Manual de Instrucciones de la Iglesia
Libro 2
Líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares
Sección 9
Obra del templo y de historia familiar
2006
© 1998, 2006 por Intellectual Reserve, Inc.
Todos los derechos reservados Segunda edición
Impreso en los Estados Unidos de América Aprobación del inglés: 9/05 Aprobación de la traducción: 9/05
Traducción de Church Handbook of Instructions Book 2, Section 9:
Temple and Family History Work Spanish
FamilySearch es una marca registrada de Intellectual Reserve, Inc.
Introducción . . . V 9. Obra del templo y de historia familiar
(Redimir a los muertos). . . 313
Doctrinas de la obra del templo y de historia familiar . . . 313
Ordenanzas del templo para los vivos . . . 313
Investidura . . . 313
Sellamiento . . . 313
Ordenanzas del templo por los muertos . . . 314
Responsabilidades de los miembros . . . 314
Tres responsabilidades básicas. . . 314
1. Recibir sus propias ordenanzas del templo y ayudar a sus familiares inmediatos a recibirlas . . . 314
2. Tener la recomendación vigente para el templo e ir al templo con regularidad . . . 314
3. Participar en la obra de historia familiar . . 315
Oportunidades adicionales de prestar servicio . . 315
Fuentes de consulta . . . 315
Seminario de preparación para el templo . . . 316
Cómo prepararse para entrar en el templo . . . 316
Cómo obtener la ropa del templo y los gárments . . 316
Líderes de templo y de historia familiar de área . . . 316
Presidencia de los Setenta o Presidencia de Área . . . 316
Asesor(es) de historia familiar de área . . . 316
Organización de la obra del templo y de historia familiar en las estacas y los barrios. . . 317
Líderes de la obra del templo y de historia familiar de estaca Presidencia de estaca . . . 317
Asesor(es) del sumo consejo . . . 317
Líderes de la obra del templo y de historia familiar de barrio . . . 318
Obispado . . . 318
Líder de grupo de los sumos sacerdotes . . . 318
Consultor(es) de historia familiar . . . 318
Clase de historia familiar de barrio. . . 318
Fuentes de consulta y programas de computadora en línea de historia familiar . . . 319
Programas y actividades complementarias de la obra del templo y de historia familiar. . . 319
Extracción de registros familiares . . . 319
Supervisión del sacerdocio en la extracción de registros familiares . . . 319
Cómo solicitar la extracción de registros familiares . . . 319
Director de extracción de registros familiares de estaca . . . 320
Directores auxiliares de extracción de registros familiares de estaca . . . 320
Extractores de registros familiares . . . 320
Para más información . . . 320
Centros de historia familiar . . . 320
Cómo establecer un centro de historia familiar . . . 321
Personal del centro de historia familiar . . . 321
Supervisión del sacerdocio de los centros de historia familiar . . . 321
Supervisión del sacerdocio de los centros de historia familiar de multiestaca . . . 321
Supervisión del sacerdocio de los centros grandes de historia familiar de multiestaca . . . 321
Para más información . . . 321
Servicio misional . . . 321
Servicio voluntario. . . 321
Índice de temas
El Señor aconsejó: “Por tanto, aprenda todo varón su deber, así como a obrar con toda diligencia en el oficio al cual fuere nombrado” (D. y C. 107:99; véase también D. y C. 105:10).
Los líderes de la Iglesia deben procurar revela- ción personal que les ayude a aprender y a cumplir los deberes de sus llamamientos.
El estudio de las Escrituras y las enseñanzas de los profetas de los últimos días también ayudará a los líderes a aprender sus deberes. El Señor ha exhortado a los líderes a atesorar constantemente en sus mentes las palabras de Dios, a fin de que sean receptivos a la influencia del Espíritu (véase D. y C.
84:85).
Además, los líderes aprenden sus deberes al estudiar las instrucciones de los manuales de la Iglesia. Si se utilizan para lograr la comprensión de los principios, de las normas y de los procedimien- tos que se deben aplicar al procurar la guía del Espíritu, estas instrucciones harán que sea más fácil recibir revelación.
Introducción al Manual de Instrucciones de la Iglesia
El Manual de Instrucciones de la Iglesia consta de dos libros:
• Libro 1: Presidencias de estaca y obispados
• Libro 2: Líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares
Esta publicación de la sección “Obra del templo y de historia familiar” es una revisión de dicha sec- ción que aparece en el Libro 2. A continuación figura una lista de las secciones del Libro 2; todas se pue- den conseguir como publicaciones individuales, excepto las que estén marcadas con un asterisco (*).
1. Sacerdocio de Melquisedec 2. Sacerdocio Aarónico 3. Sociedad de Socorro 4. Mujeres Jóvenes 5. Primaria
6. Escuela Dominical
7. Obra misional de la estaca y de los miembros 8. Bienestar espiritual y temporal
9. Obra del templo y de historia familiar 10. Actividades
11. Cursos de estudio*
12. Materiales de la Iglesia*
13. Biblioteca del centro de reuniones 14. Música
15. Asuntos públicos
16. Enseñanza del Evangelio y liderazgo 17. Normas especiales de la Iglesia*
Distribución de esta sección
Autoridades Generales, Setenta de Área, jefes de departamentos generales de la Iglesia, presiden- cias generales de las organizaciones auxiliares y directores de asuntos temporales (1 ejemplar cada uno)
Asesor(es) de historia familiar de área (1 ejemplar cada uno)
Presidencia del templo (3 ejemplares)
Presidencia de estaca, de distrito o de misión (3 ejem- plares)
Obispado o presidencia de rama (3 ejemplares) Asesor(es) del sumo consejo (1 ejemplar cada uno) Director y directores auxiliares de extracción de regis-
tros familiares de estaca (1 ejemplar cada uno) Director(es) del centro de historia familiar de estaca
(1 ejemplar para cada uno de los centros de histo- ria familiar de la estaca)
Líderes del grupo de sumos sacerdotes (3 ejemplares) Presidencia del quórum de élderes (3 ejemplares) Consultores de historia familiar (1 ejemplar para
cada uno)
Si los líderes que reciban la sección “Obra del templo y de historia familiar” tuviesen necesidad de tener acceso a otras secciones del Libro 2, la presi- dencia de estaca, el obispado, el líder de grupo de los sumos sacerdotes o el presidente del quórum de élderes podrían prestarles provisionalmente sus propios ejemplares.
Aplicación en ramas, distritos y misiones
En esta sección, los términos obispo y obispado por lo general se refieren también a los presidentes de rama y a las presidencias de rama; los términos presi- dente de estaca y presidencia de estaca por lo general se refieren también a los presidentes de distrito y a las presidencias de distrito. Las referencias a los barrios y a las estacas generalmente se aplican, además, a las ramas, a los distritos y a las misiones.
Introducción
VI
Lista de los materiales que se mencionan en esta sección
Administrative Guide for Family History Centers (36004)
Investidos de lo alto: Seminario de preparación para el templo - Manual del maestro (36854 002)
Family History Center Operations Guide (34051) Extracción de registros familiares - Manual administra-
tivo (30985 002)
Guía para los Miembros sobre la Obra del Templo y de Historia Familiar (34697 002)
Cómo prepararse para entrar en el Santo Templo (36793 002)
Recomendación para las ordenanzas personales (32601 002)
Solicitud para establecer o trasladar un Centro de Historia Familiar (34793 002)
Nota: Esta publicación es una actualización de la sección 9 del Manual de Instrucciones de la Iglesia, Libro 2: Líderes del Sacerdocio y de las organizaciones auxiliares, y el librito individual de la sección 9 que se extrajo de ese manual de instrucciones.
Doctrinas de la obra del templo y de historia familiar
En todas las épocas, el Señor ha mandado a los de Su pueblo construir templos “a fin de que el Hijo del Hombre tenga un lugar para manifestarse a su pue- blo” (D. y C. 109:5). Los templos se construyen al
“santo nombre [del Señor]” “para la gloria, honra e investidura” de los santos (D. y C. 124:39; véase también el versículo 40).
En los templos, los miembros dignos de la Iglesia reciben ordenanzas que son esenciales para la salva- ción. Cada ordenanza comprende convenios y ben- diciones que se prometen. De esa forma, los miembros reciben un conocimiento importante de
“cosas que han estado escondidas desde antes de la fundación del mundo” (D. y C. 124:41). Todas las ordenanzas que se llevan a cabo en la casa del Señor son manifestaciones de creencias en la doctrina fun- damental de la inmortalidad del alma humana.
Los templos son lugares de seguridad y de refu- gio del mundo. Son fuentes de fortaleza para vivir con rectitud. Fortalecen a las familias cuando los miembros aprenden verdades sagradas y prestan servicio a los que han muerto sin haber recibido las ordenanzas del Evangelio.
Ordenanzas del templo para los vivos
Las ordenanzas que los miembros vivos de la Iglesia pueden recibir en los templos comprenden la investidura (incluso el lavamiento y la unción) y las ordenanzas selladoras.
Investidura
El lavamiento y la unción son la primera parte de la investidura. La ordenanza de la investidura explica el propósito de la vida, la misión y la Expia- ción de Jesucristo, y el plan de nuestro Padre Celes- tial para la exaltación de Sus hijos. Por medio de esta ordenanza, los miembros de la Iglesia hacen conve- nios de sacrificio, de consagración y de fidelidad.
También reciben de Dios un don de poder (véase D. y C. 38:32, 38; 95:8; 105:12, 18, 33; 109:13, 22).
El élder James E. Talmage hizo la siguiente des- cripción de la investidura:
“Las ordenanzas de la investidura comprenden ciertas obligaciones por parte del individuo, tales como el convenio y la promesa de observar la ley de absoluta virtud y castidad, de ser caritativo, benevo- lente, tolerante y puro; de consagrar su talento y medios a la propagación de la verdad y el ennobleci- miento de la raza humana; mantener su devoción a la causa de la verdad, y procurar en toda forma con- tribuir a la gran preparación, a fin de que la tierra quede lista para recibir a su Rey, el Señor Jesucristo.
Con la aceptación de cada convenio y la asunción de cada obligación, se pronuncia una bendición prome- tida, basada en la fiel observancia de las condiciones expuestas.
“En todo detalle, la ceremonia de la investidura contribuye a los convenios de una vida moral, la consagración de la persona a ideales nobles, su devoción a la verdad, patriotismo a su país y fideli- dad a Dios. Las bendiciones de la Casa del Señor no se limitan a ninguna clase privilegiada; todo miem- bro... puede ser admitido al templo, con el derecho de participar en sus ordenanzas, si se presenta debi- damente acreditado, en lo que a una vida y compor- tamiento dignos concierne” (La Casa del Señor, página 90).
Sellamiento
Elías el profeta restauró al profeta José Smith las llaves del sacerdocio del poder sellador en el Tem- plo de Kirtland, en 1836 (véase D. y C. 110:13–16).
Por medio de este poder se pueden efectuar las ordenanzas selladoras que hacen posible que las familias permanezcan unidas eternamente (véase D.
y C. 131:1–4; 132:19–20). Estas ordenanzas compren- den (1) el sellamiento de marido y mujer (el matri- monio en el templo) y (2) el sellamiento de hijos a padres (véase D. y C. 138:47–48).
Para que las ordenanzas selladoras tengan vigen- cia por la eternidad, los que las reciban deben ser leales y fieles a los convenios relacionados con las ordenanzas.
Para más información con respecto a las ordenan- zas selladoras, véase la sección “Templos y Matri- monio”, del Libro 1.
9. Obra del templo y de historia familiar (Redimir a los muertos)
314
Ordenanzas del templo por los muertos
Las ordenanzas del bautismo, de la confirmación, de la ordenación al Sacerdocio de Melquisedec (para los hombres) y la investidura del templo y el sella- miento son necesarias para la exaltación de todas las personas responsables. Muchas personas han muerto sin haber recibido estas ordenanzas. Como parte de Su plan de salvación, nuestro Padre Celestial ha pre- parado la manera de que los muertos oigan el Evan- gelio y reciban estas ordenanzas. A las personas que murieron sin el conocimiento del Evangelio, y que lo habrían recibido, se les promete que serán herederas del reino celestial (véase D. y C. 137:7–10).
Mientras el cuerpo de Jesús yacía en el sepulcro después de Su crucifixión, Su espíritu entró en el mundo de los espíritus, donde predicó el Evangelio a los espíritus de los justos (véase 1 Pedro 3:18–20;
4:6; D. y C. 138:11–19). Mientras se encontraba allí, el Salvador organizó misioneros entre esos espíritus justos para que predicaran el Evangelio a los espíri- tus que se encontraban encarcelados:
“Mas he aquí... nombró mensajeros de entre los justos, investidos con poder y autoridad, y los comi- sionó para que fueran y llevaran la luz del evangelio a los que se hallaban en tinieblas, es decir, a todos los espíritus de los hombres; y así se predicó el evange- lio a los muertos” (D. y C. 138:30). Esta gran labor misional que se lleva a cabo en el mundo de los espí- ritus continúa en la actualidad (véase D. y C. 138:57).
Las personas que se encuentran en el mundo de los espíritus pueden ejercer la fe en Jesucristo y acep- tar el mensaje del Evangelio, pero debido a que no tienen un cuerpo físico, las ordenanzas del Evangelio deben efectuarse vicariamente por ellas en la tierra.
Los miembros de la Iglesia son responsables de pro- porcionar estas ordenanzas por sus propios familia- res fallecidos. Esta obra se efectúa en los templos.
Las ordenanzas que se han efectuado por los muer- tos entran en vigor cuando las personas fallecidas deciden aceptarlas y se hacen merecedoras de reci- birlas (véase D. y C. 138:19, 32–34).
El profeta José Smith enseñó la importancia de las ordenanzas del templo para los vivos y por los muertos:
“...permítaseme aseguraros que éstos son princi- pios referentes a los muertos y a los vivos que no se pueden desatender, en lo que atañe a nuestra salva- ción. Porque su salvación es necesaria y esencial para la nuestra, [porque]... ellos sin nosotros no pueden ser perfeccionados, ni tampoco podemos nosotros ser perfeccionados sin nuestros muertos” (D. y C.
128:15).
Deben averiguarse el nombre y los datos de los antepasados y enviarse a un templo antes de que las ordenanzas de salvación se puedan llevar a cabo vicariamente por ellos. Si los miembros de la Iglesia prestan servicio a sus antepasados de esta manera, se cumple la promesa de Elías el profeta: el corazón de ellos se vuelve a los padres (véase D. y C. 110:15), y llegan a ser salvadores en el monte de Sión (véase Abdías 1:21).
Responsabilidades de los miembros
Tres responsabilidades básicas
Por las enseñanzas doctrinales que se han expuesto anteriormente, es evidente que los miem- bros deben concentrarse en tres responsabilidades básicas con respecto al templo y a la historia familiar.
1. Recibir sus propias ordenanzas del templo y ayu- dar a sus familiares inmediatos a recibirlas.
Se aconseja a los miembros que reciban su propia investidura cuando sean llamados a servir en una misión regular, cuando contraigan matrimonio o sean sellados en el templo, o, cuando, aparte de eso, sean dignos y lo suficientemente maduros para comprender y guardar los convenios sagrados que se hacen en el templo. Para mayor información en cuanto al estado de preparación de la persona para recibir la investidura, véase la sección “Templos y Matrimonio”, del Libro 1.
Los líderes deben ayudar a los miembros a com- prender que el propósito de la investidura es prepa- rarse para la exaltación y no sólo para el matrimonio o la misión. Se debe enseñar a los miembros que el guardar los convenios relacionados con la investi- dura puede ser la base de gran regocijo en la vida terrenal. Los padres deben enseñar a sus hijos que el templo es el lugar debido para contraer matrimonio.
A los adultos que no hayan recibido la investi- dura se les anima a prepararse para recibirla. Los seminarios de preparación para el templo, las entre- vistas con el obispo y con el presidente de estaca, y el estudio personal del folleto Cómo prepararse para entrar en el Santo Templo pueden servir de manera positiva en esa preparación (véase también la página 316 de esta sección).
2. Tener la recomendación vigente para el templo y asistir al templo con regularidad.
Todos los miembros adultos deben tener una recomendación vigente para el templo y, según las
circunstancias lo permitan, asistir al templo con regularidad a fin de participar en las ordenanzas por los muertos.
Además, se alienta a los miembros nuevos y a los jóvenes mayores de doce años a tener recomenda- ciones de uso limitado para el templo, y asistir a él para ser bautizados y confirmados por los muertos.
La asistencia regular al templo hace que los miembros recuerden sus propios convenios, adquie- ran una mayor percepción de las doctrinas y de las ordenanzas del Evangelio, y presten servicio a los demás (véase D. y C. 76:5–10).
3. Participar en la obra de historia familiar
Los miembros deben buscar el nombre y los datos de sus parientes fallecidos, solicitar las ordenanzas del templo, de ser necesario, y proporcionar esas ordenanzas por medio de representantes, de ser posible. Para comenzar, los miembros deben inten- tar averiguar el nombre y los datos de cuatro gene- raciones de sus antepasados.
La obligación más importante de los miembros es la que tienen para con sus propios familiares falleci- dos. Pueden realizar la investigación de historia familiar en sus líneas de relaciones biológicas, de adopción y de sellamiento. También, para que se realice la obra del templo, pueden enviar el nombre de personas que probablemente estén emparenta- das, lo cual no se pueda comprobar por motivo de que los registros sean insuficientes, como por ejem- plo, aquellas personas que tengan el mismo apellido y que hayan residido en los mismos lugares de los antepasados conocidos.
Los miembros deben tener en cuenta los senti- mientos de los familiares cercanos cuando envíen el nombre de parientes que hayan fallecido. En el caso de las personas fallecidas que nacieron dentro de los últimos 95 años, los miembros deberán obtener la aprobación del pariente vivo más cercano de la per- sona antes de que se efectúe la obra del templo.
No se debe enviar el nombre de personas con las que no se tenga parentesco sin la aprobación del pariente vivo más cercano. El nombre de personas famosas o los nombres que se hayan conseguido a través de proyectos de extracción no aprobados, como por ejemplo, los de las víctimas del Holocausto judío, no se deberán enviar. Para información con respecto a la participación en proyectos de extracción aprobados por la Iglesia, véanse las páginas 319–320.
Oportunidades adicionales de prestar servicio Además de las tres responsabilidades básicas que se han bosquejado, los miembros pueden participar en otros aspectos de la obra del templo y de historia familiar. Otras formas en las que los miembros pue- den prestar servicio son las siguientes:
Realizar investigación para buscar el nombre y los datos de antepasados más allá de las primeras generaciones.
Aportar a la Iglesia información computarizada de historia familiar.
Participar en organizaciones familiares.
Prestar servicio como misioneros en la obra del templo o en la obra de historia familiar (véase la
“Sección Misional del Libro 1).
Llevar un diario personal y preparar la historia personal y la historia familiar.
Animar a otras personas (incluso a las que no sean miembros de la Iglesia) a aprender más acerca de historia familiar.
Prestar servicio voluntario en la extracción de registros familiares o en un centro de historia fami- liar (véase la página 321).
Fuentes de consulta
Los miembros pueden emplear las fuentes de consulta que se mencionan a continuación, las cua- les les servirán para prepararse para la obra del tem- plo y de historia familiar, y para llevarlas a cabo:
Cómo prepararse para entrar en el Santo Templo. Este folleto se le da a cualquier miembro que se esté pre- parando para entrar en el templo.
Guía para los miembros sobre la obra del templo y de historia familiar. En este cuadernillo se dan instruc- ciones sobre la forma de comenzar a buscar el nom- bre y los datos de los antepasados y la forma de proporcionar las ordenanzas por ellos. Hace tam- bién las veces del manual para las lecciones de his- toria familiar, incluso las lecciones de la Escuela Dominical.
FamilySearch™ en Internet (familysearch.org) y pro- gramas de computadora de historia familiar (donde estén disponibles). Por medio de estas fuentes de consulta, los miembros pueden organizar sus datos, buscar el nombre y los datos de sus antepasados y preparar los nombres de sus familiares fallecidos para que se efectúen las ordenanzas del templo (véase la página 321).
316
Consultores de historia familiar. Los consultores ayudan a los miembros a utilizar las fuentes de con- sulta de historia familiar, a fin de buscar el nombre y los datos de los antepasados y enviar dichos nom- bres para que se efectúe la obra del templo.
Centros de historia familiar (donde se hallen disponi- bles). Estos centros suministran fuentes de consulta para ayudar a los miembros a buscar el nombre y los datos de sus antepasados (véanse las páginas 320--321).
Seminario de preparación para el templo
El objetivo de los seminarios de preparación para el templo es ayudar a los miembros a prepararse para recibir las ordenanzas y las bendiciones del templo. El obispo organiza estos seminarios tan a menudo como sea necesario, con la ayuda del líder del grupo de sumos sacerdotes y el presidente del quórum de élderes.
Los seminarios de preparación para el templo son útiles para los miembros nuevos, así como para los miembros menos activos y para los miembros inves- tidos que no hayan renovado la recomendación durante un tiempo prolongado. El obispado debe seleccionar, con oración, a algunos de esos miem- bros para invitarlos a cada seminario. El obispo u otro líder del Sacerdocio de Melquisedec extiende personalmente cada invitación. También se puede invitar a asistir a los miembros activos que estén hermanando.
El obispado llama a uno o a más maestros para el seminario de preparación para el templo. Los maes- tros pueden ser marido y mujer. Las lecciones se encuentran en el manual Investidos de lo alto: Semina- rio de preparación para el templo. A lo largo del curso, los maestros y los miembros de la clase utilizan con frecuencia el folleto Cómo prepararse para entrar en el Santo Templo.
Una vez que el seminario termina, el obispo se reúne personalmente con cada participante; le da ánimo, le expresa su testimonio y determina si cada persona está preparada para recibir las bendiciones del templo. También discierne si los varones están preparados para ser avanzados en el sacerdocio.
Cómo prepararse para entrar en el templo
Los miembros que se estén preparando para recibir la investidura del templo o que se vayan a sellar deberán leer con detenimiento el folleto Cómo
prepararse para entrar en el Santo Templo. El obispo da este folleto a los miembros que reciben una Recomendación para las ordenanzas personales y los alienta a que lo lean con detenimiento antes de programar una entrevista con el presidente de estaca o de misión. El presidente de estaca o de misión deberá utilizar el folleto como base para el consejo y la instrucción que impartirá al entrevistar a los miembros.
Cómo obtener la ropa del templo y los gárments
Para las instrucciones sobre el modo de hacer pedidos de la ropa del templo y de gárments, véase la sección “Materiales de la Iglesia”, Libro 2.
Para las instrucciones sobre el uso y el cuidado de los gárments y sobre la forma de desechar los gár- ments en desuso, véase la sección “Templos y Matri- monio”, del Libro 1.
Líderes de templo y de historia familiar de área
Presidencia de los Setenta o Presidencia de Área La Presidencia de los Setenta o la Presidencia de Área supervisan las actividades del templo y de his- toria familiar del área. Enseñan las doctrinas de la obra del templo y de historia familiar; además, ense- ñan a los líderes sus responsabilidades en cuanto a la obra del templo y de historia familiar.
Asesor(es) de historia familiar de área
La Presidencia de los Setenta o la Presidencia de Área llaman a uno o a más asesores de historia fami- liar de área con el fin de que colaboren en la supervi- sión de la obra del templo y de historia familiar de área. Por lo general, se llama a poseedores del sacer- docio o a matrimonios para servir como asesores.
Cuando se llame a los asesores de área, se deberá notificar al Departamento de Historia Familiar e His- toria de la Iglesia; éste posteriormente proporciona la capacitación para los nuevos asesores de área.
Los asesores de área están bajo las órdenes de la Presidencia de los Setenta o de la Presidencia de Área. Ellos proporcionan capacitación a los líderes de estaca y a otros dentro de las estacas y los barrios, según lo indique o lo apruebe la Presiden- cia de los Setenta o la Presidencia de Área; propor- cionan información a los líderes de área sobre la
dirección y los planes del Departamento de Historia Familiar e Historia de la Iglesia. Asimismo, mantie- nen informado al departamento en cuanto a las actividades y necesidades de historia familiar del área, y trabajan conjuntamente con el departamento para disponer de las fuentes de consulta necesarias.
Los asesores de área pueden supervisar el servicio de apoyo de historia familiar y a los misioneros de historia familiar de área bajo la dirección del Depar- tamento de Historia Familiar e Historia de la Igle- sia, de acuerdo con la aprobación de la Presidencia de los Setenta o la Presidencia de Área.
Organización de la obra del templo y de historia familiar en las estacas y los barrios
La organización de historia familiar en las esta- cas, en los barrios y en las ramas existe a fin de ayu- dar a los miembros a buscar el nombre y los datos de sus antepasados, vincularlos en familias, y asegu- rar de que se lleven a cabo las ordenanzas del tem- plo por ellos. La clave para que el programa de historia familiar tenga éxito son los consultores de historia familiar, quienes se reúnen individualmente con los miembros y las familias para ayudarlos a ini- ciar su obra del templo y de historia familiar y a continuar en ella. El líder de grupo de los sumos sacerdotes brinda orientación a los consultores de barrio. En las reuniones del comité ejecutivo del sacerdocio y del consejo de barrio, el líder de grupo de los sumos sacerdotes informa en cuanto a las actividades de la obra del templo y de historia fami- liar y recibe dirección del obispado acerca de las personas y de las familias con quienes se podrían reunir los consultores de barrio. Se debe hacer un esfuerzo para que todas las familias del barrio parti- cipen activamente en algún aspecto de la obra del templo y de historia familiar.
La presidencia de estaca asigna a uno o a más miembros del sumo consejo para que ayuden a supervisar la obra del templo y de historia familiar en la estaca. Los miembros del sumo consejo asigna- dos capacitan a los líderes de grupo de los sumos sacerdotes para que dirijan la labor de la obra del templo y de historia familiar en los barrios; asi- mismo, ayudan a supervisar la extracción de regis- tros familiares y los centros de historia familiar de las estacas.
Se incluye información adicional en Administra- tive Guide for Family History Centers.
Líderes de la obra del templo y de historia familiar de estaca
Presidencia de estaca
La presidencia de estaca supervisa la obra del templo y de historia familiar de la estaca, según se bosqueja en la sección “Administración de estaca”, del Libro 1. La presidencia de estaca asigna a uno o a más miembros del sumo consejo que sean son miem- bros del comité del Sacerdocio de Melquisedec de la estaca, para ayudar a supervisar la obra del templo y de historia familiar.
Asesor(es) del sumo consejo
El asesor del sumo consejo se asegura de que la estaca esté organizada con objeto de proporcionar fuentes de consulta a los barrios, a fin de ayudar a los miembros en su obra del templo y de historia familiar. Él presta servicio bajo la dirección de la presidencia de estaca y su asignación comprende las siguientes responsabilidades:
Llega a informarse a fondo de la obra del templo y de historia familiar, y colabora con la presidencia de estaca en impartir instrucción sobre esta obra a otros líderes y miembros.
Instruye a los líderes de grupo de los sumos sacerdotes y a los líderes del quórum de élderes con respecto a sus responsabilidades en la obra del tem- plo y de historia familiar, y se asegura de que la estaca, los barrios y los quórumes estén organizados para realizar la obra del templo y de historia fami- liar (véanse las páginas 317–318).
Se reúne regularmente con la presidencia de estaca para informar sobre la obra del templo y de historia familiar, y para recibir consejo.
Recomienda cuándo debe participar la estaca en el programa de extracción de registros familiares.
Recomienda el establecimiento y la instalación de centros de historia familiar, cuando se necesiten.
Recomienda que se llame a personas como direc- tores de los centros de historia familiar, directores del programa de extracción de registros familiares y extractores de registros. Supervisa el funcionamiento de los centros de historia familiar y de los programas de extracción de historia familiar por conducto de los que han sido llamados como directores.
Hace asignaciones a los barrios con el fin de suministrar consultores de historia familiar y de esta forma dotar de personal cada uno de los centros de
318
historia familiar de la estaca. Analiza las auditorías del centro de historia familiar y trabaja conjunta- mente con los directores para asegurarse de que estén de conformidad con las normas y con los con- troles financieros.
Líderes de la obra del templo y de historia familiar de barrio
Obispado
El obispado supervisa la obra del templo y de historia familiar del barrio. Estas responsabilidades se reseñan en la sección “Administración de barrio”, del Libro 1.
Líder de grupo de los sumos sacerdotes
Bajo la dirección del obispado, el líder de grupo de los sumos sacerdotes es el líder del sacerdocio que tiene la responsabilidad directa de coordinar la obra del templo y de historia familiar del barrio. En los lugares donde no haya un líder de grupo de sumos sacerdotes, este puesto lo ocupa un miembro de la presidencia del quórum de élderes. El líder de grupo de los sumos sacerdotes tiene las siguientes responsabilidades:
En las reuniones del comité ejecutivo del sacerdo- cio y del consejo de barrio él informa sobre la activi- dad de la obra del templo y de historia familiar (incluso del trabajo individual que efectúan los con- sultores de historia familiar con los miembros), y recibe orientación del obispado.
Trabaja conjuntamente con el comité ejecutivo del sacerdocio y el consejo de barrio a fin de buscar el nombre y los datos de las personas y de las familias del barrio con quienes los consultores de historia familiar podrían trabajar por separado.
Se asegura de que se llamen suficientes consulto- res de historia familiar con objeto de satisfacer las necesidades del barrio, entre ellas las que se necesi- tan para llevar a cabo la asignación del barrio de dar apoyo a un centro de historia familiar en la estaca.
Ayuda a los consultores a cumplir sus responsabili- dades, según se bosquejan más adelante.
En las estacas que participen en la extracción de registros familiares, él recomienda personas para que sirvan como extractores de registros familiares.
Consultor(es) de historia familiar
El líder de grupo de los sumos sacerdotes reco- mienda a uno o a más consultores de historia fami- liar, de modo que haya suficientes para satisfacer las
necesidades del barrio, y el obispo o un consejero asignado los llama y los aparta. Si bien los hermanos y las hermanas a quienes se llame como consultores no tienen que ser expertos en la investigación de historia familiar, deben ser maestros hábiles que tra- bajen y que se comuniquen bien con los miembros;
deben sentirse cómodos al utilizar la tecnología que ayude a los miembros en la obra de la historia fami- liar. Los consultores trabajarán con la información familiar de los miembros y deberán ser personas capaces de ejercer buen discernimiento y discreción al tratar asuntos familiares delicados. El líder de grupo de los sumos sacerdotes supervisa a los con- sultores.
Los consultores de historia familiar trabajarán con los miembros que estén empezando su obra de histo- ria familiar o que estén siguiendo adelante en ella.
Los consultores deberán prestar particular atención a aquellas personas y familias que recomendó el líder de grupo de los sumos sacerdotes a través del con- sejo de barrio y del comité ejecutivo del sacerdocio.
Si es posible, se deberán reunir con los miembros en sus hogares y utilizar la fuente de consulta Guía para los Miembros sobre la obra del Templo y de Historia Fami- liar. Al visitar los hogares de los miembros, los con- sultores deberán tener la debida precaución e ir acompañados de otra persona, según corresponda.
Los consultores de historia familiar tienen las siguientes responsabilidades:
Ayudan a los miembros a buscar el nombre y los datos de sus antepasados y se aseguran de que se lleven a cabo las ordenanzas del templo por ellos.
Ayudan a los miembros que no tienen acceso a computadoras o que se sienten incómodos al usarlas a preparar y enviar datos familiares para que se efectúen las ordenanzas del templo.
Se reúnen con los miembros nuevos para explicar las doctrinas de la redención de los muertos. Ayu- dan a los miembros nuevos a buscar el nombre y los datos de sus antepasados fallecidos e ir al templo a recibir el bautismo y la confirmación por ellos.
Cuando se lo asigne el obispado, enseñan las cla- ses de historia familiar durante la Escuela Dominical.
Si al barrio se le asigna dar apoyo a un centro de historia familiar, ellos prestan servicio como inte- grantes del personal y se familiarizan con las fuen- tes de consulta y con los procedimientos del centro.
Clase de historia familiar de barrio
Durante la Escuela Dominical se podría enseñar una clase de historia familiar de barrio, según lo determinen los líderes locales del sacerdocio. Esa
clase está bajo la dirección del obispado en vez del presidente de la Escuela Dominical. El programa de estudio para la clase es la Guía para los Miembros sobre la obra del Templo y de Historia Familiar. El maes- tro es por lo general un consultor de historia fami- liar nombrado por el obispado. Dicho maestro o maestra adapta la lección de acuerdo con las necesi- dades de los miembros de la clase. Normalmente, las clases se deberán llevar a cabo al estilo de talle- res, donde los miembros puedan en verdad llevar a cabo la obra de historia familiar.
Fuentes de consulta y programas de computadora en línea de historia familiar
Las fuentes de consulta y los programas de com- putadora en línea de historia familiar de la Iglesia sirven para ayudar a los miembros a buscar el nom- bre y los datos de sus antepasados, para organizar la información ancestral y para preparar los nombres de los antepasados para que se lleven a cabo las ordenanzas del templo por éstos. La mayoría de esas fuentes de consulta se consiguen mediante FamilySe- arch, que es el sitio de historia familiar de la Iglesia de Internet y que está en familysearch.org.
Si en la estaca o en el barrio hay computadoras con acceso a Internet, o si en las computadoras de la estaca o del barrio se han instalado programas de historia familiar, la presidencia de estaca y el obis- pado se aseguran de que esas computadoras estén disponibles para el uso de los miembros a horas razonables. Los consultores de historia familiar pue- den ayudar a programar las computadoras y enseñar a los miembros a usarlas.
Los miembros que usen las computadoras admi- nistrativas para la obra de historia familiar no debe- rán tener acceso a la información de las cédulas de miembros ni a la financiera.
Programas y actividades
complementarias de la obra del templo y de historia familiar
Además del programa básico de historia familiar, las estacas pueden optar por participar en la extrac- ción de registros familiares. También podrán solicitar un centro de historia familiar. Las personas pueden servir como misioneros o voluntarios de historia familiar.
Extracción de registros familiares
En los párrafos que siguen a continuación se da información básica acerca de la extracción de regis- tros familiares. En Extracción de Registros Familiares - Manual administrativo se proporciona información adicional referente al modo de establecer y de poner en funcionamiento el programa.
Por medio de la extracción de registros familiares, los miembros traspasan los datos de historia fami- liar que se encuentran en documentos tales como registros de censos, registros parroquiales y regis- tros civiles a archivos automatizados de computa- dora (ordenador). De ese modo, las personas tienen acceso a esos datos por medio de las fuentes de con- sulta que hay en Internet y los programas de com- putadora de historia familiar de la Iglesia. Los miembros pueden utilizar esos archivos para buscar el nombre y los datos de sus antepasados y averi- guar si se han efectuado las ordenanzas del templo por ellos. Los nombres que figuran en esos archivos también se envían a los templos para complementar los nombres que los miembros proporcionan para la obra de las ordenanzas.
Además de poner la información a disposición de los miembros, la extracción de registros familiares brinda oportunidades de prestar servicio. Los miem- bros menos activos, las personas que deban perma- necer en casa y las personas de edad pueden realizar el trabajo de extracción de registros en su casa. Los jóvenes también pueden participar en el programa de extracción de registros familiares.
Los que tomen parte en la extracción de registros familiares deben extraer registros que hayan sido aprobados por la Iglesia.
Supervisión del sacerdocio en la extracción de registros familiares
Bajo la dirección de la presidencia de estaca, el asesor del sumo consejo encargado de la obra del templo y de historia familiar supervisa la extracción de registros familiares en la estaca. Se llama a un director de extracción de registros familiares de estaca. En las estacas en las que participen muchos miembros en la extracción de registros familiares se llaman directores auxiliares para coordinar la obra en los barrios y las ramas individuales, según sea necesario.
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Cómo solicitar la extracción de registros familiares Si los miembros de la presidencia de estaca desea- ran que la estaca participara en la extracción de registros familiares, deben enviar una solicitud a la Presidencia de los Setenta o a la Presidencia de Área.
Si se aprueba la solicitud, se envía a las Oficinas Generales de la Iglesia. Cuando se intente determi- nar si la estaca debe participar en el programa de extracción de registros familiares, la presidencia de estaca puede consultar al asesor de historia familiar de área. También pueden acudir a Extracción de Registros Familiares - Manual administrativo. Los miembros de la comunidad también pueden partici- par en la extracción de registros familiares.
Para que este programa pueda llevarse a cabo, las estacas que participen deberán tener un número suficiente de extractores de registros familiares en toda la estaca. No obstante, no es preciso que se pro- porcionen extractores de registros familiares de cada barrio.
Director de extracción de registros familiares de estaca
Si la estaca participa en la extracción de registros familiares, un miembro de la presidencia de estaca o un miembro asignado del sumo consejo llama y aparta a un director de extracción de registros fami- liares de estaca. El asesor del sumo consejo super- visa al director, le da instrucción y le presta ayuda.
El director de extracción de registros familiares de estaca capacita a los extractores de registros fami- liares y colabora con ellos; hace posible el acceso a las fuentes de consulta de la Iglesia tales como los programas en línea, el equipo y las instalaciones; y, cuando sea necesario, solicita registros para extraer- los y los distribuye. En los casos en los que grupos que no sean de la Iglesia participen en la extracción, el director proporciona la organización, la capacita- ción y el apoyo necesarios.
El director debe poseer buenas aptitudes de admi- nistración, de relaciones interpersonales y de comu- nicación con los demás. Es útil que tenga alguna experiencia en computadoras. El llamamiento puede requerir una cantidad considerable de tiempo.
Directores auxiliares de extracción de registros fami- liares de estaca
Según sea necesario, un miembro de la presiden- cia de estaca o el miembro asignado del sumo con- sejo pueden llamar y apartar a directores auxiliares de extracción de registros familiares. Esos miembros ayudan al director de estaca en actividades tales como la supervisión de extracción de registros en un idioma extranjero, la supervisión de asuntos técni-
cos o de computadora y la coordinación de la obra de extracción en los barrios y las ramas que cuentan con un grupo numeroso de extractores de registros familiares.
Extractores de registros familiares
Si la estaca participa en la extracción de registros familiares, un miembro de la presidencia de estaca o el miembro asignado del sumo consejo llama y aparta a los extractores de registros familiares. Ellos trabajan bajo la dirección del director de extracción de registros familiares de estaca. Los extractores de registros familiares pueden trabajar en su casa o en un centro de reuniones.
Si la estaca extrae registros en un idioma extran- jero, los extractores de registros familiares deben ser capaces de aprender a leer los registros en ese idioma extranjero. Sin embargo, no es necesario que dominen ese idioma.
Para más información
Para más información referente a la extracción de registros familiares, las presidencias de estaca debe- rán ponerse en contacto con el asesor de historia familiar de área.
Centros de historia familiar
En los párrafos que siguen a continuación, se da información básica cerca de los centros de historia familiar. Se da información adicional en Family His- tory Center Operations Guide.
La Iglesia ha establecido centros de historia fami- liar en muchos lugares. Los centros tienen por objeto ayudar a los miembros a buscar los nombres y los datos de antepasados y proporcionarles las orde- nanzas del templo. Los centros proporcionan acceso local a registros de historia familiar microfilmados de la Iglesia y a las fuentes de consulta de computa- dora de historia familiar de la Iglesia, entre ellos FamilySearch, en el Internet. Las fuentes de consulta de los centros están a disposición de las personas de la comunidad que deseen utilizarlos.
Los centros de historia familiar son eficaces hasta el punto en que (1) a todos los usuarios se les reciba afectuosamente para que utilicen las fuentes de con- sulta del centro, (2) los miembros estén proporcio- nando las ordenanzas del templo por sus antepasados, (3) los usuarios que no sean miembros tengan oportunidades de enterarse de la razón por la que los miembros realizan la obra de historia familiar y (4) los miembros como los que no lo sean estén aportando a la Iglesia los registros de sus vín- culos familiares.
Cómo establecer un centro de historia familiar Si los miembros de la presidencia de estaca están considerando la necesidad de que haya un centro de historia familiar en su estaca, trabajan conjuntamente con el asesor de historia familiar de área para deter- minar si se debe establecer un centro. De ser así, la estaca envía al asesor de historia familiar de área el formulario Solicitud para establecer o trasladar un Cen- tro de Historia Familiar. El asesor de área analiza la solicitud con la Presidencia de los Setenta o con la Presidencia de Área. Si se aprueba la solicitud, el ase- sor de área colabora con el Departamento de Histo- ria Familiar e Historia de la Iglesia para tratar de conseguir la aprobación de la solicitud.
Personal del centro de historia familiar
Los consultores de historia familiar integran el personal de los centros de historia familiar. Bajo la dirección del presidente de estaca, el asesor del sumo consejo coordina con los obispos y los líderes de grupo de los sumos sacerdotes de la estaca la asignación de suficientes consultores de historia familiar para que integren el personal de cada uno de los centros de historia familiar.
Supervisión del sacerdocio de los centros de historia familiar
Los centros de historia familiar funcionan bajo la dirección del sacerdocio. El asesor del sumo consejo encargado de la obra del templo y de historia fami- liar, bajo la dirección de la presidencia de estaca, supervisa los centros de historia familiar de la estaca.
Se llama al director del centro y a los consultores de historia familiar como se reseña en la pág. [318].
Supervisión del sacerdocio de los centros de historia familiar de multiestaca
Los centros de historia familiar de multiestaca, que tienen el apoyo de algunas estacas, funcionan bajo la dirección de un consejo organizado por las presidencias de estaca, con la colaboración del ase- sor de historia familiar de área, según sea necesario.
El consejo consta de miembros del sumo consejo de las estacas que dan su apoyo al centro. El miembro del sumo consejo de la estaca agente preside el con- sejo. Los miembros del sumo consejo de las estacas que dan su apoyo proporcionan al consejo del cen- tro de historia familiar de multiestaca los nombres
de los consultores de historia familiar que trabajarán en el centro. El consejo coordina el horario de todos los consultores de historia familiar que dan su apoyo. Por conducto de los miembros del sumo con- sejo de las estacas que dan su apoyo, el consejo coor- dina la asignación de los consultores de historia familiar para que trabajen en el centro.
Supervisión del sacerdocio de los centros grandes de historia familiar de multiestaca
Los grandes centros de historia familiar de mul- tiestaca que tienen el apoyo de muchas estacas, fun- cionan bajo la dirección de una mesa organizada por la Presidencia de los Setenta o por la Presidencia de Área. La mesa consta de miembros selectos del sumo consejo de las estacas que apoyan el centro. La Presidencia de los Setenta o la Presidencia de Área nombra a un presidente, el cual es por lo general uno de los miembros del sumo consejo o un Setenta de Área. El presidente y la mesa coordinan el llama- miento de los miembros para que trabajen en el cen- tro, lo supervisen y analicen las auditorías del centro y respondan a las mismas.
Para más información
Para más información en cuanto a los centros de historia familiar, las presidencias de estaca se debe- rán poner en contacto con el asesor de historia fami- liar de su área.
Servicio misional
Hay oportunidades para que los miembros pres- ten servicio como misioneros de tiempo completo en la obra del templo y de historia familiar o como misioneros de servicio a la Iglesia en la obra de histo- ria familiar. Para más información, véase la sección
“Servicio misional” del Libro 1.
Servicio voluntario
Hay muchas oportunidades de prestar servicio en la Iglesia al alcance de los miembros, incluso para los que no tengan vigente la recomendación para el templo y para las personas que no sean miembros de la Iglesia. Estas personas son voluntarias más bien que misioneras. Pueden prestar servicio en áreas tales como los centros de historia familiar y la extracción de registros familiares.