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Uno de los mayores logros en cuanto a la salud pública, ha sido la prevención de las enfermedades infecciosas mediante la inmunización. Son pocas las intervenciones en este campo que han evitado tantas defunciones y enfermedades como las vacunas aplicadas mediante programas organizados de inmuniza-ción. Se exponen los antecedentes de la vacunación en Cuba y se ofrece una visión panorámica desde antes del triunfo revolucionario de 1959, cuando se controlaban con vacunas solamente cinco enfermeda-des infecciosas con una cobertura del 5 %, hasta los logros alcanzados en la segunda mitad del siglo XX y los primeros años del tercer milenio con la aplicación del programa nacional de inmunizaciones del MINSAP. Palabras clave: Inmunizaciones, vacunación, Cuba, historia.
ABSTRACT
One of the greatest achievements in the field of public health has been the prevention of infectious diseases by immunization. Few interventions in this sphere have prevented so many deaths and diseases as the vaccines applied by organized immunization programs. The antecedents of vaccination in Cuba are dealt with, and a view is given of the situation existing before the triumph of the Revolution in 1959, when only five diseases were controlled through vaccines with a coverage of just 5 %, until the accomplishments obtained in the second half of the XX century and the first years of the third millenium with the implementation of the national programs of immunizations of the Ministry of Public Health
Key words: Immunizations, vaccination, Cuba, history.
Dra. Mabel González Alemán I; Dra. Marlen Valcárcel Sánchez II; Dr. Miguel Angel Galindo Sardiñas III
I
NTRODUCCIÓNUno de los mayores logros en cuanto a la salud pública, ha sido la prevención de las enfer-medades infecciosas mediante la inmunización. Son pocas las intervenciones en este campo que han evitado tantas defunciones y enfermedades como las vacunas aplicadas mediante progra-mas organizados de inmunización.
I Especialista de I Grado en Pediatría. Presidenta Sesión de Infectología de la Sociedad cubana de Pediatría. Jefa del Grupo Nacional de Infectología Pediátrica. Máster en Infectología Clínica y enfermedades Tropicales. Profesora Instructora. Hospital Pediátrico Docente "William Soler". La Habana. Cuba.
II Especialista de I Grado en Epidemiología. Jefa del Programa Nacional de Inmunizaciones. Máster en Enfermedades Infeccio-sas. Profesora Asistente Dirección Nacional de Higiene y Epidemiología. La Habana. Cuba.
Los antecedentes de la vacunación en Cuba comienzan en el Período Colonial, el 12 de fe-brero de 1804 cuando el Dr. Tomás Romay introduce la vacuna Antivariólica en el país y 311 342 personas fueron vacunadas. Ese mis-mo año se crea la Junta Central de la Vacuna, fue nombrado como Director el Dr. Tomás Romay, que desempeñó este cargo durante 31 años. En 1871 se elimina el Cólera y en 1886 el
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Dr. Santos Fernández introduce la vacuna An-tirrábica, cedida por el Dr. Louis Pasteur.
En el Período Republicano el Dr. Carlos J. Finlay, Director de la Junta de Sanidad, fue pio-nero en la lucha contra el Tétanos Neonatal, mediante la distribución del "paquete aséptico" a las comadronas para la cura del cordón umbilical. En 1904 el Dr. Bernardo Moas intro-duce la seroterapia contra el Tétanos y más tarde se introduce la vacuna antitifoídica en el Ejército. La vacunación contra el tétanos co-mienza en 1916 y en el 42 se introduce la vacuna del BCG.
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ESARROLLODurante el período previo al triunfo revolu-cionario de 1959, se controlaban con vacunas solamente cinco enfermedades infecciosas con una cobertura de 5 % por lo que decenas de miles de personas, fundamentalmente niños, pa-decían enfermedades infecciosas prevenibles por vacunas, alrededor de 500 fallecían anual-mente por sarampión, difteria, tétanos y tosferina, se declaraban 300 casos de parálisis por poliomielitis y un número similar de niños nacían con cardiopatía, sordera y ceguera con-secuencia de la embriopatía rubeólica. No existía cobertura vacunal en menores de dos años (tabla 1).
Tabla 1. Magnitud de las enfermedades prevenibles
por vacunas antes de la Revolución. Promedio anual
En Agosto de 1960 por Ley del Gobierno Re-volucionario se designa al Ministerio de Salud Pública como organismo rector de la salud en el país y se crea además el Servicio Médico Social Rural que da la posibilidad de ubicar a médicos y enfermeras en los sitios más intrincados para brindar atención médica a la población cubana. En el transcurso del Primer Fórum Nacional de Higiene y Epidemiología celebrado en la ciu-dad de La Habana en 1962, se decidió implementar el Programa Nacional de Vacunación. La estra-tegia general del Programa desde sus inicios hasta los momentos actuales estuvo sustentada en cua-tro principios básicos:
- Las actividades de vacunación están dirigidas a toda la población cubana.
- Integrado a la Atención Primaria de Salud. - Con activa participación comunitaria. - Totalmente gratuito.
Ese año se ejecutó la primera Campaña Na-cional de Vacunación Antipolio en la población menor de 15 años, celebrada durante los meses de febrero y abril, lo que permitió eliminar la enfermedad ese mismo año.
En el mes de septiembre se realizó la 1ra. Campaña Nacional de Vacunación contra la dif-teria, tétanos y tosferina en la población menor de 15 años.
El control del tétanos neonatal mediante la va-cunación de embarazadas con Toxoide Tetánico y el incremento del parto institucional, que se ini-ció en el transcurso de 1962, favoreini-ció la vacunación con BCG de los recién nacidos en las maternidades
La estrategia de la vacunación escolar co-menzó en el curso 1962-1963 con la vacunación contra la difteria, el tétanos y las formas graves de la tuberculosis en los niños de 6 a 14 años de edad.
Con la creación en 1964 de los policlínicos inte-grales (primer modelo de Atención Comunitaria) se iniciaron las actividades de vacunación en estas
unidades, las que se ofertan diariamente a la pobla-ción y por esta misma época surge la "cadena de frío", eslabón esencial para el almacenaje, conser-vación y transportación de la vacuna.
En 1968 se ejecutó la segunda Campaña Na-cional de vacunación para la protección contra la difteria, tétanos, tosferina en la población menor de 15 años principalmente de zonas rurales del país.
Al cierre del decenio 1960-1969 las cober-turas promedios con vacunas OPV, BCG y DPT no sobrepasaban el 70 %.
En 1971 se realiza la 1ra. Campaña Nacio-nal de Vacunación Antisarampionosa en la población de 6 meses a 15 años y en 1979 una campaña nacional para el control de la enfer-medad meningocócica A-C en la población menor de 20 años. A finales de la década del 70 las coberturas promedio con OPV, BCG, DPT y Anti-meningocócica A-C sobrepasaban el 80 %.
En 1980 se elaboró el segundo Programa de Inmunización, cuyo aspecto más novedoso fue el cambio de esquema de vacunación, la inclusión de la vacuna Antitifoidica en los escolares y la vacu-nación de los mismos con DT y TT de acuerdo a los grados escolares y no a la edad del niño.
En el período comprendido entre 1982 y 1986 se aplicaron diferentes estrategias de vacuna-ción antirubeólica en la poblavacuna-ción femenina para la prevención y eliminación del síndrome de Rubéola Congénita lo que se alcanza en 1989.
Durante los años 1988 y 1989 se vacunó a toda la población cubana menor de 15 años con la vacuna cubana AM-BC la primera en el mun-do de tipo B.
Al cierre de este decenio las coberturas con vacunas BCG, DPT, OPV, PRS y AM-BC eran superiores al 90 % en la población menor de 2 años.
Otro de los grandes logros de este período y del decenio siguiente fue la implantación de estra-tegias para la eliminación del sarampión. De octubre de 1986 a marzo de 1987 se llevó a cabo una
cam-antisarampionosa y para ello se utilizó la vacuna combinada PRS. La campaña se dirigió a todos los niños de 1 a 14 años de edad, independientemente de sus antecedentes de vacunación o de infección previa con la enfermedad.
En 1993 se logró eliminar el sarampión y la eliminación de la rubéola y la parotiditis en 1995. Durante la década de los 90 se realizaron las pruebas de campo de la vacuna cubana contra la Hepatitis B, fue Cuba el tercer país del mun-do que logró este triunfo científico, se obtuvo el certificado de la OPS de erradicación de la poliomielitis, se realizó la prueba de campo de la vacuna contra la leptospirosis y a finales de la década, en 1999, se introduce en el esquema nacional de vacunación la vacuna contra la me-ningitis y las neumonías bacterianas producidas por el Haemophilus influenzae tipo B.
La introducción sostenida de la vacunación contra este microorganismo disminuye la tasa de mortalidad infantil en un 95 %.
Alrededor de esta fecha se creó el CECMED o sea la Autoridad Nacional Regulatoria para el control de medicamentos, se implantó un siste-ma de fársiste-maco-vigilancia para el control de los eventos adversos a los medicamentos y el siste-ma de vigilancia de los eventos adversos consecutivos a la vacunación.
Durante este decenio las coberturas en me-nores de dos años con vacuna OPV, BCG, DPT, AM-BC, HB, PRS y H. influenzae sobrepasan el 95 %. La vacuna contra el H. influenzae tipo B es la última que se introduce en el esquema de Inmunizaciones.
A partir de esta fecha se realizaron diferentes estrategias de vacunación para reforzar los títulos protectores de anticuerpos de algunas enfermeda-des, como la reactivación de la vacuna PRS a los 6 años de edad, en primer grado escolar.
Los avances científicos en el campo de la biotecnología cubana han permitido que ocho de las once vacunas que integran el Programa
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nacional, con lo que se logra el propósito de sus-tituir las importaciones de estos productos tan costosos a nivel internacional.
En el año 2006 se introdujo en el esquema de vacunación la vacuna Pentavalente cubana, pro-ducto que logra inmunizar contra la difteria, la tosferina, el tétanos, la hepatitis B y las infeccio-nes por Haemophilus influenzae tipo B, que representa anualmente un millón de inyecciones menos; reducción de los costos por concepto de transportación, jeringuillas, refrigeración y visi-tas al médico; mayor cobertura de inmunización, y también menos llantos infantiles (tabla 2).
Actualmente se logran coberturas por enci-ma del 98 % contra 13 enfermedades prevenibles por vacunas, lo cual indica un incremento del 160 % comparándolo con el período antes de la Revolución.
Como consecuencia del programa se han aho-rrado 22 500 vidas en menores de un año. Se han evitado 1000 niños ciegos, 1000 sordos y 1500 con cardiopatías severas. También se han evitado 600 casos de encefalitis por enfermeda-des inmunoprevenibles y 13 500 casos de parálisis por polio. Se han evitado 560 000 casos de en-fermedades prevenibles por vacunas y se han evitado 2 500 000 días niños ausentes a las es-cuelas por estas causas (tabla 3).
Todos estos logros han sido posibles por el esfuerzo conjunto del Ministerio de Salud Públi-ca, el desarrollo de los científicos cubanos en el campo de la biotecnología, las organizaciones no gubernamentales presentes en el país y el apoyo de las organizaciones de masas cubanas en ac-tividades de vacunación.
Desde el año 1962 la capacitación y la ac-tualización en inmunización del personal de la salud dedicado a la vacunación es una de la prio-ridades del Programa Nacional de Vacunación, hasta la fecha se han impartido mas de 100 cur-sos de capacitación a médicos, enfermeras de la familia, enfermeras dedicadas a la vacunación y pediatras.
Un énfasis especial merecen las investiga-ciones realizadas en el campo de la vacunación de aquellas enfermedades no cubiertas por las vacunas del programa de inmunización.
En el año 2000 Cuba se integra en la red de vigilancia regional de laboratorios, conocida como SIREVA (Sistema Regional de Vacunas) apo-yada por OPS/OMS para la Vigilancia activa de las enfermedades invasoras provocadas por el
Streptococcus pneumoniae, bacteria que
cau-sa el mayor número de defunciones en la edad pediátrica en la actualidad, después de lograr el control sobre el H. influenzae.
Tabla 3. Impacto económico-social. Programa
inmuni-zación. Cuba
Tabla 2. Esquema Nacional de Inmunización. CUBA.
Tabla 4. Impacto en enfermedades prevenibles por vacunas. Cuba Eliminación de enfermedades. - Poliomielitis en 1962. - Difteria en 1979. - Sarampión en 1993. - Tosferina en 1994. - Rubéola en 1995.
Eliminación de formas clínicas severas. - Tétanos Neonatal en 1972.
- Meningitis tuberculosa <1 año en 1997. Eliminación de complicaciones graves. - Síndrome de Rubéola congénita en 1989. - Meningo Encefalitis post-Parotiditis en 1989.
Enfermedades y formas clínicas severas que han dejado de constituir un problema de salud al tener tasas inferiores al 0,1 x 100 000 habitantes.
- Tétanos desde 1990.
- H. Influenzae tipo B desde el año 2003. - Fiebre tifoidea desde el año 2005.
Enfermedades que han reducido su morbilidad y mortalidad por encima del 98 %.
- Enfermedad Meningocócica desde el 2002. - Hepatitis B desde el 2003.
- Parotiditis desde el año 2004 Dra. Mabel González Alemán. E-mail: [email protected]
Impacto del Programa
Desde la creación del Programa Nacional de Inmunización hasta la actualidad los logros han sido evidentes (tabla 4).