Instituto de Efectividad
Clínica y Sanitaria
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Informe de Respuesta Rápida N° 70
Embolización selectiva de las
arterias uterinas para el
tratamiento de la miomatosis
uterina / Uterine Artery
Embolization for the Management
of Uterine Fibroids
Informe de Respuesta Rápida N° 70
El Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (IECS) es una institución independiente, sin fines de lucro, formada por un grupo de profesionales provenientes de las ciencias médicas y de las ciencias sociales dedicados a la investigación, educación y cooperación técnica para las organizaciones y los sistemas de salud. Su propósito es mejorar la eficiencia, equidad, calidad y sustentabilidad de las políticas y servicios de salud.
Financiamiento: esta evaluación fue realizada gracias a los aportes de entidades públicas, organizaciones no gubernamentales y
empresas de medicina prepaga para el desarrollo de documentos de Evaluación de Tecnologías Sanitarias.
Conflicto de interés: ninguno
Informe de Respuesta Rápida: este modelo de informe constituye una respuesta rápida a una solicitud de información. La búsqueda
de información se focaliza principalmente en fuentes secundarias (Evaluaciones de Tecnologías Sanitarias, revisiones sistemáticas y meta-análisis, guías de práctica clínica, políticas de cobertura) y los principales estudios originales. No implica necesariamente una revisión exhaustiva del tema, ni una búsqueda sistemática de estudios primarios, ni la elaboración propia de datos.
Esta evaluación fue realizada en base a la mejor evidencia disponible al momento de su elaboración. No reemplaza la responsabilidad individual de los profesionales de la salud en tomar las decisiones apropiadas a la circunstancias del paciente individual, en consulta con el mismo paciente o sus familiares y responsables de su cuidado.
Informe de Respuesta Rápida N° 70
Embolización selectiva de las arterias uterinas para el tratamiento de la miomatosis uterina
Fecha de realización: Marzo 2006
ISSN 1668-2793
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Este documento es un informe técnico del Grupo de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria
Dirección Dr. Andrés Pichon-Riviere Dr. Federico Augustovski Investigadores Dra. Andrea Alcaraz Dr. Ariel Bardach Dr. Daniel Ferrante Dr. Sebastián García Martí
Dr. Demián Glujovsky Dra. Analía López Dr. Alejandro Regueiro
Para citar este informe:
Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria (www.iecs.org.ar). Embolización selectiva de las arterias uterinas para el tratamiento de la miomatosis uterina. Documentos de Evaluación de Tecnologías Sanitarias, Informe de Respuesta Rápida N° 70. Buenos Aires, Argentina. Marzo 2006.
RESUMEN
Embolización selectiva de las arterias uterinas para el tratamiento de la miomatosis uterina
Contexto Clínico
Los miomas uterinos constituyen los tumores benignos sólidos más frecuentes del tracto genital femenino; el 20-40% en mujeres en edad reproductiva presentan esta patología. Sin embargo, dado que el 50% de los mismos son asintomáticos, no se conoce con precisión cuál es la prevalencia real. La sintomatología más frecuente suele ser metrorragia, dolor pelviano y distensión abdominal con o sin compresión de estructuras vecinas. Si bien algunos autores han sugerido que podrían constituir un factor de riesgo de infertilidad, principalmente aquellos con un componente submucoso, en la actualidad no existe evidencia concluyente al respecto.
Si bien la mayor parte de las mujeres con miomatosis uterina no requieren tratamiento quirúrgico, el tratamiento de elección en aquellas mujeres que requieren de una cirugía suele ser la miomectomía o la histerectomía, dependiendo de determinadas variables clínicas. Una alternativa que en ocasiones se utiliza es la administración de agonistas de GnRH, en general como tratamiento prequirúrgico para reducir el tamaño tumoral. Con el objetivo de reducir costos y, principalmente, evitar una intervención quirúrgica, hace una década surgió la embolización selectiva de la arteria uterina (EAU).
Descripción de la tecnología
La EAU es un procedimiento en el cual se inserta un catéter en la arteria femoral común para acceder a la arteria uterina. Luego, la arteria uterina es embolizada con partículas de polivinil alcohol o con microesferas de gelatina tris-acril. En ocasiones también pueden utilizarse coils de metal para la oclusión vascular. Habitualmente se realiza con anestesia local con o sin sedación. La oclusión de las arterias uterinas provocaría un encogimiento de los miomas.
Objetivo
Evaluar la utilidad de la embolización selectiva de las arterias uterinas en mujeres con miomatosis uterina.
Métodos
Se realizó una búsqueda en las principales bases de datos bibliográficas (MEDLINE, Cochrane, DARE, NHS EED), en buscadores genéricos de Internet, agencias de evaluación de tecnologías sanitarias y financiadores de salud utilizando las siguientes palabras claves: "Embolization, Therapeutic"[MeSH] AND "Leiomyoma"[MeSH]; también se utilizó “fibroid” y “uterine artery
embolization”. Se priorizó la inclusión de revisiones sistemáticas, ensayos clínicos controlados aleatorizados, evaluaciones de tecnologías sanitarias y evaluaciones económicas, guías de práctica clínica y políticas de cobertura de otros sistemas de salud.
Resultados
Un ECA comparó el uso del EAU con la histerectomía en mujeres con miomatosis uterina sintomática por metrorragia, con miomas menores de 10 cm., y sin deseos de fertilidad en el futuro. En el 88% de los casos se consiguió la obstrucción de ambas arterias uterinas. El 86% de los casos con EAU tuvo una mejoría (56% normalización de la menstruaciones, 14% disminución de la metrorragia, y 17% con amenorrea) después de 6 meses de seguimiento. El tamaño del mioma dominante se redujo en un 46% (IC 95%, 27%-66%). En cuanto a los tiempos de hospitalización, los casos con EAU fueron significativamente menores (1,7 días vs 5,8 días, p<0.05). No se describen diferencias en cuanto a complicaciones: consultas a emergencias, readmisiones u otras complicaciones. Las pacientes que realizaron EAU retomaron sus actividades diarias a los 9,5 ± 7,2 días mientras que las que tuvieron histerectomía los hicieron a los 36,2 ± 26,4 días (p<0.05).
En 2004, otro ECA reclutó 177 mujeres premenopáusicas con indicación de histerectomía por miomatosis uterina. Se comparó un grupo que realizó EAU con otro que hizo histerectomía (la mayoría transabdominal). El 88,9% consiguió la obstrucción bilateral de las arterias uterinas. El tiempo de cirugía (79 minutos vs 95,4 minutos) y la pérdida de sangre (31 ml vs 436 ml) fue significativamente menor en las mujeres con EAU. Lo mismo ocurrió con el tiempo de internación (2 días vs 5,1 días). En conjunto, durante la internación, no hubo diferencia en la incidencia de complicaciones mayores ni menores entre ambos grupos. El grupo de pacientes de EAU tuvo mayor frecuencia de readmisiones (fiebre y dolor fueron las causas más frecuentes), aunque en casi todos los casos ocurrieron durante el período de tiempo donde las pacientes con histerectomía continuaban internadas; aún así, el tiempo de internación fue menor en el grupo EAU.
La agencia de evaluación de tecnologías británica (NICE) refiere que, en una revisión sistemática llevada a cabo por ellos en marzo de 2004, la reducción media de los miomas fue entre un 40% y 75% mediante la utilización de EAU. Más allá de la reducción tumoral, entre el 62% y el 95% de las mujeres refirieron mejorías en los síntomas, en seguimientos no mayores a 6 meses. Se reportaron embarazos tras haber realizado este procedimiento, aunque no se conoce qué porcentaje de las mujeres que deseaban un embarazo consiguieron el mismo.
cuando está implementada por profesionales con experiencia, mejora la sintomatología relacionada con el flujo menstrual y la de masa ocupante en la pelvis. También aclara que, si bien los riesgos de complicaciones son bajos, en ocasiones pueden llevar a la histerectomía y muerte. Además menciona la escasa evidencia sobre los efectos que la embolización pudiera tener sobre aquellas mujeres que desean conservar su fertilidad por lo que, en estos casos, debería considerarse una tecnología en investigación y está contraindicada.
La Sociedad Canadiense de Ginecología y Obstetricia (SOGC) refiere que la EAU debe ser considerada en mujeres con miomatosis uterina sintomática que requieren tratamiento quirúrgico, y que cuando se quiera preservar la fertilidad, se debe aclarar a la paciente que existe evidencia limitada al respecto.
El NICE reporta que la tecnología es suficientemente segura y que ofrece beneficios en la sintomatología a corto plazo. Sin embargo, refiere que se requiere más evidencia para establecer los alcances a más largo plazo, y para comprobar cuáles son los efectos sobre la fertilidad.
Conclusiones
La embolización selectiva de las arterias uterinas podría constituir una alternativa a la histerectomía para el tratamiento de la miomatosis uterina. Sin embargo, la evidencia es limitada para poder concluir sobre la eficacia y seguridad de esta tecnología. Los estudios clínicos aleatorizados son escasos y no tienen como resultado principal la eficacia de la EAU. Por otra parte, si bien algunas complicaciones y efectos adversos fueron diferentes entre ambos grupos, en muchos casos, el poder de los estudios no fue suficiente para sacar conclusiones. Además, cabe recalcar que esta tecnología debería ser aplicada sólo a mujeres sin deseos de fertilidad en el futuro, dada la incertidumbre sobre las probabilidades de conseguir un embarazo tras haber realizado una EAU, y las posibles complicaciones que pudieren surgir durante el mismo. En estas mujeres la opción terapéutica constituye eventualmente la miomectomía.
En conclusión, si bien los datos que surgen de la efectividad de este tratamiento parecen ser similares a los obtenidos con una histerectomía, debe tenerse en cuenta la baja calidad de evidencia que existe al respecto. Aún así, la mayor parte de las guías de práctica, sociedades científicas, agencias evaluadoras de tecnologías de salud y financiadores de la salud, apoyan el uso en las indicaciones adecuadas de la embolización selectiva de las arterias uterinas.
ABSTRACT
Uterine Artery Embolization for the Management of Uterine Fibroids
Clinical setting
Uterine myomas are the most common solid benign tumors found in the female genital tract: 20-40% of women at reproductive age present this pathology. However, as 50% of them are asymptomatic, its real prevalence is not accurately known. Most common symptoms are metrorrhagia, pelvic pain and abdominal tenderness with or without compression of neighboring structures. Though some authors have suggested that they may constitute an infertility risk factor, especially those that are submucous, at present, there is no concluding evidence about it.
Although most women with uterine fibroids do not require surgical treatment, the treatment of choice for those women who do require it is usually myomectomy or hysterectomy, depending on certain clinical variables. One alternative, sometimes used, is the administration of GnRH agonists generally as a pre-surgical treatment to reduce the tumor size. To reduce costs and mainly to avoid surgery, uterine artery embolization came up a decade ago (UAE).
Technology description
UAE is a procedure where a catheter is introduced in the common femoral artery to access the uterine artery. Then the uterine artery is embolized with polyvinyl alcohol particles or tris-acryl gelatin microspheres. Sometimes, metal coils may be used for vascular occlusion. It is usually performed under local anesthesia with or without sedation. Uterine artery occlusion results in myoma shrinkage.
Purpose
To assess the usefulness of uterine artery embolization in women with uterine fibroids.
Methods
A search was started on the main literature databases (MEDLINE, Cochrane, DARE, NHS EED), on the Internet’s general search engines, health technology assessment agencies and health sponsors using the following keywords: "Embolization, Therapeutic"[MeSH] AND "Leiomyoma"[MeSH]; “fibroid” and “uterine artery embolization” were also searched. Priority was given to including systematic reviews, randomized controlled trials (RCT), health technology assessments and financial assessments, clinical practice guidelines and
coverage policies from other health systems.
Results
One RCT compared the use of UAE versus hysterectomy in women with uterine myomatosis presenting symptoms of metrorrhagia, with myomas smaller than 10 cm and with no future pregnancy expectations. 88% of the cases achieved obstruction of both uterine arteries. 86% of the cases with UAE improved (56% menses normalization; 14% metrorrhagia reduction and 17% with amenorrhea) after 6-months of follow-up. The size of the dominant myoma was reduced by 46% (CI 95%, 27%-66%). Hospital stay was significantly shorter (1.7 days versus 5.8 days, p<0.05). No differences are described when it comes to complications: emergency consultation, readmissions or other complications. Patients who underwent UAE resumed daily activities after 9.5 ± 7.2 days while those who underwent hysterectomy did it after 36.2 ± 26.4 days (p<0.05).
In 2004, another RCT recruited 177 premenopausal women with indication for hysterectomy due to uterine myomatosis. One group who underwent UAE was compared against another one who underwent hysterectomy (most of them were transabdominal). 88.9% achieved bilateral obstruction of uterine arteries. Surgical time (79 minutes versus 95.4 minutes) and blood loss (31 ml versus 436 ml) were significantly lower in women under UAE. The same applied to hospital stay (2 days versus 5.1 days). During hospitalization, both groups showed no difference in the incidence of major or minor complications. The group of patients who underwent UAE had a higher frequency of readmissions (most commonly because of fever and pain), although in almost all the cases this was during a period of time when patients who underwent hysterectomy were still in hospital. Even so, hospitalization was shorter in the UAE group.
The British technology assessment agency (NICE) states that, in a systematic review they conducted in March, 2004, mean reduction of myomas was between 40% and 75% with the use of UAE. Beyond tumor reduction, between 62% and 95% of women showed symptom improvement after follow-ups not longer than 6 months. Pregnancies were reported after this procedure; however, the rate of women willing to become pregnant and who actually got pregnant is unknown.
The American College of Gynecologists and Obstetricians (ACOG) considers that this technology, when conducted by experienced professionals, improves symptoms related to menstrual discharge and the occupying pelvic mass. It also states that even though risks for complications are low, it can sometimes lead to hysterectomy and death. Also, it
mentions the scarce evidence available on the effects embolization might have in women willing to keep their fertility. Consequently, in these cases, it should be considered a technology under investigation and is contraindicated.
The Society of Obstetricians and Gynaecologists of Canada (SOGC) states that UAE should be considered in women with symptomatic uterine fibroids who require surgical treatment and who, when fertility is to be preserved, patients should be alerted that there is limited evidence about that.
The NICE reports that the technology is safe enough and that it offers benefits in short-term symptoms. However, it says that more evidence is required to establish its scope at longer term and to determine its effects on fertility.
Conclusions
Uterine artery embolization might be an alternative to hysterectomy for the management of uterine myomatosis. However, evidence is limited to be able to conclude on the efficacy and safety of this technology. Randomized clinical trials are few and their main result is not the UAE efficacy. Besides, though some complications and adverse effects were different in both groups, in many cases, the power of the studies was not enough to be able to draw conclusions. Also, it is worth mentioning that this technology should be applied only in women without future fertility expectations given the uncertainty on the likelihood of pregnancy after undergoing UAE and due to the possible complications that might come up during the procedure. For these women, the therapeutic choice should be myomectomy.
To conclude, though data collected on the effectiveness of this treatment seem to be similar to those collected for hysterectomy, their low quality evidence should be considered. Still, most practice guidelines, scientific societies, health technology assessment agencies and health sponsors support the use of uterine artery embolization when correctly indicated.
1. INTRODUCCIÓN
Los miomas uterinos constituyen los tumores benignos sólidos más frecuentes del tracto genital femenino; el 20-40% de las mujeres en edad reproductiva presentan esta patología1. Sin embargo, dado que el 50% de los mismos son asintomáticos2, no se conoce con precisión cuál es la prevalencia real. La sintomatología más frecuente suele ser metrorragia, dolor pelviano y distensión abdominal con o sin compresión de estructuras vecinas. Si bien algunos autores han sugerido que podrían constituir un factor de riesgo de infertilidad, principalmente aquellos con un componente submucoso, en la actualidad no existe evidencia concluyente al respecto3.
Aquellas mujeres que no presentan sintomatología alguna no suelen requerir tratamiento. El tratamiento de elección en aquellas mujeres que presentan miomatosis uterina sintomática y requieren una cirugía suele ser la miomectomía o la histerectomía, dependiendo de ciertas variables clínicas3. Una alternativa que en ocasiones se utiliza es la administración de agonistas de GnRH, en general como tratamiento prequirúrgico para reducir el tamaño tumoral. Con el objetivo de reducir costos y, principalmente, evitar una intervención quirúrgica, hace una década surgió la embolización selectiva de la arteria uterina (EAU) como una alternativa a otras opciones terapéuticas.
2. OBJETIVO
Evaluar la utilidad de la embolización selectiva de la arteria uterina en mujeres con miomatosis uterina.
3. LA TECNOLOGIA
La EAU es un procedimiento en el cual se inserta un catéter en la arteria femoral común para acceder a la arteria uterina. Luego, la arteria uterina es embolizada con partículas de polivinil alcohol o con microesferas de gelatina tris-acril. En ocasiones también pueden utilizarse coils metálicos para la oclusión vascular. Habitualmente se realiza con anestesia local con o sin sedación. La oclusión de las arterias uterinas provocaría una reducción de los miomas.
4. ESTRATEGIA DE BÚSQUEDA DE INFORMACIÓN
Se realizó una búsqueda en las principales bases de datos bibliográficas (MEDLINE, Cochrane, DARE, NHS EED), en buscadores genéricos de Internet, agencias de evaluación de tecnologías
sanitarias y financiadores de salud utilizando las siguientes palabras claves: "Embolization, Therapeutic"[MeSH] AND "Leiomyoma"[MeSH]; también se utilizó “fibroid” y “uterine artery embolization”. Se priorizó la inclusión de revisiones sistemáticas, ensayos clínicos controlados aleatorizados, evaluaciones de tecnologías sanitarias y evaluaciones económicas, guías de práctica clínica y políticas de cobertura de otros sistemas de salud.
5. RESULTADOS
Un ECA4 publicado por Pinto comparó el uso del EAU con la histerectomía en mujeres con miomatosis uterina sintomática por metrorragia, con miomas menores de 10 cm., y sin deseos de fertilidad en el futuro. En el 88% de los casos se consiguió la obstrucción de ambas arterias uterinas, con un tiempo promedio de 87±30 minutos para la canalización y 30 ±13 minutos más de fluoroscopia. Con respecto a la efectividad, sólo describen que el 86% de los casos con EAU (56% normalización de la menstruaciones, 14% disminución de la metrorragia, y 17% con amenorrea) tuvo una mejoría, después de 6 meses de seguimiento. No mencionan cuáles fueron los resultados en la otra rama evaluada. El tamaño del mioma dominante se redujo en un 46% (IC 95%, 27%-66%). En cuanto a los tiempos de hospitalización, los casos con EAU fueron significativamente menores (1,7 días vs 5,8 días, p<0.05). No se describen diferencias en cuanto a complicaciones: consultas a emergencias, readmisiones u otras complicaciones. Las pacientes que realizaron EAU retomaron sus actividades diarias a los 9,5 ± 7,2 días mientras que las que tuvieron histerectomía los hicieron a los 36,2 ± 26,4 días (p<0.05).
Un ECA publicado por Hehenkamp5 en 2004 reclutó 177 mujeres premenopáusicas con indicación de histerectomía por miomatosis uterina. No se incluyeron ni aquellas con deseos de fertilidad, ni las que presentaban trastornos renales, alergia al material de contraste o miomas con componente submucoso o subseroso superior al 50% de su tamaño. Se comparó un grupo que realizó EAU con otro que hizo histerectomía (la mayoría transabdominal). La tasa de éxito en cuanto a la obstrucción bilateral de las arterias uterinas fue del 88,9%. El tiempo de cirugía (79 minutos vs 95,4 minutos) y la pérdida de sangre (31 ml vs 436 ml) fue significativamente menor en las mujeres con EAU. Lo mismo ocurrió con el tiempo de internación (2 días vs 5,1 días); cabe aclarar que, obviamente, no fue un estudio ciego. Las complicaciones durante el procedimiento fueron infrecuentes en ambos grupos, aunque el grupo EAU tuvo una menor incidencia de fiebre durante la internación (4,9% vs 20%; RR 0.25). También se desarrollaron menos complicaciones urinarias en el grupo EAU, aunque tuvo un mayor reporte de hematomas. En conjunto, durante la internación, no hubo diferencia en la incidencia de complicaciones mayores ni menores entre
ambos grupos. El grupo de pacientes de EAU tuvo mayor frecuencia de readmisiones (fiebre y dolor fueron las causas más frecuentes), aunque en casi todos los casos ocurrieron durante el período de tiempo donde las pacientes con histerectomía continuaban internadas; aún así, el tiempo de internación fue menor en el grupo EAU. Durante las primeras 6 semanas post-tratamiento, EAU presentó significativamente mayor frecuencia de complicaciones sin riesgo para la vida (58% vs 40%). No hubo diferencias en cuanto a complicaciones mayores.
La agencia de evaluación de tecnologías británica (NICE) refiere que, en una revisión sistemática llevada a cabo por ellos en marzo de 2004, la reducción media de los miomas fue entre un 40% y 75% mediante la utilización de EAU. Más allá de la reducción tumoral, entre el 62% y el 95% de las mujeres refirieron mejorías en los síntomas, en seguimientos no mayores a 6 meses. Se reportaron 24 embarazos tras haber realizado este procedimiento (no se conoce qué porcentaje de las mujeres que deseaban un embarazo consiguieron el mismo)6. Las complicaciones reportadas son fiebre (2%), hemorragia (0,75%), realización de una oclusión no intencional (2,5%), eventos con riesgo para la vida (0,5%) y readmisión dentro de los 14 días (3,5%), con una morbilidad perioperatoria del 5%7. En un estudio se publicó que hasta en un 14% de las pacientes podía verse afectada la función ovárica8. Otros efectos adversos publicados son infecciones, abscesos, sepsis, histerectomía, amenorrea permanente, necrosis labial, necrosis vesical focal, fístula vesico-uterina, defectos en la pared vesico-uterina, embolias pulmonares y muerte6, 9. También se reportó un caso de la embolización de un leiomiosarcoma no diagnosticado previamente9.
Un estudio de costo-efectividad publicado por Beinfeld y col. se llevó a cabo en un modelo de una cohorte de mujeres de más de 40 años con miomatosis uterina, sin deseos de fertilidad en el futuro, con seguimiento hasta la menopausia. Dado que no se habían publicado previamente ECAs, las asunciones provienen de grandes series de casos, y se evaluó la calidad de vida dado que no se esperan diferencias en sobrevida. El costo fue evaluado desde la perspectiva de la sociedad. El costo incremental por cada año de vida ajustado por calidad (QALY) ganado es de U$S 2007 (dólares estadounidenses año 1999) con respecto a no realizar tratamiento, mientras que este tratamiento es más útil y menos costoso que la histerectomía. En el análisis de sensibilidad, y en comparación con no realizar tratamiento, la EAU siempre resultó costo-efectivo para los estándares internacionales. En comparación con la histerectomía, tres aspectos podrían hacer de la EAU un tratamiento más costoso: el incremento del procedimiento en sí, el incremento del tiempo de recuperación de la EAU, y la reducción en los tiempos de recuperación con la histerectomía. Sin embargo, en todos los casos resultó costo-efectivo. Cuando la calidad de vida no se tiene en cuenta, los tratamientos pueden resultar equivalentes. Cabe destacar que no
existen datos confiables sobre la calidad de vida relacionada a las complicaciones de la miomatosis uterina; esto reduce la validez interna de este estudio.
El Colegio estadounidense de Ginecología y Obstetricia (ACOG)9 considera que esta tecnología, cuando está implementada por profesionales con experiencia, mejora la sintomatología relacionada con el flujo menstrual y los de masa ocupante en la pelvis. También aclara que, si bien los riesgos de complicaciones son bajos, en ocasiones pueden llevar a la histerectomía y muerte. Además menciona la escasa evidencia sobre los efectos que la embolización pudiera tener sobre aquellas mujeres que desean conservar su fertilidad por lo que, en estos casos, debería considerarse una tecnología en investigación y está contraindicada.
La Sociedad canadiense de Ginecología y Obstetricia (SOGC)10 refiere que la EAU debe ser considerada en mujeres con miomatosis uterina sintomática que requieren tratamiento quirúrgico, y que cuando se quiera preservar la fertilidad, se debe aclarar a la paciente que existe evidencia limitada al respecto. Además contraindica su utilización en quienes no desean una histerectomía dado que aquella cirugía puede ser una complicación del uso de esta tecnología.
El NICE reporta que la tecnología es suficientemente segura y que ofrece beneficios en la sintomatología a corto plazo. Considera que pueden ser indicaciones, la presencia de miomatosis uterina sintomática que produzca metrorragia, dolor o presión en la pelvis, y problemas reproductivos. Sin embargo, refiere que se requiere más evidencia para establecer los alcances a más largo plazo, y para comprobar cuáles son los efectos sobre la fertilidad6.
6. CONCLUSIONES
La embolización selectiva de las arterias uterinas podría constituir una alternativa a la histerectomía para el tratamiento de la miomatosis uterina. Sin embargo, la evidencia es limitada para poder concluir sobre la eficacia y seguridad de esta tecnología. Los estudios clínicos aleatorizados son escasos y no tienen como resultado principal la eficacia de la EAU. Por otra parte, si bien algunas complicaciones y efectos adversos fueron diferentes entre ambos grupos, en muchos casos, el poder de los estudios no fue suficiente para sacar conclusiones. Además, cabe recalcar que esta tecnología debería ser aplicada sólo a mujeres sin deseos de fertilidad en el futuro, dada la incertidumbre sobre las probabilidades de conseguir un embarazo tras haber realizado una EAU, y las posibles complicaciones que pudieren surgir durante el mismo. En estas mujeres la opción terapéutica constituye eventualmente la miomectomía.
En conclusión, si bien los datos que surgen de la efectividad de este tratamiento parecen ser similares a los obtenidos con una histerectomía, debe tenerse en cuenta la baja calidad de
evidencia que existe al respecto. Aún así, la mayor parte de las guías de práctica10, sociedades científicas9, agencias evaluadoras de tecnologías de salud11, 12 y financiadotes de la salud, apoyan el uso en las indicaciones adecuadas de la embolización selectiva de las arterias uterinas.
7. BIBLIOGRAFÍA
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