Comportamiento
El comportamiento de los perros es producto de la interacción del cachorro con el medio ambiente influido por factores genéticos, primeras experiencias y aprendizaje. Si se desarrollan por canales adecuados y pasivos, libres de estrés continuo tendremos un perro cuya conducta será normal, sin miedos, fobias, agresiones impulsivas y comportamientos rebeldes.
Los comportamientos normales comprenden tanto las conductas típicas de las especies (instintos ) como las conductas adquiridas que proceden del entorno y exposición repetida a situaciones o circunstancias especificas en el medio ambiente.
Los comportamientos anormales pueden ser congénitos aunque en general son adquiridos y como resultado de determinados procesos patológicos. Un mal trato, entorno hiperactivo, aprendizaje equivocado pueden dar motivo a conductas anormales, en especial nerviosas.
Estos pueden definirse como de agresión, conducta temerosa, hiperactividad, problemas concerniente a dominancia, inestabilidad emocional, etc.
El proceso psicológico del animal debe comprenderse en un contexto de la dramática relacional del cual emerge. Por ello, al analizar diversos sentimientos, miedos, agresiones, dominancias etc. siempre debe investigarse cual es la configuración de la dramática relacional para determinar el grado de responsabilidad que atañe al entorno en que se ha desarrollado el animal y su relación con el hombre.
Una de las perturbaciones mas complejas es el miedo irracional o excesivo encontrado en algunos perros que abarca fobias y obsesiones compulsivas. Puede relacionarse como un estado de tensión consciente o subconsciente relacionado con amenazas reales o imaginarias a la integridad individual, física o psicológica.
Se produce debido a que no permanecen indiferentes instintivamente a las múltiples situaciones traumáticas e inesperadas, especialmente si han sido mal adaptados junto al hombre y similares desde su temprana edad y como resultado de experiencias adversas sufridas, provocando en algunos individuos verdaderos traumas que dejan secuelas, manifestando inquietud durante la repetición de esas situaciones aún de adultos. Estas situaciones como otras de origen fóbico pueden ser corregidas por medio de un trabajo de desensibilización.
El nivel de ansiedad o temor varia en función del grado de proximidad del estimulo fóbico, por lo tanto , debe ser expuesto en forma gradual al desencadenante del miedo sin llegar al máximo de su respuesta hasta que pierda toda su acción
Las manifestaciones de miedo se traducen en sus expresiones faciales y corporales. En estas situaciones, al verse el perro acorralado o en situaciones
apuradas, puede morder
compulsivamente si el desencadenante de su miedo es una persona .Si es de otro perro o por estallidos y ruidos imprevistos, salir huyendo.
Un perro de buen carácter puede responder con agresión inducido por un
dolor, gruñendo o mordiendo. El solo contacto con la zona dolorosa puede desencadenar su agresión. Se trata de un proceder instintivo de protección ante otro eventual dolor.
La agresividad consecuente a castigos físicos señala al dolor como estímulo desencadenante de agresión.
La agresividad adquirida es la consecuencia de un adiestramiento especializado, condicionando al perro a responder con agresión.
La agresión desviada es un comportamiento manifestado por algunos perros dominantes sobre la persona que lo conduce.. Puede estar altamente motivado a agredir a otro perro ,y al no poder alcanzar su objetivo, se produce el desvío de su conducta hacia otro blanco, su dueño.
La agresión entre dos individuos de un mismo sexo tiene una base genética y de dominancia. Uno de ellos será aventajado y sometido por el de mayor carácter que impondrá su dominancia.
Un perro dominante puede manifestar signos dominantes no agresivos hacia su dueño, tales como mirarlo fijamente, permanecer frente a él en forma desafiante, etc. A menudo estos perros dominantes pueden ser agresivos al momento de alimentarse reaccionando cuando alguien se aproxima a su plato o cuando no quieren ser desalojados de determinado lugar.
Un perro puede morder o lastimar a un niño al responder ante el niño como si fuera una presa. Un comportamiento de caza predadora, inducida a veces por su dueño que lo condiciona desde cachorro para la caza depredadora de pequeños mamíferos, gatos y otros.
Al pasar un niño corriendo lo ve como una posible presa motivándolo a agredir.
Perros de guardia y protección
Los perros que pertenecen a este grupo pueden ser adiestrados para guardia y defensa personal.
A estos perros hay que condicionarlos a tener cierta desconfianza de toda persona desconocida. A no responder a las manifestaciones de cariño de extraños ni aceptar alimentos o golosinas que no le sean proporcionadas por su dueño y lugar habitual. A no levantar nada de la calle ni de su propio jardín, ya que por medio de drogas o venenos disfrazados con alimentos pueden ser envenenados. Medios estos adoptados por delincuente para ingresar en una casa a robar.
Otra faz importante a tener en cuenta es la necesidad de enseñar al can a mantenerse indiferente ante otros perros, especialmente frente a una hembra en celo, debido a que es un medio adoptado también por delincuentes para distraer un perro y lograr de ese modo actuar libremente.
encuentra dentro de la casa pero si debe custodiar estando afuera debe conducirse de forma diferente.
A la vista de un sospechoso el perro que esta custodiando fuera de la casa, debe aproximarse sigilosamente y sin ladrar para atacar por sorpresa, poniendo en fuga al intruso y alertando de ese modo a sus dueños. No debe perseguirlo sino permanecer dentro del predio que custodia.
Claro que ladrando y agrediendo también aleja al delincuente pero está más expuesto a ser envenenado o herido con un arma.
El ladrido dentro de la casa sirve para alertar a su dueño de que algo anormal sucede afuera. Un intruso que piensa violentar una ventana, puerta, etc. sin duda se dará a la fuga.
Si un perro ladra continuamente estando afuera puede llegar a confundir a su dueño ya que no tomara más en cuenta ese ladrido por suponer que ladra por un gato, otro perro que escucha o...por ser ladrador sin motivo. Pierde todo su valor de alertar.
La misión del perro de guardia y defensa es la de proteger a su dueño de cualquier ataque o peligro, por lo que se lo entrena para permanecer a su lado siendo dirigido por medio de órdenes o en respuesta a agresiones imprevistas sin recibir la orden de su dueño de atacar.
En estos casos el ataque debe ser violento como para derribar a la persona o mordiéndolo en sus extremidades, piernas o brazos debido a que generalmente el delincuente atacado por un perro intenta liberarse del animal por medio de patadas. La mordida de estos perros debe ser fuerte y sostenida empleando toda su boca, apretando con premolares y molares de modo que resulte difícil liberarse por más intento que realice el malhechor. Si solo muerde con los incisivos resulta una mordida floja y fácil de liberarse.
El perro debe estar condicionado a soltar a la voz de mando de su dueño manteniéndose atento. No debe reaccionar agresivamente si el individuo no intenta ningún movimiento sospechoso. En caso que intente escapar, el perro debe actuar por su cuenta, deteniendo al sospechoso hasta recibir nueva orden de su dueño.
Aplomos del Pastor Alemán
Se define aplomos al equilibrio y dirección de los miembros inferiores en relación al plano horizontal con el suelo.
Al observar a un animal de frente o de lado, debe mostrar una perfecta distribución de peso actuando en ambos
trenes, siendo que la buena estructura de un pastor alemán esta íntimamente relacionada con iguales angulaciones del tren anterior y posterior. Defectos encontrados en el plano anterior o posterior darán limitación de movimiento con territorio muscular involucrado.
Un frente estrecho no solo condiciona una mala parada sino que evidencia falta de crecimiento de huesos produciendo también huesos largos de las piernas que generalmente tienden a curvarse, musculatura pobre, ligamentos débiles.
En un frente ancho se presenta una espalda muy ancha y por consecuencia los miembros anteriores se mantienen muy separados quedando fuera de equilibrio. Perjudicado en sus movimientos.
Si los antebrazos juntan a la altura del carpo no pueden suministrar un correcto sostén al cuerpo y la apariencia de debilidad se ve aumentada por el angosto y poco desarrollado pecho.
Un frente pobre como consecuencia de hombros sueltos priva al cuerpo de un correcto sostén. Muy perjudicado en el desplazamiento.
Un frente muy abierto como consecuencia de un conjunto de espalda ancha con ligera torsión del hueso del antebrazo, generalmente lo lleva a abrir los pies hacia afuera buscando mejor apoyo y equilibrio.
Otro defecto es cuando el radio aparece combado perjudicando al animal en su desplazamiento.
Si los codos están demasiado adheridos al tórax perjudica al animal para su desplazamiento confiriéndole una marcha rígida.
Si los codos están muy separados del tórax, son fluctuantes y no proveen de buen aplomo al tren anterior.
Cuando apoya las manos girándolas hacia afuera puede deberse a que los codos están muy encolados al tórax y de ese modo compensa su equilibrio.
Las manos excesivamente largas, vencidas y abiertos (pata de liebre) producen un pie débil incapaz de resistir un prolongado esfuerzo.
Cuando los pies pisan hacia afuera o hacia adentro militan contra la resistencia durante el trabajo, ya que esa posición la adoptan para obtener un mejor equilibrio.
El pie de “gato” es indeseable porque debido a su excesiva curvatura no ofrece un buen anclaje durante el desplazamiento. Falso apoyo de las manos con mala conformación de las almohadilla plantares.
Éstas reciben el impacto inicial contra el suelo por lo tanto, cuanto más altas y resistentes más absorben, lo que permite un fluido desplazamiento favoreciendo el trabajo que le corresponde al pie realizar durante los movimientos coordinados con las patas posteriores
El tren posterior representado por la conjunción de grupa, muslo, pierna y pie debe ser fuerte, con buena musculatura que parezca fluir a través de la piel con gracia y ritmo, no arracimados o nudosos. Son estos músculos que en estrecha relación con una correcta angulación de huesos los que proveen fuerza para el transporte y flexibilidad durante el movimiento. El “aparato” más importante en el pastor alemán, animal de trabajo, trotador, por tratarse del propulsor y de ahí su gran importancia, ya que deberá guardar un perfecto equilibrio anatómico y proporcional entre ambos trenes.
Al observar lateralmente los aplomos posteriores, deben mostrar una perfecta distribución de peso actuando en el tren posterior. Cuando un ejemplar está en estado de atención moviliza uno de los miembros para atrás y el otro hacia el frente bajo la región abdominal. Parada característica del pastor alemán.
El miembro reculado ofrece en esta posición una serie de ángulos e inclinaciones.
Corvejón y fémur se presentan en línea perpendicular al plano horizontal , en cuanto a la tibia, está paralela a la grupa.
El miembro avanzado forma entre el corvejón y suelo un ángulo de 45° y queda paralelo al fémur. Entre metatarso y tibia, como también entre tibia y fémur, hay ángulos rectos. Durante esta observación es fácil detectar la buena o mala angulación del ejemplar. Si en posición de “stay” los corvejones forman con el suelo un ángulo de 90° está bien angulado. Si el ángulo es mayor de 90° está mal angulado y si es inferior de 90° esta superangulado.
Cuando la pierna avanzada forma con el corvejón un ángulo de 45° esta bien angulado. Si el ángulo fuera mayor esta mal angulado y menor de 45° superangulado.
Si los miembros están desviados hacia atrás el ejemplar desvía todo el tren posterior para atrás no ofreciendo equilibrio al conjunto. Modificando la posición del centro de gravedad ideal y perjudicando de esta forma, movimiento y rendimiento.
Si los miembros están desviados hacia el frente, el ejemplar traslada el tren posterior hacia el frente y queda debajo de si. Modificación del centro de gravedad, perjudicando movimiento y rendimiento.
Cuando se observa un animal desde atrás se puede evaluar la posición de los miembros posteriores trazando una línea imaginaria perpendicular desde la punta del muslo al suelo. Los corvejones deben ser perfectamente perpendiculares al plano horizontal del suelo estando en posición de “stay” como en movimiento. Bien paralelos entre si.
Si la perpendicular cae en la parte interna de los covejones, el ejemplar esta abierto en los posteriores. Cayendo en la faz externa de los corvejones, está cerrado en los posteriores. En un caso en que el animal tenga una excesiva anchura o estrechez de grupa, la perpendicular podría caer en el centro pero igualmente se considera falta por ser ancho o estrecho
Cuando se abren las puntas de los corvejones perdiendo la perpendicular, puede deberse a falta de firmeza en los ligamentos del corvejón. Se observa generalmente en perros de huesos demasiados finos y musculatura poco desarrollada.
Cuando juntan las puntas de los corvejones dando la “parada de vaca” abriendo los pies y rodillas hacia afuera, perdiendo también la perpendicular, se da por falta de firmeza en los ligamentos del corvejón. Se observa generalmente en ejemplares superangulados.
Cuando un ejemplar pisa abierto “aplomos abiertos” inicia la propulsión fuera de la línea media del cuerpo, con desvío de la parte anterior del cuerpo para el lado opuesto de la pierna propulsora. En consecuencia, desvío de la dirección, desvío de la cola y cabeza para el lado del impulso a fin de equilibrarse.
Si pisa cerrado “aplomos cerrados” pierde vigor en la propulsión y equilibrio debido a la falta de ancho de grupa, lo que no permite un buen desenvolvimiento muscular de la región.
Con los corvejones abiertos se origina una débil propulsión y transmisión. La fuerza propulsora trabaja en sentido inclinado al avance, originando una fuerza lateral que aún mas desvía los corvejones para afuera. La propulsión es parcialmente aprovechada. Con los corvejones cerrados se originan las mismas consecuencias que en el caso anterior, no permitiendo al animal iniciar una propulsión sobre la línea media del cuerpo, que lo lleva también a pisar abierto. Otra dificultad es que durante la marcha, los corvejones pasan uno contra otro, se colisionan, lo que es grave. La propulsión es débil con débil transmisión, poco cubrimiento de suelo y desvío de dirección.
La buena posición de los aplomos evidencia el perfecto equilibrio necesario para una correcta distribución de peso, esencial para un buen desplazamiento.
(Para mayor información, consultar mi libro “Ovejero Alemán, su Estructura”
Análisis del movimiento
Movimiento y acción están íntimamente ligados a la conformación, y el buen o mal movimiento es algo que salta a la vista.
Los miembros anteriores y posteriores deben ser siempre paralelos en forma y detalle. La grupa de excelente disposición debido a que juega un importante papel en la propulsión de fuerza para su transmisión al frente por un dorso firme, siendo asumida esa fuerza por el tren anterior. El equilibrio bien distribuido alrededor del centro de gravedad.
El pastor alemán en posición de “stay” forma un rectángulo. Al adoptar la posición característica de la raza, desplaza un miembro posterior hacia el frente por debajo de la zona abdominal y el otro posterior hacia atrás. Esta parada típicamente ovejerista ofrece una serie de ángulos que permiten fácilmente evaluar el conjunto y comportamiento durante el desarrollo del movimiento.
Durante la marcha utiliza el movimiento en diagonal, es decir, al avanzar la pata posterior de un lado hace lo mismo con la anterior opuesta. Puede expresarse así: al impulsar con el posterior izquierdo avanza paralelamente el anterior derecho. Impulsando con el posterior derecho avanza el anterior izquierdo. Moviendo sus miembros inferiores de a pares diagonales y pisando los posteriores donde antes pisaron los anteriores, en una sucesión rápida, sin elevar mucho los miembros y en línea paralela a la horizontal con el suelo. Los posteriores en su movimiento hacia el frente se aproximan hacia la línea media sin llegar a cruzarse, lo que hacen para guardar el centro de gravedad lo más próximo posible a la línea media de su movimiento, evitando el bamboleo, con lo que el curso del movimiento lateral está disminuido, economizando energía..
Durante el trote, paso natural y preferido del pastor alemán, se produce un cambio de ritmo muy notorio, ya que todo el animal cobra briosidad y belleza; agilidad, empuje y alcance. Utilizando diferentes grados de velocidad en un estado de equilibrio perfecto. Cuanto más acelera, mas estira su cuerpo, estira su cuello y cabeza hacia adelante sin levantarla, en posición horizontal siguiendo la línea dorsal paralela al suelo.
Levanta la cola estirándola para atrás la que sirve de timón y freno, venciendo de esta forma la resistencia del viento sin perder demasiada altura natural.
Todo este conjunto del cuerpo, en un perro bien estructurado permanece firme y son las piernas las que en movimientos diagonales soportan el cuerpo y hacen el trabajo de propulsión y traslado de la fuerza de empuje, soportando el peso del cuerpo e
impulsándolo hacia el frente. Trabajo que debe ser realizado por los miembros inferiores manteniendo un ritmo regular para que miembros anteriores y posteriores se trasladen hacia el frente y hacia atrás en forma rítmica sin variaciones entre sí.
Otro punto a destacar es que en el trote bien fluido con pasadas amplias, cuando las rodillas flexionan bien, al levantar el pie del suelo es posible atisbar las almohadillas de las patas posteriores, lo que demuestra que los corvejones también están bien angulados y flexionados. Las terminaciones de las patas están constituidas de tal forma que pueden andar por los más diversos terrenos sin peligro de resbalones debido a que sus patas hacen las veces de perfectas anclas cuyo agarre es de seguridad absoluta.
A medida que el trote adquiere mayor velocidad y mientras el cuerpo es impulsado hacia arriba, fuera del suelo, es posible que durante la fracción de un segundo entre el cambio de peso de una extremidad a la otra, las cuatro patas queden en el aire sin apoyo.
Las piernas posteriores son más apurada en flexión y extensión y cuanto más alcance, más avanza las piernas posteriores, pero nunca más del lugar donde se encontraban pisando las delanteras.
Cuando se observa un ejemplar trotando con características excelentes, atrae nuestra atención la amplitud del paso. Nuestra vista se detiene en la extensión de la pata delantera hacia el frente y la gran distancia que adopta la pata posterior del mismo lado, que en toda su extensión se traslada hacia atrás, quedando entre ambas una distancia verdaderamente sorprendente,
El galope es poco utilizado por la raza, ya que como hemos visto, es trotador de primera con varios tiempos de aceleración. Sin embargo en algunas ocasiones debe recurrir al galope debido a que la velocidad que necesita supera la del trote.
También en ataques, lo que le permite generar mayor fuerza de agresión.
El desarrollo de este movimiento puede expresarse así: la fuerza propulsora viene de los miembros posteriores ayudados por los delanteros. Este mecanismo es posible debido a la gran elasticidad de la columna vertebral que permite a la espina dorsal arquearse desde los hombros hasta la grupa. Los miembros posteriores en que los muslos están libres desde la cadera hasta abajo y pueden trasladarse sin inconvenientes hacia el frente y aterrizar delante de los pies mientras aún se encuentran afirmados en el suelo. El cuerpo es trasladado por el aire debido al ímpetu producido por la acción de los propulsores, la fuerza ejercida por los músculos del lomo y dorso, agregado al impulso adquirido por el cuerpo en el accionar.
El tren anterior se apoya primero sobre una de sus patas seguido por la otra ligeramente avanzada y lista para apoyarse una fracción de segundo después. Sin este movimiento apenas perceptible el perro podría tumbarse, pues de esta forma demora por breves fracciones el aterrizaje del tren anterior, permitiendo a las patas posteriores llegar al suelo para hacerse cargo del peso del cuerpo posibilitando a los anteriores levantarse y hacer otro movimiento al frente llevando el cuerpo hacia adelante y dándole mayor ímpetu al ya existente.
Durante el salto, la flexibilidad de la columna vertebral juega un papel importante como así la gran flexibilidad de las articulaciones del hombro.
Cuando los miembros posteriores ejercen la fuerte propulsión que impulsa al perro hacia arriba entran en juego una serie de articulaciones y músculos que permiten elevar el peso, cambiar la dirección y bajar del otro lado. El desarrollo óseo del lomo, cuartos posteriores, muslos hasta el pie deben ser especialmente fuertes , bien desarrollados y cubiertos por fuertes músculos para que la fuerza propulsora pueda ser ejercida en su totalidad. Generalmente el perro desarrolla un galope previo a fin de tomar fuerza e impulso. Sus miembros posteriores se encargan de propulsar el cuerpo hacia arriba, lo que realiza flexionando progresivamente sus patas delanteras. A medida que asciende y está por transponer el obstáculo va encogiendo sus miembros posteriores y avanza extendiendo las piernas delanteras y pies estirados hacia afuera del cuerpo listos para iniciar la curva para el descenso y poder apoyar una mano primero seguida inmediatamente por la otra, distribuyendo así el peso y evitando la caída.
Casi inmediatamente las piernas y pies posteriores se aprestan a apoyarse en el suelo a fin de tomar parte del peso y mantener una buena distribución del peso del cuerpo una vez en el suelo.
Resulta muy difícil tratar de describir en teoría el desarrollo de los movimientos del perro. Muchos son los factores que entran en juego, diferencias de conformación, distribución de peso, largo de los miembros inferiores que deben ser iguales en ambos trenes, equilibrio y también una buena relación con el sistema nervioso central, que tiene la función de capacitar al organismo para ajustarse a los cambios que surgen en el entorno. Las sensaciones se originan en el cerebro pero se proyectan hacia la periferia y se localizan en el lugar que es la fuente de los estímulos cuando se excitan ciertas células nerviosas de la corteza cerebral. La proyección y la localización son funciones psicológicas complejas del sistema nervioso .
Adiestramiento Avanzado del Pastor Alemán (aplicable a otras
razas)
Para adiestramiento básico haga clic Aquí
Ejercicio de “Inversión de marcha”
Elementos de enseñanza: Collar y correa - Orden de mando: “Junto”
Duración de la instrucción: 20 minutos - Práctica: 6 días corridos
Importante: Previo a la iniciación de la enseñanza de cualquier ejercicio debe dar recreo al animal.
Enseñanza: Perro y guía en posición de “Junto a la correa” Correa en la mano izquierda. Cabeza junto a la pierna. Inicie la marcha “Junto” para detenerse a los 20 pasos.
A una nueva orden de “Junto” efectúe un giro hacia la izquierda para quedar en posición invertida. Al mismo tiempo pase la correa de su mano izquierda a la derecha con la que guía a su perro para que pase por delante y detrás de su cuerpo y se coloque nuevamente junto a su pierna izquierda. Vale decir, mientras usted gira hacia la izquierda, su perro gira hacia la derecha por delante y por detrás suyo para ubicarse nuevamente junto a su pierna izquierda. Mientras efectúa ese giro, la correa que pasó a su mano derecha guiando a su perro, debe volver a su mano izquierda para lo cual la ha hecho pasar por detrás de su cuerpo al mismo tiempo que lo hacia el perro. Repita las veces necesarias hasta poder suprimir la correa. Es conveniente practicar este ejercicio aunque este enseñando otros.
Felicite efusivamente a su perro de modo que trabaje contento.
Ejercicio “Salto de valla”
Elementos de enseñanza: Una valla baja de 40 cms. aprox. . Orden de mando: “Ale-Hop” Duración de la enseñanza: 15 a 20 minutos - Práctica: 6 días
Enseñanza: Perro y guía en posición de “Junto” a la correa en la mano izquierda, floja. Acaricie su cabeza atrayéndola junto a su pierna. Se colocan frente a la valla a unos 20 pasos. A la orden de “Junto” inician la marcha para ir acelerando y cuando llegan frente a la valla, a la orden de “Ale-Hop” la saltan juntos. Debe saltarla de ida y vuelta. Felicite a su perro efusivamente si lo sigue bien, acariciándolo con muestras de alegría.
Repita los saltos para ir aumentando la altura a medida de sus progresos. Siempre acompañándolo.
Cuando la altura sea mayor de las posibilidades de salto del guía, inicie la corrida junto a su perro, pero al llegar a la valla, mientras su perro la salta usted pase por el lado.
Cuando ya salte con soltura, hágalo saltar estando a un metro de la valla, ayudándolo con la correa si es necesario.
En la 2° etapa, el perro debe saltar la valla de ida y vuelta a la orden de “Ale-Hop”
Ordene a su perro “Sit” junto a su pierna. Cuente hasta 10 (mentalmente) y a la orden de “Ale-Hop” hace como si fuera a salir corriendo junto a su perro acompañando la orden con un movimiento de su brazo hacia adelante. Mientras el perro corre hacia la valla usted se queda en su posición. Una vez que salte de ida, le ordena nuevamente “Ale-Hop” para que salte de vuelta. Si intenta pasar por el lado, lo reprende “Pfui-Pfui”, se dirige hacia él, le coloca la correa y lo obliga a saltar de vuelta, para volver al lugar de inicio del ejercicio y felicitarlo. Repita las veces necesaria, con obstáculos de diversos tamaños y aspectos. Nunca lo haga saltar bancos de la plaza desde la parte de atrás, pues podría quebrarse una pata. Mucho cuidado.
Ejercicio de “Aport”
Elementos de enseñanza. collar corredizo, correa + otra correa - soga de 10 mts. Orden de mando: “Aport” “Dame o suelta”- Duración inst.: 20 minutos - Práctica: 6 días
Enseñanza: Perro en posición de “Sit” frente al guía. Anude una de las correas y se la ofrece para que la tome en la boca ordenando “Aport”. Si no lo toma, le abre el hocico y se lo introduce detrás de los colmillos ordenando “Aport” “Aport”. Le cierra el hocico y espera unos momentos felicitándolo “Muy bien Aport” “Muy bien Aport”. Si lo suelta, lo reprende “No o Pfui – Pfui” y “Aport”, introduciéndolo nuevamente en su boca. Mantenga el hocico cerrado con su mano de modo que no lo suelte. Cuente mentalmente hasta 20 y se lo pide “Dame o Suelta” al tiempo que coloca su mano debajo del hocico para que no lo deje caer al suelo.
Si no se lo entrega a la orden, al mismo tiempo que le da la orden, le aplica un golpe seco sobre la parte sobresaliente del aport a fin de que lo suelte. Siempre debe recibirlo en su mano. Felicítelo todo el tiempo. Cuando ya lo sostiene sin dejarlo caer, camine junto a su perro unos metros al paso y luego corriendo.
Cada día al ofrecer el “Aport”, sosténgalo un poco más abajo hasta llegar a estar su mano apoyada sobre el suelo. De ese modo se acostumbra a levantarlo del suelo a la
orden suya. Si se resiste a levantarlo, le abre el hocico y le hace deslizar desde el suelo el objeto dentro de su boca ordenando “Aport Aport”
2° etapa: Debe acostumbrarse a ir a buscarlo. Perro y guía en posición de “Junto” a la correa. Ordene “Sit” “Quédate”. Cuente hasta 10 y tire el objeto al alcance que da la correa. Su perro debe esperar la orden de ir a buscarlo.” A la orden de “Aport” su perro debe salir corriendo a buscar el objeto. Tomarlo en la boca y regresar hacia usted, sentarse frente a sus piernas y esperar la orden de entregarlo en sus manos “Dame” “Dame”.
Lo felicita y le ordena “Junto”, debiendo pasar por detrás de su cuerpo para colocarse junto a su pierna izquierda. Según sus progresos, alargue la distancia, colocándole la soga de 10 mts. como para poder dirigirlo en caso que no cumpla su orden.
3° etapa: Perro y guía frente a una valla. Quitele la correa y le ordena “Sit”. Asegúrelo “Quedate” . Anude la correa y la tira sobre la valla. Es importante que ésta pase por encima de la valla y de que el perro esté mirando de modo que pueda seguir el recorrido y no pase por el lado.
Su perro debe esperar la orden de “Hop-Aport” (conoce la orden de “Hop” que equivale a saltar y “Aport” traer) Repita hasta que cumpla su orden de ir a buscarlo saltando la valla de ida y vuelta.
4° etapa: No debe entregar el “Aport” a ninguna persona que se lo pida. En ese caso, practique con una persona extraña que se lo pida. Al momento que intente entregarlo, lo corrige con un “No No o Pfui Pfui.” Si no entiende, cuando esté por entregarlo, que el extraño con una varilla que llevaba escondida, le aplique un golpe (leve) sobre el lomo. Practique hasta que entienda que solo a su dueño puede entregar el objeto, en su mano y sin dejarlo caer. Practique repetidas veces.
Camine, corra, salte, etc. siempre con el perro teniendo un objeto en su boca. Felicite y acaricie a su perro efusivamente.
Ejercicio de “Down-ford”
Elementos de enseñanza: Collar corredizo. Correa.- Orden de mando: “Down-ford” Duración de la instrucción: 10 minutos - Práctica: 5 días corridos
Enseñanza: Perro y guía en posición de “Junto” a la correa. Ordene “Down” . La correa en su mano derecha, floja, apoyada sobre el terreno. Con su pie izquierdo la aprisiona a ras del suelo, sin oprimirla a fin que pueda deslizarse bajo su pie.
Inclínese un poco sobre el perro y con la mano derecha tire de la correa hacia adelante para guiar a su perro a la orden de “Down-ford - Down-ford” ( con acentuación marcada en down y prolongación del ford )
Al mismo tiempo que el perro se adelante lentamente, debe acompañarlo impulsándolo con pequeños tirones hacia adelante, vigilando que no incorpore ni levante su posterior. A cada paso que adelanta lo felicita. Trabaje lentamente, no lo apure.
2° etapa: El perro en posición de “Down” frente a su guía. Incline su cuerpo hacia adelante y tomando la correa en su mano izquierda próxima al collar ordene
“Down-ford- Down-ford” ayudándolo con pequeños tirones acompañando el avance de su perro. Corríjalo si levanta su posterior o se incorpora, volviéndolo a la posición de dowm. Felicite a su perro a cada paso que avance. Según sus progresos, aumente paulatinamente la distancia, cambiando la correa por una soga larga, hasta llegar a suprimirla. Ayúdelo con una señal como atrayéndolo hacia usted.
Tratándose de un ejercicio algo incómoda para el animal, no debe abusarse ni prolongarse demasiado. Debe cuidarse el terreno donde se practique debido a que tratándose de un macho podría lesionarse sus genitales. Una vez que adquiera destreza, el sabe cuidarse. Felicítelo con grandes muestras de entusiasmo y cariño.
Ejercicio de “Quedar sobre la marcha”
Elementos de enseñanza: Collar corredizo, soga de 10 metros. - Orden de mando “Sit” Duración de la instrucción: 20 minuto - Práctica: 6 días corridos
Enseñanza: Perro y guía en posición de “Junto” a la correa. Acaricie su cabeza. Quitele la correa y le coloca la soga. Sujete la punta con su mano derecha y con la izquierda próximo al collar. Inicie la marcha y a los 10 pasos ordene “Sit” con un pequeño tirón del collar de modo que se
siente inmediatamente.
Simultáneamente con la señal correspondiente al “Sit”. Ordene “Quedate” prosiguiendo su marcha sin haberse detenido. Camine inicialmente despacio de modo de poder coordinar todos los movimientos sin detener su marcha.
Si su perro intenta levantarse para seguirlo, lo reprende “Pfui – Sit “ retrocediendo (no caminando hacia él) para colocarse a su lado y ordenar nuevamente “Sit” “Quedate” y continuar su marcha.
A los 10 pasos llámelo “Junto” acompañando con una señal de su brazo extendiéndolo hacia afuera conjuntamente con un tirón del collar. Debe acudir de inmediato, colocarse junto a su pierna izquierda para proseguir caminando a la par suya. Intercale diversas ordenes, echado, parado etc.
Dominado el ejercicio, quite la soga y practique con el perro suelto, dejándolo en diversas posiciones. Felicite y acaricie a su perro efusivamente.
Ejercicio de “Cruce entre piernas”
Elementos de enseñanza: Collar y correa - Orden de mando: “Pasa”
Duración de la instrucción: 10 minutos - Práctica: 5 días corridos
Enseñanza: Perro y guía en posición de “Junto” a la correa. Recoja la correa con su mano izquierda. Dé un paso largo y se queda inmóvil. Inclínese y pase la correa de su mano izquierda a la derecha por el arco que forman sus piernas. Al mismo tiempo que ordena a su perro “Pasa” con la derecha le aplica un leve tirón del collar y lo va guiando para que pase entre sus piernas. Felicítelo sin cambiar su posición. Practique manteniéndose en un mismo lugar.
Una vez que haya interpretado, adelante un paso, cambiando la correa de mano en mano guiándolo para que zig zaguee entre sus piernas..
Una vez que esté práctico siga caminando lentamente para que el perro lo siga zigzagueando. Practique con el perro suelto. No olvide felicitarlo a cada paso que avance.
Ejercicio de “Acudir al llamado con disciplina intermedia”
Elementos de enseñanza. Collar y correa - Orden de mando: “Aquí” y la orden Duración de la instrucción. 20 minutos - Práctica: 6 días corridos
Enseñanza: Perro y guía en posición de “Junto a la correa” Acaricie su cabeza e inicie la marcha A los 10 pasos se detiene y ordena “Sit”. Quitele la correa, lo asegura con un “Quedate” “Muy bien” y continúe su marcha otros 20 pasos. Invierta su marcha y se coloca de frente a su perro.
Cuente hasta 10 y le ordena “Aquí” apoyando con una señal de su mano. Cuando el perro está a mitad del camino ordene “Sit” y “Quedate” apoyando la orden con una señal de su mano. El perro debe detenerse y adoptar la posición ordenada. Si continua su recorrido, dirijase hacia él y tomándolo del collar lo hace retroceder (de espalda) hasta el lugar donde debía haber cumplido la orden. Vuelva a ordenar “Sit”, asegúrelo y vuelva a su posición. Cuente hasta 10 y llámelo “Aquí” , debiendo colocarse a su frente y esperar la orden de “Junto” para dar por finalizado el ejercicio. Felicítelo “Muy bien – Muy Bien”. Si lo noto poco cooperador, inicialmente ordénele los ejercicios de disciplina a unos dos metros estando frente a usted. Luego vaya aumentando la distancia, siempre ordenándole distintas posiciones hasta distanciarse unos 20 a 30 pasos para llamarlo intercalando ordenes estando a mitad del recorrido. Practique lo necesario. Felicítelo efusivamente.
Ejercicio de “Marcha atrás”
Elementos de enseñanza: Collar y correa - Orden de mando “Atrás” Duración de la instrucción: 10 minutos - Práctica: 5 días corridos
Enseñanza: Perro y guía en posición de “Junto” a la correa. Correa en mano derecha. La cabeza del perro junto a su pierna y con la izquierda sujete la correa próxima al collar. A la orden de “Atrás” comience a retroceder dando pequeños tirones del collar hacia atrás de modo de impulsar a su perro para que
retroceda, repitiendo continuamente la orden de retroceso y felicitándolo al mismo tiempo. En principio hágalo retroceder junto a una pared para que no se desvíe.
Más adelante, coloque a su perro entre dos sogas largas a modo de pasarela. Ubíquelo entre estas, y desde el frente le va ordenando que retroceda, aunque tenga que caminar hacia él par que retroceda. Posteriormente, se coloca a su espalda y le va ordenando que retroceda ayudándolo con un tirón seco o pequeños tirones con la correa de modo de impulsarlo hacia atrás. Si se da vuelta, corríjalo “No No Pfui” y continúe con el ejercicio. También puede enseñar el retroceso estando el perro entre las dos sogas a modo de pasarela para que no se de vuelta.
Felicítelo a medida que retrocede de modo de estimularlo.
Ejercicio de “Disciplina de espalda”
Elementos de enseñanza. Collar y correa - Orden de mando según ejercicio
Duración de la instrucción 10 minutos - Práctica: 6 días corridos
Enseñanza: Perro y guía a la correa. Ordene “Sit” “Quedate” y se coloca a su espalda. No debe permitir que se dé vuelta ni gire la cabeza para ver donde se encuentra. Si así lo hace, repréndalo con un “Pfui Pfui”. Si no resulta con la reprimenda, cuando gire la cabeza, simule que le va a pegar sobre el hocico, de modo que al esquivar el supuesto golpe vuelva la cabeza al frente.
Si se levanta le repite la orden de “Sit y Quédate”. Una vez que domine su inquietud y se mantenga tranquilo, lo felicita efusivamente. A partir de entonces puede darle ordenes de disciplina ayudándolo desde atrás con la correa.
Una vez que domine el ejercicio a la correa, suprímala y le coloca una soga de 10 metros y comience a trabajarlo desde la distancia, siempre sin que lo vea, hasta suprimirla del todo.
Felicite mucho a su perro, ya que demuestra tener un gran dominio sobre sus impulsos y confianza en su guía.
Ejercicio de”Adelantarse a la orden”
Elementos de enseñanza: Collar y correa. - Orden de mando: “Adelante”
Duración de la instrucción: 20 minutos - Práctica: 6 días corridos
Enseñanza: Perro y guía en posición de “Junto” a la correa. Camine unos pasos para ir aumentando la velocidad en línea recta ordenando al mismo tiempo “Adelante Adelante Muy bien Muy bien” deteniendo imprevistamente su marcha a los 20 pasos conjuntamente con un tirón seco del collar. Ordenar “Down” mirando hacia el frente, sin invertir su marcha. Debe echarse sobre sus cuatro patas, no recostado ni girando la cabeza.
Para facilitar la enseñanza, coloque una estaca marcando el final del recorrido. Practique lo necesario antes de quitar la estaca de referencia. y quitarle la correa.
2° etapa: Suprima la correa y tomándolo del collar, inicie la marcha hasta correr junto a su perro ordenando “Adelante Adelante” conjuntamente con un movimiento de su brazo meneándolo de atrás hacia adelante. A mitad del recorrido, deténgase mientras su perro continúa el recorrido hasta llegar al punto de referencia y echarse mirando hacia el frente frente.
Si se detiene a mitad del recorrido que le falta, dirijase hacia él y tomándolo del collar con su mano izquierda lo lleva corriendo hasta donde está la estaca repitiéndole “Adelante – Adelante” Le ordena “Quedate” lo afirma y vuelve a su lugar de inicio. Cuente hasta 10 y le ordena “Down” El perro debe echarse en la dirección que iba, mirando hacia el frente, sin darse vuelta. Si cambia de posición, se dirige nuevamente hacia él, lo levanta y le vuelve ordenar echarse en la posición correcta. Corríjalo cada vez que se de vuelta. Luego de algunos momentos, llame a su perro “Aquí” para que vuelva a usted, colocarse frente a sus piernas, esperar la orden de “Junto” y dar por finalizado el ejercicio. No se olvide de felicitar a su perro todas las veces.
Ejercicio de “Muerto”
Elementos de enseñanza: Collar y correa - Orden de mando: “Muerto”
Duración de la instrucción: 15 minutos - Practica : 5 días corridos
Enseñanza: Perro y guía en posición de “Junto” a la correa. Correa en la mano derecha. Ordene “Down” y una vez echado le ordena “Muerto”. Al mismo tiempo que le da la orden de muerto, con su mano izquierda presione sobre el
costado (zona del riñón derecho) obligándolo a acostarse sobre el lado izquierdo. En esa posición, lo acaricia hasta que se tranquilice y relaje. Mantenga su cabeza apoyada sobre el suelo, sin permitirle que la levante, ordenando muerto. Si está inquieto debe tranquilizarlo con caricias y palabras cariñosas de modo que se relaje. Felicítelo “Muy bien – Muy bien “Muerto”.. Cuente hasta 10 y ordene “Vivo” dándole un pequeño tirón del collar.
Practique las veces necesarias hasta que se mantenga inmóvil hasta recibir la orden de “Vivo” . Para afirmarlo, cruce sobre él, camine en su entorno, tómelo de las patas, siempre ordenándole muerto de modo que se mantenga inmóvil.
2° etapa. El perro a la correa de frente a usted. Ordene “Down” y luego “Muerto” acompañado con un movimiento de su mano derecha como levantando algo para dejarlo caer suavemente (en semicírculo) y apoyarla sobre el cuerpo del animal haciendo una suave presión sobre el costado de modo de obligarlo a acostarse. En la posición correcta lo acaricia y tranquiliza siempre repitiéndole la orden de “Muerto” “Muy bien Muy bien”
Aléjese unos pasos, vuelva a él, aléjese hasta que luego de algunos momentos le ordena desde el frente “Vivo” . Así repetidas veces hasta que pueda suprimir la correa, le obedezca desde el frente aumentando progresivamente la distancia y utilizando indistintamente la voz de mando o señal..
Ejercicio con “Fuego”
Instintivamente todos los perros le temen al fuego. Acostumbre a su perro a no temerle pero sí a respetarlo.
Elementos de enseñanza: Collar, correa. 1 diario, 1 vara de metro y medio con un poco de estopa en las puntas. Algo de querosén y fósforos.
Duración de la instrucción: 10 minutos - Práctica: 6 días corridos
Enseñanzaa: Su perro en posición de “Sit” frente a usted. Prepare con una hoja de diario como si fuera un cigarrillo de 50 cms. de largo y se lo da “Aport” para que lo tome en la boca. Superada esta parte, encienda una de sus puntas y muy suavemente se lo aproxima a la cara, de modo que se de cuenta que no debe temerlo porque no lo lastima. No lo tome de sorpresa y no lo obligue. Debe prepararlo pasivamente..
Cuando ya acepta la aproximación a su mejilla del diario con su punta encendida (una sola), se lo ofrece para que lo tome a la orden de “Aport”. Si se resiste, mientras le habla cariñosamente y lo tranquiliza, mantenga el diario próximo a su cara por breves segundos, lo aparta y lo felicita efusivamente “Muy
bien Muy bien”.
Al rato vuelva a repetir pero esta vez, ofrézcale el diario y si es necesario, introduzca su mano con el diario cuya punta esta encendida. Cuente hasta 10 y se lo pide “Dame” Muy bien Muy bien, retirando su mano con el diario. Lo apaga delante de él y lo felicita cariñosamente.
La próxima vez, debe tener la punta del diario en su boca, sin su mano. Mantengase a su lado para tranquilizarlo. Luego de unos momentos, se lo pide. Debe entregarlo en su mano. Una vez que se muestre más confiado, tome la vara y se la ofrece para que la sostenga, pero aún sin encender las puntas. Dominada esta parte, encienda ambas puntas y se la da. Acostumbrado, aléjese cada vez más para colocarse a su espalda . Estando seguro de su trabajo comience a ordenarle algunos ejercicios de disciplina con la vara encendida en la boca, estando de frente y de espalda.
Importante Debe cuidarse que en ningún momento se queme las mejillas o bigotes. Debe tenerse muy en cuenta la dirección del viento en el preciso momento de encender la llama. Luego si cambia la dirección del viento el animal por su cuenta, comenzará a girar de modo de evitar quemarse, por lo que debe respetar ese accionar y tomarlo en cuenta.
Acostumbrado a trabajar con fuego, es muy fácil enseñarle a cruzar aros encendidos o vallas. Debido al impulso que lleva el perro para saltar se forma un vacío de aire en su entorno que impide que las llamas lo toquen y quemen.
No sea parco en las felicitaciones de modo que él adquiera confianza en si mismo y trabaje con mayor entusiasmo al sentirse apoyado por su guía.
Ejercicio de “Corte de ligaduras”
Elementos de enseñanza: Un ayudante - trozos de soga fina - Orden de mando :”Corta”
Duración de la instrucción: 15 minutos - Práctica: 5 días corridos
Enseñanza: Perro en posición de “Sit”. Guía con las manos atadas pero flojas. Ofrezca sus manos a su perro haciéndole notar de que están atadas y le ordena “Corta Corta”. Si no interpreta la orden, introduzca la soga dentro de su boca y comienza a rozarlas contra las muelas ordenándole “Corta Corta” . No bien perciba que el perro comienza a gastar la soga, lo felicita y alienta para que continúe “Muy bien Muy bien Corta” así sucesivamente hasta que interprete lo que se espera de él. Simule mucha alegría una vez que lo ha liberado de sus ataduras.
Repita las veces necesarias, atando sus manos al frente, en la espalda y también sus pies. Terminada esta fase, que el ayudante sostenga a su perro. Aléjese unos metros y de pronto otro ayudante lo ataca, lo tira al suelo y le ata manos y pies dejándolo en el suelo. El ayudante que sostiene a su perro, cuenta hasta 30 y lo suelta. El perro debe dirigirse resueltamente hacia usted (puede llamarlo) y comenzar a desgastar las cuerdas que lo tienen atado. Estimúlelo ordenándole cortar a medida que lo hace. Felicítelo muy efusivamente.
Ejercicio de "Indiferencia al tiro"
Elementos de enseñanza: Correa y soga Un ayudante con pistola de fogueo. Un bozal. de “ataque”.
Duración de la instrucción: 10 minutos - Práctica: 5 días corridos
Cualquier perro, sin importar el fin al cual se lo destine, no debe perturbarse por el estallido de tiros o de cualquier otro origen, especialmente tratándose de perros de guardia o caza que podrían resultar heridos al interponerse en la línea de fuego.
El animal debe ser expuesto en forma gradual al tiro sin llegar al máximo de su respuesta hasta que pierda toda acción traumática. Implica exponer repetidas veces al perro al tiro a una distancia que no le provoque sobresalto, acortando dicha distancia progresivamente hasta que asuma el estampido naturalmente. El proceder debe ser lento, sin apuro, ya que el nivel de ansiedad o temor varia en función del grado de proximidad al estimulo.
Con el perro a la correa se inicia la marcha. Un ayudante efectúa un "tiro" de fogueo a una distancia de 15 mts. Si su perro intenta atacar o escapar, le ordena “Quedate” y lo tranquiliza. Si el perro tira para adelante, no cometa el error de hacerlo retroceder a fuerza de tirones, ya que podría acostumbrarse a retroceder al escuchar un estampido y en las exposiciones interpretarse como falta de coraje, cobardía.
Cuando suene el tiro, le ordena “Junto Quédate Muy bien” A los pocos segundos, un segundo tiro.
El perro debe continuar su marcha sin perturbarse. Si demuestra temor, se le puede conversar amigablemente, sin acariciarlo ni detener la marcha, restándole importancia al estruendo. Se repite hasta observar un comportamiento tranquilo Progresivamente se irán acortando las distancias desde donde el ayudante efectúa los disparos hasta lograr que el perro se mantenga tranquilo junto a su pierna. Según los progresos, los tiros los efectuará su propio guía con el perro a su lado, asegurándolo con la orden de "Quédate, Muy Bien, Quédate Muy Bien" Inicialmente el perro a la correa hasta tanto se comporte naturalmente y sin moverse. Luego practique con el can suelto.
El perro no debe "quebrar al tiro", puede resultar herido.
Las felicitaciones juegan un papel importante en el adiestramiento, por lo que nunca debe olvidar felicitar y halagar a su perro.
Ejercicio de “Mensaje”
Elementos de enseñanza: Collar y correa. Un ayudante - Orden de mando: Mensaje o Parta
Duración de la instrucción. 20 minutos - Práctica: 5 días corridos
Enseñanza: Perro y guía en posición de “Junto” a la correa. Ayudante con ellos. Quite la correa al perro y se la entrega al ayudante. Este se la ofrece al perro y cada vez que intente tomarla lo esquiva de modo que no la pueda tomar y se excite cada vez más. De pronto sale corriendo llevándose su correa (preciado tesoro del perro). El guía acariciándole el lomo a contrapelo lo va motivando para ir a buscar su correa con la orden de “Mensaje Mensaje” Lo va provocando reteniéndolo cada vez que intenta ir tras el ayudante que se llevó su correa de modo de predisponerlo aún más.
El guía que sostiene el perro lo manda con la orden de “Mensaje”. Debe salir corriendo hacia él, llegar a su frente y adoptar la posición de “Sit”. Para ayudarlo el ayudante puede llamarlo hacia él. Lo felicita , le entrega su correa y le ordena “Junto”.
Luego de unos momentos debe retornar junto a su guía con la correa en la boca. A la orden de “Mensaje” tomándolo del collar lo acaricia a contra pelo y lo impulsa para que inicie su corrida de vuelta junto a su guía.( con la correa en la boca o en su collar.
Durante la enseñanza, a modo de incentivo, siempre coloque un mensaje en su collar y que el ayudante se lo retire y coloque otro. A medida que progresa, se aumentarán las distancias. Se debe practicar con diversas personas, unas veces enviando el dueño a su perro con el mensaje.
Se debe practicar con distracciones en el camino, naturales o que otros ayudantes toquen un silbato, lo llamen, flameen banderas o trapos, corran, efectúen movimientos de brazos y/o efectúen algún disparo. Si el perro se desvía y se dirige hacia ellos, deben quedarse quietos de modo que no los ataque, especialmente si el perro tiene mucho carácter. Practique que otra persona se coloque a su lado en el momento en que lo manda con el mensaje. Puede suceder que la presencia de un extraño provoque la inhibición exterior inhibiendo la reacción en marcha y el animal olvidar su cometido para vigilar al extraño.
Ejercicio de “Cuidado de objeto”
Este es un ejercicio importante, debido a que una vez que el perro aprende a cuidar un objeto se condiciona automáticamente a cuidar de un niño o persona adulta a la sola voz de “Cuida”, sin apartarse ni seguir tras el “delincuente”
Elementos de enseñanza: Collar y correa. Un ayudante. Un objeto a cuidar (puede ser el bolso de trabajo) bozal de ataque. Orden de mando:“Cuida” - Duración de la enseñanza: 10 minutos Práctica: 15 días corridos
Enseñanza: Perro y guía en posición de “Junto” a la correa. Colóquele el bozal. Ordene “Down Arrodillese junto a él y ponga su bolso delante de sus patas. Permita que lo olfatee y luego le ordena “Cuida”.
Un ayudante se acerca y hace el ademán de arrebatarle el bolso. Si su perro ladra e intenta agredirlo, lo felicita “Muy bien Cuida Muy bien Cuida” El ayudante debe alejarse simulando temor. Si el perro intenta seguirlo le aplica un tirón del collar simultáneamente con la orden de “Quedate - Cuida – Cuida - Quédate” y ordene “Down” para que se
eche junto al bolso.
El perro únicamente debe agredir al supuesto delincuente si intenta arrebatarle el objeto, de lo contrario, observar todos sus movimientos, ladrar, incorporarse sin apartarse pero no atacar anticipadamente ni seguirlo, dejando abandonado el objeto puesto a su cuidado.
2° etapa: Si se muestra indiferente, proceda así. El ayudante trata de quitarle el objeto y usted con su mano rechaza en forma enérgica la mano de él mientras le va repitiendo a su perro “Cuida Cuida”. Rechace la mano del supuesto ladrón repetidas veces y si aún no obtiene respuesta de su perro, que el ayudante lo ataque a usted con su puño. Instintivamente el perro va a reaccionar en defensa de su dueño. Repita las veces necesarias. Debe estar a la correa y preferentemente con bozal.
3° etapa: Para que no ataque antes del intento de robo: El ayudante se pasea frente al perro, gira a su alrededor, se detiene, se agacha, se sacude la ropa, enciende un cigarrillo, lo mira fijo a los ojos sosteniendo su mirada, y luego se aleja sin intentar nada. Vigile a su perro para que no agreda ni lo persiga abandonando el objeto a su cuidado, reprendiéndolo “Pfui Pfui Cuida Cuida” enérgicamente y de ser necesario reforzado con un tirón del collar. Solo puede atacar si intentan arrebatarle el objeto a su cuidado, aunque sin perseguirlo.
En otras clases el ayudante debe intentar arrebatarle el objeto (por eso el bozal) y al ser atacado por el perro, salir corriendo “espantado”
El perro no debe seguirlo, abandonando el objeto. Debe volver a echarse próximo a este manteniéndose alerta. Puede levantarse, ladrar, pero sin alejarse, ni perseguir. Para corregirlo, como tiene la correa puesta, al momento de salir tras el delincuente le aplica un tirón del collar ordenando simultáneamente “Cuida Cuida” de modo de que vuelva a echarse sobre el objeto.
A medida que responda bien a su lado cambie la correa por una soga de 10 mts y lo va ejercitando desde atrás, corrigiéndolo por medio de la soga toda vez que intente perseguir al supuesto ladrón. Retrocediendo por detrás del animal, suelte la soga y aumente la distancia hasta poder esconderse donde no lo vea y desde donde pueda darle la orden de “Cuida Cuida” toda vez que intente salir tras él.
Ya el animal sabe cuidar estando suelto y fuera de la vista de su amo. Practique con diversos objetos, bicicleta y el niño de la casa. Luego una persona extraña dejada a su cuidado. Felicite y acaricie a su perro efusivamente, ya que es el único premio que se le debe dar y espera con ansiedad y felicidad.
Finalizado el ejercicio, quitele el bozal y si es algo que puede llevar, déselo para que lo lleve. Eso le agrada mucho.
Mas adelante debe practicar sin bozal y sin correa. Pero esté bien seguro que lo obedece y no morderá al ayudante ni a ninguna otra persona. Ese no es el objetivo del este ejercicio.
Ejercicio de “Conducción de delincuente”
Elementos de enseñanza: collar y correa - ayudante - bozal -Orden de mando : “Cuida” Duración de la instrucción: 10 minutos - Práctica: 5 días corridos
Enseñanza: Perro y guía en posición de “junto” . Ayudante a cinco pasos adelante.
El guía le quita la correa a su perro y le coloca el bozal de ataque
A la orden, el “delincuente” inicia la marcha seguido por el guía y su perro una distancia de 5 pasos. Ordena a su perro “Cuida “ y sin apartarse de su guía, lo vigila para que no escape. Repentinamente el delincuente sale corriendo. El perro debe seguirlo y atacarlo hasta que se
detiene. A la orden de “Suelta” debe soltarlo y permanecer junto a éste, vigilando sus movimientos. Si vuelve a huir, el perro debe reaccionar inmediatamente hasta que se detenga.
Si su perro no ataca y solo se queda mirándolo, cuando se aproxima al delincuente que lo agreda con una vara que llevaba escondida, lo que seguramente lo hará reaccionar. Repitiendo un par de veces este ataque corporal será suficiente para que el perro se de cuenta que debe seguir, cuidar y atacar al delincuente si intenta escapar.
A las orden de “Suelta” y “Junto” el perro debe volver a colocarse junto a su guía.
El delincuente nuevamente inicia la marcha seguido por el can y su guía. Si el perro se distrae debe reprenderlo “Pfui” e indicándole al delincuente ordenar “Cuida Cuida” Luego de un trecho con algunas vueltas se detienen, dando por finalizado el ejercicio. Repetir las veces necesarias. En ocasiones, el perro también puede seguirlo en zigzag, vigilando ambos lados.
Felicite a su perro una vez finalizado el ejercicio. .
Ejercicio de “Ataque y defensa”
Durante la educación del cachorro lo hemos preparado psicológicamente para que vea a los extraños con cierta desconfianza, como así a ser observador de sus movimientos.
Es obediente y muy bien disciplinado. Sabe defenderse y cuidar de su dueño.
Tenemos un alumno capacitado para el ataque, pero debemos disciplinar ese ataque para que sea fuerte, lleno de bravura y fiereza, aunque sin llegar a ser un peligro para la sociedad. Debe saber controlar sus impulsos y aguantar un castigo sin retroceso. Ser muy obediente y poder escuchar la orden de su dueño aunque esté enardecido en su ataque. Saber respetar al hombre que ya no ofrece resistencia y se mantiene inmóvil.
No confundir o atacar otra persona que se encuentre en su cercanía.
Elementos de enseñanza: Collar y correa, soga de 10 mts.
Un ayudante, látigo o vara y manga de protección. Conviene que el ayudante sea práctico. Orden de mando: “Ref” Duración de la instrucción: 10 minutos - Practica: 6 días
Enseñanza: Perro y guía en posición de “Junto” a la correa. El ayudante que hace
las veces de delincuente a la vista con la manga protectora y el látigo o vara escondidos. El guía se pasea y de pronto es atacado por el delincuente que también trata de golpear al perro sobre el flanco. El guía ordena a su perro para que ataque a la orden de “Ref Ref ” y si reacciona con agresión, los felicita “Muy bien Muy bien Ref Ref” .
Si no reacciona continúe estimulándolo y que el ayudante lo provoque tocándolo con la manga y retirándola todas las veces a fin de que se enfurezca aunque esta vez, no le permite morder la manga y retrocede simulando temor, dejando al animal con las ganas de haber hecho presa. Felicítelo muy efusivamente y continúen la marcha.
2° etapa: Práctica 3 días corridos
El perro a la correa debe hacer presa en la manga. Delincuente a la vista.
El guía se pasea con su perro y de pronto es atacado por el ayudante que vino hacia ellos en forma provocativa y trata de agredir al perro y su dueño.
Mueve la manga frente al animal enfurecido, mientras su dueño para motivar a su perro lo estimula con la orden de “Ref Ref “. Sorpresivamente el delincuente lo castiga en el flanco y le pone el brazo (protegido) a su alcance para muerda, sacudiéndolo repetidas veces de modo que no suelte mientras lo castiga No debe soltar ni retroceder aunque se lo castigue.
A los pocos segundos el guía ordena “Suelta” al mismo tiempo que le da un fuerte tirón del collar de modo que obedezca de inmediato.
Debe soltar de inmediato y quedarse frente al delincuente que debe permanecer completamente inmóvil. Cualquier movimiento que realice provocara que el perro lo agreda. Cuente hasta 10 , ordene a su perro “Junto” dando por terminada esta lección. No olvide felicitarlo.
3° etapa: Practica 3 días corridos
Delincuente escondido en un lugar arbolado.
Perro y guía en posición de Junto a la correa. Quite la correa y le coloca una soga de 10 mts. El guía camina junto a su perro. La soga suelta.
Repentinamente aparece el delincuente entre los árboles y haciendo ademanes exagerados corriendo hacia donde se encuentran con malas intenciones
El perro debe salir corriendo hacia el delincuente y hacer presa de inmediato sin prestar atención a los latigazos que le están siendo propinados. Debe alentarlo en el ataque ordenando desde lejos “Ref Ref Muy bien Muy bien Ref”.
Corra hacia ellos y se mantiene a una distancia de dos a tres metros, observando si su perro hace una mordida fuerte y sostenida. Cuente hasta 20 y ordene “Suelta” y luego de algunos momentos en que el perro se queda vigilándolo, le ordena “Junto” felicitándolo cariñosamente, dando por finalizado el ejercicio.
El perro debe soltar a la primera orden de “Suelta” y para ello usted con la soga (que recogió del suelo) al mismo tiempo que le ordena soltar le da un fuerte tirón del collar (no lo arrastre, tira y suelta)
4ª. Práctica 6 días corridos: El perro no debe volver al ataque por su propia cuenta si el delincuente se mantiene inmóvil, y para dominar su deseo de morder se procede como
sigue: Con su perro en posición de “Junto” y la soga puesta, se pasea junto al delincuente, gira alrededor y se aleja.
Si su perro trata de atacar le da un fuerte tirón del collar y lo reprende “Pfui” y “Junto” enérgicamente.
Deje a su perro en posición de “Down” a unos dos metros del delincuente. Camine hacia frente pasando al lado del delincuente para detenerse próximo a él. Gire y luego de contar hasta 20 llame a su perro que debe pasar junto a él sin atacarlo.
Si llega a atacarlo, lo reprende “Pfui” “No” y le ordena “Junto”. Si ha hecho presa, primero ordene “Suelta” y luego “Junto”.
Cuando ya su perro pase junto al delincuente inmóvil sin atacar, le solicita que efectúe diversos movimientos con su brazo, se agache, encienda un cigarrillo, etc. de modo de atraer la atención del perro que no debe atacar si su dueño no es agredido.
Pasee con su perro junto al delincuente, aléjese, vuelva a pasar y esta vez que lo roce con la manga de ataque. No debe reaccionar debido a que no es agredido.
Siempre que efectúe bien una prueba debe felicitarlo con caricias corporales también, únicas recompensas que debe recibir de su dueño. Nunca golosinas.
5ª etapa: Práctica 6 días corridos.
Ya el perro está bien disciplinado, por lo tanto debe trabajar con el perro suelto.
Se debe practicar con el delincuente a la vista y fuera de vista atacando sorpresivamente.
El delincuente debe cambiar sus actitudes, a veces efectuar los ataques con castigo y otras sin. Le puede tirar con piedras (sin lastimarlo) amenazarlo con un palo, rebenque, látigo, tiro de fogueos, en resumen, utilizando todos los trucos posibles dentro de lo que pueda suceder en la vida real, de un ciudadano normal. El perro debe estar siempre preparado, sabiendo actuar según las circunstancias.
6ª etapa: Práctica 6 días corridos
Luego de efectuado un ataque con castigo deje echado a su perro junto al delincuente y aléjese quedando de espaldas al perro a unos dos metros de distancia.
El perro debe quedar inmóvil prestando atención al delincuente y a su guía. Repentinamente el guía es atacado por la espalda. El perro debe reaccionar de inmediato haciendo presa del delincuente, no obstante haber recibido la orden de quedarse. Cuente hasta 10 y le ordena “Suelta” y “Junto” para dar por finalizado el ejercicio.
Si el perro estando en posición de “Down” se levanta y ataca por su cuenta, debe ir hacia el y tomándolo del collar reprenderlo “Pfui Pfui” y en forma enérgica vuelve a ordenarle echarse. Repita las veces necesarias.
En otras ocasiones le ordena que cuide al delincuente y se aleja. No debe atacarlo ni alejarse, permaneciendo atento a sus movimientos. Cuente hasta 20 y vuelva al perro”. Lo felicita, le ordena “Parado” “Junto” y se dirigen hacia el delincuente pasando junto a él, por detrás etc. El perro siempre suelto, no debiendo intentar atacar mientras no son atacados. De por finalizado el ejercicio. Felicite a su perro que se ha comportado muy bien, demostrando su autocontrol.
Importante.
El ataque y defensa es un ejercicio que a todos los perros les gusta, ya que es innato en ellos morder, atacar y defender a su dueño. Lo que se debe evitar es la indisciplina del animal y agresividad descontrolada. El animal de ataque debe ser bravo, indiferente al dolor, cualidades éstas que llegan a ser excelentes siempre que sean utilizadas cuando sean necesarias.
El perro Pastor Alemán puede ser un perro muy cariñoso, dócil, tranquilo y adaptable para convivir socialmente con el hombre, por lo tanto, si buscamos avivar sus características de guardián y agresión lo debemos hacer en forma muy concientizada de modo de no transformarlo en un peligro para la sociedad.
Los ayudantes deben ser en lo posible personas experimentadas y prácticas. Conocedoras de la psicología del animal debido a que no todos pueden ser tratados de igual forma. Los hay aquellos que son muy dominantes, otros flemáticos y algunos que retroceden ante el dolor. Antes de comenzar, se debe estudiar las características del animal y de acuerdo a eso flexibilizar la enseñanza de modo de evitar posibles errores. Un perro con excelentes condiciones puede ser fácilmente arruinado con un mal adiestramiento
Protección del perro
Es evidente que el ejercicio anterior se presume que el delincuente no opondrá resistencia, pero como puede suceder lo contrario e intentar liberarse del animal pisándolo las patas y dándole puntapiés, se procederá a impartir al perro un adiestramiento especial que lo protegerá en cierto medida contra este tipo de accidente.
Cuando el perro está haciendo fuerte presa en la manga, el delincuente lo levanta en el aire (sin separar las patas posteriores del suelo) y lo hará girar en redondo todas las veces. Al cabo de unas cuantas lecciones, el animal al hacer presa comenzará a su vez a hacer girar al delincuente. De esta forma, el sujeto no podrá lesionar al animal y en cambio, seguramente se sentirá mareado por los giros a los que lo tiene sometido el perro, además del temor instintivo que se tiene al perro de ataque.
Ejercicio de Rastreo
Elementos de enseñanza
:Collar no corredizo, soga de 10 mts. 4 almohadillas de 4 x 4.cm.
Orden de mando: “Busca” - Duración de la instrucción: 20 minutos Práctica: 10 días
Enseñanza: Previamente las almohadillas deben colocarse dentro del calzado de su dueño por unos días de modo que queden impregnadas del su olor.
Perro y guía en posición de “Junto a la correa”. El guía lleva las almohadillas y la soga. Se dirige con su perro hasta un lugar determinado , le quita la correa y le ordena que se eche “Down Quédate”.
El guía buscará un lugar libre de obstáculos donde el pasto esté aún húmedo por el rocío de la mañana y no haya sido muy pisoteado por otros perros. Durante los comienzos se buscará trabajar en un día tranquilo, sin viento, debido a que éste desplaza el olor del rastro. Según la dirección del viento hay que calcular que el rastro se desplaza como mínimo entre 1 a 2 metros hacia el lado que sopla el viento.