Aplicación de las redes sociales en la enseñanza
secundaria: Facebook y Twitter
Autor: Arruñada López, Sara (Maestra, especialidad en Educación Infantil. Experta Universitaria en Filología Asturiana. Licenciada en Pedagogía, Maestra de Lengua Asturiana).
Público: Profesores de Educación Secundaria. Materia: Nuevas Tecnologías. Idioma: Español.
Título: Aplicación de las redes sociales en la enseñanza secundaria: Facebook y Twitter.
Resumen
Actualmente existe mucha información que avala el efecto positivo del uso de las redes sociales en el aprendizaje del alumnado de educación secundaria. Sin embargo, encontramos pocas experiencias en las que se lleve a cabo una verdadera aplicación de estas redes en las aulas. Este artículo pretende demostrar la aplicación real de estas redes en los centros de educación secundaria, concretamente de Facebook y Twitter, así como los efectos que conlleva la utilización de las mismas.
Palabras clave: Redes Sociales, Educación Secundaria, Facebook, Twitter.
Title: Application of social networks in secondary education : Facebook and Twitter.
Abstract
Currently there is much information that supports the positive effect of the use of social networks in the learning of students in secondary education. However, we found few experiences in which takes place a real implementation of these networks in classrooms. This article aims to demonstrate the actual application of these networks in secondary schools, especially Facebook and Twitter, as well as the effects associated with the use thereof.
Keywords: Social Networks, Secondary Education, Facebook, Twitter.
Recibido 2016-03-28; Aceptado 2016-03-30; Publicado 2016-04-25; Código PD: 070088
INTRODUCCIÓN
Este artículo se ha inspirado en el uso educativo que se hace de las redes sociales, especialmente de Facebook y Twitter, en educación secundaria en los países de habla hispana, así como en su efectividad en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Por ello, el propósito de este documento consiste en demostrar si hay una aplicación real de las mismas en esta etapa, y el efecto positivo que ejerce en el aprendizaje del alumnado.
En primer lugar, abordaré la importancia de las redes sociales en el presente, recalcando su uso por los adolescentes. Posteriormente, expondré la utilización real de estas redes en los centros educativos de educación secundaria para, finalmente, comentar la repercusión del uso de las mismas en los procesos de enseñanza-aprendizaje del alumnado.
REDES SOCIALES, ADOLESCENTES Y EDUCACIÓN
En la actualidad vivimos en la llamada sociedad del conocimiento, en la que las nuevas tecnologías influyen notablemente en nuestra actividad cotidiana. A su vez, desde que la web 1.0, en la que los usuarios eran sólo receptores de información, ha evolucionado a la web 2.0, en la que los individuos tienen la posibilidad de ser ellos mismos la fuente de información interactuando a través de la red, la utilización de las redes sociales ha adquirido una gran importancia en nuestras vidas.
Las redes sociales se pueden definir, según Prato (citado por Valenzuela, 2013) como sistemas en los que se establecen relaciones con otros usuarios por las que se puede recibir, emitir y compartir información de diferentes temas. A su vez, en palabras de De Haro (2009):
Las herramientas que ponen a disposición de los usuarios son numerosas y diferentes según hablemos de uno u otro servicio de red social, aunque la mayoría suelen incluir grupos, mensajes privados, mensajes públicos, correo electrónico interno o chat, entre otros. (p. 1)
Podemos afirmar entonces que son plataformas cuyas herramientas nos ofrecen enormes posibilidades para interactuar con otras personas y comunicarnos entre sí, participando activamente en el intercambio de información, del tipo que sea. Así mismo, la posibilidad que nos ofrecen para poder ser partícipes de lo que se cuenta en la red las convierten en algo muy atractivo: a través de las mismas podemos contar desde cómo nos ha ido el día, hasta escribir una receta de cocina, y a su vez, otros usuarios pueden compartir esta u ofrecer otro tipo de información.
Sobre las redes sociales, Osuna y Aparici (2014) señalan que: “hoy es habitual que personas de todas las edades lo utilicen frecuentemente como un medio más de comunicación, aunque es más popular entre la población más joven” (p. 106). En este sentido, una investigación realizada por García, López-de-Ayala y Catalina (2013) sobre los hábitos de uso en Internet y en las redes sociales de los adolescentes españoles, indica, teniendo en cuenta los datos del Instituto Nacional de Estadística en 2012, lo siguiente:
El 88,5% de los jóvenes usuarios de Internet con edades comprendidas entre los 16 y 24 años participa en redes sociales y, ya en 2009, Bringué y Sádaba (2009) encontraron que el 71% de los adolescentes españoles (12-18 años) las utilizaban. (p. 196)
Así, podemos concluir que, aunque personas de cualquier edad hacen uso de las redes sociales, los jóvenes son los que más las emplean, teniendo en cuenta que un gran porcentaje de los adolescentes españoles en 2009 (71%) ya las manejaban.
Asimismo, este estudio apunta que:
Las redes sociales son los sitios que más frecuentan los adolescentes, conectándose el 75,3% con mucha frecuencia y alcanzando el 90% si incluimos a los que las utilizan en ocasiones (…) el 86,9% cuenta con algún perfil (uno o más) en Tuenti y el 73,4% en Facebook. En tercer lugar, el 39% de adolescentes registrados opta por Twitter. (García, López-de-Ayala y Catalina, 2013, p. 199)
De estas palabras podemos deducir que las redes sociales son el medio que más emplean los adolescentes en Internet. En este sentido, Cab y Hernández (s.f.) indican, en relación con el uso de las redes sociales por parte de los jóvenes, que:
El desarrollo de las Tecnologías de la Información y su democratización a través de Internet ha influido en la sociedad en diferentes grados. Los jóvenes son más adaptables y perceptivos a esta influencia, de una manera más natural. Las redes sociales (como Facebook y Twitter) se han convertido en parte de su vida, y hoy en día no tenerlas podría ser causa de exclusión. (p. 2)
Es evidente que las redes sociales son esenciales en la vida de los adolescentes, a través de las cuales se relacionan e intercambian información de diverso tipo, siendo esta información más significativa para ellos que cualquier conocimiento abordado en sus clases. Entonces, ¿por qué no aprovechar esta influencia en las aulas para el aprendizaje de los alumnos y alumnas de secundaria?
Así, en palabras de Valenzuela (2013):
En las estadísticas actuales, tanto a nivel mundial, como en nuestro país, es notorio que está creciendo de manera importante el uso de las mismas, por lo cual, es conveniente considerarlas como espacios factibles para hacer llegar información educativa a los estudiantes que, una vez conectados, pueden aprovechar su tiempo para consultar contenidos educativos e interactuar con profesores y otros alumnos. (p. 1)
En esta línea, Siemens expone una nueva teoría de aprendizaje, el conectivismo:
El conectivismo se basa en la estructura de las redes para fundamentar los procesos de aprendizaje, a modo de cómo la sociedad actual articula sus interconexiones en nodos. El conocimiento no se haya en un único individuo o nodo, de tal forma que no hay una única persona que lo sepa todo. Es necesaria la participación de varias personas o nodos para llegar a la construcción del conocimiento, ya que cada miembro en conexión va a facilitar la resolución de la parte en la que es experta. El aprendizaje conectivista va a ser un proceso que potencie y moldee esas redes de conocimiento. (Roura, 2014, p.54)
Es decir, el aprendizaje se basaría en las conexiones que un alumno o alumna tendría con otras personas (nodos), de tal forma que a partir de los mismos construyeran su propio aprendizaje, aportando cada uno distinta información. De esta manera, se retroalimentarían unos de otros para aprender, para crear un todo o mente colectiva. Por tanto, podemos concluir que las redes sociales favorecen un aprendizaje colaborativo entre el alumnado, a través de su propia
participación en las mismas, de tal forma que aprenden por medio de la información que aportan tanto el propio alumno o alumna como sus compañeros.
A partir de todas estas afirmaciones podemos concluir que las redes sociales aplicadas a la educación secundaria pueden ser una poderosa herramienta educativa.
En esta línea debemos considerar también, como se puede observar en la investigación comentada anteriormente de García, López-de-Ayala y Catalina (2013), que dos de las redes sociales con más repercusión en los adolescentes son Facebook y Twitter. De hecho, un estudio realizado por ELOGIA e IAB Spain Rsearch en 2013, establece la clasificación de los “Top 10 de las redes sociales”, posicionando a Facebook y a Twitter en el primer y el tercer puesto respectivamente (Osuna y Aparici, 2014).
Respecto a Facebook, en palabras de Fernández Ulloa (2013), es “la red social con mayor extensión y repercusión mundial que existe. Según los últimos estudios y sondeos realizados sobre la misma, se dice que aproximadamente seiscientos millones de usuarios la utilizan como hilo conductor para comunicarse entre sí” (p. 172).
En cuanto a Twitter:
Es un microblogging que ha ganado popularidad mundialmente y se estima que tiene más de 200 millones de usuarios. Permite mandar mensajes de texto plano de corta longitud, con un máximo de 140 caracteres, llamados tweets, que se muestran en la página principal del usuario. Los usuarios pueden suscribirse a los tweets de otros usuarios – a esto se le llama "seguir" y a los suscriptores se les llaman "seguidores" o tweeps. (Naso, Balbi, Di Grazia y Peri, 2012, p. 6)
Sin embargo, han surgido diferentes redes sociales de uso educativo; entre ellas cabe destacar Edmodo y Ning. En relación con Edmodo, permite que los profesores y estudiantes cuenten con un lugar seguro para compartir contenidos, ayudando a los docentes a aprovechar las ventajas de las redes sociales (Valenzuela, 2013). En cuanto a Ning, ofrece redes sociales cerradas (Naso, Balbi, Di Grazia y Peri, 2012), de tal forma que nadie ajeno al aula pueda acceder a la plataforma.
¿Por qué no usar redes sociales como Facebook o Twitter, cuyo manejo se encuentra más extendido, y crear plataformas cuya utilización esté destinada al ámbito educativo? Un motivo puede ser las características de privacidad de Facebook y Twitter, que hacen que su empleo con menores sea complicado. En relación a ello, Naso, Balbi, Di Grazia, y Peri (2012) sostienen de Facebook que: “los mecanismos de control son muy débiles. El hecho de que parte de los perfiles sean visibles a todos por defecto (aunque luego se puede limitar) hace impracticable su uso con menores”. Otro de los motivos por los que su utilización con menores es difícil es la edad mínima que establecen estas redes para crear una cuenta. Por ejemplo, en Facebook la edad mínima para registrarse son 14 años.
Por estas razones, la existencia de plataformas como Edmodo o Ning posibilita el uso de redes sociales en el ámbito educativo con menores de esta edad. No obstante, en cursos en los que el alumnado supera la edad mínima establecida y tomando las medidas oportunas en cuanto a privacidad, es factible aplicar Facebook y Twitter en el aula. De acuerdo con Valenzuela (2013): “es posible emplear las redes existentes restringiéndolas a sus fines académicos, cuidando siempre la seguridad en la identidad, tanto de los usuarios, como de la información que se publica” (p. 2).
No obstante, ¿existe una aplicación real de las redes sociales en la educación secundaria? Y si existe, ¿ayuda de forma eficaz al aprendizaje del alumnado?
¿SE APLICAN REALMENTE LAS REDES SOCIALES EN LA ENSEÑANZA SECUNDARIA?
Investigando sobre el uso de las redes sociales en educación en países de habla hispana, podemos descubrir bastante bibliografía en la que se recogen las ventajas que supone la utilización de estas plataformas. Así, diversos autores como Fernández Ulloa (2012) o García Granja (citado por Fernández Ulloa, 2013) destacan, entre otras, la motivación en el proceso de aprendizaje, el fomento del aprendizaje autónomo y del trabajo en equipo, el aumento de la comunicación y del conocimiento mutuo de los participantes, la mejora en la retención de lo aprendido, la práctica de la capacidad de expresión escrita y en el manejo de las TIC, la extensión del proceso de aprendizaje más allá del espacio físico y temporal del centro, o el incremento del aprendizaje activo en el que el alumno y alumna se convierte en el agente de su propio aprendizaje.
Sin embargo, no existe un número elevado de investigaciones en donde se hayan aplicado estas plataformas en educación secundaria, lo que reafirmaría las palabras de De Haro (2009): “las redes sociales utilizadas con fines
estrictamente educativos en la educación preuniversitaria son prácticamente inexistentes” (p. 1). Pero, ¿es cierto que no se usan las redes sociales en la educación secundaria?
Entre las experiencias que podemos encontrar se encuentra la que explica De Haro (2009), en la que, en un Instituto de Educación Secundaría, se empleaba la red social Ning en las asignaturas de Informática en 4º de ESO, Matemáticas de diversos niveles de ESO y Bachillerato, Música de 1º de ESO, Ciencias Naturales de 3º de ESO, Lengua Castellana de 4º de ESO y Ciencias de la Tierra de 2º de Bachillerato.
Otro caso es el que podemos encontrar en el artículo de Cab y Hernández (s.f.) sobre la utilización de las redes sociales en el proceso de aprendizaje de los estudiantes de bachillerato en el Instituto Politécnico Nacional (México), donde, basándose en un aprendizaje constructivista, llevaron a cabo una investigación en la que se utilizó Facebook y Twitter en una asignatura con un grupo experimental, cuyos integrantes fueron mejorando sus calificaciones respecto a los pertenecientes al grupo control:
En lo referente a los resultados del aprovechamiento escolar de los estudiantes que utilizaron la herramienta se encontró en las actas de calificaciones que en el grupo experimental el aprovechamiento escolar fue en los primeros dos cortes muy similar al grupo control, sin embargo conforme fue avanzando el semestre el aprovechamiento en el grupo experimental se elevó con respecto al grupo control de la siguiente forma: 1er corte 1%, segundo corte 2%, tercer corte 19% y para finalizar con un 18% en la evaluación final. (p. 10)
Además de estas investigaciones, podemos encontrar alguna que otra aplicación aislada de redes sociales en la enseñanza secundaria. Así, un proyecto en el que se utilizan las redes sociales es Leer a tu lado, en el que participaron estudiantes de los IES “Ortuella” y “Plentzia” (Vizcaya) y la Escuela de la Experiencia de Eibar (Guipúzcoa) y cuya finalidad es la de fomentar el diálogo intergeneracional por medio de la red social Edmodo (Larequi, 2015).
Otra experiencia, esta vez a través de la red social Tuenti3, es la llevada a cabo por la profesora Pepa Pinar Matos, del IES “Enrique Díez Canedo” de Puebla de la Calzada (Badajoz), en la que utilizaba esta plataforma como docente de Lengua Castellana y Literatura para, entre otras acciones, felicitar el cumpleaños a sus alumnos, colgar fotos de actividades con autorización previa para que ellos se etiquetasen en ellas, tutorizar a través del chat que facilita esta red, resolver dudas relacionadas con los contenidos de la asignatura y corregir textos (Pereira, 2011).
Si buscamos información en concreto sobre experiencias con Facebook en secundaria, ésta es prácticamente nula. Una de las posibles razones de que no se use esta red social en educación secundaria puede ser la edad mínima que exige para crear una cuenta. No obstante, y como ya se ha corroborado, un gran número de adolescentes usan esta red social.
Además de la investigación de Cab y Hernández (s.f.) mencionada anteriormente, en la que usan Facebook en el proceso de enseñanza-aprendizaje con un grupo experimental, cabe señalar el estudio llevado a cabo en el Colegio San Francisco de Asís de Santander (Colombia) cuya finalidad era “determinar el impacto del Facebook en el proceso enseñanza-aprendizaje del área de Ciencias Naturales” (Barajas y Álvarez, 2013, p. 143). Para ello pusieron en práctica un curso de Biología en esta red social, dirigido al grupo de undécimo grado formado por 15 estudiantes adolescentes, hombres y mujeres, entre los 15 y 19 años. Entre otras, se llegó a la conclusión de que Facebook es una buena herramienta como apoyo al proceso pedagógico, mejorando el rendimiento académico de los estudiantes.
Fuera del ámbito de la investigación educativa, una experiencia interesante es la realizada por Martínez Domene (2011) en el INS Castellar, de Castellar del Vallès (Barcelona) con alumnos y alumnas de 4º de ESO. Se trataba de un proyecto en el que el alumnado debía preparar una antología poética de la Generación del 27. Para ello se propuso la creación de un grupo en Facebook, llamado Generación del 27, en el que cada alumno y alumna dio vida a un escritor, de tal forma que debían simular cómo se relacionarían los miembros de ese grupo si vivieran en la época actual y trabajaran colaborativamente para seleccionar, comentar y editar sus propios poemas. La valoración sobre el proyecto fue muy positiva, ya que el alumnado consiguió alcanzar en gran parte los objetivos establecidos.
Respecto a Twitter, podemos encontrar dentro del ámbito de la investigación, además de la de Cab y Hernández (s.f.), la realizada por Vázquez Cano (2013) en tres centros de educación secundaria de Castilla-La Mancha, en los que se llevó a cabo un programa interdisciplinar basado en el uso de esta red social en la asignatura de Lengua castellana y Literatura en 3º de la ESO para mejorar la competencia lingüística, con resultados positivos.
Otra experiencia interesante destacada por Larequi (2015) en esta misma materia, al margen de la investigación educativa, es la llevada a cabo en el IES “Ekialdea” (Vitoria) en una clase de 2º de ESO, en el que cada alumno y alumna se encargan de resumir un capítulo de El Quijote en un tweet. Esta actividad tuvo un gran éxito entre el alumnado, motivándolo a conocer esta historia. En la misma línea podemos encontrar la actividad realizada con alumnos y alumnas de 3º ESO del IES “Concha Méndez Cuesta” (Málaga), en la que se adapta la novela picaresca El Lazarillo de Tormes a Twitter, de tal modo que cada alumno y alumna simulaba ser uno de los personajes principales de la historia (Larequi, 2015).
Por otro lado, podemos encontrar el proyecto REDsidencia de estudiantes, llevado a cabo por Nacho Gallardo en el IES “Chaves Nogales” (Sevilla), en el que se propone el estudio de la Generación del 27 usando de las redes sociales, entre ellas Twitter, en la asignatura de Lengua Castellana y Literatura en 2º de Bachillerato. En las conclusiones obtenidas de la aplicación de este proyecto, se destacan entre los puntos positivos la motivación que mostró el alumnado (Gallardo, 2012).
¿LAS REDES SOCIALES AYUDAN EN EL APRENDIZAJE DE ALUMNADO?
Aunque no haya demasiadas investigaciones educativas, sí que podemos encontrar bastantes experiencias realizadas de forma aislada por distintos profesores en los centros de secundaria en los países de habla hispana. Pero, aun así, resultan ser insuficientes si tenemos en cuenta el uso que hacen los adolescentes de estas plataformas. No obstante, podemos apreciar a partir de las mismas que han tenido efectos positivos sobre el aprendizaje de los estudiantes. Entonces, ¿por qué su utilización no se encuentra tan extendida?
Entre las posibles razones que puede haber para explicar el escaso uso de las redes sociales en educación secundaria podemos señalar el miedo del profesorado a su aplicación en el aula. Entre los temores que el profesor pueda tener, Fernández Ulloa (2012) indica la pérdida de control en la clase, el miedo a no dar todo el contenido de la materia, la falta de materiales preparados para emplear las redes sociales en el aula, la falta de preparación en el manejo de las mismas, y la inclusión en ellas de personas que no pertenecen al grupo.
Otra razón reside en la metodología seguida por los docentes, que hace que no vean necesario o apropiado el empleo de las redes sociales en sus clases. En esta línea, Santamaría (citado por De Haro, 2009) afirma que:
La pedagogía de los espacios se debe planificar en estas entidades-plataforma desde unas competencias adecuadas para el uso de las redes sociales con respecto a su utilización, a la creación de la identidad digital, a la buena gestión y compartición de los datos. Por eso también creemos que hay otros entornos que son más adecuados a nivel educativo, como pueden ser los entornos de aprendizaje en red y las comunidades de aprendizaje en su versión virtual. (p. 6)
Sin embargo, no debemos olvidar que el uso de las redes sociales es algo todavía novedoso, tanto en España como en otros países de habla hispana, lo que conlleva a que estas prácticas sean minoritarias, y que su aplicación en las aulas de educación secundaria se esté expandiendo aún, dependiendo de la voluntad del profesorado de formarse en su manejo en el caso de que no sepan cómo utilizarlas, y de que las integren en su metodología.
CONCLUSIONES
No se puede poner en duda los efectos positivos que ejercen en el aprendizaje las redes sociales, sobre todo en educación secundaria, en la que alumnos y alumnas se comunican a través de ellas, construyendo su propia identidad y aprendiendo por medio de las mismas sobre temas de su interés. A partir de las diversas experiencias abordadas en este artículo, podemos apreciar las ventajas de la utilización de estas plataformas en esta etapa.
No obstante, aunque podemos encontrar bastantes experiencias exitosas en cuanto a la aplicación de las redes sociales en educación secundaria, siguen siendo poco numerosas si tenemos en cuenta que su uso por parte de los adolescentes es
muy significativo. El poder que presentan las redes en cuanto a construcción de aprendizaje de forma colaborativa y motivación en el mismo no se puede obviar.
En este sentido, el profesorado debe perder el miedo a los efectos negativos que pueda conllevar el empleo de estas plataformas, formarse en su manejo e integrarlas en el aula.
Concretamente, Facebook y Twitter presentan características que pueden ayudar a los docentes a fomentar el aprendizaje de su alumnado en diferentes aspectos (comunicación, manejo de las Nuevas Tecnologías, aprendizaje autónomo y colaborativo), aunque se debe tener en cuenta las características de los alumnos y alumnas y qué se quiere conseguir para la elección de estas u otras plataformas, de tal modo que sea lo más efectiva posible.
Es responsabilidad del docente adaptarse a la sociedad del conocimiento, ofreciendo al alumnado de secundaria un aprendizaje acorde a la misma.
●
Bibliografía
Barajas Meneses, F. y Álvarez Morán, C. (2013) Uso de Facebook como herramienta en la enseñanza del área de naturales en el grado undécimo de educación media vocacional. Pixel-Bit. Revista de Medios y Educación, (42), 143-156. Recuperado de https://www.redib.org/recursos/Record/oai_articulo269632-uso-facebook-herramienta-ensenanza-naturales-grado-undecimo-educacion-media-vocacional
De Haro, J.J. (2009). Las redes sociales aplicadas a la práctica docente. Didáctica, Innovación y Multimedia, 13, 1-8. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=2934817
Cab Cordero, R. D. y Hernández Pérez, M. A. (s.f.). La importancia de las redes sociales como herramienta educativa en el Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos no. 1, una escuela de nivel medio superior del Instituto Politécnico Nacional. Recuperado de http://ikit.org/SI2013-Papers/4795-Cab.pdf
Echeazarra, S. (19 de enero de 2013). El 'QuijoTweet' de La Mancha. Elcorreo.com. Recuperado de http://www.elcorreo.com/alava/v/20130119/alava/quijotweet-mancha-20130119.html
Facebook (2016). Servicio de ayuda. Recuperado de https://www.facebook.com/help/210644045634222
Fernández Ulloa, T. (2012). Facebook y Twitter en la enseñanza del español como lengua extranjera. En el XVII Congreso Internacional de Tecnologías para la Educación y el Conocimiento (pp. 1-18). Madrid: UNED. Recuperado de
http://www.ocendi.com/descargas/Redes_sociales_Congreso_Madrid.pdf
Fernández Ulloa, T. (2013). Aprendizaje colaborativo y uso de las redes sociales en educación primaria. Didáctica. Lengua y Literatura, 25, 157-187. Recuperado de http://revistas.ucm.es/index.php/DIDA/article/view/42240
Gallardo, N. (13 de febrero de 2012). REDsidencia de Estudiantes, un proyecto de literatura y redes sociales [Mensaje en un blog]. Recuperado de http://nachogallardo.blogspot.com.es/2012/02/redsidencia-de-estudiantes-un-proyecto.html
Gallardo, N. (29 de marzo de 2012). REDsidencia de estudiantes: desarrollo y evaluación [Mensaje en un blog]. Recuperado de http://nachogallardo.blogspot.com.es/2012/03/redsidencia-de-estudiantes-desarrollo-y.html
Gallardo, N. (13 de abril de 2012). REDsidencia de Estudiantes: conclusiones [Mensaje en un blog]. Recuperado de http://nachogallardo.blogspot.com.es/2012/04/redsidencia-de-estudiantes-conclusiones.html
García, A., López-de-Ayala, M.C. y Catalina, B. (2013). Hábitos de uso en Internet y en las redes sociales de los adolescentes españoles. Comunicar, 21(41), 195-204. Recuperado de
http://www.revistacomunicar.com/index.php?contenido=detalles&numero=41&articulo=41-2013-19
Larequi, E. (29 de noviembre de 2015). El uso educativo de las redes sociales [Mensaje en un blog]. Recuperado de http://propuestastic.elarequi.com/propuestas-didacticas/el-trabajo-en-red-y-las-redes-sociales/el-uso-educativo-de-las-redes-sociales/
Martínez Domene, S. (2011). Facebook en el aula: una experiencia de roleplaying. Bits (19). Recuperado de http://ciberespiral.org/bits/19/facebook-roleplaying/
Naso, F., Balbi, M. L., Di Grazia, N., y Peri, J. A. (2012). La importancia de las redes sociales en el ámbito educativo. En el VII Congreso de Tecnología en Educación y Educación en Tecnología (pp. 1-8). RedUNCI. Recuperado de
http://sedici.unlp.edu.ar/handle/10915/18296
Osuna Acedo, S. y Aparici, R. (2014). Redes sociales como los nuevos Escenarios Virtuales Educomunicativos. En S. Osuna Acedo (Coord.), Escenarios Virtuales Educomunicativos (pp. 105-126). Barcelona: Icaria.
Otto, C. (01 de febrero de 2016). Tuenti cerrará su red social: sus 20 millones de usuarios no son rentables. El Confidencial. Recuperado de http://www.elconfidencial.com/tecnologia/2016-02-01/tuenti-cerrara-su-red-social-sus-20-millones-de-usuarios-no-son-rentables_1141970/
Patxo Landa, P., Colmenero, M. C., Gamboa, M. y Ruiz de Albeniz, E. (2012). Leer a tu lado. Un proyecto de lectura y escritura intergeneracional en la red. Recuperado de https://sites.google.com/site/leerasulado/
Pereira Baz, M. A. (26 de septiembre de 2011). "El patio virtual". Uso de Tuenti como herramienta educativa [Mensaje en un blog]. Recuperado de http://cedec.ite.educacion.es/index.php/es/kubyx/2011/09/26/43-uso-de-tuenti-como-herramienta-educativa
Roura Redondo, M. (2014). Teorías del aprendizaje en que se sustentan los Escenarios Virtuales Educomunicativos. En S. Osuna Acedo (Coord.), Escenarios Virtuales Educomunicativos (pp. 47-55). Barcelona: Icaria.
Valenzuela Argüelles, R. (2013). Las redes sociales y su aplicación en educación. Revista Digital Universitaria, 14(4), 1-14. Recuperado de http://www.revista.unam.mx/vol.14/num4/art36/index.html
Vázquez Cano, E. (2012). Análisis del uso de twitter para el desarrollo de la lecto-escritura digital del alumnado de la ESO. Un estudio de casos. En el I Congreso Virtual Internacional sobre Innovación Pedagógica y Praxis Educativa INNOVAGOGÍA 2012 (pp. 371-381). Sevilla. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4614850