2. DESCRIPCIÓN GENERAL DE LA DEMARCACIÓN
2.1.
Ámbito y localización
El ámbito de la demarcación del DCFC tiene una extensión de 16.438 km2 y lo conforman, según el artículo 2 del Decreto 31/2009, de 24 de febrero (por el que se delimita el ámbito territorial del distrito de cuenca hidrográfica o fluvial de Catalunya y se modifica el Reglamento de la planificación hidrológica, aprobado por el Decreto 380/2006, de 10 de octubre), las cuencas y subcuencas de los ríos Muga, Fluvià, Ter, Daró, Tordera, Besòs, Llobregat, Foix, Gaià, Francolí y Riudecanyes, y las cuencas de todas las rieras costeras entre la frontera con Francia y el desguace del río Sénia, así como las aguas costeras y subterráneas asociadas.
En cumplimiento del artículo 5 de la DMA, la Agència Catalana de l’Aigua llevó a cabo una caracterización de las masas de agua del DCFC (documento IMPRESS, Agència Catalana de l’Aigua, 2005), con el objetivo de delimitar unidades de gestión de las aguas adecuadas para conseguir el buen estado de estas masas de agua.
2.2.
Masas de agua superficial
La caracterización de las masas de agua incluye la clasificación de las aguas en seis categorías, cinco de ellas correspondientes a aguas superficiales y una a aguas subterráneas (esta última categoría se trata en el apartado 2.3). Las categorías de aguas superficiales son:
■ Ríos.
■ Lagos (incluye los lagos y las lagunas sin influencia marina, o bien con influencia marina pero sin conexión directa con el mar; véase el apartado del anexo I.1.2).
■ Aguas de transición (incluye las lagunas cercanas a la costa y las desembocaduras de los ríos cuyas comunidades biológicas están influidas por la proximidad del mar; véase el apartado del anexo I.1.3).
■ Aguas costeras.
■ Masas de agua muy modificadas y artificiales.
Tanto en este capítulo como en los posteriores, se utiliza el término “masas de agua superficial naturales” en referencia a las masas de agua superficial que conservan un grado suficiente de naturalidad (desde el punto de vista hidromorfológico), en contraposición a la categoría de masas de agua muy modificadas. En el DCFC no se ha designado ninguna masa de agua artificial.
Una vez definidas las categorías, se realizó una regionalización de las aguas en tipos (a partir de diversos criterios geográficos, físicos y químicos) y, finalmente, se delimitaron las masas de agua de acuerdo con los criterios definidos en la guía Identification of water bodies (Comisión Europea, 2003), que tienen en cuenta las características geográficas e hidromorfológicas, las presiones antrópicas existentes, el previsible estado ecológico, y la existencia de un estado de protección determinado. Las masas de agua así delimitadas, de conformidad con los criterios de homogeneidad en las características mencionadas, se convierten en las unidades de gestión de las aguas.
El estado de las masas de agua se determina por comparación con unas condiciones de referencia: para cada tipo de masa de agua caracterizado, la DMA exige el establecimiento de unas condiciones de referencia específicas, que deben corresponder a las condiciones hidromorfológicas, fisicoquímicas y biológicas propias de una masa de agua en muy buen estado ecológico. En el caso de las masas de agua muy modificadas, el máximo nivel de calidad que pueden conseguir, dadas las alteraciones hidromorfológicas que padecen, se utiliza como referente para valorar el potencial ecológico en el que se encuentra cada una de las masas de agua. El conjunto de condiciones que corresponden al nivel de máxima calidad de una masa muy modificada es lo que se conoce como máximo potencial ecológico.
En virtud de esta caracterización, las masas de agua superficial quedan clasificadas según la Tabla 2–1.
Tabla 2–1 Caracterización de las masas de agua superficial en el DCFC: número de masas de agua en cada categoría. Para la categoría de masas de agua muy modificadas se especifica cuántas se han designado a partir de las otras categorías (ríos, lagos, aguas de transición y aguas costeras). Fuente: elaboración propia.
Categoría Masas de agua superficial naturales
Masas de agua
muy modificadas TOTAL
Ríos 192 69 (1) 261
Lagos 26 1 27
Aguas de transición 22 3 25
Aguas costeras 28 5 33
TOTAL 268 78 346
(1) Incluye los 13 embalses y las 56 masas de agua que contienen tramos fluviales muy modificados.
En el anexo I de este Plan de gestión se presenta la metodología utilizada para la caracterización de las masas de agua superficial naturales, así como los listados de las masas de agua y los mapas representativos. También se presentan las condiciones de referencia correspondientes a cada categoría y tipo de masa de agua para la determinación de su estado.
Las masas de agua muy modificadas se presentan en el Mapa 2-2. En el II se presenta la metodología usada para la designación de estas masas de agua, el listado de las masas
de agua resultantes, así como las condiciones correspondientes al máximo potencial ecológico.
Mapa 2-2 Masas de agua designadas como muy modificadas. Fuente: elaboración propia.
2.3.
Masas de agua subterránea
En el DCFC, las unidades de análisis para proceder a la delimitación de las masas de agua subterránea fueron las áreas hidrogeológicas definidas por el Servicio Geológico de Catalunya (SGC-ICC, 1992). Dentro de cada área hidrogeológica se identificaron y definieron los acuíferos según la tipología, el grado de explotación y las características hidráulicas.
En función de estas propiedades, y de las características hidroquímicas, las presiones, los impactos y los niveles de protección de los acuíferos detectados en esta primera
aproximación, se definieron los límites de las masas de agua. El resultado de este proceso fue la delimitación de 53 masas de agua subterránea en Catalunya, 39 de ellas asociadas al DCFC. Estas masas de agua subterránea, así como su caracterización inicial quedaron recogidas en el documento IMPRESS (Agència Catalana de l’Aigua, 2005). Las 39 masas de agua subterránea asociadas al DCFC quedan definidas según el Decreto 31/2009, de 24 de febrero, por el que se delimita el ámbito territorial del distrito de cuenca hidrográfica o fluvial de Catalunya y se modifica el Reglamento de la planificación hidrológica, aprobado por el Decreto 380/2006, de 10 de octubre. Aunque parcialmente tres de las masas están geográficamente ubicadas en las cuencas intercomunitarias (véase el Mapa 2–3), hay que tener presente que en el contexto del funcionamiento hidrogeológico gran parte del agua recargada en esta vertiente acaba descargando por flujos regionales profundos principalmente hacia el mar, lo que no coincide con los límites de la cuenca superficial. Atendiendo a los criterios establecidos en el artículo 3 de la DMA, en el que se indica que una masa de agua subterránea debe asignarse íntegramente a una sola demarcación hidrográfica que puede ser la más próxima o la más apropiada, queda justificada su asignación al DCFC.
Mapa 2–3 Delimitación de las masas de agua subterránea del DCFC. El número indica el código de la masa de agua subterránea (véase la Tabla IIIA-1 del apéndice IIIA). Fuente: elaboración propia.
El anexo II de la DMA establece que, una vez finalizados los trabajos de caracterización inicial de las masas de agua subterránea, se deberá llevar a cabo una caracterización adicional en aquellas masas que hayan resultado en riesgo de incumplimiento de los objetivos a 2015.
El análisis realizado y recogido en el documento IMPRESS (Agència Catalana de l’Aigua, 2005) concluye que de las 39 masas de agua subterránea delimitadas en el DCFC, 25 (64%) se consideran en riesgo de no conseguir los objetivos para el 2015 que establece la DMA.
En el anexo III del presente Plan de gestión se amplía la metodología utilizada para la caracterización de las masas de agua subterránea, se presentan los listados de las masas de agua y sus características, así como las masas de agua subterránea en riesgo de incumplimiento y su caracterización adicional (véase el apéndice IIIC).
2.4. Inventario
de
recursos hídricos naturales
2.4.1. Planteamiento
general
El objetivo de este capítulo es la determinación de los recursos hídricos totales en régimen natural en el distrito de cuenca fluvial de Catalunya (DCFC). Para caracterizar los recursos hídricos se recurre a la obtención de una serie histórica estadísticamente representativa, bajo el supuesto que en el futuro se volverán a producir situaciones climáticas e hidrológicas análogas o similares a las pasadas.
Para el cálculo de las aportaciones naturales se ha utilizado el programa SSMA (Sacramento Soil Moisture Accounting model, del U.S. National Weather Service River Forecast System (NWS RFS)), un modelo matemático conceptual de simulación continua del ciclo hidrológico en cuencas, alimentado a partir de los registros de precipitación y escorrentía del conjunto de estaciones climáticas de mayor longitud de datos. El modelo simula exclusivamente el proceso de transformación precipitación-escorrentía diario en una cuenca compuesta por un solo tipo de terreno, y da como resultado las series de aportaciones (calibradas mensualmente) para el periodo completo 1940-2008 a 364 unidades o subcuencas de cálculo. Mediante este planteamiento, es posible también discriminar la componente de recarga en los acuíferos, asociándola a la componente de base de los caudales generados.
En los anexos IV, V, VI, VII, VIII y IX se amplía toda la información contenida en este apartado.
2.4.2. Caracterización
climatológica
La información climática utilizada para nutrir el modelo hidrológico pertenece a la red de estaciones climáticas del Instituto Nacional de Meteorología (INM, actualmente Agencia Española de Meteorología, AEMET) hasta el año 2002, completada con la del Servicio Meteorológico de Catalunya (SMC) en los últimos 12 años.
Con carácter general y, fundamentalmente según la altitud y la distancia respecto al mar, se pueden distinguir cinco tipos de clima de características diferenciadas: el alpino, el subalpino y las tres variantes del clima temperado mediterráneo, es decir, de montaña alta, de montaña media y baja y el litoral. Todos estos tipos se dan en Catalunya y también en el DCFC, con una gran diversidad ocasionada tanto por su orografía como por su emplazamiento en el sur de Europa y en el levante de la Península ibérica que, en general, le confieren unos inviernos suaves y unos veranos secos, con marcadas épocas de transición al otoño y a la primavera, cuando hay una destacada concentración de las lluvias. La variabilidad, tanto territorial como estacional e interanual, es, pues, la característica básica del clima y, consecuentemente, del régimen de los ríos catalanes. La precipitación media anual, de unos 695 mm (contabilizando rieras), representa un volumen, en el DCFC, de 11.429 hm3. Las lluvias más elevadas se producen en las cabeceras del Ter, el Fluvià y la Muga, con valores medios que superan los 1.000 mm, e incluso los 1.200 mm en la cabecera del Ter. A grandes rasgos, la precipitación disminuye de norte a sur, donde se estiman valores mínimos de pluviometría media del orden de 460 mm (Baix Gaià) y también hacia la costa.
Las temperaturas también presentan una gran variabilidad territorial, muy determinada por la altitud, aunque es un variable mucho más regular que la precipitación. Esto provoca que interanualmente las diferencias entre unos años y unos otros también sean mucho menores. La temperatura media anual es de unos 13,8ºC, aunque durante el invierno, hay una diferencia notable entre el litoral costero, clima propiamente mediterráneo, con temperaturas medias alrededor de los 10ºC, y el interior, por debajo de los 1.000 m de altitud, con temperaturas medias invernales entre 3 y 7ºC. El efecto es mucho más acusado, evidentemente, en la alta montaña. Las temperaturas de verano son más homogéneas, alrededor de los 25ºC en la costa y entre 21 y 25ºC en el interior.
La temperatura es el principal factor determinante de la evapotranspiración (aunque no el único) de manera que, en la esta caracterización, sus valores se estiman de manera directa y simplificada de acuerdo con la fórmula de Thornthwaite. Se estima la evapotranspiración potencial (ETP) y, a posteriori, se ajusta como evapotranspiración real (ETR) mediante los balances con la lluvia y el agua disponible en el suelo en cada instante de cálculo.
2.4.3.
Determinación de los recursos hídricos naturales
El flujo de salida final del modelo SSMA corresponde a la aportación total, que engloba la componente estrictamente superficial y la componente subterránea de agua que, en un momento u otro, ha circulado por el suelo pero que acaba aflorando en la superficie con un importante retardo o desfase respecto a las lluvias que la originaron. Es importante recordar este esquema del ciclo hidrológico, donde no se hace una diferenciación clásica y estricta de recursos superficiales y subterráneos, sino que se tiene en cuenta la unicidad de las aportaciones y simplemente se matiza qué fracción de ellas ha estado en algún momento del ciclo componente subterránea.
Los recursos de las cuencas de las rieras litorales, por su naturaleza torrencial que dificulta la medida y modelización de los caudales y ocasiona el escaso aprovechamiento de sus recursos superficiales, se han estimado teniendo en cuenta sus superficies y a las aportaciones específicas de otras cuencas vecinas de características similares.
2.4.3.1. Recursos hídricos totales
Los recursos hídricos totales en régimen natural se pueden estimar en unos 2.610 hm3 anuales de media. Este volumen corresponde a un coeficiente de escorrentía media de 0,23, valor que puede oscilar entre el 0,05 y el 0,30 en función de las características específicas de cada cuenca. De hecho, estos recursos totales tienen un distribución territorial bastante irregular, y se concentran mayoritariamente en las cuencas del norte (Muga, Fluvià, Ter, Tordera y cabecera del Llobregat), que reciben más precipitación, más uniforme y cuentan con unos coeficientes de escorrentía más elevados.
En cuanto a la variabilidad interanual de estas series, en el caso de un año muy seco, los recursos anuales totales mínimos pueden bajar a menos de una tercera o una cuarta parte de las aportaciones medias. Si se tiene en cuenta que, además, buena parte de estos recursos totales se producen de forma súbita en aguaceros y, por tanto, sin infraestructuras de regulación que permitan aprovecharlos, el recurso efectivamente disponible puede ser aún menor.
La Tabla 2–2 muestra las características de las unidades hidrográficas y las aportaciones correspondientes.
Tabla 2–2 Características de las unidades hidrográficas y las aportaciones correspondientes. Fuente: elaboración propia. Nombre Área acumu-lada (km2) P (mm) Aport. media (hm3) Aport. máx (hm3) Aport. mín (hm3) Coef. irregular Aport. media especí-fica (mm) Coef. esc. % Aport.de la cuenca total Muga en Boadella 181 986 61 155 12 13,0 338 0,34 42 Muga completo 758 808 147 398 24 16,3 194 0,24 100 Fluvià en Olot 139 1.029 47 113 13 8,9 341 0,33 18 Fluvià en Esponellà 804 998 243 540 75 7,2 302 0,30 91 Fluvià completo 974 954 268 610 76 8,0 275 0,29 100 Ter en St. Joan Abades 301 1.110 182 385 81 4,8 606 0,55 22 Ter en Roda 1.386 933 480 1.189 185 6,4 346 0,37 59 Ter en Sau 1.528 926 507 1.277 195 6,6 332 0,36 62 Ter en Susqueda 1.773 925 569 1.490 215 6,9 321 0,35 70 Ter en Pt. De la Barca 2.265 921 695 1864 268 7,0 307 0,33 85 Ter completo 2.955 885 816 2252 322 7,0 276 0,31 100 Daró completo 321 705 43 144 1 171,3 135 0,19 100 Llobregat en La Baells 503 905 202 465 44 10,7 401 0,44 30 Llobregat en Pont de Vilomara 1.888 744 330 983 63 15,6 175 0,23 49 Cardener en emb. Llosa 195 890 80 161 25 6,4 412 0,46 12 Cardener en emb.Sant Ponç 305 834 100 215 30 7,1 327 0,39 15 Cardener en Manresa 1.339 690 190 501 52 9,6 142 0,21 28 Llobregat en Castellbell 3.327 716 525 1.503 116 13,0 158 0,22 78 Llobregat en Martorell 4.577 680 633 1.901 147 12,9 138 0,20 94 Anoia en St. Sadurni 720 573 58 197 14 13,8 81 0,14 9 Llobregat completo 4.957 675 676 2.080 156 13,3 136 0,20 100
Nombre Área acumu-lada (km2) P (mm) Aport. media (hm3) Aport. máx (hm3) Aport. mín (hm3) Coef. irregular Aport. media especí-fica (mm) Coef. esc. % Aport.de la cuenca total Besòs en La Garriga 146 735 23 86 4 21,5 160 0,22 18 Besòs completo 1.020 659 126 488 25 19,6 124 0,19 100 Tordera en La Llavina 47 884 22 45 7 6,8 462 0,52 13 Tordera en St. Celoni 125 820 35 97 8 11,7 280 0,34 21 Tordera en Fogars 789 808 158 539 27 20,0 200 0,25 93 Tordera completo 876 799 170 591 27 21,8 194 0,24 100 Foix en Castellet 293 583 9 40 2 25,7 29 0,05 96 Foix completo 310 582 9 42 2 25,6 29 0,05 100 Gaià en Querol 139 532 12 51 1 40,9 83 0,16 48 Gaià completo 423 529 24 97 4 26,3 56 0,11 100 Francolí en Montblanc 332 507 15 77 0 221,1 45 0,09 33 Francolí en la Riba 451 526 30 137 2 65,7 66 0,13 67 Francolí completo 853 521 45 204 4 45,8 52 0,10 100 Riudecanyes completo 72 578 5 19 1 30,9 63 0,11 100 Subtotal cuencas principales 13.519 712,19 2.323 172 0,24 100 Rieras Costa Brava norte 184 626 20 108 0,17 Rieras litorales Muga-Fluvià 217 623 22 100 0,16 Rieras Costa Brava 481 711 64 134 0,19 Rieras Maresme y Besòs 326 691 41 126 0,18
Nombre Área acumu-lada (km2) P (mm) Aport. media (hm3) Aport. máx (hm3) Aport. mín (hm3) Coef. irregular Aport. media especí-fica (mm) Coef. esc. % Aport.de la cuenca total Rieras del Pla de Barcelona y Delta del Llobregat y del Besòs 181 592 12 68 0,12 Rieras litorales Garraf-Foix 352 585 33 95 0,16 Riera de La Bisbal 302 528 19 62 0,12 Rieras litorales Gaià-Francolí 108 519 4 41 0,08 Rieras meridionales 770 592 75 97 0,16 Subtotal rieras 2.920 617 290 99 0,16 TOTAL 16.439 695 2.613 159 0,23
2.4.3.2. Infiltración y recursos subterráneos
Los flujos de entrada de agua subterránea, considerados como recarga de aguas subterráneas a partir de la lluvia se estiman, en régimen natural, a partir de la componente de caudal base del régimen de aportaciones totales. Es decir, se considera que los acuíferos descargan los caudales base de los ríos en la misma cuantía que han infiltrado esta agua, a partir de la lluvia. El resto de entradas, desde el río o por transferencia desde otros acuíferos, se estiman específicamente a partir de trabajos antecedentes concretos. Por otro lado, las salidas mínimas corresponderían a los caudales de mantenimiento de los ríos que se tienen que alimentar de estos acuíferos, así como salidas a mar para mantener los niveles suficientes que eviten la intrusión marina.
Estos valores de entradas y salidas, juntamente con el balance final entre ellos, considerado como recurso subterráneo disponible, se resumen, en términos de valores medios e integrados por masas de agua subterránea, en la Tabla 2–3.
Cabe remarcar que este recurso subterráneo disponible (con un valor de 1.141,31 hm³/año) no supone un recurso adicional respecto a la aportación total de 2.613 hm³/año determinado en el apartado 2.4.3.1, sino que indica la parte de esta aportación total que
está regulada subterráneamente y que podría ser explotada potencialmente como recurso subterráneo.
Tabla 2–3 Balance natural en las masas de agua subterránea del DCFC. Fuente: elaboración propia.
Código Masa
Entradas naturales
subterráneas Salidas naturales subterráneas Re c u rs o na tura l s ubte rrá neo dis p oni ble (hm 3 / año ) En trad a llu via (h m 3 /a ño) En trad as río (h m 3 /a ño) En trad as later a les (h m 3 /a ño) T o tal en trad as (h m 3 /a ño) T ran sfer en cia a o tras mas a s (hm 3 /a ño) De ma nda a m bie n ta l (hm 3 /a ño) Salid as a mar (h m 3 /a ño) T o tal salid as (h m 3 /a ño) 1 Cuenca alta del Freser y del Ter 252,7 0 0 252,7 0 91,5 0 91,5 161,2
2 Cuenca alta del Fluvià 88,9 0 0 88,9 83 3 0 86 2,9 3 Cuenca alta de la Muga 41,6 0 0 41,6 0 17,3 0 17,3 24,3 4 Aluviales de la Albera y Cap de Creus 0,3 2 0,5 2,8 0 0 1 1 1,8 5 Cuenca alta del Cardener y del Llobregat 119,8 0 0 119,8 0 62 0 62 57,8 6 Empordà 36,7 29,7 5 71,4 12 0 0 12 59,4 7 Paleógenos
del Baix Ter 6,7 0 0 6,7 0 0 1 1 5,7
8 Banyoles 39,2 0 81 120,2 5 23,4 0 28,4 91,8 9 Fluviovolcánico de la Garrotxa 28,5 3,2 5 36,7 1,2 5 0 6,2 30,5 10 Plana de Vic- Collsacabra 107,4 5 0 112,4 3 22,3 0 25,3 87,1 11 Aluviales de la depresión central y acuíferos locales 1,9 6,2 0 8 0 0 0 0 8
Código Masa
Entradas naturales
subterráneas Salidas naturales subterráneas Re c u rs o na tura l s ubte rrá neo dis p oni ble (hm 3 / año ) En trad a llu via (h m 3 /a ño) En trad as río (h m 3 /a ño) En trad as later a les (h m 3 /a ño) T o tal en trad as (h m 3 /a ño) T ran sfer en cia a o tras mas a s (hm 3 /a ño) De ma nda a m bie n ta l (hm 3 /a ño) Salid as a mar (h m 3 /a ño) T o tal salid as (h m 3 /a ño) 12 Prelitoral Castellar de Vallès-La Garriga -Centelles 10,5 1,5 4 16 0 4 0 4 12 13 Montseny-Guilleries 89,8 0 0 89,8 18,9 33 0 51,9 37,9 14 La Selva 23,9 5 10 38,9 0,2 17,5 0 17,7 21,2 15 Aluviales de la baja Costa Brava 2,2 4,7 1 7,9 0 0 3 3 4,9 16 Aluviales del Vallès 9,2 20,7 0 29,9 0 0 0 0 29,9 17 Detrítico neógeno y cuaternario de Terrassa 5,6 0 0 5,6 0 0 0 0 5,6 18 Maresme 22,4 10 0 32,4 0 0 11,8 11,8 20,6 19 Gaià-Anoia 21,4 0 0 21,4 0 6,5 0 6,5 14,9 20 Bloque del Gaià-Sant Martí Sarroca - Bonastre 19,7 7,4 0 27,1 13,4 5 0 18,4 8,7 21 Detrítico neógeno del Baix Penedès 2,6 1,3 4 7,9 0,5 0 0 0,5 7,4 22 Aluviales del Penedès y acuíferos locales 3 2 1,4 6,4 0 0 0 0 6,4 23 Garraf 36,3 6,5 12,6 55,4 2,1 0 22,5 24,6 30,8 24 Baix Francolí 7,1 15 16,3 38,4 3,3 0 10 13,3 25,1 25 Alt Camp 13 4,5 6,8 24,3 6,3 0 0 6,3 18 26 Baix Camp 15,9 25 6,5 47,4 10 0 10 20 27,4
Código Masa
Entradas naturales
subterráneas Salidas naturales subterráneas Re c u rs o na tura l s ubte rrá neo dis p oni ble (hm 3 / año ) En trad a llu via (h m 3 /a ño) En trad as río (h m 3 /a ño) En trad as later a les (h m 3 /a ño) T o tal en trad as (h m 3 /a ño) T ran sfer en cia a o tras mas a s (hm 3 /a ño) De ma nda a m bie n ta l (hm 3 /a ño) Salid as a mar (h m 3 /a ño) T o tal salid as (h m 3 /a ño) 27 Prades-Alt Francolí 27,7 0 0 27,7 5,5 6 0 11,5 16,2 28 Llaberia-Prades meridional 23,8 0 0 23,8 6,5 3,5 0 10 13,8 29 Cardó-Vandellòs 101,3 0 0 101,3 16,4 2 33 51,4 49,9 30 Plana de la Galera- Montsià 35 41,4 35 111,4 47 10 4 51 50,4 31 Mesozoico de Ports y de Montsià 136,1 0 0 136,1 53,4 5 21 79,4 56,7 32 Fluviodeltaico del Fluvià-Muga 9,9 10,1 7,8 27,8 0 1 11 12 15,8
33 Fluviodeltaico del Baix Ter 12 16 4,2 32,2 0 0 10 10 22,2
34 Aluviales de la alta y media Tordera 7,1 5,7 1 13,8 2 0 0 2 11,8 35 Aluviales de la Baixa Tordera y delta 9,1 22,3 3 34,4 0 0 6 6 28,4 36 Baix Besòs y Pla de Barcelona 1,3 13,8 6,6 21,7 10,7 0 3,5 14,2 7,5 37 Cubeta de Abrera 0,6 18,1 4,4 23,1 1,6 0 0 1,6 21,5 38 Cubeta de Sant Andreu y Vall Baixa del Llobregat 3,3 15,7 17,4 36,4 9,3 0 0 9,3 27,1 39 Delta del Llobregat 5,2 3,8 21,5 30,5 0 2 10 12 18,5 Total 1378,73 296,68 255 1930,41 311,3 320 158 779,1 1141,3
En conjunto, el agua subterránea supone entre el 50% y más del 90% de las aportaciones totales, muy variable en función de cada ámbito. Estos porcentajes, además, pueden incrementarse significativamente en los años secos, poniendo de manifiesto el importante papel regulador de los acuíferos.
Figura 2-1 Esquema de los principales flujos de agua en el ciclo hidrológico en el DCFC. Fuente: elaboración propia.
Estos efectos son aún más destacados en ciertos sistemas hidrogeológicos singulares, como los de Banyotes, el del Carme-Capellades, las fuentes del Llobregat, el del Bastareny o el de la Coma y la Pedra, entre otros, donde los límites de las cuencas hidrográficas superficiales y las subterráneas pueden diferir sustancialmente y dar lugar a aportaciones específicas localmente muy elevadas. Por el contrario, en otros lugares se pueden dar situaciones hidrogeológicas de sentido contrario en la relación entre aguas superficiales y aguas subterráneas, en ámbitos como los del tramo final de la Tordera o el río Gaià en el Catllar, donde las infiltraciones son tan destacadas que el régimen superficial queda reducido en su totalidad.
2.4.4.
Tendencias de las series históricas y efectos del cambio climático
El cambio climático influye significativamente en el ciclo hidrológico, de manera que la representatividad de las series históricas de lluvias o caudales de cara al futuro puede estar cuestionada, pues los cambios futuros pueden ser de tal magnitud que den lugar a situaciones hidrológicas extremas, hasta ahora no vividas, o bien con una frecuencia que provoquen repercusiones fatales sobre los sistemas de gestión.
Actualmente, las constataciones sobre estos cambios o sobre ciertas tendencias en los registros de los últimos años son manifiestas en variables como la temperatura, pero aún no se han podido demostrar de forma indiscutible cambios suficientemente destacados en las precipitaciones de nuestro ámbito ni en las aportaciones fluviales (debidos al efecto exclusivamente climático). En el anexo VIII se muestran los análisis realizados para este Plan de gestión y las conclusiones que descartan estas posibles constataciones.
De cara al futuro y a título orientativo, los estudios actualmente disponibles determinan una reducción factible del orden del 5% de las aportaciones medias para los horizontes más próximos, en los que se centra la Planificación hidrológica (2015-2027). A largo plazo, más allá del 2070, la convergencia entre los diferentes modelos es más grande y con incrementos de temperatura que podrían superar los 3ºC, e incluso los 4ºC en el peor de los escenarios. La reducción media de aportaciones, con disminuciones de precipitación que oscilarían entre el -10 y el -16%, llegaría a importantes valores del orden del -16 al -28%.
Por lo que respecta a la componente subterránea del ciclo hidrológico, se estima una reducción media de la recarga de aguas subterráneas del orden del 20% para el periodo 2070-2100. Por otra parte, se prevé que se agudizará el régimen hidrológico estacional, con una marcada reducción de aportaciones en el verano (hasta - 40%) que, en algunos casos, se podría compensar parcialmente con ciertos incrementos en el invierno (+10%). El peso de la nieve será más débil, como también lo será el efecto regulador al avanzarse la fusión. Del mismo modo, también es muy probable que se duplique la frecuencia de aguaceros extremos. En todo caso, las incertidumbres aún son grandes a la hora de cuantificar de forma detallada los impactos, especialmente para sus horizontes más próximos.
Tabla 2–4 Resumen escenarios considerados bajo condiciones de cambio climático. Fuente: elaboración propia.
Horizonte Condiciones de cambio climático sobre las series de aportaciones
2015
No se consideran cambios, ante las incertidumbres todavía existentes y el hecho de que la propia irregularidad del régimen histórico es mucho más elevada que los posibles cambios que se podrían llegar a dar en este horizonte.
2027
Se considera una reducción media que puede ascender a un máximo del 5%, más intensa en periodos secos y en los ríos más irregulares. Así, en los meses de verano la reducción anual se puede doblar y en los años secos puede llegar a ser 20% superior. Por contra, en los años húmedos se pueden llegar a dar incrementos de aportación de hasta el 5%.