestación... 8
2.1.1. Visión y misión... 8
2.1.2. Objetivos... 8
2.1.3. Metas... 9
2.2. Diagnóstico de requerimientos de reforestación... 10
2.2.1. Situación actual de los recursos forestales ... 10
Capítulo 3 Metodología de la evaluación... 17
3.1. Objetivos de la evaluación del Programa... 17
3.2. Metodología de la evaluación... 17
3.2.1. Diseño de muestra y selección de predios a evaluar ... 17
3.2.2. Trabajo de campo ... 18
3.3. Evaluación de gestión... 19
3.4. Evaluación técnica... 21
Capítulo 4 Resumen de resultados del Programa... 23
4.1. Resultados del ejercicio 2002 contra metas... 23
4.1.1. Superficie reforestada ... 23
4.1.2. Resultados por propósito de reforestación ... 24
4.2. Estimación y análisis de la supervivencia... 24
4.2.1. Índice de supervivencia ... 24
4.2.2. Índice de calidad de la reforestación ... 26
4.2.3. Factores que inciden en el índice de supervivencia ... 28
4.2.4. Acciones de manejo recomendadas ... 29
Capítulo 5 Análisis del cumplimiento de objetivos del Programa ... 31
5.1. Cumplimiento de los objetivos del Programa ... 31
5.2. Evaluación de los 15 puntos del proceso de mejora continua ... 37
5.2.1. Anterior a la plantación ... 37
5.2.2. Plantación ... 40
5.2.3. Posterior a la plantación ... 40
5.3. Análisis del costo-beneficio del Programa en Quintana Roo... 42
Pág.
5.3.3. Beneficios económicos del Programa ... 44
5.3.4. Beneficios sociales del Programa ... 46
Capítulo 6 Conclusiones y recomendaciones... 48
6.1. Conclusiones... 48 6.1.1. Conclusiones generales ... 48 6.1.2. Conclusiones específicas ... 49 6.1.3. Fortalezas y debilidades ... 51 6.2. Recomendaciones... 52 6.2.1. Generales ... 52 6.2.2. Específicas ... 53 Bibliografía... 57
Índice de cuadros
Pág. Cuadro 3.2.1. Reemplazos realizados para cubrir el tamaño de muestra, evaluación
PRONARE 2002... 18
Cuadro 3.2.2.1. Regiones y municipios evaluados, PRONARE 2002 ... 19
Cuadro 3.3.1. Funcionarios de la CONAFOR entrevistados en la evaluación del PRONARE 2002... 20
Cuadro 3.3.2. Funcionarios integrantes del Comité Estatal de Reforestación entrevistados en la evaluación del PRONARE 2002... 20
Cuadro 4.1.2.1. Propósito de la reforestación 2002 ... 24
Cuadro 4.2.1.1. Supervivencia estatal ... 25
Cuadro 4.2.1.2. Índice de supervivencia regional ... 26
Cuadro 4.2.2.1. Índice de calidad de la reforestación... 27
Cuadro 4.2.2.2. Calificación de las plantaciones por región ... 28
Cuadro 4.2.3.1. Oportunidad de la plantación ... 29
Cuadro 5.2.1.1. Unidades de germoplasma forestal identificadas en Quintana Roo y que se les dio tratamiento en el 2002 ... 37
Cuadro 5.2.1.2. Dependencias participantes en la recolección de germoplasma forestal y principales especies obtenidas en 2002 ... 38
Cuadro 5.2.1.3. Meta programada y resultados obtenidos en 2002 de la producción de planta por Dependencia ... 39
Cuadro 5.2.2.1. Metas alcanzadas por las dependencias que intervinieron en el PRONARE 2002... 40
Cuadro 5.2.3.1. Mantenimiento de plantaciones, metas y resultados obtenidos 2002... 41
Cuadro 5.3.2.1. Beneficios generados por los servicios ambientales... 44
Cuadro 5.3.3.1. Beneficios físicos de la reforestación ... 45
Índice de figuras
Pág. Figura 2.3.1. Principales regiones y municipios atendidos en 2002
por el PRONARE ... 15
Figura 4.1.1.1. Participación de las dependencias en la reforestación 2002 ... 23
Figura 4.2.3.1. Principales causas de muerte de las plantas ... 28
Figura 4.2.4.1. Principales acciones de manejo recomendadas ... 30
Figura 5.1.1. Conocimiento de los beneficios del PRONARE ... 31
Figura 5.1.2. Difusión del Programa a los beneficiarios ... 32
Figura 5.1.3. Calidad de las plantas... 34
Figura 5.1.4. Principales dificultades o limitantes para realizar una siembra de calidad ... 35
Siglas
CONAFOR Comisión Nacional Forestal
CER Comité Estatal de Reforestación
PET Programa de Empleo Temporal
PRONARE Programa Nacional de Reforestación
SAGARPA Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación
SEDARI Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural e Indígena SEDENA Secretaría de la Defensa Nacional
SEDESOL Secretaría de Desarrollo Social
SEMARNAP Secretaría del Media Ambiente Recursos Naturales y Pesca SEMARNAT Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales
SEyC Secretaría de Educación y Cultura
UACh Universidad Autónoma Chapingo
UNICEDER Unidad de Investigación Capacitación y Evaluación para el Desarrollo Rural
Resumen ejecutivo
La evaluación del PRONARE 2002 en el estado de Quintana Roo se llevó a cabo en dos vertientes principales, que son:
• Una evaluación técnica, con mediciones en campo, que abordó el cumplimiento de los objetivos concretos del Programa en cuanto a cobertura de la reforestación (supervivencia de las plantas, índice de calidad de la reforestación y el cumplimiento de metas físicas y financieras), así como la estimación de su impacto sobre el control de la erosión, la protección de cuencas hidrológicas, la restauración de áreas naturales, además de sus impactos sociales.
• Una evaluación de gestión y operación del Programa, tomando como base las entrevistas a operadores y a miembros del Comité Estatal de Reforestación con el propósito de contar con información que permita mejorarlo en años subsecuentes.
Indicadores básicos de la evaluación
Temas Indicadores Alcanzado
Recolección de germoplasma 100.0 Mantenimiento de unidades de germosplasma 42.0 Producción de planta de calidad 49.7
Plantación 77.0
Superficie reforestada 80.0
Mantenimiento de las plantaciones realizadas 98.9 Gestión
(porcentaje de metas alcanzadas)
Georreferenciación 76.9
Plantas faltantes (%) 13.2
Superficie reforestada (ha) 4,547.0 Plantas reforestadas 2’696,100.0 Supervivencia aparente ponderada (%) 31.2 Supervivencia en relación al padrón ponderada (%) 23.1 Principales indicadores
técnicos
Índice de calidad de la reforestación (%) 18.0
Fuente: UACh-UNICEDER, con basen en la evaluación técnica.
Objetivos estratégicos a nivel estado
• Ordenar y normar la participación de los actores del Programa mediante la instalación y reestructuración del Comité Estatal de Reforestación.
• Promover y fortalecer las actividades de reforestación a través de los municipios, organizaciones sociales, ejidos independientes y sociedad en general.
• Formular la sistematización de los procesos de plantación que permitan una producción de planta con calidad, para lograr una forestación y reforestación efectiva en favor de los ecosistemas del estado.
Evaluación de gestión del Programa
De acuerdo con los indicadores de gestión el desempeño del Programa en el estado ha sido bueno, no obstante haberse cumplido sólo una meta al 100% (recolección de germoplasma); en cuanto al número de plantas programadas y superficie, el desempeño también ha sido satisfactorio; no así en la producción de plantas de calidad y mantenimiento de las unidades de germoplasma, donde su desempeño fue regular. Se presentó una contradicción en el rubro de mantenimiento de plantaciones, ya que los beneficiarios señalaron poco apoyo y seguimiento a los predios reforestados por parte de las dependencias involucradas, mientras que en los cierres de plantación, dichos aspectos, aparecen como cubiertos en su totalidad.
Respecto a la percepción del Programa, más del 70% de los beneficiarios no lo conoce; sin embargo, el 91% de ellos dijo que volvería a participar en él. Con relación a los beneficios económicos, el 76% de los consultados mencionó haber obtenido apoyo a través del pago de jornales, lo que significó un ingreso para sus familias; el 7.5% mencionó que cuando la plantación se desarrolle les generará un ingreso, debido a que la ven como una inversión a largo plazo; y el restante 16.5% dijo no haber percibido beneficio económico.
En la cuestión social, el 51% de los beneficiarios consideró que el Programa ha generado empleo temporal dentro de los ejidos, el 17% opinó que se está creando una cultura forestal sobre el cuidado de los recursos naturales; por otro lado, el 20% dijo no haberle generado beneficio alguno.
El 75% de los productores encuestados mencionó haberse enterado del Programa por el comisariado ejidal, y sólo un 9% señaló que fue a través de personal del PRONARE. Lo cual muestra que aún no se ha dado un acercamiento directo entre el personal de éste y los beneficiarios, y aunque la difusión se realizó con los comisariados o representantes de grupo, los impactos no fueron los esperados; ocasionando una desinformación o distorsión de la información.
Evaluación técnica de los impactos del PRONARE
La evaluación del PRONARE se llevó a cabo en tres regiones del estado: la región I Maya Sur, la II Maya Centro y la III Maya Norte; abarcando cuatro municipios considerados como prioritarios.
El porcentaje de supervivencia ponderada obtenida a nivel estatal fue de 31.24%, encontrándose diferencias entre las regiones evaluadas; así por ejemplo, la región que mejor índice de supervivencia obtuvo fue la región I, específicamente el municipio de Othón P. Blanco con un 47.20%, mientras que la región III (Lázaro Cárdenas) registró un 14.83% de supervivencia.
Respecto al índice de calidad de la reforestación (ICR) el comportamiento fue similar, ya que la región I obtuvo un ICR de 44.5% y la II de 6.7%, porcentajes que guardan una estrecha relación con el índice de supervivencia de cada una de ellas.
Dentro de las causas de muerte, la fecha de plantación es un factor en el que debe ponerse especial atención para lograr una reforestación con mayores índices de supervivencia, de modo que, de haber plantado en época correcta en el ejercicio evaluado, el porcentaje de supervivencia hubiera sido mayor.
Conclusiones generales
Un factor determinante en la baja supervivencia de las plantas, fue el escaso mantenimiento de las áreas reforestadas, además de las causas de muerte por sequía y periodo de reforestación; para garantizar mayor supervivencia no basta con reforestar nuevas áreas sino dar seguimiento a las ya establecidas.
En el cumplimiento de los objetivos, aunque se lograron aspectos importantes, éstos no fueron suficientes, puesto que sólo en uno de ellos se alcanzó el 100%; ya que en la supervisión y seguimiento de las reforestaciones se obtuvo un avance limitado, al igual que en la difusión de los beneficios del Programa.
Uno de los problemas que afectaron el proceso de operación del Programa fue la asignación tardía de los recursos, lo que impidió llevar a cabo de manera oportuna actividades previas a la reforestación.
La coordinación entre las dependencias participantes en la operación del Programa fue adecuada, los recursos que dispusieron, aunque con retraso, permitieron fortalecer las acciones y la consecución de las metas.
Se presentó una disociación en la instrumentación del Programa, por un lado, la gerencia del PRONARE trata de mantener un nivel adecuado de información y comunicación al interior del Comité Estatal de Reforestación, que permita instrumentar adecuadamente el Programa, pero por otro, no existe difusión ni comunicación hacia el exterior, sobre todo con los beneficiarios.
El principal impacto señalado por los funcionarios tiene que ver con la conciencia que se está tomando en la sociedad rural sobre la reforestación de áreas degradadas o perturbadas, así como de la generación de servicios ambientales.
Fortalezas
• Participación activa de las dependencia en el proceso de reforestación. • Apoyo de programas federales y estatales.
• Riqueza de recursos forestales en diversidad y extensión.
• El establecimiento del Proceso de Mejora Continua como parte del Programa Estatal, en el cual se ve a la reforestación no sólo como un hecho aislado, sino como un ciclo que va desde la recolección del germoplasma hasta la evaluación de los predios.
• La recolección de germoplasma forestal, además de garantizar plantas de calidad, ha generado ingresos para los productores forestales, ejidatarios, comunidades y/o ejidos en donde se ubican las Unidades de Recolectoras respectivas.
Debilidades
• Carencia de información actualizada sobre los recursos forestales estatales. • Poco alcance efectivo en cuanto a supervivencia de las reforestaciones. • Reducción de la superficie forestal por el deterioro de los ecosistemas.
• Bajo impacto del Programa en relación al deterioro de los ecosistemas forestales. • Escasa de difusión de los beneficios y alcances del Programa.
• Año con año se están reforestando las mismas áreas debido a la baja supervivencia. • Escasa infraestructura y personal para realizar el seguimiento técnico de los predios. • Servicios técnicos forestales deficientes.
• Problemas de organización ejidal. • Cultura forestal limitada.
Principales recomendaciones
De manera general, se requiere establecer mecanismos de decisión y administrativos para que los recursos asignados al Programa se otorguen a tiempo en la entidad, y que sea esta misma, junto con la gerencia regional, quienes fijen los periodos de producción de planta y de reforestación, y no estén supeditados a lo establecido por las oficinas centrales. Cada una de las regiones tiene sus propias dinámicas ecológicas y particularidades sociales que se deben tomar en cuenta.
Proponer proyectos para financiar la recuperación forestal y ecológica de las regiones prioritarias. Convocar para ello a instancias académicas y sociales que puedan aportar soluciones financieras y técnicas.
Capítulo 1
Introducción
Las selvas y bosques de México producen, entre otros productos, madera, resinas, hule, chicle, celulosa y plantas medicinales; también generan servicios de protección a suelos, agua, fauna silvestre y al medio ambiente en general. Desafortunadamente los bienes y servicios señalados disminuyen en la medida en que se deteriora la carpeta forestal.
En Quintana Roo, el sector forestal fue el motor de desarrollo, donde la explotación de los recursos forestales maderables y no maderables de la región promovieron el establecimiento de asentamientos humanos. La explotación forestal ha evolucionado en sus formas de manejo y aprovechamiento, siempre en la búsqueda de obtener mejores rendimientos para el beneficio del medio rural, y procurando respetar el medio ambiente dentro del marco de la normatividad forestal. Dicha evolución se ha complicado en los últimos años, tanto dentro como fuera de los ejidos, obstaculizando su desarrollo1.
Ante el escenario descrito, en 1993 surge el Programa Nacional de Reforestación como Programa de Solidaridad Forestal administrado y operado por la SEDESOL, en 1998 se transfiere a la SEMARNAP (hoy SEMARNAT), y finalmente, el 4 de abril del año 2001 se crea la Comisión Nacional Forestal, con base en su Estatuto Orgánico el Programa Nacional de Reforestación es administrado por la Gerencia del PRONARE, dependiente de la Coordinación General de Conservación y Restauración, que entre sus atribuciones están, dirigir, coordinar y evaluar los programas de reforestación y forestación, así como fomentar y promover la producción de planta de calidad para atender los programas forestales2.
El PRONARE fue concebido como un Programa permanente y de largo plazo, dirigido a la protección, restauración y conservación de los ecosistemas, su biodiversidad y la productividad de los mismos a través de la reforestación y forestación de especies naturales en las diferentes regiones afectadas por la disminución de la cubierta vegetal.
Los resultados obtenidos por el Programa durante el periodo 1995-2000 en la entidad, reflejan una mayor participación de las instancias federales, estatales y municipales, así como del sector social en la planeación y operación del mismo.
En el año 2002, la CONAFOR, a través del Programa de Nacional de Reforestación, desarrolló diversas acciones en beneficio del sector forestal, contribuyendo a la generación de empleo, principalmente en el medio rural y zonas de alta marginación.
1 www.semarnat.gob.mx/qroo/forestal/presentacion.shtml.Ing. Ing. David del Ángel Santos. Jefe del Departamento de Servicios
Forestales y de Suelos.
El PRONARE en su emisión 2002 llevó a cabo las siguientes acciones: recolección de germoplasma forestal, producción de planta en vivero, establecimiento de plantaciones forestales en sus modalidades de enriquecimiento y manejo de acahuales, cultivos de cobertera, cercos vivos y agroforestería, así como el mantenimiento de las reforestaciones establecidas en años anteriores.
En el marco de la descentralización, su ejecución y acción operativa estuvo a cargo de los Comités Estatales de Reforestación (CER), que fueron las instancias de planeación, ejecución, control, seguimiento y evaluación de los programas estatales. El CER en el estado de Quintana Roo está conformado por los tres órdenes de gobierno, participando la SEMARNAT, SEDENA, SAGARPA, SEDESOL, CONAFOR, SEyC y el Gobierno Estatal a través de la Coordinación Forestal de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural e Indígena (SEDARI), así como organizaciones sociales e instituciones de enseñanza e investigación.
Dicho Comité, actualmente Comisión para el Seguimiento y Evaluación del Plan Maestro de Desarrollo Forestal del estado de Quintana Roo, fue la instancia de coordinación que permitió a la CONAFOR concertar con los titulares de los predios y las instituciones públicas, la restauración de los ecosistemas forestales perturbados. Además, fue la encargada de coordinar la ejecución del Programa Estatal de Reforestación, de poner en práctica las políticas de asignación y entrega de planta, ejecución de proyectos de germoplasma, producción de planta, reforestación, protección y mantenimiento, supervisión y evaluación, atendiendo siempre a lo dispuesto en los Lineamientos de Operación del PRONARE y demás disposiciones de la CONAFOR.
Asimismo, el Plan Maestro promovió la participación de los municipios, dependencias e instituciones públicas, ejidos, comunidades, dueños de predios y organizaciones sociales, así como la aprobación y asignación de recursos federales y estatales para la puesta en marcha del Programa.
Para lograr la participación de los municipios se instrumentaron programas permanentes de capacitación y asistencia técnica en materia de recuperación y colecta de germoplasma, sobre producción de planta y reforestación, y respecto a protección y mantenimiento de plantaciones.
Es claro que los programas descritos no tendrían perspectiva si no se da un seguimiento y se evalúa el cumplimiento del PRONARE; así como de los convenios y acuerdos celebrados en el marco del mismo; con el propósito de informar a la sociedad sobre los avances y resultados de la Reforestación.
El Programa Estatal de Reforestación o Programa Operativo Anual 2002, dentro de sus principales líneas de acción contempló las actividades siguientes:
semilla colectada, para obtener altos porcentajes de germinación con características físicas y genéticas adecuadas, y garantizar su desarrollo una vez transplantadas.
• Búsqueda y consolidación de áreas semilleros, cuyo propósito fundamental es la certificación de material genético a utilizar en el proceso de producción de plantas dentro del Programa, conocer la identidad de la especie, su procedencia, la caracterización climática, física y ecológica del sitio de recolección, así como las características específicas de la fuente o unidad productora.
• La producción de planta que garantice el suministro de las líneas o programas de reforestación, con el apoyo de viveros oficiales, de la SEDENA, de organizaciones sociales, y de instituciones de educación, entre otros.
• Selección de la planta respetando los parámetros de sanidad, el tamaño de la misma, su sistema radicular y diámetro del tallo.
• Respecto al transporte, aunque no se contó con la infraestructura vehicular necesaria se buscó la manera de garantizar el transporte adecuado de la planta.
• La reforestación de una u otra manera se está garantizando porque es una condición necesaria e indispensable para recibir el apoyo, como el pago de jornales.
• Para el seguimiento y evaluación, se está llevando a cabo visitas por parte del personal de PRONARE para georreferenciar y evaluar técnicamente los predios reforestados y así tener un mejor control sobre el avance que se está teniendo.
Capítulo 2
Marco estatal
En este capítulo se plantean las características del PRONARE a nivel estatal, también se abordan los objetivos y metas del Programa de acuerdo a las zonas prioritarias de reforestación en la entidad.
2.1. Visión, misión, objetivos y metas de la reforestación
Los aspectos referidos corresponden a los establecidos en el Programa Estatal de Reforestación 2002 para el estado de Quintana Roo.
2.1.1. Visión y misión
Visión: Un estado con ecosistemas forestales restaurados a través de la forestación y reforestación, por medio de una efectiva participación social para incrementar el capital forestal.
Misión: Reforestar utilizando técnicas y especies apropiadas a las condiciones climáticas y edafológicas de la región, logrando así la restauración, conservación e incremento forestal. 2.1.2. Objetivos
• Ordenar y normar la participación de los actores mediante la instalación y reestructuración del Comité Estatal de Reforestación.
• Promover y fortalecer las actividades de reforestación, a través de los municipios, organizaciones sociales, ejidos independientes y sociedad en general.
• Formular los instrumentos necesarios que garanticen una producción de planta con calidad y la sistematización de los procesos de plantación, logrando así una forestación y reforestación efectiva en favor de los ecosistemas del estado.
• Realizar la reforestación en las zonas rurales, a través de agroforestería.
• Mejorar e incrementar la calidad de las plantaciones mediante la aplicación de adecuadas técnicas de siembra y mantenimiento.
• Asegurar el destino de la planta mediante acciones de concertación con los ejidos, organizaciones sociales, instituciones públicas y con diversos sectores de la sociedad.
• Elaborar y difundir los estándares técnicos relacionados con las actividades de reforestación, con el propósito de mejorar los programas y proyectos de plantaciones que se desarrollan en el estado.
• Desarrollar acciones de supervisión y evaluación técnica, con el fin de conocer las deficiencias de los programas de plantación e implantar mecanismos de mejora.
Para lograr lo anterior se llevaron a cabo las líneas de acción y actividades siguientes:3 • Recolección de germoplasma forestal.
• Producción de planta.
• Establecimiento de plantaciones forestales y agroforestales. • Establecimiento de plantaciones comerciales.
• Restauración de áreas afectadas por incendios forestales.
• Enriquecimiento de acahuales y de áreas de corta anual en predios bajo manejo. • Establecimiento de cultivos de cobertera.
• Mantenimiento de plantaciones forestales.
2.1.3. Metas
• Reforestación de 5,910 hectáreas.
• Colectar 1,500 kilogramos de semilla forestal.
• Brindar tratamiento a 150 hectáreas de selva identificadas como fuentes de recolección sin manejo-rodal natural (frsm-rn), orientando el Programa de producción de planta a especies de interés comercial, como son cedro y caoba, las cuales tienen alto valor en el mercado.
• Producción de 6’187,500 plantas de calidad.
• Supervisión y evaluación de viveros.
• Dar mantenimiento a 3,631 hectáreas.
• Georreferenciar a 3,808 hectáreas de plantaciones.
2.2. Diagnóstico de requerimientos de reforestación
2.2.1. Situación actual de los recursos forestales
De acuerdo al inventario nacional forestal de 1994, la superficie forestal del estado de Quintana Roo se ubica en el 13º lugar con relación al total nacional; asimismo, por su tradición en actividades forestales y su producción maderable ocupa el 12º lugar en ese mismo ámbito.
Entre los agentes de perturbación más importantes, los incendios forestales representan serios problemas en la entidad, donde la deforestación y alteración de las áreas forestales son elevadas; a nivel nacional, respecto a la superficie perturbada, la entidad se coloca en el 10º lugar. De acuerdo con el Comité Estatal de Protección contra Incendios Forestales, los principales agentes causales de incendios están relacionados con aspectos agropecuarios, en segundo lugar están los provocados por los cazadores; en tercer lugar los ocasionados por los derechos de vía y por la urbanización.
La vegetación de la entidad pertenece a la clasificación ecosistema tropical (selvas) y cuenta con un clima tropical con lluvias en verano (Aw). Los tipos de vegetación representativos de esta zona ecológica son los siguientes: selvas altas y medianas subperennifolias, manglar, palmar, selvas bajas, selva de galería y selva fragmentada. Dentro de este ecosistema se identifican especies de climas subhúmedo y húmedo, entre las que se encuentran principalmente: Lonchocarpus castilloi, Platymiscium yucatanum,
Sweetia panamensis, Bursera simaruba, Cedrela odorata, Swietenia macrophylla, Ceiba pentandra, Brosimum alicastrum, Leucaena glauca y Cordia dodecandra, Haematoxylon campechianum, Bucida buceras, Coccoloba cozumelensis, Croton reflexifolius y Hyperbaena winzerlingii.
Los productos que se obtienen de la selva se utilizan en la industria maderera para la fabricación de utensilios domésticos, de labranza y de piezas artesanales, y para autoconsumo como leña para combustible. Las plantas arbustivas y pastos se emplean como forraje para el ganado.
La investigación sobre el uso de las especies tropicales aún es incipiente en el estado, sin embargo, las selvas tienen un gran valor ecológico, porque ayudan a la conservación y formación de suelos, sirven de sustento a gran cantidad de especies vegetales y animales; y contribuyen a la conservación y regulación del flujo de agua hacia los ríos.
La entidad se caracteriza por la gran riqueza y diversidad de sus ecosistemas, los cuales han sido la principal atracción de visitantes e inmigrantes, aunque dicho atractivo ha generado un deterioro generalizado de los recursos naturales.
La riqueza forestal de Quintana Roo, en los últimos años, ha ido decreciendo tanto en superficie como en composición de especies, sobre todo de las preciosas (cedro y caoba), a grado tal, que sólo 30 ejidos cuentan con una Área Forestal Permanente mayor de 5,000 hectáreas, de éstos, sólo 25 poseen maderas preciosas y 7 de ellos concentran el 75% de la producción maderable anual de la entidad4.
De acuerdo con el Plan Estratégico de Desarrollo Integral del estado de Quintana Roo 2000-2025, el escenario que se presentaría si las políticas de desarrollo no promueven programas y proyectos encaminados al uso y aprovechamiento sustentable de los recursos naturales, sería el siguiente:
• Degradación de zonas forestales. • Reducción de la superficie forestal. • Avance de la frontera agrícola. • Migración del campo a la ciudad.
• Impactos en ecosistemas costeros y acuáticos.
• Contaminación de mantos freáticos y sistemas acuáticos. • Sobrepoblación en zonas urbanas.
Por tanto, el planteamiento estratégico se orienta hacia una meta común que permitirá dirigir los esfuerzos conjuntos hacia el mismo objetivo en un horizonte de largo plazo, contemplado en 25 años.
La estrategia consiste en llevar a cabo la planeación del desarrollo, apoyada en el aprovechamiento responsable de los recursos naturales, en busca de minimizar los impactos ambientales que valoren y contribuyan a la conservación de los ecosistemas, y que ofrezcan opciones de ingreso para la población local5, cuya visión a largo plazo sea el
aprovechamiento sustentable de los recursos forestales, mediante una política que comprenda aspectos sobre uso del suelo y manejo forestal, la consolidación organizacional ejidal, la diversificación de actividades productivas y el apoyo a la comercialización.
2.2.2. Necesidades de reforestación
A partir del Plan Estratégico Forestal 2000-2025 y del Plan Estratégico de Desarrollo para el estado de Quintana Roo, se realizó un consenso de la Política Forestal Estatal mediante la convocatoria de las Instituciones del Gobierno del estado, SEMARNAT, SEDESOL y la CONAFOR, así como de la participación social y privada.
En este contexto, las instancias señaladas llevaron a cabo una reunión (noviembre del 2001) para definir los temas prioritarios a los cuales se dirigiría la política forestal del estado, los cuales versan sobre los siguientes aspectos:
4 http://www.quintanaroo.gob.mx/nuestrogobierno/gobiernopresenta.htm.
• El manejo y aprovechamiento de los recursos forestales. • El manejo de la vida silvestre en las áreas forestales. • Las plantaciones forestales comerciales.
• El financiamiento forestal.
• La protección y restauración de los recursos forestales.
Para dar seguimiento a los 5 temas prioritarios descritos se nombró la Comisión para el Desarrollo Forestal del estado, sin embargo, en la reunión del 7 de agosto del 2002 se establece que esta Comisión se fusione con la, de reciente creación, Comisión para el Seguimiento y Evaluación del Plan Maestro de Desarrollo Forestal del estado de Quintana Roo, que contempla los 7 programas de la Comisión Nacional Forestal.
Adicionalmente, se realizó el Programa Anual Estatal de Reforestación, congruente con la situación de los recursos forestales y con las necesidades en cuanto a superficie a atender, zonas, regiones o municipios prioritarios urgentes de reforestar, además de contar con información que permita identificar las necesidades de reforestación del estado para la formulación de las acciones concretas del Programa.
En Quintana Roo los datos arrojados por el PRONARE en los últimos años muestran que se produce, en promedio, de 4.5 a 5.5 millones de plantas, y se reforesta un promedio de 3,000 hectáreas anualmente. Si se compara con la superficie deforestada por año, la cual oscila entre 6,000 y 8,000 hectáreas, con las acciones del Programa no se está cubriendo ni siquiera la mitad de ella6.
Respecto a las actividades de reforestación para el 2002, éstas tuvieron mayor incidencia en los municipios de: Othón P. Blanco, Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos, Lázaro Cárdenas y Solidaridad; lo anterior debido a que se trata de municipios prioritarios para llevar a cabo trabajos de reforestación, así como de restauración y conservación de los recursos naturales.
El Programa Estatal de Reforestación del año 2002 se enfocó a la atención de cinco municipios considerados como prioritarios de acuerdo a su situación forestal, y a las necesidades de realizar trabajos de reforestación y conservación de sus recursos naturales; Figura 2.3.1., dichos municipios se describen a continuación:
Othón Pompeyo Blanco
Es un municipio donde la actividad forestal es importante. En 1997 aportó el 30% de la producción de maderas preciosas y el 23% de maderas duras tropicales; cuenta con alrededor de 16 centros de almacenamiento y transformación de madera, cuya buena parte de la producción se destina a la exportación. Destaca la explotación forestal que se realiza con base en un programa de manejo sustentable y que tres ejidos de este municipio cuentan con la certificación internacional respectiva.
En general, el clima del municipio es cálido subhúmedo con régimen de lluvias de verano, la vegetación que más superficie ocupa es la selva mediana subperennifolia, dentro de las especies más importantes destacan el zapote, el yaaxnik y el ramón, En forma de manchones, alternándose con la selva mediana y con el tular, se presenta la selva baja subperennifolia, cuyos árboles más altos no rebasan los 10 metros de altura. Al suroeste del municipio existe una extensión notable de selva alta subperennifolia, en donde hay un número significativo de caobas; además se localizan zapote y pucté, entre otras especies. Hacia la costa resaltan amplias superficies de tular, y de manglar en menor cantidad.
José María Morelos
Tiene como principales recursos la selva con especies de maderas preciosas como cedro y caoba, así como otras especies tropicales de explotación comercial, entre ellas, siricote, pucté y guayacán. El volumen de aprovechamiento es de alrededor de 2,600 metros cúbicos, de los cuales el 70% corresponde a maderas duras tropicales. También se recolecta la resina del chicozapote con la cual se produce el chicle, que en su mayoría se exporta (en un rango de 45 toneladas anuales). La industria de este municipio está enfocada principalmente a la explotación de madera.
El clima que presenta es cálido-subhúmedo, con lluvias en verano, con una precipitación pluvial promedio anual de 1,268 milímetros, y una temperatura promedio anual de 25.9ºC. Felipe Carrillo Puerto
En cuanto a su actividad forestal, de la selva se extraen maderas finas como cedro y caoba, además de otras especies tropicales como: siricote, pucté y guayacán. De aproximadamente 35 mil metros cúbicos de madera en rollo que produce, el 80% corresponde a maderas corrientes tropicales, y el resto a maderas preciosas. También se recolecta resina del chicozapote con la que se produce un promedio anual de 190 toneladas de chicle, que en su mayoría se exporta.
La tierra para uso agrícola se localiza en manchones dispersos, con lo cual se dificulta la agricultura mecanizada.
Su industria es incipiente, generalmente son pequeños aserraderos y talleres donde se fabrican muebles y artesanías a base de madera.
Cuenta con un clima cálido subhúmedo con lluvias en verano, la temperatura anual promedio es de 25.1ºC, la precipitación anual promedio es de 1,204.5 milímetros.
Lázaro Cárdenas
En cuanto a recursos naturales, el municipio cuenta con especies de maderas preciosas como cedro y caoba, y con otras especies tropicales como: siricote, pucté y guayacán, entre otras. Otro importante recurso es el árbol del chicozapote.
La producción forestal maderable es principalmente de especies corrientes tropicales como el ciricote, chechén, negrito, etc., y en menor escala de especies preciosas como el cedro y la caoba, el nivel de explotación es de alrededor de 900 metros cúbicos. La principal industria es la fábrica de lambrín y duela situada en El Ideal; la fabricación de muebles, carbón vegetal y chicle.
El clima predominante en este municipio es cálido subhúmedo con lluvias en verano, la temperatura media anual es de 24.6°C, y la precipitación pluvial promedio anual es 1,365.3 milímetros.
Solidaridad
Cuenta con recursos forestales de maderas duras tropicales que son explotadas bajo supervisión de las autoridades para evitar la deforestación como sucedió con las maderas preciosas que existían en la región, el nivel de explotación es de alrededor de 6,000 metros cúbicos7.
La vegetación se conforma de selva mediana subperennifolia y subcaducifolia, y selva baja subperennifolia, que son particularmente valiosas para la explotación forestal, debido a la presencia de maderas preciosas, como caoba y cedro. Por otra parte, en zonas próximas a las áreas inundables y al mar se han desarrollado comunidades de manglares, aunque la superficie que ocupan es relativamente pequeña. La zona costera posee manchones de vegetación de dunas.
Dentro de la amplia riqueza de especies de flora detectadas en la zona, se encuentran: zapote, ramón, chechén, chacah, cedro, ya’axche, kitanche, papaya, sa’kbob, mahahau,
Hiraea obovata, bisil, Mansoa verrucifera, tatsi, habín, kaniste, guaya y palma chit; todas
distribuidas en el corredor Cancún-Tulum. Como área natural protegida se tiene al Parque Nacional Tulum con una superficie de 664 hectáreas, con lo cual se conserva el medio ambiente de la zona arqueológica.
El clima del municipio es cálido subhúmedo con lluvias en el verano de mayor humedad, la temperatura media anual es de 26°C. La precipitación pluvial anual oscila entre los 1,300 y los 1,500 milímetros, con estación de lluvia de marzo a octubre. El clima se ve afectado por los ciclones, que aumentan la precipitación, sobre todo, en el verano.
Figura 2.3.1. Principales regiones y municipios atendidos
en 2002 por el PRONARE
Regiones y municipios reforestados
Fuente: UACh-UNICEDER, con base en los municipios atendidos por el Programa en 2002.
Los municipios más importantes en producción maderable son Othón P. Blanco en la Zona Sur, Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos en la Zona Centro, en estas dos zonas del estado se desarrollan selvas medianas con presencia natural de caoba, concentran los mayores volúmenes autorizados y aprovechados de madera blanda y dura; se agrupan también los aprovechamientos de látex de chicozapote; así como los aprovechamientos de vida silvestre. Por consiguiente, en estas zonas, también se ha dado el mayor desarrollo de la industria forestal privada y social, así como los mayores avances en manejo forestal y organización comunitaria.
De los cinco municipios que integran la Zona Norte del estado, el municipio de Lázaro Cárdenas es el que presenta avances limitados en cuestión forestal, en él se obtienen volúmenes pequeños de madera en rollo de especies duras y blandas, y se impulsa el ecoturismo como una alternativa económica para predios pequeños con bellezas naturales. Cozumel, Isla Mujeres y Solidaridad no participan en la producción forestal, debido a que tienen mayor importancia en la producción de servicios ambientales como la recarga de
Othón Pompeyo Othón Pompeyo Blanco Blanco José José Ma. Ma. Morelo Morelo s s Felipe Felipe Carrillo Carrillo Puerto Puerto Lázaro Lázaro Cárdenas Cárdenas
N
Zona II Maya Centro Zona I SurZona III Maya Norte
acuíferos y producción de agua potable para zonas urbanas y turísticas8.
En especial, la zona norte, donde se ubican los municipios de Benito Juárez, Lázaro Cárdenas, Isla Mujeres, Solidaridad y Cozumel, ha sufrido en años anteriores el paso de fenómenos naturales (huracanes) que afectaron una vasta superficie de su vegetación, además de la presencia de incendios forestales ocasionados por actividades agropecuarias y por el crecimiento urbano (aprovechamientos de tierra y piedra), lo que ha originado que a dicha zona se le contemple como una de las 23 zonas críticas que existen en el país.
En el estado existen 4 Áreas Naturales Protegidas de gran valor como son: la Reserva de Sian Ka’an con una superficie aproximada de 528,147 hectáreas, Yum Balam con 154,052, Uaymil con 95,415 y el área de influencia del Santuario del Manatí con una superficie de 281,320 hectáreas, estas zonas protegidas arrojan una superficie de 1’058,934 hectáreas.
Capítulo 3
Metodología de la evaluación
En este capítulo se presenta los objetivos y el enfoque, así como la metodología utilizada en la presente evaluación conforme a los Términos de Referencia.
3.1. Objetivos de la evaluación del Programa
9Los objetivos centrales del proceso de evaluación, dentro del marco general de la evaluación de los programas de la CONAFOR, son los siguientes:
• Mejorar la eficiencia y eficacia de los programas administrados por la Comisión, enfatizando los resultados, la calidad del servicio y el cumplimiento de metas y objetivos.
• Incrementar la confianza de la sociedad en la visión, el desempeño y transparencia de la Comisión.
• Contribuir a la integración del sistema nacional de información forestal para que éste sea confiable y actualizado.
• Ofrecer a la sociedad un mecanismo para verificar el buen uso de los recursos de la Comisión, el desarrollo de programas que produzcan mejoras concretas y tangibles en su nivel de vida, en la calidad de los ecosistemas y en el aumento de la superficie forestal del país.
3.2. Metodología de la evaluación
3.2.1. Diseño de muestra y selección de predios a evaluar
A partir de un padrón estatal de predios reforestados, la Gerencia del PRONARE generó una muestra estratificada que se acerca a un 90% de confiabilidad estadística y 10% de precisión, mediante la utilización de un método de muestreo de proporciones con varianza máxima. Dicha muestra proporcionada por la CONAFOR fue de 66 predios, los cuales fueron seleccionados de manera sistemática y aleatoria de dicho padrón.
Del tamaño de muestra se reemplazaron 2 predios debido a que los poseedores de éstos no se encontraban presentes en la fase del levantamiento de información en campo, uno por trabajar en Cancún, y el otro, a pesar de habérsele buscado en reiteradas ocasiones, no se pudo contactar. Por lo que con el trabajo de campo realizado (66 predios) se cubrió al 100%
el tamaño de muestra establecido por la CONAFOR, correspondiendo a reforestaciones llevadas a cabo por esta misma dependencia, cuadro 3.2.1.
Cuadro 3.2.1. Reemplazos realizados para cubrir el tamaño de muestra,
evaluación PRONARE 2002
Beneficiario Ejido Reemplazo Ejido
Benjamín Tuz Balam El Tintal Ranulfo Chan Tuz El Tintal Alfredo Cupul y Canché El Tintal Ramón Domingo Chan El Tintal
Fuente: UACh-UNICEDER, con base en los reemplazos realizados en la evaluación del PRONARE 2002.
3.2.2. Trabajo de campo
El personal técnico encargado del levantamiento de la información en campo tomó un curso impartido por la CONAFOR, al término del cual recibió una acreditación para llevar a cabo la evaluación; el curso tuvo que ver sobre aspectos técnicos a considerar al momento de realizar la verificación de los predios, y sobre la inducción a los Programas de la misma dependencia.
La determinación del número, forma y tamaño de los sitios de muestreo en cada plantación a evaluar, se realizó conforme al Anexo A titulado “Método de muestreo” de los Términos de Referencia establecidos para la evaluación.
Para el trabajo de campo, el equipo técnico contó con la presencia del dueño del predio reforestado, a quien se le solicitó responder un cuestionario diseñado para beneficiarios, además de guiar al equipo técnico evaluador al área donde se reforestó para tomar los datos técnicos de la plantación y llenar el formato denominado “Ficha técnica”.
En esta fase, las brigadas de campo fueron dotadas de equipo necesario para la realización de las mediciones y levantamientos de los sitios de muestreo, así como de los formatos para la recopilación de la información.
Cada brigada contó con los siguientes instrumentos: • Sistema de Posicionamiento Global (GPS). • Cámara digital.
• Cuerda compensada.
• Equipo de medición en unidades métricas. • Libreta de campo.
• Calculadora.
De un total de 66 predios seleccionados, se realizó el trabajo de campo al 100% de lo programado, de ese porcentaje, sólo se realizó el 3% de reemplazos (2 predios). La superficie evaluada fue de 62 hectáreas, con un total de 34,716 plantas, lo que representa el
4.3% del total de hectáreas atendidas y el 3.9% de plantas establecidas en el año 2002 por el PRONARE.
La evaluación se llevó a cabo en tres regiones del estado, la región I Maya Sur, la II Maya Centro y la III Maya Norte, abarcando cuatro municipios considerados como prioritarios dentro del Programa Estatal de Reforestación. El número de predios evaluados en cada uno de ellos, la superficie, el número de plantas y las dependencias responsables, se presentan en el cuadro3.2.2.1.
Cuadro 3.2.2.1. Regiones y municipios evaluados, PRONARE 2002
Región Municipio Número de predios Superficie (hectáreas) Número de plantas Responsable de la reforestación
I Othón P. Blanco 10 10 6,295 CONAFOR
II José Ma. Morelos 4 4 1,680 CONAFOR
II Felipe C. Puerto 36 33 21,160 CONAFOR
III Lázaro Cárdenas 16 15 5,581 CONAFOR
Total 66 62 34,716 CONAFOR
Fuente: UACh-UNICEDER, con base en la evaluación técnica del PRONARE 2002.
De los 66 predios evaluados, cuatro de ellos no plantaron por lo que fueron excluidos al momento de realizar los cálculos de la evaluación técnica. En cuanto al régimen de propiedad, todos ellos son de propiedad ejidal, la dependencia responsable de la reforestación fue la CONAFOR, y el objetivo o función de la reforestación fue la producción de madera para aserrío (F1P101), utilizando especies como Cedrela odorata (cedro rojo) y Swietenia macrophylla (caoba).
La evaluación del PRONARE en 2002 en el medio rural, se llevó a cabo en dos vertientes principales:
3.3. Evaluación de gestión
Se realizaron entrevistas a funcionarios de la CONAFOR en Quintana Roo, a las diferentes instancias federales y/o estatales que integran el Comité Estatal de Reforestación y a los principales actores que intervienen en el PRONARE a nivel estatal, además de los beneficiarios. Para lo cual se contestaron los cuestionarios denominados “Encuesta a funcionarios vinculados al Programa Nacional de Reforestación”, “Encuesta a Comités Estatales de Reforestación” y “Entrevista a beneficiarios”. Los funcionarios entrevistados se presentan en los cuadro 3.3.1. y 3.3.2.
Cuadro 3.3.1. Funcionarios de la CONAFOR entrevistados en la
evaluación del PRONARE 2002
Comisión Nacional Forestal (CONAFOR)
Nombre Cargo o puesto
Ing. Germán Lomelí Vega Gerente estatal
Biol. Jaime Miranda Gamboa Coordinador del PRONARE
Ing. Rafael Sánchez Mandujano Responsable del Programa de Conservación y Restauración de Suelos
Lic. Guadalupe Cerón Reyes Técnico Operativo del PRONARE
Fuente: UACh-UNICEDER, con base en datos obtenidos de la encuesta con funcionarios en la Evaluación del PRONARE 2002.
Cuadro 3.3.2. Funcionarios integrantes del Comité Estatal de
Reforestación entrevistados en la evaluación del PRONARE 2002
Comité Estatal de Reforestación (CER)
Nombre Dependencia Cargo o puesto
Ing. Marcelo Carrión Mundo Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural e Indígena (SEDARI)
Coordinador de Desarrollo Forestal Ing. David Acopa
Hernández
Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL)
Jefe de la Unidad de Regiones Prioritarias
Ing. José Juan Vázquez Vargas
Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural e Indígena (SEDARI)
Jefe de Restauración y Fomento Forestal
Fuente: UACh-UNICEDER, con base en datos obtenidos de la encuesta con funcionarios en la Evaluación del PRONARE 2002.
Para la evaluar la gestión y la operación del Programa se calificaron los siguientes puntos: 1. Cumplimiento de los Lineamientos de Operación 2002 del PRONARE, entre cuyos
aspectos destacan:
a. Recolección de germoplasma. b. Selección de predios.
c. Selección de especies.
d. Producción de planta de calidad. e. Preparación del terreno.
f. Transporte de planta. g. Siembra / plantación.
h. Seguimiento / mantenimiento de la plantaciones realizadas.
3. Funcionamiento de Sistemas de Información en el PRONARE, ya sean manuales o computarizados.
4. Identificación y ponderación de los principales problemas operativos del Programa.
3.4. Evaluación técnica
La evaluación técnica abordó el cumplimiento de los objetivos concretos del PRONARE en cuanto a cantidad y calidad de la cobertura de la reforestación (la supervivencia de las plantas, el índice de calidad de la reforestación y el cumplimiento de las metas físicas y financieras del Programa), así como la estimación del impacto del Programa en 2002 sobre el control de la erosión, la protección de cuencas hidrológicas, y en la restauración de áreas naturales, así como sus impactos sociales.
Para la evaluación técnica de los impactos del PRONARE 2002 se manejaron los siguientes indicadores:
1. Grado de Supervivencia Aparente (SA) de la plantación, que se calculó a partir de las plantas encontradas durante los trabajos de campo en los sitios de muestreo o censos, extrapolando los datos a la totalidad de la superficie muestreada.
2. Grado de Supervivencia con Relación al Padrón de la Plantación (SRP), el cual se calculó determinando la diferencia entre las plantas encontradas con respecto a las reportadas en el padrón como entregadas para la plantación.
3. Porcentaje de Plantas Faltantes. Este indicador se determinó dividiendo el número de plantas faltantes entre el número de plantas contenidas en el padrón.
4. Porcentaje de Superficie, se refiere a la relación entre la superficie plantada respecto a la superficie que se espera encontrar plantada.
5. Determinación de la relación Costo / Beneficio. Para el cálculo de este indicador se tomaron en cuenta los beneficios ambientales, calculados a partir de información bibliográfica relevante y reconocida en situaciones comparables, consistentes en:
a. Captación de carbono estimada mediante el incremento de cobertura de la biomasa. b. Captación de agua, estimada mediante el aumento esperado de la recarga de mantos
acuíferos y de caudales dentro de la cuenca.
c. Reducción de la erosión, estimada mediante el número de toneladas de suelo retenidas por la cubierta vegetal y el sistema radicular.
d. Mejora de la calidad de vida de las comunidades al contar con bosques en zonas previamente desatendidas, estimada mediante indicadores generalmente aceptados de bienestar socioeconómico.
6. Índice de calidad de la reforestación, calculado de acuerdo con el Anexo F “Procesamiento y Análisis de la Información”.
Toda la información generada a través de las encuestas y verificaciones de campo cuenta con referencia geográfica que permite ubicar físicamente los predios evaluados por medio de la identificación de polígonos. Las coordenadas fueron registradas con un equipo GPS utilizando los pares de coordenadas necesarios para registrar todos los vértices cuando se trató de polígonos. No fue necesario identificar cada uno de los sitios de muestreo dentro del predio, bastó con establecer la poligonal de la superficie realmente reforestada. Las coordenadas quedaron registradas en un sistema geográfico con precisión de grados, minutos y segundos, sin proyección (sistema de latitud y longitud convencional), utilizando el elipsoide WGS84 como sistema de referencia.
Cada registro de plantación se ubicó dentro de su municipio, siguiendo la convención del INEGI de identificación numérica del MGM2000 (Anexo G). Para que de esta manera, las coordenadas geográficas y la identificación municipal quedaran registradas como dos campos independientes en la base de datos correspondiente.
Adicionalmente se creó un archivo fotográfico impreso con imágenes representativas de los hallazgos de campo, en tamaño 4x, en formato JPG, con un mínimo de resolución de 1024 por 768 píxeles, y con una clave de identificación correspondiente a cada uno de los registros de campo, así como una breve descripción del objeto o contenido de la toma. Toda la información generada en la evaluación fue entregada en formato digital a la Gerencia de Evaluación, con el fin de que ésta pueda dar seguimiento a los avances, compile los resultados conforme se vayan presentando y garantice la buena marcha del proyecto. Para lo cual se generó un sistema de captura de datos en ACCESS. Para el análisis de la información se procedió a capturarla en las respectivas bases de datos. Las actividades fueron de orden técnico analítico y estuvieron referidas a la integración de las memorias técnicas y fotográficas. Los cuadros de salida de la información fueron realizados en tres programas básicos: Excel, Access y Statistical Package for the Social Sciences (SPSS).
Capítulo 4
Resumen de resultados del Programa
En este capítulo se presentan los principales resultados obtenidos de la evaluación técnica, tales como: índice de supervivencia, índice de calidad de la reforestación, calificación de las plantaciones a nivel estatal y regional; además de señalar las principales causas de muerte de las plantas y las acciones recomendadas para garantizar un mejor manejo.
4.1. Resultados del ejercicio 2002 contra metas
4.1.1. Superficie reforestada
A nivel estatal, de un total de 5,910 hectáreas programadas para 2002 se logró reforestar 4,547, que representan el 77%; estos logros se alcanzaron con la participación de varias instancias que contribuyeron al fortalecimiento del Sector Forestal, y que a su vez han generado un ingreso económico a las organizaciones de productores forestales y jornaleros independientes, tales como: la CONAFOR, a través del Programa Nacional de Reforestación, Programa de Conservación y Restauración de Suelos y Programa de Empleo Temporal- Suelos Forestales, la SEDESOL a través del PET-SEDESOL, y la SEDENA (34ª Zona Militar) a través del Programa de Combate de Incendios Forestales, figura 4.1.1.1.
Figura 4.1.1.1. Participación de las dependencias en
la reforestación 2002
2.890 674 983 0 500 1.000 1.500 2.000 2.500 3.000 HectáreasCONAFOR SEDENA SEDESOL
Fuente: UACh-UNICEDER, con base en datos de la Gerencia Estatal de la CONAFOR en Quintana Roo, cierre de plantaciones 2002.
La CONAFOR ha incrementado su participación en las reforestaciones a nivel estatal, en el año 2000 no tuvo intervención alguna, mientras que para el siguiente año colaboró con el 17% del total de reforestaciones que se realizaron en el estado; lo que deja ver que el papel que está teniendo la dependencia es cada vez mayor al realizar para 2002 el 63.5% de las reforestaciones que se llevaron a cabo en cuanto a número de hectáreas. Sin embargo, dependencias como la SEDENA han visto reducida su participación al pasar de un 30% en el año 2000 a 14.9% en 2002, mientras que otras como la SEDESOL que no figuraban en años anteriores se ha destacado por su gran participación en 2002 al contribuir con el 21.6%.
No obstante ello, las plantaciones evaluadas en 2002 correspondieron a la CONAFOR, lo que impidió realizar una evaluación técnica de las reforestaciones por dependencia responsable; información que hubiera sido de gran utilidad para poder determinar la calidad de la reforestación de cada una de ellas.
4.1.2. Resultados por propósito de reforestación
En lo que respecta a las reforestaciones efectuadas por la CONAFOR, éstas se realizaron a través de cinco proyectos que generaron interés en los ejidatarios, los cuales se presentan a en el cuadro 4.1.2.1.
Cuadro 4.1.2.1. Propósito de la reforestación 2002
Proyecto Metas
programadas
Metas alcanzadas
Establecimiento de plantaciones forestales (ha) 1,646 1,459 Manejo y enriquecimiento de acahuales (ha) 586 586
Cultivos de cobertera (ha) 159 159
Enriquecimiento de acahuales (ha) 686 686
Total (ha) 3,077 2,890
Plantaciones de cercos vivos (km) 288 288
Fuente: UACh-UNICEDER, con base en el cierre de plantación.
De los proyectos apoyados, el de establecimiento de plantaciones forestales obtuvo mayor participación al efectuar más del 50% reforestaciones, lo que deja claro que la atención a plantaciones forestales ha adquirido mayor importancia, y son de las actividades que están generando mayor impacto sobre la reconversión productiva y atención de áreas perturbadas.
4.2. Estimación y análisis de la supervivencia
4.2.1. Índice de supervivencia
La estimación de la supervivencia se realizó teniendo como base la metodología propuesta en los TDR. Se evaluaron 62 predios que representan el 94% del tamaño de la muestra. Los predios excluidos para el cálculo fueron aquéllos que no plantaron en el año para el cual se
Del total de predios evaluados, el 15.2% corresponde a la Zona I Sur, el 60.6% a la Zona II Maya Centro y el 24.2% a la Zona III Maya Norte. La Zona II cubre los municipios de Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos, lo cual nos permite afirmar que con este tamaño de muestra los cuatro municipios evaluados tuvieron representatividad estadística. El 98% de los predios evaluados tuvo una superficie de 1 hectárea, y sólo al 2% correspondieron 2 hectáreas. Se evaluaron un total de 62 hectáreas y 34,716 plantas, obteniéndose los resultados que se señalan en el cuadro 4.2.1.1.
Cuadro 4.2.1.1. Supervivencia estatal
Superficie (ha) Número de plantas revisadas Número de plantas reportadas Ponderación SA PonderaciónSRP 62 34,716 40,000 31.24 23.16Fuente: UACh-UNICEDER, con base en la evaluación técnica del PRONARE 2002. SA= Supervivencia Aparente.
SRP= Supervivencia en Relación al Padrón.
La supervivencia aparente es aquélla verificada en el trabajo de campo en donde se tomó en cuenta la cantidad de plantas que efectivamente se plantaron; mientras que la supervivencia con relación al padrón se calcula de acuerdo al registro o padrón proporcionado por la Gerencia del PPRONARE, en donde se registra la cantidad de plantas otorgadas a cada beneficiario, así como la superficie a plantar.
La información obtenida a través del cálculo de ambas supervivencias muestra que no hubo variación entre la información contenida en los registros con la información verificada en campo, ya que, como se mencionó anteriormente, el número de plantas otorgadas por hectárea fue en promedio de 625, y la cantidad de plantas otorgadas por hectárea según el registro es de 625.
Se obtuvo además un ponderado de la supervivencia aparente o verificada en campo para conocer el porcentaje de ésta con relación al total de plantas evaluadas, obteniéndose una supervivencia ponderada estatal de 31.24%.
La baja supervivencia estatal tiene que ver con la baja supervivencia observada en campo, ocasionada principalmente por la fecha inapropiada de plantación, en donde el principal enemigo fue la sequía, aunado a la calidad de planta recibida. Factores que representan las principales causas de muerte de las plantas, como se podrá observar posteriormente.
Índice de supervivencia por región
El estado está dividido por regiones, y en cada una existen diversos factores que inciden sobre ellas ocasionando diferencias dentro de una misma entidad, como la forma de trabajar, de organización social y participación comunitaria, el cuidado de los recursos forestales, las actividades económicas que se desempeñan, entre otros. Dichas diferencias
se han visto reflejadas sobre el porcentaje de supervivencia que se ha obtenido en cada región, cuadro 4.2.1.2.
Cuadro 4.2.1.2. Índice de supervivencia regional
Región Número depredios Dependenciaresponsable Ponderaciónaparente Ponderaciónpadrón
I 9 CONAFOR 47.20 36.37
II 38 CONAFOR 30.72 25.11
III 15 CONAFOR 14.83 9.28
Fuente: UACh-UNICEDER, con base en la evaluación técnica del PRONARE 2002.
Los municipios más importantes desde la perspectiva de producción maderable son: Othón P. Blanco en la zona sur, Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos en la zona centro, en donde se localizan selvas medianas con presencia natural de caoba y cedro, especies de alto valor comercial que conforman el principal motor de la actividad forestal. Además cuentan con mayores avances en manejo forestal, lo cual se refleja en los porcentajes de supervivencia que obtuvieron, ya que la región sur y centro muestran un mejor desempeño que el resto del estado. Siendo la región I la que obtuvo el mayor porcentaje con un 47.20% de supervivencia aparente ponderada.
El norte de la entidad, que recientemente se ha incorporado a los procesos productivos maderables con algunos programas de manejo forestal, y específicamente el municipio de Lázaro Cárdenas, obtuvo el porcentaje más bajo con el 14.83% de supervivencia; y de los cinco municipios que integran la zona norte, este municipio es el que presenta avances limitados en la cuestión forestal.
4.2.2. Índice de calidad de la reforestación
El índice de calidad de la reforestación (ICR) es un valor entre 0 y 100 que se asigna a las reforestaciones realizadas en función de las características que las distinguen como plantaciones con porcentaje de supervivencia mayor al 60%, y con indicadores de calidad entre Bueno y Excelente con relación al número total de reforestaciones evaluadas.
El índice de calidad de la reforestación estatal fue de 18%, el cual corresponde con el porcentaje de supervivencia estimado, ya que, de los 62 predios analizados, sólo 18 tienen una supervivencia mínima del 60% con calificativo mínimo de bueno.
Índice de calidad al nivel regional
Guardando una estrecha relación con la supervivencia obtenida en cada una de las regiones y la importancia que éstas tienen en el sector forestal, los resultados obtenidos en cuanto a la calidad de las reforestaciones muestran que la región I obtuvo un ICR de 44.5% debido a que 4 de las nueve plantaciones verificadas para esta zona tienen porcentajes de
la región III obtuvo el ICR más bajo con el 6.7% debido a que sólo una de las 15 plantaciones revisadas cumple con los requisitos antes descritos, cuadro 4.2.2.1.
Cuadro 4.2.2.1. Índice de calidad de la reforestación
Región cumplen el requisitoPlantaciones que Dependenciaresponsable calidad porcentajeCalificativo deI 4 CONAFOR 44.5
II 6 CONAFOR 15.8
III 1 CONAFOR 6.7
Estatal 11 ICR 18.0
Fuente: UACh-UNICEDER, con base en la evaluación técnica del PRONARE 2002.
Sin embargo, existieron plantaciones que sin tener un porcentaje de supervivencia mínimo de 60% obtuvieron calificaciones de bueno y excelente, debido a que hay otros factores que se consideraron para establecer la calificación, y no solamente la supervivencia. Por lo que, de haber cuidado algunos aspectos como la época de plantación, se pudo haber incrementado la supervivencia y, por consiguiente, el ICR debido a que tal porcentaje es uno de los principales factores que está impidiendo obtener un mejor índice de calidad. La calificación otorgada a las plantaciones tiene mucho que ver con el índice de calidad de la reforestación anteriormente mencionado, ya que para valorar la calificación de las plantaciones se emplearon siete indicadores, que fueron: integridad morfológica, vigor, especie adecuada al sitio, manejo, preparación del terreno, densidad y especie adecuada al propósito de la plantación, a estos indicadores se les asignó un valor homogéneo que sirvió para la asignación de la calificación ponderada con el porcentaje de supervivencia.
Como se mencionaba anteriormente, hubo muchas plantaciones que cumplieron con todos los requisitos para obtener una calificación mínima de buena, en donde la única limitante fue la supervivencia.
De esta forma, excluyendo la supervivencia y considerando los demás indicadores, se otorgó un calificativo de calidad estatal de Bueno para el año 2002, lo que indica que existen las condiciones necesarias para llevar a cabo un buen proceso de reforestación en donde el reto sea garantizar mejores porcentajes de supervivencia.
De manera particular, las regiones I y II obtuvieron calificaciones de Excelente y Bueno, respectivamente, lo cual guarda una relación directa con el índice de calidad de la reforestación obtenido, ya que de igual manera destacaron ambas regiones, pero sobre todo la región I Maya Sur.
Mientras que la región III, y específicamente el municipio de Lázaro Cárdenas, obtuvo una calificación Mala debido en parte al todavía poco interés mostrado para llevar a cabo las tareas de reforestación, aunado a la falta de conocimiento acerca del PRONARE, cuadro 4.2.2.2.
Cuadro 4.2.2.2. Calificación de las plantaciones por región
Región Calificativo de calidad
I Maya Sur Excelente
II Maya Centro Bueno
III Maya Norte Malo
Fuente: UACh-UNICEDER, con base en la evaluación técnica del PRONARE 2002.
4.2.3. Factores que inciden en el índice de supervivencia
De acuerdo a los datos obtenidos en campo, las principales causas de muerte de las plantas, y por consiguiente los factores que incidieron en el índice de supervivencia, fueron: la fecha inapropiada de plantación, la sequía, la calidad de las plantas, las plagas y enfermedades, figura 4.2.3.1.
Figura 4.2.3.1. Principales causas de muerte de las plantas
Plaga y/o enfermedad 3% Sequía 23% Calidad de las plantas 13% Fecha inapropiada de plantación 59% Competencia con vegetación 2%Fuente: UACh-UNICEDER, con base en la evaluación técnica del PRONARE 2002.
Dentro de las causas de muerte de las plantas existe un factor en el que se debe poner especial atención para tener una reforestación con mayores índices de supervivencia; dicho factor es la fecha de plantación, de modo que, plantar en la época correcta, incrementa la posibilidad de obtener un mayor porcentaje de supervivencia. La calidad de la planta depende en gran medida del maltrato que sufre durante el proceso de transporte o acarreo. Los huracanes son otro factor que afecta las plantaciones, al igual que el descuido al realizar las quemas relacionadas con la actividad agropecuaria; que aunque no fue considerado dentro de las principales causas, sí representa un problema en la entidad.
El análisis estadístico del nivel de supervivencia en relación con la oportunidad de plantación, definida ésta como óptima si la plantación se realizó dentro del periodo de lluvias, inadecuada si se efectuó un mes antes o después, y muy inadecuada si se llevó a cabo más allá de estos márgenes, se presenta en el cuadro 4.2.3.1
Cuadro 4.2.3.1. Oportunidad de la plantación
Condición Supervivencia (%) Frecuencia Porcentaje Óptimo 33 32 52.5 Inadecuado 26 21 34.4 Muy inadecuado 13 8 13.1 Total 28* 61 100.0
Fuente: UACh-UNICEDER, con base en el análisis estadístico de los datos recabados en campo. *Promedio ponderado.
En la información contenida en el cuadro anterior se puede observar que el índice de supervivencia estimada en campo es mayor en las plantaciones que se hicieron con oportunidad óptima, y va disminuyendo significativamente en la medida en que la fecha de plantación se aleja del periodo de lluvias. Las medias calculadas son diferentes con un 5% de significancia.
Para realizar el ejercicio se tomó en cuenta la supervivencia aparente (28%), y no así la ponderada, debido a que se considera la supervivencia de cada plantación para determinar la oportunidad de cada una de ellas.
4.2.4. Acciones de manejo recomendadas
Las acciones de manejo recomendadas fueron con base en las evaluaciones y consideraciones técnicas observadas en campo, y de acuerdo a las características de cada predio evaluado.
La principal acción recomendada se refiere a la reposición de las plantas con un 43.5%, plantar en fechas apropiadas y buscar y/o solicitar planta de mejor calidad con el 29%, figura 4.2.4.1.
Figura 4.2.4.1. Principales acciones de manejo recomendadas
Plantar en fechas apropiadas y solicitar planta de mejor calidad 30% Reposición de plantas 45% Control de plagas o enfermedades 12% Remoción de maleza 10% Protección de cajetes 3%Fuente: UACh-UNICEDER, con base en la evaluación técnica del PRONARE 2002
La recomendación de acciones de manejo apropiadas tuvo que ver principalmente con las causas de muerte de las plantas; considerando acciones que las contrarresten o minimicen hasta donde sea posible. Así, por ejemplo, para evitar causas de muerte por sequía se recomendó plantar en fechas apropiadas; para la calidad de la planta, buscar proveedores que proporcionen planta de mejor calidad, además de asegurarles la reposición de plantas muertas.