El Olivo m,
( ~ o I o ) ,«Mi .»
YEhuda
M.= Alonso
Universiddd Sulumuncu
¿Cómo
¿Cómo
¡Fácil
Sión)) dah-ha-~eií
Yehudah
más, ((nostalgia))
1. Ha-si-& ha-'ivrit bi-
Se'jrad u-w2-Provence, 1, 1954-60, Sáenz-BadiUos Yghudah ha-Leví. 1994, 422.
72 51-62
corazón está en Oriente..
Viaje al corazón de Ha-Levi
Isabel Pérez de
Mi corazón está en Oriente y yo estoy en el confín de Occidente, voy a paladear lo que coma y cómo me será apetecible?
pagaré mis promesas y mis obligaciones mientras
Sión está con la soga de Edom y yo estoy con la ligadura de Arabia?
será a mis ojos abandonar todo el bien de Sefarad como caro será a mis ojos ver los escombros polvorientos del
[Santuario asolado!'
S
i hay un poema emblemático sobre la ((nostalgia de del pueblo judío en el exilio, es esta conocidísima siónida de Yehu-que muchos judíos saben recitar de memoria. Pero la nostalgia que siente ha-Leví por Sión no es un vago sen- timiento de tristeza melancólica por la ausencia de alguien queri- do o de un bien perdido que quedan ya muy lejanos y arrumbados en los estantes de la memoria. Es algo es la en
El texto hebreo puede consultarse en H. Schirmann, Jerusalén, p. 489 y A.
Targarona Borrás, Poemas, Madrid, p.
y J.
M. a Isabel Pérez Alonso «Mi corazón está en Oriente. . . Viaje al corazón de Ehuah Ha-Levi
sentido etimológico (de nóstos ((regreso)), y algós, ((dolor))): es el do- lor y la necesidad vital de encontrarse con Sión. Necesidad física, psicológica y sobre todo, necesidad y deber morales.
En el primer hemistiquio del primer verso nos expone el poeta
el conflicto interno, el desgarro existencia1 que siente todo judío r que vive en la diáspora, esté donde esté y sea en la época que sea. l Por una parte está su serjudio que le acompafia siempre allá donde
vaya, y por otra, su existencia como espafiol, francés, alemán o
como súbdito de ~ l - h d a l ~ ~ o del antiguo reino de Navarra, exis- l tencia que puede cambiar con frecuencia e inesperadamente en la
azarosa vida de un pueblo tan asendereado como el pueblo judío.
Este desgarro íntimo lo expresa mediante un paralelismo antinó-
mico:2
~
'Libbi be-mizrah (Mi corazón está en Oriente)
.1 .1
we- knoki be-sof ma árav yo estoy en el conjn de Occidente) Mi corazón está en una parte y yo estoy en otra. Cuando el poe- ta se refiere a mi corazón, no está sólo hablando de sus sentimien- tos. Porque el corazón, lev, no es sólo la sede de los sentimientos y deseos, es también el lugar donde reside la conciencia, el pensa- miento, la voluntad, los sentimientos morales y religiosos3 y hasta la inclinación o propensión4 de una persona. Y, sobre todo, es lo
2. Cuando el significado o sentido de los miembros que lo forman se oponen, se denomina ~aralelismo antitético o antinómico, cfi L. Alonso Schokel, Ma- nualdepoética hebrea Madrid, 1988, p. 73. El paralelismo es un rasgo muy ca- racterístico de la poesía bíblica y también de la de Yehudah ha-Leví.
3. Cfi Abraham Elmaleh, Dictionnaire complet Hébreu-Francais, s. v. lev , Te1 Aviv, 1965, J. Targarona Borrás, Diccionario Hebreo/Espan'ol Barcelona, 1995 y L. Koehler y W. Baumgartner, The Hebrew and Aramaic Lexicon of the Old
Testament, Leiden, 1994-2000.
4. Cfi M. Jastrow, Dictionay of the Talmud, Jerusalén, 1926 y The Hebrew and Aramaic Lexicon.. . Kd., por ejemplo, 2Sam 15,1g.
más profundo, el centro del ser humano, de una cosa o de un lu- gar.' En la concepción antropológica ~eterotestamentaria,~ lo mis- mo que en la acádica, hay tres órganos fundamentales: el corazón (lev), los rifiones (kelayod y el hígado (kaved). El corazón aparece muy unido a los rifiones, mencionados siempre en plural, en el Antiguo Testamento. Cuando Dios quiere examinar los senti- mientos, la conciencia y las intenciones del hombre examina su ((corazón y sus rifiones)).'
Si su conciencia, voluntad y pensamiento, su inclinación y sus sentimientos, su ser más íntimo, su ser judío en definitiva, están en el Oriente, ¿qué es lo que está en Occidente? Su yo físico, acci- dental, contingente. Resulta significativo el uso de la forma hnoki, la forma más antigua del pronombre personal de primera persona singular, que posee aquí un valor enfático, y precediéndola, la par- tícula vaw (y) con un valor más adversativo que meramente copu- lativo, para subrayar esa contradicción interior en la que vive: ((y yo estoy en Occidente)). Para expresar también gráficamente esa dis- tancia que lo separa de su centro vital, el poeta modifica el parale- lismo sintáctico del hemistiquio: no dice simplemente «mi cora- zón está en Oriente y yo estoy en Occidente)). Introduce la palabra ((confin)), so$ y retrasa la colocación de maárav hasta el final del hemistiquio, alejando físicamente también en el poema libbi («mi corazón, mi pensamiento, mi conciencia, mi voluntad))) y maárav (Occidente, Spfarad donde se encuentra el poeta), colocándolos en los dos extremos del primer hemistiquio.
libbi ma árav /
5. «E fezísteme echar [en] profundina (kv, en el original hebreo) en medio de mares.. .» (Jon 2, 4), así traduce la sefardí Biblia de Ferrara (1553), cfi Moshé Lazar, ed. , Biblioteca Castro, Madrid, 1996.
6. Cfi H. W. Wolff, Antropología del A. T 3.a ed., Salamanca, 2001, pp. 63-83.
Hasta el Renacimiento se sabía de la importancia de un órgano como el cora- zón, pero se desconocían realmente sus funciones.
7. Kd, por ejemplo, Jer 11, 20 , Sal 26, 2 o Dt 4 , 11.